Defensa Ecuador

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PRÓLOGO

los que se obtuvo esta información que, luego, fue

aportada como prueba en el arbitraje internacional.

Es evidente entonces que Chevron ha jugado sucio y

que no ha actuado con las manos limpias como para

pretender construir su teoría sobre denegación de

justicia en un supuesto fraude procesal. Chevron no

puede alegar fraude bajo el derecho internacional,

si no tiene las manos limpias. En esta publicación

les explicaremos cómo, dentro del proceso arbitral,

Ecuador ha demostrado la doble cara de Chevron.

Se abordará, por ejemplo, la teoría del escritor

fantasma de la sentencia, basada en conjeturas y

supuestos que la evidencia no respalda. Chevron

junta sus teorías y conjeturas, y sobre la base de sus

forzadas conclusiones, pretende trasladar la carga de

la prueba. Es decir, la petrolera cree que Ecuador

está obligado a demostrar que sus conjeturas no

son ciertas, cuando la carga de la prueba la obliga a

probar su tesis, y no que Ecuador, como demandado,

pruebe que no son ciertas.

En la audiencia de tres semanas celebrada en

Washington DC, entre abril y mayo de 2015, Chevron

presentó una serie de peritos que, a la distancia,

viendo documentos escaneados de las copias del

expediente de Lago Agrio, pretendían decir si la

sentencia de primera instancia fue o no dictada por

el Juez Nicolás Zambrano. Esto, cuando las pericias

de los discos duros del Juez Zambrano ya habían

permitido que el perito de Ecuador, Christopher

Racich, llegue a la conclusión de que el único lugar

en donde se encontraron partes del proyecto de la

sentencia fue, precisamente, en las computadoras

del Juez Zambrano. Chevron no ha podido presentar

una prueba de que se haya encontrado rastros de la

sentencia en ningún otro lugar que no sea en los discos

duros de las computadoras del citado juez. No estaban,

por cierto, en la computadora del Juez Alberto Guerra,

la que ellos comprarían a elevado precio.

Y para completar el espectáculo y su tesis, Chevron

llevó a su testigo estrella, el ex-juez Alberto Guerra,

el testigo becado por Chevron a quien pagó decenas

de miles en efectivo y, probablemente, cientos

de miles de dólares en prestaciones económicas.

En abril de 2015, durante la primera semana de

audiencia, la defensa del Estado le dedicó dos días

al contra interrogatorio del ex-juez Alberto Guerra.

Dos días entre la indignación y la vergüenza. Dos

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