Descargar en pdf - Leisa - Revista de Agroecología

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Una publicación trimestral de la Asociación Ecología,Tecnología y Cultura en los Andes, en convenio con laFundación ILEIAAsociación ETC AndesApartado Postal 18-0745. Lima 18, PerúTeléfono: +51 1 4415541, Fax: +51 1 4225769www.etcandes.com.peFundación ILEIAPO Box 90, 6700 AB Wageningen, Países BajosTeléfono: +31 33 4673870, Fax: +31 33 4632410www.ileia.orgSuscripciones a LEISA revista de agroecología por correo postal: A.P. 18-0745, Lima 18, Perú por internet: www.leisa-al.orgEquipo editorial de LEISA-América LatinaTeresa Gianella, Teobaldo Pinzás,Roberto Ugás, Carlos MazaApoyo documental: Doris RomeroDiseño y diagramación: Magaly Sánchez / Carlos MazaSuscripciones: Cecilia JuradoPágina web de LEISA-América Latina:Doris Romero, José CamFoto de portadaPreparación del terreno con la chaquitaclla.Archivo LEISAImpresiónPasaje María Auxiliadora 156, Breña, Lima 5, PerúISSN: 1729-7419Biblioteca Nacional del PerúDepósito Legal: 2000-2944La edición de LEISA revista de agroecología 28-4 hasido posible gracias al apoyo de la Agencia Sueca para elDesarrollo Internacional (Styrelsen för internationelltutvecklingssamarbete - Swedish InternationalDevelopment Agency-SIDA)Los editores han sido muy cuidadosos en editarrigurosamente los artículos incluidos en la revista. Sinembargo, las ideas y opiniones contenidas en dichosartículos son de entera responsabilidad de los autores.Invitamos a los lectores a que hagan circular los artículosde la revista. Si es necesaria la reproducción total o parcialde algunos de estos artículos, no olviden mencionar comofuente a LEISA revista de agroecología y enviarnos unacopia de la publicación en la que han sido reproducidos.La Red AgriCulturasLEISA es miembro de esta red mundial, integrada por sieteorganizaciones responsables de la edición de revistas regionalesque proporcionan información sobre agricultura sostenible apequeña escala en todo el mundo: FARMING MATTERS (Asuntos Agrícolas, edicióninternacional, en inglés) LEISA revista de agroecología (América Latina, en español) LEISA India (en inglés, canarés, tamil, hindi, telugu y oriya) AGRIDAPE (África Occidental, en francés) AGRICULTURAS Experiencias en agroecología (Brasil, enportugués) LEISA China (China, en chino mandarín) BAOBAB (África del Este, en inglés) Para los suscriptores de todos los países de América Latina,el costo es de dieciséis dólares (16 USD), y para suscriptoresde otras regiones del mundo, veinticinco dólares (25 USD),suscripción anual. Su aporte deberá ser enviado a travésde Western Union a nombre de Teobaldo Pinzás García,Asociación Ecología, Tecnología y Cultura en los Andes,Lima, Perú. Para los suscriptores residentes en el Perú, su aporte anual detreinta nuevos soles (30 PEN) puede ser depositado en una delas dos cuentas bancarias a nombre de la Asociación Ecología,Tecnología y Cultura en los Andes:- Banco de la Nación, cuenta de ahorros No. 04-018-133909- Banco de Crédito del Perú, cuenta corriente No. 193-1895567-0-39| LEISA revista de agroecología | 28-42Fernando Camiloaga JiménezLa “cosecha de agua” ha probado tener resultadospositivos, especialmente cuando la construcciónde microrrepresas se realiza con un enfoque defortalecimiento de las organizaciones locales.Juan Luis Mérega, Sonia RamírezHoy la deforestación obedece a la expansión del cultivode soja. Para revertir esta situación, un proyecto debiodiversidad ha tenido resultados positivos.Sven Erik JacobsenLos cultivos andinos han dado productos de alto valornutricional durante milenios. Sin embargo, la diversidadgenética en los Andes está siendo amenazada por lasocioeconómicos.Eduardo GudynasEn poco tiempo, la etiqueta “economía verde” ha sidousada de muy distintas maneras. Pero es importantedestacar que cualquier alternativa en ambiente ydesarrollo deberá incorporar lo agropecuario para nocaer en propuestas parciales y limitadas.


publicidadeditorialDESARROLLOPROFESIONALÚnete a uno de nuestros más de 35Los más recientes avances enteoría y práctica y una sólida red deexalumnos. Gestión de riesgos y peligros anteposibles desastres naturales Desarrollo integrado del sectorsemillas MIP y seguridad alimentaria Optimizando el desempeño de lasorganizaciones de productores Enfoques contemporáneos de laconservación y uso de recursosgenéticosVisita nuestra página web ocontáctanos para entrenamientoa medida, asesoría o proyectos deasociación.Centro para Innovación en elDesarrollowww.wageningenUR/CDIinfo.cdi@wur.nlPor la calidad de vidaPor muchos siglos los árboles han sido la principal fuentede combustible, que hizo posible la supervivenciahumana en el planeta y su desarrollo civilizatorio. Comolo atestigua la historia (John Perlin. Historia de los bosques,El significado de la madera en el desarrollo de la civilización.GAIA Proyecto 2050, Madrid 1999) en este proceso se talaronmillones de hectáreas de bosques y, muchos de los queahora son los desiertos del mundo, estuvieron cubiertos devegetación.Han pasado 12 años desde que publicamos una edicióndedicada al tema de la desertificación, donde decíamosque “La tala indiscriminada del bosque tropical húmedo esuna de las amenazas más riesgosas en el proceso de desertificacióndel planeta” (editorial, LEISA revista de agroecología,julio de 2000). Pero, seguimos siendo testigos de quela deforestación no se detiene. Muchas poblaciones ruralestodavía dependen de la leña como principal fuente decombustible, sin embargo este consumo no es significativosi se le compara con las tasas de deforestación de los bosquesde las zonas áridas y semiáridas, y del bosque húmedotropical para “limpiar” terrenos, principalmente para elcultivo de soja –producto de alta demanda en el mercadointernacional de commodities– y de otras especies para laproducción de biocombustibles, con la consiguiente degradaciónde tierras y suelos. La deforestación constituyeuna amenaza para la sostenibilidad de los ecosistemas y,consecuentemente, para la sostenibilidad de la agricultura.Este complejo panorama y sus impactos sobre la expansiónde la desertificación no son desconocidos; se mencionanen los medios masivos de comunicación y existeabundante información en internet, pero los intereses económicosque están en juego y su poder de cabildeo (lobby)y presión política influyen en que estas informaciones y denunciasno sean materia de avances en políticas públicaspara poner fin a esta amenaza.Para esta edición de LEISA revista de agroecología,hemos recibido artículos que presentan experiencias deagricultura campesina o familiar, y muestran técnicas basadasen el conocimiento acumulado a través de siglospor estos agricultores, que ahora –en interacción con laacademia– constituyen alternativas para la lucha contra ladesertificación (Benites, p. 7; Camiloaga, p. 11; Contrerasy otros, p. 14, Mérega y Ramírez, p. 17; Jacobsen, p. 20).Es también importante destacar cómo la visión integralde la lucha contra la desertificación sustenta a la agriculturacampesina o familiar, como la viabilidad tecnológicapara la sostenibilidad de la producción de alimentos (RedAgriCulturas y Groundswell International, p. 5). De otrolado, tenemos en este número importantes opiniones querefuerzan esta propuesta, basadas en criterios políticos ycientíficos (Holt-Gimenez, p. 30; Gudynas, p. 31). Finalmente,en la sección dedicada a difundir los avances delproyecto AGROECO, publicamos la posición de la FederaciónInternacional de Movimientos de Agricultura Orgánica(IFOAM, p. 36), institución asociada a este proyecto,con relación a la agroecología y la producción orgánica, ycuyos criterios refuerzan la viabilidad de la agroecologíapara enfrentar las crisis ambientales, sociales y económicasdel momento actual del mundo.4 | LEISA revista de agroecología | 28-4


RED AGRICULTURAS, GROUNDSWELL INTERNATIONAL“Las hojas que caen de este árbol Ankônè son benéficas para mi campo. Sirven de fertilizante y enriquecen el suelo.También las utilizamos para cubrir nuestros techos. Usamos las raíces del árbol para tratar enfermedades y susfrutos son comestibles. Nuestros animales vienen a descansar bajo la sombra del árbol”.Madou Guindo, agricultor de Bankass, MaliEn 2013 la Organización de las Naciones Unidas realizaráuna gran conferencia sobre desertificación, manejo sostenibledel territorio y resiliencia, problemas de gran relevanciaen la actualidad. La ONU calcula que 1.500 millones depersonas en todo el mundo sufren directamente el impactode la degradación del suelo, mientras que, cada año, 12 millonesde hectáreas de tierras se vuelven improductivas porla desertificación. Los efectos son agravados por el cambioclimático. Se queman los pastizales y, con frecuencia, las cosechasy animales no logran sobrevivir.El impacto puede ser devastador. Por ejemplo, las comunidadespobres de regiones áridas en el Sahel y el Cuernode África (Etiopía, Kenia y Somalia) enfrentan altos nivelesde desnutrición crónica, hambre, mortalidad infantil y emigración,en un entorno que corre el riesgo de alcanzar unadegradación irreversible. La ayuda humanitaria para cadanueva crisis cuesta más de 1.000 millones de dólares estadounidensesy deja muchos nuevos problemas en ciernes.La degradación del suelo no solamente es causada pordesastres naturales. Es también producto de un largo tiempode sobreexplotación de los recursos naturales y los ecosistemas,generada por el enfoque dominante sobre el desarrolloagrícola. Sin embargo, existen iniciativas prometedoras quemuestran el surgimiento de un nuevo paradigma.El viejo modeloEl modelo dominante de desarrollo agrícola trae conflictos ycontroversia. Las políticas y prácticas siguen estando orientadashacia la producción comercial de exportación en áreascon perfiles pluviales más confiables y con acceso a insumos,vías de comunicación y mercados. Pero decenas de miles deagricultores a pequeña escala que viven en zonas propensasa la sequía no pueden pagar insumos industriales, tales comosemillas híbridas o genéticamente modificadas, fertilizantesquímicos, pesticidas o irrigación.El actual paradigma neoliberal de desarrollo, centradoen el crecimiento rápido, no cree que sea rentable la inversiónen áreas ecológicamente frágiles y propensas a la sequía.Este paradigma presupone –y tiende a provocar– quelos agricultores de pequeña escala y las comunidades de pastoresque viven en dichas áreas, las dejen y trabajen en pobladosy ciudades, o en fincas o plantaciones a gran escala.Se brinda ayuda alimentaria durante las sequías estacionaleso críticas, mientras la inevitable “transición” continúa.En las décadas pasadas, diversas experiencias de agricultores,ONG y científicos han sentado las bases para unnuevo paradigma agrícola. En este número de LEISA revistade agroecología presentamos una pequeña selección deellas. Un concepto central en este nuevo paradigma es laresiliencia de las comunidades de agricultores y sus ecosistemas.Este concepto tiene dos aspectos: resiliencia ecológica,que implica acciones frente a la sequía y el cambio climático,y resiliencia sociopolítica, que involucra la capacidad delos agricultores para desarrollar sus habilidades y opiniones,y elegir así su propia ruta de desarrollo.En el nuevo paradigma, los sistemas agrícolas se entiendencomo un todo basado en suelos saludables y activos. El propósitode este paradigma no es solamente el aumento de laproductividad, sino también la resiliencia ante el cambioclimático y el sostenimiento de la base de recursos naturales.Para conseguirlo, es necesario incrementar la materiaorgánica en los suelos, que mejora la retención de agua y lafertilidad, y previene la erosión. Las prácticas agroecológicasabarcan el reciclaje de nutrientes y energía, la integraciónde los cultivos y la crianza de animales, el uso de bajos insumosexternos y la diversificación de cultivos. En el enfoqueagroecológico, estas prácticas van de la mano del empoderamientode los pequeños agricultores, hombres y mujeres.Al alcanzar mayor control sobre sus vidas, los agricultoresreducen el riesgo de pérdida de cosechas o animales provocadapor la sequía y la degradación. Cosechan múltiples beneficiossimultáneamente: mayor productividad, seguridadalimentaria, mejores ingresos, adaptación al cambio climático,regeneración de su base de recursos naturales y mayorautonomía.Muchas organizaciones de la sociedad civil han trabajadoestrechamente con comunidades locales y con científicosinteresados en el desarrollo y la documentación de enfoquesholísticos para el manejo de zonas áridas. Son enfoques poderosos,pues integran sólidamente las dimensiones técnica,social y de gestión.Gobiernos y donantes aún tienen un largo camino por delantepara alcanzar el predominio del paradigma agroecológico.Para ello es necesario que los pequeños agricultoresLEISA revista de agroecología | 28-4 | 5


sean capaces de desarrollar sus habilidades, experiencia yopiniones, al mismo tiempo que se apoye su uso de prácticasagroecológicas. Se requiere una perspectiva realmente integradasobre el manejo de tierras áridas, que rompa barrerasinstitucionales y apoye la colaboración entre actores.Muchas instituciones aún no han comprendido que, paraconstruir la resiliencia agroecológica, se necesita un cambiofundamental en los patrones de inversión en agricultura. Porejemplo, mientras la Convención para el Combate a la Desertificaciónde las Naciones Unidas habla de la importancia deconstruir sistemas productivos basados en la intensificaciónde la biodiversidad disponible y adaptada localmente, usandoel conocimiento local, sus propios mecanismos de financiamientoalientan expresamente el papel dominante del sectorprivado y callan en cuanto al apoyo a sistemas agrícolas basadosen conocimientos locales: ecos del viejo paradigma.Los movimientos sociales y las ONG tienen un papel quedesempeñar en el proceso de ampliar la adopción de lasprácticas agroecológicas y conducir cambios fundamentalesen las políticas. Urge mejorar la documentación, el análisisy la comunicación de experiencias exitosas. También es importanteentender las estrategias y dinámicas existentes enescenarios de toma de decisiones altamente politizados.Las organizaciones de la sociedad civil necesitan ampliarsu perspectiva y construir alianzas fuertes, intercambiandorealmente el conocimiento con agricultores y científicos.El llamado al cambio es cada vez más alto. Los agricultoresse vuelven más fuertes en cuanto a la expresión de sus preocupacionesy propuestas. Estamos siendo testigos también de unmovimiento creciente de organizaciones de consumidoresque han tomado conciencia de la necesidad de sistemas alimentariosecológicamente responsables y socialmente justos.Los responsables de políticas enfrentan los enormes costosacumulativos de los desastres provocados por el cambioclimático, la degradación de los suelos y la desertificación. Siescuchan bien y abren su mente hacia una nueva forma deentender el enfoque multifuncional sobre la agricultura, quizádescubran que parte de las soluciones está al alcance.Red AgriCulturasLas organizaciones miembros de la Red AgriCulturas (de laque LEISA revista de agroecología forma parte) compartenconocimientos y proveen información sobre agricultura sosteniblea pequeña escala.Groundswell InternationalCorporación sin fines de lucro que trabaja en el fortalecimientode comunidades rurales para construir sistemas agrícolasy alimentarios saludables.Para mayor información, diríjase por favor a JannekeBruil (correo-e: j.bruil@ileia.org) o a Peter Gubbels (correo-e:pgub bels@groundswellinternational.org).Integrantes de la Asociación de Mujeres Agricultoras Meraidjonga, Mali.6 | LEISA revista de agroecología | 28-4


La degradación de losrecursos naturales enpaíses con zonas áridasamenaza a más de dosmil millones de personas.Mejorar la informaciónsobre las zonas áridaspara apoyar la gestiónsostenible de los recursosde tierra y agua es unaprioridad ineludible.La desertificación noes un problema aislado,sino que está plenamenterelacionado con los cambiosclimáticos, la conservaciónde la biodiversidady la necesidad del manejosustentable de los recursosnaturales, especialmentedel agua. Los vínculosentre estos aspectosy los factores socioeconómicosson cruciales, puesel problema de la desertificaciónes un síntoma deRoca volcánicanacuífal3500 msnmruptura del equilibrio entre el sistema de recursos naturales yel sistema socioeconómico que los explota.El agua es una de las preocupaciones de las poblacionesrurales de América Latina y el Caribe, principalmente enaquellas situaciones donde las lluvias no son suficientes paracubrir las necesidades de agua de forma continuada. Desdetiempos inmemoriales, los pueblos indígenas emplean unconjunto de tecnologías y sistemas de aprovechamiento parael uso sostenible del agua y los recursos de su entorno.Estas técnicas tuvieron el propósito de utilizar el agua demanera racional y hacer frente a su variabilidad temporal con elfin de asegurar su disponibilidad para la producción de alimentos.Gracias a ellas, lograron disminuir la vulnerabilidad frentea eventos extremos de abundancia y escasez de agua, tratandode mantener una relación armónica con la Tierra. Las culturasindígenas, gracias a su comprensión, conocimiento y adaptacióna una geografía compleja y a las drásticas variaciones del clima,lograron desarrollar prácticas agrícolas y tecnologías de uso sostenibledel agua para un mejor uso de los recursos naturales.JOSÉ R. BENITES JUMP12 L / segl3200 msnmAcequiaamunaaaRocaaFuncionamiento de las amunas(Andrés Alencastre, LEISA 28-1, p. 36)QueaBocaoma4400 msnmPrecipitación(1000-800 mm/año)allluvias8 L / seg5 L / segvsamaSuelo coluvialAcequiaamuaaLas amunasEl sistema consiste en captar las aguas que se producenpor el escurrimiento de las lluvias en las alturas, arriba delos 4.400 msnm, y llevarlas a través de acequias hasta zonasde la montaña, previamente identificadas, donde hayrocas fisuradas o fracturadas. Al ingresar en la roca, elagua se desplaza lentamente dentro de ella para aflorar,meses después, por los manantiales (ojos de agua o puquios)y arroyos que están entre 1.500 y 1.800 metros másabajo. Para que las amunas puedan funcionar es indispensablela existencia de la comunidad, pues constituyeun factor fundamental para el trabajo comunal, tanto enel aspecto físico como de organización en este procesode siembra, cosecha, conducción e infiltración del aguade lluvia en la montaña, que hace posible la recarga delos acuíferos.Sin comunidad organizada, no son posibles las amunas.En muchos lugares donde las comunidades handesaparecido o se han debilitado, los pobladores actualesya no tienen claro cómo y para qué se recargan losacuíferos.LEISA revista de agroecología | 28-4 |


