El tirano de Corinto, Periandro, hijo de Cípselo, según una copia ...
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9. <strong>El</strong> arte, el pensamiento y la literatura<br />
La gran eclosión que hemos <strong>de</strong>scrito en los ámbitos social, político y<br />
económico se manifestó tam bién en el mundo <strong>de</strong>l arte, el pensamiento y la<br />
literatura.<br />
Por lo que se refiere al arte, se conoce esta etapa como orientalizante,<br />
nombre que indica las claras influencias Orientales que penetraron a través <strong>de</strong><br />
las ciuda<strong>de</strong>s <strong>de</strong> Asia Menor. Precisamente estas ciuda<strong>de</strong>s conocieron en<br />
aquellos tiempos uno <strong>de</strong> sus momentos más brillantes, y no es casualidad que<br />
en ellas surgieran los primeros literatos y filósofos, entre los que <strong>de</strong>stacó Tales<br />
<strong>de</strong> Mileto. Era <strong>una</strong> asimilación <strong>de</strong> influencias orientales, no <strong>una</strong> imitación:<br />
las producciones artísticas tenían <strong>una</strong> gran personalidad.<br />
<strong>El</strong> <strong>tirano</strong> <strong>de</strong> <strong>Corinto</strong>, <strong>Periandro</strong>, <strong>hijo</strong> <strong>de</strong> <strong>Cípselo</strong>,<br />
<strong>según</strong> <strong>una</strong> <strong>copia</strong> romana <strong>de</strong>l original griego<br />
<strong>de</strong>l siglo IV a. C. Su gobierno llevó a la ciudad<br />
a <strong>una</strong> magnífica situación económica,<br />
potenciando su expansión comercial<br />
por todas las costas mediterráneas.<br />
En cerámica las corintias, precisamente sustituyeron a las geométricas y se<br />
impusieron a otras contemporáneas, como las <strong>de</strong> Rodas, Mileto, Naucratis o<br />
Laconia. En arquitectura hay que <strong>de</strong>stacar sobre todo el templo, que adquirió<br />
sus características <strong>de</strong>finitorias que, con muy pocas variantes, perduraron<br />
111
durante toda la historia helena, <strong>de</strong>corados en ocasiones con animales<br />
fabulosos junto a ellos aparecieron otros tipos <strong>de</strong> esulturas: las<br />
representaciones <strong>de</strong> muchachas (korai) siempre vestidas, y muchachos<br />
(kouroi) siempre <strong>de</strong>snudos en actitud <strong>de</strong> avanzar, ambos con su característica<br />
«sonrisa arcaica»<br />
Templo <strong>de</strong> Afaia en la isla <strong>de</strong> Egina. De inicios <strong>de</strong>l siglo V a. C., es <strong>una</strong> <strong>de</strong> las<br />
últimas y más armoniosas obras <strong>de</strong> la época Arcaica, y es digno exponente <strong>de</strong> la<br />
pujanza y po<strong>de</strong>río <strong>de</strong> la isla en ese momento. Cabe <strong>de</strong>stacar las esculturas <strong>de</strong> sus<br />
frontones.<br />
112
Durante este periodo nace la filosofía, entonces unida a las matemáticas, la<br />
geometría, la astronomía y la ciencia en general. De hecho, el primer filósofo<br />
conocido, Tales <strong>de</strong> Mileto, que vivió en el siglo VI, a. C. lo es por su<br />
aportación a las matemáticas más que por otra cosa; y lo mismo ocurre con<br />
Pitágoras <strong>de</strong> Samos, que enseñó en el mismo siglo en Crotona (sur <strong>de</strong> Italia).<br />
Tales ( 639- 546 a. n. e.) es consi<strong>de</strong>rado el primer filósofo <strong>de</strong> la historia al<br />
buscar <strong>una</strong> explicación para la realidad alejada <strong>de</strong> los mitos. Nacido en<br />
Fenicia o en Jonia, viajó por Egipto don<strong>de</strong> estudió geometría y allí, se dice,<br />
que alcanzó a medir la altura <strong>de</strong> las pirámi<strong>de</strong>s. Sus investigaciones alcanzaron<br />
a<strong>de</strong>más logros en Geometría, Algebra lineal, Física Estática, Dinámica y<br />
Óptica . Sabemos que predijo eclipses y la rentabilidad <strong>de</strong> las cosechas. De<br />
