Cien miradas

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Cien miradas

Cien

miradas

de

Enrique

Meneses


Cien miradas

de Enrique Meneses


Se prohíbe la reproducción total o parcial de esta obra

—incluido el diseño tipográfi co y de portada—, sea

cual fuere el medio, electrónico o mecánico, sin el

consentimiento por escrito del editor.

© De la edición: Asociación de la Prensa de Madrid

Del documental del DVD: EL Torreón del Sol, 2007

De los textos de los pies de fotos: Enrique Meneses

De las fotografías: Enrique Meneses

Junio 2007

Coordinador general y comisario de la exposición:

Diego Caballo

Producción y coordinación editorial:

Pepa González y Enrique Álvarez

Digitalización y tratamiento fotográfi co:

Daniel C. Méndez y Javier Lizón

Agradecimientos otros fotógráfos:

Jaime Cavero (Jaime Bailén) y Annick Duval

Edición de textos: SdhS

Diseño y maquetación: Santiago Díaz-H Sepúlveda

Cubierta:

Edición no venal

Impreso por Fernández Ciudad

Depósito legal: M-30700-2007


Contenido

Presentación

Por Fernando G ONZÁLEZ URBANEJA 5

Enrique Meneses:

“El mundo era mi casa”

Por Diego C ABALLO ARDILA 7

La exposición: Cien miradas de

Enrique Meneses 15

Testimonios

Sandra B ALSELLS 20

Javier BAULUZ 22

Rafael B ORRÀS 23

Ángel C ARCHENILLA 32

Juanma C ASTRO PRIETO 42

Juan A. de C EBALLOS 43

Vicente R OMERO 45

3

Annick D UVAL 54

José Ángel E ZCURRA 60

Jesús G ONZÁLEZ-GREEN 72

Rosa J IMÉNEZ CANO 73

Ramón L OBO 82

Publio L ÓPEZ MONDÉJAR 83

Manu L EGUINECHE 85

Gerardo O LIVARES 94

Rosa M.ª C ALAF 95

Luis P ANCORBO 110

Emilio P OLO 111

Miguel de la Q UADRA SALCEDO 116

Javier R EVERTE 117

Gervasio S ÁNCHEZ 122

Fernando S ÁNCHEZ DRAGÓ 125

Jesús T ORBADO 142

Alberto V ÁZQUEZ FIGUEROA 143


Presentación

Por Fernando G ONZÁLEZ URBANEJA

Presidente de la APM

En periodismo, la relación entre los que escriben con pluma y quienes lo

hacen con la cámara ha pasado por sus más y sus menos. Hay quienes creen que

existen diferencias, que unos son más que otros… otros pensamos que todos

formamos parte de la misma historia, la de los buscadores de información, para

ponerla a disposición de los ciudadanos.

Enrique Meneses forma parte del “cuadro de honor” del periodismo, tanto

español como internacional. Su obra la hemos podido ver a lo largo de

muchos años; sus recuerdos los hemos podido compartir en su reciente libro

de memorias, Hasta aquí hemos llegado.

La trayectoria profesional de Enrique es una historia apasionada y comprometida

con el mejor periodismo. La Asociación de la Prensa de Madrid

—que desde hace unos años organiza exposiciones periódicas que quieren

ser homenajes al periodismo gráfico más brillante— ha querido trasladar a las

nuevas generaciones el testimonio de la obra de Meneses.

La exposición que ahora presentamos en nuestra sede social, junto a este

libro, son un homenaje a Enrique Meneses y una antología muy seleccionada,

muy corta, de una trayectoria muy rica y excepcional.

5


Enrique Meneses:

“El mundo era mi casa”

Por Diego C ABALLO ARDILA

Presidente de la ANIGP-TV, vocal de la APM y coordinador de esta obra

“Hombres y mujeres que se abrazaron a una profesión como otros toman

los hábitos y hacen votos de castidad. Una profesión en la que de nada sirve

sentarse detrás de una mesa y escribir folios y folios, sino que hay que ir a

buscar la información donde ésta se encuentra, entre otras razones porque

el fotoperiodista, además de escribir su propio texto, hace sus propias fotos,

y no se puede fotografiar nada desde una habitación de hotel”.

7

Enrique M ENESES

A las once de la noche del lunes 21 de octubre de 1929, en la madrileña

calle Príncipe de Vergara número 45, nació Enrique Meneses Miniaty. Más

lejos, pero siempre tan cerca, en Wall Street y por los alrededores de ese día, se

producía el pánico y aumentaban los rumores de suicidios por la debacle de la

bolsa de Nueva York.

En el vídeo que presentamos junto a este libro-catálogo, Meneses abre más

o menos así:

“Este era mi padre, esta era mi madre, este era yo y esta era una chica alemana

con la que estuve tonteando, pero que me dejó porque descubrió que

era insolvente”.


Wall Street se recuperó y ha sufrido y seguirá sufriendo alteraciones que

afectan al palpitar del corazón económico mundial.

Y así de intensamente, como la bolsa, en los mismos vértices de los dientes

de sierra, ha vivido casi todos sus 77 años este periodista y escritor que por

decisión paterna estaba predeterminado a ejercer como diplomático.

Maestro del fotoperiodismo (aunque siempre me dice que no es maestro

de nada), ha vivido en Francia, Portugal, Egipto y Estados Unidos. Ha viajado

por la India, Oriente Próximo, Cuba y África, ese continente que ama y que

lo atrapó para siempre, como queda reflejado en África de Cairo a Cabo y en sus

recientes memorias, tituladas Hasta aquí hemos llegado (página 145):

“Hace ahora cincuenta años, medio siglo, que África y yo mantenemos una

relación sentimental que sólo la muerte puede terminar. Es el continente de

la ingenuidad primera, del primer equipamiento social de los seres humanos

para defenderse de los depredadores antes de que la evolución nos convirtiese

en los más peligrosos animales del planeta. Allí nació nuestra primera

abuela, el miedo, el hambre y la sed, el ritmo, la armonía, el instrumento.

Es el último recurso del homo stúpidus, después de haber sido el del homo

sapiens. África se llevará con su degradación el último rincón del mundo

donde la naturaleza y el hombre estaban en paz”.

África se deshace. Se está vaciando de riquezas y sólo abunda en cayucos

y en fotos de dolor y muerte.

Meneses, como el polaco Ryszard Kapuscinski, uno de los más grandes

periodistas de todos los tiempos, que tantos años de su vida dedicó a viajar,

8


fotografiar y contar África, tomó numerosas fotos en ese continente. De allí

procede una de las más queridas para él, un nilótico caminando hacia el futuro

portando sólo sus armas. Le siguen la mujer con las pertenencias, únicas y

mínimas, a la cabeza, y su hijo, a la espalda. Y el perro.

De África también guarda la foto que no tomó.

“Era un pastor que, siguiendo la tradición, se apoyaba en una sola pierna

y un bastón mientras la otra reposaba el pie a la altura de la rodilla de la

primera […]; me dispuse a hacer la foto. Entonces reparé en que el hombre

no seguía la costumbre de los pastores de la región (Equatoria, Sudán).

Sencillamente le faltaba una pierna”.

Y no hizo esa foto porque Meneses siempre ha colocado entre la cámara

y el sujeto la sensibilidad. El respeto.

