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REVISTA JMV 87 - Juventudes Marianas Vicencianas - Juventudes ...

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el Evangelio<br />

es la Verdad<br />

que necesita<br />

ser proclamada<br />

LA GRAN<br />

VERDAD


Equipo de Redacción:<br />

P. Óscar Muñoz, C.M.<br />

Sor Isabel Mª Higueras, H.C.<br />

Maria del Carmen Navarro<br />

Manuel Martín<br />

Laura Mao<br />

Rosa María Calderón<br />

Sor Marina Gil, H.C.<br />

José Luis López, C.M.<br />

Diseño y Maquetación:<br />

Manuel Martín<br />

Redacción y administración:<br />

José Abascal, 30<br />

28003. Madrid<br />

Teléfono: 91 445 35 22<br />

Fax: 91 444 30 19<br />

e-mail: jmv@planalfa.es<br />

Web: www.jmve.org<br />

Depósito legal:<br />

M-16.289-1992<br />

ISSN:<br />

1139-6725<br />

Fotomecánica e impresión:<br />

Campillo Nevado, S.A.<br />

Suscripción:<br />

4 números anuales:<br />

2<br />

91<br />

octubre 2011<br />

12 euros<br />

Carta del Director<br />

La verdad no está de parte<br />

de quien grite más<br />

P. Óscar Muñoz Ruiz, C.M.<br />

La verdad es que no sabía como comenzar esta carta dirigida a todos aquellos que recibís<br />

la revista de <strong>JMV</strong>, pero pensándolo detenidamente me dije: saluda como lo harías con una<br />

carta a la familia.<br />

Hola a todos:<br />

Antes de nada quisiera presentarme, soy el P. Óscar Muñoz Ruiz, cm de la Provincia de<br />

Barcelona, aunque creo que con la entrevista, ésa que tanto les gusta a los de la revista<br />

para los nuevos fichajes, podréis tener un poco más de referencias sobre mi persona. Comenzamos<br />

el curso con nuevo Director, aunque no nuevo en <strong>JMV</strong>, ya que me formé en la<br />

Asociación y siempre he estado muy ligado a <strong>JMV</strong>.<br />

Quisiera aprovechar para dar las gracias, como hice en el relevo que tuve en agosto, en<br />

plena JMJ, a todos los que han confiado en mí para desempeñar este servicio dentro de<br />

la Asociación y, cómo no, agradecer al P. Juan José González toda su dedicación durante<br />

estos ocho años, por su trabajo y por potenciar la Nota Misionera en los jóvenes. Gracias,<br />

P. Juanjo, por todo este tiempo entregado al servicio de <strong>JMV</strong>.<br />

Después de hechas las presentaciones, toca ponernos en marcha. Comienza un nuevo<br />

curso, nuevas expectativas, nuevas ilusiones y sobre todo nuevas oportunidades que se<br />

nos dan para poder seguir avanzando en nuestra vida de fe.<br />

Después de un verano con mucha vida, en el que el EJV y la JMJ han sido los grandes protagonistas,<br />

toca hacer balance de todo lo vivido y poder ver, en particular y desde el grupo<br />

y la comunidad, qué ha supuesto para cada un@ esa experiecia y cómo vamos a transmitir<br />

ese nuevo impulso que han podido suponer las jornadas en Madrid.<br />

El P. Gregory Gay, en la última carta dirigida a la Familia Vicenciana, nos anima a que seamos<br />

capaces de reflexionar sobre los frutos que hemos podido percibir en todo lo que los<br />

vicencianos hemos vivido en este periodo de tiempo: los 350 años de la muerte de San Vicente<br />

de Paúl y Santa Luisa de Marillac, el EJV y la JMJ. Estos acontecimientos han sido momentos<br />

importantes para la Familia Vicenciana, todos ellos nos han hecho recordar que en<br />

todo el mundo el carisma vicenciano sigue vigente y tiene mucho que decir a la sociedad<br />

y a la Iglesia.<br />

Como nos diría Jesús, es momento de bajar del Tabor para ponernos a trabajar en nuestro<br />

día a día, en lo cotidiano. Cuando tenemos experiencias en las que nos llenamos de<br />

todo lo que Dios quiere otorgarnos, cuando tenemos espacios donde encontrarnos con<br />

él, cuando podemos compartir nuestra fe sin miedos ni máscaras, cuando dejamos espacio<br />

para que nos llene de vida, la Vida (con mayúsculas) se puede transmitir en nuestra<br />

cotidianidad.<br />

Este año tenemos un reto por delante, el lema:<br />

“Gritemos la gran verdad” nos impulsa a no quedar<br />

pasivos, nos hace una llamada a la reflexión<br />

personal. La frase del título es de Tagore* y nos<br />

recuerda que no por gritar mucho tendremos más<br />

razón.<br />

El año pasado se nos pedía ir entrando en el misterio<br />

de Cristo sumergiéndonos cada vez más en<br />

él, en su mensaje, en su Palabra. Este año se nos<br />

pasa el testigo, somos cada uno de nosotros los<br />

que hemos de seguir su misión y responder a su<br />

envío: “Id por todo el mundo y predicad la Buena<br />

Noticia” (Mc 16,15).<br />

Desde este ámbito, os animo a vivir el lema de este<br />

año, siendo testigos de Jesús: Camino, Verdad y<br />

Vida, en todos los ámbitos de la Asociación, motivando<br />

los momentos de oración, de catequesis y<br />

de servicio en los Centros; renovando con frescura<br />

y dinamismo los Encuentros tanto Diocesanos<br />

como Provinciales y motivando a la experiencia<br />

siempre rica y motivadora que son los Encuentros<br />

Nacionales. Si sentimos esa llamada de Jesús a<br />

mostrar con nuestra vida el Evangelio, no podremos<br />

quedarnos tranquilos y de brazos cruzados.<br />

Jesús nos llama a transmitir de palabra y de obra<br />

su mensaje gritando la gran Verdad del Evangelio,<br />

siendo firmes en la fe y mostrando que el carisma<br />

vicenciano es un estilo de vida válido para nuestra<br />

sociedad actual. Por lo tanto, éste va a ser un año<br />

de tomarnos el pulso, de ver hasta dónde vamos<br />

conociendo a Jesús, cómo vamos saboreando su<br />

Evangelio, no para saberlo intelectualmente, sino<br />

para vivirlo y que esa experiencia, esa vida, se<br />

pueda transmitir en todo lo que hagamos. Por eso,<br />

durante el curso, mira en tu interior y pregúntate:<br />

para gritar la gran Verdad, ¿puedo decir que estoy<br />

conectad@ de verdad a Cristo?<br />

*Filósofo Hindú (Calcuta 1861-Santiniketan 1941)<br />

la imagen<br />

3


a fondo<br />

El Evangelio<br />

es la Gran Verdad<br />

que quiere<br />

ser proclamada<br />

Cuando recordamos la naturaleza de <strong>JMV</strong> y las Notas que<br />

hacen posible un Estilo de Vida determinado para la Asociación,<br />

podemos entrever que en el fondo e implícitamente<br />

hay un común denominador que es el anuncio del<br />

Evangelio como Buena Noticia para esta sociedad y momento<br />

histórico que vivimos. Los jóvenes (Nota Laical) en<br />

comunión con la Iglesia (Notas Eclesial y Mariana), son enviados<br />

a anunciar el Evangelio (Nota Misionera) a los pobres<br />

y a todos, especialmente a los que no lo conocen<br />

(Nota Vicenciana).<br />

Desde aquí quizás podamos entender también que como<br />

joven vicenciano si estás leyendo estas líneas es porque<br />

has unido tu historia a una historia más larga, que viene<br />

desde 1830, y que ha sido realizada además por otras muchas<br />

personas: es la historia de <strong>JMV</strong>. Pero quizás es mejor<br />

que te sitúes un poco más atrás, aproximadamente en la<br />

época de San Vicente de Paúl (año 1600, por ejemplo) y<br />

vayas conociendo desde el corazón cómo se van fraguando<br />

en tu vida las palabras que fueron el lema de este<br />

gran santo: “EL ESPÍRITU DEL SEÑOR ESTÁ SOBRE MÍ, ME<br />

HA ENVIADO A ANUNCIAR LA BUENA NOTICIA A LOS PO-<br />

BRES”.<br />

Que esta breve reflexión nos ayuden a descubrir esa gran<br />

Noticia que tiene que ser revelada en este Curso Pastoral<br />

y que descubramos también que las palabras: “El Espíritu<br />

del Señor está sobre mí, me ha enviado a gritar la Gran Verdad…”<br />

están dichas para mí y que soy capaz de hacerlas<br />

realidad en mi vida.<br />

Me ha enviado…<br />

Recuerdo que hace unos años leí que si pudiéramos poner<br />

sentados en una misma sala a todos los personajes que<br />

aparecen en la Biblia y les pidiéramos que se pusieran de<br />

pie los que hayan vivido estas palabras “el Señor me ha enviado”,<br />

una gran mayoría se pondría de pie.<br />

Abraham: “Ve a la tierra que yo te mostrare” (Gen 12, 1).<br />

Moisés: “Ve, yo te envío al Faraón” (Ex 3,10).<br />

Gedeón: “Vete con esta fuerza que tienes y salvarás a Israel”<br />

(Jue 7,9).<br />

4 5


a fondo<br />

Samuel: “Voy a enviarte a Jesé de Belén” (1 Sam 16,1).<br />

Isaías: “Ve y dile a ese pueblo” (Is 6, 9).<br />

Jeremías: “Ve y grita a los oídos de Jerusalén” (Jer 2,1).<br />

Jonás: “Levántate vete a Nínive” (Jon 1, 2).<br />

Oseas: “Ve, tómate una mujer dada a prostitución” (Os 1,2).<br />

<strong>JMV</strong>: “Ve y anuncia el Evangelio de Jesús, grita la Gran Verdad”<br />

