Democracia

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Ideas para la

ideas para la democracia

идеи за демократија

Ideen für die Demokratie

idéias para a democracia

ιδέες για τη δημοκρατία

ideas for democracy

Ideje za demokratiju

Democracia

REVISTA GLOBAL TRIMESTRAL NÚMERO 1 FEBRERO-ABRIL DE 2015

. ESTADOS UNIDOS - CUBA - COLOMBIA - AFGANISTÁN - ESTADO ISLÁMICO - ARMENIA - GRECIA

Apostando por la

democracia y la

libertad sin ira

Clara

López:

“La única salida al conflicto

armado tras cincuenta

años de guerra es la

negociación política”

Alfredo Rangel, Thania Vega, Carlos

Lozano, Javier Loaiza, Carlos Alberto

Montaner y Ricardo Angoso

http://www.foroideasparalademocracia.com


62 Febrero de 2015 Ideas para la Democracia

SUMARIO

REVISTA GLOBAL TRIMESTRAL

Editorial

La entrevista en profundidad:

Clara López

A derecha y a izquierda:

El proceso de paz en Colombia

Páginas: 4-5

Páginas: 6-7-8 y 9

En España:

Calle Espíritu Santo, 27 Local A.

28004 Madrid.

España.

Tel. 00 34 606 828 959.

En Colombia:

Carrera, 3, Este, número 19-13, apto. 201.

Bogotá D.C.

Colombia.

Tel. 00 57 1 337 65 00.

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Correo electrónico: rangoso@iniciativaradical.org

ideas para la democracia

идеи за демократија

Ideen für die Demokratie

idéias para a democracia

ιδέες για τη δημοκρατία

ideas for democracy

Ideje za demokratiju

Escriben Carlos Lozano, María Elvira Bonilla, Thania Vega y

Alfredo Rangel

La columna de Carlos Alberto Montaner

Revista de Prensa

Debate y análisis: ¿Hacia dónde va Colombia?

Punto de mira

Página: 10

Página: 11

Página: 12

Página: 13 a la 18

Grecia, Armenia, Argentina, Estado Islámico y Afganistán

El rincón para la reflexión: Reforma electoral en Colombia

Página: 19

Por Santiago Garre

Primer Premio Ideas para la Democracia

A la contra

José Obdulio Gaviria

Página: 19

Página: 20

REDACCIÓN

Director: Ricardo Angoso.

Editor General: Javier Loaiza.

Documentación: Santiago Garre.

Redacción: Ricardo Puentes, Miguel Angel Benedicto y

Hassan Nassar.

Fotografía: Javier Meléndez.

Secretario de Redacción: Edwin Julio Sermeño.

Colaboradores: Carlos Lozano, Carlos Alberto Montaner,

Thania Vega y Eleonora.

Bruzual.

ideas para la democracia

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Ideen für die Demokratie

idéias para a democracia

ιδέες για τη δημοκρατία

ideas for democracy

Ideje za demokratiju


EDITORIAL

Ideas para la Democracia Febrero de 2015 3

EDITORIAL

Apostando por la democracia

y la libertad sin ira

Vivimos en un mundo

complejo, cada vez

nos acechan nuevas

amenazas, tal como

nos han revelado recientes

acontecimientos.

La convivencia

pacífica y democrática se ve alterada

por un fundamentalismo mesiánico

irracional y corrosivo. El brutal atentado

terrorista contra la revista francesa

Charlie Hebdo, en el cual fueron asesinados

doce periodistas, y los posteriores

atentados de París, junto con un sinfín de

hechos sangrientos y deplorables, como

las famosas decapitaciones del Estado

Islámico, nos llevan a que tengamos que

tomar partido por los grandes valores

de la humanidad sustentados en esa

triada irrenunciable conformada por la

Igualdad, la Fraternidad y la Libertad.

Los grandes ideales que inspiraron a la

revolución francesa.

Desde el respeto a la pluralidad y la tolerancia,

nace esta publicación de debate,

pensamiento y reflexión en donde tienen

cabida todas las voces menos aquellas que

profesan el odio al diferente y el totalitarismo.

Ideas para la Democracia, como

su nombre indica, es una publicación que

pretende analizar los problemas de nuestro

tiempo desde la comprensión de los mismos

y aportando propuestas y contenidos

que generen una discusión franca y abierta

en nuestra sociedad.

Tenemos que ser capaces de articular

respuestas a estas nuevas amenazas y desafíos

a las que me refería antes. Muchas

veces el silencio cómplice de algunos y la

cobardía ética y moral de otros nos llevan

a la complacencia frente a la intolerancia.

Pero también frente el populismo creciente

que corroe y mina a nuestros sistemas democráticos.

Mientras algunos callan y otros

miran para otro lado, en un ejercicio de

burdo cinismo, nosotros no lo vamos a hacer

y vamos a llamar a las cosas por su nombre.

Pero lo vamos a hacer sin ira, sin rabia,

La defensa de las sociedades

abiertas y democráticas, que

fueron el modelo y el espejo

en que se miró este continente

durante años, ahora parece un

valor en desuso y abandonado

por algunos para aventurarse

en fracasadas utopías y

caducos modelos que están

produciendo los resultados ya

conocidos: el caos económico,

la pobreza generalizada y

una administración corrupta,

despótica y caótica.

defendiendo unos principios y valores

morales que para nosotros son irrenunciables

y que debieran de ser la guía

para todos los gobernantes de la región.

La defensa de las sociedades abiertas y

democráticas, que fueron el modelo y el

espejo en que se miró este continente

durante años, ahora parece un valor en

desuso y abandonado por algunos para

aventurarse en fracasadas utopías y

caducos modelos que están produciendo

los resultados ya conocidos: el caos

económico, la pobreza generalizada y

una administración corrupta, despótica

y caótica.

En cualquier caso, nosotros desde estas

páginas seguiremos defendiendo el

diálogo y la palabra para hacer frente a

esas amenazas, pero elevando un voz

rotunda en defensa de la democracia y

los Derechos Humanos. Y esa defensa la

hacemos porque nos guía el mismo espíritu

de concordia que llevó al poeta español

Blas de Otero, en un momento en que

el totalitarismo amenazaba a la Europa

democrática, a escribir aquellos versos en

los que apelaba a un reencuentro entre las

partes y a la capacidad de aceptar las ideas

de los otros sin descalificarlos, como hoy

ocurre en muchos países. Unas sociedades

en las que seamos capaces de entendernos

sin destrozarnos y donde sentarnos y

conversar, ese es el ánimo que nos impulsa

para hoy presentarles estas páginas.

RICARDO ANGOSO

Director de la revista

Ideas para la Democracia

¿QUE ES EL FORO IDEAS PARA LA DEMOCRACIA?

¿QUÉ ES?

Ideas para la Democracia es

un foro cívico de expresión política,

social y económica que pretende

contribuir al debate e intercambio de

ideas en la sociedad colombiana, pero

también servir de puente o canal de

comunicación entre América Latina

y Europa, más concretamente entre

Colombia y España.

¿CÓMO ACTÚA?

Ideas para la democracia actúa

mediante la organización de seminarios,

conferencias monográficas,

almuerzos de trabajo, desayunos

informativos y jornadas de estudio

y trabajo sobre cuestiones diversas

que atañen e interesan a la sociedad

colombiana en general.

¿COMO SE FINANCIA?

Ideas para la democracia se financia

a través de aportaciones privadas

puntuales o de carácter general dependiendo

de si se trata de una actividad

concreta o de un programa anual,

respectivamente; también se financia

a través de las cuotas de socios y los

socios fundadores.

¿CÓMO FUNCIONA?

Ideas para la democracia tiene un

staff permanente que atiende a las

cuestiones logísticas y un Consejo de

Dirección que se reúne una vez al año

para definir las actividades y las líneas

maestras. Depende orgánicamente de

la revista Debate y de la asociación

del mismo nombre (jurídicamente en

España se llama Asociación Cultural

Lecturas para el Debate).

Ideas para la democracia pretende

generar debates e ideas que aporten

propuestas significativas, concretas

y prácticas a la sociedad colombiana.

¿QUIÉNES PARTICIPAN?

Ideas para la democracia es un foro

abierto a toda la sociedad, plural, tolerante,

democrático y de carácter multipartidista.

No se adhiere necesariamente ni

comparte la opinión de sus ponentes ni de

los miembros de su Consejo de Dirección.

Sus expresiones oficiales son aquellas

que toma su Consejo colegiadamente, por

consenso y adoptadas por la mayoría de

sus miembros.

¿QUE FINALIDAD TIENEN SUS

ACTIVIDADES?

deas para la democracia, aparte

de generar un debate y propiciar un

intercambio de ideas para enriquecer

nuestra democracia, pretende también

que sus propuestas, reflexiones y conclusiones

sean públicas y conocidas

por la sociedad. A este fin, y a través

de un órgano de expresión que se

llamará Debate, publicará todos sus

resultados y conclusiones obtenidas en

sus actos públicos. También se invitará

a los medios locales a participar, como

parte activa planteando sus propuestas

e iniciativas, en nuestros actos.

Foro Ideas para la Democracia

Un espacio para el debate, el diálogo

y la reflexión acerca de los problemas

de nuestro tiempo.


4

Febrero de 2015

Ideas para la Democracia

La entrevista en profundidad

Candidata a la Alcaldía de Bogotá y Presidenta del Polo Democrático

“El proceso de paz es irr

Por: Ricardo Angoso

@ricardoangoso.

rangoso@iniciativaradical.org

Veterana militante

en la izquierda

colombiana y

Presidenta del

Polo Democrático

Alternativo,

Clara López es

una buena conocedora de los movimientos

sociales de su país y tiene

una sólida formación académica, ya

que se graduó en economía por la

prestigiosa Universidad de Harvard

y después realizó varios cursos de

especialización. Como candidata

a la Presidencia de la República de

Colombia, obtuvo casi dos millones de

votos y el 15% del total de la votación,

un resultado que nadie esperaba y que

ha convertido a López en un referente

de la izquierda continental. Ahora,

con una buena imagen y bien situada

en las encuestas, aspira a la alcaldía

de Bogotá.

Ricardo Angoso: ¿Cómo va el proceso

de paz, qué noticias tiene?

Clara López: Todo lo que uno escucha,

ve y oye acerca del proceso de

paz en Colombia es avance. La tregua

bilateral indefinida que decretó la

guerrilla el 20 de diciembre ya ha cumplido

un tiempo y el gobierno nacional

ya ha dicho que las Fuerzas Armadas

Revolucionarias de Colombia (FARC)

están cumpliendo y el el presidente de

la República, Juan Manuel Santos, ha

dado órdenes a sus negociadores de

que ya se está en la última etapa, que

es la de concreción y el cese bilateral

de hostilidades definitivo entre ambas

partes. Y ya hay altos mandos del ejército

discutiendo con jefes guerrilleros

esa etapa final, pero claro es la más

difícil, eso está claro.

En cualquier caso, yo diría que tenía

razón Ivan Marquez cuando le dijo a

Monseñor Castro que él veía que el

proceso de paz era irreversible y los

hechos que vemos están demostrando

que es así. La luz al final del túnel es

muy fuerte y es el momento en que

tenemos que actuar todos los colombianos

unidos y con mucha prudencia.

Todos debemos ser prudentes, incluyendo

aquí a los representantes del

gobierno, los medios de comunicación,

los negociadores de la guerrilla y todos

los sectores del pueblo colombiano.

Ya digo, es hora de actuar con mucha

prudencia, pues este es uno de los

temas más estratégicos que tiene

sobre la mesa el país. El proceso es

ya irreversible.

R.A.:¿Parece que hasta Alvaro

Uribe y el Centro Democrático han

moderado su discurso con respecto

al proceso de paz y ya no son tan

beligerantes?

C.L.:Yo más que moderación lo que

veo son hechos claros. La realidad es

tozuda y se está demostrando que sí

había voluntad de llegar a acuerdos

por parte de la guerrilla. Quizá las

cosas no se dieron en el orden que

esperaba el Centro Democrático pero

lo que se está dando en realidad es

que se va a llegar al fin del conflicto.

No se pueden negar los hechos que

están sobre la mesa. Pero claro hay

mucha gente radicalizada sobre este

asunto de la paz y nos gustaría que

recapaciten y reconsideren las cosas.

Es muy importante que haya una

gran unidad del pueblo colombiano

en todas sus expresiones, como lo

ha habido en otras partes, como por

ejemplo en España, y eso no ha ocurrido

en Colombia, aunque creo que

finalmente estamos abocados a ello.

están sentadas dos partes, de las cuales

ninguna ha triunfado en la guerra.

Así es que las FARC pueden exigir al

gobierno unas condiciones mínimas, y

buscar un espacio para llevar a cabo sus

políticas en democracia porque no las

consiguieron en el campo de batalla.

Mientras que el gobierno no puede

tratar a las FARC como un ejército

vencido y tiene que llegar a acuerdos

mediante negociaciones y esos compromisos

avanzan. Y uno de los fines

del acuerdo es que los que se alzaron en

armas, porque se sintieron excluidos

del juego político, ahora participen en

la vida del país a través de las palabras

y mediante la deliberación pública.

También que participen a través de la

vía electoral. De eso se trata y ahora

no vale decir que de eso no se trataba

porque no es así. El acuerdo que se

está fraguando en La Habana es por

integrar en la vida política a estos

hombres y mujeres que creyeron que

su única forma de participación era a

través de las armas.

****

R.A.:¿Qué escenario prevé usted

para las FARC, la reintegración

en la vida política, como

ocurrió en El Salvador con la

guerrilla, u otro?

C.L.:Sin lugar a dudas, usted lo ha

dicho, ese es el único camino. Hay que

regresar al comienzo de las negociaciones.

Están sentados en La Habana

porque han llegado a la conclusión

que la única salida al conflicto armado

tras cincuenta años de guerra es una

negociación política. Y allá, en Cuba,

R.A.:¿No cree que esta ligazón entre

las FARC y el narcotráfico puede

afectar a la resolución definitiva

del conflicto?

C.L.:No debe serlo. Y lo digo porque

el narcotráfico aquí se utilizó como

una herramienta para financiar la

guerra y ya ese tema ha sido tratado

en La Habana. Debe ser uno de los

puntos del acuerdo que está en ciernes

y no un escollo.

R.A.:¿Qué riesgos ve usted en el

posconflicto?


Ideas para la Democracia Febrero de 2015 5

Alternativo

eversible”

Y uno de los fines del acuerdo es

que los que se alzaron en armas,

porque se sintieron excluidos del

juego político, ahora participen en

la vida del país a través de las palabras

y mediante la deliberación

pública

C.L.:Colombia nunca ha tenido

buenos posconflictos y ya hemos vivido

muchos acuerdos. El principal

escollo para llegar a los acuerdos y

que fructifiquen es salvaguardar la

vida a quienes se reintegren a la vida

civil. Nosotros aquí, en Colombia,

tenemos muy malos antecedentes

sobre esta materia. También tiene

que haber una cierta disciplina

aceptada para los que se reintegran

a la vida del país y que ese proceso

se haga sin violencia. Por ejemplo,

se hizo la Ley de Justicia y Paz para

acabar con el paramilitarismo y buena

parte de los que se reintegraron

acabaron en bandas criminales.

Nosotros pensamos que quizá

una delincuencia política tiene

otro carácter y si los guerrilleros

se reintegran a la vida política será

para hacer política en serio por otras

vías, no para caer en la delincuencia

y en la criminalidad. Es decir, que los

antiguos guerrilleros canalizarán sus

fuerzas para participar en la vida

civil. Entonces, y resumiendo, son

muchos y muy grandes los retos que

tenemos por delante. Lo importante

en un acuerdo como el que se está

buscando en La Habana es lograr un

verdadero compromiso de dejar las

armas y reemplazar la lucha armada

por la lucha política. Es muy distinto

un acuerdo con delincuentes comunes

que con una guerrilla política.

R.A.: ¿Qué noticias tiene del proceso

con el Ejército de Liberación

Nacional (ELN), cree que finalmente

se acabará sentando en la mesa de

negociaciones?

C.L.:Pienso que sí, pues si he leído

bien lo que han dicho los representantes

del ELN por primera vez sus directivas

tienen un mandato de su órgano interno

de ir a negociar y poder tomar decisiones.

Dentro de esas decisiones que

tienen tomar está la de si ha llegado el

momento de dejar las armas, algo que

nunca había sucedido antes con el ELN

y es un gran paso, no cabe duda.

R.A.:¿Parece que las encuestas les

favorecen y que tiene la alcaldía de

Bogotá muy a mano? ¿Se ha superado

ya la crisis que vivió el Polo el

último año?

