Capitulo 2: Escape furtivo - deviantART
Capitulo 2: Escape furtivo - deviantART
Capitulo 2: Escape furtivo - deviantART
¡Convierta sus PDFs en revista en línea y aumente sus ingresos!
Optimice sus revistas en línea para SEO, use backlinks potentes y contenido multimedia para aumentar su visibilidad y ventas.
<strong>Capitulo</strong> 2: <strong>Escape</strong> <strong>furtivo</strong><br />
Lo último que Eduardo vio era un rayo eléctrico blanco saltándole a la cara desde la
pantalla líquida de aquel cuarto. Luego todo se volvió blanco, y al segundo siguiente se<br />
encontraba tirado en un lugar que por el viento, estaba seguro que era aire libre.<br />
A pesar de estar tirado boca abajo en el suelo de tierra, no se sentía golpeado ni rasmillado.<br />
Se levantó y quedo arrodillado en el suelo. Miró hacia atrás y ahí estaban sus nuevos<br />
amigos extranjeros, en la misma posición en la que él se encontraba hace unos segundos.<br />
Más atrás aun se encontraba otra pantalla LCD. También tenía la pantalla encendida en un<br />
blanco brillante, y parecía que fuese líquida.<br />
Se escuchaban truenos en la distancia, el viento le tiraba tierra en los ojos por lo que le<br />
costaba ver, pero luego de un rato pudo ver en el ambiente que estaba. Se encotraban en<br />
medio de un desierto, todo lo que veia era un espacio amplio que parecia no terminar.<br />
Al rato sus amigos se levantaron también. Miraron a la pantalla LCD, que se volvió<br />
completamente sólida de nuevo, solamente para apagarse un segundo después.<br />
Niño negro: ¿En donde estamos?<br />
Eduardo lo miró estupefacto, no lo podía creer.<br />
Eduardo: ¡¿Hablas español?! Porqué no me dijiste nada!!<br />
Niño Negro: ¡¿Quee?! Pero si tu eres el que esta hablando en kinyaruanda!<br />
Eduardo: ¿Qué estoy hablando en qué?<br />
En ese momento se acerco la niña encapuchada, también parecía sorprendida, pero se le<br />
notaba de mal humor.<br />
Niña encapuchada: ¡No puedo creer que no me dijera que hablaba afgano! ¿Acaso no me<br />
entendió cuando les pedía disculpas estando en el río?<br />
Niño Negro: Nadie aquí esta hablando afgano, yo lo único que logro entender acá es que<br />
ambos hablan kinyaruanda y no me habían dicho nada!<br />
Niña encapuchada: kinya que??<br />
???: Es el idioma del digimundo.(una voz a pocos metros de donde estaban)<br />
Los tres niños voltearon inmediatamente por aquella voz. En frente de ellos se encontraban<br />
3 monstruos. Uno de ellos, que parecía un dinosaurio de color rojizo, con una larga capa<br />
color gris azulado, se había dirigido a ellos.<br />
Dinosaurio Rojizo: Todos lo escuchan como su idioma natal, o el que más dominan, así que<br />
es lógico una confusión asi.<br />
Eduardo estaba un poco confuso ver a un dinosaurio hablando, pero entendió lo que<br />
criatura intentaba decir, luego miro al niño negro.<br />
Eduardo: Como te llamas?<br />
Niño negro: Mi nombre es Hitimangu, pero me pueden llamar Hiti. Y tu como te llamas?<br />
Eduardo: Yo me llamo Eduardo. Y tu como te llamas?<br />
Cuando se dirigió a la niña encapuchada, esta dudo un momento. Se quedó completamente<br />
callada, y después de varios segundos hablo.<br />
Niña encapuchada: Nur<br />
Hiti: Y ustedes quienes son.<br />
Al hablarle Hiti al grupo de monstruos, estos se acercaron más a los niños.<br />
Otro monstruo azul: Mi nombre es Zeepitmon, y soy el digimon de Eduardo.<br />
Zeepitmon hablaba como arrastrando las palabras, pareciese que no estuviera muy contento<br />
de estar allí en ese momento. Tenía un cuerpo muy parecido al humano, y media alrededor<br />
de 1,30 m. Su piel era de color azul y con pequeñas escamas. Su cabeza parecía la de un<br />
terodáctilo, aunque tenía pequeños colmillos que sobresalían entre sus “labios”. Sus ojos<br />
tenían un iris rojo y pupilas alargadas como las de un gato. Su otro rasgo de ave era que sus<br />
rodillas articulaban hacia atrás. Por último tenía dos muñequeras de metal rojo.
