Des-ilusiones - Palabras Prohibidas

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Des-ilusiones - Palabras Prohibidas

Decker

Díaz

Mauro

Sebastian


© 2011, Mauro Sebastián Decker Díaz

www.palabrasprohibidas.com.ar

Diseño de cubierta: Mauro Sebastián Decker Díaz utilizando la página

http://www.wordle.net/

Des-Ilusiones por Mauro Sebastian Decker Díaz se encuentra bajo una

Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivadas 3.0 Unported Unported.

Basada en una obra en www.palabrasprohibidas.com.ar.

Libro de edición argentina.


DES-

ILUSIONES


A Corina


Prólogo

Un crujido rebota en una esquina del mundo. Un zapato termina de romper

las lágrimas de un árbol materializadas en hojas secas. Camina rápido. Como

si estuviera llegando tarde a su propio nacimiento.

De pronto cruza su camino una sombra con luz. Se detiene, observa, piensa y

llora palabras. No hay tiempo. Se aclara la voz, se sacude sus desdichas y

avanza.

Es tarde. Como si el universo esperara a que nos cepillemos los dientes para

empezar su día.

Cruza la avenida, se ve a sí mismo caminando hacia él; cuando ese otro lo

reconoce, se cruza de vereda. Mauro no es fanático de los espejos, él prefiere

ver la realidad en HD.

De pronto no puede más, todos sabemos de que se trata: debe estructurar sus

desastres.

Se apoya contra una pared empapelada con carteles hipócritas de campañas

electorales.

Saca un anotador, respira profundo, trata de recordar ese momento

inolvidable. No puede. Mira al cielo y pide ayuda, quién sabe a Quién.

Entonces mira su anotador y está lleno de tachones y dibujos que parecen

letras. Son las notas pasadas. Ya no caben en su bolsillo. Piden ser un libro...

Quédense tranquilos, hasta las Palabras Prohibidas piden pista cuando Mauro

empieza a escribir.

4

Christian Ortiz


ENTRE

COMIENZOS Y

FINALES


Prólogo y epílogo

Tus besos han sido, para mí, el prólogo y el epílogo de nuestro amor,

enamoramiento o cualquiera de los nombres que la gente le pone a los

sentimientos, una vez que los ha perdido y los recuerda dulcemente tras el

paso implacable del tiempo, bajo el cobijo de una nueva vida.

Prólogo porque una noche gélida, en la cual no estábamos muy abrigados, el

frío nos obligó a buscar refugio, pero como todo estaba cerrado, lo único que

encontramos fue un porche abierto e iluminado.

La situación nos exhortó a abrazarnos, vos decidiste darme la espalda y mirar

a la calle mientras hablabas. Yo, en cambio, suspiraba y los nervios

comprimían mi estomago. Después de un rato, mis escarchados labios

encontraron tu hombro descubierto y tímidamente lo besaron. Sin mayor

resistencia y muy lentamente fueron avanzando por tu anatomía, primero

hasta el cuello, después hasta encontrar tus labios. El clima, a esa altura del

relato, era más impetuoso que nunca, pero ya no importaba. Así comenzó.

Epílogo porque antes de bajar del auto, aquella mañana de primavera, me

besaste en los labios y me miraste a los ojos, repetiste que me querías y

dijiste “hasta pronto”. Promesa que nunca más cumpliste. Los finales suelen

ser crueles y en muchas oportunidades indiferentes a la historia. Así terminó.

6


4 de mayo

Se planteó como una cosa común,

la vida o la muerte,

elegir un camino corto

para llegar a destino.

Pero de la decisión

dependía un corazón

que esperaba un cambio.

Ella propuso

un juego oscuro,

muy de nuestros tiempos.

Un amor sin sentimientos.

Él confiaba en sus deseos,

que al fin de cuentas

era lo único que creía tener.

Ni él ni ella

querían volver

a sufrir las historias comunes,

de todos los días.

El amor destruye montañas,

lo supieron mucho después.

7

Para Anto


Al otro día

Hay un par de ventanas

que cierran paso a mis sueños.

Son tus parpados, los tiranos.

Pero ya nada importa,

tan sólo esos momentos

en que dos no existían

y éramos uno.

En mis soledades descubrí

las puertas a mí mismo

y en los dolores una profundidad

que la felicidad no conoce.

Tantas personas nos marcan durante la vida

y sus huellas son para nosotros

como la corriente de agua dulce a la roca

que humildemente descansa en la cuenca de un río.

El destino de mis palabras ya no tiene sentido,

puede ser para ti o para otra persona,

con el tiempo uno olvida,

en los límites de la memoria,

quién es el acreedor y quién el deudor.

Sé, eso es claro,

que en algún momento quise a alguien,

que odie,

que tuve amigos,

que perdí

y gane.

Al final de cuentas, eso es la vida.

Una larga carrera con un final conocido,

donde lo importante no es durar mucho tiempo,

sino hacer valer el tiempo que tenemos.

8


En el aniversario

La verdad es que pensé

que ciertas cosas no importaban,

que siempre estarías para mí.

Pero me equivoque,

por lo visto bastante feo,

y hace tiempo que no te veo

por aquí.

Antes se confirmaba

esa antigua norma hermética

lo de arriba era igual a lo de abajo,

pues tú eras mi estrella fugaz.

Aunque sabía que no cumplías,

algún deseo te pedía

y veía como lo aborrecías,

pero no importaba.

Y un día te fuiste de mi cielo,

dejando un vacío

que no se volvió a ocupar.

Ahora,

después de un año,

golpeas mi puerta

y me pides que te deje pasar.

No te deseo nada malo,

pero aceptarte de nuevo

sería volver a fracasar.

Tu vida se dirige hacia aquel destino,

perdón

9

Para aquellos que abandonan

a mitad de camino


pero he doblado en la última curva.

¿No me viste pasar?

Es cierto,

he perdido un poco de cordialidad,

la he derrochado en épocas pasadas

y no guarde nada para este momento.

Fui poco previsor,

pero me sorprendiste.

Me esperan a cenar,

buena suerte

y espero no verte más.

10


Esperando el tren

La caída de las hojas

marcha junto a tu partida

y te acompaña

en el débil movimiento

de tu mano,

ese tibio saludo.

No era el momento de amarte,

de entregarme a ti

y que tú te entregues a mí,

con lo que eso significa.

Las sonrisas,

las alegrías,

los besos

y los abrazos.

Las dagas del tiempo

se transmutan en tus tristes lágrimas

y en gotas que como tiranas

caen del cielo empapando a los descuidados.

Si existe,

en algún lugar Dios llora.

En resumidas cuentas

fuimos un beso nocturno,

un abrazo,

un viaje secreto

a un lugar distante

y una tarde en el andén,

esperando el tren.

Tus mejillas no lo entienden todavía

y sólo se preocupan

por el aire gélido del invierno

y la humedad del aire.

Otros fríos conviven

en nuestros corazones.

11


Para ser justos

hay que reconocer que mayormente fui

un hipotético;

una tarde de otoño en tu verano.

Un llanto doloroso, aún sin partir.

Una sombra dentro de tu día soleado.

Para serte justo,

he de decir que en mi vida

que es lucha,

enojos,

derrotas y fracasos

y más derrotas,

tú fuiste una pequeña (gran) victoria.

Una rosa en el desierto,

una gota de agua dulce en el mar,

un Edén en este mundo.

La locomotora suena cerca

y tu mirada se pierde.

Te veo difuminada, pero soy fuerte.

Las distancias serán abismos sin puentes,

una muralla impenetrable aunque burda.

Es el momento,

partes a tu ciudad de montañas y brillos,

de calor y esperanzas.

