Formación Humanística y Ciudadana. Agosto 2007 - Relación con ...

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Formación Humanística y Ciudadana. Agosto 2007 - Relación con ...

¿De qué sirve crear grandes obras, si no piensas en la gente?

Formación

Humanística

y Ciudadana


Índice

Editorial .............................................. 05

Mensaje del Rector ............................. 05

En pareja: padres-Tec ......................... 06

Formación Humanística y Ciudadana:

Las palabras convencen pero el ejemplo arrastra

Familia presente ................................. 08

Rebeldía, indisciplina y falta de límites...

¿Qué hacer?

Ser padres... camino para

toda la vida ......................................... 11

Formación Ciudadana desde la Familia:

Un reto imposible de postergar

Retos y desafíos en el

mundo de hoy .................................... 15

Ética también en los negocios

Pareja y matrimonio ........................... 18

De la casa al mundo:

Nuestros hijos como legado de la humanidad

De papás a papás ............................ 20

¿Qué tipo de hijos estamos dejando al mundo?

Pequeñas acciones que le dan

vida y sentido a cada día................. 24

En opinión de nuestros hijos .............. 28

Desarrollo comunitario

Escuela familia-Tec.............................. 30

Campus Eugenio Garza Lagüera

Para saber más ................................... 33

Reflexión ............................................ 34

Nuestra Portada:

Formación Humanística y Ciudadana.

Crezcamos Juntos. Año 6, número 12, Agosto de 2007. Tiraje 30 mil ejemplares. Registro

ante la Dirección General de Derechos de autor, en trámite. Queda estrictamente prohibida

la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación sin previa autorización

por escrito del Tecnológico de Monterrey.

Directorio

Crezcamos Juntos es una publicación semestral de la

Vicerrectoría Académica del Tecnológico de Monterrey editada

por el Programa de Relaciones con Padres de Familia y dirigida

a los padres de nuestros alumnos.

Rector del Tecnológico de Monterrey:

Dr. Rafael Rangel Sostmann

Vicerrector Académico:

Dr. Carlos J. Mijares López

Dirección Editorial:

Ing. Brenda Jiménez Torres

Coordinación Editorial:

Lic. Ana Rosa Villegas

Ing. Humberto Muñiz

Corrección de estilo:

Sr. Raúl Garay

Responsables del Programa de Padres de Familia en los

Campus:

Aguascalientes, Lic. Gabriela Pirela (449) 910 0900. Central

de Veracruz, Lic. Roselia Carrillo (271) 717 0541 ext.6541.

Chiapas Lic. Guadalupe Guillén (961) 617 6053. Chihuahua,

Ing. Sofía Flores (614) 439 5025. Ciudad de México, Lic. Claudia

Garnica (55) 5483 1816. Ciudad Juárez, Lic. Erika Ramírez (656)

629 9181. Ciudad Obregón, Ing. Mercedes Solorio (644) 415

0622. Colima, Lic. Lucrecia Salazar (312) 314 26 06, ext. 236.

Cuernavaca, Lic. María del Carmen Dávila (777) 329 7152.

Cumbres, Ing. Manuel Gómez (81) 8158 4615. Estado de

México, Dra. Blanca Sánchez Baldovinos (55) 5864 5709.

Eugenio Garza Sada, Lic. Rosario Nolasco, (81) 8151 4309.

Eugenio Garza Lagüera, Lic. Gabriela Ruiz Reséndiz (81) 8155

4437. Guadalajara, Lic. Lizette Enríquez Flores (33) 3669 3026.

Guaymas, Ing. Hortensia Díaz (622) 221 0477. Hidalgo, Lic.

Rosalva Reyes (771) 717 1830. Irapuato, Lic. José R. García

(462) 606 8031. Laguna, Ing. Francisco Rubio (871) 729 6327.

León, Arq. Laura Liliana Salazar (477) 710 9049. Mazatlán, Lic.

Claudia Aguayo (669) 989 2094. Monterrey, Lic. Pilar Cavazos

(81) 8358 1400 ext. 3670. Morelia, Lic. Mariana Sosa (443)

54831804. Puebla, Lic. Yolanda Garza (222) 303 2067.

Querétaro, Lic. Pilar Echánove (442) 238 31 80. Saltillo, Lic.

Laura González (844) 411 8038. San Luis Potosí, Lic. Montserrat

Bañuelos (444) 834 10 07. Santa Catarina, Lic. Rosa María

Bastida (81) 8153 4062. Santa Fe, Lic. Bianca Manrique (55)

9177 8260. Sinaloa, Lic. Rosa María Félix (667) 759 1654. Sonora

Norte, Lic. Daniel Guevara Morgan (662) 259 1000. Tampico,

Ing. Verónica Pacheco (833) 229 1618. Toluca, Lic. Ana Cecilia

Franco (722) 279 9990 ext.2353. Zacatecas, Lic. Jorge Martínez

Iracheta (492) 923 8770.

Dirección de Asuntos Estudiantiles

Programa de Relaciones con Padres de Familia

Campus Monterrey

Recinto Campus Norte

J. Cantú Leal 1524

Col. Cerro de la Silla

Monterrey, N. L.

Teléfono (81) 8328 4452


Formación Humanística y Ciudadana

La Formación Humanística y Ciudadana es un componente curricular, común a todas las carreras del

Tecnológico de Monterrey, formado de ocho materias articuladas entre sí para promover una formación

humanística que desarrolle en los alumnos:

• El pensamiento crítico

• Un sentido ético de la responsabilidad ante sí mismo, ante los demás, ante la diversidad cultural

y ante el entorno natural,

• Para la conformación de un mundo sostenible, a través del desarrollo de habilidades y actitudes

que permitan la construcción del conocimiento desde perspectivas múltiples.

Su estructura consta de los cinco ejes que aparecen en la gráfica. Para mayor información consultar la

página:

http://www.itesm.mx/va/fhc/index.htm


Editorial

Es misión del Tecnológico de Monterrey

buscar formar personas íntegras, éticas, que

al mismo tiempo sean ciudadanos

comprometidos con el desarrollo

económico, político, social y cultural de su

comunidad.

Para lograr lo anterior, se creó el proyecto

de Formación Humanística y Ciudadana

que en primera instancia contribuye

directamente a cumplir los planteamientos

de la Misión 2015 a través de:

Desarrollar en los estudiantes las habilidades

del pensamiento crítico, capaces de

participar e influir en la construcción del

conocimiento, y de ofrecer al alumno una

visión de los principales dilemas éticos en

el mundo contemporáneo y una

oportunidad de abordarlos. Todo esto

inmerso en actividades académicas y

cocurriculares.

Por esta razón hemos dedicado este

número de Crezcamos Juntos al tema de

Formación Humanística y Ciudadana.

Lo invitamos a revisar los artículos que

nuestros colaboradores han desarrollado

en relación a este tema, aplicado tanto a

las aulas como a la vida familiar.

Como siempre, esperamos sus comentarios

a la cuenta familiatec@itesm.mx

Mensaje del Rector

Estimados padres de familia:

Un aspecto muy importante de la misión del Tecnológico de Monterrey

es el relacionado con la formación de los estudiantes como

profesionistas honestos, íntegros y competitivos; como ciudadanos

respetuosos de la diversidad cultural de nuestro mundo contemporáneo

y responsables del desarrollo de su comunidad.

Para dar cumplimiento con esta misión, el Instituto lleva a cabo una

serie de programas en los nuevos planes de estudio, a través de los

cuales se ofrece a los alumnos una visión de los principales dilemas

éticos de nuestro mundo contemporáneo y se les expone la

importancia y el influjo que los desarrollos científicos y tecnológicos

tienen en la actualidad, con el propósito de que ellos contribuyan

con sus acciones y decisiones a formar una sociedad más equitativa,

sostenible y democrática.

Además de los programas incluidos en los nuevos planes de estudio,

el Instituto ofrece a sus estudiantes la oportunidad de tomar contacto

con la realidad de nuestro país a través de las actividades que

desarrollan como parte de su Servicio Social Comunitario, a fin de

que se formen en su responsabilidad social e identifiquen modelos

de educación y desarrollo para las clases sociales y comunidades

marginadas, las cuales representan un sector muy importante de

nuestra sociedad.

Esta labor formativa es una tarea conjunta de padres de familia y de

la institución educativa. Por este motivo, invito a todos ustedes, padres

de familia, a trabajar hacia los mismos objetivos, a fin de que juntos

formemos a nuestros estudiantes para que sean los mejores ciudadanos

de nuestro país.

Con motivo del nuevo semestre les doy a todos ustedes la más cordial

bienvenida y les agradezco la confianza que han tenido al

encomendarnos la educación profesional de sus hijos.

Dr. Rafael Rangel Sostmann

Rector Tecnológico de Monterrey

05


06

En Pareja: Padres-Tec

Formación Humanística

y Ciudadana:

las palabras convencen pero el ejemplo arrastra

Por Susana Levanthal

Al consultar la misión de nuestra institución, inmediatamente,

en el primer enunciado nos encontramos lo siguiente:

Es misión del Tecnológico de Monterrey formar

personas íntegras, éticas, con una visión

humanística y competitivas internacionalmente

en su campo profesional, que al mismo tiempo

sean ciudadanos comprometidos con el

desarrollo económico, político, social y cultural

de su comunidad y con el uso sostenible de los

recursos naturales.

Por consiguiente, diversos sectores de nuestra comunidad

educativa se encuentran inmersos en varios proyectos que

permitirán cumplir con lo anterior.