Creó la agencia Fotopress, y más tarde, el programa A toda plana, para Televisión

Española. Luego formaría parte del equipo Los reporteros.

Casado con Bárbara Montgomery, que primero fue su cuñada, y con

quien tiene una hija, Barbarita. Tras la muerte de su mujer en 1977, aumentó

la familia con Anne-Isabelle y Ricardo, hijos de Annick Duval, también viuda,

con quien formó pareja.

Meneses, solitario, muchas veces, y soñador siempre, que es lo que separa a

los que viven intensamente de los que pasan sin más por la vida, Meneses fue

coetáneo de los grandes reporteros de los años cincuenta y sesenta, como Sharokh

Hatamí, Cesare Dante Vacchi, Gordon Tunney, Jean Pierre Pedrazzini (muerto en

Budapest), Jean Roy, quien murió junto a David Seymour, uno de los fundado-

9


es de la mítica agencia Magnum (junto al judío húngaro aventurero Endre Ernö

Friedman, más conocido como Robert Capa; Henry Cartier-Bresson y George

Rogers) cuando cubrían la guerra del Canal de Suez. Los españoles Miguel de

la Quadra y Cuco Cerecedo, unos años más tarde, también compartieron ese

tipo de periodismo arriesgado, imaginativo y comprometido. En la actualidad

apenas si se pueden contar a todos los auténticos reporteros con los dedos de

ambas manos, como nos dejó dicho Julio Fuentes, muerto en Afganistán por la

sinrazón y el fanatismo, al igual que Juantxo Rodríguez, Miguel Gil, José Couso

y Julio Anguita Parrado, entre otros españoles muertos en diferentes conflictos.

En el oficio de reportero internacional y de riesgo han cambiado pocas cosas.

Ellos siguen escribiendo las páginas más importantes de la degradación humana

y regando con su sangre numerosos campos de batalla. No quieren ser maestros

de nada y su formación, afortunadamente, no se aprende en las aulas.

Su mayor éxito, o el más conocido y admirado de Enrique Meneses, que

siempre practicó la polivalencia, imprescindible, en su forma de vida profesional,

fue la exclusiva mundial tras conseguir retratar y convivir varios meses con

los rebeldes de Fidel Castro y Ché Guevara, que tantas esperanzas sembraron

en Sierra Maestra. Antes de ser expulsado de Cuba pasó por las cárceles de

Batista y montó una operación de depurado espionaje para sacar sus películas

fotográficas de la isla. En aquella época era tan difícil realizar un reportaje como

hacerlo llegar al medio para el que se trabajaba. Y ahí radica la diferencia fundamental

entre el ayer y el hoy del periodismo internacional. En estos momentos,

gracias al satélite, casi podemos hacer llegar la información en “tiempo real”.

10


Antes había que especializarse en horarios y enlaces de trenes, barcos, aviones o

cualquier otro medio de transporte que ofreciera la posibilidad de hacer llegar

las fotos, además del ya erradicado sistema de telefotografía, que sólo podían

permitirse las grandes agencias internacionales del momento.

Estuvo también presente en la marcha de Washington por el trabajo y la

libertad, encabezada por Martin Luther King y su sueño, arrebatado luego por

la muerte. A esa época le debemos sus magníficas fotos de la manifestación y de

actores como Paul Newman, Marlon Brando, Burt Lancaster, Charlton Heston

y Sydney Poitier, además del propio Luther King, entre otros muchos.

Trabajó, fundamentalmente, para la revista Paris Match , que, junto con la

estadounidense Life, representaron al mejor fotoperiodismo de todos los tiempos.

Ambas murieron después aplastadas por su propio peso y el peso mismo

de la televisión. También lo hizo para la emisora Radio Europa Número 1, de

París, y para Prensa Española ( ABC y Blanco y Negro). Fue director de la revista

mensual española Lui, de donde pasó a Playboy como editor ejecutivo.

Es autor de numerosos libros, entre otros, Fidel Castro, publicado en España,

Inglaterra, Estados Unidos, Alemania y Japón; Nasser, el último faraón, Escrito

en carne, que es, según reza la portada, un canto a la profesión periodística y

un adiós a la aventura en su sentido más puro. Ha escrito también algunos

ensayos, como La bruja desnuda y Seso y sexo, obras que provocaron numerosas

polémicas. Y de reciente aparición, Hasta aquí hemos llegado, es un apasionante

relato autobiográfico que debería ser de obligada lectura para los futuros profesionales

del periodismo.

11


Meneses llegó muy temprano al convencimiento de que “el mundo era mi

casa y sintiéndome en todas partes en mi hogar no veía por qué debía darme

escalofríos escuchar un himno o ver ondear una bandera”.

Como buen periodista, ha procurado mantenerse al margen de la política,

pero “si ser de izquierdas es preocuparse por los más débiles, dar voz a

quienes no la tienen, apoyar a los que padecen las guerras y criticar a quienes

las provocan y alientan, soy totalmente de izquierda […] y sólo “creo en una

aristocracia, en la del cerebro y la del corazón y en que ésta sea puesta siempre

al servicio de los más necesitados y los débiles”.

Perteneció a la etapa del “cazador”, la de los aventureros-periodistas o

periodistas-aventureros. “No éramos dioses, ni mucho menos, y, a nuestro

modo —pero sólo a nuestro modo— éramos unos caballeros”.

Piensa que el periodista es al literato de periódico o revista lo que el cirujano

es al boticario. El primero actúa sobre la materia informativa. El segundo

calma el dolor o distrae la atención. Vivió el periodismo intenso (ahora lo hace

en la retaguardia) en una época en la que éste penetraba por todos los poros y

exigía del individuo un sentido de la responsabilidad absolutos (“aunque, en lo

demás, fuésemos irresponsables”), una fortaleza física y un lenguaje internacional

del avasallamiento —en loor— de la sacrosanta información. Entrábamos pegando

patadas a puertas que hubiesen disminuido a un ser normal porque éramos

“los ojos y los oídos, la voz y el gesto del mundo”. Una periodista francesa de

renombre, Danielle Hunebelle, le dijo en una ocasión: “Cuando no se es nadie

en esta profesión y se quiere hacer algo, no se mendiga. ¡Si es preciso, se roba!”.

12


Desconfía de los abstemios (sobre todo en la profesión). Y cree que es esa

“tinta de imprenta que mezclada con alcohol recorre nuestras venas la que

establece un tipo de hombre o de mujer que, en apariencia, es como los demás,

pero que finalmente resulta ser un periodista”.

No duda en defender la polivalencia periodística, que está justificada en

situaciones concretas, como las que él vivió o las que viven numerosos profesionales,

especialmente freelance. En circunstancias normales, cada profesional

ha de encargarse de un área distinta, ya que cada una de ellas tiene lenguajes

totalmente diferentes. Radio, televisión, fotoperiodismo, texto o infografía

pueden y deben ser complementarios a la hora de informar, pero a la vez

independientes.

No concibe el mundo sin Internet (quizás porque es ahí donde ahora

habita su propio mundo), y todas las posibilidades que ofrece, pero considera

que un exceso de información puede desinformar. El periodista —dice— no

debe fiarse, ha de investigar, confirmar siempre y buscar el equilibrio.