C.L.:Sí, pero hay que decir que dentro

de esta organización hay muchos puntos

de vista distintos sobre cómo ver la política,

cómo avanzar para convertirnos

en un partido de gobierno y dejar de

ser un partido de oposición. Vivimos

las tensiones lógicas de un partido

como el nuestro que es muy abierto y

democrático, pero sin lugar a dudas

pienso que mi candidatura a la alcaldía

de Bogotá se abre paso y no solamente

en el Polo, sino en otros sectores que

van más allá de nuestro partido y que

abarcan a sectores de la izquierda y otros

espacios alternativos y democráticos

donde convergen muchos ciudadanos.

R.A.:¿Cuál es su propuesta para

Bogotá, en qué ejes centrales girará

su campaña?

C.L.:El primer eje de nuestra campaña

es constituirnos en un faro de paz

dentro del proceso del posconflicto en

el país. El segundo gran tema es el de la

movilidad social, aunque sin olvidarnos

del metro y otras grandes obras de

infraestructuras. Esa movilidad social

de la que hablo tiene mucho que ver lo

que han hecho los últimos gobiernos

de la ciudad desde el 2004 y Bogotá, a

merced de los mismos, se ha convertido

en una ciudad de clase media. El Polo

ha llevado una política de inclusión

social que permitió el desarrollo de

esa clase media. Queremos continuar

profundizando en esas políticas y hacer

que haya más avances en esa movilidad

social a la que me estoy refiriendo.

Queremos que los que han abandonado

la pobreza no regresen otra vez a ese

estado. Vamos a hacer una política muy

fuerte de inclusión social, económica

y también productiva, especialmente

para los jóvenes. Queremos trabajar

para que Bogotá sea una ciudad del

conocimiento con un fuerte impulso en

educación, ciencia, tecnología y conectividad,

en un proyecto articulado que

permite la inclusión laboral de los más

jóvenes. Aspiramos a que ese proyecto

se articule de una forma concreta y

permita los objetivos que busca.

R.A.:Una pregunta muy concreta:

¿Qué van a hacer frente al reto que

representa la inseguridad en las

calles de Bogotá y que tanto preocupa

a la gente?

El tema de la percepción de la

inseguridad en las encuestas tiene

dos caras: el miedo al daño físico y

el miedo acerca del futuro del individuo

y la familia. La inseguridad tiene

esa doble faz, la de la delincuencia

y la de la estabilidad laboral y el

desempleo. Nosotros pensamos que

tenemos que modificar muchas cosas

y en ese camino los últimos gobiernos

que hubo en la ciudad hicieron

bien las cosas.

Esa vieja escuela de que se le daba

igual tratamiento a la delincuencia

común que a la conflictividad social

ya es pasado. Nosotros pensamos

que hay que tener mano dura con la

delincuencia y mano tendida con la

conflictividad social. Y eso implica

una mayor inclusión social y educativa

de los jóvenes, que para nosotros

no deja de ser una cuestión central de

carácter estructural y, desde luego,

una inversión muy grande en materia

de inteligencia y de la logística para

perseguir el delito. Tenemos que

hacer una alianza estratégica en el

Consejo de Seguridad de la ciudad

entre Alcaldía, Fiscalía y Policía

para optimizar todos los recursos del

Estado para perseguir a las bandas

delicuenciales y criminales de la

ciudad, que tienen un poder fuerte

en muchas áreas de Bogotá. Hay que

articular las respuestas necesarias

a esos retos desde esas alianzas e ir

más allá de la simple persecución

del raponeo.

Queremos trabajar

para que Bogotá sea

una ciudad del conocimiento

con un fuerte

impulso en educación,

ciencia, tecnología

y conectividad


6 Febrero de 2015

Ideas para la Democracia

A derecha y a izquierda: El proceso de paz en Colombia

La Paz está cerca

pero aún le falta recorrido

Por: Carlos A. Lozano Guillén

Director del periódico VOZ

y vocero de Marcha Patriótica

En el contexto

del diálogo se

han adelantado

debates, bastante

polémicos, como

el mecanismo

de refrendación,

que para el

gobierno debe

ser el referendo

Los diálogos de paz de La

Habana, Cuba, entre el

Gobierno Nacional de

Colombia y las Fuerzas

Armadas Revolucionarias

de Colombia-Ejército

del Pueblo (FARC-EP)

llevan dos años y dos meses, en la parte

pública, con evidentes avances en la

discusión de la Agenda, contendida en

el Acuerdo General para terminar el

conflicto y la construcción de una paz

estable y duradera, suscrito por las dos

partes el 26 de agosto de 2012 y anunciado

al país y al mundo en alocuciones

del presidente de Colombia Juan Manuel

Santos y el comandante de las FARC-EP,

Timoleón Jiménez, el 4 de septiembre

de 2012. La Mesa de Diálogos fue instalada

el 18 de octubre en Oslo, capital

de Noruega, con la lectura del Acuerdo

General y las intervenciones del doctor

Humberto de la Calle Lombana y el

comandante Iván Márquez, jefes de las

dos delegaciones. El 19 de noviembre se

inició en La Habana, Cuba, la discusión

del primer punto de la agenda sobre el

tema agrario.

Este apretado resumen es importante

porque permite ubicar los avances

significativos de la mesa, que estuvo

antecedida de la fase exploratoria entre

febrero y agosto de 2012 para concretar

el Acuerdo General y, además, de cinco

meses de intercambio de misivas y de

acercamientos, no exentos de dificultades

como superar el asesinato del

entonces comandante de las FARC-EP,

Alfonso Cano, el 4 de noviembre de 2011.

El ritmo del proceso no ha sido lento,

desarrollado en el “tiempo razonable”,

a pesar de los apremios del gobierno

bajo la presión de los acontecimientos

políticos como la reelección presidencial

y las exigencias de la cúpula militar

y de la extrema derecha al fin y al cabo

opuestas a los diálogos y partidarias de

la solución cruenta y militar.

II

El balance a la fecha es positivo

-a pesar de algunas interferencias-.

Acuerdos parciales sobre tres puntos

de la agenda: Desarrollo Agrario Integral,

Participación Política y Nueva

Política Antidrogas, aunque han

quedado en el congelador 28 puntos

pendientes como salvedades, que necesariamente

deberán ser evacuados

porque fue acordada la modalidad de

que “nada está acordado hasta que

todo esté acordado”.

En la actualidad está en desarrollo

el punto de Víctimas del conflicto,

después de haber escuchado a sesenta

representantes del universo de estas,

con algunos adelantos convenidos,

como lo concerniente a los principios

que permitan abordar de manera

eficiente la temática sobre este tema;

y en simultáneo algunos aspectos que

se refieren al Fin del Conflicto, como

el cese bilateral definitivo del fuego

y la dejación de armas, que entrañan

compromisos recíprocos. En el mismo

sentido se busca avanzar en el llamado

desescalamiento de la confrontación o

bajarle la intensidad a la misma, en lo

cual es fundamental el cese bilateral

definitivo de fuegos que implique un

verdadero armisticio, salto definitivo

hacia la paz estable y duradera. Serán

asumidos por una sub comisión técnica

en la cual participarán delegaciones

de las partes con distintos nombres:

Para el Gobierno Comando Estratégico

de Transición y para la guerrilla Comando

Guerrillero de Normalización.

La posibilidad del desescalamiento

de la confrontación está marcada por

los gestos unilaterales de la guerrilla

de las FARC-EP, tales como el fin de las

“retenciones económicas”, la entrega

de militares y policías retenidos en

combate o en operativos insurgentes,

incluyendo la del general Rubén Darío

Alzate (en enero del presente año

en el departamento de Chocó y que

significó la suspensión unilateral por

parte del gobierno de los diálogos

hasta que no se diera su libertad)

y cinco treguas y ceses de fuegos

unilaterales con el vigente que es

indefinido aunque amenazado por los

permanentes operativos militares y la

negativa gubernamental de hacer un

gesto correspondiente.

En el contexto del diálogo se han adelantado

debates, bastante polémicos,

como el mecanismo de refrendación,

que para el gobierno debe ser el referendo

y para la guerrilla una Asamblea

Nacional Constituyente donde el supremo,

el constituyente primario, no

solo refrende lo acordado sino dirima

los desacuerdos (“Nada está acordado

hasta que todo esté acordado”) y pueda

abordar otras reformas políticas, económicas

y sociales. En el Acuerdo General,

en el preámbulo del mismo, se define la

existencia del conflicto y la necesidad

de resolverlo por la vía de fortalecer la

democracia y la justicia social. En ese

sentido, no debe haber temas vedados

y que si bien no están en la agenda de

forma expresa, son parte de un anhelo

nacional y bien pueden aterrizar en el

escenario de la Constituyente para su

debate y aprobación. “Se deben abrir

mucho más las puertas de la participación

ciudadana en el proceso, para

que la gente ayude en la construcción

del acuerdo final. Se requiere hacer

sentir que somos más los que estamos

comprometidos con la paz de Colombia”

le ha dicho el comandante Pastor Alape

de las FARC-EP al Semanario VOZ en

entrevista exclusiva (edición del 28 de

enero al 3 de febrero de 2015, páginas

10 y 11). La paz va más allá del silencio

de los fusiles.

III

Así las cosas, el tiempo no puede estar

sometido al capricho de las presiones

de los enemigos de la paz ni a la coyuntura

política. Lo dicen las FARC-EP con

razón: “El tiempo es el necesario para

tratar toda la problemática que dio origen

a esta larga guerra y construir las

bases del nuevo país en marcha hacia la

paz, con equidad, como es el anhelo de

la gente. El Gobierno habla de acelerar

el ritmo, pero se opone a la concreción

de acuerdos en temas trascendentales

como el latifundio, la extranjerización

de la tierra y otros que componen las

salvedades que están en lo que hemos

denominado el congelador; pero que

existe el compromiso, de retomar su

discusión más adelante. La solución de

un conflicto de más de cincuenta años,

no se resuelve de un plumazo. Nuestro

deseo es que el acuerdo se firme lo más

pronto, y se convoque a la Asamblea

Nacional Constituyente, para que sea el

soberano quien refrende los acuerdos,

pero como acabamos de expresar, esto

aún requiere mucho trabajo y tiempo”

en palabras de Pastor Alape en la entrevista

ya citada.

Bajo estas circunstancias el proceso

de paz va bien aunque con algunas

dificultades. El impasse de la retención

de general Alzate le metió ruido a la

mesa porque la suspensión unilateral

del gobierno rompió la regla de oro de

que el diálogo se adelanta en medio

de la guerra (impuesto por el gobierno

con la misma táctica de siempre: llevar

derrotada a la guerrilla para que firme

la rendición, que fracasó históricamente

a lo largo de 60 años). La vía militar

no logró imponerse como solución de

la confrontación. Aunque también es

negativa la actitud del gobierno de

Santos de tener una agenda propia en

Colombia en materia legislativa contraria

al espíritu democrático y social de

los acuerdos de La Habana.

Si algo requiere de celeridad en el

momento actual es el acuerdo bilateral

de cese de fuegos, definir de parte del

gobierno una política de sometimiento

del paramilitarismo, una mayor cohesión

de militares y civiles en el Gobierno

en función de la paz y mayores gestos

en materia social que convoquen a la

participación decidida de la sociedad en

defensa de los diálogos. Está pendiente

la apertura de diálogos con el Ejército

de Liberación Nacional pero el análisis

de este asunto requiere de otro artículo

aunque son indispensables porque la paz


Ideas para la Democracia

7

Febrero de 2015

A derecha y a izquierda: El proceso de paz en Colombia

La de Santos,

una paz sin convicción

Por : María Elvira Bonilla

directora de las dos orillas Senadora de la República

de Colombia por Centro Democrático

“¿Presidente, por qué

creer en el proceso de

paz? Porque esos tipos

no tienen otra opción”.

Una respuesta decepcionante

que desnuda

el fondo de la

postura gubernamental frente a

las negociaciones de La Habana,

donde prima el pragmatismo instrumental

sobre lo fundamental.

Y es precisamente por esto, por

haber asumido el mayor desafío

que tiene Colombia, no con el

talante de un gobernante, de un estadista

con convicciones, sino con

el inmediatismo de los políticos de

nuestro tiempo y de nuestro país,

asesorados por los J. J. Rendón,

verdaderos expertos en el uso de

triquiñuelas y atajos para anunciar

resultados que permitan subir en

las encuestas y, paradójicamente,

puede ser esta la razón por la que

Santos no repunta. Y tampoco logra

entusiasmar al país con la paz

que sigue siendo más un enunciado

y una buena intención, pero pobre

en sus contenidos. Una paz que

se negocia en la clandestinidad,

como si se tratara de un tema

vergonzante.

El presidente se equivoca. No es

cierto que “a esos tipos no les queda

de otra”. Las Farc están golpeadas,

disminuidas militarmente, pero no

derrotadas. Tienen una innegable

presencia entre sectores de las bases

sociales rurales que se sienten

interpretados en las propuestas de

reformas que defienden en la mesa

de La Habana. Santos pareciera

no haber aprendido la lección que

le dieron los campesinos cuando

los menospreció con su temeraria

afirmación de que “el tal paro

nacional agrario no existe”. Y

recuerden lo que pasó.

Contrasta en esto con la actitud

del expresidente Andrés Pastrana

en la negociación con las Farc,

en su relato de primera mano

Memorias olvidadas. Pastrana

llegó incluso a asumir riesgos

de seguridad personal cuando

audazmente decidió viajar como

presidente electo, sin protección

oficial, a Caquetania a entrevistarse

con el máximo comandante

de las Farc, en momentos en que

controlaban la región del Caguán.

Pastrana quiso dialogar cara a

cara con Manuel como le decía,

para sentar las bases de una negociación

a la que el país le apostó

con entusiasmo y que respaldó

electoralmente en 1998. Ya presidente

en ejercicio viajó incluso dos

veces más para a intentar enrutar

el fallido proceso, al que las Farc

no le apostaron en serio porque

se consideraban, no sin razón en

ese momento, militarmente fuertes.

Su testimonio es impactante

porque denota, contrario a Santos,

convicción, mucha convicción, así

las cosas no le hayan salido. Los

tres encuentros muestran un trato

respetuoso con la cabeza del grupo

guerrillero, como en su momento

hizo el presidente Clinton como

anfitrión del encuentro entre

Isaac Rabbin y Yasser Arafat en la

Casa Blanca. Como tiene que ser,

así el contendor sea un alzado en

armas, protagonista de una guerra

La visión que tiene Santos de la

negociación con las Farc es una

expresión más de su manera de

gobernar y de entender la política.

La misma que se expresó en

“la mermelada” preelectoral, cocinada

en la propia Casa de Nariño

para lograr una coalición de

conveniencia pegada con nombramientos

y contratos, y no alrededor

de propósitos

demencial y estéril.

La visión que tiene Santos de la

negociación con las Farc es una

expresión más de su manera de

gobernar y de entender la política.

La misma que se expresó

en “la mermelada” preelectoral,

cocinada en la propia Casa de

Nariño para lograr una coalición

de conveniencia pegada con

nombramientos y contratos, y

no alrededor de propósitos. Esto

sin duda le puede funcionar para

tramitar leyes, hacerse reelegir,

pero no para transformar un país

con un proceso de paz. Mejor

sería que con esto no jugara con

candela.


68 Febrero de 2015 Ideas para la Democracia

A derecha y a izquierda: El proceso de paz en Colombia

El llamado proceso de paz

Thania Vega de Plazas

Por: Thania Vega de Plazas

Senadora de la República de Colombia

por Centro Democrático

Quiero agradecer

la invitación a

escribir en esta

revista, Ideas

para la Democracia,

que nace

con este número,

es un gran honor para mí y para mis

deseos de servir a los colombianos.

Se me pide hablar de un “Proceso

de Paz”, para referirme a las conversaciones

que el Gobierno Nacional

mantiene en La Habana con el grupo

terrorista de las Farc.

La primera claridad es que deseo

la paz como la mayoría de colombianos,

anhelo una paz real y verdadera,

pero estoy convencida que

la paz no se “firma”, se construye.

Esta aclaración la hago porque

tristemente, como senadora del

Centro Democrático, he tenido que

escuchar agravios, como que somos

enemigos de la paz, promotores de

la guerra, guerreristas, “uribestias”

y en fin calificativos agresivos, por

el solo hecho de manifestar nuestras

críticas, a un proceso donde vemos

de manera clara, que las exigencias

se están dando solo del lado de

quienes han cometido toda clase

de delitos durante años: secuestros

,asesinatos, reclutamiento de niños,

violaciones, depredación del medio

ambiente, ataques a la infraestructura

energética y vial, narcotráfico,

en fin, terribles atropellos contra un

país y sus ciudadanos.

Esas exigencias las conocemos

por sus voceros, que son quienes

salen constantemente a los medios

con actitud soberbia y arrogante,

a decir que son las víctimas y no

los victimarios, que no reconocen

delitos, “que todo lo que han hecho

es buscar justicia social y un mejor

país para todos”.

