1 - Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales

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1 - Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales

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BIBLIOTECA

DEL DOCTOR \

D. MABIANO LORENTB

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'CRITICO UNIVERSAL,

O DISCURSOS VARIOS

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DEDICADO l^n

AL Rmo. P. M. Fr. BERNARDO MARTIN, | gg

General de la Congregación de San Benito 1 _

de Efpaña, Inglaterra, &c.

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•43 ^J ESCRITO

g POR £L M.R.P.M.Fr.BENITO GERONTMO FE7J0O,

^* Maeftro General de la Religión de S.Benito, Abad que bafi 13.

pS do ¿ioj Í>ÍCÍJ

-•S do ¿OÍ WWJdel

del

Loiegio

Colegio

aet.r

de S. Vicente

íceme «-

de

T~,

Oviedo,

--

Graduado

---- i

*S «1* ía Umwfidad Univer/iaaa- ae de anca JirU* dieba ^jtnuut*, Ciudad, r.h¡A.n.A —...» Cathedratico Cathedratico de de Santo Santo j

*£ 4$ i ThamAí Thomas . , > v de


• ' .. -._ 71 I f -

m

•RO

ALRMOpE W

FR. BERNARDO MARTIN,

General de la Congregación

de San Benito de Efpaña,

Inglaterra, Scc.

p E RM9

V. c Rrna. dedico e/le fexto

Tumo ,jy protejo , que en

nimuna Dedicatoria me he

vi fío tan defembara%ador

como en efia, de los ejlorvos. que en femé*

jantes Obras fuele poner el rubor a la pluma.

Es praBica univerfal de los Autores

elogiar en ellas a fus Mecenas. EJlo tiene

por lo común dos ef eolios en que trope-

Zar*, uno el de fer aduladores, otro el de

incurrir la nota de tales. Aun evitado el

primer riefgo .porque el panegírico de el

elogiante no excede el mérito del elogiado y

refta el fegundo .porque effe mérito no es

a z


univerfalmente conocido ; y la perfuafion

común de que en efia efpecie de culto

fe fuele derramar con prodiga mano elincienfo.

fácilmente hace creer a los que no

midieron la eftatura del Mecenas. que el

elogio le viene muy largo.

ü^i uno. ni otro riefgo me amenaza.

Como fer adulador. ni parecería, fino digo

. ni puedo decir mas. que lo que todo el

Mundo dice- Effe complexo admirable

de 'Prudencia. Sabiduría . y 'Bondad , es

tan notorio . que nadie le ignora ; tan

atrañivo. que nadie le niega. Solo una

virtud muy brillante puede legrar el

triunfo de que ni la ignorancia la defeonozca.

ni la embidia la desfigure. Solo

V. r Rfna. acertó a obrar el milagro de hacer

enamorados hafia a los embidiofos.En

vez^ de la emulación ceñuda . que como

fombra va figuiendo fiempre lospajfos de

la virtud, la de V^ma.por do quiera que

camina Ja vemos únicamente acompañada

M

I

¿el Amor, y elAplaufo. Quien no ha celebrado

los raros talentos de V. %ma. en el

minifierio de la ^Predicación*. Quien no ha

preconizado la diferecion de V.T^rna. en

las converfaetones privadas 1 . Aquella difer

ecion . digo, conducida fiempre con tan

feguro acierto, tanto en los affumptos ferios.

como en losfeftivos. que jamas dexa

resbalar una palabra dijfonante a la cenfura

mar fevera. Quien no ha admirado

aquella inviolable direccion.con que todas

las acciones, todos los paftos de F/Rrnafe

encaminan 9 fin torcer jamas ni a la dieftra.

ni a la finieftra. al fervicio de T>ios¿

y al bien del próximo 1 . Enfin , a quien no

ha hechizadora quien no hechiza effa apacibilifsima

Índole .efta entrañable benevolencia

. effa virtud. que en lo dulce .y

amable trabe eftampado elcarañer de celefie

'•> effa regia nobleza de corazón .effa

nativa propenfion i hacer bien a todo el

Mundo.effa bondad, fin retención álgn-

3-WQ- •*£ pa i




na .difu ¡iva j y por decirlo en una palabra

, effa fanidad perfeBa del Alma 1 .

A prendas tan dignas de fer amadas,

anadio el Cielo el fupremo complemento de

eficacia, para conciliarfe los ánimos en la

hermofa circunfiancia de traherlasfiempre

pintadas enel femblante. Apenas fugeto

alguno hizo hafia ahora mas vifible

la Alma en el r o firo. Aquella gravedad

apacible t aquella magefiad dulce, aquella

ferenidad halagüeña . aquella modefiia

amorofa mueflran a todos defabrochado

el corazón de V. Ifyna.y a mi me traben d

la pluma para dibuxarlas aquel alto raf

go. con que el granToeta exprefso el

femblante de la que creyó fuprema &ey-_

dad de el(fentilifmo\

Olli fubridens hominum fator,

atque Deorum

Vultu, quo Caelum, tempeftatefqueferenat.

Eflas refplandecientes exterioridades

¿m

I

fi

fon los colores con que la naturaleza,

pinta en la fuperficie del cuerpo los preciofos

fondos del efpiritu. S on rayos. que

del centro falen a la circunferencia.ahorrando.

con lo que mueflran a los ojos. el

examen.que de las calidades del animo havian

de hacer los difcurfos. En ellas efta

conftituido el refplandorproprio de aquellos-,

que el Cielo deftino para Aftros fuperiores

de la T{epuhlicas .y firven > no menos

que par a el lucimiento. para el influxofPor

Hereges delapolítica he repu~

tado fiempre a los que confian al terror el

refpeto debido a la dignidad y mucho mas a

los que pienfan, que la obediencia útil efi a*

vinculada al miedo fervil. Efto viene d

fer lo mifmo. que imaginar. que el Cielo

nublofofera mas adorado. que elJérenos

y que los turbulentos ceños del ayre. con

el impulfo.o con la amenaza del rayo.pueden

fer provecho fos a la tierra. La afpereza

del que gobierna .folo infpira un te-


' I

• •••


mor. quefie da la maño con el odio: conque

en vez^ de mejorar a los fubditos. los empeora

5 añadiendo el vicio de la ojeriza al

'Prelado .fobre los males que antes padecían.

Enmienda únicamente las apariencias

. que fon las que únicamente efidn ex*

pueftas a la jurifdicción de los cafiigos.

Cura en falfo las llagas. cicatrizando el

cutis .y dexando el interior corrompido.

La doBrina moral folo fe infinua ganando

primero elafeBopara eique la propone.

La llave del Alma efta en elcorazon.y

efie la entrega a la blandura . nunca a la

hfüi amlrü fiereZa.Aquel f Zglo. que elApofiolSantia-,

cobTcáp!]'. g° Hamo amargo, irrita, no nutre. Entre

lacondefcendencia vil. que por todo paffa.

y lafeveridadrigida.que todo lo atropella.

efia el Zelo fabio. dulce. benigno,

cariño fo. Efie. confeccionado con el buen

exemplo.hace aquella grande, admirable,

eficacifsima Medicina . a quien ninguna

dolencia de el efpiritu, por invetera?

rada . y contumaz^ que fea. fe refifte i

Quando la verdad de efta Máxima no

ejluviefte tan comprobada por razón . y

por experiencia. el exemplar de V. 'Rrna.

baftaria por si folo aperfuadirla. En qué.

Cafa de la'JRf/igion no fe experimentan^

defpues de vifitadapor V.^Rrna. losfalu*

dables efeBos de fus benignos influxos\

Confiólo ver a V. 'Rrna. concibe anfiasde

mejor arfe el bueno . y fiente ímpetus de

emendar fe el malo. Enel femblante. en

¡a voznen las acciones reprefenta V. c Rjna%

con tan bella cara. la obfervancia c B^li-r

giofa .que hace enamorarfe de ella al corazón

mas duro. El genio fuperior de

VíP^ma. pinta flores fobre las mifmas efpinas.

Ser amado el fugeto por la Virtud,

es lo que fe vé cada dia : fer amada la

Virtud por ti fugeto. es particularidad,

que parece fe rejervo folo para VíR^na.

La praBica de V. c Rrna. la o fient a tan

hermofa. que arraftra hdzia ella los mifi



mos.que atrahe amantes a laperfona.Aun

los delinquentes quedan prendados de la

corrección.por que la mano fuavíf sima de

V. c Rrna. toca las llagas con tal tino. que

las cura con lo mifmo que las halaga. Finalmente

. 'Padre 'Rtno. daré el ultimo retoque

a efia pintura con el pincel de Claudiano.

aplicando a VíBjna.lo que él. acá*,

fo con menos verdad, dixo a fu adorado

Confuí JSdanlioTbeodoreto. Es elpaffage

lar gomero tan oportuno.y tan comprebenfivo

de mi propofito. que merefuelvo

a no quitarle ni una letra.

Servar inoffenfam divina modeftia vocem.

.Tei-iperiem fervant oculi, nec lumina fervof .

Aíperat, aut rábidas diffundit fanguine venaá¿

Nullaque mutati tempeítas proditur oris.

Quinetiam íbntes expulfa corrigis ira,

Etplacidusdeuda domas: nec dentibus unquam"

Inftrepis horrendum , fremitu , nec verbera pofcis.

Qui fruitur poena , ferus eñ , legumque videtur

Vindi&am prxftare fibi, cum vifcera felle

Canduerint, ardet ftimulis, ferturque nocendi

Prodigus , ignarus caufx. Diis proximus ille eft,

Quem ratio, non ira movet: qui facía rependens

Confilio puniré poteft. Mucrone cruento

Se jacientalü, ftudeant feritate timen,

Abdudoque hominum cumulent xraria cenfu.

Lene fluitNilus, fed cun&is amnibus exftat

' Urilior , nullas confeítus murmure vires.

Acrior at rápidas tacitas prxtermeat mgens

Danubius tipas. Eadem c ementia fev*

Gur-ntis jmmenfum dcduxit in oftia Gangem.

íoírCs immane fremant lapüíqueminentur

Pontibus , involvant fpumofo vértice íylvas.

vil maiora decet. peragit tranquilla poteftas

(£,rSS«qi5t; rTundataque fortius urget

Wriofa quies. ídem prxdurus miquas

AccepiíTe preces : rurfus qua. digna petitu

Lar Jtor facüis, nec, qux cormtatur honores

Aufatuam leviter tentare fuperbia mentem:

?roís privara manet: non fe meruiíTe fatetur,-

, Qui creviffe putar-.rigidi fed plenapudons

EUicet gravitas faftu jucunda modefto. ^

Qux non feditio , qux non infama Vulg.,

T> vifo lenlta ca-Uc ? Qnx diflona ritu ¡

Barbaries , media quam non reverentia frangat>

Vel quis non fitiens fcrmonis mella politi,

Deferat Orphxos blanda teftudine cantus?,

thfuefiro Señor guarde a V.'Rjna.muchoi

años. Oviedo.y Abril 4. de 17 3 4-

B. L. M. de V. Rma.

fu mas rendido Subdito^ Siervo,

Fr."Benito Feyjoo.

AT^


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n fc..T_

AT^BACIO^fDEL M.%?PM.

Fr.Jofeph Terez^. Mae firo Cfeneral

de la 'Religión de San Benito. DoBor

Theologo. y Ex-Cathedrático de Aries

de la Univerfidad de Oviedo . y

Abad del Colegio de San Vicente de la

mifma Ciudad,

DE orden , y mandato de nueftro Rmo. P. M. Fr'.

Bernardo Martin , General déla Congregación

de San Benito de Efpaña , c Inglaterra , &c. he vifto el

fexto Tomo del Theatro Critico , que dá á luz el Padre

Maeftro Fr. Benito Geronymó Feyjoo, Maeftro General

¡de la mifma Congregación , Dodor Theologo, y Cathe-*

dratico de Santo Thomas, Eferiptura , y actualmente de

yifperasde efta Univerfidad de Oviedo, y dos yeces

Abad del Colegio de San Vicente de la mifma Ciudad;

y me parece que efte Tomo es obra igualmente perfeda,

y excelente, que los cinco precedentes.

En todos fus Difcurfos , afsi como en los de los de-J

más Tomos, fe regiftra una copíofa erudición: una

exadifsima concifion , pues nada fe nota fuperfiuo , ni

cofa diminuta : una facilidad de ingenio , con que felizmente

fe explican , y hacen perceptibles los puntos mas

arfluos , y difíciles .- y una folidéz tan profunda en razonar

, y difeurrir, que precifa á todo entendimiento á

un firme, y feguro aflenfo. Creo por efto, que , hablan-,

do con la referva que fe debe al relevante mérito del

Angélico Dodor Santo Thomas , fe nota en los Eferitos

del Autor el enlace, é indiflbluble concordia de quatro

qualídades infederables , que noto Sixto Scnenfe en los

'del Angélico Maeftro , y que ningún otro Efcritor, dice,

acertó i unir; conviene á faber : Copia , Brevedad',

dito -. Quatuor inter fe ^ icabíU fJfc"um

literarum prof effort , decemere. La mifma duda fe puede exciar de

h literatura del Autor, porque en todas las Facultades

inftruye como Maeftro. .

£1 eftilo es brillante , claro , enérgico , fuaye, pmo.

natural, y fin afedacion alguna , pero ckgarmfsj.no ; y

en ¿ne mifmo que el de las demás Obras,y Eferitos dd

Autor $ ó por mejor dpcir , es el familiar , y nativo del

Padre Maeftro Feyjoo, que con igual, fi no mayor, propriedad,

y elegancia habla fiempre que eferibe Por eflb

Leo fe le debe de jufticia el epitheto , y fublime renombre

de gran Maeftro de la Eloquencia,que líaac Cafaubono

dio a Quintiliano : Magnus Ule Magifier elocuentUFabius,

eferibe efte Autor; y a mi me parece,

que con mas razón fe puede decir : Magnus tile Mag,j-

ter EloquentU Benediólus Feijoo. Brilla en fus Eícntos

igual eloquencia , que en los de Quiímuano. Peroae

efte fe ignora fi hablaba como efcribia ; y a los que titanios

al Padre Maeftro Feyjoo, nos parece que quafltfó

habla, oímos declamar a un Cicerón. Habla con .oc -

fek difcrecion, con exada naturalidad, y con igflU£ •

Bibllotli.

Sand. Ub.4..

Bre-

iftlll .O! »1

.5U1

Seth Uvard

in Dedicad

prxfix. lib.

ciúth. Afiro

nomia Geo-¡

métrica.

Commenf;

ndPerf.SíM

ryr- .Sal


•^•^^^•^^¡...••i

• ra

príedad : perfuade lo que dice con tanta eficacia, qiie

todos afsienten a lo que propone : es tal fu gracia en el

decir , que fufpende, y embelefa a quienes le oyen : y en

L. io. Infti

fin , afsiften a fu converfacion aquellas tres dotes , que

tut. Oratoi:

" en fublime grado notó Quinfiliano en Cicerón : Nam

quis doeere diligentius , moveré vehementius ? Cui tanta,

c-17. unquam jucunditas affuit'i

Obferva el Autor en efte Tomo aquel methodo, que

en los precedentes. Aquel methodo, con que ordena

tantas, y tan varias efpeeies fin la mas leve confufion.

Aquel methodo que hace diftinguir , y proporciona todo

, y partes ; y á eftas las enlaza para que aquel con

toda perfección fe forme. Aquel methodo, que dá una

idea clara del aífumpto. Aquel methodo, en fin , que es

alma, y dá el ser átodo lo inteligible. Aunque en los

Eferitos del Autor no fobrefaliera otra perfección , que

la del methodo , le colocaran en la clafle fuprema de Efcritor.

Es el methodo el caráder , que diftingue á los

Efcritores. y el que obferva en fus Eferitos el P.M. FeyT

joo es tan fublime , que le coloca en grado fuperior á

muchos, y á ninguno inferior. Si fe hace paralelo de fus

Eferitos con los de innumerables Autores, logrará entre

ellos la palma , que entre los Philofóphos obtiene

Ariftoteles ; porque , fin nota de ponderación, fe puede

De Philo- decir lo que de Ariftoteles efcribió Vofsio: Ut qui aecufoph.

Sed. ratius definiat, ae dividat, meliorique omnia ordine per-,

traBet. Notará qualquiera en los Eferitos del P. M.Fey-í

c. 1,

joo aquel orden de tratar las cofas, aquella penetración,

y agudeza en diftinguirlas, y aquel pefo de razones en

apoyarlas , que fegun Hugo Grocio , le colocan de jufticia

á Ariftoteles en lugar Principe entre los demás Phi­

In Prxfat.ad lofóphos : ínter Philofóphos mérito Principem obtinet lo-,

lib. de Jure cum Arifioteles ,/t've traftandi ordinem ,jtve dijlingueni

BelL&Pac. di acumen , five rationum pondera confideres.

Eftas , y otras excelentísimas qualídades, que en»,

noblecen á efte Tomo, como á los precedentes, fon bien

notorias á todos , porque los Eferitos mifmos las ma-!

nifieftaii. Pero no lo es , fino álos que logramos la dicha

cha de gozar déla apreciable compañía del Autor, dtra,

que, en mi didamen, es realce de todas,y la calificación

mayor de fu portentofo , y defcollado ingenio. Una fojla

vez que el Autor lea qualquiera eípecie , por fublime,

y difícil que fea , penetra de tal fuerte fus fondos , que

perfedamente la comprehende. No es efto folo lo mas

portentofo , fino que a efta perfeda , feliz , y prompta

comprehenfion acompaña igual promptitud , felicidad,

y perfección en trasladar ala pluma todo lo que concibe

, y difeurre. De el primer rafgo de fu pluma falen

perfedos los Difcurfos. No pondero. Logro la dicha

de gozar de la compañía , y enfeñanza del Autor defde

que empezó á eferibir: entre otros muchos, y excefsivos

favores, le debo el feñalado de que acoftumbra honrar

mi infuficiencia , manifeftandome en el original fus

eferitos, fegun los vá produciendo ; y puedo , con verdad,

decir falen de la primera mano con la perfección,

y pulimento, que en la prenfafe eftampan para el publico.

Nada eferibe dos veces ; fin interpolación corre , y

aun vuela fu pluma ; ni un ápice fuele añadir á lo que

una vez eferibe. rarifsima vez cancela aun una fola clau».

fula : en fin , tan perfedas , y uniformes falen todas las

primeras producciones del Autor, que parece nada ocurre

áfu difcurfo, ni traslada fu pluma _ que no venga como

nacido al aflumpto: y afsi no dudare afleverar , que

dc primera mano produce el Autor mas perfedos los

Difcurfos, que otros Autores defpues de muchas manos,

y trabajo. Sin duda le quadra á la letra al Autor, lo que,

hablando del portentofo ingenio de el edebre Efcritor

Marco Antonio Mureto , efcribió en fu vida el Padre

Andrés Schoto. Nihil unquam (mirum didu) bis jeribebat

Muretus , vix adeo bis legébat idipjum , quod feripferat,

raro interpolabat , non fape mutabat aliquid,rarius

demebat, delebatque: ita, cum uno quafi tenor tjluerent

omnia , nihil nift aptum , &. accommodatum ad ma*

num, mentem que veniebat , ut multo meliora fortuito illi

exciderent, quam alii, qui eandem incudem afsidué hm->

dunt, excudant labore.

He



He déxadó fcSffe? H6n alguna aiíulíotí lá |>!ümá W

fos elogios del Autor, no por conformarme á la cof-!

tambre generalmente introducida en efte genero de

Aprobaciones, la qual no sé fi apruebe, ó repruebe. Defdichado

el Autor á quien fus Aprobantes no enfalzan

con los mas altos panegyricos. Pero defdichado también

el Autor , que no recibe mas elogios, que los que

le tributan fus Aprobantes. El nueftro eftá bien lexos

de padecer efta gracia. Quanto hay de diftinguido en

el Orbe, parece ha confpirado á fu aplaufo. Puedo

aífegurar con toda verdad , que fe podrían formar muchos

Tomos de las Cartas que he vifto , efcritas , yá al

Autor , yá á otros Sugetos , por perfonas dignas de toda

eftimacion , y llenas de las exprefsiones mas magnifia»

cas , con que la admiración puede celebrar los Efcrkoá

mas eminentes. Lo mas gloriofo para él es , que fus

Obras han hecho ceflar aquella vulgarizada quexa de los

Efpañoles , de que los Eftrangeros por emulación defprecian

quanto eferiben los Dodos de nueftra Nacionj

Apenas hay alguna en Europa , de aquellas donde florecen

las letras , de la qual no haya vifto teftimonios , que

acreditan la univerfal aceptación , que nueftro Autor;

logra en ella. Son tantos, que me es impofsible recopi-í

larlos. Mas porque la enHilacion expreflada fe imagina

mas fuerte en las Coronas confinantes, en atención á

la Máxima de que invidia hteret in vicino , no dexare de

hacer alguna efpecial memoria de lo que en Francia, y¡

Portugal celebran los Eferitos del P.M.Feyjoo.

Por lo que mira á Francia, confta yáabundantemen»»te

de las noticias , que eftampó el P. M. Sarmiento en el

priínero,y fegundo Tomo de fu Demonftracion Critico-i

Apologética , qual es el fentimiento univerfal de aque-í

Ha Nación. De Portugal fon innumerables las que hay_i

de que las Obras de nueftro Autor gozan en aquel Rey-:

no una fuprema eftimacion. Pero es digno de partlcu-:

lar uota el concepto ^ quede ellas expreífan dos Autres

Lufitanos de acreditadísimo ingenio, y erudición.;

Uno es el Caballero Don Francifco Botella de Moráis 1

. X

yVafcoñcclos, qníet. es. ftHás ádv.f-ér.ciasáníepíieftaS

á fu bello Poema Épico , intitulado d Alphenfo , hablando

de algunos Zoilos ignorantes , éindignos, profigue

afsi : Poco diferentes reprehenfores impugnaron la Difereta,Erudita,y

delicaiaCritica de el Grande Fr.Bínilo

Geronymó Feijoó. Qualquiera echa de ver, que el preponer

al nombre de un Autor en tono de Antonomafia

aquel Epjtheco EL GRANDE , es decir mucho mas,

que lo que fe pudiera amontonaren innumerables byperboles.

El proprio Epitheto le repite en fu ingeniofa

Obra , las Cuevas de Salamanca , imprefla en aquella

Ciudad{loque advierto por diftiiiguirla ác otra con el

mifnio titulo, y aífumpto impreífa en Ebora )pues a la

pag.62. citándole , le nombra el grande Autor del Tbea-i

tro Critico Univerfal.

El otro Autor Luíirano es el Dodo Padre Don Manuel

Cayetano de Soufa , Clérigo Reglar, el qual en el

fegundo Tomo de fu Erudita Obra, Expeditio HiJpánica

Apofioli Saníli facobi Majoris, impreflb en Lisboa el

I añodei7$2. dosvecescita al P. M.F.ijoó, laprime-;

ía, pag. rjotf. en eíta forma: Rever endifs ¡mus Pater Prater

BenedAélus Hieronymus Feiiso in mirxbili opere infti

eripio^Vbeatro Critico Univerfal. La fegu .1 da,pag. 1540.

de efle modo : Rev¡.ren3jsimus Pater Prater Btmdiélus

Hieronymus Fei joo Montenegro (at exífti-i* -> Ovete¡.íis; •*»r * En e/ft

Bemdiciini.s in mirabili opere injcripto _ Theatro Critico padeció engaño

el doc­

Univerfal, tomu 4. &c. y luego táide eíU ckufula en

toPortu- comiafiiea: Vir efi boc avo celebérrimas , vajlifsi.na gues , por­

iEruditionis,& aternmi judieij, Y aunque efta da ¡fula que ei P.

dice mucho, risueño sé qué de mas fuerza el llumr éA¡ M.Feijoo es

Theatro Critico fiempre que le nombra, Abra admirable, n-.ítural de

o prodigio ja.

¡a íroviníia

de oren-

Las voces dc eftos dos Autores fon las de todo Porfe, en Gatitugal

; lo que nos confirma otro I-igf-nío Lufitano , el fec a.

ñor Don Jofeph Sua^ez de Silva, Académico del Numero

de la Real Academia de Hidoiia Portuguefa , en carta

de zj. de Marzo de el prefente año , eferira en Lisboa

al Autor , á ña de íoiici.ar fu correípondencia epiftoiar,

Tomrii fe y



y empieza afsi: Defpues que V. Rma.fe digno de utilizar

af Publico con fus Eferitos, y la Fama, que confiante en

fu aplaufo vuela por el Orbe, empleó todas fus cien voces

en efia Ciudad, &c. Toda la carta , que es larga, y eftá

efcrita eñ ekgantifsímo Caftellano , abunda en femejat.*tes

exprefsiones.

A vi ¡la de honrar tanto los Eftrangeros al P. M. Feijoo

; y Eftrangeros , que eftán reputados por émulos de

nueftra Nación , deben tener paciencia los que verdade-;

ran.t-5tt lo fon de el n.ifmo M. Feijoó, quando oyen releñar

entre fus mifmos Compatriotas elogios femejantes

á aquellos. Bueno fuera, que los Eftrangeros nos

enftñaíkná etlimar lo quehay precioío entre nofotros,

y que Us merecieífen-os el concepto de rudos, y aun de

barbaros, defpreciando lo que elles reputan eUimabíliflimo.

Pero no fatigaré á dichos émulos amontonando

aqui teftimonios déla jufticia , que á nueftro Autor ha»,

cen innumerables Dodos Efpañoles. Con dolor fuyo

los encontrarán ,aun fia penfar eu ello ,en muchifsimos

impí eflos, que andan en las manos de todos, repitiendo»,

le algunos de ellos ( que no fon de fu Religión , ni Aprobantes

de fus Obras) el eminente atributo de Fénix de los

Ingenios de fujiglo.

Solo un elogio fuyo, ó cumulo de elogios hecho por

Perfonage Efpañol, aunque conftituido fuera de Hefpaña

en fubüme putfto , no puedo omitir; porque le hacen de

fupremo valor las Eminentifsimas qualídades de Ingenio,

Dodrina, y Dignidad , que refplandecen en el Pane-,

gyrifta. Efte en una carta efcrita de propio puño al Au-tor

, fu fecha de 27. de Junio de 1733. le dice afsi:

Reverendísimo mió , efie viejo Presbytero es un finguiar

venerador de los talentos , con que Nuefiro Señor

quifo enriquecer el entendimiento, y el genio de V. Rma.

Ellos fon tan grandes , que parece haverfelos Dios comunicado

d fin de quitar la vanidad d los ingenios de fu

figlo : ya fe confidere aquella afluente nativa Eloquencia

, que no necefsita de mendigar flor alguna del Arte¿

porque las efparce todas prodiga la Naturaleza en fu eft

IH

m

'tilo-.yala erud'chn cafi infinita: ya una indecible gracia;

tomo fije defiiiaffe de todas Us tres fabulofas una quinta

tffencia: ya un ingenio tranfcendente,que ref pira por cada

claufula , como fi eftuvieffe organizada %y comofi intentare

dej'mentir el común jentimiemo,Ae que va muerta

la razón ín la letra.Taur.que todo efto admira mucho;

me taufan mas alta admiración la modefiia , y la humildad

, que parece que van arr afir ando a fu dueño por todos

fus Eferitos. Por lo que defeariayo,que V, Rma. enfeñafje

al mundo defde Jitio mas alto,dej de el qual,quanto

mas diftante , je percibe la voz, del Magifterío, tanto

mas atenta , y difuntamente. Tengo el honor de fer Abad

tn el Monafterio de Monreal de nuefiro gran Archipa-,

triarca San Benilo,gloriandome mas de eflo,que defirfu

Arzobifpo : y efsi tuve efpecial confuelo de reconocer los

Eferitos infignes de un hermano mió, que fon gloria de la

Religión BenediBina,y honor immortal déla Nación Efpañota.

Ni V. Rma. efirañe, que una,u otra pluma baya

querido obfeurecer tan bello dia,como amaneció en fu CrU

tica-,pues aunque parece emulacion,no es fino rabia de ver

fu ingenio volar por tanta altura , que fe pufo fuera de

tiro d la envidia. Vale. jcribe, & ora pro me,

Efte es el juicio , que del Autor , y fus Eferitos expreff-i

un Efpañol, que vale por mil. No cabe mas alto

panegyrico, ni mas adequado al cumulo de prendas, que

adornan al Autor: y afsi concluyo con decir, que no

conteniendo, como no contiene , efte Tomo cofa alguna,

que defdiga de la pureza de nueftra Santa Fé, y buenas

coftumbres , puede V.Rma. concederle al Autor la

licencia que pide. Afsi lo funto, falvo meliori ,&c. En

efte Colegio de San Vicente de Oviedo, y Enero 16. de

Í734*

Fr.fofeph Pérez _

jj^e

LU


acuna A ®n LA Ó%PEH.

\"| OS el Maeftro Fr. Bernardo Martin, General de la

X%j Congregación de San Benito de Hefpaña, é Ingla-i

terra, &c. Por la prefente damos licencia al P. M. Fr.

Benito Feijoó , Maeftro General de nueftra Sagrada Religión

, y Cathedratico de Vifperas de Theologia de la

Univerfidad de Oviedo, para que, precediendo las demás

licencias neceflarias , pueda dar á ia eftampa , y facar

a luz el Tomo fexto del Theatro Critico Unrverjalt

que ha compuefto . atento á que por orden, y comifsion

nueftra khan vifto, reconocido, y aprobado perfonas

Dodas de nueftra Congregación. Dada en nueftro Monafterio

de San Millán de la Cogulla á dos de Febrero á_\

mil íeteckntos y tteiata y quatro años.

BI General de San (Benito.^

Por mandado dc fa Rma.

Fr. ^ofendo 'Blanco.

fA+

WA\BCE%T>E ®0K JO$E


-§._•

tro: digno encomio, qúédldóla profundidad de Ter >

nusrotoTbeatroJuommor. Mas fi aunque losaplaudo,

inunden el Orbe con la dilatada fama de gioriofo" he

chos , es dehto no concurrir á el encomio A Obra tan

g ^ c c n algún elogio : (Carol. Rueeus, ¡ & ¡ £

^juamquam cum fama volat,cum maximus Orbis

^rtnplaufus & pUuftbus accinit J * £

Mpracone opus eft-, fcelus ejl tamen ahajilere'

Mayor empeño que el de Cenfor es el en que me hallo *

fiendome neceflário moftrarme agradecida ?mí ¡E

»e el Tomo fexto del Theatro Critico, quefXor

Pretende dar áluz, es faearmeilaluaeaSefhíiS?

Facd,tando con el precepto una ocafion , que fidei

Chos Americanos es con noble envidia déíeada ^

un corto defahogo de fu grande reconodmie o : de'm?

porque la coyuntura de hallarme prefente en efta Cor*

te lo ofrece viene por dicha folamente lo2radaZ¡

infinuar el efpecial afedo con que á el Rnio. P. M ? ve

«ero Vmd.có fu Rma. á los Ingenios Americanos dí

aquel común error, en que el Vulgo Ertrangero 5. £ S

Ciaba: pueseftimandolo* decadentes en el exe ciciode

as potencias llegaban con efto á juzgar, quecold

t mp0 fe reducían aquellos individuos^ Junto menos

que irracionales: y aunque la permanente luz de fus

firmes , a eftimarfe grandes, y á cal¡ficarfe v¡$j¡g£

hafta que en el quarto Tomo de fu Obra Z«,T?

Duefla pn el «/.i-i _•• u t cluV70 ra, como la luz

£ , „V, A cr qUarto du • Ios coI °co con fu doda

y erud,ta defenfa efte Autor. De cuyo raro , y fi„¿&

ingenio fc manifiefta lo agigantado de fu ekvaW

quando mternandofe con eftudiofo defvelo, y cuTdS

ía aplicación cn las m diñantes Regioneí/y eftraños

fifia'


Re!no§; ho foTairiéñté defeubre la verdad de las Cofas,

fino que con las luces de peregrinas efpeeies, totalmente

difsipa las denfas tinieblas del Error común.

Haciendofe precifo para la Aprobación de una Obra

tan particular , bufear efpecial idea, entre aquellas, que

Veneraron los. Antiguos por prodigios: para que firviendo

de fombras, hagan fobrefalir mas las luzes de efte

Theatro,e\ que en fu magnifica conftruccion excede tanto

á todos los que la Hiftoria aplaude célebres , que la

ponderación del primor de aquellos , aun no firve de leve

infinuacion parad debido encomio de efte.

El magnifico, que en Capua fue confagrado por Ti-*

berio, llegó á tan fuperior grado de eftimacion, que á el

Ver la proporcionada fymetria , en que eftaba colocada

tanta variedad de Eftatnas, y Buftos con que fe oftentaba

plaufible, fe levantó con el titulo de la grande habitación

de los Diofes : Ampbitheatrum Capuanum.:::: Magna

Deum habitatio, {Vital. Léxico» Mathemat.) Proporción

nado fymbolo fuera de el que ha fabricado el fútil inge-i

nio de el Rmo. P.M.Feijoó,finofe atendiera en efte mas¿

que á el mageftuofo otden con que coloca las Deidades

délas verdades, que efrabkce : pero quando á el mifmo

tiempo que fe vé de cida una la figura, ó efpecie, tan en

fu debido fitio puefta , que en otro que fe hallaffe , feria

«ftár, fi no fuera de fu centro, á lo menos no con tanta

propiedad colocado ; hace , que excedido con efte el de

Tiberio, el elogio de aquel no explique el que a efte fe le

debe : por d gran trabajo del immenfo eftudio, que para

fabricaran fublime fe necefsita j a cuyo aplaufo parece

dixo el Poeta: (Strcz. Pat.)

Struxerat bic, opere ingenti, fublime Tbeatrum.

Llegando yácon efte Tomo á verificarfe aquel bien fundado

horofcopo , que con dodrina de Caf_iodoro pronoftico,

el que hoy merecidamente venera la Corte por

fu Cyfne: (Rmo.P.M.Navajas en la Aprob.delfeg.tom.

del Theat.Critf) de que fiendo cada affumpto capaz de

alabanza, la colección de todos fe admiraría por maravi-

^i-onio hoy fucede. Sin que pueda,.»! aun igualarle en

b 4 d

_• •

_______


I


el

•H

primor, aquél Theatro de todos los 'Ancores célefiff»

do por el Máximo-.el que confttayó Scauroj creída ftt

fabrica , no para fatal defpcjo ád tiempo, fino para noble

emulación de los Siglos. M. Scaurusfecit in adilu

tatefua, opus máximum omwiumtqu¿e unquam fuere bumana

manu faSla , non temporaria mora; verumetiam

aternitatis duratione-.'Rofin. Antiq. Rom. lib.z. cap.q.)

Pues fi en lo exquifito , y fingular de fus marmoles ; en

lo terfo , y limpio de fus criltales; en lo fino, y luftrofo

de fu dorado pavimento, y ultimo orden , confiftia fu

grandeza : y loque es nías, en la hermofa amplitud de

íu efpaciofo fitio , donde franqueaba commodo lugar a

mas de ochenta mi! circundantes ; mérito , que le grangeó

entre los proprios, y eftraños prodigios, íer eírimado

por el Máximo del arte: el que a cofta de imroenfo¡

eftudio ha erigido el Rmo. P. M. Feijoó, para deltitofo

recreo de los mas fecundos ingenios; fi por los (olidos

fundamentos emula la firmeza de aquellos marmoles;

por lo terfo del eftilo , la limpieza de aquellos cryftales;

y por Jo vivo de las efpeeies, lo brillante del dorado paí

vimento, con que aquel Mageftuofo Theatro fe oftentaba

plaufible : y le excede , no folo en la amplitud con

que notabilifsimamente de aquel fe diferencia , quando

con las repetidas imprefslonesde fus anteriores Tomos,

juntas con la de efte, franqueando Mageftuofo trono en

cada Difcurfo á los Entendimientos, excede en t3n gran

numero la amplitud de aquel, quanto vá de dar lugar

en un fitio a el numero determinado de individuos, que

eftrtchandofe podían desfrutar con la vifta la belleza de

aquel Theatro , áel que en efte fe le advierte por circunferencia,

pues para perfuadir el dilatado tetreno,que hoy

ocupa , bañará faber , que no folo la Europa toda fe deleita

con él; fino que eftendiendofe hafta los diftancif-iw

mos términos de la America , en ambos Reinos ; y de

la Afia , en las Philipinas, desfrutan fus individuos el

gozar de fu hermófura.

Le excede en tantas peregrinas, y fingulares circunf-:

rancias con que eftá fabricado, que l\ tn fentir de Caf_

I iiodoro,

la vmYbeatro¿ñ el Griego fignifica, Mirador,

donde el mas numerofo concurío logra todo, igualmente

ver d objeto, fin embarazo alguno que fe lo impida:

Theatrum Graco vocabulo Viforium nominantes , quod

eminiis afiantibus turba conveniens, fine aliquo impedimento

videatur. (Cafsiodor. lib. 4. Var ) Quien no dirá,

que aunque fe lograffe en el de Scauro , con la hermofa

fachada de fu fabrica , el defahogo de fu amplitud ; pero

fe limitaba el dominio á los ojos, reduciendo el exércicio

de la vifta á un corto fitio , en comparación de el

que fe defeubre en efte nueftro Theatro , donde aun en

el breve efpacio de un libro fe logran percibir las cafi

infinitas diftancias, que ofrecen fus profundos, graves,

y amenos affumptos.

Mas á qné fin es defeubrir lo que la Hiftoria celebra

por prodigio ,fi para los prefentes , y pofteriores Siglos

íenn todos losTheatros, aplaudidos por maravillólos,

tofeo, y grofiéro errbrion del Arte , á vifta déla fumma

perfección, y de las demás fingulares circunftancias, con

que efte fe hace magnifico. Porque fi en codas lineas el

mas relevante linage de obras , permiiiendofe folo á la

fantasía de la idea , fe efeufa de jurar vafl'allage en el imperio

del Arte, y de la Eloquencia, afsi porque las reglas

de aquel no alcanzan á poner en pradica el objeto , que

el difcurfo dibuxa ; como también porque las voces de

efta no llegan á exprelíar lo que el entendimiento concibe

: El vencimiento de efte impofsible, lo hace tan patente

en fu Theatro el Rmo. P. M. Feijoó, que quantos

leen fus Obras , defpues que fatigan la Rhetorica para

el elogio , aun no acaban de ponderar efta facilidad con

que ksma'erias mas arduas , las efpeeies mas fútiles,

las cofas mas antiguas, los arcanos mas ocultos, las verdades

mas perdidas, los aflumptos mas intiincados > ya

de materias diftintas ; yá de facultades heterogéneas (no

digo eftrañas, porque ninguna lo es para fu Rma.)ya

de Paifes diftantes , yá de Regiones eftrañas, y aun de

lo mas profundo de la Naturaleza.afsi en losMares.como

•en la Tierra: con qué deftreza de peripdos,con qué fi-c*-

&


MK^BI^^EM

íidad de locuciones, con qué dulzura de palabras;


• • (K

\_\_\_M

fegun parece hafla donde pitédé el talento , échá i\ reñí

con el Difcurío odavo , en el que dándonos la noticia de

aquel raro hombre , que vivió como feis años en las fa-;

Jobres aguas del mar, nos lo propone , y con razón , como

fingularifsimo prodigio de la Naturaleza.

Enfin, en el fexto dia de la Creación, como eula

fexca parte del Theatro del Univerfo , contemplan muchos

Padres, y Dodores perfedamente epilogado ; nó

folo lo que fe executó en los antecedentes dias, fino

también prodigios mas raros , que en aquel tuvieron el

principio de fu lucir. En efte fexto Tomo de el Theatro

Univerfai, como en el fexto dia de fu obra ; defpues de

que admirarán todos ( con las puntuales remifsiones que

el fabio Autor hace á fus otros Tomos) las fingulares

materias de que ha tratado, dedicarán mayores admiraciones

, para los nuevos portentos, que fu dodrina nos

manifiefta.

En aquel, á cada una de las obras atendió de tal

fuerte el Autor foberano, que fiendo en todas admirable

, en cada una fe mueftra poderofo. En efte , cada argumento

délos que trata el Rmo. p. M,Feijoó( ufaré,

para decirlo con acierto , de las voces de el Dodifsimd

P.Herrau in Aprobat. tom. i. P.ViUarroel) defpues de

arrebatar el juicio , que fe merece , nos dexadudofos,en

qué materia con mayor acierto , energía, y empeño, trata

el argumento , quando en todas, como en cada una.fe

declara Máximo: In fingulis O 1 judicium rapuit , & meruit.

Sed ambigitur nonnumquam in quo maxime,0* i le

Maximus;p\ies todo lo maneja con tal deftreza,y promptitud,

que con fus voces lo antiguo fe renueva, lo nuevo

configue autoridad , lo obfeuro recibe luz, lo defgraciado

adquiere gracia, las dudas poíTeen la fee; y en fin á todas

las materias que examina , dándoles el ser , las ador-:

na de un todo. Empeño que confeíTaba Plinio ( Prafat.

in l¡b. Nat.bift. ad Vefpaf.) por arduo. Res ardua , vetu/lis

novitatem daré, novis auSloritatem, obfoletis nito-

-. rem,obfcuris lucem, fciftíditisgrjtiam, dubijsfidem, otn-,

nibus viro naturam, & natura fuá omnia.

X

Y poí ultimó, "para decir que efta Obra éfta Hiña de

fana dodrina , concorde con la de b íé ; que fus materias

, niveladas por la regla de la razón , ion concernientes

á el exércicio de buenas coftumbres , la eloquencia,

y facundia de la mifma obra lo publica , aunque mi lengua

lo calle : Pues efta Obra es una de las que tienen femejante

calidad , como previno San Cypriai.o: Habtnt

opera linguamfuam , habent fuam facundiam, etiam tárente

lingua legentis. Porque faltándome voces para expreflar

lo poco que concibo , de lo mucho que es eüa

Ob


1 !-'

^^B

LICENCIA DEL ORDINARIO,

| OS el Dod. D. Bernardo Froilan de Saavcdra, Ca?

¡ nonigo Dcdoral delaSanra Iglefia Primada de

las Efpañis de la Ciudad de Toledo, y Vicario de efta

Villa de Madrid , y fu Partido , por los Illuftrifsimos Señores

Dean , y Cabildo de la Santa Igieíia , Sede va cante,

&c. Por la prefente , y por lo que á Nos toca, damos

licencia para que fe pueda imprimir, é imprima el fexto

Tomo del Theatro Critico Univerfal, compuefto por el

Rmo. P. M. Fr. Benito Feijoó, Maeftro G.neral de fu Religión

deN. P. S. Benito , y Catedrático de Vifperas de

la Univerfidad dí Oviedo; atento ,que de nueftra orden,

y comifsion fe ha vifto reconocido , y cenfurado por el

Dod. D. Jofeph de Elizalde Ita y Parra , Maeftro en Artes

, Dodor en Sagrada Theologia, y Redor que fué de

la Univerfidad de México ; y por fu Cenfura á Nos remitida,con

fta no contiene cofa que fe oponga á nueftra Santa

Fé, y buenas coftumbres. Fecha en Madrid á nueve á_\

Abril de mil fetecientos y treinta y quatro.

Do£l. D. Bernardo Frailan

de Saavedra,

Por fu mandado;

Gregorio de Soto.

AfOQ-

ATfiO'BACtON (DEL^VE^fnmSSíMO

Padre Maeflro Fray Francifco Fokh de Cardona

, Colegial Mayor que fue de Alcalá,

Leñor Jubilado , Examinador Synodal de el

Obifpado de Siguen^a , Cufiodio de la Provincia

de CajTilla , Padre de la de Falencia

. y Árch'mfía General de toda la Orden

de nuefiro Padre San Francifco.

M. P» S.

TUvíera por fingularifs.mó agaífajo de V. A. me

favorecieflé con efte fexto Tomo del Theatro

Critico Univerfal, fi futffe remifsion benigna de

fu mayor agrado, para que alabaffe el zelo , y teíon ingeniofo

dtl Rmo. P.M. Fr. Benito Geronymó Feijoó,

Maeftro General de la Religión deN P. S. Benico , Abad

dignifsimo , que fué de fu Colegio de S. Vicente de Oviedo

, Dodor de aquella Univerfidad , Cathedratico de

Santo Thomas , Eferitura , de Vifperas, y al prefente Jubilado

, &c. Para que alabaffe , digo , el tefon ingeniofo,

con que á beneficio del Publico vá cumpliendo lo que

prometió hace pocos años ; y aun para que leditíTelas

gracias con Plinio , por la aplicación continua ( fin hacer

falta á fuperiores empleos) á tarea, en que fomos íntereífados

muchifsimos. (i) Para uno , y otro afsiften muchas

razones, y no hallo camino ala cenfura , que fe me

ordena. Es configuiente , no folo el agradecimiento , si

también el elogio ; pues fon deudas t que debe fatisfacer

quien recibe beneficios. (2)

Qí_é gracias no deberán contribuir las perfonas def

ya-

Laudem pet

fuer,13- gra.

tías agarn,

neut r um fatis

poffum,

(0

tam , &

pratiarum

aciio debetur

dantiy

non accipienti.


•.

, • m "..»l-!

____________tg_^_^^

validas , é irtrrcíTadas en IaPar2d0J.il, qüS mat.i_.efta

co íer la Tortura inútil para defeubrir la verdad . Cono­

faruncio

Pra¿rCncen

la dificultad muchos jaeces ; confcífattdo alguno de

min. p, 5. -Ungular voto en ti punto , (,j) que quando los mas le ne­

q.Ri.pag. gaban en la tortura el delito, con blandura.y fuavidad in­

5 oí. terrogados , facaba la verdad en limpio. Sin mas potro,

que el materno afedo, defeubrió la verdad Salomón , *,

5. Reg. c. fignificando querer dividir al innocente.

No sé íi tiene por otro camino la mifma dificultad el

juramento de los reos , fiendo romo principales interrogados?

Solo _i tengo entendido , que pata la Italia, donde

fu pradica era inconcufa , en fentir de ]ulio Claro,

(i)

Apud Rc- (4} ya tiene el ultimo Concilio Romano promulgada Ley,

iníeft. lib. defterrando fu ufo, en ti fuero criminal. (5) Sin hallar mas

f. ti:, de diferencia de nueftro cafo s1 de la Paradoxa , que negar

Atevfit. n. con juramentólos que confl.(Tan en la Tortura ; quando

fueran iguales , fi Litara el miedo, aun en atroces crime-»

(0 nes cometidos.

Concil.La-

Los de buen Entendimiento también deben eftáí

teraa. z.%.

Kep-ehe/i/i- agradecidos á nueftro Autor, porque los affegura de

bile,út. 13. buena voluntad. Eftaba perfuadído, que la buena vo-;

fub Bene lunt.d inferiaordenado Entendimiento, affegurado de

difioXHI. nueftro üuftrifsimo Cornejo, que dixo hiver lidiado

muchos Santos limpies, mas ninguno tonto. No obfta,

que aqui interviene la gracia; porque efta folo periiciona

ia Naturaleza , fin alterar fu natural eftado ; conque

rediticadas las voluntades, veremos ordenados los Entendimientos

; celebrando ver perfuadido es mutua la

confequencia, que haviendo capacidad, fe obrara con

honra. La difereta , y Santa Madre Terefa de Jefus parece

feguia el didamen , porque prefería los buenos entendimientos

en todos cafos. Hafta la hembra racional,

que degenerando , ft dá á los brutos, debeeÜir reconocida

, pretendiendo fe focorra el teto con Bautifmc con-)

dicionado. Las Hiftorias nos refieren haver en diver-;

fas partes del Univerfo , ó qie han exiftido habitadores,

que parecen Bifiias.aun mas que hombres, llamados Egipanes,

Biemios> Satyros, Cynocepha los, Monotuíos.&c*

íriencionados algunos eri efta Obra; entre los quales e ritiendo

hallarfe alguna alma racional; porque fi no todas,

lo perfuaden algunas apariencias ; firviendo de au-,

xilio no sé qué revelación efcrita , que lo apoya. Pues íí

en criaturas , que acafo difeordarán mas de la figura humana

, que eftos mugeriles partos , defeubrimos funda^

mentos , que á fer notorios con origen humano , obligaran

á miniftrar el Bautifmo ; qué prohibición havrá, que

le impida condicionado ?• Contra efte fentir fon algunos

Moraliftas, que he vifto, defendiendo en fus Obras Efcolafticas

concurren afiivé las madres, lo que dexa el Au- .

tor bien prevenido.

La piedad á que fe manifiefta inclinado en la Paradoxa

15. fe halla patrocinada con la pradica de los Diocefanos;

pues en algunos cafos acontecidos en eftos

tiempos , de que puedo teftificar, lafepultura Eclefiaftica

fe ha conferido , dando álos pacientes por enfermos

de juicio ; y eftando libres de culpa mortal, fuera impiedad

el negar á fus hueffos en lugar fagrado proporcio-.

nado defcanfo.

Los Héroes comprehendidos en las Apologias, fon al

Rmo.P.M. legítimos deudores : dexando de unos las famas

limpias de emulaciones envidiofas , que figuen como

fiambras infeparables á los cuerpos de heroyeas acciones

, y facudiendo en otros, reparos de gente ociofa,

y vulgar , que imprefsiona fatyras en los que figuen fu

conduda. Simonides , Panículo, Licurgo, Scipion , Catón,

y Pompeyo padecieron eftas notas ; y aquellas, aun

de los Hiftoriadores, Homero, Alexandro , Julio Cefar,

yTrajarfo;finque perfona alguna fobrefalíente pueda

eximirfe : porque fe coloca en la eminencia de un obrar

heroyco ; al mifmo tiempo fe miran como ultrajados los

que no pueden falir del valle , efcalando la cumbre; y 1

para fu defahogo prorrumpen en diderios , que rebaten

contra los mifmos que difparan los tiros : no de otro . -

modo, que las faetas volvieron, en ocafiones canoniza- J¡r? .

das, contra los Sagitarios. (6) S p / * '"

Me parece-fer. del cafo no hacerle , ni detenerme en Pfalrn.6}.v.

la turba de impugnadores , que ha padecido eftaObra: 8 -

Tom,VI. c por-


I ^^^••^••••1

M. . porque hace algunos años lei cn Ariñoteles, que ni el

^ Nec igms fuego excita humos fa ftidiofos, ni fomentan envidias las

conciptt fu- luftrofas acciones, quando aquellos refplandores fon inf

tnum,nec gio tantaneos ; como exhalaciones, que al punto que tienen

nagignitin- ser, defaipárecen.

vidias,fire- Si el Nuncio de Portugal fe quexare , le remitiremos

pente utrum- al Remo; cuyos ingenios , fin valerfe de San Antonio

que celeriter hallarán en cl figuiente Difcurfo algunas Efpeeies perdió

emicuent. das ; y en el Confedario diverfas Maravillas dc Natu- :

(8) raleza , que no imaginarían , vifto folo el fobreefcrito:

Invijibilia aunque no dudo conñeffén , como yo protefto , nos lie-'

Dei per ea, van al conocimiento dc la Deidad fiiavifsimamenre

qua fafia defterrando con diverfion provechofa el Atheifmo , que

funt, intel- tiene en el mundo defcubierto mas fc-guidores de los

leBa eonfpi- que concebimos; paliándola ninguna ley, que figuen

ciuntur. con pretextadas políticas operaciones.Qukn de aquellas

(í>) Maravillas no infiere inteligente la Divinidad, querrá

In l. Refpi- cegarfe ; ó no conocerá las éríaturas, que prefume com-

*iendum,ff. prehende. (8)

de Poenis. Divertido con la variedad de aíftimptos fe pafsó de

Refpicien- la memoria , el que no quifiera huviera fido el ultimo.

dumcftjudi- Emprehende defterrar una clemencia, y feveridad, qué

canti,nequid afirma con razón íer indigna de Jueces , y Ma"iflrados.

aut durius, Para lograr efte empeño , aunque cita poco , funda muí

fiut remifsius cho , y. parece tuvo prefente al Jurifconfulto , ( p ) qUe

conflituatur, afsigna un medio arreglado,previniendo huyan losjueces

quam caufa afedar vanamente la gloria de clemencia , ó feveridad

depofcat: nec proporcionándolas penas á las culpas. Si eftas fon


.

na la confequencia que qualquiera Lógico deberá admitir.

Mas refpondo: que la ilación no es buena , fiendo

verdadero cl antecedente. De una Ley promulgada , ó

renovada con jufticia, que manda fe exponga al ultimo

fuplicio á qualquiera perfona , que probaren haver robadoáotro,

no le condenará el Juezporun hurto fimple

, ó folo , fi mira bien , y premedita las claufulas del

Decreto.

Motiva el Soberano fu refolucion juílifsima, diciendo

: Por quanto reconociendo , con laftimofa experiencia

la REITERACIÓN con queje cometen en la mi Corte , y

caminos immediatos, y públicos de ella los delitos de Hurtos

, y Violencias; enterado de que igual dej enfreno puede

motivar fe de la benignidad con queje baprattic&do lo difpuefto

por algunas Leyes del Reino. El hurto, acompaña-.

do de Ls circunftancias que fu Mageftad expreffa , no es

folo, como entiende el Maeftro citado, ni fimple, con

que fe explican los Jurifconfultos; fiendo al intento (y*

nonomos los términos.

Hurto fimple,ó folo, fe din inguedel hurto circunf-j

tanciado , ó qualificado. Mira el primero á folo el daño

que ocáfiona en quatro , ó mas reales , que ufurpa, fin

otra circunftancia agravante, ó que mude efpecie. El

fegundo atiende al Hurto vellido de una, ó muchas circunftancias

: lafrequencia de hurtos, que le experimen-»

ta , la dignidad del lugar en que fe comete cl delito , 1»

perfona que fe ultraja , el invadir, determinado á vulnerar

, ó quitar la vida fi refifte, y otras a efte modo. De

la g



D_r

JE2. h-u JL'V £2r If •

"30r quanto por parte del M. Fr. Benito Feijoó, del

Orden de San Benito, Cathedratico de Vifperas

de la Ui-iverfidad de Oviedo, fe reprefentoen el mi Conftjo

tenia compuefto, y defeaba imprimir el fexto Tomode!

Libro , intitulado : Tbeairo Critico Univerfal,y pa->

fa. pode, to hacer fin incurrir ert pena alguna, femefoplicófueffe

férvido concederle Licencia , y Privilegio pordiez

anos para fu imprefsion , con prohibición de que

perfona alguna lopudieffe imprimir fin fu permiffo , remitiéndole

á la Cenfura de la perfona que pareciere conveniente

: Y vifto por los del mi Confejo , y como por fu>

mandado fe hicieron las diligencias, que por la Pragmática

últimamente promulgada fobre la imprefsion de los

Libros fe difpone , fe acordó expedir efta mi Cedula.Poc

laqual concedo licencia , y facultad al expreffkdo M.Fr.

Benito Feijoó,para que, fin incurrir en pena alguna , por

tiempo de diez años primeros figuientes, que han de

correr, y contarfe defde el día déla fecha de ella, el fu-i

fo dicho, ñ la perfona que fu poder tuviere , y no otra al-:

guna , pueda imprimir, y vender el referido fexto Tomo

de el Libro, intitulado : Theatro Critico Univerfal, por

el origina l que en el mi Con fe jo fe vio, que vá rubricado^

firmado al fin de Don Miguel Fernandez Munilla,mi

Secretario.Efcribanode Cámara mas antiguo , y de Go».

bienio de él, con que antes que fe venda, fe traiga

ante ellos, juntamente con el original, para que fe vea

fi la imprefsion eftá conforme á él, trayendo afsimifmo

fee en publica forma , como por Corredor por mi nombrado

fe vio , y corrígió dicha imprefsion por el original

, para que fe taffe el preciosa que fe ha de vender. Y

mando allmpreffor, que imprimiere el referido fexto

Tomo,no imprima el principio, y primer pliego, ni en-i

tregüe mas que un folo libro con el original al dicho M.

Fr.'Benito Feijoó, á cuya cofta fe imprime , para afedo

deja dicha corrección, h$fta que primero efte corregido;

35

r T•.-.,,-. oór los del pd Confejo ; y

y Ufado el citada Libro J* r "» pueda impri-xnr

IftLdolo aísi, y, dc_ otra maner , J> ,d

el principio , y primerp..ego¿ b l ac¡f)n , Tafia y

fe ponga ^^^'VinLrrir en las contenidas en as

Erratas , pena de '«* • e ¿^fc Re¡!1os , que f >bre ello

Pragmáticas^ W ^ " 1 " ^ qUe ninguna perfona fin

tratln , y difponcn: Y *«¿o .« f$-h % pueda ,..ilicenciadeelexpreffadoM.tr

oe d quc le

primir , ni vender el g » * ^ ; t P odoS)y quakfquiet

imprimiere , haya perdido, y p Llbro tuvl„e . y

libros , moldes y p««*2£RS " vcdis; y ^ U

mis incurra en la de cinc*»ta a u ^ parte

tercia parte de ellos para la mi ^ q ¡e_

Fr. Ben.toFe.joo , OMtra P^f* en la imprelsion

ro no ule de efta mi Cedu, ¿ ' Jpira 8 e.l0 nueva licencia

del citado fexto Temo, fin tener pa

mia, folas pena< en qu »" co ^Y¿|ndo álos del mi

fonás, que lo hacen Untenerla . l« ¡s AudiendM,-

Confejo Prefidentes yOjor»de¿ „

Álcalis , Algt.ec.tes de ¿Xes Aís^nte Governadorias,

y a todos los Conegdo,^ ^ j ^

res , Alcaldes Mayores , y ^ . da8usC udades.V*-

Jufticias, .Miniüros-y K° n ¿ ¡^J Scfiorio., y ¿ cada

¿as, y LnB^^^S^rdittrío , y jurifdiccion,

lino y qUalqu«er de elk« en I efta ^ . ^ foJ

vean .guarden , < u ^ a ^ rafu tenor , y forma no

do lo en ella contenido,y^con«a mjinera-ab.

vayan,nipaffen,niconfientan.r,n,pa ^ ^

guna , pena de la «« ^ ^ en el Pardo á diez

Maravedís para la.mi Camatj ü« .

y feis de Marzo de mil fc« c « n "* ¿ nueftr0 Sefior^

YO EL REY. Por mandado del ^ l

DonErattcifcodeCafteioU-

fBE

¥,*>

i



FEE DE ERK ATAS.