Dentro de la academia, destaca un componente curricular

denominado Formación Humanística y Ciudadana

(FHC), común a todas las carreras del Tecnológico de

Monterrey, compuesto de ocho materias articuladas entre

sí, con el objetivo de promover una formación humanista

que desarrolle tanto el pensamiento crítico como un sentido

ético de la responsabilidad ante sí mismo, ante los demás,

ante la diversidad cultural y ante el entorno natural, y que

además provea a los estudiantes con habilidades y actitudes

que permitan la construcción del conocimiento desde

perspectivas múltiples para la conformación de un mundo

sostenible.

La oferta de cursos en cada área se compone de la siguiente

manera:

Dos cursos de lengua obligatorios y únicos para todos los

campus: Taller de análisis y Expresión verbal

en el ámbito profesional, que tienen como objetivo

desarrollar en los estudiantes las habilidades del pensamiento

crítico y su expresión oral y escrita para formar lectores,

expositores y redactores competentes, capaces de participar

e influir en la construcción del conocimiento a través del

manejo adecuado del lenguaje como instrumento de

aprendizaje y reflexión, tanto en el entorno académico

como en su ámbito profesional.

Dos cursos de ética obligatorios y únicos para todos los

campus: Ética, persona y sociedad, y Ética,

profesión y ciudadanía, con el fin de ofrecer al alumno

una visión de los principales dilemas éticos en el mundo

contemporáneo y una oportunidad de abordarlos de manera

crítica y argumentada, para contribuir a que sean personas

sensibles y comprometidas frente a los dilemas éticos de

su vida personal, profesional y ciudadana.

Cuatro cursos que incluyen las perspectivas

sociopolítica, humanística y científicotecnológica,

en donde el alumno debe elegir y acreditar

un curso de cada área. La oferta de cursos por área puede

variar en cada campus. Para la cuarta materia, el alumno

puede elegir una del área que más se ajuste a sus intereses.

Tras esta breve descripción cabe hacerse la pregunta ¿cuál

es la relevancia de organizar todo lo anterior si solamente

se queda dentro del marco de la institución educativa? Es

aquí donde surge el importante papel de los padres de

familia como apoyo para lograr los objetivos propuestos.

En primera instancia, los padres deseamos fervientemente

que nuestros hijos desarrollen criterios propios, tengan una

voluntad firme, sean capaces de cuestionarse, mantengan

una visión positiva en las situaciones difíciles, tengan deseos

de superación, respeten el pensamiento de otros, sientan

empatía hacia los demás y que cuenten, además, con

proyectos de vida que logren cristalizar. Es por eso que,

desde que son pequeños, seleccionamos los proyectos

escolares que nos ayuden a lograr todo lo antes

mencionado.

Asimismo, la familia, como uno de los agentes socializadores

más importantes, debe fundamentarse al menos en tres

valores:

Libertad responsable: que permita a los hijos alcanzar

la autonomía y la capacidad de tomar decisiones y

responsabilizarse de ellas.

Aceptación de uno mismo: que implica ser feliz con lo

que soy y amar mi propia identidad.


Honestidad: que conlleva a decir la verdad y actuar con

verdad, y a tener fidelidad a mis principios.Entonces, si los

padres están de acuerdo con los planes de la institución

educativa, se puede lograr, en todos los niveles, la educación

integral de nuestros estudiantes. Pero, ¿qué significa estar

de acuerdo? No es solamente inscribirlos sino colaborar con

su formación integral.

Un buen ciudadano debe de ser congruente en todos

los ámbitos en los que se desenvuelva, esto es, llevar a

la práctica lo aprendido en la escuela en las situaciones

ordinarias y extraordinarias que se le presenten. No

tendría sentido que, en clases, los alumnos revisen las

actitudes que describen la forma de actuar con ética,

responsabilidad, cuidando los recursos naturales y que, fuera

de la escuela, tengan actitudes opuestas a lo anterior.

La nueva misión exige un esfuerzo de todos. En este caso,

los padres no están exentos. A diferencia de la excelencia

académica que puede exigirse a los hijos aunque uno no

haya sido un buen estudiante, incluso aunque uno no haya

realizado estudios universitarios, una misión que exija la

participación ciudadana, la vida buena en términos éticos,

que permita incluso la sostenibilidad del planeta, es deseable

en todos. Esto implica que todos tenemos que aprender:

los estudiantes, los maestros y los padres del Tec.

La Lic. Susana Leventhal es originaria de México, D.F., estudió la carrera

de Licenciado en Ciencias de la Educación con acentuación en Recursos

Humanos en la Universidad Regiomontana, hizo estudios de posgrado en

el Tecnológico de Monterrey obteniendo la Maestría en Educación con

especialidad en Desarrollo Cognitivo. Actualmente trabaja en la Dirección

de Formación en Humanidades de la Vicerrectoría Académica del Sistema

ITESM coordinando las academias de Formación Humanística y Ciudadana

en apoyo a la Misión 2015.

07


08

Rebeldía,

indisciplina y

falta de

límites...

¿Qué hacer?

Por Norah y Jorge Zuloaga

Familia presente

El joven no puede dar dirección a su

vida y tomar el control de la misma,

si no es capaz de manejar límites.


Es normal que los adolescentes y jóvenes adultos

experimenten una creciente necesidad de mayor

autonomía e independencia, muestren cierto grado de

rebeldía e indisciplina y luchen por tomar sus propias

decisiones, pues se están preparando para controlar y

dar dirección a sus vidas.

Lo paradójico de esa necesidad de mayor libertad, es

que para que un joven pueda llegar a convertirse en

adulto, necesita experimentar los límites de la autoridad,

pues según lo han demostrado diferentes estudios, para

pasar de la dependencia a la independencia, el joven

debe desarrollar habilidades negociando con otros y

luchando por lo que cree y lo que quiere. Dicho de otra

manera, no puede dar dirección a su vida y tomar el

control de la misma, si no es capaz de manejar límites.

El problema

Cuando esa búsqueda de una mayor libertad por parte

de los jóvenes se convierte en querer privilegios sin aportar

algo a cambio, y exigir derechos sin asumir obligaciones,

entonces, en lugar de estarse formando, se están

deformando, y está ocurriendo algo similar a poner un

arma cargada en manos de un niño.

Hay evidencia de que muchos integrantes de la actual

generación de jóvenes buscan vivir el momento, gozar

al máximo, tener todo lo posible, experimentar placer,

comodidad y diversión, y evitar a toda costa cualquier

restricción o regla. En fin, hacer lo que les viene en gana,

sin tener que dar cuenta de sus conductas.

Esos comportamientos han sido auspiciados por una

sociedad que ha dejado que las cosas sucedan; que

tiene temor de fijar reglas y establecer normas de disciplina;

que limita su labor “formativa” a dar ventajas y privilegios,

y a proveer de cosas materiales, de manera gratuita, sin

la exigencia del trabajo y el esfuerzo; y que por otro lado,

excusa y justifica las conductas inadecuadas, sin dejar

que los jóvenes asuman las consecuencias de sus actos.

Familia presente Rebeldía, indisciplina y falta de límites... ¿Qué hacer?

Las soluciones

Los padres deben hablar con sus hijos de límites y normas.

Tal vez los jóvenes manifiesten que quieren vivir sin reglas,

pero la mayoría está de acuerdo en que los límites tienen

sentido en el contexto de la familia.

Los límites son necesarios para el desarrollo de los hijos,

pues un mayor grado de libertad debe ir de la mano de

una mayor responsabilidad. Los jóvenes deben responder

por sus acciones y asumir las consecuencias de las

mismas.

Los padres, junto con sus hijos mayores de edad, deben

comunicarse, establecer reglas en conjunto y llegar a

acuerdos “entre adultos”. En síntesis, se debe tratar al hijo

como adulto y se le debe pedir que actúe como adulto.

En el proceso de acordar límites y reglas, los padres deben

evitar manejarse como quien tiene autoridad y poder

absolutos, pues si actúan así, van a provocar rebeldía u

ocultamiento.

Al fijar normas y límites, especialmente con sus hijos

adolescentes, los padres deben llegar a acuerdos

razonables sobre las reglas a seguir, dándose la

oportunidad de hablar y escucharse, de manera que

cada quien manifieste lo que espera del otro y puedan

llegar a puntos de acuerdo.

Los papás no deben “castigar” a un hijo adulto, pero sí

expresarle su preocupación de manera directa y clara.

Necesitan trabajar en ser menos los “disciplinadores” y

más los “mentores”, pues no sólo los hijos necesitan límites,

también los padres los necesitan.

Papá y mamá deben apoyarse, “hacer equipo”, estar

totalmente de acuerdo y presentar un frente común en

cuestiones de disciplina.

Jorge Zuloaga Chávez obtuvo el título profesional de Licenciado en Sociología y en Economía de la Universidad de Monterrey. Estudió Maestría en Administración

en el Tecnológico de Monterrey y Maestría en Desarrollo Organizacional en la Universidad de Pepperdine, en Estados Unidos. Actualmente es consultor de empresas.

Norah Franco de Zuloaga estudió la licenciatura en Educación en la Escuela Normal Labastida, de Monterrey, N. L., y cursó el diplomado en Desarrollo Familiar.

Jorge y Norah son padres de Jorge y Norah Paola. dffac@prodigy.net.mx

Para recordar

1. Los jóvenes necesitan límites y reglas para forjar su carácter, avanzar en su desarrollo y madurar.

2. Es normal que los jóvenes busquen mayor independencia y, por lo mismo, se van a resistir a aceptar límites y

reglas.

3. Corresponde a los padres proponer límites, negociar con sus hijos (estamos hablando de jóvenes, no de niños),

llegar a acuerdos y dar seguimiento para asegurar su cumplimiento.