Andenes en el valle del Colca, Arequipa, Perú.Las terrazas de cultivo o andenesWarren Borda / Archivo LEISASon una de las más conocidas y asombrosastécnicas de cultivo legadas por civilizacionesagrarias asentadas en ecosistemas de montaña.Las terrazas tienen como finalidad aumentar lasuperficie de cultivo y evitar que, en las laderasde mucha pendiente, las lluvias arrastren latierra y, con ella, los sembríos. Al escalonar lasempinadas laderas, se logra controlar la escorrentía,disminuir la erosión del suelo y generarun sistema productivo muy eficiente.En muchos lugares del mundo donde laagricultura se realiza en laderas con pendientespronunciadas, está vigente esta técnica milenaria,que es en verdad una forma de cultivoalternativa originaria que se ha desarrolladoa lo largo de los siglos en diversas culturas ycontinentes. Es más, los mismo agricultores,al constatar la eficiencia de las terraza paraevitar la erosión y lograr un mayor control delmanejo del agua de lluvia y de riego, se hanpropuesto innovar sus métodos de construcción,pues la inversión en trabajo –mano deobra– de los sistemas de terrazas heredados decivilizaciones milenarias son ahora poco posiblesde aplicar.Los camellones o waruwaruSon terraplenes, es decir, macizos de tierra quese levantan un poco más altos que el resto delterreno y están rodeados e interconectados porcanales que recogen, conducen y drenan elagua, y en donde se ubican las zonas de cultivoy vivienda. De esta manera, se mejoran lascondiciones del suelo, se mantienen los nivelesóptimos de humedad, se eliminan las sales y seregula la temperatura.Es una técnica que se utiliza en muchas partesde la región andina, principalmente paraaprovechar el desbordamiento de los ríos y elaumento de nivel de los lagos.Las q’ochasQ’ocha es un vocablo quechua que significalaguna. Las q’ochas son excavaciones para lacaptación, almacenamiento y manejo de aguasde lluvias. El agua almacenada sirve como reservapara las períodos secos, con lo cual seasegura la disponibilidad del recurso paracultivar el área. Las q’ochas cubren en Puno,Perú, una superficie estimada de 40 hectáreas.Otras fuentes han reportado la existencia de53 hectáreas cubiertas con estas obras hidráulicas,de cuya área total, se utiliza aproximadamenteun 25%.Las zanjas de infiltraciónEntre las obras por rescatar se encuentran laszanjas de infiltración en los pisos altoandinos(3.500 a 4.200 msnm). Los resultados encontradosindican que las zanjas de infiltraciónson prácticas efectivas de captación del aguade lluvia, que permiten una infiltración de entre280 y 6.800 m 3 por hectárea al año parazonas con precipitaciones entre 600 y 800 mmanuales. Es importante remarcar que la captacióndel agua de lluvia y la reforestación delas partes altas y medias de las cuencas son8 | LEISA revista de agroecología | 28-4


medidas efectivas para lograr revertir los procesos dedesertificación, que afectan a los ecosistemas de montañaandina.Captación de nieblaEn áreas con nieblas persistentes y rasantes es posibleque las gotitas suspensas (menos de 40 micrones) seancaptadas por medio de paneles ensamblados con mallaatrapanieblas, y su volumen aprovechado para diferentesfinalidades de consumo. Cabe mencionar las experienciasde México (Anaya, M., 1994), Brasil (Porto, R. ySilva, A., 1988), y las técnicas para captar agua de nieblas,desarrolladas en Chile y Perú (Schemenauer, S. yCereceda, P., 1993). En las lomas de Lachay, Lima, Perú,la comunidad ha instalado, en la parte más alta, un cosechadorde agua construido con postes, cables, mallade red de pesca, tubo de PVC 2112”, manguera y un reservoriode agua de los que se usan en las viviendas.La niebla y alta humedad de la zona se condensa en elentramado de la red y cae por gravedad hacia una canaletaconstruida con tubería de PVC. El agua recolectadase transfiere por la manguera –conectada a un extremode la canaleta– hacia el tanque y desde este se riegapor goteo. Esta técnica, que se practica en otros países,debería ser difundida y masificada en los lugares quepresentan condiciones similares de vegetación silvestreestacional por alta humedad ambiental.En un plan de acción de lucha contra la desertificación se tieneque señalar la gravedad de la crisis ambiental en muchaszonas rurales de América Latina, debido a prácticas como laquema de rastrojos, la labranza intensiva, el sobrepastoreoy sus consecuencias para el territorio. Es importante iniciarinmediatamente campañas intensas y medidas regulatoriaspara reducir las quemas y diversificar la principal fuente deenergía en las áreas rurales (leña) como, por ejemplo, no entregarsubsidios a los agricultores que queman rastrojos.La promoción de prácticas de agricultura de conservaciónque usan suelo protegido con cobertura, labranza ceroo labranza mínima y rotación de cultivos podría ser un enfoqueaceptable para los agricultores de escasos recursos enmuchas zonas sujetas a procesos de desertificación. Estasprácticas ahorran agua, mantienen o mejoran la salud delsuelo, reducen el volumen de trabajo y liberan mano deobra, tiempo y energía para otras actividades generadorasde ganancias, como la cría de animales menores, el procesamientode las cosechas, la búsqueda de oportunidades demercado, las artesanías o el cuidado de la casa y la familia.La labranza cero, a largo plazo, también contribuye con laconservación del suelo y el agua, mejora la sostenibilidadambiental del sistema agrícola y, al mismo tiempo, aumentala productividad y mejora la fertilidad del suelo; todos ellosson beneficios obtenidos con el mejor manejo de la tierra(Benites y Castellanos, 2003).Mientras el suelo no esté cubierto con vegetación, mantillos(mulch), residuos de cultivos, etc., estará más expuestoal impacto de las gotas de lluvia y a la erosión. Cuando unagota de lluvia golpea el suelo descubierto, la energía cinéticadel impacto de la velocidad final desprende partículas desuelo individuales de los terrones del suelo. Estas partículaspueden taponar los poros de la superficie y formar en ellamuchas capas finas de sedimentos impermeables, denominadas“costras superficiales”. Estas pueden oscilar desdeunos pocos milímetros de espesor hasta un centímetro omás y, usualmente, están hechas de partículas de arena oCultivo con cobertura.Archivo LEISAlimo. Estas costras superficiales impiden la infiltración delagua. El rompimiento de los agregados del suelo en partículasmás pequeñas depende de la estabilidad de los agregados,los cuales dependen, a su vez, fundamentalmente delcontenido de materia orgánica. Hay algunos ejemplos desistemas de agricultura tradicional con cobertura que tienenlas mismas ventajas de la agricultura de conservación:el fríjol tapado en Costa Rica, el sistema quezungual de Hondurasy la siembra directa con el uso de la chaquitaclla en losAndes del Perú.Sistema quezungualEn algunas áreas es económicamente muy interesanteusar la vegetación natural como cobertura de suelo enáreas de cultivos. Esto no es una práctica nueva, yaque usualmente se practica en los sistemas de cultivoalternos, cuando se abandona la quema. Un ejemploes el sistema quezungual en Honduras (Álvarez y Cherrett,2002).Método de “fríjol tapado”El impacto de los fertilizantes puede a veces aumentarsesi se aplican en la cobertura o mantillo, en lugar del suelo.En Costa Rica, con el uso del sistema de “fríjol tapado”–cultivo con cobertura con paja– los rendimientos defríjol comestible subieron de dos a tres veces (por encimade dos toneladas por hectárea) cuando el fósforo (P)orgánico fue aplicado directamente a la cobertura. Losinvestigadores en África han observado, además, que losfertilizantes aplicados a los materiales de la cobertura sonmás eficientes que cuando son incorporados dentro delsuelo (Thurston, 1997).Siembra directa con el uso de la chaquitacllaEn las laderas de la sierra andina se desarrolla, de algunamanera, la agricultura de conservación, como, por ejemplo,el sistema de siembra con herramientas –la chaquitaclla–y las rotaciones de cultivos (Benites y otros, 2010).La chaquitaclla o roturador de pie es la única herramientaeficiente utilizada hasta ahora durante el barbecho y lasiembra en los andenes. La chaquitaclla se construía todade madera con un mango macizo de más de un metrode altura, con apéndices adosados para el manejo, uno amedia altura que sirve para orientar la herramienta conuna mano y otro inferior que sirve para impulsarla contrael piso con la ayuda del peso del cuerpo transmitidopor el pie; el propósito es hundir lo más que se pueda lapunta, que hoy es de acero. En una sola operación, seremueve la tierra en el lugar donde se coloca la semilla,LEISA revista de agroecología | 28-4 | 9


Uso de la chaquitaclla.Rafael Nova/Archivo LEISAsiendo un sistema ancestral de siembra directa con labranzacero.Un aspecto importante para el desarrollo de estrategias deconvivencia con la escasez recurrente de agua es la organizacióncomunal. Por medio de ella, los agricultores campesinospueden emprender más y mayores esfuerzos para reducirsu dependencia externa y lograr que gobiernos locales ynacionales ofrezcan más apoyo directo a sus organizaciones(técnico, financiero, logístico) para hacer frente a la escasez.Aunque las técnicas desarrolladas y adoptadas en otrasregiones puedan servir de base y tener sus principios hidrológicosevaluados y adaptados a situaciones locales, es necesarioque los recursos se inviertan en la generación de solucionessegún las características específicas del ciclo hidrológicode cada localidad o zona climática. Recordemos que algunasde las variables que definen la selección de las técnicas (suelo,terreno, período seco, aspectos sociales y culturales) no serepiten de una región a otra.José R. Benites JumpExperto en Agricultura de Conservación, Oficial Técnicojubilado de la Dirección de Tierras y Agua de la FAO, RomaCorreo-e: jbenitesjump@gmail.comwww.josebenites.comReferencias- Álvarez, L., Cherrett, I. 2002. Agricultura de conservación:El sistema Quesungual en Honduras Una alternativaa la tala y quema. LEISA revista de agroecología 18-3.- Anaya, M. 1994. Captación in situ del agua de lluviapara la agricultura de temporal. México.- Benites J., Castellanos, A. 2003. Mejorando la humedaddel suelo con agricultura de conservación.LEISA revista de agroecología 19-2.- Benites, J., Araujo, A., Escobar, J. C. 2010. Proyecto GCP/GUA/020/EC Programa Extraordinario de apoyo ala Seguridad Alimentaria y Nutricional. Informe deMisión. Guatemala.- Thurston, H. D., Smith, M., Abawi, G., Kearl, S. (editores).1994. Tapado. Slash/Mulch: How Farmers Use It,and What Researchers Know About It. CIIFAD / CA-TIE, Universidad de Cornel, Ithaca. NY.- Schemenauer, S., Cereceda, P. 1993. MeteorologicalConditions at a Coastal Fog Collection Site in Peru,en: Atmósfera, pp. 175-188. | LEISA revista de agroecología | 28-4


AutorFERNANDO CAMILOAGA JIMÉNEZEn los Andes del Perú, el cambio climático, en combinacióncon un paisaje degradado, está provocando severosimpactos. Un conjunto de experiencias de “cosecha de agua”,promovidas por Desco, una importante ONG peruana, haprobado tener resultados positivos, especialmente cuando laconstrucción de microrrepresas se realiza con un enfoquede fortalecimiento de las organizaciones locales a través delinvolucramiento de los usuarios del agua y el apoyo de otrosactores locales.Desde hace 47 años, el Centro de Estudios y Promocióndel Desarrollo (Desco) trabaja en diferentes partes del Perú,con diversos programas de desarrollo. Desde 1985 ha apoyadoa los agricultores y criadores de alpacas de la zona surandinadel país, que dependen de la comercialización de la carne ylana de alpaca, en la búsqueda de oportunidades de mercadoy de posibilidades para agregar valor a su producción.Los Andes del sur albergan a una de las zonas con mayoresíndices de pobreza del Perú, que enfrenta una severaerosión de su suelo, resultado, principalmente –según concluyendiversos estudios–, de la desaparición de la cobertura vegetal,así como del crecimiento poblacional y el aumento dela presión animal. Este es el principal motivo por el cual, en1996, Desco decidió apoyar proyectos de cosecha de agua.La “cosecha del agua” se ha desarrollado en las cuencasaltas del sur andino, espacio territorial donde los efectos delcambio climático global se manifiestan en la disminución eirregularidad de las lluvias, sequías y nevadas. Esta situaciónha determinado una sobreexplotación de los recursos naturalesy motivado la depredación de los pastizales naturales yde la vegetación arbustiva. El sobrepastoreo, fruto del sistemaextensivo de crianza de los camélidos sudamericanos, haerosionado los suelos y disminuido su capacidad de retencióndel agua.Además de la pérdida severa de la fertilidad del suelo enla puna (páramo andino sobre los 4.000 msnm), los glaciaresque alimentan a los ríos se están reduciendo notablemente,lo que significa cada vez menos afluencia de agua hacia losvalles. Una estrategia para hacer frente a este problema estratar de almacenar parte del agua que cae durante la temporadade lluvias y usarla durante los meses de sequía. En losúltimos 15 años se han construido 137 microrrepresas que,en promedio, pueden almacenar 65.000 metros 3 de agua.LEISA revista de agroecología | 28-4 |


Comenzando por la provincia de Caylloma, Arequipa, losbeneficios se pueden ver ahora en más de 100 localidades delas alturas de Arequipa, Puno y Ayacucho.El primer paso es la identificación del lugar más adecuado paraconstruir una microrrepresa, que puede ser una hondonada(depresión natural) o una laguna. Luego sigue la recolecciónde los materiales necesarios y la excavación y construcción.Sin embargo, para la cosecha de agua no solamente serequiere la construcción de microrrepresas y canales. Ademásde la infraestructura necesaria, el trabajo también comprendeel desarrollo de habilidades y capacidades de construccióny manejo de cada sistema. Esto incluye promover laparticipación de todos los pobladores para asegurar su sentidode propiedad y responsabilidad con el proyecto.Una vez que se ha seleccionado la ubicación de la microrrepresa,se inicia el proceso con la firma de un convenio, medianteel cual se definen y consignan las tareas y aportes a quese obligan los beneficiarios del proyecto y la entidad que losapoya. Al inicio, los costos se dividían en partes iguales entreDesco y la organización local, pero los resultados positivos hanmotivado a las municipalidades y los gobiernos regionales acubrir casi el 50% de los costos totales. Mientras Desco se haceresponsable de los trabajos de construcción, las comunidadesbeneficiarias contribuyen con materiales locales y trabajo, ytodos los agricultores acuerdan integrar la organización local.Esto es importante para asegurar una distribución justa yequitativa del agua durante el año, así como para garantizar lasostenibilidad del sistema. Durante 15 años de trabajo, hemosvisto que la sencillez del proceso asegura su replicabilidad.Gradualmente, más y más pobladores se convierten en técnicosy contribuyen con el fomento de la capacidad adquiridapara que otros agricultores puedan iniciar procesos similares.El éxito no depende únicamente de las microrrepresasy canales o de la capacidad de construirlos. En cada unode los 137 casos, la organización local juega un papel clave.Las organizaciones existentes son reforzadas con la creaciónde un comité de riego, con funciones y responsabilidadesde acuerdo con la legislación nacional, lo que significa queserá reconocido oficialmente por las autoridades. Mientrasque las regulaciones internas han permitido reducir los conflictosentre usuarios del agua dentro de una comunidad,el reconocimiento oficial ha ayudado a los usuarios en sulucha contra terceras partes demandantes de agua –en sumayoría compañías mineras de grande y pequeña escala–.Sin embargo, este problema se está dando cada vez con másfrecuencia en las zonas andinas que son ricas en minerales.Los impactos de nuestro trabajo no se limitan a la disponibilidadde agua para la irrigación y para el uso doméstico. Sehan visto grandes cambios también en los pastos irrigados.Un análisis detallado fue elaborado en diferentes pueblos,incluyendo Quenco, Cala Cala, Cauca, Hanansaya y Toccra,donde, 46 meses después de que fueron terminadas las microrrepresas,se registró que la densidad de las plantas fue120% más alta y los rendimientos, en términos de biomasa,fueron 200% más altos. La biodiversidad local, el número deespecies de plantas y el número de aves también aumentaron.Mejores pastos se traducen inmediatamente en más animales–casi dos veces más– y rebaños más saludables. LosRiego y abonamiento.Autor | LEISA revista de agroecología | 28-4


