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Inversión en

Inversión en generación y el problema de la seguridad de suministros En este caso, se plantea la necesidad de controlar, de algún modo, qué compras realiza el comercializador regulado y cómo se transfieren éstas a la tarifa. Con el objeto de dotar a este proceso de compra de los niveles deseados de transparencia, el mercado que surge de la obligación de contratar se sustituye por una convocatoria pública en la que los agentes compradores ofertan su demanda prevista en el largo plazo, y los productores ofrecen contratos de largo plazo en función de una medida de su firmeza. El mecanismo es por tanto muy similar, y consecuentemente sus características son también parecidas. La principal diferencia es que en este caso se convoca un concurso público, que puede ser especialmente útil cuando las empresas del sistema están verticalmente integradas y el precio de los contratos puede verse afectado. Guatemala En Guatemala la distribuidora EEGSA, que debía cumplir con su obligación de contratar “oferta firme eficiente”, fue utilizada por el regulador como vehículo para atraer al sistema un generador de base. Para ello, se estableció la obligación de la distribuidora de licitar un contrato de largo plazo -mínimo diez años- a un precio de ejercicio reducido -en los niveles de una generación de base-. Economías de escala en inversión En ocasiones, las inversiones que se pretende atraer al sistema presentan economías de escala que sugieren la conveniencia de agregar las compras de diferentes comercializadores regulados. En ese caso, el regulador establece que los agentes compradores -al menos los comercializadores regulados- deben adquirir sus contratos de largo plazo a través de una subasta pública. Brasil Se obliga a que haya un concurso público por parte de las distribuidoras, de forma que la demanda correspondiente a la tarifa regulada esté significativamente contratada a largo plazo. Las subastas se plantearon en dos etapas. En primer lugar, se subastó la energía de los generadores existentes para los siguientes ocho años. Con estas subastas se pretendía estabilizar la tarifa y los ingresos de los generadores. 30

Generación Eléctrica Posteriormente, se organizaron licitaciones centralizadas en las que se pretendió adquirir la máxima proporción posible de la demanda a tarifa del país -toda la distribución forma una demanda agregada-. Los generadores participan en una subasta basada en derechos adquiridos en función de la firmeza que estos aportan al sistema. El objetivo primordial de las subastas es permitir la llegada de inversión muy intensiva en capital (generación hidráulica), para lo cual los contratos se definen para un plazo de quince años. La firmeza se mide en función de la “energía firme de los generadores”, y el producto que se negocia en las subastas son opciones de fiabilidad -energy call options-, de manera que la cantidad a negociar está determinada por la “energía firme”. La medida de la firmeza que aporta un generador es la energía que pueden suministrar en periodos críticos, definidos como los de menor nivel de aportaciones. Este planteamiento es particularmente adecuado en sistemas, como el brasileño, donde la principal tecnología del parque es la hidráulica. Además, la firmeza de los generadores térmicos se pondera con los costes de operación, para evitar problemas de free riding de los generadores más caros, a los que sería más difícil supervisar su disponibilidad real. Este modelo inspiró peruano. -con ciertos matices- la reforma del mercado colombiano y Free riding de los comercializadores no regulados y consumidores liberalizados Uno de los mayores problemas que se derivan del diseño de las licitaciones recién descritas, comunes en Latinoamérica, es que no plantean las mismas obligaciones a los comercializadores regulados, las distribuidoras, -y por tanto a los consumidores a tarifa- y a los consumidores liberalizados -a menudo sólo los grandes consumidores- y comercializadores. Esto implica que surjan naturalmente oportunidades de estrategias de free riding por parte de estos últimos: los consumidores a tarifa soportan los altos costes derivados de garantizar la llegada de nuevas inversiones -los riesgos en estos países son muy significativos y las tasas de retorno por tanto muy elevadas-, lo que contribuye a la mejora de la fiabilidad del conjunto del sistema y de paso a menudo a la bajada del precio medio de la energía. Por tanto, aquellos consumidores que no tienen obligación de tomar parte en las licitaciones, pueden evitar incurrir en estos costes y beneficiarse “gratis”. 31