4. Este proceso implica mucha comunicación con los hijos y trabajo en equipo entre los padres.

5. Los límites deben adecuarse periódicamente de acuerdo a la edad y al grado de responsabilidad que van

demostrando los hijos.

09


Ser padres... camino para toda la vida

Formación ciudadana

desde la familia:

un reto

imposible

de postergar

Por Marta Ochman

11


12

Ser padres... camino para toda la vida Formación ciudadana desde la familia: un reto imposible de postergar

En nuestra vida cotidiana, la distinción entre la vida pública

y la privada es muy importante, aunque rara vez nos damos

cuenta de ello. Inconscientemente, consideramos que la

vida privada es regida por los lazos de amor y de amistad,

de convivencia con vecinos, de encuentros a veces cortos,

pero significativos, con personas que enriquecen -o

entristecen- nuestra vida personal. Lo público es más lejano,

más frío e inhóspito, donde las relaciones entre individuos

son muy distantes, incluso virtuales. La ciudadanía es una

de estas relaciones que se ubica en lo público y,

frecuentemente, nos parece más una cuestión de

pasaportes compartidos o confluencias periódicas en las

casillas electorales. La separación entre los ámbitos público

y privado es muy importante para evitar los estados

totalitarios, en los que el poder político se ejerce también

sobre las vidas privadas de las personas. En la Unión

Soviética, por ejemplo, el héroe y modelo a seguir para

los jóvenes era Pavlik Moroz, quien denunció a sus propios

padres por oponerse al régimen estalinista. Sin embargo,

cuando la frontera entre lo privado y lo público se vuelve

inflexible, las sociedades tampoco pueden desarrollarse

armoniosamente, y las personas vivimos una vida

esquizofrénica, de moral pública y privada distintas. El

ejemplo aquí sería el resultado de una encuesta, en la

que la mayoría de los mexicanos consideraba que la

corrupción era uno de los problemas más graves en México,

al mismo tiempo que estaba de acuerdo con las prácticas

de apoyar a los familiares una vez que se ocupe un cargo

político.

Por ello, hoy en día, es de vital

importancia que la formación de niños

y jóvenes en nuestras familias sea

también la formación de ciudadanos.

Debemos entender que -incluso si como padres de familia

no aceptamos este reto- el impacto de la familia sobre la

identidad cívica de nuestros hijos es enorme. Parte de la

problemática reside, obviamente, en la importancia del

ejemplo de las madres y de los padres: si no participamos

activamente en las elecciones, nuestros hijos tienen menor

probabilidad de hacerlo cuando lleguen a la mayoría de

edad. Si no leemos los periódicos, si no nos interesa lo que

pasa en nuestro país y en el mundo, difícilmente ellos se

interesarán por los problemas sociopolíticos de su

comunidad. Si a diario decimos que la corrupción, la

pobreza, el autoritarismo son imposibles de erradicar en

México, minamos la confianza de los jóvenes en que algún

día puedan cambiar la realidad que viven, y que el país

no es sólo un territorio que habitamos, sino también una

comunidad que construimos.

Existe también un espacio compartido de obligaciones

que nos corresponden como ciudadanos y simplemente

como personas responsables. Pensemos en el problema

ecológico y el sinfín de acciones que realizamos

cotidianamente y que implican el uso de recursos como

agua o electricidad, o la generación de basura. En este

caso, la formación ciudadana no depende tanto de la

acción misma, sino de la motivación que está detrás de

ésta. Por ejemplo, las autoridades de mi municipio

decidieron hace unos dos años que era obligatorio separar

la basura en tres botes: orgánica, inorgánica y sanitaria.

Si la basura no estaba separada, no se recogía. Las

reacciones de los vecinos se podrían clasificar en tres

posturas: lo hago porque me lo exigen, no me interesa

por que las autoridades me lo piden; es el colmo, ahora

resulta que yo debo hacer el trabajo de los pepenadores,

y para qué pago impuestos; qué bueno, finalmente

estamos haciendo algo al respecto, tanto el gobierno

como los vecinos. Evidentemente, las dos primeras no

corresponden a la lógica cívica. La primera implica una

pasividad, el obedecer a las autoridades sin evaluar las

decisiones y las exigencias que nos afectan como

ciudadanos. La segunda refleja una actitud

extremadamente individualista que, en el fondo, considera

que los derechos se compran, y también es posible comprar

la exención de las obligaciones. Nuestros hijos asimilan

estas actitudes y construyen un patrón moral, que aplicarán

después a otras situaciones particulares: pagar un soborno

para no hacer el servicio militar, plagiar o comprar una

tarea, evadir los impuestos, dar mordida al policía.

La tercera actitud no solamente refleja la aceptación de

los deberes ciudadanos, sino también abre la oportunidad

para discutir con nuestros hijos la gravedad del problema

de basura, investigar otras formas de contribuir a su solución,

ver el panorama más amplio que nuestra casa o colonia.

Es enseñar que incluso una pequeña acción individual,

multiplicada por cada día de nuestra vida y por miles de

millones de seres humanos que habitamos nuestra Tierra,

tiene un impacto enorme sobre el entorno, no solamente

el ecológico, sino también el político. Es hacerlos

responsables, reflexivos y proactivos, es decir, formarlos

como ciudadanos.

El país no es sólo un territorio que

habitamos, sino también una comunidad

que construimos.


Ser padres... camino para toda la vida Formación ciudadana desde la familia: un reto imposible de postergar

Desde esta perspectiva, la vida diaria nos ofrece

oportunidades infinitas de formar la conciencia cívica

de nuestros hijos, y también de formarnos a nosotros

mismos. Pensemos en un problema específico, qué más

nos molesta de nuestra realidad y discutamos en familia

cómo podemos contribuir a su solución. Cuando ya

nuestras acciones se conviertan en hábitos, pensemos

en otro problema y otras áreas de oportunidad. Me

gustaría sugerirles un tema particular de reflexión: la

igualdad. Es un principio fundamental de la ciudadanía,

que se traduce en la igualdad de derechos, incluyendo

el del trato digno. El mes pasado tocó a mi puerta un

señor mayor, quien vendía pinos; no árboles de viveros,

sino plantitas sacadas de alguno de los bosques entre

Toluca y la Ciudad de México. Los vendía para poder

comer, se veía pobre, viejo, cansado de la vida. Antes

de que pudiera hacer algo, mi hijo sacó su cartera y

compró los arbolitos. Sintió una lástima profunda, una

compasión, incluso un remordimiento por su propia

situación privilegiada y sus preocupaciones frívolas. Me

confirmó que es una buena persona, con un corazón

generoso. Pero también me confirmó que todavía no

era un ciudadano plenamente formado: no le llamó la

atención el hecho que este anciano durante todo el

tiempo nos aseguraba de su honestidad, de que no

estaba en mi casa para espiar y robarla después, que

realmente andaba de puerta en puerta para no morirse

de hambre. Al final, el anciano me pidió si podía dar mi

nombre por si los vigilantes del fraccionamiento lo

quisieran detener. Mi hijo no notó aquella tarde que la

dignidad de este anciano fue destruida no solamente

por la pobreza en que vivía, sino también por nuestro

trato hacia los pobres: la desconfianza, el desprecio,

incluso el miedo; que nos parece ya natural tener

derecho a impedir que los pobres circulen por nuestras

colonias y que los pobres ya asumen como natural que

los tratemos como delincuentes. Mi hijo lo vio con lástima,

pero sin la indignación por el papel que a diario jugamos

en destruir la dignidad de nuestros conciudadanos.

Después de esto, los invito a reflexionar, ¿Cómo es nuestro

trato con las personas que nos rodean? ¿Tratamos como

iguales a la señora que nos ayuda con el quehacer?,

¿Al jardinero?, ¿A nuestros empleados?

Marta Bárbara Ochman Ikanowicz, de nacionalidad polaca, es Doctora

en Ciencias Sociales (Teoría Política) en la Universidad Iberoamericana y

Profesora de planta en el Departamento de Derecho y Relaciones

Internacionales del ITESM-CEM. Miembro del Sistema Nacional de

Investigadores, nivel I, es autora de los libros “El Occidente dividido: relaciones

bilaterales entre Estados Unidos y Europa” (Porrúa, ITESM-CEM, 2004), “La

reconfiguración de la ciudadanía” y, “Los retos del globalismo y de la

postmodernidad” (Porrúa, ITESM-CEM, 2006). Ha colaborado en 8 libros

colectivos. Es también comentarista de política internacional para el Instituto

Mexicano de la Radio y para el canal 22 (del Consejo Nacional para la

Cultura y las Artes del Gobierno de México).

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Retos y desafíos en el mundo de hoy

Ética

también en los negocios

Por Flory Anette Dieck Assad

El 21 de mayo de este año, tuve el privilegio de asistir a

la presentación del libro “Integridad de las empresas,

ética para los nuevos tiempos”, de David Noel Ramírez

Padilla. Considero que este texto es una lectura para

todos los que deseamos seguir promoviendo los valores

y la integridad en todos los ámbitos del quehacer diario.

La presentación de este libro del Rector de la Zona Norte

del Tecnológico de Monterrey, se convirtió en una reflexión

profunda sobre la ética en los negocios, el gobierno y la

familia. En esta presentación participaron destacados

líderes empresariales de México. Al final, durante su

ponencia, el autor conmovió a los asistentes con una

frase contundente: “La ética en los negocios siempre es

rentable”.

En la contraportada de su libro él mismo nos relata: “El

mundo de hoy está inmerso en una serie de desafíos

éticos y sociales ante los cuales no se puede ni se debe

ser indiferente, máxime si estos desafíos nos presentan

una sociedad sedienta de justicia y equidad para quienes

la inttegramos”. “Integridad de las empresas, ética para

los nuevos tiempos” es como un grito de guerra contra

los anti-valores.