Yo me quedaré en mi ciudad de puerto,

con sus máquinas, sus calles

y su contaminación desesperanzada.

Adiós, mi amor.

Adiós.

12


Refrán

A rey muerto

otro rey puesto,

reza el dicho

tan coqueto.

Ah,pero hace tiempo

que los reyes

no mueren de viejos,

si es que mueren.

Se ha pasado de moda

eso de un solo rey por vida,

rápidamente son derrocados

y reemplazados

sin ningún tipo de piedad,

ni la de la muerte.

El respectivo trono nunca se enfría,

pero los calabozos oscuros

se llenan de ex esposos del poder.

Y esos despojados

por las nuevas dictaduras

o democracias,

-no olvidar que es una metáfora-

vagan por el resto de sus vidas

entre prisiones, exilios y asilos.

El pueblo nunca recordará

que esos hombres fueron amados

en algún momento y lugar.

Se perderá para siempre

que siguen siendo iguales

que de príncipes,

una verdad que nadie quiere que se sepa,

que es mejor callar.

13


Pero espero,

sin esperanzas,

que en una sala oscura,

una vez al menos,

la reina se siente sola

y llore la perdida.

14


Las eternas batallas

Es sabido que la vida

se basa en las decisiones

que se toman,

siempre.

Algunos avanzan,

en la vanguardia

y perecen valientemente

cara a cara

con el enemigo.

Otros mantienen su posición

y esperan una oportunidad mejor.

Y están los que retroceden,

a veces dejando detrás

los amigos desprotegidos.

También es posible

que se cuente con una moneda

u otro método azaroso

para desligar el peso de elegir.

Sin embargo,

aunque Dios ayude

en la tormenta,

el marinero

debe estar en el timón.

Entonces

la teoría

se vuelve práctica

y es necesario actuar.

Un día comparas

al mundo con una canción

y le decís

15


que de todos los compases

ella es el más hermoso.

Otro, por instinto

decidís no apostar

todo lo ganado

y te retiras de la mesa.

Y en el momento menos pensado

tu mundo se derrumba,

sin advertencias

y es necesario abandonar

todo lo que tenías

y amabas.

O te obligan a hacerlo.

Ojalá

a la hora de determinar el camino

nos alcance el tiempo

para una breve reflexión,

o las piernas para soportarlo.

16


Perdidos

Una estrella

nos marco el camino

a seguir,

pero no pudimos.

O tal vez

hubo en nuestras vidas

dos guías distintas

que en un momento se cruzaron,

sólo por un momento.

Y vino el abismo,

las soledades,

las lágrimas huérfanas,

las dagas del cielo,

las luces se apagaron

y ya no pudimos

construir ningún puente.

El resto se sabe:

recorrer el desierto,

ayudado por algún oasis

para llegar al mar.

La sirena es el destino.

Puede ser

la historia

de cualquiera.

17


Vestigios

El amor me abandona

y sólo deja

esos recuerdos que guardaré,

pulcros,

en la memoria.

Hay un nombre que no puedo decir,

una esquina que siempre miro al pasar

y una sonrisa imposible de olvidar.

Hoy soy la sombra de lo vivido,

sólo un momento de mi historia.

El sentir es pretérito,

efímero momento de algarabía

en una vida de soledad

y agonía.

18


Invierno ruso

El ejercito vencedor marcha

con la cabeza en alto

y exhibe su gloria con orgullo

frente a los derrotados.

La otra facción, se exilia,

o se convierte en prisionero

si al menos salvó su vida.

Pero a veces,

algún general decide no combatir,

retirándose a sus trincheras

esperando una mejor posición.

También pasa cada día,

a veces perdemos

las pequeñas guerras cotidianas

con una mujer

o dos

y somos humillados

en público o en privado.

Otras veces,

nos enfrentamos al campo de batalla

y comprendemos que ese combate

está perdido

o no es nuestro.

En esas situaciones,

aquellos que son prudentes,

se retiran a sus cuarteles de inviernos

y esperan por otra primavera,

que siempre llega.

19


Preguntas desilusionadas

Hoy te vi

mientras bajabas del colectivo.

Yo estaba escondido

entre las revistas

y pase inadvertido.

Estabas,

me es inevitable decirlo,

distinta, muy diferente.

Al regresar a mi casa,

busqué fotos de nuestros

momentos felices

y también note la diferencia.

La curiosidad me corroía,

así que busqué fotos

anteriores al génesis de nuestro amor

y vislumbré la misma mirada

de la chica que no me miraba.

Guardaré esta duda para siempre:

¿Fui un oasis en tu desierto?

O

¿Fui el desierto en tu oasis?

20


Réquiem de una relación

Todas las personas que mueren

a lo largo de nuestro camino,

literalmente o no,

van dejando pequeñas marcas en la memoria.

Un génesis casual: con un saludo.

Un transcurso entre confidencias.

Una triste despedida o alguna traición.

Es, cuanto mucho, lo que se graba en el corazón.

El tiempo pasa y nos regala nuevos muertos

y nuevos sueños de muertos.

De vez en cuando alguna estrella nos encandila

por un par de meses, por tres o cuatro años,

pero luego desaparece en el cielo,

se fuga cual ladrón que escapa de prisión.

Entendemos que hay pocos astros en el firmamento

y mucha fugacidad fatal.

En el final,

ya no nos importan los motivos del deceso.

Se vuelven monótonos los dóndes,

los porqués, los quiénes.

Sólo nos importa esa cronología

en la necrópolis de nuestra alma

y la cara de la soledad propia.

Que, como consuelo, morirá con nosotros.

21


Abandonando el camino

Hoy estuve nuevamente

en el lugar dónde todo acabo.

Las mismas puertas, las mismas ventanas,

idénticas paredes circundaban el lugar.

Parece ser

que el mundo

no se ha enterado

que las estrellas ya no brillan.

Existen cementerios sin lápidas,

flores o muertos

y están consignados por la memoria,

como una penosa parcela de la historia.

Las oportunidades se esfuman,

las recibidas o las que se dan.

Todo,

tarde o temprano se terminará.

La paciencia es una cruel esclava

que en un momento cualquiera

dice basta y adiós,

en la misma frase.

Ya no llueve,

pero el sol no saldrá.

Tampoco hay nubes,

no queda nada.

Espero que el día de mañana

me depare otros destinos,

otros sueños y otras compañías,

sino estoy perdido.

22


El otro Ulises

De nuevo

en estos puertos tristes,

se prepara otra Odisea,

de años perdidos en alta mar

y costas cada vez más lejanas.

Es este muelle

nuestro fiel destino,

de melancolías

y sombras augustas,

de algún lugar olvidado

que reaparece,

de un beso que no fue.

Es esa espera

la que te lleva a reflexionar

antes de subirte a la embarcación.

Tantos días de sol que has olvidado,

ahora que sólo hay tormentas,

las charlas eternas

con alguna compañera de carretera.

Esas amistades

que quedaron a un lado del camino

y no pudiste

o no quisiste,

volver a recoger.

Es cierto,

la inmortalidad te espera

lejos de casa,

pero entiendo tu dudar

al pensar en las catedrales

y los templos que quedarán atrás.

23


Lo que pasamos

Dice un viejo proverbio chino,

que si es necesario pararse en el camino,

hay que mirar siempre hacía el destino,

lo que falta recorrer.

Pero es posible

que una que otra vez

volteemos la cabeza

y de reojo

miremos ese trayecto superado.

Es parte de nuestra naturaleza,

como bien sabe el escorpión,

a veces hay que mirar atrás,

por más que no queramos.

