Ana Galbis - Jarabe para el Alma

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Ana Galbis - Jarabe para el Alma

SEXTO DÍA

El sol nutre las plantas con sus rayos, y la tierra y el agua las hacen crecer fuertes con sus sales mine-

rales. El alimento es una parte esencial en nuestras vidas, y una correcta alimentación nos ayuda a

crecer por fuera y por dentro, y hasta podemos prevenir ciertas enfermedades.

“La alimentación es una parte muy importante en la curación del alma. Necesitamos ingerir alimen-

tos que nos aporten vitaminas, minerales, azúcares, féculas, proteínas y grasas necesarias para que

nuestro cuerpo mantenga una buena condición física, saludable, mejorar la oxigenación y circulación,

y reforzar el sistema inmunitario. Sólo así estaremos preparados para afrontar el dolor con toda la

energía necesaria para hacerle frente y vencerlo.” (Abel Cruz, Nervios, estrés e insomnio)

Son muchos los estudios que afirman que mantener una dieta adecuada puede ayudar a superar la

depresión e incluso prevenirla. La mayoría recomiendan consumir alimentos ricos en proteínas frac-

cionados en las tres comidas principales del día. Además de ingerir otros que sean ricos en hidratos de

carbono, vitaminas y minerales.

Alimentarse correctamente es vital para curar el dolor del alma. Los alimentos son una fuente de

energía muy importante y no hay que subestimarlos. Simplemente comiendo bien podemos vencer la

tristeza, el abatimiento o el insomnio. Qué forma tan sencilla de ganar la batalla, ¿no? Pues vamos a

ponerla en práctica desde hoy.

LA HAMBURGUESA Y LA COL

El mercado municipal era una explosión de colores, olores y sabores. Los puestos de comida se amon-

tonaban en cualquier rincón y convertían un simple paseo en misión imposible. Uno de los puestos de

verduras y frutas estaba justo al lado de un pequeño tenderete donde vendían churros, patatas fritas,

hamburguesas y perritos calientes.

Todas las mañanas la gente hacía una cola enorme, sólo para comprar una docena de los riquísimos

churros. A media mañana había cola de gente que buscaba una hamburguesa o un perrito para almor-

zar, lo mismo ocurría a medio día, por la tarde y por la noche. Sin duda era el puesto que más clientela

y más éxito tenía.

Las verduras contemplaban tristes el trasiego sin que nadie se acercara a ellas, ni siquiera por error.

Una tarde, una col, que estaba deprimida por lo que ocurría, le dijo a una hamburguesa:

_ Ya ves, nosotras tenemos vivos colores, somos fruto de la tierra y tenemos propiedades muy buenas

para el cuerpo, y sin embargo todos os prefieren a vosotras._

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