El psiquiatra Scott Peck explica el concepto de anti-valores

en su libro “The Evil”, que se convirtió en un best seller en

Estados Unidos. El Dr. Peck comenta en su libro que una

noche anotó en una hoja blanca la palabra “evil”, que

en español significa “el mal”, con el fin de observarla y

meditar en ella, para poder explicar lo que significa un

anti-valor. Su hijo de 8 años, quien lo había estado mirando

por mucho rato, le comentó: “Papi, ¿te has dado cuenta

lo que significa la palabra que escribiste en ese papel

blanco si la deletreas al revés?; mira papi, sería así “live”

(que en español significa vivir). Su propio hijo le había

enseñado la definición de anti-valor: es todo aquéllo que

se opone a la vida.

De esta forma, un anti-valor se puede definir como

oposición a la vida, es actuar en contra de la vida. No

sólo al lastimar, herir o asesinar, atentamos contra la vida.

También lo hacemos con actos que disminuyen la calidad

de vida del ser humano; cuando controlamos a otro,

cuando estimulamos la dependencia excesiva, cuando

desalentamos la capacidad de pensar por sí mismo,

cuando impedimos que otro cambie o crezca, cuando

bloqueamos su capacidad de elegir.

Tomando como base estos conceptos, anti-valor se

puede definir sencillamente como una fuerza que busca

matar la vida o la vitalidad. Y el valor se define como

una fuerza que estimula la vida y la vitalidad.

Si pierdo el tiempo, si desperdicio mi dinero, si descuido

mi trabajo, si tomo a la ligera mi estudio, si fomento la

división y el odio, si, en fin, me olvido del bien común,

me estoy solidarizando con esa fuerza que intenta matar

la vida.

El valor se define como una fuerza

que estimula la vida y la vitalidad.

Con tan sólo una palabra inoportuna, un pensamiento

que no sea bueno, una sospecha imprevista,

inmediatamente nuestro ánimo se vuelve como un mar

en tempestad. Los anti-valores buscan hacernos sentir lo

fácil que es vivir sin conmovernos ante el sufrimiento

ajeno, y que caminemos por la vida sin advertir que

estamos hablando con alguien que vive deprimido, que

no reconozcamos que hemos saludado a una persona

que está viviendo tremendos miedos y ansiedades, o

que acabamos de despreciar a un ser humano que está

solo y sin esperanza. Por ello, es muy importante llevar los

ojos bien abiertos, y mirar más despacio a quien sufre,

a quien camina a tu lado, aun en los negocios.

Vivir sin valores nos lleva a la perturbación interior, que se

manifiesta en cansancio, mal humor, pereza y pérdida

de entusiasmo. En otras ocasiones nos lleva a echarnos

la culpa sin motivo, nos desanimamos al no ser perfectos

ni los mejores en todo y de todos. Estos son juegos de

orgullo que han dañado a muchos países durante la

historia.

“Integridad de las empresas, ética

para los nuevos tiempos” es como un

grito de guerra contra los anti-valores.

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Retos y desafíos en el mundo de hoy: Ética también en los negocios

Así también lo expresó el visionario empresario Manuel

Espinosa Yglesias, en su libro “Bancomer, Logro y

Destrucción de un Ideal”, cuando dejó escrito en sus

memorias su visión de la ética en el gobierno: “Durante

largo tiempo creí que para resolver los problemas

nacionales necesitábamos de un gobierno fuerte, sin

trabas. Hoy tengo la convicción opuesta. La razón es que

sin democracia, sin equilibrio entre los poderes, sin límites

que frenen los excesos presidenciales, sin el concurso de

otras voces que sirvan para fijar el rumbo, nuestro país

sólo conseguirá continuar de crisis en crisis, endeudándose

cada vez más. La democracia es un sistema más costoso

únicamente en apariencia; a la larga no sólo es más

barato, sino el único posible, porque de esta manera

puede garantizarse que todos cumplan con la ley y

respeten los derechos de los demás. Hablo de

democracia, no de populismo, y de una democracia

capaz de superar los dogmas que han impedido el

avance del país”.

Él mismo afirma que la ética debe estar involucrada

también en todo negocio: “Hasta ahora hemos creído

que nuestra función social quedaba plenamente

satisfecha con cubrir puntualmente nuestros impuestos,

fomentar el empleo y pagar buenos sueldos. Todo esto

es importante, por supuesto, pero no es suficiente; los

empresarios que el país necesita de aquí en adelante

deberán estar, además, seriamente comprometidos en

la lucha en contra de la marginación y la pobreza;

tendrán que admitir que el desarrollo de la empresa corre

paralelo al desenvolvimiento de la educación, sobre

todo de la superior; deberán entender que sólo ayudando

al desvalido, promoviendo la salud y favoreciendo la

cultura; sólo sirviendo al bienestar humano, tiene sentido

la riqueza”.

Su visión ética la aplicó a su propia vida: “Siempre tuve

la convicción de que si éramos banqueros a eso

debíamos dedicarnos, no a competir con nuestros clientes.

Nuestra función era contribuir a acelerar el progreso de

México auxiliando financieramente a las empresas, pero

no estableciendo negocios propios o usando los créditos

del Banco en beneficio de compañías propias de quienes

trabajamos ahí”.

En su caso, Manuel Espinosa Yglesias hizo de la Ética su

Negocio más rentable, pues fue la mejor herencia que

pudo dejarle a su familia. El testimonio de su hija lo

comprueba: “Desde que tengo uso de razón recuerdo

haberlo visto esforzarse día con día en su trabajo. Siempre

el primero en llegar a su oficina, siempre el último en

retirarse”.

Erik Fromm, en su libro “El arte de amar”; nos anima a

poner el amor en el centro de nuestros intereses y

preocupaciones, como si lo tuviéramos por el valor más

precioso y digno de entrega.

Amar es el valor humano más elevado. Amar es

“vivificación perenne”. Amar es creación y conservación

intencional de lo amado. El psicólogo Abraham Maslow

sostiene que “el amor”, en un sentido profundo pero

demostrable crea al ser amado, le da una imagen positiva

de sí mismo, le da auto aceptación, le da un sentimiento

de ser merecedor de amor y respeto, le da todo lo que

le permite crecer, le descubre lo que es potencial en el

amado, esto es, todo lo que todavía no es realizado y

que ya debe realizarse, lo hace capaz de realizar todas

esas potencialidades haciéndolo consciente de lo que

puede ser y de aquéllo que puede lograr.

Sólo sirviendo al bienestar humano,

tiene sentido la riqueza.

En medio de los “anti-valores” de esta época tormentosa,

el corazón del cosmos nutre nuestra existencia con la

savia eterna del amor; a pesar de los divorcios, aún hay

familias unidas; más allá de la degradación y los vicios,

se encuentran todavía jóvenes sexualmente íntegros; por

encima del interés y la falsedad, aun existen amigos

amorosos y sinceros; aun cuando vemos asesinatos y

robos, conocemos gente honrada y respetuosa; aún

cuando hoy más que nunca existe el ansia de

enriquecimiento y el motivo de utilidad va aumentando

en las empresas, también se observa la promoción de

los valores y un aumento en la estimación y valoración

de sus miembros.

La ética en los negocios, en el gobierno y en la familia,

es el fundamento de los países exitosos. Así lo declaró

sabiamente Mahatma Gandhi: “Una fuerza misteriosa e

inefable penetra todo cuanto existe. Yo la siento aunque

no la vea. Y esa fuerza es benévola, porque la vida sigue

palpitando en el corazón mismo de la muerte, la verdad

se irradia a pesar de la mentira que la rodea y la luz sigue

brillando en medio de las tinieblas. De aquí deduzco que

el amor es vida, es verdad, es luz, es el valor eterno.”

La Dra. Flory Dieck Assad, egresada de la carrera de C.P. en el ITESM, cuenta

en su haber académico con 3 Maestrías y un Doctorado en Finanzas. Recibió

“Mención de Excelencia Rómulo Garza”, por su trabajo de investigación en

2005. Ha participado con ponencias en Congresos Nacionales e

Internacionales; tiene más de 21 publicaciones en journals y revistas Nacionales

e Internacionales y 2 libros publicados que han sido merecedores como “El

Mejor Libro de Texto” en el 2003 y, “Reconocimiento y Premio” a su libro

“Energy and Sustainable Development in Mexico” en el 2006 por apoyar la

Misión y Visión del ITESM 2015. Su más reciente logro fue obtener la Certificación

en Ética junto con el Premio a la Labor Docente y de Investigación en 2007.

fdieck@itesm.mx


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Pareja y matrimonio

De la casa al mundo:

Nuestros hijos como legado de la humanidad.

Por Lucy Garza de Llaguno

La vida pasa con prisa: otro cumpleaños, una navidad más, un verano... ¡Tanto qué hacer y tan poco tiempo para lograrlo!

¿Cuántos viviremos 100 años?

Conscientes de nuestra finitud, uno de los dilemas que siempre ha inquietado es cómo vencer la muerte, cómo permanecer.

Y sí, es natural que así sea, pues el hombre es un ser trascendente, lo que equivale a decir que está hecho de una mayor

dimensión de la que aparenta tener. Es mucho más que un cuerpo que se disuelve con la muerte.

¿Cómo explicar las monumentales pirámides, los grandes imperios, la ciencia médica, el arte, la palabra escrita, los mitos y

leyendas, o la paternidad? El hombre busca dejar un recuerdo de su efímera estancia en el

mundo.