Monstruo Rojo: Soy Dilamon, el acompañante de Nur.<br />
Dilamon era como un dinosaurio rojizo. Su voz era suave, y miraba a los niños seriamente.<br />
Eduardo lo miró con más detenimiento y se fijó que además de la capa, tenía unas largas<br />
garras con ángulos rectos, y en sus manos tenía incrustadas unas especies de joyas azules.<br />
También tenía la piel de la zona del vientre de color gris.<br />
El mas pequeño: Y por ultimo yo soy crocomon, el digimon de Hitimangu<br />
Crocomon era el más pequeño de los 3. Era una especie de cocodrilo pequeño, o lagartija<br />
muy grande, con una instalación metálica en su espalda, desde la que salían dos cañones.<br />
Su piel era de color verde mar, y algunas piezas de metal de su armamento también eran del<br />
mismo color. A Eduardo le pareció que era el más optimista de los 3.<br />
Cuando Hiti escucho a crocomon, se alejó de éste rápidamente, como si algo le asustara.<br />
Crocomon lo miró extrañado pero no le tomó mucha importancia.<br />
Eduardo: Digimons? Que es eso?<br />
Zeepitmon se apresuro y le tomo la mano a Eduardo.<br />
Zeepit: De pie, rápido, no tenemos tiempo de explicarlo ahora. Tenemos que salir de aqui.<br />
Eduardo: Porque?<br />
Dila: La zona ya no es segura, Abominamon nos rastrea.<br />
Los "digimons" empezaron a caminar rápidamente, y los confundidos niños los siguieron<br />
viendo que no tenían más opción.<br />
Zeepit: Así que ustedes son el nuevo casting de Yggdrassil. Roguemos porque haya hecho<br />
la decisión correcta.<br />
Eduardo: Perdón? No entendemos nada! Ni que es un Digimon, ni Yggdrasil.<br />
Zeepit: Esperábamos algo mejor de ustedes, algo... bueno, mejor.<br />
Eduardo se molesto<br />
Croco: Ya basta Zeepitmon, has estado quejándote todo el camino.<br />
Zeepit: Es cierto, estamos perdidos. Como es que Yggdrasil nos manda a estos lugares sin<br />
aviso<br />
Hiti: Podrian explicarnos de una vez por todas lo que esta pasando? Quien es Yggdrasil?<br />
Zeepit: Yggdrasill es el Dios de nuestro mundo, el mundo digital.<br />
Eduardo se detuvo impresionado
Eduardo: el Dios?? Del Mundo....digital??!<br />
Croco: Aja, y nosotros somos sus habitantes, digimons.<br />
Dila: Somos monstruos digitales, en este mundo todo esta hecho en una base de datos,<br />
nosotros, incluso ustedes.<br />
Hiti: Osea Yggdrasill es el Dios del mundo digital, y los digimons son sus sirvientes?<br />
Zeepit: Perdóname pero yo no soy sirviente de nadie… o por lo menos creo que eso me<br />
hacen creer.<br />
Hiti: Perdona, pero estamos tan confundidos con todo esto del mundo digital y de<br />
Yggdrasil.<br />
Zeepit: Bueno, no es tan importante cuando ves que pronto no quedará nada de este mundo<br />
en cuestion…<br />
Zeepitmon apuntó al horizonte. Durante todo el trayecto que habían caminado, se veía el<br />
mismo paisaje desierto. El cielo con nubes grises y oscuras, desde donde entremedio se<br />
filtra un cielo rojo, y algunos relámpagos provenientes de las nubes pero a lo lejos<br />
solamente tierra, nada de césped.<br />
Eduardo estaba empezando a irritarse. No podía imaginar como iba a llevarse bien con una<br />
criatura asi.<br />
Eduardo: Y porque nosotros vamos a ser sus "tamers"? Que debemos hacer nosotros?<br />
Zeepit: Ustedes son la clave para sacar nuestro poder interno y pelear contra el mal.<br />
Ustedes son la clave para nuestra evolución.<br />
Hiti: Evolucion? Que clase de evolución? Porque no evolucionan por si solos?<br />
Croco: No es que no podamos evolucionar por nosotros solos, en realidad cualquier<br />
digimon puede hacerlo, el problema es que toma mucho tiempo. Ustedes pueden aportar a<br />
que nuestras habilidades y capacidades aumenten mucho más rápido. Por lo menos eso es<br />
lo que nosotros sabemos.<br />
Hiti: Entonces, a donde se supone que vamos?<br />
Dila: Aun no sabemos, solo escuchamos en que debíamos reunirnos con ustedes en este<br />
sitio, y luego movilizarnos, pero no nos dijeron una dirección específica.<br />
Zeepit: Claro, por ahora solamente somos peones…<br />
Eduardo se metió las manos en los bolsillos y reconoció un objeto suave, como de vidrio, lo<br />
sacó inmediatamente.<br />
Eduardo: Ahora que lo recuerdo, que son estas maquinas llamadas Digivices?<br />
Hiti: Oh verdad! Una voz nos explico que sustentaba nuestra vida en este mundo y de<br />
alguna forma también los afectaba a ustedes.<br />
Zeepit: aahhh… esos cacharros…nos ayudaran a que evolucionemos más y más.<br />
Eduardo: Y no pueden tener ustedes---?<br />
Crocomon interrumpió<br />
Croco: Miren!<br />
Todos miraron. En medio del desierto había una especie de cañón gigante. Todos<br />
alcanzaron a detenerse a tiempo en la orilla del canyon. Se veian tan insignificante de<br />
pequenyos comparado a esa gran agujero.<br />
Eduardo: Que se supone que vamos a hacer ahora?<br />
De repente se sintió una fuerte explosión que venía de encima de ellos. Todos miraron<br />
hacia arriba y vieron una luz, como de una explosión, pero no era un relámpago.<br />
Dila: Hay que correr, estamos siendo atacados.<br />
Zeepit: Maldición nos han descubierto! Huyamos<br />
De instinto todos salieron corriendo con una mezcla de terror, sorpresa e incluso dudas.