Sarajevo fue su último reportaje importante, y el 8 de agosto de 1977,

su día más triste. “Regresé a casa sobre las dos de la tarde. «Duerme», me dijo

Casilda en voz baja. Me acerqué a la cama y acaricié su frente. No reaccionó

cuando la besé en los labios. Le tomé el pulso y al no sentirlo tomé un espejo

de mano y se lo coloqué delante de la boca. No hubo vaho. Bárbara estaba

muerta”. Le había dejado para siempre el amor de su vida. Su último gesto en

la noche última fue cogerle la mano:“estaba fría pero no la solté, como si quisiese

transmitirle el calor de la mía, devolverle la vida”.

13


Enrique Meneses Miniaty, de vida intensa como la bolsa de Wall Street

con la que nació, sigue teniendo intactos la capacidad de soñar y la voluntad

de vivir, esos ingredientes vitales que separan a los jóvenes viejos de los viejos

jóvenes. Aconseja a las nuevas generaciones de periodistas que no pierdan

nunca el entusiasmo, la paciencia, la curiosidad, la humildad y el respeto, porque

éstos han sido, son y seguirán siendo la clave de este oficio bello y muy

peligroso.

14


La exposición:

Cien miradas de

Enrique Meneses


a

El gobernador George Wallace, de Alabama,

detiene a Nicholas Katzenbach, ayudante

de Robert Kennedy, ministro de Justicia a la

sazón, para impedir que se matricule la joven

negra Vivian Malone en la Universidad de

Tuscaloosa, “sólo para blancos”.

16


a

Manifestación antifranquista frente al Consulado

General de España en Madison Avenue (Nueva York)

para protestar por el fusilamiento de Julian Grimau.

En una de las pancartas se lee: “Lloramos la muerte

de Julián Grimau García asesinado por el carnicero

Franco”.

18


Sandra B ALSELLS

Fotoperiodista, profesora de Ciencias de la Información

Universidad Ramón Llull, Barcelona

C on Enrique Meneses he tenido el enorme privilegio de poder vivir

alguna de aquellas pequeñas y significativas anécdotas que configuran la

magia de la vida.

A principios de los 80, con apenas quince años, descubrí la revista Los

Aventureros, una publicación que me permitió viajar por medio mundo

sin salir de casa y que reafirmó mi sueño de convertirme en periodista.

Los relatos que publicaba su director, Enrique Meneses, me fascinaron de

inmediato.

Sin saberlo, Enrique se convirtió en el culpable de que poco después

me embarcara en la primera gran aventura de mi vida: recorrer el Sahara

durante dos meses con mi flamante Canon AE1 Program sin saber qué

debía hacer para fotografiar a contraluz ni cómo encontrar el norte

observando la estrella polar.

Aquella primera aventura fue el inicio de un largo viaje que aún no ha

concluido; una trayectoria dedicada al fotoperiodismo que me ha permi-

20


tido hacer realidad mi vocación y que ha moldeado importantes aspectos

de mi vida.

Veinte años después, en el 2001, en una cena celebrada durante el Seminario

de Fotografía y Periodismo que organiza Gervasio Sánchez en

Albarracín, un hombre maduro, de porte elegante, exquisito, se me acercó

y me tendió la mano. “Creo que no nos conocemos”, me dijo, “permítame

que me presente: soy Enrique Meneses”. “Déjeme decirle”, le

contesté, “que tuve el placer de conocerle hace veinte años”. Un gesto de

cierta perplejidad asomó en su rostro. “Le conocí siendo una niña”, añadí,

“cuando gracias a sus fascinantes reportajes en Los aventureros descubrí mi

inquietud por conocer el mundo”. Los ojos de Enrique se iluminaron.

En estos últimos seis años, la magia de la vida me ha llevado a compartir

con Enrique Meneses una relación entrañable y continuada en diversos

ámbitos de la vida que se me antojan pocos. He descubierto con proximidad

a la persona, su itinerario, sus valores y, por qué no, los avatares de

su vida.

Desde un inmenso cariño, admiración y amistad, creo que Enrique

Meneses pertenece a una especie humana en vías de extinción que hay

que proteger con todas nuestras fuerzas. Y en eso estamos.

6

21


Javier BAULUZ

Fotoperiodista, premio Pulitzer 1994

E s realmente muy difícil definir, en pocas palabras, a un hombre tan

apasionado, tan lúcido, tan recto, tan tenaz, tan cariñoso y tan buena persona

como al maestro de periodistas y envidia de muchos de nosotros,

llamado Don Enrique (alias Meneses). Por lo tanto, solo puedo decir que

a mí también me gustaría llegar hasta donde “él sí ha llegado”.

6

22


Rafael B ORRÀS

Escritor y editor, director literario de Planeta

D ecía José Ortega y Gasset que no se es un clásico por haber escrito

un libro hace tantos o cuantos años, sino por haber reflejado en ese libro

la época en que se escribió. En este sentido la obra de Enrique Meneses

—palabra e imagen— figura por derecho propio entre los clásicos más

importantes de que disponemos sobre la segunda mitad del siglo XX.

6

23


a

Manifestación a favor de Franco, en la acera opuesta

a la de los antifranquistas. En las parcartas se lee:

“Colgad a los traidores rojos”, “La brigada Lincoln

ha cometido genocidio en España”, “Ayudad a

Franco, no a Tito”.

24


a

Vista de la esplanada del monumento a

Abraham Lincoln, con el obelisco al fondo, el 28 de

agosto de 1963, día de la marcha por el trabajo y la

libertad.

26


a

El reverendo Martin Luther King, la gran figura de la

histórica marcha sobre Washington por los derechos

civiles de los negros, el día que pronunció su

célebre discurso I have a dream (Yo tengo un sueño).

28


a

Bob Dylan, Joan Baez y Pete Seeger, cantando

delante de la Constitución de los Estados Unidos

grabada en mármol en el monumento a Lincoln.

30


Ángel C ARCHENILLA

Fotoperiodista, director de Motor 16

“Al maestro”

P ermíteme, Enrique, que en primer lugar agradezca a Bárbara su

amor y paciencia cuando, recién caído del nido, yo intentaba levantar

el vuelo en alguna dirección. A ella le debo haberte conocido y dedicar

una parte de mi vida a revelar y positivar tus reportajes. Un material que

luego vería publicado en revistas como Life y Paris Match y que contaban

al mundo la aventura de un español en primera línea de cualquier conflicto

internacional. También que de allí surgiera mi férrea vocación por

el periodismo.

Nunca podrás imaginarte lo que aprendí viendo y encuadrando tus fotos.

Eran el reflejo de tu curiosidad insaciable por todo y despertó en mí una

fiebre reporteril, junto a la necesidad de ser testigo de excepción de la

época que nos ha tocado vivir.

Por eso tengo que decir de antemano que nadie espere de mí que sea

objetivo contigo. Te considero un maestro y un amigo.

32


Me enseñaste a mirar a través de una cámara fotográfica y a descubrir,

según el objetivo, el mejor ángulo y la mejor perspectiva.

Me inculcaste la necesidad de contar la realidad desde la ética y la

independencia.

Me transmitiste la forma de vivir más hermosa del mundo.

En definitiva, de ti aprendí a dedicar mi vida a vivir de lo que me gusta,

que es lo mejor que te puede pasar en la vida.

Gracias a los dos.

6

33


a

Burt Lancaster, gran defensor de los derechos civiles

de los afroamericanos.