(Lema Curso 11/12)<br />

Además, en todos los casos, hay algunos inconvenientes<br />

muy claros porque ninguno de estos personajes recibió<br />

una explicación convincente aparte del “conmigo” y de la<br />

promesa de que va a ser Dios mismo quien lo haga o lo diga<br />

por ti. La experiencia es que nunca se arrepintieron de<br />

aceptar el reto de futuro que suponían esas palabras.<br />

Algunas veces nos creemos privilegiados o enviados pensando<br />

que uno ha sido escogido por sus propios méritos, o<br />

al contrario, ser enviado sabiendo que ha sido escogido a<br />

pesar de… Es muy diferente sentirse enviado, orgulloso de<br />

sus propias capacidades, que sentirse enviado agradecido<br />

porque a pesar de… se han fiado de ti. Y esta experiencia<br />

la viven muchos hombres y mujeres, tras su encuentro con<br />

Jesús.<br />

Por eso debemos sentirnos unidos a tantos y tantas que<br />

como tú podrían decir: Me ha enviado. ¿Pero cómo quieres<br />

situarte ante el envío, desde tus méritos o agradecido<br />

por haber sido escogido a pesar de…? Lo importante es<br />

que al sentirse mirado con misericordia se puede vivir el<br />

envío desde un agradecimiento gozoso y cuando uno se<br />

siente agradecido por algo o por alguien seguro que se<br />

lanza ligero a “gritar la Gran Verdad”.<br />

… a gritar la Gran Verdad<br />

Si nos preguntamos ahora cuál es la Gran Verdad que debemos<br />

anunciar, podría equivaler a preguntarnos: ¿qué es<br />

evangelizar? Vamos directamente al Evangelio de Marcos<br />

(Mc 6,53-56):<br />

“Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret y<br />

atracaron. Apenas desembarcaron, le reconocieron en seguida,<br />

recorrieron toda aquella región y comenzaron a<br />

traer a los enfermos en camillas adonde oían que él estaba.<br />

Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas,<br />

colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que to-<br />

caran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron<br />

quedaban salvados”.<br />

El texto nos recuerda que enseguida “le reconocieron”, y<br />

esto nos da una imagen de que es posible que al menos<br />

previamente tenían conocimiento de Él o que ya habían vivido<br />

un encuentro con Él, se habían sentido transformados<br />

por Él. Nosotros, de igual manera hoy, somos los que<br />

hemos vivido el encuentro con Él y nos hemos sentido<br />

transformados. Pero el Evangelio nos dice que el reconocerle<br />

no es sólo haber vivido ese encuentro, sino que es necesario<br />

reconocer su presencia cada día. Si no se da este<br />

reconocimiento diario en tantas cosas y personas, difícilmente<br />

se va a dar la obra de la evangelización. En tu vida,<br />

la catequesis ha debido ser ese camino que te haya ayudado<br />

a reconocer la presencia de Jesús. Me imagino que al<br />

pensar en la catequesis evocas además rostros concretos<br />

de personas, amigos, experiencias, grupos, encuentros,<br />

convivencias, campamentos y otras muchas más realidades,<br />

pero ¿todas ellas te han ido ayudando a reconocer la<br />

presencia de Jesús?<br />

Ahora damos un paso más y nos damos cuenta que hasta<br />

aquí el Evangelio sólo ha pronunciado el verbo “reconocer”.<br />

Aquellos hombres reconocieron a Jesús pero, a continuación,<br />

aquellos hombres recorren todos los lugares<br />

anunciando que Jesús está allí. Reconocer y vivir a Jesús<br />

entre nosotros no es para quedarse toda la vida con Él sino<br />

para salir, para recorrer, para encontrarse con toda la<br />

gente. La pregunta podría ser ¿para qué? Y responde el<br />

Evangelio: “…y comenzaron a traer a los enfermos en camillas<br />

adonde oían que él estaba”. Ya está respondida la<br />

pregunta: para traerlos junto a Jesús. Esa es la tarea del<br />

que aprendió a reconocerlo en la catequesis y lo vive cercano<br />

en la vida, traer a otros hasta Jesús para que experimenten<br />

su sanación, es la tarea de la misión y es la Buena<br />

Noticia (Evangelio) que hay que gritar. Con tres verbos desgranados<br />

en este relato, el evangelista Marcos, nos ha contado<br />

lo que es el proceso de la evangelización: reconocer<br />

(catequesis), vivir (pastoral), recorrer y traer (misión). Y<br />

además deja claro quiénes son los primeros destinatarios<br />

de esta tarea: los más necesitados, los más pobres.<br />

Iluminados por este capítulo del Evangelio de Marcos, debemos<br />

tomar el reto entre nuestras manos para afrontar<br />

que esta Buena Noticia ha de ser proclamada con fuerza<br />

en una sociedad que los expertos llaman secularizada y pluralista,<br />

pero sobretodo hay que encontrar la palabra adecuada<br />

y el tono que le conviene a esa Buena Noticia para<br />

anunciarla con sencillez de modo que todos la puedan entender.<br />

En los años posconciliares en esto se centró la cuestión del<br />

anuncio, que abarcaba tanto el contenido del mensaje<br />

como la manera de presentarlo, hasta llegar incluso a afirmar<br />

que todo la actividad y todo el ser de la Iglesia, es<br />

decir, su identidad más profunda y esencial es el anuncio<br />

del Evangelio . Y lo hace, lo debe hacer, con sus palabras,<br />

con sus obras, con su ser. Porque la acción evangelizadora<br />

“no tiene pleno sentido, más que cuando se convierte en<br />

testimonio, provoca la admiración y la conversión, se hace<br />

predicación y anuncio de la Buena Nueva” (EN 15). O dicho<br />

de otra manera podemos hablar de evangelización cuando<br />

el Evangelio es anunciado, testimoniado y percibido como<br />

El anuncio de Jesucristo,<br />

como Evangelio,<br />

es ineficaz si no va acompañado<br />

de testimonio<br />

verdadera “Buena Noticia”, como “fuerza para vivir” y<br />

como “sentido de la vida”.<br />

El anuncio de Jesucristo, como Evangelio, resultaría ineficaz<br />

si no va acompañado del testimonio. Y esto es un dato<br />

constante a lo largo de la historia de la experiencia cristiana.<br />

Y los cristianos tenemos que presentarnos en el<br />

mundo diciendo que “lo que existía desde el principio, lo<br />

que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo<br />

que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la<br />

Palabra de vida - pues la vida se manifestó, y nosotros la<br />

hemos visto y damos testimonio» (1 Jn 1).<br />

Ahora bien, ¿cuál es el Evangelio que tenemos que gritar,<br />

cuál es esa Gran Verdad que parece que aún no es conocida<br />

por todos los hombres y mujeres de nuestra sociedad,<br />

o de nuestro pueblo, o de nuestro barrio, incluso de nuestras<br />

familias? ¿Qué es de hecho, lo que hay que anunciar y<br />

de lo que hay que dar testimonio?<br />

6 7


a fondo<br />

Evangelio significa literalmente “Buen Mensaje”, “Buena<br />

Noticia”. Jesús mismo designa como “Evangelio” la llegada<br />

del Reino de Dios, que producirá la liberación de los oprimidos<br />

y la justicia para los pobres. Este es el anuncio que<br />

manda proclamar a sus discípulos tras la Resurrección: "Id<br />

por todo el mundo y proclamad la buena noticia (evangelio)<br />

a toda criatura" (Mc 16,15). El «Reino de Dios» es el plan<br />

grandioso de Dios sobre la humanidad, el proyecto anunciado<br />

por Jesucristo de un mundo reconciliado y fraterno,<br />

realidad (y no utopía) de los valores que sueña desde siempre<br />

el corazón humano: el amor, la vida, la verdad, la felicidad,<br />

la justicia, la paz.<br />

No quisiera detenerme ahora en señalar el contenido de<br />

esa Buena Noticia, sino que me interesa recordar sus características<br />

originales, las connotaciones que aseguran su<br />

novedad y significado y que podemos resumir de este<br />

modo: la proclamación del Reino es al mismo tiempo anuncio<br />

y encuentro con una Persona, testimonio y comunicación<br />

de una experiencia, revelación de un misterio o<br />

proyecto de salvación.<br />

El Evangelio es, ante todo, encuentro con una Persona,<br />

Cristo, máxima comunicación de Dios al hombre. El cristianismo,<br />

se ha podido decir, no es algo, es Alguien. En su entraña<br />

más profunda está el encuentro con una Persona, la<br />

intimidad con una Persona que satisface los deseos más<br />

profundos del corazón humano. Cuando este encuentro<br />

reviste una gran intensidad seductora, repercute en las actitudes<br />

que uno toma en la vida y constituye una referencia<br />

esencial para definir la propia identidad y el propio<br />

proyecto de vida.<br />

El Evangelio es, en segundo lugar, testimonio y comunicación<br />

de una experiencia. El encuentro con Jesucristo se realiza<br />

por lo general, no por vía intelectual de razonamiento<br />

o de transmisión de conocimientos, sino como resultado<br />

de una experiencia, de una realidad vivida y experimentada<br />

que ilumina la existencia y da sentido a la vida: en el centro<br />

del anuncio evangélico no se encuentra una doctrina, sino<br />

una experiencia (o experiencias) que, en cuanto tal, debe<br />

ser narrada y testimoniada. Y esto tiene vital importancia,<br />

pues para nuestro mundo, especialmente para muchos jóvenes<br />

de nuestra sociedad, vale lo que consta por experiencia,<br />

lo que puede ser confirmado a través de la<br />

8<br />

experiencia. El reto es de especial importancia: hoy no es<br />

posible anunciar a Cristo como salvador si no se comunica<br />

y se vive una auténtica experiencia de salvación. No vale<br />

decir que en Jesús encontramos el sentido de la vida y de<br />

la felicidad si no hacemos ver, experimentalmente, que realmente<br />

Jesucristo ha transformado nuestra vida y nos<br />

hace felices.<br />

El Evangelio es, finalmente, revelación de un misterio o<br />

proyecto de salvación. No se trata sobre todo de narrar<br />

una historia (concentrada en una persona excepcional:<br />

Jesús de Nazaret) que contiene y anuncia un «misterio» (en<br />

su significado de «buena noticia», de «secreto»). En el corazón<br />

de la comunicación evangelizadora tenemos una<br />

serie de acontecimientos que anuncian y encierran una experiencia<br />

de liberación y de vida, un mensaje de amor y de<br />

esperanza, una clave de sentido de la existencia. Se habla<br />

de una Persona y de una historia que tienen una enorme<br />

significación para la vida de las personas: el Evangelio debe<br />

ser percibido como «una fuerza para vivir», como fuente<br />

de sentido y de alegría, como camino de humanización.<br />

Debe responder a la demanda de sentido, a la búsqueda<br />

de la verdad, a los deseos más profundos de paz, de justicia,<br />

de amor, de realización íntegra de la propia vida. Sólo<br />

de esta manera el anuncio de Jesucristo y la narración de su<br />

aventura humana y divina llega a ser de verdad la «buena<br />

noticia» que transforma la existencia y que permite, «mantenerse<br />

en pie como creyentes en la vida ». Como es fácil<br />

comprender, todo esto no excluye el aspecto doctrinal del<br />

anuncio y, por tanto, la existencia de verdades que se<br />

deben acoger y profesar, pero esto no es ciertamente el<br />

elemento más importante y decisivo.<br />

Y como último punto, quiero señalar el porqué de este<br />

Evangelio que anunciamos, ¿cuáles son las razones para<br />

este anuncio? La primera podría ser que una de las razones<br />

principales es porque Dios quiere darse a conocer a toda la<br />

humanidad. La tradición bíblica dice que Dios nos conoce y<br />

nos ama y quiere ser conocido y amado por nosotros. Podemos<br />

hablar en cierta medida que existe un deseo y un<br />

conocimiento de Dios en cada ser humano, pero este conocimiento<br />

no nos manifiesta de ninguna manera el misterio<br />

del amor de Dios, no nos dice de ninguna manera<br />

quién es Él. Yo no puedo conocer a Dios a no ser que se me<br />

revele. Si Dios quiere comunicarse y darse a conocer no es<br />

para enseñarnos algunas ideas, sino porque Él quiere vivir<br />

con nosotros y compartir con nosotros su vida: “Él no<br />

quiere ser Dios sin nosotros”.<br />

Esta es la primera razón, pero y ¿la mujer y el hombre? Si la<br />

alegría de Dios es encontrarnos, la felicidad del hombre<br />

¿está en encontrar a su Dios? Si Dios busca al hombre es<br />

para salvarlo. Lo que el cristianismo anuncia, como veíamos<br />

más arriba, no es, en primer lugar, un dogma o una<br />

moral, sino una vida con Dios. Pero todo esto no es evidente<br />

para el hombre moderno. Recuerda que la religión<br />

ya no es el centro de la vida social; toda realidad es ya autónoma<br />

sin lazo alguno con Dios o con otra cualquier realidad<br />

trascendente. Pero surge, en el mismo corazón de la<br />

modernidad, una pregunta que nuestra cultura no sospechaba.<br />

¿Es verdad que yo no soy nada si no es en relación<br />

a los demás, al otro? ¿Y si la relación con otro fuera el secreto<br />

y la raíz de nuestra felicidad y de nuestra libertad?<br />

Son preguntas cruciales. Porque nos vamos dando cuenta<br />

que en la vida que yo comparto con los otros es donde encuentro<br />

la felicidad y donde vivo mi libertad. Y desde el<br />

mensaje cristiano descubrimos que ese otro que me hace<br />

ser yo, y me hace feliz y libre es el Otro, el Trascendente,<br />

El futuro del Evangelio está en tus manos<br />

y si realmente somos hijos de Dios<br />

podremos, inevitablemente<br />

y sin buscarlo, ser signos de salvación<br />

para el mundo<br />

“gritando la Gran Verdad”<br />

Dios. Ciertamente enseguida se pueden cuestionar que en<br />

una cultura autónoma, antropológica y humanista, Dios no<br />

es lo mismo que una persona humana, ni es un individuo.<br />

Pero sí podemos decir que Él es Alguien y no algo: un Dios<br />

que habla y que quiere compartir, un Dios de relación y de<br />

alianza.<br />

Conclusión<br />

Comenzaba esta reflexión con la convicción de que como<br />

joven cristiano y más concretamente como joven de <strong>Juventudes</strong><br />

<strong>Marianas</strong> <strong>Vicencianas</strong> en nuestro interior resuenan<br />