(Ag.t 7


p. 1


I


L

1

I li

„ por fina infeliz beftiezuela, y el no haver fido deftroza»

„ do de un León hecho quartos de un Elefante, y defoe

„ dazado de un Tigre. De efta fuerte fe podían qUeS

r, con dol„ aquellos grandes MaeftrosdcluZoZZ

., do fc ven impugnados, y reprehendidos , no de hom-

U. bres excelentes por letras , ó ingenio , f„0 de un Co

„ añero, de una muger, y de un Pedante.

Por otra parte efta gente no es totalmente inútil

en el Mundo , porque á nfuchos firve de diveS, «£

enttcn.es como v* . uno no ha eft °°¿ Hay

Gramática, meterfe á Philofopho, y TheoWo v ,-,

entender lo que lee en Latín , P „. a'un e í ^ *£*>

bir cofas que no eftán eferitas ? Oye efte exem^ito £

crtmtneab uno difce omnes. No ha mucho mieun'í

í ^n Cr D^V Ú ^ nd ° Un P affa S e latino d P Tof

«, en fu Philofophia, donde leyó eftas vozes IráLlu

t^conftruyó el viento crafjb jimputandom'Sn.n

te al viento, y al pobre Tofca ia crasitud ?*&£££

entendimiento , y eftampando en Romance un ¡nfiJ£

difparate Philofophico , por haver entend do añril

enlámente el Latín .No rebentaria db rifa el mifmo He

raclito, fileyeffeefto? Qué melancolía, por c ^

fea , fe refiftira a las tentaciones de carcajadas , q£ £?

pira tan graciofaextravagancia? De efto hay ii fi„L !«

cerros impreffos modernos. Lo mejor es , que fu W

o Autores , aun en la inteligencia de los Rom nciS

qne leen padecen iguales crafsitudes , como fe sha

demonftrado trecientas veces. Mas ni por effas ni «oí

effotras. Su rgnorancia , fin dexar de fer craffa, es unu

mente invencible. Dexalos, pues. am¡go Letf0

e S t

quanto quifieren , y huélgate 7L* í c n. , f. r

bros for, como las'ComedCquedánSn 5 T ^

«as, ó por muy malas. VALE¡ a S °' ° P ° r buC "

PA

Pag.*.:

I


_______r^

li

•% 3 PARADOXAS POUTICAS, Y MORALES.

Advertencia , que me pareció hacer ahora, afsi por eft2

Difcurfo, como por muchos de los antecedentes»

PARADOXA PRIMERA.

la pofaora utili/sima a los

mibres,. t-\ '- ¿

r a ^QI Virgpíd, entre la infeliz turba de condenas

* dos, que reprefentó á En^así en fn fingido

defceíiíb al Infierno , oportunamente feúaló como uno

de los caíligados con mayor feveridad á Salmoneo,

aquel Rey de la Elide , que , por captarfe divinos hono-í

res, quifo imitar, y folo imitó: muí rudamente los truc-,

nos, y rayos de Júpiter,

- T

Vidi, & crudeles danttm Salmoneapcenas;

Dumflammasfovis,


4 PA_UD6XAÍ PoLÍf r "CAS, V MORALES:

dos mefes, fi entonces huvieffe cañones, y morféróS.to

que la pólvora aumentó de ruina en las piedras,'

ahorró de eftrago en las vidas. Bombas , y balas grueffas

alfombran mucho , y matan poco. A todos llega e!

trueno ; a rarífsimo el rayo. Frequenremente redime^

de .1 daño con el fufto, porque aterrada la Guarnición,

antes de raenofcabarfe confiderablemente , pienfa enla

entrega, y fe evitan afsi innumerables muertes de fitia-,

dores , y de filiados.

6 No folo fe notó efte ahorro de gente, y tien*.

po en los affidíos defpues de introducido el Ufo de la

Artillcria. pero aun fe obfervo , que al paffo que fe fue

aumentando el fuego , fe fué minorando el eftrago. Sobre

efta experiencia, ó con efta mira, cn el Reinado

de Luis Decimoquarto , ó por didamen de aquel gran

Rey, ó por el de fus mejores Oficíales , dió la Francia

en gallar mucho mayor cantidad de polvota en los dtios.

Y Hefpaña tal vez imitó efta practica con felicidad;

como fe vio en el fitio de Namur el año de idpj. donde

la rendición dc la Villa cofto mucho tiempo , y mucha

gente, por fer corto el fuego que fe hacia contra

ella; y la del Caftillo fue mucho mas breve, y menos

coftoía ; porque, advertido el yerro antecedente, por

tfpacio de fiet? dias eftuvieron jugando contra él, fia

ceflar, ciento y quarenta y un cañones entre mayores , y

menores, y cien morteros de bombas, y granadas rea-i

les j de modo, que fe rindió aquella Fortaleza , teniendo

aun ocho mil hombres de buenas Tropas , fin contar

enfermos , y heridos. Es verdad , que eñe buen efec-,

to fe logró en aquella ocafion, y fe logrará en ocras fe-¡

mejanres , no folo por el terror, que tanto fuego in-i

funde .i les finados, mas también, y acafo príncipalmcr-te,

porque les debilita fuerzas , y efpiritus la con»»

tinua fatiga en que los pone ; yá no dexandolos lugar,

donde puedan comer , ü dormir con alguna feguridad;

yá precifandolos. á un grande , y continuo trabajo corporal

en el tranfpottede pertrechos, y municiones á.

jos pueftos atacados , _a el reparo de. las brechas, en

«____••

lím-

DISCURSO PRIMERO; J

limpia? el fofo de las ruinas de la muralla , &c. Donde

la Guarnición no cs Veterana, bafta el terror que ocáfiona

el eftreplto de tanta maquina , y la ruina de los

edificios, para intimidar los ánimos , y dífporerlos á la

Entrega. Lo mifmo fucede quando prevalece mucho el

numero dePaifar.age en la Plaza, aunque fea Veterana

la Guarnición , como yá advirtió cl gran Maeftro del

Arte Militar,el Marqués de Santa Cruz de Marcenado, en

el libro 14. de fus Reflexiones Militares.

7 Siendo cierto que en la guerra ahorra la pólvora 1

innumerables muertes, es levifsimo , refpedo de efta

gran conveniencia, el inconveniente de que ocafione al-,

gunas mas , que las que huviera fin ella , en los odios , y

furores privados. No fon eftas, ni aun la milefima parte

de aquellas. Tampoco fc deben confiderar como ocasionadas

de la pólvora , codas las que fe executan por medio

de ella. Sirviera en las mas ocafiones el azero á la

Venganza, faltando amas de fuego, haviendo cafi ficm-¡

pre muchas para coger al ofenfor defprevenido. Añada-,

fe lo que el rigor de las leyes puede eftorvar, y eftorva

fen las Repúblicas bien gobernadas, el ufo de las pifio-»

las. y computado todo , fe hallará.que para cada muerte*,que

la pólvora ocáfiona en las ojerizas de los partícula»,

res, evita mas de mil en las diffenfiones de los Principes.

8 Mirada á otro refpedo la pólvora , esconvenientifsimo

á las Repúblicas, por los muchos, y grandes

ufos que tiene. Sirve para la caza de las aves, para el

exterminio de las fieras, para allanar fitios afperos, rom*

per canteras, abrit caminos, atajar incendios, y otras

mil cofas.

9 De todo refulta; que él Inventor de la polvo}

ra, en vez de las públicas execraciones que padece, es

merecedor de agradecimientos, y aclamaciones. Quien

Paya fido efte , fegun I4 opinión común, y los argumen-.

ÍOs que hay contra ella, fe puede ver en mi quatco

[Tomo, Dife. 12. num.51.51.

y 53'

XmyJk A¿ £Á*



6 PARADOXAS POLITUCAS, Y MORALES-'

PARADOXA SEGUNDA,

La multitud de dias fefl'ms perjudicial al interés

de la (República, y nada conteniente

a la (Rglivion,

Jo S Olo a la fegunda párté dé la propoficion fé

puede dar el nombre de Paradoxa, pues la

primera bien patente tiene fu verdad. Daníe comunmente

de población á Hefpaña ocho millones de almas,

ó poco menos. Mas de la mitad de eftos fe exercitan en

Ja Agrie ultura, y otras Artes mecánicas. Pongamos,

que el trabajo de cada individuo, computado uno con

otro , no valga masque real y medio de vellón cada dia.

Sale á la quenta , que en cada dia feftivo, por ceffar el

txercicio de todas aquellas Artes , pierde Hefpaña feis

millones de reales. Por configuiente, fi en todo el año fe

cercenaffen no mas que quince dias feftivos, fe intereffa-.

ria el Reino en feis millones de pefos,

II En atención á la grande importancia de reducir

las fieftas á menor numero, propufo efta, entre fus

máximas nueftro gran Político Saavedra. Afsi dice en

la Emprefla 71, Siendo , pues, tan conveniente el trabajo

para la confervacion de la República , procure el Princi-i

pe , que fe continué , y no fe impida por el demafiado numero

de los dias deftinados para los divertimientos públicos

, ó por la ligereza piadoja en votarlos las Comunidades

, y ofrecerlos al culto , &c. Y poco mas abaxo:

Ningún tributo mayor que una fiefta , en que cefjan te-.

das hs Artes ; y como dixo San Cbryjoftomo , no fe ale-,

gran los Martyres de fer honrados con el dinero , que lio-,

ran los pobres, Tafsi parece conveniente dijponer de modo

los dias feriados, y los fceros, que ni je falte d la

Piedad, ni a las Artes, Cuidado fue efte del Concilio Mo-

B____________l

gun*

DrscViso PRIMERO.' 7

¿untino en tiempo del Papa León Tercero ,'&c La míf-:

ma advertencia hizo Don Geronymó Uztariz, en fu utilífsímo

libro de Theorica , y PraBica de Comercio , y de

Marina, cap. 107. '••'• . . ,.

ia No hay duda, en que; debiendo ceder fiempre

los intereffes temporales á los efpirituales, debería darfe

por bien empleado el difpendio, que refulta de la

fufpenfion de las obras ferviles eu los díasTeftivos, co-.

mo eftos fe aprovecharen en beneficio de las almas;

Pero efto es lo que no fucede, antes todo lo contrario;

en tanto grado , que fe puede affegurar, que mas t«m

díca aquel ocio al Alma, que al cuerpo. Afsiftefe al ba-.

crificioSantodela Miffa en el dia feftivo. Es un ado

de la virtud de Religión muy grato a Dios. Todo el ref-.

todddía( álareferva de pocas perfonas, que gaftan

una buena parte de el en exercicios devotos) fc dá al

placer; y placer, que por la mayor parte no dexa de te-_

neralgo de delinquente. En qué dias, fino en los fefti-.

vos, hay entre la gente común la concurrencia de uno¿

y otro fexo alpaffeo , á la converfacion, álachocarre-i

ria, á la merienda, y al bayle ? Quando , fi no en eftas

concurrencias , faltan las primeras chifpas del amor torpe

? Quando , fi no en tales dias , fe dá al deforden de la

embriaguez la gente de trabajo? ;En una palabra : Las

pafsiones predominantes en cada temperamento , que en

los demás dias eftán como oprimidas de la fatiga corporal

, fe defahogan , y lozanean en los feftivos.

1 j Arguiráfeme, que la Iglefia ha inftituido todo*

los días feftivos, que hay hoy, y es temeridad reprobar.

lo que la Iglefia inftituye. Refpondo lo primero, que desando

en pie las feftividades, que preferibió la Silla

Apoftolica, queda mucho que cercenar en las que intro->

daxo la devoción de los Pueblos. Refpondo lo fegundo

, que el fin de la Iglefia en la inftitucion de feftivida*.

des es fanto. pero nueftra corrupción hace veneno de la

triarca. Afsi no á la Iglefia fe imputan los abufos, fino á

nueftra malicia. Refpondo lo tercero, que la Silla Apof.

tolica saefta materia obra fegun los njqti.yos t q«e fe - le

" £4 ?m


.

. 8 PARADOXAS POLÍTICAS , ¥ MORALEÍ.

proponen de prefente. Halla en un tiempo motivos jüftos

para ordenar la obfervancia de tal, y tal dia; y en

otro los halla jnftifsimos para fuprimir effas, y otras

ftftivfdades , como con muchas lo hizo la Santidad de

Urbano Odavo, por las reprefentaciones que le hicie-»

ron varios zelofos Obifpos. También el Cardenal Cantpeggio,

en laConftitucion , que como Legado a Latere

hizo en Ratisbona para toda la Alemania , incluyó la

reftticcion de los dias feftivos. Afsi empieza el num. ao.

Nec abs re , imo juflis de caufis addu¿ii ,fefiorum multitudinem

conftringendam effe duxtmus.

14 Aun fin recurrir á la Silla Apoftolica, algunos

Concilios Provinciales, defpues de mirar la materia con

toda reflexión, trataron eficazmente de minorar el nu-i

mero defefcívidades , ea atención á los daños, quede

ellos refultaban , no folo para el cuerpo, mas aun para

el alma. Son bien notables las palabras del Concilio de

Trevens , celebrado el año 1549. eu el Canon 10.

Veemos , que el numero de los dias feftivos ba crecido exi

cefsiv amenté, y al mifmo paffo je vd enfriando la devoción

de los Fieles, ¡legando efto ya d punto _ que muchos

tratan con defprecio todas las fieftas, lo que executan

impunemente con deshonor de la Iglefia. Por otra parte

los pobres, d quienes falta lo precifo para fufientar fus

mugeres , y familias, claman que cafi toda la ceffacion

de las obras ferviles les es perjudicial'. Por le qual nos

ha parecido conveniente minorar el numtro de las feftividades

, para que los defenfrenados fe repriman^

y los pobres fe remedien. Luego paffa á feáalar las

fieftas, cuya obfervancia quiere fe mantenga , borrando

otras muchas de las recibidas. Donde noto,

que los Padres de el Concilio parece no hallaron eftorvo

en cortar aun las fiefias introducidas por diípofH

cion Pontificia; porque defpues de preferibir las que

fe deben obfervar, dicen que abfuelven de la obíer-í

vancia de todas las demás, qualquiera principio que

hayan tenido : Quacumque ratione induíia funt, vel

recepta. Claufula geueral t que comptehendg las intro-;

DISCURSO PRIMERO. 9

HucídaS por Decreto de la Santa Sede , corrió las que lo

fueron por voto , ó coftumbre de los Pueblos.

15 El Concilio deCambray, celebrado el año de

15*55. defpues de norar los muchos defordenes que fe

cometen los días feftivos, dexó la moderación dc fu nnmero

al arbírrio prudente de los Obifpos. Dice afsi en

el Canon 11. Como por ía mayor parte el Vulgo en los

dias feftivos fe derrama a mas licenciofa vida, que en los

demás dias: para que con mas piedad, y reverencia puedan

fer obfervados por todos, miren los Obifpos ft entre los

dias feftivos hay algunos, que convenga fer reducidos d

operar ios,en cuyo cafo intimen al Pueblo,que puede conti,

nuarfus trabajos en tales dias.

16 El Concilio de Burdeos.que fe tuvo el año 158^;

expreífando con mayor individuación eí motivo mifmo

de las culpas , con que comunmente fe profanan los dias

feftivos, hace el pre prio encargo á los Obifpos , pero

con difpoficion mas precifa. Eftas fon fus palabras: Pero

los Obifpos, cada uno en fu Synodo, atendiendo d las

cir. unfiandas de nueftros tiempos, procuraran reducir las

feftividades de fus Diocefis al menor numero que puedan,

17 Nadie negará, que el abufo que fe hace hoy de los

dias feftivos , no es infeiior al que motivó aquellos ef.abkcimientos.

Por qué no fe ha de apl.car el miímo remedio

, fiendo la tr.ifma la enfermedad? Efto es por lo

que mira á precaver el daño efpiritual. El temporal, refpt

di v. mente á nueftra Hefpaña, es mucho mayor hoy

qce en los paffados tiempos, por eftár hoy mucho mas

pobres los naturales.

18 En atención á ef'o parece pide hoy una piadofa

equid.d.para Hefpaña, mucho mayor reforma de fieftas,

que la que en otro tiempo hizo la Santidad de Urbano

Odavo para toda la Chriftiandad. Efte Papa en la Bula,

Univerja per orbem, expedida el año 164-1. expreftó íer

movido para aquella reforma , no folo por la reprefen-.

tacion , que le hicieron muchos Prelados, del abufo que

fe hacia de los dias feftivos ; mas también del perjuicio

gue padecian los pobres por la ceflacion de fus labores.

Quin-


I •^ _HH

1 1 S

io PARADOJAS Po-nf I?A§, Y MORALE?.

Qutnmoj fon palabras fuyas) & clamor pauperum fréi

quens ajccndit ad nos,eandem multitudinem f dierumfef

tivorum) ob quotidiani viBus labcribusjuis comparandi

necejsitatem,ftbi valde damnofam conquerentium Sí hov

es mayor la necefsidad de los pobres.es jufto fea hoy mayor

la reforma de las fieftas , por lo menos refpedo de

algunas Provincias mas pobres, como fon las dos de Aftunas

, y Galicia , cuyos Labradores trabajando con el

mayor afán pofsible, fobre alimentarfe todos miferrima-i

mente, los mas no ganan con que cubrir fus carnes

19 Nícs dudable, que fi los Prelados, que tienen

prefente efta anguftia de fus fubditos , recurrieffen con

la reprefentacion de ella ala benignidad de la Silla Apoftonca,

lograrían para ellos una gran rebaxa de días feftjVos.De

efto hay un infigne exemplar en la demencia de

•faoioHI. con los Indios Americanos, á quienes en

areiicron á fn pobreza, á la referva de las Dominicas' de

os demás dias feftivos rebaxo cerca de tres partes de

las quatro, dexandolos folo con la obligación de miar-.

dar como tales el de la Natividad de Chrifto, de laCiU

pifión Epiphama, Afcenfion, Corpus, Natividad de

Mueftra Señora, Anunciación, Purificación, A/fumpcion *

San Pedro, y San Pablo. Afsi fe refiere en el Concilio

Mexicano celebrado daño de 1585. expreffando el único

motivo que tuvo el Papa para tan grande rebaxa-

¿ndorum paupertati profpiciens.

20 No digo que para nueftras Provincias fe foliciJ

te favor de tanta amplitud. Los feñores Obifpos . á

quienes pertenece hacer la reprefentancion , fabrán arreglarla

al tamaño dc la necefsidad. El temperamento que

parece mas proporcionado, para que, fin díffonancia á

la Chrilhana piedad , fe concedieffe una confidérable rebaxa

de días feftivos , feria dexar eftos en eftado de fe-á

mifeftivos, confervando la obligación de oir Miífa

y permitiendo en el refto del dia

el trabajo.

DISCURSO PRIMERO.


PARADOXA TERCERA.

¿L* que fe llama clemencia de Principes t y

Magiflrados , perniciofa a los

fueblos.

ií T A Clemencia és virtud , como la explica!

JL, Ethicos, y Theologos; es vicio como la

toman los Vulgares. Efta diftintífsima accepcion de una

mifma voz fe hará bien perceprible , fi fe advierte , que

en dodrina de Santo Thomas, la Clemencia no fe opone

á la Severidad. (2. 2. quafi. 157. art.2.) Y pregunto : En

la idea del Vulgo, no eftán ríñidas eftas dos qualídades?

Es claro : pues al que atribuyen la de fevero, fin mas examen

niegan la de clemente. Luego diftinta lignificación

dá el Vulgo á la voz de clemencia, de la que le atribuyen

los Sabios.

32 Es la feveridad una habitual tnflexibilidad del

animo en orden á caftigar los delitos, fiempre que la reota

razón lo pide. La clemencia es una habitual difpoft-i

don para minorar el caftigo , quando la mifma reda

razón lo dida : Quando oportet, 0- in quibus oportet,

dice el Angélico Dodor, de quien es toda efta dodrina.

Es claro , que no hay cpoficion , antes apacible harmonía

entte ellas dos qualídades. Pero afsimilroo es cla-í

ro , que el vulgo reputa por diametralmente opuefta a

la clemencia, aquella ii.fl.xibi)idad del animo , en que

coníifte la feveridad ; y aísi llama duros , rigurofos, inexorables,

auftéros , a los que fon en aquel modo infle-i

xibles.

»J Es clemente enla opinión del Vulgo aquel Frincipe,

ó Magiftrado , a quien doblan los ruegos t'e lo»

amigos, las lagrimas de ios reos , los clamores de lus

huérfanas familias, y la blandura de el proprío genio,

pa-.

it


ft

%i ^PARADOXAS FOLÍTTSXt, y MóIXtE?;

para mitigar la pena que correfponde fegun las Léféh

I?ero en realidad efte no es clemente, fino injufto. Es

vileza, y flaqueza de animo la que cubre con nombre de

clemencia. Es un protedor de maldades quien por femejantes

confideracioncs,fin otro motivo, afloxa la ma.

no enel caftigo de los delitos. Es un tyrano indiredo

de la República, porque dá ocafion á todos los males,

que caufa el atrevimiento de los delinquentes, multipli,

candofe eftos á excefsívo numero por falta de efcarmiento.

Por efta razón, decimos en la Paradoxa, que

la que fe llama clemencia de Principes, y Magiftrados, es

perjudicial á los Pueblos.

24 Quien ferá,pnes,verdaderamente clemente? A quel

que minora la pena correfpondíente, fegun la Ley común

, quando atendidas las circunftancias particulares^

perfuadida la reda razón que fe debe minorar. Todo es

dodrina de Santo Thomas emel articulo citado. De aqui

fe infiere, que el ufo de la clemencia nunca es arbitrario,

como comunmente fe juzga. Quiero decir, nunca

pende de la voluntad mera del Principe, ü del Magiftra-j

do, minorar la pena , que prefcribe la Ley, al reo. O de-:

be, pefadas todas las circunftancias , minorarla, ó debe

no minorarla. No hay medio. La clemencia es una vir-,

tud moderativa del nimio zelo, que es viciofo : luego

folo ha lugar fu exércicio en aquellos cafos, en que apJi.»

car toda la pena, que prefcrib.* la Ley común , feria exceffo

, feria rigor, feria crueldad. Bien veo , que efto es

dar ala clemencia unos limites mucho mas eftrechos,que

los que le concede la aprehenfion común. Pero qué im-»

porta ? Efta es la dodiina fana,y verdadera.

a y Los moti vos jufros para minorar la pena en va-*

ríos cafos , fo.i muchos. Los méritos antecedentes del

reo , fu utilidad para la República , fu conocida ignorancia

, ó inadvertencia , qualquiera inconveniente grave

que fe figa de fu caftigo , qualquiera confidérable conve-;

niencia, que la moderación de la pena frudifique al Pue-:

b\o , b al Eftado, &c.

zó Aquel grande Héroe Aí-urianq Pedro Menen..

dez

DISCURSO PRiMíttó. r 5

'dosde Ahiles, Adelantado de la Florida, Ch varías ocafiones

obró en materias de fuma importancia para cV

Eftado contra los ordenes, que le havia dado fu Rey»

Qualquiera de eftas tran.grcfsU.R-cs , fegun la ley común,

merecía pena capital. El Rey, y un Rey tan zeíofo

de fu autoridad como Phelipe Segundo , fe las perdonó

todas; pero ao del todo, pues parte de caftigo

fe debe reputar , haverle dilatado mucho tiempo las remuneraciones,

debidas á fus efdareeidos méritos , en

cuyo intermedio padeció aquel infigne hombre no pe-r

quenas mofeftias. Fué el Principe clemente en efle modo

de proceder. y feria ioiquo , cruel, y feroz por muchos

capitulas , fi atendieffe para d caftigo á la Ley Comum

Perdería el Eftado un hombre U-ilífsimo, quedarían fin

premio alguno unos méritos excelentes, oca Sonaría nfe

con tan funefo exen piar grandes pérdidas á b Re».

pública , porque ctros Con andantes pueftos en drcunÉtancias,

en que fueffe perjudicial- feguir las ordenes , aaa

con efte conocimiento las obedecieran , por temor det

caftigo. Aun fin aquel mal exemplo ocafionó eífe temor

la ruina déla grande Armada, deüinada por d miímo

Monarca al cafiigode Ing'aterra.

27 Supongo que conduxo macBo, ó fuéeltodo¿

pata que Pedro Menendez lograffe can coi.dcfcet.dknte

al Principe , haver tenido buen éxito fiempre que

obró eol.tra !a. ini-rucdci.es. Pero ni aun elto le aprovechó

al valiente joven ,, hijo de Maullo Torquato , á¡

quien fu proprio padre quito la vida, porque contra

tí orden dado , havia peleado con los enemigos , aun»

que volvía vidoriofb. Efto BO fué fer jufto , ó fevero,

aunque el delito por la Ley común merecieffe pena capital,

fino fiero, cruel, inhumano, bárbaro. El ardi».

mícnto juvenil minoraba mucho la culpa, mucho masel

zelo por d bitn ds la República, y la coyunt-Bra favorable

prefentada, que uo pudo prevenir el Couful,.

quando le otder.ó que no con-batkfft*. Pero La feroz,

y delabrjda virtud del duro Manlio , ri peníabatircnnfuncias,

ni, entendía de epU.e.yas;.y abi iniquamente privó



I

I

vil fe íí^SSíSí^ft l «toe»

-dt^-^^^^e^anzasde^

Pofsible oue P unTmifir/^ '/"'* '"i 1 "*"^ ; ? es in »

»d , y contrae áorrl '» ""r°rrne. á una vir,

que tomirXo ap-ar |f° S " ^ "° ?*/ ocro P«rido

-¡To es lo q„_ conviene al Publico ' P ""» l " ?

-»rflt^rht n rrrtSr b í P0dcC0,0 " Í1 • ««• »«

nichos acuíaünd? fi 0 " 0 ' a Cod ^ Cuidad , y

i"-. 7 i-t^cf^r 1 ^-?-f>- P- ella fi

Pocos Jueces ¿ OCros ¡£.}£* ?."f «« de «**-*»•

rar comofentcnciaban hs caufas

bS °> OS P*>* *-

lobuno fu vo hiví_ .,_,_. .f-J . ncu » 'upo que un

«andólnJoqSí SllíS? 7 ^ * »« doLlla:

Peófe ia efecud^ Jo7 .:" f t^° fupl!ci °' T ldWo ' -"ele entró

muchos. Pero Dios con un prodigio d


• I

I

16 PARADOJAS POLÍTICAS, Y MORKEESJ

52 A quien tuviere el corazón tan delicado; qSí

decline á debilidad, y flaqueza la blandura, le daré un

remedio admirable , que le conforte el corazón, de-:

xandole , fin embargo , tan blando como eftaba. Efte;

coníifte en mudar al entendimiento la mira , y enderezar

la compafsion á otro objeto. Hallafe un Juez en ef».

tado de decretar la muerte de un Salteador de cami-:

nos , que ha cometido varios homicidios, y robos ; y,

teniendo yá la pluma enla mano para firmar la fen-;

tencia , fe le reprefentan a favor de aquel miferable

los motivos de compafsion , que en femejantes cafos

fuelen ocurrir. Confidera la afrentofa viudez de fu mu-;

ger , la ignominia , y defamparo de fus hijos , el fentimiento

de los parientes; y fobre todo.la calamidad del

mifmo reo. Quitar la vida aun hombre (dice entre

si) terrible cofa ! y al mifmo tiempo le tiembla la

mano con que iba á tirar los fatales raígos. Premedita

la indecible aflicción del delínquente al oir la fen-:

tencia; contémplale caminando al lugar del fuplicio,'

confufo, aturdido, medio muerto: figue con la ¡ma-.

gi nación fus paffos al montar los efcalones; pa recele

que eftá viendo ajuftar el cordel á la garganra; yá

tiembla todo ; y al reprefentarfele cl defpeño de el

Executor, y reo de la horca, fe le cae la pluma déla

mano.

Ü O flaquifsimo Juez! Qué haremos con él ? Apar-:

tar efta fanefta reprefentacion, ó trágica pintura, que

tiene delante de los ojos del alma, y fubftituir en fu lugar

otra mucho mas ttagíca, y funefta. Efta fe forma

de los mifmos autos. Mira allí ( le dixera yo al

compafsivo Miniftro , y defde ahora fe lo digo , para

quando llegue el cafo ) mira alli en medio de aquel

monte un hombre revolcado en fu íangre, dando las

ultimas agonías , folo, defamparado de todo el mundo

, fin otra efperanza , que' la de fer luego alimento

de las fieras. Iba efte por aquel camino vecino, fin hacer,

ni penfar hacer mal a nadie, quando barbara mano

violentamente le introduxo en la maleza, y le qu.-.

$9

1 DISCURSO

PRIMERO; 1-7

tó con el dinero la vida. No te enterneces viendo ago-*

nizar fin remedio á aquel defdichado ? No te irricas

contra el barbara, que cometió tan atroz infulto? El

mifmo es , de quien pocohá te condolías tan fuera de

propofito. Mira acullá una muger de obligaciones cafi

en la ulcima defnudéz, atada á un roble , pueftos

en d Cielo los ojos, de donde derrama amargas la-,

grimas, arrancando de fu lugar el corazón la violencia

de los gemidos , con que parece teftífica , que auri

al honor fe attevió la infolencia. Efta innocente iba dos

horas há muy devota á cumplir el voto de v ¡litar un

Santuario , y fin mas culpa que efta, una furia en tra»-.

ge de hombre , la pufo en tan laftimofo eftado. No hi».

deras pedazos , ñ pudieras , á tan bruto, tan defaforado

malhechor. El proprio es, que pocos momen-*

tos antes era objeto de tu compafsion. Vuelve los ojo*

acá, donde verás un venerable anciano tendido en el

fuelo, lleno de golpes, vertiendo íangre por dos, ó tres

heridas, pidiendo al Cielo la jufticia, que no halla en

la tierra. Efte es un hombre, que con continuos afa-;

nes, y fudores negoció un razonable caudal, que jua-.

to llevaba para emplear en la compra de una haden-;

da, para acomodar fu familia; quando en aquel camino

.inmediato le forprendió un Salteador , y fobre qun

carie todo fu caudal, le maltrató , hafta dexar fu vida

en el ultimo riefgo, y quatro hijas huérfanas en fu-.

Día mífería. Preguntadme indignado; donde eftá el Sal»,

teador ? Refpondo, que en la cárcel, efperando vec,

que difpones de él. Mira reprefentadas , como cn lien»-,

eos , en las hojas de effe proceffo otras innumerables

tragedias, de quienes fué autor effe mifmo. Mira tan;-,

bien en los confufos lexos de effa melancólica pintura

, quantos, y quantas, por los homicidios, y robos de

effe ¡nfolente eflán pereciendo de hambre; qugntos¿

y quantas eftán arraftrar-do lutos; y lo que es peor,

quantos, y quantas no los arrsftian , ni los viften-, por-*


lí!

i§ PARADOXAS POLÍTICAS, Y MORALES.

aquellos pupilos , que piden pan, y no hay quien fe lo

dé; los gemidos de aquellas doncellas bien nacidas, y

criadas con honor, defefperadas yá de tomar eftado

competente; las quexas de aquellos muchachos, que

con la tarea délos eftudios eíperaban hacer fortuna , y

yá por falta de medios fe vén precitados á labrar la tierra

; los llantos de aquellas viudas, á quienes los maridos

fuftentaban decentemente con fus oficios, y hoy no

tienen adonde volverfe las miferables. Qué me dices?.

No te laftiman mas los lamentos de todos cíTos infelices,

que la merecida aflicción de aquel, que fué autor de tantos

males?.

34 Diráfaie acafo , que effos daños no fe remedian,

'con que efte hombre muera, y afsi fu muerte no hace,

masque añadir efta nueva tragedia á las otras. Es verdad

; pero atiende. No fe remedian effos danos , pero fe

precaven otros infinitos de el mifmo Jaez. Los delitos

perdonados fon contagiofos; la impunidad de un delínqueme

infpira á otros efladia para ferio; y al con-:

trario fu caftigo, difundiendo una aprenhenfion pavora-

,fa en todos los mal intencionados, ataja mil infortunios.

Yaque no puedes, pues, eftorvar la defdicha de

aquellos innocentes, en quienes yá eftá hecho el daño»

precave la de otros innumerables. Mira fi fon unos, y

•otros, mas acreedores á tu ternura, que effe demonio

con capa, de hombre, que efpera tu fentencia. Finalmente

advierte, que aquellos mifmos innocentes afligidos.,

eftán pidiendo juüicia al Cielo contra él; y

fi le dexas indemne, fe la peditág

contra ti, porque le

perdonas,;.

* # * * * * * # #

^faU.^

m

Disenso PanuiRo.

RADOXA QUARTA.

La que fe llama Liberalidad de los

(principes , dañofa a los

Vajjaüos.

Ti QtJpongo que la Liberalidad, nó folo es vír--

O tud, fino virtud nobílifsima , tanto mas

acreedora á que los hombres la aniden en fu pecho,

quanto eftán conftituidos en mas exceífo grado. Es cier-to,

que aunque todos los vicios fon viles, y todas Jas

Virtudes nobles, con todo hay vicios , que con alguna

particularidad tienen el careder de fordidos, y virtudes

que gozan cierto efpecial refplandor de hidalgas. Entre

aquellos eftá Colocada la Avaricia . entre eftas la Liberalidad.

2* De aquí fe colige, que la codicia, fiempre vil,

es en los Príncipes víüfsima, por lo mucho que defdice

efte abatimiento del animo de la elevación del Solio.

Vefpafiano fué un Principe de admirables qualídades

, guerrero , político , jufticiero , templado , difereto

, afable ; pero fu codicia fué como nn borrón que

obfcurec.o todas eftas perfecciones, de modo, que el

que lee fu Hiftoria , lo mas que puede hacer es no aborrecerle,

pero nunca detetminarfe á amarle. Lleeó

?ruerí c r r , fus teforos « ai ^ *"£#ft

impueftoíobre los excrementos del cuerpo humano , y

no fue tan hedionaa la materia del tributo como el ¿5

outo mifmo.

11 Mas no por effo la prodigalidad , aunque vicio

extremamente opuefto á la avaricia , dexa de fer

también muy fea en los Soberanos: aun cs mas torpe

di«_,-u' qUCen Ios P in ' iCa href. El particular pro-

>S° oerrama lo proprio _ el Piincípe lo ageno. El par-

B 2 ti-

1


I

I"

1' :

2.Ó PARADOXAS TÓIXTÍCAS, Y MORALES.

ticulat con fus defperdicios fe hace daño á sí mifmo j el

Principe a toda la República: de fuerte , que aunque

tan deíe «nejantes los dos vicios, colocados en los

Principes, producen en orden al público los mifmos

efedos. El avaro empobrece los Pueblos para enriquecerfeá

si. mifmo ; el prodigo para enriquecer i otros.

Lo que aquel junta fe fepulta ; lo que efte congrega fe

difsipa; y aun fi bien fe mira, mas nociva es la prodiga-,

lidad , que la avaricia: porque lo que defperdicia en beneficio

táe algunos particulares el prodigo, no vuelve,©

folo muy tarde , y por raros accidentes puede volver al

público; lo que amontona el avaro, Cuele fervir, en tiempo

del fucei.br, para minorar en otro tanto los grava,

menes del Pueblo.

38 Pero qué es toque llamamos prodigalidad de

los Principes ? Cafi todo aquello que comunmente íe

llama liberalidad, Dá el Vulgo,. y, aun el que no es Vulgo

, grandes enfanches para expenfas voluntarias al arbitrio

de los Principe. 1 -, Imaginafe , que aun quando el

Principe dá por capricho , ó por afición particular á un

fugeto , puede proporcionar la dadiva á la grandeza de

üi poder..Yo lo confidero-muy al contrario. Qpalquiera.

fuma confidérable que expenda, fin ordenarle, direda., ó

indiredamente al beneficio público», es profufion iujúf-,

ta. Para el público es, lo que fale del público.. No feria

iniqua providencia , que lo que contribuyen millones dc

hombres , .irviefte al antojo , ú oftentacion de uno, que

folo en cierto accidente exttinfeco fe difiingue de loa

demás?

19 Mandó Alexandro á fu Teforero , que dieffe al

Philofopho Anaxarco todo lo que pidieífc Pidió efte.

«¡en talentos. Dio cuenta á Alexandro el Teforero de la

excefsiva demanda del Philofopho. Hace muy bien, dixo

Alexandra, pues fabe que tiene un amigo , que puede, y

quiere darle tanto, Y mandó que fe le entregaffen luego,

los cien talentos. Efta es liberalidad ? Por tal fe halla

celebrada en infinitos libros. Pero yo digo, que no es

fino unaloca prodigalidad, hija de un exceffo de vana-:

gtfe.

' DISCURSO PRIMERO: -'- 2t

gloría. No folo prodigalidad, fino crueldad , y tyrania.

Con aquellos cien talentos fe podrían focorrer muchas

necefsidades; y fi al Principe le fobraban , debía expenderlos

en effo. pQuitarlos , pues, délas bocas de tantos

pobres para faciar la hydropesia de un Philofopho avaro

; qué fué fino dexar en duda quien fué mas iniquo

entre los dos, fi Anaxarco en pedirlos, ó Alexandro cn

darlos?

40 El mifmo Alexandro á Perilo amigo fuyo , que

le pedia dote para fus hijas, mandó entregar cincuenta

talentos. Replicó Perilo, que con diez tenia baftante. 1

No importa (refpondió Alexandro) que aunque efos baften

para tu necefsidad, es muy corta dadiva para mi

grandeza. Veo celebrado en mil Eferitos como magna*,

nimo el hecho, y como agudo el dicho ; pero á mi má

parece el hecho una locura , y el dicho una necedadi

Confine la grandeza de un Principe en extravaganciast

y defperdicios ? Es grandeza defpojar a muchos de lo

precifo, para dar á otros lo fuperfiuo? No fino iniqui-j

dad, vileza, y tyrania; y folo le dari el nombre de magnanimidad,

quieu tenga fin ufo el entendimiento.

41 En ocafion que Alfonfo Quinto de Aragón , y

Primero de Ñapóles le prefentaban diez mil efeudos de

oro,dixo uno de los que lo miraban: Dicbofo feria yo, ji

fueffe mió tcdo effe dinero. Tómale ( refpondió el Rey)

que yo te quiero hacer dicbofo. fifta es magnanimidad?,

Como tal fe aclama. Pero no cs, fino flaqueza de animo,

y falta de fuerza para refiftir un ímpetu de for de nado de

vanagloria. Es también falta de advertencia,ó reflexión.-

Supongo, que aquel Principe hizo aquella profufion por,

lifongearíe de tener corazón , y poder para hacer dicho-i

fo á uu hombre con ella. Preguncaríale yo ( Y puede

fervir la pregunta para todos los Principes del Mundo:)

Si es hazaña de la grandeza hacer feliz a un hombre,;

no fera mucho mayor hazaña hacer á mochos felices,

que á^ uno{ folo ? Si es gloria del Soberano hacer dichr fo

a un individuo , no ferá fin comparación mayor gloiii

Jiacer dkhofo a todo un Runo? No cabe duda/P«^

¥mffl_ JJ¿ £f.


• m

fr

11

>ia PARXOOXAS POLÍTICAS, Y MORÍLES.

efto es lo que logrará , evitando toda profufion, y arre-'

glandofe á una difereta economía. Cercene_ todos los

gaftos fupetfluos , corrija la codicia de fus Miniftros, ó

entregue el Minifterio folo á los integtos.y capaces, pro¿

porcione las contribuciones á las fuerzas de los vaffalíos,

procure el alivio de Labradores, y Oficiales , porque

eftos fon los que con fu trabajo enriquecen la República

; y quando vén que el pefo de las gabelas les eftriija

cafi quanto produce fu füdor, fon muchos los que

fe dan á holgazanes, y vagabundos. En fin, obfervando

«odos los preceptos que dida la jufticia, la piedad, y la

prudencia , no alargandofe con alguno en particular á

mas de lo que piden fu necefsidad, ó fu mérito, y fiendo

Padre benéfico de todos, los hará á todos felices.

42 El Erario Real es como el Océano. Recibe aquel

cl tributo de la moneda de todo un Reino, como efte el

de las aguas de todo el Orbe. Afsi debe hacer lo que

hace el Océano, que á todo el Orbe vuelve las miímas

aguas, que recibe, fecundando todas las Regiones con

las lluvias que les fubminiftra en exhalados vapores.

Gran defedo feria de la providencia Soberana, li engroffandofe

el caudal del Océano con la agua que le contribuye

todo el Mundo , no fe expendíefle effe cauda!,

fino en fertilizar una, ü otra Provincia, dexando todas

las demás efteriles. Afsimifmo ferá un intolerable deforden

dd gobierno humano, que aquel Erario, á quien

contribuyen todos los vaffallos, pródigamente rebofe

en beneficio de unos pocos particulares, efcaíeandofe

hacia todos los demás.

43 El Emperador hoy Reinante en la China es, en

el aflumpto de que vamos hablando , uno dc los mas ex»,

celentes exemplares, que tiene , ó tuvo jamás el Mundo.-

Citóla Carta del Padre Contancin, Mifsíonero enla

China, efcrita de Cantón a fines del año 1725. y copiada

en el Tomo 18. de las Cartas Edificantes, y euriofas

délas Mifsiones Eftrangeras; bien que yo lolo tengo

prefente fu extrado en el Xomo 2. de las. Memorias de

[Trevoux del año 17*8.

DISCURSO PRIMERO. i$

54 Eftá trabajando, fin ceflar, aquel Principé en orden

al bien de fus vaffallos. Efte objeto le tiene en continua

fatiga. Efte ocupa fiempre fu penfamiento. To-*,

dos los dias del año, todas las horas del dia fon de audiencia

, y defpacho; ninguna goza el privilegio de eftár.

refervada para el recreo. Ufa de las riquezas de fu Era*,

rio con gran moderación en orden á las conveniencias

de fu perfona •, pero con una magnanimidad verdadera-í

mente Regia para ocurrir a las necefsidades de los Pue-i

blos. Adquiere noticias puntuales dd eftado de opulencia

, ü de indigencia de las Provincias, para relevar, ó

focorrer a las necefsidades. Si algún Pueblo es defola-j

do, ó por un terremoto, ó por un incendio; fi alguna

Provincia, ó por inundaciones, ó por temporales adver-.

fos dexa de producir los frutos acoftumbrados; fi qualquiera

otro accidente empobrece algún Territorio , al

punto acude con grandes fumas, ó á reparar los etüfi -a

cios, ó a focorrer los pobres. Todas las calamidades de

fus vaffallos hallan en él unas entrañas, que rebofan dui».

aura, compafsion, y amor paternal.

45 El mifmo año de 17*5. en que fué efcrita lá

Carta de el Padre Contancin , padecían mucho algunas

Provincias de la China, por las exceísivas lluvias que

havian precedido. Trató el Emperador de fu focorro,

y para que mejor fe lograffe, embió a los Grandes de el

Imperio una inftruccion efcrita de fu mano, que empezaba

afsi: Efte Eftio fueron extraordinarias las lia.

vias -, las Provincias de Pekjng,Cbantong,y Honan fueron

inundadas. Siento muebo la aflicción de mi Puebla

yo le tengo ftempre en mi corazón , y en él eftoy penfan*

do noche, y dia. Como podré gozar un fueño tranquilo,

fabiendo que mi Pueblo padece} ........ Es precifo focorrer

promptamenté a tantos pobres afligidos. Vofotros,

Grandes del Imperio, ef coged Miniftros fieles, aplicados

, capaces de poner bien en execucion mis intenciones,

y que prefieran el bien publico d fus particulares inter

'Jf*'' tftos dif curran por las tres Provincias, llevan'

doles hs efeíios de mi compafsion. Penetren bafta ¡os rin-'

«>'

B4


, 24 P AR A bóx-As-POLÍTICAS, Y MORAL'..".;

cones mas obfcuros, y retirados , para defeubrir todos los

pobres, a fin de que ninguno quede fin el focorro debido.

Sé que fe cometen algunas injufiicias en efte genero de

diftribuciones; mas yo velaré fobre efto. Velad también

. vofotros,&c.

46 Otro monúmeúto hay en la Carta citada del

Padre Contancin , que acredita , no folo la generofa

.piedad de efte Principe , mas también fu heroico definieres.

Haviendo relevado perpetuamente á una Provincia

de cierta patee del tributo anual, por juilas ra-.

zones , que para ello tuvo , le efcribió el Gobernador

de ella, dándole parte de las demonftraciones de agrá-;

idecim¡ento, que los Pueblos en parte havian hecho, y

en parte eftaban en animo de hacer, y de las quales

algunas eran coftofas. La refpuefta del Emperador fué

jefta : Lo que me avifais es totalmente contrario d mis

intensiones. Quando concedí efta gracia, jólo tuve la mi-,

va de procurar el bien de mi Pueblo, y no la de grangear_\

me un vano honor : effos fefie jos jon fuperftuos , y para

nada pueden ferme útiles. Haviendo yo embiado inftrucciones

d todo el Imperio, exhortando los Pueblos d la

economía, y frugalidad; como os atrevéis d permitir efi.

fas locas expenfas > Prohibidlas premptamente. Es tam*

bien de temer, que los Oficiales Subalternos con el pre-¡,

texto de las contribuciones para effos regocijos, fe intei

rejfen en ellas , y fe engraffen con la fubftancia del pobre

Pueblo. Por lo que mira al Edificio, y al Monumento de

piedra , prohibo defde luego que fe erija -.porque , vuelvo

d decirlo , quando concedo tales gracias , no pretendo con

ellas una vana reputación -, todos mis de feos fon unica¿

mente , que en todo mi Imperio no haya perfona alguna

que no cumpla con fu obligación ,y que no viva con tran-i

quilidad. &c:

47 Toda la conduda de efte Principe es de el mifmo

tenor. Con una fagacifsima atención explora el pro*

¡cederde todos los Mandarines: á todos tiene prevé-.

pidos, para que,ó pública, ó fecretaraente le informen de

guaucg crean. cggducÍE al feuen gobierno, ¿i hedió

ü-SCURso PRIMERO; r t i|

muchos reglamentos, todos juftos, y fabios ü ha affégu-'

rado remuneraciones á los paífanos adidos al trabajo, a

las viudas vírtuofas, á los hijos que fobrefalen en piedad

hacia fus padres, &c. Y efte Principe tan perfedo eu la

Ethica, y Polirica es el mifmo que proferibió el Chrif-?

tianifmo en todo fu Reino? O ineferutabíes fecretos

de la Divina Providencia! Quam incomprehenjibiliafunt

judicia ejus, & inveftigabiles via ejus! Pero fu ceguera

en materia de Religión no eftorva, que le propongamos

Como un exemplar infigne de la Economía, y Liberalidad

de los Principes.

48 Dixe de Economía, y liberalidad, pues ana , y¡

otra virtud fe hallan concilladas admirablemente en la

practica de aquel Soberano. El efedo proprio, y ef-:

feudal de la liberalidad (en dodrina de Santo ThomásJ

es moderar el afedo al dinero, para que por la nimia

adhefion á él no dexe de expenderfe fiempre que fuerp

jufto. Afsi es propríarrente liberal, no el que le derra-.

ma , ó por antojo, ó por oftentacion, ó por particular

afición á los fugetos á quienes enriquece (todo effo es

prodigalidad) fino el que eftá aparejado á gaftarle, fiem-»

pre que qualquiera motivo razonable, ó v.rruofo lo

pida. Dentro de eftos limites les queda á los Principes

harto dilatado campo al exércicio de la Líberali-j

dad. Libera] es el que focorre á los pobres , premia los

beneméritos, alienta con dadivas á los hábiles, conf»]

truye edificios útiles; generalmente , quantas expenfas

conducen al bien público pueden fer objeto de la Liberalidad;

no folo de la Liberalidad, mas aun de la Magnificencia.

Eftas dos víffudes fe diftinguen en que aquella

folo impera los gallos moderados, efta lá expenf a

de mayores fumas ; pero fiempre dentro de los términos

de fer el motivo-júfto, y conducente á la pública

unidad. Fué magnifico el Gran Luis Decimoquarto

en la conftruccion de eí Hófpital de los Inválidos, y

mucho mas en la de el Canal de Languedoc, porque las

grandes expenfas, que coftaron uno, y otro , fe orde-

SaoJñ al bien público: fero nofuesgn magníficos, í¡-

29

1


i6 PARAOOXAS POLÍTICAS, Y MORAÍE-V

no desbaratados, Caligula, y Nerón en la confiruS-i

cion de los dos Palacios , que ocupaban tanto terreno

como dos grandes Pueblos, porque no intervino en

ella otro motivo, que el de la vanidad. Fué magnifico

el Emperador Adriano , per donando de una vez quanto

eftaban debiendo de los diez y feis años anteriores , Roma

, Italia, y todas las Provincias; (por lo menos las

Imperiales, á quienes reftringe efte beneficio Efparciano)

pero fué prodigo Alfonfo Décimo de Caftilla , expendiendo

una fuma grande de dinero en la redempcion de

Balduino , Emperador de Conftantinopla : ( íi todavía

efta noticia, aunque efparcida en varios libros , es ver-;

dadera) En lo primero fe intereffaba mucho el Imperio

Romano; nada Hefpaña en lo fegundo.

49 Finalmente, puede el Principe exercer, no fo-4

lo fu Liberalidad, mas aun fu magnificencia , colmando

de grandes dones á uno, ü otro particular de mérito

muy fobrefaliente( hablo de mérito útil á la Repu».

blica) porque en efto fe atiende , aun mas que á rernu-*

nerat la virtud de uno, á excitar la aplicación de mu-.

chos. A efte refpedo lo que Hefpaña dió a Colon.no excedió

de lo jufto; lo que dió a Cortés, fué poco; y loi

que al Gran Capitán, cafi nada. Quando el Principe de-:

be fer magnifico , fi con la dadiva no arriba á efle ter-i

mino, nunca fe queda en el medio de liberal, fien>

pte declina al extremo de

efcafo.

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#a¥fK*

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PA-;

DISCURSO PRIMERO. 27

PARADOXA QUINTA.

La edad corta es mas favorecida de los Jueces

en las caufas criminales de lo que

debiera fer.

yo T A verdad de efla Paradoxa fe halla bien prd-

I , bada por el Cardenal de Luca en el tratado

ConfliB.Leg.& Rat. obfervat. 11. y mas latamente al

fin del Suplemento del mifmo tratado; fin embargo no es

poco lo que tenemos que añadir á las razones de que ufa

efte Eminentií-imo Jurifconfulto.

j 1 Las Leyes civiles comunes eflatuyen , que los

delinquentes menores de veinte y cinco años no fean

caftiga dos con la pena ordinaria; sí con otra mas blan-,

da á arbitrio del Juez. He dicho las Leyes civiles comunes

, porque las particulares de algunos Reinos, ó Efta-.

dos ciñen la menor edad á mas corto plazo, afsi para

efle efedo, como para otros ados legales. En Ñapóles,

Sicilia, y algunas Ciudades de la Tofcana eftá reftringida

la minoridad á los diez y ocho años; de modo,qúe el

que los tiene completos fe reputa mayor , afsi para padecer

la pena ordinaria , como para todo lo demás en

que pide mayoridad el Derecho.

52 El citado Cardenal de Luca, combinando vatios

textos de las Leyes civiles comunes , expene los que fe

alegan a favor de^ la minoración de la pena refpedo de

los menores de veinte y cinco años , de modo, que fegun

fu intelígenci a no perjudican a la verdad de la Paradoxa.

Pero yo , fin meterme en el molefto cotejo de textos,

propondré lo que didala reda razón , por la qual fe de^

be regular .la inteligencia, ó ufo de la Ley.

53 El fundamento univeríalífsímo, y único délas

Leyes para d etetminar a la menor edad menor pena _ es

~ la


I

i

:_£ PARAD OX A S POJLTTÍCAS , y Mo RALE?;

la confideracion de que en la menor edad no eftá per*,

fedo el juicio, y quanto es menos cabal el juicio, es me-:

nor la culpa.

54 Pregunto yo ahora : Qué juicio es el que fe llama

perfedo? Aquel, que propria , .y rígurofamente es

tal ? Los mas de los hombres no le logran en toda la vi-:

da ; por configuiente los mas deberán eftár exemptos de

la pena, que prefcriben las Leyes. Aquel, que bafta para

diftinguir á un hombre de el que declaradamente es fatuo

, ú tonto ? Efte le tienen muchifsímos muchachos de

doce , catorce, ó díez y feis años ; por configuiente fe

podrá imponer á eftos la pena ordinaria. Con que es

precifo bufear entre eftos dos extremos un eftado mediopero

qualquiera que íe fcñale , refta la mifma dificultad,porqueá

effe eftado medio llegan mucho antes de los

yeince años , y muchos ni aun á los treinta.

5 y Diráfeme acafo, que aunque haya en efto alguna

defigualdad , lo que regularmente fucede ,. es, que a los

veinte y cinco años logran los hombres aquel grado de

juicio, que graviricando la culpa , los proporciona ala

pena ordinaria. Pero yo infifto en que no hay en efto

regu-idad alguna. La razón es, porque quanto fe dif,

tinguen unos individuos de otros en cl mejor , ó peoí;

ufo de la potencia intelediva, varían también enlace-;

leridad , ó tardanza con que llegan a aquel grado de ufo,

que fe imagina proporcionado á la pena ordinaria : de

modo, que afsi como entre cien hombres no fe hallarán

díez de igual ingenio, tampoco fe hallarán diez , que a

determinada edad logren aquel grado de juicio de que,

trata la queftion.

55 Si por eftado de juicio perfedo fe toma aquel;

fen que mitigado el ardor juveiil yá no perturba la r>:

zon , quedamos fiempre con la mifma dificultad , y aun

pienfo que mayor; pues por la diftancia, que hay de

«nos temperamentos a otros, fe vén muchos hombres ,

jfogofifsimos á los treinta , o quarenta años ; y muchos

gnuy repofados á los diez y ocho, ú veinte.

¡57 A efto, fe añade, qu? li fuefle razón cuiopra.* U

. P>»-i

jj DISCURSO PRIMERO; 2^

pina,íñ atención al ardor ,© vehemencia de laspafsioq

nes, que reina en la edad juvenil , feria configuiente

forzofo eftender efte indulto álos mas, y peores delirio

quentes, fiendo derra, que fon muy pocos los que á íangre

fria cometen delitos graves: lo común es obtan incí-r

tados de pafsiones vehementes.

58 No niego que en igualdad de delito fes mas cuí-.

pable el que con menor incentivo peca; pero por otra

parte es menefter atender á que á mayor incentiva fe

debe aplicar mas fijerte freno , y el freno^no es otro que

el temor del caftigo. Slfe confidera bien, fe hallará,que

por eftár en el efpacio de los diez y ocho hafta los vein-;

t« y cinco años mas furiofa la concupifeenda, y ma§

violenta la ira, no folo fe cometen en los años interine-*

dios infinitos adulterios, eftupros, y homicidios , mas

entonces £e forman también con el exércicio de effas dos»

pafsiones los habito» viciofos , que muy difícilmente.

fe • extirpan hafta la edad decrepita;. de modo , qee el;

efpacio de aquellos fiete años fe debe reputar en cierto

modo clave de toda la vida: luego entonces conviene

aplicar con mas cuidado el remedio, y á proporción.

que las pafsiones fe mueven con mas vióleme Ímpetu,,

ha de fer, para detenerlas ,, mas fuerte la mano en ei uío»

de la rienda.-

5á> Doy que efta razón no valga, ífnoque preciTamente

fe regule la pena por la mayor malicia , y reflexión

con que fe comete la culpa. Effa mayor rt flexión

no eftá adida á determinada edad , cono yá probamos

arriba: aun quando fegun el curfo ordinario Io>

elluvieífe, fe deberá hacer excepción en todos aquellos,

cafos, en que la malicia fe anticipa al plazo ordinario-

Para contraher matrimoaio es regla Canónica , que la

malicia fuple la edad. Por qué no la ha de fuplir par

ra padecer d eflablecido fupiicio ? En efte rapaz contemplo

el efpiritu demuebos Marios, detiaSyla de Ce-»

íar , que era entonces muy muchacho , y en efedo quito

.quitarle la vida contra el didamen de los que le

jiconfe[aban defprecwfle fu coru edad; parecíale ( y P*"

T


Str PA_UB©.-A§ VQ'ÜWM. V MeRAiii.

rect'akb.et., eomo luega féyl-V) qae ia' aquclU certa,

f dad havia capacidad , y vlma para íufdíar ia poftrada

facción dd difunto Mario,

do Efta confideracion fe esfuerza con otra. Si la

milicia de un joven es fuperior ala que correfponde á

fu corta edad, fe debe temer, que .llegando á edad mas

adulta , fea extraordinariamente excefsiva, Luego dida

la razón que fe arranque efta r planta venenofa del terreno

de la República, anees que pueda ferie mas nociva. Si

Roma huviera caftigado los primeros defoidenes del joven

Catilina, no huviera Citílina , paífando de joven,

puefto en el riefgo de fu total ruina á Romi,

6r . Y noto aqui, que á veces la mitigación de la pe»?

na en atención á la corta edad del reo, por accidente,fuele

aumentar fu malicia. Un mozo de veinte años comete

un delito ,a quien correfponde pena capital; pero

por gl favor de la edad íe commuta la horca en feis , ó

líete afios de gil eras, Y qué es enviarle á galeras , fino

colocarle en la mayor efcuela de malicia que tiene el

mundo? Con quien trata en ia galera . fino con unos

confumados maeftros de maldades , furtidos de induftrias

para cometer todo genero de infamias . Tales fon

todos ios que le acompañan en la fatiga del remo : con

que , cumplido el plazo , fale de U galera mas perdida la

vergüenza, mas fortalecida la ofTadia,y mas ¡nftruida la

aducía.

