Revista 14.pdf - Pontificia Universidad Católica del Ecuador
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REVISTA DE LA<br />
UNIVERSIDAD<br />
CATÓLICA<br />
AÑO IV - No. 14 - NOVIEMBRE- 1976
CENTRO DE PUBLICACIONES<br />
DE LA<br />
PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR<br />
Comité de Publicaciones:<br />
Consejo de Publicaciones:<br />
Gerente:<br />
Secretario:<br />
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Vinicio Rueda, S.j.; Dr. Ewald Utreras y Dr. Orlando<br />
Sandoval, S.l.<br />
Ing. Rene Cordero, Lodo. José María Egas, Dr. Ernesto<br />
Albán Gómez, Dra. Isabel Robalino, Dr. Augusto<br />
<strong>del</strong> Pozo, P. Carlos Bravo, Dra. Eugenia<br />
<strong>del</strong> Pino, Dr. Alfredo Pérez Rueda, P. Jacinto Vaca,<br />
Ledo. Manuel Miño Grijalva, Dr. Rafael Arias, P.<br />
Manuel Corrales, Ledo. Rubén Díaz y Sor Francisca<br />
López.<br />
Ledo. John Sigüenza B.<br />
Ledo. Carlos Vázquez F.<br />
<strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong><br />
12 de Octubre y Carrión<br />
Pabellón de Administración, Oficina N ? 122<br />
Apartado 2184<br />
529-240; 529-250; 529-260, Extensión 122<br />
Canjes: Biblioteca de la P.U.C.E.<br />
Quito — <strong>Ecuador</strong> — Sud América<br />
REVISTA DE LA UNIVERSIDAD CATÓLICA<br />
Director: Dr. Ernesto Proaño, S.l.<br />
* J<br />
Aparece cinco veces al año:<br />
Tres números generales (enero — marzo — junio)<br />
Dos números técnicos especializados (mayo — noviembre).<br />
Los artículos firmados son de responsabilidad exclusiva de sus autores.<br />
•ír<br />
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Sólo para números generales: 70 sucres<br />
Con los números técnicos: 110 sucres<br />
(Universitarios: 60 y 100 respectivamente)<br />
AL EXTERIOR (los 5 números): 7 dólares<br />
SUSCRIPCIONES EN EL ALMACÉN UNIVERSITARIO
ANO JUBILAR XXX
REVISTA<br />
DE LA<br />
UNIVERSIDAD CATÓLICA<br />
Año IV<br />
Noviembre<br />
1976<br />
N? 14<br />
PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR<br />
QUITO
Imprenta <strong>del</strong> Colegio Técnico "Don Bosco" — Quito-<strong>Ecuador</strong>
^oníemdo<br />
Pág.<br />
Notas sobre la Política Arancelaria y el arancel externo común<br />
Franklin G. Proaño 7<br />
El habla de niños quiteños: aproximación fonética<br />
María E. de Lubensky 25<br />
Del fonema al mitema<br />
Martha Malo 47<br />
Conclusiones <strong>del</strong> curso de educación de adultos y su aplicación<br />
por los educadores indígenas<br />
(Pátzcuaro, Michoacán, México) 65<br />
Elementos para la Definición Curricular de un área tecnológica<br />
(Ponencia de la Escuela de Tecnología Médica de la <strong>Pontificia</strong><br />
<strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>)<br />
Ibette Terán 97<br />
Félix Ravaisson-Mollien en América Latina<br />
Arturo Andrés Roig 109<br />
Presencia de Hegel en América<br />
Carlos Paladines E 131<br />
Bibliografía de Autores Ecuatorianos y obras editadas en el <strong>Ecuador</strong><br />
existentes en la Biblioteca General de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong><br />
<strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> 149<br />
5
NOTAS SOBRE LA POLÍTICA ARANCELARIA Y<br />
EL ARANCEL EXTERNO COMÚN<br />
Econ. Franklin G. Proaño<br />
Si las relaciones de comercio estuvieren determinadas por<br />
decisiones individuales entre compradores y vendedores, sería<br />
factible identificar las oportunidades y los riesgos <strong>del</strong> intercambio<br />
simplemente conociendo aspectos inherentes a estos<br />
individuos. Pero en este contexto existe otro elemento que hay<br />
que tomarlo en cuenta por su importancia y es el rol que desempeña<br />
el Estado. Efectivamente, todo país ejercita, de una<br />
u otra forma, su poder soberano para promover o frenar el<br />
movimiento de bienes a lo largo de sus fronteras.<br />
Existen básicamente tres tipos de control tendientes a limitar<br />
el flujo de bienes. Ellos son: control por comando, por<br />
aranceles y por instrumentos para-arancelarios. El control por<br />
comando mayormente es ejecutado por los países <strong>del</strong> bloque<br />
comunista y se caracteriza por la vigilancia directa <strong>del</strong> Estado<br />
sobre las actividades productivas y el comercio internacional.<br />
Los aranceles de importación son una categoría de gravámenes<br />
al ingreso de bienes al País. Tradicionalmente constituyen<br />
una fuente primordial de entradas fiscales por la facilidad<br />
administrativa de imponer un impuesto a algo tangible. Cabe<br />
destacar que la dependencia <strong>del</strong> Fisco en los aranceles está en<br />
relación directa con el desarrollo económico <strong>del</strong> País, esto es,<br />
7
mientras más subdesarrollado es un País, más alta es la pared<br />
tarifaria.<br />
El control <strong>del</strong> comercio vía instrumentos para-arancelarios<br />
se manifiesta de 3 maneras (1): a) encareciendo los bienes<br />
importados de manera semejante al empleo <strong>del</strong> tipo de cambio<br />
<strong>del</strong> Arancel; b) restringiendo cuantitativamente, es decir,<br />
fijando determinados volúmenes de importación; y, c) por medio<br />
de regulaciones cualitativas que no modifican el costo<br />
efectivo de las importaciones ni limitan cuantitativamente su<br />
volumen.<br />
Generalmente los países han utilizado tanto los aranceles<br />
como los instrumentos para-arancelarios con variable intensidad.<br />
La práctica común ha sido una complementación entre<br />
estos dos mecanismos, de manera que una utilización intensiva<br />
de aranceles, se combina con limitados instrumentos paraarancelarios<br />
y viceversa.<br />
Consideraciones teóricas al<br />
Arancel de Importaciones<br />
Los objetivos que se han asignado a los aranceles han sido,<br />
la mayoría de las veces, el resultado de las circunstancias.<br />
Sin embargo, en términos generales, las tarifas arancelarias<br />
persiguen los siguientes efectos (2):<br />
Efecto Protección: Con frecuencia se ha usado el arancel<br />
para proteger la actividad productiva nacional por medio de<br />
impuestos y gravámenes a los bienes importados, otorgando de<br />
este modo, incentivos a la producción doméstica. Evidentemente,<br />
el tamaño <strong>del</strong> efecto protector depende de la elasticidad<br />
(1) Ricardo French Davis, Instrumentos para-Arancelarios y el Arancel<br />
Extemo Común (Junta <strong>del</strong> Acuerdo de Cartagena, J/PE/27,<br />
Abril 29, 1974), pág. 3.<br />
(2) Charles P. Kindleberger, .Internacional Economics (Richard D<br />
Irwin, Inc. Homewood, Illinois, Fifth Edition, 1973), pp. 107-128.<br />
8
de la curva de oferta. Si la elasticidad es considerablemente<br />
mayor de la unidad, el efecto protección será grande; si la<br />
elasticidad es menor que uno, el efecto será pequeño.<br />
Efecto Consumo: Luego de la imposición de un arancel, el<br />
consumo tiende a reducirse a causa <strong>del</strong> encarecimiento de los<br />
artículos sujetos a la tarifa. Su magnitud dependerá de la duración<br />
y <strong>del</strong> nivel de la tarifa.<br />
Efecto Fiscal: Tradicionalmente se ha utilizado el arancel<br />
con el objeto de incrementar los ingresos fiscales. Además,<br />
esto ha sucedido por la facilidad de gravar a los bienes que<br />
van a penetrar una frontera antes que incursionar sobre la<br />
renta individual.<br />
Efecto Redistribución: El establecimiento de un arancel<br />
trae consigo precios y utilidades más altas en beneficio de los<br />
productores, ya que en este proceso se lleva a cabo una redistribución<br />
de beneficios de los consumidores hacia los dueños<br />
de los factores productivos.<br />
Efecto de la Industria Naciente: Un arancel protege a las<br />
industrias nuevas que inicialmente trabajan sujetas a una función<br />
de producción de costos crecientes, conocimiento imperfecto<br />
y deseconomías de escala. En este sentido una tarifa<br />
protege a la firma hasta que las economías de escala sean logradas<br />
y la infancia se vuelva "adolescencia". Ahora bien, un<br />
subsidio puede conseguir un mejor resultado ya que disminuye<br />
los precios al consumidor en lugar de elevarlos, contribuyendo<br />
de esta forma a amplificar el mercado doméstico.<br />
Desafortunadamente el subsidio tiende a prolongarse en el<br />
tiempo, protegiendo industrias ineficientes que nunca obtienen<br />
la escala necesaria para entrar al mercado en condiciones de<br />
competividad y eficiencia.<br />
Efectos Fiscales y de Balanza de Pagos: Por su naturaleza<br />
los aranceles disminuyen los gastos en el exterior. Parte de<br />
estos gastos se los realiza en el mercado doméstico con el con-<br />
9
siguiente aumento en la cantidad de dinero, el ingreso nacional<br />
y el empleo. Las derivaciones de este gasto en la economía<br />
dependen de las condiciones imperantes en ese momento. Si<br />
existen recursos ociosos la economía se reanimará; si las condiciones<br />
son de pleno empleo, se presentarán presiones inflacionarias<br />
y una defectuosa asignación de recursos.<br />
El efecto sobre la balanza de pagos proviene de la reducción<br />
de las importaciones. Esto conduce a una mejora de la<br />
balanza de pagos en un primer momento; la duración de este<br />
restablecimiento está supeditada a muchos factores. En un comienzo<br />
<strong>del</strong> incremento <strong>del</strong> gasto interno, debido a la disminución<br />
de las importaciones, aumenta el ingreso doméstico hasta<br />
que en una segunda etapa nuevamente se reactivan las importaciones<br />
y se vuelve a la situación deficitaria original.<br />
Tasa de Protección Efectiva (3): Uno de los efectos primordiales<br />
<strong>del</strong> arancel es el carácter protectivo a las actividades<br />
económicas de un país. Ahora bien, más importante que<br />
la protección al producto final es la protección al valor agregado.<br />
Para conocer este último aspecto, es necesario disponer<br />
de aranceles nominales no sólo para los productos finales, sino<br />
también para los insumos. En la situación en la cual los bienes<br />
finales tienen una tarifa elevada y los insumos tasas muy<br />
bajas, la tasa de protección efectiva es mayor que la tasa<br />
nominal.<br />
La tasa de producción efectiva puede ser cero e inclusive<br />
negativa si se tiene un arancel muy elevado para las materias<br />
primas en relación al bien final.<br />
Normalmente, la protección efectiva es mayor que la protección<br />
nominal debido a que los aranceles nominales son escalonados<br />
de acuerdo al grado de procesamiento o valor agregado.<br />
(3) Harry G. Johnson, Economic Policies Toward Less Developed<br />
Countrues, New York: Praeger, 1967.<br />
10
Podemos concluir indicando que hay una tendencia hacia<br />
arriba si la tarifa nominal aplicada a los bienes finales es mayor<br />
que la de los insumos; no hay sesgo si los aranceles nominales<br />
son los mismos, tanto para los productos como para los<br />
insumos y hay un sesgo hacia abajo si el arancel nominal es<br />
mayor en los insumos que en el producto. Por lo tanto, cuando<br />
se juega con el arancel, se debe tener cuidado de considerar<br />
los aranceles sobre los insumos.<br />
Política Arancelaria Ecuatoriana (4)<br />
Tradicionalmente el arancel fue considerado como fuente<br />
primaria de ingresos fiscales. Con anterioridad a 1954 no existía<br />
un arancel estructurado en ninguna nomenclatura. Apenas<br />
en ese año se introduce la nomenclatura internacional de la<br />
Liga de las Naciones, incorporándose también una filosofía<br />
de prioridades en los paquetes de importación.<br />
La idea <strong>del</strong> efecto protectivo aparece en una forma incipiente<br />
en el arancel de 1956 cuando se puso en vigencia los<br />
derechos específicos y ad-valorem. Pero todavía primaba la<br />
recaudación fiscal como motor principal <strong>del</strong> arancel.<br />
Luego se fueron realizando modificaciones que no pasaron<br />
de ser facilidades o complicaciones administrativas. En 1965<br />
se consolidaron distintos impuestos sueltos a la importación,<br />
los mismos que fueron asimilados a la tarifa arancelaria. La<br />
clave de las reformas de ese año recayeron en la incorporación<br />
de la Nomenclatura Arancelaria de Bruselas (NAB).<br />
En 1966 disminuyeron las exportaciones de nuestros principales<br />
productos básicos, hecho que originó presiones fuertes<br />
sobre los saldos de reserva monetaria .Evidentemente el arancel<br />
entró como caballo de batalla al establecerse los recargos<br />
(4) Basado en Germánico Salgado, "El <strong>Ecuador</strong> y la Integración Ecomica<br />
de América Latina". (Buenos Aires, BID-INTAL, 1970), pp.<br />
108-117.<br />
11
de estabilización monetaria <strong>del</strong> 10 y 20 por ciento sobre el<br />
valor CIF de los bienes de listas I y II respectivamente.<br />
Por ser miembros de la ALALC y por facilidades de comunicación,<br />
el 22 de Arbil de 1971 se pone en marcha la nomenclatura<br />
NABALALC. También se suprimieron algunos gravámenes<br />
y se incorporaron otros a las tarifas de ese arancel.<br />
El carácter protectivo y fiscal mantuvieron todavía plena vigencia.<br />
En el Registro Oficial <strong>del</strong> 4 de Abril de 1974 se introduce<br />
la Ley Arancelaria y el Arancel de Importaciones. Básicamente<br />
se pretendió apelar a la decisión 51 de la Comisión <strong>del</strong> Acuerdo<br />
de Cartagena por medio de la cual se obligaba al País a<br />
adoptar la Nomenclatura Arancelaria de la Subregión (NA-<br />
BANDINA). Los gravámenes específicos fueron transformados<br />
en ad-valorem, acogiendo la recomendación de las Partes Contratantes<br />
<strong>del</strong> Tratado de Montevideo. En la Ley Arancelaria<br />
de este año se indica expresamente que la filosofía y Plan de<br />
Acción <strong>del</strong> Gobierno establece que el Arancel de Importación<br />
debe ser utilizado como un mecanismo protector a la actividad<br />
productiva nacional. Por otro lado, el carácter fiscalista y<br />
de balanza de pagos siguen constituyendo aspectos fundamentales<br />
<strong>del</strong> arancel.<br />
La brusca disminución de las reservas monetarias durante<br />
1975, obligó a las autoridades monetarias a contraer las excedidas<br />
importaciones. La Regulación N' 744 de la Junta Monetaria<br />
de 2 de junio de 1975 estableció la suspensión hasta el<br />
31 de Agosto <strong>del</strong> mismo año a la importación de vehículos,<br />
suspensión que fue ampliada hasta el 30 de Septiembre de<br />
1976 según se desprende de la Regulación N p 854 de la Junta<br />
Monetaria <strong>del</strong> 2 de Marzo de 1976.<br />
El Decreto Supremo N? 786 de Septiembre 11 de 1975 establece<br />
el recargo arancelario <strong>del</strong> 30% sobre el valor CIF de<br />
las importaciones de mercaderías de lista II. Con esta medida,<br />
12
que resultó eficaz, se logró controlar la masiva salida de divisas<br />
por concepto de importaciones.<br />
El Arancel Externo Común (5)<br />
El Artículo l 9 <strong>del</strong> Acuerdo de Cartagena establece que es<br />
necesario alcanzar un desarrollo equilibrado y armónico para<br />
todos los países miembros. Esto implica que de no lograrse<br />
un desarrolo equilibrado en la subregión los beneficios <strong>del</strong><br />
proceso integracionista se polarizarán hacia aquellos países que<br />
denoten un mayor desarrollo económico.<br />
Con el propósito de evitar diferencias que distorsionen el<br />
proceso, se diseñaron diversos instrumentos que recojan objetivos<br />
andinos. En este sentido, se dieron avances originales<br />
tendientes a no discriminar el desarrollo de los países más<br />
avanzados con respecto a los menores. Uno de estos instrumentos<br />
es el Arancel Externo Común (AEC).<br />
Este mecanismo, al ser aplicado en la Subregión, conlleva<br />
la obligatoriedad de todos los Países Miembros a adoptar una<br />
política arancelaria común que recoja los objetivos comunes<br />
de la Subregión. Precisamente, para lograr la vigencia <strong>del</strong><br />
AEC, es necesario seguir un proceso gradual, de manera que<br />
esté en pleno funcionamiento el 31 de diciembre de 1982 en<br />
Colombia, Chile, Perú y Venezuela y el 31 de diciembre de<br />
1987 en Bolivia y <strong>Ecuador</strong>.<br />
El rasgo fundamental <strong>del</strong> AEC es el de apoyar al resto de<br />
mecanismos <strong>del</strong> Acuerdo de Cartagena en procura de una racional<br />
asignación de recursos dentro de la subregión y de propender<br />
a la más eficiente utilización de los recursos productivos<br />
. El rol <strong>del</strong> AEC como asignador de recursos productivos<br />
se concreta vía una definición de las protecciones que recaé<br />
is) Junta <strong>del</strong> Acuerdo de Cartagena, Departamento de Política Económica,<br />
varios estudios sobre Arancel Externo Común (Lima, Perú).<br />
13
án sobre las producciones subregionales frente a las de terceros<br />
países. A fin de lograr este objetivo, el AEC deberá ser<br />
aplicado continuamente, esto es, observado consistentemente<br />
en el tiempo. Además tendrá validez para todo el universo<br />
arancelario.<br />
En razón de que el AEC recoge objetivos comunes de los<br />
Países Miembros, los demás efectos susceptibles de lograrse<br />
con el arancel (ingresos fiscales, equilibrio de la balanza de<br />
pagos, efecto consumo y distribución de ingresos), tendrán<br />
que lograrse al amparo de otros mecanismos de política económica.<br />
Criterios<br />
El AEC asigna recursos por medio <strong>del</strong> incentivo que otorga<br />
a la generación de valor agregado en el proceso productivo<br />
que se protege. En este sentido, el AEC toma en consideración<br />
la protección no sólo al bien final sino también a los<br />
insumos.<br />
Para lograr la mayor eficiencia en el uso de los factores<br />
productivos, el AEC debe propender a un proceso de sustitución<br />
de importaciones con horizonte exportador y a través de<br />
su estructura debe reflejar las diferencias en los beneficios<br />
sociales netos provenientes de las diversas actividades productivas.<br />
Precisamente, la distinción de estos beneficios sociales<br />
debe originarse en un conjunto de aspectos comunes a todos<br />
los Países Miembros y que sean susceptibles de ser recogidos<br />
eficientemente por el arancel.<br />
El ABC se aplicará al universo arancelario, incluyéndose<br />
los programas sectoriales de desarrollo industrial sin perjuicio<br />
de otorgar a estos programas criterios adicionales inherentes<br />
a la ctividad que corresponda.<br />
Los incentivos otorgados por el AEC pretenden alterar la<br />
forma de la función producción de manera que ésta vaya in-<br />
14
corporando objetivos prioritarios comunes tales como: (6)<br />
a) Un desarrollo económico más eficiente, acelerado, equilibrado<br />
y armónico;<br />
b) La promoción de las exportaciones de cada país miembro;<br />
