Prevenir en Familia - Cedro

cedro.sld.cu

Prevenir en Familia - Cedro

www.conacedrogas.cl

fonodrogas conace


Indice

Introducción

La prevención empieza por casa 4

Una familia que previene 5

Nuestra realidad 5

• ¿Qué hacer como familia? 7

• Algunas claves 8

• Nuestros consumos 9

• Comunicación familiar 9

• Normas y límites 11

Cómo hablarles sobre las drogas 13

• El preescolar 13

• El escolar 15

• El adolescente 19

¿Mi hijo/a podría tener problemas con las drogas? 20

• Señales de riesgos 20

• Señales de consumo 22

¿Qué hacer en caso de...? 23

¿Dónde acudir? 25

Juntos, se hace más fácil 26

PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS DROGAS PARA LAS FAMILIAS

3


PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

4

La prevención empieza por casa

¿Cómo ayudar a que nuestros hijos/as se desarrollen sanamente? ¿Cómo saber

si están consumiendo drogas y qué hacer frente a esta realidad..? Éstas y otras muchas

dudas relacionadas con el tema, son las que aborda el presente folleto, especialmente

preparado para ayudar a los padres en su tarea de prevenir el consumo de drogas

antes de que se convierta en un problema mayor.

Porque prevenir, significa justamente eso, pre- venir, es decir, verlo antes de... Por

eso CONACE, como organismo del Gobierno de Chile responsable de las políticas de

drogas que actualmente se están implementando en el país, ha elaborado el programa

«Prevenir en Familia».

«Prevenir en Familia», como su nombre lo indica, tiene como objetivo, estimular a

la familia a asumir un papel activo en la prevención del consumo de drogas y este folleto

-que es parte del programa- pretende ser un apoyo para los padres, las madres y todos

los adultos involucrados en la desafiante tarea de educar a niños y jóvenes.

Los temas que se abordan, según las investigaciones, son claves para prevenir

el consumo de drogas y otros riesgos que enfrentan día a día los jóvenes de hoy.

Muchas veces, en el camino de educar a nuestros hijos/as nos sentimos solos,

a veces culpables, o simplemente no sabemos qué hacer. Nos llenamos la cabeza de

preguntas que nos angustian: ¿cómo establecer límites con respecto a las salidas y

los «carretes»?, ¿cómo transmitirles nuestra preocupación ante el peligro que genera

el consumo de drogas y sus consecuencias?, ¿a qué edad conviene hablarles sobre

este problema?, ¿cómo nos damos cuenta que un hijo/a o familiar está consumiendo

drogas?, ¿qué puedo hacer como madre, padre o adulto para prepararlos/las frente a

los riesgos que diariamente les toca vivir?...

Todas las familias son distintas, las hay grandes y pequeñas; con ambos padres

o con sólo un jefe/a de hogar; familias alegres o familias con dificultades; familias con

hijos/as pequeños, familias con adolescentes,... pero todas con aspectos positivos

y otros negativos. Sin embargo, a pesar de la diversidad, la mayoría de los padres

enfrentamos similares conflictos en la educación de los hijos/as pero podemos, si nos

proponemos, ir mejorando nuestra relación con ellos.

El objetivo de este folleto es poner a su disposición, un conjunto de ideas e

informaciones que ayuden a reflexionar acerca de cómo están haciendo esa educación

y, sobre cuáles aspectos pueden mejorar para que sus hijos e hijas se desarrollen

sanamente y puedan afrontar los riesgos del entorno.


Una familia que previene

La mayoría de las veces nos toca relacionarnos con el problema del consumo

de drogas, porque un familiar, un amigo o un vecino está sufriendo por el abuso

de alcohol y/o otras drogas. O nos conmovemos con los testimonios de personas y

familias que están sufriendo este drama, habitualmente, abordados por los medios de

comunicación masivos. Pero, también se puede dar el caso, que la veamos consumir

a vista y paciencia de todos o sepamos de su comercialización en lugares públicos,

frecuentados por nuestros hijos.

Por estas razones, a diferencia de épocas anteriores, en que el problema no nos

tocaba tan de cerca, es importante prepararnos para enfrentar esta realidad con nuevos

conocimientos y disposición.