Entonces recordamos experiencias,

las revivimos

o visitamos los lugares donde las cometimos,

porque es un crimen la nostalgia.

Sin embargo,

nos sirve para reanimar nuestra memoria,

volver a ser lo que ya no somos

y que forma parte de nosotros.

Una vez hecho esto,

es una obligación volver a andar.

Mejor que pedir un camino corto

es desear un par de piernas fuertes.

24


Necesaria esperanza, ese sueño

Es cierto,

el pasado es

como un ancla

que nos detiene

y nos pide tiempo

de reflexión.

Pero es absurdo retroceder,

preferible estarse quieto,

ser neutral.

El olvido

es la peor

de las venganzas

y el mejor de los perdones.

Dar oportunidades es

un desperdicio,

con el pasar de los años

entenderás.

Los humanos no cambian,

esas es una vieja ley.

Quién te ha fallado

te fallará otra vez.

Sé que es mejor

ser traicionado

que desconfiar

de algunas personas,

pero una vez

que te mienten

ya no es posible

volver a fiarse.

25


El mundo

se ha puesto en tu contra,

tú ponte a su favor,

odiar es un gasto inútil de energía.

El camino que resta recorrer

parece extenso,

mira lo que falta

y convierte tu vida en un sueño.

A pesar de que la esperanza

sea eso que nos arrastra

a hacer cosas estúpidas

cuando todo está perdido.

También es cierto,

las batallas se ganan

y se pierden

antes de luchar.

26


VISIONES


Dos que caminan

¡Qué lindo ver caminar juntos a dos que se quieren! A pesar del calor y para

malestar del frío caminan pegaditos, sonriendo, algunos dirían que hasta

felices. Quizá lo estén. Mañana estarán las mentiras y las traiciones con los

sin sabores de la finitud, pero eso hoy no les importa.

Toda la belleza de ese par de manos cuyos dedos se entrelazan y al soltarse se

extrañan es casi insoportable, mis ojos se cierran. Ellos van pero no conozco

el rumbo, me está vedado tal conocimiento. Sólo se me permite mirar e

imaginar ilusorios destinos. Una cena, una fiesta, el cine, la fantasía de leer

bajo los árboles de una plaza cercana, con el sol como lámpara.

Puede que no se amen, puede que sí. Mas no interesa, caminan juntos,

sonríen, se besan y vuelven a sonreír. Seguro que a su alrededor el mundo

baila o parece que baila, es lo mismo para fines prácticos. Me deben ver

bailar en la multitud sin saber quién soy.

Maravilloso el momento que comparten, maravillosa será la despedida

parcial que preparará el hola del otro día. Lloverá en la despedida final, pero

ese es tema de otra página, de otro poema.

28


Cielo encapotado

La luna nos observa

seguramente

detrás de las nubes

que cubren casi todo el cielo

y amenazan a la distancia

con el diluvio.

Pero no llegará,

la promesa sigue en pie

y el fin aún parece lejano.

Entonces nos quedan

sólo esos pequeños finales,

los que destruyen mundos internos,

que transforman las esencias,

los eternos abismos del ser humano.

Las puertas se nos cierran

y son una negativa

que pesa sobre todo.

¿Y por qué medito sobre esto?

Porque al mirar el firmamento

no te encontré

luna.

29


Hay

Hay en las sombras

un vestigio de algo que

no llegas a comprender.

Hay dudas,

hay preguntas,

hay miedos,

hay decepciones,

hay ex amores.

Hay un mundo hipotético,

paralelo,

dónde las cosas se dieron

de manera diferente.

Hay dos personas

que son una sola,

un sí que no fue no,

un amor que no fue odio

o decepción.

Hay, siempre,

un tercero que sufre en silencio.

Lo distintivo es que,

en el mundo donde están esas cosas

yo no estoy.

Me toco este otro,

el cruel,

en el cual no soy más que un tercero

que mira por una ventana la vida pasar

y piensa.

Te piensa.

30


Santo Grial

Tal vez no soñarte,

no esperar verte bajo el sol de la mañana,

no intentar evocar tu sonrisa en cada paso

haya sido el comienzo de mi desgracia.

El amor nos encuentra,

dicen como un susurro,

aquellos que agraciados o desgraciados

se han topado con él

en los recónditos pasajes de la vida.

Como un santo y seña

apareciste y te fuiste,

efímera estrella.

O te arrebataron de mis manos,

a la distancia ese detalle

no importa.

Y yo quedé, como tantos otros,

con ese sabor amargo que deja lo perdido.

Con esas sombras de recuerdos hace tiempo fallecidos,

con los fantasmas de niños que no han nacido.

Trate, sin mucho éxito,

de revivirte en cada verso,

dibujar la silueta de tus ojos

en cada papel.

Entonces,

en la vasta agonía de la desesperación

emprendí un viaje, casi eterno,

cual cruzado,

en busca de mi Tierra Santa.

Eso hice,

busqué algo que supuestamente nos encuentra,

31


la quimera perfecta,

el mayor invento del hombre.

Se dice,

y espero que sea verídico,

que un día el Señor nos llamará

a alquimistas y poetas

a beber con Él en su mesa.

“Acaso lo que digo no es verdadero;

ojalá sea profético”.

Suenan a lo lejos

las campanas del tiempo.

32


Barco

Me gusta creer

que la vida es como un barco,

en el que a veces somos capitanes

y mayoritariamente somos marineros,

o polizones.

Durante los días tranquilos,

con una suave briza de cola,

se puede apreciar el sol

en el horizonte

y uno puede llegar a creer

que es feliz,

o ser feliz.

Y todo se resuelve a eso,

el tierno discurrir del tiempo

a través de los dedos.

Pero muy pocas veces

las cosas son tan fáciles.

La bruma suele cubrir el mar,

que es demasiado inestable

como para tolerar la felicidad ajena.

Entonces llega la tormenta,

que nunca avisa.

La zozobra es implacable

y la amenaza del hundimiento vive presente.

Las ratas abandonan primero,

luego aquellos que sólo acompañan

en las primaveras o los veranos.

Buscarán nuevas naves,

nuevos mundos,

nuevos puertos sin problemas.

33


Pocos acompañarán hasta casi el final,

hasta que la fuerza los separe.

En la última tormenta,

seremos el capitán, por descarte.

Nos encerraremos en la sala del timón

para unirnos al barco en su lecho final.

34


La traidora

Aunque no me crean,

hay una traidora

entre nosotros.

Lentamente se ha colado

por las ventanas

y puertas abiertas.

Nos ha susurrado

al oído palabras vanas.

Ha abusado de nuestra esperanza.

La traidora está entre nosotros.

Pero de un momento a otro,

después de engatusarnos

y convencernos

nos traiciona

dejándonos a nuestra suerte.

Puede cambiar la forma,

pero a todos nos abandona.

Ya sea con nuestro cabello de plata,

recostados en el último lecho.

O después de una larga

y dolorosa enfermedad.

O ante la sorpresa

de dos luces viajando

veloces en la noche.

O burlándose

en el sabor de la cicuta.

Riéndose de nosotros,

observándonos en el Gólgota.

35


O esperando en Kuśīnagara.

O mofándose

cuando nosotros gritamos:

“¡Tu quoque, fili mi!”

Como también se burló

cuando conquistamos el paraíso,

o llegamos a sus muros.

Ya les he dicho,

ella nos traiciona,

irremediable

y nos deja desnudos

ante la muerte.

36


Afeada

Mi ausencia te afeo

no te sientan bien las soledades

o tus nuevas compañías

que alaban un espejismo.

No es resentimiento

ya sin mí

tu belleza escapó

a otro puerto, otra tierra.