c) La mejora de la distribución <strong>del</strong> ingreso;<br />
d) La expansión <strong>del</strong> empleo;<br />
e) La reducción de la dependencia tecnológica; y,<br />
f) La promoción de un grado adecuado de competencia.<br />
Los criterios que contribuirán a conseguir una mayor eficiencia<br />
de los procesos productivos son:<br />
a) Generación de empleo;<br />
b) Contribución tecnológica; y,<br />
c) La condición de la industria incipiente.<br />
Generación de empleo<br />
El problema <strong>del</strong> empleo reviste características comunes<br />
en la subregión, por eso, es interesante que a través de la<br />
política arancelaria se logre estimular eficientemente el uso<br />
de este factor abundante. El AEC es una herramienta adecuada<br />
en el tratamiento de este problema cuando otorga una<br />
protección mayor a las actividades que sean relativamente<br />
"trabajo intensivas". O sea, los gravámenes arancelarios alterarían<br />
los costos relativos de los factores, discriminando a<br />
favor de aquellas actividades que sean intensivas en el uso<br />
<strong>del</strong> factor trabajo.<br />
Contribución tecnológica<br />
Resulta claro que muchas actividades productivas son<br />
generadoras de economías externas en el sentido de que cace)<br />
Junta <strong>del</strong> Acuerdo de Cartagena, CCE/II/Informe Final, 23 de Septiembre<br />
de 1975, p. 8.<br />
15
pacitan la mano de obra utilizada elevando su productividad<br />
y permitiendo la difusión o extensión hacia otras actividades.<br />
Actividad incipiente<br />
El Grupo Andino en su conjunto persigue el crecimiento<br />
<strong>del</strong> producto Subregional. Tanto la actividad industrial como<br />
agrícola pueden ser consideradas incipientes. El AEC debe<br />
considerar esta situación y dar un incentivo a la generación<br />
de valor agregado en estas actividades. Cada una de las actividades<br />
tendrá una valoración que dependerá de los 3 criterios<br />
básicos indicados. La ponderación de cada criterio dependerá<br />
de la importancia asignada a los objetivos andinos y de las<br />
distorsiones comunes que intentará compensar el AEC.<br />
Nivel <strong>del</strong> AEC<br />
El nivel nos dice el grado de protección que se desea otorgar<br />
a los procesos productivos que sustituirán importaciones.<br />
Además, el nivel <strong>del</strong> AEC nos proporciona la medición <strong>del</strong> grado<br />
de apertura de los Países Miembros al comercio con terceros.<br />
Para estructurar el nivel se ha considerado los siguientes<br />
aspectos:<br />
a) El AEC deberá recoger elementos que corrijan las divergencias<br />
entre valores sociales y de mercado existentes en<br />
las economías de la subregión.<br />
b) El AEC deberá considerar la posición internacional que<br />
se pretende dotar a la subregión.<br />
c) El AEC, a través <strong>del</strong> nivel, debe tomar en cuenta las distorsiones<br />
inherentes a su aplicación<br />
Estos aspectos nos conducen a considerar que el objetivo<br />
central <strong>del</strong> nivel es el de ponderar la protección máxima o el<br />
16
incentivo máximo que la Subregión está dispuesta a otorgar<br />
a cada uno de los criterios indicados.<br />
Es así, como en el caso de la mano de obra se ha establecido<br />
la divergencia que pueda surgir entre el costo de mercado<br />
y el costo social. Si los costos de mercado son superiores<br />
a los sociales, se fijará un premio que guarde relación directa<br />
con la magnitud de la discrepancia.<br />
La ponderación reflejada por la contribución tecnológica<br />
pretende la concesión de un incentivo a aquellas actividades<br />
generadoras de economías externas. Obviamente, su cuantificación<br />
resulta complicada al no contar con bases reales o<br />
tangibles de referencia.<br />
La porción <strong>del</strong> nivel que corresponde al criterio de la industria<br />
incipiente también es de difícil aplicación práctica.<br />
Se vuelve necesario recurrir a análisis empíricos, anotándose<br />
que este premio deberá recaer no sólo en el sector industrial<br />
que puede considerarse incipiente en toda la subregión, sino<br />
también en la agricultura que requiere esfuerzos permanentes<br />
de todos los Países Miembros para elevar el producto y la<br />
productividad de este sector.<br />
De la fusión de todos los elementos que servirán de base<br />
para la fijación <strong>del</strong> nivel, la Junta consideró adecuado el establecimiento<br />
de una tarifa efectiva máxima <strong>del</strong> 100 por ciento,<br />
cuyas ponderaciones son:<br />
TARIFA EFECTIVA<br />
Contribución Industria<br />
Empleo Tecnológica Incipiente P. E. Max.<br />
Límite inferior 0 0 0 0<br />
Límite superior 40 30 30 100<br />
La tasa <strong>del</strong> cero por ciento, o límite inferior, se identifica<br />
con el grado de ordenamiento más bajo. Sería el caso tí-<br />
17
pico de un producto primario o mineral cuyo valor agregado<br />
es mínimo o nulo.<br />
En el otro extremo, una tasa de protección efectiva <strong>del</strong><br />
100% implica el máximo otorgado a aquellas actividades que<br />
sean intensivas en el uso <strong>del</strong> factor trabajo, que originen economías<br />
externas y que sean consideradas como incipientes.<br />
Entre estos dos extremos existiría una multiplicidad de<br />
posibilidades que reflejarían diversos ordenamientos de los<br />
criterios.<br />
Para la fijación <strong>del</strong> nivel existen además otras categorías<br />
de argumentos que deben ser tomados en cuenta por los efectos<br />
derivados de su aplicación. Estos argumentos son:<br />
1.—Si pensamos en un amplio grado de apertura <strong>del</strong> comercio<br />
de la subregión para con terceros, el nivel promedio <strong>del</strong><br />
AEC mide un sesgo contra las exportaciones cuando la<br />
tarifa es elevada, ya que al establecerse niveles altos estaría<br />
afectando los insumos importados que se utilizarán<br />
en el sector exportador.<br />
2. —Un arancel elevado trae consigo dispersiones sobre el efecto<br />
protectivo que se pretende otorgar a los distintos sectores<br />
que sustituirán importaciones. Mientras mayor sea<br />
la dispersión más defectuosa será la asignación de recursos.<br />
3.—Una tarifa arancelaria tiene repercusiones sobre los costos<br />
de producción. Si la tarifa es alta, la curva <strong>del</strong> costo medio<br />
<strong>del</strong> largo plazo se ubicará por encima de anteriores<br />
niveles. Ahora bien, el AEC por ser un instrumento comunitario<br />
que persigue una distribución equitativa de beneficios,<br />
no logrará esta meta cuando las tasas sean muy elevadas.<br />
4.—Una tarifa arancelaria altera los precios relativos. Si el<br />
nivel es alto, aparecerán dispersiones notables de las ta-<br />
18
ifas nominales con repercusiones entre los precios domésticos<br />
y los internacionales.<br />
Para disminuir las dispersiones, los sectores afectados<br />
apelarían por el establecimiento de regímenes especiales<br />
cuya vigencia desvirtuaría la aplicación <strong>del</strong> AEC.<br />
5.—Finalmente, la determinación de una pared tarifaria alta<br />
ocasionaría producciones ineficientes, sin estímulos para<br />
encontrar economías de escala y por lo tanto conducente<br />
a una deficiente asignación de recursos.<br />
Criterios correctivos<br />
A pesar de que el AEC se aplica al universo arancelario,<br />
la Junta <strong>del</strong> Acuerdo ha previsto la inclusión de los siguientes<br />
criterios correctivos:<br />
a) Exportaciones tradicionales que cubren volúmenes importantes<br />
<strong>del</strong> mercado mundial.<br />
b) Ciertos bienes de consumo considerados como sociales.<br />
c) Ciertos insumos agropecuarios de importancia en ese sector.<br />
d) Bienes de capital no producidos no producibles en la Subregión<br />
hacia 1987.<br />
El Arancel Extemo Común y los demás<br />
Instrumentos de la Política Económica<br />
Los Países Miembros regulan sus importaciones mediante<br />
muchos mecanismos. Es necesario su consideración por cuanto<br />
su vigencia tendería a bloquear los efectos perseguidos por el<br />
AEC. Entre los varios instrumentos que regulan el flujo <strong>del</strong><br />
comercio tenemos las prohibiciones, las cuotas o contingentes,<br />
el tipo de cambio, los depósitos previos, etc. La Junta está<br />
19
interesada en la armonización de todos estos instrumentos,<br />
entendiéndose por armonización la supresión de su uso, la aplicación<br />
concertada, o la utilización unilateral de los mismos.<br />
La aplicación de los instrumentos para-arancelarios tiende<br />
a debilitar la formación <strong>del</strong> mercado andino y en un determinado<br />
momento disminuir la relevancia de los objetivos comunitarios<br />
implícitos en el AEC. La Junta ha insistido en que<br />
los objetivos que se intenta lograr con los para-arancelarios<br />
se los puede conseguir con la aplicación de otros mecanismos<br />
de la política económica. En este sentido, la armonización de<br />
estos mecanismos se vuelve prioritaria con la puesta en marcha<br />
<strong>del</strong> AEC.<br />
20
OBJETIVO DE PEOCESO<br />
ESQUEMAS DE ACCIÓN<br />
OBJETIVOS<br />
DE CONTENIDO<br />
CONOCIMIENTOS<br />
DISCIPLINAS<br />
SECTOR<br />
EDUCATIVO<br />
rzn<br />
DISESO DEL PLAN DE ESTUDIO<br />
TEOEIO DEDUCTIVO<br />
PROCESOS<br />
SECTOR<br />
PROFESIONAL<br />
támina t
PORCENTAJE UK LAS AREAS DE ESTUDIO<br />
—AREA CLÍNICA 5G 0 .» —HUMANÍSTICA 51'» —AREA BÁSICA ZS'M<br />
—PRACT.fHOSPIT. 33°/» —OPTATIVAS 5% —HOEAS TEÓRICAS WA<br />
—LAB. DOCENTE 14% —INGLES 6 0 o —LAB. DOCENTE 9»A<br />
—HOEAS TEÓRICAS 9"-»
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TECNOLOGÍA MEDICA EN LAB. CUNICO<br />
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Lámina 4
Introducción<br />
El Habla de Niños Quiteños:<br />
Aproximación Fonética<br />
María E. de Lubensky<br />
I. L. L.<br />
Una investigación detallada y sistemática <strong>del</strong> habla infantil<br />
ecuatoriana, tarea ardua y aún no realizada, es necesaria<br />
en nuestro país, no solamente por su interés y valor científico,<br />
sino también por las aplicaciones prácticas que esta labor<br />
puede originar. La ceración de textos y los métodos de enseñanza<br />
<strong>del</strong> idioma español por ejemplo, podrían mejorar notablemente<br />
a base de datos y observaciones recogidas de nuestra<br />
propia realidad y no meramente adaptadas de otras naciones.<br />
La finalidad <strong>del</strong> presente trabajo es proporcionar un análisis<br />
fonético <strong>del</strong> habla de niños quiteños de un nivel socio-económico<br />
medio y alto que asisten a jardines de infantes <strong>del</strong><br />
norte de la ciudad y contribuir así, aunque limitadamente, al<br />
a<strong>del</strong>anto de la investigación dialectológica en el <strong>Ecuador</strong>. Debe<br />
anotarse que este análisis se concentra en la producción de<br />
las consonantes y vocales, mientras que los elementos suprasegmentales,<br />
dignos de un estudio mucho más a<strong>del</strong>antado,<br />
solo aparecen en observaciones complementarias.<br />
25
El trabajo consta de cuatro partes: la elaboración <strong>del</strong> diseño,<br />
la recolección de datos, la sistematización y clasificación<br />
de los mismos y las conclusiones que se desprenden de<br />
los resultados obtenidos.<br />
I. Elaboración <strong>del</strong> diseño<br />
La idea inicial de llevar a cabo un análisis integral <strong>del</strong><br />
lenguaje infantil quiteño que incluyera a niños de diversas<br />
edades y medios sociales, resultó ser una empresa excesivamente<br />
compleja. Durante la planificación <strong>del</strong> trabajo se hizo<br />
indispensable reducirla a proporciones tales que pudiera realizarla<br />
una persona en un tiempo razonable de investigación.<br />
El tema se limitó a la descripción fonética <strong>del</strong> habla de niños<br />
quiteños entre 5 años, 0 meses y 5 años, 11 meses, provenientes<br />
de la clase socio-económica media y alta y que demostraran<br />
un desarrollo físico-mental normal.<br />
II. Recolección de datos<br />
Toda la información recolectada para este análisis se obtuvo<br />
a través de contacto directo con los hablantes. Las encuestas<br />
lingüísticas se realizaron en jardines de infantes de la<br />
ciudad o en casas particulares.<br />
A. Encuesta de fisgoneo<br />
Constituyó el paso inicial indispensable para establecer<br />
contacto con los informantes y captar las necesidades y problemas<br />
que presenta una sesión de trabajo.<br />
La primera encuesta de fisgoneo tuvo lugar a principios<br />
de 1974 en el Colegio Francés durante dos sesiones de hora y<br />
media cada una. Con la previa autorización <strong>del</strong> rectorado, se<br />
pudo observar una clase mixta de kindergarten formada por<br />
cuarenta alumnos de cuatro a cinco años de edad y prove-<br />
26
nientes, en su mayoría, de una clase socio-económica media y<br />
popular. En esta ocasión se transcribió directamente y sin discriminación<br />
alguna todo el material lingüístico posible, utilizando<br />
para ello los símbolos <strong>del</strong> alfabeto fonético internacional.<br />
Sin embargo, la falta de rapidez en la transcripción fonética<br />
y el ruido producido por los movimientos inquietos y juguetones<br />
de los niños no permitieron registrar todo lo que se<br />
hubiera deseado. Durante el período de recreo, los tres paralelos<br />
de kindergarten se unieron (aproximadamente ciento<br />
veinte niños). El bullicio y el corretear de los alumnos de un<br />
lado a otro <strong>del</strong> patio, hizo prácticamente imposible la recolección<br />
de material. Se aprovechó mejor <strong>del</strong> recreo en ocasiones<br />
posteriores, al participar la investigadora más activamente<br />
en los juegos infantiles.<br />
Después de estas dos visitas al Colegio Francés, tuvo lugar<br />
una tercera encuesta de fisgoneo en una clase de kindergarten<br />
<strong>del</strong> Colegio La Dolorosa. Treinta y cinco niñas de cuatro y medio<br />
a cinco años y medio de edad, en su mayoría provenientes<br />
de la clase acomodada, sirvieron de informantes. En esta ocasión<br />
se utilizó la grabadora, pero con resultados muy deficientes.<br />
La transcripción <strong>del</strong> material fue prácticamente imposible<br />
por el alto nivel de ruido registrado. Por otro lado, esta sesión<br />
probó la inconveniencia de grabar todo lo que se escucha en<br />
forma indiscriminada, porque a veces las expresiones surgieron<br />
de alimañas que no llenaban los requisitos de origen (nacionalidad)<br />
o de edad establecidos para participar en la encuesta.<br />
De esta forma se determinó la necesidad de hacer una selección<br />
de hablantes dentro <strong>del</strong> grupo observado.<br />
B. Encuesta de audición selectiva<br />
La primera encuesta de este tipo, tuvo lugar en el Jardín<br />
de Infantes Mercedes Noboa, en una clase compuesta por cincuenta<br />
alumnos de ambos sexos, entre cinco y seis años de<br />
edad, y en su mayoría de clase media.<br />
27
Durante las encuestas anteriores se observaron varias alteraciones<br />
consonanticas en el habla infantil. El objetivo de<br />
esta visita era, por lo tanto, verificar estos fenómenos y recolectar<br />
más datos al respecto. Varios fueron los problemas que<br />
se encontraron en esta oportunidad. En primer lugar, las respuestas<br />
corales a las preguntas de la profesora dificultaron la<br />
transcripción; además, parte de la hora de clase se destinó a<br />
cantos y ejercicios físicos. Finalmente, por el deseo de anotar<br />
material exclusivamente relacionado con la pronunciación de<br />
consonantes, se transcribieron muy pocas expresiones y se ignoró<br />
material de interés general que, probablemente una vez<br />
analizado, habría proporcionado valiosa información.<br />
En una encuesta posterior de audición selectiva en el jardín<br />
de infantes <strong>del</strong> Colegio La Dolorosa (ya visitado), se puso<br />
énfasis en la transcripción de sonidos consonanticos, sin dejar<br />
por ello de registrar otros datos de importancia. Este método,<br />
en el cual el investigador recoge información constantemente,<br />
dando prioridad a un aspecto particular, resultó más fructífero<br />
y evitó la frustración de la espera.<br />
La práctica ayudó a mejorar la velocidad de la transcripción<br />
fonética y a corregir los errores. Se consideró necesario<br />
aumentar el símbolo [r] para representar la pronunciación<br />
de la [r] asibilada en grado extremo. También se trató de poner<br />
especial atención en las vocales para acostumbrar el oído<br />
a diferenciar el grado de apertura que en un principio parecía<br />
completamente uniforme.<br />
C. Entrevista personal<br />
Sabrina, una niña de cinco años y medio, muy sociable y<br />
espontánea, fue la primera entrevistada en casa de la investigadora.<br />
Durante una tarde se transcribieron varios diálogos<br />
y una serie de cuentos, canciones y juegos infantiles. La encuesta<br />
personal ofreció varias ventajas: facilidad de captación<br />
28
de los sonidos, posibilidad de interrumpir y solicitar la repetición<br />
de un enunciado, y sobre todo, la posibilidad de orientar<br />
la respuesta para obtener la información deseada.<br />
D. Entrevista personal con cuestionario<br />
La entrevista con Sabrina dio excelentes resultados, por lo<br />
que se creyó conveniente planificar otras entrevistas con miras<br />
a obtener material lingüístico comparable al recolectado en<br />
esa oportunidad. Para lograr la similitud deseada en las respuestas<br />
era indispensable normalizar las preguntas presentadas<br />
al informante. Surgió entonces la idea de preparar un cuestionario<br />
que abordara los temas ya tratados en sesiones anteriores<br />
y que pudiera administrarse fácilmente.<br />
En la elaboración <strong>del</strong> cuestionario fue de gran utilidad la<br />
obra de Shuy sobre técnicas de investigación dialectal en centros<br />
urbanos (1). El empleo <strong>del</strong> cuestionario en las entrevistas<br />
proporcionó varias ventajas sobre los métodos anteriormente<br />
descritos. La más importante es sin duda la facilidad de recolectar<br />
expresiones, diálogos o narraciones que puedan luego<br />
compararse con otras repetidas por diferentes niños en entrevistas<br />
posteriores. La compatibilidad <strong>del</strong> material es fundamental,<br />
pues ayuda al investigador a descubrir fenómenos generales.<br />
Otra gran ventaja es la eficiencia que se obtiene en la<br />
sesión de trabajo al evitarse los intervalos de indecisión entre<br />
pregunta y pregunta.<br />
A continuación transcribimos algunos ejmplo*? de preguntas<br />
y respuestas entre Encuestador (E) e Informante (I):<br />
E. —¿Has estado alguna vez enfermo?<br />
I. —Yo sí... ¡uy! pero hace años.<br />
E. —¿Qué tenías?<br />
(1) Roger Shuy, y otros. Field Techniques in an Urban Language<br />
Study (Washington, D. C: Center for Applied Linguistics, 1968).<br />
29