Mientras corrian se escuchaban truenos por casi todos lados. De repente, un ataque directo<br />
les vino, pero un ser que al parecer vino de las nubes bloqueo el ataque con un gran escudo<br />
Hiti: Que esta pasando?!<br />
Todos miraron sorprendidos. Era un gran ser que parecia medir 6 metros, una gran<br />
armadura roja metálica, en su derecha aquel escudo y a su izquierda una especia de arco.<br />
Parecía un gran caballo rojizo.<br />
Croco: Quien eres tu?!<br />
Miro por unos segundos al grupo de niños y digimons.<br />
????: Salgan de aquí!! Corran sin mirar atrás, no se preocupen por mí. Deprisa!<br />
Eduardo: Quién te ataca? Y<br />
quien eres tu?<br />
Zeepitmon lo tomo del brazo<br />
Zeepit: Eso no importa,<br />
ahora tenemos la<br />
oportunidad de escapar.<br />
Eduardo: Hey no me<br />
arrastres que yo puedo solo!<br />
En ese momento, aquel<br />
monstruoso caballo pegó un<br />
gran salto con sus 6 patas.<br />
Eduardo agudizó la vista<br />
hacia el cielo mientras<br />
corrían, para tratar de ver<br />
quien contra quien peleaba.<br />
Pero no se podía distinguir<br />
quien era<br />
Zeepit: Eh Eduardo!<br />
Eduardo: Eh, AAHH!!<br />
Se dio cuenta que había<br />
dejado de correr, se habia<br />
atrasado y se apuro.<br />
Nur: eh! Por aquí hay una<br />
bajada!<br />
Era la segunda frase que<br />
escuchaban de Nur desde<br />
que habían llegado a allí.<br />
Efectivamente, había un<br />
pequeño camino por el que<br />
se bajaba al fondo del cañón.<br />
Mientras iban bajando se
percataron que en el fondo había un bosque. Todos los árboles estaban deshojados y negros,<br />
pero aun así no se podía ver en su interior.<br />
Al llegar al fondo, los 6 se adentraron en el bosque llenó de ramas y raíces. La<br />
desesperación los obligaba a adentrarse hasta lo más oscuro. Era difícil caminar por ahí, ya<br />
que había muchos desniveles. Nur se tropezó con una raíz cayendo repentinamente al suelo,<br />
pero inmediatamente fue ayudada por Dilamon a ponerse de pie.<br />
Corrieron hasta que la falta de luz les impidió seguir adelante, pero no era tanto por el<br />
tupido bosque, ni tampoco porque las altas paredes del cañón tapaban el sol, si no porque<br />
efectivamente estaba atardeciendo.<br />
Hiti: Y ahora que hacemos?? Ya es obvio que saben que estamos aquí y quieren<br />
eliminarnos, y nosotros ni siquiera tenemos una pista de lo que tenemos que hacer y como<br />
hacerlo.<br />
Los sonidos de explosión habían terminado, por lo que los muchachos suspiraron<br />
Empezaron a aminorar la marcha y se quedaron caminando lentamente por el bosque, en el<br />
cual no se veía nada.<br />
Eduardo: No podemos seguir así, no tenemos ningún tipo de iluminación, y estamos<br />
indefensos.<br />
Zeepit: y que acaso nosotros estamos pintados?? Se supone que además somos sus<br />
protectores.<br />
Eduardo: Si pero a pesar de ello de todas formas tuvieron que salir corriendo cuando esa<br />
cosa nos atacó.<br />
Hiti: a propósito de eso… ustedes saben quien fue el que nos protegió? Parecía muy fuerte.<br />
Croco: No, no sabemos, pero por ahora nos debería bastar con saber que nos ha salvado la<br />
vida no?<br />
Hiti miró de una manera muy extraña a Crocomon. Lo miraba con curiosidad y con el seño<br />
fruncido, además se percibía un cierto alivio pero a la vez tensión en su expresión, como si<br />
no supiera que pensar.<br />
Sus ojos ya se habían acostumbrado a la poca luz cuando de repente salto a sus ojos un<br />
potente haz de luz blanca que dejo tanto a humanos como a digimons ciegos por un<br />
momento.<br />
Eduardo entrecerró los ojos para poder ver la fuente de la luz. Giró la cabeza hasta que vio<br />
que Nur sostenía entre sus manos su D-Nova, que estaba produciendo el potente haz de luz.<br />
Nur: Yo… disculpen… solamente pensé que podría…lo siento… debí haberles preguntado<br />
si podía hacerlo en primer lugar…<br />
Hiti: noo… no tienes porque disculparte Nur, en realidad tuviste una magnifica idea!<br />
Eduardo: co…como lo hiciste?<br />
Eduardo sacó su D Nova de su bolsillo y lo miró. Las dos partes metálicas del aparato<br />
estaban situadas en posiciones opuestas, arriba y abajo. La de arriba era más alargada y<br />
grande, y poseía un led rojo, que en ese momento estaba apagado. La placa de abajo era de<br />
la mitad del tamaño que la de arriba, y tenía forma de un triángulo equilátero con un
orificio circular en medio.<br />
Nur: Yo sólo… puse mi dedo en el triángulo pensando que era un botón, pero al ver que no<br />
se hundía, solamente pensé que necesitaba luz, y luego se prendió el foco.<br />
Eduardo puso su pulgar encima del triángulo y pensó “necesito luz”. Inmediatamente<br />
después de eso, un haz de luz salió disparado de una especie de antena que posee el D Nova<br />
en la parte superior. Lo más extraño era que la fuente de luz aparecía 1 centímetro por<br />
delante de la antena, como si hubiera sido creada en el aire. Cuando Eduardo movía el D<br />
Nova, la luz lo seguía, manteniéndose en la posición.<br />
Eduardo tuvo la tentación de tocar con el dedo la luz flotante para ver que pasaba, pero<br />
luego se arrepintió. Podía ser peligroso, y además ya tenían lo que necesitaban.<br />
Zeepit: Déjame probar!<br />
Zeepitmon tomó el D Nova de las manos de Eduardo y puso su “pulgar” (poseía 3 dedos en<br />
la mano, mas un 4to dedo prensil, por lo que Eduardo supuso que era su pulgar), pero no<br />
pasaba nada.<br />
Eduardo: Quizás solo funcione con los tamers<br />
Siguieron caminando un rato, ahora tenían luz. Hiti también activo la luz de su D Nova, y<br />
parecía un poco perturbado. “Bueno, quien no lo estaba” pensó Eduardo. “Estamos 3<br />
personas caminando solas, con 3 criaturas parlantes, en medio de un tenebroso bosque sin<br />
nada de luz, sin contar que en las 3 horas y media que hemos estado en este mundo ya nos<br />
han intentado matar una vez. Que otra cosa podría pasar?”<br />
Todos caminaban en silencio, a excepción de Zeepitmon que, con su pulgar sobre el<br />
“botón” del D Nova, repetía en voz alta “quiero un sándwich, quiero un sándwich”.<br />