las palabras del profeta Isaías: “El Espíritu del Señor<br />

está sobre mí, me ha enviado a gritar la Gran Verdad…”.<br />

Después de compartir estas líneas podemos concluir que<br />

ha sido Dios el que nos ha llamado, quien ha tocado nuestro<br />

corazón, sin imponerse, sin obligar a nadie. Sólo nuestra<br />

respuesta libre puede darle lo que Él busca. Si Dios toca<br />

realmente nuestro corazón, esta es su obra; nosotros sólo<br />

podremos ser sus testigos.<br />

Y nos pide una cosa: vivir el Evangelio que hemos recibido<br />

y ser sus hijos, su familia, su pueblo. Por eso este curso y<br />

siempre tengamos confianza en su palabra.<br />

9


punto de mira<br />

1 millón de razones<br />

José Luis López, C.M.<br />

En esta ocasión voy a hacer caso a la<br />

dirección de la Revista y voy a escribir<br />

sobre uno de los temas que me han<br />

sugerido. Así es que aquí me tienes,<br />

sentado en el porche de la casa de<br />

Castellnovo, un lugar muy querido<br />

para las Hermanas y para <strong>JMV</strong> de la<br />

Provincia de Pamplona pues en él se<br />

realizan encuentros, retiros y convivencias<br />

y se celebra la Pascua. Bajo la<br />

sombra que me brinda el porche y con<br />

la tranquilidad y el silencio que ofrece<br />

este paraje en estos días de ejercicios<br />

espirituales que comparto con las<br />

Hijas de la Caridad, me pongo a escribir<br />

sobre la pasada Jornada Mundial<br />

de la Juventud.<br />

Yo no pude estar en Madrid para la JMJ<br />

pero seguí todas las noticias y, sobre<br />

todo, todas las celebraciones por alguna<br />

de las cadenas de televisión y por<br />

los numerosos foros y webs que en internet<br />

llevaron ese encuentro internacional<br />

de jóvenes a todo el mundo.<br />

Son muchas las imágenes que me impresionaron<br />

de ese encuentro. La verdad<br />

es que la retransmisión por<br />

televisión nos permitió tener una panorámica<br />

global y muy amplia sobre<br />

todo lo que ocurrió en Madrid en esos<br />

días. De todas esas imágenes que impactaron<br />

en mis retinas y en mi corazón<br />

destaco algunas.<br />

La primera es la de ver un millón de jóvenes,<br />

¡sí, un millón o más! Unidos por<br />

una misma causa, por una misma fe,<br />

por una misma esperanza. Y un millón<br />

de jóvenes mostrando públicamente<br />

la fe a través de sus cánticos, de sus<br />

camisetas serigrafiadas con el logo de<br />

la JMJ, de su participación en las catequesis<br />

en las distintas parroquias, de<br />

su espíritu optimista y alegre. Jóvenes<br />

que se habían pagado sus viajes y la<br />

inscripción de distintas maneras y que,<br />

con la ayuda de personas y entidades<br />

privadas, pagaron esos actos, a pesar<br />

de que algunos se empeñaran en decir<br />

que se pagaron con los impuestos de<br />

todos los españoles aunque el ministro<br />

de Interior se encargara de desmentir<br />

ese dato, y de que baste<br />

multiplicar los pequeños gastos que<br />

cada joven realizara en esos días (que<br />

algún experto dijo que sería una<br />

media de 20 a 30 euros) para reconocer<br />

que la JMJ dejó en los comercios<br />

madrileños unos 30 millones de euros.<br />

Jóvenes que se comportaron cívica y<br />

civilizadamente, sin dejar apenas rastro<br />

de suciedad y comportándose de<br />

manera pacífica y alegre hasta el<br />

punto de dejar admirada a la policía<br />

que no tuvo que hacer ninguna intervención,<br />

en contraste con los desperfectos<br />

y cargas policiales que<br />

provocan otros colectivos de jóvenes<br />

menos significativos (y que sí se pagan<br />

con los impuestos de todos, incluidos<br />

los que pagamos los católicos). Jóvenes,<br />

por tanto, que han mostrado la<br />

mejor cara de la juventud y los mejores<br />

valores cristianos.<br />

Otra imagen que me impactó fue la de<br />

ver cómo un numeroso grupo de jóvenes<br />

católicos afrontaron los insul-<br />

tos, las burlas, los gritos y la rabia desbordada<br />

de aquel grupo de personas<br />

que se manifestaron contra el Papa y<br />

la JMJ y que coincidieron en la Puerta<br />

del Sol. Entre los contrarios a la JMJ<br />

pude ver caras tensas y desencajadas<br />

por el odio, pude oír personas (que se<br />

llaman a sí mismas cultas, racionales y<br />

librepensadoras) que proferían por<br />

sus bocas insultos hirientes para la<br />

dignidad de cualquier persona y que si<br />

se las dijeran a ellos serían capaces de<br />

poner una denuncia, de soltar por sus<br />

bocas típicos tópicos que manifiestan<br />

su nula capacidad para informarse y<br />

formarse sobre la Iglesia, de amenazar<br />

la vida de aquellos jóvenes como si sus<br />

mentes y corazones hubieran regresado<br />

a los episodios de persecución<br />

religiosa que vivió nuestro país en<br />

épocas pasadas. Y frente a ello actitudes<br />

pacíficas, cánticos y proclamas<br />

todas ellas respetuosas, sin devolver<br />

los insultos, dando la cara, sin huir o<br />

esconderse,... actitudes valientes.<br />

Y la tercera fue la estampa de ese aproximadamente<br />

millón de jóvenes en la vigilia<br />

de oración en el aeródromo de<br />

Cuatro Vientos. Me impresionó y embargó<br />

de emoción el momento en que<br />

quedó expuesta la Custodia con el Santísimo<br />

y el Papa se arrodilló para orar;<br />

entonces, toda la explanada enmudeció<br />

y todos los jóvenes adoptaron la actitud<br />

de oración; no se oía nada; tal era<br />

la situación que el locutor de la televisión<br />

que narraba el evento dijo que lo<br />

único que se podía hacer ante ese momento<br />

era callar y orar... y la televisión<br />

siguió emitiendo imagen sin voz, imágenes<br />

de jóvenes rezando, con los ojos<br />

cerrados o la vista puesta en el Señor,<br />

imágenes de jóvenes orando, pidiendo<br />

a Dios lo que llevaban en su corazón.<br />

Para mí fueron de los minutos más<br />

emotivos y divinos que vi en esos días.<br />

Y callado, ante el televisor, me puse a<br />

orar.<br />

Ya han pasado unos meses desde esos<br />

días de encuentro de la Juventud y<br />

esas imágenes pueden quedar para el<br />

recuerdo. Pero eso sería lo peor que<br />

podría pasar. Yo quiero pensar que<br />

esos días en Madrid han servido para<br />

que, en este nuevo curso, se den otras<br />

imágenes de jóvenes que, en sus lugares<br />

de origen, asuman el compromiso<br />

de vivir su fe en el día a día.<br />

Me imagino que cientos de esos jóvenes<br />

han quedado unidos por la fe y<br />

que aprovechan el teléfono móvil, el<br />

correo electrónico, las redes sociales,<br />

las webs y los blogs, para seguir unidos,<br />

vinculados, comunicados, “en-<br />

red-a-2”, tratando de compartir sus inquietudes,<br />

sus proyectos, sus grupos,<br />

su fe y su compromiso para que los valores<br />

de Cristo sigan estando presentes<br />

en sus vidas.<br />

Imagino jóvenes que viven su fe en<br />

grupos, que alimentan la esperanza<br />

participando en los sacramentos y en<br />

la oración, que manifiestan su caridad<br />

comprometidos en obras sociales o<br />

pastorales en favor de los demás.<br />

Me imagino a jóvenes valientes que<br />

no se avergüenzan de dar testimonio<br />

público de su fe, que no les da miedo<br />

llevar una camiseta con un mensaje<br />

cristiano, que se enorgullecen de llevar<br />

una cruz al cuello, que dan la cara<br />

cuando alguien habla mal de Dios y de<br />

lo que Él ama, que en sus perfiles de<br />

redes sociales ponen que son católicos<br />

y “cuelgan” mensajes cristianos,<br />

que no permiten que nadie se ría de<br />

ellos por su fe.<br />

Imagino jóvenes que entran en las<br />

iglesias y pasan un rato de oración<br />

ante el Sagrario o ante la Cruz, que<br />

participan de las Eucaristías, que colaboran<br />

con las parroquias.<br />

Imagino... ¿será mucho imaginar? Me<br />

emocionaría que esas imágenes fueran<br />

realidad e impactaran en mis retinas<br />

y en las de los viejos católicos que<br />

creen que ya no se puede contar con<br />

los jóvenes de hoy día.<br />

Este año, el lema de <strong>JMV</strong> va de “grandes<br />

verdades” que “necesitan ser gritadas”.<br />

En la capilla de Castellnovo hay<br />

un mural con un muñeco con un altavoz<br />

que grita esa verdad... ¿Oiré a esos portavoces<br />

de Dios que sois los jóvenes?<br />

Quiero creer que sí, que el espíritu de la<br />

JMJ no es algo tan efímero como una<br />

llamarada instantánea, sino que ha dejado<br />

un buen rescoldo de brasas en<br />

vuestros y nuestros corazones y estamos<br />

dispuestos a proclamar la gran verdad<br />

de la Vida y la Felicidad que Jesús<br />

de Nazaret nos vino a anunciar. Y para<br />

creer esto, tengo un millón de razones.<br />

10 11


entrevista entrevista<br />

P. Óscar Muñoz<br />

Director Nacional <strong>JMV</strong><br />

El 18 de agosto de 2011, en medio de los actos de la Jornada Mundial de la Juventud<br />

en Madrid, la Asociación vivió y celebró con gozo el “paso de la antorcha” al<br />

nuevo Director Nacional de <strong>JMV</strong> – España. Todos los jóvenes españoles que participábamos<br />

en la JMJ y algunos más que se sumaron a la celebración de la Eucaristía,<br />

en la Capilla de la Casa Provincial de Santa Luisa, dimos gracias a Dios por<br />

el servicio que el P. Juan José González ha prestado a la Asociación en los últimos<br />

ocho años y por la ilusión y entrega generosa con la que el P. Óscar ha aceptado<br />