1. —Fiebre y gripe y tos (risa). Esas tres cosas.<br />
E. —¿Y te dolía algo? ¿Qué te dolía?<br />
I. —Me dolía las costillas.<br />
E. —Pero, te habrá curado el doctor. ¿N'o?<br />
I. —¿Si acaso que me llevó onde el doctor?<br />
¡Si mi mami es doctora!<br />
E. —¿Y cómo te curó?<br />
I. —Cogiendo remedios "fs".<br />
E. —¿Tienes algún animalito en casa?<br />
I. —En casa yo tengo tres perros, y un caballo, y una bicicleta.<br />
E. —¿Qué te gusta comer?<br />
I. —¿A mí? Pescado no me gusta. Pollo no me gusta....<br />
Carne no me gusta tampoco porque soy yoga.<br />
E. —¿Con qué se cose?<br />
I. —Con aguja, y con hilo y con pantalón.<br />
III. Sistematización de los datos<br />
Para llegar a establecer las diversas alteraciones fonéticas<br />
que caracterizan el habla de los niños observados, fue necesario<br />
clasificar los datos. Buena parte de la tarea de clasificación<br />
se llevó a cabo paralelamente a la de recolección. Las<br />
múltiples alteraciones consonanticas se agruparon bajo las siguientes<br />
categorías: Cambios consonanticos (es decir, el cambio<br />
de un sonido por otro distinto que comparte con el anterior<br />
ciertos rasgos fonéticos), sustituciones, variaciones libres,<br />
simplificaciones, elisiones, aumentos, metátesis y reduplicaciones.<br />
Las alteraciones vocálicas también entraron dentro de ciertas<br />
categorías: sustituciones, variaciones libres, elisiones, alargamientos,<br />
cambios de acento y cadencias particulares.<br />
Además, se realizó un análisis numérico a partir de cien<br />
expresiones lingüísticas tomadas indistintamente <strong>del</strong> material<br />
recogido.<br />
30
IV. Resultados y conclusiones<br />
Como observación de carácter general podemos indicar que<br />
en la mayoría de los casos, los niños de cinco años de edad se<br />
expresan con claridad y coherencia. Las frases son cortas y<br />
el vocabulario que emplean es todavía restringido. Los errores<br />
de concordancia sintáctica aparecen con frecuencia y existe<br />
una tendencia a la simplificación de las formas verbales (el<br />
niño adopta los patrones regulares de conjugación para todo<br />
verbo, sea este regular o no). El uso <strong>del</strong> diminutivo es común<br />
en el habla infantil, aunque éste parece ser un rasgo dialectal<br />
característico <strong>del</strong> habla quiteña en general, y por lo tanto no<br />
determinado por la edad <strong>del</strong> hablante. (1)<br />
Los elementos de comunicación tales como gestos, muecas,<br />
lloriqueos, gritos y exclamaciones de toda índole parecen<br />
ser mucho más explotados por los niños que por los adultos,<br />
y tal vez con resultados superiores a los que cualquier oración<br />
gramaticalmente correcta pudiese lograr. Así pues la abundancia<br />
y la variedad de recursos suprasegmentales suplen con<br />
gran eficacia la falta de dominio sintáctico y la pobreza léxica<br />
en la edad pre-escolar.<br />
Los pequeños utilizan repeticiones, acento de intensidad,<br />
alargamiento de sonidos y variación de tono y de volumen con<br />
asombrosa habilidad, sobre todo si se trata de conseguir la<br />
atención de la profesora. En la conversación y en el relato les<br />
gusta exagerar, les gusta dramatizar; son excelentes actores,<br />
poseedores de una fabulosa imaginación. Expresan sus pensamientos,<br />
sus críticas o burlas con espontaneidad y franqueza.<br />
Si bien las alteraciones consonanticas y vocálicas anotadas<br />
en el habla infantil son múltiples, no debemos pasar por alto<br />
(1) Cfr. Humberto Toscano, El Español en el <strong>Ecuador</strong> (Madrid: Consejo<br />
Superior de Investigaciones Científicas, 1953), pp. 422-425. Y<br />
Piedad Larrea, Habla femenina quiteña (Quito: Casa de la Cultura<br />
Ecuatoriana, 1968), p. 32.<br />
31
el hecho de que gran parte de ellas no pueden atribuirse a una<br />
falta de dominio de la fonología española, pues casi todos los<br />
niños de cinco años que hemos observado están en capacidad<br />
de producir los sonidos de su idioma materno sin mayor dificultad.<br />
Debemos por lo tanto encontrar la causa de muchas<br />
de estas alteraciones fuera <strong>del</strong> ámbito estrictamente fonético.<br />
Así por ejemlo, el dialecto de la comunidad juega un papel<br />
decisivo en el habla infantil. Varias alteraciones observadas<br />
no son sino una réplica de la pronunciación de los padres, hermanos<br />
o profesores, a quienes el niño trata de imitar. Por otro<br />
lado, las "reglas gramaticales" infantiles que difieren de las<br />
académicas dan origen a varias de las alteraciones fonéticas<br />
mencionadas. Y por último, la falta de seguridad o familiaridad<br />
<strong>del</strong> nuevo hablante con una amplia porción <strong>del</strong> léxico de su<br />
lengua materna contribuye también a la presencia de errores.<br />
¿Podría decirse entonces que las variaciones alofónicas<br />
(J); (r) (r) y (r) (r) de los fonemas /h/, /r/ y /r/ constituyen<br />
verdaderas alteraciones <strong>del</strong> lenguaje infantil? No, pues estas<br />
variantes no son exclusivas <strong>del</strong> habla de los pre-escolares<br />
quiteños, sino que constituyen rasgos característicos <strong>del</strong> dialecto<br />
de la capital (y de otras regiones hispanohablantes) en<br />
toda edad y en diversos niveles socio-económicos. (1)<br />
Tampoco son fenómenos propiamente infantiles los de elisión,<br />
simplificación y epéntesis, ya que también aparecen en<br />
el habla adulta. Los casos de elisión reflejan la necesidad general<br />
<strong>del</strong> hablante de simplificar la labor comunicativa. La<br />
mayor parte de las elisiones tienen lugar al comienzo o al<br />
final de la palabra, y las consonantes, por lo general, no se<br />
eluden en forma aislada, sino que desaparecen junto con la<br />
vocal o núcleo sibálico. Las sílabas atonas, o sea aquellas que<br />
no llevan acento, son víctimas de este tipo de alteración.<br />
(1) Cfr. Toscano, op. cit., pp. 94-105.<br />
32
La simplificación de la (ks), "x", (Ej. "Alexandra" ><br />
(alesándra) también aparece en los adultos, en palabras como:<br />
"explicación" > (esplikasjón)<br />
"extraño" > (estráno). (1)<br />
También aparece como un fenómeno generalizado el aumento<br />
de los sonidos (fs), "fs", al final de ciertas expresiones.<br />
Creemos que este aumento se deriva <strong>del</strong> uso enclítico de "pues"<br />
que al perder su fuerza articulatoria se convierte en (fs), (ps),<br />
(s) o (f).<br />
¿Podríamos acaso atribuir el fenómeno de regularización'<br />
verbal, frecuente en el habla infantil, a una dificultad o imposibilidad<br />
de articulación de la forma correcta? Ciertamente<br />
no, porque hemos comprobado que en otros contextos el hablante<br />
pronuncia con facilidad dichos sonidos. Se trata más<br />
bien de una generalización <strong>del</strong> patrón de conjugación de los<br />
verbos regulares. Es decir, que partiendo <strong>del</strong> mo<strong>del</strong>o regular,<br />
el niño crea por analogía formas verbales <strong>del</strong> tipo: "pedió" en<br />
lugar de "pidió" y "le daron" en vez de "le dieron".<br />
Errores de naturaleza semejante ocurren también en la<br />
formación <strong>del</strong> femenino y <strong>del</strong> plural; de otra manera no podríamos<br />
explicar las expresiones: "tigra" en lugar de "tigresa"<br />
y "los lápiz" en lugar de "los lápices".<br />
Estas creaciones demuestran indudablemente que existe<br />
una tendencia regularizadora en el habla infantil. El niño aplica<br />
siempre la terminación normal <strong>del</strong> femenino "—a" e ignora<br />
la terminación menos usual "-esa". En cuanto al plural, se<br />
contenta con la terminación (s), "z", existente, porque en general<br />
este sonido expresa ya la idea de pluralidad. (2)<br />
(1) Cfr. Toscano, op. cit., p. 80.<br />
(2) El fenómeno de pronunciación de la "z" y "c" como /s/ se denonomina<br />
seseo, y es un fenómeno característico <strong>del</strong> español de América,<br />
de Canarias y de algunas regiones de Andalucía. Cfr. Toscano,<br />
op. cit., p. 75.<br />
33
¿Y qué significa el aumento de la "s" al final de numerosas<br />
formas verbales conjugadas en la segunda persona de singular?<br />
(Ej: "dijistes", "fuistes", "comprastes", etc.) (1) ¿Acaso son<br />
meras simplificaciones de la segunda persona <strong>del</strong> plural: "dijisteis",<br />
"fuisteis" y "comprasteis"? ¿Se debe el aumento de la<br />
"s" a un deseo inconsciente de armonía fonética dentro de la<br />
palabra? Quizás, pero pensamos que existe otra explicación<br />
más convincente: Los verbos de las tres conjugaciones castellanas<br />
marcan la segunda persona <strong>del</strong> singular, en el presente,<br />
con una "s" final (Ej: tú amas, tú quieres, tú vives). El niño<br />
aplica esta regla gramatical a las formas "dijiste", "fuiste",<br />
"compraste", etc., sin darse cuenta de que ya están conjugadas<br />
en tiempo pasado.<br />
Todas estas observaciones que se derivan <strong>del</strong> análisis fonético<br />
pero que en realidad pertenecen al campo de la morfología,<br />
nos llevan a la conclusión de que en la infancia existe<br />
una marcada tendencia a generalizar ciertos principios o patrones<br />
gramaticales (paradigmas), tendencia regularizadora<br />
que ignora todo lo que constituye excepción, y que simplifica<br />
el idioma sin afectar por ello su valor expresivo. (2)<br />
¿Cuáles son entonces las alteraciones propiamente fonéticas<br />
que podrían considerarse características <strong>del</strong> habla infantil<br />
durante la etapa pre-escolar? La pregunta no es fácil de contestar,<br />
porque la mayoría de alteraciones fonéticas observadas<br />
en los niños de cinco años parecen también existir en otros<br />
grupos de diversas edades y condiciones socio-económicas. Sería<br />
importante realizar estudios para determinar la frecuencia<br />
con que estos fenómenos ocurren en cada grupo y la forma en<br />
que el dialecto de un grupo influye sobre otro. Este tipo de investigación,<br />
aunque difícil y minuciosa, serviría para compren-<br />
(1) Alteración que aparece inclusive en España. Cfr. Ibid., p. 232.<br />
(2) Berko y Brown (1960), al tratar sobre la adquisición de la gramática,<br />
indican que niño anglo-parlante también presenta esta tendencia<br />
regularizadora.<br />
34
der mejor la lengua, definida por García de Diego como "una<br />
vastísima complejidad de dialectos mutuamente influidos y...<br />
una superposición de dialectos sociales" (1). De todas maneras,<br />
sí debemos señalar las alteraciones fonéticas más características<br />
<strong>del</strong> habla infantil en la etapa pre-escolar; citaremos las<br />
siguientes:<br />
Cambios consonanticos, sustituciones, metátesis y reduplicaciones.<br />
Los casos de metátesis y reduplicaciones, en particular,<br />
dan a la expresión infantil un matiz a la vez cómico y pueril.<br />
Ciertas palabras se convierten en verdaderos traba-lenguas<br />
para los hablantes de corta edad; se diría que estuviesen tratando<br />
de pronunciar aquella frase de los "tres tristes tigres..."<br />
Según los datos recolectados en esta investigación, las sustituciones<br />
a la edad de cinco años son poco frecuentes. Sin<br />
embargo parece interesante observar que los sonidos /s/, /r/<br />
y /tr/, son sustituidos por consonantes palatales. Son acaso /s/,<br />
/r/, y /tr/ más difíciles de pronunciar para los pequeños que las<br />
consonantes palatales, o que cualquier otro sonido <strong>del</strong> español?<br />
Para contestar a esta pregunta recordemos que Jakobson, en<br />
su hipótesis universal sobre la secuencia de adquisición de los<br />
fonemas, señala que las sibilantes y vibrantes se encuentran al<br />
final de la secuencia de adquisición fonémica. Si suponemos<br />
que esto también se aplica al castellano, podemos deducir que<br />
en relación a los demás sonidos <strong>del</strong> idioma, /s/, /r/ y la combinación<br />
/tr/, están en desventaja, pues el niño ha tenido menos<br />
tiempo para ejercitarlos. Al no poder todavía pronunciar<br />
estos sonidos, se produce la necesidad de sustituirlos por otros<br />
que ya forman parte de su repertorio usual. Quisiéramos poder<br />
comparar estos resultados con datos obtenidos sobre informantes<br />
de mayor y menor edad para determinar el efecto que<br />
la edad cronológica tiene sobre este fenómeno; desgraciadamente<br />
no contamos aún con estudios sobre el tema.<br />
(1) Citado por Manuel Alvar, Estructuralismo, geografía lingüística y<br />
dialectología actual (Madrid: Editorial Credos, 1969), p. 56.<br />
35
Los cambios consonanticos como las otras alteraciones que<br />
acabamos de mencionar, son errores fonéticos que se espera<br />
se corregirán en corto tiempo por influencia de la educación<br />
escolar. Es interesante anotar que en el habla vulgar quiteña<br />
se oyen fenómenos análogos a los encontrados en los jardines<br />
de infantes. Así por ejemplo el cambio de (b) > (g) y de<br />
(f) > (x) en las siguientes expresiones:<br />
"güeno, patrona"; "ajuera ha de estar".<br />
¿Se originan entonces estos errores en la infancia, y al no<br />
corregírselos en la escuela pasan a formar parte <strong>del</strong> sistema<br />
lingüístico de esa persona? Es probable que así suceda, pues<br />
los errores o defectos de cualquier índole que aparecen en los<br />
primeros años de vida y que no se corrigen, se tornan en hábitos<br />
cada vez más arraigados y difíciles de cambiar. Por otro<br />
lado, no podemos olvidar la marcada influencia <strong>del</strong> quichua<br />
sobre el español <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>.<br />
Hemos hablado de la falta de conocimiento <strong>del</strong> vocabulario<br />
como otra de las causas de errores fonéticos en el pequeño<br />
hablante. Un ejemplo de esta aserción lo constituye la sustitución<br />
de /t/ por /k/, en "jate mate" por "jaque mate". La<br />
informante no conocía en realidad la palabra y, probablemente,<br />
por influencia de la segunda parte de este vocablo compuesto<br />
"mate", pronunció la oclusiva /t/ en lugar de la oclusiva<br />
/k/.<br />
La entonación también ofrece particularidades que, aunque<br />
tal vez no sean exclusivas de la niñez, sí merecen comentarse<br />
. El acento, el alargamiento y la apertura vocálica fueron<br />
medios expresivos ampliamente explotados por nuestros informantes.<br />
Con frecuencia la vocal que lleva el acento de intensidad<br />
también tiene un mayor grado de apertura y tiempo de<br />
duración. Todas estas alteraciones sirven para enfatizar la<br />
palabra portadora de mayor significado, de acuerdo con la<br />
intención comunicativa de la persona que habla.<br />
36
A los elementos suprasegmentales arriba mencionados<br />
debemos añadir las variaciones de volumen y de timbre de voz,<br />
utilizadas especialmente para crear dramatismo o suspenso.<br />
Los elementos suprasegmentales, brevemente comentados aquí<br />
merecen un análisis bastante más detallado y sistemático por<br />
la riqueza y variedad de aspectos psico-lingüísticos que encierran.<br />
A continuación presentamos algunas conclusiones que se<br />
desprenden <strong>del</strong> análisis numérico:<br />
1) Existe una marcada tendencia a la agrupación de palabras<br />
dentro de la cadena hablada.<br />
2) El número de sílabas en el idioma oral disminuye en<br />
un 10% al compararlo con el <strong>del</strong> idioma escrito.<br />
3) Los enunciados son cortos, con un promedio de menos<br />
de veinte sonidos por enunciado.<br />
4) La distribución entre consonantes y vocales está equilibrada<br />
en proporciones semejantes. El porcentaje de consonantes<br />
es apenas superior al 50% de todos los sonidos pronunciados,<br />
y el de vocales casi llega a igualar esa cifra.<br />
5) La posición articulatoria predominante en las consonantes<br />
es la linguo-alveolar, con un porcentaje de 20% sobre<br />
el total de articulaciones.<br />
6) Las articulaciones labio-dentales y linguo-palatales<br />
son de escasa frecuencia.<br />
7) Al sumar los porcentajes de todas las consonantes sordas,<br />
obtenemos la cifra de 21%. Si realizamos la misma operación<br />
en las consonantes sonoras, obtenemos el 30%. Si a las<br />
consonantes sonoras añadimos todos los demás sonidos sonoros<br />
(semi-consonantes, semi- vocales y vocales), observamos<br />
que el total llega al 80%.<br />
37
8) Los cinco fonemas de mayor uso en las expresiones<br />
infantiles analizadas son: /a/, /e/, /o/, /s/ y /n/. Entre los<br />
cinco conforman más <strong>del</strong> 50% de todos los sonidos pronunciados.<br />
Si aumentamos los fonemas /r/, /t/ e /i/, tenemos las<br />
2/3 partes <strong>del</strong> total; y si añadiéramos /m/ y /d/, tendríamos<br />
las 3/4 partes de todos los sonidos enunciados.<br />
9) Notamos que la proporción de alteraciones en relación<br />
al total de sonidos es mínima. Sólo el 6,8% de las consonantes,<br />
el 2,3% de las vocales y el 4,7% de los sonidos en<br />
general sufren alguna modificación. Cabe aquí señalar que<br />
más <strong>del</strong> 30% de alteraciones se deben a variaciones libres de<br />
/r/, /r/ y /!/. Esto nos lleva a la conclusión de que los errores<br />
fonéticos propiamente dichos son mínimos, y que por lo tanto,<br />
los niños entrevistados han alcanzado un alto grado de dominio<br />
<strong>del</strong> sistema fonológico <strong>del</strong> español. (1)<br />
Es necesario aclarar que en las clases de jardín de infantes<br />
visitadas se observaron alumnos que por un motivo u otro<br />
mostraban una notable deficiencia en la producción de sonidos;<br />
a estos alumnos, sin embargo, no se los tomó en cuenta<br />
para esta investigación por tratarse de un estudio sobre niños<br />
"normales". La variación en el grado de madurez articulatoria<br />
se debe a un sinnúmero de factores; entre los más importantes<br />
se encuentran los siguientes: bajo nivel de inteligencia, sordera,<br />
problemas emocionales, problemas o anormalidades en los<br />
órganos fonatorios, incapacidad motora, falta de memoria,<br />
etc. (2)<br />
El factor edad influye naturalmente, pero no es siempre<br />
decisivo. Gili Gaya nos dice al respecto:<br />
(1) Mildred Templin, Certain Language Skills in Children (Minneapolis:<br />
The University of Minn. Press, 1967). En esta obra se indica<br />
que los niños anglo-parlantes alcanzan una total madurez articulatoria<br />
a los ocho años de edad.<br />
(2) Cfr. Jon Eisenson, Speech Correction in the Schools (New York:<br />
The MacMillan Co., 1969), pp. 189-198.<br />
38
Si alguna conclusión se desprende con absoluta claridad de<br />
nuestros estudios, es la poca importancia relativa de la edad<br />
dentro de ciertos límites. A cada paso se encuentran niños de 4<br />
años que se expresan mucho mejor que algunos de 6... Eso sí,<br />
que alrededor d3 los 7 años se produce un cambio visible en la<br />
dicción de los niños dentro de su nivel individual... (1)<br />
La multipilicidad de factores que influyen en el desarrollo<br />