De pronto escuchan un ruido entre las ramas. Todos se ponen alerta. Zeepitmon<br />
inmediatamente le entrega el D Nova a Eduardo, quien apunta hacia la oscuridad, mientras<br />
Zeepitmon más los otros digimons se ponen en posición de combate.<br />
Luego de un rato Nur logró enfocar con su D Nova lo que asechaba en la oscuridad, y<br />
cuando lo vio ahogó un grito.<br />
Era un digimon muy raro. Su tez de piel era celeste y tenia garras rojas brillantes, tanto en<br />
manos como pies. Vestía zapatos y pantalones de cuero. Las garras salían a través de los<br />
zapatos. De los codos también le salían unas especies de garras del mismo color.<br />
Tenía el vientre desnudo, de la espalda le salían dos alas azules que estaban pescadas por<br />
un broche en el vientre del digimon. En los brazos poseía correas y la cabeza la tenía<br />
cubierta por una máscara de cuero, en la cual estaban dibujados sus ojos, uno rojo y otro<br />
verde.<br />
Dila: Es un dracmon.<br />
Croco: No nos ha visto…<br />
Hiti: pero si tiene la cabeza hacia acá…
Pero luego los niños se dieron cuenta a que se referían los digimons. El Dracmon alzo sus<br />
manos y mostró sus palmas. En realidad, solamente quería verlos. En el centro de cada<br />
palma, poseía sus verdaderos ojos, uno en cada palma, y como los que se dibujan en su<br />
máscara, también eran uno verde y otro rojo.<br />
La escena pareció congelarse en el tiempo. El Dracmon mirándolos a los 6 fijamente, y<br />
estos a el, con la luz de los 3 D Nova posada en éste.<br />
De pronto el Dracmon empezó a reírse descontroladamente, lo cual asusto a los niños y<br />
digimons. Su carcajada retumbaba en cada tronco de madera carbonizada…<br />
Drac: JAJAJAJAJA… TODOS MORIRAAANNN… NO HAY NADA QUE PUEDAN<br />
HACERRRR<br />
Zeepit: Y que vas a hacer ah?? Acaso tu nos vas a matar??<br />
Drac: JAJAJAJA NO YO NOO..... PERO SI HAY QUIENES LO HARAN… TODOS<br />
VAMOS A MORIRRR!! JAJAJAJA… ES INEVITABLEEEE…..<br />
Eduardo en ese momento se empezó a preguntar si acaso un Digimon podía volverse<br />
loco…<br />
Zeepit: Desaparece si no quieres que te pase a ti!!<br />
El Dracmon empezó a escabullirse entre los árboles cuando Nur le habló.<br />
Nur: espera!... como tu sabes que están muriendo digimons?<br />
Drac: jajaja simplemente porque vengo escapando de un lugar! Evadí mi muerte pero solo<br />
por un momento<br />
Nur: Nos puedes indicar hacia donde es?<br />
Eduardo: acaso te volviste loca??<br />
Nur se quedó callada un instante y miró hacia el suelo.<br />
Hiti: Creo que se lo que intenta hacer. Esa es nuestra misión acá no? Mientras más rápido la<br />
terminemos va a ser mejor para todos<br />
Drac: JAJAJAJA Esta bien, si su misión es suicidarse dolorosamente, la aldea está por allá,
ahora hasta nunca, no quiero ser parte de su matanza jajajajajaja<br />
El Dracmon desapareció entre los árboles y el grupo se quedó en silencio por unos<br />
momentos.<br />
Hiti: Ok, yo creo que deberíamos ir allá<br />
Zeepit: Tu crees? Ese pobre diablo quedó chiflado después de lo que sea que haya pasado<br />
ahí…<br />
Eduardo: quizás ya lo estaba de antes…<br />
Zeepit: hmm..<br />
Zeepitmon hizó un gesto de “si… también puede ser”. Eduardo puso su dedo en el botón<br />
del digivice y pensó “brújula”. Inmediatamente desde el led rojo salio un holograma que<br />
desplegaba una brújula.<br />
Eduardo: Ok si la dirección que nos dijo e digimon es correcta, estaríamos viajando hacia el<br />
Suroeste.<br />
Hiti: Bien, en marcha<br />
Los 6 empezaron a cambiar hacia la dirección dicha por el Dracmon, adentrándose en el<br />
bosque. Empezaba a hacer un frío terrible. De repente Eduardo sintió un agradable calor.<br />
Hiti: Genial no? Pensé que el digivice podría darnos algo de calor, y de repente salío esta<br />
luz roja que despide mucho calor, lo mejor es que parece que trabaja simultáneamente con<br />
la luz de iluminación.<br />
Eduardo: Bien pensado!<br />
Luego, para sorpresa de los niños, Nur habló.<br />
Nur: No han pensado que el digimon de hace un rato tenia razón? Quizás no tengamos la<br />
experiencia para tratar con lo que sea que este causando daño en esa aldea.<br />
Hiti: Crocomon, ustedes viven en dichas aldeas cierto?<br />
Croco: Si, usualmente los digimon se reúnen a vivir en aldeas. Nosotros al ser digimon con<br />
tamers, debemos seguirlos a donde sea.<br />
Hiti: Eduardo, tenemos que defender a los digimon que viven allí! No es su culpa que el<br />
digimundo este siendo atacado.<br />
Eduardo: A proposito, quien está atacando al digimundo?<br />
Dilamon: Se supone que es un digimon, Abominamon. No se nos ha dicho de donde salió<br />
ni lo que pretende, pero esta esclavizando a los digimon que viven en las aldeas,<br />
obviamente usando súbditos.<br />
Hiti: Yo sigo firme en mi opinión que debemos ir. Fuimos elegidos para esto, no podemos<br />
acobardarnos.<br />
Eduardo: Si, tienes razón, pero recuerda que los digimon dijeron que ellos deben<br />
evolucionar para hacerse más fuertes, quizás no son lo suficientemente fuertes aún.<br />
¿Qué opinas Nur?<br />
Nur: Yo voy a donde ustedes me digan…
Repentinamente empezó a sonar una música<br />
Hiti: Celular? Pensé que los celulares estaban muertos<br />
Eduardo: Yo no soy, yo perdí el mío en el caos del mundo real.<br />
Sin embargo, el sonido provenía desde la mano de Eduardo. El D-Nova sonaba y<br />
parpadeaba el led rojo que poseía.<br />
Eduardo: Alguien está…llamando??<br />
Luego hizo lo que consideró más lógico a aquella suposición. Puso su dedo en el triángulo<br />
receptor y pensó en “contestar”.<br />
Al hacer eso apareció un pequeño mapa holográfico tridimensional.<br />
Los 3 niños y sus digimons se acercaron al digivice de Eduardo, y luego sono una voz.<br />
¿?: Saludos, yo soy Recubomon, y trabajo para Yggdrasil. Seré su instructor e intermediario<br />
entre él y ustedes. Seguramente ahora deben sentirse perdidos, tanto humanos como<br />
digimons…<br />
Zeepit: la verdad es que lo estamos…<br />
Recubo: Por lo tanto yo les estaré constantemente dando misiones, datos y objetivos a<br />