este servicio.<br />

Daniel Malmierca. Presidente Nacional <strong>JMV</strong><br />

¿Qué pasó por tu mente cuando el Padre<br />

General, Director General de la<br />

Asociación, te comunicó su deseo de<br />

que asumieses este servicio?<br />

En un primer momento pensé, como<br />

muchos lo han pensado, que era demasiado<br />

joven. Supongo que como Jeremías<br />

pude pensar que el cargo era<br />

una pequeña carga para alguien con<br />

falta de experiencia administrativa,<br />

aunque con experiencia en pastoral juvenil.<br />

Después, hablándolo con él, fui<br />

tomando conciencia del servicio que<br />

se me pedía. Lo primero que hice fue<br />

comunicarlo con mi acompañante espiritual<br />

y, poniendo a Jesús en medio,<br />

tomé la decisión de asumir este servicio<br />

en <strong>JMV</strong>.<br />

Óscar, perteneciste a <strong>JMV</strong> donde descubriste<br />

tu vocación de Misionero<br />

Paúl. ¿Cómo fue tu paso por la Aso-<br />

ciación?, ¿qué te ayudó a discernir tu<br />

vocación?<br />

Mi paso por <strong>JMV</strong> fue en el “Centro Labouré”<br />

de Salt (Girona), conocido por<br />

todo el mundo como “La Casita”. Allí<br />

tuve mi formación y mi grupo de referencia,<br />

donde cada día podía ayudar<br />

con refuerzo escolar, catequesis y dinámicas<br />

de tiempo libre a niños sin recursos.<br />

Sor Clara nos inculcó que la formación,<br />

la oración y el servicio<br />

formaban parte de nuestro día a día y<br />

eso fue haciendo que pudiese escuchar<br />

a qué me llamaba Dios. El paso a<br />

ser Misionero Paúl lo di estando trabajando<br />

como enfermero en un centro<br />

de Psiquiatría, allí junto a las Hijas de la<br />

Caridad, pude encontrarme con Jesús<br />

en una de las pobrezas de nuestra sociedad,<br />

la pobreza de la falta de dominio<br />

de sí mismo causada por la enfermedad.<br />

En ellos, en los enfermos<br />

mentales, Dios me llamó para que me<br />

entregase a Él y seguirle como evangelizador<br />

de los pobres. Fue un discernimiento<br />

meditado, orado y compartido<br />

durante todo este tiempo con<br />

mi acompañante espiritual, el P. Xavier<br />

Piquer, cmf.<br />

Tu predecesor ha sido el P. Juanjo.<br />

¿Qué valoras de él como Director y de<br />

su entrega a la Asociación en los últimos<br />

ocho años?<br />

El P. Juanjo ha mostrado un gran amor<br />

por la Asociación. En estos ocho años<br />

destacaría su constancia en la renovación<br />

de documentos necesarios para la<br />

Asociación como los Estatutos y el Estilo<br />

de Vida. Pero, sobre todo, la gran<br />

motivación que ha contagiado a los jóvenes<br />

de la Nota Misionera. Tanto en la<br />

formación, como en los envíos, ha cuidado<br />

muchísimo a los jóvenes, ha mos-<br />

12 13


trado la importancia de la formación y<br />

de la espiritualidad. Puedo decir que se<br />

ha esforzado en que sean realmente<br />

misioneros, al estilo de Vicente de<br />

Paúl, siendo personas que unen servicio<br />

y evangelización.<br />

Acabas de llegar a Madrid, desde<br />

donde has de prestar tu servicio de<br />

Director Nacional de la Asociación.<br />

¿Cómo ha sido tu llegada al Secretariado<br />

Nacional?, ¿Cómo está siendo tu<br />

acogida y trabajo junto al Equipo Nacional,<br />

con el que tendrás que trabajar<br />

estos cuatro años?<br />

Mi llegada al Secretariado ha sido de<br />

horas y horas de ordenador, revisando<br />

un sinfín de documentos, conociendo<br />

personas y familiarizándome con los<br />

diferentes Organismos e Instituciones<br />

con las que <strong>JMV</strong> se relaciona tanto a nivel<br />

Eclesial como Social. Pero aún así,<br />

creo que he tenido mucha suerte. Los<br />

otros tres integrantes del Equipo,<br />

tanto Sor Isabel Higueras, como Mamen<br />

Navarro, como tú mismo, me habéis<br />

acogido muy bien, y sois un gran<br />

apoyo en este servicio. Ahora, sobre<br />

todo, practicando la paciencia en los<br />

temas con los que me tengo que familiarizar,<br />

y mostrando en todo un<br />

gran apoyo. La verdad es que he trabajado<br />

codo a codo con los tres previamente,<br />

en el Consejo Nacional y en<br />

la Comisión Permanente. Con Mamen<br />

mucho antes, siendo Consiliario en la<br />

Provincia de Pamplona.<br />

Nuestra Asociación hoy tiene grandes<br />

retos que te tocará asesorar y acompañar<br />

como Director Nacional. ¿Cuáles<br />

son para ti y qué respuestas te gustaría<br />

dar desde tu responsabilidad?<br />

Ahora estoy en un momento de ver la<br />

globalidad de la Asociación en España,<br />

visitando las Provincias en su Asambleas<br />

Provinciales. Es el momento de<br />

conocer bien la realidad y revisar los<br />

puntos fuertes y débiles de la Asociación<br />

en esta etapa de su historia. Creo<br />

que es cierto que <strong>JMV</strong> tiene mucho<br />

que aportar al mundo juvenil y también<br />

creo que el Director Nacional es<br />

una pieza en todo el engranaje, todos<br />

y cada uno de los que formamos la<br />

Asociación, sobre todo los catequistas<br />

y asesores, debemos estar atentos a<br />

los signos de los tiempos para dar una<br />

respuesta a los jóvenes, a la Iglesia y a<br />

la sociedad y para ello es necesario estar<br />

abiertos al Espíritu para no desmotivarnos<br />

y avanzar.<br />

Este curso has trabajado mucho sobre<br />

el Proceso de Maduración en la<br />

Fe en <strong>JMV</strong>, formando parte de la Comisión<br />

que ha revisado y renovado<br />

este documento. ¿Hacia dónde crees<br />

que debe caminar <strong>JMV</strong> en este aspecto?<br />

Con todas las vueltas que hemos dado<br />

para la creación de este Documento,<br />

creo que se puede simplificar la respuesta<br />

con el objetivo fundamental<br />

del Proceso de Maduración en la Fe:<br />

“<strong>JMV</strong> ha de caminar en ayudar al joven<br />

a encontrarse con Cristo e integrase,<br />

como su testigo, en una comunidad<br />

cristiana con una formación espiritual<br />

y humana que le motive a él mismo y a<br />

otros a vivir activamente la fe desde el<br />

Carisma Vicenciano”.<br />

En los últimos años has participado<br />

en el Consejo Nacional como Consiliario<br />

de la Provincia de Barcelona. ¿Cuál<br />

ha sido tu experiencia en él?, ¿qué esperas<br />

a partir de ahora de este Órgano<br />

de Gobierno y de todos los que<br />

lo forman?<br />

En estos años, como parte integrante<br />

del Consejo Nacional, he podido aprender<br />

mucho de la Asociación y he podido<br />

dar aquello que he recibido de<br />

ella. A los miembros del Consejo les<br />

pediría que, como hasta ahora, sigamos<br />

creyendo en <strong>JMV</strong>, sabiendo que<br />

sigue siendo una oferta de crecimiento<br />

en la fe válida para la juventud actual y<br />

continuemos animándonos y animando<br />

a todos los que formamos la<br />

Asociación para mantener vivo el Espíritu<br />

que la dirige, reavivando cada<br />

día nuestro carisma.<br />

En este curso, <strong>JMV</strong> se propone trabajar<br />

la Nota Mariana. ¿Cómo nos propones<br />

vivir hoy nuestra identidad mariana?<br />

Es algo propio de la Asociación, desde<br />

1830, y en <strong>JMV</strong> vamos a Jesús con María.<br />

Por eso este año, que trabajamos<br />

lo Nota Mariana, hemos de motivar a<br />

los jóvenes a vivir la actitud de escucha<br />

de María en la oración que le permite<br />

dar su sí; la actitud de servicio que le<br />

hace correr hacia quien la necesita, y la<br />

actitud de mostrar a los demás que<br />

para encontrar sentido a nuestra vida<br />

debemos, como ella, dejar lugar a Jesús<br />

en nuestro interior y vivir sus palabras:<br />

“Haced lo que él os diga”.<br />

<strong>JMV</strong> está presente en instituciones civiles<br />

y eclesiales. ¿Cómo valoras su<br />

presencia en estos ámbitos?, ¿cómo<br />

te gustaría que se viera a los jóvenes<br />

de <strong>JMV</strong> en la Iglesia y en la sociedad?<br />

Es uno de los elementos más complica-<br />

dos ya que siempre tenemos dificultades<br />

para encontrar a jóvenes que nos<br />

representen en estos ámbitos. Pienso<br />

que hay jóvenes en la Asociación que<br />

están haciendo muy bien este servicio,<br />

están siendo testigos de Jesús y siendo<br />

voz de los sin voz tanto en ámbitos civiles<br />

como eclesiales. Pienso que los jóvenes<br />

tienen mucho que decir en la Iglesia<br />

y en la sociedad y por eso les animo<br />

a que sean capaces de vivir cada día<br />

con más fuerza uno de los valores que<br />

ellos mismos admiran: la autenticidad.<br />

Siendo personas auténticas, no personas<br />

hechas en cadena, podrán hacer<br />

que su voz se oiga con más fuerza.<br />

Desde hace algunos años está funcionando<br />

la Coordinadora de Familia Vicenciana<br />

en España. ¿Por dónde piensas<br />

que tenemos que seguir<br />

caminando para afianzar nuestra conciencia<br />

de familia y de “misión compartida”?<br />

He tenido la gran suerte de formar<br />

parte de la Coordinadora de la Familia<br />

Vicenciana en la provincia de Alicante.<br />

Trabajar codo a codo con otros que viven<br />

lo mismo que tú hace que se facilite<br />

mucho el diálogo y las acciones comunes<br />

hacen que nos conozcamos<br />

más, que nos motivemos unos a otros<br />

y que podamos unir fuerzas para que<br />

el carisma vicenciano se enraíce allí<br />

donde vivimos. Por eso, pienso que la<br />

Coordinadora Nacional puede ayudar a<br />

unificar criterios, a dar pautas de trabajo<br />

en común y motivar a que se formen<br />

las Coordinadoras en aquellas<br />

provincias que aún no funcionan, porque<br />

creo que es una buena herramienta<br />

de coordinación para potenciar<br />

el carisma vicenciano.<br />

Nuestra Asociación es muy plural en<br />

sus miembros y acciones. ¿Podrías decir<br />

una palabra a…?<br />

entrevista<br />

Los jóvenes: La Asociación será aquello<br />

que los jóvenes que la integran<br />

quieran que sea. Vosotros sois el motor<br />

para que otros jóvenes se encuentren<br />

con Jesús en los pobres.<br />

Catequistas: No descuidéis la formación<br />

y la oración pues son los pilares<br />

del catequista.<br />

Adultos de <strong>JMV</strong>: Potenciar el papel del<br />

asesor con un continuo estar cerca de<br />

los jóvenes, estando abiertos a sus necesidades,<br />

siendo referentes.<br />

Hermanas y Misioneros acompañantes:<br />

Ir al origen no es retroceder, quizás<br />

sea andar hacia el saber. Actualicemos<br />

el carisma con frescura estando<br />

atentos para dar respuesta a los signos<br />

de los tiempos.<br />

Comunidades Misioneras: Seguid cuidando<br />

los momentos de oración y reflexión<br />

personal y comunitaria, así<br />

como la celebración de los sacramentos,<br />

en ellos reponemos fuerzas para la<br />

misión.<br />

Voluntarios en proyectos de servicio:<br />

Haced de los proyectos plataformas<br />

de evangelización educando en la diversidad.<br />

Escuela de Tiempo Libre JUMAVI: Haced<br />

del ocio y del tiempo libre una herramienta<br />

que ayude a acercar al niño<br />

y al joven a Dios.<br />

Secretariado Internacional: Seguir trabajando<br />

de manera conjunta.<br />

Para concluir:<br />

Un texto bíblico: “No he venido a ser<br />

servido, sino a servir” (Mc 20,28).<br />

Un regalo: El presente de cada día.<br />

Un lema: Todo llega cuando tiene que<br />

llegar para quien sabe esperar.<br />

Una ilusión: Que otros puedan ver a<br />

Cristo en los pobres.<br />

Un color: El morado.<br />

Un libro: La elegancia del erizo.<br />

Una película: La decisión de Anne.<br />

Una canción: Everything (Lifehouse)<br />

14 15


jmj 2011<br />

encuentro voluntarios famvin<br />

Quisieron Juan y Santiago estar a derecha e izquierda de<br />

Jesús. El resto de discípulos mostraron su enfado ante tremenda<br />

petición, pero Jesús respondió con una sentencia<br />

que debería repetirse diariamente en nuestras cabezas: “El<br />

que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor.<br />

El que quiera ser el primero entre vosotros, que sea<br />

esclavo de todos” (Mc 10,43-44).<br />

Cada miembro de la Familia Vicenciana tendría que tener<br />

como frase de cabecera este pasaje evangélico. El servicio<br />

debería ser pilar fundamental en la vida de todo cristiano y<br />

qué decir en la de un vicenciano. Con ese espíritu aterrizaron<br />

en Madrid los más de 160 de voluntarios de la FAMVIN<br />

que durante cinco días prepararon la llegada de los jóvenes<br />

que participarían en el Encuentro de Jóvenes Vicencianos<br />

y en la Jornada Mundial de la Juventud. El objetivo<br />

era preparar los alojamientos y recibir la formación para<br />

exprimir al máximo los días con los peregrinos.<br />

Fueron jornadas de preparación, formación y oración compartida<br />

entre los voluntarios de las distintas Ramas de la<br />

Familia Vicenciana: Hijas de la Caridad, Congregación de la<br />

Misión, Sociedad de San Vicente de Paúl, <strong>Juventudes</strong> <strong>Marianas</strong><br />