esta manera nos cuenta la tradición que se enriqueció rápidamente: alquiló<br />
todas las prensas <strong>de</strong> Miletos y Quíos y cuando se necesitaron estaban en su<br />
po<strong>de</strong>r. Luego afirmó “así <strong>de</strong>muestro que los filósofos pue<strong>de</strong>n ser ricos si lo<br />
<strong>de</strong>sean pero su ambición es bien distinta”. Hay otras muchas anécdotas sobe<br />
su vida. En <strong>una</strong> ocasión su madre le insistió para que se casara a lo que<br />
respondió que era muy joven. Después <strong>de</strong> un tiempo su madre volvió a<br />
insistir. Esta vez le dijo: “Madre, ya es <strong>de</strong>masiado tar<strong>de</strong>”. Aunque también se<br />
le atribuye la frase. “ La esperanza es patrimomio <strong>de</strong> todos los hombres hasta<br />
<strong>de</strong> los que los han perdido todo”....<br />
Pitágoras nació en el 582 en Samos, viajó también por Mesopotamia y<br />
Egipto para ampliar sus estudios. De regreso a su ciudad natal fundó <strong>una</strong><br />
escuela para impartir sus conocimientos; pero tuvo que huir <strong>de</strong>bido a las<br />
113
persecuciones que sufrieron <strong>de</strong>l <strong>tirano</strong>, Polícrates. En Crotona, al sur <strong>de</strong><br />
Italia, fundaron <strong>una</strong> segunda escuela, conocida como “los pitagóricos” y<br />
afirmaban que la estructura <strong>de</strong>l Universo es aritmética y geométrica. En ella,<br />
y con penas para la discriminación, se admitía a todos por igual sin distinción<br />
<strong>de</strong> sexo ni clase social. Expulsados <strong>de</strong> nuevo, fundó <strong>una</strong> tercera escuela en<br />
Tarento. La hermandad estaba dividida en dos partes: estudiantes y oyentes.<br />
Los primeros recibían la enseñanzas <strong>de</strong>l maestro, mientras los segundos<br />
observaban y aprendían <strong>de</strong>l modo <strong>de</strong> comportarse <strong>de</strong> los pitagóricos.<br />
A partir <strong>de</strong>l siglo V sufrieron persecusiones y muchos <strong>de</strong> ellos murieron<br />
asesinados. Los pitagóricos fueron los primeros que sostuvieron que la tierra<br />
no era plana y que esta, el sol y el resto <strong>de</strong> los planetas no eran el centro <strong>de</strong>l<br />
Universo, sino que giraban entorno a <strong>una</strong> fuerza simbolizada por el uno.<br />
Pitágoras pasa por ser el introductor <strong>de</strong> los pesos y medidas, elaborador <strong>de</strong> la<br />
teoría musical; el primero en postular el “vacío” y en hablar <strong>de</strong> “teoría”, y<br />
“filósofos”; en canalizar el fervor religioso en fervor intelectual y en<br />
consi<strong>de</strong>rar que el Universo es <strong>una</strong> obra sólo <strong>de</strong>scifrable <strong>de</strong>s<strong>de</strong> las matemáticas.<br />
Pitágoras tuvo que huir <strong>de</strong> Tarento y refugiarse en Metaponto don<strong>de</strong> fue<br />
asesinado en el 507? Sus discípulos siguieron con sus enseñanzas hasta un<br />
siglo <strong>de</strong>spués.<br />
En literatura <strong>de</strong>stacan Homero y Hesíodo, representantes <strong>de</strong> la poesía<br />
épica; pero mientras el primero representa el punto <strong>de</strong> vista aristocrático <strong>de</strong> la<br />
vida humana, ya que el único objeto <strong>de</strong> su interés es el héroe individual y su<br />
posición ante el grupo al que pertenece; es <strong>de</strong>cir, <strong>una</strong> moral agonal <strong>según</strong> la<br />
cual se <strong>de</strong>be ser el mejor en la guerra y en la asamblea y recibir el<br />
reconocimiento a su excelencia (areth). Hesíodo en sus “Trabajos y días”,<br />
114
nos <strong>de</strong>scribió la ruda vida <strong>de</strong> un campesino <strong>de</strong> la época como él mismo lo<br />
era, su <strong>de</strong>cepción ante los jueces corrompidos, su <strong>de</strong>sconfianza hacia la<br />