Nuestra realidad

Actualmente muchos jóvenes están involucrados en el consumo de alcohol y

otras drogas. Las consumen en gran cantidad, se inician a edades más tempranas, les

resulta más fácil su acceso, se sienten más presionados al consumo y son, por último,

víctimas de atractivas ofertas de quienes están empeñados, por razones netamente

comerciales, que «las prueben».

PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

5


PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

6

Sin duda, vivimos en un mundo con riesgos. Ello se ve en el aumento de la tasa

de accidentes y muertes de adolescentes por conducir bajo los efectos del alcohol y

otras drogas, en el aumento de la violencia, la delincuencia y los delitos asociados al

consumo y al tráfico de drogas. Son, por lo tanto, muchas más las familias que se ven

afectadas por no poder resolver el problema de dependencia (adicción) de algunos de

sus miembros.

Está claro que, cuando los amigos consumen drogas, es más probable

que nuestros hijos también lo hagan, así lo señalan los estudios realizados por el

CONACE:

• 1 de cada 4 estudiantes –entre octavo básico y cuarto medio– declara haber

consumido alguna droga ilícita en su vida, tal como marihuana, cocaína o

pasta base.

• De octavo básico a primero medio, el consumo de cualquier droga aumenta

al doble entre los jóvenes.

• La mitad de los estudiantes secundarios dice que les resultaría fácil conseguir

droga.

• El consumo de drogas es similar en estudiantes de diferentes tipos de

escuelas y niveles sociales.

• Alrededor de los 14 años es la edad promedio de inicio a las drogas

ilícitas.

• Un tercio de los estudiantes no percibe mayor riesgo en el uso regular de

la marihuana.

• Cuando los amigos consumen drogas, es más probable que el joven lo

haga, porque es más fácil que se deje influenciar y pueda conseguirlas.


¿Qué hacer como familia?

Prevenir significa evitar un daño antes que aparezca y su objetivo es lograr que

nuestros hijos/as no consuman drogas, pero si ya lo están haciendo, poder frenar su

avance y evitar que se convierta en un problema mayor.

Es importante comenzar desde que son pequeños, enseñándoles a cuidar su

cuerpo, a distinguir entre lo que les hace bien de aquello que les hace mal, a valorar

la vida sana, a rechazar las drogas, a resistir la presión del grupo y a tomar decisiones

responsables.

Para ello, es necesario que los adultos seamos capaces de dar el ejemplo, de

demostrarles confianza y seguridad, de acompañarlos en sus juegos y actividades,

de estimularlos a ocupar positivamente sus ratos libres con la práctica de deportes,

pintura, música, scoutismo; conocer a sus amigos y tratar que la familia y su entorno

sea un lugar donde se sientan a gusto y puedan desarrollar su personalidad.

Para lograr esto, no se necesitan grandes conocimientos, sino tener la disposición

de llevar a la práctica nuestra preocupación por el tema en la relación diaria. Prevenir,

es estar atentos a aquellas cosas que sabemos ayudarán a nuestros hijos/as, a estar

mejor preparados para atreverse a rechazar el consumo de alcohol y drogas prefiriendo

una vida sana

PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS DROGAS PARA LAS FAMILIAS

7


PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

8

Algunas claves

No hay un único modo de educar, cada familia tiene su propia manera particular

de hacerlo, que a veces resulta y otras no, pero no cabe duda, que todos tratamos de

hacerlo lo mejor posible.

Sin embargo, los estudios demuestran que en las familias que han logrado prevenir

mejor el consumo de drogas se dan algunas características similares:

• Un clima de confianza y amor, con buenas relaciones entre padres e hijos

que se respetan, a pesar de las dificultades y diferencias.

• Normas y límites claros.

• Estimulan la progresiva independencia de los hijos/as para que tomen sus

propias decisiones y responsabilidades de acuerdo a la edad.

• Participan en la vida de sus barrios, comunas y en las actividades de la

escuela.

• Valoran el buen humor y/o la capacidad de reírse de sí mismo.

En relación al consumo de drogas, estas familias:

• Enseñan con el ejemplo.

• Desarrollan una vida sana.

• Tienen una clara postura de oposición al consumo de drogas.

• Hablan y se informan sobre el tema.