<strong>Vicencianas</strong>, Misioneros Seglares Vicencianos, Asociación<br />

Internacional de Caridades y Asociación de la<br />

Medalla Milagrosa.<br />

Los voluntarios fueron empapándose del trabajo de todas<br />

las Comisiones para tener una idea global del funcionamiento<br />

del EJV y la JMJ. Poco a poco se iban perfilando las<br />

responsabilidades y concretando las tareas que posteriormente<br />

tuvieron que desarrollar durante estos días, eran<br />

numerosas y diversas: vigilancia en los pasillos, informa-<br />

16<br />

al servicio del hermano<br />

ción a los peregrinos, coordinación de cartelería y paneles<br />

informativos, preparar los dormitorios, limpiar las zonas<br />

comunes, coordinar a los responsables de los centros de<br />

alojamiento, protocolos de evacuación y emergencias, y un<br />

sinfín de tareas para que todo estuviera listo.<br />

Fueron cuatro días muy intensos en los que la ilusión y las<br />

ganas chocaban con el trabajo, los nervios y el sueño. La<br />

oración permitía a los voluntarios encontrar esa inyección<br />

necesaria ante el reto de que todo saliera bien. Hubo momentos<br />

de oración comunitaria y formación en la que los<br />

voluntarios recibieron pinceladas sobre la actitud hacia el<br />

peregrino que estaba por llegar. La paciencia, la hospitalidad,<br />

la acogida y el espíritu de sacrificio eran las exigencias<br />

y las riquezas que los voluntarios irían descubriendo esos<br />

días posteriores.<br />

También hubo tiempo para el relax, para la conversación<br />

pausada, para conocer Madrid, gracias a las cuatro rutas<br />

culturales que habían preparado desde la organización de<br />

la JMJ. Si durante el día se trabaja sin descanso, por la<br />

noche llegaba el turno para pasear y perderse por las calles<br />

madrileñas, su historia, sus anécdotas y sus gentes.<br />

Sin duda, fueron días muy necesarios. Todo camino, todo<br />

proyecto, todo encuentro necesita de una previa, de una<br />

preparación. Y en Madrid, antes de la avalancha de Peregrinos<br />

que celebraron su Fe en Cristo, unos 160 voluntarios<br />

asumíamos nuestros retos personales y colectivos para festejar<br />

la fiesta del cristianismo con jóvenes de todo el<br />

mundo.<br />

Subcomisión de Comunicación<br />

del EJV y JMJ, Madrid 2011


jmj 2011<br />

encuentro jóvenes vicencianos<br />

histórico e inolvidable<br />

Pasó como un soplo. Como pasan los deseados días de descanso<br />

del verano, la boda de la hermana pequeña, la visita<br />

del amigo por las fiestas del pueblo o la esperada celebración<br />

de cumpleaños. El Encuentro Internacional de Jóvenes<br />

Vicencianos (EJV) pasó como pasan las cosas cuando<br />

disfrutas al cien por cien de ellas: rapidísimo, casi fugazmente.<br />

Como ocurre con los acontecimientos que se preparan<br />

durante meses, tras días y días de trabajo y<br />

dedicación.<br />

Filipinas, Líbano, Vietnam, Colombia, Panamá, Guatemala,<br />

Brasil, Austria, EEUU, Eritrea, Indonesia, Italia, Polonia, Tailandia,<br />

Uganda… Fueron sólo algunos de los países que estuvieron<br />

presentes en el evento. Tras semanas de espera<br />

por fin llegó el momento en que voluntarios, hermanas, sacerdotes,<br />

hermanos y miles de jóvenes vivieron intensamente<br />

un encuentro con sus hermanos vicencianos de<br />

todo el mundo, cerca de mil cuatrocientas personas reunidas<br />

para convivir y dar la bienvenida a Benedicto XVI.<br />

Uno de los jóvenes que llegaba a Madrid explicaba el motivo<br />

por el que estaba allí: “Queremos compartir nuestra<br />

fe con los miembros de la Familia Vicenciana. Aprovecharemos<br />

estos días para profundizar en las raíces de nuestro<br />

carisma vicenciano y vivir en comunidad”. Una de Hijas de<br />

Caridad que vivieron también la experiencia contaba: “Necesitamos<br />

y queremos compartir la fe en Cristo y la fe en<br />

nuestra Iglesia”.<br />

Bajo el lema “Ser, no aparentar” arrancó el EJV el viernes<br />

día 12 de agosto. El pistoletazo de salida tuvo lugar con la<br />

oración de apertura que se celebró en la Basílica de La Milagrosa<br />

con una participación global en la que se unieron<br />

españoles, franceses, alemanes, italianos, brasileños, argentinos<br />

y portugueses, entre otros. Así hasta casi medio<br />

centenar de nacionalidades, cuyo centro era su fe en Cristo<br />

y su fundamento común la participación en el carisma vicenciano.<br />

Vicente Bokalic Iglic, obispo vicentino auxiliar de Buenos<br />

Aires comenzó la jornada del sábado 13 de agosto hablando<br />

a los jóvenes vicencianos sobre las nuevas pobrezas<br />

presentes en la sociedad actual. Las miserias actuales se<br />

reflejan no tanto en la carencia de medios materiales, sino<br />

que se manifiestan principalmente en una juventud desorientada<br />

y con una grave falta del sentido de su vida.<br />

Frente al joven desorientado que sólo piensa en evadirse<br />

de la realidad, P. Bokalic ubicó al joven vicenciano, una persona<br />

que busca “ser auténtica, que se caigan las caretas,<br />

que se vea lo que somos y queremos ser”, todo un impulso<br />

a enfrentar la vida sin miedo, con valentía y arrojo, como<br />

apóstoles de Jesucristo y teniendo como ejemplo a San Vicente.<br />

El conocido “Madrid la nuit” fue diferente en el EJV y tuvo<br />

sabores y colores de todo el mundo. La “movida vicenciana”<br />

se manifestó en cada uno de los centros de alojamiento<br />

de los peregrinos vicencianos, en los que los países<br />

participantes mostraron su folklore más típico. Bailes, banderas,<br />

trajes tradicionales, canciones y hasta caramelos característicos<br />

de ciertos países. Nada faltó en un cóctel de<br />

actuaciones cuyo objetivo era poder maravillarnos de la riqueza<br />

intercultural de la Familia Vicenciana. Y lo consiguió.<br />

18 19


jmj 2011<br />

encuentro jóvenes vicencianos<br />

Los vicencianos comenzaron el domingo con la Eucaristía,<br />

en la iglesia de San Juan de la Cruz. El mejor de los escenarios<br />

para arrancar un día en el que el lema iba a golpear con<br />

fuerza todos los corazones: “Arraigados en Cristo a ejemplo<br />

de San Vicente”. Se recordó el deber de tender la mano<br />

al necesitado en la lectura del día. Cristo no dio la espalda<br />

a los que no eran judíos, sino que supo poner sobre la mesa<br />

no aquello que separa y enfrenta a los pueblos, sino más<br />

bien lo que les une: el amor.<br />

Desempleo, hambre, soledad, terrorismo e inmigración<br />

fueron algunas de las realidades que los jóvenes se llevaron<br />

representadas en cajas de cartón de la Eucaristía para trabajar<br />

a largo del día. Un propósito se erigió sobre los<br />

demás al final de este día: “responder con los frutos que<br />

nos da el amor de Dios”, es decir, uno de esos “imposibles”<br />

que el revolucionario corazón de Jesús pide a sus amigos:<br />

poner al mal tiempo buena cara.<br />

“Cuando se comparte la misión se superan todos los obstáculos”.<br />

Son palabras de Vivi, una de las organizadoras del<br />

taller sobre “Misión Compartida” del domingo. Sobre<br />

todas las demás, para los vicencianos ésta es una premisa<br />

irrenunciable: el responder sí a la llamada a la misión desde<br />

la comunidad cristiana.<br />

La Vigilia Mariana de la noche fue el colofón de una gran<br />

jornada. En una atestada Basílica de La Milagrosa, la totalidad<br />

de los peregrinos acudieron para rezar junto a la<br />

Madre, que acompañó la oración compartida de hombres<br />

y mujeres de diversas lenguas. Acompañando a la exposición<br />

del Santísimo Sacramento en el altar, la actuación del<br />

mimo que acompañó a los vicencianos desde el día anterior<br />

implicó a todo el mundo en su personal proceso de apertura<br />

a Dios y a los demás. Un microscopio representó la vigilancia<br />

propia de la oración, las estrellas iluminaron la<br />

noche y María resplandeció en lo más alto para acoger la<br />

oración de sus hijos.<br />

Y el último día de EJV, el lunes 15 de agosto, tras recibir al<br />

Señor en la Eucaristía el P. Ástor Rodríguez desveló para<br />

todos los presentes la fórmula de la felicidad. ¿Quién dijo<br />

que la tenía Coca-cola? Como cualquier receta en condiciones,<br />

necesitaba de varios ingredientes: encontrarle el<br />

sentido al dolor humano, no perder nunca la fe en Dios y<br />

alimentar la esperanza en que todo puede cambiar. El día<br />

20<br />

cambió tras este descubrimiento, pero aún quedaba el fin<br />

de fiestas. El Festival de Clausura de la noche rompió todos<br />

los esquemas.<br />

“La acogida ha sido grandiosa” aseguraba uno de los peregrinos<br />

no españoles que disfrutaron del Encuentro de Jóvenes<br />

Vicencianos en Madrid, previo a la Jornada Mundial de<br />

la Juventud. La despedida no pudo ser más espectacular. Si<br />

alguien quería conocer España pudo hacerlo en el Festival<br />

de Clausura que ponía el punto final a tres días inolvidables.<br />

En los recoletos pasillos de la Casa Provincial de las Hijas de<br />

la Caridad de San Vicente, casi una veintena de stands se levantaban<br />

mostrando al público foráneo la cultura y gastronomía<br />

española en un recorrido por sus diecisiete<br />

comunidades autónomas y la ciudad autónoma de Melilla.<br />

Ataviados con los trajes típicos de cada región, jóvenes voluntarios<br />

y peregrinos, recibían a las casi dos mil personas<br />

que se dieron cita en este evento de la Familia Vicenciana.<br />

Ahora es inevitable la nostalgia al alzar la mirada sobre el<br />

pasado mes de agosto. Ya no sólo por la JMJ. Es necesario<br />

resaltar que el EJV caló en muchos corazones. Tantas oraciones<br />

y sacrificios dirigidos a que saliera bien, cantidad de<br />

pequeños detalles de cariño para acabar bien el trabajo<br />

antes, durante y después de los eventos o la buena voluntad<br />

puesta en cada grupo de trabajo. Son la semilla de los<br />

frutos que florecerán algún día y que, sobre todo, a la organización<br />

de los eventos ha permitido ponerse al servicio<br />

de los demás. El Espíritu Santo se valió de todas estas buenas<br />

tendencias para tirar de todos para arriba y hacernos<br />

volar muy alto. Sin duda, gracias a los acontecimientos vividos<br />

en Madrid este verano hemos conseguido por lo menos<br />

aparcar varios días el “yo” y cambiarlo, aunque fuera a regañadientes,<br />

por el “tú”; ese “tú” que se encarnó en miles<br />

de personas procedentes de cientos de nacionalidades.<br />

Y el EJV pasó en un suspiro. Ahora estamos en la misión,<br />

hemos vuelto a la vida cotidiana. El carisma vicenciano nos<br />

mueve a seguir esparciendo la semilla del amor de Dios y a<br />

cuidar de los brotes que van naciendo, plantando cara a los<br />

nuevos retos de este siglo. ¿Cómo hacer esto? Enfrentando<br />

con valor las adversidades, sin perder de vista que para que<br />

el mundo cambie siempre los primeros en cambiar tenemos<br />

que ser tú y yo.<br />

Subcomisión de comunicación del EJV-JMJ, Madrid 2011


jmj 2011<br />

jornada mundial de la juventud<br />

la fe, motor de los jóvenes<br />

La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) no comenzó un<br />

caluroso día de agosto en Madrid, sino un año antes en<br />

nuestras Diócesis, Familia Vicenciana, Parroquias y grupos<br />

de referencia. Un largo camino andado que llevó a más de<br />

un millón de peregrinos a reunirse en la capital, con un<br />

único objetivo: vivir, arraigados en Cristo, la fe como una<br />

gran comunidad cristiana y dar testimonio de ello. Así,<br />

aquella tarde en la Plaza Cibeles, jóvenes de todo el mundo<br />

se unieron para dar el pistoletazo de salida a una experiencia<br />

que ha marcado sus vidas, en el marco de la vigésimo<br />

sexta a esta fiesta de la fe.<br />

“Poneos en camino para un nuevo encuentro con el<br />

Señor”, señaló el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio<br />

María Rouco Varela, durante la misa de acogida. Una aseveración<br />

muy cierta. Con la mitad de ese camino ya recorrido,<br />

el reto era ser capaz de aprovechar todas las<br />

actividades religiosas y socioculturales para buscar ese encuentro<br />

verdadero. Las oportunidades y los momentos no<br />

faltaron. El primero de ellos fue la acogida del Papa Benedicto<br />

XVI que, siguiendo las huellas de Juan Pablo II, acom-<br />

pañó en todo momento a los jóvenes. Sus primeras palabras<br />

fueron de gracias. Un sentido de gratitud por la entrega,<br />

compromiso y disposición de los peregrinos, un<br />

gracias porque durante esos primeros día de la JMJ la capital<br />

cambió radicalmente su color gris de oficina por millones<br />

de polos verdes, correspondientes a los voluntarios,<br />

y mochilas tricolores que se las tuvieron que ver con las<br />

protestas de algunos ciudadanos.<br />

El Papa se convirtió durante toda la JMJ en catalizador y<br />

animador para que los peregrinos no se perdieran en la parafernalia<br />

y las críticas que también acompañaron la jornada.<br />

“Queridos jóvenes, escuchad de verdad la Palabra<br />

del Señor para que sean en vosotros espíritu y vida”, dijo<br />

en su primer encuentro multitudinario con los jóvenes. El<br />

reto que lanzó fue claro: “aprovechad estos días para conocer<br />

mejor a Cristo y cercioraros de que, enraizados en<br />

Él, vuestro entusiasmo y alegría, tienen siempre futuro”.<br />

Tres escenarios<br />

El Paseo de la Castellana, el Retiro y el Palacio de los Deportes<br />

de Madrid fueron tres escenarios, de los muchos<br />

que hubo, en el que los peregrinos vivieron diferentes momentos<br />

de encuentro. Un impresionante Vía Crucis recorrió<br />

el eje que une la Plaza Cibeles con la Plaza Colón, en el<br />

que se dispusieron quince pasos y se dejaron todos los carriles<br />

para acoger a los peregrinos. La solemnidad que trasmitían<br />

los Pasos de las estaciones y el clima de oración que<br />

se logró sirvieron para dar descanso a los corazones de los<br />

peregrinos. “Venid a mí, todos los que estáis cansados y<br />

agobiados, y yo os aliviaré” (Mt 11,28), se proclamó durante<br />

las lecturas del Vía Crucis. Fue más de una hora de oración<br />

que permitió hacer un alto en ese camino, en esa búsqueda<br />

del Señor, para tomar fuerzas físicas y espirituales.<br />