Entre las líneas de tu mano

cabía la superficie de mi rostro

ahora tus dedos

están a la intemperie.

Serás libre,

es cierto,

u otro conquistador

tiranizará tu continente.

Pero mirando las fotos recientes,

viendo videos terroristas,

escuchando canciones con tu voz

concluyo sin miedo a equivocarme

sin mí, te has afeado

y eso no significa que te veas peor

ante el espejo.

37


Largo otoño

En mi corazón,

es otoño todo el año

y el fuego es avivado

levemente por el viento,

otro tanto por las hojas secas.

Son esas desgracias,

las que al fin y al cabo,

me permiten poder arder

un día más.

Muy a mi pesar,

sé que antes de retornar

a la primavera,

me espera otro largo invierno.

No desesperare,

porque perder ahora el rumbo,

equivaldría a ver venir la tormenta

y abandonar el barco,

a sabiendas,

de que la costa está

aún muy lejana.

38


No hay retiro

Al final de cuentas

era cierto,

el amor no existe.

Inútiles las metáforas

de mariposas,

de flores,

de colores,

de corazones,

de estrellas,

de cielos y nubes,

de hadas y duendes,

de vos y yo.

Todo resultó un

absurdo gasto de tiempo,

disimulada creación del hombre

para entretener.

No existen los sentimiento,

sólo hay deseos animales.

Final.

Ahora nos queda

una vida vacía,

sin sentido.

Pero.

Pero no sé.

¿Qué hay detrás

de esta nueva vida monótona?

¿Qué hacemos sin las metáforas

de mariposas,

flores,

39


colores,

corazones,

estrellas,

cielos y nubes,

hadas y duendes?

¿Qué hace tu vos sin mi yo?

Puede que el amor no exista,

que todo sea simplemente un invento;

pero qué aburrida que resultaría la vida

si por un momento conocemos esta verdad

y abandonamos el juego.

40


Tu mirada

En tu intempestiva mirada

hay algo que me mira y me miente.

Me dice unas cuentas verdades,

pero estoy seguro que alguna

no lo es, aunque no sé cuál.

Me dice que no necesito espadas

fuera de mis versos.

Que el mundo posee

un lugar recóndito

que es capaz de darme paz

y está allí para mí.

Me murmura que soy capaz

de alcanzar el paraíso,

aunque sea por un instante.

Tu mirada me obliga

a creer que no todo está perdido.

Que detrás de todo hecho

hay una decisión superior

que sirve de guía.

Que nunca hay nada vano.

Me dice que la felicidad

no sólo es común

sino que nos persigue,

intransigentemente,

para que sucumbamos

ante sus encantos.

Tu mirada me observa

y me cuenta verdades,

pero yo ya no le creo

41


y estoy seguro que al menos

una vez me ha mentido.

42


Vida que te vas

La vida nos mata

lentamente,

es uno de los axiomas

propios de la existencia.

Al principio

nos seduce con juegos

y diversiones

y nos susurra al oído

que el mundo es

un parque de diversiones.

Luego, con el tiempo,

nos carga de a poco

la espalda con preocupaciones

y problemas

y algún que otro disgusto.

Nuestros amigos se van,

nosotros sufrimos.

Nuestros familiares se van,

nosotros lloramos.

Nuestros amores se van

y no nos queda nada.

Entonces todo termina,

en un caos vacío de oscuridad.

Para mucho como en el inicio.

Pero hay algunos que

se niegan a creer esto,

sueñan con otras oportunidades,

con otras vidas,

con otros ciclos.

43


Me gusta pensar

que en algún momento

alguien será capaz,

en una de sus vidas,

de escribir

una bella elegía

sobre la muerte.

44


Tormento

He sido muchos hombres,

pues mi arte consiste en crear,

pero mi único lamento

es no haber tenido

ese nombre

que hace que tus ojos

brillen.

Fui el río,

y ese otro río

que es el tiempo,

porque somos todo

y también nada.

Desconocí

los misterios de la muerte,

como buen mortal.

Busqué en el fondo

de mis pensamientos

un lugar

y te soñé.

Oh, sueño pesadilla,

eras el paraíso

pero yo no estaba en él.

Tormentosa fantasía

efímera agonía

que parece matar

pero sólo hiere

y nos condena a vivir.

45


Visiones

La taza suda

una gota de café,

que lentamente

y gracias a la gravedad

alcanza la mesa.

Un perro observa los autos,

una señora se ríe estrepitosamente,

una imagen me tortura en mi mente,

hay un clip musical en el televisor.

La Torre Eiffel,

lejos pero cerca,

se burla de mis planes

y de las posibilidades.

Hay una llave para cada puerta,

una respuesta para cada pregunta,

una solución para cada problema

y un sueño para cada poeta.

Lo complicado reside

en encontrar

la combinación correcta.

46


DES-ILUSIONES


Sin puentes

Te noto tan distinta,

tan cambiada,

tan marcada por el paso de los día

y del tiempo,

por mi ausencia en tu vida,

te noto tan distinta

que ya no sé

si te conozco.

Mañana quizá nos crucemos

y tu rostro se llenará de sorpresa

al ver que mis ojos

no te reconocen.

Hace mucho tiempo

éramos casi uno solo

y el sol brillaba

más allá del horizonte.

Hoy,

cuando el abismo mira en mí

no es capaz de identificarte

entre mis memorias.

Pienso que sólo guardo de ti

unos versos que te definen

como una muchacha dulce

y tierna que vivió una fantasía.

Es posible que tú me veas distinto,

distante,

cambiado por el paso del tiempo

y por tu ausencia en mi vida.

48

Para Mariana


Supongo que esa es la muralla

después de las rupturas

o al descubrir que el amor

es un imposible, un supuesto imaginario.

Y sin embargo,

algunas tardes de primavera,

mientras miro los jazmines,

suspiro y te recuerdo.

Rodeado de agua

Me gusta pensar

en los desamores

cuando cae el sol,

les da un misticismo

que no les es propio.

Mientras,

los pétalos se caen

y la flor se marchita,

el tiempo la victimiza.

Una parte de mí

mira por la ventana

deseosa de verte regresar.

Pero sé que no sucederá

y ese conocimiento

es el ancla en mi cuello,

que me asfixia lentamente.

49


Des-Ilusiones

Me dijiste que

mi visión del mundo era anticuada,

que todavía vivía en algo

que se perdió mucho antes

de mi nacimiento.

Yo te dije que

era preferible vivir

en mis fantasías

a tener que afrontar

la realidad que me proponían.

Argumentaste que

esperanzas nadie

tenía en esos días.

Sin embargo,

yo todavía

confiaba

en mis utopías.

Tus desilusiones colisionaron

con mis ilusiones

y debimos separarnos para siempre,

o me despediste para siempre,

que es lo mismo.

Ah, pero no me despediste totalmente.

Una parte de mí siguió rondándote

como en el principio.

Uno de mis libros

escondía tu nombre

entre sus poemas

y vos lo leías.

50


Me veías a escondidas,

siempre a la misma hora,

siempre en el mismo canal.

Pero tu orgullo

era demasiado

como para permitirte

volver a admitirme.

En mi caso,

en particular,

no me despediste

por completo.

En mi memoria todavía

se guardaba el tacto

de tus caricias

y una imagen eterna

de tu persona defendiéndote.

En mí se guardaba

algún otro mensaje oculto

en libros inéditos,

un personaje que siempre te representaba

y la ilusión,

tan propia,

de tener otra oportunidad

para ser despedido.

51


Dificultad de dimensiones cósmicas

Debemos dejar

de simplificar

las cosas.