lingüístico de una persona nos da una idea de lo vasto y complejo<br />
que es el estudio <strong>del</strong> idioma. El presente trabajo no ha<br />
enfocado sino un aspecto mínimo: las particularidades fonéticas<br />
<strong>del</strong> habla quiteña en niños de jardín de infantes y verdaderamente<br />
sus resultados, al no poder compararse con información<br />
sobre otros niños de diferentes edades, niveles socio-económicos<br />
o regiones <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>, pierden gran parte de su interés.<br />
Esperamos, sin embargo, que estos resultados constituyan<br />
un abase para futuras comparaciones en el campo de la<br />
investigación dialectal ecuatoriana.<br />
(1) Samuel Gili Gaya, Funciones gramaticales en el habla infantil<br />
(Puerto Rico: <strong>Universidad</strong> de Puerto Rico, 1960), p. 45.<br />
39
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45
DEL FONEMA AL MITEMA<br />
Dra. Martha Malo<br />
El nombre de Claude Lévi-Strauss ocupa un lugar importante<br />
tanto en el campo de la antropología como en el <strong>del</strong><br />
estructuralismo. Libros o ensayos que se refieren a esta corriente<br />
de pensamiento no pueden prescindir de mencionarlo.<br />
Por esta razón, y porque el tema de este ensayo es el tratar de<br />
seguir el camino recorrido por un concepto que empieza en la<br />
lingüística y que por obra de Lévi-Strauss pasa a la mitografía,<br />
quiero señalar unos cuantos hechos que parecen ser importantes<br />
en la formación <strong>del</strong> pensamiento de nuestro autor.<br />
Lévi-Strauss perteneció a una familia de la burguesía cultural<br />
francesa. Su padre fue un pintor apasionado por la música<br />
la cual dejaría hondas huellas en su hijo. Terminada la<br />
educación media y superior en las ramas de filosofía y derecho<br />
se dedicó a la docencia. Al principio de su carrera académica<br />
su nombre se vincula estrechamente con el de Marcel<br />
Mauss. Parece haber tenido mucha influencia en la formación<br />
de su pensamiento el ensayo de Mauss titulado: "Essai sur le<br />
don" (1) (1923). En este ensayo Mauss postula como objeto de<br />
la sociología y de la antropología social el hombre en la sociedad<br />
y no el individuo aislado. En el proceso de la comunicación<br />
se intercambian mensajes y Mauss llama "don" al objeto<br />
(1) Incluido en Sociologie et Antropologie de M. Mauss, (Paris, 1950)<br />
Esta obra tiene un largo ensayo introducido de C. Lévi-Strauss.<br />
47
concreto que pasa de un individuo a otro, pero considera que<br />
en ese proceso hay una "relación" no ya de carácter concreto<br />
sino abstracto. Si el "don" concreto no es algo aislado, sino<br />
comparable u opuesto a otras transacciones que acontecen entre<br />
cualquiera de los miembros que usan un mismo sistema de<br />
comunicaciones, hay que admitir que existe un sistema de relaciones<br />
o una estructura que justifique la oposición de los elementos.<br />
Marcel Mauss no usa la palabra "sistema" ni "estructura",<br />
pero de hecho aquellos conceptos están implícitos en<br />
su pensamiento.<br />
Lévi-Strauss sostendrá posteriormente, que la antropología<br />
debe tratar de convertirse en una ciencia de relaciones como<br />
la economía y la lingüística; a su vez estas ciencias deberían<br />
considerarse a sí mismas como interesadas en las diferentes<br />
formas de comunicación. En esta forma, sería posible el<br />
vincular los hallazgos de las diferentes ciencias en términos<br />
de "reglas de comunicación". Consecuentemente, las "reglas<br />
de parentesco y matrimonio", 'las "reglas económicas" y las<br />
"reglas lingüísticas" de una o de varias sociedades serían sistemáticamente<br />
interdependientes.<br />
Otra de las influencias decisivas en Lévi-Strauss, fue su<br />
viaje a Brasil en 1935, donde ejerció la cátedra de sociología en<br />
la <strong>Universidad</strong> de Sao Paulo. Se dedica a la etnología. En Tristes<br />
Tropiques (2) relata las investigaciones y trabajos de campo<br />
que emprendió en el interior <strong>del</strong> territorio brasileño. La<br />
experiencia directa de la vida primitiva fue profunda en Lévi-<br />
Strauss. Las obras que publica posteriormente demuestran<br />
claramente el enorme interés que despertó en él el hombre<br />
primitivo de la amazonia a quien lo toma como prototipo de<br />
todos los salvajes <strong>del</strong> mundo.<br />
Finalmente hay un tercer hecho decisivo en la evolución<br />
de su pensamiento y que resulta ineludible el mencionarlo da-<br />
(2) Claude Lévi-Strauss, Tristes Tropiques (Paris, 1955).<br />
48
do el tema de este trabajo. Se trata <strong>del</strong> viaje a Nueva York.<br />
De Brasil había ido a Francia al inicio de la segunda guerra<br />
mundial .En 1941, con la derrota francesa y las sucesivas persecuciones<br />
raciales iniciadas también en Francia por presión<br />
de los nazis, Lévi-Strauss se ve obligado a inmigrar a los Estados<br />
Unidos. Por esa época, Roman Jakobson dicta cursos<br />
de lingüística en la Escuela de Estudios Superiores de Nueva<br />
York (3) y Lévi-Strauss tuvo oportunidad de seguirlos. La<br />
huella dejada fue lo suficientemente fuerte como para que su<br />
pensamiento tome una dirección definitivamente estructural.<br />
De allí en a<strong>del</strong>ante empezaría a usar el método de la lingüística<br />
para el estudio de los fenómenos culturales. Reconoce<br />
que ha aprendido mucho de los lingüistas y admira "el grado<br />
de precisión, de detalle, de rigor, que los lingüistas han alcanzado<br />
en estudios que siguen formando parte de las ciencias <strong>del</strong><br />
hombre, a igual título que la antropología misma" (4). El<br />
método utilizado por la lingüística le parece el único realmente<br />
efectivo para llegar al conocimiento de un fenómeno cualquiera.<br />
Por ésto la lingüística ocupa un lugar excepcional,<br />
no es —dice— una ciencia social como las otras, sino la que<br />
con mucho, ha realizado los mayores progresos, sin duda la única<br />
que puede reivindicar el nombre de ciencia y que al mismo tiempo,<br />
ha logrado formular un método positivo y conocer la naturaleza<br />
de los hechos sometidos a su análisis. (5)<br />
(3) Roman Jacobson fue el que introdujo en los Estados Unidos la<br />
lingüística estructural de la escuela de Praga, a través de su cátedra,<br />
sus obras y la revista Word publicada por él y sus amigos.<br />
En el segundo número de Word se publicó por primera vez el<br />
artículo titulado "L'analyse structurale en linguistique et anthropologie",<br />
hoy incluido en Antropología Estructural. 16 años después<br />
Lévi-Strauss y Jacobson escribieron, en colaboración, un análisis<br />
detallado de la estructura de un poema de Bau<strong>del</strong>aire.<br />
(4) Claude Lévi-Strauss, Antropología Estructural (Buenos Aires, Editorial<br />
Universitaria, 1968), p. 29.<br />
(5) Ibid., p. 29.<br />
49
El nacimiento de lo fonología según el criterio de Lévi-<br />
Strauss, ha ocasionado una renovación tan grande y positiva<br />
no solo dentro de las perspectivas de la lingüística sino en el<br />
ámbito de muchas otras ciencias que a la luz de los avances<br />
de la lingüística han tomado un nuevo rumbo. Este es el caso<br />
de la antropología y de la sociología que "solo esperaban las<br />
lecciones de la lingüística" (6). El método fonológico de Trubetzkoy<br />
supone cuatro pasos fundamentales: a) el paso de<br />
los fenómenos lingüísticos consciente a la estructura inconsciente;<br />
b) no trata de los "términos" como entidades aisladas<br />
sino que toma como base de su análisis las relaciones entre<br />
ellos; c) introduce la noción de sistemas; y, d) de los sistemas<br />
fonológicos concretos pone en evidencia su estrucutra. Son<br />
éstos, los pasos que sigue Lévi-Strauss en el análisis de tres<br />
aspectos fundamentales de la cultura: las relaciones de parentesco<br />
y matrimonio, el intercambio de bienes económicos<br />
y los mitos.<br />
Lévi-Strauss justifica el uso <strong>del</strong> método de la lingüística<br />
en antropología porque demuestra la estrecha relación no solamente<br />
de 'una' lengua y 'una' 'cultura' sino de la lingüística<br />
y la antropología consideradas como ciencias. Dice:<br />
... .el lenguaje es susceptible de ser tratado como un 'producto'<br />
de la cultura: una lengua, usada en una sociedad, reflsja la cultura<br />
general de la población. Pero, en otro sentido, el lenguaje es<br />
una 'parte' de la cultura; constituye uno de sus elementos entre<br />
otros— Desde un punto de vista más teórico, el lenguaje aparece<br />
también como condición de la cultura en la medida en que<br />
ésta posee una arquitectura similar a la <strong>del</strong> lenguaje. Una y otra<br />
se edifican por medio de oposiciones y correlaciones, es decir, de<br />
relaciones lógicas. De tal manera que el lenguaje puede ser considerado<br />
como los conocimientos destinados a recibir las estructuras<br />
que corresponden a la cultura en sus distintos aspectos,<br />
estructuras más completas a veces, pero <strong>del</strong> mismo tipo que las<br />
<strong>del</strong> lenguaje. (7)<br />
(6) Itaid., p. 31.<br />
(7) Ibid., p. 63.<br />
50
La lengua como la cultura son productos <strong>del</strong> espíritu humano<br />
y éste no es fragmentario, ni desarticulado, ni divido en<br />
compartimentos estancos, ni en capas entre las cuales la comunicación<br />
es imposible. Por el contrario, los resortes que<br />
mueven a este "huésped, presente en nuestros debates sin haber<br />
sido invitado: el espíritu humano" (8) están informando,<br />
por igual, cualquiera de los fenómenos culturales. Este hecho<br />
explica la correlación entre sistemas aparentemente tan alejados<br />
entre sí como el <strong>del</strong> parentesco y el de la mitología y de<br />
ellos con la lengua. El espíritu humano funciona estructuralmente<br />
y sus resortes mueven todas sus manifestaciones.<br />
Para interpretar el pensamiento mítico hay que partir <strong>del</strong><br />
postulado que el mito "está en el lenguaje y al mismo tiempo<br />
más allá <strong>del</strong> lenguaje", (9) lo cual quiere decir que:<br />
El mito es lenguaje, pero lenguaje que opera en un nivel muy<br />
elevado cuyo sentido logra 'despegar' si cabe usar una imagen<br />
aeronáutica, <strong>del</strong> fundamento lingüístico sobre el cual había comenzado<br />
a deslizarse. (10)<br />
La lingüística había establecido el fonema, el morfema y<br />
el semantema, como unidades mínimas de la lengua, veamos<br />
a continuación cada uan de ellas para luego remontarnos, o<br />
"despegar" como nos sugiere Lévi-Strauss a interpretar su<br />
concepto de MITEMA y el papel que juega en el análisis de<br />
los mitos.<br />
Fonema, Morfema, Semantema<br />
La lingüística moderna a partir de Saussure establece una<br />
diferencia fundamental entre LENGUA y HABLA. Lengua es<br />
el sistema abstracto, el repertorio de posibilidades de carácter<br />
sintagmático y paradigmático <strong>del</strong> que dispone una comu-<br />
(8) Ibid., p. 73.<br />
(9) Ibid., p. 189.<br />
(10) Ibid., p. 19.<br />
51
nidad de hablantes. El uso que cada individuo hace de dicho<br />
repertorio es el habla. Por lo tanto, el habla es una muestra<br />
concreta en la que se aplica el sistema. La lengua es el código<br />
que permite codificar y decodificar un enunciado. El mensaje<br />
codificado es el habla.<br />
En la lengua, Saussure establece dos planos: el <strong>del</strong> SIG<br />
NIFICANTE y el <strong>del</strong> SIGNIFICADO que Bloomfield los llama<br />
plano de la EXPRESIÓN y plano <strong>del</strong> CONTENIDO. El primero<br />
es el nunciado por ej: /m e s a/; el segundo sería el mensaje<br />
que quiere trasmitir.<br />
rm<br />
mesa significante<br />
significado<br />
La relación entre significante y significado es arbitraria.<br />
Salvo los casos de onomatopeya, que son por cierto muy reducidos<br />
y no sirven para probar lo contrario. La| búsqueda<br />
emprendida por los antiguos filósofos que estudiaban la lengua,<br />
era totalmente vana cuando trataban de encontrar qué<br />
necesidad interna unía a determinados "sentidos" con ciertos<br />
"sonidos"; pues, los mismos sonidos se encuentran en otras<br />
lenguas, ligados a sentidos diferentes. Este hecho fue observado<br />
por los lingüistas modernos quienes percibieron que la<br />
función significativa de la lengua no puede estar ligada a los<br />
sonidos mismos sino a la manera como estos aparecen combinados.<br />
La lengua, en suma, es un sistema de relaciones en el<br />
que cada elemento no vale por sí mismo sino por el lugar que<br />
ocupa dentro <strong>del</strong> sistema.<br />
En el sistema de la lengua, el plano más elemental, el<br />
que sirve de base para todos los demás, es el plano fónico.<br />
El sonido lingüístico es un continuo pero cada lengua lo segmenta<br />
en un número reducido de unidades discretas que combinándose<br />
en sucesión con otras constituyen significantes.<br />
Cada una de estas unidades segméntales, discretas, consideradas<br />
de una manera abstracta, es lo que se llama FONEMA.<br />
52
La formulación <strong>del</strong> concepto de fonema es fruto de un<br />
largo período de investigaciones. En las concepciones <strong>del</strong> fonema<br />
se pueden encontrar convergencias y divergencias, sin<br />
embargo las primeras son lo suficientemente importantes como<br />
para que se pueda considerar al fonema como uno de los<br />
conceptos más importantes de la lingüística contemporánea.<br />
Si hacemos un poco de historia de la formulación <strong>del</strong> concepto<br />
que ahora nos ocupa, hay que distinguir entre la introducción<br />
<strong>del</strong> término, y la elaboración <strong>del</strong> concepto mismo. Parece<br />
que fue Nikolay Kruszewski, quien en 1897 usó el término<br />
'fonema' para distinguir un nuevo concepto lingüístico.<br />
Baudoin de Courtenay, su maestro, elaboró una teoría <strong>del</strong> fonema,<br />
pero lo definía más bien en términos físicos y sin diferenciar<br />
bien las variantes fonímicas de las alternancias morfológicas.<br />
Saussure empleó el término 'fonema' para designar una<br />
entidad distinta de la lengua. En el Curso de lingüística general<br />
aparece el término varias veces, algunos de ellas con un sentido<br />
próximo al <strong>del</strong> actual fonema, pero es difícil precisar lo<br />
que dicho concepto abarca. En 1919, Daniel Jones presentó la<br />
primera caracterización clara <strong>del</strong> fonema en términos no físicos.<br />
El empleo <strong>del</strong> fonema por Bloomfield en 1926 y por la<br />
escuela de Praga después <strong>del</strong> primer congreso de lingüística<br />
en 1928, aseguraron su actual difusión. Bloomfield define el<br />
fonema como "la unidad mínima de rasgo fónico distintivo"<br />
(11). Trubetzkoy en "Proyecto de terminología fonológica<br />
generalizada" y en la primera de las dos definiciones que aparecen<br />
en los Principios considera el fonema como término mínimo<br />
de una oposición fonológica, es decir, como término de<br />
una oposición que no se deja "analizar en unidades fonológicas<br />
más pequeñas y sucesivas". El concepto de oposición<br />
desempeña en aquellas definiciones un papel central, pero no<br />
(11) Leonard Bloomfield, Language (New York, Holt Rinehart and<br />
Winston, 1933), p. 79.<br />
53
se dice nada de los rasgos fónicos que deben caracterizar al<br />
fonema, sin embargo, Trubetzkoy no niega la existencia de dichos<br />
rasgos y habla de ellos en otros lugares. En Roman Jakobson<br />
la idea básica es la de que toda distinción mínima,<br />
no susceptible de nuevas distinciones, pone al auditor en situación<br />
de escoger entre dos elementos, elección llamada<br />
igualmente 'rasgo distintivo'. Para hallar el rasgo distintivo,<br />
hay que proceder en el análisis a la eliminación sucesiva de<br />
todos los rasgos que, al contrario <strong>del</strong> citado, son previsibles,<br />
es decir, redundantes. Por ejemplo; en el caso de los fonemas<br />
/p/ y /b/ son redundantes su carácter de oclusivos y bilabiales;<br />
y distintivos el ser sordo el primero y sonoro el segundo.<br />
A a la vez los dos son fonemas porque sirven para<br />
distinguir dos enunciados. Por ejemplo: /pala/ y /bala/.<br />
Cada fonema se combina en cada lengua de acuerdo con<br />
reglas determinadas, estas reglas determinan el contexto o<br />
los contextos en los que dicho fonema puede aparecer. La capacidad<br />
de combinación horizontal o sucesiva determina las<br />
relaciones sintagmáticas con los demás fonemas de la lengua.<br />
Por otra parte, cada fonema figura en un contexto en el que<br />
podrían figurar otros fonemas; en este sentido se dice que se<br />
opone a otros fonemas y entra en relaciones paradigmáticas<br />
con ellos. Ej:<br />
/para/<br />
/pera/<br />
/pira/<br />
/pura/<br />
La relación de un fonema con los demás en sentido horizontal<br />
es la llamada sintagmática y la que se da en sentido<br />
vertical con la aparición de los cuatro fonemas vocálicos:<br />
/a/, /e/, /i/, /u/ en el contexto /p-ra/ se denomina paradigmática.<br />
Un mismo fonema se puede realizar en formas diferentes<br />
según su contexto. Así, en el caso <strong>del</strong> enunciado [dado], la<br />
54
[d] inicia les oclusiva, en cambio la intervocálica es una fricativa.<br />
En español el fonema /d/ es oclusivo en el caso de ser<br />
inicial absoluto o cuando sigue a (n) o (1), en todos los otros<br />
casos es fricativo. En el ejemplo citado, nos encontramos con<br />
dos realizaciones concretas de un mismo fonema que por hallarse<br />
en distribución complementaria (12) no forma dos fonemas<br />
diferentes sino que los dos son alófonos <strong>del</strong> mismo<br />
fonema /d/. En el caso de variaciones de pronunciación, que<br />
de hecho se dan en forma más o menos marcada, ya sea de un<br />
individuo a otro o de una comunidad lingüística a otra; también<br />
nos encontramos frente a alófonos de un mismo fonema<br />
en variación libre. (13)<br />
El plano fónico, es la base sobre la que descansa todo el<br />
sistema de la lengua. Este es el primer nivel pero no el único.<br />
El siguiente sería el morfológico, y también en él podemos<br />
proceder de la misma manera que en el anterior, es decir,<br />
podemos establecer unidades mínimas: los morfemas. La diferencia<br />
fundamental entre los fonemas y los morfemas es<br />
ésta: los fonemas no tienen significado, los morfemas sí. Por<br />
lo tanto, para identificar los morios como alomorfos de un<br />
morfema único hay que recurrir generalmente a un criterio<br />
doble: semántico y distribucional. El contenido semático tiene<br />
que ser igual y además debe encontrarse en distribución no<br />
oposicional. Por ejemplo, en los morfemas de plural en español:<br />
/la kasa/ /las kasas/<br />
/el kapulí/ /los kapulíes/<br />
/el parawas/ /los parawas/<br />