J5I Por todo lo dicho me parece, que efta materia

no fe debe ligar á la letta de la Ley común , fino remiciríe

al arbitrio de los Jueces, los quales, confiderando la

edad , y capacidad del delínqueme , la gravedad, y circunftancias

del delito, y mucho mas que todo el numero

de veces que ha pecado, pueden determinar la pena , que

fegun buena razón correfponde. Bien sé que algunos

Jueces, aunque muy pocos,

lo executan afsi.

» r .

PA-.

DISCURSO PRIMERO*- te

PARADOXA SEXTA.

La edad corta es menos favorecida , que de-_

hiera fer en la promoción a los

empleos.

^3 f^Omo el ufo de las Potencias fe adelanta ift

VJ muchos para lo malo, en otros fe ade-,

lanta para lo bueno; y afsi como la República evitaría

muchos daños, cafligando la malicia temprana délos

primeros, grangearia muchas utilidades, favoreciéndola

virtud temprana de los fegundos. Hay jóvenes,

que exceden la prudencia, y fabiduria ordinaria de los

ancianos. Si eftos fucilen promovidos defde luego a Ioscargos,gozaría

la República por largo tiempo de fu buena

adminíftracion ; al paffo que es corto el provecho que

logra , refervando fu promoción para una edad abanzada.

La Sapientiísima, y Prudentifsima Religión de la

Compañía de Jefus elevó al alto puefto de Prepofito General

al Padie Claudio Aquaviva en la edad de treinta

y ocho años. Quien duda , que en aqi ella dilatada República

, Efcuela infigne de virtud, y literatura , havria

muchos ancianos dotados de quantas qualídades pide

tan devado- minifterio ? Sin embargo fué preferida la

corta edad del Padre Claudio Aquavíva, ó porque pcífeia

en mas alto grado las mifmas qualídades, ó porque

, aunque fueffe folo igual en ellas , havia de parte

de él la ventaja de que por el mifmo calo de que fu

edad era corta , fe hacia mas probable que la duración

de fu excelente gobierno feria- larga t como en

efedo fucedíó. El famofo Servirá Fr. Pablo Sarpi fué

hecho Provincial de fu Religión á los veinte y fiete años.

tos portentofos,talentos- de aquel joven dieron mo-

_^ v 0 jufto á la elección, y calificó defpues el acierto

dc


pi PARADOXAS POTÍTÍCAS, Y MORÁCÉS;

deellalaRepública de Venecia, haciéndole, contra.U

pradica ordinaria, Confejero fuyo. Verdades, que ¿fte

extraordinario favor de la República eftrago enteramente

al Padre Sarpi, porque tomó con tanto calor la de-;

fenfa de ella contra las pretenfioncs de la Silla Apollo-

Dea, que folo en el hábito de Fraile, vino á confervar la

apariencia de Catholíco.

64 El queá los treinta años tiene la difcrecion, que

ordinariamente correfponde á los cícueata , tendrá-

•qnando llegue á los quarenta, una difcrecion fuperior a

la ordinaria. Efte exceffo aun ferá mayor., fi defde los

treiflta empieza a exercitar el talento en los empleos

perficionandole mas, y mas cada dia con la pradica!

Pues por qué no hade concurrir la República á cultivar

un efpiritu, que tanto puede producir en beneficio fuyo?

O porqué ha de perder el copiofo fruto, que puede producirle

effe eípíritu?

•55 Añido, que en igualdad de prendas Inteledua-i

les deberá preferirfe la edad media á la anciana , porque

prevalecen cn aquella el vigor de alma , y cuerpo,

importantifsimosuno, y otro para la buena ad-nínif-»

tracionde qualquiera empleo. Quanto en la edad de-;

cadente fe gana por una bien inftruida capacidad, tanto,

y aun mas fe pierde por una lánguida execucion.

Pienfo que Cyro, Pompeyo, y otros famofifsimos guerreros,

perpetuamente triunfantes quando mozos, no

por otra razón fueron vencidos quando viejos; pero fe

atribuyó a decadencia de la fortuna, lo que fué quebranto

de la robuftéz.

66 Acafo fe me opondrá, que folo én muy raros cafos

tendrá lugar efta dodrina, por fer harto extraordinario

encontrar en la edad córtala capacidad, que es

ordinaria en lamas adelantada; y fi no pretendo cl favor

hacia aquella fino en tal qual cafo raro ,en vano me

•quiebro la cabeza, poes effo yá fe ptadica. Qden ha

mirado co n alguna reflexión el Mundo, que no advírtieffe

p refe tida la tíienor ed^d a la mayor en uno, ú otro.

£ei

D.§£ÜR5Ó 'PRIMERO: 3 y

07 Pé?o "decimos lo primero, que permitiendo qué

ín efta materia fe haga lo que es jufto, no por effo es

inútil U dodrina que damos ; ferá ociofa , quando mas,

para dirigir á los difpenfadores de las cargos , pero fer-;

Vira para corregir á los quexofos. Apenas logra un mozo

algún honor, quando lo murmuran, no folo mil

viejos inútiles, mas aun los demás mozos, á quienes

lac¡on CUrrenCÍa C " U mifmaedad ««ende mas la emú,-

6% Lo fegundo decimos, que exceder un joven ¿

muchos ancianos en faber, y jnicío , no es tan extraer-,-

«runo , ni con mucho, como fe pinta en la objeción,'

jm.es coía que frequentemente fe experimenta. Apenas

vidu^rr„í d ' ^ cconftedev ^ne, ótreinra indiH

t |3n,V t a °, fc Vea taí ^ oven ««as advertido que

prendas del alma mucho mas defiguales hace áloshonH

bres el temperamento, que la edad. El exceffo, que uri

hombre puefto en los cincuenta años fe hace asi mifmo

confiderado en los treinta y cinco, rarifsima vez es mu*

grande y aun effa rarifsima vez ferá por haver paffadí

de mucha ocioíid4d á mucha aplicación. Al contraria

e.cxccilo que hay dennos hombres á otros por la diferente

conftitucion individual, esenormifsimo. A cada

p'arte de tiempo q'uegXnorros e e„ b S o ' ° **""*

deíua^PÍ-o dI -£Tí °*>6«"»*». Sabido es lo

ton elFf-,,. in* Mir ? nduI *» dEfcocés JacoboCriV

íl * Hu/ P r ^ nian , d ° de Cordoba » GlíparScíopí

do.eV >

Pudieram ° s aó^¡r á eftos vulgariza^

nos"!"' M° trOS mUCh ° S ' no tan c *« . y «o m*

dos fc 15 e l 5 Tr 0 nos r^.?/

^"taremos con feúalar

" eía --"' Uftavodc Helmfcld, fai>

s

fi dq

I


54 .PARADOXAS POLÍTICAS, Y MORALES;

de un Senador de Suecia , de diez años fabia doce Céñi

guas , la Sueca, la Mofcovita, la Polaca, Francefa, Efgañola,Italiana

, Alemana , Flamenca , Inglefa , Latina,

Griega , y Hebrea : fobre efto era Philofopho , tenia alguna

tintura de Theologo, y poffeía algunas partes de

Ls Mathematicas.

70 Pero á quanto hafta ahora fe ha vifto excedió

tm prodigiofo niño , nacido en Lubeck el año de 172 í,

y muerto el de 1725. llamábale Chríftiano Henríco

JHeinecken, Copiaré lo que de él dicen los Autores de

las Memoriasde Trevoux en el Tomo primero de 1731.

como teftificado en diferentes ¡mpreffos por varios Au-;

tores fidedignos de la mífma Ciudad, y Pais. Efte niño

a los diez mefes empezó á hablar. A los doce fabia

los principales fuceffos contenidos en el Pentateuco. A

los trece , la Hiftoria del Viejo Teñamente A los ca-í

torce, la del Nuevo. A dos años y medio reípondia

oportunamente á las preguntas que fe le hacían , fobre

la Hiftoria Antigua, y Moderna, y f.bre la Geographía.

Muy luego habló con facilidad la Lengua Latina,

y paffaderan¡ente la Francefa. Antes de empezar el quarto

año fabia las Genealogías de las principales Cafas da

Europa, y explicaba con entendimiento, y juicio las

fentencias, y paffiges de la Sagrada Eferitura. Luego

aprehendió á eferibir, no pudiendo apenas foftener la

pluma. Aborrecía todo otto alimento que leche , y effe

havia de íer de la propria Ama que empezó á criarle;

de modo, que no le deftetaron hafta pocos mcíes antes

de morir. Era de debiiifsima complexión, y frequentemente

enfermaba. En fin murió el dia 27. de Junio

del año de 1725. llenando de admiración á todos la

conftancia, y refignacion heroica, que mofrró en todo

el difcurfo de la enfermedad, haíta reudír cl efpiritu á fu

Criador.

71 Yá veo que puede haver mucho de exageración

en efta Hiltoria , pero nada de impofsibilídad. Quien

fabe qual es el ultimo termino adonde puede llegar la

habilidad del hombre ? Acafo no hay termino fixo, fino


I ll

/ 1. .

I 1

^ H

•3? PARADOXAS PÓLÍTTCÁÍ, Y MoRlEisSi

atinan, fiempre defatinan. No niego que algo haga él

cultivo, afsi en los hombres, como en las plantas; pero

ni en eftas, ni en aquellos puede hacer de fpinis uvas,

aut de tribulis ficus.

74 Solo parece refta contra mi un reparo ; y es,

que aun fuponiendo unas prendas inteleduales aventajadas

, el fervor de la ira, que reina en la edad floreciente

, eftraga mucho la conduda. Es afsi. Pero fobre

que en efte particular fon innumerables las excepciones

, hallandofe á cada paffo mozos de temperamento

.muy pacifico, fe debe advertir, que domina en la vejez

'otra pafsion, la qual para los públicos empleos daña

•mucho mas que la que reina en la juventud. Hablo de

la Avaricia, vicio, de quien no hay momento refervado

, al contrario de la Ira , la qual fufeitandofe folo a

los accidentales incendios dc la colera en determinadas

ocafiones, dexa libres grandes intervalos. La ira es una

furia paffagera, fiebre errante, cuyas accefsiones fon

breves, y que con el tiempo fe extirpa ; la codicia es

una harpya anidada en el corazón; hydropesía del alma

, que fiempre vá creciendo. Aquella una , ú otra vez

altera el temperamento moral del hombre ; efta vicia

todas las acciones , porque fiempre fubfifte fu venenofo

influxo. A aquella fus mifmos esfuerzos la van debilitando

mas cada dia ; efta fuccefsivamente vá cobran».

do nuevos alientos : Vires acquirit cundo; de modo,

que la codicia , contra el orden natural, tanto eftá mas

valiente , quanto mas envejecida ; es pafsion , que no

folo obra á fangre fria, pero tanto mas obra , quanto

mas fria eflá la fangre : de aqui es, que fus daños, no folo

fon mayores que los de la Ira , pero mucho mas ¡rre-*

mediabics. Afsi mirada por efta parte, fi para lo£

públicos empleos es enfermiza la juyeQi

|ud, mucho mas la

, vejez.


DISCURSO PRIMERO? n

PARADOJA SÉPTIMA.

{Debieran todos los oficios fer hereda

tartos,

*fi jk Ntigüámérite en Laeedemóma; Bñá de Iásí

JT*. Repúblicas mas bien gobernadas del Mun-i

•Hoen aquella edad, era ley inviolable, fegun refiere,

Herodoto, que fueffe Labrador el hijo del Labrador,

Saftre él hijo del Saftre, y afsi de todos los demás oficios;

La mifma pradica havia en Egypto, y la mífma reina

hoy entre lo Idolatras del Indoftau.

76 Bien conozco que, para perfuadir la importan-i

tía de la Paradoxa, es débil la autoridad de eftos, y

otros exemplares , por fer lin comparación mayor el nu-.

mero de los opueftos. Por effo es precifo que acuda I3

razón á fuplir cl defedo de autoridad.

77 Dos conveniencias de gran pefo hallo en que loi

•oficios fean hereditarios: La primera es la perfección

de las Arres. .Quando el Maeftro no tiene mas parenteíco

con el difcipulo que el ferio, ordinariamente no to^

ma con tanto cuidado la «nfeñanza ; y lo que es mas , no

le comunica aquellas particularidades del Arte , que en¡

virtud de fu difcurfo, ú obfervacion ha alcanzado ; con-i

tentafe con ¡nftruirle en lo que comunmente fe pradica,'

y fabe. No hayefta referva quando la enfeñanza fe exerce

de padre ahijo, porqueel amor paternal no lacón»,

fíente : dc aqui es, que en igualdad de pericia de parte

del Maeftro, mejor ferá enfeñado el que aprende en la eft

cuela de fu padre , que en la de un eftraño.

78 De efta total translación de pericia de padrea

hijo , continuandofe en fu pofteridad el mifrro oficio^

refultaria fin duda, que la perfección de las Artes fe

adelantaría njas f » mas ca


I

3S PARADOXAS Póítf IC AS, Y MORALES.'

profeffor adelanta algo fobre aquello que ha aprendido?

pero también comunmente aquello que adelanta, en él¿

y con él fe fcpulta , porque es contra fus intereffes co-,

muñí vario á ocros, Efta razón ceffa de padre á hijo , pues

la conveniencia de efte la reputa aquel como propria;

configuientcmente traslada al hijo todo lo que labe:

Si el hijo adelanta algo de proprio Marte, junto con lo

que heredó del padre , lo depofitaen el nieto: afsi de los

demás fuceffores. De efte modo vá creciendo la petfec-3

cion de las Artes.

79 Dos circunftancias muy dignas de notarte fe

¡añaden en efte fyftema Político, a favor del adelanta-;

miento dc las Artes: La una, que empiezan á aprenderte

mas temprano. En la cafa de un Artífice, fi el hn

jo es deftinado al mifmo empico, apenas dexa el pecho

de la madre, quando empiezaá tomar la leche de la

dodrina del padre: con efto , no folo fe gana tiempo,

pero fe hace mas connatural la aplicación al oficio. La

otra circuuftancia es , evitar la República la pérdida de

muchos buenos Artífices, ocafionada de la inconftancía

délos genios; algunos, quefi profiguieffen en el pri^

mer oficio a que fe aplican, le exercerian muy bien*

por mudar de deftino, y aplicarle fuccefs.van.ente á

otros , en ninguno paflan de meros principiantes. Efte

daño fe evita fixando á cada uno en el oficio de fu padre.

r

80 La fegunda conveniencia confidérable, que res

fulca de fer los oficios hereditarios , es hacerfe mas cía-?

ra, y conftante la diñincion de claffes en la República.

No pocas veces fe perturba la tranquilidad de los Pueblos

por las difputas , fobre precedencia de nacimiento

entre eftas, y aquella* familias. Eftas quefiíones nacen

por la mayor parte de la Nobleza nueva, que pretende

lupeditar, o por lo menos igualará la antigua, quan-».

do la excede en riqueza. Si el hijo dc un Labrador exerce

con felicidad 1 a mercatora, yá el nieto fe pone á los

pechos un habito, y el bifnieto fe halla cn eftado de difputar

la precedencia á una familia patricia ant¡3uifsima¿

7

^m ____•

T> I ser R sb PRTMÍKo? Sp

firoqñi-Ss Inferior en opulencia. Efte inconveniente no

podria arribar, ó arribaría con mucho menos fréquen»*

cía , eftando la porción inferior de la República refped^

jámente adida á determinado oficio.

PARADOXA OCTAVA.

pebiera hacerfe confiar al Magiftrado, de qué

fe fuftentan todos los individuos del

Pueblo.

Sí] f^Sta fue una de las leyes del prudentifsime".

JC» Solón ; y en Athenas fe obfervaba inviolablemente

; pues confta de Atheneo, que los dos Pililo fo-.

phos Afclepiades,y Menedemo fueron acufados al Areopago,

porque no fe fabia como ganaban la comida ; y,

falieron abfueltos, haviendo probado , que cada noche

ganaban dos dracmas moliendo en una atahona. Herodoto

dice, que yá antes havia eftablecido ei Rey Amafis

la mifma ley en Egypto.-

8z No tiene duda, que en todas las Repúblicas

(convendría el mifmo eftablecimiento. -Qué digo , convendría

? Seria de una extrema importancia. Con uri

cuidadofo examen que fe aplicaffe á efte aflumpto , fe

limpiaría cl eftado de innumerables fabandíjas, que le

infeftan. Apenas hay Pueblo alguno numeiofo doude

no fe vean muchos , que, fin rentas, fin algún empleo

útil, fin el exércicio de algún Arte honefto, comen bien

en fu cafa , y falen lucidos á la calle. Qué fondos los

fuftentan? A efte los robos, que fale á executar en los

caminos: a aquel el trato vil, que hace de la hermo-.

fura de íu muger: al otro el dinero, que faca á emprefti».

to de mil partes para nunca pagar: a eftotro las eftafas-j

que logra con falaces promtffas de promover fus con»,

ífcniencias á algunos mentecatos. Qué es menefter eí^



30» PARAO.5$_£S PóífTiCAS, Y MORAIIS:

pecificár mas ? Si íe quitaffe la capa á todo lo que fe lía-,

ma vivir de ingenio, fe hallaría , qfte caíi todo es vivi£

de vicio. La capa fc quitaría haciendo el examen pro-.

puefto; y aplicando caftigo proporcionado , fe purgan^

¿e infinitos humores vkioíos el cuerpo Politíco,

PARADOXA NONA.

Gran parte de lo que fe expende en ti-¿

mofnas , no folo fe pierde _, pe-_

ro daña.

[$3 13 -Ara fentencia aquella de David : Bteni

X"\ aventurado el que exercita fu entendió

m'.ento en orden al pobre,y necefsitado. Beatas qui inteU

ligit fuper egenum ,&- pauperem. No dice , bienaventu-!

rado el que para focorrer al pobre exercita fu amor , fii

compafsion , fu caridad , fino el que exercita fu inteligencia.

Myfterio hay en el cafo. Sin duda; y el myfterio

cs , que la limofna no aprovecha, fi no fe diftribuye con

inteligencia, difcrecion, y juicio.

84 Una mano precipitada en dar, qual pinta Claiy.

cüano la de Probo,

Praceps illa manus fluvios fuperahat Iberos

Áurea dona vomens%

Socorre a muchos pobres,- pero al mifmo tiempo fufe

tenta muchos holgazanes: no folo los fuftenta , los cria;

porque donde fin difcrecion fe reparte copíofa limofna

, muchos que fe aplicarían al trabajo, para paffar la

yida , fis dan á la ociofidad , difpeufandofe de la fati-i

ga propria á cuenta dc la profufion agena. Los daños

que de aqui refultan á la República , fon harto graves:

Pierde muchos opcrar¿os?y fc le añaden muchos vieiofos-

. " ' Pe

* - : * • - •

DISCURSO PRÍMVLO: 4T

$f Dé finó que reparte muchas limofnás ¡ fe dícéy

ipie las dá a dos manos; pero repato , que fegun la fentencia

de Chrifto Señor Nueftro, folo fe deben dar con

una, Quando das limofna , dice, no fepa tu mano finíeftra

lo que hace la derecha : Te autem faciente elee-,

mofynam , nefeiat finiftra tua quid faciat dextera tua.

Efto fupone , que folo la mano derecha ha de diftribuic

la limofna. Nome digan que me detengo en lo mate-,

rial de la letra , antes bien defeubro debaxo de lo ni ate-»

rial de la letra un profundifsimo fentido. Es eftilo conf-4

tante de la Sagrada Eferitura fymbolizar en la mano

derecha las obras buenas , como en la finíeftra las malas:

de aquí es , que hablando en muchas partes de la mano

de Dios, nunca nombra con exprefsíon fi no derecha, 1

porque todas las operaciones dc Dios fon fantas. Quiere

, pues, Chrifto, que la limofna fe dé folo con la díef-.

tra, fignificardo, quehay limofr*asbucnas,y n.alas,apro**.

-bando aquellas, y reprobando eflas. no á ambas manos;

que effo es proceder fin elección, y confundir las buenas

con las malas.

8tf La invención de los Hofpícíos es admirable pi*

xa efle efedo ; pero no sé que fatalidad eftorva r que fea

-mas común fu eftablecimiento. Yo he penfado en ello

Variasveces; y refpedo de los Pueblos numerofos, no

encuentro dificultad , que no fea muy fuperable. Convengo

en que muchas veces ocurren en la Pradica in-;

convenientes, que no prevee la mas reflexiva TheorU

•ca 1 pero, ó fea efto loque impide cl eftablecimiento dé

los Hofpícíos , ó falta de efpiritu , ó falta de concor-i

dia en los que debieran promoverlos, parece fe puede

fuplir efte prefervatívo univerfal contraía mendacidad

viciofacon otro arbitrio ; el qual es, que todos los que

dan diariamente limofna á las puertas de fus cafas,ó fean

Comunidades, ó particulares por medio de los domefticos

que las diflríbnyen, averigüen quienes fon, y donde

moran los mendigos validos, ó.capaces de trabajar , que

acuden áella : hecho cfto.'o avifeu á la jufticia , la qual

f'^^e-andolos luego al punto ,cn cumpliendofc un namc-


•?

_p PARADOJAS POtif fcüs, Y MOÍALEI'

mero infidente, con público pregón hará confiará fados

, que hay tantos hombres , y tantas mogeres ociofai»

para que los que necefsitaffen de fu férvido, ó vá freí

cultivo délos campos, ó cn los oficios domeñaos

acudan para que fe les entreguen, con pena de doc¡,„'

tos azotes u de galeras á los que defertaffen. También

íe podrían facar de eftos todos los hábiles para la ffu,P

ra, remitiéndolos á temporadas á efta , ó aquella L¡l2

íucios, como fe hace con los delinquentes, qUe embí/n

a Galeras. Harta blandura es efta, refpedo a la feverid,?

que pradica la provida República de las Abejas , donde

le caftiga con pena capital la ociofidad: Ceffantiunt.

inertíam notant, caftigant mox,®- puniunt morte.(?_\n

lib. j Í. cap. io.) v •

87 Entre las limofnas perdidas fe deben contar ati

digo hs mas, fino cafi todas las que fe emplean en los

fcltrangeros, que vienen á Hefpaña con capa de Pereeri

n ,°^f San / ,a S- Sobre que nosremiúmos alo dichofeíJ

el Difcurfo quinto dd quarto Tomo. Yo por mi protef

jo , que aunque no es mi corazón de los mas duros h -cía

Jos pobres como puede teftificar todaefta Ciudad dí

Uviedo, fe paffa el año entero en que no doy un ouarf^

a alguno de efto-j Peregrinos; falvo el cafo de verle enfermo.

Eftoy perfuadido á que turia pofitivo desfirvi"

cío a Dios, y á la República, concurriendo á fuftentar

Voluntarios vagabundos; porque fe fomenta U inclinan

cion á la tuna con la facilidad del focorro.

' 88 No ignoro que algunos Padres perfuaden á qW

fe de limofna, fin examinar efcrupulofamente la necefíidad

; pero efto no quita que la República tome providencia

para deícartar como intrufos en el beneficio dí

¡i Caridad Chriftiana á todos aquellos en quienes

es adualmente voluntaria ,y vicio-s

fa la pobreza.

&**. -*#* ^ ^

PA~

DISCURSO PRIMERO:

PARADOXA DÉCIMA.

La tortura ts medio fumamente falible

en la inquificion de los delitos.

Sp TTNtro pidiendo la venia á todos los TriStia

JZJ nales de Jufticia, para decirlo que fiento

•en efta materia. Venero las leyes, y la pradica de ellas;

pero tratandofe aqui de leyes puramente humanas, a

qualquiera es licito difeurrir fobre la conducencia , ó inconducencia

de ellas. Ni el ver la tortura admitida

también en el fuero Eclefiaftico la privilegia del examen;

porque como advierte el dodo Canoni fta Benedidino

Francifco Schmier, citando á otros Autores, fu pradica

no es conforme a la antigua diíciplina de la Iglefia, fino

que con el difcurfo del tiempo poco a poco fe fue derivando

de los Tribunales Seculares á los Eciefiafticos:

Fedetentim d Curijs Sacular ¿bus ad Ecclefiafiicas perve»

niffe. ( Schmier io Supplem. ad lib. 5. Decret.) conque,

por lo que mira al Fuero Eclefiaftico , inquirir fobre la

conducencia , ó inutilidad de la tortura, no es otra cofa

que difputar, qué pradica es mas conforme a razón, íi

la antigua, ó la moderna.

00 Sobre fer la materia de fu naturaleza difputablej

dos notables circunftancias me alientan á entrar en efta

difcufion : La primera, eftár cn fee de que muchifsimos

fiemen lo mifmo que yo, comprchendiendo entre eftos

muchifsimos no pocos de los mifmos jueces, que

pradican la tortura en los cafos eftablecidos. Sienten

theoricamente contra lo que obran ; pero obran lo que

deben , porque fon Míniítros, no arbitros de las leyes.

La fegunda, es haverme precedido en la publicación del

pufino difamen el dodifsimo padre Claudio Lacroix.

jVeai

m



V 59 PARADOXAS PoEírWXSj "¥ Mot AiflS

•Veafe fu primer Tomo de Theologia Moral, lib, 4. ñtJnrfy

.1455- y figuientes.

or _ A la fombra de tan iluftre Autor, cuyo tedifsi-]

tno juicio en materias Morales eftá altamente calificado

con la general aceptación que logra en toda la Chrif-j

tiandad, entro animofo á esforzar fu didamen, y mioj

Corto es el recinto de la queftion; al primer paffo del dif.

curio fe llega al termino.

$z Es innegable, que el no confeffar en el tormén-,

to depende del valor para tolerarlo. Y pregunto : El valor

para tolerarle depende de la innocencia del que efta

puefto en la tortura ? Es claro que no, fino de la valentía

de efpiricu , ó robuftéz de animo que tiene. Luego 1»

tortura no puede fervir para averiguar la culpa , ó innocencia

del que la efta padeciendo, si folo la flaqueza, o

fortaleza de fu animo.

p¡ Haviendo iniquamente repudiado Nerón á Oc-í

tavia, y defpofadofe con Poppea , no contenta efta con

haverle ufurpado el tálamo , y Corona á Oítavia ; para

quitarle también el honor, y la vida, la acusó de comercio

criminal con ua Efclavo. Fueron pueftas á la

tortura toda, las criadas de Odavia , para examinar con

fus confefsiones el deliro de la Señora. Q^/é fucedió?

Unas confeffaron , otras negaron. No fabian rodas que;

la acufacion era faifa ? Afsi lo afsientan los Efcrit res.

•Qué importa effo ? En la tortura , no la verdad , fino el

dolores quien exprime la confefsion del delito. Qi'ien

tiene valor para tolerar el cordel , níegí la culpa , aunque

fea verdadera; quien no le tiene , la co ifieífa , aun».

que fea faifa. Los tormentos dados á las criadas de Oc-i

tavia descubrieron la debilidad de unas , y fortaleza de

otras. Para la averiguación de la caula fueron ¡uii-j

files.

P4 Parece, pues, que igualmente peligran en la torȒ

tura los innocentes, que los culpados. Terrible inconve-í

niente. Lo peor cs, que no es el peligro igual, fino de

parte de los innocentes mayor. Diránme que efta es otra,

nueva Paradoxa. Confieüolp _ peto, fi no me engaño.

•^•1

DISCURSO PRIMERO; 5jf-y

Vérdaderif.ímá. Es conftante, q«e los hombres que tie-*

nen offadia para cometer grandes crimines , fon por lo

común de corazón mas duro , y feroz , que los que tie-i

nen un modo de vivir tranquilo , y regular. Luego en

aquellos fe debe creer mas difpoficion que en eftos , para

tolerar el dolor de la tortura. Luego mas veces .laqueará

el innocente confeffando el delito , de que falfamente

es acufado , que el malhechor in (igne revelando el que

verdaderamente ha cometido. Efta reflexión es del Padre

Lacroix. Notenfe eftas palabras fuyas: Sequitur per

torturas fapé everti juftitiam , quia innocentes, qui fapi

funt impat¡entes dolorum ,cogunturfe fateri nocentes \ é

contra nocentes , qui plerumque funt ferociores, telerata

tortura je probant innocentes.

«.5 Tengo por verdadera la fentencia de Platón,que

los grandes vicios , no menos que las grandes virtudes

, piden muy esforzados alitntos. La ferenidad

conque íufrieron rigürofifsinios tormentos Geronymó

O.'giato, Balthafar Gerardo , y Francifco de Raveillac,

matadores, el primero de Galeazo María, Duque dc

Milán , el fegundo dc Gaílklmo , Principe de Orange,

el tercero dc Henrique Quarto de Francia, mueftra bien

que los que fe atreven á mucho fon capaces de tolerar,

mucho.

p5 Al contrario los genios apacibles , y tranquilos

comunmente fon delicados, efpecíalménte fi el modo dc

vida , que tienen , es conforme á fu quietud nativa. De

aqui refulta, como fumamente verifimil, que antes con-i

f-ff.rá uno de eftos, puefto en el tormento, un delito £ÁU

fo, qae uno de aquellos un delito verdadero.

- 97 Cierro efte aff-impto con el eficacifsimo teftimo».

nio del Padre Federico Spe , que no dexa que defear en

la materia. Ya el Ledor fe acordará de lo queco la adición

al Difcurfo nono del quarto Tomo dixe de la experiencia

, y tefeificadon de eí.e dodo , y pio Jefuita

peinan , en orden á la falencia de las confefsiones de

y ••d.i ceros , y Bruxas exprimidas en la tottura , alegan-;

do para efto al Barón de Leíbnitz, y a Vicente Placdo,



i}t? PARADOXA- 3 POÍÍTÍCA?, Y Mot AL EIJ

para fu poner le Autor del libro Anonymo , Intitulado:

Cautio criminalis inprocefu contra Sagas; ahora le avifo,

que la duda, en que acafo quedaría en orden á uno,

y otro, por fer Proteftantes los dos Efcritores alegados,

ya no ha lugar alguno, en atención á que el Padre Lacroix

cita al Padre Spe, como Autor del libro mencionado

(fupongo que en las ediciones pofteriores fe pufo

fu nombre ) y los paffages, que copia de él, evidencian,

que fu didamen en el aflumpto propuefto es el mifmo

que le atribuimos en la citada adición al Difcurfo nono

del quarto Tomo.

pS Afsi fe explica el Padre Spe, tratando de las confefsiones

qae hacen en la tortura Hechiceros , y Bruxas;

Ms increíble quantas mentiras dicen de si,y de otros,obligados

del rigor de los tormentos. Todo quanto je les antoja

d los Jueces que fea verdad, tanto confieffan como ver-¡

dad, d todo dicen de si, violentados de la fuerza de la

tortura ; y no atreviendefe defpues d retratarlo que han

dicho en ella, por el miedo de fer atormentados de nuevo',todo

fe fella con la muerte de eflos miferables, Eftoy bien

cierto de lo que digo ; y para calificación de lo que digo;

apelo d aquel fupremo Juicio , donde feran fenteneiados

vivos, y muertos.

99 Cerrífico, que fenti todo el efpiritu cubierto dé

nn trifte, y compafsivo horror la primera vez que lei

efte paffage. El que habla en él es un Religiofo dodo,

grave, exemplar, fundado, no en difcurfos conjeturales

, fino en noticias feguras , adquiridas en la coníéf.

fion Sacramental de los mifmos, que como reos eran

conducidos al fupl.cio, repetidas en muth.fsimos individuos

, y en el difcurfo de muchos años. Qué fe pue-»

de oponer, que valga mucho, á tan calificado teíü-j

monío?

íoo La certeza que tenía el Padre Spe de la cafi in-s

vencible fuerza de la tortura , para hacer que fe con»?

fieffen reos los mifmos que eftán innocentifsimos, ref-.

plandece mas en una vehemente declamación á los Jueces

, con que termina aquel difcurfo: Vara qué es (les

di-i

DISCURSO PRIMERO; '47

dice) fatigar fe en bufear con tanta folicitui los hechicerosi

To, jueces, os moftrare al punto donde eftdn, Ea¿

prended los Capuchinos , los Jefuitas , todos los Religio-

Jos, ponedlos en la tortura, y veréis como confieffan que

han incurrido en el crimen de hechicería. Si algunos negiren

, reiterad el tormento tres, y quatro veces , que al

fin co ifefardn. Raedles el pelo, exorcizadlos, repetid la

ordinaria cantilena de que el Demonio los endurece; proceded

fiempre inflexibles fobre efte jupuefio ,y veréis co.

mo no queda alguno que no fe rinda. Hartos hechiceros

tenéis ya-, pero Ji queréis mas, prended los Prelados de

las Iglefias , los Canónigos , los Doclores , con la mifma

diligencia lograreis que confieffen fer hechiceros', porque,

cómo podra, rejiftir d la tortura effa gente delicada t SI

aun dejeais mas , venid acá, yo os pondré d vofotros

mifmos en la tortura, y confie (jareis lo mi fimo que aquellos

; atormentadme luego vofotros d mi, y haré fin duda

lo proprio. De efte modo todos fomos Hechiceros , y

Magos.

ioi Yáveo, que tan vehemente declamación no es

generalmente adaptable á todos los Jueces, que entienden

en femejantes caufas, si folo a los que proceden

con la inconlideracion, con que procedian los de

aquel Tribunal, ó Tribunales, que el Padre Spe tenia

prefentes. También es cierto , que en las acufaciones de

hechicería , mucho mas que en las de otros delitos , hay

el riefgo de que la tortura haga perecer á infinitos innocentes.

A codos los difcretos confta fobre quan ridiculos

fundamentos fuefu la mentecatez de la plebe Hechi-j

ceros, y Bruxas , y con quanta facilidad, fupuefta aquella

perfuafion , fe congregan teftigos, que deponen como

cierto lo que foñaron. Conque fi fe tropieza con

Jueces poco cautos, y que eftán encaprichados, como

el ruítico Vulgo, de la multitud de hechicerías, fe

figue el ripio ordinario de la tortura , y es oprimida,

como delínqueme, la innocencia. Donde fe debe advertir,

que á los falfamente acufados , ipie por debilidad

condefeienden al interrogatorio;, contra el teltimonio


- 3¡fi P/RXDOXAS POCTTÍC. A?, ¥ MotAtH?;

8e fu conciencia, feañaden muchos, que feconflefrañ

reos por iiufion , ó fatuidad. Efta ílufion es contagiofa,

y fe multiplica infinito, quando anda algo ardí entela

pefquifa fobre Hechiceras. Tanto fe amontonan las Bruxas

donde hay Pefquifidotes cavílofos, como las Ener-'

gúmenas, donde hay Conjnradores porfiados.

102 Pero fin embargo de que en tales acuíiciones

por fér frequentemente mal fundadas, es mayor el riefgo

de la innocencia oprimida del dolor de la torturaquanto

es de parte de efta, el mifmo peligro fubfifle,

refpedo de los que fon aculados en otra qualquiera efpecie

de delitos. Quiero decir : Si uno por falta de valor

conficffa en el tormento el crimen de hechicería , que

no cometió; del mifmo modo confeffará el de homicidio

, el de facrilegío, el de hurto , el de adulterio,

fiendo falfamente acufado de ellos. Afsi la experiencia

del Doóio Jefuita Alemán , fobre la falencia de la tortura

en el examen de Hechceros, y Bruxas, prueba idéntica

, y generalmente fu falencia en la averiguación de

ptros qualefquiera delicos.

PARADOXA XI.

La muerte, por lo que es en si mifma, no fe

debe temer.

H

fíoj T TAY un temor de la muerte bien fundado,

. y faludable; otro mal fundado, y nocivo

; otro ¡ndiferenre , porque es natural, y folo la nimiedad

puede hacerle viciofo. Teme con razón , y útilmente

la muerte el que la contempla como tránfito á la

eternidad : témela naturalmente el que la mira como

termino de la vida: témela fin razón el que mirándola en

si mifma , prefcíndiendo de todo lo que la precede, ó la

/igue¿ la imagina dolorofif sima.

m

DISCURSO PRIMERO. 43»

104 Efta imaginación, aunque tranfcendenté á igí

horantes, y dodos , fiento que vá muy lexos de la ver-¡

dad, y afsi la colocamos en laclaífe de los errores mas

comunes. No hablamos aqui de los dolares de la enfermedad

, que difpone para la muerte, ó la induce, de los

tjuales no fe duda que ordinariamente fon muy -graves;

folo pretendemos examinar, íi fe padece alguno, y quan

grave fea en aquel momento , en que fe fepara el alma del

cuerpo. Generalmente fe juzga, qtte entonces fe pade-:

ce un dolor de muy fuperior intenfion á quantos pueden

inducir los mas crueles tormentos.. Exagerante los Autores

en los libros, los Oradores en los Pulpitos , y todo

genero de perfonas en las converfaciones, con efte

modo de difeurrir: Sí al arrancar , dicen , una uña del

dedo, ó un dedo de la mano , fe fíente un dolor tan agudo

, que no hay tolerancia para él; quanto mas atroz fe

fentirá al arrancarfe el alma del cuerpo ? Aqui fe pon-i

dera la eftrechifsima unión de eftas dos partes del hombre

, para reprefentar la divifion fenfible en fupremo

grado ; al modo que dos amigos tanto mas fienten apar-?

tarfe, qnanto mas los une el amor ; ó al modo qne dos

parces integrantes del cuerpo animado, tanto mayor do-:

lor caufan con fu divifion, quanto eftán unidas con

mas firmeza. Añadefe , que aquel dolor es general á todas

las partes del cuerpo, tanto internas, como externas

, porque de todas fe arranca el alma ; univerfalidad,'

que no tiene otro ningún dolor; pues aun el que es arro-i

jado en una hoguera, no fíente el fuego en las entrañas

, quando empiezan á toftarfe las partes externas. Con

efte difcurfo concluyen , que es atrocifsímo, fobre quan-;

to fe puede ímagiuar, el dolor qne padece al momento

de morir.

105 Yo miro las cofas tan á otra luz, que juzga!

•aquel dolor imaginario , y el difcurfo , con que lo prue-¡

ban, totalmente ¡lufivo. Es confundir las ideas de los

objetos , inferir de lo que paffa en la divifion de las partes

integrales , lo quefucederá en la defunion del alma.y

Éuerpo : el dolor confine en la dífrupcion del continuo,'

Tom.Ví, 0 : -" -" - 9


•'íi!'

50 PARADO*/» POLII ICAS , Y MORAÍES*

ó en la próxima difpoficion para ella. En la defunion de

alma, y cuerpo no hay divifion alguna del continuo:

Luego por qué ha de haver dolor?

iotf Es infinitólo que hace errar a los hombres en

c«fi todo genero de materias , el ufo de unas mifmas voces

, aplicado á cofas en el fondo muy diferentes. Efta

exprefsíon arrancaje el alma del cuerpo , halucína á muchos

en el aflumpto que tratamos ; es translatícía, y la

toman como rigurofa. Conque, como experimentan,

que dc nueftro cuerpo no puede arrancarfe, no folo alguna

parte fuya la mas menuda, mas aun qualquier cuerpo

foraftero , que fe haya introducido en el, pongo por

exemplo una flecha, fin caufarle gran dolor, llevados

puram. nte del foníon-. te de la voz , paflaron á imaginar

lo mifmo de la feparacíon del alma. Es el alma un efpiritu

puro , que n¡ fe pega al cuerpo con cola , ni fe ata

con cordeles, ni fe une con fibras, ni fe fixa con clavos,

ni fe enreda con raizes. En fin , fu modo de unión es in-;

compr.henlible á toda nueftra Philofofia ; y á propor-:

cion, á fu defunion no correfponde voz efpecifica en

mieltro Idioma. Lo que no tiene duda es, que la exprefsíon

arrancarfe es metaphorica. Con menos únpropriedad

, mas nunca con propriedad , fe diria , que fe

evapora, que fe difsípa, qnefeeshala. Efte cs un movimiento

fupremamente infenfible, porque de parte del

cuerpo no hay alguna refiftencia. Continuamente efta*.

mos exhalando vapores de todas las partes de él, fin que

efto noscuefte algún dolor. Por qué? Porque teniendo

los vapores, por fu delicadeza , y tenuidad , en los po-.

ros del cuerpo franca puerca , no hallan refiíiencia alguna

para la falida, y fe evita todo encuentro , ó choque

de ellos con las partes folidas. Qué encuentro , ó qué

choque, pues, fe puede imaginar en la falida del alma,ia

qual es infinitamente mas fútil , y delicada , que los mas

tenues vapores?

107 Miremos el objeto á otra luz. Doy que el mo-"

vimiento del alma , al falír, fin As un violento arranque

, que desbarata-Te las entrañas, é invir tidlé toda la

DISCURSO PRIMERO; 51

organización interior. Digo , que aun fupuefto effo, fe-í

ria ninguno, ó levifsimo el dolor que ocafionaria en el

cuerpo. La razón es, porque en aquel ultimo eftado de

la vida eftán todas las facultades extremamente lánguidas

, por configuiente fon fumamente remiffas todas fus

operaciones x luego la fenfacion de dolor, que es una de

ellas, ferá, como las demás , fumamente remiffa. Afsi,

aun quando de parte del agente fe exerciefle fuerza capaz

de producir un gran dolor , de parte del fugeto no

hay capacidad para fen ti ríe.

108 Yo me imagino , que defde algunos momentos

antes de morir, empieza una media muerte, un eftupor,

un aturdimiento , un letargo, donde no cabe advertencia

, ó reflexión alguna; y es de creer, que entre el día

de la vida , y la noche de la muerte , medía (digámoslo

afsi) un eftado de crepufeulo, cuya obfeuridad vá creciendo

á proporción que la noche total fe vá acercando.

Debe tenerfe prefente lo que hemos dicho en el Difcurfo

fexto del Tomo 5. fobre la incertiducnb.e del momento

en que fe termina la vida.

109 Hafta aquí hemos hablado de la muerte natu-i

ral: Con efta coincide la violenta, que es paulatina; porque

el que haviendo recibido una herida mortal, muere

dentro de tres, ó quatro dias, fe hi del mifmo modo que

el que muere de una enfermedad aguda.

no La muerte violenta acelerada , que tanto hor->

rotiza, es la menos dolorofa de todas. Eftoy por decir,

que apenas fe fíente en ella dolor alguno, ó folo es inftantaneo,

porque la operación de la caufa, que la in-;

duce, al momento quita el fentido. Se fabe de algunos,

que haviendo caído de alguna altura confidérable , quedan

por un rato como difuntos, los quales, volviendo

defpues en si, afirman, que no fintieron el golpe que dieron

en tierra. El gran Canciller Bacón refiere de un Cavallero,

que nimiamente curiofo de faber, qué fentian

los ahorcados al padecer el fuplícío, quifo experimentarlo

en si miímo. Para efte efedo, haviendofe puefto

lobre u na mefita, y ajuftadofe al cuello un lazo, que ha-

D 2 vía



•••••H

P

du-o Es el rnr

GSqUC Io fon P° r «"««o dd Ver»;

a«&o- Es el cafo , que , como él defpues refirí-s AIZ .

dece_ ___*.'°' *• S-^almem-. i todos los Z M

diendo el f"¿0¿rfd. d"" '*- fi -*"'-*'K°. Porque per-,

cmn del alma , fon tronco* m« -i 6 " 4 ," 3 " 3 la fl-cneffe ^toZ%£'g

fepara-;

l ££%

N ¡ f %

algunos movimientos , porque fon pura^nte ^

íofe;nd q r U f e h ° rrori 1 za «cremamente á todo K °.do

es o adtíSrH 311 ^"" '' ^ Ue aqü£l mííera ble , que

Pero-.-«7 g i que nnde el diento, ultimo,

«o pierda enteramente el fentido defde el m!!

\f£^*gSBF Iorraas ti¿mpo • qüe c *

reftVfÍriÍ enS ° probad0 el affom P«>í pero ahora mg

q

9°^

f

DISCURSO PRIMERO, yj-

al acafo notará, que efta Paradoxa no debió colocar-,

entre las Políticas , ó Morales , si folo entre las Phyíi»»

cas , porque la decadencia de facultades, y falta de fentido,

al tiempo de morir , fon objetos puramente philofophicos.

A que refpondo , que debe diflinguír la materia

de la prueba, delaeffencia del aflumpto. El aífumpto

, que coníifte en el Theorema de que la muerte,

por lo que es en si mifma, no fe debe temer , ó que el

temor de la muerte confiderada de efte modo, no es ra-»

sonable, ni bien fundado, es puramente moral, pues derechamente

impugna una defordenada pafsion del alma;

Las pruebas, e% verdad que fe toman de la Philofophia;

pero efto fucede á cada paffo en otras materias morales.

Criando fe trata de la diflolucion de un matrimonio poc

defecto de potencia , todas las pruebas foa phyficas.

Quando fe queftiona fi tal agua puede fer materia dd

Bautifmo,cl examen de íi es verdadera agua natural, uni*.

camente pertenece a la Philofophia.

114 Pero mucho mas moral es la Paradoxa póti

ti fin con que la he propuefto, que por fu materia pro-;

pria. Es un punco efte en lo moral de gravií.ima ¡nn

portancia. Conviene mucho defterrar efte terror pánico

, efta funefta imaginación de los atrodfsimos dolores

de la muerte. A cada paffo fe vén moribundos ( hablo.

lo que he vifto , y eaperi-nentado) extremamente aflí-_

•gidos con efta idea, no canto por lo que es en si mifmo

el tormento que efperan , quanto por una ti agi ca re fulta,

que temen. Fígurafdes , digo , que fiendo aquellos

dolores terminativos dc la vida tan intenfamence fero,

ees, les ha de faltar enteramente la refignacíon , y la pa-!

ciencia, inicie feguira prorumpir en furiofos ados

de defefpcracion. Efta congoja los altera de modo , qne

¡apenas pueden aplicar la atención debiba a las difpofi-,

ciones Chrií.¡anas para morir bien, y aun los pone en

tiefgo de defeonfiar de la Divina Piedad. Aun a muchos

fanos de buena vida he vifto afligidísimos con dl§

penfamiento:

O genus attonitum g*Ud



'

! .

dad permitirá oue e 7 »L i i ' ' ? UC nunca fu bo «-

fanar* la muerte, fon imaginarios. * pacora*

r

J


*

cio,el que cclebt'tnfu grandeza. Si fus obras fueron agfi¿

dables á Dios , y eftá en la Región del defcanfo, fe complacerá

de haver dexado al Mundo buen exemplo. Todo

lo que faliere de efta esfera, por mas que lo celebre el

Mundo , de nádale fervirá. O defpreciará, ó ignorará

los elogios que le tributan los mortales. Qué comodidad

, b qué placer lograrán hoy Alexandro, y Cefar de

fer aplaudidos en el Orbe por los dos mas iluftres gnerreros

? Homero , y Virgilio de fer celebrados por los

dos mas infignes Poetas. Demoflhenes, v Cicerón de fer

admirados por los dos mas eloquentes Oradores ? Acafo

ignoran enteramente loque por acá fe dice de ellos;

y fi lo faben ,fin duda lo faben para mayor tormento fuyo.

C_ertat-.énte fué un gran loco Empedodes, fi , como

refieren algunos, íe precipitó en las llamas dd Etna, para

que , r o hallando los hombres fu cadáver , creyeffen

havia íubido al Cielo , y le adoraífeh como Deidad. Mas

al fin aquel Philofopho,. como feguia cl dogma Pitha-.

gótico de.la tranfmigracion de las almas , creía que la

fuya , colocada fuccefsivamente tn otros cuerpos, ve-i

ria con gran placer fuyo los efperados cultos. Pero

quien fabe, que quando muere fale de efta región pa-j

ra no volver mas á ella ; que fe le dá de que los hombres

le adoren , ó le olviden ? Afsi mucho mas foco que Empedodes

fué el Emperador Adriano, que, fin creerla

metempfychofis , erigió Templos,y Aras, conflituyó Sacerdotes

, y vidimas á fü infame Idolillo el difunto Antinoo.

Qué le ferviria toda effa pompa á aquel defgra-

Ciado muchacho ? Lo mifmo digo de la apotheofis , ó

ridicula deificación de los Emperadores Ron>anos. Vefpafiano,

aunque la efperaba , hizo el eícarnio debido ke

ella , quando para fignificar a los circunftantes, que conocía

íé acercaba el termino de fu vSda. dixo con irrífion

fefti va : Siento que ya me voy convirtiendo de hombre tn

Deidad.

i ip Que los hombres guflen ver aclamado fu nom¿

bre mientras viven , es naturalifsimo ; fe fifongean de

Jo que gozan Í pero que con anfia defeen los honores

J U

DIÍCORSO PmiMERO. _ --a-,--.pbflhúmós,

de los quales no han de gozar, no cabe fn.t>

en una defordenada fantasía. Ovidio pintaba a Saph»

muy complacida de ver celebrada fu Mufa en todo il

Orbe: .; • '.

At mihi Ptgafides blandísima carmina dtctant:

Jam caniturtoto nomen in orbe meum,

Hafta aqui bien , porque hablaba en nombre de la mifma

Sapho, quando efta vivia , y quando por configuiente

percibía, y gozaba los aromáticos humos de aquellas

aclamaciones. Pero razonaba muy mal, quando hablan-i

do de Hercules, y Thefeo , ponia por contrapcfo de la

fuerte de eftos Héroes, ó por un equivalente ventajoío

de fu vida, el aplaufo, que tributaba-el Mundo a fu rae*

{noria: ' r-y

O cei dit & Thejeus, & qui tumulavit Oreftemy

Sed tamen in laudes vivit uterquefuas.

'i 20 Los elogios dc los muertos folo fe los gozáH

los vivos. Los parientes, los amigos , la patria fe reparten

entre si toda effa apacible aura , fin que el menor foplo

de ella vuele á la región donde habitan los que yá

" ilíeron de efta. Para los muertos no hay mas que una

!cha, y effa depende de morir bien. Btati mortui, qui

in Domino moriuntur.

PARADOXA XIII.

'Ho hay liombre de buen entendimiento, que no

fea de buena Voluntad.

'x a i Réó.qúé quantos mortales hay de el Orieh-:

C te al Poniente, y de cl Septentrión al Me-:

...

dio Dia, eftrañarán efta Paradoxa, como una de las mayores,

quimeras, que pueden foñatfe en materia de Eijii-.

- • - -- m


5b' P-.R-DU._A5 POLITTCAS, Y MORALES.

ca* Ninguno havrá", que no affegurc luver vifto, y tratado

alguno , ó algunos fugetos de bellifsima capacidad,

y-deperverfa inclinación. Yo al contrario protefto , que

nunca he vifto alguno tal; no folo eflo, pero juzgo tan

cerca de impoísibie , el qae haya algtmo,que fi fe encontrare

, fe debe reputar por monftruo.

i. 2 Por hombres de ma'i voluntad ( porque no nos

equivoquemos) enciendo aquellos , en quienes reinan vi*,

cios perjudiciales á la hunana fociedad; los malignos,

los defapiadados, los reboltofos, los uíurpadores, los

embufteros, generalmente todos los que, atentos única-,

mente al gufto, ó al provecho proprio, miran con def-'

afedo, ó por lo menos con indiferencia el bien del pro-»

ximo , y aun del público.

X2¡ A un entendimiento claro tan vivamente fe

reprefenta la fealdad, la torpeza, la diifonancía, que tiene

con la nacuraleza racional, el hacer voluntariamente

mal un hombrea otro, que exceptuando uno, u otro cafo

, en que alguna pafsion violenta le perturbe , parece

impofsible , que dexe caer á la voluntad en los vicios,que

derechamente fon ofeniivos def proxi;no. De aqui

es haver vifto algunos reputados por Acbeiftas, los qua».

les, fin embargo de no efperar, fegun fu errónea preocupación,

caftigo, ó premio á fus acciones; para la fociedad

humana, eran buenos, ó por lo menos no malos, quiero

decir, quietos, pacíficos, que fe contentaban con lo juf.

tamente adquirido, negados á toda violencia, ó injuí.ícía.

Tales fueron entre los Aiitig-Jos Punió el Mayor,'

y entre los Modernos el Inglés Thomas Hobbes.

1*4 Y la razón genuina de efto es, porque la exiftencia

de Dios , aunque c/ídentifsiina , no es evidente

por si mifma refpedo del entendimiento humano , ó

como fe explican los Theologos, no es per fie nota quoad

nos: hacefe evidente para ilación infalible de otros principios

; y donde es precifa U ilación , es pofsible la ha-¡

lucinacion,como experimentamos cada día. Pero la feal •_

dad de las acciones viciofas , arriba expreffadas, es evidente

por si miíma. Solo con reprefentarfe al encendí».

núen?.

7 DIÍCORSO

PRIMERO.


6(i PARADOXAS POLÍTICAS, Y MORALES.

cn los dos aquel mal olor. Para el primero es abfolntaJ!

mente intolerable; el fegundo fin mucha repugnancia

le fufre; no por otra razón, fino porque la percepción

fenfitiva del primero es muy clara, la del fegundo algo

confufa. Aunque , no folo el que tiene el oido vivífsímo,

mas también el que le tiene algo obtufo, percibe con

evidencíala diffonancía de eres, ó quatro voces totaln

mente dífeordes, efte fácilmente la tolera; á aquel le

horroriza: todo por la mifma razón, que hemos inftnuado.

128 Ni mas n¡ menos fucede en la percepción intéledual.

La diffonancia de las accione* viciofas, cuya

malicia es per fe nota, evidentemente fe prefenta , no

folo á los entendimientos mas perfpicaces ,raas también

á los menos tranfcendentes, como no fean totalmente

eftupidos; pero por percibirle aquellos coa -vivifsima

claridad , efeos con algunaconfufion, en aquellos produce

un genero de horror, que no permite abrace cales

objetos la voluntad \ en eftos -no es tanto el deCagrado,

que no dexe cabimiento á tragar , por el deleite , Tatorpeza;

falvo fiempre en unos, y otros la indifteenda del

aibedrio.

rap Opondráfemc lo fegnudo,qne hay Naciones en»,

teras (entre quienes no puede negarfe , «qne fe hallan al-¡

gnnos encendimientos excelentes) las quales tienen por

licito el robo,el dolo, y aun la crueldad, por configuiente

no conocen fu torpeza. Refpondo lo primero , que

no procede nueftra affeccion del entendimiento bueno

colocado en effa fituacíon. El error común de una Nación

en qualquiera .materia , escomo una niebla, que

turba á los entendimientos mas claros: ¿eUe la infancia,

ó la niñez, quandoeftá aun la razón muy débil, em-i

pieza á domeftícarfe con ella el engaño , y quando aduli

ta, acoftumbrada yá a reverenciar la común ceguera, como

autoridad irrefragable; íi algún rayo de luz affotna a

reprefeñtarle la verdad, tímida huye del defengaño, (rirando,

como delinquente, fu propria reflexión.

1 j o Refpondo lo fegundo, que no fe fibs por noticia

DISCURSO PRIMERO. .. 6\

tía pofitiva qué los entendimientos excelentes educados

en las Naciones , que llamamos Barbaras , eftén inficionados

de rodos los cr50.es, qne reinan en ellas. Yo

para mi, tengo por cierto lo contrario. De varios hom-bres

eminentes del Gentilif.no íábénios, que en orden'á

puntos de Religión fentian muy diferentemente , que el

Pueblo-, aunque pocos eran dotados dd valor neeeffario,

para manifeftar fu defengaño al publico, disfrazándole

en los mas el temor, y la politica. Debemos juzgar,

que hoy en las Naciones Barbarás hay algunos de efie caráder.

Ni efte juicio eftálímicido álos términos de mera

conjetura ; antes varias Relaciones Hifloricas nos dan

teftimonio de algunas acciones de heroica virtud , executadas

por dgunos Partículates de effas mlfinas Naciones

, do ti di.- reina la inhumanidad ; de que fe pudiera texer

un larguifsimo catalogo.

i£i Opondráfeme lo terceto la experiencia , pues

apenas hay Pais, ó Población numeróla, donde no fe

vean algunos fugetos de. entendimiento perípicáz, futil

,. defpejado ,, cuya voluntad no obftante es torci-Ja,

y la inclinación depravada. Refpondo negando refiídtamente,

y fin la menor perplexidad ,-. la experiencia alegada.