Independientemente de motivaciones o creencias, la mayoría de nosotros

elige la forma más natural de trascender: los hijos. No importa si somos

hombres o mujeres, casi la totalidad de los humanos deseamos

tener hijos que validen y den continuidad a nuestra

existencia.

Los hijos: el mejor legado.

Los hijos no son sólo portadores de nuestros ojos grandes o del

cabello ondulado de la abuela. La genética es sólo una parte

de la historia humana. Se da en automático; es un legado biológico

regido por las leyes de la supervivencia.

Sin embargo, existe un legado que es tan vital como el genético y

en el que pocas veces nos detenemos a reflexionar: nuestro pensar

y actuar en el mundo.

Frases, dichos, conductas, relatos, modelos, vivencias: restos de convivencia

diaria que trascienden generaciones. “Como el abuelo decía”, “igual

a tu madre”, “de tal palo, tal astilla”... orgullosos de construirnos unos

sobre los otros, aportamos nuestro legado al descubrir una forma

de actuar, pensar o sentir que cimiente la vida de otro.

La vida en familia es la forma básica de transmitir ideas, costumbres,

valores que recuerden la esencia de cómo ser persona. La mente

como legado de otras mentes.

Es importante reconocer que los hijos no vienen al mundo para

perpetuarnos, sino para vivir su propia vida. En palabras de Khalil Gibram:

“los hijos vienen de ti, pero no son de ti”.

Los padres somos modelos que fuimos moldeados por nuestros respectivos

padres. Somos parte de una cadena de legados que cimientan pero

no determinan, cada hijo es capaz de llevar el timón de su propia

existencia. El hijo descubre y adapta las ideas de su tiempo. Cada

generación conserva, desecha y aporta legados.

Cada generación conserva,

desecha y aporta legados.


Civilización y tecnología.

Pareja y matrimonio DE LA CASA AL MUNDO: Nuestros hijos como legado de la humanidad.

El hombre histórico no ha cambiado sustancialmente; la esencia de la naturaleza humana permanece, lo que ha cambiado

es la forma en que vive el mundo.

La tecnología de hoy no es más que una nueva forma de alcanzar los objetivos de siempre: la producción y adquisición de

bienes, los armamentos para la guerra, los instrumentos que facilitan la investigación y comunicación.

El descubrimiento del fuego y de la electricidad, de la rueda, la producción en serie, el lenguaje y la escritura, la agricultura,

los aviones, la computación, la familia, la organización social, todos son elementos de nuestra civilización.

Sin embargo, la ciencia y la tecnología son neutrales, pueden tanto matar como sanar. El uso y desuso de la tecnología de

cada época es privilegio y responsabilidad de la generación en turno. ¿Qué tan buena tarea estamos haciendo? ¿Estamos

preparando a nuestros hijos para continuar la civilización humana?

Esta civilización no incluye sólo grandes obras o descubrimientos; en realidad, la humanidad se nutre también de obras sencillas.

Todas ellas comparten una característica: son inolvidables. Puede ser un tío que reemplaza a un padre ausente, una maestra

que alienta a sus alumnos, un escritor que detona el pensamiento a través de la lectura, o una enfermera que llena de dignidad

humana a los ancianos.

No podemos definir el progreso sólo por los avances tecnológicos de una época; el verdadero progreso es el hombre que

avanza hacia una mejor humanidad controlando el entorno que le toca vivir.

Así pues, la historia de la humanidad está marcada por innumerables santos, políticos, músicos, científicos, poetas, amantes,

filósofos, padres que hablan, enseñan y viven a través de sus legados.

¿Qué hijos dejamos al mundo?

Los padres somos educadores por excelencia. Nuestro legado al mundo es dejar hijos que continúen el progreso de la civilización

humana. “La Tierra no significa civilización, el hombre que la habita sí”, afirman los historiadores Will & Ariel Durant.

La civilización no se hereda como los genes, la civilización tiene que ser aprendida, acogida y transmitida por cada generación

que ha poblado nuestro mundo. Si una catástrofe, natural o provocada, detuviera la civilización por sólo 100 años, la civilización

casi moriría y el hombre tardaría miles de años en recuperarse. Lo mismo que un incendio que acaba con el bosque que

acoge a cientos de árboles centenarios.

Así, quizá nuestro mayor legado es dejar hijos que continúen con la cadena de hombres y mujeres que crean el progreso

humano, el verdadero progreso que es realizar la humanidad del hombre y darle continuidad. ¿Qué hijos estamos dejando

como herederos y trasmisores de esta humanidad?

Creo que el gran logro de nuestra era es la educación, que cada

día está más al alcance de muchos; la educación en casa,

de las universidades, de la vida en el mundo.

Si el hombre es capaz de enseñar y pasar la filosofía de

su vida a sus hijos, entonces habrá dejado un importante

legado que nutre la civilización humana.

Consideremos el legado de la educación no sólo como

preparación para ganar dinero, sino como transmisora

de nuestra herencia moral, técnica y artística, en una

palabra como legado de nuestra humanidad. Una

educación transparente que sostenga la misión de

controlar, embellecer y mejorar la vida del hombre

en este planeta.

Papás de adolescentes: un aplauso por ser

educadores y trascender exportando sus hijos de

la casa al mundo.

Lucy ucy Garza Garza

de Llaguno estudió la Licenciatura en Lengua Lengua

Inglesa en el ITESM

y una Maestría en Ciencias de la familia por el Instituto Juan Pablo Pablo

II para la

Familia amilia. . Actualmente se dedica a la consultoría de pareja. pareja.

Es mamá de: de:

Bernardo

de 25 años (IIS ' 2004 ITESM, ITESM,

estudia Maestria en EGADE), Mauricio de 22 años (IMA

ITESM 2006) y Lucy Lucy

de 19 años (Arquitectura). dffac@prodigy.net

dffac@prodigy.net.mx

.mx

19


20

De papás a papás

¿Qué tipo de hijos

estamos dejando al mundo?

Por Eva Contreras Araujo

Para comprender qué es lo que nos ocurre en nuestros días

como familia, en la escuela, en el trabajo, o en general como

sociedad, debemos hacer una comparación, y más allá de

ella, debemos analizar cómo y porqué eran algunos aspectos

antes y cómo lo son ahora. No se trata sólo de lamentarnos

de la pérdida de valores y cualidades en los jóvenes en la

actualidad, sino de frenar, pero sobre todo de prevenir, esta

problemática que parece no tener un fin, y que cada día

causa más estragos.

En la época a la que pertenecemos la mayoría de los padres

actuales, no se contaba con computadoras, las formas de

diversión eran muy distintas a las de ahora, no existían los

reproductores MP3, ni los celulares, tampoco los tan aclamados

juegos de video (Nintendo, Xbox); las familias contaban con

una o dos televisiones y únicamente con tres canales, lo que

hacía de verla un “momento familiar” en que todos compartían

diversión juntos.

Era inconcebible fumar o tomar delante de los padres; el

respeto era una constante con los padres y adultos, se les

hablaba de “usted”; no había permisos para salir al “antro”

(que por esos años eran considerados lugares de lo peor), las

órdenes no eran tema de discusión, se acataban sin chistar;

la vestimenta estaba muy alejada de los excesos, de marcas

y el consumismo no era tan común como ahora; los hijos

estaban obligados a cumplir con la iglesia, cada domingo

asistir a misa era una acción forzada; a pesar de todo esto,

gozábamos de una gran independencia de los padres, no

nos llevaban a la escuela, nos íbamos solos; no se pedía más

de lo que había.

No se trata sólo de lamentarnos de la pérdida

de valores y cualidades en los jóvenes en la

actualidad, sino de frenar, pero sobre todo

de prevenir, esta problemática que parece

no tener un fin, y que cada día causa más

estragos.


Hoy en día, todo está muy lejos de ser como era antes. Tal

pareciera que cada joven nace con una computadora

integrada, ahora tienen fácil acceso a la información y a su

manejo que cuando nosotros los padres la teníamos; el

momento de ver televisión deja de ser un “momento familiar”,

ya que ahora hay varios televisores en casa, que ya no son

rudimentarios, sino que tienen la mejor calidad y variedad de

canales; los celulares son una herramienta principal para cada

persona, en especial para aquellos que son adolescentes; los

hijos caen en el consumismo, exigen ropa o calzado

respondiendo a su posición económica debido al exceso de

propaganda y marcas existentes en el mercado; ahora son,

si no totalmente dependientes de los padres, por lo menos lo

son parcialmente; quieren que los llevemos de un lugar a otro

o bien cederles un coche, no importando la edad; es común

que contesten de manera altanera o faltando al respeto, y si

uno los corrige, se molestan.

Somos una de las primeras generaciones que estamos

decididos a no cometer los mismos errores que nuestros padres

cometieron con nosotros, intentando cambiar de actitudes y

conductas, lo cual nos está llevando a acercarnos más a los

hijos, pero con algunos resultados nada favorables en algunos

casos.

De papás a papás ¿Qué tipo de hijos estamos dejando al mundo?

En opinión de

nuestros hijos

Al intentar ser amigos de nuestros hijos no marcamos los límites

que deben existir entre los padres e hijos, lo cual está dejando

mucho que desear de nuestra labor como padres; tal parece

que lo que hacemos parece bueno, pero no termina siéndolo

del todo.