En los ejemplos anteriores los morfemas /—s/, /-es/, y<br />
/-0/ son semánticamente iguales (indican más de un indivi-<br />
(12) Se habla de distribución complementaria cuando las unidades en<br />
cuestión aparecen en diferentes contextos.<br />
(13) En la forma de distribución conocida como 'variación libre' las<br />
unidades aparecen en el mismo contexto (como en la oposicional<br />
o contrastante) pero no hay cambio de significado.<br />
55
duo), por lo tanto podemos establecer que el morfema de plural<br />
en español tiene como alomorfos: /-s/, /^es/ y /-0/.<br />
Los fonemas forman en el plano inmediatamente superior<br />
los morfemas, éstos (libres o ligados) (14) forman las palabras<br />
que en el sistema de la lengua se ubican en un plano superior:<br />
el léxico. La lexicología tradicional estudiaba las palabras<br />
aisladas, hoy en cambio se piensa que las unidades<br />
léxicas, llamadas semantemas o lexemas, pueden oponerse en<br />
el interior de campos léxicos de la misma manera que los fonemas<br />
se oponen entre sí en diferentes sistemas parciales. Sin<br />
embargo, aquí entramos ya en un plano mucho más complejo<br />
que los dos anteriores. Al analizar la estructura de la lengua,<br />
la parte menos compleja está en determinar los fonemas y sus^<br />
alófonos, los morfemas y sus alomorfos, pero son semantemas<br />
y sus correspondientes alosemas, el problema se complica por<br />
cuanto de hecho estamos en el campo <strong>del</strong> símbolo, donde las<br />
relaciones ya no aparecen con la misma claridad que en los<br />
dos planos mencionados anteriormente.<br />
El Mitema<br />
Lévi-Strauss reprocha a los mitógrafos de los siglos XIX<br />
y XX el que hayan hecho consistir su tarea en buscar la<br />
"cosa real" tras los enunciados mitológicos. El mito es recitación,<br />
por lo tanto se puede encontrar un sentido dado por<br />
las palabras que es precisamente lo que habían hecho muchos<br />
de ellos. Sin embargo, la recitación no es el mito, el sentido<br />
mítico está detrás de lo puramente narrativo.<br />
Claude Lévi-Strauss distingue en el mito dos planos: un<br />
plano lingüístico y un plano mitológico; el primero constituiría<br />
el significante y el segundo el significado y una modifica-<br />
(14) Morfemas libres son aquellos que subsisten por sí mismos. Ligados<br />
aquelos que se realizan en función de otros. Por ej. el caso<br />
de los afijos.<br />
56
ción <strong>del</strong> uno lógicamente acarrearía una modificación <strong>del</strong> otro.<br />
Pero bien, es necesario que aclaremos algo fundamental para<br />
entender la forma en que nuestro autor analiza los mitos:<br />
entre significante y significado, no hay que pretender encontrar<br />
una correspondencia término a término (como en el estructuralismo<br />
clásico). Entre estructura lingüística y estructura<br />
mítica habría más bien una relación de estructura a estructura.<br />
La narración, es el significante, entidad lingüística que,<br />
como tal, puede ser dividida en unidades constitutivas mínimas:<br />
— estas unidades constitutivas implican la presencia de aquellas<br />
que normalmente intervienen en la estructura de la lengua, a saber,<br />
los fonemas, morfemas y semantemas. Pero ellas tienen con<br />
estos últimos la relación que los semantemas guardan con los<br />
morfemas y que éstos guardan con los fonemas. Cada forma difiere<br />
de la precedente por un grado más alto de complejidad. Por<br />
esta razón, a los elementos propios <strong>del</strong> mito (que son los más<br />
complejos de todos) los llamaremos: unidades constitutivas mayores.<br />
(15)<br />
Lévi-Strauss coloca las "unidades constitutivas" <strong>del</strong> mito<br />
en un plano superior al lingüístico (brevemente descrito en páginas<br />
anteriores), se trata de un plano superior que se apoya<br />
en los niveles inferiores, por lo tanto las unidades segméntales<br />
<strong>del</strong> mito no son otra cosa que una continuación de las ya establecidas<br />
por la lingüística. Los segmentos mínimos de la recitación<br />
mitológica no son asimilables ni a los fonemas, ni a<br />
a los morfemas, ni a los semantemas, se ubican en un nivel más<br />
elevado: el de la frase. En el capítulo XI de la Antropología estructural,<br />
Lévi-Strauss explica la forma de encontrar los mitemas<br />
de un mito cualquiera. Como paso previo —dice— que<br />
se tome la narración y se traduzca la sucesión de acontecimientos<br />
en frases lo más cortas posibles. Se escribe cada fra-<br />
(15) Lévi-Strauss, Antropología, p. 191.<br />
57
se en una ficha con un número que indique el lugar que ocupa<br />
en el relato. Una vez hecho este trabajo se observa que las<br />
frases escritas en las fichas, consisten en la asignación de un<br />
sujeto a un predicado, es decir en una 'relación'.<br />
Una vez obtenido este conjunto de relaciones, Lévi-Strauss<br />
encuentra que hay muchas de ellas que muestran afinidades<br />
cualitativas (o semánticas) entre sí y propone agruparlas en<br />
columnas verticales. Cada una de las columnas constituye un<br />
"haz de relaciones". Con este nuevo tipo de ordenamiento se<br />
rompe la horizontaliadd <strong>del</strong> mito, porque las frases que aparecen<br />
en cada columna generalmente están separadas o diseminadas<br />
en la narración. En otras palabras, se pasa de una<br />
secuencia sintagmática, a una ordenación paradigmática. Aparece<br />
entonces una forma 'vertical' de leer el mito que para<br />
Lévi-Strauss es la que nos revela su estructura y por lo tanto<br />
Ja única que nos puede dar el sentido <strong>del</strong> mito.<br />
Lévi-Strauss compara el mito con una partitura musical<br />
(16). La partitura se lee "de ordinario" de izquierda a derecha,<br />
siguiendo la sucesión de las líneas, pero desde el punto<br />
de vista de la estructura lo que cuentan son las relaciones entre<br />
las unidades armónicas.<br />
,.. .una partitura orquesta —dice— únicamente tiene sentido leída<br />
diacrónicamente según un eje (página tras página, de izquierda a<br />
derecha), pero, al mismo tiempo, sincrónicamente, según el otro<br />
eje, de arriba abajo. Dicho de otra manera, todas las notas colocadas<br />
sobre la misma línea vertical forman una unidad constitutiva<br />
mayor, un haz de relaciones.... (17)<br />
En "La estructura de los mitos", incluida en la Antropología<br />
estructural Lévi-Strauss analiza el mito de Edipo siguiendo<br />
este método (que posteriormente utiliza en las Mitológicas)<br />
y establece cuatro haces de relaciones (18^:<br />
(16) Ibid., p. 192.<br />
(17) Loe. cit.<br />
(18) Ibid., p. 194.<br />
58
1.— a) Cadmo busca a su hermana Europa, raptada por<br />
Zeus.<br />
b) Edipo se casa con Yocasta, su madre.<br />
c) Antígona entierra a Polinices, su hermano, violando<br />
la prohibición.<br />
2.— a) Los espartanos se exterminan mutuamente.<br />
b) Edipo mata a su padre Layo.<br />
c) Etíocles mata a su hermano Polinices.<br />
3.— a) Cadmo mata al Dragón.<br />
b) Edipo inmola a la Esfinge.<br />
4.— a) Lábdaco (padre de Layo) = 'cojo'.<br />
b) Layo (padre de Edipo) = 'torcido'.<br />
c) Edipo = 'pie—hinchado'. Queda ciego.<br />
Leyendo cada uno de estos "haces de relaciones" es verdad<br />
que encontramos una cierta semejanza temática o de contenido<br />
que justifica la inclusión de cada una de las relaciones<br />
en un mismo haz. Esto quiere decir que aunque los significantes<br />
sean diferentes, el significado al que apuntan es el mismo. Por<br />
lo tanto podemos formular este significado común en una frase<br />
que reemplace a todas las demás, y tendríamos:<br />
1.—Relaciones de parentesco sobreestimadas.<br />
2.—^Relaciones de parentesco subestimadas.<br />
3.—Destrucción de monstruos o negación <strong>del</strong> autoctonismo.<br />
4.—Personas con defectos físicos o afirmación <strong>del</strong> autoctonismo.<br />
(19)<br />
Cada una de estas nuevas unidades son entidades abstractas<br />
fruto de una abstracción lógica, y es lo que Lévi-Strauss<br />
(19) En el pensamiento mítico siempre que el hombre ha querido brotar<br />
de la tierra ha recibido su castigo, en este caso se trata de<br />
defectos físicos.<br />
59
entiende por MITEMA. El mitema, por lo tanto es la unidad<br />
mínima, indivisible, y discreta (o de contraste), en el plano<br />
mítico. Como sus antecesores, el fonema, el morfema y el<br />
semantema, el mitema es la unidad mínima de un sistema de<br />
relaciones en el que entra en oposición con otros, siendo precisamente<br />
esta oposición la que transmite el sentido <strong>del</strong> mito.<br />
Dice Lévi-Strauss que: "Si los mitos tienen un sentido, éste no<br />
puede depender de los elementos que entran en su composición,<br />
sino de la manera en que estos elementos se encuentran<br />
combinados" (20). Para determinar el sentido de un mito no<br />
hay otro camino que el concebirlo como un "sistema" en cuyo<br />
interior cada término recibe una significación en relación con<br />
otros términos. En el mito de Edipo, lo que importa no es el<br />
contenido lingüístico de los mitemas, sino la oposición bipolar<br />
que se establece entre ellos: <strong>del</strong> primero (relaciones de parentesco<br />
sobreestimadas) con el segundo (relaciones de parntesco<br />
subestimadas) y <strong>del</strong> tercero (negación <strong>del</strong> autoctonismo) con<br />
el cuarto (persistencia <strong>del</strong> mismo). Lévi-Strauss dice que: "La<br />
imposibilidad de conectar grupos de relaciones es superada<br />
(o más exactamente reemplazada) por la afirmación de que<br />
dos relaciones contradictorias entre sí son idénticas, en la medida<br />
en que cada una es, como la otra, contradictoria consigo<br />
mismo" (21). ¿Cuál sería, pues, el sentido <strong>del</strong> mito de Edipo?<br />
Dice Lévi-Struss que el mito:<br />
Expresaría la imposibilidad en que se encuentra una sociedad<br />
que profesa creer en la autoctonía <strong>del</strong> hombre (así Pausanias,<br />
VIII, XXIX, 4: el vegetal es el mo<strong>del</strong>o <strong>del</strong> hombre) de pasar de<br />
esta teoría al reconocimiento <strong>del</strong> hecho de que cada uno de nosotros<br />
ha nacido realmente de un hombre y una mujer. La dificultad<br />
es insuperable. Pero el mito de Edipo ofrece una suerte de instrumento<br />
lógico que permite tender un puente entre el problema<br />
inicial —¿se nace de uno solo, o bien de dos?— y el problema derivado<br />
que se puede formular aproximadamente así: ¿lo mismo<br />
(20) Ibid., p. 190.<br />
(21) Ibid., p. 196.<br />
60
nace de lo mismo, o de lo otro? De esta manera se desprende una<br />
correlación: la sobrevaloración <strong>del</strong> parentesco de sangre es la<br />
subvaloración <strong>del</strong> mismo, como el esfuerzo por escapar a la autoctonía<br />
es la imposibilidad de lograrlo. (22)<br />
Eugene Fleischmann dice que, aunque la significación <strong>del</strong><br />
mito es un problema insoluble, sin embargo, "el mito hace un<br />
esfuerzo lógico considerable para atenuar la agudeza de ese<br />
problema fundamental, poniendo en una relación contradictoria<br />
y simétrica diferentes términos más accesibles, y crear<br />
así una suerte de armonía de naturaleza catártica". (23)<br />
Ahora bien, si el mitema es una entidad abstracta ¿cómo<br />
llamaríamos a sus realizaciones concretas? Si las realizaciones<br />
concretas de los fonemas, morfemas y semantemas se llaman<br />
alófonos, alomorfos y alosemas —respectivamente— las de<br />
los mitemas podríamos lamarlas perfectamente ALOMITOS.<br />
En el caso citado <strong>del</strong> mito de Edipo, los alomitos de cada uno<br />
de los mitemas establecidos, serían cada una de las relaciones<br />
que forman el respectivo haz, las cuales en la narración aparecen<br />
en distribución complementaria. (24)<br />
Utilizando el método de la lingüística Lévi-Strauss soluciona<br />
dos problemas casi imposibles de ser obviados por los<br />
mitógrafos anteriores: el determinar la versión original de un<br />
conjunto de versiones <strong>del</strong> mismo mito, y el explicar la enorme<br />
similitud que guardan los mitos de las diferentes partes de la<br />
tierra.<br />
Lévi-Strauss considera que todas las versiones son igualmente<br />
válidas:<br />
(22) Loe. cit.<br />
(23) Eugene Fleischmann, "El espíritu humano en Lévi-Strauss", Estructuralismo<br />
y antropología (Buenos Aires, Ediciones Nueva Visión,<br />
1971), p. 127.<br />
(24) Al analizar un conjunto de mitos, los alomitos de las diferentes<br />
narraciones estarían en variación Ubre.<br />
61
Nosotros proponemos —dice— definir cada mito por el conjunto<br />
de todas sus versiones el mito sigue siendo mito mientras<br />
se lo perciba como tal un mito se compone <strong>del</strong> conjunto<br />
de sus variantes, el análisis estructural deberá considerarlas a<br />
todas por igual. (25)<br />
Usando el método de la lingüística estructural esto es perfectamente<br />
admisible. Los mitemas son los mismos y lo único<br />
que varía son sus manifestaciones concretas particulares: los<br />
alomitos, variaciones que por darse en el plano de lo concreto<br />
no afectan a los entes lógicos y por lo tanto la estructura es<br />
siempre la misma.<br />
El otro problema al que se enfrentaban los mitógrafos<br />
era el de la gran similitud que encontraban entre los mitos de<br />
todas las partes <strong>del</strong> mundo y en muchos casos era imposible<br />
establecer ningún tipo de conección espacio-temporal. Un poco<br />
antes que Lévi-Strauss, Jung había intentado una solución al<br />
problema hechando mano de los famosos "arquetipos" que<br />
yacían en el inconsciente de todos los seres humanos y eran<br />
los responsables de la mencionada semejanza. Los arquetipos<br />
de Jung tienen por cierto mucha semejanza con los mitemas<br />
de Lévi-Strauss. Unos y otros son entidades abstractas, inconscientes<br />
y se dan en un número limitado, por lo tanto pueden<br />
explicar la similitud entre los mitos. Pero hay que reconocer<br />
una diferencia fundamental: los "arquetipos" tienen un contenido<br />
determinado preestablecido y este contenido es el que<br />
determina el sentido <strong>del</strong> mito. Los mitemas dan sentido al<br />
mito en virtud de su posición, propiamente no tienen un contenido<br />
por sí mismos, sino un valor posicional.<br />
El método estructural prueba que la aparente arbitrariedad<br />
de los mitos no existe. A primera vista puede parecer que<br />
en los mitos la sucesión de acontecimientos no sigue ninguna<br />
regla lógica o de continuidad. Toda relación es posible y un<br />
sujeto puede tener cualquier predicado.<br />
(25) Lévi-Strauss Antropología, p. 197.<br />
62
Para terminar, quiero hacer referencia a un último problema:<br />
el de la temporalidad <strong>del</strong> mito. Lévi-Strauss parte de<br />
la distinción sausureana entre 'lengua' y 'habla', la primera se<br />
refiere al aspecto estructural <strong>del</strong> lenguaje, la segunda a su<br />
aspecto estadístico. La lengua pertenece al dominio de un tiempo<br />
reversible, el habla al de un tiempo irreversible. El mito<br />
es lengua y habla a la vez y de allí su "extraña temporalidad".<br />
El mito es sincronía y diacronía al mismo tiempo y si estas<br />
dos dimensiones se funden en la estructura mítica, en cierto<br />
modo la temporalidad (entendida como devenir histórico)<br />
pierde vigencia, se anula. En aquella lectura vertical, que Lévi-<br />
Strauss propone como camino para captar la estructura <strong>del</strong><br />
mito, se funden la sincronía y la diacronía. Cada columna,<br />
cada "haz de relaciones", es sincrónica, pero en cuanto se pasa<br />
de un haz a otro estamos ya en un plano diacrónico.<br />
En suma, el método de la lingüística estructural, cuya precisión<br />
tanto admira Lévi-Strauss, es el único que según su criterio<br />
resulta eficaz para el análisis de los mitos: resuelve problemas<br />
que hasta hoy habían sido insolubles, explica la verdadera<br />
naturaleza de los hechos porque nos permite vislumbrar<br />
su estructura y finalmente el mitógrafo está en situación<br />
de estudiar un número enorme de mitos a la vez.<br />
Las Mitológicas son un esfuerzo gigantesco por descubrir<br />
las transformaciones de un tema estructural persistente en<br />
las mitologías indígenas <strong>del</strong> Nuevo Mundo. Parte de un mito<br />
de los indios Bororo <strong>del</strong> Brasil central que le sirve de hilo<br />
conductor, al que llama "mito de referencia" e intenta demostrar<br />
que el "mito de referencia, no es otra cosa... que una<br />
transformación más o menos profunda de otros mitos, provenientes<br />
ya sea de la misma sociedad o bien de sociedades próximas<br />
o alejadas" (26).<br />
(26) Claude Lévi-Strauss, Lo crudo y lo cocido (México, Fondo de Cultura<br />
Económica, 1968), p. 12.<br />
63
BIBLIOGRAFÍA<br />
Bloomfield, Leonard. Language. New York, Holt Rinehart and Winston,<br />
1933.<br />
Ducrot, Oswald y otros. Qu'est-ce que le structuralisme?. Paris, Editions<br />
du Seuil, 1968.<br />
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Mouton, 1956.<br />
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Suppl. to ó' 108, 1957.<br />
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Heffer, 1962.<br />
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Aires, Ediciones Nueva Visión, 1972.<br />
Lévi-Strauss antropólogo y filósofo. Barcelona, Anagrama, 1970.<br />
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Mitológicas. De la miel a las cenizas. México, Fondo de Cultura<br />
Económica, 1975.<br />
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Económica, 1968.<br />
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1964.<br />
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Martinet, André. La Lingüística. Guía alfabética. Barcelona, Anagrama,<br />
1972.<br />
Maus, Marcel. Sociologie et Antropologie. París, 1950.<br />
Ortiz, Alejandro. Entorno a los mitos andinos. Tesis doctoral. <strong>Universidad</strong><br />
de San Marcos, Lima. (No publicada).<br />
64
CENTRO REGIONAL DE EDUCACIÓN DE ADULTOS Y<br />
ALFABETIZACIÓN FUNCIONAL PARA AMERICA LATINA<br />
INSTITUTO INDIGENISTA INTERAMERICANO<br />
Curso de Educación de Adultos y su<br />
Aplicación por los Educadores Indígenas<br />
CONCLUSIONES<br />
Pátzcuaro, Michoacán, México<br />
1976<br />
1.— EDUCACIÓN DE ADULTOS<br />
Tomando en consideración la importancia de la Educación<br />
de Adultos (hombres - mujeres) como un proceso de educación<br />
liberadora en toda su extensión, para generar el desarrollo<br />
integral <strong>del</strong> hombre marginado social, cultural y económicamente,<br />
la Comisión Relatora se permite exponer las siguientes<br />
conclusiones relacionadas con Adultos en el ámbito<br />
general y en el medio indígena.<br />
A.—Educación de Adultos en el Ámbito General<br />
1.—Que en la ejecución de los Programas de Educación de<br />
Adultos, exista entre las Instituciones oficiales y privadas<br />