El Retiro y el Palacio de los Deportes fueron un verdadero<br />

contraste, en comparación con lo vivido durante las celebraciones<br />

comunes. En el madrileño parque, al refugio del<br />

calor, se celebró una Feria Vocacional. Según la organización<br />

de la JMJ, el objetivo de esta Feria es salir a la calle a<br />

explicar a los más jóvenes los diferentes dones, carismas y<br />

espiritualidades que reúne la Iglesia. Entre las avenidas del<br />

parque se confundían sotanas grises, blancas y negras, con<br />

los hábitos de las monjas y hermanas, entre casetas, carteles,<br />

vídeos promocionales, estampas y panfletos. La participación<br />

de asociaciones laicas también juega un papel<br />

importe porque demuestra que la riqueza de la Iglesia no<br />

sólo está en la variedad de carismas, sino también en la<br />

tipos de vocaciones.<br />

Bajo ese mismo prisma, de descubrir cada uno su vocación,<br />

se celebró un Festival de la Vida Consagrada en el Palacio<br />

de los Deportes. Llamados, reunidos y enviados, así se presentó<br />

las peculiaridades que tienen en común todas las<br />

personas de vida consagrada, que compartieron su vivencia<br />

de fe con las miles de personas que fueron. Una frase<br />

destacó entre las canciones y los testimonios que se compartieron:<br />

“y tú, ¿qué buscas?”. Un interrogante que todos<br />

los jóvenes se llevaron aquella noche y que se fue dando<br />

respuesta en los momentos de oración, en las colas para<br />

acceder al transporte público, en las horas que andamos<br />

bajo el sol hasta llegar a Cuatro Vientos, momento cumbre<br />

de la JMJ.<br />

Sol, aire, agua y fe<br />

22 23


jmj 2011<br />

jornada mundial de la juventud<br />

Durante los dos últimos días de la JMJ, los peregrinos se<br />

trasformaron en una marea humana, un mar que se reunió<br />

en Cuatro Vientos. Desde el sábado por la mañana hasta el<br />

domingo por la tarde, una marea de peregrinos comenzó<br />

su camino hacia el aeródromo madrileño. Al grito de “¡vicencianos!”,<br />

nuestra familia también hiló sus pasos en el<br />

metro de Madrid, en el que pasó apreturas y calor pero que<br />

supo llevar con buen humor. “Vivir una gran aventura juntos”,<br />

diría momentos después el Santo Padre allí mismo, y<br />

tenía razón.<br />

Los que han vivido otras JMJ siempre destacan la Vigilia del<br />

sábado por la noche como uno de los momentos más valiosos<br />

de este tipo de jornadas. Además de la lectura del<br />

Evangelio y la exposición del Santísimo, la lluvia y el viento<br />

fueron los otros grandes protagonistas de ese mítico momento.<br />

De algún modo, el agua, tan deseada a lo largo de<br />

todo día, rompió el momento de oración pero los jóvenes<br />

fueron capaces de volver a centrarse y hacer un impresionante<br />

silencio durante la adoración al Santísimo. “Gracias<br />

por vuestra alegría, resistencia y fuerza. Vuestra fuerza es<br />

mayor que la lluvia”, sentenció Benedicto XVI ante los peregrinos,<br />

tras negarse a cancelar la Vigilia, que continuó<br />

tras la marcha del Papa con cantos y bailes por todo el aeródromo.<br />

Al agua, le siguió el aire durante toda la noche que voló algunas<br />

de las estructuras, en concreto varias carpas-capillas,<br />

y que no pudieron ser utilizadas para repartir la<br />

comunión durante la celebración del día siguiente. Con<br />

algo de frío, los peregrinos despertaron listo para el segundo<br />

gran momento de la JMJ: la Eucaristía. Una celebración<br />

solemne y clásica en la que el Papa profundizó<br />

sobre el sentido y fuerza de la fe. Arrancando desde la pregunta<br />

del Evangelio, “¿quién decís que soy yo?” (Mt 16,16),<br />

el Papa señaló que fe que nos mueve a responder “no es<br />

fruto del esfuerzo humano, de su razón, sino que es un don<br />

de Dios” y que es necesario cuidar y hacer crecer ese don.<br />

El último gesto, el Papa quiso destacar que esa fe, ese<br />

Cristo, está vivo en los jóvenes y debe salir al mundo, por<br />

ello envió a ese más de medio millón de personas a proclamar<br />

la fe y vida del Evangelio. Un envío que nos llevó de<br />

nuevo a andar bajo el sol hasta el transporte público pero,<br />

esta vez, los pasos estaban llenos de esperanza, así se notaba<br />

en los cantos de la gente y sus conversaciones que<br />

tienen en común una misma frase: “pues entonces habrá<br />

que empezar a ahorrar para ir a la próxima JMJ en Brasil”.<br />

Huellas del camino<br />

Una de las imágenes más impactantes que deja la JMJ es<br />

un Madrid abarrotado de peregrinos, solidarios, tranquilos,<br />

cargando con sus mochilas, cantando en el metro o haciendo<br />

cola para entrar en los restaurantes. Una forma<br />

indirecta de dar testimonio sin darse cuenta, dejando que<br />

el ser auténtico cristiano se convirtiera en una ventana al<br />

exterior. Sin embargo, ahora si pensamos en cualquiera de<br />

nosotros cantando “Gloria, gloria, yo soy libre” en un<br />

vagón de metro, nos parece una idea poco certera. Un contraste<br />

que nos hace plantearnos cuál es el fruto que hemos<br />

obtenido de ese encuentro con el Señor y cómo lo vamos<br />

a convertir en dar vida.<br />

La JMJ ha supuesto una oportunidad para compartir el carisma<br />

vicenciano con los peregrinos y llenarnos de otros<br />

dones que construyen esta Iglesia Universal. Además, ha<br />

sido una oportunidad para dar una imagen real de lo que<br />

significa ser Iglesia, lejos de escenarios preparados y desorbitados.<br />

Siendo vicencianos con “un estilo de vida para<br />

hoy”, tal y como descubrimos durante nuestro encuentro<br />

internacional, tenemos que ser capaces de dar respuesta a<br />

las nuevas pobrezas que encontramos en nuestro camino,<br />

partiendo y tomando fuerzas desde la oración y Eucaristía.<br />

La JMJ deja una clara lección: el camino no terminó al llegar<br />

a Cuatro Vientos, el camino continúa ahora.<br />

Subcomisión de comunicación EJV-JMJ, Madrid 2011<br />

24 25


jmj 2011<br />

26<br />

vicencianos<br />

en los medios de comunicación<br />

Los jóvenes vicencianos que vinieron de todo el mundo a<br />

vivir el EJV+JMJ este verano a Madrid necesitaban también<br />

de alguna manera unos “portavoces” de su carisma tanto<br />

en medios de comunicación como por el medio de las<br />

redes sociales. Ésa fue precisamente la tarea de la subcomisión<br />

de Comunicación, que desde que se puso en marcha<br />

en febrero de 2011, intentó dar a conocer de forma<br />

sencilla lo que viven los jóvenes vicencianos. Compuesta<br />

de vicencianos muy profesionales y dedicados a la causa,<br />

esta Comisión trabajó de forma incansable desde el 8 hasta<br />

el 22 de agosto, para facilitar a través del blog, las Web y<br />

los demás medios (radio, televisión) lo que representa el<br />

lema “Vicencianos, un estilo de vida para hoy”.<br />

Gracias al afán de no perder los momentos claves de los<br />

dos encuentros (EJV + JMJ) y por intentar llevar la noticia<br />

a los miles de jóvenes que no pudieron estar presentes en<br />

Madrid, se usó casi todos los medios disponibles en la actualidad<br />

para publicar la información:<br />

A nivel interno durante el Encuentro: se facilitó en los centros<br />

de alojamiento las crónicas diarias. Se escribió un promedio<br />

de 3 “posts” al día, más una crónica oficial<br />

resumiendo el día.<br />

A nivel de la prensa escrita: se publicaron tres artículos,<br />

respectivamente en “La Razón”, “El Mundo”, y “La Vanguardia”.<br />

A nivel de la radio y televisión: se hicieron dos entrevistas:<br />

en la Cope (11 de agosto) y en TV13 (15 de agosto), ambas<br />

para presentar nuestra FamVin y principalmente las actividades<br />

del Encuentro de Jóvenes vicencianos.<br />

A nivel de las redes sociales: la cuenta Facebook (VicentianFamily<br />

Madrid) sirvió para pasar mensajes de interés y<br />

permitió interactuar a veces con los demás vicencianos<br />

que no estaban en Madrid. Por lo que ya pasamos de 1094<br />

“amigos” a principio del Encuentro, a los 1429 seguidores<br />

al día de hoy. Se creó también una cuenta twitter (VicentianFamily)<br />

donde muchos de nuestros seguidores eran jóvenes<br />

luso parlantes.<br />

A nivel de la web: nuestro blog http://jmj2011fv.wordpress.com/<br />

se actualizaba con las crónicas en los diferentes<br />

idiomas oficiales que eran español, francés, inglés y portugués.<br />

El blog registró un pique de actividad el martes 16 de<br />

agosto, con 4.325 visitas. Esas crónicas a su vez se publicaban<br />

en la web de la FV http://famvin.org/ y en la web de la<br />

SSVP http://www.ssvpglobal.org; como también algunas<br />

referencias se encontraban en la web oficial de la JMJ<br />

(http://www.madrid11.com/).<br />

En resumen y en forma sintética, se pueden ver las actividades<br />

realizadas en los medios durante esos días de Encuentro:<br />

Cope (Radio)<br />

Entrevista sobre qué es la FV y las actividades a realizar durante<br />

la EJV<br />

11-agosto<br />

http://www.cope.es<br />

TV13 (Televisión)<br />

Entrevista con Inmaculada Galván y Ricardo Altabe<br />

15-agosto<br />

http://www.13tv.es/<br />

Intereconomía Televisión<br />

Entrevista: visión del Vicencenciano sobre la polémica financiación<br />

de la JMJ. 12-agosto<br />

http://www.intereconomia.com/ver-intereconomia-tv<br />

“El Mundo”<br />

Reportaje sobre los vicencianos y la JMJ<br />

17-agosto<br />

www.elmundo.es<br />

“La Razón”<br />

La importancia de cuidar el medio ambiente, regalo de<br />

Dios. 15-agosto<br />

http://www.larazon.es/<br />

“La Vanguardia”<br />

Valora los disturbios entre la manifestación anti-papa y los<br />

peregrinos<br />

17-agosto<br />

http://www.lavanguardia.com (sección política)<br />

Blog EJV + JMJ<br />

Actualización del blog con más de 42 “posts” en español.<br />

8-22 agosto<br />

http://jmj2011fv.wordpress.com<br />

Web SSVP<br />

Actualización de las crónicas<br />

12-21 agosto<br />

http://www.ssvpglobal.org<br />

Web FV<br />

Actualización de las crónicas<br />

12-21 agosto<br />

http://famvin.org/<br />

Web oficial JMJ<br />

Algunas crónicas y referencias a la FV<br />

12-21 agosto<br />

http://www.madrid11.com/<br />

Gracias a todo el equipo que supo superar el calor y la fatiga<br />

de las actividades para que los vicencianos sean noticias<br />

en los medios. Agradecemos a todos los voluntarios<br />

que de forma generosa nos han ayudado también a hacer<br />

las traducciones, tanto los de Madrid como las dos traductoras<br />

del Líbano y Argentina. Gracias a los usuarios en las<br />

redes sociales por compartir con los demás fotos, comentarios<br />

y ánimos para seguir adelante en nuestro carisma vicenciano.<br />

Sí, es tiempo de GRITAR la gran VERDAD en los<br />

medios. No tengamos miedo, y la experiencia de este<br />

grupo de comunicación en Madrid es la prueba de que eso<br />

se puede. Como dijo el Papa en su despedida a los voluntarios,<br />

el renunciar a veces a participar de modo directo en<br />

los actos para ocuparse de otras tareas de organización,<br />

es un modo hermoso y evangélico de participar en la Jornada,<br />

porque “Amar es servir, y el servicio acrecienta el<br />

amor”. Ojala nuestro mensaje haya tocado los corazones<br />

de muchos otros jóvenes y unir más lazos entre miembros<br />

de las distintas Ramas de la FV.<br />

Subcomisión de Comunicación EJV-JMJ, Madrid 2011<br />

27


adultos envíos misioneros<br />

Este año nos hemos podido reunir cuarenta y dos participantes,<br />

de ellos doce niños y jóvenes. La convocatoria de<br />

este año quería enlazar el lema de este curso de <strong>JMV</strong> "Sumérgete<br />

en Xto" con la Nota Eclesial que también hemos<br />

trabajo. "La Iglesia, sumergida en Xto, semilla del Reino" ha<br />

sido nuestro lema. Un buen lema para desarrollarlo comunitariamente.<br />

A lo largo de los días de convivencia, hemos ido desarrollando<br />

desde dos vías el lema que nos convocaba. Por una<br />

parte, a través de los símbolos del macetero, la tierra, el<br />

abono, la semilla, el agua, el sombrero de paja hemos asumido<br />

cómo todos somos capaces de hacer fructificar esa Semilla<br />

del Reino que nos es dada gratuitamente por el Padre.<br />

Nos hemos reafirmado en cómo los Sacramentos nos vivifican<br />

para esa labor y cómo la Palabra nos fortalece en nuestra<br />

tarea. Tanto niños, jóvenes y adultos hemos<br />

experimentado ser "labradores del Reino".<br />

Todos los adultos hemos trabajado en el Taller sobre "La<br />

canción que me acercó a Él", dirigido por el P. José Luis Castillo,<br />

donde hemos constatado que todos tenemos una o<br />

muchas canciones que hacen crecer desde "nuestro interior"<br />

sentimientos que nos hacen sentir en algún momento<br />

"la sombra de Dios" sobre nosotros.<br />

A la vez que se trabajaban los distintos símbolos, cada día<br />

hemos visto cómo "trabajadores del Reino" nos hacían participes<br />

de sus experiencias en la liberación del hombre que<br />

desde la Iglesia hacen ver los frutos de esa Semilla del Reino.<br />

Todos ellos, laicos comprometidos con la Iglesia, nos han introducido<br />

en las distintas Pastorales de la Iglesia.<br />

Máximo, con su comunidad de Santa Fe, nos ha mostrado,<br />

desde su profesión de sanitario, al Buen Samaritano (Pastoral<br />

de la Salud), que ibera, acompaña y da consuelo al hombre<br />

en su dolor.<br />

Pilar y Diego, maestros y vicencianos (o mejor, vicencianos<br />

y maestros), desde la Pastoral de la Educación, reafirman<br />

diariamente cómo la educación es la mejor vía para que el<br />

hombre se auto-libere de la esclavitud de la incultura de la<br />

que tanto se aprovecha el poderoso.<br />

28<br />

del 25 al 31 de julio<br />

Campamento<br />

en Las Viñas. Jaén<br />

Jesús Colmenero. Coordinador Nacional<br />

La Pastoral de la Caridad, al estilo de San Vicente, nos la ha<br />

presentado Javier y Conchi, de Caritas Jaén. Desde Cáritas<br />

se afrontan las pobrezas "de toda la vida" con las nuevas pobrezas<br />

de exclusión, que esta nuestra sociedad, ha creado.<br />

La Pastoral Penitenciaria la hemos palpado a través de Ana,<br />

antigua <strong>JMV</strong> de Jaén. Acompañada de otros antiguos <strong>JMV</strong>,<br />