Microrrepresa de Chiuchilla.Autorcriadores informaron que los animales pesaban más al nacery que sus tasas de sobrevivencia eran más altas, lo cual setraduce en ingresos más altos.Se han visto muchos procesos positivos en las organizacioneslocales, especialmente en términos de compromiso y participación.En algunos casos, la creación de comités de riegoha conducido a mejores acuerdos de gestión de los recursosy menos conflictos, por ejemplo, en torno al uso de tierra comunal.Las organizaciones locales también se han beneficiadogracias al interés mostrado por las autoridades municipales yregionales, y por otras instituciones. Por los beneficios de unenfoque basado en la cosecha de agua, están interesadas entrabajar juntas para obtener rendimientos, productividad e ingresosmás altos y, al mismo tiempo, luchar contra la desertificacióny la degradación del suelo.Fernando Camiloaga JiménezCentro de Estudios y Promoción del Desarrollo, DescoCorreo-e: fcamiloaga@descosur.org.peEsta publicación recoge la experiencia: http://www.descosur.org.pe/publicaciones/Manual004.pdf que permita un volumen regular de almacenamiento (microcuenca colectora); que disponga de una fuente natural perma-sección de salida para construir un dique sensibilización y acompañamiento de miembros de la comunidad durante la fase constructiva, y generación de acuerdosescritos para los aportes, participación y área para la construcción organización para ejecutar las obras y gestionar el agua almacenada limpieza del terreno donde se asentará el cuerpo de la presa de tierra replanteo de puntos y niveles para la construcción excavación de la cimentación o dentellón del cuerpo de la microrrepresa y compactación de material arcilloso en el área excavada instalación de tubería de PVC para la salida del agua almacenada construcción del dique con tierra arcillosa enrocado del espaldón interno paraevitar deterioro por el oleaje construcción de la trampa de sedimentosen el interior del embalse y válvulaen la salida construcción del aliviadero de demasías incorporación de pasto perenne en elespaldón externo para dar mayor estabilidady evitar erosión por viento ylluviaCara aguas abajoCaja deseguridadTaludRespaldoCrestaRespaldoAguaCimentaciónDiagrama de construcción del dique para microrrepresaBorde libreCara aguas arribaTrampa desedimentosLEISA revista de agroecología | 28-4 |


Cerramientos“Quila”, productor campesino de la comunidad Palo Santo.AutoresANA M. CONTRERAS, RUBÉN O. COIRINI, RICARDO M. ZAPATA, MARCOS S. KARLINLas zonas áridas y semiáridas de Argentina ocupan alrededorde 2.700.000 km 2 que se ubican en las regiones de Puna,Chaco (árido, semiárido), Valles Áridos, Monte y Patagonia y, enconjunto, equivalen a las tres cuartas partes de su superficie total.Estas zonas, donde se asienta cerca del 30% de la poblacióntotal del país, presentan marcados procesos de desertificación.Salinas Grandes es una cuenca endorreica, ubicada en elcentro norte de Argentina, donde confluyen las subregionesfitogeográficas del Chaco Árido, Chaco Semiárido y ChacoSerrano, lo que genera un área de transición con presenciade especies propias de cada ambiente mencionado. En laparte más baja de la cuenca se encuentra un salar que cubreaproximadamente 4.700 km 2 .La vegetación presenta cambios en cuanto a fisonomíay composición florística entre el borde del bolsón salino y lasalina central, en concordancia con un gradiente positivo delcontenido de sal del suelo. Esto, sumado a las diferencias existentesentre clases texturales de suelo y la topografía, en estrechovínculo con la dinámica hídrica y eólica de la zona, determinanla presencia de diferentes ambientes y subambientes,los cuales se encuentran distribuidos a manera de parches enla región. Desde el centro de la cuenca salina hacia el bordede las sierras pueden observarse dos grandes ambientes: laszonas altas y las zonas bajas, con subambientes asociados.Cada uno de estos ambientes y subambientes presentauna oferta de recursos naturales importante para la poblaciónhumana que los habita y utiliza con fines alimenticios,energéticos, medicinales, apícolas, entre otros.Esta región se encuentra habitada por familias de productorescampesinos, las cuales tienen como principal actividadproductiva la cría extensiva de ganado caprino y vacuno engrandes superficies de uso común. Aquí el ganado pasta librementesobre toda la superficie del campo. La oferta forrajeravaría en los diferentes ambientes y subambientes de la región,así como en las diferentes épocas del año. Esto explica la necesidadque tiene el ganado, de recorrer amplias distancias ydiversos subambientes.Las limitaciones climáticas y edáficas hacen que este ecosistemasea muy susceptible a la degradación, con la consiguientepérdida de productividad y biodiversidad si no serealizan los manejos adecuados. En la zona, la tala indiscriminadadel recurso forestal y el sobrepastoreo han acarreadoseveros procesos de degradación ambiental.Para la recuperación de ambientes degradados por sobrepastoreoestá probado que excluir temporariamente elganado, mediante cerramientos o cercos, es beneficiosopara estimular la restauración de los componentes naturales.Los productores locales preocupados por el estado dedegradación de los recursos naturales y la consiguiente pérdidade productividad de sus campos, en conjunto con losasesores técnicos responsables de un proyecto auspiciadopor el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (Global EnvironmentFacility - GEF) en la zona, decidieron implementarla técnica de cerramiento para favorecer la recuperación delos componentes naturales. Estas superficies cerradas permitenmonitorear la recuperación de los recursos vegetacióny suelo, y controlar su utilización. De esta forma se obtieneinformación valiosa que luego puede ser transferida a situacionesambientales semejantes.Como resultado, al cabo de tres años, se lograron cambiosimportantes en cuanto a la diversidad florística, coberturadel suelo y biomasa vegetal. En cada ambiente se observó | LEISA revista de agroecología | 28-4


Llano altoSalina vegetadaun incremento en la producción de biomasavegetal (kilogramos por hectárea) que fuediferente para cada ambiente, como consecuenciade la estructura de la vegetación, ladinámica de crecimiento y de las condicionesmeteorológicas propias de cada uno deellos. A su vez, este aumento en la disponibilidadde forraje se tradujo en un aumentode la receptividad ganadera, o sea, en unamenor superficie necesaria para sostener lamisma cantidad de animales, lo que generaríaun incremento en los ingresos económicosde las familias.Haciendo una ponderación económicade la inversión que el productor debe realizarpara implementar la técnica de cerramiento,como herramienta para recuperarsuperficies degradadas, se determinó que elalambrado eléctrico es la mejor alternativapara su implementación, si se le comparacon el alambre de púas u otros tipos de vallastradicionales. A la baja inversión se ledebe sumar que el manejo del alambradoeléctrico es fácil y tiene la ventaja de que sutraslado para uso en otras áreas no presentadificultades. Aún en los casos donde no setiene acceso a fuentes convencionales deelectricidad, los productores tienen la posibilidadde utilizar el alambrado eléctricoconectando el circuito a una pantalla solar.Los productores campesinos, con los resultadosde esta experiencia, comprobaronque la técnica de cerramiento es eficientepara el proceso de mejoramiento de la vegetacióny productividad forrajera; asimismo,produce incrementos en la diversidadflorística y en la abundancia y cobertura deespecies forrajeras.Se espera que, a medida que transcurrael tiempo de cerramiento y con el manejoadecuado, los resultados hasta aquí obtenidosmejoren desde el punto de vista ecológicoy productivo, y que mitiguen el procesode desertificación, en pos de alcanzarla viabilidad y sostenibilidad de la cría deganado por los productores campesinos deestas zonas áridas y semiáridas de la subregiónsudamericana.Ambiente bajo al comenzar (arriba) y al terminar el cerramiento (abajo).AutoresAna Marina del Carmen ContrerasRed Agroforestal Chaco ArgentinaCorreo-e: anitamarinac@gmail.comRubén Omar CoiriniFacultad de Ciencias AgropecuariasUniversidad Nacional de CórdobaCorreo-e: rcoirini@agro.unc.edu.arLEISA revista de agroecología | 28-4 |


Ambiente alto al comenzar (arriba) y al terminar el cerramiento (abajo).AutoresRicardo Miguel ZapataFacultad de Ciencias AgropecuariasUniversidad Nacional de CórdobaCorreo-e: rzapata@agro.unc.edu.arMarcos Sebastián KarlinFacultad de Ciencias AgropecuariasUniversidad Nacional de CórdobaCorreo-e: mkarlin@agro.unc.edu.arReferencias- Cabido, M., Acosta, M., Carranza, M. L., Díaz, S. 1992. Lavegetación del Chaco Árido en el oeste de la provinciade Córdoba, Argentina. Documents Phytosociologiques,14: 447-459.- Cavanna, J., Castro, G., Coirini, R., Karlin, U., Karlin, M.2009. Caracterización socioproductiva de ocho comunidadesde pequeños productores de las SalinasProvincia de Catamarca, Argentina. Multequina,18: 13-27.- Karlin, M., Coirini, R., Contreras, A., Buffa, E. 2009. Biodiversidady potencialidad silvopastoril de cerramientosen diferentes ambientes en las SalinasGrandes, provincia de Catamarca (Argentina). Librode Resumen I Congreso Nacional de Sistemas Silvopastoriles.- Karlin, U., Morlans, M. 1984. Unidad de ObservaciónEcológica. La Investigación Ecológica. Serie de Divulgaciones.Facultad de Ciencias Agrarias. Universidad Nacionalde Catamarca. Catamarca: 23-36.- Santa Cruz, R., Quiroga, A. 1998. Efecto de una clausuratradicional en la recuperación de un área degradadaen el campo comunero Las Peñas, Dpto. La Paz.Congreso Regional de Ciencia y Tecnología. Tomo II. Secretariade Ciencia y Tecnología. Universidad Nacional de Catamarca.Producciones Científicas. Catamarca: 1-11.Grandes, | LEISA revista de agroecología | 28-4


Transportando plantones para la reforestación.AutoresJUAN LUIS MÉREGA, SONIA RAMÍREZLa superficie ocupada por el bosque nativo santiagueño seha reducido sin pausa durante décadas. Antes, esto se debíaa una actitud extractiva hacia el recurso maderero parasu posterior industrialización o uso como fuente de energía;hoy en día, es el resultado de la lucha desigual frente a lasventajas económicas a corto plazo que promete el cultivo desoja, el cual demanda crecientes áreas “limpias de monte”.La desaparición del bosque nativo tiene serias consecuenciasambientales y sociales. Pérdida de biodiversidad,degradación por erosión hídrica de los suelos desnudos, desplazamientode los pequeños productores, entre otros elementos,caracterizan los resultados negativos de este modelode escasa o nula sostenibilidad.La tarea de revertir esta situación requiere de tres accionesconvergentes y simultáneas:la definición de políticas (a escala nacional, provincial ylocal) de ordenamiento ambiental y planificación del usodel suelo que establezcan claramente un sistema de administraciónsostenible de los bosques nativosla generación de los instrumentos prácticos que garanticenla aplicación real de la legislación señalada en elpunto anterior, principalmente para asegurar un poderde policía efectivo, transparente y sin interferenciasla valorización del bosque nativo como fuente de serviciosambientales y de recursos, a partir de la administraciónsostenible de sus recursos madereros y no madererosLo que postulamos precisamente en este artículo es la validezdel uso del Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolode Kyoto, de la Convención Marco de las Naciones Unidassobre Cambio Climático (CMCC), como herramienta enel proceso de valorización del bosque nativo. La posibilidadde implementar proyectos forestales en el marco del Mecanismode Desarrollo Limpio (MDL) tiene impactos positivosdirectos en la reconstitución del bosque nativo por medio dela reforestación con especies autóctonas. A la vez, reduce lapresión sobre el bosque actual, porque pone madera preciadaa disponibilidad del mercado en el largo plazo, e incorporala idea de que una plantación forestal puede generaractivos y renta a través de la negociación de “certificados dereducción de emisiones” en el “mercado del carbono”.El artículo introducirá brevemente los criterios generalesde los proyectos MDL forestales, para luego analizar las posibilidadesde aplicación de este instrumento en la valorizacióndel bosque nativo. Para ello se utilizarán los resultadospreliminares de un proyecto forestal actualmente en ejecuciónen la provincia de Santiago del Estero, Argentina.El cambio climático y el calentamiento global son fenómenosocasionados fundamentalmente por la acción del hombre ytampoco de que generarán graves impactos ambientales,económicos, sociales y políticos en todo el mundo.LEISA revista de agroecología | 28-4 |


Preparación del terreno para la reforestación.AutoresEl cambio climático es la modificación del clima en todaslas regiones del planeta, caracterizado, entre otros fenómenos,por modificaciones en los regímenes de precipitacionesy la presencia, cada vez más frecuente, de eventos extremos,tales como sequías y tormentas intensas.El calentamiento global es el calentamiento adicional dela superficie y de la atmósfera de la Tierra, atribuido a la actividadhumana y fruto del incremento en la concentraciónde los gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera.Los GEI son aquellos gases que capturan y emiten radiacióninfrarroja proveniente del sol, principalmente el dióxido decarbono (CO 2), el óxido nitroso (N 2O), el metano (CH 4), elperfluorocarbono (PFC), el hidrofluorocarbono (HFC), y elhexafluoruro de azufre (SF 6).Las actividades humanas que más contribuyen con laemisión de GEI son el uso de combustibles fósiles y la deforestación.Desde 1750, la concentración atmosférica se haincrementado en un 30% (para el caso del CO 2), 145% (parael caso del N 2O) y 15% (para el caso del CH 4).Frente al problema del cambio climático, la comunidadinternacional debatió y acordó una serie de compromisos,plasmados en la CMCC, firmada en 1992, en la “Cumbrede la Tierra” celebrada en Río de Janeiro. Por la CMCC, lospaíses industrializados se comprometieron a adoptar políticasy medidas para mitigar el cambio climático; a reducirlas emisiones de GEI; a elaborar periódicamente inventariosde emisiones, y a proporcionar recursos financieros apaíses en vías de desarrollo para realizar inventarios de GEIy otros estudios, así como para una adecuada transferenciade tecnología.Posteriormente, los países miembros de la CMCC acordaronel Protocolo de Kyoto (PK), por medio del cual los paísesindustrializados adoptaron compromisos cuantitativos dereducción. Básicamente, por el PK se comprometen a disminuir,entre los años 2008-2012, las emisiones de GEI en un5,2% en promedio respecto de las emisiones de 1990.Pese a que el mayor emisor de GEI del mundo, los EstadosUnidos de América, no lo ha ratificado aún, el PK entróen vigor a principios de 2005, luego de un intenso debateinternacional. El PK estableció tres mecanismos de flexibilizaciónpara facilitar el cumplimiento de las obligaciones: elcomercio internacional de emisiones, los proyectos de implementaciónconjunta y el MDL.Un tipo especial de proyectos MDL es el forestal, por mediodel cual se forestan o reforestan tierras con el propósitode absorber dióxido de carbono de la atmósfera. Para que unproyecto MDL forestal pueda ser aprobado existe una seriede requisitos agregados, tales como:las tierras por forestar no deben haber sido bosques despuésde enero de 1990la forestación a realizar debe estar dentro de los parámetrosde la definición de bosque adoptada por el gobiernoen el cual se realiza la plantación. Estos parámetros son lasuperficie mínima, el porcentaje de cobertura y la alturade las especiesse debe demostrar la “adicionalidad” del proyecto, estosignifica que las reducciones de dióxido de carbono nohabrían ocurrido en ausencia del proyecto y que el mismofue ejecutado específicamente con la intención dereducir emisionesasimismo, un proyecto MDL forestal es “adicional” si laremoción neta de carbono está por encima de la remociónen la “línea de base” del proyecto. La línea de basees el escenario que representa la cuantificación de la remociónde carbono en el sitio del proyecto en el casode que este no se realice. La línea de base es, entonces,específica para cada proyecto y se debe desarrollar siguiendometodologías previamente aprobadas por laJunta Ejecutiva del MDLOtro elemento por considerar en un proyecto MDL forestalson las emisiones que el propio proyecto genera fuerade la o las parcelas afectadas por la forestación, por ejemplo,el desplazamiento de una actividad ganadera de la zona deproyecto a otra. Estas emisiones son denominadas “fugas” ydeben ser cuantificadas y restadas al momento de calcular elvolumen total de remoción de carbono de la atmósfera poracción del proyecto.Dado que los proyectos forestales no son permanentes,debe definirse para cada caso el “período de acreditación”,es decir, el tiempo durante el cual un proyecto se proponegenerar créditos de carbono. La reglamentación vigenteprevé dos opciones: 20 años renovable a través de la revalidaciónde la línea de base, o 30 años sin posibilidad derenovación.Al momento de presentar la propuesta de proyectoMDL forestal se debe proponer un plan de monitoreo pararecolectar y archivar, durante el período de acreditación,la información relevante para lo siguiente: | LEISA revista de agroecología | 28-4