Uno de los pilares de la democracia

es la libre expresión y por eso no está

bien que se ataque de la manera que

se está haciendo, a quienes pensamos

de manera diferente, tenemos el

derecho de opinar y argumentar

nuestros puntos de vista sin ser

maltratados verbalmente, si es que

todavía vivimos en un país democrático;

y precisamente una de mis

más grandes preocupaciones es que

después de un proceso como este,

Colombia deje de serlo.

Empezaré por decir que ese proceso

no lo es de paz, es un proceso de

sometimiento a la voluntad del grupo

terrorista Farc, el que más daño les

ha causado a los colombianos en toda

Soy una convencida de que valores

como la Democracia, la Libertad y la

Justicia son indispensables para la Paz,

y es por eso que no confió en este proceso

y pido a Dios poder seguir viviendo

en un país donde se tenga la valiosa

Libertad para expresarlo

su historia.

Veamos solo algunos de los aspectos

que me parecen más preocupantes

de estos “diálogos” que llaman

“Proceso de paz”.

Se dice que van a hacer “dejación”,

no entrega de las armas, y aunque

nos digan que no, allí hay una gran

diferencia, esa es una figura contraria

a la paz. ¿Dónde van a “dejar”

las armas? ¿Debajo de la cama? Nos

están engañando, porque sencillamente

¡no van a entregar las armas!

Las van a mantener ellos mismos.

Van a permanecer armados. Quieren

seguir usando las armas con las que

han masacrado al pueblo colombiano

por si no les cumplen sus exigencias,

esa es la verdad.

Las Farc están pretendiendo participación

política y que les den curules

en el Congreso de la República. ¿Y

quién dijo que en una democracia las

curules se asignan? Las curules en

los cuerpos colegiados se obtienen

con los votos de quienes van a ser

representados en dichos cuerpos. No

está bien cambiar las reglas del juego

democrático de manera tan absurda.

Sencillamente nos van a someter a

tenerlos en el Congreso sin representar

a ningún colombiano, van a

ser los representantes del terrorismo

que han practicado por medio siglo.

En ese momento el Congreso no sería

el templo de la democracia, sino la

guarida de un grupo criminal.

Aparecería una nueva figura en

el escenario nacional: tendríamos

unas personas que no tienen hoja

de vida, sino prontuario criminal,

actuando como congresistas, con

armas de uso privativo de las Fuerzas

Militares, guardadas en su casa, por

si acaso lo que ellos proponen en los

debates no se obedece. Nos están sometiendo

a respetarles unas curules

con armas. Eso es un despropósito.

Están diciendo que ellos no pagarán

un solo día de cárcel. ¿Cómo

así? ¿Y dónde quedan las masacres

cometidas por ellos? ¿Y la destrucción

de centenares de pueblos a lo

largo de tantos años de maldad? ¿Y

cuál es la reparación a las víctimas,

viudas, huérfanos, padres desconsolados

no solo de civiles sino

también de miembros de la Fuerza

Pública asesinados; si la primera

reparación al ser humano es que el

Estado castigue a los delincuentes,

para que sus fechorías no terminen

siendo cobradas por la mano directa

de los afectados. Es que la sanción a

los responsables de crímenes está en

manos del Estado, y si son crímenes

horrendos, como lo son la mayoría

de los que los terroristas de las Farc

han cometido, con mayor razón.

Sencillamente nos están sometiendo

a la impunidad de los más grandes

crímenes contra la humanidad, por

voluntad de unas conversaciones en

donde una parte da instrucciones y

la contraparte obedece.

Hablan las Farc del Cese de fuego,

pero exigen que sea tanto de ellos

como del Estado de Derecho. Es

decir los terroristas pretenden que

desaparezcan las Fuerzas Militares.

Que desaparezca Colombia como

Nación soberana.

Está muy claro en la Constitución

Nacional en el artículo 217: “La Nación

tendrá para su defensa unas fuerzas

militares permanentes constituidas

por el Ejército, la Armada y la Fuerza

aérea. Las Fuerzas Militares tendrán

como finalidad primordial la defensa

de la soberanía, la independencia, la

integridad del territorio Nacional y el

orden constitucional”. Por tanto un

cese bilateral seria además de un despropósito,

un acto inconstitucional.

Serían muchos más los temas donde

encuentro que este proceso no es de

paz, sino simplemente un camino

para llegar al Poder. Las Farc lo tienen

claro y no lo niegan, es por eso que jamás

ha estado en duda, que no dejarán

su lucrativo negocio del narcotráfico,

que los ubica como el mayor cartel de

droga en el mundo. Y tampoco está en

sus planes ningún tipo de reparación a

las víctimas, empezando porque ellos

se consideran las víctimas.

Soy una convencida de que valores

como la Democracia, la Libertad y la

Justicia son indispensables para la

Paz, y es por eso que no confió en este

proceso y pido a Dios poder seguir

viviendo en un país donde se tenga

la valiosa Libertad para expresarlo.


Ideas para la Democracia Febrero de 2015 9

A derecha y a izquierda: El proceso de paz en Colombia

Paz, pero no a cualquier precio

Por: Alfredo Rangel

Senador de la República de Colombia

por Centro Democrático

Todos los colombianos

somos amigos de la

paz e incluso hay un

consenso nacional

sobre la conveniencia

de desarrollar

diálogos de paz para

terminar con la violencia. De hecho,

desde hace cerca de 30 años todos los

gobiernos han realizado o intentado

realizar esos diálogos. Como resultado,

por esa vía se han desmovilizado

cinco grupos guerrilleros y decenas

de grupos paramilitares. La polémica

actual es sobre la manera como

el gobierno Santos desarrolla los

diálogos con las FARC y el posible

resultado de esas conversaciones.

En dos palabras, los colombianos

no queremos unos diálogos desarrollados

de cualquier manera ni a

cualquier costo.

Quienes somos críticos de los

actuales diálogos objetamos que se

estén desarrollando en medio de una

situación de creciente violencia por

parte del grupo terrorista de las FARC,

que solo ha mermado cuando unilateralmente

ha declarado un cese de

hostilidades que de ninguna manera

ha cumplido a cabalidad. Estimamos

que al terrorismo hay que exigirle el

cese previo, incondicional y definitivo

de todas sus acciones hostiles contra

la sociedad y contra el Estado, como

requisito para realizar cualquier negociación.

Además , que dicho cese

de hostilidades solamente es serio,

verificable e irreversible si todos los

integrantes de ese grupo terrorista

se concentra en uno o en varios sitios

de la geografía nacional con todos sus

hombre y todas sus armas, mientras se

desarrollan los diálogos y se llega un

acuerdo. Esto, adicionalmente, es el

mecanismo que facilitaría la entrega

de armas al momento de la firma de

un acuerdo de paz.

Negociar en medio del terror es

validar la violencia como una forma

de presionar resultados en la mesa de

conversaciones, lo cual es inaceptable.

De igual manera, dialogar en medio de

la violencia desacredita los diálogos y

resta apoyo de opinión pública porque

para los ciudadanos no aceptan ser

víctimas de la violencia al mismo

tiempo que el gobierno les concede a

los terroristas el reconocimiento como

interlocutor para realizar diálogos

de paz.

En fin, porque la historia de Colombia

enseña que los diálogos de paz que

han tenido éxito siempre han contado

con un cese previo y definitivo de

hostilidades y la concentración de

todos los efectivos y todas las armas

del respectivo grupo terrorista. Por el

contrario, cuando se ha negociado en

medio del terror o con cese bilateral

de fuego, esos diálogos sin excepción

han fracasado.

Tampoco aceptamos que se negocie

la agenda nacional con grupos

terroristas que no tienen ninguna

legitimidad política ni representatividad

social. En Colombia estos

grupos son aborrecidos por el 98%

de la población, según todas las

encuestas de opinión. No obstante

, el gobierno Santos ha aceptado

que las FARC sean contraparte

legítima del Estado para acordar

con ellas políticas públicas y reformas

institucionales. Las políticas

agrarias no se deben concertar

con un grupo armado que ha sido

el verdugo del campo colombiano

durante décadas, secuestrando los

niños campesinos para sus filas,

extorsionando a los cultivadores,

desplazando miles de familias,

masacrando, usurpando centenares

de miles de hectáreas, etc.

Tampoco es aceptable que Santos

negocie y acuerde reformas políticas

con quienes han sido los enemigos

jurados de la democracia, han asesinado,

secuestrado, desplazado y

amenazado a centenares de miles de

miembros de partidos políticos democráticos

durante décadas. De igual

manera es inconcebible que el Estado

colombiano acuerde sus políticas

de lucha contra el narcotráfico con

quienes actualmente son el principal

cartel de la cocaína en el mundo. Con

este grupo terrorista lo único que se

debe acordar son las condiciones para

su desmovilización, su reinserción a

la sociedad , y la entrega de armas,

tal y como se ha hecho siempre con

los anteriores grupos desmovilizados.

De otro lado, el gobierno Santos ha

En fin, porque la historia de Colombia

enseña que los diálogos de paz que han

tenido éxito siempre han contado con un

cese previo y definitivo de hostilidades

y la concentración de todos los efectivos

y todas las armas del respectivo grupo

terrorista. Por el contrario, cuando se ha

negociado en medio del terror o con cese

bilateral de fuego, esos diálogos sin excepción

han fracasado

hecho todo lo posible para cumplir

la exigencia de las FARC de no pagar

ni un solo día de cárcel por sus crímenes

atroces y de lesa humanidad.

Esto es inaceptable para la inmensa

mayoría de los colombianos que repudian

esa posibilidad. En efecto, el

gobierno hizo aprobar en el Congreso

una reforma constitucional que

garantizaría que a los responsables

de crímenes de lesa humanidad se

les suspendan la aplicación de las

penas de cárcel, lo que de hecho

sería una amnistía disfrazada. Nosotros

estimamos que la impunidad

total no puede ser el costo de la paz.

Que debe haber castigo para los

criminales de lesa humanidad, así

sean penas de cárcel disminuidas si

cuentan la verdad de sus crímenes,

manifiestan arrepentimiento, piden

perdón, reconocen el daño, reparan

a sus víctimas y ofrecen garantías

de no repetición . La impunidad es

el camino que conduce a la repetición

en el futuro a nuevos ciclos

de violencia. Creemos que como

resultado de cualquier acuerdo de

paz, el mensaje a la sociedad debe

ser claro : el crimen no paga.

Finalmente, debe haber claridad

absoluta sobre la entrega de armas

de los terroristas. El gobierno ha

aceptado la versión de las FARC según

la cual harán “dejación” de las armas

y explican que eso significa dejar de

usarlas pero manteniéndolas en su

poder. Esto es inaceptable. Las FARC

deben despojarse de sus armas y estas

deben ser entregadas . Lo contrario

sería correr el peligro de entrar en un

periodo de paz armada, en el que ese

grupo terrorista haría política legal

manteniendo las armas en su poder

y vigente su capacidad de amenaza

e intimidación.

Estas son algunas de las principales

críticas que hemos hecho a los diálogos

de paz del presidente Santos

con las FARC, pero estas quedarían

incompletas si no subrayamos que

como consecuencia este un manejo

equivocado el país ha pagado un costo

muy alto en términos de seguridad.

En efecto, la seguridad ha venido

retrocediendo, según lo demuestran

los propios indicadores del Ministerio

de Defensa, debido al desmonte de la

política de Seguridad Democrática, la

ambigüedad del discurso oficial sobre

el tema del narcotráfico, la aceptación

del refugio oficial del terrorismo en

Venezuela, entre otros factores, que

han ocasionado una situación de

desestimulo, incertidumbre, desmotivación

y confusión entre la Fuerza

Pública colombiana. Esta situación

ha sido aprovechada por las FARC

para fortalecerse e incrementar la

violencia contra el pueblo colombiano.

Y el deterioro de la seguridad ha

tenido un impacto negativo en las

condiciones de inversión nacional y

extranjera, con lamentables consecuencias

para el empleo y el ingreso

de los colombianos.


10

Febrero de 2015

Ideas para la Democracia

La columna de Carlos Alberto Montaner

Los cinco errores de Obama

en su nueva política sobre Cuba

Por: Carlos Alberto Montaner

Primer error

Suponer que puso fin a una política

que no había funcionado. Eso no es

cierto. El propósito de liquidar al régimen

comunista no existe desde 1964, cuando

Lydon Johnson terminó de un plumazo

las operaciones subversivas contra Castro

y puso en marcha una estrategia de

“contención”, en alguna medida similar

a la utilizada frente a la URSS, basada

en tres elementos primordiales: propaganda,

restricciones a las relaciones

económicas y aislamiento diplomático.

Eran medidas de guerra fría contra un

país que nunca ha dejado de combatir

a Estados Unidos. Washington desde

entonces no ha tratado seriamente de

eliminar al castrismo. En la primera

mitad de los noventa, cuando había

desaparecido la URSS y el castrismo

carecía de aliados, hubiera sido muy fácil

ponerle fin a la dictadura cubana, pero

a Bill Clinton no le interesaba erradicar

el régimen vecino.

Pudo hacerlo, con el apoyo o la indiferencia

de aquella Rusia de Borís Yeltsin y

su canciller Andrei Kozirév cuando

Castro desató el “balserazo” en 1994.

Pudo hacerlo después en 1996, cuando

derribó las avionetas de Hermanos al

Rescate y autorizó el asesinato de varios

norteamericanos en aguas internacionales.

Pero Clinton ni siquiera consideraba a

Cuba un país enemigo y se limitó a firmar

la Ley Helms-Burton [que establece que

cualquier empresa no norteamericana

que tenga tratos con Cuba puede sufrir

represalias legales].

Cuba le parecía un anacronismo histórico,

un fenómeno de Parque Jurásico,

pero no estaba interesado en eliminar

a ese Gobierno de la faz de la tierra.

Entonces prevalecía la idea de que se

trataba de una tiranía decrépita que

colapsaría con el tiempo. Era, pensaba,

una verruga que se caería sola. No había

que extirparla.

Tal vez Obama debió decir que cancelaba

unas medidas de guerra fría contra

un país que había superado ese periodo

de la historia, pero ¿cómo explicar que en

julio de 2013 detuvieran en Panamá un

barco clandestinamente cargado en

Cuba con 250 toneladas de pertrechos

de guerra? ¿Cómo reclasificar como “país

normal” a una nación calificada como

terrorista, aliada de las peores tiranías

islamistas —Irán, la Libia de Gadafi—,

que se confabula con Venezuela, Bolivia,

Ecuador y Nicaragua para articular una

gran campaña antinorteamericana,

como en los peores tiempos de la Guerra

Fría? ¿No continúan en Cuba, protegidos

por las autoridades, decenas de delincuentes

norteamericanos, políticos y

comunes?

Cuba no era un exenemigo. Mantenía

intacta su virulencia antiamericana.

Segundo error

Cancelar la política de contención sin

tener con qué sustituirla. Ni una visión

estratégica que defina cuáles son los

objetivos que se persiguen. Es obvio

que lo que debiera interesarle a Estados

Unidos es que en esa isla tan cercana a

sus fronteras, y que tantos percances le

ha causado, haya un Gobierno democrático,

pacífico y políticamente estable,

para que no se produzcan espasmos

migratorios como los que ya han trasladado

al 20% de la población cubana a

territorio norteamericano. Costa Rica es

un buen ejemplo de ese modelo de nación

tranquila latinoamericana que describo.

Asimismo, lo conveniente para todos,

y especialmente para los cubanos, es que

en Cuba haya una sociedad próspera,

desarrollada y amistosa con la cual realizar

muchas transacciones comerciales,

mutuamente satisfactorias. La tonta

“teoría de la dependencia”, caracterizada

y resumida en Las venas abiertas de

América Latina, carece de sentido. Para

Estados Unidos, lo preferible es una Cuba

rica y sosegada, antes que una Cuba

tumultuosa y empobrecida.

¿Se consiguen esos objetivos democráticos

y estabilizadores potenciando

a una dinastía militar empeñada en

el colectivismo, el partido único y la

falta de derechos humanos? ¿Se logra

fomentar una sociedad rica ignorando

que Raúl y sus militares se han dividido

el aparato productivo a la manera mafiosa

de Rusia? ¿No es obvio que, al no

crear instituciones de derecho capaces

de absorber los cambios y transmitir la

autoridad ordenada, pacífica y democráticamente,

esa isla está abocada a

nuevas confrontaciones y conflictos a

medio plazo?

Obama cree que ha resuelto un

problema enmendando las relaciones

con Raúl Castro. Falso: lo que ha hecho

es aplazarlo. En el futuro próximo se

presentarán otras crisis que arrastrarán

a Estados Unidos. Así ha sido desde el

siglo XIX. Es lo que ocurre cuando no

se curan permanentemente las heridas.