34


a

Paul Newman nunca fue insensible al sufrimiento de

sus compatriotas de color.

36


a

Sidney Poitier, así como otros actores negros, no

podía estar ausente en la marcha sobre Washington

por los derechos civiles.

38


a

Charlton Heston, con una corbata que exhibe Tizona,

la espada del Cid. Le preceden Sammy Davis Junior

y Marlon Brando.

40


Juanma C ASTRO PRIETO

Fotoperiodista

C onocí a Enrique en Albarracín en unas conferencias fotográficas organizadas

por Gervasio Sánchez. En su conferencia nos contó su experiencia

en Sierra Maestra y recuerdo que conforme iba desarrollando la

historia todos le escuchábamos como niños, casi con la boca abierta.

Después nos hemos seguido viendo aquí en Madrid y siempre que me

cuenta sus historias de vida siento la misma fascinación. Enrique es un

narrador extraordinario, pero en persona es algo más: es lo que ahora

llaman “comunicador”, pero sobre todo es una persona con una humanidad

y una cercanía entrañables, y eso, inevitablemente, se refleja en sus

libros y en sus fotografías. Qué suerte conocerle.

6

42


Juan A. de C EBALLOS

Director de ventas de Seleccciones del Reader´s Digest

Adjunto a la Administración General de Prensa Española S. A

“Disparatado, entrañable, e irrepetible Enrique Meneses”

C onocí a Quique en señalada fecha del año l952, el 14 de julio, día que

determinaba el carácter, la voluntad y el espíritu libertario de un hombre

que, con independencia de hablar francés con mas soltura que Pierre

Mendès France, albergaba en su intención y en su quehacer un espíritu

de rebeldía personal y una clara voluntad de ser lo que posteriormente

fue: un reportero que necesitaba que el mundo se abriera en canal para

dar testimonio de tan ligero evento.

Aprendí en nuestro contacto personal y laboral en el Reader´s Digest, en

sus inicios de edición española, que la vocación de reportero se explica en

términos de genética, locura a contagiar y olvido de vida muelle. Algunos

solamente necesitan un cartón de Ducados. El periodismo, según Meneses,

es tarea de gente para la cual el mundo tiene un millón de puertas, y

el profesional tiene que buscar al menos la mitad para explicarle al vecino

lo aburrido de su entorno.

43


Sería inútil pretender recoger tanto tiempo y tantas cosas en el quehacer

de una rica existencia como la de Enrique Meneses Miniaty. Venturosamente

y en fecha no lejana abrió corazón y páginas de un libro que, para

los que bien le conocemos, integra su especial sentido vital, su limpieza

de corazón y de comportamiento, su calidad de español recio y sin etiquetar,

su enorme hondura de búsqueda del mundo que no vemos pero

que presentimos y el ejemplo escueto y real de ejercer una profesión

hermosa sin rozar divismo propio ni finalidad que no sea la de informar

a costa de riesgo y vocación irrenunciable.

Y en mi particular caso, a mi afecto de tantos años y de lealtades contrastadas

debo añadir un hecho que marcará para siempre nuestra hermanada

relación: por ti conocí, conviví y gocé, hasta su muerte que también fue

la mía, la vivencia de una mujer que durante 45 años me hizo comprender

que la vida con amor compartido es doble fortuna. Gracias por tantas

cosas, tantas lecciones, tantos recuerdos y tantas fidelidades, compañero,

desde aquel 14 de julio en que, afortunadamente, en España no era festivo.

Y así nos vimos y así nos vemos.

Hasta siempre.

6

44


Vicente R OMERO

Periodista y escritor

Enrique Meneses pertenece al reducido y excepcional grupo de periodistas

españoles que inventaron el oficio de enviado especial, en unos

tiempos difíciles para una profesión que necesita la libertad para ejercerse

plenamente.

Meneses y otros compañeros inolvidables supieron abrir caminos y enriquecer

con nuevas perspectivas el panorama de la prensa de entonces.

Años más tarde, su trabajo sigue siendo un ejemplo de buen hacer. Aquellos

reportajes que incitaron la vocación periodística de muchos —entre

ellas, la mía— continúan frescos, y me atrevo a decir que son mucho

mejores que la mayoría de los que hoy se realizan y emiten, pese a estar

hechos con mayor libertad, grandes medios técnicos y, sobre todo, contando

con una maquinaria de producción experta, es decir, con todo lo

que a Meneses le faltó. Pero demostró que la audacia y el talento son

capaces de imponerse sobre las limitaciones, y dejó trabajos magistrales

que no sólo se conservan en las hemerotecas y los archivos de TVE, sino

que permanecen en la memoria del público y pertenecen al mejor acervo

de nuestra profesión. Las crónicas de Oriente Próximo, desde aquel

primer viaje a Egipto, los reportajes de India, de Cuba o Estados Unidos,

fueron y siguen siendo modelos de género.

Enrique empezó muy joven y aún no se ha retirado. No lo hará nunca,

porque el periodismo forma parte de su personalidad, de sus más íntimas

señas de identidad.

6

45


a

Sir Alec Guinness. En 1957 ganó un Oscar al mejor

actor y un Globo de Oro por su interpretación en

El puente sobre el río Kwai.

46


a

Abd el-Krim, exiliado en El Cairo, recibió en

exclusiva a Enrique Meneses (1959).

48


a

Templo de Nefertari dedicado a Hathor, a pocos

metros del imponente templo de Abu Simbel, ambos

elevados para salvarlos de las aguas del lago Nasser,

que se convirtió en la presa de Sadd al Alí, más

conocida como presa de Asuán (1960).

50


a

Templo de Abu Simbel, construido por Ramsés II,

elevado 65 metros y recolocado, bloque a bloque, a

210 metros del agua para evitar ser tragado por la

gran presa de Asuán. Las fotos fueron tomadas en el

lugar original donde fue levantado (1960).

52


Annick D UVAL

Fotoperiodista, redactora jefe de Los Aventureros

E nrique es un hombre de retos, le estimulan. Para él no hay obstáculos

¡nunca!, porque como acostumbra decir, “¡ Se puede comer un salchichón

entero siempre que sea en rodajas!”. Es emprendedor, optimista,

absolutamente inmune al desánimo, considera que la vida es como una

sierra, con sus altibajos, y que después de la tormenta, lógicamente tiene

que salir el sol. Es tenaz pero pragmático “¡más vale equivocarse ahora

que tener razón dentro de 100 años!”, y como le brotan ideas sin parar no

tiene inconveniente en abandonar un proyecto para desarrollar otro que

le estimule más. No le importará la envergadura de la empresa porque

está convencido de que “¡no hay que reducir los gastos sino aumentar los

ingresos!”.

Con esta filosofía y esta creatividad desbordante ha conseguido lo que se

ha propuesto y ha sido todo en su profesión, pero casi siempre creando

él mismo sus propios puestos de trabajo, bien lanzándose con sus cámaras

por el mundo en busca de la información o ideando y dirigiendo programas

de radio, de televisión o revistas que han hecho época, o también

54


publicando una docena de libros y, por si a caso no fuera suficiente, ahora

reconvertido al periodismo digital.

En medio de todo esto, sabiendo subsistir con gran dignidad cuando le

venían mal dadas. Ésta es su gran fuerza, que además insufla a quien está

a su lado. Es una roca. Compartir su vida conlleva convertirse a su profesión,

con la suerte de tener el mejor maestro, porque domina todas las

facetas del oficio, tanto como periodista como empresario de prensa. ¡Es

algo impresionante!