Producción de plantones en vivero.Autoresestimar y/o medir las remociones netas reales de carbono ymonitorear el comportamiento de la línea de base, es decirlas remociones de carbono en el escenario del proyecto,menos las remociones en el escenario de línea de baseidentificar fuentes de fugascalcular las remociones antropogénicas netas de carbono,es decir, las remociones netas reales menos las fugasasegurar la calidad y controlar los procesos de monitoreoLa aprobación de la metodología de monitoreo y la verificaciónde su cumplimiento, todo lo cual es supervisado por unaentidad independiente, es el requisito final para el otorgamientode los certificados de reducción de emisiones de carbono.Cuando se señala la validez de los proyectos MDL como herramientapara la valorización del bosque nativo, no se piensa en labúsqueda de lucro por parte de grandes inversores. Por el contrario,entendemos que desde el estado nacional o provincialse deben impulsar estos proyectos para beneficio directo de lospequeños productores, y del ambiente local y global.Un ejemplo de esto es el Proyecto de Forestación paraCombatir la Desertificación, Mitigar el Cambio Climático yProteger la Biodiversidad - Grupos Ambientales Juveniles(Proyecto GAJ). El proyecto GAJ es una iniciativa puesta enpráctica entre julio de 2005 y diciembre de 2011, en el departamentoRobles de la provincia de Santiago del Estero, tconcentro operativo en la colonia El Simbolar.Fue ejecutado por dos organizaciones no gubernamentales:el Grupo Ambiental para el Desarrollo (GADE) yFundación del Sur, implementado en el marco de un acuerdode cooperación firmado por los gobiernos argentino eitaliano. Su financiamiento fue aportado por el Ministeriodel Ambiente y el Territorio de Italia, y contó con el activoapoyo de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentablede la República Argentina, del Superior Gobierno de laProvincia de Santiago del Estero, del Instituto Nacional deTecnología Agropecuaria (INTA), de la Universidad Católicade Santiago del Estero (UCSE) y de la Universidad de LaTuscia, de Italia.El principal resultado del proyecto fue la forestación de1.900 hectáreas con algarrobo blanco (Prosopys Alba) en parcelasde pequeños y medianos productores, lo que generóbeneficios sociales, como la capacitación y capitalización delos productores, y ambientales, como la recuperación de suelosdegradados por salinización y erosión, la recuperacióndel bosque nativo y la reducción del dióxido de carbono enla atmósfera.Asimismo, se realizaron actividades de capacitación aproductores y jóvenes en manejo de vivero y manejo forestal,también con la activa participación del INTA y la UCSE.Otra tarea realizada por el proyecto fue la elaboración delos documentos técnicos para la gestión de su aprobacióncomo proyecto MDL forestal, en el marco de un conveniode colaboración firmado entre las entidades ejecutoras delproyecto con el INTA y la Universidad Católica de Santiagodel Estero. Se trata, básicamente, de dos documentostécnicos:la propuesta de una nueva metodología para establecerla línea de base al momento de iniciar el proyecto y lascondiciones de monitoreoel diseño del proyecto, en el cual se definen las condicionessociales y ambientales del área de intervención, juntocon una propuesta técnica de manejo forestal y una estimacióndel volumen de dióxido de carbono a absorberLos técnicos del INTA también determinaron las condicionesde línea de base a partir de una serie de escenariospredeterminados, existentes en el sitio, antes de la implementacióndel proyecto.En conclusión, las iniciativas MDL forestales realizadascon especies nativas constituyen una herramienta válidapara la prevención de la desertificación y la valorización delbosque nativo, porque reducen la presión en el largo plazosobre el bosque, al poner madera preciada en el mercado,y valorizar el potencial de los recursos madereros y no madererosde las especies nativas, incluyendo la formación debancos genéticos de semillas y, en el caso del proyecto GAJ,la industrialización de las vainas del algarrobo.Juan Luis MéregaDirector Ejecutivo, Fundación del SurCorreo-e: jlmerega@unq.edu.arSonia RamírezPresidente, Grupo Ambiental para el DesarrolloCorreo-e: gade@gade.org.arLEISA revista de agroecología | 28-4 |


SVEN ERIK JACOBSENCampos de cultivo de quinua.Archivo LEISA | LEISA revista de agroecología | 28-4


En el altiplano boliviano, la producción agrícola se llevaa cabo en altitudes que superan los 4.000 metros sobreel nivel del mar, en un clima extremo caracterizado por lasequía, la helada y otros factores adversos. En estas condicionessolo un cultivo florece: la quinua (Chenopodium quinoaWilld.), fuente principal de alimentación para la poblacióndel altiplano andino, que ha sobrevivido gracias a este nutritivoalimento por miles de años. La producción para elmercado internacional se inició en 1983, al establecerse laAsociación Nacional de Productores de Quinua de Bolivia.Con una población de 9,1 millones de habitantes, Boliviaes el país más pobre de la región andina. En 2006, el ingresoanual per cápita fue de 1.153 USD, con casi 40% de la poblaciónen condiciones de pobreza. La agricultura representasolo el 15% del producto nacional bruto (PNB), pero empleaa una proporción de población mucho más grande. La granmayoría de la población rural, que depende de la agricultura,enfrenta condiciones de extrema pobreza (más del 80%).Aunque existen segmentos de agricultura de altos insumosorientados a la exportación –soja en las tierras bajas, sembradaen territorio arrebatado a la selva–, gran parte del sectorrural es de agricultura de subsistencia o de producciónde pequeña escala para el mercado local, ambos con muybaja productividad. La alternativa a estas circunstancias es laproducción de coca, cuya área de siembra en Bolivia se haincrementado alarmantemente.Bolivia está siendo seriamente afectada por el cambioclimático. Los glaciares de los Andes están retrocediendo, loque puede crear severas inundaciones y huaycos en el futuropróximo. Se estima que el país perderá 7% de su PNB comoconsecuencia del cambio climático (Dideriksen, 2008). Estoscambios afectarán particularmente a las tierras altas delos Andes y a sus poblaciones indígenas, que se encuentranentre las más pobres del país. Además de las condiciones climáticasy físicas adversas, los campesinos pobres enfrentanmarginación política, económica y educativa, con escasasopciones para mejorar sus condiciones de vida.La región sur del altiplano boliviano es una gran llanuraque se extiende entre los 3.600 y los 4.100 msnm, rodeadapor las cordilleras andinas oriental y occidental, cuyas cumbresalcanzan 5.630 msnm. El Salar de Uyuni, con una superficiede 12.500 kilómetros cuadrados define muchos aspectosecológicos de la región, que se caracteriza por un climaárido con temperaturas extremas que van de los -11° C a los30° C; entre 160 y 257 heladas anuales, y una precipitación de140 a 250 milímetros por año. Los suelos se componen principalmentede ceniza volcánica y lava; son altamente salinos,arenosos y tienen escasa materia orgánica (alrededor de0,7%); también son pobres en nutrientes; enfrentan escasezhídrica, y tienen baja capacidad de retención de agua. El nivelde erosión oscila entre 4 y 30%, variando entre regiones.Los suelos de las laderas son más arcillosos, y contienen másmateria orgánica y nutrientes que los de las llanuras.La adversidad de las condiciones ambientales en los Andes hacondicionado el proceso de domesticación de la quinua y deotros cultivos que se caracterizan por su resistencia y su excepcionalcapacidad de adaptación, con tolerancia a sequías, heladas,salinidad del suelo y otros factores bióticos y abióticos.Los cultivos andinos han dado productos de alto valor nutricionaldurante milenios. Sin embargo, la diversidad genéticaen los Andes está siendo amenazada por la desertificación, ladeforestación, la erosión y los cambios socioeconómicos.La producción de quinua se destinaba tradicionalmente alautoconsumo. Las prácticas de deshierbe tras largos períodosde barbecho, labranza, siembra en hoyos, abonamiento, cosecha,trillado y limpieza, se realizaban manualmente. En elsistema tradicional, el barbecho tiene diversos propósitos; elmás importante de ellos es el almacenamiento de agua en elsuelo durante el año anterior a la siembra, dado que la precipitaciónpluvial anual es insuficiente para sostener la producción.De esta manera, la quinua utiliza dos años de precipitacióndurante su periodo de crecimiento. Otras utilidades delbarbecho son restaurar la fertilidad del suelo después de lascosechas, y disminuir la incidencia de plagas y enfermedades.La quinua tiene un papel menor en el sector agrarioboliviano. Se dedica a ella menos del 2% del total del áreacultivada, y apenas el 5% del área destinada a cereales. Apesar de ello, ha sido seleccionada, junto con la crianza dellamas, como producto prioritario para el mejoramiento delas condiciones de vida en la región andina, dado que el altiplanoboliviano al sur de Oruro depende casi exclusivamentede estos dos productos. Ambos sectores han sido declaradostambién prioritarios para aumentar el ingreso nacional.Durante los últimos 20 años, la producción de quinua enla región ha crecido gracias a la ampliación del área cultivada;en Los Lípez, Potosí, el principal departamento productor, hapasado de 10.580 hectáreas en 1980, a 20.685, en 2001 (Chura,2009). El área y la producción totales de quinua en Bolivia hanaumentado de 10.000 hectáreas y 5.000 toneladas a 50.000hectáreas y 25.000 toneladas (gráfico 1). La primera ampliacióndel área cultivada tuvo lugar entre 1970 y 1990, cuandola quinua fue introducida en la planicie. Durante la décadade 1990 el área de cultivo se mantuvo estable, y de 1999 a laactualidad, ha tenido lugar la segunda ampliación. 60.00050.00040.00030.00020.00010.00030.00025.00020.00015.00010.0005.00001950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 202001950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 202090080070060050040030020010001950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 2020LEISA revista de agroecología | 28-4 |


30252015105Producción Consumo Exportaciones01995 2000 2005 2010Elaborado a partir de datos del Ministerio de Desarrollo Rural yTierras de Bolivia, 2009. Las líneas son polinómicas (producción yconsumo) y exponencial (exportaciones).Aun cuando ha aumentado el área cultivada en los últimosdiez años, el rendimiento ha disminuido de cerca de 700a 570 kilogramos por hectárea en 2009, como consecuenciade los profundos cambios que está experimentando elaltiplano boliviano; uno de los cuales es la reducción de losperíodos de barbecho a uno o dos años, donde antes solíanser de dos a seis años.La producción de quinua se ha intensificado gracias a quesu precio en el mercado internacional ha ido en aumento. Estoha provocado que la producción sostenible entre en crisis. Elprecio de venta de la quinua casi se ha triplicado entre 1999 y2008, llegando a 2.300 USD por tonelada; tres veces más altoque el precio de la soja y cinco veces más alto que el del trigo.El valor de exportación de la quinua boliviana ha aumentadode 2,7 millones USD en 1999, a 8,9 millones USD en 2006.La exportación de quinua ha crecido desde 2001 mientras queel consumo doméstico ha disminuido (gráfico 2). El 90% de laproducción total de quinua en Bolivia es hoy exportado.En el pasado, la quinua –el único cultivo presente en la regiónsur del altiplano boliviano– se cultivaba exclusivamente conlabranza manual y era sostenible. Pero ahora la mecanizacióndel proceso de producción ha generado graves problemas(Cossio, 2008). La labranza de tierras vírgenes en la planicie haextendido la frontera agrícola y reducido drásticamente la vegetaciónnatural, fuente de alimento para el ganado. El uso detractores, especialmente con arado de disco, y de sembradorasmecánicas ha provocado una grave degradación de la fertilidaddel suelo. La escasez de pasturas naturales ha obligadoa reubicar los rebaños de llamas donde no se cultiva quinua,reduciendo la disponibilidad de estiércol animal para su usocomo abono. Donde aún se encuentran llamas, el estiércol queproducen no se usa o se utiliza erróneamente por la falta deconocimientos para la producción y uso adecuados de abonosa base de estiércol. En lugar de ello, se utiliza estiércol fresco,lo que afecta negativamente el crecimiento del cultivo pues, ensu proceso de descomposición, el estiércol absorbe la escasahumedad del suelo, y contiene semillas de hierbas y esporas deenfermedades. Los principales problemas son la degradacióndel suelo, el desequilibrio entre cultivos y crianza de animales,y el reducido acceso a fertilizantes orgánicos (Chura, 2009).Otro problema detectado es la destrucción de la coberturavegetal al incorporarse nuevas áreas para la producciónde quinua, lo que acelera el proceso de erosión pues la vegetaciónnatural deja de cumplir su papel de barrera contra elviento que, al soplar sin obstáculos, elimina las capas superficialesdel suelo. Dado que el altiplano ya vive un procesode desertificación, la situación se torna alarmante. En 2009,la producción de quinua en Los Lípez, Potosí, al sur de Bolivia,sufrió una reducción de 50% causada por la sequía, cuyosefectos se agravaron por el deterioro de los suelos.El uso de maquinaria agrícola con arados de disco y sembradorasmecánicas también ha creado ambientes propiciospara el crecimiento de diversas plagas. Después de la labranza,las larvas del complejo ticona (Copitarsia sp.) pueden penetrarfácilmente en el subsuelo, donde encuentran protecciónde la irradiación solar. Las larvas de la polilla de la quinua (Eurysaccaquinoa) pueden completar su ciclo biológico, alcanzarel estado de pupa y salir en forma adulta. Hay diversas plagasherbívoras: larvas, liebres, ratones, ratas, llamas, perdices, etc.,que exigen la aplicación de estrategias de control integrado deplagas y enfermedades. Todos estos problemas se agravan porla contaminación producida por las actividades mineras.Los efectos adversos de la producción no sostenible dequinua son exacerbados por los cambios climáticos que estánsucediendo en el altiplano boliviano: temperaturas máselevadas, disminución de la precipitación y fenómenos climatológicosmás agresivos. Esto puede acelerar el proceso dedesertificación y degradación del suelo, con los consecuentesimpactos negativos para los modos de vida de la población indígena,lo que hará retroceder los avances alcanzados graciasa los esfuerzos de desarrollo de la última década.La creciente demanda del mercado mundial y el cultivocomercial de quinua está degradando el suelo a través de laintensificación de la producción y dejando atrás la tradicionalproducción extensiva. Durante miles de años, la quinuaha sido un alimento nutritivo tradicional de los agricultoresandinos, pero hoy ha alcanzado tan altos precios en los mercadosinternacionales que los productores prefieren venderloy comprar alimentos menos nutritivos para su propio consumo(Hellin y Higman, 2005).La situación de la región es crítica. Un desastre ecológicoamenaza con convertirla en un desierto, con lo cual seimposibilitará la producción de quinua, única fuente disponiblede alimentación y generación de ingresos para lapoblación rural.Manejo de tierra y aguaUno de los principales problemas es la pérdida de fertilidaddel suelo, que puede restituirse modificando su preparación.El arado de discos debe ser remplazado por el rastrillado, elarado con tracción animal o el arado de cuña. Debe evitarsela labranza y rastrillado de tierras vírgenes. Debe ofrecersecapacitación a los agricultores en manejo de suelos y en eluso adecuado del tractor. En la actualidad, la institución Promocióne Investigación de Productos Andinos (PROINPA)está probando la incorporación de abonos verdes a basede la leguminosa andina tarwi o lupino (Lupinus mutabilis).También deberían reintroducirse llamas y ovejas dada lanecesidad de estiércol. Disponer de una mayor cantidad deabono puede impactar positivamente en el rendimiento de laquinua y, al mismo tiempo, conservar la humedad del suelo.El riego deficitario focalizado puede ser positivo para unamejor producción de quinua y, eventualmente, de otros cultivosen el sur del altiplano. Puede reducir la demanda deagua hasta en un 50% de la cantidad usada con irrigación total,sin reducir el rendimiento. Una forma particular de riegodeficitario regulado es la irrigación alterna o secamiento parcialde zonas de la raíz (ARD, siglas en inglés de secamientoalterno de raíces). Con esta técnica, el cultivo se riega hastala mitad de la zona de raíz, y se ahorra de 20 a 50% de agua.22 | LEISA revista de agroecología | 28-4


Los sistemas de riego por goteo, incluyendo los goterosantiobstrucciones, se han desarrollado para ahorrar agua,por lo que más tierras áridas en todo el mundo deberían serregadas con estos sistemas en lugar del riego por surcos ocon aspersores.La región sur del altiplano boliviano enfrenta una gravesituación de escasez de recursos hídricos. Las técnicas demicroirrigación pueden ser un solución para fortalecer la seguridadalimentaria. El Centro de Promoción de TecnologíasSostenibles (CTPS) de La Paz estima que, con la construcciónde 200 pozos distribuidos en el altiplano sur, puedencultivarse un millón de hectáreas más de manera sostenible.Las áreas cultivadas serían irrigadas con menos de 10 metroscúbicos de agua por hectárea, que suman en total 10 millonesde metros cúbicos por año. Pero la minería presenta unatenaz competencia por el agua. Se estima que la empresaminera de San Cristóbal consume 40.000 metros cúbicos diariosde agua, es decir, 16,4 millones de metros cúbicos al año.Es importante que la infraestructura de riego esté bienorganizada para utilizar los recursos hídricos disponibles demanera sostenible, evitando la pérdida de acuíferos por excesode bombeo. De igual manera, el riego debe planificarseen función de evitar la salinización de los suelos. Se haestablecido que el riego suplementario es una práctica muyeficiente, con gran potencial para aumentar la producciónagrícola y mejorar los modos de vida en zonas áridas quedependen de la lluvia (Oweis y Hachum, 2006).Deben tomarse en cuenta las técnicas ancestrales y lasnuevas técnicas basadas en el conocimiento tradicional,como los microandenes, los reservorios artificiales, las camaselevadas (suka kollos), etc. Otra tarea importante es lacapacitación de los agricultores en la elaboración de composty otros tipos de abono orgánico.Aún no se ha investigado si la labranza cero es una técnicaadecuada para la producción de quinua. En todo caso, esnecesario voltear el perfil del suelo durante las lluvias paraquebrar su capilaridad y ahorrar agua para la siembra.PlagasEl control integrado de plagas debe lidiar con una ampliagama de amenazas. Una posible forma de control de roedoresy otras plagas animales es la cacería que, dado el comportamientode estos animales, debe practicarse sistemáticamente.Pueden fabricarse cercos vegetales cuya estructura dependedel animal que represente la mayor amenaza. Los roedorespueden cavar su paso por debajo de las cercas; las aves nopueden ser eliminadas y las ovejas, vacas y llamas requierencercas altas y muy sólidas. El estiércol fresco de llamas u ovejassirve como repelente por su olor, y se puede recurrir tambiéna la instalación de trampas. El zorro, que ha sido cazado casihasta su extinción, podría ser reintroducido para restaurar elequilibrio entre especies animales. En todo caso, debe utilizarseuna combinación de métodos.Otros sitios de producciónLa quinua puede ser cultivada en un amplio espectro decondiciones agroclimáticas, tanto en los Andes como enotras regiones. En el sur del altiplano boliviano se cultiva laquinua real, que se diferencia de otros tipos de quinua porsu capacidad de adaptación a las condiciones específicas deesta área y por tener las grandes semillas blancas preferidaspor el mercado de exportación. La mayor parte de la quinuaque circula en el mercado mundial ha sido producida en estaregión. Al diversificarse el mercado, abriéndose a otros tiposde quinua como la roja y la negra, así como a productos procesados,se hace innecesaria la quinua real para esta nuevademanda. Así, las compañías que procesan quinua en Boliviapueden usar el tipo “real” para la producción de semilla enteraQuinua.Archivo LEISAsin cascarilla, mientras que otros productos de quinua puedenproceder de distintas regiones productoras, como las porcionescentral y norte del altiplano. También puede producirsequinua en otros países andinos e incluso fuera del continente,como en las zonas altas de África, en Asia e incluso en Europa.La producción fuera de la región sur del altiplano bolivianodisminuirá la presión sobre esta vulnerable región, promoveráel mercado gracias a su presencia en ámbitos geográficos másamplios, y beneficiará a agricultores de otras partes del mundo.El potencial del mercado de la quinua es enorme.ConsumoLos agricultores de la región ya no están consumiendo supropio producto, dados los altos precios que tiene en el mercado.Prefieren venderla y comprar para su propio consumo,productos menos costosos, como fideos y arroz. Pero, ademásdel alto valor de mercado, hay otra razón para esto: eltrabajo adicional requerido para limpiar y descascarillar laquinua (Hellin y otros, 2004), lo que podría resolverse condescascarilladoras mecánicas sencillas como las promovidaspor instituciones como PROIMPA. El consumo de quinuaen Bolivia es de apenas dos kilogramos por persona al año,mientras que el de arroz y fideos es de 25. Comparado conel Perú, que exporta menos cantidad de quinua, esta tieneun consumo de más de 20 kilogramos por persona al año(gráfico 2).La quinua es un interesante caso de especies subutilizadasque han sido promovidas para el mercado sin tomar enconsideración importantes aspectos sociales, ambientales yde salud. Para el agricultor andino, la quinua ha jugado tradicionalmenteun papel menor en la generación de ingresos,pero de gran importancia en la nutrición, la organización socialy la sostenibilidad ambiental. La quinua ha sido desplazadaentre sus propios productores por dietas occidentalesmodernas que, aunque son fáciles de preparar, son ricas encarbohidratos y grasas, y pobres en micronutrientes. Datosarrojados por encuestas en el ámbito doméstico muestranque la mayoría de las comidas preparadas durante el levan-LEISA revista de agroecología | 28-4 | 23