Tercer error

El daño hecho a la oposición democrática.

Tal vez es el más grave de

todos. Durante décadas, el mensaje

de los disidentes más acreditados a la

dictadura fue muy claro: “Sentémonos

a conversar y entre cubanos busquemos

una salida democrática. El problema es

entre nosotros, no entre Washington y

La Habana”.

A ese planteamiento —que, con

matices, fue el de Gustavo Arcos , de

la Plataforma Democrática Cubana, y

Oswaldo Payá — el régimen respondía

con represión y acusaciones de que se

trataba de una maniobra de la CIA. Pero

ese desenlace, como en Europa del Este,

como en el Chile de Pinochet, como en

la Nicaragua de 1990, era el mejor para

todos, incluido Estados Unidos, y era

el camino obvio para cualquiera que

heredara el poder de los Castro, ambos ya

en su etapa final por razones biológicas.

No obstante, para lograrlo, Washington

debía mantenerse firme y remitir a la

dictadura a la aduana opositora, cada

vez que directa o indirectamente se

insinuaba la posibilidad de la reconciliación.

El problema era entre cubanos y

debía solucionarse entre cubanos. Esto

lo entendieron muy bien Bill Clinton

y George W.Bush, los dos presidentes

norteamericanos de la era postsoviética,

y es lo que irresponsablemente acaba

de invalidar Obama, eliminándole a

la oposición toda posibilidad de ser un

actor importante en la forja del destino

de la isla.

¿Para qué hacer reformas democráticas,

dirán los herederos de Castro, si

ya se nos acepta tal y como somos? ¿No

declaró Roberta Jacobson, en nombre

del Gobierno norteamericano, que no

se hacían ninguna ilusión con respecto a

que los Castro permitieran las libertades?

A los 13 días exactos de anunciada la

reconciliación, el 30 de diciembre de

2014, la policía política cubana detuvo o

inmovilizó en sus casas a unas cuantas

decenas de intelectuales y artistas que

trataban de realizar una performance en

la plaza de la Revolución. ¿Cuál es el

incentivo que le queda a Washington

para inducir el respeto a los derechos

humanos, si ya ha hecho la mayor parte

de las concesiones unilateralmente?

Lo dijo con toda claridad el alto

oficial de inteligencia Jesús Arboleya,

diplomático y experto cubano en las

relaciones con Estados Unidos y Canadá,

respondiendo a una entrevista que le

hicieran en El Nuevo Día de Puerto Rico

el 30 de diciembre de 2014. El periódico

le preguntó si temía a la nueva política

de Obama: “¿Por qué, si antes, que tenían

todo el poder para imponer sus valores,

no les funcionó, les va a funcionar a

partir de ahora?”.

La dictadura está eufórica. Siente que

tiene carta abierta para aplastar a los

demócratas sin pagar por ello el menor

precio. Obama ha contribuido insensiblemente

a debilitar a la oposición.

Cuarto error

De carácter moral. Desde la época de

Jimmy Carter, en Estados Unidos se fue

generando una doctrina democrática

para América Latina. Se planteó la excepcionalidad

de la región a los efectos

de defender la democracia y la libertad.

Estados Unidos, por razones estratégicas,

o por realpolitik, podía no exigirle a

China que tuviera un comportamiento

democrático, pero de la misma manera

que América Latina podía ser declarada

región libre de armas nucleares, era

factible declararla libre de dictaduras y

de abusos contra los derechos humanos.

Este espíritu culminó en la firma de la

Carta Democrática Interamericana, suscrita

por todos los países del hemisferio

en Lima el 11 de septiembre de 2001, el

mismo día del ataque de los islamistas

a Nueva York y Washington. En el documento

se describían los rasgos y comportamientos

de las naciones aceptables

para formar parte de la Organización

de Estados Americanos (OEA). Cuba no

cumplía con ninguno de esos requisitos.

Era una despreciable dictadura calcada

del modelo soviético-estalinista.

De alguna manera, el texto de esa

Carta, en la que trabajó arduamente

Estados Unidos, ponía fin a la tradición

vergonzosa de permanente componenda

entre Washington y las peores dictaduras

latinoamericanas a lo largo del siglo XX:

Trujillo, Stroessner, Somoza, Batista y un

largo etcétera. Ya no tendría validez el

cínicodictum de “es un hijo de puta, pero

es nuestro hijo de puta”.

Tras la reconciliación entre Obama y

Raúl Castro, Estados Unidos vuelve a

las andadas. Hace en casa el gran discurso

de la libertad, pero lo desmiente

en su conducta diplomática. Es verdad

que eso es lo que deseaban muchos

países latinoamericanos, pero no deja

de ser una pena que en las relaciones

interamericanas no haya espacio para

las consideraciones morales. Estados

Unidos ha sacrificado inútilmente su

posición de líder ético y ha regresado al

peor relativismo moral. Una gran pena.

Quinto error

De carácter legal. Estados Unidos es

una república dirigida por los delegados

de la sociedad seleccionados por medio

de elecciones democráticas. Entre ellos,

el presidente es el principal representante

de la voluntad popular, pero no

el único. Hay un poder legislativo que

comparte muchas de las funciones con

la Casa Blanca, y existe una Constitución,

interpretada por el poder judicial, a la

que todos deben atenerse. Como todos

sabemos, la esencia de la república es

la división de poderes para evitar la

dictadura y para obligar a la dirigencia

a buscar fórmulas de consenso.

Es posible que las encuestas reflejen

que una mayoría de la sociedad norteamericana

apoya coyunturalmente la

reconciliación con la dictadura cubana

—como en 1939 la mayoría apoyaba la

neutralidad frente a los nazis—, pero

ese dato tiene una importancia relativa.

Estados Unidos, insisto, es una república

ajustada a derecho y es una democracia

representativa. Eso es lo que cuenta y

tiene muy poco que ver con las encuestas

o con las decisiones asamblearias.

Pues bien: es muy posible que una

parte sustancial de los dos años de mandato

que le quedan al presidente Obama

tendrá que dedicarlos a defender en la

Cámara y en el Senado por qué engañó

a la opinión pública y por qué engañó a

los otros poderes del Estado, diciéndoles,

hasta la víspera del anuncio junto a Raúl

Castro el 17 de diciembre de 2014, que no

haría concesiones unilaterales a menos

que la dictadura cubana diera pasos

hacia la libertad y la apertura. No fue

una maniobra diplomática silenciosa.

Fue engañosa.

En las dos Cámaras hay cinco congresistas

y tres senadores cubanoamericanos,

republicanos y demócratas que

tienen una enorme experiencia en el

tema. ¿No debió el presidente conversar

previamente con ellos sobre su política

cubana en busca de opiniones y consejos?

¿No existe la cordialidad cívica en

la Casa Blanca? ¿Ni siquiera le merecía

ese tratamiento el senador demócrata

Bob Menéndez, presidente del Comité

de Relaciones Exteriores del Senado?

Es verdad que la política exterior es

una prerrogativa de quien ocupe la

presidencia, pero los legisladores tienen

un claro papel que desempeñar en ese

campo y todos sienten que el presidente

los ha estafado. Algunos legisladores,

además, suponen que el presidente violó

la ley y tratarán de demostrarlo.

Lo que Obama piensa que es parte de

su legado —tener relaciones plenas y

cordiales con una dictadura militar—

tal vez se le convierta en una pesadilla.

Por lo pronto, es un terrible error en el

que no habían caído ninguno de los 10

presidentes que lo precedieron en el

cargo. Por algo sería.


Ideas para la Democracia Febrero de 2015 11

Revista de prensa

Nuestra solidaridad con las

victimas de Charlie Hebdo

EL PAÍS - ESPAÑA


12

Febrero de 2015

Ideas para la Democracia

Debate y análisis:

¿Qué tan mafiosos nos volvimos?

¿Hacia dónde va Colombia?

Por: Prof. Javier Loaiza

Desde hace más

de dos decenios

un entonces presidente

se justificada

diciendo

que todos estábamos

untados,

y algunos analistas afirmaban que

estábamos permeados por una

“cultura mafiosa”, lo que parecía

una generalización que, de alguna

manera, pretendía disculpar al presidente;

aunque, al final, el Congreso

resolvió que no había motivo alguno

para enjuiciarlo, y a pesar de nuevas

evidencias, ahí nos quedamos.

De una expresión generalizada

para explicar las cosas, en este país

se decía que “lo malo de las roscas

es no estar en ellas”. Pasados los

años, en medio de la impunidad, los

abusos de los poderosos y el tandem

entre políticos y medios masivos de

comunicación, las roscas terminaron

convirtiéndose en mafias que controlan

todos los círculos de la vida

nacional, regional y local.

“Roscas” mafiosas

La política y el gobierno funcionan

perfectamente para los políticos y

gobernantes de todos los niveles, no

para los ciudadanos; la justicia para

los magistrados y jueces envueltos en

“carruseles”, no para los ciudadanos:

cuatro meses sin administración de

justicia y aquí “no pasó nada”, como

habría dicho Alfonso López, la impunidad

sigue aumentando. La fiscalía

sólo reacciona en casos mediáticos.

La seguridad policial funciona

para los personajes VIP, para cuidar

bancos, centros comerciales e intereses

específicos y poco, muy poco,

para cuidar a las personas que viven

la cotidianidad soportando el miedo

de salir a la calle o dejar su casa sola.

La salud es un excelente negocio

para las EPS, IPS, laboratorios farmacéuticos,

cadenas de farmacias y

demás empresas del ramo, no para

los pacientes, quienes deben sufrir

enormes filas frente a los dispensarios

médicos y hacerse atender vía

tutelas, figura que están desesperados

tratando de eliminarla.

La educación, es un gran negocio

para instituciones privadas, públicas,

religiosas y burócratas, no

para los estudiantes. El año pasado

aparecimos casi en el último lugar

entre alrededor de 60 países del

mundo, según estudios de la OCDE;

y vemos universidades que se hacen

acreditar con “alta calidad” y que,

luego que obtenerla, despiden los

pocos doctores que habían contratado,

o los someten a toda clase de

atropellos. Nombran de ministra

a una señora que, por ejemplo, la

semana pasada sale oronda, en el

caso de una universidad que están

interviniendo y que hace mucho

tiempo deberían haberlo hecho,

diciendo que los funcionarios de

esa entidad “deben hacernos caso”

o si no, serán remplazados, como si

estuviera administrando una tienda.

Las obras públicas son gran negocio

para contratistas y funcionarios,

pero un costo impagable para los

contribuyentes, que vemos cómo

obras, carreteras, edificios, apenas

pasados pocos años se desbaratan

y deshacen…

Los bancos y el sistema financiero,

los medios masivos de comunicación,

monopolios prácticamente

sin control…, en fin. Y bueno, para

qué seguimos, pues sería imposible

terminar.

Lo grave de ello es que todas esas

“roscas”, ahora parecen convertidas

en auténticas mafias que van por

todo, no perdonan, son implacables

con quien se les atraviesa, se hacen

justicia por propia mano y usan

medios de comunicación y costosos

abogados para armarles escándalos,

procesos y purgas a quienes se atreven

a cuestionarlos siquiera. Y en el

camino, algunos se mueren.

Clientelismo, corrupción, mafias

Es importante diferenciar entre

clientelismo, corrupción y criminalidad

mafiosa, pues como afirma

Alejandro Gaviria, ahora resulta

que la cultura mafiosa implica “la

adhesión de muchos colombianos a

una teoría que pretende explicarlo

todo (el consumismo, la corrupción,

la violencia, el machismo, el oportunismo,

etc.) pero que al final de

cuentas no explica nada.” (Gaviria) .

Las mafias del narcotráfico parecen

haber permeado la cultura

nacional, aunque algunos pretenden

que solo está entre los políticos. Por

ejemplo, se ha vuelto un negocio

perverso la fascinación alrededor

del mundo mafioso recreado por

telenovelas en canales privados que

presentan a los capos como paradigmáticos

héroes de la reciente historia

nacional, audaces, dedicados e

incluso esforzados personajes que

tratan de salir adelante, cueste lo

que cueste. Una variante del tema

que, como otros tantos, en este país

siguen pendientes de un profundo

debate.

El clientelismo representa una forma

de cultura política, con lenguajes,

ritos, valores y comportamientos

concretos y reiterados (Caciagli,

1996).

En la corrupción aparecen rasgos

fundamentales como el secreto, la

ilicitud, la violación de las reglas y

el intercambio de favores o servicios

por dinero; ocurren en un nivel horizontal,

entre “iguales” y se originan

preferencialmente en espacios de

intervención estatal, la burocracia

y la centralización del poder.

La relación clientelista es esencialmente

vertical y, aunque en

ambos casos se trata de relaciones de

intercambio, en el clientelismo se da

entre desiguales mientras que la corrupción

generalmente ocurre entre

iguales. El intercambio clientelar es

político, a diferencia de la corrupción

que es un intercambio mediado por

el dinero, público o privado. No es lo

mismo el intercambio de decisiones

administrativas por votos que el intercambio

de dinero por contratos y

licitaciones públicas (Caciagli, 1996).

La corrupción construye redes que

no alcanzan a convertirse en un sistema

cultural; los actores participan

en forma individual, es una manera

de actuar, un medio y no substancia

de una cultura política, aunque se

vuelva un problema generalizado.

Por su parte, las organizaciones

criminales, mafiosas, tienen códigos

de honor, rituales y valores que les

permiten funcionar con coherencia.

La mafia siciliana, su presencia cotidiana

y su influencia en las actitudes

políticas la convierten en una cultura

política. Como afirma Caciagli: “Estamos

frente a una cultura política,

porque ideas y valores, símbolos y

normas, mitos y ritos, compartidos

por una comunidad, influyen sobre

su comportamiento político y sobre

su actitud frente a las instituciones,

regulando en suma su manera de

vivir la política” (Caciagli, 1996).

La criminalidad organizada solapa

las otras dos al alimentar prácticas

clientelistas e involucrarse en actos

de corrupción. Sin embargo, el

clientelismo aunque incómodo y ser

una forma de abuso del poder no es

ilícito, mientras la actividad mafiosa

de organizaciones construidas para

saquear el Estado transgreden abiertamente

la Ley.

La cultura de las mafias no se reduce

a la mentalidad de la delincuencia

organizada, sino que implica la negación

de las reglas sociales a favor de

las normas privadas, nepotistas y de

favores a sus círculos más cercanos.

Toda la cultura mafiosa opera bajo

presupuestos de sumisión, obediencia,

jerarquías piramidales de poder.

Obedecer con una sonrisa, para no

desagradar al “patrón”.

Promueve el facilismo, la trampa, el

chantaje para ascender económica,

social y políticamente. La oportunidad

de conseguir de “dinero fácil”

es aceptado como un mal necesario.

De hecho la más grave herencia del

narcotráfico ha sido generar entre

los jóvenes una cultura del enriquecimiento

rápido y a como dé lugar.

La cultura mafiosa en Colombia

se manifiesta en prácticas generalizadas

en todos los sectores de la

sociedad, como sacar ventaja con

el mínimo esfuerzo, incurrir en

negocios y transacciones ilegales,

dar al dinero y al poder un valor

superior a las virtudes ciudadanas

las que se interpretan como conductas

de tontos; fascinación por el

lujo y el derroche, e incluso se llega

a aniquilar al otro para acceder al

poder, con una sevicia que da miedo,

amparados por una impunidad que

hace añicos cualquier esperanza de

convivencia racional.

A continuación presento una lista

21 preceptos y frases que servirían

para hacer una categorización de

las conductas mafiosas o, al menos,

para que descubras que tan mafioso

te volviste, por el grado de tolerancia,

aceptación y práctica de las mismas.

Mira de los tips 21 y califica tu respuesta

según tu actitud: M, A, N. Mucho,

Algo, Nada:

• Ley del vivo (el vivo vive del bobo)

• Ley del más fuerte (el que pega primero

pega dos veces. Es la lógica de la guerra,

dispare primero y pregunte después)

• Ley del silencio “omertá” (el que habla

se muere)

• Código de honor (el que traiciona se

muere)

• Justicia por propia mano (se la “aplico”

toda)

• Todo vale

• Nepotismo (primero la familia y los

míos, vengo por lo mío)

• Cooptar la justicia, el gobierno, el

congreso (las reglas) (“para mis amigos

todo, para mis adversarios la ley”)

• Intercambio de favores (yo te doy, y tú

me devuelves con beneficio)

• No dar papaya “a papaya partida,

papaya comida”

• Si no lo hago yo, otro lo hará (hay que

estar “mosca”)

• El que entra no sale (aquí es en “serio”)

• El que se mete con uno de la familia, se

mete con todos

• Todo para los míos, el resto, “que se

jodan”

• “Ese es un duro, no se arruga ante

nada”

• “Yo no me dejo”

• “Todo me vale huevo”

• “Se quita o lo quito”

• “Me vende o me vende”

• “Quién lo manda a ser güevón”

• “Huele a muerto” “Se lo buscó”.