He tratado á muchos fugetos de eflos, á quienes

atribuyen buen encendimiento, y mala voluntad , y

fiempre he. vifto la opinión común errada en uno , uotro

extremo. Frequencemcnte gradúa cl Vulgo dc grandes

capacidades unos fuperficialifsimos talentos; en

viendoá un hombre ágil en difcurrír, aunque fin foli-,

dez i prompto, y. limpio en explicar, mucho mas. (i

acompaña uno, y otro con algo de offadia , y aire de.

magifterío , le califica por un entendimiento admirable;.

y la verdad es, que entre muchos de eftos apenas fe encuentra

uno, que profunde medio dedo en los objetos,

fobre que difeurre. Otro engaño hay ordiiiarifsimo en

efta materia, que es graduar los aft.-tos de fútiles , diftando

codo el Cielo unos de otros. Idamo-artutos aquellos

, que únicamente atemos á fu interés particular, con.

todo gcaero de folapas, trampillas ¡ y dolos, fe le pro-

CU-*


I

I

61 PA&AOOXAS poiiTrcAs, Y MOP.AI.ES,

curan. O qué fublimes entendimientos ! Todo efto nada

tiene de futileza, pero mucho de ruindad. No hay

difcurfo, por mediano que fea, que no co.Kprehenda tan

triviales artificios: qualquiera los alcanza; pero el entendimiento

noble , penetrando fu baxeza, los abomina;

el vulgar, á cuya bañarda claffe fon mas proporcionados

, los abraza. La fimtffícion eftá tan lexos de pedir

alca inteligencia, que no ha menefter ninguna, pues fe

vé,que aun algunos irracionales la pradican. Son faga»

riíshnas las Zorras, fin que por eflo dexen de fer brutos.

Otra vez vuelvo á decirlo : ningún entendimiento , tanto

quanto elevado, he conocido, que uo aborrerieffe

todo genero de fupercheria.

ij2 En el otro extremo fe padece también grande

equivocación. Muchas veces una virtud muy pura , jtintandofe

á ella algo de fequedad nativa, reprefenta á entendimientos

rudos una índole depravada. Los que fon

zdofamente amantes de la verdad, y la jufticia, no fuelen

acomodarfe á aquellas cortefanas condefcendencías,

con que fe grangea la popular aceptación ; adidos a la

fubftancia de las cofas, defcuídan del modo. En fus bocas

todo fignifica lo mifmo que fuena : miran como una

enganofa enemiga de la virtud la urbana difrimu'acíon:

ignoran pincar el vicio, aun concrahido á-los fugetos, fino

con fus nativos colores. Qaanco contemplan mas

comunes la mentira , la trampa, y la perfidia , tanto

mas faftídiofamente las afquean , y mas afperamente las

corrigen: no aciertan á poner buena cara, fino á aquellos

, en quienes vén un efpiritu limpio. Efta defapacible

entereza es mirada por los mas como una efpecie de mifanchropifmo,

ó malevolencia hacia el común de los

hombres: fon infinitos los que fe intereffan en pintar

rales fugetos como torcidos, avieffos, y mal intencionados

: agradan á pocos, porque fon pocos los que

agradan á ellos. Con que yá por la malicia de fus contrarios

, yá por la poca inteligencia de los indiferentes,

fácilmente viene á fuceder , que una virtud nimiamente

íincera^paffe en todo el Pueblo por malignidad declarada;

Quien

Di f eje P f o F» Í M E E o. -5$

ijj Qjlen éftuviere bien prevenido para ho caer

íen alguno de los dos errore. expreffados , quien tuviere

capacidad para díftinguir la verdadera virtud de la

faifa, y el entendimiento claro del travi.ffb , hallará lo

que yo he trillado , que nunca dexa de haver mucho de

virtud donde luy mucho encendimiento. No quiero decir

por effo, que todos los hombres de grande ingenio

fean Santos: la virtud , en quanto meritoria de la vida

cterna.es hija de la Gracia.no de la Naturaleza. Tampoco

- digo que refpland.zcan en codo genero de vircudes

morales , si folo en aquellas , cuyos vicios opueftos, a

primera villa , y fin fer neceffarío difcurfo , ó reflexión,

defeubren fu deformidad : n¡ aun efto fe debe entender

fin alguna excepción. Qualquiera pafsion vehemente,

entre canto que dura, hace loco al mas cuerdo , y tonto

al mas agudo : pero prefeiudiendo de particulares accidentes

, mi fentir es, que todo hombre de buen entendimiento

es hombre de bien.

PARADOXA XIV.

(Deben fer baptizados debaxo de condición los

hijos de madre humana , y bruto

mafeulino.

XJ4 CSra Paradoxa es contra una regla común

C. de los Theologos Morales , íos quale?.,

tratando de los fugetos cipices del biprif.no, dicen,

que efle fe debe aimh.iílrar debaxo de condición á los

hijos de mafculo racional, y hembra bruta ; mas ny á

los hijos de mafculo bruto, y he.ubra racional, Li ra-

•"-O'i que dan es , porque en ei pri ner cafo hay duda fi el

parco cs humano , ó ¡10 , por fer Juiofo (i el femen femenino

concurre adiva nence á la generación. En el

fegundo ciertamente 110 es humano v por íer cierto , que

d

'•


¿6 PAR A DÓ'XAS PoííftC'ÍS, Y MoK-uilJ

viente, no es dudable que precede en ella una cextiírl

proporcionada para la formación del cuerpo orgánico;

afsi teniendo cada femilla, ó huevo, diferente textura de

las de otra efpecie, debe correfponder, ó formar fe de

ella diferente cuerpo orgánico, capaz precífamente de

recibir forma dc determinada efpecie,

119 Siendo, pues, repugnante, por las razones alé»,

gadas, que del huevo, ó femilla , contenida en el ovario

de la muger, fe forme individuo, que no fea de la efpecie

humana, aun quando fe figa generación por la com-;

mixtion de la muger con un bruto, ferá el nacido, no de

la efpecie del mafculo, fino de la de hembra: l uego fe

deberá baptizar.

140 De modo, que para efte efedo es indiferente

que el concurfo de la hembra en la obra de la genera-]

cion, fea adivo, ó meramente pafsivo. Sea en hora buena

adivo el concurfo del maículo , y meramente pafsivo

el de la hembra, que es en lo que fe embarazan única-,

mente los Autores. Qué importa efto, fi el concurfo ac-.

tivo del mafculo no determina la efpecie, y el pafsivo de

la hembra la determina , como parece confta de lo qne

hemos alegado? Efto es lo que únicamente fe debe aten-i

der para la refolucion de fi fe ha de conferir el Sacramento

del Baptifmo al parto, ó no.

141 Opondráfeme acafo, que de efta dodrina fe inn

fieren dos confequencias , las quales no parece fe deben

admitir. La primera , que el parto de hembra humana^

que tuvo comercio con un bruto , fc debe baptizar, no

debaxo de condición; fino abfolutamtr,tc, Li fegunda,que

el parco dc hembra bruta, que tuvo comercio con

hombre , no puede fer baptizado, ni abfolutamente , ni

debaxo de condición. Refpondo , que ni uno , ni otro,

configuiente fe infiere , porque la fentencia de la generación

ex ovo, en que fundamos el que la determinación

de la efpecie viene de la hembra , y uo dd mafculo, no

fale de la esfera de probable ; y como no dá certeza alguna

en la mareria , todo loque fe infitre es,' que debe

baptizarte debaxo de condición el feto de mafculo bru- '

>?: r *" " ¿f to.

Diiéüklo PRIMERO! t

TÓ, y heirtríifun'-ma; dexando afsimifmo lugar para

quetsn bien ¿tbaxode condición fe baptize el feto de

p aícuio 11 mero , y de hembra bruta.

142 Es verdad , que la fentencia de la generación ex

'evo , padece algunas dificultades, pero no ¡nfuperables.

Por otra parte , quien fe atreverá á negarla probabilidad

de una fentencia , que hicieron plaufible tantos Phyficos

de la primera neta? V concedida la probabilidad de

aquella íentencia phyfica íe deduce con ilación neceffaria

, no folo como probable, mas como cierta nueftra

affercion Theologfca.

14J Fuera de que, aun prefdndiendo de dicha feriJ

tencia, fiempre queda dudofo , fi es , ó no humano el fe-:

to que viene de la commixtion de muger con bruto ; y

entre ranto que eneftohay duda , fe le debe adminifi

trar el baptifmo condicionalmente. Concedefc , que el

mafculo concutre añivé a la generación. Pero quien

fabe con certeza, que efte conemío adivo fea abfolutamente

¡ndiípenfable ? Qué evidencia hay de que fubftiw

tuyendofe en fu lugar la adiv¡dad de un bruto, no

baile el influxo de U muger para determinar la efpecie?

Si la hembra concurre activé , ó meramentepafsivé, es

queftion , en que cada uno dicelo que quiere, y ciertamente

no hay razón alguna fuerte para negarle el concurfo

adivo. Por otra parre, miniftrando ella la mareria

para la generación , que efta fea huevo , que no , es verifimil

que efta materia, al depofitarfe en la matriz de la

muger viene yá dotada de tales difpoficiones, que folo

puede fervirá organización propria déla efpecie humana.

Parece que la materia feminal femínea en hembras

de diftinta efpecie , debe fer diverfa , y efta diverfidad

como correípondiente á ladiftíndon típecifica de las

hembras, no puede menos de fer determinativa de la

Forma del feto a la mifma efpecie de la madre.

H4 Ruego álos Theologos confideren con la debida

reflexión codo !o que hemos propuefto á favor de

ei-a Paradoxa. La materia es imporcantifsima , pues

aunque los cafos , fobre que cae la guefiion, fon ¡..«-y

f7


fét PAR Apox A s POLI TÍ CAS , v MORA i i 3;

raros, dignode muchas lagrimas feria , que por noa


yo PARADOXAS POLÍTICAS , Y MORALES.

zo al cuello , pendiente de una viga. Quid facien-,

dum ?

150 Según la dodrina comun , parece no hay duda

de que efte hombre no puede fer fepultado en iugar fagrado.

Sabefe con toda certeza , que él fe quitóla vida.

Todas las feñas fon de que lo hizo con total advertencia

, y deliberación , per no haver precedido alguna,

que indicaffe demencia, ó furor. Luego eftamos en el

cafo , en que ciertamente entra la aplicación de la pena

de privación dc fepultura Eclefiaftica. No me opongo á

la reíolucion : íolo pido, que fe fuipei.da la fe-atencia hafta

haverme oido , y defpues me conformaré con ella , fea

la que fuere.

151 Lo primero me parece , c,uc lo que en el cafo

prefente fe toma por feña de que eüe hombre deliberadamente,

y con advertencia fequíió la vida , es fe íu pofitiva

de lo contrario, ^.n el tien po ¡inmediato, antes

de recogerfe, hablaba , y obraba , fin n.oftr¿r alguna det

compofteícn en el efpiritu , ó diverfidad fenfible de íu

eftado natural. Pregunto: ótenla ya entonces refiJllca

la tragedia , que luego executó ; ó la vtíolvió tn eflé

tiempo mifmo ; ó dudofo vacilaba, li la executaria , ó

no,' y la refolvió defpueS de recogido ; ó en fin , aísi la

meditación de ella , como la tíc.ern.iiiarion , tcdo fué

pofterior al ido de recogerfe. Una de eftas quatro co-,

fas es precifo que fuefle. Si fué qualquiera de las tres

primeras , refudtamenre afirmo , que aquel hombre actualmente

eftaba loco antes de recogerfe. Effa n.i.ma

tranquilidad de animo, en que fe pretende fur.dat el conceprodeque

eítaba en íu juicio, es prueba clara de lo

contrario.Qualquiera que efté enla teíokcion de quitarfe

luego la vida, ó fe halle combatido de vehementes

¡repulios de quitaríela , repugna gbfolutamente , fi aun

tiene alguna luz de razón , ó fi no ha llegado al ultimo

grado de infenfatez , que no padezca una violencifsima

agitación en el efpiritu. Es impofsible , digo, que no efté

tan eítrañan.ente perturbado, que no pueda regírfe en

palabras , ni en acciones. En eíta licuación ninguna eftá

DISCURSO PRIMERO. 71

mas locó, que el que conferva las exterioridades de cuer-'

do. Solo eique eftá ciego fe vá con ferenidad al precipicio.

Neceffariamente están temblé el tumulto del alma,en

quien delibera fobre la atrocidad de mararfe á si mifmo

, que a pefar de todos los esfuerzos de la difsímu-,

lacion , ha de producir notable turbación, defeompoftura

en palabras , acciones, y movimientos. Solo quien no

eflá en si, y menos que un ebrio, y que un dormido , conoce

lo mif.no que ddibera, puede mantenerfe en effe

exterior fofsiego. Aunque Virgilio reprefenta á la Reina

Dido , muger de animo heroyco , y advierte , que con

grande eftudio procuró ocultar en la ultima hora de fu

vida la determinación de quitaríela, la pinta en aquella

extremidad con una infoííta fiereza , con un eftrafio horror

, de que refulraba al femblante , á los ojos, á los pafc

les, tan feroz turbación, que mas parecía furia, que muger.

Ni puede fer otra cofa , en quien queda con alguna

adveitencia para conocer la tragedia, a que fe prepara,

At trepida , & caeptis immanibus effera Dido

Sangutneam volvens aciem ,maculifqr,e trementes

ínter fufa genos, & pálida mor te futura.

Interiora aomus irrumpit limina &-c.

v-J,?- 2 SoIo . re(} a.pues, decir, que al hombre de nueftra

"""; "° Vin ?, el Penfamiento de quitarfe la vida, hafoue

de íl n CCgl ° ' masflfndo afii . « predio confeffar,-

TJetlZ7?JTr\° f£ hÍZQ una g'4« mutacioi

en ei animo de e te hombre. No es verifimil, que det

cu n orJS ° le ° CUrrkír¿ motivo par. matarfe, ei

qual no cifl.fie antes. Cómo el motivo , que poco an,

hLZ A ? fU ef P ¡rItU a! S una ¡rnprefrion fenfible , la

duce T¿°?J ? "A S í 3 ? Pr ° funda ' tan v » h '« • q«« Ic ¡«S

Jon-? ,n rn addemararfe? Esc,ar »> ^^fto fotSl

*cf ^ haUÓ d efpiricu en diferente

madifpoficon. Efta dife.entifsimadifpoficion, qualquier

í » I E ;

e blf

- elfignificado délos términos? ha-

* -*-*>M otra cofa, que un encero tuftorno de la ra-

E

4 ;_on,¿


i

72 PARADOXAS POLÍTICAS, Y MORALES.

zon , un verdadero rapto de demencia. Afsi como ñS

gran defvio del efiado natural dd cuerpo es propriamente

enfermedad ; un gran defvio del eftado natural de

la mente, rigurofamente es locura. Doy, que efto no

fea acierto , por lo menos es probable ; y haviendo probabilidad

de que eftaba loco, quando fe quitó la vida,

es confiante, que no debe íer privado del honor de la fepultura.

153 Añado, que debiendo fuponer , que huvo una

grande mutación en el efpiritu , ó mente de efte homb re,

defpues que fe recogió , fe deberá pradicar con él lo mifmo

que íepradicaria con un hombre no conocido , pues

el rrato,que antecedentemente huvo con él, fupuefta effa

notable mudanza , es como fi 110 fuera. Si es diftintiísimo

ahora de lo que era antes , no fe puede hacer juicio

de fus acciones ahora , por la experiencia , que de él huvo

antes. Afsi efte hombre , en orden á la acción de qui-j

tarfe-la vida, fe há, refpedo de los que le han tratado, del

mifmo modo ,que un Víagero , á quien los que le vén

muerto por fu mano, jamás han conocido.

154 Yá veo la grande objeción , que hay contra to^

do elle Difcurfo ; y es, que fupuefto que él fea bien fon J

dado, nunca llegará el cafo de executar la difpoficion del

Derecho Canónico, privando de la fepultura á algún homicida

de si proprio; pues de qualquiera , y en qualef-quiera

circunftancias, fe difeurrirá del miímo modo , que

no eftaba cn fu juicio quando fe mató.

155 Ingenuamente confieffo , que para mi es totalmente

incomprehenfible , que hombre alguno , cl qual

no padezca algún error contrario á lo que enfeña la Fé,

con perfeda deliberación le quite á si mifmo la vida.

Porque ( válgame Dios !) cómo es pofsible , que quien

fabe, que en aquel momento mifmo , que fu alma falga

del cuerpo, hade entrar en las llamas del Abyfino , para

arder en ellas eternamente, tome libremente tal refolucion

? Es repugnante, que la voluntad abrace algún oh-»,

jeco , el qual al entendimiento no fe reprefence debaxo

de alguna razón amable , ó apetecible. qué razón , qué

DISCURSO PRIMERO. 73

Vlfos de amabilidad puede defeubrir el entendimiento

en la muerte del cuerpo, acompañada con el fuplicio

eterno del alma ?

iy5 Refponderáfe acafo , que fe puede reprefentar

apetecible la muette, en quanto libra de las míferias de

la vida , lo que telUfican innumerables exemplos hiftoricos

de los que fe mataron , yá por evitar la ignominia de

ía efelavicud , yá por no vivir en una arraftrada mendicidad

, Scc. Confieffo , que fi en la muerre corporal no fe

confidera mas que ella mifma , puede reprefentarfe apetecible

por el motivo alegado ; y en efedo folo effa confideraban

aquellos , cuyos exemplos íe leen en las Hiftorias»

Catón , Porcia, Marco Bruto , eftaban tan lexos de

penfar , que la muerte executada por fus manos los hacia

merecedores de eternas penas , que antes imaginaban,que

effa hazaña los haría mas gloriofos en ios Campos

Eiyfios. Otros Gcnti.es miraban effe ado como indiferente.

La dificultad eftá en componer effa refolucion

con la verdadera creencia. Cómo es pofsible , que quien

ciertamente fabe , que la miferia en que íe mete , quitan-i

dofe la vida , es , aí>¡ por fu duración , como por fu in->

tenfion , incomparablemenee mayor, que la que evita,

contemple la muerte como apetecible, por librarfe de la

infelicidad prefente ?

157 No ignoro, que la pradica eftimacion de bienes,

y males , no fiempre fe arregla al tamaño ,que ellos

en si tienen , aunque effe tamaño theoricamente fc conozca

; fino-ála mas , ó menos fenfible imprefsion , que

hacen en el alma ; y íucede muchas veces , que el mal,

qucadualmentefe eftá padeciendo, aunque fe conozca

mucho menor , que el venideto , haga tan viva imprefíion

, que le elija efte , por huir de aquel. Pero fobre efto

tengo que decir dos cofas. La primera , que dedo , que

eflo pueda fuceder , quando el mal prefente no tiene pro.;

porción alguna con ei futuro,ó lo que es lo mifmo, quando

es infinitamente menor que él; lo que fucede en

nueftro cafo , pues la pena del fuego eterno excede infini-


I

"74 PARADOXAS POLÍTICAS , V MORALES.

Hitamente qualquiera trabajo temporal. La fegunda , qW

en cafo que á alguno haga tan viva imprefrion la infelicidad

temporal, que elija, por evitarla, la eterna , fe debe

difeurrir , que una tan violenta imprefsion le áltete el efpiritu

de manera , que yá no eftá capaz de regirfe , ü deobrar

deliberadamente.

15S Afsi tengo por probabilifsimo , fi no por mo-raímente

cierto , que qualquiera que fe quita la vida , óadualmente

no eftá en fu juicio , ó no cree lo que en orden

á los Novifsimos ersfeña.la Fé. Ni por effo fe excluye

la pofsibilidad de algunos cafos , en que tenga tugarla

difpoficion Canónica del derecho dc privar de Ecle-*

fiaftica fepultuta á los homicidas de si proprios. Siempre

que confie , que alguno fe mató deliberadamente , fe

le debe aplicar effa pena , pues el que padezca error en la

Fé , no le exime , antes es nuevo mérito para ella ; bien

que la Iglefia , que no juzga los interiores , prefcir.de dq

effo.

159 Pero cómo ha de conftar , fe me dirá , que algm

no fe mató con perfeda deliberación , fi no confta efto

en el cafo propuefto arriba ? Refpondo , que no confta

en aquel , y puede conftar en otros. El fuc.ffo de Phelipe

Scrozzi fervirá de exemplo. Efte , haviendo confpirado

concra la dominación de los Medicís en Florencia^

fué vencido , y hecho priíionero por ellos en una bacalla.

Puefto en prifion efie hombre , offado , y violento determinó

quitarfe la vida , y fe la quitó con plena deliberación

, entrándole por el pecho un puñal: digo que fu

fupo que lo havia hecho con plena deliberación , no porque

alguno le hicieffe compañía , y cbíervaffe lus palabras

, y movimientos al tiempo de la execucion, folo

eftaba , y fin teftigos , pero dexó teftimonios claros , de

que muy feríainetite , y con toda reflexión havia pueüo

por obra la tragedia. Es el cafo, que hallaron en el mifmo

quarto, donde eftaba bañado en fu propria fangre el

cadáver,el teftamento recien eferito per él, y compuefto

en toda forma» No folo efto-, hallaron también

• ' " 4

DISCURSO PRIMERO; 7?

fcícrító efi la frente de la chimenea , qué havia en el

quarro , con caradores grandes, abiertos con la punta

del mifmo puñal con que fe hirió , aquel verfo, que Virgilio

en el quarto de la Eneida pone en boca de Dido,

expreflarido fos vengativas iras contra Eneas, quando

Sitaba próxima á quitarfe la vida.

Exoriare aliquis noftris ex ofsibus ultor.

'160 Eftss preparaciones del Strozzi para matar-'

fe , mueflran un animo dueño de si mifmo , y de fus acciones

; por configuiente con total deliberación fe entró

el puñal por el pecho. Efte exemplo, digo, puede

dar luz para otros cafos , en que fe encuentren a'gunas

feñas de que ei homicidio fe cometió-Con toda advertencia

, y entonces fe deberá n,gar al cadáver la fepulcura

fagradá: mas faltando codo indicio , la prefo mpcion

eirá á favor fuyo , porque fin fuertes pruebas, no

puede creerfe, que nadie fe maca á si mifmo efeando en

fu juicio.

i


I


76 PARADOXAS POLÍTICAS , Y MORALES.

• -' tir nadie fe mata á si ni i firo, fin alguna de las tres ir*,

pteffadas cegueras ; ó ceguera de error contra Ja Fc;

ó ceguera natural, efto es , demencia; ó en fin ceguera

voluntaria , adquirida por una vida torpifsima , cu-i

yo efedo, y cuyo caftigo es á un tiempo mifmo ; aunque

ala verdad efto ultimólo juzgo de rarifsima con-i

tingencía, y acafo nadie llegó á efte grado de ceguedad

, y dureza , fin padecer kíiou

en la Fe.

L

APCM

I HB&» m* m* * •«> •«» o I

APOLOGÍA

DE ALGUNOS PERSONAGES

FAMOSOS EN LA HISTORIA.

DISCURSO SEGUNDO.

n

O folo los fugetos , cuya defenfa'

emprendemos en eñe Difcurfo,

fon de diferentes tiempos, clafles,

fexos, y profefsiones, mas tam-j

bien fon de diferentes efpeeies los

¿apitulos fobre que ha de caer la Apología. Efta di-,

veríidad, atendida por si fola, parece pedía para ca».

da fugeto diftinto difcurfo: y á la verdad fobre objetos

no de mayor amplitud han compuefto algunos libros

enteros. Pero, íobre que la infinidad de maccriasdH

ferences, que me he propucfto abarcar en efta obra,me

precifa á ceñirme todo lo pofsible en cada una*

juz^o que la conveniencia genérica dc todas eftas Apologías

me dá libertad, para colocarlas todas debaxo de

un título comun. Yá he advertido lo mifmo en el Exor-j

dio del Difcurfo antecédeme j como cambien , qae en ef-j

to prefiero á nihitilídad la del Ledor, el qual, fi yo di-»

yidieffe en muchos Difcurfos lo que puedo comprehen-i

der en nno , me pagaria ,comofi eftuvieffe eferico ,mu.

f ho papel en blanco t ó ocupado dc las ktras grandes


7$ APOLOGÍA M XlCCNÓs f*$óWÁ(iii$0

de los tículos de tantos Difcurfos , y yo con menor KÍ4

bajo recibiría el miímo precio por el libro.

EMPEDOCLES..

§» j

fí 'VIO difputo G Empedocles fué buefi, ó ma!

I\j Philofofo , buen , ó mal Poeta ( que una, y;

fctrafacultadpiofefsó: ) Tampoco fi fué tan fobervio,que

fiempre fe moflraffe á los Pueblos vellido de purpura

, y coronado de oro, ó tan vano, que capcaffe honores

divinos ; si folo ,fi fué can locamente ambiciofo, que

feeretamence fe artojaflé en las llamas del Etna, para

que, no pareciendo fu cadáver , creyeffen los hombres,

que vivo havia fubido al Chio, y le adoraffen como

Deidad. Efto es lo que fe halla pofitivamence affevera».

¿o en infinitos libros.y viene a fer Empedocles un exemn

pío de primera nota , ó yá fe trate dc las extravagancias

de los Philofóphos Gentiles, ó yá fe motalize fobre la

necia ambición de los mortales, como derivada de aquella

fugeftion de la antigua ferpiente á nueftros primeros

Paires, fereiscomo Diofies. Efta noticia viene de dos Etj

critotcs Griegos muy antiguos ,Híppoboto , y Díodoro

de Ephefo, y de ellos fe ha difundido a Griegos, y Lati».

pos. Trivial es lo de Horacio:

i.:..,, Deus immortalis haberi

Dum cupit Empedocles, ardcntem frigidut t/Etnam

Jnftluit.

r 3 Una de las reglas elementales de la Critica es, qae

quando fobre uo hecho íe encuentran diferentes opiniones

hiftoricas , fe elija laque roas difta de lo inverifimil,

por lo menos fiel exceffo de verifin ilitud no fe halla

contraptfado tn la opinión opuefta con ¡gual, ó mayor

8k»

I9__etJiUó SEGUNDO: "79

txcefto dé autoridad. Pero efta regla tari claramente

didada por la luz natural, veo que frequenccmence fe

abandona, en tanto grado, que algunos Efcritores parece

hacen empeño de feguir la contraria: lo qual depende

de que lo inverifimil, como fynonymo de lo prodigio-fo,

aunque menos apto para conciliar et affenfo , firve

para dar luftre al eícrito , y aman, no la verdad, fino la

pftentacion.

4 En nueftro aflumpto tenemos un exemplo. Es

verdad que los dos Autores citados refieren lo que fe

ha dicho de la muerte de Empedocles; pero otros tres

no menos autorizados, y pienfo que mas antiguos, Tin

meo , Neanthes de Cyzico , y Demetrio Trezenio le atri-s

buyen otro genero de muerce, fin comparación irás ven

rifimil. Pues por qué no han de fer creídos eftos anees

que aquellos? La inveriíimilicud de lo que refieren los

pri.-neros , eftá faltando á los ojos. Confiderefe á EOH

pedodes á la margen del Volcan, prefente aquel ocea*no

de fuego á la vifta, y una muerte horrible á la imaginación.

Es creíble , que por ana felicidad imaginaria,y

ni aun imaginaria, pues bien fabia que muerto , n¡n-i

gnn-gozo podia percibir de aquel error de los hombres,por

un ente de razan conocido como tal , por una quimera.feprecipitaffc

en aquel abyfmo de azufre, y llamas?

Digo que no.

j Paífímos adelante , permitiendo la verifimilitud.'

Quien vio el fuceflb ? Nadie ; que effo fe dá por afléntado.

Pero dicen fe colige , porque por mas diligencias^

que fe hicieron en bufca de fu cadáver , runca pateció.

O.rosdiceo lo contrario. YamiTiméo, bienlexosde

conceder , quemuríeffe en Sicilia , y en las cercanías del

Etna, venere , que haviendo paffado al Pdoponefo, alli

murió. Mas demos de barato fu muerce en Sicilia, y la

defapancíon del cadáver. No pudo efte defáparecer, fin

qne fe lo forbieffe el Etna ? Demetrio Trezenio dice,

que paffeandoá la orilla del mar , como era yá viejifsi-.

mo , refvalo,. y cayendo en el agaa , quedó íuroergido;

Ve aquí defaparecido el cadáver con caufa mucho roas

yetiii nui. Nq



ffrf^f^

ll

80 'ÁrÓU&lL Wi IL'OÍJSOS PsitsoN'AGÉs,5c¿j

. 6 No fué effo, me dirán , porque huvo fe ña mani fiefta

de que fe havia arrojado en el Etna. Es el cafo , que

poco defpues el ímpetu de la llama atrojó fuera uno de

fus zapatos. Afsi lo refiere Híppoboto. Infigne patra-!

fia, aunque lo dixeffen quinientos Hippobotos. La llama

del Etna, á quien no refifte la dureza de los marmoles,'

havia de refpetar, y dexar ilefos, aun por brevífsímo

tiempo , los zapatos de Empedocles ? Dicen que eran de

inecal. Efugio, fobre ridiculo, inútil. Doy que aquel

Philofopho, ó por diílinguiríe en todo de los demás

hombres , ó por otro motivo vano tuvieffe la excrava-.

ganda de cal^arfe de metal. Indemnizaba efta circunf-i

rancia fos zapatos de la voracidad del volcan ? De nin-,

gun modo. Sabefe, que fo valentísima adiv¡dad en un

momento Hqua los mas rígidos metales. En el efpantofo

vomito de llamas, que tuvo el Etna cerca del año

1*565. falio de él un rio de metal liquido , que llegó hafta

la Ciudad de Catada. Entre otros experimentos , qup

fe hicieron d;l violentifs'imo calor del metal dtrretido¿

fué uno el de meter en él una efpada, y en el inftante míf,

mo fe liquó la porción de ella, que fe havia fumergido.

7 Vien*. á efee propoíico el chifte , que refiere el Pa-?»

dre Dechales, de un Hefpañol.el qual haciendo reflexión

fobre que los volcanes duraban rantos figlos , y que no

hay materia alguna , que no fe confuma en cl fuego , fino

el oro , coligió fer oro derrerido codo lo que arde en

los volcanes. Con efte penfamiento , perfuadido á que

havia difeurrido un modo fácil dc adquirir itnmenfas

riquezas, hizo una caldera fuerte de hierro ,y pendien-j

te de una cadena del mifmo metal, la eneró por la bo».

ca de un volcan, para facarla llena de aquel oro liqua-.

do. Qué focedlo? Que al momenco que la caldera Coco

aquella encendida maffa, no folo ella, mas buena por-n

don dc la cadena fe derricieron , y cl candido hombre

fc halló burlado con ocra porción de cadena en la mano.

Tan adiva, y can ptompea es la fuerza de aquel ardor.

Afsi mejor le eftuviera á Híppoboto fingir que los zapa-,

(os de Empedocles eran de Amianto.

m

DEMOCRITO.

§• II-

3 T A opinión vulgar ha transformado á eífe

Philofopho en un pobre maniático, en un

bufón extravagante, que paffaba la vida en continuas

carcajadas, y por reirfe de todo fe hada irrifible dei

todos*, alo que ha fido configuiente juzgarle poco me-,

nos ignorante, que ridiculo. Sin embargo dc eftár tari

éftablecída efta opinión , es fácil demonftrar , que en el

fondo fué Democrito uno de los perfonages mas ferios,

y de mayor talento que tuvo la Antigüedad. Efeo acreditan

, fu aplicación al efeudio , fu modo de vivir, la eftimacion

que de él hizo fu Patria, y fu vafea fabiduria.'

Todo lo que vamos á decir en defenfa fuya , confta de

Diogencs Laercio , de Atheneo , de Valerio Máximo,

Cicerón, y otros.

9 Su aplicación al eftudio fué tanta, que le tenia

"en un continuo recogimiento. Apenas falia jamás de fu

cafa, ni aun apenas en fu mifma cafa fe efpaciaba , mc-j

tído cafi fiempre en el quarto de efeudio , leyendo, meditando,

y eferibiendo. El defeo ardiente, que tenia

de adquirir mas, y mas luces, le obligó á dexar por

mucho tiempo, no folo el recogimiento, mas también

la Patria , para confultar los Sabios de Egypto , de Per-_

fia, de Caldea, y como quieren algunos, aun los de la

Echiopia, y la india. Conformó en efeas peregrinado-^

nes todo lo que havia heredado de fu padre , que mon-,

taba á cien talentos. De vuelta á fu Patria, fué acufado

ante los Magifttados , como difsipador de losbie-3

nes paternos, porque en aquel Pais fe tenia efte pon

delito grave , y fe caftigaba privando al difsipador del

fepulcro de fus mayores, como miembro indigno aparfado

de U familia. El modo de jufcificatfe Democrito

Xom.Vlt * — p l fue



1..

«•

$_ APOLOGÍA DE ALGUNOS PERSOÑ'AGES.&CJ

fuéíingular. Efcogió el mejor de los libro» que havia

eferito (intitulabafe El gran Diacofmo ) y le leyó ante

los Magiftrados, como que aquel era el fruto de fus vía»,

ges, y de todo lo que havia expendido en ellos. Admiraron

tanto los Magiftrados la profundidad de dodrina,

que havia en aquel libro, que dieron por bien expen-i

dido en adquirirla tan crecido caudal; y no folo abfolvieron

a Democrito, mas hicieron que del publico

fe le contribuycffen quinientos talentos, y como á varón

excelen ti fsim o fe le erigieffen eftatuas. Notefe , fi los

jueces , y la Patria pradicarian tan altas atenciones con

un hombre capridiofo, y truhán, por no decir femifatuo,

que á todos momentos fc eftaba riendo de los Jueces

,de la Pacria.y de codo el Mundo.

io La grande aplicación de Democrico, acompa-i

fiada de un genio fútil, y vafto, le concillaron tanta

extenfion de fabiduria , que no conoció otra igual aquella

edad; pues al paffo quédelos Philofóphos de aquel

tiempo el que mas abarcaba, folo fe eftendia á la Phyfica

, Ethica , y Metaphyfica , Democrito á eftas tres facultades

añadió la .Vlediciiia, la Botánica, la Geometría

, la Arithmetica, la Mufica , la Aftronomia , la Poefia

, la Pintura , y el Conocimiento de las Lenguas. To»»

do efto confea del Catalogo de fus obras, que hallamos

en Diogenes Laercio.

II Pregunto, filas circunftancias, que hemos infinuado

de Democrito caraderizan un bufón ridiculo?

ó antes bien á un varón circunfpedo, grave, íerio,

contemplativo , y de muy fuperiores luces á las comunes?

12 Confieffo que la rifa de Democrito fe ha hecho

proverbio en el Mundo , como nimia, ó redundante, y

que efte ptoverbiofué ocafionado de las noticias, que de

efte Philofopho nos dexaron antiguos Efcritores. Con

todo digo, que eífa rifaran decantada no excedió de lo

que permite ía gravedad phíloíophica.

13 Para cuya demonftracion fe debe confiderar,

que quanto hay de malo en los hombres puede reducir-


fe

\

\l DISCURSO SEGUNDÓ; ./. %i¡

fe á tres capítulos , que fon , fu malicia , fu defgracia, y

fu ignorancia , ó falta de advercencia. Eftos eres males

nacuralmence mueven , en quien racionalmente los contempla

, tres diftintos afedos. La malicia , indignación;

la defgracia, laftima ; la ignorancia , rifa. Según fe de-,

termina , pues, la confideracion á alguno de eftos tres

males , fe mueve diftinto afedo; y de aqui vino la gran

diferencia caraderiftica, que todos notan en los dos

Philofóphos de afedos antagoniftas , Heraclico , y De-;

mocrico. Pintan á Heradito llorofo , en el mifmo gra-- 7

do que á Democrito rifoeño. Es , que contemplaba cada

uno diftinto mal en el hombre ; el primero fus defdíchas,

el fegundo fos novedades. Efto es lo que comunmente

fe dice ; que yo a la verdad juzgo , que Heradito

no excedía de compafsivo, fino de iracundo , ni fi-i

xaba la confideracion en la defgracia , fino en la malicia

de los hombres. Confta efto de fus ttes cartas a fo

amigo Hetmodoro (lo único que nos ha quedado de fus

eferitos) en las quales, tratando del mal gobierno, y

depravadas coftumbres de la Ciudad de Ephefo , Patria

fuya, no fe vé el menor veftigio de afedo compafsivo.

En todo fo contexco eftán refpirando ira, indignación,

y odio. En las mifmas cartas fe vé, que era prefomptuoíó

en extremo, arrogante , fobervío, y defpreciador de

todos los demás hombres. Qué tiene efto que ver con

la índole blanda , y laftimera que fe le atribuye ? Finalmente

es confiante , que de tedio de los hombres fe

retiró á vivir folitario en los montes. Todo efto fig.

nifica un genio tétrico, infociable , ceñudo , y que Heradito

merecia el epitheto que fe dió al Achenienfe Ti-i

mon , de Mifantbropo ; tico es, enemigo, ó aborrecedo^

de ios hombres,

14 Pero que Heraclíro eftuvieffe ordinariamente

llorando ,como comunmente fe dice; que ríñendo , como

yo fiento, todo es uno para nueftro propofito , el

qual fe reduce á manifeftar, que en Heradito , y Democrito

fe movian diftintos afedos, porque fixaban la

atención en objetos difuntos. Fueffen, ó no juicos el

E a, ll-. 0 -


#4 APOLOGÍA DE ALGUNOS PfiRíbNXGE$,8?¿í

llanto, ó ira de Heradito, cuya Apología no inftitniníóS

áqui, digo que era razonable la rifa de Democrito. Miraba

Democrito á los hombres por la parte por donde

fon ridiculos: confideraba fos necedades , fos limpiezas;

fu prefompcíon mal fundada , fus vanos defeos, fos in-:

útiles ocupaciones, objecos todos dignos de rifa ; por-;

que, como dixo Ariftoteles, es ridiculo, ó irriíible todo

lo que es torpe, fin caufar dolor, turpitudo fine dolores

La necedad , y vanidad del hombre fon torpes, y no le

duelen, antes eftá contento con ellas. Luego fon obje -tos

dignos de rifa.

15 Si. Pero puede la rifa, aunque no hierre el ob3

jeto, pecar de nimia; y acafo effo es lo que fe reprehen-»

de en Democrico. Refpondo, que aun por efta parce la

acufacion es injufta, y fundada en una mera equivocad

cion. La rifa tan decancada de Democrito no fué canto

ExercicíojComo Dogma ; mas fuéobjero ,que ado. Dif_

tinguíófe efle Philofopho enere los demás, no porque

rieffe mas que todos los demás Philofóphos, fino por-,

que pufo atención efpecial fobre las ridiculezes de los

hombres, y hizo parte principalifsima de fu dodrina

moral la máxima fingular deque las cofas humanas mas

movían á rifa, que á ira , ni compafsion. Fué fácil con-i

cebir muy inclinado á la rifa á un Philofopho, que philofophaba

de efie modo; y de concebirle muy inclinado

á la rifa, fué cambien fácil el tránfito á concebirle rien-:

do á cada momento : pero fu genio folieario, y vida retirada

hacen prueba eficaz en contrario. Qué fugeto muy

inclinado al retí ro fe ha vifto que fueffe muy rifueño? Parecen

abfolutamente inconciliables eftas dos cofas. El

que tiene mucha propenfion á reir, bufca las ocafiones

de execHtarlo, y eftas fe hallan en la compañía delosdft

más hombres , no en la foledad.

x6 Confirmafe que Democrito era mas ferio, qng

feftivo , con un íuceffo fuyo , que refiere Luciano;

Decía Democrico, que quanto fe hablaba de fpedros,phantafmas

, y apariciones de efpiritus , era fábula.

^ e -«PS mancebos, o para examinar fi lo íentia afsi, ó

pa-

Di-CuRsó SEGUNDO; %%

para hacerle mudar de parecer, eneraron i_t_;fu quattó

de noche , haciendo re pre fen ración de Diablos, con mafcaras,

y disfrazes horrendos , a que añadieron voces, y

movimientos correfpondientes. Democrito , que á la

fazon eftaba eferíbiendo , bien lexos de affuftarfe, fin

detener la pluma, y aun cafi fin dignarfe de mirarlos,

con voz fevera les d¡xo, que dexaffen de loquear, 6

fueffen á loquear áotra parte, y fin atticular otta pa1a-¡

bra , fué continuando con gran ferenidad fu eferitura.

Qué ocafion mas oportuna para reirfe Democrito , íi

fueffe de genio algo feftivo í Las matachínadas de los

ungidos fpedros eran apelísimas para excitar la rifa en

quien conocía fer todo fingimiento. Para una intentona

de aquel genero, era caftigo mas proprio una ¡rrifion jocofa

, que una increpación feria. En fin , en aquel objeto

havia quanto es menefter para ferio déla rifa ; efto es,

torpeza fin dolor. Pues por qué no fe rió Democrico?,

Por qnénolos zumbó? Porqué no hizo ¡íriiioude fn

mal forjada tramoya ? Sin duda, que fu humor no le lie-j

yaba mucho a ta carcajada.

i y No repugnaré que Democrito rieffe algunas vé-.

tes afedadamente, a fin de abrir camino para dogmatí-i

zar fobre las ridiculezes de los hombres; pero la rifa

afeitada no fe opone á la feriedad verdadera. También

concederé, que en algunas ocafiones en que reiría de

veras , te tendría fu rifa por extravagante. Tenia Democrio

por ridiculas muchas acciones de los hombres

que los demás refpetaban como mny razonables; calificaba

de necedades las que otros miraban como difereciones.

Reiriafede ellas Democrito, y los demás, que

no penetraban como él la ridiculez que havia en tales objetos

, por effo mifmo le tendrían á él por ridiculo.

18 En el Tomo primero , Difcurfo i. num. 9. dimos

noticia de tres Cartas de Hippocrates, en que efle refiere

como los Abderitas le llamaron pata que euraffe á Democrico

conciudadano fuyo , á quien por fus ¡mpcrti-:

nen tes rifas juzgaban dementado; que Hippocrates fué a

ye tic, y de la converfacion que tuvo con él, leínltoeiU*».


Sd APOLOGÍA DE ALGUNOS PERSONAGES,8CCJ

marle defpues por un hombre íupremaniente cuerdo , y

fabio. Efto podrá fervir de confirmación á todo loque

acabamos de decir en abono de Democrito. Pero valga

la verdad: defpues que efcribimos aquello , hemos notado

, qae muchos Críticos fe inclinan á que las expreffadas

cartas fon parto foppofiticio de Hippocrates; y afsi

no pretendemos aprovecharnos de ellas mas que como

un monumento incierto.

ip Una cofa debo advertir > y es, que en el lugar ci-:

tado hay una exprefsion mia, que puede fignificar, que»

la rifa de Democrito era en algüti modo nimia. Y por-,

que no fe me note de inconfequencia, repico aqui lo que

Ó^-» yá noté en ocras ocafiones: Que nofoelo expreffar mí

paccicular didamen en ninguna maceria, en que fiento,

concra la opinión vulgar, fino quando la trato de ¡oten-:.

to; quando la coco por incidencia, me ajufco regular-a.

menee al común modo de hablar. Efte methodo es preci-i

fo para dexar corriente la letura, y no embarazar los difj

curios con queftion es eftrañas.

20 Ocro chifme fe ha fofeitado contra Democrito,'

que á fer verdad, probaria mas eficazmente fo falta de

juicio, que toda la multicud de carcajadas, que le impuro

tan. Refieren varios Autores, entre ellos Aalo Gellío,*

que advirtiendo , que los objetos fenfibles le diurahian:

algo délaconcemplacion de la naturaleza de las cofas,-.

fe privó voiunrariamen.e de la vifta, para difeurrir con

masacencion, y profundidad. Confeffaré fin dificulcad,que

cal refolucion folo cabe en un fefo depravado. Pero

Plutarco rechaza efte cuenco como fabulofo. Illud

quidem falf ó jaBatum eft de Democrito , quod fponte fibi

ademerit oculos, Ú'c. (Lib. de Curiofit.) Qué necefsidad

tenia, para remover el eftorvo de los objetos fenfibles, de

quitatfe los ojos ? No lograría lo mifmo metíendofe en

un lugar obfeuro, fiempre que quifieffe medicar ? El Poe-,'

ta Laberio , dando por verdadero el hecho, le feíialó

ocra caufa. Dice , que fe privó déla vifta Democrico por

no ver la profperidad de los malos; comofi no confi-

S U M-**^ffi^-íüfeíSÍfmg y¡yiefl4o {íempreretirado de

: - Í-H

DISCURSO SEGUNDO; 8**/

todo comercio: fuera de que cegarfe poi? effa cáüfa, ar-,

guye un genio extremamente defabrído , y rabiofo , en

.lugar del frefeo, y rífueño, que atribuyen á Democrito.

Ni es mas verifimil lo que dice Tertuliano, que fe cegó

porque no podia ver las mugeres fin movimiento de la

incontinencia, y fin dolor, quando no podia gozarlas:

Nada mas ageno del genio de Democrico , de quien es

confiante, que nunca quifo cafarfe. Mal fé foftienen las

fábulas, quando íe examina ateneamente la verdad.

EPICURO.

§• III.

21 "P'l'Loréció efte Philofopho én el tiempo qué

l"^ empezaba á arder la emulación entre Maef-í

tros, y Difcipulos de varias fedas de Philofophia. Mutuamente

fe hadan guerra unos á ocros, yá con ¡tifíeles

interpretaciones de la dodrina, yácon faifas acufaciones

de:las coftumbres. En el primer punco muchos tienen

por un iofigne calumniador á Ariftoteles. Perocompensófele

con ventaja en el fegundo, en que él fué atroz-!

mente calumniado. En Epicuro halló mas apariencias,

que en otros Philofóphos, la malicia , para autorizar la

calumnia. Conftituia Epicuro la fuprema felicidad én el

Deleite: dodrina equivoca entre tanco que fe mira en

efta generalidad, porque el deleite es indiferente á ha-¡

nefto,y torpe. Pero el Vulgo comunmente, al oir la voz

Deleite, la determina á mala fignificadon; porque, fegun

fu groffero modo de encender, apenas percibe occos deleites,

que los de la inconcinencia, y deftemplanza, ó poi;

lo menos, eftos cieñe por los mayores. La ruda inceli-:

genda dei Vulgo alentó á los Émulos para infamar la

dodrina de Epicuro , como que colocaba coda la bien-:

avenenranza en la fenfoalidad , y la gula. Fué fácil deri-:

Je** 1 ..S e go la acufacion, de la dodrina alas coftumbres.

•fl


88 AYOLÓGT-Í DE ALÍIÜNOS PEBOÑA'


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90 APOLOGÍA DE ALGUNOS PERSONAGES.^ÍJ

y emulo irreconciliable de Epicuro , y que en efta qááíí-.

dad debe fer creído en quanco ceftifíca á fo favor. Chryfipo,

pues, cícado por Stobéo, confeffaba á Epicuro la

prenda de caño; aunque malignamence la corda en fu

oprobrio, porque lo acribuia á infenfibilidad, ó eftupi-:

déz. Vivieron á un mifmo tiempo en Athenas eftos dos

Philofóphos. Por vecino , y por emulo no podia Chry».

fipo ¡gnorar los vicios de Epicuro. Si fueffe lafcivo , es

claro que no le confeflaria continente. No pudiendo,

pues, negarle la partida de cafto, desbarró fu malicia pod

otra parte, y dixo, que fu continencia no dependía de

•virtud, fino deeftolidéz.

37 Finalmente propondré contra los calumniadores"

de Epicuro. una reflexión, que me parece harto eficaz.-

Refiere Diogenes Laercio , que fueron innumerables los

libros que efcribió Epicuro ; de ¡nodo , que ninguno de;

Ja Antigüedad le igualó enla multitud de eferitos: Scrip-

Jit autem Epicurus infinita volumina, adeo ut illorum

multitudine cunólos Juperaverit. (Diog. Laerr. lib. 10.}

Dígame ahora el mas preocupado concra Epicuro , fi es

.verifimil, que un hombre que confticuia toda fu bienavencuranza

en los deleices corpóreos, y por configu¡en-¡

te codo entregado a la glotonería, á la embriaguez, y á

la lafeivia, pudíeífe eferibir canco. Es claro que no, porqae

fus defordenesle pondrían io mas del riempo enefta-.

do de no poder tomar la pluma, y aun llegarían á inhaH

bilicarle de el todo, corno ordinariamente fucede alo?

que profeffan efte genero de vida brutal.

28 Reftanos decir algo fobre los tres capítulos própueftos

arriba, en que fe fundaron los infamadores de

Epicuro. El primero facilmenre fe defvanece; porque

conftando que Epicuro fué parco, fobrío, y concineuce,

con evidencia fe infiere, que no colocaba la bienaventuranza,

en los deleices de la gula, y fenfualidad. El deíeaba

fer feliz, como con invencible necefsidaddefean codos

los hombres.por configüiente,fi fintieffen que la felicidad

confiftia en eflbs corpóreos deleites, los bufearia, y abra-¡

zaria. gero deslindemos eñe punco con n^s exáditud.

Dos

DISCURSO SEGUNDO i 5*

^ Dos partes hay que confiderar én éfiá ¿.odrina

de Epicuro: la una ciara, la otra queftionada; La cier-:

ta es , que colocó la felicidad en el deleite; la queftionar

ble cs, en qué efpecie de deleite , -ó en orden á qué ob-}

jeto colocó la bienaventuranza. En qüanco á lo primero;

eftuvo tan lexos de incidir en un torpe error, como co-,

munmente fe pienfa , que antes habló con mas propríe^

dad , y mas pmlofophicamente, que los demás Philofo^

phosdel Paganiímo. De eflos, uno confticuia la bien.?

avencuranza en las riquezas, otro en la dominación;

otro en los honores, orro én la falud, ocro en la fama¿

fec. Generalmence, fi fe mira bien , fobre errar en el fon-,

do de la cofa, hablaban con fumma impropriedad, por-,

que tomaban por bienaventuranza, yá la caufa objetiva, 1

yála ¡nftrümcntal de la bienaventuranza. Epicuro explicó

derechamente la cofa por fu mifma effencia, no por;

fus caufas. Conftituyó la bienaventuranza en un ado

del alma,en que concuerdan con él todos nueftros Theo-:

logos, y algunos aun en la efpecie del ado, pues colo-j

can, como Epicuro, la formal felicidad en el ado de dc-:

ledacion, gozo, ó fruición: Sentencia, que aunque no

es de las mas validas en las Efcuelas, tiene probablemen-:

te los grandes apoyos de San Aguftin , y Santo Thomas.

S. Aguftin en el lib. 1. de Dodr. Chrífc. cap.32. dice.que

el premio fupremo, que Dios dá, es el gozar de él: Hac

autem merces fumma eft. ut eoperfruamur. Y en él líb.8^

de Civit. cap. 9. fienta, que nadie es bienaventurado, fi..

noel que goza el objeto amado : Nemo beatus eft, qui

eo quod amat nonfruttur. Santo Thomas r. 2. queft.jjj

are. 3. in corp. diftinguiendo entre el ulcimo fin objeei-

,vo, y formal del hombre, dice, que el primero es Dios,el

fegundo la fruición, b alfa de gozar de Dios, el qual in-


I


m^._^__m

*9Í APOLOGÍA DE" XLCÍÚÑOS PERSÓNAGÉS,5-CJ

dici poteft, vel ipfe Deus, qui eft Summum bonum fimpliciter

, velfruitio ipfius, qua importat deleBatlonem

quandam in ultimo fine; & per hunc modum aliqua dele-

(latio hominis poteft dici optimum inter bona humana.

¡o Supuefto, pues, que no erró Epicuro en colocar

la humana felicidad en el deleite, folo refta, que erraffe

en la defignacion del objeto de efle deleite: y yo

confeffaté que erró en efta parte» pero afirmando al mifmo

tiempo dos cofas á fo favor: La primera, que no er-»

ró con error pradicamente inhonefto, oque tenga ma-:

la confequencia hacia las coftumbres. La fegunda , que

erró menos que todos los demás Philofóphos Gentiles.

Lo primero, fobre confiar de lo que díximos arriba de

la fobríedad, y continencia de Epicuro» fe prueba con

fus mifmos eferitos. Entre tos pocos, que por la d¡ií-_

gencía de Diogenes Laercio fe nos han refervado, eftá

fu Carta á Meneceo, donde expone toda fu dodrina mota

l , y en ella claramente explica, y aun inculca, que el

deleite , que pone por conftitutivo de la felicidad, es

únicamente el que refulta dc la falud , ó indolencia del

cuerpo , y de la tranquilidad del animo, con exclufion

pofitiva de todos los placeres vedados. Nótenle efpe-i

cialmente eftas palabras fuyas , en que rechaza juntamente

la maligna interpretación , que ignorantes , y

émulos daban á fu dodrina: Conftat igitur, quanda

voluptatem, beata vita dicimusfinem,non intelligere nos

eas voluptates, qua funt virorum luxu difftuentium%

aut aliorum etiam , quatenus fpecHantur in ipfa a¿lio-_

ne fruendi, qua nimirum fenfus jucundé , duiciterque

afficitur, veluti quiddam ignorantes , aut d nohis difa

fentientcs, aut alioquin adverfum nos male affeSli in-,

terpretantur ; fed illud dumtaxat intelligimus , non doleré

corpore , ac animo non perturbar.. Siquidem non

eompotaliones, eomeffationefique perpetua , non ipfapue¿

rorum, mulierumque confuetudo , non pifeium delicia.aut

quacumqua alia menfa lautioris cupedia jucundam vitam

pariunt, fed qua cum fobrietate, ferenoque adeoanimo,

e¿ ratio a caufas t wr juid' eligendum , fm

gieth

DISCURSO SEGUNDÓ; 93

g\endumvefit,inveftigans, ac opiniones abigens, oh quas

plurima mentes oceupat perturbatio.

31 Efta dodrina no conduce á deforden alguno en

la vida, porque la falud del cuerpo, y ferenidád del animo

licitamente pueden apetecerfe, y varones muy efpirituales

pofitivamente defean , y procuran una, y otra;

Es fin embargo errada , por conftituir el ultimo fin , ó

fuprema felicidad en ellas; mas efte error es comun a

todos los Philofóphos Gentiles , pues todos la colocaron

en objetos criados. Por otra parce digo, que el de

Epicuro es el menor de todos los etrores, que huvo en

efta materia , porque por lo menos dió en el blanco de

la felicidad (llamémosla afsi) fublúnar , y ni aun efte

acertaron los demás Philofóphos. Porque coníiderefe

un hombre dorado de todas aquellas ventajas, en que

los demás colocaban la felicidad , riquezas , honores,

aplaufo , fabidutia , &c. podrá con todas ellas paffar una

vida infe.-cifsiina,y miferrima, porque no folo cada una

de por si, peto ni aun todas juntas le indemnizan de

mil aflicciones, que pueden ocafionar innumerables accidentes

adverfos. Por fabio, rico, y poderofo que

fea, no podrá evitar qae fe le muera el amigo; que le

fea infiel la muger ; que falgan eftupidos , ó mal incli-i

nados los hijos; que le muerdan los envidiofos-, &c.

Pero con lograr precífamente lo que Epicuro preterí-'

dia , falud del cuerpo , y ferenidád del animo , queda el

hombre fuera de toda mileria. Suceda io que fucediere,-.

como fe conferve el animo fereno , fe puede decir que

es feliz el fugeto, pues no padece alguna aflicción , q

congoja.

32 Acafo me opondrán como preferible á Iade

Epicuro, lá íencencia de Zenon , y los Stoicos, que colocaban

la felicidad en la pradica de la virtud. Digo

que efta dodrina es de bello fonido ; pero faifa, y ridicula

en el fondo. Yo tengo creído, que los Stoicos

fueron los menos haceros entre todos los Philofóphos.

Un gran Critico de eftos tiempos les dio , eon grada;

J- P to prieda4 j el nombre de fhariftos del Paganifmo:



-k

• I '$&. APOLOGÍA DE ALGUNOS P£RSbNAGs.ss&


2>¿? APOLOGÍA DE ATGÜÍ?Ó_ PEI5O'^£G"ES,8Í_¿.

damus , dubitemufve ? Pues fi uno de los madores h orna

bres de la Antigüedad , qual lo fué fin duda Plinio , concibió

como perfección neceffaria de la Deidad la inac-:

cion; por qué eftrañarémos el mifmo error en Epicuro?

Ello, como quiera que fueffe, ó extravagancia de

fu imaginación, ó artificio para disfrazar la impiedad,

Epicuro vivió indemne en Athenas, fin que fe le hi..

cieffe caufa fobre al articulo de Religión. Y fi Diago-j

ras huvieffe dado enla mifma efcocadura, defahogaria

fu foriofa colera , fin el riefgo de que los Achenlenfes le

períiguieffen á fangre, y foego, poniendo con publico

pregón en venta fu cabeza. Efte Philofofo , haviendo

fido lo mas de fu vida fuperftídofamente devoto con

fus Diofes, en edad algo abalizada cafi de repente fe

hizo Atheífla. El motivo fué de los mas ridiculos del

mundo. Era Diagoras, no folo Philofofo, mas tam-;

b/en Poeta. Sucedió que otro de la mífma profefsion;

pero de inferior numen , le robó ciertos verfos, que

havia compuefto. Hizole comparecer en juicio fobre el

hurto Diagoras : tomófele juramento al delinquente, y

él falfamente juró , que los verfos eran coupoficion fuya.

No havia teftigos ; con que el reo fué abfuelto, y

publicó defpues los verfos como proprios , recibiendo

por ellos los aplaufos, que eran debidos á Diagoras. De

tal modo Je desbaracó á efte el encendimiento la indignación;

que, fin mas,ni mas, empezó á publicar, que era

un error del mundo el penfar que havia Diofes; porque,

íi los huvieffe , ó no permirirían , ó caftigarian la infolen-cia

de fo ofenfor , bien lexos dc coronar ¡«¡quameate el

hurco con el premio del aplaufo. Podria, digo , Dugo-,

ras con el fyftema Theplogico de Epicuro deíahogar la

ira , fin arriefgar la cabeza, pues para el efedo dc criun-.

far ¡mpunemence la maldad , lo mifmo cieñe carecer la

Deidad de Providencia , que carecer el mundo de Dei-.

dad; y los Achenienfes le tolerarían aquella blasfemia,

como fe la toleraron á Epicuro.