Es un hombre de fuertes convicciones, pero independiente en sus ideas.

Ideológicamente no se ha casado nunca con nadie… ama demasiado su

libertad. Transgresor y clásico a la vez, pero siempre coherente, “¡Hay

que ser fuerte con los fuertes pero débil con los débiles!”. Es vehemente,

mordaz a veces, pero más tierno que nadie cuando se atreve a romper el

caparazón de su pudor.

Ante todo es noble, fiable y generoso... es un caballero.

6

55


a

La familia humana, foto tomada a unos 30 km de la

frontera entre Sudán y Uganda, cerca del puerto

fluvial de Nimulé. El hombre sólo se digna llevar

un par de azagayas y camina delante de la familia.

La mujer carga con el niño y los enseres de la casa.

El perro, el amigo del hombre, les sigue. La sombra

indica que caminan hacia el futuro (1956).

56


a

Una madre con su hijo en la región de Ecuatoria, en

el sur de Sudán (1956).

58


José Ángel E ZCURRA

Periodista y escritor

Director-fundador de la revista Triunfo

Tuve la fortuna de conocer a Enrique Meneses desde casi el principio de

su plural, incansable y audaz actividad periodística. Una vida profesional

que incluye en lo histórico un importante discurso testimonial: sus libros

y las diversas publicaciones que creó.

Contemplada su vida desde un hoy muy diferente que suele ignorar la

ejemplar existencia de personajes como Enrique Meneses, esenciales en

nuestra historia contemporánea, fascina transitar a través de sus crónicas,

también gráficas, por los incontables parajes recorridos por él en su

incansable polivalencia vital: desde Sierra Maestra, junto a Fidel Castro y

el Che, hasta el canal de Suez, donde Enrique asistió, y contó, al instante

crítico en que el mundo se asomó al abismo de un conflicto nuclear. Los

lectores de Meneses pudimos así conocer, con la límpida y austera verdad

de un insobornable sentido de la información periodística, los más complejos

acontecimientos ocurridos en el mundo.

Quisiera hacer hincapié en uno de los hechos que la intrepidez de Enrique

Meneses le llevó a la cúspide de su prestigio profesional: su entrevista

60


en Sierra Maestra con Fidel Castro al que acompañaba el Che y otros

legendarios personajes que lograron, siendo pocos, derrotar al ejército del

ex sargento y siniestro dictador Fulgencio Batista.

La entrevista, publicada en Paris Match, tuvo resonancia mundial y supuso,

en cierto modo, una bofetada profesional para el, hasta entonces, prestigioso

columnista y editorialista del New York Times, Herbert Matthews,

quien, tras entrevistar durante tres horas a Fidel el 17 de febrero de 1957,

no supo evitar ser manipulado por “el Comandante”, lo que le condujo

a dilapidar progresivamente su notoriedad profesional hasta, según aseguran,

perderla definitivamente.

Finalmente, deseo adherirme de corazón al justo homenaje que la Asociación

de la Prensa de Madrid dedica al ilustre periodista Enrique Meneses

en el 60 aniversario de su inicio en nuestra profesión y vocación.

6

61


a

Andrés Segovia fotografiado en casa del doctor

Castroviejo, en Nueva York. Obsérvense los dedos

del gran interprete (1963).

62


a

Anna Huntington, la escultora millonaria que

descubrió en España al joven Joaquín Sorolla y que,

con su marido Archer Milton Huntington, fundaron

el Instituto Español de Nueva York, en 1904. Anna es

autora de la estatua del Cid y de la antorcha de la

Ciudad Universitaria de Madrid (1963).

64


a

Charles Aznavour en Nueva York con una vista de los

rascacielos y del Empire State desde la ventana de

su hotel.

66


a

Charles Aznavour cantando en el Carneggie Hall de

Nueva York en 1963.

68


a

Momentos antes de ser coronado patriarca de los

Coptos, Kirillos IV reza en su humilde residencia.

70


Jesús G ONZÁLEZ-GREEN

Periodista de Los Reporteros, TVE

C on Enrique, uno de nuestros maestros en este arte de contar historias,

se comprueba que sus mil palabras envuelven tanto o más que sus muchas

imágenes de pionero; en su conversación van saliendo las situaciones más

divertidas, los rincones mas distantes y los personajes más llamativos, con

humor e interés en un ritmo endiablado.

Le interesa todo, ha vivido todo y ha adquirido esa capacidad de disfrutar

los sesenta intensos segundos que tiene cada minuto.

Sobre todo nos sigue haciendo vivir un buen rato cada vez que nos

encontramos con él.

6

72


Rosa J IMÉNEZ CANO

Periodista, El País.com

“Ayer, hoy, mañana y siempre: ¡Periodista!”

L legué al Congreso de periodismo digital de Huesca con la ilusión de

ponerme al día en tendencias, en saber qué vendrá dentro de nada en

Internet y ¡me quedé como estaba! Pero me traje algo más valioso: el

periodismo no lo hacen las herramientas, lo hacen los periodistas. Quise

conocer al más veterano del cartel, pero con un discurso más innovador,

con historias que parecían nuevas y era “de toda la vida”.

Descubrí que Enrique Meneses había hecho de todo en esta profesión,

pero seguía rodeado del halo de sincera modestia que sólo desprenden

los verdaderamente grandes. Estaba ante un todoterreno con la agilidad

de un pura sangre en un mismo ser.

No aprendí en Huesca nada nuevo, nada que no intuyese. Sólo me fui

con un resquemor: ¿Por qué nunca nos hablaron de uno de los más grandes

de nuestro periodismo en la facultad?

Otro día hablamos de sus memorias… y del veneno en forma de tinta, la

caza de momentos únicos, las tribus perdidas, las aventuras perdidas…

6

73


a

Salvador Dalí junto a un busto que le hizo un joven

escultor neoyorquino. El pintor catalán arrancó los

bigotes de bronce y colgó por el rabo a dos ratitas

blancas de laboratorio. La presencia de unos gatos

puso nerviosas a las ratitas y los bigotes no dejaron

de agitarse.

74


a

Caminando con Salvador Dalí por la Quinta

Avenida, repentinamente entrega un cuadro suyo

a dos señoras para que lo sujeten y se tira sobre

un abeto que estaba en la acera para ser recogido

por los servicios de limpieza, en enero de 1963.

“¡Han asesinado la Navidad!”, exclamó el artista.

76


a

Salvador Dalí en el estudio del célebre Richard

Avedon, mientras preparan unas fotos de las joyas

diseñadas por el artista ampurdanés.

78


a

Pablo Picasso visita a su amigo Luis Miguel

Dominguín en la habitación del hotel de Arles, poco

antes de la corrida. Lleva consigo un cachorro de

perro dálmata (1958).

80


Ramón L OBO

Corresponsal de guerra de El País

E nrique Meneses es uno de los más grandes. Por su extraordinaria

carrera como periodista, que se inició hace algunos años en Linares, el día

que Islero mató a Manolete y comprendió que con esa paga (150 pesetas

por 400 de gastos en taxi) no se podía hacer carrera en España.