Sabías que los estudios de CONACE han demostrado que:

• La actitud de los padres ante las drogas es decisiva. Los hijos/as cuyos

padres y madres expresan abiertamente su rechazo a las drogas, tienen menos

posibilidades de «tentarse» que los de aquellos que no tienen una actitud de

clara oposición al consumo.

• Las drogas en el hogar son un factor de alto riesgo. Cuando hay personas en la

casa que las consumen, aumenta la probabilidad de consumo entre los hijos.

• Los adultos que saben dónde están sun hijos/as, conocen a sus amigos/as,

están atentos sobre cómo les va en la escuela y comparten momentos juntos...

tienen hijos/as con menor probabilidad de consumir drogas.


Nuestros consumos

Beber alcohol es una de las prácticas más comunes entre adultos.

Es socialmente aceptado beber vino en la cena, cerveza al final de una larga semana,

o tragos en una fiesta. Pero beber hasta llegar al punto de perder el control, envía un

mensaje equivocado a los jóvenes, al igual que los puede llevar a creer que éste es el

remedio para superar las dificultades o tensiones.

Aunque fumar es socialmente aceptado, el impacto negativo que el tabaco tiene en la

salud del fumador es conocido. Si un niño/a le pregunta a sus padres por qué fuman,

pueden explicarle que cuando comenzaron, no se sabía lo peligroso que es para la

salud y que, una vez que se empieza, es muy difícil dejarlo.

Si su familia tiene tendencia a la hipertensión u otras enfermedades, debe decirle que

pueden heredarlo. Del mismo modo, necesitan saber acerca de los problemas de sus

familiares con el abuso de drogas, si es que alguno de ellos tuviera o hubiese tenido

problemas con el alcohol u otras drogas. Los hijos/as de personas que abusan de ellos,

son mucho más vulnerables a desarrollar una adicción. Cuando utilice el ejemplo de un

familiar para demostrarle por qué deben tener cuidado con el alcohol u otras drogas,

estará utilizando un argumento de peso.

Comunicación familiar

En una familia siempre nos estamos comunicando, a veces en forma positiva, y en

otras, en forma negativa. Muchos de los problemas que sufren los jóvenes tienen

relación con la capacidad de comunicarse. Sentimientos de soledad, incomprensión,

depresión, angustia, miedo, timidez, pueden evitarse si la persona se comunica antes

y de mejor manera lo que le ocurre y, además, si se siente escuchada y apoyada.

Como padres, es de vital importancia tratar de comunicarnos con cada hijo/a en forma

personal, aprender a escucharlo/a y tratar de comprender aquello que siente.

PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA PARA LAS FAMILIAS

9


PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

10

¿Cómo comunicarnos mejor con nuestros hijos?

• Preste atención cuando le hable, de modo que se sienta escuchado. Si cree

que no puede atenderle en ese instante, explíquele el motivo y acuerde un

momento más favorable.

• Converse diariamente con cada uno de ellos, esto le ayudará a tratar en

otros momentos temas importantes.

• Cuando tenga una queja o una crítica, hágalo frente a hechos claros.

No critique la manera de ser sino las conductas. Dígale «dejaste esto

desordenado», en vez de «eres desordenado».

• No sermonee ni convierta la conversación en un discurso. Deje que ellos

hablen la mayor parte del tiempo.

• Respételos, deje que expresen sus opiniones y puntos de vista, aunque

éstos entren en conflicto con los suyos: ¡escúchelos!

• Valore las conductas positivas, por ejemplo, destaque las buenas notas más

que las malas.

• Entienda sus puntos de vista, comprenda que los temas importantes cambian

con la edad.

• Recuerde su adolescencia, usted también vivió conflictos y ofrézcale su

apoyo.

• Exprese sus sentimientos de una manera respetuosa y anime al resto de

la familia a hacer lo mismo.

• Cuando su hijo opine sobre un tema problemático -como las drogas- y

aunque estas opiniones entren en conflicto con las suyas, intente no

reaccionar con alarma o enojo, esto podría interrumpir la comunicación.

Saber escuchar y expresar sinceramente lo que a uno le

pasa, además de tener bastante paciencia, son pilares

fundamentales de la comunicación positiva.