navegación y su fe en la justicia divina y en el trabajo; y plasmó su gran<br />
religiosidad en la “Teogonía”, don<strong>de</strong> intentó poner en or<strong>de</strong>n las genealogías <strong>de</strong><br />
los dioses.Por otro lado, la poesía, ya sea amorosa, satírica, elegiaca o<br />
patriótica, contó con autores, como Tirteo, Solón o Teognis en el siglo VII a.<br />
C., y sobre todo Alceo, Safo y Píndaro en el siguiente siglo.<br />
La Épica Arcaica<br />
Características<br />
Con Homero comienza la épica literaria, cuyas características son las<br />
siguientes:<br />
Des<strong>de</strong> el punto <strong>de</strong> vista formal<br />
• Oralidad. Los poemas circulan <strong>de</strong> boca en boca, se cantan al son <strong>de</strong> un<br />
instrumento musical.<br />
• Invocación a la Musa, siempre al comienzo, en la creencia <strong>de</strong> que la<br />
inspiración es consustancial al quehacer <strong>de</strong>l aedo y necesaria para llevar a<br />
cabo <strong>una</strong> buena labor.<br />
• Lenguaje formular. Obviamente, la oralidad se apoya en la repetición.<br />
Aquiles "el <strong>de</strong> los pies ligeros", Atenea "la <strong>de</strong> los ojos glaucos", son fórmulas<br />
que se repiten siempre que el aedo se refiere a <strong>de</strong>terminados personajes.<br />
Con frecuencia, se repiten versos completos.<br />
• Escenas repetidas, típicas <strong>de</strong>l mundo micénico: realización <strong>de</strong><br />
sacrificios, celebración <strong>de</strong> banquetes, preparación <strong>de</strong>l combate,<br />
escenificación <strong>de</strong> duelos entre guerreros, etc. Siempre se ajustan al mismo<br />
esquema, lo que no es óbice para que se repitan en toda su integridad.<br />
115
Des<strong>de</strong> el punto <strong>de</strong> vista argumental<br />
• Gestas <strong>de</strong> guerreros, hazañas y proezas son el contenido básico <strong>de</strong> la<br />
saga oral. Todo un mundo aristocrático, <strong>de</strong> belicosos guerreros es cantado<br />
y exaltado con insistencia e intensidad.<br />
• La muerte en el combate, la muerte heroica, se ensalza como uno <strong>de</strong><br />
los valores supremos; <strong>de</strong> ella se <strong>de</strong>rivan la gloria y la fama que perduran más<br />
allá <strong>de</strong> la muerte.<br />
• La intervención <strong>de</strong> personajes divinos es también <strong>una</strong> característica <strong>de</strong><br />
esta épica oral más primitiva. En general, se trata <strong>de</strong> <strong>una</strong> intervención<br />
activa en la acción dramática.<br />
• Digresiones y acciones al margen <strong>de</strong>l eje argumental básico hacen con<br />
frecuencia que la lectura resulte compleja, si bien proporcionan datos sobre<br />
los aspectos <strong>de</strong> la vida cotidiana <strong>de</strong> la sociedad <strong>de</strong> la época.<br />
¿Qué ha añadido Homero a esas líneas maestras <strong>de</strong> la primitiva épica<br />
micénica <strong>de</strong> tipo oral? Se pue<strong>de</strong> <strong>de</strong>cir más brevemente:<br />
— Ante todo, <strong>una</strong> organización dramática <strong>de</strong>l material épico recogido.<br />
— Una dimensión humana, <strong>de</strong> la que carecen muchas <strong>de</strong> las sagas<br />
orales.<br />
— Un verso perfecto, el hexámetro dactílico, lleno <strong>de</strong> armonía.<br />
— Una lengua <strong>de</strong> un colorido y <strong>de</strong> <strong>una</strong> sonoridad prodigiosas.<br />
— Algunos recursos literarios esbozados en la fase oral <strong>de</strong> la tradición<br />
son elevados a la categoría <strong>de</strong> auténtica etiqueta <strong>de</strong> estilo:<br />
comparaciones <strong>de</strong>sarrolladas, símiles...<br />
Y sobre su vida ¿ Qué sabemos? Las indicaciones sobre que han llegado hasta<br />
nosotros, son el producto <strong>de</strong> <strong>una</strong> elaboración legendaria en torno a su figura.<br />
116
