Título: Los desafíos de la UAEM, para transitar hacia una institución ...

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Título: Los desafíos de la UAEM, para transitar hacia una institución ...

Título:

Los desafíos de la UAEM, para transitar hacia una

institución colegiada.

Nombre y cargo de la autora:

Elisa Lugo Villaseñor

Catedrática del Instituto de Ciencias

de la Educación – UAEMor.

Institución de Procedencia:

Universidad Autónoma del Estado de Morelos

Mesa y temática:

Sujetos de la Educación Superior

Palabras clave: Trabajo colegiado, currículo, educación

superior

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Los desafíos de la UAEM,

para transitar hacia una institución colegiada.

2

Elisa Lugo Villaseñor

Catedrática del Instituto de Ciencias

de la Educación – UAEMor..

Introducción.

La adaptación de la educación a las nuevas exigencias de nuestro tiempo

no es algo que repercuta particularmente a las actuales instituciones de

formación superior, sino que resulta ser un tema que tiene amplia

repercusión en todo tipo de organización de la sociedad contemporánea en

su conjunto. Los distintos agentes y organismos de la vida económica y

social y las administraciones gubernamentales se ven cada vez más

implicados directamente en las fases de diseño y estructuración de los

niveles superiores del sistema educativo y, en particular, de las

universidades. En estas, se ha gozado por tradición de cotos de poder

sobre el conocimiento, reflejo de un sistema cerrado y aquilozado, que se

enfrenta ahora a una revaloración de su autonomía y la búsqueda de

participación y colaboración más comprometida de todos y cada uno de

sus integrantes en los procesos de reforma que tiendan a iniciarse.

Especialmente de manera decisiva en cuestiones relativas a la futura

configuración del trabajo docente y los respectivos currículos, así como a

las formas en que debe darse impulso y organizarse la investigación

(singularmente todo lo relacionado con el desarrollo de la investigación

aplicada). Todo ello sin perder de vista que toda actividad de las

instituciones de enseñanza superior han de repercutir en los resultados

directamente destinados al resto de la sociedad y por ende tenga que ser

sujeta a evaluación y dar cuenta de cómo se organiza, procede y hasta lo

que produce en términos de conocimiento.


Las nuevas dimensiones y procesos de la producción del conocimiento ha

demandado a las universidades otras maneras de organizar el trabajo

académico que le permitan una mayor pertinencia, calidad y optimización

de sus recursos para con la sociedad a quién debe dar cuentas sobre

cómo se organiza y administra para atender a las demandas y necesidades

de su contexto, no solo local sino ahora el de nivel regional e

internacional.(Marum:2000). En esta lógica, las universidades públicas

como la UAEM, han tendido a impulsar acciones de carácter integrador

que involucren a todos los sectores y que posibiliten la participación activa

en la transformación de la universidad. Estas acciones tienen como

sustento, los postulados básicos que plantea la UNESCO, sobre educar

para la paz, para todos y a lo largo de toda la vida 1 , postulados que la

ANUIES también ha integrado en sus propuestas de políticas estratégicas

de desarrollo para la educación superior en el país 2 .

En la UAEM, se han impulsado desde hace ya casi cuatro años acciones

dentro de este marco, enfocadas a replantear los esquemas tradicionales

de enseñanza para centrar los esfuerzos en un enfoque basado en el

aprendizaje, impulsando el trabajo colegiado y la flexibilidad curricular,

entre otros aspectos 3 opinamos que falta mucho por hacer, para consolidar

estas tareas y coadyuvar a través de ellas a alcanzar la pertinencia y

calidad educativa. Por lo que actualmente se están buscando las formas

que permitan dotar a estos programas de mayor estructura y consistencia,

para que repercutan en una verdadera transformación y renovación y que

promueva una activa participación de los sectores involucrados de manera

tal que se propicien poco a poco las condiciones para la transición hacia

una verdadera institución colegiada.