Buscó fortuna en Egipto, donde se topó con la guerra del Canal de Suez

y su célebre viaje de El Cairo a Ciudad del Cabo, una extraordinaria

aventura que hoy sería imposible debido a guerras y guerrillas. De ahí

saltó a Sierra Maestra, donde fotografió a Fidel Castro y a Raúl, al Che y

a los demás “barbudos” que hacían la revolución desde las montañas.

Esas imágenes hermosas y únicas le consagraron para siempre, le situaron

entre los mejores, donde ha seguido y sigue, y que sea por muchos años.

Pero Enrique Meneses es inmenso, sobre todo, como persona y maravilloso

conversador. Ahí es imbatible.

6

82


Publio L ÓPEZ MONDÉJAR

Historiador de fotografía, académico de Bellas Artes

L o primero que uno percibe en Enrique Menees es su ternura. Una

ternura que se engasta muy bien en esa fuerza volcánica con la que ha

peregrinado por los caminos del mundo, buscando una brizna de verdad

y de vida.

Fraterno, cordial, insobornable, se lleva mal con las tablas de logaritmos

y sólo entiende de asuntos del corazón. La desgracia lo tiene crudo con

este Meneses de pedernal y de espigas, excesivo en sus plurales generosidades,

arbitrario y contradictorio, como le gustaban los hombres a

Unamuno, otro que tal.

Enrique es uno de nuestros más grandes periodistas, un clásico que goza

de muy buena salud, un verdadero maestro al que debemos exclusivas

legendarias, que ya han pasado a la historia del periodismo. Del periodismo

escrito y del periodismo gráfico, no conviene olvidarlo. Como

Walter Benjamín, nunca buscó el prestigio de la fama, el dinero o el éxito.

Sólo le interesó la vida, el caudal de la vida.

83


Hoy, más sabio que nunca, de vuelta de todos los caminos, sólo quiere

que le quieran. Pero siempre tendremos un sentimiento de deuda con

él, que te regala sin medida su talento, su alegría, su rebeldía inagotable,

su generosidad, su fuerza. Por mucho que uno le dé, él siempre te dará

más. Indotado para el halago, la sumisión y el sometimiento, es un volcán,

un huracán de aire fresco, un hermano fieramente humano que nos

permite tener aún fe en esta profesión nuestra llena de canallas, logreros

y arribistas.

6

84


Manu L EGUINECHE

Periodista y escritor

E nrique es un tío fabuloso. Yo siempre lo he citado porque siempre fue

un ejemplo, no sólo en aquella época, tan remota, de tantas dificultades.

Yo que soy un vasco tímido, me transfiguraba al ver que Enrique ya

había abierto brecha allí, en Sierra Maestra, y en todas sus otras aventuras

africanas.

Me emocionaba ver la facilidad con que hacía todo. Me parecía un milagro

su trabajo como corresponsal para Paris Match en todos los frentes, en

Egipto y Oriente Próximo. Más tarde, ése fue el destino para un grupo

de jóvenes periodistas que empezábamos entonces.

Pero lo que realmente fue inimitable fue su trabajo en Cuba. Lo de Sierra

Maestra, no es un reportaje más… es historia. Igual de admirable me

parece hoy en día su paso del paleolítico superior al mundo digital, que

domina con la misma maestría.

6

85


a

Un grupo de ismaelíes, fieles al Aga Khan, acuden

a Asuán para asistir al traslado de su máxima

autoridad religiosa al mausoleo especialmente

construido en la orilla oeste del Nilo (1958).

86


a

Fabiola y Balduino aparecen en el balcón del palacio

de Laeken de Bruselas, después de regresar de la

catedral (15 de diciembre de 1960).

88


a

La familia real griega, fotografiada en exclusiva en

el palacio de Tatoï, cerca de Atenas, poco antes de la

boda de Sofía con el entonces príncipe de España,

don Juan Carlos.

90


a

Joao Gilberto, el creador de la bossa nova,

se prepara para un concierto en Nueva York.

Anímicamente estaba destrozado por el abandono

de su mujer, Astrud, que le dejó por el músico

Stan Getz.

92


Gerardo O LIVARES

Periodista y cineasta

T enía 18 años cuando me cayó en las manos su libro Robinsón en África.

Al terminar de leerlo fui corriendo a mi padre para decirle que ya sabía

lo que quería ser de mayor: “Papá quiero ser como Enrique Meneses”.

Él es el culpable de que lleve 16 años viajando por el mundo con una

cámara al hombro.

Gracias por todo lo que me has enseñado, maestro.

6

94


Rosa M.ª C ALAF

Periodista, corresponsal en Asia para TVE

C uando hace unos días me contabas en un correo que sobrevolaste el

estrecho de Ormuz en una avioneta pilotada por el hermano del Sha, en

tiempos del televisivo Los reporteros, y me señalabas la creciente insensatez

de Bush y me ayudabas a reflexionar sobre los actuales equilibrios

del general-presidente de Pakistán… pensaba lo que siempre pienso al

comunicarme contigo: !que no puedo creerlo: tú y yo intercambiando

amistad y pensamientos! Yo te seguía, boquiabierta entonces, con el

entusiasmo del aprendiz, y me aprovecho, ávida ahora, de tu generosidad

con el aprecio de la madurez. Tu prosa inteligente y clara, tus opiniones

directas, tu mirada hacia todo aquello ante lo que la mayoría aparta la vista,

ha creado un periodismo de marca, memorable y valiente. Las presiones

—incluso hasta las amistosas— de los gobiernos, las exigencias de los

índices de audiencia o de la cuenta de resultados, la búsqueda, en suma,

de beneficios por encima de todo lo demás, esta amenazando la libertad

y los valores, dejando a las gentes, cada vez peor informadas y más

indefensas ante los poderes. En el complicado día de hoy, un periodismo

de calidad que escudriñe, comprenda y explique es más necesario que

nunca. Continúa atento y no te alejes del teclado ni un minuto, maestro.

Los periodistas y los ciudadanos contamos con ese trabajo tuyo, que es,

además, tu vida. Necesitamos tu relato de la realidad en este mundo de

ficción. 6

95


a

Alfred Hitchcock, junto a “Tippi” Hedren, en la

presentación de la película Los pájaros (1963).

96


a

El presidente Kennedy pronuncia un discurso en

la gala que celebraba la cesión del Museo del

Louvre— por primera vez en la historia— del cuadro

Mona Lisa (La Gioconda), que vino acompañado por

André Malraux, ministro de Cultura francés, a bordo

del France, el mayor paquebote del mundo en aquel

entonces.

98


a

Jackie Kennedy —que lució un peinado renacentista

a juego con la pintura de Leonardo da Vinci— en la

gala ofrecida a Mona Lisa y al ministro de Cultura

francés, André Malraux (1962).

100


101


a

Nikita Jrushchov —al lado, su esposa Nina—

pronuncia unas palabras al llegar a la estación de

ferrocarril de Viena en su encuentro en junio de

1961 con John F. Kennedy.

102


103


a

John F. Kennedy intenta llevarse a Jackie —que

charlaba con el público en la puerta de la catedral

de Viena— para no hacer esperar al obispo que

oficiaba la misa de 12 (1961).

104


105


a

La Begum, Miss Francia 1927, llamada “Omo Habiba”

(Madre Querida), viuda del Aga Khan, preside el

cortejo que lleva los restos del líder espiritual hasta

el mausoleo construido en la orilla occidental del

Nilo, en Asuán (1958).