coordinación técnica y financiera que permita una eficiencia<br />
en la aplicación de dichos programas.<br />
65
2.—Respecto a la coordinación mencionada anteriormente, las<br />
Instituciones deberán promover y elaborar suficiente material<br />
didáctico, de acuerdo a los intereses y necesidades<br />
de los adultos.<br />
3.—Que la Educación de Adultos responda a las necesidades<br />
prioritarias: sociales, económicas y culturales de la comunidad<br />
participante, sobre las cuales debe estructurarse<br />
los planes y programas.<br />
4.—Que al aplicarse la Educación de Adultos sea de una acción<br />
liberadora de las inquietudes y aspiraciones <strong>del</strong> hombre,<br />
autoformándose éste una conciencia crítica y reflexiva<br />
de su situación real, respecto a su yo interno y al<br />
mundo que le rodea.<br />
5.—Que el personal tanto <strong>del</strong> nivel de toma de decisiones como<br />
los de base estén capacitados y conscientes de las diferentes<br />
metodologías a emplearse para obtener un efectivo<br />
rendimiento en conocimientos teóricos y prácticos<br />
aplicables a la vida diaria de los adultos.<br />
6.—Que al efectuarse la evaluación de programas de Educación<br />
de Adultos sea en forma previa, formativa y final con<br />
la debida participación de las comunidades e instituciones<br />
a efecto de concretizar críticas y sugerencias que permitan<br />
elaborar planes con una visión más realista y objetiva.<br />
7.—Dado el crecimiento poblacional, la Educación de Adultos<br />
debe enfocar su acción hacia una educación sexual, a efecto<br />
de que las mismas comunidades cuestionen y reflexionen<br />
sobre !a situación problemática en materia de demografía.<br />
8.—Que la Educación de Aultos debe fundamentalmente pronu<br />
ver la participación de la mujer en todos los procesos<br />
de cambios estructurales.<br />
66
B.—Educación de Adultos en el Medio Indígena<br />
1.—Que siendo la economía uno de los factores principales<br />
que obstaculizan la participación plena de las comunidades<br />
indígenas, la Educación de Adultos deberá primero<br />
satisfacer esas necesidades económicas para que utilice el<br />
instrumento educativo, como un medio de su propio desarrollo.<br />
2.—Que al ejecutarse los programas, el personal de base en<br />
su orden de prioridad sean Educadores netamente Indígenas,<br />
ubicados en sus respectivas áreas lingüísticas; caso<br />
contrario educadores plenamente identificados y conscientes<br />
de la labor a encauzar en las comunidades.<br />
3.—Que siendo la lengua vernácula de incalculable valor cultural,<br />
los educadores no indígenas, así como enseñan el<br />
español a los adultos, deberán proponerse a aprender también<br />
la lengua de la región, para obtener una comunicación<br />
más directa y eficiente en las comunidades.<br />
4.—Que la Educación de Adultos respete y valorice los patro-<br />
• nes culturales de las comunidades indígenas a efecto de<br />
que los programas tengan aceptación en su realización.<br />
5.—Qus los programas de Educación de Adultos en el medio<br />
indígena cuenten con los suficientes recursos desde su<br />
etapa inicial hasta la final, evitando frustraciones y actitudes<br />
de negligencia por parte de las comunidades, en la<br />
aplicación nuevamente de aquellos programas que quedaron<br />
incompletos en su desarrollo.<br />
6.—Que las instituciones oficiales promuevan cursos de capacitación<br />
para educadores a nivel nacional y seleccionen los<br />
elementos para que participen en cursos a nivel internacional.<br />
67
7.—Que la Educación de Adultos estimule la participación de<br />
la mujer indígena, a efecto de que ella también se sienta<br />
parte <strong>del</strong> desarrollo económico y cultural de su nacionalidad.<br />
Otras Conclusiones Generales<br />
1.—Que los cursos para educadores indígenas o no indígenas<br />
deben ser de mayor duración a efecto de conocer en forma<br />
amplia y objetiva las diferentes fases que abarca la<br />
Educación de Adultos.<br />
2.—Que los organismos que patrocinan cursos para Educadores<br />
de Adultos mantengan a sus egresados en constante<br />
comunicación, a efecto de actualizarlos en dicha materia<br />
y lograr así mayor efectividad en la planificación y ejecución<br />
de los planes locales, regionales y nacionales.<br />
Comisión Relatora:<br />
Robinson Eduardo Barboza VENEZUELA<br />
Carlos Sánchez y Sánchez HONDURAS<br />
Jorge Machan Atz GUATEMALA<br />
Víctor García Ortiz GUATEMALA<br />
II.— ANTROPOLOGÍA<br />
Teniendo en cuenta que los diversos países de latinoamérica<br />
de una forma o de otra vienen desarrollando una política<br />
económico-productiva, social-integracionista, científico-técnica y<br />
cultural con marcadas tendencias a la uniformidad (nacionalidad),<br />
la Comisión de Antropología <strong>del</strong> curso de educación<br />
de Adultos aplicada por los educadores indígenas cree conveniente<br />
señalar las siguientes recomendaciones:<br />
1.—Que todas las Instituciones que trabajan con los campesinos<br />
motiven y alienten a los grupos auténticamente indí-<br />
68
genas para la identificación de sus propios valores culturales,<br />
para la depuración de las corrupciones generales en<br />
el contacto acrítico con otras culturas, para exaltarlos y<br />
encaminarlos hacia su lógico desenvolvimiento en un esfuerzo<br />
de autodeterminación y autosolución, como medio<br />
eficaz de resistir positivamente al impacto arrollador de la<br />
"civilización".<br />
2.—Que se promuevan y multipliquen grupos de estudio integrados<br />
por auténticos representantes de comunidades<br />
indígenas, maestros, promotores de desarrollo, sacerdotes<br />
y demás gente que intervienen en programas indígenas,<br />
para descubrir, analizar e inventariar los rasgos típicos<br />
culturales tales como, vestidos, arte, leyendas, lengua,<br />
gustos y costumbres positivas de las comunidades indígenas<br />
afectadas por los programas de "civilización"-<br />
3.—Que los organismos encargados de llevar a cabo actividades<br />
educativas en áreas indígenas, elaboren sus programas<br />
y que los maestros los desarrollen, partiendo de las sugerencias<br />
indígenas, teniendo en cuenta su propio modo de<br />
ser, de comprender, y de enjuiciar, en el contexto realista<br />
de la vida indígena y de acuerdo a su normal ritmo de<br />
acción indígena.<br />
4.—Que los organismos encargados de llevar a cabo programas<br />
de salubridad y de infraestructura, tengan muy en<br />
cuenta las características somáticas, los usos y costumbres,<br />
los conocimientos, las creencias vinculadas con aspectos<br />
psicológicos, los recursos propios, habilidades y capacidades<br />
de los indígenas a fin de no echar a perder su aporte<br />
cultural y no matar sus valiosas iniciativas.<br />
5.—Que los organismos cuya misión es mejorar las condiciones<br />
económico-productivas, tengan en cuenta la mentalidad<br />
indígena sobre su capacidad de trabajo colectivo, sobre<br />
su concepción de presente y futuro en orden al aho-<br />
69
o; sobre sus mecanismos de distribución comunitaria,<br />
sobre su capacidad de solidaridad y de integración clasista.<br />
Que la producción no mecanice individualísticamente sino<br />
que humanice a los campesinos en su dimensión comunal<br />
propia.<br />
6.—Reconocemos la validez de una acción efectiva por difundir<br />
un idioma nacional; pero insistimos en la necesidad de<br />
no ahogar las lenguas vernáculas, verdadera riqueza humana<br />
y símbolo más significativo de su cultura respectiva<br />
y por tanto digna de cuidado y protección. Creemos en la<br />
necesidad de una acción decidida por el reconocimiento<br />
oficial de las lenguas nativas difundidas en zonas significativamente<br />
extensas.<br />
7.—Constatando el influjo que generalmente ejerce la Iglesia<br />
en las zonas indígenas latinoamericanas, sugerimos la revisión<br />
<strong>del</strong> sistema moral imperante en el que se ha operado<br />
un verdadero trastorno de valores con grave perjuicio<br />
de la realización indígena; insistimos en la reconceptualización<br />
moral de la pobreza, la conformidad, la subordinación,<br />
el fatalismo, la superstición, las creencias, la propiedad,<br />
el derecho a la justa remuneración por el trabajo,<br />
las ideas de cielo y salvación.<br />
8.—Consideramos necesario que en todo programa de acción<br />
en favor de los indígenas se cuente con un personal en el<br />
cual intervengan auténticos indígenas y gente informada<br />
en conocimientos básicos de antropología y que esté asesorada<br />
por un profesional <strong>del</strong> ramo.<br />
9.—Nos parece indispensable el que en cada país se organicen<br />
o se vigoricen instituciones efectivas encargadas de conservar<br />
y exaltar el patrimonio cultural indígena, no precisamente<br />
bajo el aspecto folklórico comercial, sino eminentemente<br />
humanista, es decir de protección de la cultura<br />
como verdadero patrimonio humano.<br />
70
10.-Que los institutos indigenistas nacionales que el Instituto<br />
Indigenista Interamericano y los organismos que laboran<br />
entre indígenas, promuevan más abundantes cursos de<br />
orientación antropológica para participantes indígenas y<br />
no indígenas, que trabajan en sus áreas, a nivel nacional<br />
e internacional.<br />
11. -Que los gobiernos, que las instituciones financieras nacionales<br />
e internacionales, establezcan becas para la formación<br />
profesional de indígenas promtores de sus comunidades;<br />
que UNESCO, OEA, den facilidades económicas a<br />
base de becas para la participación de cursos de orientación<br />
antropológica a nivel internacional.<br />
Comisión:<br />
Jesús Tamayo ECUADOR<br />
Luis Alberto Andrango ECUADOR<br />
Lydia I. de Zilvetty BOLIVIA<br />
Roque Mora Becerril MEXICO<br />
III.— INDIGENISMO<br />
Fundados en realidades conocidas por experiencia personal<br />
y por intercambio de experiencias a nivel latinoamericano<br />
formulamos las siguientes observaciones en lo tocante al trabajo<br />
indigenista.<br />
1.—Es un modo de hablar común, el señalar la "ignorancia"<br />
como rasgo característico <strong>del</strong> indígena; al respecto relevamos<br />
su sabiduría y competencia dentro de los cauces de<br />
su natural evolución, la cual fue y sigue siendo gravemente<br />
agredida por la "civilización" la cual se encuentra<br />
en deuda con respecto a la cultura indígena, pues mientras<br />
ésta sigue siendo invadida por una compleja carga<br />
de necesidades, aquélla no comparte en proporción igual<br />
la debida información, ni pone a disposición sus meca-<br />
71
nismos de solución a esas necesidades que crea y que exporta<br />
a la sociedad indígena. Constatamos un alarmante<br />
déficit en las aulas escolares, maestros, materiales adecuados<br />
de aprendizaje; en el mejor de los casos se imparten<br />
enseñanzas desadaptadas; y resulta casi imposible<br />
a las mayorías indígenas participar de niveles medios y<br />
superiores de aprendizaje.<br />
2.—Consideramos urgente un trabajo de motivación para la<br />
toma de conciencia por parte <strong>del</strong> indígena, sobre la cadena<br />
de factores que constituyen el sistema de explotación<br />
de que es víctima: hacendados, comerciantes, prestamistas,<br />
profesionales, especuladores de la mano de obra, autoridades,<br />
a fin de que llegue al conocimiento claro de las<br />
formulaciones legales de su país sobre salarios, administración<br />
de justicia, etc., en orden a la autodefensa de sus<br />
derechos.<br />
3.—Si bien son tareas consideradas como específicas <strong>del</strong> indígena,<br />
la agricultura, el pastoreo y la pecuaria, es evidente<br />
la privación total de los medios básicos para esta<br />
actividad: maquinaria, insumos, capital, técnica, etc.<br />
Consideramos urgente la organización por parte de entidades<br />
oficiales de un adecuado montaje industrial, agrícola,<br />
procesamiento de alimentos, accesible asistencia crediticia,<br />
almacenamiento de productos, estandarización de<br />
precios, como medidas conducentes a la solución <strong>del</strong> problema<br />
de falta de fuentes de trabajo y de la explotación<br />
de la mano de obra.<br />
4.—Es un hecho general en la América Latina, el éxodo incontrolado<br />
de la población campesina a las ciudades, sea en<br />
busca de trabajo, sea también en busca de condiciones salúbricas<br />
y comodidades que respondan a las básicas necesidades<br />
humanas; apelamos a la sensibilidad social de<br />
las autoridades nacionales y sentimos la necesidad de la<br />
72
organización indígena para la dotación de servicios básicos:<br />
habitaciones adecuadas, agua potable, luz eléctrica,<br />
canalización, vías de comunicación, escuelas, colegios técnicos,<br />
etc.<br />
5.—Siendo generalmente la producción y venta de licores,<br />
monopolios <strong>del</strong> Estado en la América Latina, insistimos en<br />
la urgencia de un estricto control de la producción y distribución<br />
clandestina; de una planificada y racional venta<br />
de bebidas alcohólicas y sobre todo de la educación impartida<br />
a todo nivel sobre las consecuencias fisiológicas,<br />
psicológicas, morales y sociales <strong>del</strong> alcoholismo.<br />
6.—Las grandes masas indígenas que en algunos países, llegan<br />
a la mitad de la población nacional o la superan, y<br />
que en todos es parte muy significativa permaneciendo en<br />
desconocimiento de su respectiva realidad nacional y por<br />
supuesto sin ninguna participación en la administración<br />
y gobierno de la misma.<br />
Hace falta una adecuada educación cívica y conjuntamente<br />
el brindar la oportunidad de ejercer cargos de importancia<br />
social, primero en las circunscripciones respectivas<br />
locales y progresivamente en otras más extensas. Creemos<br />
necesario una acción decidida para el establecimiento en<br />
todos los países de la América Latina, <strong>del</strong> voto universal.<br />
7.—Con frecuencia el sentido comunitario de las comunidades<br />
indígenas, es explotado en gregarismo, por caciques<br />
surgidos de la misma comunidad que actúan en función<br />
de sus propios intereses o son instrumentos de manipuladores<br />
foráneos.<br />
Es necesario un trabajo educativo grupal, capaz de compartir<br />
entre varios o muchos las inquietudes, las responsabilidades<br />
y la ejecución de los proyectos.<br />
8.—Una de las consecuencias de la feroz y secular explotación<br />
indígena es su huida hacia lugares más lejanos e<br />
73
inhóspitos con la consiguiente fragmentación de la gran<br />
familia indígena y el aislamiento de grupos que se desconocen<br />
y a veces son rivales.<br />
Señalamos la necesidad de promover reuniones locales,<br />
zonales, provinciales, nacionales e internacionales, con<br />
fines de acción común y solidaridad.<br />
9.—En las frecuentes enfermedades, en la alta tasa de mortalidad<br />
infantil y muerte prematura de adultos, en la incontrolable<br />
proliferación se evidencia la ausencia de una<br />
acertada política de medicina preventiva, de educación<br />
para la higiene y la nutrición y <strong>del</strong> total abandono a las<br />
prácticas empíricas por medios simplemente vegetales.<br />
Es necesario la intervención de las instituciones oficiales<br />
y privadas para una debida y permanente campaña de<br />
salud que enfoque la preparación de auxiliares indígenas,<br />
utilizando los empíricos ya existentes, un mejoramiento<br />
nutricional a base de los productos de que dispone la comunidad<br />
.<br />
10.-Porque muchas veces se ha sentido el papel negativo ejercido<br />
en las comunidades indígenas, por la libre introducción<br />
de agencias extra o intranacionales ajenas a las comunidades<br />
indígenas que con procedimientos paternalistas,<br />
proselitistas o sectarios rompen la unidad o cortan<br />
la dinámica búsqueda de soluciones, es necesario motivar<br />
el sentido crítico indígena para seleccionar el tipo de ayuda<br />
foránea que realmente los beneficie.<br />
il.-Que en todos los países latinoamericanos establezcan los<br />
gobiernos, institutos nacionales indigenistas integrados, lo<br />
más posible, por especialistas indígenas que sientan la necesidad<br />
de promover sus comunidades y por técnicos de<br />
larga experiencia en el campo indígena, dotándole de los<br />
medios económicos suficientes para una acción práctica<br />
directa.<br />
74
12.-Que el Instituto Indigenista Interamericano organice con<br />
mayor frecuencia encuentros indígenas, cursos de conocimeinto<br />
en la problemática indígena a nivel nacional, regional<br />
e interamericano.<br />
13.-Que las instituciones internacionales de financiamiento<br />
OEA, UNESCO, ayuden efectivamnte para estos cursos con<br />
becas más numerosas y suficientes para la formación de<br />
especialistas entregados a la causa indígena.<br />
Comisión:<br />
Jesús Tamayo S. ECUADOR<br />
Luis Alberto Andrango ECUADOR<br />
Lydia Infante de Zilvetty BOLIVIA<br />
Roque Mora Becerril MEXICO<br />
IV.— INVESTIGACIÓN SOCIAL Y CAMBIOS SOCIALES<br />
1.—Investigación social:<br />
La situación <strong>del</strong> indígena en la América Latina, merece<br />
ser estudiada en forma específica, a fin de poder contar con<br />
elementos valederos en los cuales basar una adecuada política<br />
que dé soluciones a los graves problemas que padece. En este<br />
setido nos permitimos recomendar algunos lincamientos a los<br />
que debe ajustarse la investigación social dado el papel fundamental<br />
que debiera cumplir:<br />
— La investigación social no debe ser un fin en sí misma,<br />
debe estar al servicio <strong>del</strong> hombre y comprometida con éste.<br />
Es preciso evitar el manipuleo a que frecuentemente se ven<br />
expuestas las comunidades indígenas por la realización de investigaciones<br />
cuya única finalidad es la de incrementar el curriculum<br />
de los investigadores.<br />
75
— Tener en cuenta que toda investigación social que se realiza<br />
en comunidade indígenas, implica el despertar de inquietudes<br />
y expectativas en los miembros de las mismas. Por lo<br />
tanto a fin de evitar frustraciones se hace necesario dar respuestas<br />
coherentes a estas inquietudes y expectativas.<br />
En virtud de que todas las invetigaciones sociales que se<br />
realizan en comunidades indígenas tienen él respeto debido a<br />
sus pautas y valores culturales, se hace menester que quienes<br />
realicen este tipo de trabajo (observadores, encuestadores y<br />
técnicos en general), hayan recibido el adiestramiento necesario<br />
sobre usos, creencias y costumbres como medio de evitar<br />
posibles conflictos.<br />
— Tener en cuenta que la investigación social no debe ser<br />
excluyente ni discriminatoria, es decir en áreas donde conviven<br />
más de una cultura debe nutrirse con la mayor información<br />
posible a fin de contar con una visión <strong>del</strong> contexto general<br />