Las leyendas nos presenta a Homero como el tipo <strong>de</strong> rapsoda ciego y pobre<br />
que va <strong>de</strong> ciudad en ciudad, recitando gestas famosas y glorias caballerescas.<br />
No se sabe con exactitud la época en que vivió ni su patria, se ha llegado<br />
incluso a dudar <strong>de</strong> su existencia. Críticos franceses <strong>de</strong>l siglo XVII y eruditos<br />
<strong>de</strong>l siglo pasado como el filólogo alemán Wolf, sostenían que no había<br />
existido un Homero autor <strong>de</strong> la Ilíada y la Odisea y que los poemas no<br />
podían ser <strong>de</strong>l mismo autor y época sino que se tratan <strong>de</strong> un conglomerado <strong>de</strong><br />
pequeños cantos épicos originariamente in<strong>de</strong>pendientes. Estos serían obra <strong>de</strong>l<br />
espíritu popular que en sucesivas refundiciones habrían dado lugar a poemas<br />
más extensos; luego la mentalidad popular habría atribuido su paternidad a<br />
Homero. Des<strong>de</strong> Wolf hasta bien entrado nuestro siglo la polémica entorno al<br />
tema, bautizada con el nombre <strong>de</strong> Cuestión homérica, ha dividido a los<br />
filólogos y críticos en unitaristas: <strong>de</strong>fensores <strong>de</strong> la unidad <strong>de</strong> autor; y en<br />
analistas: quienes tratan <strong>de</strong> explicar la génesis <strong>de</strong> ambos poemas<br />
prescindiendo <strong>de</strong> un autor personal. Hoy pue<strong>de</strong> <strong>de</strong>cirse que las posturas se<br />
han acercado bastante. Nadie sostiene que Homero sea el autor en sentido<br />
mo<strong>de</strong>rno <strong>de</strong> los poemas, es <strong>de</strong>cir que inventara la Ilíada y la Odisea. Es<br />
evi<strong>de</strong>nte la existencia <strong>de</strong> <strong>una</strong> larga tradición épico oral que se remonta hasta<br />
época micénica, sobre el 1200 a.C.<br />
En esta tradición épica, el autor o autores <strong>de</strong> la Ilíada y la Odisea se habrían<br />
basado ampliamente, tanto en la temática como en la dicción y en la métrica;<br />
pero tampoco ningún analista niega la existencia <strong>de</strong> <strong>una</strong> persona que<br />
partiendo <strong>de</strong> estos materiales los organizara <strong>de</strong>ntro <strong>de</strong> un plan general.<br />
Efectivamente el análisis <strong>de</strong> interno <strong>de</strong> los poemas refuerza la impresión <strong>de</strong><br />
que la unidad dinámica <strong>de</strong> sus 15000 versos exige <strong>una</strong> mano maestra que<br />
organice el conjunto.<br />
117
Resumiendo, sin que nada este <strong>de</strong>mostrado, es muy probable la existencia <strong>de</strong><br />
un poeta <strong>de</strong> carne y hueso llamado Homero en la región <strong>de</strong> Quíos o Esmirna<br />
que <strong>de</strong>bió <strong>de</strong>sarrollar su actividad literaria durante el siglo VIII a. C. La<br />
lengua <strong>de</strong> los poemas homéricos es <strong>una</strong> lengua artificial meramente literaria<br />
que no se correspon<strong>de</strong> con ningún dialecto griego <strong>de</strong> ning<strong>una</strong> época o región<br />
<strong>de</strong>terminada. De los elementos que componen la lengua épica unos son<br />
puramente artificiales forzados por la métrica, incluso formas arcaicas<br />
ininteligibles para el aedo. Otros elementos son <strong>de</strong> origen dialectal, resultado<br />
<strong>de</strong> los distintos periodos históricos durante los cuales se mantuvo la<br />
transmisión <strong>de</strong> los poemas. De estos, los más antiguos están constituidos por<br />
los llamados micenismos; sin duda, el estrato más antiguo <strong>de</strong> la épica oral.<br />
Pue<strong>de</strong>n consi<strong>de</strong>rarse corno tales la palabra ptolemoV en lugar <strong>de</strong> polemoV<br />
En or<strong>de</strong>n cronológico le seguirían los eolismos que se correspon<strong>de</strong>ría con el<br />