seguir, y que deberán seguir al pie de la letra, nada más y nada menos, por su propia<br />
seguridad.<br />
Zeepit: lo que faltaba… más órdenes…<br />
Hiti: Lo que es yo, me alegra tener a alguien que nos guíe, podremos pedirte ayuda?<br />
Recubo: Lamentablemente, por razones de seguridad, solamente yo los puedo llamar a<br />
ustedes pero ustedes no podrán contactar conmigo a voluntad. Ahora deben escucharme<br />
atentamente.<br />
Su primera orden es pasar la noche en el bosque, no se enfrentarán a nadie por el momento.<br />
Caminen 400 metros hacia el este, allí habrá comida, agua, ropa y tiendas de campaña.<br />
En ese momento en el mapa holográfico aparecieron varias flechas y símbolos. Uno<br />
ciertamente éramos nosotros y otro era nuestro objetivo, mientras que una flecha<br />
representaba la trayectoria. Después de unos momentos, el holograma desapareció.<br />
Recubo: Mañana por la mañana contactaré nuevamente con ustedes.<br />
Luego de eso, el led rojo dejó de brillar. Pero el holograma volvió a prenderse, con la<br />
brújula. Esta vez, la brújula además de su flecha en rojo hacia el norte, tenía otra flecha el<br />
azul, apuntando hacia el este.<br />
Eduardo: Esa flecha debe prenderse cada vez que tengamos un objetivo.<br />
Zeepit: Genial! Por allí entonces.<br />
Zeepitmon señaló exactamente la dirección contraria a la que señalaba la flecha azul y<br />
comenzó a caminar.<br />
Eduardo ya había perdido la paciencia. Se acerco a Zeepitmon y, tomándolo de la cintura,<br />
se lo echó al hombro.
Zeepit: Oyee! Suéltame! Suéltame!<br />
Eduardo: Vas a hacer lo que yo diga de acuerdo?? No traes garantía o algo así??<br />
Zeepit: JA JA<br />
Zeepitmon se bajó de Eduardo y empezó a caminar resignado con el grupo.<br />
Cada vez había más y más árboles, costaba caminar, pero luego se fue despejando hasta que<br />
llegaron a un claro.<br />
En el medio del claro había unas cajas. Eran metálicas y con unas especies de compuertas a<br />
los lados.<br />
Dila: Esos son nuestros suministros.<br />
Croco: Genial porque me muero de hambre.<br />
Avanzaron hacía las cajas. Poseían además manijas para ser transportadas.<br />
Eduardo: Bien, armemos el campamento aquí yo creo, por algo Recubomon dejó las cajas<br />
en este lugar no?<br />
Hiti: Coincido. Nur, toma tus cajas, son 3 por cada uno…<br />
Nur no había ni siquiera tocado las cajas, mientras que Dilamon, llevándose una, se percató<br />
de la situación.<br />
Nur: Mías?.. es que, para mi es raro poseer algo…<br />
Eduardo y Hiti se miraron con cara de preocupados. Ninguno se atrevía decir nada. Ambos<br />
sabían que era por la situación cultural de Nur, y que por lo tanto era un tema delicado de<br />
tratar.<br />
Hiti: Bueno, mientras estés en el Digimundo tendrás cosas. Ahora toma tus cajas y úsalas.<br />
Nur: Gracias<br />
Nur tomó sus cajas y las trasladó a donde iba a armar su tienda. Todo era muy fácil de<br />
armar. Las cajas, como los D-Nova, obedecían al pensamiento. A pesar de que tenían<br />
muchas cosas dentro, no pesaban nada.<br />
Acordaron en dejar toda la comida en el centro, comerían una vez que las tiendas estuvieran<br />
armadas.
Eduardo abrió la caja que era la tienda. No lo decía por ningún lado, pero Eduardo<br />
inexplicablemente sabía cual caja contenía que cosa.<br />
Las compuertas se abrieron y empezaron a salir muchos mecanismos que se movían<br />
automáticamente. La caja se levanto en el aire por acción de unas especies de patas, y<br />
empezó a desarmarse. En seguida salió la tela, que fue desplegada por otros brazos de<br />
hierro. Luego los brazos empezaron a clavarse en el suelo. Por dentro la carpa poseía<br />
iluminación y una tela para el suelo.<br />
En la tercera caja venía un colchón inflable, una almohada, cubrecamas y un pijama. El<br />
pijama era justo de la talla de cada uno. Eduardo entro y se cambió de ropa, mientras Nur y<br />
Hiti hacían lo mismo en sus carpas. Cuando salió fue hacia al centro del claro para comer,<br />
allí estaban esperando los digimons. Hiti y Nur también llevaban pijamas, salvo que Nur<br />
aun llevaba su velo que le tapaba el rostro.<br />
Nur apenas llegó, tomo algo de comida y dirigió rumbo a su carpa<br />
Nur: lo siento, pero ustedes no pueden verme comer.<br />
Hiti miraba con cara de estupefacto. Incluso Dilamon, que debía apoyar a Nur, tenía cara de<br />
no saber que pensar, pero un segundo después la siguió a su carpa. Nur tenía la intención de<br />
que Dilamon también se quedase fuera, pero luego de una conversación que Eduardo no<br />
pudo oír, Nur dejó que Dilamon entrase a su carpa.<br />
Eduardo: emm, bueno, provecho… con lo que sea esto…<br />
La comida eran unas especies de barras de varios colores. Eduardo comió una roja, que<br />
sabía a chocolate.<br />
Eduardo: Estan muy buenas, pruébalas.<br />
Hiti: Esta bien, pero que se supone que son?<br />
Eduardo: No lo sé, en este mundo que es digital, no creo que importe que es la comida o<br />
no?<br />
Hiti: Buen punto, más aún cuando estas muerto de hambre.<br />
Hiti luego dejo algunas en el suelo para Crocomon<br />
Croco: Gracias, me muero de hambre.<br />
Zeepitmon también empezó a sacar barras.<br />
Zeepit: No es un sándwich, pero me conformo.<br />
Eduardo: Acá también tienen comida… “real”?<br />
Zeepit: Bueno, si. Cosechamos lo que ustedes podrían llamar frutas, verduras. También<br />
tenemos carne pero la digitalizamos a partir de lo que ustedes conocer como carne.<br />
Hiti: Wow en serio? Me muero por comer algo de carne.<br />
Croco: Quizás esto fue improvisado, por eso que solo tenemos estos dulces.<br />
Hiti: Cómo crees que Recubomon sabía que esto estaba aquí? Y si vino antes a dejarlo? No<br />
se veían huellas de ningún tipo en el suelo cuando llegamos.<br />
Eduardo: Te fijas en las huellas?<br />
Hiti: Donde yo vivo es de vida o muerte fijarse en las huellas.<br />
Zeepit: Pero más importante que eso? Quién es Recubomon?<br />
Eduardo: Bueno, dijo que trabajaba para Yggdrasil.<br />
Hiti: Yo no se aún si confiar en él.<br />
Croco: Nos dio comida y alojamiento no?