Diversas miradas sobre el trabajo colegiado

La instauración del trabajo colegiado en las universidades no es nuevo, se

encuentra fuertemente asociado con el surgir de la academia como tal y algunos

3


autores consideran que es parte del ethos de toda universidad, pero pareciera

haberse mermado su importancia o tendido a burocratización. Así desde la

perspectiva de Birnbaum 4 , las universidades debieran incorporar nuevas formas

de organización que permitieran la instauración de sistemas colegiados

integrados, los cuales existirían en la integración de grupos donde entre iguales,

los sujetos ponen énfasis en el consenso, el poder compartido, compromisos y

aspiraciones comunes, y la dirección enfatiza la consulta y la responsabilidad

colectiva que son claramente factores importantes para el desarrollo de toda

institución. Un sistema colegiado es generalmente una comunidad donde las

diferencias de status son desfasadas y las personas actúan siempre como iguales,

esto es posible a partir de considerar al colegiado como una corporación.

Los catedráticos se convierten en parte del colegiado, donde son vistos

como una comunidad de individuos con intereses compartidos, donde

establecen contacto cara a cara o estableciendo adecuados mecanismos

de comunicación que dan sentido a una cultura permanente sobre el

mismo. Los miembros del colegiado, es decir los docentes, interactuan a

través de redes con las que se establece comunicación. En este tipo de

sistemas se dan vínculos no lineales es decir a manera de rizos, que

controlan la interacción de sus miembros. Los profesores que interactuan

unos con otros, tienden casi siempre a verse como iguales, ello incrementa

sus vínculos y sus aficiones.( Birnbaum:1990).

Un sistema colegiado suele permitir a sus integrantes tres componentes

básicos:

1. Ser miembro de un grupo de iguales y el derecho por participar en

asuntos institucionales.

2. Identificación de valores de igual a igual, en cuanto a conocimientos en

varios campos y en diferentes disciplinas que evitan el tratamiento

preferencial y posibilitan el compartir y la ayuda mutua.

4


3. Un respeto mutuo por la opinión de otros y la conformidad acerca de la

erudición de sus compañeros y los cánones de la buena voluntad para

ser juzgados por pares.

Los sistemas colegiados, por tanto, tienen como características generales

de sus integrantes las siguientes:

♦ Usualmente los miembros tienen desarrollada alguna especialidad o

tienen otras características que los cualifican.

♦ Casi todos tienen grados avanzados académicos o profesionales.

♦ La interacción es informal, no hay jerarquías.

♦ El trato es igualitario y democrático.

♦ Todos tienen posibilidad de influir.

♦ Todos son camaradas.

Los miembros tienen status de iguales.

♦ Hay énfasis en las deliberaciones, pero es frecuente tener más tiempo

para tomar una decisión, las cuales son tomadas por consenso.

♦ Todos deben tener oportunidad para hablar y considerar el punto de vista

del colega.

♦ La influencia de un integrante del grupo sobre sus miembros guarda

relación con la calidad de la participación y el reconocimiento por otros

profesoresno no se vincula a una postura real o status legal o formal.

Si bien es cierto que esta forma de organizar el trabajo académico propicia

beneficios y compromisos que son propuestos y por tanto asumidos desde

los mismos grupos, también lo es el hecho de que el aplicar un modelo

colegial en una institución educativa requiere necesariamente de la

adecuación de su estructura organizativa, su normatividad y la aceptación

de los actores educativos.

Para Birnbaum y Karl E. Weick 5 , los sistemas colegiados permiten

acoplamientos ajustados y laxos cada uno de ellos llega a distintos

resultados:

5


Acoplamiento ajustado Acoplamiento cerrado

Karl E. Weick Birnbaum

Todo se encuentra determinado

y prácticamente se puede

predecir lo que va a suceder.

Se tiene una alto grado de

buroacratización.

Se integran de manera

inmediata los ajustes o cambios.

Existe una relación directa

entre funciones financieras,

administrativas y académicas.

No se permiten fácilmente

ejercicios de evaluación del

entorno y de autoevaluación.

Se promueve una reciprocidad

funcional entre unidades.

Ofrecen programas flexibles que

atiendan a las necesidades de los

estudiantes.

Incrementan el reclutamiento de

alumnos en las escuelas.

Los profesores son locales y de

acoplamiento laxo.