cultivo todavía oral <strong>de</strong> la épica por parte <strong>de</strong> los here<strong>de</strong>ros <strong>de</strong> los micénicos,<br />
emigrados a esta parte <strong>de</strong> Asia Menor. <strong>El</strong> último estrato es el <strong>de</strong> los jonismos<br />
proce<strong>de</strong>ntes <strong>de</strong> la época en que los relatos van fijándose por escrito hasta su<br />
transmisión posterior a través <strong>de</strong> Atenas, que también ha <strong>de</strong>jado su huella en<br />
el texto, la más notable el espíritu áspero.<br />
Homero, por lo tanto heredó todo un arsenal <strong>de</strong> artificios y convenciones<br />
poéticas que la tradición habría elaborado durante siglos; <strong>de</strong> ahí que <strong>una</strong><br />
simple lectura <strong>de</strong> los poemas nos evi<strong>de</strong>ncie el hecho <strong>de</strong> que hay versos enteros<br />
repetidos. Expresiones que si las medimos tienen un esquema métrico<br />
<strong>de</strong>finido y que reciben el nombre <strong>de</strong> fórmulas. Fue el americano Milman<br />
Parry quien en 1928 <strong>de</strong>scubrió la mecánica <strong>de</strong> esta dicción formular,<br />
utilizando corno paralelo la épica yugoslava. Estas fórmulas la observarnos<br />
118
especialmente en los hemistiquios <strong>de</strong>l verso y en los epítetos fijos referidos a<br />
hombres y a dioses. Otra técnica muy utilizada por Homero es el uso <strong>de</strong><br />
símiles bien para romper la monotonía o para distraer al oyente. Corno estos<br />
símiles están basados en imágenes <strong>de</strong>l campo nos ofrecen <strong>una</strong> amplia visión<br />
<strong>de</strong> muchos aspectos <strong>de</strong> la vida cotidiana griega.<br />
( La ilustración, que podéis ver a continuación, nos muestra a Homero<br />
componiendo poesía con la ayuda <strong>de</strong> la lira, <strong>de</strong> Philippe Laurent Roland.)<br />
La Ilíada y La Odisea<br />
Los poemas recogen el complejo ciclo<br />
mítico en torno a la toma <strong>de</strong> Troya,<br />
motivada por el rapto <strong>de</strong> Helena por Paris,<br />
<strong>hijo</strong> <strong>de</strong>l rey <strong>de</strong> Troya.<br />
Ambas obras presentan diferencias, pero<br />
muchas similitu<strong>de</strong>s <strong>de</strong>s<strong>de</strong> el punto <strong>de</strong> vista<br />
formal. Cabe, pues, hablar <strong>de</strong> ambas como<br />
primeros exponentes <strong>de</strong> este género<br />
literario.<br />
La Ilíada no narra la guerra <strong>de</strong> Troya. Los<br />
acontecimientos que se cuentan<br />
pertenecen, obviamente, a ese enfrentamiento entre griegos y troyanos, pero<br />
la acción básica; esto es, la que transcurre entre los cantos II y XXII, se<br />
concentra en nueve días. Es cierto que lo narrado se refiere al noveno y<br />
último año <strong>de</strong> la guerra , pero al autor le interesa la cólera <strong>de</strong> Aquiles: sus<br />
causas, sus consecuencias y el <strong>de</strong>senlace que <strong>de</strong> ella se <strong>de</strong>riva: el héroe a<br />
119
etirarse <strong>de</strong> la batalla, enfrentado con Agamenón, rey <strong>de</strong> los aqueos provoca<br />
que estos cedan ante el empuje troyano y sus naves son incendiadas.<br />
Entonces, Patroclo, el fiel amigo <strong>de</strong> Aquiles, viste las armas <strong>de</strong>l héroe y hace<br />
retroce<strong>de</strong>r a los enemigos hasta caer muerto a manos <strong>de</strong> Héctor. Aquiles<br />
vuelve al combate. La muerte final <strong>de</strong>l príncipe troyano Héctor simboliza la<br />
toma <strong>de</strong>finitiva <strong>de</strong> la ciudad y su <strong>de</strong>strucción.<br />
La gran<strong>de</strong>za <strong>de</strong> Homero resi<strong>de</strong> en que es capaz <strong>de</strong> hacernos ver cómo un<br />
episodio en apariencia menor —la cólera <strong>de</strong> Aquiles— pue<strong>de</strong> incidir sobre el<br />