Cuadro 1. Demanda (t) 14.566,28 15.127,68 15.689,08 16.250,49 16.811,89 17.373,29 17.934,70 18.496,10Abasto (t) 11.620,86 12.195,74 12.770,62 13.345,49 13.920,37 14.495,25 15.070,12 15.645,00Disponibilidad (t) -2.945,42 -2.931,94 -2.918,46 -2.905,00 -2.891,52 -2.878,04 -2.864,58 -2.851,10http://www.cabolqui.org/documentos/FAUTAPO_Desarrollo_tecnologico_Quinua.pdftamiento de la encuesta no incluyeron quinua, lo que sugiereque quizá se está convirtiendo en un alimento subutilizado.Para los próximos años se estima que la demanda de quinuaexperimentará un crecimiento anual de 0,08%, mientras queel suministro crecerá apenas a un ritmo de 0,02%, lo que permiteproyectar un déficit (cuadro 1).Para prevenir una mayor erosión de los recursos naturales,incluyendo la agrobiodiversidad andina, es necesario formularuna estrategia de conservación. Para ello deben estudiarselos cultivos individuales y su variabilidad entre regiones,así como factores de estatus, usos y métodos de cultivo.Los agricultores que producen cultivos andinos, comocualquier otro, dependen de pequeñas variaciones en lasespecies primitivas y silvestres, para producir cultivos capacesde adaptarse a nuevos ambientes y proporcionar rendimientosmayores y sostenidos. Así, la necesidad de rescatartanto la biodiversidad como el conocimiento y la experiencialocales, tomando en cuenta las necesidades agronómicas ynutricionales, no puede ser dejada de lado.Existen en la región diversas prácticas de conservaciónde la fertilidad del suelo, que incluyen el uso de abonos abase de estiércol y la construcción de andenes.La sostenibilidad del manejo tradicional se encuentra amenazadapor el creciente mercado de exportación que ha llevadoa la expansión de la mecanización y, de ahí, a la erosióndel suelo, el crecimiento de plagas, la disminución en el usode abonos orgánicos y el cultivo intensivo. Las opciones de diversificacióndel sistema agrícola y la producción de biomasason limitadas, dadas las características ambientales adversas.Aunque se está experimentando con la introducción de nitrógenoen el sistema usando leguminosas, esto no es muy realista,dado el bajo desempeño de las leguminosas en un contextode escasa fertilidad del suelo bajo estrés hídrico. El crecientemercado ofrece potencial comercial y de uso para insumoscomo los abonos, si están disponibles en cantidad suficiente.La combinación del uso no sostenible de la tierra y el cambioclimático es una amenaza para muchas comunidades indígenasdel altiplano. Es necesario llevar el desarrollo en unadirección adecuada, asegurando el alto valor nutricional de laquinua para la población boliviana y, a la vez, una fuente deingresos para los agricultores de los Andes y para la atenciónde un mercado global de manera sostenible.Sven Erik JacobsenFacultad de Ciencias Biológicas, Universidad de Copenhagen,DinamarcaCorreo-e: seja@life.ku.dkQuinua.Archivo LEISAReferencias- Chura, B. 2009. Fortalecimiento de la cadena productivade la quinua real. Descripción de proyecto, Swissaid.Danida. 2004. Farmer Empowerment. Experiences,Lessons Learned and Ways Forward, Vol. 1.- Cossio, J. 2008. Agricultura de conservación con unenfoque de manejo sostenible en el altiplano sur.Habitat 75: 44–49.- Dideriksen, C. L. 2008. Klodens klima og klodensfattige (Cambio climático y pobreza en el mundo). Udvikling08: 12-13.- Hellin, J., Higman, S. 2005. Crop diversity and livelihoodsecurity in the Andes (Diversidad de cultivos y seguridadde los modos de vida en los Andes). Dev. Pract. 15, 165-174.- Hellin, J., Higman S., Jacobsen, S.-E. 2004. Quinoa andfood security in the Andes (La quinua y la seguridadalimentaria en los Andes). En Jacobsen, S.-E., Jensen, C.R., Porter, J. R. (eds.). Proc. VIII ESA Congress “EuropeanAgriculture in a Global Context”, 11-15/7 2004: 921-922.KVL, Copenhagen.- Oweis, T., Hachum, A. 2006. Water harvesting andsupplemental irrigation for improved water productivityof dry farming systems in West Asia andNorth Africa (Cosecha de agua y riego suplementarioen sistemas agrarios áridos en Asia occidental y Áfricadel norte). Agric. Water Manage. 80: 57-73.Nota de los editoresEste artículo es una síntesis del estudio publicado por el autoren la Revista de agronomía y ciencias agrarias, Vol. 197, número5, octubre de 2011: 390-399. Para consultar el originalen línea: http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1439-037X.2011.00475.x/full24 | LEISA revista de agroecología | 28-4


conectados globalmente: noticias de la Red AgriCulturasDurante los últimos 27 años nuestras revistas han mostrado muchas formas con las que los agricultores y lasrevistas de la Red AgriCulturas muestra algunos aspectos destacables.La desertificación es un problema mundial y los gobiernos ylas organizaciones de la sociedad civil se esfuerzan cada vezmás en combatirla. Sin embargo, muchos de los planes y estrategiasesbozados, ignoran los conocimientos tradicionalesde quienes viven en las zonas áridas del mundo. Nuestras revistashan publicado artículos que resaltan la importancia deestos conocimientos en la lucha contra la desertificación. Porejemplo, en Filipinas, los agricultores utilizan árboles y arbustosnativos en los campos de cultivo o cerca de ellos, como semuestra en la experiencia de Blesilda M. Calub, publicada enLEISA Magazine (diciembre, 2003): “Los agricultores se interesanen plantar ciertas especies que responden directamentea sus necesidades, como es el caso de los árboles y arbustosforrajeros”. En la región suroccidental de Filipinas, la venta deganado constituye una fuente de ingresos para muchos agricultores,por lo que la disponibilidad de forraje es muy importantepara ellos. El uso de árboles nativos proporciona elforraje necesario y también contribuye a reducir los procesosde erosión. Esfuerzos similares se pueden ver en Rajasthan,India, donde los agricultores practican la agroforestería tradicional,según lo describe M. Nagarajan en la edición de LEISAIndia (marzo, 2000). Su gestión implica una delicada combinaciónde especies leñosas, que incluyen árboles, arbustos obambúes, con cultivos agrícolas. Una especie considerada poralgunos agricultores como “madre adoptiva de la agricultura”es el árbol khejri (Prosopis cineraria). La observación y la experimentaciónhan demostrado que los cultivos que crecenbajo el dosel de este árbol están mejor que los que crecen encondiciones similares pero sin su cobertura.En el nordeste de Brasil, una región árida donde aumentan lasáreas deforestadas, el acceso al agua es de gran importanciapara la comunidad. El artículo de J. A. Soccal, publicado enLEISA Magazine (marzo, 2000), muestra cómo la comunidadlocal, descontenta con enfoques “asistencialistas” del gobiernocomo la distribución de agua en camiones, consiguió apoyode ONG y organizaciones comunitarias de base, que la llevóa desarrollar tecnologías alternativas para la gestión de susrecursos hídricos, de bajo costo y con materiales y mano deobra locales; entre ellas, cisternas construidas con placas decemento y arena para recolectar agua de lluvia para consumohumano, pozos semipermeables para retener aguas subterráneasy pozos con un sencillo sistema de poleas y tuberías.En otro artículo escrito para LEISA revista de agroecología(septiembre, 2008), Héctor Leguía describió su trabajo con loscientíficos y los agricultores de Lozada, Córdoba, en la regiónsemiárida de Argentina. El cultivo de soja en esta zona estabacausando muchos problemas en el campo, por la disminuciónde los niveles de fecundidad, compresión del suelo y contaminaciónpor plaguicidas. Los científicos trabajaron junto conlos agricultores familiares explorando técnicas en torno a unenfoque agroecológico para mejorar el suelo y contribuir asu conservación, como la rotación de cultivos y cultivos decobertura. Estos aumentaron significativamente la cantidadde materia orgánica en el suelo y mejoraron sus propiedadesfísicas, lo que tiene un efecto directo en los rendimientos.En la revista AgriCulturas (abril, 2009), Carlos Magno Moraispresentó la labor de tres ONG que colaboran con los agricultoresen Pernambuco y Rio Grande do Norte, Brasil. EstasONG recogen las opiniones de los agricultores sobre los efectosy la influencia del cambio climático en sus actividadesdiarias y luego describen y analizan sus respuestas. Esto condujoa la publicación de los documentos que se han utilizadoen la preparación del Plan de Acción Nacional de Luchacontra la Desertificación y para aumentar la comprensión dela sostenibilidad por los agricultores. En un artículo publicadoen nuestra edición internacional (septiembre, 2008),Paul Van Mele mostró los beneficios del trabajo conjunto enZamblara, Mali, África. La mayoría de sus habitantes dependende la agricultura y se enfrentan a muchas dificultades,como la falta de agua, semillas o crédito. En 2002, un grupode mujeres formaron una organización de productoresde arroz y se acercaron al Centro Africano del Arroz, interesadasen participar en las actividades de capacitación delproyecto Adaptación Participativa y Difusión de Tecnologíaspara Sistemas Basados en Arroz. El grupo creció de 27 personasa más de un centenar, beneficiándose todas ellas de lasactividades del proyecto que las llevó a diversificar sus cultivos,una estrategia que proporciona mayores rendimientose ingresos. Ahora cultivan más arroz, gestionan los recursoslocales de una manera más sostenible y reconocen la importanciade trabajar juntos. Diferencias de casta y género soncada vez menos pronunciadas y las sólidas alianzas creadascon las ONG y los organismos gubernamentales conducena mejores decisiones. Según lo mencionado por uno de losagricultores, “el futuro pertenece al pueblo organizado”.LEISA revista de agroecología | 28-4 | 25


FUENTESvisualYukie Hori, Christina Stuhlbergery Otto Simonett. 2011. PNUMA/GRID-Arendal/Zoi EnvironmentNetwork.http://www.unccd.int/Lists/SiteDocumentLibrary/Publications/Un kit de información básica quecación, la degradación del suelo y lasequía a escala mundial, ilustrándolación señala las tendencias segúnse han venido desarrollando en lasúltimas décadas, combinando y conectandoelementos y destacandolas prioridades. Proporciona informaciónsobre la Convención de lasNaciones Unidas de Lucha contra lapara forjar una alianza mundial quey la degradación del suelo y mitiguelos efectos de la sequía en las áreasla reducción de la pobreza y a la sostenibilidadmedioambiental.Ernst Gabathuler, HanspeterLiniger,Christine Hauert y Markus Giger.2009. WOCAT (World Overviewof Conservation Approaches andTechnologies), CDE (Centre forDevelopment and Environment),University of Berne.http://www.unccd.int/Lists/SiteDocumentLibrary/Publications/del suelo y la sequía afectan a másde 2.000 millones de personas. Estasituación podría empeorar debido aluso no sostenible del suelo y el aguaen el actual escenario de cambioclimático. La estrategia de los diezaños de la CNULD señala la importanciade la ciencia, de los sistemasde intercambio de conocimiento yde la sensibilización ciudadana pararevertir esta tendencia. Las prácticasde gestión sostenible, incluida la agricultura,aportan importantes bene-y contribuyen positivamente en serviciosfundamentales del ecosistemacomo la regularización de los cicloshidrológicos, el secuestro de carbonoy la preservación de la agrobiodiversidad.El objetivo de este documentoregionales y globales de la GestiónSostenible de la Tierra (GST). Se esperaque este documento se conviertaen una herramienta útil para mejorarla calidad del conocimiento y el nivelde comprensión de los encargados deidear y formular políticas acerca deRóger Rodríguez, Danilo Rivera,Fredy Acuña. 2003. PASOLAC/PROSESUR, Nicaragua.http://www.pasolac.org.ni/Con el proceso del deterioro de losrecursos naturales, el agua ha sidoel recurso más afectado, lo que hacausado serios problemas en la producciónagropecuaria, dejando a losproductores en condiciones muy difíciles,dependiendo de un régimende lluvias cada vez más escaso y conmala distribución. En este documentose presentan algunas alternativasque pueden ser utilizadas aprovechandoel agua disponible. Esta publicaciónha sido elaborada teniendocomo base las experiencias de productoresy técnicos que trabajan condiferentes entidades, miembros delPrograma para la Agricultura Sostenibleen Laderas de América Central(PASOLAC). Se trata de poner enmanos de productores, promotoresy técnicos, guías sencillas para laconstrucción o implementación detecnologías como las bombas EMAS,los cantaritos para almacenamiento,la cisterna para almacenamiento, losreservorios de laderas y los sistemasde microrriego por goteo.Thomas Schaaf yRajebBoulharouf.2003. ISBN 978-92-3-303892-9. UNESCO y UNCCD.http://publishing.unesco.org/details.aspx?Code_Livre=4112Este conjunto de publicaciones constituyeun verdadero soporte pedagógicopara los docentes que enseñanen los dos últimos grados de laescuela primaria y primeros años dela escuela secundaria, sobre todo encación. El kit ha sido concebido paraenriquecer el programa escolar demanera personal, puesto que permiteintegrar diferentes temas y métodospedagógicos según se utilicenlos diferentes elementos destinadosguía pedagógica, estudio de casosconcretos en África, América Latinay Europa, así como una tira cómica yun póster para el aula que muestra26 | LEISA | 28-4


Muhammad Ibrahim, JaimeEcheverría, Claudia Sepúlveday Cristóbal Villanueva. 2012.Centro Agronómico Tropicalde Investigación y Enseñanza(CATIE) y Mecanismo Mundial de laConvención de las Naciones UnidasCartago, Turrialba, Costa Rica.http://global-mechanism.org/es/GM-PublicationsDocumento que describe un marcoe instrumento analítico relativo almodo de utilizar incentivos y mecanismosbasados en el mercado parapromover inversiones en prácticasde manejo sostenible de la tierra. Sedescriben los diferentes tipos de degradaciónde la tierra y los factoresque la impulsan, así como el modoen que los incentivos económicos,junto con políticas adecuadas, puedenofrecer soluciones al problema.Se presenta también un métodopara evaluar la viabilidad del uso deun determinado mecanismo económicopara prevenir la degradación dela tierra y promover la adopción deprácticas de manejo sostenible en unpaís concreto. Se analizan algunosde los mecanismos existentes y losrequisitos que han de cumplirse encada caso para que funcionen correctamente.KoenVerbist, Fernando Santibañez,Donald Gabriels y Guido Soto. 2010.ISBN 978-92-9089-164-2. ProgramaHidrológico Internacional de laUNESCO para América Latina yel Caribe (PHI-VII)/ DocumentoTécnico N°25.http://www.cazalac.org/documentos/Atlas_de_Zonas_Aridas_de_ALC_Espanol.pdfuna iniciativa en la que más de 26países de la región cooperaron parala elaboración del mapa de zonasáridas, semiáridas y subhúmedas deAmérica Latina y el Caribe. La regiónno contaba con un indicador comúnpara caracterizar la disponibilidad derecursos hídricos en todos los paí-más precisa de las ofertas efectivasy demandas hídricas que existen,desde el punto de vista climático,en cada área. Esto es especialmenterelevante en aquellos países dondeexisten importantes gradientes dearidez y en zonas con excedenteshídricos. Contiene una descripciónmetodológica (cálculo de la evapotranspiraciónde referencia), indicadoresde aridez y de variabilidad eintensidad de regímenes de aridez, yen América Latina y el Caribe.Comisión Económica para AméricaLatina y el Caribe (CEPAL). 2008.División de Desarrollo Sostenible yAsentamientos Humanos, CEPAL,Naciones Unidas.www.eclac.org/publicaciones/xml/1/32921/LCW192.pdfEn este documento se analizan losprincipales temas relacionados conel desarrollo agropecuario y rural,y la situación del medio ambiente ylos recursos naturales de AméricaLatina y el Caribe en el período 1990a 2005. El documento está estructu-i) desarrollo productivo; ii) defores-cación;iv) factores sociales y demo-y cambios poblacionales, y v) cambioclimático y desastres naturales. En loque respecta a medio ambiente y recursosnaturales, se muestra que laregión sigue viéndose afectada porun intenso proceso de deforestaciónque se ha agudizado nuevamentea partir del año 2000. Este procesoestá estrechamente relacionadocon la pérdida de biodiversidad ylos procesos de degradación de latropaíses muestran una evoluciónpositiva en materia de recuperacióno ampliación de la cubierta boscosa,aunque la región como un todo hatomado medidas importantes paraextender las áreas protegidas. Encambio climático, los informes recientesdejan en evidencia la agudizaciónde los procesos de deforesta-que se traducen en pérdida de biodiversidad,así como de la acentuaciónde fenómenos climáticos extremos.Carlos Maza y Fiorella GarcíaCarnero (eds.). 2012. ProgramaRegional Agua y Saneamiento (PA&SAndino) y RED MUQUI. Lima, Perú.Sistematización del foro internacionalorganizado por el PA&S Andino,IPROGA y Red Muqui, llevado a cabolos días 10, 11 y 12 de julio de 2012en Lima, Perú. El foro contó con laparticipación de expositores internacionalesy nacionales involucradosen el tema del agua e interesados enbuscar alternativas adecuadas paragestionar mejor el agua. Se recogenlas ponencias presentadas y el debateen torno a ellas, así como laspropuestas de política y aportes almarco normativo para la gestión yprotección de las zonas productorasde agua, acordes con las realidadesde Bolivia, Ecuador y Perú. Finalmentepresenta las conclusionesdel foro y una propuesta de Agendadel Agua, con los puntos para seguirla discusión y generar consensos,buscando plasmarlos en normativaspara que la gestión de este recursosea más equitativa.LEISA | 28-4 |