Normas y límites

Cada familia tiene una forma particular de poner normas y límites, lo que está permitido

hacer y lo que no. Estos van acorde a las creencias, valores y características de los

padres y de cada menor en particular.

Las normas les hacen sentir que hay preocupación por ellos. Los especialistas han

descubierto que las familias que mejor protegen a sus hijos y, por tanto tienen menos

problemas de abuso de droga, son aquellas que establecen normas y límites basados

en el amor y en el respeto.

¿Y de qué forma logramos esto...?

Reforzando y premiando los logros y cualidades de cada uno.

• Con algunas normas claras y firmes, intransables y en las que los padres

ponen toda su energía para tratar que se cumplan, porque creen en ellas,

por ejemplo: no robar, no mentir, no faltar a clases, ser puntuales.

• El resto de las normas pueden ser negociables y acordadas en conjunto

con ellos, en la medida que tienen la edad para hacerlo: permisos, horarios

de salidas, lugares.

• Estableciendo claras consecuencias o sanciones por el no cumplimiento de

esas normas.

• En caso de no respetar el cumplimiento de esas normas, puede utilizar la

pérdida de refuerzos positivos, como por ejemplo, no ver televisión por un

día.

• No usar el castigo físico, promoviendo más bien, la reflexión y la

conversación.

PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA PARA LAS FAMILIAS

11


PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

12

En relación al castigo psicológico –gritos, descalificaciones, insultos– y al

castigo físico –cachetadas, golpes, maltrato, pellizcones– las investigaciones

han demostrado que éstos son perjudiciales y las razones son varias:

• Producen resentimiento, deseos de venganza y agresividad.

• Pueden reforzar la mala conducta en vez de detenerla.

• Generan miedo, timidez y falta de iniciativa.

• Pueden causar daño físico.

• Sirven de modelo porque los niños/as imitan lo que ven: el padre lo golpea

y él /ella le pega a los amigos.

• Muestran lo que no hay que hacer en vez de lo que sí hay que hacer.

• Es doloroso también para el que castiga, porque genera culpa.

• Deterioran la relación padre-hijo/a.

• Hay niños que han sido tan castigados que ya no les hace efecto y no les

importa.

• Cada vez se requieren castigos más duros y más frecuentes.

• Reaccionan por temor y no porque comprendan lo inadecuado de la

conducta.

• El niño/a no asocia el castigo a lo que hizo mal sino a la persona que le

pegó.

• Nada justifica maltratar a un niño.


Cómo hablarles sobre las drogas

Es fundamental enseñarles desde pequeños la importancia de cuidarse a sí mismo

(autocuidado) y hablarles a tiempo sobre las drogas, para que comprendan que son

dañinas para la salud. Se debe prescindir de su uso para tener una vida sana en todas

las etapas de la vida.

Mientras antes se aborde el tema, estarán mejor preparados para tomar decisiones

acertadas y evitar su consumo.

A continuación, entregamos algunas orientaciones generales de cómo abordar el tema

drogas con sus hijos/as en las distintas etapas de su desarrollo.

El preescolar

De 3 a 6 años de edad

A esta edad, las actitudes y hábitos que los niños aprenden, tienen gran influencia en

las decisiones que tomarán cuando sean más grandes. Sus padres y madres son las

personas más importantes para ellos, por lo que sus opiniones acerca de lo que «está

bien» o «está mal» tiene un gran impacto en ellos, siempre y cuando se acompañe

con el ejemplo.

PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS DROGAS PARA LAS FAMILIAS

13


PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

14

Esta es una buena etapa para poner en práctica la habilidad de tomar decisiones y

solucionar pequeños problemas, lo cual los ayudará a aprender a expresar su opinión

y decir NO cuando se vean enfrentados a diversas situaciones.

¿De qué forma podemos apoyarlos...?

Demuéstreles con cariño que como padres siempre estarán cerca de

ellos, que los aceptan tal cual son y que los quieren mucho. Háganselo

saber física y verbalmente, abrazos, elogios, felicitaciones. La

demostración de afecto es el refuerzo más importante para que ellos

aprendan.

Dese el tiempo de jugar, conversar y compartir con ellos. Esto les

ayudará a crear una relación fuerte de cariño y confianza.