<strong>de</strong>senlace <strong>de</strong> <strong>una</strong> gesta <strong>de</strong> mucha mayor envergadura —el enfrentamiento <strong>de</strong><br />
griegos y troyanos y la posterior caída y <strong>de</strong>strucción <strong>de</strong> Troya—.La Ilíada<br />
consta <strong>de</strong> 24 rapsodias o libros. Curiosamente, la división en esos 24 gran<strong>de</strong>s<br />
capítulos no fue obra <strong>de</strong> Homero, sino <strong>de</strong> los filólogos alejandrinos <strong>de</strong>l siglo<br />
III a.C<br />
Los acontecimientos que prece<strong>de</strong>n al tema <strong>de</strong> la Ilíada estaban narrados en<br />
los Cypria, esto es, Cantos chipriotas, llamados así tal vez por haber sido<br />
compuestos en la isla <strong>de</strong> Chipre. Se trataba <strong>de</strong> once libros en los que se<br />
narran los orígenes <strong>de</strong> la guerra <strong>de</strong> Troya; las bodas <strong>de</strong> Tetis y Peleo, el juicio<br />
<strong>de</strong> Paris, el rapto <strong>de</strong> Helena, la asamblea <strong>de</strong> la flota griega, el sacrificio <strong>de</strong><br />
Ifigenia, la llegada <strong>de</strong> los griegos a Troya y los primeros combates.<br />
Los acontecimientos que continúan el relato don<strong>de</strong> lo <strong>de</strong>ja Homero estaban<br />
narrados en los cinco libros <strong>de</strong> la llamada Etiopida. Las Posthomerica, <strong>de</strong><br />
Quinto <strong>de</strong> Esmirna (siglo IV d.C.), narran en 14 libros, <strong>de</strong> forma<br />
sistemática, aunque en época ya muy tardía, esos mismos sucesos, acaecidos<br />
entre el final <strong>de</strong> la Ilíada y el comienzo <strong>de</strong> la Odisea.<br />
Para la Odisea, se postula un autor o redactor final diferente que para la<br />
120
llíada; a<strong>de</strong>más <strong>de</strong> que la cronología <strong>de</strong> la primera es sin duda posterior, y <strong>de</strong><br />
que las diferencias entre ambas, tanto en forma como en contenido, son<br />
notables.<br />
La Odisea es <strong>de</strong> acción mucho más movida frente a la monotonía <strong>de</strong> la Ilíada<br />
en escenario y en narraciones. Abundan en la Odisea lo maravilloso y otros<br />
elementos <strong>de</strong> folklore o cuento popular. La Odisea no es un poema épico<br />
sino un cuento <strong>de</strong> aventuras. Su historicidad es in<strong>de</strong>fendible frente al fondo<br />
histórico innegable que subyace en la Ilíada. Lo que parece más probable es<br />
que la Odisea partiera <strong>de</strong> un núcleo primitivo al que se fueron añadiendo<br />
distintos elementos hasta alcanzar su redacción final. Cabe pues la<br />
posibilidad <strong>de</strong> que el autor <strong>de</strong> la Ilíada lo sea también <strong>de</strong> alg<strong>una</strong>s <strong>de</strong> las<br />
versiones primeras <strong>de</strong> la Odisea e incluso la lengua <strong>de</strong> la Odisea es<br />
sustancialmente la misma que la <strong>de</strong> la Ilíada.<br />
<strong>El</strong> tema central <strong>de</strong> la Odisea es el acci<strong>de</strong>ntado regreso <strong>de</strong> Ulises <strong>de</strong>s<strong>de</strong> Troya<br />
perseguido por Poseidón y su llegada a Ítaca y la venganza <strong>de</strong> los<br />
pretendiente ávidos <strong>de</strong> ocupar su puesto en el mando y en el corazón <strong>de</strong> su<br />
fiel esposa. Este tema <strong>de</strong>l héroe ausente largos años <strong>de</strong> su hogar es un motivo<br />
típico <strong>de</strong> relatos populares en muchas literaturas. En el caso <strong>de</strong> la Odisea<br />
parece que el personaje <strong>de</strong> Ulises es muy antiguo conocido mucho antes <strong>de</strong> la<br />
guerra <strong>de</strong> Troya. Este tema se irá enriqueciendo con material folklórico <strong>de</strong><br />
distintas proce<strong>de</strong>ncias. Se han señalado notables semejanzas con la epopeya<br />