El curriculum cambia

continuamente en función, de los

estudiantes y otros

requerimientos

Los cambios del curriculum base

impactan en otros programas.

La Libertad de cátedra y

autonomía, son parte del

acoplamiento Laxo, aún cuando

en ocasiones pueden ser vistos

como ineficientes tienen

ventajas.

Los miembros tienen madurez

para considerar su

responsabilidad en cada una de

sus áreas.

De esta manera, un sistema colegiado bien instaurado en una universidad,

permitiría a sus integrantes una participación activa y de influencia sobre

la toma de decisiones de la institución y sobre los proyectos académicos

que le impactan de manera significativa. Además de que se podrían

reforzar entre otros muchos aspectos :

♦ Un mayor sentido de comunidad y pertinencia de los universitarios.

♦ El fomento de valores hacia la comunidad universitaria.

6


♦ Promover la comprensión y comunicación entre sus miembros.

Desde la postura de Laurin(1998), la colegiabilidad se puede definir como el

establecimiento de relación profesional con objetivos de servicio y de adaptación a

través del intercambio de percepciones y de la experticia con respecto a una

disciplina o área administrativa. La colegiabilidad en un escenario escolar se

puede caracterizar por cuatro componentes específicos:

Los sujetos se expresan con respecto a su práctica, como adultos, las

decisiones son en relación a enseñanza y el aprendizaje.

• Observan mutuamente su enseñanza y sus formas de funcionar para

aumentar sus discusiones y reflexiones.

• Se implican en la investigación, la selección, planificación y evaluación

del curriculum.

• Comparten sus experiencias, sus habilidades y su saber.

Laurin enfatiza que una buena cultura en el ámbito escolar tiende a

promover normas democráticas que busquen acentuar el trabajo en equipo

La confianza mutua, integrando círculos donde se de la comunicación y se

promueva el desarrollo personal y profesional de los integrantes. Para

implementar la colegiabilidad dentro en un centro escolar es fundamental

considerar elementos tales como: tener claro el propósito del colegio y

contar con una visión de equipo, la integración o unión de los miembros

del grupo en esa visón, explorar las posibilidades de éxito, reflexionar

sobre las formas de desarrollar el trabajo y sobre el desarrollo de los

integrantes del grupo buscando formas y procedimientos ágiles propuestas

por los mismos integrantes.

Por su parte, Tony Becher(1989) distingue cinco aspectos base a

considerar en el estudio de las culturas académicas:

a) características de la disciplina

b) el rol de la teoría

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c) los patrones de carrera, es decir las formas en que se incluye a nuevos

miembros

d) reputación, recompensa, reconocimiento

e) patrones de comunicación y redes personales.

A ello, señala se debe sumar como en un grupo de docentes de una

institución se produce una cultura académica en la que se dan

determinados territorios de conocimiento y/o ruedos intelectuales que se

construyen a partir de las creencias y prácticas de una determinada

disciplina.

Estos autores enfatizan las ventajas del trabajo en colectivo es decir de

manera colegiada, aún cuando aluden a contextos distintos, todos abordan

estudio de los grupos en el sector educativo y de exitosa manera aplicados.

En nuestro país, en los últimos años, se ha señalado como parte básica de

la política educativa el promover el trabajo colegiado y la integración de

cuerpos académicos que participen activamente en la toma de decisiones y

en la elaboración de proyectos académicos que benefician a la universidad

pública, como una forma de romper los esquemas verticales de

organización y de toma de decisiones.

La UAEM y el trabajo colegiado.

En este momento la universidad pareciera reunir características de este

tipo de trabajo, tal vez no en toda la institución, pero si cuando menos en

algunas unidades académicas(tanto de nivel medio superior como

superior), que se han abocado a propiciar experiencias (en algunos casos

de manera sistemática y en otras no del todo) que han permitido a los

docentes interactuar con compañeros de su misma unidad académica y

muy escasamente con los de otras unidades. Este esquema de interacción

entre los catedráticos, en los casos en que se ha producido, ha funcionado

básicamente como un esquema cerrado, el cual ya no corresponde a los

nuevos requerimientos sociales e institucionales.