Bogotá, Enero de 2015

Bibliografía

Caciagli, M. (1996). Clientelismo,

corrupcion y criminalidad organizada.

60 - Cuadernos y debates. Centro de

Estudios Constitucionales, Madrid.

Gaviria, A. (s.f.). Obtenido de http://

agaviria.blogspot.com/2011/08/culturamafiosa.html


Ideas para la Democracia Febrero de 2015 13

Punto de mira

La izquierda arrasa en Grecia

sin grandes sorpresas

Por: Alexander Granada

Los resultados de las elecciones generales

griegas no dejan lugar a la duda: la

izquierda, liderada en esta ocasión por

el movimiento radical Syriza, ha barrido

y ha obtenido una holgada mayoría

(149 de 300 diputados). Aparte de ese

excelente resultado para esta fuerza

política que apenas tiene unos años de vida, si uno

suma los porcentajes obtenidos por los socialistas, el

histórico PASOK, los comunistas del ultraortodoxo

KKE y la nueva fuerza política que conduce el ex

primer ministro Papandreu, el Movimiento de los

Socialistas Democráticos, la izquierda suma más

del 50% de los votos y ha obtenido casi el 60% de los

escaños que estaban en juego. La derecha representada

por Nueva Democracia, por su parte, cosecha

un modesto segundo puesto, que le deja en posición

de recoger el testigo de la oposición, y la extrema

derecha, conformada por ese partido más cercano al

surrealismo que al nacionalismo heleno, Amanecer

Dorado, obtiene un modesto 6% de los votos.

Aunque el máximo líder Syriza, Alexis Tsipras, ha

ido racionalizando su discurso en las últimas jornadas

de la campaña electoral, sobre todo con la intención

de captar el voto moderado de los socialistas desencantados,

centristas e incluso del derechista Nueva

Democracia (ND), quedan serias dudas acerca de sus

verdaderas intenciones. Por ahora, en un discurso

rayano a la ambigüedad, Tsipras ha asegurado que

“Syriza respetará los objetivos fiscales pero no lo

firmado por Samaras”. Eso como poner velas a Dios

y al Diablo. Sin embargo, con casi mayoría absoluta y

el apoyo de los comunistas ¿quién detendrá a Syriza a

la hora de tomar decisiones más allá de las rigurosas

políticas que había impuesto la “troika” y la Unión

Europea (UE)? Nadie.

Por lo pronto, toda la campaña de Syriza ha estado

basada en que la austeridad económica, que devoró

a los dos gobiernos anteriores y destruyó al PASOK,

ha llegado a su fin y que hace falta una política de

mayor gasto por parte del Estado para atender la

as demandas que la depauperada sociedad griega

tienen en estos momentos. Se calcula que los griegos

han reducido, en estos largos años de crisis, entre

un 25 y un 50% en su nivel de vida. Y el desempleo

ha llegado hasta el 27% de la población activa, en

una cifra similar a la de España.

Situación de bancarrota,

Endeudamiento y pobreza

Lo que no ha dicho Syriza es de donde va a sacar

el dinero para pagar los planes sociales anunciados

y para el cambio de rumbo. El Estado griego está en

bancarrota y endeudado hasta las cejas con todas

las instituciones internacionales; la deuda supera el

174% de su Producto Interior Bruto (PIB) y los salarios

han bajado un 10% en los últimos dos años. No hay de

donde sacar dinero, hacer promesas aprovechando la

desesperanza de los griegos es muy fácil, pero lo difícil

está por venir: cumplirlas y no defraudar a la sociedad.

A este cuadro tan desolador, casi como si hubiera

habido una guerra en Grecia, hay que añadir que

el 52% de los hogares griegos depende, en alguna

forma, de los subsidios del gobierno y que un 23%

de los trabajadores gana menos de 500 euros. Luego

la tasa de crecimiento económica tampoco arranca

y en el 2014 solo se creció un raquítico 0,6% sobre su

PIB, según datos de la UE. Uno de cada tres hogares

vive con menos de 10.000 euros al año, en un país

con unos precios son similares a los de España

e incluso más altos.La pobreza, según los datos

La gran paradoja es que la victoria de la izquierda se produce

cuando había ciertas señales positivas en la economía

griega. Las previsiones para este año, después de los

duros ajustes llevados a cabo por los últimos gobiernos

socialista y conservador,eran que iba a caer el desempleo

en al menos dos puntos y que el crecimiento económico

en el 2015 podría llegar al 2,9% sobre su PIB

oficiales, podría llegar al 40% de la población y un

93%, según estudios recientes, ha disminuido su

nivel de vida desde el comienzo de la crisis.

La gran paradoja es que la victoria de la izquierda

se produce cuando había ciertas señales positivas en

la economía griega. Las previsiones para este año,

después de los duros ajustes llevados a cabo por los

últimos gobiernos socialista y conservador,eran que

iba a caer el desempleo en al menos dos puntos y que

el crecimiento económico en el 2015 podría llegar al

2,9% sobre su PIB; incluso la balanza comercial había

mejorado y el déficit en la misma se redujo un 11%

en 2013 con respecto al año anterior y un 55% con

respecto al 2008.

Estas mejoras fueron las que llevaron al primer

ministro Antonis Samaras a calificar los últimos dos

años como un “una historia de éxito” y, en cierta

medida, era verdad. El gobierno de Samaras, como

le ha ocurrido ya a una veintena larga de ejecutivos

europeos, acabó consumido y devorado por unas

reformas que nadie entiende ni asume como necesarias.

¿A quién le gusta que le hagan trabajar más

horas y le bajen el sueldo?

El problema es que los datos macroeconómicos,

fríamente analizados, estaban mejorando, pero no

así el consumo, la calidad de vida de los ciudadanos

y el empleo para los más jóvenes, cuya tasa de

desempleo casi llega al 54%. La angustia que ha

caracterizado a estos años de recesión, recortes y

sacrificios ha sido muy intensa y ha golpeado a todos

los sectores sociales, ningún griego ha permanecido

ajeno a la crisis más brutal que ha conocido este

país desde la Segunda Guerra Mundial.

Se puede decir que el nuevo gobierno tendrá un gran

margen de maniobra, ya que la mayoría que tiene le

permitirá imponer el “rodillo” en el legislativo y no

tener que consensuar medidas impopulares con la

oposición, pero las dificultades no serán pocas, las

adversidades son muchas y Grecia tendrá que cumplir

con sus obligaciones internacionales. Sin embargo,

vista la amalgama de fuerzas de extrema izquierda

de todos los colores que conviven en Syriza, desde

maoístas prochinos hasta eurocomunistas, pasando

por un sinfín de etiquetas de todos los colores, es

más que seguro que surgirán tensiones y divisiones

internas. Son grupos sin experiencia institucional

ni de gobierno que se han sabido mover bien en las

barricadas pero gobernar un país es un desafío muy

serio y los objetivos de estos grupos, como es lógico,

no son coincidentes.

Grecia entra en un periodo político apasionante, pues

se verá si estos grupos antisistema que han comenzado

a surgir en todo el continente como hongos son

capaces de liderar un país y asumir responsabilidades

de gobierno sin provocar una catástrofe, es decir,

sin salirse de la UE, la OTAN y abandonar el euro.

También servirá para medir el grado de efectividad

de las recetas populistas que, aderezadas con un toque

izquierdista, pueden ser peor que la enfermedad, ¿será

así? El tiempo será el mejor juez de todos estos malos

augurios. Veremos qué pasa en los próximos meses.

en el cargo. Por algo sería.


14

Febrero de 2015

Ideas para la Democracia

Punto de mira

Entrevista a:

Shavarsh Kocharyan, Viceministro

de Asuntos Exteriores de Armenia

Por: Ricardo Angoso y Javier Loaiza

@ricardoangoso.

rangoso@iniciativaradical.org.

En un momento en que

se reviven las tensiones

entre Armenia y

Arzebaiyán por el contencioso

de Nagorno

Karabaj, la diplomacia

armenia se muestra

con cautela pero con firmeza, denunciando

las provocaciones de la otra parte

y sin desdeñar el necesario diálogo para

resolver todos los conflictos en la región.

En esta entrevista, realizada en la capital

armenia, Ereván, el número dos de la

Cancillería armenia se muestra conciliador

y abierto a que las relaciones con

sus vecinos se normalicen plenamente.

Ricardo Angoso:¿Quién provocó

los últimos incidentes en la frontera

entre la República de Nagorno Karabaj

y Azerbaiyán?Shavarsh Kocharyan:

Las tensiones e incidentes más graves

se vivieron en la zona de contacto o

frontera entre esos dos países. Pero

también hubo tensiones entre la frontera

entre Armenia y Azerbaiyán. Ahora las

cosas han vuelto a su curso normal, al

nivel que tenían antes, sobre todo tras el

encuentro que tuvieron los presidentes

de Armenia y Azerbaiyán en Sochi bajo

el auspicio del presidente ruso, Vladimir

Putin. Esta reunión contribuyó mucho

a rebajar las tensiones y volver todo a

su curso normal todo. Creo que estos

incidentes se debieron a una escalada

deliberada de provocaciones por parte

de Azerbaiyán, que tuvieron una

respuesta proporcional, responsable y

adecuada de Armenia.

R.A.:¿A qué se debe el bloqueo político

que sufre Armenia por parte de Turquía,

sobre todo en lo relativo a las fronteras

que siguen cerradas una veintena años

después de de la independencia de su

país?S.K.:Es cierto, pero también es

cierto que tenemos nuestras fronteras

plenamente normalizadas con Irán

y Georgia, amén de que con muchos

países del mundo mantenemos una relación

cordial y amistosa, sin problemas

de ningún tipo. A través de Georgia nos

conectamos con el mundo por la vía

territorial. La frontera entre Turquía y

Armenia fue cerrada por los turcos en

el año 1993 de una forma unilateral. No

es un asunto nuestro reabrirla, sino de

los turcos

R.A.:¿Por qué?S.K.:Turquía ha apoyado

el bloqueo económico y político que nos

quiso imponer Azerbaiyán y comparte

las mismas posiciones que este país con

respecto a Armenia y la cuestión de

Nagorno Karabaj. Y este bloqueo todavía

continúa. De otra parte, Armenia sigue

defendiendo la negociación y la vía

política para desbloquear esta situación.

Hemos tenido diálogos con Turquía

“El reconocimiento del genocidio

armenio por parte de

Turquía ayudaría a la reconciliación

regional”

pero sin resultados. Han sido muchas

tentativas en las que hemos participado,

pero no hemos conseguido avanzar. Esos

protocolos que firmamos con Turquía,

en el año 2009, fueron rechazados además

por la diáspora y muchos líderes

armenios del exterior. Hubo una gran

discusión, tanto en Armenia como en

Turquía. Mucha gente se manifestó en

contra de unos acuerdos con un país que

no reconocía el genocidio armenio y nos

cerraba las fronteras.

Pese a todo, nosotros queremos mantener

buenas relaciones con Turquía.

Pero sin las precondiciones que nos pone

Ankara para esa normalización en las

relaciones. No se puede entender que en

pleno siglo XXI un país como Turquía,

que aspira a ser miembro de la Unión

Europea (UE) de pleno derecho, ponga

objeciones para abrir las fronteras con

Armenia y se excuse de una forma poco

apropiada con respecto a este asunto.

Luego está también el asunto del no

reconocimiento del genocidio armenio,

algo inaceptable para nosotros.

R.A.:¿Cuáles son los principales socios

de Armenia en la escena internacional?

S.K.:Nosotros tenemos amigables relaciones

con muchos países del mundo. Y

tenemos con nuestros vecinos también,

como Georgia e Irán, muy buenas relaciones.

Las relaciones con Rusia también

son muy buenas e incluyen aspectos

relativos a la política, la economía y la

defensa. Con Rusia estamos implicados

en la estabilidad y la seguridad de esta

región, no solamente en lo que es la cooperación

militar. Trabajamos también

con Rusia dentro de la Organización

de Seguridad y Cooperación en Europa

(OSCE) para avanzar en objetivos

comunes en la escena internacional.

Hemos creado una zona económica con

acuerdos aduaneros con Rusia y otros

países, deseando unir Armenia a los

acuerdos que ya Moscú tiene con otros

países en el ámbito aduanero -algo que

ya ha ocurrido-.

Pero también hemos continuado con

las relaciones con la UE, intensificando

el diálogo y buscando acuerdos comerciales.

Los puntos básicos que guían a

nuestras relaciones exteriores son el buen

gobierno, la democracia, las reformas

públicas y los derechos humanos. Nosotros

buscamos acuerdos de asociación

y buen entendimiento con nuestros

vecinos, también con la UE. Tenemos que

superar algunos obstáculos para llegar a

un acuerdo más amplio con la UE, pero

nuestro objetivo no es integrarnos en esa

organización. Un obstáculo importante

es que nosotros no tenemos fronteras con

la UE y no es nuestra principal acceso.

Creemos que la vía es buscar un acuerdo

de asociación entre la UE y Armenia.

Seguimos negociando y preparando el

camino para llegar un acuerdo.

De la misma forma que con la UE,

también tenemos unas buenas y tradicionales

relaciones con los Estados Unidos

de América. También cooperamos

y tenemos relaciones con la OTAN, en

donde trabajamos con todos los países.

Hemos trabajado en algunas misiones de

paz en el exterior y estamos dispuestos

a seguir trabajando en esa dirección.

R.A.:¿Cuál es vuestra visión acerca

de los acontecimientos que están ocurriendo

en Ucrania?S.K.:Tenemos una

relación muy especial con Ucrania y

estamos muy atentos a lo que ocurre

en este país. En este país viven casi

700.000 armenios y tiene una especial

importancia lo que allí está ocurriendo,

ya que ha habido víctimas armenias.

Incluso el actual Ministro del Interior es

armenio. Una buena parte de la comunidad

armenia está apoyando al gobierno

de Kiev y otros están en las zonas ocupadas

por las milicias prorrusas, pero

en general están apoyando la paz y el

diálogo para esa región. Deben de darse

pasos para que haya confianza entre las

partes y avance el alto el fuego, aunque

haya violaciones del mismo hasta que se

llegue a un acuerdo definitivo. Nosotros

tenemos buenas relaciones con Ucrania

y esperemos que los problemas se resuelvan

de una forma adecuada y sin

violencia. El problema no es que Ucrania

no reconozca a Crimea como parte de

Rusia, sino que nosotros creemos que

es otra cosa. Nosotros queremos que

Ucrania preserve la integridad territorial

pero respetando los derechos de

todos los ciudadanos del país, incluidos

los rusos y los armenios.

R.A.:Este año es el cien aniversario

del genocidio de los armenios a manos

de los turcos, ¿qué significado tiene

para vuestro pueblo y para vuestro país

esta fecha y estos acontecimientos tan

trágicos?

S.K.:Siempre se habla de esa fecha,

pero realmente los sufrimientos, la opresión

y la persecución de los armenios

es anterior y se remonta incluso a unas

décadas antes, cuando ya hubo matanzas

de armenios en lo que fue el Imperio

Otomano. Las matanzas son anteriores

a 1915. Quizá la sistematización de las

mismas y la organización del genocidio

armenio pertenece a esa fecha, cuando

algunas autoridades otomanas y turcas

prepararon el camino, pero fue un

proceso que continuó incluso después

de la Primera Guerra Mundial y duró

por muchos años.

“Turquía ocupó una parte importante

de lo que era la Armenia

histórica y esa ocupación

dura hasta hoy”

El gobierno de los jóvenes turcos

implementó y preparó más matanzas

tras llegar al poder por la fuerza, estoy

hablando de los tiempos de Mustafá

Kemal Atatürk. Después del colapso

del Imperio Otomano, todavía fueron

malos tiempos para los armenios, que

fundaron su propio Estado y que se

vio atacado por los turcos. Se salvó

milagrosamente por la forma en que

los armenios lucharon por preservarlo.

Turquía ocupó una parte importante

de lo que era la Armenia histórica y

esa ocupación dura hasta hoy. Muchos

armenios murieron a manos turcas

entonces para salvar a nuestra nación

y sus vidas sacrificadas perduran en

nuestro recuerdo.

No es fácil para un armenio responder

qué significa el genocidio. Es un

recuerdo, una memoria que tratamos de

preservar. ¿Y qué ocurrió en los tiempos

soviéticos? Esta memoria se mantuvo

en silencio y no se podía hablar de este

asunto. Pasaron muchos años hasta

que se pudo hablar libremente de este

asunto y recordar lo que ocurrió. Hasta

una fecha tan tardía como 1958 no se

pudo recordar y hablar de lo que había

pasado en Turquía.