trabajando desde Parroquias, nos ha presentado el duro<br />

mundo de la cárcel y cómo, desde la humildad, la Iglesia colabora<br />

en la liberación de tantas cadenas que nuestros hermanos<br />

los presos, cargan.<br />

Hemos tenido tiempo de comprobar cómo la Iglesia ha sido<br />

y es generadora de belleza. Con la visita a la ciudad de Jaén,<br />

al Camarín de nuestro Padre Jesús ("El Abuelo"), su hermosa<br />

Catedral, la Iglesia de la Magdalena, fuimos testigos del agradecimiento<br />

que el ciudadano, cristiano o no, deben a la Iglesia<br />

por mantener para nosotros y para generaciones<br />

venideras tanta belleza.<br />

Tal como tenemos acordado en nuestros Estatutos, celebramos<br />

la Plenaria de Socios Adultos de <strong>JMV</strong> de este curso.<br />

En la misma se presentó y avaluó las actividades realizadas<br />

en este año por las distintas comunidades presentes. Al<br />

mismo tiempo se acordó que el próximo Campamento comunitario<br />

se realizará como Peregrinación a Tierra Santa, eligiendo<br />

la segunda quincena de agosto de 2012 como mejor<br />

fecha para realizarla.<br />

En todo campamento Comunitario siempre hay un momento<br />

especial para honrar y sentir comunitariamente a<br />

María. En esta ocasión, gracias al P. Juanjo, hemos podido<br />

realizar nuestra celebración mariana en el mismo altar<br />

mayor del Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, en la<br />

Sierra de Andújar.<br />

Hemos experimentado la liberación de la atadura del pecado<br />

desde el Sacramento de la Reconciliación, vivido en familia<br />

y comunitariamente.<br />

El Sacramento de la Eucaristía y el Envío, (junto con una<br />

buena parrillada) puso fin a este periodo de gracia que nos<br />

ha sido dado.<br />

29


envíos misioneros<br />

Bolivia:<br />

ser ojos y oídos<br />

más que manos<br />

Cuando Juanlu, Eduardo y yo (Indra), dejamos atrás nuestros<br />

hogares fue para encontrar otro en Bolivia.<br />

Más o menos con estas palabras me despedí de la comunidad<br />

en Bolivia y es el único modo que encuentro de empezar<br />

a contarte lo que supuso para nosotros lo vivido en<br />

la misión. Para ubicarte, te cuento en líneas generales en<br />

qué proyectos estuvimos cada uno:<br />

Juanlu pudo compartir la misión desde los proyectos del<br />

Imaynalla Kasanki (apoyo escolar), catequesis en la parroquia<br />

de Villa Obrajes, el centro médico, y el Maquiswan (la<br />

artesanía). Como manitas informático, en general allá<br />

donde hubiera una compu, allí metían a Juanlu: bases de<br />

datos, programa de la bordadora, tanto en los proyectos<br />

como en la casa siempre había algo que hacer. Además impartió<br />

alguna formación al Maquiswan, hizo alguna visita<br />

con el centro médico y las clases de apoyo a los chicos del<br />

Imaynalla.<br />

Eduardo trabajó principalmente en el Proyecto Sigamos y<br />

en San Pedro como formador para las educadoras en<br />

temas de neurología y cómo trabajar con determinadas discapacidades<br />

y dificultades; y participó también con catequesis<br />

en Villa Obrajes. En el Sigamos-San Pedro era el<br />

blanco de un montón de preguntas y dudas que tenían las<br />

educadoras y para ellas fue como una enciclopedia personal<br />

y agua fresca para el Centro.<br />

30<br />

Y yo estuve con los peques de tres añitos del San Pedro,<br />

en el Imaynalla, la cárcel y muchas tardes las pasé en el Maquiswan.<br />

Y ya que ni era manitas ni formadora procuré<br />

estar para lo que pudiera hacer falta.<br />

Así que ya ves, en Bolivia hay muchos proyectos y en alguno<br />

coincidimos (con distintas tareas) y en otros sólo estuvimos<br />

alguno de nosotros. Pero los tres pudimos<br />

descubrir prácticamente las mismas cosas. Descubrimos<br />

en Bolivia un pueblo fuerte, luchador y trabajador, pero un<br />

pueblo que a la vez está muy dominado, conducido y sometido.<br />

Es también un pueblo orgulloso de sus raíces profundas,<br />

con una cultura muy rica y muy arraigada, así como<br />

su fe, que si bien pueden ir asumiendo y aceptando ciertos<br />

ritos y creencias cristianas, no deja en muchos casos, en lo<br />

más hondo, de ser quechua, aymara… Hemos descubierto<br />

un pueblo con fuertes lazos familiares, que hace lo posible<br />

por cuidar de todos los miembros, por mantenerlos sanos<br />

y a salvo y por seguir juntos. Y al mismo tiempo, un pueblo<br />

que sigue castigado por la discriminación (por sexos, raza,<br />

discapacidad…) que a veces se acomoda y acepta en vez<br />

de denunciar o trabajar por avanzar, un pueblo muy agradecido,<br />

que está interesado en saber y preguntar, pero no<br />

siempre en abrirse, en responder.<br />

Y con todo ello, trabajar en los proyectos significó siempre,<br />

descubrir un hermano, a Dios muy presente en todo y en<br />

todos. Cada una de las personas que conocimos, cada uno<br />

de los momentos vividos (desde los grandes a los sencillos)<br />

nos acercaban un poquito más.<br />

El otro proyecto que los tres compartimos, que no aparece<br />

como proyecto en sí es el de ser comunidad misionera<br />

laica. Que es otro gran proyecto que requiere también trabajo<br />

y dones… pero que se hizo regalo desde el primer día<br />

que cruzamos la puerta de la casa y es que vivir la misión<br />

desde la comunidad la llena de vida y de sentido, de fuerza<br />

y de reposo. Y Delmy, Germán, Ana Ruth, Daniel, Ana y Ángela,<br />

fueron ese hogar al que volver cada día después de<br />

los proyectos y sentirnos acogidos no sólo por ellos sino<br />

por Dios.<br />

En la misión te descubres amado por Dios con un amor inmenso<br />

y es que Él te muestra cuánto ama todo lo que ha<br />

creado; y te pone ante todo ello para que sepas dar respuesta<br />

y actuar, para que Él pueda hacerlo a través de ti,<br />

porque como dice la canción de Brotes “siendo sencillo y<br />

humilde mostraré la imagen del Padre, tal cual es. Y los frutos<br />

se verán dando razón de que Dios existe en esta tierra.<br />

La luz de la esperanza brillará en el universo y dentro de<br />

mí. El Dios que hay en mí es capaz de dar la vida. Desde mi<br />

debilidad, Él me da su fortaleza”.<br />

La misión te enseña y te obliga a ser humilde, a ser sencillo,<br />

a respetar los tiempos, a ser ojos y oídos más veces de las<br />

que te llama a ser manos, a ser simplemente amor de Dios<br />

allá donde vayas. La misión no necesita héroes, te necesita<br />

a ti y a mí con lo mucho y lo poco que somos. No todo es<br />

bonito ni fácil, pero todo es de Dios así que todo es bueno<br />

aunque no consigamos siempre verlo en ese momento.<br />

Porque la misión transforma, renueva, tira abajo esquemas<br />

y (pre)juicios, te descubre un poco más quién eres, te descoloca,<br />

pero te llena de vida y de amor.<br />

Muchas son las dudas, las inseguridades y los miedos, pero<br />

el mayor miedo tiene que ser el de no seguir tus sueños, a<br />

lo que tira de ti desde el fondo, porque al otro lado, está<br />

Dios esperando a que des el paso.<br />

Juanlu, Eduardo e Indra, enviados a Bolivia.<br />

31


envíos misioneros<br />

Mozambique:<br />

La felicidad<br />

de amar<br />

y sentirse amado<br />

Existen muchas formas de ver y entender la felicidad… Se<br />

ha escrito mucho sobre ella. Pero si nos vamos a la base de<br />

todo, creo que la respuesta estaría en el Amor. Un Amor<br />

con mayúsculas, basado en una entrega generosa, respetuosa<br />

hacia todos…<br />

¿Quién no es feliz amando? ¿Quién no es feliz sintiéndose<br />

amado?<br />

Pues te diré que este verano en Nacala, las cuatro misioneras<br />

enviadas (tres desde <strong>JMV</strong> y una desde MISEVI) nos<br />

hemos sentido plenamente amadas y muy, muy felices<br />

amando.<br />

Entender que ir a evangelizar a los pobres y que sean los<br />

pobres quienes te evangelizan a ti, es entender con más<br />

claridad a San Vicente. Ver en sus rostros a Dios, a personas<br />

con dignidad (por muy dañada que esté) es sentirse Vicenciano.<br />

¡Y que toda nuestra vida es un regalo!<br />

Vuelves a España distinta, valorándolo todo más y con menos<br />

apego a lo material, porque aprendes a saber qué es lo necesario<br />

y cuánto nos ha regalado Dios en este continente.<br />

Allí descubres la perfección de los planes de Dios y cómo<br />

nos había preparado a cada una de nosotras para vivir la<br />

misma experiencia de formas distintas. Cada una con sus<br />

talentos y pobrezas, algunos incluso que no había visto o<br />

reconocido en sí misma, nos pusimos en sus manos y al servicio<br />

de los pobres para descubrir que la GRAN VERDAD es<br />

que Dios nos Ama, y que no hay mayor felicidad que Amar<br />

a los demás, especialmente a los más necesitados, como<br />

Él hizo.<br />

Es difícil plasmar en un papel todo lo vivido a lo largo de<br />

este verano en Nacala. Son muchas las emociones y sensaciones<br />

allí encontradas: la ciudad, sus gentes, su manera<br />

de vivir, su manera de orar, el valor de la familia a la que<br />

32<br />

cuidan y respetan ante todo… Una vez más encontramos<br />

un nexo común que da forma y significado a todo eso: El<br />

AMOR. Un amor inventivo, como señalaba San Vicente y<br />

así predicaba a pie de calle con los más necesitados, un<br />

amor sincero, un amor sin fronteras, un amor, como nos<br />

mostró Jesucristo, sin condiciones.<br />

¿Y cómo amamos? Brevemente daremos unas pinceladas:<br />

colaborando en la organización de una biblioteca, acompañando<br />

y ofreciendo nuevas ideas para los “peques” de<br />

las escuelinhas rurales y de las dos escuelas vicentinas de<br />

Nacala, en la formación de profesores, estimulación musical<br />

de bebés desnutridos, educación de personas adultas,<br />

visitando a enfermos y orando junto a las familias y jóvenes<br />

de las comunidades, acompañando a Jumar (<strong>JMV</strong> Mozambiqueño),<br />

en la convivencia de la comunidad con<br />

Virginia, Loli, los Misioneros Paúles… y allí también nos unimos<br />

a vosotros en la oración, sobre todo con motivo de la<br />

JMJ en la que celebramos una vigilia y una Eucaristía junto<br />

a cientos de jóvenes en la catedral de Nacala.<br />

Os animamos a descubrir el gran regalo que hay tras una vivencia<br />

de contacto directo con el más necesitado, al igual<br />

que hizo San Vicente.<br />

Déjate en manos de Dios y cuando creas que es el momento,<br />

te esperamos en los cursos de Formación Misionera.<br />

Porque...<br />

… como dice la canción de Brotes de Olivo: “Nada has pensado,<br />

que no puedas hacer. Nada has soñado, imposible de<br />

ver. Ni en el mar, ni en el cielo… ¡Nada está lejos de ti! Todo<br />

está en tu adentro, todo puedes hacerlo… si te fías de Mí.”<br />

Mamen, Sonia, Rosa (<strong>JMV</strong>) e Itziar (MISEVI)


verano 2011<br />

34<br />

nombre de sección<br />

35


verano 2011<br />

36<br />

verano 2011<br />

37


la Verdad en el Evangelio<br />

Cristo<br />

1<br />

38<br />

la auténtica Verdad<br />

Sor Marina Gil Ruiz<br />

Todo hombre o mujer de buena voluntad busca la verdad,<br />

la esencia de la existencia, el porqué de las cosas y de los<br />

acontecimientos en el mundo que conocemos y desconocemos,<br />

y nos queda un camino que queremos encontrar:<br />

el camino de la verdad.<br />

“Dijo entonces Jesús a los Judíos que habían creído en Él:<br />

si os mantenéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos<br />

míos; conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libres” Jn. 8,<br />