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Durante los dos últimos años en la Universidad se ha promovido la

importancia de instaurar el trabajo colegiado de manera integral, buscando

el involucrar a docentes de todos los niveles educativos que en ella se

ofertan. Si bien se han hecho esfuerzos importantes para concretar este

tipo de dinámica en las áreas de Química, Matemáticas, Física, Inglés,

Cómputo y Biología, o aún faltan abrir los espacios para la interacción de

catedráticos de otras áreas y disciplinas con que la institución cuenta.

Entre las estrategias que se han empleado para ir construyendo

paulatinamente estos espacios colegiados, esta la creación de una serie

de organismos como los Comités Académicos de Área (CAA) y las

Academias Generales por Disciplinas(AGEDIS). Los son Comités

Académicos de Área fueron considerados como Instancias académicas

colegiadas de la universidad, agrupadas por nivel y áreas del conocimiento,

que tienen como propósito, coordinar, orientar y avalar el conjunto de

planes, programas proyectos y actividades académicas que realizan de

manera articulada y consistente, las diversas unidades académicas y de

investigación que integran a la universidad”. 6 Para abarcar las áreas de

conocimiento que se tienen en la UAEM, y buscar un mejor funcionamiento

se han integrado cinco CAA, agrupando a las unidades académicas de

los siguientes comités: Nivel Medio Superior; de Ciencias e Ingenierías; d

e Ciencias de la Salud y el Comportamiento; de Ciencias Sociales y

Administrativas y ; de Humanidades y Educación. Conforman estos grupos

los Directores, un docente y un alumno de cada de unidad

académica(escuela, facultad o iinstituto) del área correspondiente. Con lo

que respecta a las Academias Generales por Disciplinas(AGEDIS), estas

se conformaron paulatinamente, primeramente a partir de una serie de

foros internos con catedráticos de distintas disciplinas, con la finalidad de

realizar acciones de sensibilización sobre la trascendencia de incorporar el

trabajo colegiado en la institución. Para reforzar esta tarea se desarrollo

una propuesta de reglamento que regularía el trabajo colegiado en la

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universidad, y el cual se sometió a retroalimentación de los catedráticos

asistentes a los foros y de diversas instancias académicas, una vez

consensado se aprobó por el H. Consejo Universitario y se procedió a la

conformación de las mismas. En dicho reglamento se establece que “las

Academias generales por Disciplinas son organismos integrados por el

personal académico de la universidad que, agrupados de manera

diferenciada por disciplina, buscan a través del trabajo colegiado coadyuvar

a la mejora y fortalecimiento de las funciones sustantivas, planes,

programas, proyectos y actividades de la institución” 15

Hasta el momento se tienen integradas las AGEDIS de Química, Física,

Matemáticas, Inglés, Cómputo y Biología en sus inicios con muy buena

participación de los docentes, y con algunos ajustes en su aplicación, al

poner en marcha las formas de trabajo y de interacción, la responsabilidad

de desarrollar tareas e intentar involucrar a las unidades académicas y

áreas administrativas, así como a otros docentes.

En este momento, pareciera que las funciones que desempeñan las

Academias Generales, conjuntamente con las que vienen desarrollando los

Comités Académicos de Área pueden constituirse en componentes

fundamentales de un esquema de transformación hacia una estructura de

organización distinta de la universidad, pueden convertirse en estrategias

básicas para transitar de un modelo tradicional a uno de tipo de carácter

híbrido. Aún cuando existe gran posibilidad para el cambio y

transformación, esta no podría llevarse a cabo, sino se parte de considerar

las cualidades, fortalezas y potencialidades de la misma institución y de

involucrar activamente a los diversos sectores que la integran,

principalmente una participación efectiva de los profesores que,

organizados por disciplinas buscan estar vinculados inter y

mutidisciplinariamente. Sobre esa base será necesario emprender las

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modificaciones respectivas en la normatividad existente que apoye en la

puesta en marcha de una cultura académica autorregulada.