106


107


a

Lyndon B. Johnson, presidente de Estados Unidos en

1964, inaugura la Feria Internacional de Nueva York.

108


109


Luis P ANCORBO

Periodista y antropólogo, director de documentales

P ocas personas han podido escuchar los tambores de Mengo. Enrique

Meneses no sólo los oyó sino que fue huésped del rey ugandés Fredy

Mutesa II y conoció los lugares menos transitados de África mucho antes

que casi todos. Y supo observar personas y personajes, y el revés de la

trama, en muchos lugares del mundo. Llegó a sitios, por ejemplo a Sierra

Maestra, antes de que fuesen noticia de las que hacen historia.

Dueño de una perspicacia a prueba de mediocridades y dictaduras, de

idiomas bien aprendidos antes de que se estilara su barrunto, y de “savoir

faire” en tantos terrenos, Enrique Meneses ha llevado el reportaje internacional

a una altura infrecuente. Y lo ha plasmado en todos los medios

y formatos periodísticos. Y en libros memorables por su humor, anticipación

y comprensión como África de Cairo a Cabo.

6

110


Emilio P OLO

Periodista, reportero gráfico y profesor de cine y televisión

C ompañero de aventuras desde hace 35 años, recorrimos varios países

árabes trabajando para TVE. Me fascinó su dominio del mundo árabe. Su

flema en momentos difíciles hizo más llevaderas las peripecias, de las que

después nos reímos. Nuestras charletas han sido inolvidables. Sorprende

su extraordinaria memoria en sus narraciones, ricas en detalles, fechas,

nombres y apellidos de cada individuo. Es tan peculiar contador de historias

que me parece mentira haber sido coprotagonista de muchas de

ellas. Sorprendido de no recordar tantos detalles, aunque doy fe de que

no exagera los hechos.

Enrique ha sido y es amigo, generoso y leal. Desarrolló una filosofía

particular de la vida “vivir el aquí y ahora”, y es consecuente con ella.

Admiro cómo se enfrenta, audaz, al dolor, y como si no existiese, sigue su

vida como siempre, con proyectos y más proyectos.

6

111


a

La actriz María Cuadra se asoma a la ventana de

un granero en Palos de Moguer en un momento de

descanso del rodaje de Platero y yo (1964).

112


113


a

El actor americano Mel Ferrer caracterizado de

El Greco, en la ciudad de Toledo (1966).

114


115


Miguel de la Q UADRA SALCEDO

Reportero de A toda plana y Los reporteros

Creador de La ruta Quetzal

E l padre de Enrique Meneses legó a sus hijos el oficio del periodismo. En

aquel tiempo, los hermanos Meneses eran los mejores, con diferencia.

Enrique buscó la aventura en Egipto y se encontró con la aventura de

Fidel Castro en Sierra Maestra. Ningún periodista español lucía con sus

reportajes en revistas extranjeras.

Fue pionero de la televisión en A toda plana y juntos trabajamos en Los

reporteros, de TVE.

Nos enseñó y aprendimos de él cosas que no se sabían en España.

Ha sido un maestro y es un lujo estar a su lado.

6

116


Javier R EVERTE

Periodista, escritor y viajero

E nrique Meneses representa un periodismo, como Manu Leguineche

y otros cuantos, nacido en el mejor de todos los periodismos: el reportaje,

un género que un buen número de empresas quiere olvidar. El suyo,

como el de otros como él, es el periodismo de siempre: el de la voz de

la gente, el del testimonio, el de la vida. El periodismo que volverá sin

remedio, salvo que las empresas quieran arruinarse.

6

117


a

Mohamed Alí (Cassius Clay), en los tiempos en que

era campeón del mundo de los pesos pesados. Aquí

le vemos en el sótano del bar Take 3, recitando sus

poesías ante una audiencia de habituales del Village

neoyorquino (1963).

118


119


a

Mona Lisa, escoltada por dos marines, en la National

Gallery de Washington frente a un público curioso

por la expectación que levantó la llegada de la obra

de Leonardo da Vinci (1962).

120


121


Gervasio S ÁNCHEZ

Fotoperiodista, corresponsal de guerra

“Enrique Meneses, el pura sangre del periodismo español”

E nrique Meneses es uno de los mejores reporteros que ha dado este

país en toda su historia. Hace 77 años su nacimiento coincidió con el

crack bursátil de 1929.

Hace 60 años cubrió la muerte de Manolete con apenas 17 años.

Hace 55 años atravesó toda África de El Cairo a El Cabo en busca de una

belleza nilótica que había visto en una revista.

Hace 51 años cubrió magistralmente la guerra del Canal de Suez en la

que murieron varios ilustres periodistas y fotógrafos, como Jean Roy y

David Seymour, uno de los fundadores de la agencia Magnum.

Hace 50 años se encontró con Fidel Castro y Che Guevara en Sierra

Maestra. Sus reportajes en Paris Match sobre aquellos revolucionarios barbudos

son parte de la historia del periodismo.

Hace 45 años llegó a Nueva York coincidiendo con la crisis de los misiles

en Cuba, fue testigo de la Marcha de la Libertad y fotografió el

122


acto de inscripción de la primera estudiante negra en una universidad

estadounidense.

Hace 40 años dirigió la revista Cosmópolis acompañado por las mejores

plumas de la época.

Hace 35 años formó parte del equipo de Los reporteros, un clásico de la

historia de la televisión.

Hace 15 años llegó a Sarajevo en pleno cerco salvaje.

Sus reportajes en Paris Match ayudaron a salvar a Abu Simbel, los impresionantes

templos del sur de Egipto. Entrevistó a Abdel Krim —a quien

su padre había combatido—, a los reyes Faisal II de Arabia Saudí y Husein

de Jordania y al Dalai Lama —en seis ocasiones—; conoció a Piccaso,

Dalí y Luis Miguel Dominguín, y fue testigo de la boda grecoespañola

de los actuales reyes.

Su libro de memorias Hasta aquí hemos llegado (Ediciones del Viento, 2006)

es, sin duda, el mejor que he leído en muchos años y debería formar parte

de los planes de estudios en la universidades y masters de periodismo.

El texto, escrito con gran brillantez y un ritmo endiablado, penetra en un

pozo de sabiduría sin fondo que te atrapa hasta su última línea.

123


Pero si hacemos una encuesta entre los jóvenes estudiantes de periodismo

será difícil encontrar a alguien que sepa quién es Enrique Meneses. Si

nos acercamos a las redacciones, quizá algún veterano comentará: “¡Pero

todavía está vivo!”. Tampoco ha tenido suerte en el frecuente reparto de

premios. Sorprende que apenas reciba invitaciones para explicar su visión

del periodismo puro, cuando es difícil encontrar a alguien que transmita

mejor sus experiencias.

Bendita profesión que tantas veces exalta a los periodistas mediocres y a

los trinchados en la rueda del poder mediático y olvida a los verdaderos

pura sangre.

6

124


Fernando S ÁNCHEZ DRAGÓ

Periodista y escritor

¿ Meneses? Uno de los míos. O yo de los suyos. Tanto monta. La vida

es el arte del encuentro y los amigos se hacen en el camino. Ahora, todo

es turismo: la mayor catástrofe de la historia universal. Viajeros, quedan

pocos. Con Meneses termina una época del periodismo, de la aventura

y de la libertad.