En conclusión, estamos dejando a este mundo hijos con una

basta tecnología a su alcance, que no conocen límites de

ningún tipo, se manejan solos de acuerdo a sus intereses

personales, que les cuesta trabajo relacionarse de manera

directa con la gente que les rodea, pues están inmersos en

la computadora o celular, donde tienen una realidad alternativa

a la que viven. Que en su educación se están aplicando los

valores sobre los cuales deben encaminar su vida, donde

toman lo que más les conviene y convence, conscientes de

que les espera un futuro complicado y que deben aprender

para ello, y que nosotros como padres de familia debemos

prepararnos y caminar a la par que ellos para guiarlos en el

momento que lo requieran.

Todavía estamos a tiempo de frenar el cambio

climático; es por el bien de nuestros hijos,

ellos son quienes tendrán las armas para

combatirlo, es necesario hacer algo ahora,

porque mañana será ya muy tarde.

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Eva Contreras Araujo.

Licenciada en Químico Metalúrgico por la Universidad Autónoma de

Querétaro. Recientemente con la Licenciatura en Contaduría Pública

y Maestría en Administración por la Universidad del Centro del Bajío.

Madre de Agueda Paula de 19 años, Mirelle Andrea de 17 años y

Francisco Armando de 9 años.

Actualmente es madre comprometida con el Tec de Monterrey campus

Querétaro.

La importancia de fomentar

en los hijos el cuidado del

medio ambiente.

Un problema que es como una bola de nieve que va creciendo y

creciendo es la falta de cuidado del medio ambiente, lo cual es

cada día más notorio. Podemos darnos cuenta de que no se tenía

el mismo clima antes que ahora, hay escasez de importantes

recursos como el agua, los días son muy calurosos, los fenómenos

naturales son cada vez más desastrosos, entre otros; todo esto

debido a nuestra falta de cuidado e interés del medio ambiente.

Es por esto que es importante educar a las futuras generaciones

para que cuiden su entorno, ya que el planeta quedará en sus

manos. Todavía estamos a tiempo de frenar el cambio climático;

es por el bien de nuestros hijos, ellos son quienes tendrán las armas

para combatirlo, es necesario hacer algo ahora, porque mañana

será ya muy tarde.

Para empezar a cambiar la grave situación climática que nos afecta,

es bueno empezar con pequeñas modificaciones a nuestros hábitos

y a los de la familia. Una de ellas sería el utilizar menos energía

eléctrica, tal vez cambiando los focos habituales por unos ahorradores

de energía, ver menos televisión y hacer menor uso de la

computadora, fomentando otro tipo de actividades de

entretenimiento; podemos estar más tiempo practicando actividades

físicas al aire libre, entre otras medidas. En los días calurosos podemos

dejar apagado el boiler, no es necesario tenerlo encendido para

calentar el agua si es que hace tanto calor a temperatura ambiente,

o bien cambiarlo por uno que se caliente con energía solar.

El reciclaje también es una buena opción, así como la separación

de basura para este fin. El cuidado del agua es también una medida

en que debemos hacer énfasis, no es necesario durar media hora

o más en la regadera si te bañas en realidad en 15 minutos, o bien

mientras nos enjabonamos cerrar las llaves para evitar su desperdicio.

Reducir el uso de pilas de dudosa procedencia y ponerlas en un

lugar adecuado cuando ya no sirvan para que no contamine los

mantos acuíferos. El uso desmedido del automóvil también es objeto

para actuar; es común que por flojera usemos de más el auto, a

veces necesitamos ir a la tienda o negocio que está a dos o tres

calles de nosotros y usamos el coche. En vez de hacer esto sería

mejor caminar, de esta manera hacemos algo por nuestro cuerpo;

tenemos que economizar los recorridos, es decir, si tenemos que

dejar varias veces al día a nuestros hijos a la escuela, por ejemplo

cuando se quedan a hacer un trabajo, es mejor dejarlos comer ahí

y que hagan los trabajos y tareas de una vez, en vez de ir por ellos

y volverlos a regresar. Otra de las medidas podría ser la

implementación del “hoy no circula”.

Es importante concientizar a los hijos de que deben cuidar el medio

ambiente, pues es para ellos y sus futuras generaciones.


¿ Porqué necesito BAJAR de PESO ?

por imagen

por competencia

laboral

CA MELO · CLÍN

(presentando la revista)

Agosto-Diciembre 2007

ICA MELO · CLÍNICA MELO · CLÍNICA MELO ·

MELO·CL

CLÍNICA

ÍNICA MELO· CLÍNICA MELO ·

CLÍNICA MELO · CL CLÍNICA MELO ·CLÍNI

www.melo.com.mx

por salud

por vanidad

otros


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Pequeñas acciones que le dan vida

y sentido a cada día

Por Ernesto Benavides Ornelas

Cuando me invitaron a escribir este artículo sobre “pequeñas acciones que hacen mejor a la sociedad”, pensé en cosas y

acciones que desde lo cotidiano, y empezando desde casa, podamos realizar como padres para hacer trascendente la

educación de nuestros hijos. De esta manera cumplimos con el objetivo de proporcionarles herramientas para que desarrollen

habilidades que les permitan construir día a día mejores hábitos y un mejor carácter; con ello también nos ayudamos nosotros

mismos como padres. Hablo de pequeñas acciones que le den sentido a sus -y a nuestras- propias vidas.

Soy un convencido de que si algo bueno podemos heredar a nuestros hijos, será lo que hemos aprendido en la vida, de manera

que demos a ellos elementos que les ayuden a definir una forma que, a su juicio, los acerque a la posibilidad de vivir una buena

vida: Una vida de bien ser, bien estar y bien servir.

Pensemos en lo cotidiano: es en el día a día donde las pequeñas acciones producen que pequeñas cosas sucedan; de

pequeñas cosas se componen los momentos, a su vez, la sumatoria de momentos le dan vida y sentido a cada día. Podemos

vivir de bellos momentos si nos lo proponemos, esa es la mejor manera de construir nuestra propia felicidad y la de nuestros

hijos.

Todos los días podemos intentar volver a inventarnos como personas y reaprender la forma de ver la vida y al mundo. San Agustín

nos dejó grandes legados, uno de ellos dice “Conócete, acéptate, supérate”, tres acciones fundamentales que enmarcan parte

de la gran tarea de ser mejores personas, mejores padres y formar mejores hijos.

El lunes 2 de julio del presente año tuve el honor de dirigir el discurso de graduación a los alumnos que terminaban el sexto año

de primaria, y a sus padres, en el Colegio Anglo Español de Monterrey, una de las graduadas era mi hija Diana Laura.

Compartiré en este artículo tres ideas para poner en práctica de manera cotidiana. Estas representan la esencia del

mensaje que dirigí, a sabiendas del parecido existente entre mi audiencia y ustedes, apreciados lectores de esta revista.

La primera idea: El valor de la amistad. En lo que respecta a mi historia personal y quizá

algunos de ustedes papás coincidan conmigo, las verdaderas amistades se identifican

y valoran durante la educación primaria, se fortalecen y consolidan durante la escuela

secundaria y la preparatoria, de ahí que una acción a realizar con nuestros hijos en

la edad más importante de su formación, sea promover la importancia de hacer

grandes y buenos amigos, cuidarlos y crecer con ellos.

La verdadera amistad ha sido siempre difícil de encontrar,

pero es algo que siempre debe estar en nuestra

búsqueda y resulta importante enseñar a nuestros

hijos a que la traigan siempre en su maleta de

viaje, vayan a donde vayan y estén donde estén.

La amistad no se impone por decreto, la

amistad nace y florece entre quienes se

conocen bien y se tratan con sinceridad,

honestidad y cordialidad. Este trato a la larga

se convierte en confianza íntima que les dará

a nuestros hijos fortaleza cuando se sientan

tristes, desfallecer e incluso un tanto

solos.


El afecto del amigo le da solidez a la propia vida. La verdadera amistad es producto de mantener encuentros cara a cara,

encuentros en la intimidad de la existencia entre la persona y el amigo. La amistad se mantiene en la libertad y en la

cortesía hacia el amigo. No hay opción: O respetas al amigo o lo destruirás; o animas su alegría, o desaparecerá de tu

lado; o estimulas su libertad o el afecto se acabará. Quien tiene fe en sí mismo y cree en sus ideales, puede aspirar a tener

un verdadero amigo y a abrirse a su amistad.

Segunda idea: Las mejores cosas suceden con el tiempo. El tiempo siempre pasa, quizá es lo que mejor sabe hacer y

de eso tenemos mucho que enseñarle a nuestros hijos…es con el tiempo que se comprenden muchas cosas; la vida se

construye poco a poco, respiro a respiro, carcajada a carcajada, paso a paso… día a día. La vida se construye caminando

por lo somero y por lo profundo de todo lo que nos regala la naturaleza, se construye si miramos al mundo a través de

los colores de cada paisaje, si aprendemos a escucharla a través de sus sonidos, se construye con el tiempo y al dejarnos

iluminar con la luz que recibimos cada día de nuestra existencia.

Con el tiempo - y nuestra ayuda - nuestros hijos podrán comprender algo de gran trascendencia, sólo quien es capaz de

amarlos tal cual son, con sus virtudes y sus defectos, podrá aportarles cosas valiosas a su vida. Así lo ha hecho Él con cada

uno de nosotros y así habremos de hacerlo nosotros con nuestros hijos y ellos a su vez con sus hermanos y amigos hasta

que se complete un nuevo ciclo.

Derivado de lo anterior otra pequeña acción para ellos -y para nosotros- es el tiempo el que también se encargará de

darnos el entendimiento necesario para ejecutarla, amar tal cual son a quienes nos rodean, hijos, hermanos, padres,

primos, amigos…amar todo lo que nos suceda en la vida, aunque habrá cosas que no nos gusten y otras nos gustarán

mucho. Saber amar lo que somos y lo que tenemos nos permite ser felices. Hasta aquí podemos identificar cuatro grandiosas

acciones a realizar en la vida, que a su vez son importantes lecciones para nuestros hijos: amar, ser felices, darle valor a

la amistad y darle tiempo al tiempo.