En el mundo poético,

siempre hay

un corazón que busca

y otro corazón que espera

ser encontrado.

Tarde o temprano

se cruzarán.

En el mundo,

sin aditamentos,

también existe

un corazón que busca

y otro que espera

ser encontrado,

pero también existen

un centenar

de corazones interesados

que se cruzarán.

En esa realidad,

el amor

difícilmente

existirá.

52


Con desventaja

Nélida,

gélida figura

de escultura griega

que posa

bajo la luna.

Antigua mujer fantasma,

sos el antepasado,

lo antaño,

pero estás en tus hijas,

en tus nietas,

hijas de tus hijas.

¡Oh! señora,

no me olvide

porque yo ya

no podré

olvidar su retrato.

53


Las cosas que no se van

Las flores

todavía no han florecido

y la soledad me encierra

como el aire.

Todavía resuena

en mis oídos

el tronar de la puerta

durante la despedida,

prólogo de mis pesares.

Todo lo anterior no importa,

o parece que no importa.

Ese beso,

esa espera,

la lluvia que nos cubría,

el sol que no vimos,

la inmensidad del horizonte

por la mañana.

Faltó un abrazo,

una caricia,

una palabra alentadora,

un perdón

que no nos dimos.

Sólo quedan las fotos digitales,

que no se pondrán amarillas.

Un poema que nunca leíste

y seguramente un regalo que no recibí.

Lento,/ pero constante,

tu recuerdo se vuelve leyenda

y otras cosas ocupan

los espacios que abandonaste.

Las pequeñas cosas nos consuelan,

54


una hormiga recorre su camino,

no sabe que sufrimos

inevitablemente.

55


Inalcanzable Para Luciana

No me inspiran las lágrimas

de los ángeles te dije

mientras llorabas

e intentaba inútilmente

consolarte.

Mis palabras se escapaban

de tus oídos

que sostenían el eco

de otra boca.

Mientras mis manos

cubrían tus hombros

y mis ojos intentaban

distraer los tuyos

una secuencia

que me era ajena

se repetía

hasta el hastío.

No es raro

que alguien se odie

por no poder ser

la luz o la sombra

de un corazón que ama.

Un deseo le pedí a mis estrellas

y es que tu nombre estuviera

para siempre grabado en ellas.

Pero el mío, para vos,

casi no existía más allá

de la tibia amistad

de mi palma calidad

sobre tu rostro helado.

56


Misterios

Hay tantos días lindos en un año,

tan llenos de luces y sentidos.

En los cuales una caricia

es la alegría de saberte cerca

y poder pensarte,

sentirte,

besarte,

hablarte,

mirarte.

Hay tantas cosas buenas en la vida

que parece rebalsar de ellas.

Están las flores que te quedas mirando

cuando regresas por la tarde a tu casa.

Ese auto que tanto te gusta,

la casa amplia y fresca de tu familia

y el color de esa cama,

que no es ni la más linda ni la más nueva,

pero que es el templo de tus sueños,

el guardián de tus esperanzas.

Pero todavía estás pensando

en aquellas cosas no tan lindas

y en esas personas que ya son tuyas

porque las has perdido.

Aún te falta algo,

aún buscas debajo de la cama

o detrás de la puerta al volver a tu casa.

Pero no hay nada,

ya no hay nada.

57


Observación a Borges

Decía el viejo Borges

que nuestro es lo que

hemos perdimos.

Pero algo nos ocultaba,

el juguetón maestro,

lo que se ha ido esconde

más y más con el tiempo

sus secretos.

De a poco se olvidan

los detalles de unos labios,

los colores de los ojos,

las palabras de las cartas.

Es el olvido

el verdadero prodigio de la memoria,

que nos exime de detalles dañinos.

Es la transfiguración de los errores

y fallas del pasado

la tenue panacea que se nos otorga.

Es cierto que pueden ser

meros consuelos

de alguien sin nada,

pero muchas veces sería

imposible dormir si esas

pequeñas cosas no nos abandonan.

No hablo de la muerte,

que es una sombra eterna

en nuestras mentes.

Hablo de ese beso de invierno,

que sofocó el frío

y la resistencia.

58


Hablo de esos amigos

que nos cambiaron

por el bando enemigo.

Hablo de esa línea

que quizá te justifique

y que decidiste no escribir.

Nuestro es lo que perdimos,

pero nuestros son los olvidos,

aquellos que nos dan libertad

de poder encontrar nuevas cosas

para perder y que nos pierdan.

59


Recursos literarios

Puedo decir que te amo

y te extraño

o que desde tu partida

el sol ya no brilla

y las rosas de mi jardín

se han marchitado.

Soy capaz de afirmar

que el mundo

se derrumba

a mi alrededor

y que el cielo

palidece de tristeza.

Hasta diría

que las sombras

me han absorbido

y que la tierra que piso

no es firme.

Tal vez se me escape

que llueve dentro

y fuera de mi casa,

incluso cuando

mis ojos se cierran.

Sólo difieren mis dichos

en que la metáfora

es una bella manera

de expresar el dolor

públicamente.

Sólo me quedan

las dos o tres

certezas

que acabarán conmigo.

60


Tan sólo el recuerdo

de una despedida

tras el cristal empañado

de mi memoria.

61


Breves, antes de salir a combatir

Hay muchas dudas

que nos llevan a estar

lejos de quienes

queremos cerca.

También es parte del juego,

de no dar y esperar,

de especular,

de desear,

de añorar.

Lo cierto es

que muchas veces,

bajo la luna,

hay personas que

encuentran lo que buscan

y otras tantas que no.

Luego llegaran

las grandes victorias

o las terribles derrotas

y el primer momento

será sólo un vago recuerdo

que quizá no existió.

Seríamos más felices

disfrutando las pequeñas conquistas,

pero no es parte de nuestra naturaleza.

62


Ocupando vacíos

Hay algo que nos falta;

no sabemos qué

ni por qué,

pero sabemos que falta

y pasaremos todos nuestros días,

de manera inútil y casi absurda,

intentando descubrirlo.

A veces me pregunto,

si después del final

se encuentra la respuesta.

A veces me respondo

que en realidad,

sentirnos incompletos

nos demuestra que existimos

y que podemos sentirnos,

sólo por el hecho de sentir.

A veces creo

que pensar en cosas

que no tienen una respuesta

sólo sirve para llenar un vacío,

para intentar aparentar

que no hay algo que nos falta.

63


Paseo

Los primeros días de primavera

siempre tienen en la memoria

el gélido invierno que paso

como un recuerdo inevitable.

En un marco así,

caminábamos con el sol

en la espalda,

para entibiar las palabras.

Vos estabas jovial,

como siempre,

exhibiendo ante el mundo

tus fortalezas y atributos.

Yo iba cabizbajo y dubitativo,

como siempre,

prestando atención a cada frase,

a cada movimiento,

gesto,

sonrisa,

lágrima.

Las plantas apenas

se despertaban de su letargo,

los insectos mantenían

una actitud expectante.

Entonces largaste

con liviandad

que tu corazón había

encontrado un dueño.

64

Para Natalia


En ese momento,

miraba vagamente

el horizonte

en el cual se veían

las señales de la tormenta.

La humedad cargaba la atmósfera.

Pero algo te frenaba.

Las posibilidades eran muchas,

el fracaso estaba latente

y en tu mente vivía una eterna sospecha,

una sombra en tus ilusiones.

Lo solucioné rápidamente,

te dije que en vez de

pensar tanto lo que sentís,

sientas lo que pensás.

Y seguí mirando a la distancia,

sabiendo que esa noche llovería,

más allá de que las nubes

me dieran caza.