TRABAJANDO EN REDdefault.asp?lang=spEste sitio web representa una par-experiencia de la FAO en desarrollosostenible y ordenamiento de laszonas áridas. Contiene información yenlaces a diversos sitios web sobrees asistir a las contrapartes interesadasy a las redes nacionales, regionalese internacionales comprometidascon el desarrollo sostenible de laszonas áridas y, en particular, en laejecución de la Convención de Luchapor sus siglas en ingles).cl/Este programa ha sido implementadoen las regiones de Coquimboy Aysén en Chile, con el objetivo depromover la incorporación de tecnologías,formas de producción, conocimientos,habilidades y concienciaambiental para mejorar las condicionesde vida del campesinado y protegerel suelo, agua y la biodiversidadgramade Pequeños Subsidios (PPS)del GEF/PNUD y la Unión Europea(UE). Su sitio web brinda informacióndetallada de los proyectos quevienen desarrollando en la zona.Cuenta además con una sección depublicaciones y documentos muyinteresantes, los cuales se puedendescargar.http://edo.jrc.ec.europa.eu/scado/EUROCLIMA es un programa ambientalconjunto de la Unión Europeay América Latina, enfocado especialmenteen el cambio climático.A través de su sitio web se puedeacceder al sistema de informaciónsobre sequía, degradación del suelotos,informaciones y herramientasnecesarias para un análisis exhaustivodel fenómeno de la sequía yel problema de la degradación deAmérica Latina. Este sitio web, aúnen construcción, actuará como unaplataforma de transferencia deconocimientos para el desarrollode capacidades y como sistema deapoyo a la toma de decisiones sobreeste problema en la región.http://www.unccd.int/en/Pages/default.aspxLa CNULD (UNCCD por sus siglasen inglés) es la pieza central en losesfuerzos de la comunidad internacionalpara luchar contra la deserti-en zonas áridas. Fue adoptada el 17junio de 1994, y entró en vigor el 26de diciembre de 1996. Actualmentetiene 194 contrapartes. Reconocelos aspectos físicos, biológicos y so-la importancia de redirigir la transferenciatecnológica de manera tal queapunte a la demanda y la participaciónde las comunidades locales endegradación de la tierra. El objetivocentral de la CNULD es el desarrollode programas de acciones nacionales,subregionales y regionales porparte de los gobiernos nacionales,en cooperación con organismos delas NU, donantes, comunidades localesy ONG. Su sitio web brinda informaciónsobre acciones importantesde los países de América Latina y elregionales y nacionales sobre la lu-http://www.ifad.org/pub/index.htmEl Fondo Internacional de DesarrolloAgrícola (IFAD por sus siglas eninglés) es una agencia especializadade las Naciones Unidas cuyo objetivoes proporcionar fondos y movilizarrecursos adicionales para programaspromocionar el progreso económicode los habitantes pobres de zonasrurales, principalmente mejorando laproductividad agrícola. Para apoyarla Convención de las Naciones Unidas(CLD), el FIDA presta asistencia en lapreparación de programas de acciónnacionales y programas subregionalesy, últimamente, ha empezado acolaborar con los gobiernos a travésdel Fondo para el Medio AmbienteMundial (FMAM) con miras a elaborarproyectos centrados en problemasambientales de alcance mundial. Elsitio web está estructurado en inglésy se puede acceder a una lista de publicaciones,las cuales pueden descargarseen formato PDF. Las publicacionesse encuentran en árabe, francés,inglés y español.http://2sc.unccd.int/es/inicio/Existe el consenso generalizado de28 | LEISA | 28-4


de las tierras y la sequía (DDTS) soncuestiones de máxima urgencia, quesiguen sin ser debidamente incluidasy tratadas en los actuales programasgubernamentales y del sector privadoa escala global, nacional y local yque, por lo tanto, es de vital importanciasensibilizar sobre los efectos,relacionadas con la ordenación de latierra y los ecosistemas. Por ello, lapretende reunir a una gran variedadde interesados, al mundo académico,encargados de la adopción de políticas,agentes de la sociedad civil y alsector privado, para abordar la DDTSdesde una perspectiva económica.La conferencia proporcionará orientacióna los gobiernos y a los agentesno gubernamentales por igual, sobrecómo y porqué deben revertir juntoslas tendencias de DDTS actuales,apoyar a los países y comunidadesafectados para mejorar sus prácticasde ordenación de la tierra y aumentarsu resiliencia. Brasil acogerá la 2ªla ciudad de Fortaleza del 4 al 7 defebrero de 2013. Para obtener mayorinformación visitar el sitio web.http://www.ambiente.gob.Periódico digital elaborado porla Dirección de Conservación delción de la Secretaría de Ambiente yDesarrollo Sostenible de Argentina.Esta es una iniciativa de ComunicaciónInstitucional del Programa deAcción Nacional de Lucha contra laobjetivo estrechar los vínculos entrelos distintos actores que hacenEste periódico que se distribuye enformato digital a más de 3.000 contactoscomo instituciones públicasy privadas, ONG, pequeños productoresy organismos internacionalesentre otros, intenta difundir las actividadesque se llevan a cabo dentrodel PAN como herramienta deimplementación de la Convenciónde las Naciones Unidas de Luchade optimizar esta comunicación interinstitucional,se esperan los comentarios,críticas y/o sugerencias,como así también la suscripción almismo enviando un correo electró-comunicacionpan@ambiente.gob.arhttp://www.unccd-prais.com/El Proyecto del Sistema de Examendel Desempeño y Evaluación de laAplicación (PRAIS, por sus siglas eninglés) respalda a la CNULD y suscontrapartes en el fomento de lacapacidad para una vigilancia y unaevaluación efectiva de los avancesrealizados a la hora de lograr reducirla pobreza y alcanzar los objetivosde sostenibilidad medio ambientalde la Convención y su marco y planestratégico decenal con vistasa mejorar la implementación dela Convención (2008-2018). Elportal PRAIS es la herramientaen línea de la CNULD y permiterecopilar y reunir datos nacionales,subregionales y regionales. El portallas Naciones Unidas y los usuariosautorizados por PRAIS puedenpresentar información en cualquierade ellos. Para conocer más sobrePRAIS también se puede acceder alhttp://vimeo.com/20795324http://www.cazalac.org/mensaje.phpLos recursos hídricos de las zonasáridas y semiáridas, como nuncaantes, están enfrentando presionesdramáticas en aspectos relacionadoscon su distribución y manejo,lo que afecta las posibilidades dedesarrollo de las poblaciones localesy a los ecosistemas asociados asus territorios. América Latina y elCaribe no escapan a esta situación.En este contexto, CAZALAC se poneal servicio de los países de la región,para las acciones relacionadas conel manejo sostenible de los recursoshídricos en los territorios con escasezde agua. Su principal objetivoes procurar el fortalecimiento deldesarrollo técnico, social y educacionalde distintas institucionesde la región basado en un mejoraprovechamiento y gestión de losrecursos hídricos en las zonas áridasy semiáridas de América Latina y elCaribe. Asimismo, CAZALAC buscafortalecer el rol de las comunidadesen el desarrollo de una cultura delagua, actuando como catalizadory coordinador de diversas actividades,proyectos y programas enestas materias. El sitio web contieneinformación sobre cursos, capacitaciones,talleres y seminariosrelacionados con el tema. Tambiénse puede acceder a su boletín informativo.Aguahttp://tragua.com/quienes-somos/El Tribunal Latinoamericano delAgua es una instancia internacionalde justicia ambiental, autónomae independiente, creada con elcontroversias relacionadas con lossistemas hídricos en América Latina.Es una plataforma de justiciaalternativa que suma sus esfuerzosa los que realizan diferentes ciudadanosen otras instancias, administrativaso judiciales, para contribuira la búsqueda de soluciones a lasproblemáticas hídricas que afectana la población de América Latina. ElTribunal Latinoamericano del Aguaes un organismo de naturaleza éticacomprometido con la preservacióndel agua. Una de sus prioridades esgarantizar el aprovechamiento delagua como derecho humano para eldisfrute de las generaciones actualesy futuras. En la sección prensade su sitio web, se puede acceder aconvocatorias, eventos y comunicadosde prensa. Asimismo ofrece unasección de recursos que contienesitios de interés, audios, videos yfotografías.LEISA | 28-4 | 29


opiniónLa inversión transnacional en tierras,o lo que los activistas llaman “acaparamientoglobal de tierras”, ocupalos titulares de prensa en todo el mundo.Si bien la atención se ha centradoen los fondos de inversión libre, losfondos soberanos de inversión y lasadquisiciones foráneas de vastas porcionesde tierra en África y Asia, la investigación reciente estádescubriendo un patrón más amplio. Al aumentar el valor de latierra, la propiedad se concentra incluso en donde se han registradopocos casos de acaparamiento. Los negocios de tierrasguiados por la expansión de capitales nacionales e internacionalesse dan en zonas caracterizadas por la inequidad, el racismoy el conflicto. Con frecuencia en manos de elites locales,estos negocios son de especulación inmobiliaria, minería, producciónde agrocombustibles, explotación forestal industrial yproducción de “cultivos flexibles”. Los modos de operación deldespojo son más profundos y amplios, y tienen mayor potencialde devastación para las comunidades marginadas.Las repuestas al acaparamiento de tierras –hasta ahoradocumentos académicos, reportajes en los medios, movimientoslocales de resistencia y campañas globales para latransparencia y los códigos de conducta e inversión responsableen agricultura– han ayudado a llamar la atención públicasobre este problema. Mientras los hechos de acaparamientose extienden alrededor del mundo, queda claro queemitir regulaciones y escribir acerca de ello es insuficiente: elacaparamiento de tierras debe ser detenido.El reto está en lograr que las comunidades se movilicenpor sus derechos a la tierra y el territorio antes de que comiencena ser asediadas por los especuladores, los fondos deinversión libre o las industrias extractivas. Esto requiere unaestrategia proactiva que vaya más allá de las simples reaccionescomo respuesta al acaparamiento de tierras, y queavance activamente con proyectos alternativos y alianzaspara el uso y la propiedad de la tierra que protejan a las comunidadesvulnerables. Se requiere también la vigilancia delconjunto de elementos políticos, legales y de infraestructuraque suelen preceder al acaparamiento de tierras, de modoque las comunidades puedan prepararse para resistir.Para revertir las tendencias de acaparamiento se necesitauna respuesta fuerte e integral de las comunidades afectadas,la sociedad civil y los movimientos sociales; esto es, laconstrucción de un movimiento global-local proactivo basadoen el derecho de las comunidades y los pueblos a modosde vida sostenibles con base en el territorio; a su derechodemocrático de expresarse sobre cómo debe ser utilizada latierra en la que viven, y a su derecho a obtener una parteequitativa de los beneficios sociales, ambientales y económicosde la tierra. En suma, se requiere un movimiento amplioy sólido por la soberanía territorial que, al igual que la soberaníaalimentaria, agrupe las demandas de movimientossociales del Sur y el Norte, urbanos y rurales.El acaparamiento de tierras debilita los esfuerzos de los proyectosde seguridad alimentaria y de agricultura sostenible. Lasorganizaciones de agricultores, los movimientos sociales y lasONG de desarrollo necesitan encontrar un “terreno común”para proteger a los agricultores campesinos, familiares y urbanos;a los habitantes de los bosques y a las comunidades indígenas,de la devastación causada por el despojo de sus tierras.Eric Holt-GimenezDirector ejecutivo de Food First / Institute for Food andDevelopment Policy.Correo-e: Campesinos del ejido Tila (Chiapas, México) marchan en reclamo por el despojo de sus tierras.laotraejidotila.blogspot.com | LEISA revista de agroecología | 28-4


opiniónEDUARDO GUDYNASLos debates acerca de una nuevaeconomía volcada a la dimensiónambiental cobraron una enormerelevancia en los últimos años alrededorde la propuesta de la llamada“economía verde” (EV). No debepensarse que este interés esté enfocadoúnicamente en temas ambientales,como por ejemplo la protección de la biodiversidad,sino que se abordan varias dimensiones, y entre ellas laagricultura. Esto no puede sorprender, en tanto la agriculturay la ganadería son cuestiones de enorme importanciapara asegurar la calidad de vida de las personas y la integridadde los ecosistemas. Cualquier alternativa en ambiente ydesarrollo deberá incorporar lo agropecuario para no caeren propuestas parciales y limitadas.Si bien la idea de una EV tiene más de dos décadas, eldebate reciente ha estado centrado en las propuestas delPrograma de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente(PNUMA), que fueron objeto de discusión en el procesode la cumbre sobre ambiente y desarrollo, conocida comoRio+20.En poco tiempo, la etiqueta EV ha sido usada de muydistintas maneras, sea para apoyar reformas que buscancómo acompasar instrumentos de mercado con metas ambientales,sea para denunciar esos intentos como una claudicaciónal mercado. Por lo tanto, es necesario precisar queen el presente artículo se examinarán las relaciones entrela EV, tal como fue presentada por el PNUMA en 2011 y, enparticular, sus propuestas sobre agricultura (un repaso detodas las secciones de estas propuestas se encuentra en M.Buonomo y colaboradores, 2012. CLAES, Uruguay).Comencemos por señalar que el objetivo de la EV es “mejorarel bienestar del ser humano y la equidad social, a la vezque se reducen significativamente los riesgos ambientales yla escasez ecológica”. Se la presenta como “verde” ya quesería una alternativa a las prácticas actuales, las cuales corresponderíana una “economía marrón”. El reporte originaldel PNUMA presenta un plan de inversiones sustancialesen varios sectores, entre ellos la agricultura, con una fuerteparticipación de actores privados. Este plan, además de susmetas ambientales, debería ser socialmente incluyente, aumentarla demanda de empleo y permitir el relanzamientodel crecimiento económico.En cuanto a la agricultura, la EV reconoce que se enfrentanserios problemas, y entre ellos destacan los impactossobre el ambiente, que incluyen la pérdida de biodiversidad,deforestación, erosión, escasez de agua dulce, usoProtesta de Amazon Watch en las playas de Río de Janeiro, “Ríos para la vida”.AP / www.cromo.com.uyLEISA revista de agroecología | 28-4 |