para los proyectos o programas que se implementen.<br />
— La investigación social debe ser participativa. Cuanto mayor<br />
participación social se logre, será mayor también la cantidad<br />
de los datos obtenidos.<br />
Cornisón Relatora:<br />
Héctor Oswaldo Cloux ARGENTINA<br />
Raúl Amaya Nolasco EL SALVADOR<br />
Zoraide Goulart Dos Santos BRASIL<br />
Francisco Sisimith Par GUATEMALA<br />
V.— DESARROLLO DE LA COMUNIDAD<br />
Constatemente los Planifcadores se pregutan ¿por qué no<br />
son aceptados y por qué fracasan los Programas de Desarrollo<br />
de la Comuidad?<br />
76
Siendo esto sencillamente, porque no respoden a las necesidades<br />
de la població marginada, sino que sirven a intereses<br />
distintos a los de las comunidades que se debaten en la miseria,<br />
explotación^ discriminación.<br />
Ante ésta y otras situaciones que ya no es posible encubrirlas,<br />
la Comisión Relatora ratifca el contenido <strong>del</strong> documento<br />
"Breve Reseña Critica al Desarrollo de la Comunidad"<br />
elaborado por los participantes al Curso de Educación de<br />
Adultos y su Aplicación por los Esducadores Indígenas, que<br />
contiene lo siguiente: Introducción, conceptualización. Pautas<br />
para una Acción Educativa Orientada al Desarrollo de la Comunidad<br />
y finalmente Conclusiones, adjuntando el mencionado<br />
documento.<br />
BREVE RESEÑA CRITICA AL DESARROLLO<br />
DE LA COMUNIDAD<br />
Introducción:<br />
Es importante considerar en este documento no al Desarrollo<br />
de la Comunidad que se enseña en las escuelas de Servicio<br />
Social y que se esfuma con la última lección <strong>del</strong> profesor,<br />
sino al Desarrollo de la Comunidad que a nivel Institucional<br />
se aplica en todo nuestra América Latina.<br />
Bajo la anterior perspectiva es válido entonces preguntarse:<br />
¿A quién sirve el Desarrollo de la Comuniadd? tal cual<br />
es aplicado, ¿qué soluciones da a los problemas comunitarios<br />
y si acentúa o no a la dependencia?<br />
En el presente documento no se va a encontrar una respuesta<br />
a estas interrogantes, por el contrario y desde una base<br />
práctica sugeriremos algunas pautas básicas necesarias para<br />
un desarrollo comunal que concientice y no que aliene.<br />
Previo a entrar en una conceptualización realista <strong>del</strong> Desarrollo<br />
de la Comunidad se hace necesario realizar una no<br />
77
exhaustiva descripción situacional de las comunidades marginadas<br />
a las que pretende servir el Desarrollo de la Comunidad.<br />
Enunciaremos a este efecto algunas de las características<br />
fundamentales de dichos núcleos de población:<br />
— Escasa o nula participación política a nivel zonal, regional<br />
y nacional.<br />
— Postergación económica, producto de los distintos mecanismos<br />
externos económicos, que se movilizan a fin de<br />
lograr la producción de estas comuindades por los menores<br />
precios posibles.<br />
— Deterioro sanitario: Carencia de servicios de salud (hospitales,<br />
puestos sanitarios) así como también de agua potable<br />
y servicios sanitarios o letrinas. A consecuencia de<br />
lo expuesto en este punto disminuye notablemente la esperanza<br />
de vida y existen altas tasas de morti-morbilidad.<br />
— En educación se caracteriza por el elevado porcentaje de<br />
analfabetos, deserción escolar, dificultades de aprendizaje<br />
—producto de la desnutrición y de métodos pedagógicos<br />
no adecuados al medio— y la carencia de educadores<br />
en general, y de educadores preparados para actuar en el<br />
medio local en particular.<br />
— En vivienda: el deterioro habitacional y los índices de<br />
hacinamientos y promiscuidad son las características que<br />
destacan.<br />
Habrá que agregar a las variables enunciadas el proceso<br />
que las privó (sobre todo a las comunidades indígenas) de la<br />
tierra, que arrasó con sus valores culturales sin ofrecer valores<br />
de reemplazo adecuados al contexto social. Que destruyó<br />
el equilibrio biológico, que modificó la ecología en beneficio<br />
de unos pocos usurpadores perjudicando a comunidades enteras.<br />
78
Conceptualización<br />
Del enfrentamiento teoría-práctica en nuestra latinoamérica<br />
nosotros reducimos el concepto de Desarrollo Comunal<br />
a una expresión consecuente con la experiencia o realidad<br />
dada: El Desarrollo de la Comunidad tiende a mejorar el estado<br />
de marginalidad de una comunidad a través de acciones<br />
graduales, inducidas técnicamente, que sin modificar las estructuras<br />
sociales y económicas vigentes, procura satisfacer<br />
las necesidades sentidas por la misma comunidad con la activa<br />
participación de sus miembros.<br />
Con la conceptualización <strong>del</strong> Desarrollo de la Comunidad<br />
ocurre lo mismo que con la explicación teórica de nuestro<br />
sub-desarrollo. Se elaboran lejos de nuestra realidad objetiva<br />
y con claro compromiso de satisfacer los intereses <strong>del</strong> centro<br />
hegemónico.<br />
Es muy corriente el uso mecánico de las definiciones institucionales,<br />
es decir se injertan dentro de los programas sin<br />
cuestionamiento alguno de su vigencia y operacionalidad.<br />
Nosotros hemos preferido buscar un concepto más práctico<br />
y menos ilusorio, lo hemos hecho así, porque consideramos<br />
que esta técnica o método no es capaz de engendrar por<br />
sí mismo las transformaciones estructurales profundas que<br />
requiere nuestra sociedad. La historia ha demostrado su incapacidad<br />
y sus verdaderas acciones.<br />
A continuación deseamos externar algunas sugerencias de<br />
acción que podrían en nuestro entender, ampliar dentro de<br />
los límites establecidos anteriormente y propios de cada país.<br />
Ellas surgieron <strong>del</strong> análisis no profundo ni sistemático <strong>del</strong><br />
fenómeno.<br />
79
Pautas para una acción educativa orientada<br />
al desarrollo de la comunidad<br />
Teniendo en cuenta las observaciones anteriores y con<br />
el afán de contribuir al encuentro de un camino que nos conduzca<br />
con mayor seguridad, a dar con el aporte que las comunidades<br />
indígenas necesitan, para emprender una acción<br />
que les permita atacar y terminar con las causas que determinan<br />
y multiplican sus problemas ensayamos un análisis de<br />
pautas de acción concretas y en alguna medida asequibles a<br />
nuestras posibilidades.<br />
A.—Organización de grupos de estudio, conformados por educadores,<br />
técnicos y líderes indígenas. Su labor estaría centrada<br />
en el estudio <strong>del</strong> rol <strong>del</strong> agente de la comunidad<br />
afectada, sus necesidades socio-económicas y culturales;<br />
sus recursos y capacidades, a fin de cultivar y ofrecer una<br />
disponibilidad y capacidad adecuada, en el momento en<br />
que sean solicitados por la Comunidad.<br />
Sin desconocer el peligro de autosuficiencia, superioridad<br />
y autoritarismo, que pueden darse en un grupo, nos parecen<br />
claros los beneficios de su formación, para la cooperación por<br />
parte <strong>del</strong> elemento técnico externo; para la superación de acciones<br />
individualistas que se pierden por su dispersión y falta<br />
de significación. Para un conocimiento más científico y completo<br />
de la realidad indígena. Para la conjunción de recursos<br />
y complementación de habilidades, además de la seguridad<br />
y respaldo que ofrece el grupo.<br />
B.—Utilización de métodos educativos fundamentalmente<br />
reflexiva que lleve al planteamiento crítico y objetivo de<br />
la realidad.<br />
Planteamiento de su realidad en sí misma y en sí misma<br />
y en relación con el contetxo social más amplio en el que necesariamente<br />
se ubica; sobre sus deficiencias y recursos, derechos<br />
y obligaciones.<br />
80
C.—Educación para la acción comunal organizada y fortalecimiento<br />
de organizaciones existentes a nivel de base.<br />
Motivar a las comunidades, para que partiendo <strong>del</strong> análisis<br />
crítico de su organización de su fortalecimiento, la extiendan<br />
a un nivel inter-comunal y de clase.<br />
Es un hecho conocido el sentido coimunitario que existe<br />
entre los indígenas; muchas veces puede desviarse hacia el<br />
gregarismo y prestarse para la fácil instrumentalización, operada<br />
por sus explotadores.<br />
Hace falta una reorientación y cultivo de la solidaridad,<br />
a efecto de que en las organizaciones de base se genere: la<br />
unidad organizada, la presión para la conquista de los auténticos<br />
derechos y la defensa de sus bienes. Inicio a las comunidades<br />
en la toma de decisiones y en la ejecución de sus<br />
propias soluciones.<br />
D.—Fomentar la creación y activo funcionamiento de otros<br />
tipos de organizaciones populares: sindicatos, grupos de<br />
estudio, organismos comunales, regionales y nacionales,<br />
Asambleas, Congresos, etc.<br />
Motivar a los habitantes de estas comunidades para su integración<br />
a estas organizaciones o en su defecto para su<br />
creación.<br />
E.—Fomento de actividades que posibiliten el cuestionamiento<br />
<strong>del</strong> contenido y forma, tanto de la ayuda externa como<br />
de las leyes, decretos y estatutos que se planteen para regir<br />
la vida económica y social de las comunidades.<br />
En resumen una educación dirigida a:<br />
I. —El conocimiento crítico y científico de su realidad tanto<br />
interna coom externa.<br />
2.—-Conocimiento y cuesionamiento de sus deberes y derechos.<br />
81
3.—Comprender los fenómenos que se dan alrededor de la<br />
propiedad de la tierra y a la justicia distributiva.<br />
4.—A la toma de decisiones a nivel local, regional y nacional.<br />
Conclusiones:<br />
Finalmente a manera de conclusiones u observaciones ratificamos<br />
algunas de las posiciones que se han sustentado,<br />
pero que no ha sido posible, ya por intereses elitistas, ya por<br />
irresponsabilidad teórica:<br />
1.—La comunidad debe tener activa y plena participación en<br />
las etapas de investigación, planificación, difusión, ejecución<br />
y evaluación de cualquier proyecto de desarrollo económico-social.<br />
2.—Deben darse las condiciones necesarias para que la comunidad<br />
evalúe permanentemente a los técnicos y sus<br />
organismos.<br />
3.—Los programas de desarrollo deben ejecutar los cambios<br />
después de que las comunidades estén debidamente preparadas<br />
para tales cambios.<br />
4.—En el trabajo de los grupos indígenas debe usarse la lengua<br />
materna <strong>del</strong> lugar para lograr una efectiva labor de<br />
desarrollo de la Comunidad.<br />
5.—Fomentar el trabajo a nivel de Asambleas y no centralizarlo<br />
exclusivamente en los líderes. Las instituciones siempre<br />
parten de la concepción engañosa de que el líder es el<br />
máximo exponente de los intereses y necesidades comunes<br />
y que en él confluyen todas las inquietudes.<br />
Para lograr la operacionalidad de lo discutido se hace necesario<br />
cumplir con las pautas enunciadas en el presente documento<br />
cuando respondan en parte a la problemática de las<br />
comunidades especialmente indígenas.<br />
82
Comisión Relatora:<br />
Documento elaborado por los Participantes<br />
al Curso Regional sobre Educación<br />
de Adultos y su Aplicación por<br />
los Educadores Indígenas.— CREFAL.<br />
Pátzcuaro, Mich., 14 de Mayo de 1976.<br />
Robinson Eduardo Barboza VENEZUELA<br />
Carlos Nicolás Sánchez HONDURAS<br />
Víctor García Ortiz GUATEMALA<br />
Jorge Machan Atz GUATEMALA<br />
VI.— CAMBIO SOCIAL<br />
Dadas las situaciones de postergación, marginalidad y<br />
deficientes condiciones de vida a que se ven expuestas nuestras<br />
comunidades indígenas, es necesario:<br />
— Motivar para el cambio, es decir formar conciencia de la<br />
situación socio-cultural y económica de las comunidades<br />
a fin de movilizar recursos humanos y físicos que promueven<br />
el desarrollo.<br />
— Todo cambio que se procure debe respetar los aspectos<br />
fundamentales de la cultura a la que está dirigido procurando<br />
el reemplazo de aquellos valores no trascendentes<br />
de la vida comunitaria que implican barreras al proceso<br />
de cambio.<br />
— El revalorizar elementos culturales en desuso, cuando éstos<br />
resultaren beneficiosos para las comunidades indígenas,<br />
también implica cambio, este por ser un elemento<br />
propio a la comunidad no necesita de un prolongado<br />
proceso de difusión para su aceptación.<br />
83
— El cambio debe orientarse a solucionar problemas de fondo<br />
y no ser un mero paliativo a las necesidades de las<br />
comunidades y/o grupos indígenas.<br />
— Una política de cambio debe tener en cuenta todos los<br />
aspectos <strong>del</strong> universo al que está dirigida, procurando satisfacer<br />
en forma integral las necesidades comunitarias.<br />
— Si bien es cierto que el cambio debe dirigirse principalmente<br />
a la estructura económica a fin de lograr formas<br />
más justas en la distribución de las riquezas, es menester<br />
tener en cuenta que la educación es el medio más idóneo<br />
para alcanzar este objetivo.<br />
Comisión:<br />
Héctor O. Cloux ARGENTINA<br />
Fracisco Sisimith GUATEMALA<br />
Raúl Amaya EL SALVADOR<br />
Zoraide Goulart Dos Santos BRASIL<br />
VIL— REFORMA AGRARIA<br />
Si bien es cierto que la reforma agraria de América Latina<br />
produjo cambios en favor de los campesinos cultivadores<br />
de la tierra, no es menos cierto que fueron medidas de carácter<br />
pronunciadamente político-juridicas que se tradujeron<br />
en el proceso de expropiación-propietarización; sin considerar<br />
los factores que acompañan o preceden a la operación de redistribución<br />
de tierras que son una serie de medidas agrotécnicas<br />
financieras, de educación, de colonización, de créditos,<br />
de desarrollo social, de estudios de los aspectos económicos,<br />
de mercadeo, de producción y de nivel de vida de los<br />
habitantes de campo; medidas éstas que juntamente con las<br />
jurídicas, se conoce como "reforma agraria integral".<br />
84
Dentro de este concepto debemos considerar también que<br />
la reforma agraria para ser definida como tal debe ser rápida,<br />
masiva, sin indemnización y aplicada simultáneamente en todas<br />
las regiones de cada país.<br />
Considerados estos aspectos vemos que las reformas agrarias<br />
por no haber sido aplicadas en forma integral y mediante<br />
estudios previos produjeron al lado de algunas ventajas una<br />
serie de hechos negativos que repercuten actualmente en forma<br />
adversa en la economía y bienestar de las poblaciones indígenas.<br />
Tal es el fenómeno <strong>del</strong> minifunido legalizado como<br />
consecuencia de la reforma agraria por aquello de dar en propiedad<br />
de hecho y de derecho sólo la parcela que el campesino<br />
usufructuaba quedando el resto de las tierras sujeto a un posterior<br />
trámite de dotación o consolidación; este hecho se produjo<br />
con caracteres alarmantes en la mayoría de los países<br />
latinoamericanos y se va agudizando cada vez más ocasionando<br />
el éxodo campesino a las ciudades, la baja productividad,<br />
la poca dotación de los mercados, la mala alimentación<br />
y por último la frustración de los campesinos que se sienten<br />
engañados al ver que sus tierras dotadas se empobrecen cada<br />
vez más.<br />
Recomendaciones:<br />
1.—Implementar acciones educativas que conduzcan a la organización<br />
de los pueblos indígenas para que desde este<br />
marco se practique la lucha por la recuperación de los<br />
derechos naturales.<br />
2.—Promover el análisis crítico de las estructuras de tenencia<br />
de la tierra en América Latina y sus repercusiones económico-sociales<br />
y culturales a las comunidades indígenas.<br />
3.—Fomentar el conocimiento critico de toda la legislación<br />
vigente en materia agraria en cada uno de los países a<br />
efecto de que el ciudadano indígena reconozca sus dere-<br />
85
chos e identifique las limitaciones y las alternativas de<br />
rompimiento de las mismas.<br />
4.—Exigir de los técnicos y educadores el dar una visión<br />
histórica <strong>del</strong> fenómeno o proceso de marginación de los<br />
sectores indígenas en América Latina de forma tal que<br />
coadyuve en la orientación de la lucha por la recuperación<br />
de los derechos <strong>del</strong> pueblo trabajador.<br />
5.—Penetrar la conciencia de los grupos de presión a nivel<br />
nacional ,a efecto de que las políticas agrarias provoquen<br />
la propiedad real de la tierra por parte de las comunidades<br />
indígenas y no las camufladas legislaciones de reserva,<br />
congelamiento y otras. Es decir, titular a nombre de<br />
dichas comunidades los terrenos fértiles para el cultivo,<br />
el pastoreo, la ganadería, etc.<br />
Comisión:<br />
Osear Bonilla Masis COSTA RICA<br />
Higinio Ellington PANAMA<br />
Mercedes Castañeda ECUADOR<br />
Víctor Hugo Villegas M. BOLIVIA<br />
VIIL— ARTESANÍAS<br />
Aunque la agricultura es la principal actividad económica<br />
de las áreas rurales existen en muchas regiones de la mayoría<br />
de los países latinoamericanos artesanías con gran habilidad<br />
manual, por tradición. Por falta de datos no podemos determinar<br />
la importancia económica de las artesanías existentes en<br />
cada país; pero es indudable que todo mejoramiento en la<br />
organización de la producción será de gran beneficio para la<br />
economía indígena.<br />
86
En la mayor parte de los casos los artesanos han recibido<br />
su formación en el ambiente familiar tradicional o son vecinos<br />
de la comunidad. Aunque tengan mucha habilidad manual,<br />
la falta de conocimientos técnicos limita su producción<br />
en todos los aspectos: preparación y utilización de las materias<br />
primas, organización de la producción y acabado de sus productos;<br />
tampoco solos pueden determinar con precisión el<br />
verdadero costo de fabricación de sus artículos.<br />
La mayoría de los casos no están habilitados para organizarse<br />
por sí mismos, para la comercialización de sus productos,<br />
viéndose obligados a utilizar los servicios de los intermediarios,<br />
los cuales aprovechan de la mala situación económica<br />
de los campesinos: les a<strong>del</strong>antan préstamos que deben devolverse<br />
en artículos producidos cuyo precio es generalmente fijado<br />
por el intermediario en condiciones desfavorables para<br />
el artesano. La pobreza <strong>del</strong> medio rural limita en los artesanos<br />
las posibilidades de adquisición de materiales, les impide<br />
obtener créditos por la falta de garantías materiales y que podrían<br />
impulsar el desarrollo de su producción.<br />
Deben aprovecharse todos los medios posibles para levantar<br />
el nivel económico-social de la población campesina; una<br />
de esas posibilidades consiste en el fomento de las artesanías<br />
y pequeñas industrias para las cuales se dispone de mano<br />
de obra abundante, de ciertas materias primas básicas y de<br />