Hiti: Si pero podría ser para que confiemos en él.<br />
Zeepitmon se encogió de hombros. Siguieron comiendo. Al final cada uno se fue a su<br />
carpa, el digimon siguió al tamer. Cuando Zeepitmon entró a la carpa de Eduardo este le<br />
dijo:<br />
Eduardo: Mi carpa tiene una sola regla. Sin quejas porfavor.<br />
Zeepitmon: No te preocupes por mí, yo duermo y aunque se destruya el digimundo no<br />
despierto.<br />
Eduardo se acostó pero no pudo conciliar el sueño. Zeepitmon se durmió de inmediato.<br />
Afuera había empezado a hacer viento, pero no se veía nada, habían apagado todas las luces<br />
y no había luna ni estrellas que alumbraran. Eduardo se percató que cuando estaba de día<br />
no se había fijado que si acaso el digimundo tenía un sol o no.<br />
Pensando y pensando a Eduardo le entró el sueño y se durmió al rato.<br />
Soñó que corría y corría y le disparaban desde el cielo. Luego aparecía Zeepitmon con una<br />
armadura, diciendo que no lo protegería a menos que le diera un sándwich. Luego el suelo<br />
se destruía y aparecía un ser muy extraño, como un duende con muchos ojos que aseguraba<br />
ser Recubomon, pero moría cuando le caía encima el avión que se había estrellado contra el<br />
aeropuerto de Londres. Luego aparecían sus padres corriendo y su mamá diciéndole que<br />
nada de esto hubiera pasado si el se hubiera quedado en la casa de su amigo Andrés.<br />
Eduardo le decía que ella era la que no lo había dejado en primer lugar, y luego aparecía un<br />
digimon, supuestamente Abominamon, y decapitaba a su mamá.<br />
Luego estaba en el Tamesis con Hiti y Nur y empezaban a disparar rayos de energía desde<br />
el cielo. Hiti remaba y remaba, y al final flotaba en el agua la pantalla para llevarlos al<br />
digimundo, Eduardo sacaba su celular, lo apuntaba a la pantalla y se transformaba en<br />
energía, para luego despertar en el asiento del avión, escuchando música.<br />
Eduardo tomo su mp3 y le puso pausa. No se escuchaba nada, solo el motor del avión. Miró<br />
por la ventana y no se veía nada, estaba de noche. Miró a su otro lado y estaban sus padres<br />
durmiendo. La verdad que todo el mundo dormía, volaban sobre el atlántico.<br />
¿Todo había sido un sueño? Eduardo sonrió y empezó a reírse para si mismo. No lo podía<br />
creer. Se alivió y se relajó en el asiento. Prendió la luz de lectura que esta encima del<br />
asiento. Estaba feliz, no tenía que lidiar con monstruos, ni bosques muertos, ni la salvación<br />
del digimundo. Giró su cabeza para ver a sus padres en el asiento de al lado. Pero ya no<br />
estaban. En cambio, estaba Zeepitmon sentado al lado del, y cuando lo vió le dijo:<br />
Zeepit: Eduardo! Eduardo escuchaste eso? Reacciona dormilón!<br />
Eduardo abrió los ojos, para encontrarse con la lona negra de la carpa. Aun corría viento.<br />
Zeepitmon estaba acostado al lado de él. Seguía en el digimundo.<br />
Zeepit: Creo que anda un digimon ahí fuera, vamos a dar un vistazo.<br />
Eduardo: Hey, yo dije, nada de quejas. Me pareció que hace unas horas me habías dicho<br />
que tenías un sueño muy profundo.<br />
Zeepit: Ehm, bueno quizás exageré un poco…
Eduardo sacó su D-Nova y pensó “hora”. Inmediatamente el digivice desplegó un<br />
holograma. Decía 6:04 AM hora local. Luego escucho unos movimientos bruscos y ramas<br />
quebrándose afuera.<br />
Eduardo: Está bien, salgamos a ver, pero si no hay nada, mañana no podrás quejarte en todo<br />
el día.<br />
Zeepitmon: No prometo nada…<br />
Los dos abrieron el cierre de la carpa y salieron. El viento se llevó todo el calor que se<br />
había acumulado en el interior, lo que hizo que ambos no pudieran moverse del frío por un<br />
momento.<br />
Empezaron a caminar alrededor del campamento, pero no se veía mucho. De repente<br />
Eduardo vio como una silueta, muy redonda para ser un árbol.<br />
Eduardo: qué es eso?<br />
Zeepit: No lo se, se ve todo negro<br />
Repentinamente se prendieron dos luces que despedían rayos. Eran ojos. Eduardo saltó<br />
hacia atrás de la impresión y sacó tiritando su D-Nova del bolsillo, encendió la luz y apuntó<br />
hacia los ojos.<br />
Era un digimon gigante. 3 m. de altura. Blanco y gordo, sin piernas y con dos brazos muy<br />
delgados. Al parecer no tenía rostro pero si llevaba una máscara con un rostro, también<br />
blanca. Lo único que no era blanco era una especie de bufanda. Era como una cinta de<br />
película, pero tenía pantallas que brillaban, y graficaban formas que a Eduardo le recordó el<br />
arte Mapuche de Chile.<br />
Zeepit: Es un Wekufemon. Y parece que no nos viene a invitar un trago.<br />
Eduardo: Qué hago?! Ayúdame.<br />
Zeepit: Tu tranquilo y atrás! Déjamelo a mi.<br />