Ideas para la Democracia Febrero de 2015 15

Punto de mira

¿Puede la coalición internacional

derrotar al Estado Islámico?

Por: Miguel Angel Benedicto

Periodista y profesor de Ciencia Política

de la Universidad Europea

RESUMEN

Si la Coalición Internacional

quiere derrotar

al ISIS debe debilitar a

corto plazo sus fuentes

de financiación,

capacidades militares

y ganar la lucha de la

propaganda. Serán necesarias tropas

locales sobre el terreno y fuerzas

especiales. Pero no vale solo con una

victoria militar si al final no se logra

una estabilidad política en ambos

países que aleje el sectarismo y la

balcanización. Una vez conseguida

la seguridad hay que trazar una hoja

de ruta en la transición política de

Damasco y Badgdad, con el fin de

construir Estados viables. Este objetivo

es difícil de alcanzar porque los

intereses de los Estados que forman

la Coalición son distintos y a veces

contradictorios. Pero si no se alcanza,

el esfuerzo habrá sido en vano y tras

el ISIS aparecerá en la hidra terrorista

una cabeza de nuevo cuño.

Abstract

If the Coalition wants to defeat the

ISIS should weaken its short-term

funding sources, military capabilities

and win the battle of propaganda.

Local troops will be needed on the

ground and special forces. The military

victory will not be useful if

political stability is not achieved in

both countries without sectarianism

and balkanization. If they reach the

security it will draw a roadmap for

political transition in Badgdad and Damascus,

in order to build viable states.

This goal is difficult to achieve because

the interests of the states forming the

Coalition are different and sometimes

contradictory. But if it is not reached,

the effort will have been in vain and

after ISIS will appear in the terrorist

hydra a new head with another name.

INTRODUCCIÓN

El 29 de junio de 2014 se proclamó

el Califato del Estado Islámico (ISIS)

y hace mas de 3 meses que Estados

Unidos lideró en la Cumbre de la OTAN

la puesta en marcha de una coalición

internacional de la que ya forman

parte más de 60 países occidentales

y árabes.

La coalición comenzó los combates

para derrocar al ISIS el 8 de agosto.

Desde entonces ha habido avances y

retrocesos que podrían “destruir” al

llamado ISIS. ¿Cuánto va a durar esta

coalición tan diversa, con países que

buscan objetivos distintos, algunos

enfrentados entre ellos y otros con

intereses comunes momentáneos?

¿Es posible derrotar al ISIS sin que los

países occidentales pongan botas sobre

el terreno y sin tocar al presidente

sirio, Al Assad? ¿Será posible formar

a un Ejército iraquí en condiciones de

enfrentarse a los yihadistas radicales

o volverán a huir en desbandada como

hicieron en Mosul? Y a largo plazo, la

pregunta es si pese a una hipotética

derrota del ISIS, este no mutará en otra

organización con un nombre distinto si

,como parece, la coalición apuesta sólo

por la seguridad y no por un proceso

político que evite la desintegración

de Irak y Siria.

EL ASCENSO DEL ISIS

El ISIS es un grupo terrorista diferente

a los que estábamos acostumbrados

porque su objetivo es fundar un

califato. Además cuenta con importantes

fuentes de financiación, tiene

una estrategia de propaganda muy

avanzada y sabe como implantar el

terror a nivel interno y externo. Con

sus 50.000 efectivos ha conseguido

dominar un territorio de más de 70.000

metros cuadrados y 6 millones de

personas entre Siria e Irak. Su ascenso

en Siria se debe a la incapacidad de

sustituir a la dictadura de Al Assad

en Damasco y la falta de apoyo a los

rebeldes moderados. En Bagdad es

consecuencia de la política sectaria

del ex presidente iraquí Al Maliki con

los suníes a los que ha ido marginando

y por su negativa a ayudar a los sirios

acosados por Assad.

El talón de Aquiles del ISIS estaría en

que quiere ser un Estado y eso requiere

generar ingresos para controlar el territorio

y poder alimentar a los tuyos.

Estados fallidos y balcanizados

La Gran Guerra provocó la desaparición

de tres grandes imperios: el

ruso, el austrohúngaro y el otomano.

En 1916 con el acuerdo Sykes-Picot

se dividieron las áreas de influencia

colonial de Gran Bretaña y Francia

en los actuales territorios de Iraq,

Siria, Líbano, Jordania y Palestina . El

imperio otomano desaparecía y sólo

continuaron como estados-nación Turquía

e Irán. Los árabes se disolvieron

en 22 estados en un reparto basado

en criterios territoriales o tribales.

Las imposiciones franco-británicas

tras la guerra dieron lugar a lealtades

no a países o estados sino a tribus

transfronterizas.

En Irak hay una división sectaria

entre suníes, chiíes y kurdos que

compiten por el control territorial

con lealtades étnicas y tribales que

contribuyen a la balcanización del

Estado y al avance del ISIS.

En Siria la guerra civil a la que ha

llevado la dictadura del Al Assad ha

fragmentado el país y lo ha enfrentado

entre sunies, chiíes, alauíes y

cristianos.

El Estado fallido abrió las puertas

del gobierno kurdo regional en Iraq,

a Hezbollah en Líbano o a milicias

sectarias en Siria e Irak. El colapso

de la autoridad estatal en Bagdad y

Damasco lo ocupa el Califato cuyos

tentáculos comienzan a extenderse

por el estado fallido libio y a algunas

partes de Egipto como la península

del Sinaí donde tratarían de borrar

también las fronteras coloniales.

En Irak, el ISIS cuenta con el apoyo

de las tribus, el partido Baaz, milicias

suníes y los restos del ejército de de

Sadam Hussein. En la toma de Mosul

participó una fuerza de choque de 800

personas en connivencia con las tribus

locales con pactos basados en el miedo

o en el dinero. Los yihadistas han

consolidado sus posiciones, amplian

su influencia y fortalecen su tejido

institucional. El ISIS ha mejorado la

recogida de basuras, la seguridad en

las calles, un acceso más barato al combustible

y el apoyo a los más pobres.

Obviamente tambien atemorizan a las

poblaciones con la imposición de su

visión rigorista de la sharia de manera

brutal y violenta. Es la misma táctica

de los talibán en 1984 en Afganistán

que fueron aumentando su territorio

de manera gradual hasta la guerra con

EEUU en 2001.

Además, el Califato controla el

petróleo y el agua en Siria y en Irak

la presa de Falulla aunque acaba de

perder la refinería petrolera de Baiji

que también estaba en su poder.

Dispone de una auténtica estructura

administrativa capaz de pagar salarios,

hacer funcionar la burocracia,

explotar pozos petrolíferos y vender

sus derivados con éxito y, ahora,

incluso trata de dotarse de su propia

moneda.

De los 12.000 yihadistas reclutados

en el exterior, unos 3.000 provienen de

Europa y sobre todo del Magreb que ha

experimentado un auge extremista.

Será Túnez el país que aporta el contingente

radical más numeroso, con

2.400 elementos, le sigue Marruecos

con 1.200 y Argelia con un millar.

Los terroristas más ricos

El Estado Islámico es la organización

terrorista con mayores recursos

económicos, unos 2000 millones de

dólares al año, según la revista Forbes

Israel, en su mayoría de donaciones y

de la explotación de pozos de petróleo.

Las donaciones de Arabia Saudí,

Qatar, Kuwait, Emiratos o Turquía

han fortalecido sus tentáculos pese a

que la presión de EEUU y la amenaza

que suponen han disminuido ese flujo

monetario.

Pero la mayor parte de los ingresos

provienen de la venta del oro negro.

Estados Unidos calcula que el Estado

Islámico gana un millón de dólares al

día por la venta de crudo procedente

de los campos petrolíferos en su poder

capturados en Siria e Irak. En Siria, los

islamistas radicales dominan el 60%

de las instalaciones petrolíferas del

país de donde estarían extrayendo

unos 50.000 barriles de crudo al día;

además, se calcula que en Irak estarían

obteniendo otros 25.000 barriles

diarios. EEUU considera que los yihadistas

comercializan el petróleo por

medio de una red de contrabandistas

a un precio reducido (25 a 60 dólares)

en un mercado negro que lleva tiempo

existiendo. Se vende a los kurdos en

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16

Febrero de 2015

Ideas para la Democracia

Punto de mira

Viene de la página anterior

Irak y es revendido a Turquía, Siria e

incluso países europeos.

Otras vías de financiación proviene

de secuestros y medidas de extorsión.

Según el Tesoro de EEUU, el ISIS ha

ingresado cerca de 20 millones de

dólares por la liberación de rehenes

y gana millones mediante el robo de

bancos o la trata de personas.

Desde 2011, las incautaciones de

petróleo ilegal en la frontera entre

Turquía y Siria han aumentado en un

300% y las instalaciones petroleras

en manos del ISIS están siendo bombardeadas

por la coalición. El Tesoro

de EEUU reveló su estrategia para

golpear la capacidad económica. Los

objetivos son tres: interrumpir sus

flujos de ingresos, limitar su capacidad

de maniobra económica restringiendo

su acceso al sistema financiero internacional

e imponer sanciones a sus

líderes y financiadores.

La máquina de propaganda

El Califato cuenta con una maquina

de propaganda muy sofisticada en

la que muestra su forma de actuar

sanguinaria y brutal. Crucifixiones,

decapitaciones o ejecuciones sumarias

son retransmitidas por las redes

sociales con vídeos espantosos que

buscan un doble efecto: una guerra

psicológica para atemorizar a las

poblaciones y reclutar adeptos a la

causa de todo el mundo.

El ISIS ya ha proclamado su Califato

y ha nombrado a su líder, Abu Bakr al

Baghdadi, como su califa.

El Califato se encuentra a no demasiada

distancia de los tres lugares

santos del islam: Meca, Medina y

Jerusalén, cuyas capturas figuran

entre sus objetivos. Esto sin duda tiene

un mayor atractivo que el refugio del

liderazgo de Al Qaeda en las montañas

de la frontera afgano-pakistaní .

El ISIS adopta las técnicas de marketing

con revistas como Dabiq y

utiliza el medio audiovisual con una

estética hollywoodiense, con la que

ha establecido su marco de referencia

con sus decapitaciones, vídeos tipo

Call of Duty, películas con planos

aéreos, explosiones cámara lenta

o revistas atractivas con el fin de

reclutar yihadistas en todo el mundo

y atemorizar.

El califato usa recursos cada vez

más virales: fotos de su vida diaria

en Instagram, imágenes con la estética

de videojuegos, puntos de vista

en primera persona, memorias de

operaciones mediante infografías y

hasta merchandising, con páginas en

Facebook donde obtener desde siete

dólares camisetas, sudaderas y otros

productos. Esto les permite reclutar

jóvenes occidentales, como ocurre

con los sospechosos de la ejecución

del freelance James Foley, cuyas biografías

se acercan más al estereotipo

del hipster urbano que al del típico

islamista: hackers, escritores de viajes

y hasta un rapero.

Los terroristas usan las nuevas

tecnologías para comunicarse y

como instrumento de propaganda

y reclutamiento. E-mails, Whatsap,

sistemas encriptados o el uso de

hastags como Copa del Mundo o ébola

les permite insertar sus mensajes

o tener la capacidad enviar 40.000

tweets durante avance sobre Mosul

sin que detecten controles de spam.

El amplio uso de las redes sociales les

ha permitido difundir su mensaje en

una medida sin precedentes. Debido

al hábil uso de Facebook y Twitter,

En la coalición liderada por EEUU

y formada por más de 60 países

los objetivos que se persiguen

son diferentes e incluso entre algunos

Estados son contradictorios. La meta

principal es parar los pies al ISIS. Algunos

apuestan por destruirlo y mantener

el statu quo de la zona, otros prefieren

simplemente frenar su expansión.

Los kurdos se unen en busca de más

autonomía

Los kurdos son uno de los actores

principales en este conflicto. Tienen una

población de 30 millones de personas

que se extiende por Siria, Irán, Irak y

Turquía.

En Siria han aprovechado la guerra

civil para crear su propia administración

autónoma en 3 provincias en el

oeste pero la han visto amenazada por

el asedio del ISIS a la ciudad de Kobane.

Quieren recuperarla y se ha convertido

en un símbolo de la resistencia kurda.

También evitaría tentaciones futuras

por parte del régimen de Bashar al Assad

como del Ejército iraquí o la misma

Turquía de destruir las autonomías

kurdas en Siria o Irak.

Los kurdos sirios resisten tanto contra

el Estado Islámico como al deseo de

Ankara de crear una zona tapón pues

quieren ser ellos mismos quienes decidan

el sino de su región. Tienen 30.000

soldados preparados para apoyar a

USA en la lucha contra el ISIS. Son

el YPG (Unidades de Defensa de los

Pueblos) que llevan más de media vida

luchando por la independencia kurda

y contra Turquía. El problema es que

están muy unidos al PKK; el partido de

los Trabajadores del Kurdistán que ha

luchado contra el estado turco desde

muchos expertos en seguridad temen

que la influencia de la organización

terrorista se extienda mucho más allá

del Oriente Medio. Como ejemplo,

un presunto simpatizante de ISIS

tuiteó un mensaje con el hashtag

#AMessageFromISIStoUS afirmando:

“Estamos en sus estados. Estamos en

La coalición internacional:

sus actores principales

sus ciudades. Estamos en sus calles.

Ustedes son nuestros objetivos en

cualquier lugar” y todo eso frente a

la Casa Blanca.Varios funcionarios

de inteligencia incluso han declarado

que el uso que hace ISIS de medios de

comunicación social marca una nueva

era de la guerra cibernética.

1978 hasta el año pasado cuando se

proclamó un alto el fuego. Asimismo,

la UE, EEUU y Turquía lo consideran

como organización terrorista.

El objetivo del YPG es constituir una

región autónoma en el norte de Siria

donde administraban 3 provincias:

Afreen, Jazeera y Kobane. Ankara se

opone al apoyo al YPG y se ha cruzado

de brazos en el asedio a Kobane hasta

que EEUU le ha presionado para que

dejara paso a los Peshmergas (milicias

kurdas iraquíes) que son leales al líder

del Kurdistán iraquí, Massoud Barzani.

Las milicias de su partido, el KPD

(Partido Democrático de Kurdistán) y

las de Unión Patriótica del Kurdistán

de Talabani conforman el grueso de los

Peshmergas que alcanzan los 200.000

soldados. Estas milicias se limitaron a

impedir al ISIS la toma del núcleo petrolífero

de Kirkuk con el fin de ponerlo

bajo control de Erbil, la capital kurda

iraquí. Barzani busca obtener mayor

peso en el nuevo gobierno y aumentar

su porcentaje en los ingresos nacionales

por la exportación de petróleo a cambio

del apoyo militar a Bagdad.

Otro problema para EEUU es que el

YPG no está bien visto por los rebeldes

moderados sirios debido a sus lazos con

Assad. En 2011, tanto el PKK como el

YPG evitaron los enfrentamientos con

Damasco a cambio de más poder en

sus zonas de influencia. Y en 2012, los

kurdos sirios lucharon contra algunas

facciones cercanas al Ejército Libre Sirio

y frente a los yihadistas de Al Nusra.

Las contradicciones de Turquía

El papel de Turquía también es complejo

y contradictorio. De su política de

cero problemas con los vecinos ha pasado

a tenerlos con casi todos. Ankara,

que es el gran apoyo de los Hermanos

Musulmanes en la región, quiere que

la coalición tenga entre sus objetivos el

derrocamiento de Al Assad en Siria. Al

principio permitió que el ISIS operase

libremente y atravesara sus fronteras

sin control además de ser su principal

suministrador de alimentos. Más de

1.000 turcos se han enrolado en las

filas del califato. Esto creó tensión en el

Kurdistán y podría indirectamente dar

lugar a un estado kurdo trasfronterizo

en el futuro.

Durante el asedio a Kobane, Ankara

se ha negado hasta el último momento,

cuando ha dado su brazo a torcer por

las presiones y la mala imagen internacional

que daba, a dejar pasar por

sus fronteras a los kurdos iraquíes para

ayudar a sus homólogos sirios. Erdogan

quería evitar que las armas y municiones

que use el YPG caigan en manos del

PKK que las podría usar en su contra.

Hubo disturbios y toque de queda en 6

provincias de Turquía provocados entre

prokurdos y nacionalistas e islamistas

en la segunda semana de octubre que

sumaron 40 muertos, y estuvo a punto

de hacer aguas el proceso de paz entablado

por Ankara con el PKK. Turquía da

refugio a cerca de 2 millones de iraquíes

y sirios que huyen de la violencia y es

partidaria de una zona de seguridad y

de exclusión aérea. De ese modo podría

ocupar su frontera con Siria con tropas

turcas para disminuir la autonomía del

YPG, evitar el surgimiento de una nueva

entidad kurda y debilitar la posición del

PKK en las negociaciones con Ankara.