35 Lo que hace á nueftro propofiro, es examinar fi

t\ error Theologico de Epicuro hacia confequencia á la

dei?

DISCURSO SEGUNDO*, py

3efrégladá vida ", que le atribuyeron fos éh.ulos, y que

vulgarmente fe le imputa. Confieffo , que el que hiciere

juicio de que un hombre , que niega á la Deidad la exiftencia

, ó la Providencia , aun concedida la exiftencía,es

de perverfas coftumbres, acertará por lo comun en quanto

al hecho; pero errará fiempre en el derecho , íi effo

folo lo confidera como confequencia neceffaria del erra-:

do dogma. La razones, porque hay hombres que care-,

ten de vicios, folo porque carecen de pafsiones. Hacei

tn ellos el temperamento lo que en los demás la virtud.-

El vicio fupone neceffariamente un apetito depravado, y

«1 apetito depende de la complexión individual. Afsi el

que , por fer naturalmente dotado de un temperamento

muy benigno, no tiene inclinación alguna á los defordenes

de la gula , ü de la lafcivia. Aunque crea que no hay

Dios, ó que , aunque le haya , no caftiga effos deforde-,

nes , ferá templado, y cafto. Lo mifmo digo de los de-,

inás vicios, y de las demás pafsiones v'icíofas. En efedo

Acheifta de buenas coftumbres , ft es monftruo, es monftruo

que yá fe vio algunas veces. Plinio dudó de la Dei-,

dad; y en cafo que la huvieffe, le negó la providencia,'

como dixímos arriba; con todo, nadie pufo la menor ta-5

cha en fu modo de vivir. Era templado, fincero , amantiísimo

de la equidad. Sus Efcricos eftán llenos de invectivas

contra los vicios , tan energiofas , y fuertes, que fe

conoce le faltan del corazón. Y en fin , dos de los me-:

jores Emperadores , que tuvo Roma en tiempo del Gen-?

tilifmo, Tito, y Vefpaíiano, le eftimaron mucho,.y ocuparon

fiempre en importantífsimos empleos. El famofo

Acheifta de eftos tiempos Benito Efpinofa v¡via fiempre

retirado , y ocupado fiempre, yá en el eftudio , yá en fan

bncarTdefcopios, y Microfcopios, hombre fobrio.continente,

y pacifico. Contra el Inglés Thomas Hobbes

huvo bailantes fofpechas de Athrifmo , fin que fueffe ja-i

más acufado , ó notado de iniquidad alguna. Pues por

qué Epicuro,con toda fo errada creencia, no podria vivir;

cxtmpto ¿c j o s v¡cjos f ¿e qUe vulgarmente le acuíaní

^! ndo pofsible, debemos creer el hecho por los mu-.


©8 APOLOGÍA DE ALGUNOS P£RSÓÑXGÍS,S¿Í1

chos, y graves ceftímonios ,que hay á fu favor. Si acafo

fe me refpondieflé, que la vida compuefta de los Atheiftas

era meta apariencia , ó fundación para huir , ó el caftigo

, ó la infamia, digo , que para mi intento bafta, pues

no pretendo calificar de hombre de verdadera virtud á

Epicuro, si folo convencer de falfo lo que fe dice , yá de

fu torpe dodrina moral, yá de fus glotonerías , y obfccnidadcs.

$6 El ultimo capiculo de prefumpcion contra Epitúro,

que confine en el corpe modo de vivir de algunos

Sedados fuyos, es totalmente defpreciable. El argu-»

mentó, que contra Epicuro fe haga,de que algunos relaxados

de fu Efcuela interpretaron á favor dei vicio fu

dodrina, es femejante al que fe hacia contra la Iglefia

Cacholica , de que los Novacores entendieron mal el

Evangelio. Conoció la Antigüedad dos géneros de Epituriftas,

unos rígidos, otros relaxados. Eftos fegundos.

eran como hereges del Epkurifmo , defercores de Epicuro

con ei nombre de Sedarlos. La autoridad de Cicc-í

ron viene aqui clavada. Ac mihi quidem (dice lib. 2. de

Finibus) quod & ¿p/ff^Epicurus.) bonus tratando latanes, y embufteros á los autores de ellos. Siempre

**


too 'APOLOGÍA 61 SLGUNÓS P£ttsoNAGE§,&&

rafgo folo condena toda la cáfila de operaciones Mágicas,

llamando á la Magia la mas engañofa,y falaz de todas

las Arces, fraudulentijsima Artium,

V 38 Aun de los fccrecos menores, que no tienen ca-»»

rader alguno dc incteibles , como fon comunmente los

medicinales, habla con tanta circunfpeccion , que apenas

propone alguno afirmativamente. Siempre , ó cafi fiempre

da traslado á los que lo dicen, fin tomar cofa por fu

cuenta: Dicunt, ferunt, traiunt, C"c. y muchas veces»

¡expreffa en patticulat el Autor.

39 Mas como fon pocos los qué leen á Plinio efi

Plinio , si folo en las Infelices copias, que hicieron de el

tantos charlatanes, y embufteros, creyéndole comuna

mente, que tienen por autor á Plinio las ridiculas ficcia-5

toes que le atribuyen, ha llegado efte grande Autor a

¡padecer la ignominiofa Yulgar opinión de poco verídico

, ó nada fincero.

40 Lo peor es (quinera callarlo-, y el fanto defengás

ño me manda decirlo) que no folo Secretiftas, y Charlan

tañes han puefto á Plinio en efta mala opinión , mas aun

Efcritores de muy diferente nota. En quantos eferitos

Phílofophicos, en quantos Sermones im-preffos, y aun en

libros de Ethica, y Myftica, fe ha hallado citado Plinio,

como legitimo autor de tales patrañas ¡Supongo, que los

mas le citan con buena fee,. porque le hallaron citado en

otros. Pero Dios nos libre de que a un Predicadorcillo

de los triviales le venga bien para fimil, ó para alufion,

alguna de las quimeras, que defprecia Plinio. que no dexará

de encasarla á la fombra de fu autoridad , como

afirmada por él.

41 Otra ocafion dddefcrédito de Plinio es la muí-,

•citud de prodigios naturales ( en gran parte falfos) que

refiere en fu Hiftoria, efpecialmente de gentes monñruofas,

y de raras qualídades ,. como Pygmeos, hombres fin

cabeza , y con los ojos en los hombros ; otros con cabe-i

za canina , otros con un ojo folo, y effe colocado enla

frente; ocros con los pies vuelcos ateas; ocros con dos

pupilas en cada °¿9 * otros de pies tan grandes?que echados

I

'.DISCURSO SEGUNDÓ». *" Toí

dos fe háCíh fombra á todo d cuerpo cóh ellol; otros

queveen mejor de noche que de dia; nación encera de

hermaphroditas ; gente , que folo fe fuftenta de olores;

otra , donde todos los individuos fon fafeinantes , &c.

Como las frequentes peregrinaciones de los Europeos

en eftos ulcimos Siglos han penetrado todas las Provin**.

cias del Mundo , y en ninguna han hallado tales monf-:

truos, fué fácil fofpechar unos , que todos havian fido

fabricados en la cabeza de Plinio ; y otros creer, que

Plinio havia fido neciamente crédulo á relaciones de,

yiageros mentirofos.

42 Una , y otra calumnia fe redarguye con evideri-s

da. La primera, porque al pie de cada noticia de aquella

claffe expreffa el Autor de donde la derivó. La fe-,

gunda, porque antes de proponer aquella turba de pro-digios

hace la protefta de que no fale por fiador de la

Verdad, ó exiftencia de ellos.y remite al Ledor, para que.

fe entienda con los Autores que cita , y que fe ofrece ex-;

hibir á qualquiera que llegare á proponerle íu duda: Nec

tamen ego inplerifque eorum obftringam fidem meam,poa_

tiufq ad Auéores relegabo,qui dubijs reddentur ómnibus.

43 Para complemento de efta defenfa de Plinio , ex-i

pondremos aqui el juicio, que de él, y de fu Hiftoria na-)

tura! hicieron algunos hombres eruditifsimos , y críti-,

eos de primera nota. Celio Rhodíginio llama á Pli-3

nio Varón do&ifsimo ; y añade, que folo d los indoc-,

tos defagradan fus Eferitos. Gerardo Juan Vofsio ape-«

Uida á fo Hiftoria Obra grande, y nunca baftantemente

alabada. Jofepho Scaligero, cuya errada creencia no,

le eftorva fer uno de los primeros votos en efta materia

, pronuncia, que la Hiftoria natural de Plinio, por

el mifmo cafo que es tan grande , y excelente, defagrado

á los entendimientos vulgares. Lanfio le dá el titulo de

Bibliotbecario de ¡aNaturakza.hisgela Policiano le iluftra

con los de ColeSlor de todas las cofas memorables.

Juez fupremo de los ingenios, Cenfor agudo , Admira-dor

dijereto. El Jefuita Drexelio le predica, Panegy-i

rift a nabiiijsimo de la Naturaleza , y hombre de proditpm.rrx

Qi ' gio A



• io2 APOLOGÍA DE ALGUNOS PERSONAGES &C.

giofo erudkim ; y en otra parre, Perfpicaeifsimo'indo,

gador de la Naturaleza. Jufto Lipfio dice, que nohut,

coja que Plinio no leyeff/,yjupiefe , y que TnfusEfcJt

tos pnto quanto fabian Griegos , y Romanos. Los dos

elogios que nos reftan , pertenecen mas diredamen

te al aflumpto de efta Apología. El primero de Guillermo

Budeo , que le dá el atribuco de Supremamente le

rtdtco^e effofignifica con propriedad laexprefsion

de veritatis antiftes,de que ufa Budeo. Thomas Dem nf

tero los deEfcritor dilfgentlfsimo , eloq^imo^

racifistmo, incomparable; y en fin feneeneía, que es uno

£ü¡. decir"

! Umt 0mnÍUm injiar ' No ha * *£

LUCIO APULEYO..

^ Q Te ^ pré , he cílra5a


M^Ü^^B

; 104 APOLOGÍA DE ALGUNOS PERSONA G'es.Kd».

47 La fatisfaccion que podemos dar a eftos capítulos

de acufacion , es la que dió en el Tribunal el mifmo

Apuleyo, y hoy fe conferva entre fus Obras. Cotí

defprecio refpondió al primero, que no era menefter hc-í

chizo alguno, para que una muger de quarenta años (que

lio tenia mas, aunque fos concrarios aumentaban la edad

á fefenea ) fe prendaffe de un joven, qual le pmeaban á

él fus mifmos contearios; efto es, de gentil difpoficion,

y gracia fingular, y mas eon la circunltancia de un ca-»

íi continuo trato , por vivir los dos debaxo de un míf-}

mo techo. Que á efto fe añadía, que los Médicos ha-í

,vian perfuadido á Pudentila, que fe cafaffe, atribuyen-i

ido á fu continencia algunas indifpoficiones que padecía

; y fu hijo Policiano la fugería , que haviendo de ca-.

farfe, no eligieffe otro marido, que á íu amigo Apuleyo.

48 En efedo la acufacion en efta parte no puede

fer mas ridicula; y con todo effo, apenas hay otra mas;

Vulgar. En viendo que una petfona, por otra parte pru-i

dente , y contenida, fe apafsíona ardieneemente por

bcra de diferenee fexo, luego enera la hablilla que le

dieron hechizos. Yá es antiquísima efta cancilena. El

proprio rumor fe e ftendió en Macedonia conrra una mn-:

ger de Th.ffalia, de quien Philipo , padre de Alexan-¡

dro, eftaba extremamente enamorado; pero la abfolucion

del pecado de hechicera le vino de donde menos

debia efperarla ; efto es, de la ofendida O'ympías , mtt.

ger de Philipo. Tuvo modo efta Reina para hacer traher

á fo prefencia la concubina de fu efpofo. Vio fo

hermófura , notó íu gracia , y fin mas pefquifa dio en fo

favor la fentencia : Ha, bija mia (ledixo) qué injufia¿

mente te calumnian ,pues no tienes, nib ,s menefter mas

hechizos , que les naturales, que dio el Cielo d efie cuerpo¿

y d effe efpiritu.

49 Ni hace al cafo, pan probabilizar la acufactoii

de hechicería , el ver que una perfona , de cuyo juicio,

y circunfpeccion hay larg3S experiencias , concra el con-.

¡cepco eomun de fu virtud ? fe precipite en una pafsion

DiscuRso SEGUNDÓ; IO*?

defordenada. Efte es un phenomeno harto natural. Hay

fugetos para quienes folo tiene acradivo eficaz uno, ü

otro raro individuo. Infeofibles para todos los demás,

fe mantienen virtuofos , ó en la verdad , ó por lo menos

en la apariencia ; hafla que fo defgracia les prefenta

aquel á quien la Naturaleza entregó el eslabón , capaz

de facar fuego del pedernal de fu pecho. Tampoco fe

debe recurrir á fympathías (voz fin fignificado.)Un oculto

mecanífmo lo hace todo. Según las varias difpoficiones

, que hay en nueftro cuerpo , fon diverfas en él

las imprefsiones de los objetos ; pues aun refpedo de

un mifmo individuo fe experimenta efta varia ¡mpreí-.

fion , fegun la varia difpoficion que tiene en diferentes

tiempos.

jo Al fegundo capitulo de acufacion refpondió,;

que lo que tenia embueltoen el pañuelo era una efpecie

de reliquia, figno , ó monumento fagrado de les myfte-.

íiofos cuites de cierta Deidad, que le havian dado uno*

Sacerdotes en la Grecia; y probó efto de modo, que fa-,

tisfizo al Juez.

51 Sobre el tercer capitulo llenó de ignominia, yj

confufion á los acufadores. Es el cafo, que la ckufula

que eftos exhibían de la carea de Pudencila , aunque

deftacada de las demás ( como la reprefencaban) fignifi.

aba lo que ellos querían ; unida con fu contexto , expreffaba

derechamente todo lo contrario. Vé aqui el

trozo de la carta, de donde fe arrancó dicha claufulas

Habla Pudentila con fo hijo Ponciano , quejandofe , de

que afir á él, como al hermano los huvieffen pervertí».

do los parientes , y embuelco en la difeordia con Apu-_

leyó; y dice afsi: Haviendo yo , pues, determinado ca-,

jarme por las ca-ufas dichas , tu mifmo me perjuadifte,

que antes eligieffe d efie por marido , que d otro alguno^

admirando las prendas de efie hombre, y queriendo por,

efte medio hacérnosle familiar-, pero ahora, que unos ini-k

quos , y perverfos os folicitan , de repente fe ba hecha

Mago Apuleyo ,y o mi me ha encantado. Yá fe vé , que

Sft__ es una manifiefta ironía t y un vivo reproche de la

__-_HH


-•••

roiS APOLOGÍA-DÉ ALGUNOS-PERSÓÑÍAGES.&C._

calumnia; pero los acufadores no moftraban mas qué

e fias ultimas palabras: De repente fe ba hecho Juago Apuleyo

,y d mi me ba encantado. Hizo Apuleyo leer todo el

contexto, y fe defcubrló la Infame fupercheria.

5Z Eflas, que no paflaron de fofpechas, y fofpechas

mal fondadas, de la Migia de Apuleyo, fi entonces,

en fuerza de fo junificación , fe difsiparon , deípues

de fu muerte revivieron, y fe fueron aumentando de

modo, que, quando empezó a predominar el Chriftíanífmo,

eftaban yá conftituidas cafi, ó fin caíi, en el gra-i

do de fama publica. Confta efto de Ladmcio , el qaal

confutando al pagano Hierocles , Gobernador de Alexandria,

que en un eferito contra los Chriftianos, pa-:

ra defvanecerel argumenro que eftos formiban de los

milagros de Chrifto á favor de fo creencia , oponía,

que Apolonío Thyaneo.con fo Mágica , los havia hecho

iguales, ó mayores ; dice, qae admira, que Hierocles no

haya juntado con las maravillas que ciiírncí de Apo onio,

las que fe referian de Apuleyo: Voluit o/lendere Apollonium,

vel paria , vel etiam majora fecijfe. Mirum quod

Apuejüm pratermifsit, cujus foient, & multa , & mira

memorari. De fuerce, que entonces yá fe contaban muchas

maravillas de Apuleyo , como de uninligne Mago,

y que podía fer pareado con Apolonío.

53 Un Siglo defpues de Ladancio, poco mas, ó menos,

fe confervaba , y aun fe havia aumentado la mifma

fama; de modo, que yá los Gentiles , para defacredítar

los milagros de Chrifto , ofrentaban los prodigios

de Apuleyo, como los de Apolonío,afirmando, que uno,

y otro los havian obrado mayores que Nueftro Redemptor.

Hacefe efta maniíiefto por la carta de Marcelino

á San Aguftín, en la qiul, pidiendo al Sanco refponda

á la objeción , que los Gentiles hadan contra

Chrifto con las maravillas de aquellos dos Magos , le di.

ce: Precator accefferim. ut ad ea vigilantius rejpondere

digneris, in quibus, nihil amplius Dominum, quam

alij bomines factrs potmrunt, fecijfe,vel gefiiffe mentiuntur.

ApoLonium fiquidem fuum nobis, O- Ajpulejum,

aliqf".

"DISCURSO SEGUNDO; 107

aliofque Mágica artis homines in médium profernnt.quorum

majora contendunt extitiffe miracuh. Lo mifmo fe

evidencia de la carta fegunda de San Agnftin á Voluffiano,

y de la quarenta y nueve al Presbítero Deogratias.

54 Pero qué hombre de algún feflo dará por reo de

hechicería á Apuleyo, fobre la depofieion de los Gentiles

, quando eftos al ver la mucha tierra que iba ganando

la Verdad , no penfaban fino en amontonar patrañas;

para poner en falvo la fuperftkiona Yá antes fe havian

valido de la hiftoria del embuftero Philoftrato, para defdorar

los prodigios de Chrifto con las preftigias de Apolonío.

En el Tomo fegundo Difcurfo quinto dimos baftante

noticia de efte ímpoftor,.haciendo j,ufta critica det

eferito de Philoftrato. Cómo una maraña llama otra,

facaron cambien defpues al Theatro, como emulo de-

Chrifto, á Apuleyo. Mas con qué fundamento ? C on*

menos, fi cabe menos, que a Apolonío i pues, al fin;, de

los prodigios de efte yá havia una Hiftoria compuefta^

tal qual ella era: mas de Apuleyo no fe fabia otra cofa,

fino que havia fido capitulado por Mago, y fobre efta

noticia empezaron á forjar cuentos de fus operaciones

portentofas , las quales nullo fideli Autore jaftisant, dice

San Aguftin en la Epiftola 49. citada: y efto nos

bafea.

5 $ Siendo can déípreciablcs los motivos que hafca

ahora hemos propuefto, de tener á Apuleyo por Mal

go , aun lo es. mucho mas otro que nos refta, el quaprecífamente

eftriva en una crafla ignorancia; y con todo

pienfo, quédelos que hoy créenlas hechicerías de

Apuleyo, los mas las creen porei motivo que vamos á

expreffar. Hallafe entre las Obras de Apuleyo una ingeniofa

fábula, intitulada:£/ Afino de oro, euyo aflumpto

en refumenes , que eftando el miímo Apuleyo hof pedado

en la cafa de una muger de TheiTalia, grande hechicera,

la qual tenia varios, ungüentos,, con que fe

transformaba, fegun fu arbitrio cn diferentes efpeeies de

anwu*.,.s ¿ jjp vicuña, noche defde lugar fecreto, con el

- w _ be_


lo? AVÓLÓGTA DE ALGUNOS PERSÓTÍA'GÉS,&&

beneficio de uno de aquellos ungüentos transforma?-»

fe en Buho, y falir luego volando por la veatana á bufear

á fo galán , que vivía diftante. Movido Apuleyo de

una vehemente tentación de curiofidad , quifo executar

lo mifmo. Llegó ala alhazéna donde eftaban los botes¿

echó mano de uno, untófe muy bien; pero quifo fo def,

gtacia, que en vez de tomar el que le havia de transformar

en Buho, ü otro que le convirtieffe en otra efpecie

de ave , cogió uno, con cuya untura al momento fe halló

transformado en Afoo. El refto de la fábula, fon varias

graciofifsimas aventuras , que acaecieron á Apule-»

yo debaxo de la figura de Afoo , vendido, y revendido á

diferentes amos , unos peores que otros , y paffando por

tanto muchos trabajos; hafta que, comiendo unas roía?,

que era el único remedio para refticuirfe a fo natural

figura, la recobró. Efto es, como dixe , lo que foena la

obra del Afino de oro, porque Apuleyo habla en día,

como en propria perfona,

55 Efta fábula , pues, ó yá por haverla leído fin reflexión

, ó yá por no tener otra noticia de ella , que de

oídas , y lo principal por ignorar fo primer origen, concibieron

muchos fer verdadera hiftoria; y creyendo que

Apuleyo havia ufado de hechiccrias , paflaron á imaginarle

Mago de profefsion. Ningun errores mas fácil de

convencer. En la primera claufola de aquel Eferito fe

halla el defengaño ; pues dice el Aucor , que lo que vá á

referir , es una fábula Griega : Fabulam Gracanicam incipimus

; y enel Prologo havia dicho: Sermone iflo Milefio

varias fábulas confer am. En efedo el complexo

todo de fus accidentes, é incidentes , fe vé claro fer un

texído de ficciones ingeniofas , y feftivas. Lo mas demonfirativo,

es , que Apuleyo no fué Autor de efta narración

fabulofa; La mifma, y con el mifmo titulo íe halla

entre las Obras de Luciano, que la havia eferito antes

en Griego , folo con la diferencia de que Apuleyo añade

vatias ficciones , y cuentos particulares , é introduxo en

ella la prolixa dígrefsion de los amores de Pfyches , y

•Cupido. Dicen algunos Eruditos t que tampoco Lucía-i

DISCURSO SEGUNDÓ; 109

ho fuéaOríginal en el Afino de oro , finó qué abreviólo

que havia eferito otro Autor Griego, llamado Lucio

de Patras , al qual no he vifto, ni sé fi hoy exifte el libro

de Metamorphofes de efte Autor , cuya parte dicen es

aquella fábula.

57 Siendo tan claro todo lo dicho , r.o dexa de caufar

admiración , que San Aguftin creyeffe , que Apuleyo

havia eferiro la Hiftoria del Afno de oro , como fuceflo

proprio, ( lib.iZ. deCivit. cap.i 8..) ó bien que realmente

le huvieffe acaecido, ó que quiíieffe fingirlo. Efcufale

Luis Vives, diciendo, que el Santo, como poco

Verfado en los Autores Griegos, no fupo que la mifma

fábula eftaba efcrita antes por Luciano. Pero efta advertencia

no hace ceflar la admiración , quando por la le-j

tura del mifmo Apuleyo, fin el focorro de otro Autor,

fe hace notorio, que propufo la ficción como ficción,

diciendo claramente, que no pra hiftoria^ fino Fábula

la que efcribia.

REINA BRUNIQUILDA.

..

A'

§- VI.

Ego hemos dicho á favor de efla Infamada

Princeía en el Tomo quarto, Difcurfo

odavo, num. 69. Ahora emprenderemos mas de intento

fo Apologia, como derechamente perteneciente á efte

Difcurfo. Bruniquilda, hija de Athanagildo,Rey de Hefpaña,

y müger , primero de Sigeberto , Rey de Auflraíia;

y defpues de Meroveo , íobrino fuyo , hijo de Chilperico,

Rey de Francia , es reprefentada en las Hiftorias, no

como una muger, fino como un monftruo , un Demonio,

una furia, en cuyo pecho fe anidaron , como er*

domicilio proprio , la avaricia, la ambicien , la perfidia,

*a ira , la venganza , la crueldad , y la lafeivía. Atribu-

?;*?»le las Biueites t no menos que de diez Reyes ¡ exectw

ta>


__^m

! -

ilo APOLOGÍA DÉ AÍGüNbe PERÍÓÑA'GES &c

tadas, yá con veneno , yá con hierro , entre ellos un hijo

fuyo, un nieto, y el padre de fu fegundo marido. Su

impudicicia fe encarece hafta el extremo de fertorpifsimamente

inceftuofa con un nieto fuyo, el mifmo de

quien fe dice fué defpues homicida. Suponen haverfe dado

muerte por fu orden á S. Defiderio _ Obifpo de Vien-i

na del Delfinado , irritada de que eñe Sanco Prelado la

huvíeffe corregido fus innumerables efcandalofas li».

viandades. Hacenla autora de las repetidas atroces

guerras que huvo en fo tiempo en Francia , entre Principes

unidos con los vínculos mas eftcechos de fangre. Finalmente

, fegun las cofas que dicen de efta muger , no

puede pintarfe con otros colores, que con aquellos, que

á otro objeto aplicó Claudiano:

Faemina prodigium cunElis immanius Hydris,

Tigride mobilius faeta, violentius Auftris,

Acrius Harpyis, fiavis incertius undis.

59 Tantos, y tan horrendos crímenes fe fundan fo-3

bre la fse de tres Autores , a quienes han copiado los demás.

Pero no fon aquellos tan dignos de fee, que no ha-,

yan emprendido felizmente contra ellos la defenfa de efta

Reina algunos Efcritores de los mas ciáticos, que

tuvo la Francia, como fon Efteban Pafqnler, el Padre

Carlos k Cointe, y Cordecnoi,codos eres dillgencifsimos

inveftigadores de las anriguedades Galicanas. De los

tres Autores acufadores de Bruniqüilda, el mas antiguo

es el Abad Jonás, pofterior á ella un Siglo , poco mas,ó

menos. Quan fácil es , que un Monge nacido en Irlanda,

domiciliado en Italia, pues fué Prelado del Monafterio

de Bobio , en el Eftado de Milán , por ningún capitulo

obligado á faber mucho de las cofas de Francia , que

havian paffado un Siglo antes, fe fondaffe folo fobre noticias

inciertas , y rumores populares ! Mayormente,

quando tocó lo de Bctmiquilda , folo por incidencia en

la vida,quc efcribió de S.Colun.bano. Quan fácil es también

, que a efie copúffe, en parte porlo menos, Frede-

...

gar

DISCURSO SEGUNDÓ; iii

gario, y á Frédegario el Monge Almonío, ( ó Aimoino)

que fon los otros dos acufadores de Bruniquilda! Afsi

debemos dar mucho mas credico á los dodos Francefes

, que la abfoelven , y que regiftraron con la mayor

exaéricud codos los monumentos antiguos, pertenecientes

á la Hiftoria de Francia.

60 Si efto no bafta , alegaremos á fo favor dos ceftí-j

gos fuperiores á toda excepción, que como Santos es Increíble

que faltaffen á la verdad , y como contempora».

neos de la acufada Reina fe debe fuponer , que no la ignoraron.

Eftos fon los dos Gregorios, d Magno, y et

Turonenfe. El teftimonio de S. Gregorio el Magno ya

le tenemos alegado en el lugar citado arriba de nueftra

quareo Tomo, para donde remitimos al Ledor.. S. Gregorio

Turonenfe , que la conoció, y trató, hace una hcr->

mofa deferipcion de fus prendas, al referir como el R ey

Sigeberto la pidió por efpofa t Erat enim (dice) puella.

elegans opere, venufta afptñu:,, honefta moribus, atque.

decora, prudens confilio,,


¡i

Yü A'PÓLSGTX BE XLGÜIIÓS PERSOÑAGÉ*S,5.


114 APOLOGÍA, DE ALGUNOSPERSOÑAGE§,5,d.f

que eferiben. canco, mal de. ella, no. notan la implicación

de que. fueffe un continuado, texido de maldades la vida

de una Reina,tan. aplicada á aumentarle á Dios Templos

,, Aras, y Devotos. Digan lo que quifieren fus detractores.

Serán teftigos á fu favor tantos relígiofos

edificios, en cuyas mudas vozes gozara fiempre aquella

folida alabanza , que Salomón prevenía para, la Muger.

fuerte -.Laudent taminportis opera ejus.,

_ • ' : . - . . ' -

REINA FREDEGUNDA^

§.. VIL

r e% TjUE. éfta:Reina contempóranéa7 de? Bruñía

13 quilda, concuñada fuya, y muy parecida á

tila, en la publica nota ,, aunque con, diverfo mérito..

Siendo criadade Andovera.» muger de Chilperico;,, Rey

de Francia, fe concilio.tanto, ta inclinación, de efte. torpe

Principe, que partió»eLlecho.enttfi.foefpofa.,. y ella,

y defpues la elevo de. la.baxeza.de concubina 4.1agran.-,



í if APOLOCÍÍÍ DE A'tG 0í3OS pÉRSONAGES,&eJ

Childeberto", qae la aborreriin mortalmente , por creer-fc

que por dos emlffarios fuyos, y por fu orden havia fido

muerto Sigeberco, marido de B.On.quilda, y padie de

•Childtberco ; y en el eftado , en que fe hallaba el traidor

Sumf fegillo , folo podía efperar remif.Ion de la pena merecida,

caprando la gracia de los dos con la acufacion dc

Frcdegundi. Otros ¡mpucaron la muerte de Chüperico á

la mif.na Bruniquilda. Pero efto cs uno de los muchos

falfos teHimoriios , que levantaron á aquella defgraciada

Reina. Mandaría Bruniquilda poner en tortura al matador

, fi efte huvitffe obrado por fo mandado ? No temeria

que cft*., ó por vengarfe de ella , ó vencido dd dolor

revelaffe el orden que havia reñido?

ji El tercer delito, que la fama fin fundamento atribuyó

á Fredegunda, fué el de adulterio con Landrico

Mayordomo de la Cafa Real, el qual dicen fe defeubrió',

y vino á fer encendido de fu marido Chüperico por uri

accidenee raro. Cuenran el fuccffo de efte modo. Eftando

una vez Fredegunda lavandofe ( ocros dicen peínandofe

al Sol) llegó por atrás Chüperico , y con una vara,

que cenia en la mano, porjigueee la tocó ligeramente

en la cabeza. Fredegunda, yá por penfar que el Rey eftaba

entonces fuera de Palacio , yá por eftár acoftumbrar

da alas llanezas, y juguetes de Landrico, imaginando

que ef'e era quien le havia tocado , fin volver la cara, dixo

: Para qué haces effo Landrico ? El Rey , al oir eflo

fin decir palabra , fe retiró lleno de ira. Volvió Fredegunda

la cara, y advircíendo fo fatal error , quedó atónita

: pero recobrandofe luego, como muger de prompto

con.ejo, y feroz refolucion , dió parte del fuceflb á Landrico

, exhortándole á qne pufieffe en falvo las vidas de

entrambos, quitandofela ¡inmediatamente al Rey: lo que

dicen executó promptamenre Landrico por medio de

períona, ó perfonas de fo confianza.

73 Fácil es también juítifkar fobre efte capitulo á

la Runa Fredegunda 2 yápor "el filencio de San Gregorio

Turonenfe: ya por la poca verifimüitud del cuenroW-íido

: i á cu fin,porq.ae fiendo falfo, como arriba probamos,

DISCURSO SEG"J"SÍDO. ^ í'rjf

Bo§, que fredegunda difpufieffe la muerte de Chüperico;

fe falfifica por confequencia el defcubrimiento del adulterio

, por eftár enlazado uno con otro. Ciertamente^

defeubiertos los amores de Fredegunda, y Landrico , no

havia medio entre dos cofas , ó matar la adulceca al ma».

rido, ó matar el marido á la adultera. Ni uno ni otro

fucedió : no lo primero, por lo que hemos dicho arriba:

tampoco lo fegundo , por fer conftante en las Hiftorias,

que Fredegunda fobrevivió algunos años á Chüperico.

74 He dicho todo lo que podia decir á favor dí

Fredegunda , muger por otra parte de grandes prendas;

de fuperior fagacidad , é incomparable valor, á quien,

Vio la Francia , defpues de la muerte de Chilper¡co,capw

taneando, y animando en el mifmo a


I¡ I

11S APOLOGÍA DB ALGUNOS VEÜO>IX


(fió APÓLÓGÍX DE ALGUNOS PERSOÑÁGES,S.¿$

EMPERATRIZ MARÍA

dc Aragón.

§. VIH-

lé TTS éfta Señora en las Hiftorias únódetóí

C* mas feos exemplares enere las Príncefas,*

que con el vicio de la deshoneftidad mancharon fu puefto

, y fo Nobleza. Cuentafe, que con habico , y nom-;

bre de muger cenia enere las Damas , que la fervian , un

mancebo cómplice de fu torpeza : que haviendolo entendido

Othon III. fo marido, para mayor Ignominia

de la Emperatriz , en prefencia de muchos teftigos , ha-;

ciendole defpojar euteramcnce , deícubrió fu fexo , y

luego le caftigo quemándole vivo: que ni la feveridad

praóticadacon el mancebo, ni la indulgencia que huvo

con María , fueron bailantes á emmendarla; pues ena-;

imorandofe defpues de cierto Conde, de gentil prefen-*.

cia, cerca de Modena, le hizo fu declaración ; mas el

Conde , no menos honefto , que hermofo, rechazó los

repetidos ataques de la inverecunda Emperatriz. Mas fi

imitó á Jofeph en la virtud, fué muy deíT-inc-janza en la

fortuna, ltritada Maria con la repulía , y refoelta á deíahogar

la rabia femenil de verle defprecíada, le acusó

ante cl Emperador de haverla felicitado. El crédulo

Othon , fin mas pefquifa, hizo cortar la cabeza al Con-:

de, el qual, aunque, al verfe condenado á muerto, reveló

á íu muger todo lo que havia paffado, haciéndola

prometer , que defpues» de fu muerte calificaría fu fono-:

cencía, no quifo juftificaríe con el Emperador, acafo

pareriendole que no havia de fer creído , y padeció con

refignacion el fuplicio decrerado. Guardó la viuda la

cabeza de fo marido ; y comando el ciempo , que le pajeció

mas oportuno para fu juftificacion, en ocafion que

el


i

til ApÓLÓCfíXDEXrGU^OsPEfSó»XGE$^¿(fí ,

res, para hacer problemático el affumpco; en cuyo eil ado'

fe debe dar la fentencia, fegun la verifimilicud, ó inverífimilitud

de los foceffos.

8¡ Los referidos tienen, á mi entender, gr ande aire

de fabulofos. Introducicíe un mancebo disfrazado de

muger enere las Damas de una Emperatriz , nada cieñe

de impofsible; pero tanto de temerario, que para creer

que haya havido offadia para ello, fon menefter muy au».

tenticados teftimonios. Protefto, que el único lunar,que

encuentro ca la excelentifsima ( no me concerno con

menor epícheeo) Novela de la Argenis de Barclayo , es

lainverlfimü introducción de Poliarcoen el gynecéo de

Palacio. Dexar a la Emperatriz fin caftigo alguno, defpues

de manífiefto el fecreto del efeondido galán , paffa

los términos de una razonable ficción ; y mas quando

fe fabe que Othon 111. no era de los Principes mas fo.

frldos del Mundo, y que fabia caftigar feveramente men

ñores defacatos, coeno experimentó Roma en el revol-J

tofo Crefcencio, y cn cl Antipapa Juan , de los quales

al primero cortó la cabeza , y al fegundo quitó los ojos.

Pero , fobre todo , la tragedia, y juftificacion del infe-.

liz Conde parecen cofas deconfeja. Si el Conde defeaba,

y efperaba juííificar fu innocencia ; por qué no lo hacía

por si mifmo ? Por qué havia dc fer mas creída que

el la Condefa? O fi efta era inftrumento mas propor-;

donado para la juftificacion del Conde; por qué antes

que á efte fe le quítaffe la vida, no acudió á Orhon ? Que

inconveniente grande fe evitaba, dilatando la juítifica-i

cion para defpues de muerto el Conde, para que él por

effa confideracion fe íicrificaffe ? El oprobrio de la Em-í

peratriz, y el efeandalo del Pueblo fe feguían igualmente,

haciendo antes, ó defpues la juftificacion. Aun

quando huvieffe algún inconveniente tan grave, que pre-:

ponderaffe cn la eftimacion del Conde á fo propria vida

(lo que no es fácil imaginar ) parece impofsible , que

lo aprdíendieffe afsi la Condefa , á quien fupone la mífma

hiftoria amantifsima de fo marido. Aun quando

lo aprehendieffe afsi, la pernúiiriaa el amor, y el dolor

DISCURSO SEGUNDÓ"; "123

for guardar 6h fecreto , con cl qual perdía para fiem-;

pre lo que mas amaba ? Dirafeme , que nada de lo dicho

es impofsible. Yo lo concedo; pero todo ello es tan

extraordinario , que fon menefter buenas crederas para

trabarlo. Suceífos tan diñantes del curfo regular de

las cofas , es imprudencia, y ligereza creerlos, no fiendo

de muy alta calificación las pruebas > las que en nueftro

cafo entéramenre falcan.

8A Concluyo, adviniendo, que el Autor mas antiguo,

que he vifto citado fobre la Hiftoria que impugnamos,

es Gofredo Víterbienfe, el qual floreció cofa

de ciento y quarenta años defpues de la Emperatriz Ma-i

ría de Aragón : tiempo fobtado, para que , naciendo de

principio ignorado la novela , fueffe creciendo poco a

poco, hafta ponerfe en eftado de publica fama, de modo

, que a Gofredo dc Viterbo le parecieffe poder eftamparla

como cradicion inconcufa, que es lo que fucede

muchas veces. Acafo ( por dar algo álaconjecu»ra)

en la confufa memoria de un fuceffa verdadero fe

engendró ocro fabulofo. Es el cafo , que de la Sanca

Emperatriz Kunegunda, con mas fundamento, fe re-}

ficre , que haviendofe fufeicado cierra fofpecha con-í

tra fu honeftidad, delante de fu Efpofo Enrico Segundo,

llamado el Piado fo, cl qual foccedió immediatamen-,

tea Othon IK. probo fu innocencia pifandoilefa unos

hierros encendidos. Acafo, digo, la memoria de efte

foceffo fe fué obfeureciendo en el Vulgo , y al paffo que

obfeureciendo , desfigurando, de modo , que al fin c#n-¡

fundiendo una Emperatriz con otra , y crasladando

afsi la acufacion de dcshonefttdad , como la prueba del

fuego , de un fogeco á ocro, y ayudando á la equivoca-»

cion la immedíacion de riempo, en que florecieron unos^

y otros Peifonages, una Hiftoria verdadera vino

a rransfbrmarfe cn una

fábula-

ENd

% \


f-a'4 APOLOGÍA DÉ ALGUNOS PERSOÑAGÉS.-S-C..'

ENRIQyE DE VILLENA.

§: IX.

V "lUeftro Efpañol Enrique ; Marqués de Vi-

*i • - — i — — - -

llena, pudiera entrar en el Catalogo de

los hombres grandes aculados de Magia , compuefto

por Gabriel Nudeo , con canea , y mas cazón que muchos

de los que eftán comprehendidos en dicho Cacalo.,

go. Difcurro, que el do&o Francés, ó no cuvo noti-»

cia de él, ó creyó, que la fama que corrió de fo Magia, 1

era verdadera. Floreció el Marqués Enrique en riempo

del Rey Don Juan el Segundo de Caftilla, de quien

fué desfavorecido , y recibió bien males tratamientos.

Todos los Autores fientan, que fué doiftlfslmo en las

Ciencias Natutales. De aqui tuvo principióla opinión

de que era Mago , porque en los Siglos , en que reinaba

la barbarie , lo que fe grangeaba en fer fabios, era

la fama de hechiceros. En el Tomo ícgundo , Difcurfo

quinto , $. io. fe ha dicho baftante fobre efte aífumpto.

A la referva de tal qual hombre rarifsimo, todo era

Vulgo en aquellos tiempos en Hefpaña,y aun en las otras

Naciones. La Mathematica era enconces la piedra del

Efeandalo. Sugetos que hoy, pueftos en Londres, París,

ó Roma , apenas ferian eftímados como medianos Mathematicos

, eran tenidos por ínfignes Encantadores.

Qualquiera curiofidad de Mecánica , Reloxeria, Dioptríca

, ó Catoptrica , fin remedio era diablura. Es crei-.

ble , que el Marqués de Villena fopieffe muchas curiofi».

r dades de eftas; porqne , como dice el Chronifta Fernán

Pérez de Guzmán en el cap. *8. de los Claros Varones

de aquel tiempo, era muy copiofiq,y mezclado en diverfas

Ciencias,

8


7'"~

Pt

nt» APOLO GÍI DE XTéóttos PE*«ÓS1GES,8.«

guíente no fe dudaba fe complaceria de que fóbre fu BÍ-bliothecacayefleelrayo

de una violenta cenfura, la qual

por reflexión venia a parar en fo perfona. Supongo, qUe

el Prelado era hombre vircnofo; pero fi de tanta integridad,

que el gufto dd Rey no Icbicieffc fuerza, es lo

que fe puede dudar j mayormente qnasdo fe fabe, que

feguia fiempre la Corte, por raxon de oficio que tenia

en Palacio; lo que Tara vez dexa de Infpicar algo de

contemplaciones áulicas. Lo principal es, que las materias

de que trataban los libros del Marqués, eran muy

forafteras á la inteligencia del Prelado.

i S í^T^ST** eft * «« fo ra mia, por defcáreaí

al[Marquesde Villena, es i niqna contra el revifor de fus

libros,exhibiremosaqui otra harto mas agria de Autor

contemporáneo, y que fe hallaba en pofitura de poder

ftacer feguro juicio de la materia. Efte es el Bachiller

teman Gómez de Ciudad Real, dofto Phyfico del Rey

-Uon Juan el Segundo, que le acompañaba fiempre. Ef.

w. dtgo, en una Carta efcrita al famofo Poeta Juan de

Mena , quecsla 66. de fo Centón Epiftolar , refiere cl

mceffo de la quema délos libros, como fe figue *, ad virtiendo

, que en los claros que ocupo con ocho punticos,omito

el nombre del Prelado Comíffario.

90 „ _ No le baftó á Don Enrique de Villena .___ fu fa-

»»

ber para no morirfe, ni tampoco le baftó fer Tío del

• _V . * a —. a . _'

Rey para no fer llamado por encantador. Ha venido

al Rey el tanto de fu muerte, y la conclufion que vos

J» puedo dar, que affáz Don Enrique era fabio de lo

„ que á los otros cumplía, é nada fupo en lo que le

„ cumplía á él. Das carretas fon cargadas de los libros

„ que dexó,que al Rey le han ttahido , é porque diz que

„ fon Mágicos, é de Artes no cumplideras de leer , el

„ Rey mandó , qne ata poffada de:::: foeffen llevados,

„ é :::: que mas fe cura de andar del Principe , cá de fer

„Rcvífor de Nigromancias , fizo quemar mas de cien II-

„ bros, cá no los vio d mas que el Rey de Marroécos

,, ni mas los entiende ca el Dean de Cidá Rodrigo, cá

„ fon machos los que cn efte tiempo fe fen dalos,'fati

den-j

DISCURSO SEGUNDO. 127

;, ciéndó á otros ¡nfipíenres, é Magos;épeor és cá fc fa-

„ cen beatos^ faciendo a ocros Nigromances. Tan folo

„, efte. dénuefto no havia guftado del hado efte bueno , y

¿, magnifico Señor. Muchos otros libros de. valia quedar

jarona:: :; cá no ferán quemados,ni cornadosJ>i V.m.

i^mc.manda. uiiaepíftolapara moftrar al Rey , para que

„ yo pida, a fu Señoría algunos de lo» libros de Don

«Enrique para vos, facarémos de pecado la anima

,__de: i:.: danimadeDón Enrique havra gloria,.. cá no

„ fea fu heredero aquelcá leha. metido en fam4.de Brur

„Jo, éiNigromance. Nueftro Señbri&c.»

91 El Aucor de efta carca; conodÓi>al Marques de Vi-

Uena,,no esfofpechofó de.pafsion aígpna


I ¥28 APOLOGÍA DE XTGUMOS PERSONÍTGES,&.£..•

ufar de Arces vedadas para adelantar fo fortuna , ni anü

fupo jugar de las policícas, y comunes, con que fe gana

la grada de Palacio.

93 Conforme al dicho del ceftigo cleado, es el de

bcro, en quien concurren las mifmas circunftancias de

dodo, coetáneo, y eftimado del Rey Don Juan. Hablo

del célebre Juan de Mena, el qual en el quarto orden de

Phcbo, introduce un honroíifsímo panegyrico de Enrique

de Villena, caneando de efte modo:

Aquel que tu vés eftdr contemplando

En el movimiento de tantas eftrellas,

La fuerza, ¡a orden, la obra de aquellas i

Que mide los curfios de como, y de quando,

T ovo noticio pbilofophando

Del movedor, y los commovidos,

De huego , de rayos, de fon , de tronidos,

Tfupo las caufas del mundo velando:

Aquel claro padre, aquel dulce fuente,

Aquel que en el Caftalo monte rejuena^

Es Don Enrique, Señor de Villena,

Honra de Hefpaña, y del Siglo prefente,

O Ínclito, Sabio, Autor muy ficíente,

Otra,y aun otra vegada yo lloro,

Porque Caftilla perdió tal tbejoro,

No conofeido delante la gente.

Perdió los tus libros fin fer conofeidos^

T como en exequias te fueron ya luego;

Unos metidos al ávido fuego,

T otros fin orden no bien repartidos, (¡3c.

5>4 Aquí de la razón : Si dos Autores coecaneos al

Marqués, ambos difcretos, y dodos, ambos tan lexos de

apafsionados , que antes bien tenian contra él la preocupación

de Palaciegos, no folo leabfudvendel crimen

¿s Nigromancia , mas le alaban de dqdifsi_np;qué puede

ha-

DISCURSO SEGUNDO. 129

fiavér contra éfto? Solo que un Prelado , por orden del

Rey, quemó fos libros. Pero tfta acción , ó fe confidera

departe del Rey, ü de parte del Prelado. Confiderada

de parte del Rey , ninguna fuerza haze ; yá porque no

miraba con buenos ojos al Marqués ; yá porque codos

convienen en que D. Juan el Segundo era de bien corta

capacidad ; afsi qualquier vulgar , y defpreciable rumor*,

cilio de la Magia del Marqués le haría alta imprefsion.

9$ Confiderada la acción de parte del Prelado, es

masc3páz de fundar alguna razonable duda; pero fiern-j

pre prevalece para difsiparla el didamen de los dos Au-j

tores alegados , los quales, como conocian afsi al Marqués.como

al Prelado , fe hallaban en pofitura de poder

juzgar redámente á quien délos dos debian culpar. No-fotros,

atendidas las circunftancias del Prelado , piado-i

famente podemos creer , que feria un hombre muy inte-.

gro ; ellos pofitivamente fabian fi era muy conremplaci-.

yo , fi muy palaciego , fi en todo , y por codo feguia la

voluntad Real, fi tenia alguna particular querella con el

Marqués, Scc.

96 El Medico del Rey dice dos cofas; la una , qué

hizo quemar los libros fin verlos ; la otra, que no los entendía.

Efto fegundo es bien fácil de creer. A un mero

Theologo, lo mifmo es ponerle un libro Mathematico en

la mano , que el Alcorán eferito en Arábigo á un ruftn

co. No es efto lo peor, fino que á veces , fin entender l\quiera

de qué trata , juzga que lo entiende. En el Siglo,

fen que vivió Enrique de Villena , apenas havria Theo-.

logo, que abriendo un libro donde huvieffe algunas figu-.

ras Geométricas, no las juzgaffe caraderes Mágicos, y fin

mas examen le enttegaffe al fuego. En eftdo, efto ha fucedido

algunas veces. Acuerdóme de haver luio en la

Mothe le Vayer, queá los principios del Siglo pallado un

Francés llamado Ggneft, viendo un manuferito , donde

eftaban explicados los Elementos de Euclides , per las figuras

que cenia, íe imaginó que era de Nigromarcía , y

al momento echó á correr defpavorido, ptr.fardo que

le acometían mil Legiones de Demonios -, y fué tal ti fof-

T?p¡.n. I to.


130 APOLOGÍA DE AIGUNÓSPEB.SÓNÁGBS,&C.

to , qne murió de él. Si en Francia»y en el Siglo paffadá

fucedió efto, qué feria en Hefpaña tres Siglos há? Afsi

juzgo harto verifimil ,que el Prelado, i quien fe cometió,

la Infpeccion de la Bibliotheca de Enrique, iría abriendo,

y hojeando á vulto los libros;y todos aquellos , donde

vleffe figuras Geométricas , fin mas examen, los ¡ria con-,

ídenando al fuego ^como Mágicos.

9J Pero lo de que quemaffe los libros, fin verlos

pías que el Rey de Marroécos, como fe explica el PhyíTco,

Real, no es fácil de creer ; porque pregunto : Porqué

quemó unos, y refecvó otros? Alguna díftíncíon obfer-,

vó entre aquellos, y eftos ; y efta diftincíon no, podia hacerla

fin verlos en alguna manera. Un medio fe puede

difcurrír aqui ; y acafo en efte medio eftá el punco de

la verdad* Puede fer, digo, que folo miraffe los títulos^

fo qual viene á fer ^ ver los. libros, y no verlos. Pero íí

Vio los títulos , fe me replicará ,, en ellos conocería , que

los libros no trataban de Magia, fino, de Mathematica^

Phyfica , Scc Refpondo, que antes los títulos le enga-

Barian , ó.ya por fer equívocos, ó por fer falaces. Será

(pongopor exemplo) equivoco el título de un libro , ft

en él fe expreffa , que el libro trata de Magia, fin determinar

de la permitida, ü de la condenada.. Será cam-,

bien equivoco , fi indica materia,en que puede accidentalmente

intervenir fuperfticion, aunque en efedo no la

haya; v. g. ñ la. inferipcion del libro dixeffe fer un tratado

dt Kibula ,de Phtlofophja oculta, ii de las virtudes,

de los Sellos Planetarios!; en cuyos cafos , y otros femejantes

,íi precedió alguna fofpecha de. Nigromancia contra

el. fugeto» en cuya Bibliotheca fe hallaron cales, libros^

ai moroenco fe interpretan los títulos acia mala parte,

y los libros fon arrojados al fuego, concurriendo también

á ella, precipitada execucion , ya el eícrupulo de

leer , ni; aun una claufola de ellos ,. yá el vano temor de

que á un renglón , que fe lea, fe aparecerá alli un exercito

de Efpiritus infernales: Terror , de que eftán harto preocupados

los ignorantes j y afsi logro credicó en ellos la

fobulade el domeftico de Enrico Corneüo Agripa , de

flden

DISCURSO SEGUNÍÍ6. IJÍ

quien dicen , que haviendo enerado en el gavíneté de fti

Amo , y pueftofe áleer en un libro de Nigromancía , fe le

prefenco al punco un Demonio, y le ahogó.

98 Por fer también los eieulos falaces pudieron en»,

ganar al Revifor. Ha hav.do no pocos Aurores, que ,0

por capricho , ó por algún motivo oculto, han quer ido

disfrazar fos Efcricos con el velo de Maxia, ó Nigroman-.

cia, fiendo todo lo que trataban en ellos muy conce ni.

do dentro de la esfera de lo licito. Sabido es yá lo de

nueftro Abad Trithemio, cuya Steganografia , ó Arte do

3-ifrar cartas eftá Cubierta con el manto de invocación

de Efpiritus diurnos, y nodurnos. En el Theatro Chi».

mico fe hallan diferentes tratados , donde los metales

eftán bautizados con los nombres dc Angeles buenos , y

malos. Tengo noticia de que en la Bibliotheca de la

Sanca Iglefia Primada de Toledo hay un manuferito de

un Philofopho de Cordova , contemporáneo de Aver-i

roes, y Algazel, cuyo tículo es: Necromantia ut ab SpirU

tibus traddita , y el concenido fe ceduce a una Piíilofo-»

phia Ariftocelica , tratada en la forma que la enfeñaban

los Árabes en fus Efcuelas. A efte modo podían eftáf

rotulados algunos de la Bibliotheca de nueftro Don E11-7

rique,que trataffen de cofas bien dlferences de codo lo

que es Magia, y el Prelado fin otro mérito los arrojaría

alas llamas. Pero qué nos canfamos en difcurrír falídas

á tan leve dificultad ? En aquel tiempo bailaba ver un

libro no conocido rotulado con titulo Griego , para per-i

foadirfe un Theologo a que folo podia tratar de Arces

vedadas.

99 Zuricadice, que los libros del Marqués craeaban

de Aftronomia, y Alquimia. Una, y ocra maceria eran

en aquel riempo muy ocafionadas á la prefumpcion de

Magia ria Aftronomia por las figuras , como yá hocamos

arriba ; la Alquimia por fus voces exóticas.

100 Aóadefe, para complemencode efta-Apcl-rgia,la

aucoridad de Don Nicolás Antonio, quien , en íu Bibliotheca

Hlfpana, juftifica tan copiofaruente al Marqués

Enrique de Villena , que fi la Bibliotheca Hifpana eífo-:

17,

vic f'


¡13a . Aí>0;L0e.A DE ALGU.»IOS,PERSONAGE.5,&C_.

vieffe tan vulgarizada como el Theatro Critico ,fu Ajpo?

logia podria cfcuíar la nueftra.

GUILLERMO DE CROI,

Señor de Gevres.

§. X

r ior AS lagrimas , y fangre que hizo derrámai

p, _, á Hefpaña la revolución de las Comunidades

, dexiron á efte Caballero enla memoria de los Efpaáoles,

fin otro caráder, que el de un Eftrangero codic'iofo,

á. quien la fortuna ,,fin mérito alguno , colocó en

el empleo de Ayo del Emperador Carlos Quinto , y que

abusó de la autoridad que le daba efte empleo , para

chupar con hydropica fed el oro de Hefpaña. La quexa de

fo codicia , juntamente con la dt que por influxo fuyo fe

conferian , afsi las Dignidades Eclefiafticas, como las Plazas

Políticas , á Eftrangeros y no dexando a los Naturales

fino las que aquellos querían vender a eftos , dicen irritaron

los ánimos, y difpufieron los Pueblos para elinfelia

levantamiento , que luego fe íi guió.

102 Afsicomo no negaré , que eftas quexas tuvie*ron

algún fundamento-, tampoco afsiento pofitivartiente

áque el motivo fueffe tanto, como fe clamoreó entonces

, y aun fe clamorea ahora. Es confiante, que los Pue-:

blos , en empezando á mirar con malos ojos al Valido,

nunca contienen la murmuración dentro de los términos

de la verdad. No folóexagera hiperbólicamente los vi-;

cios que tiene , mas finge cambien los que no tiene, y

calla las virtudes. La impofsibÜidád de deffahogar la

ira con las manos , hace rebencar por la lengua quanto

.veneno puede concebir la imaginación. Afsi pienfo , que

generalmente hablando , para hacer un concepto prudencial

de los Validos, que incurren el odio publico, fe debe

,por lo menos, rehaxar la mitad ddnial, que fe dice

DISCURSO SEGUNDO; 135

de ellos. No lo hicieron afsi nueftros Hiftorladores en el

affumptode Guilielmo de Croi, antes pulieron por eferito

quanto entonces gritó la irritación del Pueblo : en

quienes noto también nn afedado filencio de -quanto fe

podia decir a favor, ó en difeulpa del acufado.

IOJ Una de las cofas que fc notaron , ó la que mas

líe notó, como injuria grande de la Nación, al Señor

de Gevres, fue haver diligenciado el Arzobifpado de

¡Toledoa fu fobrino Guülelmo de Croi- Efte Guülel-;

mo de Crol fuena en las Relaciones vulgares délas revuelcas

de aquel tiempo folo por fu nombre., y apelli-,

do i quiero decir fin efpecificacion de algún caráder , ó

prerogativa, que le proporcíonaffe en alguna manera

•• can alca dignidad4 de modo, que los que entre las

.quejas de la Nación contra Monfieur de Gevres leen

muy ponderado el agravio que hizo á Hefpaña en elevar,

á la dignidad de Primado á fu fobrino Guülelmo de Cro?,

no conciben en efte fugeto mas que un obfeuro Cien

riguillo Flamenco, a quien vendrian muy anchos mil, u

dos mil ducados de renta fimple; fiendo la verdad , que

efie, que tan a fecas fe nombra Guilielmo de Croi, fo-i

bre venir de una eflirpe nobilifsima, antes de afcendet;

•a la Silla de Toledo, era no menos qne Obifpo de la

gran Iglefia de Cambra!, y Cardenal de la Santa Iglefia

Romana. No mego que feria cazón dar aquella Pre-:

lacia á un natural de eftos Reinos. Pero «o es bien

que a la falta de equidad, ú de jufticia, que cn efto.

huvo, fe añada con un maliciofo filencio la prefompicion

de que fe confirió á un fugeto , fobre foraftero, in».

digno. Y valga la verdad: Metan la mano cn el pecho»

los mifmos que tan gravemente ceníuran la acción , y¡

digan con ingenuidad, fi hallandofe en la pofitura cn qae

eftaba el Señor de Gevres, y con un fobrino Eftrangero

de las circunftancias de Guilielmo, reííftirian la tent&-¡

cion de procurarle aquel aícenfo. Por lo menos me con-,

feffarán, que es menefter para ello una mas que mí d¡an..

¡B-egridad.