babilónica <strong>de</strong> Gilgamés y hay coinci<strong>de</strong>ncias con las leyendas hititas y egipcias.<br />
Ulises fue unos <strong>de</strong> los héroes aqueos que regresaron a su patria <strong>de</strong>spués <strong>de</strong> la<br />
toma <strong>de</strong> Troya. <strong>El</strong> tema <strong>de</strong> los “ noVtoi ” o regresos fueron temas favoritos <strong>de</strong><br />
muchos poemas épicos continuadores <strong>de</strong>l ciclo troyano Los aedos incluyeron<br />
en su repertorio la novela popular <strong>de</strong> los viajes <strong>de</strong> Ulises vertiéndolas en el<br />
121
hexámetro y en la lengua épica.<br />
La Odisea bajo la forma actual se compone<strong>de</strong> tres conjuntos épicos:<br />
La Telemaquia (Cantos I-IV). Es <strong>una</strong> especie <strong>de</strong> prólogo en el que se hace<br />
mención <strong>de</strong> la leyenda en general y <strong>de</strong>l regreso <strong>de</strong> los aqueos <strong>de</strong>s<strong>de</strong> Troya, <strong>de</strong><br />
la larga tardanza <strong>de</strong> Ulises, la dificil situación <strong>de</strong> Itaca a causa <strong>de</strong> su ausencia<br />
y la <strong>de</strong>cisión <strong>de</strong> su <strong>hijo</strong> Telémaco, inspirado y ayudado por Atenea, <strong>de</strong> viajar<br />
para <strong>de</strong>scubrir noticias sobre su padre.<br />
Relatos en la corte <strong>de</strong> Alcínoo (Cantos V- XIII) A don<strong>de</strong> Ulises ha llegado<br />
en su largo peregrinaje y en la que el propio protagonista y ya no el poeta va<br />
refiriendo retrospectivamente todas las aventuras <strong>de</strong> su largo viaje <strong>de</strong>s<strong>de</strong> la<br />
caída <strong>de</strong> Troya. Está llena <strong>de</strong> evocaciones legendarias y <strong>de</strong> aventuras<br />
fabulosas.<br />
La matanza <strong>de</strong> los Pretendientes (Cantos XIV-XXIV). A partir <strong>de</strong>l Canto<br />
XIII la narración maneja varios hilos narrativos simultáneamente: La vuelta<br />
<strong>de</strong> Ulises, el regreso <strong>de</strong> su <strong>hijo</strong> Telémaco <strong>de</strong>s<strong>de</strong> Esparta don<strong>de</strong> fue a buscar<br />
noticias sobre su padre, el progresivo reconocimiento <strong>de</strong>l héroe por sus<br />
amigos leales y la actitud, cada vez más insolente <strong>de</strong> los pretendientes hasta<br />
que la acción llega en el Canto XXII a su punto culminante: La victoria <strong>de</strong><br />
Ulisesmendigo en la prueba <strong>de</strong>l arco y la matanza posterior <strong>de</strong> los<br />
pretendientes. La acción sigue en el Canto XXIII con el reconocimiento <strong>de</strong>l<br />
héroe por su esposa y finalmente en el Canto XXIV se <strong>de</strong>scribe la llegada <strong>de</strong><br />
122
las sombras <strong>de</strong> los pretendientes al Ha<strong>de</strong>s, visita <strong>de</strong> Ulises a su padre Laertes<br />
que se ha retirado al campo y la pacificación <strong>de</strong> Ítaca <strong>de</strong>spués que Ulises<br />
asume <strong>de</strong> nuevo el puesto <strong>de</strong> mando.<br />
Hesiodo<br />
Conectado <strong>de</strong>s<strong>de</strong> antiguo con Homero aparece Hesíodo. Es cierto que ambos<br />
tienen elementos comunes, como son la métrica en hexámetros, el lenguaje<br />
épico y las coinci<strong>de</strong>ncias formales. Sin embargo, hay entre ellos diferencias<br />
fundamentales: el mundo que se nos muestra a través <strong>de</strong> la poesía <strong>de</strong><br />
Hesíodo es el <strong>de</strong> su propia época y país, mientras que las epopeyas homéricas<br />
están situadas en un legendario pasado. Hesíodo nos manifiesta por medio <strong>de</strong><br />
sus poemas sus propias inquietu<strong>de</strong>s, mientras que la personalidad <strong>de</strong>l aedo<br />
homérico apenas aflora en sus versos. Hesíodo es ya un personaje histórico,<br />