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Ideas para la Democracia Febrero de 2015 17

Punto de mira

La lucha por la hegemonía

La rivalidad entre Irán y Arabia Saudí

por la hegemonía suní o chiíta en la

zona también aflora en el conflicto con

el Estado Islámico. Mientras los saudíes

han financiado al ISIS junto a Qatar

y Kuwait y han contribuido al auge

islamista en su lucha contra Siria, ahora

están del lado de EEUU para acabar con

la hidra terrorista sunita. El rey Abdalá

desplegó 30.000 soldados en la frontera

con Irak para impedir el avance del

califato. Arabia Saudita ha cortado la

financiación a los terroristas y también

se ofreció a entrenar a los rebeldes en

su propio terreno y a utilizar los canales

de televisión árabes para difundir mensajes

en contra de ISIS y animar a más

clérigos a hablar en contra del califato.

Actualmente, en Siria e Irak también

hay aviones saudíes bombardeando

objetivos yihadistas.

Para Irán, mayoritariamente chiíta, el

ascenso del ISIS –y su objetivo de crear

un califato sunita en la región– fue alarmante

debido a la posible amenaza para

sí mismo. También plantea una amenaza

más inmediata de desestabilizar aún

más dos países –Irak y Siria– que han

estado cerca de Teherán y lo ayudaron

a extender su poder en la región.

La administración Obama ha llevado

la lucha contra el ISIS a Siria. Estados

Unidos e Irán tienen allí objetivos opuestos:

Teherán es partidario del presidente

Bachar Al Assad, mientras que EE.UU

podría buscar su destitución apoyando

a los rebeldes moderados.

Pero cualquier acción militar estadounidense

contra el ISIS en Siria

podría terminar apuntalando a Assad y

promoviendo la agenda regional de Irán.

Las relaciones entre Irán y USA se

han distendido desde la llegada al

poder de Rouhani y el inicio de nuevo

de las negociaciones sobre el programa

nuclear iraní. Este cambio se ha visto

en los últimos meses a la hora de promover

transiciones políticas pacíficas

en Baghdad y Kabul o en la campaña

contra el ISIS en Irak y Siria.

La Guardia Revolucionaria iraquí,

que entrenó a la milicias chiítas que

atacaron a las tropas de EEUU en Iraq

durante la pasada década, ha ordenado

a sus aliados en Iraq que no tengan como

objetivo a las tropas norteamericanas

que coordinan los ataques contra el

Califato en Baghdad o en el kurdistán

iraquí.

Teherán ha mostrado su disposición

a colaborar con el Gobierno sirio para

repeler la ofensiva del Estado Islámico

contra la ciudad de Kobane. Por su

parte, EEUU se ha comprometido a

que los ataques en Siria solo alcancen

a objetivos del ISIS y no a fuerzas leales

a Al Assad. Washington también ha

rebajado el nivel de confrontación

respecto a los aliados de Teherán en la

zona como Hezbollah o Hamas, lo que

ha levantado suspicacias en Israel y en

los aliados árabes.

Sectarismos en Irak y Siria

El califato surge en Siria e Irak por

la fragmentación y sectarismo que

sufren ambos países. En el caso de

Irak hay tres zonas diferenciadas:

chií, suní y kurda. El gobierno de Al

Maliki discriminó a los sunies en el

gobierno y en el Ejército en favor de

la mayoría chií y la población sunita

acabó por apoyar a los yihadistas pues

temen más a los Hermanos Musulmanes

(suníes moderados) que al ISIS.

La desbandada del Ejército iraquí en

CONCLUSIONES

Mosul ante el avance yihadista y la

entrega de su arsenal es una muestra

más de ese Estado fallido.

El nuevo gobierno de Haidar Al-

Abadi parece menos sectario pero

veremos si le son leales las nuevas

tropas. Hay dos nuevos ministros que

se encargan de la seguridad: el de

Defensa, que es un tecnócrata suní,

Khalid al-Obedi y el de Interior, Salem

al- Ghabban miembro de la organización

Badr, una de las milicias chíitas

que más han desestabilizado Irak

con ataques a barrios sunitas. Pero Al

Ghabban recibe órdenes del jefe de

las Fuerzas Quds de Irán, Sulemaini,

es decir, que el ministerio de Interior

está en manos de los iraníes. Para

contrarrestarlo, el Ejército, que cuenta

con 270.000 efectivos, debería ser más

independiente y profesional y dejar

de estar tan penetrado por los chiítas.

En cuanto a los kurdos gozan de autogobierno

y no mantienen una buena

relación con el gobierno central de

Bagdad. Sin embargo, las diferencias

entre kurdos y árabes han quedado de

lado para enfrentarse al enemigo común

del Califato.

En el caso de Siria el principal factor

de desestabilización es la guerra

civil que desde el año 2011 enfrenta al

Gobierno de Assad contra los grupos

rebeldes y se ve amenazada por el extremismo

islámico del ISIS, Jorasan o Al

Nusra. Assad apoya de manera tácita el

bombardeo de las posiciones del califato

en su país. Lo que el dictador sirio vería

peligroso es la zona de exclusión aérea,

que pide Turquía, pero que el apoyo de

Rusia e Irán no parecen hacerla factible

de momento.

La atención de la coalición se centra

en en construir un nuevo ejército de la

oposición siria que pueda derrotar tanto

a la dictadura de Assad como al Estado

Islámico pero para ello es necesario

que EEUU arme a 5.000 rebeldes sirios

moderados.

Sin la cooperación abierta del régimen

de Bachar el Asad ni tropas de tierra fiables,

es una incógnita si la intervención

aérea bastará para derrotar al Estado

Islámico.

EEUU: en busca de una estrategia

Estados Unidos lidera la coalición

internacional contra el Estado Islámico

que en Irak es cada día más

amplia, mientras que en Siria, de

momento, los bombardeos los llevan a

Para que la coalición liderada por Estados Unidos venza al ISIS es necesaria

una estrategia híbrida que combine instrumentos militares, diplomáticos,

políticos y económicos que permitan mantener la integridad de Siria e Irak.

Combinar los diferentes e incluso contradictorios intereses de los miembros

de la Coalición en pos de un objetivo común de mínimos (debilitar

al ISIS) puede ser posible. Sin embargo, conseguir el máximo (la viabilidad

de Irak y Siria para evitar otro Estado Islámico) es casi imposible debido

a la compleja maraña de intereses enfrentados, el tiempo que conlleva y

los costes que puede tener. Para intentar conseguirlo habría que dar los

siguientes pasos:

En primer lugar, hay que ahogar el sustento económico del Califato con

bombardeos a las instalaciones petrolíferas que dominan, erradicar el

contrabando del oro negro y las donaciones de otros países mediante

sanciones.

En la batalla por las ideas hay que combatir al Califato con estrategias de

marketing y propaganda en los países árabes y en Occidente para evitar el

reclutamiento y combatirles en las redes sociales mediante acuerdos con

las grandes empresas tecnológicas.

A nivel militar y político será necesaria una estrategia global para Irak y

Siria con el fin de estabilizar ambos países. Para que Baghdad pueda vencer

militarmente al ISIS será necesario que trabajen de manera conjunta el

ejército chiíta iraquí, la nueva guardia nacional sunita y los Peshmergas

kurdos y el YPG sirio con ayuda aérea de la coalición y el despliegue de

fuerzas especiales norteamericanas. La coalición debe conseguir atraer

a las tribus locales si quiere derrocar al Califato y evitar su expansión a

Jordania, Líbano, Libia o Egipto. En Irak también es necesario un alternativa

secular al ISIS con un gobierno inclusivo y unificado, en el que no solo

dominen los chiitas, que evite las tendencias sectarias y supere el historial

de corrupción y mala gestión que ha primado hasta ahora. Un objetivo

muy complicado.

En Siria es necesario armar a los rebeldes moderados para acabar con el

ISIS, forzar la salida de Assad y crear una reconciliación a la Bosnia. Hay

que hacer un esfuerzo político serio en el que debe trabajar EEUU y también

la ONU en busca de una estrategia que permita un proceso político

real distinto a las conferencias de Ginebra que nacieron muertas.

En lo militar lo ideal sería unificar las milicias existentes bajo un Ejército

homogéneo, una meta difícil, que luchara contra el yihadismo radical

y después frente al Assad lo que conllevaría simultáneamente una

lucha diplomática frente Rusia e Irán. Asimismo habría que enviar más

helicópteros Apache, intensificar los ataques aéreos, crear una zona de

exclusión aérea en el Norte de Siria , acelerar y duplicar la formación del

Ejército Libre sirio, y advertir a Al Assad que EEUU no permitirá el ataque a

la oposición moderada.

A nivel regional sería necesario crear un mecanismo para regular la relación

de rivalidad entre chiítas y sunitas, y sobre todo entre Irán y Arabia Saudí

que son los grandes jugadores del tablero de Oriente Medio.

Además de la seguridad hay que trazar una hoja de ruta en la transición

política en Siria e Irak, necesaria para estabilizar ambos países y salvarlos

de su balcanización. Si las intervenciones militares no son respaldadas por

medidas que permitan construir Estados funcionales, el esfuerzo habrá

sido en vano y tras el ISIS aparecerá otro grupo terrorista de nuevo cuño.

cabo Estados Unidos y algunos países

árabes. El objetivo inicial de Obama

era debilitar al ISIS para que después

tropas terrestres locales, el Ejército

iraquí y las milicias kurdas en Irak

y los rebeldes entrenados por EEUU

y por otros países en Siria, pudieran

combatir contra ellos.

El coordinador de la coalición en USA

es el General Allen, para quien las fuerzas

armadas iraquíes tardarían un año

en estar preparadas para reconquistar

Mosul. Por otra parte, el General Martín

Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto

de Estados Unidos, manifestaba,

en los primeros días de octubre, que los

planes de EEUU, aprobados por el Congreso,

que preveían el entrenamiento

de 5.000 milicianos en el primer año,

eran insuficientes para derrotar a los

yihadistas pues cree que se necesitarán

15.000 efectivos.

En Siria, el Califato tiene su capital

en la ciudad siria de Raqqah. La

coalición ha atacado posiciones del

califato lo que fortalece a Al Assad y

no a los rebeldes sirios. Washington ya

se ha dado cuenta de que ISIS no será

derrotado sin una transición política

en Siria ni sin la salida del presidente

Bachar al Asad. La revisión de la estrategia

de EEUU comprende la admisión

tácita de que confrontar a ISIS en Iraq

y posteriormente atacarlos en Siria,

sin afrontar la destitución de al Asad,

fue un error de cálculo. En octubre,

el gobierno estadounidense mantuvo

la estrategia de “Iraq primero”, con

esfuerzos para reducir la fuerza del

ISIS en el país como una prioridad y

las operaciones en Siria se realizaron

para promover las condiciones en

Iraq. Los enfrentamientos del Ejército

Libre Sirio en una batalla de dos

frentes contra las fuerzas de al Asad,

ISIS y otros grupos extremistas, como

al-Nusra era insostenible. La escasa

movilización de la Coalición frente a

Assad y el acercamiento americano a

Irán alimentará la radicalización suní

en Siria e Irak pues ven que la única

fuerza capaz de defenderles es el ISIS.

Y si se llega aun acuerdo entre Obama

e Irán sobre el programa nuclear que

permita a Teherán mantener su capacidad

para fabricar armas nucleares,

esa impresión aumentará todavía más.

Tropas sobre el terreno

Para los militares de EEUU sólo con

tropas sobre el terreno podrá derrotarse

al ISIS con la aquiescencia de

Assad. Pero tras las guerras de Irak

y Afganistán, la posible entrada de

EUUU en Siria con militares sobre

el terreno no sería bien vista por la

opinión pública americana salvo que

hubiera un atentado terrorista en territorio

estadounidense. A mediados

de junio, Obama envió 275 soldados a

proteger la Embajada estadounidense

en Bagdad y 300 asesores militares

para ayudar a las fuerzas iraquíes en

su lucha contra el grupo yihadista. A

principios de noviembre el presidente

autorizó el despliegue en los próximos

meses de 1.500 militares adicionales

en Irak, lo que elevará el contingente

a alrededor de 3.000. Obama insiste

en que ninguno tendrá función de

combate, pese a que el Pentágono avisa

que puede ser necesario.

Otro problema que puede plantearse

en el futuro es la extensión del conflicto

al Mediterráneo o a Jordania donde

Israel ya ha dicho que estaría dispuesto

a apoyar al país árabe.


18

Febrero de 2015

Ideas para la Democracia

Punto de mira

Afganistán, ¿otra guerra perdida por Occidente?

Por: Redacción de Ideas

para la Democracia

Trece años no es mucho

en la vida de un país,

pero ha sido el tiempo

necesario para ver con

perspectiva que el proyecto

que auspiciaban

los Estados Unidos para

Afganistán, en el sentido de crear un

Estado democrático estable, viable y

ligado a Occidente, ha fracasado y que,

en su lugar, la guerra sigue siendo el

único horizonte en esta nación fallida

y siempre violenta, inmersa en una

inestabilidad que casi se podría decir

congénita. Pero conviene, antes de

adentrarnos en el presente, analizar brevemente

su trágica histórica y un pasado

desgraciadamente muy sangriento.

En 1842 una sublevación liderada

por el líder tribal afgano Akbar Kan,

uno de los hijos del caudillo Dost

Mohammed, obligó a los ingleses a

negociar con unas tribus afganas que

estaban apostando al gran “juego”

estratégico de tejer alianzas con Rusia.

Pero cuando el emisario británico Sir

William Hay Macnaghten fue enviado

a discutir con los rebeldes afganos,

cayó en una trampa y el propio Akbar

lo asesinó con sus manos.

Más tarde, y habiendo perdido su

influencia en este territorio por algún

tiempo, unos 4.500 ingleses y 12.000 sirvientes

se vieron obligados a abandonar

Kabul y, en su trágica retirada, fueron

masacrados por las tribus afganas el 13

de enero de 1842, en la gesta conocida

por los locales como la batalla de Gandamak.

Un solo hombre logró cruzar

con vida la frontera, era el cirujano

Wiliam Brydon, y contó la tragedia. Los

ingleses intentaron una represalia, pero

reconociéndose derrotados optaron por

dejar el país, dejando a Dost Mohammed

(1843-1863), que había sido liberado,

nuevamente en el poder. Había sido la

primera demostración para Occidente

de lo difícil que sería en el futuro controlar

este territorio.

Casi un siglo y medio después, el

24 de diciembre de 1979, las tropas

soviéticas ocuparon Afganistán para

apuntalar al ejecutivo prosoviético

que unos meses antes había dado un

golpe de Estado. Diez años después,

tras haber padecido más de 65.000

bajas, entre muertos y heridos, y haber

sufrido innumerables pérdidas, las

tropas soviéticas se retiraban derrotadas,

exhaustas y con la moral por

los suelos. El mito de la invencibilidad

soviética se había hecho añicos y,

paralelamente a la pesadilla afgana,

la Guerra de la Galaxias impulsada

por la administración Reagan provocaba

una grave crisis en el sistema de

dominación comunista.

AHORCADOS

EN LOS SEMÁFOROS

Dos años después, en 1991, la Unión

Soviética estalló en mil pedazos, Mijail

Se calcula que los talibanes podrían tener

algo más de 50.000 hombres, una fuerza

considerable para seguir manteniendo en

jaque a las autoridades “democráticas”

instaladas en Kabul por los occidentales

tras una suerte de simulación de elecciones

libres y en las que los afganos participaron

con bastante desgana y apatía. La

democracia ha sido siempre una idea ajena

a esta nación, en parte porque hay ni tradición

ni historia que avalen su éxito en

una sociedad tan arcaica y primitiva.

Gorbachov se veía obligado a adoptar

medidas drásticas y el régimen autoritario

socialista pasaba a mejor vida.

La trampa afgana, junto con otros

factores, había tenido una influencia

decisiva en el súbito final de un sistema

de dominación política, económica,

social y militar. Los soviéticos, por

desgracia para ellos, no habían leído

las dramáticas experiencias de los

británicos en Afganistán, y así les fue.

En 1992, fruto de de la desintegración

soviética y el abandono de este país

por parte de Moscú, los rebeldes

afganos sitiaron Kabul.

El Gobierno prosoviético de Kabul,

como era de suponer, duró solo unos

meses más después de la marcha de

las tropas de la URSS. Sus máximos

líderes, los hermanos Najibuláh, una

vez defenestrados por una facción

rebelde a los soviéticos, acabarían

sus días ahorcados en los escasos

semáforos que quedaban en la abatida

capital afgana por los talibanes

al parecer guiados por los servicios

secretos pakistaníes, en 1996.