Si el niño se siente frustrado, ayúdele a resolver el problema,

felicitándolo cuando haga algo bien. Anímelo a preguntar cuando

no sepa algo. Destaque el esfuerzo y no sólo los logros, todo esto le

ayudará a fortalecer y desarrollar su confianza.

Desarrolle en ellos la capacidad de elegir y tomar sus propias

decisiones, de acuerdo a su edad. Cosas como escoger su propia ropa,

sus actividades, sus compañeros de juego le ayudarán a fortalecer su

autoestima, autonomía y seguridad.

Explíquele que hay cosas que ayudan a su salud, y le hacen ser más

fuerte y sano/a, incluso si no son de su agrado, tales como «alimentos

sanos» v/s «comida chatarra». Ayúdelo a diferenciar y aprender que

existen sustancias u objetos que «le hacen bien», y otros que «le hacen

mal», como los detergentes, las colillas de cigarro, los jarabes. Por lo

tanto, no deben tomar o probar nada sin el permiso o la supervisión

de un adulto.

Ayúdelo a desarrollar ciertos hábitos y rutinas diarias tales como

horarios de comidas, siesta, entretención. Esto le da seguridad.


El escolar

De 7 a 10 años de edad

A esta edad los niños demuestran gran interés en el mundo que está afuera de su familia

y de su casa, la escuela y amigos principalmente. Pueden mantener conversaciones

más complejas, interesándose en aprender, preguntar y plantear sus opiniones, están

más conscientes del peligro y del concepto de la muerte. Pueden sentirse fascinados por

saber cómo funciona el cuerpo y cómo las drogas afectan al cerebro y otros órganos.

Este es un momento propicio para hablar sobre los efectos del consumo de drogas.

¿Qué y cómo explicarles...?

Que el tabaco, el alcohol, la marihuana y otras drogas afectan la salud

y tienen consecuencias graves. Puede comentarles, por ejemplo, que

pueden generar adicción, es decir, convertirse en un hábito muy difícil

de abandonar, de cómo afectan y dañan nuestro cuerpo, y que, en

algunos casos, nos pueden hacer enfermar e incluso llevarnos a la

muerte.

Decirles que los medicamentos que receta un doctor y son administrados

por un adulto, pueden ayudar en caso de enfermedad, pero resultan

dañinos si son mal utilizados. Por lo tanto, NO deben manipular o

probar sustancias desconocidas. Y usted evite tomar medicamentos

delante de ellos.

Explicarles por qué los adultos pueden beber alcohol de manera

moderada, y que el abuso en su consumo trae consecuencias para

la salud. Asimismo, por qué no es conveniente que los niños/as lo

consuman.

En muchas escuelas existen programas de prevención de drogas, por

lo que es posible que estén participando en ellos. Éstos contemplan

actividades con los padres y apoderados, y constituyen una buena

oportunidad para participar y conversar con sus hijos/as estos

temas.

La opinión de los padres sigue teniendo gran importancia para ellos,

por lo que es fundamental seguir fomentando una relación cercana y

PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA PARA LAS FAMILIAS

15


PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

16

De 11 a 14 años de edad

Esta edad es fundamentalmente crítica y relevante en el tema de la prevención,

dado que entre los 13 y 14 años es la edad en que, en gran medida, se inician en el

consumo experimental de las drogas.

Es una etapa en la que comienzan a distanciarse de la familia, necesitan sentirse

«distintos» para descubrir realmente sus intereses y quiénes son, necesitan «probarse»

o vivir situaciones nuevas. El grupo de amigos pasa a tener gran importancia. Sin

embargo, la opinión y el modelo de los padres sigue teniendo un gran impacto en sus

actos y decisiones. Es una edad propicia para hablar directamente con ellos/as acerca

de las drogas y sus consecuencias.

En esta etapa, tienden a identificarse y buscar «modelos» en los jóvenes mayores.

Esto a veces puede resultar riesgoso, dado que pueden ser influenciados, inicialmente,

para probar alguna droga como el tabaco, alcohol, marihuana. Los padres deben

preparar a sus hijos/as para enfrentar estas situaciones, para que sepan que estas

sustancias son perjudiciales y adictivas. Sólo así podrán estar preparados/as para

resistir la influencia del grupo con decisión y firmeza.