Tercera idea: ¿Cómo incorporar las dos primeras ideas a la cotidianeidad de cada día?, ¿Cómo lograrlo? Alguna vez mi

hermano Arturo, el tercero de los seis hermanos que somos, me compartió cuatro ideas ligadas a una buena forma de

hacer negocios. Se trata de cuatro ingredientes que pueden incorporarse al quehacer de cada día y que representan

sin duda una buena enseñanza para nuestros hijos. Desde aquellos años que me comentó esas ideas, realicé una

adaptación de ellas que, sumada a una buena actitud, me han permitido enriquecer mi quehacer cotidiano.

Quien tiene fe en sí mismo y cree en sus ideales,

puede aspirar a tener un verdadero amigo y a abrirse

a su amistad.

Pasión: Ponerle pasión a las cosas que nos den pasión, en especial a las cosas que adicionen valor a nuestras vidas y a

las de nuestros hijos, y a las tareas que hoy nos corresponde realizar como padres.

Personas: Es importante rodearse de gente buena, tratar con personas que tenga valores como la sinceridad, responsabilidad,

lealtad, solidaridad y la humildad; como padres, como amigos y con nosotros mismos, también debemos vivir estos valores.

Esto nos ayuda a aprender a trabajar y a crecer en equipo, crecer en comunidad.

Toque personal: Darle un toque personal a todo lo que hagamos, seamos nosotros mismos, la vida se disfruta y se vive a

plenitud si le ponemos nuestro propio sello personal. Es importante ser creativos e innovadores, conocer a las personas

con las que nos rodeamos para realizar nuestras actividades personales y laborales, y que busquemos complementarnos

en y con los demás. Para darle ese toque personal a lo que hagamos es indispensable estar ubicados en la etapa que

nos esta tocando vivir y estar atentos a lo que nos corresponde hacer.

Calidad. Hacer con calidad todo lo que hagamos, mas aún las tareas que tienen que ver con la educación de nuestros

hijos, hagamos un esfuerzo por hacer las cosas bien cada que nos corresponda hacer algo, de preferencia hagámoslo

bien desde la primera vez y aunque vale equivocarse, no olvidemos ser perseverantes hasta que logremos la mayor calidad

en cada cosa que nos corresponda hacer.

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26

Invito a que apliquemos estos conceptos y que los engrandezcamos; apliquémoslos en nuestras familias, con amigos,

con las personas que nos quieren y con las que queremos; apliquémoslos como dueños de empresas, abogados,

ingenieros, maestros, futbolistas, supermodelos, astronautas o bomberos… apliquémoslos siempre.

Seamos mejores a través de las pequeñas acciones que hacemos cada día, una mejor sociedad se construye empezando

por la casa, de cada uno de nosotros depende que nos sucedan -y a nuestros hijos- grandes y bellas cosas en la vida.

Hagamos las cosas por amor, más que por compromiso o por obligación, ello nos ayudará a ser más plenos, libres y más

felices.

Ernesto Benavides Ornelas es padre de dos bellas hijas: Diana Laura Benavides Puente de 12 años y María Renée Benavides Puente de 8 años, y está casado

con Maria Luisa Puente Galindo. Además estudió la carrera de Ingeniero Agrónomo Zootecnista en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro en Saltillo

Coahuila y posteriormente realizó estudios de Posgrado en el Tecnológico de Monterrey, obteniendo los grados de Maestro en Ciencias en Productividad Agropecuaria

y Maestro en Administración con especialidad en Recursos Humanos. Actualmente es Director de Formación Social del Tecnológico de Monterrey.

ebenavid@itesm.mx


28

En opinión de nuestros hijos

Por Mariana García Digman y Abelardo Vidaurreta Guerrero

Al ingresar a la carrera de Medicina en el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México, muchos no sabíamos a lo que

nos enfrentaríamos. En la materia de Desarrollo Comunitario y Propedéutico en el segundo semestre, la Dra. América Arroyo y el

Ing. Ricardo Sotres explicaron detenidamente el objetivo de la clase: enseñar la importancia de la participación cívica y además

promover una ética de servicio y responsabilidad basándonos en nuestros conocimientos médicos. En esta materia se utiliza la

técnica didáctica de “Aprendizaje-Servicio”, en la cual los estudiantes aplican sus conocimientos y habilidades académicas para

dirigirse a necesidades urgentes en comunidades del país.

Aprendizaje-Servicio es una técnica didáctica en la cual los estudiantes aplican sus habilidades académicas y conocimientos

para dirigirse a necesidades urgentes en comunidades del país. Al ingresar a la carrera de Medicina en el Tecnológico de Monterrey,

Campus Ciudad de México, muchos no sabíamos a lo que nos enfrentaríamos. La Dra. América Arroyo y el Ing. Ricardo Sotres

explicaron detenidamente el objetivo de la materia, que consiste en enseñar la importancia de la participación cívica y además

promover una ética de servicio y responsabilidad, basándonos en nuestros conocimientos médicos.

Llegó el momento de conocer la comunidad asignada, la cual necesitaba de nuestra ayuda, y aún sin saberlo nos brindaría una

experiencia que recordaremos toda la vida. Su nombre: Natalicio de Emiliano Zapata, ubicado en el estado de Morelos. Un lugar

donde las casas están hechas, en su mayoría, de lámina o cualquier material que sirva para hacer techos y paredes. Donde no

existen azulejos, ni cemento, sólo pisos de barro y tierra; donde la gente carece de los servicios más básicos como la recolección

de basura, drenaje, luz y agua. Un asentamiento irregular en las faldas de un fraccionamiento de primer mundo, donde la realidad

de dos mundos separados por un abismo social se abre ante nuestros ojos. Muchas de las casas cuentan con una hortaliza en

donde plantan maíz, calabaza, papas y maracuyá, y usan esta cosecha como base alimenticia. Para cada uno de nosotros fue

impactante enfrentarnos con la pobreza extrema, que sólo conocíamos en cifras.

Un mundo externo, que para muchos, es mucho más fácil ignorar que tratar de cambiar.

La comunidad, para su estudio, se dividió en cuatro cuadrantes y a cada equipo se le asignó la tarea de ir casa por casa haciendo

entrevistas médicas a cada familia. Fue nuestra primera experiencia en la que, con el mismo entusiasmo con el que un niño llama

a cualquier adulto en una escuela “maestro”, la bata

blanca nos hacía doctores. Con tan sólo medirles

la presión arterial y la cintura, se establecía una

relación de médico-paciente, que marcó el

principio de toda una vida al servicio de la

salud. Con el propósito de conocer mejor

nuestra comunidad se elaboró un

cuestionario para cuantificar el número de

habitantes por vivienda, el tipo de servicio

médico, y los métodos empleados de

planificación familiar. También se asignó un

apartado para que los mismos habitantes

indicaran, según su criterio, los problemas

más importantes que los afectan día a día.

Por último, hicimos trazos de cada cuadrante

para que al terminar el semestre se contara

con un mapa completo de la comunidad

Natalicio de Emiliano Zapata, la que

ni siquiera existe en los registros

nacionales.

No existe experiencia

más grata que

aprender de la gente.


Nos convertimos en promotores de la medicina preventiva, sabiendo que es más fácil prevenir un problema de salud, que

enfrentarlo. Esto no fue una tarea fácil, ya que no sólo teníamos que informar a los habitantes sobre los riesgos de la obesidad,

la diabetes y la hipertensión arterial, sino que también nos enfrentábamos con obstáculos como el analfabetismo y el bajo

grado de escolaridad. Como puntos primordiales se enfatizó en la importancia de asistir al centro de salud y tener la cartilla

de vacunación completa. Después de esta ardua evaluación, la comunidad recibió una de las clasificaciones más bajas,

denominándola como “manzana enferma”. En ese momento nos dimos cuenta de la valiosa oportunidad que el Tecnológico

de Monterrey nos brindaba para ayudar a esta comunidad.

Fue momento de proponer soluciones que fueran viables, proyectos que los habitantes pudieran realizar con nuestra ayuda

pero que no terminaran con nuestra partida. Gracias a esta continuidad, se lograría mejorar la calidad de vida de los habitantes,

utilizando los recursos con los que la comunidad ya contaba y que fueran sustentables. Resaltaron propuestas como “techopack”,

que consistía en la elaboración de techos utilizando empaques de tetrapak®. Al mismo tiempo en el que se reducía la

cantidad de desechos, se disminuía la probabilidad de infecciones respiratorias causadas por la humedad que se filtraba

debido a la deficiencia de los techos. Otra propuesta fue el taller de bolsitas, en donde se elaboraron bolsas de mano,

entretejiendo empaques de aluminio, brindándoles no sólo una utilidad sino una posible forma de ingreso. Sin lugar a dudas,

los talleres de mayor éxito fueron el enseñar a la gente sobre la elaboración de compostas, disminuyendo los desechos

orgánicos y aumentando la fertilidad de la tierra de sus cultivos y el de desarrollar habilidades sociales en los niños. Otros

proyectos incluyeron la preparación de una papilla nutritiva, que ayudaría a disminuir la desnutrición de los niños de la

comunidad. Dos de estos proyectos (taller de bolsitas y la elaboración de compostas) contaron con la colaboración de Kenia

Valderrama, quien es personal del museo de las ciencias de la UNAM, UNIVERSUM.