65


Amnesia

Yo que pensé que no iba

a olvidarte nunca,

ahora no recuerdo

por qué te olvidé.

Quizá porque las lágrimas

llegaron al mar

y se perdieron

en su vastedad infinita.

Tal vez porque

de todos los sueños que tuvimos,

sólo se cumplió

el de la despedida.

Ahora nuestra compleja realidad

es pretérita

y tenemos en común un saludo,

una sonrisa.

Así se resume todo,

cuando en unos años nos crucemos

y luego de saludarte

me pregunten por ti,

seguramente diré

`alguien que en algún momento amé`.

66

Para Maru


ESAS

BELLEZAS


Sobre mis musas

Hay bellezas que nos eclipsan de tal modo que nos roban hasta el aire. Lo

abarcan todo de manera rápida, absorben las miradas y nos condenan a amar

desaforadamente. Pero, al igual que las rosas, su vida es efímera.

Hay después otro tipo de belleza, más profunda y concreta, que nos ata a un

universo de confabulaciones amorosas. La esperanza es una trampa mortal y

parece imposible escapar. Pero, tiene algo de crema, con esfuerzo uno se

puede liberar.

Por último, está la belleza de un momento. Por un instante alguien se

transmuta en una quimera que nos ciega y se va. O aparece de la nada, en un

lugar común, el martes por la tarde, y no la vemos más. O nos da la respuesta

a esa pregunta que nos carcome el alma, que nada tiene que ver con el amor,

antes de despedirse para siempre. Es cierto, tarde o temprano, las perdemos

todas.

¡Ay! Pero algunas son más difíciles de olvidar que otras…

68


Flor griega

Dulce muchacha

que escuchas música

y posas de espalda.

Tanto me gustaría conocerte.

Hay quienes dicen

que hasta que no se elige

todo es posible,

pero es un sacrilegio acercarme

y el paso del tiempo

transforma tu imagen en utopía.

Una sola sonrisa,

una mirada incitante,

una palabra de cortesía,

mataría por esos dones.

Pero no me atrevo

y tú nunca te das vuelta

para mirarme.

69

Para Paula


Soneto a una princesita

Hay en mi balcón

una única maceta,

con poca tierra

y un par de rayitos de sol.

En ella florece una pequeña flor,

belleza entre bellezas

de las que esperan

los que esperan.

A veces miro la ciudad,

tan distante

y me reconforta tener cerca

una parte de la naturaleza que allí ignoran.

Espero

con ilusión

el día en que alcance su esplendor,

para al fin quedarme sin palabras.

70


Una frase

"Que el cielo exista,

aunque nuestro lugar sea el infierno".

Dijo el maestro, para consolarnos

y consolarse.

Tantas tristezas guarda el mundo,

tantas agonías que

a veces se hace difícil enfrentarlas.

El cielo, el paraíso, puede estar escondido

en la última gota de la clepsidra,

o en el vagón de un tren a un destino lejano

o en la sonrisa de una amiga

que trae una buena noticia.

En el misterio sagrado

que encierra este orbe que es

nuestro planeta

o en la sombra de una figura pasajera.

Pero nos espera el infierno,

o sea el sufrimiento y la mediocridad.

El precio de vivir y sentir

que la vida no es más que una jaula pasajera.

La esperanza que tenemos, la única,

es tratar de conseguir una salvación

utópica e imaginaria

que nos libre un momento de nuestros pesares.

Y el cielo existe, está entre tus brazos...

71


Muchacha en el colectivo

Qué hermoso perfil,

como de estatua o esfinge.

Te contemplo y no entiendo

por qué no durará para siempre

o por qué la rosa se marchita con el día.

¿Qué moneda lleva tu imagen?

Para guardarla eternamente

como un pendiente que cuelga

a la altura del pecho.

El mundo se termina

para volver a comenzar

una vez más,

pues llegaste a destino

y el camino ahora

será insoportable otra vez.

Lo más probable

es que no te vuelva a ver,

espero olvidarte

alguna vez

para poder continuar

sin las nostalgias

de ese bello caminar.

72


Primer beso

En el momento que las palabras

empezaban sobrar,

acaricie suavemente

sus rubios cabellos y miré sus ojos,

o ella miró los míos.

Muchos creen que el primero

es el más importante,

pues habla de cómo serán las cosas.

Un poco más

de diez centímetros

nos alejaban

de esa epifanía.

El silencio

nos fue cubriendo

mientras pasaba

lentamente el tiempo

y ambos ganábamos terreno.

Todo oscureció

y sólo restaba esperar

a que algo suceda,

en ambas tinieblas.

Entonces el mundo se iluminó

en mis ojos cerrados,

el camino había terminado.

73


Caminando

Me quiere,

lo sé y aunque sea

azaroso mi actuar

estoy seguro que voy

a convertirme en su norte.

No me quiere,

el pétalo abandona

mis dedos para depositarse

graciosamente en el suelo sucio.

Me quiere,

aún faltan algunas cuadras,

los autos le dan un colorido

inesperado al día.

No me quiere,

pero las nubes

amenazan con llorar

y un vacio me oprime el pecho.

Me quiere,

ojalá las historias

no terminen nunca.

No me quiere,

ojalá las historias

no duelan nunca más.

Me quiere,

caigo en cuentas

de que me he quedado

sin regalo.

Suelto la flor,

aunque el interrogatorio

no haya terminado.

74


Ya tengo enfrente a la rosa

que debe responderme.

75


HISTORIAS DE

CABALLEROS


Caballero Negro

Desde las sombras proviene,

como un estandarte.

Supo comprender el juego

que la vida engloba.

Hay cosas

que siempre son iguales

y escapan a la capacidad

de los hombres.

No se lamentó por el mundo

que soñó,

pues comprendió

que no era posible.

Lucho muchas batallas,

por él y por todos nosotros.

Lo busco porque su imagen

es símbolo de victoria

y lo buscaré por el resto de mis días.

La clepsidra le depara una última gota

y él se marchará.

El mundo no es lo suficientemente grande

para su gloria.

77

Para Ezequiel


Conocido amigo

Da gracias por la magia,

es un don que no siempre se aprecia.

Tantas veces te has enamorado,

mas no siempre amaste. Yo creo que nunca.

Todas esas sombras que te rodean,

no son ciertas

y tú sin embargo intentas que las crean.

Pues antaño te han dañado

y el dolor te ha arrastrado

hacia el actual e indefinido

estado en el que te encuentras.

Un infierno que es extenso

como la vida misma.

Luchas constantemente contra tu entorno,

lo debilitas y te debilitas.

Eres consciente de que has perdido

hace mucho la batalla,

porque la fuerza de tu oponente es infinita,

o al menos indeterminable.

Mientras que tú eres

un hombre que muere con el día

y con el frío de las despedidas.

El barco abandona la costa

y la tierra se hace lejana.

Nadie te saluda desde la bahía,

nadie te recibirá en la costa.

En el cuadro hay una balanza,

en cada extremo dos orbes.

Por un lado el mundo,

con sus premios y oportunidades,

78


sus personas y deseos.

En el otro tan sólo una rosa.

Están en equilibrio.

Yo fui el tonto,

tú hace mucho entendiste

que no es necesario un templo para orar,

un castillo para ser rey

o el mundo para ser feliz.

Tan sólo una rosa,

tan sólo un momento.

Ese es el paraíso.

El resto es adorno.

Que también se irá con el día.

79


El tabernero

Se cuenta que en su guarida

vive sin reservas

del resto del mundo,

que suele visitarlo.

Siete veces ha negado ser

un aventurero,

dejando espacio a sus compañeros

pero siempre acompañando.