1*04 Afsi «¡orno para cargar á Guilielmo de Croi ei


134 APOLOGÍA DE ALGUNOS PERSONAGES.&C.

TÍO , fe calla de GuUlelmo de Croi el fobrino la grande

proporción que tenia para el Atzobifpadó de ToSc-io;'

del mifmo Tío fe.calla muchífsimo bueno, que pudiera

decirfe, expreffando folo lo malo. Qden juzgará, que

efe Monf. de Gevres , que foena en el Vulgo deli.fpaña

, y aun en algunas de nueftras Hiftorias , como un

mequetrefe Flamenco, fin otra qualidad recomendable,

que Iade Ayo del Archiduque Carlos (que foloefteti»tulo

tenia , quando fe fió á fu enfeñanza ) y con la nota

de un ladronzuelo del oro de Hefpaña: quien juzgará

, digo , que efte ,, que folo foena un codiciofo , y

aborrecido vejete, fué uno de los Caballeros mas iluftres,.ydemas

bellas prendas que tuvo Europa en fo

tiempo? Sin embargo es verdad confiante••-, que lo fué,.

Nobitifsimo por nacimienco , como hijo por lá linea paterna

, y heredero, de la üuftrifsima , y anciquifsima cafa

de Croi; y porla macerna, niéco del Conde de San

Poi, Condenable de Francia: eftimable por las quali».

dades perfo.nales, no menos que por fu. nobleza: famofo

guerrero, y excrienre Político* Con lá permiffión

de fu Soberano Phelipe el Hermofo , firvió feñaladamente

álos Reyes de Franda, Carlos VIII. y Luis

XIi..en las guerras de Ñapóles, y Milán..Defpues,

quando el Archiduque Phelipe vino á tomar poffefsion

delaCoronade Hefpaña,-le dexó por, Góvetnador de

los Paifes Baxos:, honor-, que moftró quanto en ía eftimacion

de aquel Principe era. fuperior á todos los demás

Señores Flamencos. Su acertada conduda en efta

ocupación mereció , que muerto Phelipe, fueffe elegido

por Gobernador , y Tator de fu Primogénito Car-;

los , que haviá quedado, enla tierna edad de feis años.

Por el difcipulo fe hace conocer el Maeftro. Fué fin duda

Carlos Quinto , uno de los mas cabales Principes que

tuvo el Imperio Romano , aunque fe. eropiézé á conear

defde Augufto. Mil veces me he laftimado. de ver me-,

nos encarecidas fus prendas por las-Plumas Efpañolas,'

que por las Eftrangeras. Que por las Eftrangeras digo,

.'aunque entren las Francefas, las quales, a la referva

DISCURSO SEGUNDO. 135

de negarle yá la aficiona las letras, yá la franqueza, y

candor que celebran en fu concurrente el Rey Francifco,

le conceden todas las demás parcídas , que conftituyen

un excelente Soberano. Que eftos buenos efedos

fe debieron, porlo menos en gran parte, ala enfeñanza

de Guülelmo de Croi, fobre didarlo la razón , y experiencia

común,lo perfuade amplifsimamente el Hülorlador

Varillas , el qual en el libro que eferibíó , Intitulado:

PraEiica.de la educación de Principes, propone

para ella, como único , y fingularifsimo modelo., la que

Carlos Quincp logró debaxo de la conduda de Gui-

11 t o

lleJmo.

105 Efto foe Guülelmo de Crol por fo nacimiento,

por fus empleos, por fos virtudes. Y fi efto no

baila, leafe a Pedro Martyr de Angleria (advierto que

no es Pedro Martyr el Herege, fino un Autor Milanés,

muy famofo, y muy Catholíco) en una carta que efcribió

(eftá en el libro t7. de fus Epiftolas) a Don Luis

-Hurtado de Mendoza, hijo del Conde de Tendilla , fo

:fechaañode 1513, y fo affumpto dar algunas noticias

de Carlos Quinto , que entonces eftaba aun en fu ado-i

lefeencia. Enere ellas dá la figuiente del Ayo , que le

inftruia: Nutritium ferunt Guillelmum de Croi , Dominum

de Gebres, longo effe rerum experientia pollentem,

qui fit madeftus, temperans , & gravis admodum , aquo

• nullum inquiunt noiabile vitiumprodijffe unquam. Ahí

es nadad elogio : 17» hombre experimentadísimo , modejlo

, templado , de gravifsimas coftumbres , y en quien

jamas je objervó vicio alguno notable. Es verdad , que

para una folemne canonizadon poco mas era menefter:

pero efto feria acafo el concepto particular de efte Autor.

No finóla opinión común s que effo fignifica el ferunt,

y cl inquiunt.

106 Opinión comün dixe; y no de tía Pueblo folo

, no de una Provincia , no de un Reino , fino de coda

la Europa. Abrafe cl gran Diccionario Hiftorico , y

en él fe verá, que en toda la Europa logró nueftro Gui-

Uelnio una grande eftimacion. Y porque no íe pienfe

14 que


i

\$6 AíÓLOGT A OE ÁífilJKÓ^,P*RM5lAG.EÍ,t5c&

¡que efta fué adquirida en los primeros años, y borrada

en los-últimos, efta exprefsíon fe hace al referir el ter-.

mino de fus dias: Aprés Si étre acquis une grande repu.

tation dans toute /' Europe, & avoir rendit des fervkes

tres confiderables ifi. Emptreur Charles Quint,Hmourut

dWormes, &e.

107 Pero cómo es compatible efto con la avaricia,'

que fe le notó en Hefpaña ?• Dos cofas diré fobre el af-_

fumpto. La primera, que acafo la avaricia no foe tan-q

ta como fe dixo; y acafo (aunque parezca mucho decir)

fué ninguna. Slla nota no falio de la esfera del Vulgos

no hallo inconveniente en repudiar enteramente la acufacion

, pot la facilidad con que el Vulgo finge, y creé:

mil males de los que gobieinian, efpecialmente fifon Efe

trangeros. En nueftros dias vimos dos Miniftros altos,'

a. quienes la opinión vulgar corriente notaba de avaros^

y ufurpadores; de los quales fin embargo fe fabe con,

certeza, que no mancharon fus manos, ni aun en levifsi-j

na cantidad. Mentirofo,, y maligno, fon los dos epithe;'

fos que dió al Vulgo el excelente juido de Horacio:

ftvíend'ax dedit, & 1 malignum fpernene Vulgus. Quien,

ha de creer a un acufador,. que tiene tales qualida^

tfes? _ 1 . "

108 Lo fegundo digo; qué étr cafo qué la nota dé

fu avaricia ¿eíTe verdadera, efte cs un vido, que fe debe

condenar benignamente a íu edad. Era Guilielmo^

íexagenario quando vino a Hefpaña; y taro es el viejo;

qué no claudica por efte lado. En fin, fi folo en fus ul-.

timos años, y folo en efte vicio tropezó Guilielmo de.

•Crol, no per efto dexemos de eftimar fus muchas virtudes

, y acetemos, como proferida de fu boca aque-3

Ha juftificacion i envuelta en confefsion , de la Rejas

deCarrhago:

¡Huic uni' forfan potfii fuecumbere culp*i

DISCURSO StQvNDOfi gff

EL GRAN TAMERLAN,

§• IX.

[í&5> A Unque efte Monarca floréelo áñtés qu«

_/\ los dos Señores,- de quienes tratamos

fch los parágrafos antecedentes. faltando _ al orden

Chtonologico , que aquí no es de importancia , le re-:

íer vamos para fenecer con él efte Difcurfo. porque co-;

moaffumpto mas alto, mas curiólo, y de mas ampli-i

tud que los dos-immediatos ,. pide difeurrirfe en él con

mas extenfion, para la qual fe halla embarazado un Ef-.

critor , quando dentro de la mifma materia tiene mas

que hacer: fucediendole lo que al caminante, que ace-i

lera mas, d paffo,... quanto íe halla mas diftante del ter_¡

mino.

no El homBre proprio del Tamerláñ no es eñe;

Sfino Timurbec, Afsi le llamaban los fuyos, y. aísi le nora-i

bran los Efcricores Perfianos. Verdad es , qoe algunos

de los mifmos Orientales le llaman Timur4en\, y afsi

It nombra Monf. Hetbeloc: pero otros creen, que efteulcimo

nombre fe lé dieron por oprobrio los Turcos;

mudando el feminombre Éec , que fignifica Principe^

tn la voz -/«i/e, que fignifica eoxo , ó porque en efe&o

lo era, ó porque los Turcos lo fingieron _ por lo menos

fingieron la caufa de la coxera, como diremos mas

abaxo. Haviendo paffado el nombre Timur.lenk-i Europa,

fe desfiguró en el de Tameridn, ó Tamorlán, y

jde efte han ufado todos los Efcritores Europeos, hafta

de pocos años á efta parte, que por los Orientales fe fupo

el nombre verdadero. Pero como importa poco nom.

brarle de un modo, ú de ocro , ufamos del nombre quQ

por acá eftá recibido.

, iu Fué fin dndaTametlán uno délos mas famo-7

•fes Sonquiftadotes que tuvo el Mundo2 aunque eo.


fjj-í. APOLOGtÁDE ALGÜNÓ'¿PERSONAGES,&C.

tren los Alexandros, y los Cefares. Puede fer que las

circonftancias hicieffen mas recomendables las-vtéforías

de Alexandro , y Cefar ; pero es cierto , que ni uno,

n¡ otro lograron cantas como Tamerlán. No folo ningún

Efcricor le niega una enorme multitud de triunfos,

y conquiftas, mas también le confieffan todas las prendas

neceffarias para lograrlas ; de modo , que el ganar

tantos Paifes, y confervarlos defpues de adquiridos,

no fe debe contemplar un gratuito agaffajo de la fortuna

, fino tributo debido á fo valor, y fu conduíta Militar

, y Politica. Pero las virtudes de Conquiftador fe

mueftran tan manchadas con jas fierezas de Bárbaro,

que, como olvidada en la pintura la imagen de hombre

, folo íe encuentran en ella figuradosdos extremos,

uno de.Heroe, otro de.Bruto. Y porque fe proporcio-

•naffen , yáél origen al proceder , yá las accionesde particular

á las de Principe, le fuponen hijo de urt pobre

Paftor , que dexaudojuego la ocupación de fo pidre , fe

metió á caudillo de ladrones, y engroffando la infame

tropa hafta hacerla exercito , fe pufo en eftado de robar

Coronas, y Cetros.

;iia Como todas efeas noticias prerifamente .vinie-.

ron á Europa de Turqu¡a,Pais donde fe aprefean las que

tocan á la Pecfia, no fe duda de que codo, ó cifi todo

lo que fe halla de falfo , y denigrativo en ia vida de Tamerlán

, fué invención de los Turcos, los quales, fobre

el odio que en general tienen á los Perfas, miran con

particular ojeriza á aquel Principe, por haver fido el

que mas ajó el orgullo Othomano. Para refutar fus impcíturas,

tengo por fiadores los Autores Perfianos, que

cita Monf. de Herbelot en fu Bibliotheca Oriental, y el

Extrado, inferto en las Memorias de Trevoux, de la

Hiftoria del Tamerlán,.traducida de Perfiario en Francés

eftos años pallados por Monf. Petit Lacroi x.

113 Es falfo lo primero, loque fe dice de fo baxa

extracción, y los Autores Orientales, qUe vieron Herbelot

, y Petit Lacroix , le fuponen nobüifsimo , y def«cendience

de Reyes. Cheref Eddiu Ali, que es él Autor

gec-

DrscuRso SEGUNDO; I?P

Peruano, traducido por efte ultimo , contemporáneo,

del mifmo Tametlán , dice, que fu padre era Soberano

de una parte dé la Tranfoxana > Reiao co aprehendido

en la Scyehia, ó Tarcaria Afiatica , y que focediendole

Tarmrlan en aquella Saberanía, fe casó con

una hermana de Huflrin, Rey de la Tranfoxana. Afri es

nianifiefcamence falfo lo que dicen los Turcos; y fe verció

en codála.Europa de la baxeza de Tamerlán. Por

configuiente lo es cambien lo que refieren de la caufa

de fucoxera, efeoes -,, que haviendo en aquel cíempo,

en que fe ocupabaen hurcos menores , entrado en un ef~

cablo á robar ganado , forprendido deldueño de él, dió,

paraefeapar, un gran brinco, con que fe queb.ó una

pierna.ii4:

Paffando del nacimiento a las coftumbres , no

pretendo repreféntar en Tamerlán un Héroe confomado.

Pero igualmente diftan de la verdad los que íe pintan

una furia infernal, un b arbaro defnudo de toda humanidad,

de toda- fee, fin otras acciones, que lasque

dida un orgullo bru.ro, una crueldad ferina, un furor

ciego. Fué Tamerlán extremamente ambiciofo. Efte

foe fo vicio dominante. Pero qué. mas Sancos fueron

que él en efea parce aquellos , que como Héroes fopremos

celebra el unánime confentimienco de los Siglos?

Digamos mas: El vicio de ambiciofo les grangeó el

credico de Héroes..S¡ Alexandro no lo huviera _¡doj ño

lograria masaplaufo en el Mundo, que ocros muchos

Reyes de Macedonia. Cefar, fin ambición , feria ¡"uaj»,

mente un gran Capitán, pero con mucho menos fo-i

nido.

115. Es verdad que húvp una grande diferencia de

eltos dos a Tamerlán. Aquellos nunca fueron inhumanos

con los vencidos; fuelo efte algunas veces. Pero

aquies menefter quitar una equivocación, que es cafi

univerfal en qaantos hablan de efte Principe. Fué,

digo-, inhumano algunas veces, mas no por genio, fino

Por política.-Para el vafto defignio, que tenia de ha-,

wie dueño cktjjda la Afo, o por. mejor decir, detp*.

* '**• - do


140 APOLOGÍA DE AtGUNos PEHSONÁGES,&C.

do el Mundo, comprehendió fer medio convenience al-»

temar los dos extremos de dulzura, y fiereza j aquellai

con los que fe le rendían al prefentar fus Vanderas, efta

con los que fe le obftinaban á experimentar el rigor de

fus armas. Creo que concurría también á efto fegundo

la colera con la polkica. Era apafsionado de la-ira , VH

CÍO, que fiendo diftinciísimo de la craddad, fe equi-.

Voca mucho con ella. Afsi, para faber fi nn fugeto es

cruel, fe ha de mirar como obra a íangre fria. En -el

fervorofo ímpetu dc la colera el mas compafsivo, d

mas blando executa on golpe violento. Muchos decretos

fangrientos de Tamerlán fe firmaban, teniendo , no

la pluma, fino la efpada en la mano. O en d .comba-,

te mifmo, ó poco defpues del combate, quando aun

no havia cefiado en la fangre el ímpetu del .bélico fu»,

ror, formábala venganza fus proyeékos. No el gavi-:

rete, fino la campaña era oficina de eftas feroces dif-j

poficiones. Confta por otra parte, que ni con los volun-:

tariamcnte rendidos, ni con fus proprios vaffallos exe-*cuto

jamás acción alguna, que pudieffe capicularíe dé

cruel. No fué, pues, el Tamerlán qual comunmente Ce;

pinta., -eftoes, unabeftiaferoz, que por inhumanidad»;

pot capricho, como-las Nerones , y los Caligulas , muj

cho menos por barbara complacencia, derramaffe fangrq

Jiumana.

115 Su ambición tampoco tenia elirrac-onal del-:

••enfreno de pifar con defprecio la opinión del Mundo;

Qiieriaíer ufurpador, pero fin incurrir la nota decaí.;

Para efto, como hicieron los mas arrificiofos Tyranos^

•coloreaba el vicio con vifos de virtud. Dedaquc enel

Mundo reinaba una totd corrupción, que eftaban defn

tetradas de él la jufticia, y buena fee, que no fe veiari

fino perfidias, y maldades , yá de unos Principes coni

otros, yá de los Principes con los vaffallos, yá recipro-i

camente entre los vaffallos mifmos. Por tanto , cómo íi

tuvieffe una efpecial mifsion de reformador del linage

humano, deda, que la Divina Providencia le havia

elegido por inftrumento pata «afligar los malos t y po-.

DISCURSO SEGUNDO. , .141

rier tedas las cofas en el eftado debido. No era tan varo

, ni tan necio , que en can extraordinario affump'tó

pr .tenditffír ff r creído folo fobre fo palabra ; anres concillaba

alaen crédito á aquella fanfarronada , yá con las

apariencias de devoto , yá con las realidades de jufticipro.

Eflimaba á los hombres, de letras , y guftaba de fo

converfacion. Medraba fiempre un profundo refpeto

á fu falfo Profeta Mahoma. Trataba con efpecial aten*.

|don á los Doctores de aquella maldita feéta , y confina

guiar reverencia á los que en ella gozaban opinión de

virtud fobrefaüence.

117 Sobre todo era obfervanrifsimo de la jufticia

acia fos vaffallos. Los latrocinios eran caftigados íia

rrmifsion ,y fin diftinclon de perfonas. A losmiímos

Gobernadores de las Provincias hacia ahorcar , fi eran

ladronfs, ó corretian qualquiera otra efpecie de tyrania

con los fubditos , como al mas facinorofo, y mas vil Salteador

de caminos. Afsi en todos fos Dominios arribó

á un grado tan alto la feguridad , y fofsiego publico, que

apenas havia quien pufieffe elpecial cuidado cn guardar

lo que tenia. Tamerlán guardaba lo de todos. Tan ¡n-¡

dtmnes eftaban de latrocinios los Eftados de Tamerlán^

que Cheref Eddin All offa decir , que por ellos podia un

hombre folo andar toda la Afia de Oriente á Ponience,.

llevando fobre ¡a cabeza una fuente de¡piara llena de oro,

fin temor alguno de fer defpojado.

118 Es verdad , que á veces fo feveridad paliábala

raya, como quando a un Soldado hizo romper el pecho,

por haver quitado á una pobre Paifana un poco de leche,

y quefo. Pero femejantes acciones folo pueden calificarfe

de buenas , ó, malas , comptehendidas, y combinadas

todas las circunflancias , pues hay fin duda vatios cafos,

en que efte que parece nimio rigor , es di&ado de la prudencia.

El desbocamiento militar pide muchas veces

fer detenido con freno tan violento. Quando , ó yá eri

las Tropas , ó yá en los Pueblos es frequente la iníolen'-da,

es menefter, para reprimirla, masterror^ que aquél

queinípira la juiíicia ordinarias - L e.'


• I42

APOtÓGIA DEALC.UNOsPl2RSONAGES,5¿ replicó Tamerlán; Muy s»A

has


144 APOLOGÍA DÉ ALGUNOSPERSÓÑAGB^S-^

has echado la cuenta, pues los treinta Afpros y álos Slale

por sí fola efta fervilleta, con que eftoy ceñido. Há Se-*

ñor ( ocurrió prompto el Poeta ) que en atención á la fer-vílleta

he feñalado yo todo effe precio , que lo que es por

la perfona , apenas la valoraria en dos óbolos. Bien lexos

de ofender-fe Tamerlán del gracejo , gufto tanto de él,

que le remuneró á el Poeta con un buen regalo. PregUn-i

to , fi efte rafgo de fo vida dibúxa á un feroz tyrano ; ó

antes bien á un Principe afabilifsimo. Ellas menudencias

domefticas fuelen defeubrir mejor la índole de los

Principes , que las grandes operaciones , ó Políticas , ó

Militates ; porque en eftas cafi fiempre fe mezcla mucho

de ofterttacion , y eftudio; en aquellas obra puramente

la naturaleza.

124 Tampoco le faltaba modeftia, que, aun quando

fueffe precífamente aparente , califica , yá que no fo vir-i

tud , fu difcrecion ; é igualmente que la verdadera definiente

lo que fe dice de fo barbara jactancia. Eftando

una vez en converfacion con un Dodor Mahometano , a

quien havia hecho priíionero, le dixo : Doáfor ,tu me vés

aqui qual yo foy. Yo no foy propiamente mas que un

mifero hombrecillo , ó medio hombre. No obftanre he

conquiftado tantas Provincias , y Ciudades en la Iraca^

en las Indias, y en el Turqueftan: todo efto lo debo á la

gracia del Señor, y no ha íido culpa mia haver derramado

tanta fangre de Mufolmanes. Yo te juro, y protefto

delante de Dios , que jamás emprendí guerra alguna de

propofito deliberado contra vofotros ; antes vofotros

mifmos haveis provocado mis armas, y caufado vueftra

propria ruina.

125 En efta Máxima de reprefentarfe provocado, y

que no movia las Tropas á alguna empreffa por ambición

, fino por necefsidad , fué fiempre configuiente. En

efedo no fué tan injufto ,como ordinariamente fe figura.

Huffein Rey de la Tranfoxana , que fué .el primero,'

á quien defpojó de fos Dominios , no fué invadido , fino

invafor de Tamerlán , añadiendo ala injufticla la circuiifjanciade

ingratitud, porque havia recibido de él fingulaá


DISCURSO SEGUNDO; 145;'

lares beneficios en alg'inas expediciones Militares. Los

demás Principes, de quienes triunfó , eran por la mayor

parte uforpadores, y poffeian mas iniqvtamence lo que

les quitó Tamerlán, que el mifmo Tamerián.; pues aquellos

lo uforparon á fus legitimos dueños , efte á unos ladrones.

Contra Bayaceto también fe movió provocado

; pues efte , antes de padecer la menor hoftilidad de

Tamerlán, exerció algunas, yá fobre fos vaffallos, yá fo»«

bre Principes aliados fuyos. A que fe añade , que varios

Principes defpoffeidos por Bayaceto , y con ellos el Emperador

de Conftantinopla, imploraron el favor de Ta-i

merlán contra el enemigo común: que fobre efto Ta-i

merlán le hizo una embaxada , para reducirle a la razón;

á que Bayaceto refpondió, no folo con repulía, mas

con defprecio.

ia5 Lo mas confidérable es, que, álos Principes,'

que voluntariamente fe le fometieron , porevicar el rigor

de fus armas, dexó en la pacifica poffefsioii de fos

Rilados. Eftaflicidad lograron el de Kure,el de losSar-,

heríanos, el de Mazanderan.el de Schirvan, y otros mu-i

chos: mas-para efto era precifo,no efperar á que las Tren

pas criunfances de Tamerián aviftaüen fus muros.

i»7 La infolencia , que le atribuyen con losPrlnciJ

pes prifioneros , carece de codo fundamento. A Huffein¿

no folo le concedió la vida, mas le permitió, que fe re-tiraffe

á vivir con quietud donde qui fie-Te. La impru-:

dente defeonfianza de efte infeliz le ocafionó la muerte,;

pues efeondiendofe poco defpues fugitivo en una gru-,

ta, un Paifano, encontrándole, le mató. Affegurafe, qat;

Tamerlán lloró al darle efta noticia. Si fueron finceras,

ó afe&adas aquellas lagrymas, ferá un problema, como

el que hay fobre las de Cefar enla muerte de Pompeyo.

Aun quando fueffe fingido aquel llanto , ptueba por lo

menos , que Tamerián procuraba falvar las apariencias

de clemente, y compafsivo , lo qual es incompatible con

lo que corre en las noticias vulgares de fu torpifsima, %

nada difsimulada fiereza.

"8 Reftanos el capitulo mas núdofo de la Hiftoria

Tom.vi¿ ~~ ¡í dg


i íl .

^-*f^i-w

I4


¡"i

148 APOLOGiÁ DE ALGUNOSpERsóÑAGÉSj&d.

Via hecho fobdito fuyo , caftigaffe tantas ufurpaciotiÉs,

tantas iofolencias, como havia cometido, entre ellas la

de hacer degollar en fo prefencla á fangre fría á mas de

feífeientos Caballeros Francefes, que havia hecho prifioneros

de guerra? Qué pena mas proporcionada para la?

Qrgulloía altanería de quien pretendia hacer efeíavo fuyo

á todo el Orbe , que et atarle como uu delinqucnte , y

vil efeíavo , cargándole de cadenas,, aprlfionandole en

una jaula, y humillar, para efearmiento de ocros, fu altivez

, haciendo de fus efpaldas poyo para montar á caballo?

Sobre eftos capítulos deben contarfe como méritos,

de efpecial nota , para fer maltratado por Tamerlán , las

iftjurías.que en particular havia hecho á.efte: invadir fos

vaffallos, y aliado*- : hablar deélignominiofamente, tra-,

tandole de ladrón,, y hombre vil, lo qual dicen havia Ue-i

gado á noticia del injuriado ;en fin , refponder con def-;

precio á una carta tazonable , que le.havia eferito Ta-»iperlán.

Bien confiderado efto , nadie debería eftrañar,

que un vencedor v.que feguia, no las máximas dulces del

Evangelio, fino lasfangriencasdel Alcorán, practícaffe

con cl venLÍdo todo el rigor, que fe ha efparcido. Y

fiendo cierto , que el tratamiento fue tan bueno, como

dixímos, en vez de acuíar fo leveridad, hay lugar para

reprehender como nimia fu clemencia, donde fe debía

dar algo á !a juftida.

1^2 • Para añadir algo de fupererogación á favor de

Tamerlán, advierto, que muchos de los Autores que

d.án por cierto el mal tratamiento hecho á Bayaceco,

confieíTan,, que efte le dió un motivo efpecíilifsímo,

ann deípues que cayó en fus manos. Dicen , que Tamerlán

le preguntó, que hiciera con él, fi la fuerte fe huviera

trocado ? A lo que aquel Principe deíenfrenadamente

, feroz, y deffibrido , refpondió, que fi el huviera ven-p

cido s y hecho prifionero á Tamerlán , le cargaría de ca».

denas, le metería en una j uia de hierro, y fe letviria

de él, como de taburete, .para, monrar á.caballo. Sobre

tan groífera, y barbara refpuefta , decretó al punto

Tamerián fe execuraffe lo mifmo con Bayaceto. Ra­

ro

i DISCURSO SEGUNDO. 149

ro Principé fe hallará tan piadoío , que á una provocación

tan irracional no tomaffe el mifmo genero de CttiC.

facción.

.33 Por lo que mira al torpe ajamiento déla rntu

ger de Bayaceto, aunque fon muchos los Autores qne

le afirman , no pongo duda en que es fabulofo , pues fobre

el filencio de los Autores Orientales, es prueba

fuerte de la fupoficion el de Chalcondylas, que de codos

los que eferibieron las cofas del Tamerián, es el

mas antiguo éntrelos Europeos, y le faltó muy poco pa».

ra fer contemporáneo dc aquel Principe. El filencio, ? di-:

go, de Chalcondylas es argumento , no folo negacivo,fino

en alguna manera poíiciv© de la fupoficion de aque^

lia efpecie, pues fin oculcac la injuria hecha por Ta-»

merlán á la muger de Bayaceco, la dexa en grado mucho

mas tolerable. Lo que dice precifamenre es*, que le

mandó el Tamerián fervírle la copa en la mefa , en pre-,

íencia del mifmo Bayaceco: Juffo eft in confpeclu marU

ti fui vinum infundere. Callaria efte Autor Griego la

gravlfsíma circunftancia de la defnudéz , que acrecienta

mímicamente la injuria, fi Fueffe verdadera ? Es claro

, que no. Afsi tengo por cierto , que la defnudéz fue

invención de álgun Ancor pofterior á Chalcondylas, que

haviendo leído en efte la efpecie de fervir la copa , quifo

dar con aquella circunftancia un alcifsiino realoe á la

•tragedia dc Bayaceto, por hacer mas efpe&ablc la Hit

toria. No apruebo la acción de Tamerlán , aun en el gra«

do en que la pone Chalcondylas: pero esinfinicamente

menos reprehensible, y aun acafo muy difculpable , fi fe

atienden los grandes motivos que la barbarie, altivez,

y fiereza de Bayaceco havian dado al Tamerián, para

que efte fe empeñafle en humillarle.

134 De codo lo que hemos dicho, fe infiere «H

imo debemos caraéterizar á Tamerián. Fué efte un Príncipe

, que tuvo, como todos los demás grandes Con-»

quiftadores, que carecieron de las luzes de la Fé, mn*.

cho de malo, y mucho de bueno: guerrero infigne, Po-i

lírico profundo, obfervante zdador de la jufticiacorí

T'm.Vl. K¿ fu|

^^m


fus fubditos, con los eftraños , jufto unas veceT oerai

injufto ya compafsivo, yá cruel; pero fo genio mí

inclinado a lo primero, que á lo fegundo § X s T

enormes derramamieneos de fangre, que execu ó „

una, uoera ocafion, no provinieL , de\nai do e¿

roz y defapiadada, fino yá de un rapto cie-o de cok

ya de una eftablecida máxima, que á JhfáX uV '

nidad havia diñado á fo ambición fo Política *'

13y Con todo, no pretendo aue la A n__u__:._

he hecho por efte Príncipe, no ^ c ^ X ^

Baílame que lo que he dicho fea lo mas probable Vaun

me bafta que fea folamente probable, paVa exonerarla de

la publica infamia que padece, pu^á n.dTtelt

quitar el honor, fin preceder certeza

del delito.

•7r_it.-#»

• #

.¿MA*

_^_U^

FA-

¡t



lfí FAEOLA DEL BSTA3tECIM"IBNfTO,5cCí

d tiempo, tanto fe vá fortificando la mentira. Al príria

cipio folo le dio acogida la inconfideracjon del Vulgo;.defpues

yá la protegen las reglas de la Critica : porque

fi alguno tiene oíl'adia para reclamar, luego lé echan

acuellas la temeridad de contradecir una opinión tan

común, que ya fallo de la esfera de opinión. Cómo,

dicen, todo un Reino pudo fer engañado en orden á

un hecho, que d furflé falfo , precífamente havia de

confiar á todos.los que. vivían al tiempo en que fe coloca

fo daca , la falfedad? Por quanco la mifma Relación

fopone, que fué cofa de gran eft repico , de largo

negociado, en que intervinieron los primeros Perfona*gcs

de la Nación , ni podía fer otra cofa, coníiderado

ínaffumpto., y fus rircunftancias..

f It

•5.- HpAL es el éftadó én qué fé halla la fábuJofá,

X Hiftoria del eftablecimiento de la Inquifi-j

ífcíón en Portugal ; cuya narración es del tenor fig-neu-»

te. Un mozo llamado Pe deo Saavedra , natural de Córdoba

, no folo de excelente pluma, mas de iníigne aciet».

toen Imitar todo genero de leerás, fe aplicó áufar dfc

eftahibüidad para engrandecer fo fortuna: arre infeliz,

cuyo ufo apenaspuede jamás,, dexar de fer delin-v

quei¡te. Su oífadia era mucha, fos penfámíencos alcos. 1 .

Por lo iqual, no contenco con aquellos coreos, ó medianos

¡ncereffes , que otros adquieren- cewi can infame me-í

dio, afpiró á occos mayores, donde á proporción del

fiuro vá creciendo el riefgo. Afsi, fingiendo Cédulas

Reales , Défpachosdel Confejo,, y Libranzas de losMinlftros

de Hacienda , no folo faco délas Arcas Reales

buenas cantidades de dinero , mas logró ponerfe un Habito

de Santiago , yconfiguió una Encomienda de eres

mil ducados. Suele fer traidora la Fortuna de las primeras

en prc-íías ; porque dando aliento á la temeridad ps3

ja otras mas arriefgadas, al fin abandona en el mayor

DISCURSO TERCERO. 153

peligro álos miflnas que fe metieron en él, fundados en

íu favor. Afsi focedió á nueftro Saavedra. La cafoalidad

de ver un Breve Apoftolko , que trahia un Religiofo

, que venia de Roma , dirigido á Donjuán el Tercero

, Rey de Portugal, Ie^utfo en la fenda del precipicio,

excitándole la idea de emprender un alto affum pto, medlaoee

la habilidad que cenia para imicar los caraéteres,

formula, y eftilo dd Breve. Pufofele, pues, en la

cabeza tomar el cara¿ter de Nuncio Apoftoiico , para

introducir en el Reino de Portugal el Santo Tribunal de

ladnquificion. Debe creerte, que efta intentona no fué

nrotlvada por el zelo de la Religión, fino que refoelco á

todo trance á darfe aquel aire de grandeza , no halló otro

aflumpto mas á propofito para pretexcar la Legacía, ó le

pareció que logrado el fin, como cfperaba , la grande

utilidad que de él rt.Cuitaba á la Religión , y al Reino,

le facilitaría el perdón del delito. Fabricadas, pues , de

íu mano las Letras, y Defpachos neceffarios, y aprovechándote

de los dineros , que havia negociado con las

trampas antecede rs ces•-, para echarte eren competer.ee , fe

entró en Portugal muy puefto de Nuncio. Difpufo tan

bien las cofas, y hizo el papel con tanto arte , que fué

¡recibido , y tratado como tal. Dttró efta farfa feis -mefes

, en los quales logró el fin de enrabiar la Inquíficion.

Mas defeubierca luego la maraña,aunque fubfifcióel efecto

del embufte,- fué prefo el Artífice , y defpues de va-.

XÍas competencias entre el Tribunal Real, y el de la Inquíficion,

prevaleciendo efte, fué por él el reo condenado

á galeras, en las quales eftuvo diez y ocho años , al

cabo de los quales falio de ellas ápíricion del ^oiitifi-r

fe Paulo Quarto , defeofo de conocerlo. Pone la Rda-i

gion la Legacía del falfo Nuncio, y eítablecmuento

de la Inquíficion en el

año 1539.

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! I I

ESca es la HÜtóiria^ del embuftero Saavedra,

y de fo decantada incroduccion del Tribunal

de la Fé en cl Reino de Poreugal. Lo que parece d ió

tancocurfoá efta patraña enere los Efpañoles, fué una

Comedia de Aucor íncícrco {un Ingenio de efta Corte)

ine.culada. El Falfo Nuncio de Portugal, donde , circunftancia

mas, ó menos , eftá verclda la Hiftoria , que

acabamos de referir. No quiero por effo dedr, que el

Aucor de la Comedía lo fué de la Fábula, pues efta ya

anees eftaba eftampada por dos Efcrícores Efpañoles ; el

primero el Do&or Luis de Páramo en fo obra de Origine

, & progreffu Saníla Inquifitionís ; el fegundo Don

Pedro Salazar de Mendoza , en la vida que efcribió del

Cardenal Tavera. Lo que hizo el Aucor de la Comedía,

fué propagar la noticia, de modo, que fe eftendieffe á

todo genero de gentes; porque no hay medio tan eficaz

para vulgarizar una Hiftoria , como planearla en folfa en

una Comedia.

4 Tampoco fe entienda.que los dos Autores dichos;

ó alguno de ellos tramaffen la Fábula. Uno , y otro foe-¡

ron muy feríos , para que pueda atribuírteles effa torpe»»

za. EIDo¿tor Luis de Páramo, que fue quien primero

la dió á luz, efcribió lo que halló en una relación , que

dice le dió el Padre Fr. Miguel de Santa Miria, Religiofo

Gerónimo, copiada de un manuícrico de la Bibliotheca

del Real Monafterio del Eteoríal. Salazar de

JMendoza figuíó á Páramo; conque ni uno , ni o cig

deben íer reconvenidos como fiadores de la

verdad de la Hiftoria.

***

• * * *

«fc

***

***

m ***

*** v.


§. IV-

Uftofo abrazo el empeño de rebatir efta Fábula

, no folo por la razoo general de fer

Error comun , lo que derecharoence la confticuye debajo

de mi jurifdícion , mas también por el particular motivo

de vindicar la Nación Portuguefa de la injuria que fe le

hace en fuponerla tan ruda, que fe dexaffe engañar de un

hombrecillo folo, en negocio can aleo, y en tales circunftancias

, que la mas débil advertencia baftaria para defeubrir

el enredo. Amo, y venero á efta nobiHfsiaaa Nación

por codas aquellas razones que la hacen glorióla en

todoelOtbe. Ei nacimiento me hizo vecino fuyo, yel

conocimiento apafsionado. Eftrañarán lo fegundo les

que faben lo primero, porque entte los confinantes, fujetos

á diftintas Coronas fuele reinar cierta efpecie de emulación

, que los hace mal avenidos, Pero como el Cíelo

me dió un efpiritu dcf.mbarazado de eftas preocupaciones

vulgares, igualmente eftirrío el mérito en qualquiera

parre que le encuencro. Ni el Pais donde el fugero nace,

ni el partido que figue, añaden un grano de pefo en aquella

balanza donde examino lo que vale:

Tros, Tyriufque mihi nullo diferimine agetur,

6 Vodvo á decir, pues , que.venéio la Nación Portuguefa

por muchas relevanccs qualídades , que concillan

mi refpeto. Blafonesfon, que la caracterizan fu gloría

Milicar , continuada hafta hoy defde los mas remotos

Siglos: fo ardiente zelo por la confervacion de la Fe : fo

eminencia en las Letras : fu fecundidad en producir excelentes

Ingenios; enfin , el amor paternal de fos Principes

á los Vaffallos, la inviolable lealtad délos Vallados

á fos Principes. No ignoro que eftá notada fo ano-:

gánela entre las Naciones, como lunar que quita algo

de lufae á aquellas virtudes: peto fi bien fe reflexiona,


I

I


3

156 FÁBULA DEL ESTABLEO IMIBNTO,&C.

fe hallará, que por lo comun ello que te llama en ellos

ja


I*"

-)8' FABVLA OEL 'ESTABlECHHtEVTO.&C.

Pondremos 3qui lo que efte doSto R.ligiofo efcribió

fobre la maceria, tomando la» cofas defde fo primer

_nr f_-a___n * *

origen

i o Refiere laexpulfion délos Judíos de Há'fpañapor

los Reyes Catholicos año 1J4.82. y como el Rey D, Juan

el Segando de Portugil los permitió allí por riempo limirado

, pena, deque nofaliendoalcermlno feñalado,

fueffen hechos etelavos, como de hecho fe vendieron

muchos comorales, por haver faltado al orden. Añade,

que el Rey Don Manuel apode 1497. renovó el mifmo

Ediéto ; pero haviendolo quebrantado algunos Judíos,

por piedad del Rey , no fe llevó a execucion la pena de

efclavltud, fino que falieton muchos, y que ocros, ú de

miedo de las vexacioiies , que les hacían en los navios , y

por amor á Ja fertilidad del País, que habitaban, recibieron

fingidamente el B mei fin o , con lo que fe quedaron,

pactando , que en veinte años no te les havia de inquirir

fobre fu Fé. Pero como efto folo firvió á que per»,

manecieffen en fo error, yeducaffen en él á fos hijos , el

Rey Don Juan el Tercero , que eneró en la Corona , año

de r 5 » 1. yiftos los graves defordenes , que efto ocafiopaba

eo el Reino , pidió ai Papa •ClementeVlI. que cf-.

tablecieffe la lnquificion en Portugal; mas por negociación

de los Judíos dificultó mucho tiempo el Papa concedetla

, halla qae. el afio 15 31. á 15. de Diciembre, defpacho

#ula para fo erección eotoda forma _ que el año

,153.1* lograron los Judíos indulto de todos los delieos

deFé , que h aviancometido ; que muerto Clemente W.U.

gobernando la Silla Apoftolica fu ímmedíaro Succeffor

Paulo III. obtuvieron de él, que te foípendhffe la Inquíficion

el añude 15i?4-y daño figuiente configuieron Indulto

general de todos los delitos de que conoce el Santo-Oficio.

Pero que viendo Don Juan el Tercero, que

coneftos indultos no fe hacia otra cofa que deteriorarfe

el negocio de la Fé,y que en vez de emmendarte.fe multiplicaban

los Judíos , inftó á Paulo 111. trahiendole á la

memoria lo que havia fucedido en tiempo de fu antecefTür,

y loque eafumifaio cíe„inpoíe,cxperin>«i.taba,

fo,

_______

___•

_____________• " W-

DISCURSO TERCERO. fc$£

fobréqüefundaffe la Inquíficion , á cuyo intentóle hizo

prefente , que fo zelo , por la exaltación de la Fé, le havia

hecho permanecer quince años en efta pretenfion : á cuya

itiflai.cia cendefeendiendod Papa , expidió Bula el dia

2 j. de Mayo del año 1536. concediendo la erección del

Santo Tribunal,y nombrando per primer Inquifidor General

á D.Fr.Diego de Silva, Religiofo de San Francifco,

Obifpo tk Ceuta , y Conftffor del mifmo Rey Don Juan

Tercero, dqual tomopoílefsion delOficío-el dia 5. de

Oéfobre de dicho año , defde cuyo tiempo fe mantuvo el

Santo Tribunal cn aqud Bfrino; y el referido D.Fr.Diego

de Silva permaneció en el empleo de Inquifidor General

hafta el día 10.de Julio de 15 jo.en que hizo dexaciondel

empleo , y entró Immedíatamente en él el infante D. Enrique,

por facultad, que havia dado el Papa enla Bula de

erección, para que fuccedieffé quien el Rey nombraffc

§- VIL

1

II Sto es en fuma lo que refiere el P. Fr. Ahtój

nio de Soufa, facado todo de inftrumentos

auténticos: á que fe añade, que efte Religiofo , fobre fer

natural de Lisboa , fue familiar del Infante Dun Enrique,

y muy immediato al tiempo de la primera fundación de

la Inquíficion en aquel Reino : circunftancias , que , aun

fin el fobüdio de los inftrumentos, peifoaden eftariamuy

enterado de la verdad del hecho.

12 A vifta de efto, qué fee debemos dar al manufcricodel

Efcorial ,que nofabemos quando, como, poc

quien fe introduxo alli, ni eftá guarnecido de prueba alguna

de fu legalidad ? Ninguna rpues el eftár depoíitado

en aquella Bibliotheca en nitguna manera- le autoriza,

fablendote , que las mayores , y mas eícogidas Bibllcthecas,

en materia de manuferitos, fon como la red de el

Evangelio , que pefean de todo, bueno , y malo. Ninguna,

digo, pues pugna diametralrr, ente con las fegüras noticias.dri

Padre Saufa , no por un capitulo folo, fino por

dos,


_ ! .

l60 FÁBULA DEL BSTA_.LBCTMIBNT0,&C.

dos, ambos muy capitales. El manutetito pone la erección

de la Inquíficion en el año de 15 f-p. Según la relación

de Soufa ,eílaba yá erigida eres años antes. El ma-:

núfcrito fupone, que havia refiftencia de parce del Rry

de Poreugal; fegun la relación de Soufa..,* can lexos eftaba

efte Príncipe de rendirla , que antes lafolicicaba , y efta

folicicacion havia empezado muchos años anees.

13 Por otra parce , & el Do¿t. Páramo copió , cómo

fe debe foponer, fielmente el manufcrito, hay en él uri

anachronifmo garrafal, que le confticuye merecedor de

fumo defprecio, pues dice , que Saavedra,con cédula fingida

de Phelipe Segundo, configura- la Encomienda de

que hablamos arriba, y la desfrutó por efpacio de-diez y

fiete años, todo efto antes de fingir la fregada : lo qual

abfolutamente repugna, porque la Legacía fe fupone

éfe¿foadael año de.ijjp. y Phelipe Segundo no entro

en la Corona hafta el de iy y 5. en que la cedió Carlos

Quinto. Mas cauro anduvo-en efta parre el Autor de la

Comedia , que el del Manufcrito del Efcorial, y que el

DotStor Paramo ; pues notando la incompatibilidad, que

expreffamos, porteen el Reinado de Carlos f>¿i i nto la

falfificacion, que eftotros feñajan en el de Phelipe Se-,

gundo.

14 No es efto aun lo mas fuerce, y eficaz,quehai eri

•Ja materia, fino que el mifmo Páramo -cafi ¡mmediaca-;

•mente á la relación , que hace del enredo.de Saavedra¿

abiercarnence fe contradice, y desbarara todo lo que acaba

de referir; puesformandolaferiechrouologicade los

InquífidoresGenerales de Portugal, dice , que el primero

foé.D.Fr. Diego de Silva, Obifpo de Ceuta , Confeffor

deD. Joan el Tercero, quien fué ele&o para efee empleo

da 10 de 1.5-je.. y que defde aquel año lo firvió hai».

tael de 1539. que lo renunció , y entró en fo lugar el

Infante Don Enrique , hermano del Rey D. Juan el Tercero,

Arzobifpode Ebota .Cardenal que fué defpues, y

Rey de Portugal: en que le vemos enteramente.de acuerdo

con lo que dice.Fc. Antonio de Soufa, y que por con-»

figulencs no dexa la menor duda en que coda la Relación

au.

•DISCURSo TERCERO. 161

antecedente es una patraña. Nocable inadvertencia de

Efcricor , quando no folo acaba de referir aquel foceffo,

mas añade, que íe tiene por verdadero!

%. vin.

•iy


•:•!! •

i6% FABDLA DBL ESTABLECIMIENTO,&C.

no huvieffe vifto , fino a la voz común; á que añide niii*»

cho pefo el haver vifto al. miímo delinquente en las Ga-,

leras.„Pero toda fo, dificultad fobSite precifaaiente entre

tanto, que fe confidera folScariamente el ceftimonio

del Aucor alegado. Qdero decir, que la autoridad de

Ulefcas feria baftance á perfuadir la efpecie , ano eftár

contra fo depofición , yá la grande Inverifimülcud ( que

arriba hemos manífeftado ) del hecho, yá la poderofifsíma

teftíficacion del Padre Soufa , yá la del .mifmo Ucranio

, que es contra producentem. Pero itodos eítos argumentos

encontrarlo , de caimanera debilícan el que fe

fonda en laaucoridad.de Ulefcas, que le dexan fin fuerza

alguna..

17 Mas cólno Ulefcas pudó padecer un error tan

craffo en orden á un foceffo de fu tiempo ? Para facisfa.

cer á efta pregunta, 110 hé menefter valerme de la Critica,

que de efte Efcritor hizo Leonardo de Argéntela, de

quién no dudó decir, que havia Cido fácil en creer, y li»

gér o en eferibir. Digo , que no he menefler. valerme dé

efta Crítica ; porque el Abtot mas cauto puede caer tal

vez en igual yerro. Varias veces hemos potado de.quan

leves principios fuele nacer un error popular, que cunde

todo un Reino ¿ y como a veces echa cales raizes, que

tarde , ó nunca llega el defengaño. > En efte Reinado tenemos

experiencia de algunos, que corrieron mucho

tiempo; y aunque defpues llegó el defengaño,, íubfiften

Jos imp* effos, que los publicaron, y en la poíteridad hará

fo ceftimonio tanta , ó mayor fuerza, que en nueftro

jciempo el de Ulefcas.

18 Tampoco debe movernos el qué Ulefcas vieffe

al ínifmo Saavedra en las Galeras. Eftaria en en ellas por

otros delicosde falfarió, que verdaderamence havia cometido

; -finque eftohaga confequencia para el principal,

qué le impucabá el rumor popular. Loquepudo

engañar masa lllefcas,y ló que acafo engañó á toda Hefpaña

, és , que el mifmo Saavedra te adfcribia aquel fo.

ceffo. Efto fe colige deque el manuferico del Efcorial

fue»;

DISCURSO TERCERO. I£3

foena fer Aucor de él el mifmo delinquente. Y aunque

efto para muchos le añadirá fuerza, y pefo, eflé mifmo

en mi dictamen lehace defpreciable. Qué ctedico merece

un embuftero de profefsion.! O! que.no fe culparíais!

mifmo, me dirán, fi no fuefle verdadera la culpa.

Replico, que si; y que efto es cofa, que fe vé muchas

veces. Un.delinqiieiice, que fe vé en eftado de no

tener yámas que perder, ni por lo qüetoca á la pena,

ni por loque mira á la infamia, no rehuía adfcribirfe

uno, ú ocro deliro mas, fobre los que verdaderamence ha

comecido, y aun con,eftudio , y deincento fuele hacerlo

, quando el delito es de tal naturaleza, que acredita

masfo ¡udullria, ó fu valor. Efte es el cafo en que fe

hallaba el falfarió Saavedra , quando por fus embnftes

fe vio condenado á galeras. Por tomar el cara&er de

Nuncio Pontificio en Portugal, ter venerado como tal

en aquel Reino, y introducir en él ál abrigo de effe

engaño el Tribunal de la Inquíficion .conocía que no fe

le havia de agravar en Caftilla la pena merecida poc

otros delitos. Refpedo dd Reino , donde no fe havia

cometido la culpa, la grande importancia del fin fu-;

primiala corpeza de los medios. Por otra parte, con

la ficción de onddito de effe genero, oftentaba una ha ¿

büidad fingularífsiraa , una offadía incomparable, que

fon las dos cofas, que mas lífongean la imaginación de

los hombres. Los que con repetidas maldades perdic-í

ron la vergüenza, y lafama, fuelen hacer jai-tanda de

unheroifmo contrahecho,que cotífifte en tener cora-,

2011, y aftncia para emprender, y lograr infultos ardulf-;

fimos, porque fofo por effe camino fe pueden hacer famofos.

Efto te entiende, quando effa vanagloria no hace

de peor condición fu fortuna. TaLera la fituacionde

Saavedra al ver concluida fu caufa.

-19 Lo único, pues., qne puedoadmlcir como verdadero

en efta Hiftoria., es aquello poco que te requiere

para que la mentira -fueffe hija de algo. -Creíble es,que

Saavedra fe fingieffe Legado Pontificio-, y hiciefle d

La P^


164. FÁBULA DEL ESTABLECIMIENTO,8CC.

papcl de tal tu algunas Aldeas, ó Lugares cortos dc Caftilla

, y Portugal, donde fin mucha dificultad pódela has

cer.valerel embufte, y utílizirte mucho en él, yápi¿.

diendo dineros preñados , yá beneficiando dífpenfaciones;

y que defpues, fobre el pie de efta verdad, añadieífc

en fu Relación drcünftandas fabulofas, que engrande

cíeffen la Hiftoria, hafca el gcado de hazaña heroica en la*

linea de la trampas

§. IX.

E

20 S cofa notable, qué cafi al mifmo tiempo

te reprefenccVeo Italia otra ¿Comedia teme-:

jantifsima. Un famofo ladrón , cuyo verdadero nom*

bre ignoro , haviendo conocido que fe parecía mucho

en los lineamentosdel roftro al Cardenal Ludo vico Si-;

moneta, Legado que fué en el Concilio Tridentíno¿

luego que murió efte Purpurado, tomo fo nombre, adors

nófe de los hábitos , é iofignias correfpondíentes á un

Cardenal Legado , echó equípage magnifico, circundóte

de baflance numeco de. domefticos, cuya reprefentacion

hacían los compañeros de fus robos; y conefee

aparato difeutrió por algunos Pueblos, cometiendo iníignes

eftafas con el precexto de dtfpenfacionés, en que

fe efeéndia a mas que lo que pudiera uu verdadero Legado

; pero no duró mucho la faría. Haviendo tenido'

audacia para entrarte en el Bolones, Donato de Gefia,-

,VÍce Legado á la fazon, de Bolonia, le mandó prender,

y ahorcar, ufando en d fuplicio del gracejo de hacerle

llevar pendiente al cuello una bolfa vacia, y debaxo de

ella , paradifcinguirle del verdadero Simoneta , y hacec

tf car nio del embufee de* haver cornado fu nombre aquel

defdichado , un rotulo , que alcecando poco el mifmo,

nombre, deda:Sirte moneta.

21 Ma* hacia nueftros días, y con mas dicha lo


Mil

i66 FÁBULA DEL ESTABLECIMIEÍÍTO, &c.

papel de Embaxador Perfa. en París, verdaderamente

lo era; pero los que con mas reflexión pefáron todas

las circunftancias, fe perfuadiéron á que todo fué fingimiento.

. Y aun algunos llegaron á fofpechar, que la

fábula te tramó dentro de la mifma.Francia , y que fué

invención áulica para divertir con aquella excraordina-.

jria.reprefentaclon de grandeza al Rey, Luis de las

melancólicas aprehenfiones en que le,,

havia puefto fu yá muy; ancia-j

na.edad..

\6-j

§ m «fr «€!*> * •» 4» 4P |

a®.

m$mm§mmmmtmmnm$m 9

HALLAZGO

DE ESPECIES PERDIDAS.

.DISCURSO QUARTO..

;•;$ i»

Ñtré los que créén que el Mnndó, defd§

íu creación hafta ahora, eftá padecien-i

do una fuccéfsiva decadencia, mayor,

y mayoreada dia (error comunifsimo,'

7qne hemos impugnado en el primer

¡Tomo, Difcurfo 12.) hay muchos que encienden efta

pérdida , no folo de los bienes muebles, mas cambien

de los raizes; quiero decir,no folo dc los individuos, mas

también de las efpeeies. Afirman , pues, que no folo den-,

tro de cada efpecie los individuos fon menos robuftos,

aétivos, ó vigorofos, mas que cambien algunas éfpecíes

abfolutamence te extinguieron; y tales, que debemos

lamentar fü falca , y envidiar fu poffefsion á los paffa-:

dos Siglos, por fu vencajofa wíiidad para el tervício

del hombre. Señalan entre eftas en primer lugar la Púrpura

, ó Múrice, aquel preciofo pezécillo, habitador dei

Mar de Tyro; con cuyo íoxo licor fe tenian los mancos

de los Monarcas. Los que fon muy crédulos añaden á efte

animal marino , entre los terreferes, el Unicornio -, enere

los yolacUeS -. el Phenix. De Jo que puede fervir á la

t.4 £°^

«¥


16% HALLAZGO ©E ESPECIES PERDIDAS.

pompa echan meno; entre los minerales el metal llama-,

do Aurichalco,y los vafos.Murrhinos, ó Myrrhin*6s(que

de unp, y otro modo los nombran los Autores) tan

apreciados de los Antiguos Romanos. Pero en lo que

convienen , que padecióla Naturaleza el mayor eftrago,

y para nofotros mas fenfible , fué en las plantas; pues no

folo dicen nos robó la c/rania dc los tiempos el aromatico

Cinnamomo, y el verdadero Balfamo , mas otros

muchos vegetables , recomendados de los Antiguos por

fns excelentífsimas virtudes, las quales hoy no hallan e¡§

planta alguna, Botaniftas, y Médicos.

§• Ií.

* uniera fcfta opinión impugnarte i_ón uña dóg;

1 trina Theologia de Orígenes, San Agüftiil,

"SantoThomas, y-ocros-Padres , y Doélores , losqoa»les,

fondados en algunos lugares de la Eferitura , enfe-i

fean , que lacuftodia de los Angeles, no folo fe éftiénde

á los hombres , pero a todas las criaturas vifibles ; mas

con efta diferencia , que para cada individuo de la efpecia

humana, eftá deputado fo efpecial Ángel de guarda.

En las demás efpeeies, no eftán diftribüidos por individuos,

fino que de cada efpecie cuida un -Ángel folo. Dé

«fte modo eftá repartida enere varios Efpiritus Angélicos

lacuftodia de los Cielos,dé los Aftros, délos Elemenros,

de los Brucos, Plantas, Metales^ Piedras, &c. defeanfan^

ido (que viene a fer ía frate con que te explica el Damaf-j

«no) todo elOrbe fobre fus hombros;

Pronaque ad obfequium pars altera fuftinet Orbem

Auxilio fervat que fuo.

r j Parece qué la cuftodia de los Angeles; réfpéc»=

to de las Efpeeies , folo puede tener por fin la multipli-,

cacion, y confervacion de ellas, y afsi lo fíente el Exfa

tnio Do¿tor_ por confignience,, fi algunas perecieffen

*3?Éf4e£9W i te debe difeurrir, o ^úe no hay tal cuito--

DISCURSO Q«ARTÓ. \6g

dia^ ó que los Angeles deputados para ella te defculdatí

tai vez (lo que no puede fer) en el cumplimiento de fu

minifterio.

4 Efte argumento, no folo prueba , que no pereció

efpecie alguna-enel Univerfo, mas aun,qtie fegun la providencia

eftablecida, no puede perecer. Pero valga loque

valiere efta prueba Theologica, y fin ufar de todos

los derechos que ella me di , reduciré mi pretenfion

únicamente á moftrar, que fin fondamento te affegura lá

extinción total de algunas efpeeies; y aun parte contra ••

fundamento pofitivo, y claro en contrario» -

§, III.

'y- TJMpézémos pot la Purpura, cuya pérdida

r \ es la que con mas feguridad te afirma. Eira;

tegun la deferipcion de los Antiguos Naturaliftas,

era un pezecillo del genero Teftaceo , ó efpecie dé Of-;

tra , que en una parte de la garganta contenia aquel ró-3

xo licor tan apreciado. Vena llama Plinio el receptacu•-•*»

lo de el licor ; pero en realidad no podía fer tal; pues

fifueffe vena, por la ley dé la circulación debiera el íi-.

cor gyrarpor todo el cuerpo; y afsi.no en una parte fo*

la de él, fino en todo fe hallaría. .Mejor , pues , Arillo»-,

teles la llama Membrana-; y dice - , que efta eftá emb~e-.

bida del roxo humor , el qual por exprefsíon fe faca de

ella. No folo en el Mar de Tyro te hallaba , como tie-,

nen muchos aprehendido , fino en otros algunos; aunque

frequentemente fe lee nombrada fola la Purpura de

•Tyro, porque era la mas preciofa. NI tampoco es fo efpede

uniforme ; antes fon muy diverfas unas de otras en

magnitud*, figura4 perfección del jugo, y otros acciq

dences; aun que afsi Plinio , como ArIftoteles,atribuyen

«fia diverfidad , no á diftinclon efpecifica , fino al divér-,

fo fuelo que habitan,y alimento dé que ufan. Donde noto

también, que tanto Plinio , como Ariftoteles, ha-i

& del Múrice, y Purpura ? corno Teftaceqs diftintos;

" 3 coni


Í70 HALLAZpO DE EspECÍES PtRDIDAS.

contra lo que comunmente fe cree; hora efta díftíncíon

tea fubftancial, ó puramente accidental, como parece

mas probable.