<strong>de</strong> carne y hueso, <strong>de</strong> cuya vida obtenemos muchos datos a través <strong>de</strong> su obra,<br />
en tanto que la propia existencia <strong>de</strong> Homero ha sido puesta en duda. Hesíodo<br />
pertenece al mundo <strong>de</strong> los pequeños campesinos beocios, que tiene que<br />
mantener <strong>una</strong> dura lucha por la vida en un suelo poco fértil y bajo el dominio<br />
<strong>de</strong> <strong>una</strong> nobleza arbitraria; el aedo homérico, por el contrario, vive en el<br />
ambiente urbano <strong>de</strong> las ciuda<strong>de</strong>s jonias, enriquecidas por la industria y el<br />
comercio y más avanzadas socialmente. Cronológicamente, sin embargo, no<br />
son tan distantes ya que la obra <strong>de</strong> Hesíodo pue<strong>de</strong> situarse hacia el 700 a.C.<br />
Las dos obras fundamentales <strong>de</strong> Hesíodo son la "Teogonía" y "Trabajos y<br />
días". La primera es un largo poema en el que Hesíodo trata <strong>de</strong> sistematizar<br />
tradiciones antiguas <strong>de</strong> proce<strong>de</strong>ncia diversa para llegar a la concepción <strong>de</strong> un<br />
mundo regido por Zeus, patrocinador <strong>de</strong>l or<strong>de</strong>n y la justicia. Este dios logra<br />
123
hacerse amo <strong>de</strong>l mundo <strong>de</strong>spués <strong>de</strong> vencer a los Titanes y a su padre Cronos,<br />
que a su vez ha <strong>de</strong>sbancada al suyo, Urano. La historia <strong>de</strong> la sucesión Urano-<br />
Cronos-Zeus representa el núcleo <strong>de</strong> la Teogonía, pero está entremezclado<br />
con elementos diversos: comienza con <strong>una</strong> auténtica cosmogonía u origen <strong>de</strong>l<br />
mundo, que se va <strong>de</strong>sarrollando a lo largo <strong>de</strong> sucesivas uniones y<br />
<strong>de</strong>scen<strong>de</strong>ncias entre las primitivas fuerzas <strong>de</strong> la naturaleza: el Caos. las<br />
Tinieblas, la Noche, el Éter (Aire), el Día, la Tierra, el Cielo, etc. Todo ello<br />
hace que presente <strong>una</strong> enorme variedad <strong>de</strong> contenido, <strong>de</strong> modo que la línea<br />
directriz es a veces dificil <strong>de</strong> seguir.<br />
En "Trabajos y días" el punto <strong>de</strong> partida lo constituye un hecho concreto. La<br />
disputa <strong>de</strong> Hesíodo con su hermano Perses, que le ha <strong>de</strong>sposeído <strong>de</strong> su<br />
patrimonio y que logra sobornar a los jueces para que fallen a su favor cuando<br />
Hesíodo le lleva a juicio. Pero este hecho particular le sirve <strong>de</strong> pretexto para<br />
plantearse la cuestión general <strong>de</strong> las fuerzas que sustentan la existencia<br />
humana. También aquí aparece Zeus como or<strong>de</strong>nador, como el dios que ha<br />
establecido la "Dikh” "Justicia entre los hombres". Pero esto produce <strong>una</strong><br />
intima contradicción en el poeta que por <strong>una</strong> parte ve cómo la injusticia<br />
abunda a su alre<strong>de</strong>dor y, por otra, quiere confiar en el Zeus protector <strong>de</strong> la<br />
Justicia; enormemente expresivo es el pasaje en que <strong>de</strong>sgarradoramente nos<br />
dice: "Pero ojalá ni yo ni mi <strong>hijo</strong> fuéramos justos entre los hombres, puesto<br />
que es un mal que hombre sea justo, si es que el injusto ha <strong>de</strong> alcanzar <strong>una</strong><br />
justicia más favorable"; pero en seguida manifiesta la esperanza, no la<br />
convicción, <strong>de</strong> que el Provi<strong>de</strong>nte Zeus permita este estado <strong>de</strong> cosas. Continúa<br />
la obra alternando las alocuciones directas a Perses, aconsejándole que<br />
<strong>de</strong>ponga su afán <strong>de</strong> lucha y pen<strong>de</strong>ncias y se <strong>de</strong>dique a ganarse el sustento por<br />
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