Tal vez ha caído

en alguna extraña circunstancia,

vencido por el fantasma del pasado

en un horrendo combate.

Y se refugió

tras algún trago

para esas amistades renovadas.

Mas se sabe que tarde o temprano

enarbolará la bandera de la victoria

y vivirá nuevas batallas.

No está solo,

nos tiene a todos a su lado.

El enemigo no podrá derrotarnos

esta vez.

80

Para Germán


El consejero

Conocedor de leyes universales,

se aventuró a abrir el mundo

y descubrirlo.

Divulgando conoció

aquellos que lo ayudarían

a cumplir su destino.

Caminando descubrió

que aquello que sabía

era cierto.

Aceptando comprendió

que en realidad todo está

en nosotros,

siete veces lo negó.

Hoy espera una nueva epifanía

que le demuestre que se equivoca.

Nadie cree que eso pase…

81

Para Lorenzo


Caballero vencido

Allí yace

el viejo caballero,

en su último lecho.

Quijano moderno,

te hemos visto

en millares de travesías

y venciendo cientos de lides.

Sin embargo,

no te valoramos como debimos.

Allí yace un soldado

de otras guerras,

que veía más allá

de los problemas de su tiempo.

Visionario de otra era,

fuiste vanguardia,

fuiste victorias,

fuiste derrotas,

fuiste.

El último caballero que veremos

yace en su lecho,

a un tiro de piedra de la muerte

y nada podemos hacer por él

y nada hicimos para evitar

que los molinos lo vencieran.

Allí yace el último de los leales,

traicionado por sus reyes y reinas,

por sus compañeros de armas,

por aquellos que decían quererlo.

Nosotros lo miramos.

Allí yace el viejo caballero

y es una muerte que nos arrastra a todos.

82


Hoy morirá un grande,

terrible perdida porque

hay pocas expectativas

de que otro así nazca.

Que el Dios de nuestros padres

te tenga en la gloria,

servidor derrotado,

hasta que

nos encontremos nuevamente.

83


El viaje del mago

Discípulo de Merlín,

pero en la muerte,

existió una vez un mago.

De enigmáticos dones

y personalidad

él era poseedor,

pues nunca se sabía

qué hacía o qué pensaba.

Cuentan algunos

que era rey entre las sombras,

que su oscura voluntad

nublaba a sus oponentes.

Tuvo en la vida un sueño

que fue estandarte,

mas en batalla derrotado cayó.

Privado de su magia,

pero no de sus trucos

peregrinó,

solo o acompañado,

por el mundo.

Ha dejado

historias increíbles.

84


El final de la aventura

De un libro de guerra

partió una última duda.

El mago miró al Caballero,

que esperaba montado el amanecer.

No fue el sueño de una sola noche,

la derrota esperaba ansiosa

la bandera de su victoria,

ese sol naciente.

No quedaban consejos,

no quedaban bebidas,

las lanzas estaban astilladas

y la magia acabada.

Es un lindo día para morir,

murmuraron al unísono.

Todavía podían escapar,

pero esa palabra

siempre estuvo prohibida.

85


UTOPÍAS

RENOVADAS


Confesiones al atardecer

Quizá no dures por siempre,

pero hoy quiero creer

en la eternidad de tu esencia.

Contigo no hay derrotas,

pues las batallas no tienen importancia.

Tú eres esa utópica victoria,

panacea para mis males.

Puedo decir que mi vida

no comenzó cuando nací

sino la primera vez

que tus labios me encontraron.

Ojalá nunca tenga que marcharme

con mis quimeras

a mis cuarteles de invierno

y así dejarte,

aunque sea un instante.

Pero sabes que es cierto

que ya no podría,

tuya es hace mucho

una parte mía.

87


El efecto de las rosas

Lo lamentable de la belleza

es que sólo dura un instante.

Es lo que a los mauristas

les gusta denominar

el efecto de las rosas.

Una rosa

sólo será La Rosa

durante un

instante eterno.

Todas ellas quieren,

mas una lo logrará

por un minuto o dos

antes de comenzar a marchitarse.

Con las personas es lo mismo,

por algo somos mortales.

Es nuestro premio

y nuestro castigo esencial.

Hasta qué punto se crece

y desde cuándo se envejece

es algo que nadie puede saber

con certeza.

El mundo se apaga

un poco más cada vez que esto sucede,

los que pueden testificar

aseguran haber conocido el paraíso.

Es nuestro cruel destino,

se nos da sólo para entender

nuestra miseria

al perderlo.

88


Nuestro castigo

al esperar volver

al lugar

del que nos echaron.

Pero qué hermosas blasfemias

viven en algunas de mis flores,

que se creen dioses

por un pestañeo.

89


Elegirte esta vez

Hace seis meses

nos miramos a los ojos

por última vez

y nos despedimos.

En esos treinta centímetros de distancia

flotaban posibles dispares,

ideas perpendiculares y una línea,

una tentación

que no cruzamos.

La vida siguió,

es lo que mejor sabe hacer.

Como el agua del río,

la piedra que rueda por la ladera,

y tantas otras metáforas

que se pueden utilizar

para decir que el tiempo

transcurrió sin preguntarnos.

Mañana me espera

la oportunidad de volver

a encontrarte

y no hay mundo capaz

de disuadirme.

90


Diáfanas metáforas

Es muy probable,

que entre verso y verso,

se filtre algún deseo,

algún sueño.

También se escapa

uno que otro nombre,

pero antes de publicar

los transmuto.

Aunque me es imposible

no soltar alguna referencia indirecta

para que todo tenga

un sentido secreto.

Entonces aparece

la mención a alguna

melodía clásica.

O la lluvia

y sus melancolías.

O los ojos del siberiano,

que perforan las almas.

O las ratas

que abandonan el barco,

esas amistades

que nos cambian.

O la niña

que prometió el cielo.

O la modelo,

esa estatua,

sin nombre ni voz.

91


O en una anónima

del colectivo.

O en las hadas,

esas emperatrices

de un sol frío,

casi helado.

O la luna,

que mira siempre desde lejos

y niega con su rostro.

Y con el paso del tiempo

se irán agregando

nuevos ideales,

nuevas flores en el jardín.

Mas,

es sabido que las rosas

no pueden durar

mucho tiempo.

92


Rara epifanía

Me sorprendió mucho

encontrarte en otra persona.

Pero lo que más me dolió fue entender,

sin verte,

que todavía te quería.

No hablo,

claro está,

de un caso particular

o de una sola persona,

ese es el verdadero problema.

Porque cada momento de mi vida

evoca un recuerdo efímero de otras épocas

y son esas sombras las que me ubican

en un lejano limbo de sentimientos.

Es cuando aparece un gesto,

una fragancia,

una rosa,

que la máquina del tiempo

me lleva a un lugar

hace mucho visitado.

Quién lo diría,

uno puede enamorarse

para siempre,

muchas veces.

93


Las otras versiones

Hay una historia oficial,

esa floreada

que cuentan

los que ganan.

También está

la otra historia,

que ahora está de moda,

la versión paralela de los derrotados.

El mundo se queda

con esos romanticismos,

del bueno y el malo,

del blanco y el negro,

pero nosotros,

los grises,

no entramos

en las calificaciones

de ángeles y demonios.

Los exiliados del podio,

que no llegamos a cuartos

o quintos puestos,

nos perdemos con el tiempo

y nos evaporamos de los recuerdos

de los observadores.

En algún lugar existe un reino,

cuyo trono es ocupado por un rey

que a su lado tiene una reina.

Esa reina desechó a otro rey

y allí muere el relato.