Es necesario que los padres puedan ir adaptándose a sus cambios, estableciendo

límites y normas claras, pero favoreciendo, al mismo tiempo, la autonomía e

independencia, entregando apoyo y orientación.

En esta etapa es necesario aclararles ciertos conceptos para que tengan

conocimientos más precisos:

Efectos inmediatos de la marihuana y otras drogas en su cuerpo, mente,

conducta, y cómo puede afectar el rendimiento en la escuela, en el deporte,

en su vida toda.

Consecuencias a futuro que tiene el consumo de drogas, porque

crean adicción y pueden llegar a transformarse en una enfermedad

o«drogodependencia», que les puede afectar sus vidas, hacerles perder

el control e, incluso, ocasionarles la muerte.

Problemas que provoca a los familiares y a su barrio o comunidad tales

como la violencia, la incomunicación, rupturas familiares, accidentes

automovilísticos, robo y delincuencia.

Mitos e ideas equivocadas acerca del consumo de alcohol, tabaco y otras

drogas. Por ejemplo: «los niños/as que fuman son más choros...», «se

pasa mejor con trago».

Drogas de inicio, explicarles que la marihuana es, generalmente,

una de esas drogas y aún cuando se pruebe por «curiosidad» o por

«experimentar», está muy asociada al consumo de otras de mayor riesgo

en el mediano plazo. Señalarles los efectos negativos de su consumo.

PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA PARA LAS FAMILIAS

17


PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

18

¿Cómo actuar...?

Ponerse de acuerdo en las horas y en el tipo de actividades que se les

permitirá realizar y con quién.

Darse el tiempo para conocer a los amigos y sus familias. Saber cuáles

son las formas de «pasarlo bien» y abrir la casa y fomentarles que

lleven a sus amistades. Esto les permitirá conocer a sus amigos y tener

un contacto más estrecho con su vida diaria, de forma de reconocer

cuando tenga algún problema, necesite su ayuda o saber dónde debe

buscarlo en caso de necesidad.

Reafirme su postura clara de oposición al consumo, manteniendo, al

mismo tiempo, espacios de conversación con una actitud abierta y

comprensiva respecto a los cambios que está viviendo. Es importante

que ellos puedan sentirse cómodos para confidenciarle si ha

experimentado o probado el cigarrillo o la marihuana. Esto dará pie

para hablar sobre las consecuencias que le puede traer a él/ella o a

quienes lo hacen.

Estimularlos a que participen en diferentes actividades recreativas

y/o deportivas, dado que la falta de habilidades sociales -dificultad

para decir NO, para resistir la influencia del grupo, para comunicar

sus opiniones y sentimientos- está asociada al inicio y consumo de

drogas.

En esta edad están ávidos por ver televisión. Es importante ayudarles

a «filtrar» y analizar críticamente los mensajes de la publicidad y

programas relacionados con alcohol y otras drogas.


El adolescente

Durante esta etapa, los cambios físicos y psicológicos se intensifican y el grupo

de amigos pasa a ser lo más importante, porque satisface su necesidad de sentirse

«distinto/a» y «comprendido/a». Los ayuda a descubrir y reafirmar sus intereses, gustos,

ideas y puntos de vista.

Tienden a ser idealistas y a querer disfrutar de la vida, soñando con hacer de este

mundo un lugar mejor para vivir. Tienden a ser críticos con el mundo de los adultos y

disfrutan de los espacios de discusión donde pueden expresar sus opiniones y sentirse

escuchados.

Sin embargo, esta edad es fundamentalmente crítica para el inicio del consumo

de alcohol u otras drogas de mayor riesgo. El adolescente, generalmente tiene cierto

conocimiento acerca de las diferentes drogas y sus efectos, y de la diferencia entre

«probarlas» y ser un adicto. Esto, porque conocen a personas o amigos que consumen

de manera ocasional sin ser adictos, u otras que son dependientes. Ello los lleva a tener

opinión propia respecto al consumo y las drogas en general, por lo que es necesario

dialogar, abierta y directamente sobre el tema, teniendo una actitud de escuchar y

orientar a la vez.