Con acciones como las mencionadas en el apartado anterior, la universidad

ha entrado en una fuerte dinámica en la que se han propiciado espacios de

encuentro, de comunicación e intercambio sobre experiencias académicas;

espacios en los que se ha dado la retroalimentación y se han presentado

propuestas alternativas sobre el mejoramiento de la actividad docente:

espacios en los que se ha interactuado entre iguales que disertan sobre

temas diversos aceptando las diferencias y discrepancias, pero llegando

casi siempre a establecer consensos y acuerdos. Ello apoyará al

fortalecimiento y consolidación de cuadros académicos, con los que se

promoverá su integración en verdaderas redes académicas, en las que los

académicos constituyan colectivos que desarrollen sus tareas interactuando

de la manera más productiva combatiendo así la forma de trabajo aislado

que todavía prevalece en muchas dependencias de la institución incluso en

los grupos de investigación con que se cuenta en la UAEM.

La participación de los docentes como integrantes de un cuerpo colegiado

es fundamental para crear los cimientos de una “nueva cultura académica

colegiada” de carácter institucional, así, se da origen paulatinamente a una

cultura sobre el trabajo colegiado, concepto que poco a poco debe irse

resignificando para los académicos, sobre todo cuando se ha pasado

mucho tiempo trabajando de manera aislada y donde los canales de

comunicación no han sido los más idóneos y, las universidades tendían a

responder a otra lógica de construcción del conocimiento.

Opinión de los docentes.

En el trabajo desarrollado con las AGEDIS la opinión de los docentes, ha sido esencial, sobre todo en lo que

respecta a sus intereses por formar parte de un grupo colegiado en un área disciplinar específica. Con objeto

de conocer el interés de los docentes por participar en las Academias Generales hasta ahora conformadas se

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aplicó un sencillo cuestionario, a más de 200 catedrático vinculados con la disciplina en los diferentes niveles

en que esta se imparte, tanto desde el nivel medio superior hasta el posgrado. Previamente se efectuaron una

serie de reuniones generales y de foros de sensibilización sobre la importancia de integrarse de manera

colegiada y sobre las ventajas que podrían obtener al organizarse de esta manera. Del total de

catedráticos a los que se aplicó el cuestionario, 186 manifestaron su interés

por participar como miembros activos de la Academia. Mientras que el resto

manifestó su desinterés o no tener tiempo para involucrarse,.

Mediante reactivos abiertos se les consulto sobre sus principales motivos

para estar vinculados a la Academia General, agrupando las respuestas

que proporcionaron se encontraban fundamentalmente los siguientes

aspectos:

♦ Vincularse y conocer a otros docentes.

♦ Intercambiar experiencias sobre enseñanza.

♦ Intercambiar opiniones sobre contenidos temáticos.

♦ Enterarse de becas, cursos y actividades.

♦ Conocer nuevos materiales didácticos.

♦ Integrarse a proyectos de investigación.

♦ Apoyar a los estudiantes.

♦ Participar en acciones de actualización y formación docente

♦ Emplear nuevas metodologías y tecnologías.

♦ Promover la mejora de infraestructura en las unidades.

COMO SE PUEDE APRECIAR LOS DOCENTES HAN ESTABLECIDO UNA

ASOCIACIÓN SOBRE COMO ELLOS PODRÍAN MEJORAR MUCHAS COSAS EN

LA INSTITUCIÓN, A PARTIR DE ESTAR INTEGRADOS EN UN COLEGIO O

ASOCIACIÓN DE CATEDRÁTICOS DEL ÁREA. ASÍ MISMO DESTACAN EL

PODER RENOVAR SU ACTUALIZACIÓN Y FORMACIÓN DOCENTE, ESTA

ÚLTIMA PARTE SE HA ACENTUADO COMO PARTE PRINCIPAL DEL TRABAJO

DESARROLLADO POR LAS AGEDIS, BUSCAN SUS INTEGRANTES QUE SE LES

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APOYE EN EL DESARROLLO DE NUEVAS CAPACIDADES. SE MANIFIESTAN

DESEOSOS DE CONOCER E INTRODUCIR. OTRO ASPECTO A DESTACAR POR

LOS DOCENTES ES SON LAS FORMAS EN QUE SE HAN ESTABLECIDO REDES

ACADÉMICAS DE QUE PERMITEN EL INTERCAMBIO DE MATERIALES Y LA

REVISIÓN DE PROGRAMAS OTROS ASPECTOS DE CONSULTA DE ACUERDO

CON LA DISCIPLINA Y EL NIVEL EDUCATIVO.