Eduardo: Pero parece más poderoso que tu<br />
Zeepit: En realidad es un nivel adulto, mientras que yo soy nivel infante…
Pero justo Wekufemon ataca con un puñetazo. Zeepitmon salta a tiempo y el puño resuena<br />
en el suelo, levantando hojas y ramas caídas.<br />
Wekufe: Ha llegado su final! PESADILLA ENVOLVENTE!!<br />
Era la técnica especial de wekufemon. Alzo sus manos y las apuntó a Zeepitmon, y luego<br />
salieron disparadas sus bufandas que lo atraparon totalmente, cayendo este al suelo<br />
precipitosamente. Las pantallas en la bufanda se pusieron con nieve. Algunas mostraban la<br />
imagen de Zeepitmon retorciéndose indefenso.<br />
Eduardo no sabía que hacer, quería ayudar a Zeepitmon, pero quizás podría morir en el<br />
intento.<br />
Dila: ELECTROCARGA!!<br />
Bolas de electricidad iluminaron el bosque, saliendo disparadas a las bufandas de<br />
wekufemon, electrocutándolo y cortando varias, con lo que Zeepitmon pudo liberarse.<br />
Nur: Sigue atacando Dilamon!!<br />
Dila: ELECTROCARGA!!<br />
Las esferas de electricidad salían de las joyas que Dilamon tenía incrustadas en las manos.<br />
Wekufemon inmediatamente adquirió una pose de defensa con sus brazos. Sus bufandas,<br />
que pareciesen tener vida propia, también formaron una especie de escudo frente a él.<br />
Zeepitmon rápidamente se levantó y apuntó sus pulseras hacia Wekufemon.<br />
Zeepit: ONDAS DE CALOR!!<br />
Inmediatamente salieron unos aros de energía rojos que golpearon a wuekufemon. Subió la<br />
temperatura drásticamente, y la imagen de Wekufemon empezaba a deformarse.<br />
Luego del ataque, sin embargo, éste no parecía verse afectado, aún protegiéndose de las<br />
descargas de Dilamon.<br />
Eduardo: ¡¿Ese es tu ataque??!<br />
Zeepit: Oye no lo subestimes, no es un ataque ofensivo, es un ataque de apoyo, observa.<br />
Zeepit: ONDAS DE CALOR!!<br />
Wekufemon una vez más fue irradiado con el ataque de Zeepitmon. En ese momento<br />
Eduardo se dio cuenta. Ahora las electrocargas de Dilamon al impactar en las bufandas de<br />
Wekufemon, además de electrocutarlo, prendían fuego.<br />
Zeepit: ONDAS DE CALOR!!<br />
Dila: ELECTROCARGA!!<br />
Cada vez que a Wekufemon le llegaban más ondas de calor, las llamas se agrandaban más y<br />
más. Finalmente Las bufandas de wekufemon empezaron a destruírse, lo que lo obligo a<br />
atacar. Rapidamente salió disparado hacia Zeepitmon y lo sacó volando con un puñetazo.<br />
Dilamon corrío a ayudarlo pero Wekufemon usó su ataque contra él.
Wekufe: PESADILLA ENVOLVENTE!!<br />
Las bufandas de Wekufemon aprisionaron inmediatamente a Dilamon.<br />
En ese momento se abrió la carpa de Hiti, quién salió bostezando.<br />
Hiti: que pasa? Ya hay que irnos?<br />
Hiti al ver a Wekufemon se le quitó todo el sueño. No lo podía creer, estaba estupefacto.<br />
Luego gritó desesperado, a lo que Crocomon salió en un milisegundo de la carpa, en otro<br />
milisegundo se enteró de lo que pasaba, y para cuando hubieran pasado 3 milisegundos éste<br />
ya estaba atacando a Wekufemon.<br />
Croco: DESCARGA BOMBARDEO!!<br />
Crocomon apuntaba sus cañones de la espalda a Wekufemon, y salían despedidas esferas de<br />
energía roja, un rojo parecido a las ondas de calor de Zeepitmon, solo que este ataque si<br />
dañaba. Las cargas explotaban, haciendo que Wekufemon gritara y cediera terreno. Sin<br />
embargo este último se negaba a soltar a Dilamon. En ese momento de Dilamon empezaron<br />
a salir como cintas color celeste, divididas en muchos fragmentos, y el digimon empezó a<br />
verse borroso, como cuando un video queda mal grabado, o una señal llega mal a un<br />
televisor.<br />
Al ver esto Zeepitmon sale corriendo, salta y le manda una patada a Wekufemon en la cara.<br />
El digimon se hubiera caído si no flotase, pero si salió despedido.<br />
Zeepit: Crocomon, usa tu ataque para liberar a Dilamon<br />
Croco: de acuerdo! DESCARGA BOMBARDEO!!<br />
Las bufandas quedaban agujereadas pero no se cortaban.<br />
Zeepit: Dispara de nuevo, ONDAS DE CALOR!!<br />
Croco: DESCARGA BOMBARDEO!!<br />
Esta vez el ataque de Crocomon al ser potenciado por el ataque de Zeepitmon hace que las<br />
bufandas se quemen y se corten.<br />
Dilamon calló al suelo, aun viéndose borroso, y liberando mas cintas celestes que salían<br />
flotando al aire. Nur corrió a ver como se encontraba Dilamon. Se veía casi inconciente,<br />
muy débil.<br />
A Wekufemon le seguían saliendo bufandas cuando las otras eran destruídas.<br />
“No tiene sentido destruir las bufandas, tiene que tener otro punto débil” pensó Eduardo.<br />
Entonces se le ocurrió, eran tan ovbio.<br />
Eduardo: Zeepitmon!! Su máscara!!<br />
Hiti: Crocomon, ayúdalo!!<br />
Zeepit: ONDAS DE CALOR!! Ahora dispara!!