31-32.<br />

Si me conocéis a mi, yo os haré libres en vuestra mente. La<br />

verdad es lo que Es. Y el que Es dice de sí mismo: “Yo soy<br />

el que soy y Yo estaré y Seré”. La palabra de Cristo es la<br />

esencia del evangelio. La Palabra de Dios es la verdad, es lo<br />

que Es. En el evangelio de San Juan leemos: “En el principio<br />

era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era<br />

Dios”.<br />

Para el autor del 4º evangelio los hombres se dividen en los<br />

que aceptan a Jesús y los que le rechazan, es decir, en los<br />

hijos de la luz e hijos de las tinieblas, de la verdad y de la<br />

mentira.<br />

El hombre, que conforma su vida a la palabra de Jesús, conocerá<br />

la Verdad y la Verdad le hará libre. La libertad no se<br />

conquista con armas ni se compra con dinero. La libertad es<br />

la Verdad de la Vida. Y la Verdad de la vida es, sobre todo,<br />

una vida verdadera, una vida de la que el hombre va desterrando<br />

los gérmenes de muerte espiritual que lleva dentro:<br />

el odio, la mentira, el orgullo, el fanatismo. Todo aquello que<br />

separa y divide engendra la muerte del espíritu.<br />

La verdad os hará libres. Jn. 8, 32.<br />

La libertad es, en definitiva, un don de Dios. La misericordia<br />

engendra hombres libres, es decir, hijos de Dios.<br />

Benedicto XVI en la J.M.J. 2011, afirmaba: “Jesucristo es la<br />

Verdad hecha persona, que atrae hacia sí al mundo. La luz<br />

irradiada por Jesús es el resplandor de la verdad. Cualquier<br />

otra verdad es un fragmento de la Verdad que es Él y remite<br />

a Él. El camino hacia la verdad completa compromete<br />

al ser humano entero: es un camino de la inteligencia y del<br />

amor, de la razón y la fe”. La juventud es el tiempo privilegiado<br />

para la búsqueda de la verdad; como ya dijo Platón:<br />

“Busca la verdad mientras eres joven, pues si no se te escapará<br />

de entre las manos”.<br />

Si hay algo claro en el Evangelio, es la relación directa que<br />

existe entre la fe y libertad. Cuando la fe en Jesús es verdadera,<br />

esa fe se traduce en libertad. Lo cual quiere decir<br />

que donde no hay libertad es que tampoco hay fe. La fe en<br />

Jesús y la libertad en este mundo son como vasos comunicantes:<br />

suben y bajan siempre en el mismo nivel. No es posible,<br />

pues, tener mucha fe y vivir en la esclavitud del que<br />

está sometido y aguanta en su sumisión.<br />

La fe produce libertad porque la fe nos hace conocer la verdad.<br />

La fe a Jesús nos hace libres humanamente, en la sociedad<br />

en que vivimos. La gran tarea de la fe, en este<br />

momento, es hacernos más libres frente a tantos controles.<br />

No para hacer cada cual lo que quiere o le gusta. Se<br />

trata de la libertad al servicio de la misericordia y la bondad.<br />

No somos más buenos porque no somos más libres.<br />

Jesús fue un hombre llamativamente libre. Y profunda-<br />

mente humano. Rompió todos los esquemas sociales y los<br />

convencionalismos puritanos de su tiempo y del nuestro.<br />

Porque para Él lo importante no era quedar bien, sino ser<br />

transparente, libre acogedor con toda clase de personas.<br />

La libertad es un valor hoy muy apreciado; entender y vivir<br />

la libertad desde la mirada a Cristo Libre, que ilumina nuestra<br />

libertad y orienta nuestra responsabilidad, exige interiorizar,<br />

para comprender y poder vivir como Jesús.<br />

Él tuvo dos experiencias determinantes y una convicción:<br />

•Experiencias determinantes:<br />

El Bautismo: “Tú eres mi Hijo, en ti me complazco”(Mc.1,9-<br />

11).Esta es la experiencia fundante de Jesús que da fuerza<br />

a su existencia, libertad a su persona, sentido a su misión.<br />

- Las tentaciones (Mt. 4,1-11). Opciones que Jesús llegó a<br />

manejar, pero que superó centrándose en su opción fundamental:<br />

El Reino de Dios.<br />

•Una convicción:<br />

El Reino de Dios: sociedad nueva y experiencia de libertad.<br />

El anuncio del Reino es un mensaje esperanzador para los<br />

pobres y marginados, pide una contrapartida: que se dé<br />

crédito al anuncio y se crea en la Buena Noticia (Mc. 1. 15).<br />

La actividad de Jesús sus palabras y gestos, sus comidas<br />

con todo tipo de gente, manifiestan que ha llegado a este<br />

mundo el Reino de Dios. Jesús acabó en la cruz porque<br />

vivió como hombre libre en plenitud, fiel a su misión.<br />

El motivo de Jesús para perseverar en la libertad fue el<br />

abandono al Dios del Reino. La experiencia fundante en el<br />

Jordán, de Dios como Padre, le proporcionó tal plenitud,<br />

confianza, seguridad y fortaleza que lo mantuvo en pie<br />

hasta el último aliento (Lc.23, 46) Jesús descubrió en el<br />

Padre que el amor conduce a la verdadera libertad.<br />

Según el mandato del propio Jesús (Lc. 9, 1-6) nuestra misión<br />

es una “misión religiosa” y “terapéutica”. Es decir, se<br />

trata de una misión curativa, humanitaria, destinada a expulsar<br />

las fuerzas del mal que causan sufrimiento y penalidades<br />

a los humanos. “Estar y sentirse bien”. Lo que<br />

conlleva – y de forma muy importante – la paz interior, el<br />

equilibrio mental y psicológico, el sosiego del espíritu, la<br />

ilusión y las ganas de vivir, la prevención de los males y un<br />

ambiente general en el que la persona se sienta útil, apreciada<br />

y valorada.<br />

En nuestra vivencia de fe, como <strong>JMV</strong>, hay que encontrarse<br />

con Dios, para beber de la única fuente que sacia nuestra<br />

sed de Verdad, y hacer nuestra la experiencia de encuentro<br />

de Jesús con el Dios del Reino, y vivir el amor de Dios en el<br />

amor al prójimo, sobre todo en el amor al más desfavorecido<br />

al estilo vicenciano. Jesús privilegia las relaciones basadas<br />

en la fe, en las convicciones libres y exigentes de la<br />

fe, que brotan del Evangelio. Porque en este supuesto sólo<br />

queda en pie el amor mutuo y el ejemplo que nos dejó<br />

Jesús de Nazaret.<br />

39


cuentos para Pau<br />

cuentos del mar<br />

Rosa María Calderón<br />

40<br />

Pau, cariño, ya terminó el verano.<br />

El mar ha quedado lejos con su<br />

rugido, con su azul intenso,<br />

con su encaje de espuma,<br />

con su olor a sal… Ya hemos<br />

vuelto a la rutina de las<br />

horas cadenciosas que se columpian<br />

frágiles en las rosadas<br />

colinas de las tardes de<br />

otoño…<br />

Sin embargo, para los habitantes del mar, por fin, había<br />

llegado la tranquilidad. Poco a poco fueron desapareciendo<br />

los cientos de piernas y pies que cada mañana pisoteaban<br />

sus dominios, levantaban polvaredas de arena<br />

y alteraban su descanso y su tranquilidad. Al fin las noches<br />

volvían a ser oscuras y plácidas sin los jóvenes celebrando<br />

ruidosamente fiestas en la playa, y los<br />

amaneceres tranquilos sin que los rastrillos de cualquier<br />

“jubilata” arasen la arena en busca de las pobres tellinas<br />

que ya no sabían dónde esconderse.<br />

¿Había llegado el momento de la calma, del sosiego? No,<br />

había llegado el momento de organizar la gran fiesta de<br />

la playa, o el Playón, como desde hace años, los habitantes<br />

del mar habían bautizado a la recuperación de<br />

la tranquilidad de su hogar.<br />

Todos los seres vivos comenzaron a preparar lo necesario.<br />

Este año prometía ser una fiesta gorda y<br />

sonada. Le había tocado el turno de la organización<br />

a la familia Pescadilla y todos los miembros estaban<br />

dispuestos a sorprender al personal. Pequeñas, pero<br />

animadas, lo primero que hicieron fue contratar una orquesta<br />

marchosa y bailona, se llamaba “Los Pinzas“ y<br />

estaba integrada por una familia de langostas a las que<br />

les sobraba todo menos armonía, acompañada por la<br />

vocalista, una sensual anguila que curvaba su cuerpo<br />

con verdadera gracia. La gestión del chiringuito salió a<br />

subasta y la consiguió don Pulpo, eficiente como el que<br />

más, quien contrató un veloz e inigualable grupo de camareros,<br />

la bandada de gaviotas de Juan Salvador, que,<br />

uniformadas de blanco y gris, atenderían a todos los<br />

clientes, incluso a aquellos que por su volumen no podían<br />

acercarse a la orilla para tomar un néctar de nácar<br />

bien fresquito, por temor a quedar varados en la arena.<br />

Quedaba poco para que el verano terminase; la familia<br />

pescadilla en pleno acudió a la consulta del doctor Coral<br />

para afilar y limpiar sus dientes. Como anfitrionas tendrían<br />

que sonreír en todo momento y su boca debía aparecer<br />

saneada y lustrosa. Las ostras tomaban vitaminas<br />

de plancton que irisaría las perlas que lucirían para envidia<br />

de los demás asistentes.<br />

Las señoras medusas, que ese verano habían hecho de<br />

las suyas descargando sus depósitos<br />

de veneno a diestro y siniestro,<br />

bailaban el vals de las olas y recomponían<br />

sus lindas umbrelas.<br />

El día acordado para la<br />

fiesta llegó casi sin sentir. La<br />

luna asomada a la baranda<br />

ahuecó sus tocas marfileñas y, lánguidamente, como si<br />

nada, dejó que se desprendiera de<br />

sus brazos un rayo juguetón que,<br />

después de dar mil vueltas,<br />

rieló en las aguas tranquilas<br />

de un mar otoñal. Era la<br />

señal. Y, al grito de “que<br />

comience la fiesta”, la<br />

playa fue llenándose de<br />

los más variados frutos del<br />

mar, como decimos los<br />

hombres.<br />

El chiringuito pronto se llenó de<br />

clientes deseosos de probar los exóticos<br />

combinados de don Pulpo, que con sus múltiples<br />

tentáculos atendía a seis o siete clientes a la vez. Juan<br />

salvador y los suyos, elegantes y diligentes, atendían a<br />

las mesas y a los peces voluminosos que seguían la fiesta<br />

dentro del mar. “Los Pinzas” comenzaron el concierto.<br />

Peces, conchas, cefalópodos… se arremolinaron frente<br />

a los músicos contoneándose, batiendo pinzas, aletas,<br />

tentáculos… Ballenas y tiburones se movían torpemente<br />

al son de la orquesta intentando emular los movimientos<br />

de la espectacular anguila y, para mostrar su<br />

contento y disimular los efectos de los deliciosos cócteles<br />

del barman, lanzaban fuertes resoplidos como surtidores<br />

de agua a las estrellas. La familia delfín<br />

pirueteaba, intentando robar besos a las gaviotas.<br />

De pronto, el ritmo trepidante de la orquesta de “Los<br />

Pinzas” calló. La directora de “Brisa de Mar” se colocó<br />

frente al océano, armonizó sus sonidos y una melodía<br />

bellísima dio paso al esperado ballet ruso de los esturiones,<br />

nada menos que el Ballet Sturionov. El público,<br />

silencioso, disfrutaba del magnífico espectáculo, mientras<br />

el cangrejo ermitaño, aburrido en un rincón de la<br />

orilla, se fumaba un oloroso puro de algas.<br />

Poco a poco fue transcurriendo la noche. Las estrellas,<br />

dirigidas por don Fuego de San Telmo, realizaron un espectáculo<br />

extraordinario de cohetes siderales, que<br />

arrancaron las más variadas exclamaciones de admiración<br />

de todos los concurrentes que permanecían con los<br />

ojos puestos en el cielo, donde las constelaciones perdieron<br />

sus dibujos y formaciones habituales para formar<br />

espléndidos chorros de estrellas que<br />

estrepitosamente caían sobre la multitud para volver<br />

a ascender en piruetas brillantes y arrolladoras.<br />

Otras veces realizaban giros rasantes que<br />

asustaban momentáneamente a los espectadores,<br />

los peces se cubrían la cabeza con el abanico<br />

de sus aletas, los cangrejos retrotraían las patas<br />

hacia el cascarón, los calamares recogían los temblorosos<br />

tentáculos que formaban rulos en torno a<br />

sus cabezas… Pero todos abrían la boca encantados y<br />

felices por el magnífico espectáculo.<br />

De pronto, el tiralíneas del día trazó la raya del amanecer,<br />

primero con suavidad, contundente después. Multitud<br />

de colores, naranjas, rosas, fucsias, violetas, rojos,<br />

amarillos… se peleaban por disolver las sombras de la<br />

noche y anunciar la salida del sol. Desapareció el bullicio,<br />

cada cual volvió a sus hogares, la manta del mar cobijó<br />

maternal y dulce a sus habitantes y el azul del cielo<br />

engulló a luna y estrellas. Don Fuego de San Telmo marchó<br />

apagado en busca de tormentas donde reactivar su<br />

luz y las gaviotas emprendieron el vuelo en bandada en<br />

busca del bien ganado desayuno con el que reponer<br />

fuerzas. Mientras, Juan Salvador, rebelde, continuó ensayando<br />

en solitario increíbles piruetas.<br />

Había vuelto la normalidad, todo regresaba a su lugar: el<br />

sol, al que ya se le había puesto cara<br />

de otoño, siguió su ascenso<br />

dando vida con su luz al<br />

mundo.<br />

Y Dios volvió a sonreír<br />

contento con la maravilla<br />

de su Creación, aunque,<br />

parte de ella, se hubiese<br />

alborotado un poquito durante<br />

unas horas.<br />

41


entre nosotros entre nosotros<br />

Jesús nos dice en el Evangelio, “dejad que los niños se acerquen<br />

a mí” (Mc 10,14). Pues eso es lo que hemos hecho<br />

desde el pasado 11 de Julio hasta el día 23 del mismo mes,<br />

un grupo de 26 monitores, junto a Sor Yolanda Lozano<br />

nuestra Directora y Delegada Provincial de <strong>JMV</strong>, Sor Isabel<br />

Guardia y Sor Mercedes Frías, que hemos llevado a cabo<br />

nuestro servicio en el Campamento Vicenciano de las Hijas<br />

de la Caridad de la Provincia de Granada.<br />

Desde mis experiencias, de no ya pocos campamentos, he<br />

podido redescubrir de nuevo la presencia de Dios en los<br />

más pequeños, en los más necesitados. Siempre recuerdo<br />

que aunque nuestra misión es la del servicio, la recompensa<br />

es más grande y no debemos dejarla escapar.<br />

Cuando el pasado día 14 llegaron los niños yo pude reencontrar<br />

a Dios en la ternura que emanan, en la inocencia<br />

de sus miradas, en su alegría, en los momentos de sorpresa,<br />

en los talleres, en las dinámicas y juegos, en la playa,<br />

en cada uno de los minutos que podíamos compartir. Los<br />

mayores con el tiempo, quizás la vida, nos hace perder la<br />

inocencia, la esperanza que rebozan, la alegría y que en<br />

ellos hemos podido volver a recuperar.<br />

Poder ver las caras de alegría, esperanza, de satisfacción<br />

del trabajo en equipo, de cada uno de estos niños es un regalo<br />

de Dios.<br />

Cada uno de los niños y niñas quedan en nuestro corazón,<br />

que han ido ganándolo a lo largo de estos diez días, nombrar<br />

a uno o varios sería injusto, todos nos han robado el<br />

corazón, todos nos han dado más de lo que nosotros les<br />

hemos dado a ellos. Nuestras recompensas han sido sus<br />

sonrisas, sus besos, sus abrazos, sus gestos de cariño, etc.<br />

Los piratas de Benaisland hemos buscado en conjunto,<br />

como una gran tripulación de la Perla Negra, un tesoro que<br />

estaba en nuestra isla y ese tesoro es Dios.<br />

Compartir estos días con estos niños, “nuestros niños”, ha<br />

vuelto a ser una servicio y una experiencia que quedará<br />

42<br />

Campamento Provincia de Granada<br />

el Tesoro<br />

de los piratas<br />

de Benaisland<br />

marcado en cada uno de nuestros corazones. Y la satisfacción<br />

de que nuestra labor se vio realizada, se reflejó en la<br />

cara de alegría de aquellos padres que recogieron a sus<br />

hijos y descubrieron la ilusión, esperanza y la alegría compartida.<br />

Dicen que para que un campamento sea todo un éxito, a la<br />

marcha deben llorar todos, incluso los monitores, pues si<br />

es así, este lo ha sido. Ya esperamos el campamento del<br />

próximo curso, ya surgen ideas en nuestras cabezas y esperamos<br />

con alegría poder servirles con nuestro cariño y la<br />

mayor de nuestras sonrisas.<br />

Gracias, monitores, por vuestra entrega, por vuestro trabajo,<br />

por vuestra generosidad, gracias Sor Mercedes por<br />

tener siempre el comedor a punto y por tu alegría que nos<br />

contagió a todos, gracias Sor Isa por actuar de enfermera<br />

junto con José Antonio durante nuestra travesía, por interesarte<br />

en que nuestra ropa estuviese aseada y por tu gran<br />

ayuda en el comedor, gracias porque tu trabajo callado y<br />

generoso. ¡Gracias, Sor Yolanda!, por llevar a buen puerto<br />

nuestra singladura, por saber manejar la nave con cariño,<br />

por aguantar nuestro cansancio, por tener siempre una palabra<br />

de cariño, gracias por tu generosidad.<br />

Los Piratas de Benaisland navegan de nuevo por los mares<br />

de este mundo, llenos de alegría de haber encontrado el<br />

tesoro mayor, de haber encontrado nuestro Tesoro. De<br />

haber encontrado a DIOS.<br />

Provincia de Barcelona<br />

asamblea<br />

provincial<br />

El pasado mes de septiembre los jóvenes de la Provincia<br />

de Barcelona nos reunimos en la Isla de Mallorca para empezar<br />

el nuevo curso. El grupo de catequistas y el Equipo<br />

Provincial participamos en un fin de semana en el que programamos,<br />

con mucha ilusión, las nuevas actividades y los<br />

nuevos retos. Animados a seguir con la misión de San Vicente,<br />

nos proponemos gritar, con todas nuestras fuerzas,<br />

la existencia de la Asociación en la isla para llegar a más jóvenes<br />

y transmitirles el Carisma Vicenciano. Además, queremos<br />

hacerles llegar hasta María, para que vean en ella el<br />

modelo de mujer a seguir, que siempre nos acoge y vive<br />

en actitud de servicio a los demás.<br />

Como cada año, acogemos el nuevo lema como algo personal,<br />

sintiendo verdaderamente todo aquello que nos enseñaron<br />

Santa Luisa y San Vicente. Para conseguir gritar la<br />

Gran Verdad debemos empezar trabajando nuestra libertad<br />

interior, siendo auténticos y sinceros, siempre desde<br />

una actuación responsable y siendo coherentes con nuestro<br />

estilo de vida. Con todo esto gritaremos la Gran Verdad<br />

hasta quedarnos afónicos, sin voz, pues Él no se merece<br />

menos. Aquí estamos, pocos pero ¡con mucha fuerza!<br />

Carmen Simonet. Presidenta Barcelona<br />

Carmen Simonet<br />

nueva<br />

presidenta<br />

Provincia Barcelona<br />

La nueva presidenta de la provincia de Barcelona se llama<br />

Carmen Simonet, de 20 años.<br />

A pesar de ser aún muy joven está muy fuertemente ligada<br />

a la Asociación y se lanza al servicio y reto de asumir la presidencia<br />

de la Provincia. Se trata de una persona alegre por<br />

naturaleza, nunca te va a negar una sonrisa, y servicial para<br />

lo que haga falta. También decidida y emprendedora; sensible<br />

ante las pobrezas, con el ejemplo de San Vicente y<br />

Santa Luisa siempre presente. Ha prestado servicio y ahora<br />

asume una nueva responsabilidad aumentando su grado<br />

de compromiso con <strong>JMV</strong>. Tanto para los Centros, Equipo<br />

provincial como anterior Presidente es un placer dejar en<br />

manos de Carmen nuestra representación a nivel nacional<br />

apoyándole en todas sus decisiones y sus inquietudes, así<br />

como acompañándola en la oración durante esta nueva<br />

etapa que se abre en su vida. Simplemente ¡¡Gracias, Carmen!!<br />

43


El alma se serena<br />

Rosa María Calderón<br />

subvencionado por:<br />

Ahora que contemplo la vida desde mi baranda,<br />

paladeo serena cada instante.<br />

Ahora que las aguas sosiegan<br />

y dibujan sin prisa meandros caprichosos,<br />

me deslizo en la danza del que encuentra la ilusión en cada cosa.<br />

Ahora que el esplendor en la hierba ha terminado<br />

y los días preñados de recuerdos transcurren lentos, tibios…,<br />

observo cómo todos los caminos convergen en el mismo horizonte.<br />

Quiero, Señor, volver a ti mis ojos,<br />

apoyarme en tu pecho generoso,<br />

descansar sobre tu corazón amado<br />

y devolver con creces el tiempo regalado.

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