opiniónintensivo de agroquímicos y emisiones de gases con efectoinvernadero. También admite las consecuencias de todoesto sobre los sectores más pobres.Frente a esta situación, la EV postula que la agriculturadebe ser “enverdecida” para alcanzar metas que muchoscompartiríamos, tales como alimentar a la población mundialy mejorar su nutrición, reducir la pobreza al mismotiempo que se evita la degradación ambiental, reducir lasineficiencias y pérdidas en las cadenas agropecuarias, y aumentarlos empleos. Para llegar a esas metas la EV apunta auna reconversión que parte de la inversión, la investigacióny un nuevo manejo de recursos claves, como son la conservacióny fertilidad de suelos, el uso sostenible del agua,la diversificación de los cultivos y la ganadería, asegurarbuenos niveles de sanidad, un nivel adecuado de mecanización,y la articulación productiva con el comercio y losnegocios.Se busca aumentar tanto la productividad agrícolacomo la rentabilidad. Para ello, la EV entiende los componentesambientales como una forma de capital y, por lotanto, medidas como la conservación de suelos o el manejodel agua son una “reconstrucción del capital natural”. Lasintervenciones son esencialmente económicas, de maneraque las externalidades negativas de las prácticas actualespuedan ser transformadas en externalidades positivas dereconstrucción del capital natural.Entre las propuestas consideradas hay varias positivas,como son los casos de conservación de suelos apelando ala fertilización con nutrientes naturales, reducción en el usode plaguicidas y utilización del control integrado de plagas,rotaciones de cultivos y diversificación en sistemas agrícolasganaderos,mejoramiento de los sistemas poscosecha paraevitar pérdidas, etc. Se indican los peligros de los agroquímicos,pero a la vez se les reconoce un lugar; señala que sedebe limitar la mecanización, pero a la vez se propone usarlaadecuadamente para aumentar la productividad. Muchas deestas sugerencias se expresan en forma genérica y, solo enalgunos casos, se encuentran ejemplos concretos.También se admite que la agricultura tendrá que reducirsus emisiones de gases con efecto invernadero. Esto esparticularmente importante en América Latina, ya que lasprincipales fuentes de emisiones están en los cambios en eluso del suelo y la deforestación. Pero el énfasis de la EV estápuesto en los países desarrollados, cuyos gases se originan,en su mayoría, desde sectores como industria, transporte,etc. Entretanto, en América Latina, el abordaje del cambioclimático está íntimamente relacionado con las políticasagropecuarias y de tenencia de la tierra, y estos aspectos noson abordados en este sentido por la EV.Sorpresivamente, en el texto se admiten algunos problemasque han sido denunciados desde los movimientos rurales.Entre ellos se incluyen, por ejemplo, algunas críticas a larevolución verde, la resistencia a plagas y malezas del paqueteproductivo basado en transgénicos, etc. Incluso se llega areconocer que un puñado de unas 40 grandes corporacionesostenta un gran poder en la agricultura mundial.The Pathway to Sustainable DevelopmentTHE WORLD BANKTowards aDe manera muy esquemática, las posturasfrente a la EV se podrían englobaren al menos tres tendencias, talcomo se ilustra en el recuadro. Losactores que apoyan la EV incluyenal PNUMA y a otras agencias de lasNaciones Unidas, los gobiernos europeos,diversas empresas o sus asocia-la responsabilidad social empresarialo invierten en energías renovables–,académicos –en particular los “economistasambientales”–, algunasorganizaciones ambientalistas, etc. Elapoyo se origina tanto en argumentoseconómicos como ecológicos.Pathways to Sustainable Development and Poverty EradicationDocumentos del Banco Mundial y el PNUMAEn cambio, los actoresque cuestionan o rechazanla EV son másdiversos, pero tambiénincluyen argumentos dediversos tipos. Por unlado, se encuentran gobiernosque consideranque la EV postula cambiosque van más allá delo que están dispuestosa admitir en el manejoambiental y que puedentener repercusionescomerciales. Esta postura aparece,por ejemplo, en el gobierno de Argentina,por momentos en Brasil y,en parte, en Venezuela. Durante elproceso de Rio+20, a veces utilizaronuna retórica ecologista. Peroun examen más atento muestra queestán preocupados porque la EVdesemboque en barreras comerciales,se imponga cierto tipo deprocesos productivos –para el casoagropecuario, las restricciones sonen la “huella de carbono” de granoso carnes–, o que impida tomar medidaspara promover el crecimientoeconómico.Otros rechazos señalan que elabordaje económico y ecológicocontraproducente para las metas deconservación de la biodiversidad.Aquí aparece un amplio conjuntode organizaciones ciudadanas quefue respaldado por la Cumbre de losPueblos en Rio. Algunos gobiernostambién cuestionan la EV, como Bolivia,Ecuador y Venezuela (en parte).Por ejemplo, Ecuador sostuvo que laEV no puede ser considerada comoun concepto alternativo al desarrollopatrones de producción y consumoy, por lo tanto, “enverdece el proteccionismo,las operaciones especulativas,desconoce los derechos de lospueblos ancestrales, y privatiza losservicios ambientales”. Agrega queuna economía “verdedebería sumarelementos como la economía populary solidaria, el comercio justo y lavaloración multicriterial de los bienesambientales.* Las posiciones de los países se basanproceso de Rio+20.32| LEISA revista de agroecología | 28-4


opiniónDeforestación en la amazonía peruana.Coordinadora Nacional de RadioSin embargo, la EV se mueve entre objetivos que noson fácilmente compatibles ya que, por un lado, indica queno debería aumentarse la superficie agrícola y, por el otro,postula un aumento de la producción. Esto le obliga a jerarquizarel papel que pudieran tener mejores prácticas junto auna reducción de las pérdidas poscosecha, aunque siempreestá la sombra de la intensificación, por ejemplo, con nuevasvariedades transgénicas, otros sistemas de fertilizacióny maquinarias, y así sucesivamente.La iniciativa de la EV del PNUMA también fue abordadapor la FAO, aunque en su caso es evidente la precaución.En efecto, las propuestas iniciales de la FAO son parael “enverdecimiento de la economía con la agricultura”,con el objetivo de aumentar la seguridad alimentaria, utilizarmenos recursos naturales, y lograr mayor eficienciaen las cadenas de valor agroalimentarias. Sus condicionalidadesambientales son posiblemente más claras, perosu abordaje de la agricultura también es economicista, enespecial por sus apelaciones a la eficiencia, cadenas devalor, etc. (FAO, 2011).Las propuestas sectoriales de la EV apelan a comparar escenariosdonde unos expresan las tendencias si se mantienenlas prácticas y condiciones actuales, y otros son los que corresponderíana las medidas para enverdecer la economía.Ese ejercicio se realizó también para la agricultura, y se concluyóque son necesarias enormes inversiones para poderpromover su enverdecimiento (estimadas en el 0,16% poraño del PIB mundial, lo que representa un equivalente a 198mil millones USD entre 2011 y 2050).Estas inversiones se deberían enfocar en investigación yagronegocios, mejorar el manejo sanitario, ampliar las cadenasde suministros verdes –en especial en los países del sur–,difundir maquinarias adecuadas, mejorar el manejo poscosecha,mejorar el manejo de suelos y agua y diversificar laproducción.El escenario verde alternativo está repleto de optimismo,ya que, por un lado, se indica que no se aumentará lasuperficie cosechada pero, por otro, se postulan aumentosproductivos tanto en grandes como medianos agricultores,un incremento en la rentabilidad y más empleos. Algunosde estos aumentos pueden ser entendidos, pero para lograrlosse requerirían cambios sustantivos en la organizaciónproductiva del sector que no aparecen con claridad en laspropuestas de la EV. Por ejemplo, una mayor demanda detrabajadores se podría alcanzar con prácticas agrícolasmás verdes y menos maquinizadas, lo que implica cambiosenormes en el empresariado rural. Pero esas transformacionesno están abordadas adecuadamente en la EV y, por elcontrario, parecería que se trata de evitar conflictos, especialmentecon el empresariado.También se esperan aumentos de la rentabilidad buscandomonetizar los servicios ambientales. Aquí se estableceun vínculo directo con reformas que la EV postula paravarios otros sectores y que descansan en pagos por bienesy servicios ecológicos.En cuanto a la normativa, la EV propone cambios –en unprincipio bienvenidos– como son la demanda de controlessanitarios o la eliminación de subsidios a las exportaciones.Pero a la vez postula otros controvertidos, como son la insistenciaen la rentabilidad, la defensa de la liberalización delcomercio o el pago por servicios ambientales como compensacióneconómica.LEISA revista de agroecología | 28-4 | 33


opiniónIrónico juego de palabras en un globo aerostático duranteRio+20, “Sea seRIO+20”. WWF-Canon / Chris ChaplinLa EV reconoce que la transición desde las actualesprácticas agrícolas insostenibles a otras verdes, se deberíaincentivar desde los gobiernos, con apoyos a la tenenciade la tierra por pequeños agricultores, asistencia para lasmujeres campesinas en minifundios, compras gubernamentales,etc.Pero la EV no le hinca el diente a los cambios económicosen juego, tales como una transformación radical enlos subsidios para pasar de los que son “perversos” –dadossus impactos sociales, ambientales y económicos–, a otrosque son legítimos. Muestra mucho optimismo en el pagopor servicios ambientales, sin advertir que ello refuerza lamercantilización de la Naturaleza. Paralelamente propone laaplicación de impuestos a los combustibles fósiles y al usode agroquímicos, o tasas para las emisiones contaminantes.Las inversiones deberán asegurar infraestructura rural, enespecial en los países en desarrollo.Como se puede ver, la EV aplicada a la agricultura poseealgunos elementos positivos, tanto por reconocer problemascomo los impactos ambientales y límites ecológicos. Es más,algunas medidas como las de conservación de suelos y agua,y el reemplazo de prácticas mecanizadas que utilizan agroquímicospor otras más orgánicas, han sido demandadas porvarias organizaciones ciudadanas.Pero llegando a este punto, aparecen varios problemassustanciales de la EV. Comencemos por señalar queno profundiza en las acciones concretas para alcanzar esoscambios y, en otros casos, las medidas consideradas tienenun sesgo mercantil tan fuerte que terminan anulando lasposibilidades de cambio. En efecto, en el reporte del PNU-MA hay pocas indicaciones específicas sobre cómo lograrcambios, por ejemplo, en la conservación de suelos y aguas,el control de plagas, etc.Es una mirada economicista que valora económicamenteal ambiente, de manera que pueda ingresarlo en el mercadoy lograr rentabilidad. De manera muy esquemática, el“agricultor verde” futuro que surge de la EV sería un productormediano que vende sus cosechas como “mercancías” yque paralelamente cobra por algunos servicios ambientalesen un mercado ecológico.La EV desea ampliar la mercantilización rural y considerasu base ecológica como una forma de capital natural que secoloca en el mercado como “bienes y servicios” ambientales.Esto requiere la monetización de las funciones del ambientey la adjudicación de derechos de propiedad.Al moverse en ese plano no se atienden adecuadamenteotras dinámicas claves para organizar la producción y comercializaciónagropecuaria. Se reconoce que la pérdida dealimentos es escandalosa, se admite que un grupo de grandescorporaciones tienen un control desmedido en la produccióny comercio global, e incluso se llega a indicar quelos transgénicos tienen limitaciones, pero no se profundizaen este tipo de cuestiones. Dicho de otra manera, la EV casino tiene una economía política.Si la concentración transnacional es un problema, sedeberían proponer medidas para revertir esta situación, talescomo la admisión de protección comercial en los sectoresagroalimentarios, el fomento a la creación de empresasnacionales e incluso estatales, el establecimiento de preciossubvencionados en los mercados nacionales, regulacióndel comercio global, etc. Pero ese tipo de razonamientos noaparece en la EV; tampoco se exploran reformas sustancialesen la Organización Mundial de Comercio (OMC), el papelde las bolsas de cotización de agroalimentos (ejemplo:Bolsa de Chicago), la función de los corredores (brokers)del comercio internacional, la especulación en alimentosy tierras, etc.En cambio la EV apela a medidas de reforma instrumentales,especialmente económicas, y muy tímidas en el campopolítico. Por ejemplo, antes que regular a las grandes empresasagrícolas, parecería que desea su colaboración parauna reconversión. Este ejemplo muestra que no se analizanadecuadamente el papel de los grandes actores económicosy productivos, sus influencias en las políticas rurales nacionaleso su peso en el comercio global. Tampoco se contemplacómo ajustar cambios para asegurar la necesaria protecciónde la agricultura familiar y campesina.En otros capítulos de la EV relacionados con la agriculturase repiten problemas semejantes. Por ejemplo, para elcaso de los bosques, si bien se les reconoce su importanciay la necesidad de protegerlos, son concebidos como proveedoresde bienes y servicios, y no necesariamente como sitiosde alta biodiversidad.Desde un punto de vista específicamente latinoamericanoson evidentes otras limitaciones. Una de ellas es la ausenciade consideraciones sobre la fuerte expansión que hantenido los monocultivos de exportación, donde el caso más34 | LEISA revista de agroecología | 28-4


opiniónconocido es la soja en los países del Cono Sur. En ellos concurrenpaquetes de prácticas y tecnologías muy complejos,que incluyen, entre otros elementos, variedades transgénicas,siembra directa, herbicidas específicos, alta mecanización,cadenas logísticas que controlan la producción de lospredios por medio de diversos convenios comerciales, mercadosde futuro, etc. Sus impactos ambientales y sociales sonmuy evidentes. Pero análisis de este tipo no aparecen en laEV, mientras que los instrumentos económicos que se proponendudosamente afectarán la expansión de esos monocultivosy la amortiguación de algunos de sus impactos másgraves será casi nula.A su vez, la rica tradición latinoamericana de agriculturasde bajos insumos, especialmente en manos campesinas,o las prácticas agroecológicas, no son reconocidas, o sonmencionadas limitadamente. Resulta evidente que, bajo lascondiciones de insostenibilidad que el propio reporte admite,la agroecología debería ser una respuesta clave y mereceríauna atención central. La propuesta de la EV la menciona,pero no la promueve decididamente.Finalmente, la EV no aborda adecuadamente el papel delos pequeños agricultores, campesinos o indígenas. Pareceríaque en el futuro que propone, muchos de ellos deberíanconvertirse en agricultores empresariales.La EV, más allá de su rótulo “verde”, es en sentido estrictoun gran plan de relanzamiento del crecimiento económico,enfocado en particular en los países industrializados en crisisy defendido por agencias de Naciones Unidas. Para cumplirese propósito es inevitable atender la dimensión ambiental, almenos por dos razones. La primera es que un colapso ecológico–sea por los costos de contaminación, pérdida de recursosnaturales, cambio climático, etc.– impediría cualquier expansióneconómica. La segunda es que, en el campo ambiental,pueden crearse nuevos mercados y mercancías, y con ello alimentaruna nueva fase de expansión económica. Así comose crearon los derivados y apalancamientos de las hipotecas,que estrictamente no eran más que mercancías ficticias, deforma muy similar estamos presenciando los intentos de crearmercaderías tales como “servicios ecosistémicos”.Se admiten muchos de los efectos negativos del desarrolloactual, pero la EV está convencida de que estos puedenser solucionados y rectificados con medidas instrumentales,en particular aquellas basadas en los mercados. El problemaes que ese abordaje no ataca los problemas de insostenibilidaddel desarrollo actual y, menos aún, los de la agriculturamercantilizada. Al contrario, la EV podría acentuar muchascontradicciones y efectos negativos. Por este tipo de razones,un primer balance concluye en alertar que la EV todavía estámuy lejos de la necesaria transformación ecológica.Si bien en Rio+20 no se alcanzaron acuerdos sobre laEV, de todos modos la discusión ha quedado instalada, la influenciade esa mirada se extiende a muy diversos sectores, yla crisis económica global refuerza el interés en mercantilizarotros ámbitos. A su vez, el alto precio de los agroalimentosesconde las desigualdades y problemas que persisten en elmundo rural. Por este tipo de razones, los debates sobre laEV seguirán estando presentes por mucho tiempo.Eduardo GudynasCentro Latino Americano de Ecología Social (CLAES)Casilla Correo 13125, Montevideo 11700, Uruguay.Correo-e: egudynas@ambiental.netReferencias- FAO. 2011. Estado de la preparación de las contribucionesde la FAO a la Conferencia de las NacionesUnidas sobre el Desarrollo Sostenible de 2012, relativaa la “Gobernanza para reverdecer la economíamediante la agricultura”, CL 143/18, noviembre 2011.- Buonomo, M., Ghione, S., Lorieto, V., Gudynas, E. 2012. Ecologíay conservación en la “economía verde”: unarevisión crítica. En: Delgado R., G. C., ed. Economía Verde:apuesta de continuidad del desarrollo desigual y el abusode los bienes comunes. Cuadernos de Pensamiento Crítico.Ruth Casa Editorial. La Habana y Panamá. En prensa.- PNUMA. 2011. Hacia una economía verde: Guía parael desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza.Síntesis para los encargados de la formulación depolíticas. PNUMA. Nairobi.- UNEP. 2011. Towards a Green Economy: Pathwaysto Sustainable Development and Poverty Eradication(Rumbo a una Economía Verde: Rutas hacia eldesarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza).UNEP. Nairobi.Efectos de la minería del oro no regulada en Huaypetue, Madre de Dios, Perú.César Ipenza/Iniciativa para la Conservación en la Amazonía AndinaLEISA revista de agroecología | 28-4 | 35


POSICIÓN DE IFOAM IFOAM reconoce el papel esencial de los campesinos, especialmente en la producción de alimentos y en las economíasrurales sostenibles, pero es claro que muchos de ellos viven en condiciones de extrema pobreza, se encuentran en desventajay no tienen acceso a recursos y apoyo. Esto debe cambiar. IFOAM reconoce que los campesinos tienen un papel fundamental en la conservación de la biodiversidad. Considera IFOAM reconoce que son necesarios mayores esfuerzos para mejorar la productividad de la agricultura campesina yhace un llamado para una inversión mucho mayor en ciencia, tecnología, infraestructura, servicios e innovación que lapromuevan. IFOAM hace un llamado a la formulación de mejores políticas nacionales e internacionales para promover sistemas ynegocios campesinos cada vez más sostenibles.El 90% de las fincas en el mundo tiene menos de dos hectáreas,da empleo a 1.300 millones de personas y dominael sector agrícola de los países en desarrollo. La agriculturaa pequeña escala es multifuncional, dado que representa lamayor parte del empleo rural, la mayor parte de la producciónde alimentos y la prestación de servicios ecosistémicos,contribuyendo a la preservación de los recursos naturales yla diversidad biológica y cultural en los ámbitos rurales dondese realiza. La pequeña agricultura es la columna vertebralde la agricultura y la seguridad alimentaria, no solo en lospaíses en vías de desarrollo (donde, como sucede en muchospaíses de África, representa el mayor sector de actividad privada),sino también en numerosos países industrializados deAsia y Europa. No solo alimenta a las familias sino que generaempleos y acelera el crecimiento de los negocios rurales,particularmente en el sector de las micro y pequeñas empresas.La agricultura a pequeña escala es importante tambiénen el medio urbano, especialmente en Asia, pero de maneracada vez más significativa también en África y América Latina,así como en el mundo industrializado. La agricultura urbanay periurbana aumenta la cantidad y calidad de alimentosdisponibles en las ciudades, donde vive más de la mitadde la población mundial. Globalmente, casi mil millones depersonas practican la agricultura urbana y producen aproximadamenteel 15% de los alimentos en el mundo. 1 2 El acceso desigual de los campesinos a recursos (educación,capital, tierra, recursos naturales, bienes y servicios públicos)y la carencia de sistemas de información eficientes, capacitacióny asistencia técnica, generan diferencias en sus ingresos,en su capacidad de innovación y producción, así como ensu participación en los mercados. El 75% de los pobres delmundo vive en áreas rurales y enfrenta carencias de educación,salud y nutrición por la falta de servicios públicos,limitaciones para el ejercicio de sus derechos civiles y desigualdaden el acceso a las oportunidades de mercado. Unalimitación principal de la agricultura a pequeña escala enlos países en vías de desarrollo es la pobreza y la exclusiónsocial, especialmente de las poblaciones indígenas. Para lasmujeres agricultoras, la falta de acceso y control sobre los recursosacentúa el problema. Los campesinos, las poblacionessin tierra, los jornaleros y los pueblos que viven del pastoreo,la caza y la pesca tradicionales están entre la gente más discriminaday vulnerable en muchas partes del mundo.Actualmente el apoyo a los campesinos y a las comunidadesrurales es insuficiente: solo cuatro por ciento de lacooperación internacional para el desarrollo se asigna a laagricultura y la mayoría de los gobiernos nacionales priorizanlas inversiones en desarrollo agrícola a gran escala.36 | LEISA revista de agroecología | 28-4 | AGROECO