Zeepitmon luego de usar su técnica empezó a correr alrededor de Wekufemon tratando de<br />
llamar su atención.<br />
Zeepit: Oye amigo por aquí!! Te deben haber enviado para matarnos del susto, porque con<br />
tu fuerza no matas ni a una mosca, pero con lo feo que eres, si hasta le haces competencia a<br />
Eduardo, y eso ya es decir mucho!!<br />
Wekufemon fue detrás de Zeepitmon, intentando atraparlo en sus manos. Wekufemon tenía<br />
las manos tan grandes que podía fácilmente con una abrazar y tomar a una persona.<br />
Croco: DESCARGA BOMBARDEO!!<br />
Le dio directamente en la máscara, la cual se empezó a trizar, lo que hizo que salieran más<br />
tiras celestes flotando, y Wekufemon se empezó a poner borroso. Además del ataque, los<br />
impactos generaron fuego gracias al ataque de Zeepitmon.<br />
Dilamon se levantó como pudo y fue a atacar.<br />
Nur: Dilamon espera, estás muy débil.<br />
Dila: ELECTROCARGA!!<br />
Dilamon estaba al tanto de la estrategia ya que disparó directamente a la máscara.<br />
De repente se rompió, junto con toda su cabeza. Su “cáscara” salio volando en forma de<br />
muchos puntitos, y solo quedó el interior, que parecía la forma de Wekufemon pero hecha<br />
de esas tiras de luz celeste. Luego, todo Wekufemon se fue desgranando, hasta que quedo<br />
solamente la parte interior. A Eduardo le recordó como un esqueleto de una maqueta. Y<br />
repentinamente ese esqueleto se dividió en muchas tiras que salieron volando.<br />
La mayoría ingresaron a los cuerpos de Dilamon, Crocomon y Zeepitmon, pero otras<br />
fueron a parar a los D-Nova.<br />
Hiti: Ok necesitamos una pequeña clase aquí.<br />
Eduardo: Que eran las tiras celestes.<br />
Dila: Son pedazos de código, todos los digimon están formados de códigos, cuando un<br />
digimon destruye a otro, gana todos sus datos, lo que lo hace más fuerte. También cuando<br />
un digimon es dañado o debilitado, va soltando parte de su código estructural.<br />
Hiti: A proposito de eso, tu como te sientes? La batalla fue dura para ti.<br />
Dila: Estoy bien, gracias. Estaba muy débil, pero ahora que he absorbido los datos de<br />
Wekufemon me siento mucho mejor.<br />
Nur: Por qué algunos segmentos de código fueron a parar a nuestros digivices.<br />
Dila: Son códigos extras que nosotros no necesitamos, el D-Nova los guarda para la<br />
ocasión que tengamos que digievolucionar.<br />
Eduardo: Genial<br />
Zeepit: Como es que tu sabes tanto?? Yo no sabía eso y apuesto a que Crocomon tampoco.<br />
Crocomon negó con la cabeza, apoyando a Zeepitmon, pero Dilamon no dio respuesta.<br />
Hiti: Bueno, podemos confirmar que Wekufemon era un sirviente de Abominamon y que<br />
fue enviado a destruírnos?
Zeepit: Bueno, él dijo “este es su final”, no es algo que uno dice cuando solamente da un<br />
paseo por el bosque.<br />
Poco a poco se veía más en el bosque, estaba amaneciendo. Recién todos se percataron del<br />
frío que hacía.<br />
Hiti: Si hace tanto frío, por qué no sale vaho de nuestras bocas?<br />
Zeepit: Que es vaho?<br />
Eduardo: Supongo que el digimundo no necesita emular todos los procesos químicos que<br />
suceden en el mundo real.<br />
Hiti: Eso quiere decir que tampoco sudamos? Pero si comimos… supongo que tenemos que<br />
hacer nuestras necesidades no?<br />
Zeepit: Eso si que lo conozco<br />
Eduardo: Entonces es mejor que la próxima vez que Recubomon nos llame preguntemos<br />
donde esta el baño. Lo que es yo, iré a esa aldea, no podemos esperar ni un minuto más.<br />
Zeepit: Si, vamos a acabarlos, nadie viene a intentar matarme mientras duermo.<br />
Eduardo: Si, acábalos, sobre todo con tu ataque<br />
Zeepit: ¿Qué tienes contra mi ataque? ¿Qué esperabas?<br />
Eduardo: No lo sé, ¿ondas de energía de tus pulseras? Podría haber sido rayos láser.<br />
Zeepit: ¿Quién crees que soy? ¿El fantasma del espacio?<br />
Eduardo y Zeepitmon se miraron. Eduardo sabía que Zeepitmon lo apoyaba, pero este<br />
intentaba ocultarlo. Sin embargo cuando el digimon lo miró, éste sonrió disimuladamente.<br />
Hiti: Recubomon no nos ha dado órdenes.<br />
Eduardo: ¿Pero es nuestra misión o no? Debe estar bien. ¿Hacia dónde dijo el Dracmon?<br />
Zeepit: Suroeste, pero nos movimos, y podríamos estar yendo en la dirección equivocada.<br />
Entonces Hiti saca su D-Nova y despliega un mapa. En seguida apareció la trayectoria que<br />
habían hecho durante todo el día.<br />
Hiti: Tenemos solamente que devolvernos por esa línea – dijo apuntando el mapa.<br />
Eduardo: ¿Cómo lo hiciste?<br />
Hiti: Solo lo pensé<br />
Eduardo: Bien, en marcha<br />
Zeepit: Y quién te nombró líder?<br />
Eduardo: Quieres serlo tu?<br />
Zeepit: No gracias…<br />
Y así los 6 empezaron a adentrarse en el bosque nuevamente, junto a los primeros rayos de<br />
luz matutinos que se filtraban entre los árboles secos.<br />
Eduardo se dio cuenta que el Digimundo si tiene sol y pensó en el sueño que tuvo antes del<br />
ataque del digimon. Quizás donde estarían sus padres, que será del mundo real…<br />
¿Realmente dependía todo de Nur, Hiti y él?<br />
Pasaron junto al campamento, aun en pie, y se dieron cuenta. Ahora eran soldados.