Con el paso del tiempo, nos dimos cuenta del éxito obtenido con cada uno de los proyectos. Al finalizar el semestre, a cada

uno de los habitantes se les había realizado un microdiagnóstico, con la información básica sobre su estado de salud. Cada

uno de estos escalones, al juntarse, convirtieron a la “manzana enferma” en una “manzana en aparente estado de buena

salud”. Lograr que una comunidad se uniera para realizar un proyecto, no solamente nos demostró que la unión hace la fuerza,

sino que sin importar los conflictos internos, la gente está dispuesta a trabajar para ser cada día mejor. Como evidencia basta

con decir que el 40% de las casas accedieron y pusieron en marcha la elaboración de compostas.

Sin importar los conflictos internos, la gente está

dispuesta a trabajar para ser cada día mejor. mejor

Todos estos logros no se comparan con lo aprendido, ya que por primera vez en nuestras vidas nos dimos cuenta que un

grupo de personas con un objetivo podían lograr un gran cambio. Al fin de cuentas esto es solamente un poco para México,

pero todos los grandes proyectos tuvieron un principio, y lo importante es que cada uno de nosotros creció no solamente

como estudiante, sino como ser humano. El amor fraternal se basa en la experiencia de que todos somos uno. Esto se

demuestra al trabajar hombro con hombro y ayudar a quienes nos necesitan; todos formamos parte de este país mestizo al

que llamamos México, y tenemos la obligación de aportar nuestro granito de arena. Al final, esta comunidad que al principio

nos hizo ver todas las carencias de nuestro país, no sólo nos enseñó a valorar lo que nos ha dado la vida, sino que también

nos abrazó para darnos la oportunidad de ser parte de ella.

Por último, se ha concluido que no sólo se aprendió a llevar a cabo un proyecto, sino que se

aprendió a tener un contacto más humano con las personas, sin importar su posición social,

raza o sexo, todos por igual; aprendimos a tratar a las personas con dignidad y respeto, lo

que ayudó a mejorar su entorno social y ayudar a promover su salud, aun con acceso limitado

a la información. También se logró ampliar la visión ante un mundo tan competitivo, en el

cual no sólo se requiere ser competente, sino que se necesita tener humildad, y mediante la

convivencia con gente que carece de muchas de las comodidades a las que se está

acostumbrado en la ciudad, uno se ve obligado a recapacitar y ser más agradecido.

Hay que expresar que no existe experiencia más grata que aprender de la gente, y tener

una materia que permita este contacto tan íntimo, es uno de los privilegios más enriquecedores

en el aspecto humano, pues se aprende a ser comprometido con las personas para lograr

el éxito personal.

En opinión de

nuestros hijos

Mariana García Digman y

Abelardo Vidaurreta Guerrero

son alumnos del segundo

semestre de la carrera de

Médico Cirujano en el Campus

Ciudad de México. Ellos nos

comparten su experiencia dentro

de la materia de Desarrollo

Comunitario y Propedéutico

mediante la aplicación de la

técnica didáctica de

“Aprendizaje-Servicio”.

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Escuela Familia-Tec

Por Gabriela Ruíz

Tec Campus Eugenio Garza Lagüera

En la Preparatoria Eugenio Garza Lagüera los padres de familia

son un grupo muy entusiasta y participativo. A través de la

Escuela Familia-Tec se organizan para ellos conferencias y cursos

que pretenden ser de ayuda y apoyo en esa desafiante labor

de ser padres de adolescentes. Por ejemplo, durante el semestre

de enero a mayo de 2007 se ofrecieron en las reuniones

mensuales las siguientes conferencias: “Nuestros hijos eternos

Pinochos" (Déficit de Pepe-Grillo), impartida por el Dr. Jesús

Amaya Guerra; el Dr. Francisco J. Guerrero les habló sobre

“Actualidades en Trastornos del Sueño”; la Lic. Patricia Rivera,

autora de la Dieta de los Asteriscos, explicó en su conferencia

“El Arte de saber comer” cuáles son los mitos sobre la

alimentación y cuáles los nutrientes que nunca deben faltar en

una alimentación balanceada. También tuvimos el gusto de

contar con el Lic. Juan Gerardo Garza Treviño, Director del Centro

de Valores Éticos del Campus Monterrey, quien dio la conferencia

“Educación en valores: un reto en la educación contemporánea”.

Además, se llevó a cabo con mucho éxito el 2º Congreso para

Padres de Familia en CEGL, titulado “El Tec y la Familia en la

formación integral del adolescente”. Hubo dos conferencias

magistrales, la primera impartida por la Dra. Inés Sáenz, Directora

del Programa de Formación en Humanidades del Tecnológico

de Monterrey y, la segunda, por el Dr. Bernardo González Aréchiga,

Director de la Escuela de Graduados en Administración Pública

y Política Pública (EGAP). Como parte del congreso, se ofrecieron

cinco talleres diferentes, todos ellos relacionados con la Misión

2015: Desarrollo Sustentable, Diversidad Cultural, Planeación de

Vida y Carrera, Ética y Ciudadanía y, Salud Integral. Se duplicó

la asistencia del año anterior, llegando a participar más de 300

personas.

Entre los cursos que se ofrecen a los padres de familia, el que

ha tenido mucho éxito es el Diplomado de Programación

Neurolingüística. De este diplomado se graduó la primera

generación de CEGL formada por 34 personas.

No podía faltar el diplomado para padres de familia “Crezcamos

Juntos”. Este año se graduó la 5ª generación integrada por 47

personas.

También se les invita a los cursos cortos que se promueven en

el Sistema. Se organiza una Noche Mexicana y la Posada

Navideña, que tienen por objetivo conservar nuestras tradiciones

y reunir a las familias.

Durante el año se organizan ocho grupos consultivos de padres

de familia, cada uno formado por 12 parejas, quienes expresan

su parecer sobre la marcha de nuestro recinto.

El próximo año contaremos con nuevos cursos que los mismos

padres han solicitado para enriquecimiento personal, así como

la sana convivencia.

Gabriela Ruiz es Licenciada en Filosofía (Universidad Regiomontana) y Máster

en Ética Aplicada (Tecnológico de Monterrey). Con más de quince años

de experiencia docente. Actualmente se desempeña como profesora

de planta de la Preparatoria Eugenio Garza Lagüera en donde es

coordinadora del Proyecto de Formación Humana del recinto;

coordinadora del Diplomado para padres de familia:

Crezcamos Juntos; encargada de la relación con

conferencistas de la Escuela Familia Tec;

coordinadora del programa Liderazgo y Acción

Comunitaria.

gaby.ruiz@itesm.mx


Para saber más

En este espacio le ofrecemos recomendaciones sobre

libros, publicaciones y sitios de Internet que pueden ayudarle

a enriquecer su formación integral y la de su familia.

Libros

Bauman, Zygmunt

En busca de la política

Fondo de Cultura Económica, México, 2002

Una reflexión sobre la sociedad contemporánea y sus problemas. En un lenguaje

accesible, desarrolla la metáfora de una sociedad de talk show, indiferente ante los problemas

de los demás. También analiza el impacto de la inseguridad sobre la capacidad ciudadana

de resolver problemas públicos.

Beck, Ulrich (compendio)

Hijos de la libertad

Fondo de Cultura Económica, México, 2002

Un compendio de estudios sobre la participación ciudadana y sus características en la llamada

“sociedad del yo”. Presenta un excelente análisis del individualismo y el altruismo; muchos de

los capítulos se centran en los jóvenes y su relación con el medio ambiente y la sociedad.

Ligas de internet

http://www.gob.mx/wb/egobierno/egob_ciudadanos

Portal oficial del Gobierno de México, que contiene información sobre trámites y servicios, pero

también sobre varios tópicos de interés para los ciudadanos. En la liga “Participación ciudadana”

se ofrecen varias formas de participación, como hacer peticiones al Presidente, contactar al

diputado correspondiente u opinar sobre las leyes y programas gubernamentales.

http://www.ruv.itesm.mx/portales/maletin/

Maletín ciudadano: una página del Tecnológico de Monterrey cuyo objetivo es promover el

conocimiento y el ejercicio de los derechos y las obligaciones ciudadanas.

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Reflexión final

NO

“No es no y hay una sola manera de decirlo: No.

Sin admiración, sin interrogantes, sin puntos suspensivos.

No, se dice de una sola manera.

Es corto, rápido monocorde, sobrio y escueto.

No. Se dice una sola vez,

No.

Con la misma entonación,

No.

Como un disco rayado,

No.

Un No que necesita de una larga caminata o una reflexión en el jardín

no es No.

Un No que necesita de explicaciones y justificaciones, no es No.

No, tiene la brevedad de un segundo.

Es un No para el otro porque ya lo fue para uno mismo.

No es No, aquí y muy lejos de aquí.

No, no deja puertas abiertas ni entrampa con esperanzas, ni puede dejar

de ser No, aunque el otro y el mundo se pongan patas para arriba.

No, es el último acto de dignidad.

No, es el fin de un libro sin más capítulos ni segundas partes.

No, no se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni

gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia otro lado, ni con

símbolos revueltos, ni con pena; y menos aún con satisfacción.

No es no porque no

Cuando el No es No, se mirará a los ojos y el No se descolgará naturalmente

de los labios.

La voz del No no es trémula, ni vacilante, ni agresiva y no deja duda

alguna.

Ese No no es una negación del pasado; es una corrección del futuro.

Y sólo quien sabe decir No puede decir Sí”.

Tomado de la revista Ararú

(Noviembre de 1996)

Citado en el Documento:

“Familias Valiosas. Ideas para fortalecer

valores entre padres e hijos”

Documento de la Secretaría de la función

pública publicado en Internet.

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