La tarea de integrar estos grupos no ha sido sencilla, y aún no ha logrado

penetrar y adentrarse en ciertos espacios, creemos que falta aún detallar y

ajustar por un lado la parte normativa y por el otro el reconocer que estos

espacios son para la realización de trabajo académico y que tiene un peso

en cuanto a su impacto y por lo tanto en su debido reconocimiento. Para

lograrlo es importante establecer modos de relación entre quienes

investigan, quienes toman decisiones y quienes aplican el currículo. Se

trata de generar estrategias que nos ayuden a superar la tradicional

fractura entre investigación, docencia y sistema administrativo y se

enfoquen los esfuerzos hacia favorecer la actualización y mejoramiento de

los contenidos, la retroalimentación sobre las metodologías de enseñanza

y aprendizaje, la articulación con los procesos y actividades científicas,

tecnológicas, culturales, productivas y de evaluación permanente, así como

todo lo que tenga que ver con mejor las formas de gestión de dichas

actividades.

En la UAEM se ha buscado a través del trabajo Colegiado, precisamente a

partir de su conformación, su incorporación a las tareas curriculares

vinculadas con cada disciplina, propiciando el diseño de currículos que

tengan como base la interdisciplinariedad, la innovación y la flexibilidad.

Aunado a ello esta la importante labor de gestar verdaderas redes entre los

académicos, investigadores y los administrativos; para promover en el

caso de los dos primeros grupos, que se conlleve a analizar y proponer

propuestas para mejorar el quehacer cotidiano y la movilidad acdémica y en

el segundo grupo a la toma de decisiones más colectivas sobre

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adquisiciones de recursos materiales y equipo e incluso su participación

como jurado en los concursos de méritos( esto último, se va dando

paulatinamente sobre todo en el nivel medio superior y se pretende

impulsar hacia el superior) todo ello se encuentra fuertemente relacionado

con la capacidad de integración de los miembros de cada AGEDIS.

Nos parece entonces, que en este sentido, es básico reforzar los aspectos

positivos de estas agrupaciones, y desde luego como en todo trabajo

corregir las omisiones y descuidos en que se ha incurrido, con todas las

unidades académicas, de manera que puedan coadyuvar a desarrollar sus

tareas de manera pertinente. Pero principalmente, habrá que buscar

formas para que independientemente de los cambios de autoridades, este

tipo de grupos colegiados permanezcan y trasciendan hacia otros espacios

fuera de la institución a partir de ganar prestigio por sus integrantes de

calidad y alto compromiso académico.

BIBLIOGRAFIA:

• Bricall, J. (2000), Informe, Universidad 2000”,

http:/www.unam.mx/coordhum/riseu/hemeroteca.htm

• Delors, J. (1995), La Educación encierra un tesoro, Compendio,

UNESCO.

• Becher T. (1992), Las disciplinas y el académico. Universidad Futura,

vol.4 Num 10.- UAM-Azcapaozalco.

1 UNESCO, 1998, “Conferencia Mundial sobre Educación Superior. “La educación Superior en el Siglo XXI:

Visión y acción”. París, Francia.

2 2000, “La Educación Superior en el Siglo XXI”. ANUIES. México.

3 Plan de Desarrollo Institucional 2001-2001, Rectoría,UAEM.

4 Birnbaum, Robert,1990. “How Colleges Work”, The Cybernetics of Academic Organization and Leadership.

Editorial. Jossey–Bass, San Francisco, Oxford,

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5 Citado por García Garduño en: 50 años de la Universidad Iberoamericana. Su modelo educativo y

organizaciones. , en Cuadernos Umbral XXI, Num.2, 1993.

6 Reglamento de los Comités Académicos de Area, UAEM, marzo de 1999.

7 Reglamento de Academias Generales por Disciplinas, UAEM, junio de 1999.

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