Libro conmemorativo - Fundación Abbott

fundacionabbott.es

Libro conmemorativo - Fundación Abbott

Úrsula se detiene de nuevo, esta vez ante el umbral del ascensor, su parkinsonismo

le obliga a pensar cada paso que da y a veces se despista. Tiene que

pensar durante unos instantes qué pie debe adelantar primero. Como el riesgo

de caída es alto, no puedo quitarle los ojos de encima un solo instante.

A veces, a la vista de sus dificultades, me da por pensar de forma un tanto frívola

en manuales para todo. En confeccionar manuales de instrucciones para

reír o para llorar. En lo que una debe hacer para permanecer de pie, para sentarse,

para respirar. Manuales para explicar lo que es leer y lo que es un manual,

y qué palabra hubo antes y qué palabra hubo antes de antes. Y enunciar

todas las palabras en sentido inverso hasta llegar a la primera. A la palabra de

la cual derivó todo.

Como la capacidad de concentración de todos ellos es escasa, una vez dentro

del ascensor, los coloco en posición enfrentada preparándolos para los ejercicios

que vamos a practicar en el gimnasio.

–Somos pocos hoy –dice Eladio como siempre que va en ascensor.

–No, Eladio –respondo yo–, no somos pocos. Estamos los de siempre, los que

tenemos que estar. Cuenta y verás, somos ocho y en ese cartel dice que podemos

ir hasta nueve personas.

–Pues lo que yo le digo –concluye él como suele ser habitual–, somos pocos.

El ascensor provoca siempre las mismas reacciones. Durante los escasos segundos

que dura el descenso se repiten siempre los mismos comentarios.

Pero hoy ha sido distinto. Un incidente ha venido a romper la rutina. El ascensor

se ha parado de repente entre dos plantas.

Soy algo claustrofóbica y me cuesta contener la angustia, sin embargo debo

mantenerme firme y sobreponerme. En un espacio tan reducido, lleno de enfermos,

no puedo permitirme perder la calma. No resulta fácil. Durante unos

instantes la luz se apaga, al momento se oye un ruido de reactivación y a continuación

advierto con alivio que la luz de emergencia se enciende.

50