6

125


a

Nasser recibe en El Cairo al joven príncipe marroquí

que, años más tarde, sería el rey Hassan II de

Marruecos.

126


127


a

De izquierda a derecha: Jawaharial Nehru,

Indira Gandhi, el presidente Rajendra Prasad y

Nikita Kruschev, en visita oficial a la India (1960).

128


129


a

Odón Alonso, director de orquesta, en su habitación

de hotel en Manhattan, contempla la calle con el

panorama de ventanas de un edificio vecino.

130


131


a

La reina Federica y su hija, la princesa Sofía, de

compras en París con vistas a su cercana boda con

don Juan Carlos.

132


133


a

En un taxi parisino, los actores Sal Mineo y

Jill Hayworth, protagonistas con Paul Newman de la

película Exodus (1960).

134


135


a

Doña Sofía de Grecia, en un salón del palacio de

Tatoï, cerca de Atenas.

136


137


a

Con una linterna, fotografía de unas muchachas de

la tribu Tarú, en la selva del Bankatti, cerca de la

frontera indonepalí.

138


139


a

Los pastores vascos tuvieron siempre cuota especial

para ir de ovejeros a Idaho y Nevada. Es célebre

su manera de castrar los machos con los dientes y

de cocinar por la noche un plato de criadillas en la

llanura donde acampaban.

140


141


Jesús T ORBADO

Periodista, escritor, premio Planeta 1976

E nrique Meneses suele mostrarse muy orgulloso de sus fotografías,

pero creo yo que no es porque tengan el ángulo, el enfoque o la dirección

de la luz oportunos, sino porque demuestran que él estaba allí, que

era el testigo, quien lo vio todo, que era un periodista. Ese orgullo por

tarea tan visible hace con frecuencia que palidezca, incluso ante él mismo,

su categoría de periodista total y, muy especialmente, su cualidad y sus

dones de contador de historias, de escritor. Claro, Enrique ha hecho tantas

cosas, ha sido tantas cosas. Desde tahúr adolescente hasta aventurero

del Nilo. Conviene leer sus muchos libros para saber hasta qué punto el

escritor —y el hombre— superan al estupendo fotógrafo. Compendio de

correrías, de venturas y desventuras, de gentes que conoció y hazañas a

las que se asomó, de su optimista y jovial relación con la vida es el último

y estupendo libro publicado, Hasta aquí hemos llegado. En él se demuestra,

sí, lo muy lejos que ha llegado… y también los muchos amigos que ha

sabido reunir a su alrededor.

6

142


Alberto V ÁZQUEZ FIGUEROA

Escritor, periodista y viajero

C uando era niño soñaba con ser aventurero; cuando era muchacho

soñaba con ser periodista; cuando me hice hombre soñaba con ser

corresponsal de guerra; cuando era corresponsal de guerra soñaba con

ser escritor, y cuando conocí a Enrique Meneses comprendí que lo que

yo siempre había soñado era ser como Enrique Meneses.

6

143


a

Fidel Castro se vuelve al alcanzar la cima. Enrique

Meneses disparaba su cámara para tomarlo de

espaldas. La foto se convierte en un símbolo del

“hombre de la Sierra Maestra”.

144


145


a

En un bohío, Fidel redacta un mensaje a la luz de una

vela que sujeta una guajira. El tiempo de exposición

fue de 60 segundos, sin flash.

146


147


a

En un momento del combate de Pino del Agua, Fidel

Castro se retira de la primera línea y, en medio de la

densa niebla, sentado sobre un tronco abatido, fuma

mientras reflexiona.

148


149


a

Fidel Castro, de espaldas, no repuesto todavía de su

estado febril, cruza a caballo el río Yara.

150


151


a

En un momento de descanso, apoyado en un saco de

yuca, Fidel Castro lee Kaputt, de Curcio Malaparte.

152


153


a

Primer disparo al amanecer del 14 de febrero de

1958. Fidel Castro inicia el combate de Pino del

Agua. Tiene un centenar de hombres, y la posición

enemiga, cerca de 2.000.

154


155


a

A lo largo de la primera jornada de combate,

Fidel Castro envía un mensaje al comandante de

la guarnición de Pino del Agua pidiéndole que se

rinda. De pie, tras él, Humberto Sorí Martín, el mejor

abogado de Cuba, redactor de la reforma agraria.

Poco después de la victoria, Fidel da orden de que

lo fusilen.

156


157


a

Sentado en el suelo, Fidel Castro explica a su

hermano Raúl (con gorro de trampero) cómo debe

organizar el nuevo frente de la Sierra del Cobre, que

se abrió pocos días después y permitió cortar la isla

en su tercio oriental con la capital de Santiago de

Cuba.

158


159


a

Fidel Castro se dispone a saltar de una roca a otra

para cruzar el río Yara. Detrás le sigue Celia Sánchez

y Vilma Espín (Deborah).

160


161


a

De izquierda a derecha, Fidel Castro, su hermano

Raúl y Enrique Meneses (diciembre de 1957).

162


163


a

En primera línea de fuego, durante el combate de

Pino del Agua, Fidel Castro, Che Guevara y Camilo

Cienfuegos (arriba a la derecha) escuchan las

informaciones de “Maracaibo”, un explorador que

regresa de las Iíneas enemigas.

164


165


a

Ernesto Che Guevara llega a lomo de mulo al bohío

donde Fidel Castro le espera para la cena de fin de

año (1957).

166


167


a

Los ataques aéreos fueron frecuentes durante el

combate de Pino del Agua. El mejor refugio era

parapetarse detrás de un árbol y utilizarlo según

el ángulo del ataque. Vemos a Cecilia Sánchez y al

mulato Juan Almeida.

168


169


a

Celia Sánchez, secretaria de Fidel e historiadora

de la Revolución, junto a Vilma Espín, jefa de la

resistencia santiaguera y mujer de Raúl Castro.

Fallecida el 18 de junio de 2007.

170


171


a

Casado con tres hermanas a la vez, Crescencio

Pérez, llega a caballo al campamento de Fidel

y es saludado por sus hijos. Sin este hombre, la

revolución no habría sido posible: su ayuda a los

supervivientes del desembarco de Granma fue

decisiva.

172


173


a

Raúl Castro, con sombrero a lo “Indiana Jones”,

charla con un guajirito. Desde los tiempos de

España, Sierra Maestra fue siempre un nido de

rebeldes.

174


175


Testimonios:

Sandra B ALSELLS

Javier BAULUZ

Rafael B ORRÀS

Diego C ABALLO

Ángel C ARCHENILLA

Juanma C ASTRO PRIETO

Juan A. de C EBALLOS

Vicente R OMERO

Annick D UVAL

José Ángel E ZCURRA

Jesús G ONZÁLEZ-GREEN

Rosa J IMÉNEZ CANO

Ramón L OBO

Publio L ÓPEZ MONDÉJAR

Manu L EGUINECHE

Gerardo O LIVARES

Rosa M.ª C ALAF

Luis P ANCORBO

Emilio P OLO

Miguel de la Q UADRA SALCEDO

Javier R EVERTE

Gervasio S ÁNCHEZ

Fernando S ÁNCHEZ DRAGÓ

Jesús T ORBADO

Alberto V ÁZQUEZ FIGUEROA

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