¿Cómo abordarlo...?

Reiterarles que cualquier persona puede convertirse en un potencial

consumidor crónico o adicto. Que incluso el consumo no abusivo puede

tener consecuencias graves y permanentes, como por ejemplo pocas

ganas de hacer cosas, riesgos de accidentes, hacer cosas que «no harías

en tu sano juicio».

Estimularlos a que participen en actividades sociales, recreativas,

culturales o deportivas que signifiquen un estilo de vida saludable o de

aporte a la comunidad. Esto reforzará su autoimagen -muy importante

en esta etapa- y la opción de tomar buenas decisiones que lo benefician

como a quienes lo rodean: sus hermanos, padres, amigos, escuela,

comunidad y sociedad en general.

Entender que en esta etapa tienden a probar o experimentar vivencias

nuevas. Si su hijo/a le comenta que ha «probado» marihuana, es

importante mantener una postura de clara oposición al consumo, pero

con una actitud abierta al diálogo y comprensión. Si existe una relación

de confianza y comunicación mutua, se sentirán alentados a confidenciar

sus vivencias sin sentirse amenazados.

PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS DROGAS PARA LAS FAMILIAS

19


PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

20

¿Mi hijo/a podría tener

problemas con las drogas?

Señales de riesgo

Si bien este folleto se centra en la prevención del consumo de drogas, queremos también

responder a las preguntas frecuentes de muchas familias que no saben cuándo un

hijo/a está consumiendo y qué hacer al respecto.

Existen algunas señales de riesgo que nos deben alertar:

Amistades

• Valora a los amigos o personas relevantes que son consumidores.

• Cambio de amistades.

• No presenta a las nuevas amistades.

• Se junta con jóvenes mayores.

• Frecuenta lugares donde se consumen drogas.

Cambios en estado de ánimo

• Irritabilidad, se enoja con facilidad.

• Desinterés por las cosas o actividades que antes lo/la motivaban.

• Actitud de indiferencia, pérdida de interés vital.

• Distanciamiento afectivo. Por ejemplo, si era cariñoso/a con sus

padres, deja de serlo.

• Depresión, se muestra desganado/a y sin ánimo.

Deterioro físico

• Disminución de la capacidad de concentrarse, de la atención y de

la memoria.

• Sueño prolongado, duerme más de lo habitual.

• Despreocupación por su propia persona, falta de higiene, aumento

o pérdida de peso.


Cambios en la conducta escolar

• Falta a clases en forma reiterada.

• Baja en el rendimiento.

• Problemas disciplinarios.

• Dormirse en clases.

• No cumplir con las tareas en forma reiterada.

• Desinterés por actividades extraprogramáticas.

Cambios en las relaciones con los padres

• Comunicación defensiva y agresiva.

• Mentiras reiteradas.

• Sólo recalca los defectos de los adultos.

• Llegadas tarde reiteradas.

• Incumplimiento de tareas.

• Salidas sin permiso y/o a escondidas.

• Rebeldía y manipulación.

• Agresividad al discutir el tema.

IMPORTANTE

Estas señales de alerta suelen confundirse muchas

veces con los cambios propios de la adolescencia o con

los/las pololos/as.

Por ello hay que considerar que cada señal, por sí sola,

no indica necesariamente que esté consumiendo drogas.

Se debe prestar especial atención cuando se dan varias

de ellas.

Convérsele, pregúntele qué le pasa, cómo se siente,

acérquese y apóyelo.

PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS DROGAS PARA LAS FAMILIAS

21


PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

22

Señales de consumo

Altamente relacionadas con el consumo, generalmente aparecen con posterioridad

a las señales de alerta:

Posesión de accesorios relacionados con la droga: envases de

fármacos, pipas, papelillos y gotas para los ojos.

Posesión de drogas.

Olor a droga.

Robos en la casa.

IMPORTANTE

Apenas se sospecha o se evidencia el consumo de

drogas, es el momento de empezar a actuar:

• Atreverse a conversar.

• Buscar soluciones.

• Pedir ayuda.

¿Qué actitud debo tomar..?

Comprensiva, para entender lo que le está pasando.

Cercana, de modo que se sienta apoyado/a.