Pero también estuvo

el viejo amor infantil

y los demás nobles

94


que nos acercamos a la princesa

para ser olvidados sin mayores penas.

Es cierto,

a lo sumo son las dos historias

las que importan,

ganador y perdedor,

pero nada evita

que hoy a mí me duelan las alternativas,

las que nunca estuvieron

cerca de ser escritas.

95


Pequeña Crítica

Una pequeña critica a la fantasía,

que suelo hacer,

es su inevitable

falta de realismo.

Parece contradictorio,

es cierto,

pero esas utopías

tienen tan alto grado

de esperanza en algo imposible

que están obligadas a fracasar,

inevitablemente.

También están los problemas

de todos los días,

la absurda monotonía

de vivir encerrados

en un bucle de reiteraciones.

Es entonces cuando,

al acostarme,

doy gracias que nadie escuche

mi pequeña crítica

y me dedico a soñar.

96


Mientras imagino

Nada dura eternamente,

con el tiempo todo se terminará.

Es algo que necesariamente

hay que aceptar.

Pero hay un lugar

donde somos dioses

todopoderosos,

dentro de nuestra imaginación.

Allí

todo lo que no elegimos

es posible,

cada uno de esos caminos

que no tomamos.

Entonces aparece

todo aquello que no fuimos

frente a nosotros.

Esos caminos

que no tomamos,

y pudimos tomar.

Esas tardes que dormimos,

en las cuales debimos actuar.

Ese libro que no leímos,

porque nos daba pereza.

El poema que no escribimos

y la canción que no cantamos.

Aparece ese beso

que no robamos.

97


También,

como una quimera,

dentro de nuestro sueño

aparece ese otro sueño

que no soñamos

y que quizá nos defina.

Todas son acciones

que no existieron

y no perdimos,

pero igual duele pensarlas.

98


No pueden eliminarnos

Encarguémonos de matar

esa estrella que brilla,

cuya luz es sólo un recuerdo

de antiguas glorias obsoletas.

Una nueva era ha llegado

y necesitamos de piernas

fuertes para abrirnos paso

en los comienzos.

Cuando sin palabras te dicen,

desde las sombras,

que nada vales

y que nada tendrás,

una parte de ti debe encenderse

para mostrar que todo aquello

que nadie sueña

tú lo puedes lograr.

Busquemos un igual

entre aquellos que no conocemos

y caminemos hacía

una utopía que salve al mundo.

Me han matado,

reviví (no al tercer día)

y tengo las armas para una nueva batalla.

Tú, levántate y ven conmigo,

juntos somos invencibles.

99


Extraña suerte

Es cierto,

vivir no es sencillo.

Día a día se nos somete

a infatigables pruebas.

Muchas veces culpamos

a un ente superior,

o al destino,

o al desgraciado azar

que parece dominar nuestras vidas.

Con ese marco,

la idea de acabar el juego

se torna imprescindible,

demasiado necesaria.

Ah, pero nos estamos olvidando

de algunas cosas.

Debajo de las rocas,

hay insectos que encuentran

una manera de vivir.

En las profundidades del océano oscuro,

extrañas criaturas desconocen

lo que significa el sol,

pero allí están.

Incluso en las más lacrimosas elegías,

se agradece tener algo

que vale la pena añorar

luego de perdido.

Entonces,

las cosas no pueden ser tan malas,

100

Para Vanina,

que sabe.


si al cruzar la calle

o al observar el interior de tus ojos,

que son un abismo,

nos encontramos con un motivo para sonreír.

Es una rara suerte la que nos toca,

incluso en el peor de los desiertos,

un oasis nos puede esperar

detrás de la siguiente duna.

101


Terminando

Los días,

que discurren

como agua de río,

llegan a su final

sin nada relevante

para guardar.

Las ocupaciones

desbaratan las ideas

y los deseos que proyectamos

en el tiempo.

Entonces

sólo nos quedan esos momentos,

por la noche,

en vísperas del sueño,

cuando recordamos

aquellas flores

de nuestro pasado.

Un beso dulce

bajo la lluvia

que nos hizo sentir

únicos e insuperables.

La velada que anunciaba

un fracaso rotundo

y terminó en

absoluta victoria.

El último vestigio

de magia ancestral

que acompaña

a cada persona.

Esa rosa

que cambiaste por un beso,

102


el día menos pensado

a la caída del sol.

¿En qué momento

tu vida se convirtió

en pretérito?

La respuesta

es muy sencilla

y es el día

que dejaste de vivirla.

La solución,

en cambio,

te traerá nuevos problemas

como todas las soluciones.

Pero las grandes hazañas

las han conseguido

aquellos que aun retrocediendo

avanzan.

103


Índice:

Prólogo........................................................................................ 4

Entre comienzos y finales

Prólogo y epílogo ........................................................................ 6

4 de mayo .................................................................................... 7

Al otro día ................................................................................... 8

En el aniversario ......................................................................... 9

Esperando el tren ........................................................................ 11

Refrán ......................................................................................... 13

Las eternas batallas ..................................................................... 15

Perdidos ...................................................................................... 17

Vestigios ..................................................................................... 18

Invierno ruso ............................................................................... 19

Preguntas desilusionadas ............................................................ 20

Réquiem de una relación............................................................. 21

Abandonando el camino ............................................................. 22

El otro Ulises .............................................................................. 23

Lo que pasamos .......................................................................... 24

Necesaria esperanza, ese sueño................................................... 25

Visiones

Dos que caminan......................................................................... 28

Cielo encapotado ........................................................................ 29

Hay ............................................................................................. 30

Santo Grial .................................................................................. 31

Barco ........................................................................................... 33

La traidora ................................................................................... 35

Afeada ......................................................................................... 37

Largo otoño ................................................................................. 38

No hay retiro ............................................................................... 39

Tu mirada .................................................................................... 41

Vida que te vas............................................................................ 43

104


Tormento .................................................................................... 45

Visiones ...................................................................................... 46

Des-Ilusiones

Sin puentes .................................................................................. 48

Des-Ilusiones .............................................................................. 50

Dificultad de dimensiones cósmicas ........................................... 52

Con desventaja ............................................................................ 53

Las cosas que no se van .............................................................. 54

Inalcanzable ................................................................................ 56

Misterios ..................................................................................... 57

Observación a Borges ................................................................. 58

Recursos literarios ...................................................................... 60

Breves, antes de salir a combatir................................................. 62

Ocupando vacíos ......................................................................... 63

Paseo ........................................................................................... 64

Amnesia ...................................................................................... 66

Esas bellezas

Sobre mis musas ......................................................................... 68

Flor griega ................................................................................... 69

Soneto a una princesita ............................................................... 70

Una frase ..................................................................................... 71

Muchacha en el colectivo ........................................................... 72

Primer beso ................................................................................. 73

Caminando .................................................................................. 74

Historias de caballeros

Caballero Negro .......................................................................... 77

Conocido amigo .......................................................................... 78

El tabernero ................................................................................. 80

El consejero ................................................................................ 81

Caballero vencido ....................................................................... 82

El viaje del mago ........................................................................ 84

El fin de la aventura .................................................................... 85

Utopías renovadas

Confesiones al atardecer ............................................................. 87

105


El efecto de las rosas ................................................................... 88

Elegirte esta vez .......................................................................... 90

Diáfanas metáforas ..................................................................... 91

Rara epifanía ............................................................................... 93

Las otras versiones ...................................................................... 94

Pequeña crítica ............................................................................ 96

Mientras imagino ........................................................................ 97

No pueden eliminarnos ............................................................... 99

Extraña suerte ............................................................................. 100

Terminando ................................................................................. 102

Índice .......................................................................................... 104

106

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