6 Efte.pez, pues, que tantos Siglos há fe llora como

perdido , deponen varios, teftigos de vifta , que .aun

hoyexifte. Rondriecio, y,Belonio-, citados por Gefnero,

dicen ,que le vieron , y manejaron, y aunBdonio le

anatomizó. Eftosdos Autores florecieron dos Siglos há.'

De los modernifsímos dan noticia de haver vifto la Purpura

en varios parag.sde la America, como en Nico-.

ya , en las Antillas, SÍC. el Irlandés Thomas jGzge, y

; el Padre L^bac, Dominicano. Lo mifmo te halla affeverado

enel Diccionario de Comercio de Jacobo Savari,

y en el .Univerfal de Trevoux. Finalmence, haviendo

yo confulcado fobre efte punco af curiofifsimo , y eru-.

dícifsimo Caballero .Dan Jofeph Pardo de Figueroa,

que paffeó.buena parce de la America ,con una aplicaclon

grande, ji informarte de codas Jas particularidades

de aquel Continente, me refpondió, que te hallaba la

Purpura en abundancia en Gtiacímala, donde los Naturales

fe firven de ella, abriendo la conclja, y paffando

d hilo , algodón , ó teda por aquelhumor , que encierra

, halla qne le coafomen ; y hecho efto, ;la reítítuyen ií

agua, donde vuelve á adquirir .nuevo humor. Añadió*,

me, que dá aquel jugo un color muy fino , y que el hilo

( quien ijaman Hilo del Caracol, porque generalmente

dan alli efte nombre á todo genero de Teítaceos) es eftid

mado en aquella Provincial

7 Eftos teftimonios nos affeguran, que la Purpü-J

ra exifte, quando no en Tyro , ni acafo en los demásfi-,

tíos, donde la hallaban los Antiguos, si en otrosdífe-j

rentes. Efto no es particular á efte pez. En otros .mu»,

chos te ha vifto falcar de cal, ó tal Puerto, donde era copíofa

fu cotecha, y lograrte en otro diftante „ donde antes

no parecían. >Jo folo en los animales marinos, tam-:

bien en los terreftres hay alguna experiencia de efto. Eri

la Siberia,aqudla dlUtadífsíma Provinda,fojeca al Czar,

que comprehende gran parce de la Tartaria Septentrión

gglj

DISCURSO QuAR-rd. 171

nal, y afpero deftierro de los infelices, qué arroja alli

el enojo del Soberano, huvo nn tiempo muchifsimos

Elefantes, como invenciblemente te colige de la gran

copia de diént.s foy os , que hoy fe encuentran en aquellavafta

Región. Hoy no parece un Elefante en coda la

extenfion. deiaSíberia, aunque los hay en abundancia en

ocras parees de la Afia. -

8 Una objeción eftá íaltai-do á los ojos; y es, quefi

hoy fe hallaffe la Purpura en varias parces de la America,

el comerció havria tráhidb fo ufo á Europa; pues aunque

efte te puede fuplir, y fople con el tinte de la Cochinilla,

que vulgarmente llamamos Grana, es de creer, que el

de la Purpura , fegun la recomiendan los antiguos Efcritores,

era fin comparación mas fino, y afsi fiempre fe-a

ría-apetecido con anfia de tantos Señores, que á todo

Cofte folicitan la pompa de los hábitos..

p; ; A efte argumento te puede rcfponder lo primero; •

concediendo la íequda. Thomas Gage dice , que en Hefpaña

fe hace algún cónfumo del paño teñido de Purpura,

pero poco, por fo mucho cofle.pües fube á vrii.ee efcudos

la vara; y afsi añade , que folo los mayores Señores

de Hefpaña hacen algún gafto de él. Pero efta noticia

para mi es íofpechofa; y creó; que caneo los Gran-*,

des Señores , como los chicos , fe firven de la Grana comun

, ó paño ceñido de la Cochinilla , con fola la diferencia

de que, á proporción del mayor, ó menor poder,

ufan de Grana mas, ó menos coftofa, pues hay dentro

de efte genero gran diferencia de precios. -

10 Mejor; pues, refponderemos lo fegundo, que

ho iguala el cince de la Purpura al de la Codunüla.y por

effócs preferido efte a aquel. En efto convienen comúnmenee

los Autores, que teftifican de la exiftencia de

la Purpura, excepcuando el cicado Thomas Gage. Don

Jofeph Pardo fe contenta con decir, que en nada excede

el cince de la Purpura de Guatimalaal de la Cochinilla,

pero es mas trabajofa fu manifatura; loqualbaf-.

ta", para que nunca venga á Europa, y folo tenga ufo en-;

tre aquellos Naturales, que, hallándola a mano, ahor-

*?


I73 HALL Uzeo DE ESPECIES PERDICAS.

ran el g.ífto de la conducción de ía Grana.-Pero el Padre

Labat habla con mucha defeftimarion del tinte de Purpura

, no porla debilidad del color, ó luftre,fino por fu

poca duración ; pues dice, que con las lavaduras te vá

gallando hafta difsiparfe enceramence ; por lo qual fe inclina

, ó á que la Purpura , que hoy hay, es diftinta de la

antigua de Tyro , ó que los Antiguos tenían alguna particular

manipulación para fixar el tinte, cuyo fecreto fe

ha perdido.

n Fácil es componer efta dífeordía de opínlonés;

en atención á que en los Antiguos Naturaliftas leemos,

que las Purpuras de diftintos Mares eran muy defiguales

en la fineza del tinte. Sucederá, pues, y es precifo, que

fuceda hoy lo mifmo: conque havrá en una parte Purpuras

, que den cince can fino , como el de la Cochinilla: en

pera, que le den algo inferior: en otra muy inferior.

.Configuientemence cada Autor habla diferentemente,

porque cada uno vio diferentes Purpuras , uno en una

parte, otro en otra. También la diferente manipulación,

que havrá en diferentes parages, aun fiendo igualen

bondad el tinte , puede inducir una gran defigualdad en

el color de la tela; do que no advertido por los que no-

.taron effa defigualdad, pudo ocafionar en ellos el error,

de atribuirla á IaNaturaleza, fiendo coda del Arce.

.12 De la grande efrimarion, que»enere los Anciguos

•tenia el cince de la Purpura, no te infiereque foeffe mas,'

ni aun tan preriofo como el de la Cochinilla. Era aquel

el único, que tenian, porque la Cochinilla no eftaba defw

.-cubierta entonces; afsi, á falta de otro mejor, -ni aun

igual, es precifo que apreciaffen mucho aquel.

13 Concluyo,conque las feñas que dá Thomas Ga-:

.ge de la Purpura Americana, coinciden perfedamente

con la deferípeíon, que de cite pez hace Plinio: como fon,

jjue tiene el defeado licor en una blanca vena de la ga^

ganta; que vive fiete años; que fe fepulta en otz,

todela Canícula, y efeáeteondida

haíca la Primavera íi-

^«.«•-.tSa . -t-

DISCURSO Q¿k\\j3.

í IV»

.173

1*4 T A opinión de que hoy carecemos del ver- 1

dad-tro Ba.f-.mo, creo que no tiene otro'

fondamento, que haver afirmado Plinio, qne el árbol,que

le dedil.., es can privativauíente propriodela Judéa,que

no puede producirle otra alguna cierra: Uni terra Judaa

conceffum, dice lib. 12. cap. 35. y Faftidit Batfta*

mum alibtnafci, lib,16. cap. 32, Como , pues, hoyno

fe halle el Bálfamo en Judéa, te ha inferido, que efta

efpecie te perdió para codo el Mundo. Pero en efta parte

erró Plinio; porque Diofcorides dice, qué no folo

fe procreaba íl Bálfamo en Judéa,mas también en Egypco;

y efte Ancor, como nacural de la Glicía, mucho mas

vecina a Egypto que Roma, donde efcribió Plinio , eftaba

mas proporcionado para tener noticia délas Plantas

de Egypto; afsi metece mas fee que Plinio en eftá

materia.

rj Lo mejor es, que ni los mifmos Hebreos atrí»huían

áfu Patria el honor de fer producción fuya elBal-i

famo;pues era Tradición entre ellos, que la Reina Sa-»

bá, quando vino á viíitará Salomón, havia trahído aquella

Planea á Judéa. Afsi lo refiere Jofeph o: Ajunt etiam

quod Balfami plantam , cujus hodie quoque fer ax eft no-i_

Jira Regio,illius Regina munifteentia ferri acceptam oporteat.

(Anriquic. Judaíc. lib.8. cap,2.) Según efto, venía a

ter el Bálfamo dc Judéa originario de la África ; y fi la

Reina Sabá dominaba en Egypco, como eferibe el mifmo

Jofepho, coincide oporennamencé efta nocida con

la que dá Dioteorides de que también en Egypco te pro*

du:e el Balfomo.

16 Con todo, hoy nó te halla el Balfamo trtEgyffc

to, ó'&lo te halla, como quieren algunos, cn un jardín^

que tiene el Gran Señor á qúatíó millasi del Cairo, fis

tio venerado por los Chriftianos Orientales; entre quie-,

nes hay U Tradición de -que fué confagrado por la aísifo

tea-i

*%


774 HALLADO o-DE Esr-ECKs PERDIDAS.

tencia de María Señora Nueftra , y de fo Divino Infante

, quando eftuvieron en Egypro, y que en una fuente

, ó pilón de agua, que hay en él, folla la Reina de los

Angeles lavar los pañales del Niña Dios, y Hombre; reinando

en muchos la creencia, de que en acendón a can

refpecable circunftancia , favorece, el .Cielo á aquel fi tío

con la procreación del Bálfamo. Otros dicen , que de

la Arabia/fué conducida efta planta á aqud, fitio., y aun

parecefer, que es menefter continuar la *tranfplaníacíon.

17 .Lo que no tiene.,duda es, que en la Arabia crece

efta planta con abundancia en las cercanías de Meca,y

de Medina, tanto en las tierras cultivadas, como en

las incultas, con grande utilidad de los Naturales , ¡los

quales venden fo preciofo jugo á los peregrinos de Me-i

ca , y por efte medio fe efparce á vatios Paifes. Qje ef-.

te Bálfamo es de la mifma efpecie del que un tiem-»

po te criaba en Judéa, confta déla conformidad de la

planta con las teñís, que de aquel dexaron Plinio, y

DIofcorides. Es verdad que fus efeoos Medicínales no

correfponden ordinariamente á la alta recomendación,

quede ellos hacen los Autores. Podria efto .atribuirte

áqueen lugar del verdadero, y legitimo Opobalfamo

(afsí te llama el jugo de efta planta) el qual mana de ella

por ¡ncífion ,quefehaceeneIcronco, y espoqoífsimo

lo quede ejfte modote refoda .--venden los Naeurales co-j

munmente el zumo.-qae yá dela^grana,, yá de las hojas;

delleño mifmo facan al fuego; y aun efte le mezclan

con la Terebintina de Chypre ,*y otras drogas. Pero eftas

trampas, y otras muchas, yáen tiempo dcDíofcorides

fe hacían, como dexó eferito él mifmo, Afsi es creíble

, qne los Antiguos ponderaban fo Bálfamo raas.de lo

jufto, lo qae hacían-también refpeétode otros medica»-,

meneos, como veremos abaxo.

18 De modo, que en el hecho de Bálfamo ,'bien ley

sos de que tengamos que erabidiar á los Antiguos, ellos

tienen mucho que embidíarnos á nofotros ; pues fobre

gozar d Bálfamo de judéa., que era el único , -que ellos

DISCURSO QUARTO; 175

co-nocian ,folo con la diferencia de nacer en diftinto fuelo

, la America nos minifira otros acafo nada inferiores

áaquel. Tales fon el del Pérü , el de To!u , y el de Copaiba

, que todos tres vienen de dífeintas Reglones del

Nuevo Mundo, y todos fe facan por ¡ncífion de tres dif:

tintas efpeeies desarboles.

§- V»

r J¡P* T Odos, ó cafii'todóV los que niegan qué fe

haya perdido la-efpecie del Cinnámomo,

convienen en que eíta planta no es otra que la qué nofo-,

tros llamamos Árbol de la Canela. En efe¿to,layó-» Latina

con que fignlficamós efee árbol ; - ó fo corteza ¿ no es

ptea que Cinnamomun.

20 Yo eftóy perfuádido á lo mifmo, por algunas

fuertes congeturas , quemehan ocurrido á favor de efta

opinión. La primera es, que las mifmas virtudes, que

Diofcorides atribuye al Cinnámomo , como fon, mover

d menftruo, y la orina , facilitar "el parto'_ clarificar la

vifta, aprovechar á los hydropicos, reconocen los Mo-¡

demos en la Canéla. La feguñdá", que lo qne mas fe efti-;

maba , ó te eftimaba únicamente en el Cinnámomo de

los Anciguos , era la corteza. Confía efto de Plinio : VU,

Ufsimum quod radicibus proximum , quoniam ibi mini-

WiUm corticis, inquo fumma gratia, Qua de caufa praferuntur

cacumina, ubi plurimus cortex. Eira teña es especifica

del Árbol de la Canela, eh cuya corceza eftá fu

mayor, ó cafi codo fo precio. La tercera es , que fegun

el mifmo Plinio, el proprio terreno que produce el Cinnámomo,

produce también la Cafsia lignea : Frutex &

Cafsio eft \ juxtaqueCinnamomi campos nafcitur. Seña,

que afsímifmo conviene á la Canda ; pues la Isla de Zeilán,

que produce la Canela, nos dá cambien la Cafsia lig-

^ea-^ ¿a quarta , que fegun Galeno, en el libro, 1. de los

A ntl dotos,citado pot el Dodor Laguna , ¡a mas exeden-

* ce áfsia lígnea es muy parecida al Cinnámomo, y imita


77^ HALLAZGO DE EÓPEC.ES PURDIDAS.

tü fu vlrrud, de modo, que esfuplemenco deél v fllel¿

venderfe en fo lugar. Efto es puntualmente lo m'/hov fo

experimenta , refpe&o de la Canela , á quien fopl¡admi.

t^iicradaen mayor ca.titid-id la cocees a deja Caíslajii*.;

nea > y aun afteguran los que entienden de drogas aué

apenaste nos vende jamás la Qmela fia mezcla de al

napordon de Cáfila. °

a r No dffsimularé dos objeciones, que te me pue^

den hacer. La primera es, que Plinio dice , que el CiV

namomo noexcediade dos codos de elevación ; y el WJ

bol de la Canela , aunque no muy crecido , excede canfi"

durablemente efta efcaeura. En el Diccionario UníTerfal

de Trevoux fe lee, que el año de r55o.,te.cranfplantó un

atboldeefcosde las Indias ©cadenéales áHamburtio

(dqual creció ala altura de quince, ü diez y feU p]e¿

Ke pondo lo primero, que el Incremento-de las planeas

de la mifma efpecie esdefigualífslmo en dífcíncas Re*i0-'

«es. La Berza en Galicia crece átriplícada, y quadruriiJ

cada altura que en Caftilla; y al contrario d Olivo ea

VaUga.no «ene, la fexta parte de cuerpo que.en Navar-,

.ra a cuya proporción también el fruto es mucho me-nor.

pj.mo , pues, habla ddCInnamomo, que venia de

fcchiopia, que no.fe, conocía ocro enconces, y acafo el

de aque la Reglón feria mncho menor que .el deZeilán..

fluees.el que cenemos ahora.

_>n? - R ^ udo . lo f e Su»do., que -Plinio no habló poí

Villa „o experiencia, sífolo por nocidas ; y las que da-.

DandelCinnamomo losgüe manejaban efte comercio

.no eran mas que fábulas fobre fluías,, á.fin de hacer

tnaspr^ciofodgenero, y venderle mas caro. Alprincf,

p.o decían , ,que fojo te hallaba en los nidos ,de algunas

exquificasaves efpecialmente del Phenix , y efto fobre

lasc,mbres4e inaccefslbles.ocas, con la'c/rcunftíncS

Jgravantigima^e que folo en el fitio donde havia fido

criado el DJOS Baca fe enriquecÍan,los nidos con efte

preciofo aroma. Defyanerida efta fábula , te fobfiicuyá

©era, ordenada al mifmo fin , que erad que te conducía

-S?'tt5 remotas tierras, que los gue tragaban en él,

tm

DmwU QI'ARTOJ Jifá

gon'fumUñ cinco años en la navegación, to qué eircunf-:

tanciaban con otras dos infígncs psersñas; la primera»que

no fe podia coger, fin lograr primero Ucencia de no

se qué Deidad, con el facrificio de cinquenta bueyes,

carneros, y cabras ? la fegunda, que de lo que te cogía, fe

confignaba una parte al Sol, la qual expuefta á fus rayos,

al inflante te encendía , y refolvia en cenizas. Tcdo efto

confpiraba á perfuadir rarifsiroo, y corrifsimo el aroma.

Y como conducía al mifmo intento fuponer muy pequeña

la planta, podia efto ter fábula como lo demás.

z$ La fegunda objeción te toma , de que en tiempo

de Galeno, fegun refiere d DQ&QÍ Laguna, havia tan

poco Cinnámomo, que con gran dificultad lograban nno,

u otro fragmentillo de él los mayores Principes; cuya

raridad no es compacible con la identidad, que afirma-:

mos, del Cinnámomo, y Canda, pues de efta hay dilata-'

dífsimas, y efpefifsimas telvas en la Isla de Zdlán j la

qual Isla, fuponiendo ter la mifma, que antiguamente fe

llamaba Taprobana, no era incógnita, ni incomunicable

álos Europeos; pues no folo havia fido deteubiertapof

la Armada marítima de Alexandro Magno, cuyo Prefec-:

to eraOneficrito, mas én tiempo del Emperador Claudio

vinieron de ella quaero Embaxadores á Roma,

24 Refpondo, concediendo, que Zeiten es la antigua

¡Taprobana, lo que para mi no tiene duda ; también , que

abunda infinito de Canela; yenfin, q^e aquella Isla era

bien conocida de los Europeos en tiempo de Galeno,

Pero de todo efto nada te infiere para el affumpto, Abun»*

da hoy infinito de Canela, Es menefter probar, que tam-:

bien enconces abundábala qual jamás te probará. Antes

confta lo contrario; pues Plinio, que traca baftantemeute

de la fertilidad , y riquezas de laTaprobana,nada apunta

¡que pueda hacer alufion á la Canela. O fe multiplicó,;

pues, en los tiempos pofteriores algún cortifsiin o plan-

Sio, que havia entonces , ó llevándote la planea de

otra parte, procreó felizmente en aquella

Isla.

M % Wi

m


li

[ ¿78 HALLAZGO JDE ESPECIES PERDIDAS'^

S- vi.

a f TUlío Cefar Scaligero, y Geronymó Cardah(i¿

%J dos Autores tan generalmente opueftos en

los dictámenes, que parece te havian convenido en no

convenirte jamás, ó propuefto uno al otro, como Abrahan

á Lot, feguir fiempre rumbo encontrado al que él

i\igieiCe,ft ad finiftram ieris , ego dexteram tenebo-,fi tu

dexteram elegeris, ego ad finiftram pergam. Eflos dos

¡Aurores, digo, apafsionadamence émulos, y eftudlofamente

diteordes, fe conformaron donde menos debia eft

perarfe; efto es,en el didamen de que los vafos Myrrhi-i

nos, famofos en la anciguedad , no eran otra cofa, que

aquella Porcdanajque hoy llamamos de la China, porque

folo te fabrica en aquella Región. Digo, que en efte aífumpto

es donde menos fe podia efperar que te convinieífen

, porque cs tan poco verifimil efta opinión , que

al proponerla el uno, era natural que el otto, bien lexos

de fegiiitle, te holgaíTe de lograr tan bella ocafion de im-_

pugnarle.

a 6 No ignoro, que no pocos Eruditos liguen la opinión

de Scaligero , y Cardano. Todo fu fondamento

confifte en un verfo de Propcrcío, que expreíTamente

fupone, que los vafos en queftion te formaban por vía

de cocimiento al fuego :• Murrheaque in Parthis póculo,

coéla focis. Seña, que viene puntual á la Porcelana de

China, Pero en el Tomo quarto, Difcurfo 12. num. 57.

impugnamos efta opíuion, porque las teñas que dá Plinio

de los vafos Myirhinos, fobre indicar que eran obra

de la naturaleza ( falvo la figura) y no del arte, no fon

adaptables á la Porcelana. A que añadimos ahora. que,;

fegun teftimonio del mifmo Plinio, aquellos vafos eran

gratamente olorofos :. Aliqua & in odore commendatio,

ejft ; y los vafos de Porcelana no tienen olor alguno.

Plinio enla deteripclonde los vafos Myrrhínos habla

por experiencia. Era hombre poderofo, y de calidad,

gue

DISCURSO Q°ARTÓ2 Y79

qué fin ¡Suda los tendría, y verla muchas vécés én fu mefa.

Propercio , en quanto á la formación de ellos , folo

pudo hablar de oídas. Afsi nos parece jufto preferir en

efta parte la autoridad de Plinio á la de Propercio.

27 Algunos creyeron, que aquellos vafos fe hadan

de Myrrha , ü de la goma que te deftila del árbol de efte

nombre, y por efto te llamaban Myrrhínos. Dictamen

totalmenee infobfiftence: yá porque la myreha era muy

conocida de los Romanos, y af ri no havria lugar a la

pecfoafion,que, como teftífica Plínio, havia enere ellos»de

que lamaceciade los vafos Myrrhínos eca cierto licor

condenfado en las entrañas de la tierra; yá porque la

myrrha es toda tranfparente; y dice Plinio , que los va-;

fos que tenian algo de cranfparencia, eran poco eftima-»

dos: ya porque afsi el color , como la confidencia, que

Plinio les atribuye, fon muy ágenos de la myrrha.

28 Con mucha mas verifimilitud difeurren otros;

que aquellos vafos fe hacían de Una efpecie de Ágata. Y,

efta opinión me place por tres motivos, tomados de la

defetipcion, que Plinio hace de ellos. El primero , es la

Variedad de colores, que tenian los vafos Myrrhínos, la

qual variedad fe encuentra en todas, ó en cafi todas las

Ágatas. El fegundo , que en parte de ellos, te obfervaba

alguna tranfparencia, aunque eflos eran los menos apre-i

ciados. Efta teña es muy propria de las Ágatas, las quales

, aunque por la mayor parte opacas, tienen algunas

porciones tranfparentes. El tercero, que la materia de

aquellos vafos ofrecía en fu afpe&o la idea de fer humor

coagulado en las entrañas de la tierra : Humor em putant

fub térro calore denfari. Y aunque efta reprefentacion

es mas propria de los cryftales, y de las piedras rigurofamente

preciofas, y petfe&amente diáfanas, en todo el

refto de mixtos, qne tienen la textura, y confluencia de

piedras, ninguno hay que mas bien oliente el encuentco,

6 mezcla de varios jugos quajados en las entrañas de la

tierra, que la Ágata,

a» Pero haviendo diferentes efpeeies de Ágatas, á

S u -*-*dc ellas podremos atribuir ios vafos Myrrhinos?.

Ma m


ÍSQ HALLAZGO DE ESPECIÉIS PERDÍ DAS.

Nada hallo eferito fobre efte particular , con qué* és precifo

caminar fin guia. Pero pienfo, que puedo congra-;

tularme de una feliz ocurrencia en el aífumpto.

jo Entre las varias efpeeies de Ágata , que enumera

Plinio en el lib.37. cap.io. hay una, que llama Amachates,

y de quien no dá otra feña particular, fino que al

quemarte huele á myrrha: Ant achates cum uritur myr-,

rham redokns.Bzftuba. efta circunftancia fola para creer

que en efta piedra haviamos encontrado yá la materia

de los vafos Myrrhínos. La razón es, porque no de otra

cofa alguna pudieron tomar efea denominación. No de

la goma, llamada myrrha , como probamos arriba. Me-;

nos aun de una hierba llamada Myrrhis, efpec ie de Cicm

ta. Tampoco de una piedra preclofa llamada Myrrbites,de

quien trata Plinio, porque efea tiene un color no mas,

que es el' de la myrrha, por donde te le dió aquel nombre

; no la variedad , que havia en los vafos Myrrhinos;

Eftos fon todos los fubftantivos que hay, á quienes fea

adaptable el adjetivo deMynhino. Luego no pudíendo

formatfe de alguna de las expreíTadas materias los vafos

Myrrhínos; y hallando por otra parte una Piedra, que

fobre la variedad de colores comun alas Ágatas, y propria

de los vafos Myrrhínos, tiene una propriedad , de

donde pudoderivarfeá ellos efta denominación, debemos

creer, que de efta materia fe hacían.

31 Pero á efta prueba, que por si fola és muy buena,te

le añade mucho vigor, atendiendo á la circunftancia

de que los vafos Myrrhínos eran gratos al olfato : AlU

qua & in odore commendatio eft. Es de creer, que aque».

lia efpecíe de Ágata, que puefta al foego exprime el olor

de myrrha , expira efle mifmo olor, aunque mas remlffo,

fin fer atormentada en la llama; porque efto es general

á todos los mixtos, cuyo efpiritu aromáticodifsipad

fuego, que aun fin arrimarte á él derraman algunoseflu-j

vios olorofos. Todas las teñas concurren, pues, paca

creer, que los vafos Myrrhinos fe hacían de aquella Efpecie

de Ágata ; la variedad de colores , la conveniencia en

•glplor grato al fentido s y en finóla-denotación de tnyr-

EÍ-Í-

DISCURSO Qi'ARfóí *r8f

rhiños, quí parece no pudo eomarte finó del olor dé

myrrha.que fe obferva en aquella efpecie de Agaca: C»/»

uritur myrrham redolens.

32 Supnefto que los vafos Myrrhinos fueflén de la

materia que decimos , no hay motivo para penfar, que

efta efpecie fe perdió en quanto a la naruraleza , si folo;

en quanto al ufo que hacia de ella el Arte. Es de creer,que

la haya en las mifmas Regiones , de donde antigua-:

mente te extrahia. Como, antes del tercer triunfo de

Pompeyo, no te havian vifto en el Occidence los vafos

Myrrhinos, fin que por eflo falcaífe en el Orience fo ma«i

teria , tampoco faltaría efta deípues que en Roma falco

fu ufo. El gufto de los hombres, que fiempre fué inconf-:

tante, cefsó en el aprecio de los vafos Myrrhinos ; y de-:

xando de ter de la moda, poco á poco fueron paflfandq

de la deteftiinacion al olvido.

§- VII,

_. Q Ué coficofa fueffe lo qué los Antiguos lla-q

maban Aurichalco,no es de muy fácil ave-

" riguacion. Muchos creen.que era uncom-¡

puefto de Oro,y Cobre,fundados en que la voz AuricbaU

cum es compuefta de la voz Latina Aurum , que fignifica

oro,y de la Griega C'-W-w.que fignifica Co-w^ero efte es

nn error palmario. Nebrixa , y Pafleracío advierren, que

Aur'ubalcum fe dice por abufo, y corrupción.La voz ge-;

nuina es Oricbalcum. Los Griegos conftantemente eferi-:

fcen Orichalcos,y afsi eferíbian aun antes que losRonanos

fupieffen tomar ia pluma en la mano. Los mas antiguos;

Latinos no decían Aurichalcum, fino Oricbalcum. Afsi fe

halla efta voz, y no aquella en Plauto, y en Cicerón.

34 Oricbalcos.es vozadequadamence Griega, compuefta

de dos , oros, que fignifica monee, y cháleos, que

correfponde á la voz Latina as-, y afsi.lo proprio dice en

Griego üricbalcos, que cn Lacin es£s montanum, y efta

£s la verfion legitima dc aquella voz, Pe aqui te puede


*

l

*8i. HALLAZGO 4.E ESPECIES PERDIDAS.

co!eg,r,que e! Aurichilco era una efpecie de Cobré mas

brillante , y preciofo que el comun. Digo una efpecie de

cobre ; porque aunque la voz Caftcllana cobre vkflc orí

gitanamente del *s£s Cyprium, que es una efpecie deterímnada;

por faic. de ocra, explicamos con ella lo que el

Latino fignifica con la voz genérica zs£s.

3 5 El mas común fentir, y que reina en los Diccionanos,

es, que Aurichalco fe llamaba lo que nofotros

decimos Latón , el qual no es otta cofa que cobre mez

dado con una tierra mineral, llamada Calamina. Efta

opinión me place, porque el Aurichalco tf nía en el color

mucha femejanza con el oro , lo que coníta de un paffage

de Cicerón: (Lib. 3. de Ofíic.) Si quis Aurvm vendens

Vrieoalcumfeputet venderé ; y no vemos metal aleuno

que ptieda equivocarte en el color con el oro, fino el Latón.

A que añado una eficacífsíma conjetura. En el tercero

de los Reyes, cap.y. fe ice , qne los vafos del Templo

de Salomón eran de Aurichalco ( al original Hebreo

correfponde,^. terfo)y Jotepho díce.que eran de Cobre

que tema color, ó refplandor de oro: Fecit item

vaja ejus ex sAEra omnta, lebetes,& amulas, tenacula &

barpagones, O* reliqua, auri fulgorem referentia. Señas

tan efpecificas del Latón , que no permiten aplicarte á

otra cote. 3

n- 36 J.pP° ndráfeme 1° primero, que d Aurichalco era

efti madifsimo enere los Antiguos, lo qne no puede veri

-ncarte del Lacón, mecal de baxo precio. Refpondo, quZ

el precio, y eftimacion de las cofas fuben, y baxanL

mn la vanedad de tiempos, Paiíes , y oteas drcunfianlcias.

Si enere los Antiguos haviamuy poco Latón, feria

muy eflimado el Latón : COmo por efta razón dixirnos en

otra parce, que los habicadores de Ja Isla Formóla le efii.

pende de eftar defcubierras pocas, ó muchas, grandes, ó •

pequenas,proximas, u diftances las mineras de Calamina;

Acafo efte mineral no te hallaba enconces, fino en alcuna

Región remoca, y de aqui venia la preciofidad del Latón

Hoy fe halla gq muchas partes, y elfo le ha envilecido

DISCURSO CUARTO. 183

37 Opó'ndráfcme lo fcgm.do , que Plinio cuenta el

Aurichalco , no entre los mecates facticios , ó que refultan

de mezcla , fino encee los nacivos , ó limpies. Refpondo

lo primero, que en efea parce pudo Plinio padecer

engaño, y es natural le padeciefie , íi cl Aurichalco

eta genero muy eferangero, fiendo cofa comun en los que

venden drogas compueícas, ó artificiales, cuya fabrica te

ignora, fingirlas naturales, y fimples, para aumentar el

precio. De efto cenemos un exemplo recience en el fal

Ammoniaco, que viene de Levante , el qual fe juzgaba

acá nativo, hafta que por una Catea del Padre Sicard,;

Mifsionero Jefuita en Egypco, eteeica al Conde de To-i

lofa, cuyo extracto te halla en las Memorias de Trevoux

del año .717. y ocra de Monf. Lemerc , Confuí del Cairo

, ala Academia Real de las Ciencias , íe fupo fer arti-7

ficial. ,

38 Refpondo lo fegundo, que acafo entre los Anei-:

gúos havia Lacón nacural, ó que falia tal de lamina,

trabajado pot la naruraleza , en fitio donde concurrieíTen

los dos materiales, Cobre, y Calamina. Hice verifimil efto

la denominación de


184 HALLAZGO DE ESPECIES PERDIDAS.yormentc

quando fe fabe, que enla corripoficion de el

Bronce entra el Latón?

40 Ñoco aqui, que algunos Expofirores de Ezé-

Jquiel,donde te halla repetida tres Vf ces la voz Eleélrum

confunden d Eleétro con el Aurichalco, juzgando, que

las dos voces fignifican una mifma cofa; pero Plinio claramente

los diftingüe. ElEleftro, fegun efle Autor, es

una mezcla de quatro parces de oro con una de plata;

mezcla digo, ó hecha por arce, ó fabricada en la mina,

á quien los Antiguos atribuían la ucilifsíma vircud de

defeubrir los venenos , formándote en los vafos de ef,

ta materia, quando contenían licor envenenado, unos

arcos de varios colores, femejantes á los del Iris, acompañados

de un genero de eftridor: por lo que cantó Se-'

yenoi

Produnt EleBri variantia póculo virus_

§. VIII-

¡41 T A imaginación de que fe han perdido algu-

| „_. ñas Elpecies de hierbas medicinales, viene

a mi parecer de cees principios. El primero , la falca de

aplicación en inquirirlas, ü de dícha en encentrarlas.

El fegundo, la variación de los nombres. El ceeccro,

las virtudes, que, ófabuloía, óhyperbolícamenceles

acribuyen los Antiguos.

42 Si porque, hoy no hallamos en los catálogos de

los Botaniftas modernos una, ü otra planta, de quedan

noticia los Aticíguos, fuefle bueno inferir, que eflas Ef-;

pedes exillieron en ocros Siglos, y no exilien ahora,

también, torciendo el argumento , de que en los Anti-j

guos no fe hallan innumerables Efpeeies, de que dan no-¡

ticia los Modernos, te debería inferir, que ahora exif-*ten

muchifsimas, que no exíftieron en los Siglos anteriores

; y figuiendo efte modo de difeurrir, hallaríamos

que espoquífsimo lo que perdimos, en comparación dp

lo que ganamos; por configuiente, que hoy la Naturale-i

____

DISCURSO QUARTO. \\\\

ii ti más vígóroía , y fecunda , qne en los tiempospaf-:.

fados. El famofo Botanifta Jofeph Pitton de Tournefort

llegó á conocer ocho mil ochocientas y quarenta

y feis Efpeeies de planeas, entre cerreftres, y marítimas.

Ni ala décima parte de efle numero arribó el conocimiento

de Diofcorides. Diremos por effo, que efte

prodígiofo aumento de plantas te debe álos nuevos ef-:

foerzos de la Naturaleza ? No fino á la mayor aplicación

de los Modernos en inquirir loque la Naturalezapro«i

duce. Luego de la mifma calidad, no porque hoy no fe

conozca una , ü otra planea , que los Antiguos conocieron

, fe ha de inferir , que hoy no exilie , fino que eftá.

retirada,ó en Regiones diñantes, ó en fenos poco aeceífibles,

donde no llegó el examen de los Botaniftas modernos.

43 El Árbol del Caffé fe creyó mucho tiempo , can

proprio de la Arabia feliz , que no nacía tn otra parce

alguna del Mundo. El acafo le deícubrió poco há en Región

muy diftance de la Arabia.Los habitadores de la. Ifla

de Borbón, llamada anees Mafcareñas, haviendo aportado

alli un Navio Francés, que venia de la Arabia, y

erahia algunas ramas del Árbol del Cafté, con hojas , y

frutos, viendo la eftimacion que de ellas hacían los Eran-*

cefes, dixeron, que aqoel Árbol también nacía en fus

montañas. En zkéto fe halló que era afsi. Como , p.ies>.

el juicio de que efta plantafolo nacía en la Arabia , folo

porque no fe haviavifioen otra parte, fué precipirado,lo

es también el de que tal , tal , ó tal planta conocida de ios

Antiguosno exiftehoy end Mundo,folo porque ninguno

de los Modernos la encontró. Han regiürado por ventura

los Botaniftas modernos todos los montes ,. valles, y

entenadas del Orbe?

44 Lo mifmo que en d Árbol del Caffe, focedíó cor*

el Gingfeng, planta famofa entre los Chinos, á quien

atribuyen


i8(5 HALIAZGO DE ESPECIES PERD.DAS.

pera dor de la China, y quanta fe coge, fe re fer vá pata

aquel Principe, parte como tributo , parte vendida á pefo

de plata fina, y él la rebende á quadru pilcado precio. Yá

ba riempo que vinieron á Europa noticias delGingteng,

comunicadas por algunos Jefoicas Mif.ioneros de la China

, eftendíendofe con ellas la general perfuafion de que

folo á aquel Jmperio, y folo en lis Selvas ds una porción

de la Tarcaria havia comunicada el Cielo efte beneficiopero

pocos años ha la deícubrió el Padre Jofeph Francifco

Laficau, Mifsionero Jefuita de los Yroquefes, en las

Selvas de la Canadá,Reglón de la America Sepre ncrional.

La reflexión que fobre eftedefcubrlmíenco fe puede hacer"

á nueftro propofiro, es la mif.na que venimos de hacer foj

bre el hallazgo del Árbol Caffe en la Isla de Borbón.

§• IX.

'45 T^L fegundo principio de equivocación éri efd-

camaceria, es la variedad de nombres. Una

tnifma planea fe nombraba un tiempo de un modo, y hoy

de otro. Llegándote á efto, que las defcrípdones délas'

plantas hechas por los Antiguos, no fon por lo común

muy exadas, y que la variación de terreno,ó clima induce

alguna accidental diferencia dentro de la mífma efj

pecie, fué fácil deteonocer en los libros efta, ó la otra

planta, que es muy conocida en los montes , juzgando,

que aquella voz con que la nombraban , fignificaba otra

diverfa, que ahora no fe halla. Eíta advertencia tiene la

recomendación de una autoridad fuperior á la mia. Hacdaeliluftre

Hiftoriador, y Secrecario de la Academia

Real de las Ciencias ( Monf. deFontenelle) al año 1700.

46 No folo la variedad de nombres de una mifma

planta, qne ocáfiona la diferencia de Siglos, y Regiones,

mas también la de un mifmo Siglo, y un¿ mifma Reglón

produce á veces el mifmo error, y aun acafo mas frequen**.

temence que la otra. Claudio Salmafio efcribió un Tratado

de Synonymis Hyles j'atrita, cuyo aflumpto es mof.

_r_. r »

DISCURSO QUARTO. 187

trar, qué muchas plantas eran íignificadas de los Antiguos

( cada una en particular) con diftintos r.on.bres.

Havia tal planta, que tenia un nombre tomado de la Región

donde nacía, otro de fo inventor, otro de fo figura,

otro de fu efedo. Los Modernos, pues , cr.yendo que

aquellos nombres diftintos fignifican diflir tos objetos,

creen no haver hallado fino uno, efto es,la planta figuificada

pot todos, y te laftiman de que no parezcan , ó fe

hayan perdido otras tres efpeeies, que no huvo jamás.

.§• X-

^7 T*^L tercero , y ultimo principio de equívoca-,

_LJ cion, es la atribución de fingularíísimas

Virtudes á algunas plantas. Es verdad que en efto no sé

quienes pecaron mas , fi los Antiguos . íi los Modernos.

La Medicina fiempre fué facultad faif-rrono; fiempre jactó

extremadamente fos fuerzas: mas con efta diferencia.

Los Antiguos, que no ufaban tanto de Compoficiones,

encarecían hy perboUcamente la a&ividad de los Simples;

los Modernos fus artificiofas mixturas, á quienes honran

con oftentoíiísimos epithetos ; de fuerte , que el que, entrando

eu una Botica , lee los rótulos de los vafos, viendo

tantas Medicinas, Áureas, Celeftts, Angélicas, Catbo*

He as , Regias , Imperiales , Divinas, íe cree nfugiado al

templo de la Immortalidad, cuyas aras,y aun cuyos umbrales

refpcta la guadaña de la Muerte. Pero quien pu-j

Ceffe debaxo de muchos de aquellos rótulos el motte de

Bartholomé de Rubeis al Ruiíeñor; Vox, nihil ultra, no

iría muí defeaminado.

48 Como fi no pudkfle , pues, íu propria arrogan-,

cia hacer defeonfiar á los Modernos de las prometías de

los Antiguos, tomaron á la letra los hyperbdes (por no

decir algo mas) con que encarecieron las virtudes dc algunas

hie.bas.De aqui es,que aunque tengan las mifmas

delante de los ojos, como vén que los efedos no corlefponden

, te imaginan, que las de que ellos hablaron,

«an -Pitas difuntas , las quales hoy no te hallan.

chosMu


i88 HALLAZGO DE ESPECIES P__RD.DT¡.;

chos fe han quebrado la cabeza fobre inquirir aBÉ «fa

era el Nepentkes de Homero.Efte Poeta 2n OdTítea d

ce, que Helena ufaba de una hierba de efte nombre lá

qual folo nace eu Egypto, como de un DivinoTeme'dfo

contra la melancolía de los que veía muy aflímdo ?»-,,?

ineficacia era tal, que al momento pool, ¿2£YC

que eftaban padeciendo los mas crueles peterfs rj^

la dificultad coníifte , en que hoy no fe encTn£, J *

Egypro, ni fuera de Egypco, planea alguna de can em?

rnada vucud: nudo por cierro fácil de defacar al nf;

tirón , con decir, que Homeco , ó como Poeca LlT"

como Medico (pues cambien dicen ^no^efe;aun

Chimico infigne) encareció mucho mas allá de'lo

C b

/turo la virtud dei Nepenches.

. J? Cada día vemos caer los medicamentos de aouel

«edito en que al principio los pulieron. El honor dX!

compJ£ftos apenas dura lo que la vida de fofovenVo,

o^7 M ÍTf er ; d °' fia ml > u s ¿ o""3 y rito

Medico te halla de algo efpeciales créditos , qu^on

alguna nueva combinación , ó con la adición delT'„"

«filia , no fe haga inventor de algunas nuevas pilS

nuevo xarabe nuevos polvos, £ Efte predica los m *

logros, que hace coa la nueva rezeta; ayudanle yá fos

apafsionados, ya algunos felices enfermos, y te dkndl

íu crédito en pocos dias por todo un Reino. Mas lUe£?a

que hay algún efpacio para hacer reflexión, fe vá advir

tiendo la inutilidad del nuevo medicamento, y haciéndote

lugar a que otro, no de mayor merico, ocupe ef

honor, que aquel cenia uforpado. P '

50 Lo mifmo focede en los Simples. Qué campanas

da no dieron a los principios codos los que vi nieto, de

h America ! Chanta turba de excelentes cfpecífieos para

vanas enfermedades! Y hoy.á la rcferva de la QninafS

lamos,que apenas firven de cofa:pues aun la H>pecuana,tan

celebrada paralas Dytencerías.te ha experimencado

que en muchas, no folo es ¡nuril, fino gravímenee nod!

va. Poco ha que un Cirujano Francés, que eftuvo en el

0raf¡l, y de allí vino a hacer fu afsiento I Uibga,tt¡xo

¿s

DISCURSO QUARTO; ÍSjj

de la America «na hierba, llamada Simarouha, laqual

proclamó como remedio admirable para la pleurefia,apo-plexia

, y todo genero de fiebres íntcrmitentes.juntarnen-»

te como excelente corredivo del mal olor, y gufto del

Sen. Embió á Paris á un amigo fuyo alguna porción dé

hojas ran defmenuzadas , que no te podia formar alguna

idea dé fu formación , ó figura. Por otra pártela

cantidad embiada , era tan pequeña, que folo pudo llegarpara

hacer experiencia de la ultima virtud que te le atri-;

buía,y fe halló ter verdadera, lo queinducia una preocu-:

pación favorable para las demás, que no podian experimentarte.

Pero por defgracia del Cirujano.que quería en-;

tablarfe un comercio provechofo fobre fn decantada hier-;

ba , haviendo caido algunos fragmeucos de ella en manos

de Monf. Homberg , y Monf.Marchane, hábiles Bocanifcas

, defcubríeron eftos enere las deftrozadas hojas, algu J

nos granitos de fu fuñiente , los quales parecieron fer de

alguna de las efpeeies de Scrophularia, Para mayor defengaño

fembraron aquellos pocos granos, y falio á fo

riempo la que llaman Scrophularia aquatica. En efedo

hallaron, que no folo la planta trahida del Brafil, mas

cambien la Scrophularia aquaticaEutopea cieñe la vircud

de privar enteramente al Sen de fu mal olor, y fabor , fin

comunicarle cero olor, ni fabor defapacible , ni minorar

fu virtud purgativa : lo qual fe hace ,poniendo en un puchero

de barro al fuego un quarciilo de agua ; y quando

efta te catíenea hafta el punco de no poder fuféis la mano,

fe echan en ella dos dracmas de Sen , y otto tanto de

hojas tecas de la Scrophularia ; retírate luego el agua del

fuego , y en enfriandote todo , fe faca el Sen beneficiado

en la forma que hemos dicho. El defcubrimiento de efta

virtud, antes ignorada , pareció imporcanee,porque efea

el Sen repucado por uno de los mejores purgativos, y folo

fo mal gufto hace fo ufo difícil. En orden á las demás

precendidas virtudes, nada fe deícubrió fino la falacia del

que las havia predicado. Pero creíble que fi la Sima,-,

rouba, á la fombra de fo nombre bárbaro , huvkfle.contervado

la repucacion de planta privativa dd Brafil, cen-'

dría


• ^_k.

-I£S HAUAIO© til EíPiS.IS PÉRDt»A"Si

§. XII.

54 T?^ na ^ ment:é s y° no adveraré, ^é ño fe haya

I" 1 perdido alguna de las Efpeeies que Dios

"crió en el Mundo, con aquella confianza con que lo afi?r

guraba Pythagoras en la pluma de Ovidio;

Non peñé in toto quidquam, mihi eredíte, Mundo;

Pero por lo menos efto es lo mas probable; éfpecialmeri-í

te quando por la parte opuefta no te alega argumento;

cuya folucion no tea faeilif.ima: pues aun quando no

podamos moftrar, 6 teñalar con el dedo efta, ó la otra

efpecie conocida de los Anciguos, é ignorada de los Modernos

; qué probará efto ? Han regiftrado por ventura

los Modernos quancohoy exifte en el Mundo, campo por

campo, rifeo por rifeo, telva por ídva ? Monf. de Tournefort,

cn un viage, que hizo á Levante, en que no vifieó

ni aun la tepc¡nu»ü odtava parte de la Afia,defcubrió mil

trecientas y cincuenta y feis Efpeeies de plantas, ignoradas

de los Botaniftas Europeos. Quantas fe le efeonde-,

rían, aun en las mifmas Regiones que vifitó! Siendo pre-i

cifo, que le qúedaíTen por examinar muchos, y grandes

efpacios de terreno, Quantas mas, con imponderable

exceffo, havrá en las demás Regiones del Orbe, que no

ha regiftrado algún Botanifta! Aísi cs precifo confeffa^

que de lo mifmo, que hoy produce Ja Nacuraleza

en el Mundo, es infinito lo que fe

ignora.

#aU-# ^Mí^

-_**#*^

eoH^

| «ífc ^9» *§§* * €§* *€§-* «€S» |

CONSECTARIO

DEL DISCURSO ANTECEDENTE,

SOBRE LA PRODUCCIÓN

DE NUEVAS ESPECIES:

DISCURSO (QUINTO,

§. I'

• UNQUE los que pretenden qué te haff

extinguido algunas Efpeeies de compueftos

naturales , que Dios crió al

principio , miran como confequencia

de fo opinión, el que la Naturaleza

perdió mucho de fu vigor primitivo, y el Mundo de fu

antigua variedad, y hermófura: creo ,que bien reflexio-.

hada la materia, de fu opinión mifma te figue todo lo

contrario ; efto es, que hoy la Naturaleza eftá mas vígorofa,

y el Mundo mas viftofamente adornado. Lo qual

demueftro de efte modo.

2 No fundan la pretendida extinción de algunas

Ripéeles, fino en que no vemos hoy algunas, cuya exíf-;

VL n . c » a en ocro tiempo confta de los Antiguos Efcritores.

•P'go.que fi efta prueba es buena>infiere,que defde aque-¡

_.os tiempos á los nuegros te han producido muchasEf->


Í94 CONSECTARIO DEL DISCURSO, &C¿

pecies, que antes no exiftían, pues hay muchas conocidas

ahora, de las quales no tuvieron conocimiento los

Antiguas;y el numero de eftas es fin comparación mayor

•que las que fe dice fe perdieron, Nocefe en el genero Ve-;

getable el enorme exceflo,que en el Difcurfo paffado notamos

dé las Efpeeies, que conocen los Botaniftas Mb-,

demos, á las que conocieron los Antiguos. No es menor

él que hay cn el Reino Animal.No cuvieron los Anciguos

noticia de la vigefima parte de los Infe&os, que han explorado

los Phyficos Modernos; y cada dia van defciu

priendo mas,y mas. Luego fi de no conocerte hoy algunas

Efpecies.conocidas en otros tiempos, fe infiere , que

en un ciempo exiftieron, y ahora no; de no conocerte en

los ciempos anciguos muchifsimas, que hoy fe conocen,

fe inferirá, que exlften ahora, y no exiftieron enconces»

Por configuience terá hoy la Nacuraleza mas fecunda, y

d. Mundo gozara mucho mayor variedad,

3 E,fte argumento folo tiene fuerza por via de retor-

-5ori, y afsi en nueftra fentencia; y fegun la veedad, folo

prueba la mayor aplicación en examinar la Nacuraleza, y

dar noticia de ella en efte Siglo, que en los paliados > afsi

Como propuefto por la opinión concraria.tampoco prueba

lo que ella pretende , si folo lo que latamente expufi*»*.

mos en el Difcurfo paflado.

§• II»

¡4. T^\^^ co *& s fa embargo mé ocurren, que piie-:

\_J den hacer alguna dificultad en efta materia.

La primera toca al Reino Animal, la fegunda al Vegetable»

Apenas hay en Hefpaña quien no tenga noticia del

cadáver de Águila de dos cabezas, que vino de la America

el año de veinte y tres, y te conferva en el Real Monafterio

del Efcorial. Efte raro paxaro,fino fe gradúa de

monftruo, ó fe difeurre que una de las dos cabezas fué

con arte añadida al cadáver, fe puede tener por una nue-

Y» efpecie $ntre los volátiles, por no haver parecido

: • -" peto

DISCURSO QUINTÓ; # ipj

otro femejante en el Mundo en todo el difcurfo de los

Siglos. , . . - .

5 Muchos Fofpechan la adición artificiofa de nna de

las dos cabezas; y aun yo eftuve inclinado a lo mifmo,

hafta que me defengaño el tenor D. Alexo Antonio Gutiérrez

de Rubalcava, Intendente de Marina del Medi-:

terraneo , y fus Islas, quien me aífeguro haver exam ina-:

do con fus proprias manos, y con toda exáditud todas

las partes del paxaro immediatamente á fu arribo a Hefpaña

, y reconocido, fin la menor ambigüedad, fer na-i

tural la unión de las dos cabezas. Que tampoco es monfí

truo, fino individuo de efpecie perfecta, te colige de \ a

relación del que le hirió, y cogió, el qual dixo le havia

yífto en compañía de otros tres en todo femejantes , los

dos grandes, que difeurrió fer los padres, el otro menor,

y del mifmo tamaño del herido.

6 Si es verdad lo que comunmente te dice, que los

monftruos fon infecundos, te infiere bien, que no eran,

monftruos los quatro paxaros bicípites; pues íu multi-!

tud no dexa duda que havian provenido por generación

¡regular. Mas como la efterilidad dc los monftruos, a lo

que yo entiendo, no confie baftantemente por expenen-.

cía, ni alguna razón phyfica lo perfilada, lugar queda

para decir, que dichos paxaros eran monftruofos.

7 Mas aun en cafo que te crean indlvividuos de ef-;

pecie perfora, no por eílb havia necefsidad de conceder,

que eífa efpecie es nueva en la tierra. El que haya fido.

ignorada de toda la Antiquedad , no prueba que no exif;

tieíTe deíde {el principio del Mundo. No todo foque ha-3

yia en el Mundo vieron los Antiguos; como, ni tampo-»

co los Modernos, aunque mas aplicados, y proporción

nados á regiftrar el Mundo, vén codo lo que hay en éL

Es verdad, que fegun la Relación qae vino de la Ameri-i

ca acompañando á la Águila de dos cabezas, por todas

las afperezas de la Provincia dc Guaxaca, donde te ha-}

lló efte paxaro, y fus compañeros, no te pudo defeubrir

defpues otro alguno, por mas diligencias que te hicie-

Kü» E?to tampoco efto prueba. Acafo tienen fg $*•*»••

ta-i


W^"

\Q6 CONSECTARIO DEL DISCUR.O, S¿d.

tacíon en parages totalmente inaccefsíbíes. Acáfó te

mudaron á otra parce codos los individuos de aquella

efpecíe , por evitar la defgracia, que padeció el compa-.

ñero. Acafo es efpecie de limi.tadifsima fecundidad, y

que por configuiente fobfifte en cortifsimo numero dé

individuos.

8 Pofsible es, que algunos juzguen, que efta Efpecie

no fué incogníca á los Anciguos, difcurriendo, qUe \2in^

íigniade las Águilas Imperiales, donde te unen fobre;

un cuerpo dos cabezas, fué ocaíionada de haver vinoalguna

, ó algunas Águilas con duplicada cabeza. Pero

efta conjecura eftá mal ccxída , por la deflemejanza ma-,

nífie^a que hay entre la Águila Imperial.y la Americana;

Aquella tiene las dos cabezas encontradas, y que miran

á lados opueftos; efta las tiene mirándote una á otra

como confta de la defcripcion , y dibuxo, que me remitió

el citado Don Alexo, Fuera de que, fegun varios

Eruditos, el ufo de aquella, infignia te introduxo, y exer-;

tío prímieivamence , quando eftaban dos Empecadores

fobre el Trono, gobernando de común acuerdo el Imperio

, como fymbolo oporcuno para fignificar eíTa unión.

El ufo de la Águila con una cabeza fola , como infignia

del Imperio, es muy aneiguo. Pradícaronle los primeros

los Perfas; defpues, poco á poco, fe fué comunicando á

los Romanos, los quales al principio variaban, comando

por Blafon en fos Efeandarces, yá Lobos, yá Leopardos

yá Águilas, fegun placía á cada General, hafca que en el

fegundo año del Confutado de Mario fe efcableció el

Águila , como infignia confcance del Imperio , y Armas

Romanas. Supuefco efte ufo, fe vé claro, que, fin que

laNacuraleza prefencaffe álos ojos alguna Águila de dos

cabezas, era nacuralífsímo elegir efee fymbolo para fignificar

la unión de dos Emperadores en el govierno del

Imperio. Muchos Siglos defpues te hizo, no fe fabe COQ

•qué ocafion , la Águila biciplce Blafon general

¿le todos los Emperadores

Romanos,

JM!»

• I.


DISCURSO QUINTO? m

p T-^L fegundo argumento, en prueba de que fd

Ü engendran Efpeeies nuevas , te puede to-;

hiar de un hecho , que te refiere en la Hiftoria de la Academia

Real de las Ciencias al año de 1719- En el mes de

Julio de 1715. te apareció en el jardin de Monf. Mar-;

chañe, Bocanifta de la Academia, una pequeña planta

incogníca á él, y á óteos Botaniftas. Defecóte, y pere-j

ció á los fines de Diciembre : pero al mes de Abril de el

año figoience nacieron quacro planeas femejances á la

primera; y dos de cal modo d¡ferenres,que podían conf.

tituir diverfa efpecíe.aunque no colocarte debaxo de di-i

verfo genero ; hablo fegun el Idioma de los Boca ñiflas,

Defecaronfe eftas feis planeas al fin de Diciembre , co-i

mo ia primera; pero los años figuienres fe fueron mulci-i

piteando foccefsivamenre en el efpacio de fiete , u ocho

pies de terreno. Lo mas notable á nueftro intento cs;

que jamaste les pudo defeubrir fimiente alguna, cuya

circunftancia, junta con la certeza de que nadie havia

hecho alli tal plantío , parece prueba haver fidó Pfjduc-.

clon nueva de aquel terreno, cuya radical fecundidad le

explicarte en virtud de alguna ínfolita concurrencia de

Otras caufas. , . . .. , _,

10 No obftante efto, te debe creer, que dichaá

plantas tienen femilla, y nacen de ella. I_a prueba eftá

clara en fo foccefsiva producción , y multiplicación en el

mifmo efpacio dc terreno; loque verifimilmente note

puede atribuir á otro principio , fino , á que haviendo

caído en cierra la ternilla de la primera, de ellatte pro-;

duxeron las plantas del figuiente año ; y de las ternillas

de eftas te fueron multiplicando en los figuientes. El que

la femilla no haya podido defeubrirte , no obfta , pues te

fabe, que muchas plantas la cieñen menudifsima ; y como

no fe teb. hafta qué cermino puede llegar efta diminución

, no hay fundamento alguno para regar, que ha-3

ya ternillas tan pequeñas, quesean totalmente impera


ij.^ CONSI-CTARIO DEL DISCURSO,SÍC.

'ce.n:b!es, mayorraence quando hay gravifsimos fundamentos

para creer, que todas las plantas nacen de te».

mílla, _.

:. n Supueftala expreflada pequenez de la femilla, nó

hay dificulrad en que el viento la tranfportafte de otra

partea aquel fitio donde nació la planea. Y efto es lo que

generalmente te debe difeurrir que fucede , fiempre que,

¡fin previa diligencia humana, fe vé nacer qualquier genero

de hierbas en terreno donde anees no las havia, Afsi

como en la imprevifta producción , que muchas veces

acaece , de planeas de mayor ternilla, es nacuralifsima la

conjetura de que algunos paxaros condu-xeron las terni.

lias en el pico.

ii No obfta tampoco; que Monf, Marchant, ú

otros Botaniftas de Paris no conocieíTen aquellas híer-í

bas ; pues ni huvo , ni hay, ni puede efperarfe que haya

jamás Botanifta alguno, que conozca todas las Efpeeies

de planeas que hay en el Univerfo,

§. IV.