Esto obstaculiza seriamente los esfuerzos por cumplir lasmetas de desarrollo del milenio. Para cada reto que enfrentanuestro sistema alimentario podemos considerar tresperspectivas de justicia social: reparto justo o equidad enla distribución de beneficios; participación justa o igualdadde oportunidades, y expresión justa o autonomía y opinión. 3En todas ellas, los campesinos y las poblaciones relacionadastienen las mayores limitaciones.Los campesinos producen, gestionan o conservan biodiversidad.En la Década Internacional de la Biodiversidad 4 esesencial destacar la importancia de los recursos genéticosvegetales y animales y la agrobiodiversidad como un todo.Solo comunidades rurales saludables, con sus culturas y procesosde innovación y transformación continuos, puedenaportar en la conservación in situ de los recursos genéticos yasegurar que los beneficios de la biodiversidad sean aprovechadospor los pobres.Es esencial entender y potenciar el papel de la biodiversidady los recursos genéticos, así como las funciones ecosistémicasque cumplen. La biodiversidad está en la base de laseguridad alimentaria, de la sostenibilidad de los modos devida y de la resiliencia de los ecosistemas. A la vez, aportaestrategias ante el cambio climático, ayuda a completar requerimientosnutricionales, y actúa como un seguro para elfuturo y para la gestión de los procesos biológicos necesariospara la producción agrícola sostenible. 5 La conservación de labiodiversidad busca mantener el sistema de soporte de la vidahumana que proporciona la naturaleza, así como los recursosvivos esenciales para el desarrollo. 6 Idealmente, la conservaciónde la biodiversidad debería integrarse con esquemas innovadoresde desarrollo rural en la forma de diversas actividadesy modalidades económicas como el agroturismo, los sellosde calidad y las indicaciones geográficas, la gastronomía, 7 elprocesamiento en finca, las artesanías y otros.La Posición sobre las semillas de IFOAM (2011) profundizasobre el tema de la biodiversidad en la agricultura orgánica.A través de las técnicas de conservación de suelos, agua ybiodiversidad, así como con la gestión integral y sosteniblede la finca, la agricultura orgánica puede ser muy productiva,alcanzar la seguridad alimentaria familiar y aumentarlos ingresos. Los sistemas orgánicos de producción agrícolason más resilientes que los convencionales, que dependen engran medida de insumos externos que no solo son costosos ydañinos para el ambiente, sino que además son controladospor un puñado de corporaciones a lo largo de toda la cadenaalimentaria. IFOAM considera que la agricultura industriala gran escala es un modelo defectuoso que reduce los derechosde los pueblos, limita la diversidad y degrada gravementeel ambiente. La agricultura orgánica cuenta con prácticasbien establecidas que, al mismo tiempo que mitigan losefectos del cambio climático, construyen sistemas agrícolasresilientes, reducen la pobreza y mejoran la seguridad alimentaria.Su nivel de emisión de gases de efecto invernaderoes mucho menor y es capaz de capturar carbono en el suelode manera rápida, asequible y efectiva. Adicionalmente, laagricultura orgánica hace que las fincas y las poblacionessean más resilientes al cambio climático principalmente graciasa su eficiencia hídrica, su resiliencia ante fenómenos climáticosextremos y menor riesgo de fracaso en los cultivos.Finalmente, para conservar sus tradiciones y tener éxito en elmercado, los agricultores orgánicos se organizan, fortalecensus estructuras sociales, construyen relaciones de innovacióny promueven la capacidad empresarial.Mientras que la mayoría de las fincas pequeñas tienden a sermuy productivas cuando se toma en cuenta su produccióncomo un todo (en oposición a la producción de cultivos individuales),muchos campesinos enfrentan la pobreza extremay trabajan en tierras marginales o degradadas con sistemasagrícolas de bajo rendimiento y no sostenibles, que erosionanlos suelos y agotan la biodiversidad. La pobreza es tambiénun impulso para la erosión y la sobreexplotación de losrecursos naturales, al hacer que las comunidades sean másvulnerables a la inseguridad alimentaria, el cambio climáticoy los desastres naturales. De este modo, muchos millones depersonas no son capaces de generar ingresos suficientes parasostener un nivel de vida aceptable, y muchos más pobres ruralesno tienen acceso a la tierra y a otros recursos necesariospara alimentarse.La definición y los principios de IFOAM 8 establecen que“la agricultura orgánica combina tradición, innovación yciencia en beneficio del medio ambiente que compartimos ypromueve relaciones justas y una buena calidad de vida entretodos los involucrados”. La agricultura orgánica debe ir másallá de la garantía simplista de que no se utilizan materialesprohibidos en un sistema de producción (como los cultivostropicales que son “orgánicos por defecto” o la sustituciónde insumos en sistemas intensivos de horticultura) e ir haciala implementación integral de sistemas más productivos, conmejoras cuantificables de rendimiento, servicios ecosistémicose interacciones funcionales entre los diferentes actores ycomponentes de la comunidad rural. En la campaña “Activadapor la Naturaleza” (Powered by Nature), 9 IFOAM resaltala importancia de la intensificación ecológica para optimizarel rendimiento de los servicios de los ecosistemas. IFOAMtambién está recogiendo información más completa de losagricultores orgánicos de todo el mundo, con certificación ono, para medir la contribución real de la agricultura orgánicay su potencial de crecimiento y mejora.Las soluciones costosas y de corto plazo propuestas por laagricultura convencional no reducirán el hambre y puedenempeorar los problemas sociales y ambientales de muchospaíses; este planteamiento está rigurosamente sustentado enel informe IAASTD. 10 En este sentido, IFOAM hace un llamadourgente a las autoridades locales, regionales y nacionales,así como a las agencias de cooperación y a las organizacionesmultilaterales para que aceleren sus esfuerzos de promociónde la agricultura orgánica como el sistema más adecuadopara empoderar a las comunidades rurales y apoyarlas en elproceso de hacerse más resilientes.LEISA revista de agroecología | 28-4 | AGROECO |


Los campesinos viven en agroecosistemas muy variables.Las tecnologías que pueden contribuir a mejorar su productividady calidad, así como la sostenibilidad de los sistemas,son generalmente específicas para cada lugar y, para promoverprocesos de innovación rural, se requiere la participaciónde todos los actores relevantes, desde el diseño hasta laimplementación y evaluación de las actividades de investigacióny desarrollo. La disminución del financiamiento públicopara la investigación en ciencia y tecnología agrarias, juntocon la concentración de la investigación privada en institucionesinteresadas fundamentalmente en la introducción deinsumos para agroecosistemas muy intensivos y altamentesimplificados, que no son adecuados para la agriculturacampesina, han reducido dramáticamente la investigación yel desarrollo capaces de proporcionar soluciones más sosteniblesa los problemas que enfrentan millones de personasen zonas rurales. Más aún, en todo el mundo en vías dedesarrollo, la inversión pública en investigación y desarrolloha disminuido como porcentaje del PBI (producto bruto interno),y la evidencia de muchos paises muestra que la productividadde las fincas crece a menores tasas al reducirse lainversión en investigación y desarrollo. Parte de este frágil escenarioson los enormes déficits de inversión en infraestructuray servicios (responsables en gran medida de las grandespérdidas poscosecha o de los altos costos de transacción) yla urgencia de revitalizar los servicios de extensión agrícolapara hacerlos capaces de responder a las necesidades de loscampesinos, incluyendo metodologías participativas y de colaboraciónentre diversos actores.Dado que los sistemas de agricultura orgánica se puedenaplicar tanto a la agricultura de subsistencia y a los mercadoslocales como a los mercados internacionales, IFOAMtrabaja para la reducción de barreras y el establecimientode mecanismos que apoyen una mayor adopción, de modoque la agricultura orgánica contribuya más ampliamente a laseguridad alimentaria, la resiliencia climática y el desarrollorural. Esto incluye el mayor reconocimiento y la adopción deprácticas de agricultura orgánica en las políticas de gobiernoen todos los niveles, así como facilitar el apoyo a los campesinospara que sus sistemas sean sostenibles, con productividady rentabilidad crecientes. Este apoyo puede tomar laforma de instrumentos específicos para mejorar la extensión,incentivos de mercado, esquemas de microcrédito, programasdirigidos a los jóvenes rurales o acceso a tierras y participaciónen cadenas de valor, en las que los campesinospuedan crecer en lugar de ser excluidos.En cuanto a los sistemas de garantía orgánica, IFOAMhace un llamado a las autoridades competentes de todo elmundo a ampliar el reconocimiento de los diversos sistemasde garantía existentes y a ayudar a desarrollarlos y mejorarlos.La certificación orgánica de grupos de productores a pequeñaescala, en países en vías de desarrollo, es ya una alternativabien establecida ante los procedimientos habituales de certificación;IFOAM promueve su práctica y su aceptación en otraspartes del mundo y alienta un mayor desarrollo de alternativasinnovadoras como los sistemas participativos de garantía.Al mismo tiempo, IFOAM promueve el diálogo entre los diferentesesquemas de certificación que tienen impacto sobrela agricultura a pequeña escala, para promover el desarrollosostenible en las regiones en las que operan y eliminar requerimientosno equitativos o innecesarios, que puedan constituirobstáculos al comercio y que, al mismo tiempo, se promuevauna cultura de mejoramiento continuo de cualquier tipo desistema de garantía.IFOAM desea también enfatizar que, en un mundo dondetiende a reinar el individualismo, las comunidades ruralescon predominancia campesina representan un contrapesovital. Abrigan valores comunitarios y proveen oportunidadesfantásticas para modelos de negocios más sostenibles,frecuentemente vinculados con el concepto de desarrollocultural y territorial. Este enfoque exige autonomía en latoma de decisiones e inversiones específicas orientadas ala creación o al mantenimiento de empleos sostenibles, eninfraestructura, desarrollo de las capacidades endógenasde las regiones y apoyo a iniciativas de desarrollo local. Eneste aspecto, IFOAM suscribe la iniciativa de declaración delAño Internacional de la Agricultura Familiar por las NacionesUnidas para promover su discusión, análisis y defensa. AIFOAM también le preocupa la aceleración de los procesosde acaparamiento de tierras por las compañías multinacionalesen los países en vías de desarrollo, y hace un llamadoa los gobiernos nacionales para que vigilen cuidadosamenteestos hechos y busquen el equilibrio entre la inversión externay la necesidad de mejorar los modos de vida de la poblaciónrural en forma sostenible.Finalmente, de acuerdo con las discusiones del Consejode Derechos Humanos de las Naciones Unidas, es urgenteasegurar que las políticas de gobierno sean formuladas adecuadamentepara atender las necesidades de la poblaciónmás vulnerable que trabaja en las zonas rurales. También esurgente una mejor implementación de los instrumentos dederechos humanos para proteger los derechos de los campesinosy otros pueblos que trabajan en zonas rurales. Pero parair más allá en torno de los derechos de campesinos y poblacionesrurales, es necesario elaborar un nuevo instrumentode derechos humanos, una Declaración o Convención quereconozca, en un solo instrumento, los derechos que hansido establecidos en otros instrumentos internacionales, demodo que se mejore su coherencia y visibilidad. Este nuevoinstrumento también debe reconocer nuevos derechos delos campesinos y poblaciones rurales, como el derecho a latierra, a las semillas y a medios de producción. IFOAM haceun llamado a todos los sectores de la sociedad civil, empresasy gobiernos, para que asuman responsabilidad y actúen enfunción de un mundo mejor para los campesinos y, por ende,de la humanidad.IFOAMwww.ifoam.orgNotas1. La producción agrícola urbana y periurbana se destinatanto al autoconsumo como a la venta y abastecimientodel mercado urbano. Se estima (PNUD, 1996; FAO, 1999)que 200 millones de habitantes urbanos proveen alimentosal mercado y 800 millones de residentes urbanos estáninvolucrados activamente, de uno u otro modo, en agriculturaurbana y periurbana. Estos agricultores urbanosproducen una considerable cantidad de alimentos para losconsumidores urbanos. Una estimación global (datos de1993) es que entre 15 y 20% de los alimentos en el mundo38 | LEISA revista de agroecología | 28-4 | AGROECO


se producen en áreas urbanas. En: Urban Agriculture forSustainable Poverty Alleviation and Food Security (Agriculturaurbana para la reducción sostenible de la pobreza y laseguridad alimentaria), FAO, 2008.2. “El hambre, como la pobreza, sigue siendo un problemapredominantemente rural, y entre la población rural, sonaquellos que producen alimentos quienes sufren desproporcionadamente.[...] El Grupo de Trabajo del Proyectode Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas ha mostradoque el 80% de las personas que enfrentan hambreen el mundo viven en áreas rurales. De los mil millonesde personas que sufren extrema pobreza en la actualidad,el 75% vive y trabaja en zonas rurales [...] Hoy, 50% de laspersonas que sufren hambre son campesinos cuyos modosde vida dependen fundamentalmente o en parte dela agricultura. 20% de quienes sufren hambre son familiascarentes de tierras que sobreviven como agricultores quealquilan tierras o que trabajan como jornaleros mal pagadosy frecuentemente deben migrar de un empleo informalinseguro a otro. Y 10% de los hambrientos del mundo vivende la pesca, caza y pastoreo tradicionaless en comunidadesrurales. 70% de los hambrientos del mundo son mujeres yla mayoría de ellas, agricultoras”. Estudio preliminar del ComitéAsesor del Consejo de Derechos Humanos sobre la promociónde los derechos de los agricultores y de otras personasque trabajan en las zonas rurales. ONU, A/HRC/16/63, 2011.3. Food Justice. The report of the Food and Fairness Inquiry(Justicia alimentaria. Reporte de la encuesta sobre equidady alimentación). Consejo de Ética Alimentaria, ReinoUnido, 2010.4. Las Naciones Unidas acordaron declarar la Década de laBiodiversidad de 2011 a 2020 en la reunión global sobrebiodiversidad, Nagoya COP10, Japón, octubre de 2010:www.decadeonbiodiversity.net. IFOAM participó enella: www.ifoam.org/partners/advocacy/Biodiversity_Campaign.html5. Organización para la Agricultura y la Alimentación delas Naciones Unidas y Plataforma para la Investigaciónde la Agrobiodiversidad, 2011. Biodiversity for Food andAgriculture (Biodiversidad para la Alimentación y la Agricultura).FAO, Roma.6. WRI-IUCN-UNEP. 1992. Global biodiversity strategy: guidelinesfor actions to save, study, and use Earth‘s biotic wealthsustainably and equitably (Estrategia global para la biodiversidad:lineamientos de acciones para salvar, estudiar,y usar la riqueza biótica de la Tierra de forma sostenible yequitativa). World Resources Institute (WRI), InternationalUnion Conservation Network (IUCN) y United Nations EnvironmentProgram (UNEP), Washington, D.C.7. Por ejemplo, Gastón Acurio, líder del movimiento gastronómicoperuano, considera que la filosofía de unproducto gastronómico debe tener: 1. biodiversidad, 2.diversidad cultural, 3. compromiso social y 4. sostenibilidadambiental.8. www.ifoam.org/about_ifoam/principles/index.html9. Ver nota 4.10. Evaluación Internacional del Papel del Conocimiento, laCiencia y la Tecnología en el Desarrollo Agrícola (IAASTDpor sus siglas en inglés) www.agassessment.orgNota de los traductoresUsamos el término “campesino” por ser de uso amplio enAmérica Latina y debe entenderse como una categoría quecomprende a aquellos productores y sus familias que se considerancampesinos, agricultores familiares u otros vinculadosa la producción de pequeña escala.Traducción del original en inglés por Carlos Maza, TeresaGianella y Roberto Ugás.Agroeco es un proyecto de investigación-acción con familias campesinas en Cusco y Cajamarca. Los socios principales del proyectoson la Universidad Nacional Agraria La Molina, la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental y la Universidad de ColumbiaBritánica en Canadá, y existen tres organizaciones asociadas que son la Asociación Nacional de Productores Ecológicos delPerú, la Asociación ETC Andes que edita LEISA revista de agroecología, y la Federación Internacional de Movimientos deAgricultura Orgánica (IFOAM). El proyecto se inscribe en un programa de seguridad alimentaria del Centro Internacional deducción campesina en distintos aspectos, para mejorar las condiciones productivas y también la calidad del trabajo de las organizaciones,la incidencia política y el acceso a los mercados, para que, de esta manera, a través de una mayor disponibilidady acceso, y de un mejor uso de los alimentos, podamos garantizar mejores condiciones de seguridad alimentaria y nutrición.LEISA revista de agroecología | 28-4 | AGROECO | 39

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