Así, de una vez forma tampoco

gloriosa, acaba el mal llamado

periodo progresista afgano del que

todavía muchos tienen nostalgia,

pues paradójicamente constituyó

una larga década de cierta normalidad

y tranquilidad. Incluso la

figura de un presidente de ese época,

Mohammad Najibuláh (1987-1992), es

hoy recordado con cariño por muchos

ciudadanos afganos, como he

podido comprobar personalmente,

y es considerado por muchos como

un estadista moderno, honrado y

de ideas liberales. Luego llegaría la

pesadilla talibán (1996-2001), donde

el país regresó a la Edad Media y

la brutalidad más burda se impuso

como política de Estado.

COMIENZA LA LARGA GUERRA

CONTRA LOS TALIBÁN

En octubre del año 2001, una vez que

los Estados Unidos habían sufrido los

ataques del 11-S, las fuerzas occidentales,

con el apoyo de algunas milicias

locales antitalibanes, comienzan su

ofensiva contra el Gobierno integrista

de Kabul. En apenas unas semanas, a

finales de ese mismo año, los objetivos

políticos y militares se han conseguido

y una administración pro occidental,

liderada por Hamid Karzai, se instala

en el nuevo Afganistán. Pero la guerra

estaba lejos de terminar.

En estos trece años, los más de

130.000 hombres desplegados por

un contingente militar formado por

casi 50 naciones no ha conseguido

derrotar a los talibanes, conformar

una fuerza militar local capaz de

imponer orden y seguridad en el

territorio y garantizar, al menos, que

la amenaza terrorista fuera conjurada

en las ciudades más importantes del

país. Unos cuatro mil soldados de

la alianza liderada por los Estados

Unidos han fallecido en esta guerra y

de ellos el 60% eran norteamericanos.

El ejército afgano, formado por

120.000 hombres, es una institución

caracterizada por la corrupción, la falta

de patriotismo para desarrollar una

labor eficaz y seria y la desmoralización

creciente ante la previsible derrota que

podría llegar a manos de los talibanes

una vez que el último occidental armado

abandone el país. La mayor parte de los

soldados afganos piensan que tras la

retirada occidental se repetirá el mismo

guión que ocurrió con los soviéticos y

que los talibanes regresen esta vez para

quedarse para siempre en el poder.

Se calcula que los talibanes podrían

tener algo más de 50.000 hombres, una

fuerza considerable para seguir manteniendo

en jaque a las autoridades

“democráticas” instaladas en Kabul

por los occidentales tras una suerte

de simulación de elecciones libres y

en las que los afganos participaron

con bastante desgana y apatía. La

democracia ha sido siempre una idea

ajena a esta nación, en parte porque

hay ni tradición ni historia que avalen

su éxito en una sociedad tan arcaica

y primitiva.

A todos estos elementos, que ya de

por sí conforman un cuadro bastante

complejo y adverso para los intereses

occidentales, hay que sumar el escaso

interés de Europa y los mismos

Estados Unidos por el contencioso

afgano en un momento de numerosos

escenarios de crisis en la escena

internacional, la escasa credibilidad

de la actual administración de Kabul

y la intromisión de otros actores que,

como Pakistán, siempre han tenido

oscuros intereses en el “tablero” de

Afganistán. El futuro no está escrito,

pero desde luego la situación nunca

ha sido más critica; se avecinan tiempos

inciertos para este país.


Ideas para la Democracia

Febrero de 2015

19 7

El rincón para la reflexión

Colombia y el abstencionismo electoral:

La asignatura pendiente

El análisis de los comicios

que se celebraron

en Colombia durante

2014 vuelven a recordarnos

que, en este

país, el Congreso de

la República se posesionó,

según datos de la Registraduría

Nacional del Estado Civil en las elecciones

para el Senado, se registra una

participación de 14,3 millones de personas

de los 32,7 millones convocados

(43,58 %), mientras que para la Cámara

de Representantes fue de 43,57 %; de

manera similar el abstencionismo se

cifró en un 60% en la primera vuelta de

la elección Presidencial de ese mismo

año, y en un 52% en la segunda vuelta,

lo que significa que el presidente Santos

fue reelegido con tan sólo 7.784.916

votos de los 32,7 millones de electores

convocados.

Un análisis minucioso de la problemática

pasa por el análisis de los

niveles de participación en la región

desde 1978 a 2000 (Payne et al. 2002).

El cuadro que sigue muestra los

niveles de participación en Latinoamérica

y evidencia la gravedad de la

problemática colombiana desde una

perspectiva comparada.

Elaboración propia a partir

de datos Payne et al (2002)

La comparativa que ofrece el cuadro

anterior permite afirmar la gravedad del

abstencionismo colombiano respecto de

los otros países de la Región, donde por

medio de distintos incentivos a la participación

–como es el voto obligatorio- se

logran mayores cotas de participación.

Pero veamos lo que ocurre en el nivel

local. Si nuestro objeto de análisis

son las elecciones Locales y Departamentales,

para el caso colombiano

debemos remontarnos al año 2011

cuando la abstención se cifró en un

43.62%. Evidentemente este tipo de

elección regional, por la especial

proximidad que existe entre electores

y los puestos a proveer, muestra

mayores índices de participación. El

30 de Octubre de 2015, se vuelven a

convocar elecciones Departamentales

y Locales y de nuevo la asignatura

pendiente será la participación por

parte de un electorado que muestra un

desapego de proporciones inauditas

en la región. Merece la pena recordar

que la legitimidad democrática con

estos índices de participación queda

en entredicho para la provisión de muchos

de los cargos de elección popular

que se disputarán en estos comicios. La

actividad legislativa del Congreso está

tratando de atender esta problemática

con la Reforma Política que prevé el

Proyecto de Acto Legislativo 18 de

2014 Senado tratando de crear un

sistema de incentivos al voto basado

en el establecimiento del estatuto de la

oposición, con reformas encaminadas

a parlamentarizar un sistema político

eminentemente presidencialista.

Presidenciales

Senado

1ª vuelta 2° vuelta

2002 Participación 46.47% - 42.90%

V. Blanco 196.116 - 454.740

V. Nulos 149.123 - 355.070

T. No Marcadas 48.166 - 656.158

2006 Participación 45.05% - 40.58%

V. Blanco 226.297 - 291.869

V. Nulos 132.332 - 12.122.004

T. No Marcadas 44.995 - 381.328

2010 Participación 49.29% 44.34% 36.68%

V. Blancos 223.977 444.274 373.370

V. Nulos 170.874 198.003 1.558.737

T. No Marcadas 37.553 57.729 504.981

2014 Participación 40.07% 47.89% 43.58%

V. Blancos 770.610 619.396 746.659

V. Nulos 311.758 403.405 1.485.567

T. No Marcadas 52.994 50.152 842.615

Fuente: Histórico RNEC Colombia

PRIMER PREMIO DEL FORO IDEAS PARA LA DEMOCRACIA

Carlos Alberto Montaner

Con el fin de ayudar a promover

los valores y principios

democráticos, el Foro Ideas

para la Democracia otorgará

todos los años un galardón

a una figura o institución

pública que por su trayectoria

merezca el reconocimiento

de su trabajo y servicios

prestados a la sociedad y a la

comunidad de naciones libres

y democráticas. También se

valorará la defensa de los

valores democráticos en su

país y los sacrificios prestados

a dicha causa.

Este galardón se entregará de

una forma pública y abierta, en

un acto preparado a tal fin del

Foro Ideas para la Democracia.

Por estos motivos descritos,

la Comisión Ejecutiva del Foro

Ideas para la Democracia, ha

decidido entregar el Primer

Premio Ideas para la Demo-

cracia en el 2015 al escritor,

periodista y analista Carlos

Alberto Montaner.

¿Quién es Carlos Alberto

Montaner?, primer premio del

Foro Ideas para la Democracia

2015.

Carlos Alberto Montaner

Suris (La Habana, 3 de abril

de 1943) es un periodista,

escritor y analista político

que tiene, además, la

nacionalidad española y

estadounidense. Ha ganado

varios premios relevantes y

colaborado con periódicos

de renombre internacional.1

2 Ha publicado unos 27 libros.

Los últimos dos son las

novelas La mujer del coronel

y Otra vez adiós, editada por

Alfaguara(Santillana).

Algunos medios especializados

han calculado en seis

millones el número personas

que semanalmente leen sus

columnas. Su trabajo ha sido

distinguido por instituciones

como la Comunidad Autónoma

de Madrid y el Instituto

Juan de Mariana. Fue, además,

hasta el 2011, vicepresidente

de la Internacional Liberal.

El gobierno de Cuba, sin embargo,

considera a Montaner

un agente estadounidense,

y ha llegado a relacionarlo

con actividades terroristas

en su juventud, acusaciones

que Montaner ha negado

en diversas oportunidades,

considerando que se se trata

de una campaña difamatoria,

como ha explicado en el libro

El otro paredón, publicado en

el 2011 en Estados Unidos. En

octubre de 2012 la revista Foreign

Policy lo eligió como uno

de los 50 intelectuales más

influyentes de Iberoamérica.


20

Febrero de 2015

A la contra

Ideas para la Democracia

José Obdulio Gaviria, Senador de la

Por: Redacción

República de Colombia:

“Siempre hemos sido moderados”

Redacción:¿Qué percepción

tienes de la

situación de la seguridad

en Colombia?

José Obdulio Gaviria:

No es una percepción,

tenemos cifras

que nos dicen que la criminalidad

proveniente de la acción guerrillera, es

decir, de las FARC y el ELN, principalmente,

se ha incrementado. La actividad

de estos grupos ha crecido, es evidente.

Pero hay indicadores todavía mucho

peores, como que por ejemplo el ejército

del Ecuador capturó y allanó una fábrica

de armas en el territorio de su país

que pertenecía a las FARC e iban a ser

destinadas a los terroristas. Y el jefe de

esa región militar en el el Ecuador llegó

a decir que nunca como hasta ahora se

estaban produciendo y traficando con

tantas armas para las FARC.

Un segundo elemento que debemos

de poner encima la mesa es que una

entidad norteamericana aseguró que

las FARC tenían un nivel de armamento

que se asemejaba al de un Estado

africano de tipo medio, tal como había

llegado asegurar Simón Trinidad

cuando dijo que su organización era

un Estado embrionario.

Y tercero, anote con curiosidad que

en Italia apareció una noticia que poco

trascendió en Colombia, más bien ni

siquiera se escuchó, y en la que se señalaba

que un antiguo parlamentario de

Berlusconi fue capturado en Montenegro

en una operación tripartita en la que

trabajaron los Estados Unidos, Italia y

Montenegro, sin participación colombiana,

y en la que actuaba como el jefe

de una organización dedicada al tráfico

de armas. Y las armas iban destinadas

a las FARC. Entonces, esos elementos

nos dicen que las FARC, con su alianza

demostrada con Al Qaeda, sigue siendo

un peligro grave y latente, aparte de que

ataca y mata. No es un peligro congelado,

sino activo y que está ahí presente

atacando. Su capacidad permanente

la aplican en sus ataques a la fuerza

pública y a otros objetivos. Además,

siguen reclutando gente y son los jefes

absolutos del narcotráfico en Colombia,

ya que controlan la producción y tienen

alianzas con los carteles mexicanos

que les permiten la distribución. Pero

las FARC también tienen alianzas con

los traficantes venezolanos que actúan

en complicidad con las autoridades y

que han convertido este negocio en

algo multimillonario.

Redacción:¿Se dice que el Centro

Democrático, el uribismo, se ha

moderado con respecto al proceso

de paz, ¿es así?

J.O.G.: Nosotros hemos sido moderados

siempre. Estamos de acuerdo con

que se llegue a un acuerdo para desmovilizar

las FARC, pero nos preocupa

mucho el carácter de actor político que

se les ha dado y también del protago-

Estamos de acuerdo con que se llegue a un

acuerdo para desmovilizar las FARC, pero

nos preocupa mucho el carácter de actor

político que se les ha dado y también del

protagonismo militar que se les ha otorgado

al definirlos como fuerza beligerante

nismo militar que se les ha otorgado al

definirlos como fuerza beligerante. Y,

además, nos preocupa que se les haya

prometido en las negociaciones que se

les va a convertir en un gran partido

político, que sería una grave amenaza

para el país porque estamos hablando

de criminales de vocación. Si acaban

actuando como partido actuarán

como una suerte de mafia de extrema

izquierda. Nosotros hemos tratado de

frenar un avance hacia un proceso con

impunidad, y también nos oponemos al

fortalecimiento de las FARC al convertirse

en una fuerza política ad portas

de gobernar Colombia.

Redacción:Parece que estamos ante

un proceso de paz parecido al de El

Salvador, en el sentido de insertar a

la guerrilla en el juego político y que

tenga, incluso posibilidades de llegar

al gobierno, ¿cree qué puede ser así?

J.O.G.:Sí, eso me queda claro. Muy

parecido también a como se hizo en

Venezuela, en donde las fuerzas que

apoyaron a Chávez eran las mismas

que se habían desmovilizado durante

los gobiernos anteriores y sin ninguna

prevención por parte de la institucionalidad

venezolana ante el peligro de un

zarpazo de ese tipo, que puede ser de

carácter electoral. No todo lo electoral

es democrático; incluso Cuba siempre

ha mantenido una apariencia electoral,

como también lo hacía la extinta URSS.

A nosotros nos preocupa mucho que

no haya un ajuste de cuentas institucional

y ético con esa organización que

hoy prácticamente, si examinamos

el discurso del presidente Santos, es

bienvenida a la política, al liderazgo e

incluso a la hegemonía en Colombia.

Redacción:La economía colombiana

da señales de agotamiento y cierta

crisis, ¿piensa que asistimos al

comienzo de una recesión?

J.O.G.:Hemos tenido esa percepción

y la discutimos en el legislativo cuando

llevaron el proyecto de reforma tributaria,

en que nosotros mantuvimos,

a través de los discursos de nuestros

líderes, que debíamos prepararnos con

mecanismos ya probados para lo que

viene. Dijimos que teníamos que estar

listos, como lo había hecho ya Perú,

para una crisis económica mundial que

se avecinaba; es una recesión global

y no solo colombiana. Fue una crisis

que está afectando más a los países

que definieron su rumbo favorable y

de crecimiento económico basándolo

solo en las materias primas, más concretamente

en el petróleo.

El gobierno de Colombia pasó todo el

2014 con los ojos vendados y sin hacer

nada. Bueno, mejor dicho imponiendo

una reforma tributaria que es un veneno

en medio de una crisis gástrica para

enfrentar temas tan importantes como

la caída de los precios del petróleo, uno

de los comodities que más está bajando

de una forma inesperada. El petróleo ha

perdido más del 50% de su antiguo precio

y no olvidemos que Colombia tiene

una dependencia fiscal muy grande de

Ecopetrol y de la producción petrolera.

Por otra parte, el discurso colombiano

frente a la inversión extranjera, incluyendo

todo el entorno de la discusión

con las FARC, está dirigido más bien a

espantarla del país porque nadie en sus

cabales va a invertir en un país donde

se está diciendo que el programa de

la guerrilla podría ser perfectamente

discutido como acuerdo para que rija

las instituciones colombianas a partir

del 2015 o cuando se firme el acuerdo

definitivamente o el armisticio. Ya

Timochenko, en un documento interno

de las FARC, ha dicho claramente que

cualquier negociación está condicionada

a la aceptación por parte del

gobierno de las propuestas hechas por

las FARC en el desarrollo del proceso

de negociación.

Redacción.:¿Esta crisis de la que habla

no contrasta con esa unanimidad casi

absoluta que existe en los medios

favorable al presidente Santos?

J.O.G.:Eso tiene una causa más

pedestre. El gobierno está gastando

sumas enormes en publicidad en los

medios para que hablen a su favor.

Esos medios de comunicación han sido

recomprados con dinero del gobierno.

Si uno examina lo que recibieron los

canales de televisión en un sistema de

monopolio que ya comienza a quebrar,

añadiendo lo que han recibido El Tiempo

y Semana, encuentra la explicación

a lo que está ocurriendo. Los medios

han hecho grandes negocios a costa de

los dineros recibidos por el gobierno.

Redacción:¿Cuáles van a ser los

grandes ejes en los que vais a trabajar

en este año?

J.O.G.:Este año el proceso de paz con

las FARC va a ocupar un 80% de la agenda

política. En lo que respecta a la economía,

vamos a seguir diciendo lo que ya

le hemos dicho a este gobierno porque

todo indica que va a ser un 2015 muy

difícil. Y, finalmente, vamos a seguir

trabajando para consolidarnos como

partido y enfrentarnos en las regiones

para ganar alcaldías y gobernaciones.

La perspectiva es esa y las elecciones

están a la vuelta de la esquina.

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