13 \ ] O tenemos, á 1a verdad, certeza, de qué tol\j

dos los vívlences fe producen de femilla,

pero efta es la opinión válida entre los Phyficos Modernos

; los quales han moftrado con evidencia , que en algunas

generaciones, que la vulgar Philofophia atribuía

únicamente á ta putrefacción dc algunas materias con el

concurfo de las caufas generales, interviene verdadera

femilla; y efto funda una prudence prefumpcion de que

én todas fucede lo mifmo.

14 Afsi muchos Philofóphos de eftos tiempos def-:

precian.como patrañas de los Antiguos,la generación dc

las Abejas dc la carne corrompida del Buey; la de las

Abifpas, de la del Caballo, &c, Sperlingio obfervo, que

en una gran mortandad deBueyes,que huvo enUvItemberga,de

ninguno de cancos cadáveres podridos de aquella

efpecie fe engendraron Abejas. El Dodor D. Jofeph

Qrtiz Barrofo ? fabio Medico de la Ciudad deUcrer;i,

gbá

DISCURSO QUINTO; I.99

bbfervó lo mifmo en dos remporadasdé 'gran morcan-dad

de efta efpecie de ganados , que huvo en el cerrico-;

río de Sevilla. Con lo que evidentemente fe rebate la

folucion, que quifo dar Francifco Sachs á la experiencia

de Sperlingio, atribuyendo la falta de generación de

Abejas á ta frialdad del Pais de Uvitemberga ; haviendo

focedido lo mifmo en la Andalucía, que es Pais caliente.

Fuera de que en la Rufsia, Podolia, y otras Regiones

Septencrionales frigidifsimas, hay gran copia de Abejas;

por lo que en aquellas partes te venden cera, y miel á

muy baxos precios.

15 Ni obftan tas generaciones de gufanos; y otroá

Inteétos, que frequencemence te vén en carnes, planeas;

y frucos corrompidos, pues eftas vienen de ocros Infectos,

quedepufieronen ellos fu ternilla; á cuyo propo-,

fito fon oportunísimos los Experimentos del célebre

Francifco Redi. Efte diligentifsimo Phyfico pufo a pudrirte

á un mifmo tiempo ttes pedazos de catne recién,

cortados; mas con efta diferencia: uno en un vafo totalmente

cerrado: otro en un vafo cubierto con nn eranf-.

parente velillo de Ñapóles: ocro totalmente defcubierto.

Lo que focedió fué, que todos tres pedazos te pudrieron;

pero en el que eftaba totalmente cubierto no ha-;

via gufano alguno ; en el que eftaba totalmente defeu-;

bierto, muchos; tampoco havia gufanos en el cubierto

con d velillo; pero en el velillo mifmo, por la foperficie

exterior,fe vieron muchos menudifsimos huevecülos de-i

pofitados por las mofeas, y mofeardas, que alli acudían

a hacer fuerza pata penetrar a la carne. Efto hace creer,

que la putrefacción, por si fola, nada hace para la genera-i

cion de los gufanos, fino que eftos nacen de los hueve-*

cilios , que en las carnes ponen las moteas. Y de aqui fa->

le una prefumpcion bien fondada , de que en tas demás

generaciones, que fe vén en materias corrompidas, fu-j

cede cofa equivalente.

»e» Supueftaefta opinión, configuientemente te debe

decir , que no puede hoy refultar en el Reino vegetable

alguna, nueva efpecie, puesta ternilla de que fe fof-

N-i -..---.---____• ma


WwY^

'200 CONSECTAB 10 DEL DISCURSO, &•»• > poique en el Reino animal, no obf-;

"tante que todas las generaciones fe hagan dc fe milla,que-i

da lugar á la producción de nuevas Efpeeies. Pero qué

Efpeeies? No primarias, fino fecundarías. Llamo Efpe-í

eiesprinarias, aquellas que fe propagan por la concur-a

renda de los dos fexos de la mifma Efpecie, v.g. el León;

el Caballo, &c. Secundarias tas que refultan de la coramixtion

de dos fexos de Efpecíe diferente (v. gr. el Mulo

j á quienes comunmente te dá el nombre de Efpecíe?

terceras.

18 En eftas , pues , Efpeeies tecundarias es innegable

que puede haver muchas novedades , por las varias

combinaciones que en la commixtion de los dos fexos

puedsíi intervenir entre diferentes beftias, como en efecto

te dice , que las luy en aquellos 3duftos territorios del

África , donde por la grande efeaséz de agua acuden a

una mífma fuente , ó arroyo , muchos brutos de diverfas

Efpeeies 5 y concillándote algún afedo, ó perdiendo fu

nativa opofícion con la frequencía del traco , promifeua-»

mente te mezclan , de que refultan nuevas Efpeeies fe-cundariasá

cada paffo, conforme al proloquio antiguo*

Siempre la África produce algo de nuevo.

19 Eftas combinaciones fe deben confiderar innumerables

, porque puede ir aumentándote fu numero fia

termino. La razón es , porque aunque tas que fe pueden;

hacer entte veince Efpeeies de brucos ( pongo por exemplo

) que fe íuponga congregarte á una fuenre , no paitan

deciento y ochenta ; debe hacerfe cuenta de las nuevas

Efpecies;que por aquellas commjxciones van reíultandc., 1

DISCURSO QUINTO. 2o¿

lasqúalés pueden ir mulciplicandotefin término, pues el

individuode una efpecie fecundaría puede mezclarte con

ocro de qualquiera efpecie primaria, en cuyo cafo de la

generación vefoltará otra efpecie fecundaría diverfa de

la que foponemos exiftente. El individuo de efta nueva

Efpecie, yá añade tantas combinaciones, quantas fon tas

Efpeeies que antes exiftian. y de efte modo te van multiplicando

fin limite. Es verdad que de las combinaciones

exprdfadas havrán de rebaxarfe muchas paradefee-:

to de la generación adiva , porque no entre qualefquie-;

ra Efpeeies podra haver commixtion , por ta inadaptabi-;

lidád de los mien-bros ; y aunque la haya , podrá no te-;

guirte la generación, por carecer de proporción adiva

los dos cemperamei.cos.

20 Cieo, que muchos eftán en 1a inteligencia, de qué

todas tas terceras Efpeeies , que yo llamo Secundarias,

ten infecundas , y por configuiente negarán el procíflb

¡.finito de nuevas Efpeeies fecundarías, Acafo la experiencia

de que les Mulos fon infecundos, induxo el mif.

mo concepto hacia todas tas terceras Efpeeies: pero $fto

es contra dodrina clara de Ariftoteles, el qual generalmente

pone por fecundas tas terceras Efpeeies, haciendo

únicamente excepción de 1a mutar (fi bien aun contra

efta excepción te pudieran oponer algunos cafos raros:

)Sed cum caterajic orta{ habla de los partos de Efpeeies

diferentes) rurfus ipfa interfe coeant, gener areque

pofi sint, genus unum Mulorum fterile efi ; quippe quod..

ñeque jecum, ñeque cum alijs junclum gpnertt, (d?

Generat. Anim, lib. 2.

cap- 5.)

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204 MARAVILLAS DI-" LA ¥$H^KÁ1EJ.JS!.

más, antes fe admiraría en 1a piedra Imán 1a falta dé

ella. Sí, no folo el Océano , pero codas tas fuences, ex-:

cepillando una fola, cuvleífen fluxo, y refluxo, nadie

admiraría el fluxo , y refluxo en tas aguas , sí folo la fal-;

ca de eífos periódicos movimientos en aquella fuente, que

no los tuvieíTe. Sí todos los pezes, a ta referva de uno

folo , pafinaíTen el brazo del Pefcador, nadie te palma*.

ría del pafmo, fino de 1a carencia de él en aquella única

efpecíe.

§. II.

j T^Sto es, por lo que mira al Vulgo de los honiJ

JOj bres. El Vulgo de los Philofóphos (que ea

todas tas faculcades hay Vulgo ; y C3nco, que refpedo de

los Vulgares, fon poquifsimos los Nobles) ce reíponden

rá ,qne admira aquellos efedos , porque fon oculeas fos

caufas; y fin decirce otracofa.quedarácon la fatisfaccion

de que fobre 1a materia no refponderia mas un Oráculo.

Aqui quiero que pares conmigo un poco, para mof-.

trarre, que efta fentencia,que oyes pronunciar tantas ve-'

ces coa coda la gravedad Philofophíca del Aula, y que

te de-xa enteramente fatisfecho , no es mas que un trampantojo

ridiculo. Crees que es admirable, afsi ta expai.íion

del Océano hacíalas orillas, como el regrefló de

ellas: porque defpues de todas tas efpeculacíones dé los

Philofopho-, permanece oculta la caufa de elfos movimientos.

Bien ; pero díme : por qué no admiras igual-:

mente el movimiento de fuences, y ríos hacia el Ocea-*

no? Reirafte de Ja pregunta, y me dirás, que la caufa

de eífe movimiento es tan notoria , que el mas rudo la

alcanza; conviene á faber, ta pefadéz dsl agua, ta qual

obligándola á correr hacia el lugar mas baxo, entre tan-»,

to que te le dexa libre el curfo , ia vá impeliendo focef-i

fivamente hafta llegar al Océano, porque todo el camino

, defde la fuente hafta el piélago, eftá puefto en continuada

declinación. Juzgas que has dicho algo ? Pues cc

aíí.guro con toda verdad, que bien lexos de Jarme ref-

DíscüRso SEXTO; 205piíeítá;

ni átih fiquiera has entendido la pregunta. Por

eflb, que llamas pefadéz, ó gravedad, entiendes otra cofa

, masque una inclinación innata de tas aguas al raovín-p.e.ito

hada abaxo? Nada mas. Pues fi no; léñalas otra

caufa de efle movimiento, otro tanto yá te lo fabes de

la caufa del movimiento del Océano, en cuyas aguas reconocerás

fin duda (fegun 1a Philofophia que ligues) una

inclinación innata á fluir, y refluir periódicamente. Si

te preguntan, pues, por qué el Océano fluye , y refluye

, te parece que fatisfarás baftantemente, teípoiidien-i

do, que la caufa es una inclinación innata,que tiene á effos

dos teciprocados movimienros ? Cogido te tengo,

que afirmes, que niegues. Si afirmas , infiero : luego tan

notoria es para ti la caufa del fluxo , y refluxo del Ocea-_

no , como la del defcenfo dc tas aguas hacia él. por configuiente

no tienes mas razón para admirar aquel movi-»

miento, que efte otro. Si niegas, deduzco: Luego tan

oculta es para ti la caufa dd defcenfo de tas aguas, como

la del movimiento del Océano ; por configuiente igualmente

debes admirar efto, que aquello.

7 De modo, que eflb que llamas Gravedad, no es

mas que una voz iuucil,, la qual dexa ta maceria can cbfcura

como fe eftaba. Llam ate grave el cuerpo , que fin

impulfo manifiefto baxa ; como leve, el que fin impulfo

manífiefto fube ; y afsi lo mifmo es preguntarte , por

qué tal cuerpo baxa , que pregunrarre, por qué es grave,

ó inquirir la caufa de ia .-gravedad. Y para que veas quan

engañado eftas en el concepto que haces de ter can fácil

explicar la caufa del ¡defcenfo de los graves, has de faber,

que los verdaderos Philofóphos , á quienes no halucinan

tas voces en ta inquíficion de les objecos, cieñen

por mas difícil hallar la caufa de eífe defcenfo, que la

del fluxo, y refluxo de el Mar. Afsi varios Autores han

explicado efte Phenomeno por diferentes rumbos, parte

de ellos con alguna apariencia de verifimilitud ; pero

en orden á ta caufa de la gravedad, todos han dado de

ojos. El audaz Ingenio de Cartefio tentó feñalarla; pero

ín explicación, fobce padecer grandes objeciones, no

hia


¡¡OS MAítAVILLAS DÉ LÁ NATÚgXLHZií'

hizo mas, que trasladar 1a dificultad á otra parte. Efto

es, fenaló por caufa del defcenfo de los graves 1a Materia

Sutil, que gyrando rápidamente en torno del globo

terráqueo, las abate, ó impele hada abaxo. Pero luego

fe le pregunta , quien caufa eflé movimiento circular, y

rapidlfsimo de "; ta Materia Sutil ? alo ..... que ^-.v es *.» a.uuusimo arduifsimo

dar refpuefta que facisfaga, con que nos quedamos en

igual embarazo que al principio.

7 Lo mifmo digo del movimiento del hierro ha-,

cia el Imán ; myfterio cs harto obfeuro, pero aun me.

nos que el Phenomeno de ta gravedad. En aquel andart

á tientas los Philofóphos, y al fin te han excogicado para

defzifrarlo varios rumbos. En efie, ni aun á tiencas

fe mueven. Solo Deícarces habla algo,bien, ó mal; todos

los demás callan, y deíefperan. Efto depende de que ha-;

deudo juicio cierto de que ningún cuerpo inanimado,que

eftá quiero, puede empezar á movecte, fin d impulfo

adivo de otro cuerpo, no conciben tan inaflequible

d conocimiento de la caufa impelente de efte , ó el otro

cuerpo en particular; como de la que impele á tantos

cuerpos, tan díverfos , can diftantes, can inconexos en-'

tre si, corno fon codos los graves.

8 Si acafo te pareciere, que haces algo para componer

efta gravifsima dificultad, que apenas la tiene igual

toda la Philofophia, con el recurfo vulgar, de que la inclinación

délos graves al defcenfo viene del generante;

fobre remicirte á lo dicho, Tom. 2. Difcurfo 14. nam.jo.

te prevengo, que fácilmente comprehenderás la futilidad

de efte efugio, obfervando, que del mifmo modo puede

fervir para explicar todas los demás myfterios de la Na-i

turaleza. En los exemplos feñalados te parece , que evacuarás

ta dificultad, con decir, que el generante del hier-:

role imprimió á efte 1a inclinación al Imán; ó el de las

aguas del Océano al fluxo, y refluxo ? -Ojie deferencia

hallas de uno i

otro?,

m*

••••1

DISCURSO SEXTO.

9 A Quien no fatisfaciere la infinuada arduidad

jTx del Phenomeno comun del defcenfo de los

graves, ferá fácil raoftrarle otros muchos , donde pueda

conocer , que no tiene mas razón , para admirar los movimientos

del Océano, y el del hierro hacia el Imán , que

otros innumerables, que cotidianamente tiene delante

de los ojos. Contémplente en todas tas plantas los

dos movimientos encontrados de tas raizes hacia abaxo

, de tronco, y ramas hada arriba. Quien derermina

las diftintas parres de una mifma femilla á eftos dos

opueftos movimientos ? Tendré por un Apolo á quien

merefponda. No es ciertamente la gravedad de lastimas,

y levidad de tas otras; pues las raizes no fon tan pefadas,

como 1a tierra por donde baxtn , ni tas ramas tan

leves como el aire por donde fuben. Precifo es recurrir

á un agente incógnito , ó qualidad oculca, como en el

Océano, y en el imán; por configuiente tan myfteriofa

te queda aquello como efto.

1 o Todos los dias, todas las horas eftán fubiendo

los vapores de 1a tierra á la esfera del Aire. Q¿»é fon los

vapores ? No otra cofa, que el agua difoelta en partículas

menudas, como te hace vifible en la niebla. Pues comoífiendo

d agua fin comparación mas grave que el aire,

monta fobre él ? Es regla conftante de la Hydroftatica,

que un liquido no puede nadar fobre otro , que no

tea de mayor gravedad efpecifica que él; efto es, que co-»

tejadas particulas iguales , ó de igual mole de uno, y

otro, fean mas leves las del liquido, que íobrenada. Como

, pues, fuben, y fe remontan las particulas del agua

fobre efte aire inferior , cuyas partículas de igual mole

fon mucho mas leves que aquellas? Lo mejor es, que

aqui hay también fu efpecie de fluxo, y refluxo; porque

los mifmos vapores que fuben, defpues baxan; conque

te aumenta la dificultad , por confervar ta mifma natu»,

raleza, y Dualidades en el defcenfo, que tenian en el aft

cen-*


íó8 MARAVI-LL'AS DE LA NÁTÜSAÍEZS.

cenfo, Algunos Philofóphos modernos , contemplando

efta gran dificuicad ,fe imaginaron para evacuarla, que a

cada partlculüla minutifsima de agua te pega mucho,

mayor porción de materia erherea, fácil, ó ígnea, ó bien

incluyéndote en ella, como en una delicadifsima ampo-4

llica, ó bien circundándola por ta fuperficie externa , de

modo, que el complexo, que refulta de agua , y mareria

ígnea, fea mas leve que el aire infer¡or,y por eflb afetenda

fobre él; á ta manera, que un poco de hIerro,aunque

mucho mas pefado que ta agua, nada fobre ella, fi le ii-j

gan , ó clavan en mucho mayor porción de madera, porque

el complexo, que refulta de madera,y hierro unido s¿

es mas leve , que igual volumen de agua. Configuiente»**.

menee te han imaginado, que defpues fe desliga, ó fad-.

ta ta materia etherea del agua; y efta, dexada á fu natural

graveded , baxa.

II Ya fe vé, que efte expedience , bien lexos de faq

tisfacer á los Philofóphos Comunes , les parecerá una

algarabia , femejante á ta del Mechanifslrno , con que los

Cartefianos componen las propriedades del Imán. Pero

elfos dicen algo fobre la materia ? Nada. Lo peor es,que

ni dicen , ni pueden decir ; pues ni aun pueden ufar aquí

del Fidelimn de fus qualídades ocultas, porque ta agua

las mifmas qualídades tiene, q-iando eftá quieta , que

quando fube, y quando fobe, que quando baxa. Conque

efto te reduce, a que los Philofóphos de 1a Efcuela mas

atollados te hallan en 1a contemplación de efte Phenomeno

, que en la de tas p-*opriedad;s magneclcas; y los Mo»*?

demos , por lo menos, ¡gualmenee embarazados en uno,'

que en ocro ; porque (omiciendo ocras muchas dificulta-i

des gravifsimas, que fe pudieron oponer ) la adherencia

de ta materia Etherea á las partículas de agua, es totalmente

ininteligible, por 1a perfeda fluidez , que atribuí-,

yen á aquella materia. Del mifmo modo , como es pofsi-í

ble permanecer por algún tiempo encarcelada la materia

Etherea en tas ampollitas de agua, quando, á caufa da fu

excrema fotílleza, afleguran, que no hay cuerpo alguno, -

por compado, ó folido que tea, por cuyos poros no te

eteí-pe?, £.l¥s

piscírR-6 SEXTO?

§• IV-

f 13 O TROS innumerables movimientos hay, cü-,

yo principio impulfivo es igualmente ig-¡

horado. Todos los fermentativos fon de efte genero.-

Eftá el mofto quieto algún tiempo, luego que le echan

én la cuba. Qué agente fe introduce en la concavidad

de aquel cerrado vafo , para mover las partículas del

licor, en aquella tumultuante lucha, que defpues tienen

tinas con otras ? Quien impele 1a cal, y agua mezcladas

á una tan tervorofa intumefeencia , como fi les aplical-i

ten fuego por defuera ? Quien á varios licores Chlmi-:

Cos, que eftando frios feparados, luego que los mezclan;

hierven , y ann algunos levantan llama ? Quien al heno

acumulado en gcan cantidad, y humedecido , para arder,

violentamente?

§. V-

*í T5*ER 0 que andamos amontonando exempla-:

X res ? Cada hombre, cada animal .cada planta

tiene dentro de si un fluxo, y refluxo continuado, no

menos admirable, que cl del Océano. En los animales

fluye , y refluye la fangre: en tas Plantas el jugo nutricio.

Fluye la fangre del corazón hafta tas partes mas remotas

del cuerpo por las arcecias , y refluye de eftas a¿

corazón por las venas:

io9

Non fecus, ac liquidis Phrygius Maander in uniit,

Ludit & ambiguo lapfu refluitque, fluitque,

Occurrefque fibi venturas ajpicit undas*

Circulo portentofo, que confunde todo humano difeúr*.

fo. De donde pcoviene efle continuado movimierro?.

Deta reciprocada acción , dicen , de folidos, y líquidos;

aquellos , que con fu gontraccíon impelen los líquidos.

rom.rj, Q ÉM


I 2io

MARAVILLAS DE IA NA-TWRALEZA.

fcftos, que con fo exnanfion reftituyen áfu antecedente

dilatación, y reforcé los folidos. Pero no advierten los

que lo dicen , que es impoísible confervarfe el movimiento

, dependiendo de efte principio. La razón es eviden*.

te; porque quando dos fuerzas motrizes obran alternativamente

una con otra , reciprocándote ta intenfion¡

y remifsion de cada una; es precifo, que ta una baxando,

la otra fobiendo, lleguen aun punto, en que eftén perfedamente

Iguales ; por configuiente equilibradas tas

fuerzas te fofpenderá totalmente el movimiento. Infinitamente

me admiro de no haver hallado en ninguno de

los Phyficos , que eraran de 1a caufa de 1a circulación de

ta fangre ( y he vifto no pocos) un reparo, que te viene

táñalos ojos, derrámente, fi en el alcernacivo empuxe

de fuerais encontradas , no fuefle precifo llegar al equilibrio

, fácil feria conftruír una machina de perpetuo movimiento

, la qual por efta razón fola , juzgo que no íoio

cs difícil ,fino abfolutamente impoísible : afsi concluyo,

que tengo por mas myfteriofo , fi cabe mas, el fluxo, y

refluxo de la fangre , que d fluxo, y refluxo del Océano-

§. VI»

r l$ "PJOR decirlo en una palabra, es cierto, que en

£ todos los movimientos,que llamamos natu-,

rales, hay algún principio ín pélente ; y es cierto tam-:

bien , que te igoora qual es effe principio. Quien mueve

á los vientos ? Nadie la fabe. Lo poquifslmo , que fobre

efta ma rcria te ha cabltado, eftá mucho mas lexos de llenar

1a idea, que lo que te ha difeurrido fobre los Phenomenos

del Océano, y del Imán. Qué agente can vigo-;

tofo es aquel, que al aire dá fuerza para derribar arboles,y

edificios ? Y lo que mas es; de qué puede depender,

queelte liquido , movido á muchas leguas de diftancia

del fido, donde recibe el impulfo,no pierde cada del ímpetu

adquirido ? Es regla general didada por 1a experiencia

, y por la razón , que todo cuerpo impelido por

otro ai movimiento, quanto mas ya caminando, canco


DISCURSO SEXTO: fft

Vá perdiendo de fuerza, y moviendofe más lentamente.

Enel aire he obíervado varias veces lo contrario. Viene

á efta orilla del Mar Cántabro un aire meridiano de

Caftilla , que hace aqui grandes eftragos,fin tentirfe mas

impetuofo , á veces ni aun tanto como en los términos

de Caftilla, diftantes de aqui veinte leguas , por donde

yiene.

15 Bien sé que Cartefio juzgó defatar efte proble-*»

hia, imaginando que el aire acelera fu movimiento al

embocarte por tas eftrechuras, que forman en fu divifion

los montes confinantes , al modo que cl agua dc un rio

acelera el fuyo al enfilarte por el ojo de un puente ,4

•otro qualquier fitio eftrecho. Pero con fu Ucencia no

hay paridad de uno á otro cafo. No es dudable, que un

liquido, que lleve inherente á si mifmo enla continuación

de fu curfo la fuerza impéleme, y efta fiempre igual,

prefeindiendo de particulares circunftancias , aumentara

fu movimiento al meterte por un eftrecho. Efto es lo

que fucede en el agua de un rio, la qual lleva fiempre

configo fo gravedad, que es la fuerza que ta mueve-.peto

el aire no lleva configo d agente, que le mueve. Re->

tibe de él el impulfo en determinado efpacio, y teparan-j

defe del agente, es precifo que el impulfo te vaya debilitando

foccefsivamente.

16 Sea norabuena,que al meterte en un eftrecho adquiera

algo mayor impulfo, que el que trahia en el efpacio

anterior immediato. Pero fi fe hace comparación

entre efte aumento de impulfo adquirido en la eftrechura,y

el decremento de impulfo, que es precifo.quando fe

alexa mucho de ta fuerza impeleate , te hallará, fegun la

regla arriba eftablecida, que efte es mucho mayor que

aquel. Afsi el aire, que viene de Caftilla á efte Pais, pot

embocarte en el tránfito por algunos fitios eHrechos, llegará

aqui con algo mas fuerza, que fi vinieíTe por una

campaña llana, y efpaciofa, pero con mucho menos, á lo

que parece, que quando le impelió la caufa mocriz allá

e « Caí-ilia. Lo proprio focedera en el agua puefta cn tas

•Patena* citeun^aucias. Supóngamela colocada en un

O a SÜ

' I


• i ÜT* MAÜLAVITLAS DE LA NATÜRA'LÉZX;

vafo prolongado, cuya concavidad á trechos te dilaté; ft

á trechos te eftreche , y que con ta mano te agite defde

1a una extremidad. Es Indubitable, que fin embargo de

algún grado de aceleración, que adquirirá en cada dire-

Chura refpedivamence al efpacio anterior ¡mmediato,

fu impulfo te ¡rá debilitando foccefslvamence, de modo,

que á 1a extremidad opuefta llegará con menos Ímpetu,

que aquel que recibió, quando le impelió la mano. Luego

es precifo, para explicar el aumento de impeeu , que

adquiere el aire , recurrir á caufa diftinta de ta qu¿ teña*.

la Cartefio.

17 Quien arrancó de tas profundidades de ta cierra

para tas alturas del aire azufres,y falicres, de que defpues

fe forman truenos , y rayos ? Quien encamina por los

ciegos condudos de tas plantas el jugo que tas nutre?

Quien por los poros de los minerales,de tas conchas, de

las peñas , el licor que las aumenta ? Quien en los animales

gula por el dudo Thoracico aquella blanca nufa, lla-i

mado Chllo, que los repara ? Pero efta materia de la nu-»

tricion pide que nos detengamos algo en ella. Concern-,

piemos el origen de una planta eo fu ternilla.

18 Luego que fe tepulta en la tierra aquel myfterio-;

fo ovillo.empieza á defplegarfe.Qnien le defp).ega?El á si

mifmo> Effo es quimera. Agente hay fin duda, que lo ha-i

ce ; pero de tan difícil averiguación , y acafo mas que el

que mueve el hierro en 1a pretenda del Imán. Si te mira

con reflexión, te hallará, que es mas admirable la acción

de aquel, que ta de efte. El agente, que mueve al hierro,

110 hace otra cofa, que Impelerle por línea reda, y unir-»

le al Imán. Eda es una acción muy fimple; nada, diga-i

moslo afsi, artificióte. Pero en el agente, que deípliega

la ternilla , te requiere un tino , una deftreza incomparable.

Poco á poco 1a vá defarrollando , colocando cada

partecílla fuya en el lugar correfpondíente , fin barajar,

ó craftomar alguna, fin romper fos delicadísimas fibras^

fin confundir fus fncilifsimos canales , fin enredar aquellas

, fin obftruir eftocros. O gran Dios ! Degrádete de

fíc-onalj quien 90 vé claramente tu njíuio .pqdecofa.

DISC1TR5"6 SBXTOÍ *; IIJ

dirigiendo él agente criado, qualquiera qué fea, pata él

acierto de tan fútil, y delicada obra. -.'•*'

§» VIL

Sí» T^\Iráme acafo alguno; qué lo qué admira él

JLJ cl hierro, no es que íe mueva por oculto

impéleme, fino que folo te mueva en la pretenda de el

Imán. Yo le replico, que tampoco por efta parte es ma*

difícil explicar el movimiento del hierro, que el de late-i

Imilla. Nótete que la ternilla no fe mueve, ó defpliega eni

•qualquiera parte que efté, hafta que fe tepulta en 1a tierra,

ni tampoco en toda tierra, porque Non omnis fert

omnia tellus , fino en tierra apropriada. Efto , por qué?,

Porque folo en aquella Región , y en determinadas partes

de ella encuentra el agence, que puede defarrollarla^

Pues lo mifmo paífa puntualmente en el hierro. Efta efte

quieto en qualquiera parte que efté , como efté diftante

del Imán: colócate en 1a pretenda de él; eflb es trasladarte

á aquella Región donde eftá el agente , que puede

moverle, A aquella Región digo , la qual no es ocra, que

la atmofpheca del Imán, ó efphera, que fe compone-de

los efluvios emanances de efee mineral, y que por todas

partes le circundan : de modo , que eftán en determina-»

das Regiones, afsi el agente, qae mueve el hierro , co-i

mo el que muévela ternilla , incógnito uno , y otro; pe-i

fo, fegun parece, mas prodigiofo efte, que aquel.

ao Paitemos adelante. Luego que empieza á def-j

plegarte la ternilla, empieza á beber por los poros de fuá

raices el jugo de la tierra, y continua en chuparle def-.

de fos mas altas ramas , y hojas, quando ta ternilla cre-i

ció á planta agigantada. No podríamos llamar atrae».

cion á efta , como fe llama ta del Imán, y colocar en la

planta una virtud magnecica del jugo terrefere? Pero

mayor maravilla nos llama. Todo me lleno de affom-»

ke°, al contemplar la fabrica portentofa de tancas , y tan

diverfas cofas cómate hacen en la breve, glicina de una

. ¿-iniíFl, O^ ptaft.

-


21"4 MARAVILLAS DE LA NATORXLÉZA'Í

planta, firv.eo.do á todas de materia el mif no tehuifsl-j

mo terfeftre jugo. De efte te hace ta porofa fobftancia

de tas raizes, de efie ta firme folidéz del tronco, de efle

el toteo venido de 1a corteza, de eífe 1a pompa de las ramas,

de efle la alegre frefcura de tas hojas, de cítela

vlftoía hermófura de las flores , de eífe la tezonada uti-_

lídad de los frutos. Quanta variedad de qualídades en

todos eftos miembros ! Diftinto el color, diftinto el olor -

diftinto el fabor, diftinto eltexído, diftinta la figura*

Qué hemos de decir á efto, fino repecir lo de Ariftoteles ^

que la Naturaleza es Demonio* Ni menos grande fe oí,

tenta efta fabrica en lo que tiene de uniforme, que en

lo que hay en ella de vario. No es prodigio, que en tan-,

tos millares de hojas como tiene un árbol, ninguna enla

formación diferepe de ocra ? La mífma figura, el mif-j

mo color, el mifmo texído, íeguidas, y acompaítadas en

la mifma proporción tas fibras, redas,y traníverfasj nua

yores, y menores.

§. VIII»

a i /^VTro movimiento hay én las plantas al for--]

V-./ marte, no menos eftupendo, que todo lo

dicho hafta ahora. Es de advertir, que 1a raíz fale de

una decermlnada extremidad de 1a ternilla ; y el callo , ó

tronco.de la extremidad contrapuerta. Pongo por exemplo

: En la bellota de una Encina ta raíz brota fiempre

de 1a punta , y el tallo de 1a baía. Arrójente cantidad

de bellotas en 1a tierra, como las efparza el acafo, ra-í

rifsíma ferá la que te afsiente con 1a punca abaxo, muchas

alternarán fobre 1a bafa ; muchas mas, inclinadas?

diverfamenre , ó en licuación horizontal, fegun fu lon-j

gitud. Todas arrojaran la raiz por la punta ; de modo;

que las que tienen la punta hacia arriba , hacia arriba

íueltan la raiz , y hacia el tado tas que la tienen ladeada.

Aquí entra ei prodigio: tas mifmas raizes que falen ha-,

cia arriba, empiezan luego á encorvarte bufeando la

!»«»> h*íU que la encentran, y prenden en ella; y ulri^:

ma

DISCURSO SEXTO; 'J.I-J

fn áSíénté "girando en un medio circulo todo él cuerpo dé

la planta, el tallo , que eftaba abaxo , íe coloca arriba,

y la raíz, que eftaba arriba, fe coloca abaxo. Qué dirá

á efto la vulgar Philofophia , fino que aquí interviene

vna atracción magnética de 1a tierra á la raiz, ó una in-¡

clinacíonfympatica de la raíz á 1a tierra ; y uno , y otro

yiene a incidic en confeflar efte Phenomeno can myftcj

riofo, como el del acceffo delhierto al Imán. Los PhL}

lofophos modernos andarán bufeando a tientas entre

tinieblas un infenfible mechanifmo á que atribuirle, del

mifmo modo que le bufean para los movimientos mag-!

-.éticos. Y un ruftico, fi lo obtervaffe con alguna refle-i

xión en una femilla fola, ignorando que lo mifmo fucede

en todas, diria que aquella vuelta no podía hacerte

lino pot encantamiento , ó arte del Diablo. En algún

fentido atinada con la verdad, pues yá que no tea Den

¡monio quien lo hace, es pot lo menos Demonia: Dama-,

nio eft Natura, non Divina.

Aun no para aqui. Si ta bellota , cuya punta efta

hacia arriba, te voltea, quando ...t .nrir. ya ui ta la raíz encorvándoencorvandote

vá á tocar la tierra, de modo, que con efta vuelca la

extremidad de la raiz mire hacia arriba, de nuevo vuelve

efta á encorvarte, y bufear la cierra,de: fuerte¿ ,que

fubfiftiendo la primera dirección , y anadiend °k dt ¿f"

sunda curvatura, queda formada la raíz en arco. Dio-,

fyfio ¿odart, famofo Medico , y Bocan.fta de París,

fué el primero que hizo efta obfervacion. No fofo con

Ingenio, mas con eftudio , y tefon parece que obra l§

naturaleza á veces contra los eftorvos, con 9, u .e

fe pretende fcuftrar fus in-.

tentos.

-»••£ .

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1


s St


a 18 MARAVILLAS DÜ LA P^T95IA£E¿S.'

folo el famofo Botan!fta Monf. de Tournefort réfpóhíé

refuelcamence que si. A ta verdad, haviendo yo esforzado

cn el quinco Tomo , Difcurfo 15, num. 17. efta fingutar

opinión con algunas conjeturas, no debo inííftír fobre

efte punto; y afsi crasladaré la dificulrad á ocra parce;

donde no te le puede dar íalida con opinión alguna.

.26 Es claro, que ta nieve, no fiendo otra cofa, que

el agua que fube en vapores congelada, no fe hace dé

femilla. Ahora, pues, qualquiera puede,examinando los

copos de nieve, recibidos en un paño feco, obfervar,

que por ta mayor parce cada uno es un texido de varías;

eftrellas de feis rayos cada una. El primero que lo ad-:

vitciófoé Keplero, defpues Gaflendo obfervó ocra efpecie

de nieve mas folida, que te compone en figura hemifpherica,

de modo, que fiendo la bafa plana , deíde el

punco capical baxan dividiendo fa circunferencia feis;

caratillos, que van creciendo foccefsivamet.ee , hafta ha-;

certe baftantemente fenfibles en ta margen de 1a bafa.'

Qué Artífice fubió allá arriba a componerla de efle , o

aquel modo en can perfeda , y hermofa fymetria ? Acafo

tas aereas Poteftades, ó Efpiritus malignos, que en la

media región del ayre commueven los Elementos, fe dij

vierten en organizar de una, ü de ocra fuerte la nieve?

No incerviene en efta fabrica ocra aereaPoceftad, ni ocr

Demonio, que la mifma Naturaleza: Damonia eft Na_\

tura, non Divina,

2 y En varias fales (tampoco fe forman de ternillas)

fe oftenta el mifmo prodigio. El fal marino te confort

ma en cubos, ó figuras quadradas de feis lados iguales;

el nitro en columnas hexagonas; otros fales toman otras

figuras. Qué mano invifible los amafia, de modo, «jnq

¡todos los de una efpecie guarden conftantemente

ta mifma organiza,

cion?

-VS

*__*

*• 1k-> ¡M •

* * *

Wfi

DISCURSO SEXTO*

§. XI.

***

'28 K10 es efto atidar bufeando con curiofa iri»?

|NJ veftigacion las Maravillas. Ellas fe me

vienen á tas manos, y á ios ojos. En todo objeto las en,

cuentro : Cum nullo res fit Natura, tn qua non miran*

dum aliquid inditum videatur. Dlfourrale por los ble-i

mentos. Todos prefenran algo admirable. La 1 ierra, fo

virtud magnética , de que yá hablamos en otra parte, y

que yáeftá conftantemente recibida entre Philofóphos,

y Mathematicos; de fuerte, que viene á fec la tierra Imán

del hierro, y mucho mas del mifmo Imán. Que te admira

yá ver en una pequeña piedra , ó en una cantera efla

virtud atradiva t Toda 1a tierra la tiene, y toda la tier-i

ra es una maíTa de piedra Imán. La agua, íu diafanidad.

Ahí es poca cofa. Todos los Philofophos te han quebrado

hafta ahora inútilmente la cabeza, fobre indagar,

en qué confine la trasparencia de los cuerpos, que ge*

zanefta prerrogativa. Parece, que han ditcumdo algo

los que la han atribuido á la reditud de los poros. Pera

vé aqui, que el agua agitada conferva la trasparencia,

fiendo afsi, que es precifo, que en la «BW^PJJ

ros te tuerza¡í, y padezcan mil inflo-°«« tremes. Ei

Ayre.fo porrentofo fuerza elaftica , de que hemos habla-»

do amplamenteen el Tomo 5. Difcurfo 9.

29 Pero añadiremos aqui una cofa notabihísimajy,

es , que fiendo aísi, que todos los cuerpos etafticos,u de

reforcé eftando comprimidos violentamente mucho

tiempo , pierden, ó en todo, ó en parte íu fuerza expan-.

fiva ; el ayre foto goza el fingutar privilegio , oe que durando

por larguífsimos efpacios de tiempo fu


' $3$ MAÜAV-fílAg Df LA Ñ AT»Af=rT•

que nofotros retel ram.... »n?r

A '

airefoperior 'Sé Con fo ' ? " ^ Com P»do del

fm embargo defo qual tó"? l . n0amen,B le § ra ^

fe rompen , o¡ ÍSS'S I¡Í ""^ «? nell «i*»«

^go.fp0;q^a 0 s x ^steSii^l^lplf 61

i jo L)oy que folo en una Rccion muirMn'J* J

^ego.^^;-^^;S^--^flé

tiempo rresViageros, y coacnróefl?! ontant^ cada

«no la maravilla de ta Región donde havia eftado y1

pVerl^TíT^T ,a raenor nocida. D¿d

Pnmero: En cal Región 1a agua de el Océano no eft¡

tTo moT" te eAmC ^ K C ° m ° P° r a " I a "«s tiene qua?

íia el fcit S i * y^^^^oteáfustenos. DL

guar naturaleza que fe endereza fiempre hacia deccr

"en de r art n de ^ Un '° * * P m ° á ° ' ^ e fi » a «»S

Xratr^' a T • reCC '° n ' ''i' ?° r Si mifma >* bufeí

U.ra particularísima propriedad tiene, y es, qUeD a :

fiíendo un poco de hierro en pretenda foy¡, ¿ 1^°]

to efte metal te mueve, y corre á abrazarle con ella, T!

do eífo es nada, diría fin duda el tercero, en comparición

de lo que yo he vifto. Alta en lo ultimo del Oriente

hay nn ente, n„a fobftancia, un cuerpo, que no cíe n*

determinada figura, fino inconftance , q ,eI cada mn

menee> fe varia.Es Impoísible eftár quiero figffg

ría ceíTar de moverte, que perecer. De {« ambicióte

naturaleza es, que aunque le coloquen en la mayor SS

£;,S mpre ani i e í aa fubirmas - Au »q-Je eftá fiempre fu-i

oiendo con rápido movimiento, apenasen figlos ente-'

ros fobira medio dedo mas, fino en cafo , que fu cuerpo

fe aumente. Tan dependiente es del ayre ¡tan amieo l

ían enemigofoyo es efte dempto? g«e unfo|lo lepr0í

DISCURSO SEXTO; 221

dúcé, otro té aniquila. Siendo fu ter tari débil, es por

otra parte can valiente , que deftruye , y deshace en me-'

nudo polvo quanto fe le acerca. Aunque es inanimado,

necefsita dealimenco para fu confervacion , y cafi quanto

hay en el Univerfo le firve de alimento. No tiene cota

alguna fu magnitud ; y como le-fubminiftren cebo fin

limite , crecerá fin termino, hafta ocupar quanto ambico

efta concei ido dencro de 1a concavidad dd Cielo. Es tan

amante de ta libercad, que al inflante que le encarcelan

con eftrechéz , perece. A ningún hombre, á ningún animal

permite que te le acerque mucho , hiriendo fuertemente

á qualquiera que tiene 1a ofadia de rocarie. Ló

mas peregrino es, que á pefar de ta aufencia del Sol, en

qualquiera parte que eflé , hace de la noche dia.

31 Pregunto : qué concepto haríamos de las Reta-i

cines de los tres Viageros conftituidos en ta hypothefi

eftableciia? Nome parece que tiene duda la materia.

Hallaríamos lo que decia el primero, y fegundo muy difícil

, mas no pofsible ; ó quando mas, fobte ta mifma

pofsibilidad quedaríamos perplexós. Mas por loque mira

ala relación del rercero , refodtamentediríamos,qne

era un txido de quimeras , fabricado por una fantasía,

hada regida del difcurfo , que cuídadofa foto de mover

la admiración , amontonando prodigios . havia bufcado

la ficción, huyendo de 1a verifimi-itud. Y fi alguno quffieffe

fer muy piadoío con el Retationero, no hallarla

arbitrio para ferio , fino levantando los ojos at poder;

infinito de la primera caufa, que puede hacer trucho

mas, que el hombre concebir: pero configuientemeute

diría, que aquel cumulo de qua.idides prodigiofas reco-¿

gidas cn un individuo ente, fiendo verdadero, era la ma.

yor obra , y juntamente el mayor crédito deta O.iinipo-}

tencia, que havia eu d Orbe.

i 3 a Ahora bien. El fuego el mifmo es, y fus quali da-:

des tas mifmas, que íi euuvieíTe , en ta hypochcfi ex-¡

preffada, recogido en un remotifsimo rincón de efte Gio-.

bo -.luego igualmente admirable , V portentofo en efte,

que en a^u^i cafo. Pues por qué no le admiramos ? Por-í

• ~ m


I


222' MARAVILLAS DE IANATtjRAEizX.que

no eftimamos tas obras de ta Nacuraleza por lo iM

dtas fon en si mifmas, fino fegun que fon , ó mas raías

o mas frequentes. Afsiduitate Siluerunt, diceS?A "¿fo

hablando délas mas dignas de ter admiadas. ^ ^

§• XII.

M 33 AS para qué nos caníamos ? Refodeámén;»

ce digo, que no te mefeñalará cuerpo ata

S ^ í f f . 1« -««ticamente califica el alto

aSpto! d0ndcVienen ' Podemos nn nuevo realce al

§. xm.

|| VJO folo quantos objetos te pretentan á fc

•i •/• L \ Vllta » dan motivo ala admiración m3c

ti «ufmo pretencaite los objecos á 1a vffta n',a"

viha , que confiderada bien , debe elevarnos en un íí

c^ 3 Í7- br °- S ^ 5 ° "*>>^° ef ribo efto Nua'

difeancifrimos de dta y aun fi?' ^ müCh ° S - cfiá *

díacos áella , no te verían N' n —r m " y lmm *

no por una efpecie ,rcprfen1acC V V^"' *"

imprimen en los ojos. Nota Ca' T *"' *#

mo qne levantas de noche Tos oio l\\ ?* *' PU " C ° l*

6 la otra Pfrr.il. f L "' 10S °. os dl Firmamento, efta,

tó^-^á^ñm

Dííta ,a

enorme diftancia ^ S ^ * f a ^ ^ 2

«ue no puedes com P preheíderio. Lo S t e %

DISCURSO SEXTO; 225

Petó aun éñ mayor confufion quiero ponerte. Sopongan.os

en tomo de la Eftrelta una esfera , cuya circunferencia

fea de feifeicntos millones de leguas, y que todo fu

ambitoefté ocupado de hombres, en tal difpoficion, que

todos puedan ver la Eftrelta, los quales tetan fin duda

muchos millones de millones de individuos , y duplicado

nutrero de ojos. Supongan.es también que todos

elfos hombres, en un miímo momento enderecen fos

ojos hacia 1a Elhella. En efle momento miímo producirá

la Eftrelta tantas imágenes fuyas , quantos fon los

millones de millones de ojos, diftribuidos por rivaftif-4

fimo ámbito de rifa esfera. Miralo con reflexión , y ha-i

viéndolo confiderado bien, conficítame con ingenuidad,

quat admiras mas, fi eique la piedra Imánmueva un

pedarito de hierro, que tiene cerca de si, ó que aquel

cuerpo luminofo en an momento produzca tan innumerable

multitud de Imágenes luyas, y en ta encra.ifsin.ia

diftancia de tantos millones de leguas»

3 5 Y defde luego te defengaño,, qué aunque vayas;

álos Philofóphos ¿que te expliquen efto, tan malfatif-:

fecho-volverás á cafa, como havias ialido de ella. D¡ránte

unos, que eflas fon tas. efpeeies vifibles que embtan.

los objecos. á los ojos. Pero ni te explicarán de moda

que los entiendas , qué cofteofas foa eflas Efpeeies vifibles

, ni como las embtan los objetos , ni como eu tanca

multitud x ni como en un momento á tanta diftancia^

Con .jue la maravilla , maravilla te queda. Fuera de efto,

pregúntales, fi eflas efpeeies vifibles.fon fubftandas.,. o

accidentes. Si fon fubftanclas, fon cuerpos , pues no fon

íiibltanctas efpíri cuales. Si cuerpos , es precifo que fe penetren

unos con otros, pues al mifmo ciempo, y por el

mifmo punco del medio diafano te eftán cruzando las.

Efpeeies de dll-iociísimos objetos. a no ter aísi, no pudieran

eflos objetos verte fino de uu punto determinada

cada uno. >iaccidentes, ferá forzólo que muchos acci-j

dentes deta mifma efpecie te fujecen á un mifmo ciem»po

en el mifmo punco del medio diáfano ,, concta lo que

enleñaueitos miüuos Pbiloíophüs. Ocios te dirán, qpe

'*" " de.


MARAVILLAS DE I A TSIAIIÍR'ALIZXÍ

de codos los objecos te eftán dcfprendiendo todos lóS

inflantes unas delicadífsímas fuperficies , tas quales llegando

á los ojos,los repretencan en ellos. No pienfo,que

fe haya excogitado hafta aora abfurdo Philofophico

iguala efte. Que objeto no te desharía en breve riempo

con una pérdida concinuada de fuperficies fuyas, pues

aunque eftas fean delicadísimas, fon cambien fínicas;

para lo qual confidera , que una Eftrelta del Firmamen-,

to defpíde en un momento tantas dc si, que llenan to-J

do el efpacio que hay enere ella, y nofocros. Efto fe vé

Claro , pues en qualquiera parce del efpacio intermedio

que te colocaíteuii hombre , vería la Eftrelta, por con-í

í.guíenre allí cendria una foperficie que ta reprefencaite.'

Cómo ritas fopsrficjes incerpueftas no embirazan ta vif-i

ta de ocros objecos ? Cómo 1a fuperficie defprendi da de

una Eftrelta, fiendo de mucho mayor extenfion que to-.

da la Tierra, te achica de modo, que quepa en un ojo?,

Orros te dirán , que no hay ocra efpecie vifible , ni ocra

imagen ,queta mifma luz,la qual,modificándote decier-r

ta muñera en el objeco , y haciendo reflexión de él á ta

vifea , produce en efea un genero de afección con que le

percibe. Pero fobre que no ce acomodarás á creer que

lps rayos de ta luz formen en cus ojos una reprefenta-;

cion tan clara de qualquier objeto , pregúntales por V¡J

da tuya, cómo effa modificación, que reciben del ob-,

jeto , note baraja, y confunde en tas varias reflexiones,refracciones,

y aun Inflexiones que padecen, yá end

diáfano interpuefto, por no ter homogéneas en denfidad

codas fus partes , yá en los corpufculos opacos , que

nadan en efle diafano ? Cómo no te confunden también

ai tiempo que hieren los rayos en los ojos . recibiendo al

mifmo punto otra modificación diftinca , pues en cada

cuerpoque hleren,óíluftran, fe modifican diferencesnen-»

te ? En fin , aun quando lo acomodaflen todo muy bien

(lo que jamás fe puede efperar ) no harían otra cofa , que

trasladar tu admiración, y tu embarazo á contemplación

de otro objeto , que es 1a mifma luz. Objeco digo

portencofiísimo ¿ el mas claro, y mas pbteuro del Uni»-

DISCURSO SEXTO. 22J

verfo, que dá en los ojos de todos , y en quien todos

dan de ojos , que desbarata á 1a Philofophia todas fus

medidas , viendo en él tas propiedades de cuerpo , con

1a agilidad, y futileza, que parece folo pueden ter proprias

del efpiritu ; por lo que algunos ta conftituyen medio

entre uno, y otro. La experiencia del Efpsjo Ullorio,

en cuyo foco congregados fus rayos, no folo ha-:

cen los efeoos de 1a llama, mas auna ta vifta te ceprefenca

claramente como tal, convence que es la luz cor-:

poreo,formal, y verdadero foego. Mas cono efta llama

fe enriende en un momento en dilatadifsimos efpacios,

al punto que el Sol aparece fobre el Horizonte ? Ea

qué cuerpo íe ceba ? Cómo te apaga al momento que el

otro te efeonde ? Ves ahora como queriendo fos Philofophos

con fos explicaciones extraherte de tas otas, en que

jfimauaóasá ta orilla , ce meten en mas profundo piélago^

§» XIV..

$¡5 T A valentía, y primor con qáe la Natural*.

I , za pinta los cuerpos en el órgano de nuefo

tra vifta , te hace mas vifible en el dibuxo, que hace de

diosen un Efpejo. Qué poco nos hacemos cargo ded

Valor intrinfeco de las cofas! Pregonto : Si huvieíte un.

Píncor canprimorofo , que facaíte las efigies can perico»,

tas, tan parecidas á fos objetos, como tas que fe formait

en un Efpejo de cryftal, á qué precio venderia cada lien-i

zo , ó lamina de fu mano ? Apenas hallaría precio cor»,

refpondience cn el erario de un gran Principe. Vendía

Apeles ta pineura que hizo de Alexandro, con el rayo en

la mano , cn veinte talentos de oro , que reducidos á

liueftra moneda, fuman ciento y veinte mil doblones;

poco mas, ó menos. Demos qué aquella haya fido la

masexedence efigie que hafta ahora produxo el Arce;

«empre terá precifo confeítar, que feria muy interior á

las que en el Efpejo forma 1a Nacuraleza; y quanto

^«•'ñj Apeles por ta pintura, fi repretentaíte,no fo-i

T?m.Vl. e &


2i6 MARAVILLAS DE LA NATURALEZA*.

lo el vulto de Alexandco, mas también fus movimien.^

tos? Quanto mas, íi difpuíieffe, ó prepara-te de tal rao-:

do el lienzo , que figuiaffe , no folo á Alexandro, fino

indiferencemence á qualquiera objeto, que fe pufieffe delante

del mifno lienzo. Todo efto es impoísible á los

mas prolixos defvelos del Arte , y todo lo executa en un

momento la Naturaleza. Reíanle los Hefpañoles de la

limpieza de los Americanos , que les daban trozos de oro

por unos pequeños efpejuslos. Yo me rio de 1a rudeza de

los Hefpañoles, que reputaban fimpleza lo que era difcrecion

Sino huvieffe mas que un ¿ípejo en todo el Mundo

, no havria en todo el Mundo precio para él. Si eftos

no fueflén conocí ios en Europa , y traxeffen acá los primeros

de una Provincia remotifsima , ü del Afia, ü de

la America, donde eftuviefle refervado el fecreto de fu

fabrica , á qué precio los .comprarían los Europeos? Def-»

embarazadamente aífeguro, que darían por ellos mucho

mas, que en el defcubrimiento del Nuevo Mundo daban

los Americanos,y folohombres poderofifsimos tendrían

•caudal para la compra de un Eípejo. En efta-fituadon fe

hallaban aquellas gentes,quando los Hefpañoles aportaron

á fus tierras , y afsi compraban á los Hefpañoles los

Efpejos, con mucho oro si, pero acafo con menos que

les darían los Hefpañoles á ellos, íi ellos los primeros huvieffen

trahido á Europa los Efpejos. Y íi ni los Ameri-;

canos, ni nofotroshuvidfemos vifto las impetfedasre-.

pretentacionts,que fe forman en las aguas, y otros cuer-j

pos de foperficie terfa, al ver el primer Efpejo , tanto

poíotros , como los Americanos juzgaríamos firmemen-;

te, que en aquella rápida producción de varias

imágenes intervenía üuíion diabólica.

*#^. ^#^ ^#*^ *#*:

&xys

DISCURSO SEXTO,

§. XV.

227

A "37

Efta luz deben mirarte las obras de la Naturaleza.

Para examinar fos fondos es

menefter colocarnos en la hypothefi de contemplarlas

como raras. Efte es el punto de vifta.que piden; y regiftradas

de efte punto de vifta^as mas comunes alfombran,

Vir infipiens non cognofcet,&fiultus nonintelliget hac.

38 Es conjunte , que quantos leJ. el titulo de elfo

Difcurfo ¿antes de entraren fu contenido juzgarán hallar

en él un catálogo de las raridades mas exquifitasdel

Orbe , como de varias efpeeies de monftruos; de Meteos

tos Ungulares; de Vegetables, y piedras de admirables

virtudes (en que es fabalofo por í-t* mayor parte lo primero

, y no sé ñ en todo lo fegundo ) de tas plantas, que

llaman Senficívas; de Animales de prodigiofa pequenez,

ude porcencofa magnitud; de fuences , que tienen fluxo,

y refluxo como el Mar 5 de peregrinas calidades de varias

tierras j de las naturales Mecamorphotes de gtifanlllos en

Abifpas, Abejas, y otroslnfedos volances » de algunas

éfp^cies de Infedos, donde todos los individuos fon"

hermaphrodicas , &c. Nada de eflb hay aqui; anees todo

lo contrario, porque mi intento folo es defeubrir lo

prodigiofoaunen lo mas vulgarizado, para que te vea;

que 1a Naturaleza.en todas fus obras admirable, en todas;

eftá moftrando 1a mano poderofa, que 1a rige.

39 Para cuya mayor evidencia echaré la clave á las!

Maravillas de la Naturaleza , teñalando una pafmofilsima,

queestranteendente á quantas fubftancias corpo-i

reas contiene en fu dilatado ámbito. Efta es la compó-,

ficion del continuo. Tiende 1a vifta por donde qu¡ficres¿

de Oriente á Poniente, del Septentrión al Mediodía, defde

1a Eftrelta mas alta del Firmamento , hafta diodo que

firve de lecho al grande cuerpo de Neptuno. Mira hom-,

bres, brutos,troncos,metales, peñas,agua, tierra, fuego

, cn fin toda lo que hay que mirar. No folo cn cada

tndiyiduo.mas en cada porción foyada mas menuda que


228 MARAVILLAS DE LA NATURALEZA.'

pueda percibir tu vifta , hallarás un prodigio incompíe^

henfible; efto es , 1a infinidad de parces , que la compon

nen. No cienes que dudar de efto. Si un Ángel te puíiefte

á dividir el átomo mas leve, que lleva el viento , le

pod. ia dividir en cien mil millones de partecicas diftintas;

luego cada partecica de eftas en cien mil millones

de ocras, y aunque de efta fo.rce profiguleffe la divifion

por cien mil millones de años, haciendo cien mil millones

de divifiones cada dia, y aun cada hora, en parces

fiempre menores *y menores, le reftar|. fiempre canco

que hacer, como fi no huvieffe empezado. Elfo no cabe

en cu imaginación. Tampoco en la mía. Pero por mas

que ta imaginación refifta, cl encendimiento te convence

en fuerza de tas demonftracibnes Machematicas, que in-:

Venciblemente lo pef uaden. Ni cieñen los Philofóphos

de la Aula que venirte con fu diílincion de parces alw

quocas, y proporcíonalesjpues no ignoran,ni ignoramos

todos los que fomos del Arte , que effe es un mero trampantojo

de voces, fin atorro de fobftancia» y 'folo de

provecho para engaitar muchachos. Es evidentiísimo,,

que fi tas partes del continuo (llámente como te quífie-;

jen) no focíten actualmente infinitas, neceffariamente llegaría

en algún tiempo el Ángel á fu ultima divifion , y

aun en un momento le podria dividit quanto es divift*.

ble, pues feria fínica fu divifibitidad en effe cafo.

40 Efta es una maravilla de tan enorme magnitud,que

en algún modo dcfaparecen en fu fombra todas lasdw

titas, porque todo es menos que lo infinito. Pero con efpecial

titulo pueden degradarte del orden de maravilla»,

algunas que entre los Philofóphos eftán en la poffcfsion

»dc cales; hablo dc aquellos minutifsimos animalejos.que

folo fon vifibles por medio del Microteopio , y quanto

por íu pequenez fon menos perceptibles ala vifta, tanto

por effo mimo avulcan mas en 1a imaginación. } ales fon,

ios gulanillos, de que generalmente abunda el vfoagre.fi

la leche azéda , los que te hallan en 1a maceria ftminal de

vatios animales, entre ellos 1a humana. Monf. Heifter,

lamofo Oculifta, ? Anatamko &l^á W e ho J_ vive.ob-»

DISCURSO SEXTO. 229

tervó unáífrécie depu!gas,que infoftan las mofeas. Mas

es lo que refiere el Padre" Gafpar Schotto, que tas pulgas

, que á nofotros nos mole flan , fon moleftadas poc

otras pulguecillas , tan -menudas, que difc.arr.en por los

cuerpos de ellas, y fe alimentan de fu fangre , como ellas

déla nueftra. El Holandés Antonio de Leuweiihoeck,

célebre Artífice» d