Firme, demostrando una clara postura de rechazo al consumo.

Activa, para buscar soluciones.


¿Qué hacer en caso de...?

¿Qué hacer en caso de que llegue borracho?

1 En un primer momento atenderlo y cuidarlo hasta que se recupere.

2 Como es un problema serio, no deje pasar la ocasión para entablar

una buena conversación del tema.

3 Comunique su desacuerdo con la conducta. Transmita el mensaje

que, a esa edad, el consumo de alcohol es más riesgoso. Que, por

una parte, el cuerpo está más vulnerable a sus efectos y, por otra,

porque la evidencia científica señala que mientras antes se inicia en

el consumo de alcohol, aumenta la probabilidad de desarrollar una

dependencia a futuro.

4 Muestre una actitud comprensiva, escuche sus razones. Pregunte

acerca de lo que está viviendo como persona y en relación a sus

amigos. Dele espacio para explicar sus problemas.

5 Si se tiene algún familiar que sufre de dependencia, adviértale que tiene

que tener aún más cuidado, ya que es un factor de riesgo y aumenta

la probabilidad de que llegue a una dependencia.

6 Si está sucediendo reiteradamente, no lo deje pasar y aborde el

problema para detener el consumo. Ponga límites claros y preocúpese

de lo que hace, a dónde va y esté atento a sus vivencias.

7 Si el problema continúa se recomienda pedir ayuda al consultorio más

cercano. Sí no tiene acceso a ello, llame al FONODROGAS 188-800-

100-800 para pedir orientación.

PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS DROGAS PARA PARA LAS FAMILIAS

23


PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

24

¿Qué hacer si está consumiendo drogas?

1 Como es un problema serio no deje pasar la ocasión para entablar

una buena conversación del tema y detener el consumo.

2 Muestre una actitud firme de oposición al consumo y transmítale el

mensaje, de que experimentar con drogas no le hace bien y conlleva

graves riesgos para la vida de las personas.

3 A la vez, muestre una actitud comprensiva, escuchando sus razones,

preguntándole acerca de lo que le está pasando y está viviendo

en su vida y en relación a sus amigos. Entréguele el espacio para

explicar sus problemas.

4 Infórmele acerca de los efectos de los diferentes tipos de drogas.

5 Sí se tiene algún familiar que sufre de dependencia a drogas y/o

alcohol, adviértale que tiene que tener aún más cuidado, ya que es

un factor de riesgo y aumenta la probabilidad de que llegue a una

dependencia.

6 Ponga límites claros, horarios y actividades definidas, control de

horas de llegada. Asegúrese que no se exponga a situaciones que

no puede manejar.

7 Preocúpese de lo que hace y a dónde va.

8 Estimule su capacidad de decisión, de resistir la presión social y

de escoger sus amigos/as y panoramas.

9 Acoja en la casa a sus amigos/as y comparta sus actividades.

10 Si el problema continúa, se recomienda pedir ayuda a un especialista,

consultorio o servicio de salud cercano. Si no tiene acceso a ello,

llame al FONODROGAS 188-800-100-800 para pedir orientación.


PROGRAMA DE PREVENCIÓN PREVENCIÓN DEL DEL CONSUMO CONSUMO DE DROGAS PARA LAS FAMILIAS

26

Juntos se hace más fácil

Como padres podemos sentirnos solos y preocupados por este tema, sin

embargo, también podemos decidir unirnos y trabajar en conjunto para enfrentar este

problema:

Póngase de acuerdo con las otras familias acerca de los permisos y

actividades que están permitidas y cuales no.

Organícese para que en el barrio existan lugares seguros.

No permita la venta de alcohol en el barrio a menores de 18 años.

Defiéndase ante el tráfico de drogas.

Una familia que se relaciona con los vecinos o apoderados de la escuela frente a

los peligros que amenazan a los niños/as, que crea y mantiene lazos sociales, cuenta

con más herramientas para prevenir, ya que entrega a sus miembros consejos útiles

para actuar sobre los riesgos y modificarlos.

Los aliados más fuertes de los padres, en la prevención de las drogas, son otros

padres. Ayuda mucho poder apoyarse entre personas que están pasando las mismas

preocupaciones.

More magazines by this user
Similar magazines