la posibilidad de un intercambio regional de productos.<br />
Conclusiones:<br />
1.—Implementar mecanismos de estímulo y asesoría a los artesanos<br />
indígenas, tanto en la producción como fundamentalmente<br />
en el mercadeo de sus artículos a fin de<br />
erradicar paulatinamente la explotación de que son objeto<br />
por parte de los intermeidarios.<br />
87
2.—Promover la adecuación de formas o facilidades de exportación<br />
de artesanías que redunden en beneficio directo<br />
<strong>del</strong> indígena latinoamericano.<br />
3.—Realizar acciones educativas que conduzcan a la organización<br />
asociativa de producción de artesanías con el fin<br />
de lograr grupos capaces de destruir los mecanismos de<br />
explotación de los comerciantes acéfalos, que ven en la<br />
artesanía un modo de enriquecimiento y no una forma<br />
autóctona de arte auténticamente latinoamericana capaz<br />
de llevar a los hogares medios económicos de satisfacción<br />
de las necesidades básicas.<br />
4.—Establecer instituciones formales de capacitación artesanal<br />
en todos los países latinoamericanos en manos de indígenas<br />
auténticos capaces de garantizar el mantenimiento<br />
histórico de las manifestaciones artísticas autóctonas de<br />
nuestros pueblos que garanticen mejores ingresos para la<br />
familia y la sociedad indígena en su totalidad.<br />
Comisión de Artesanías:<br />
Osear Bonilla M. COSTA RICA<br />
Higinio Ellington PANAMA<br />
Mercedes Castañeda ECUADOR<br />
Víctor Hugo Villegas BOLIVIA<br />
IX.— LA COMUNICACIÓN<br />
1.—Siendo el hombre por naturaleza social, tiene la necesidad<br />
primordial de la comunicación como medio de relación<br />
con los demás; por lo tanto es importante la comunicación<br />
en cada cultura cuando se pretenda realizar algún<br />
mejoramiento de las mismas.<br />
88
2.—Todas las personas que tengan intención de hacer promoción<br />
o investigación en alguna comunidad indígena debe<br />
adquirir previamente, por lo menos en forma elemental,<br />
un conocimiento de la lengua, signos y símbolos propios<br />
de la comunicación <strong>del</strong> grupo para evitar de esta<br />
forma errores que puedan perjudicar a la comunidad<br />
que impida una labor efectiva.<br />
3.—Hoy por hoy los medios de comunicación, como son el<br />
cine, la radio, la televisión, y los de información como la<br />
prensa, revistas, folletos, etc., no son más que productos<br />
de una sociedad de consumo; por lo tanto, no son medios<br />
adecuados para la promoción en las comunidades<br />
indígenas y la revalorización cultural de las mismas.<br />
4.—Los medios de comunicación más eficaces y positivos en<br />
el medio indígena es el contacto directo <strong>del</strong> promotor que<br />
trata de hacer alguna innovación en la misma aprovechando<br />
los recursos de que dispone la comunidad en materia<br />
de difusión, así como aparatos de sonido locales,<br />
periódicos murales, carteleras, y otros que se puedan utilizar<br />
para estos fines.<br />
5.—No pretendemos rechazar radicalmente con nuestras criticas<br />
los modernos medios de comunicación, pero sí sugerimos<br />
la mayor adaptabilidad cuando se trate de emitir<br />
algún mensaje o programas culturales a las comunidades<br />
específicamente indígenas se debe tomar en cuenta sus<br />
valores culturales.<br />
Conclusiones de las Visitas de Observación<br />
1. —El Centro de Integración Social ubicado en el pueblo de<br />
Paracho, Michoacán, capacita integralmente a jóvenes exclusivamente<br />
indígenas de ambos sexos que de una o de<br />
otra forma van a prestar sus servicios como Promotores<br />
Culturales Bilingües en sus propias comunidades. Si sus<br />
89
objetivos no se cumplen en su totalidad es laudable el<br />
interés que se ha tenido para la preparación de éstos en<br />
beneficio de las comunidades marginadas <strong>del</strong> país.<br />
2.—El Centro Coordinador Indigenista (C.C.I.) de Cherán tiene<br />
como objetivo atender las necesidades de las comunides<br />
ubicadas en su área de influencia mediante programas<br />
de desarrollo económico educativo, tendiente a capacitar<br />
al indígena para que sea autosuficeinte en la solución<br />
de sus propias necesidades; este programa de desarrollo<br />
se hace mediante la coordinación <strong>del</strong> personal bilingüe,<br />
dependiente de la Dirección General de Educación<br />
Extra-escolar en el Medio Indígena. Cabe señalar en forma<br />
crítica que a pesar de poseer personal competente y<br />
recursos adecuados al medio, se nota la carencia de un<br />
profesional en Antropología, a quien le pertenecería diagnosticar<br />
las necesidades prioritarias de las comunidades<br />
como etapa previa en todo proceso de desarrollo.<br />
3.—El Ejido es un sistema de distribución de la tierra con fines<br />
productivos, respaldado por el Artículo 27 de la Constitución<br />
Mexicana <strong>del</strong> año de 1917. El Ejido perteneciente<br />
a la comunidad Tzurumútaro posee tierras adecuadas para<br />
el cultivo, así como también reservas forestales y pastos<br />
naturales de pastoreo común.<br />
El trabajo de las tierras no se hace en forma colectiva,<br />
sino individual; tampoco recibe asistencia técnica en la<br />
rama agropecuaria.<br />
4.—Las Misiones Culturales y Auals Rurales Móviles tienen<br />
como objetivo fundamental mejorar el nivel de vida de<br />
las comunidades que están bajo su radio de acción; cuenta<br />
con un equipo polivalente y suficientes recursos técnicos<br />
para la promoción económica, educativa, artística y cultural<br />
con cooperación activa de los miembros de la comunidad.<br />
90
Los planes y programas como el personal técnico dependen<br />
de la Dirección General de Educación Extra-escolar<br />
en el Medio Rural.<br />
El Aula Móvil de la Misión Cultural tiende a suplir las<br />
escuelas primarias que no se pueden establecer en las<br />
comunidades marginadas por falta de personal y medios<br />
suficientes para su funcionamiento.<br />
5.—La Escueal Normal Rural de Maestros, de Tirlpetío, capacita<br />
a alumnos de procedencia campesina no indígena<br />
en orden a prestar su servicio profesional dentro de la<br />
rama educativa a nivel primario. Es dependencia exclusiva<br />
de la Secretaría de Educación Pública (S.E.P.), cuyos<br />
alumnos son becarios no comprometidos a prestar el<br />
servicio, por el contrario, tiene pretensión a ocupar plazas.<br />
Los maestros que se forman en esta escuela son comisionados<br />
en comunidades que no son indígenas; es por eso<br />
que hacen muy poco para mejorar las condiciones de vida<br />
de las poblaciones marginadas.<br />
Comisión Relatora:<br />
Urbano Dzul Uitzil MEXICO<br />
Marcelino Correa V. COLOMBIA<br />
Bartolo Pérez Sánchez MEXICO<br />
Remigio Segundo Cáceres ECUADOR<br />
X.— REALIDADES NACIONALES<br />
Una de las etapas <strong>del</strong> curso, estuvo destinada al análisis<br />
y conocimiento de las realidades y de los problemas que<br />
confrontan los pueblos indígenas de los doce países participantes,<br />
así como conocer los esfuerzos y los avances que se<br />
han logrado a favor de esta población.<br />
91
Las exposiciones de los participantes tuvieron un valor<br />
muy especial por su claridad, objetividad y valentía. Esto permitió<br />
tener una apreciación real y concreta y la problemática.<br />
Esta actividad permitió alcanzar los siguientes resultados<br />
que consideramos de alto valor de importancia:<br />
1. —Los diversos estudios permitieron apreciar que en el último<br />
diseño al ir intensificándose la preocupación, el<br />
interés, la denuncia por la problemática Indigenista, también<br />
se pudo apreciar que se han puesto en marcha, actividades<br />
que se han previsto de recursos y se han organizado<br />
Instituciones para la acción, tanto en el sector<br />
público como en el privado.<br />
2.—Pese a los esfuerzos anteriores, los resultados que se han<br />
obtenido, debido a varios factores no han dado los resul<br />
tados que debían esperarse con un cambio sustancial y<br />
profundo de la realidad dramática que confrontan la mayoría<br />
de los pueblos indígenas.<br />
3.—Las exposiciones de los doce países de América Latina,<br />
participantes en el curso y la consideración de la realidad<br />
indigenista de los no presentes, permitieron tener una visión<br />
continental de la problemática indigenista de los países<br />
de lengua castellana y portuguesa.<br />
4.—En el análisis se pudo apreciar, que las características<br />
políticas, económicas y sociales en las que se sustentan<br />
y orientan los diferentes gobiernos de nuestros países, impactan<br />
directamente en la vida y en los destinos de los<br />
pueblos indígenas.<br />
5.—Del análisis de las realidades y de los problemas que soportan<br />
los grupos indígenas frente al desarrollo de América<br />
Latina y de los diferentes países, se alcanzó una toma<br />
de conciencia clara y definida, para considerar que el<br />
nuevo destino de los pueblos indígenas tiene una impor-<br />
92
tancia de alto valor y de la más alta prioridad para el<br />
desarrollo y progreso continental y de cada uno de nuestros<br />
países.<br />
6.—Una de las conclusiones más valiosas de esta etapa fue la<br />
de reconocer como deber esencial <strong>del</strong> docente indígena,<br />
un trabajo a favor de la población aborigen con valentía,<br />
honestidad y fundamentalmente objetividad en la función<br />
educadora y promotora de cambios económicos, sociales<br />
y culturales de la población referida.<br />
7.—De la simple enumeración de hechos concretos de los diversos<br />
informes nacionales surgió la necesidad imperiosa<br />
de reclamar a los grupos no indígenas: cambios radicales<br />
de actitud en favor de los derechos que asisten a los pueblos<br />
indígenas en la búsqueda de nuevos destinos, de igual<br />
manera, de respeto y garantías para la conservación y defensa<br />
de sus culturas y formas de vida.<br />
XL— GENERALES<br />
Los profesionales indígenas y no indígenas participantes<br />
<strong>del</strong> curso reconocemos en forma unánime que programas como<br />
el presente tienen un valor muy significativo para la causa<br />
indigenista y particularmente para la educación de adultos y<br />
el desarrollo de los pueblos indígenas y de los países.<br />
Bajo esta consideración acordamos:<br />
a) Solicitar al Instituto Indigenista Interamericano que continúe<br />
desarrollando sus programas en cursos y seminarios<br />
a favor <strong>del</strong> mejoramiento profesional de educadores indígenas<br />
y no indígenas que trabajan en los pueblos aborígenes.<br />
b) Que el Centro Regional de Educación de Adultos y Alfabetización<br />
Funcional para América Latina CREFAL man-<br />
93
tenga en sus programas cursos de nivel medio en estos<br />
campos también para profesionales indígenas y no indígenas,<br />
bajo la consideración de que el éxito de planes y<br />
programas de educación y desarrollo dependen, en último<br />
término, de la acción de los profesionales al actuar directamente<br />
con los grupos indígenas.<br />
c) Pedir que la UNESCO y la OEA continúen ofreciendo su<br />
efectiva ayuda para el cumplimiento de estos programas.<br />
d) Demandar la participación activa y directa en estos programas<br />
por parte de otras organizaciones internacionales<br />
e interamericanas como la ONU, con su departamento de<br />
Desarrollo de la Comunidad, la OIT, la FAO, UNICEF,<br />
IICA, Organización Panamericana de la Salud, FESIED y<br />
otras que tengan relación con los objetivos de este curso.<br />
e) Que los gobiernos y autoridades de los países de América<br />
Latina ofrezcan colaboración y ayuda para la organización<br />
de estos cursos y fundamentalmente den oportunidades<br />
para su participación a los educadores indígenas y no<br />
indígenas profesionales que trabajan en estas áreas con<br />
el goce de beneficios y derechos que se ofrecen para programas<br />
similares.<br />
Por último, deseamos reiterar la confianza y agradecimiento<br />
eterno al Instituto Indigenista Interamericano por la<br />
iniciativa y constante dedicación observada en el desarrollo<br />
<strong>del</strong> presente curso, lo cual nos exige el mayor de nuestros esfuerzos<br />
en busca de multiplificar y aplicar los conocimientos<br />
y aptitudes aprendidas.<br />
Igualmente consignamos nuestro agradecimiento al CRE<br />
FAL por haber puesto a disposición <strong>del</strong> curso tanto a su personal<br />
docente y administrativo así como también sus instalaciones<br />
y recursos, colaborando eficazmente a los esfuerzos<br />
<strong>del</strong> Instituto Indigenista Interamericano.<br />
94
Comisión Relatora:<br />
Oscar Bonilla Masis COSTA RICA<br />
Marcelino Correa V. COLOMBIA<br />
Urbano Dzul Uitzil MEXICO<br />
ACLARACIÓN IMPORTANTE<br />
El trabajo presentado se realizó transcribiendo fielmente el contenido<br />
de los originales recibidos. La transcripción mecanografica conserva<br />
así la construcción semántica, la redacción y la ortografía propia<br />
de los Participantes en las Comisiones Relatoras.<br />
Atentamente,<br />
LA COORDINACIÓN DEL CURSO<br />
95
PONENCIA DE LA ESCUELA DE TECNOLOGÍA MEDICA DE LA<br />
PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR<br />
Dra. Ibette Terán<br />
ELEMENTOS PARA LA DEFINICIÓN<br />
CURRICULAR DE UNA AREA TECNOLÓGICA<br />
La Escuela de Tecnología Médica en Laboratorio Clínico<br />
de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> se crea atendiendo a la<br />
necesidad imperante de promover personal capacitado en el<br />
área de laboratorio clínico, necesidad a nivel nacional. En un<br />
esfuerzo de las Autoridades Universitarias, <strong>del</strong> Instituto Ecuatoriano<br />
de Seguridad Social y <strong>del</strong> Proyecto HOPE, la Escuela<br />
empieza su función docente a partir de Agosto de 1968, con<br />
un curso de orientación previo a un programa de dos años<br />
que más tarde se extenderá a tres años por la necesidad de<br />
disponer de más tiempo para el entrenamiento práctico de<br />
los estudiantes en laboratorios y hospitales.<br />
Desde esta fecha, cinco promociones han egresado, alcanzando<br />
un total de 57 profesionales que actualmente se encuentran<br />
prestando sus servicios al país, en instituciones tanto<br />
públicas como privadas.<br />
Se dice que una profesión es una ocupación basada en el<br />
estudio intelectual y entrenamiento cuyo propósito es dar servicio<br />
social con conocimientos científicos y componentes éticos.<br />
Todo profesional está sujeto a controles normativos impuestos<br />
por el mismo grupo, para la protección <strong>del</strong> público<br />
97
y sus miembros. La profesión se mejora constantemente con<br />
la adquisición de conocimientos que los da la investigación.<br />
Toda profesión está enmarcada dentro de un código de ética<br />
basado en los principios morales. La tecnificación avanzada<br />
<strong>del</strong> conocimiento que implica la Medicina, presupone una ayuda<br />
a quien directamente es beneficiado: el paciente. Medicina<br />
y Tecnología Médica tienen objetivos comunes y su cometido<br />
es trabajar en forma unitaria para mejorar la salud o curar<br />
a quien lo solicite.<br />
Como otras profesiones. Tecnología requiere una actitud<br />
vigilante, una constante preparación que exige disciplina, dedicación<br />
y fuerza para poder triunfar y especialmente para<br />
poder servir.<br />
La <strong>Universidad</strong> debe integrar los esfuerzos para incorporar,<br />
acentuar y difundir mediante el diálogo metódico y crítico,<br />
el saber y la ciencia, siempre en estrecha vinculación,<br />
con la sociedad <strong>del</strong> país cuya fisonomía cultural pretende<br />
conservar y aquilatar. Debe tratar de completar los métodos<br />
docentes mediante el desarrollo gradual de la investigación,<br />
superando el mo<strong>del</strong>o de <strong>Universidad</strong> exclusivamente profesionalizante,<br />
propiciando ante todo una apertura al HOMBRE<br />
TOTAL y fomentando el diálogo interdiciplinario, de modo que<br />
los nuevos profesionales obtengan una visión compleja de la<br />
realidad.<br />
El curriculum a aplicarse para la formación profesional<br />
viene a ser entonces un plan para enseñar y aprender, una<br />
forma de preparar a la juventud para participar como miembros<br />
activos de una cultura. Es la suma de experiencias vividas<br />
por el educando bajo los auspicios y dirección de una<br />
Escuela. Su elaboración supone el estímulo <strong>del</strong> crecimiento<br />
<strong>del</strong> aprendizaje, una renovación de las percepciones y valores<br />
en todas las personas vinculadas a él.<br />
La sociedad en general influye en la elaboración de un<br />
curriculum ya sea inhibiendo los cambios por el poder de la<br />
98
tradición, apresurando los cambios que parten de transformaciones<br />
sociales y culturales más amplias; creando problemas<br />
por los conflictos de valores surgidos dentro de la misma sociedad;<br />
aplicando presiones que se originan en los más importantes<br />
sectores de la sociedad y la cultura. La sociedad<br />
pues tiene a su disposición fuerzas que apoyan la tradición<br />
e inhiben los cambios.<br />
Por otra parte, las grandes dimensiones comienzan a prevalecer<br />
en casi todos los órdenes de gobierno, organizaciones<br />
laborales, comercio y agricultura; van en aumento los movimientos<br />
sociales que incluyen integración, movilidad de población,<br />
cambio de sectores de estatus socio-económicos bajos<br />
a más altos.<br />
Para enunciar los elementos o aspectos que creemos de<br />
vital importancia para la elaboración de un curriculum, se<br />
debe ante todo enfatizar en la necesidad de que éste se halle<br />
enmarcado en la realidad <strong>del</strong> país, sin lo cual carecería de<br />
sentido. Se incentiva el desarrollo nacional de planes de salud,<br />
en los que Tecnología tiene un papel importante. Las<br />
necesidades aumentan cada vez más: nuevos centros médicos,<br />
hospitales regionales, áreas urbanas y rurales donde se requiere<br />
de la asistencia de personal idóneo que contribuya al<br />
esfuerzo médico para la determinación de un diagnóstico<br />
acertado.<br />
Debemos atender a esa necesidad, como claramente lo<br />
dice el aporte bibliográfico de AFEME, con: "una definición<br />
de características y tipos de recurso que se den en la práctica<br />
de la realidad propia".<br />
La teoría entonces, para una planificación sólida, puede<br />
obtenerse únicamente con la integración docente asistencial,<br />
en donde los servicios se nutren de la tarea académica-crítica<br />
y la <strong>Universidad</strong> enseña en la realidad objetiva <strong>del</strong> país.<br />
99
ASPECTOS FUNDAMENTALES PARA EL DELINEAMIENTO<br />
DE UN CURRICULUM<br />
Los aspectos fundamentales para el <strong>del</strong>ineamiento de un<br />
Curriculum serían los siguientes: humano, físico y futurista.<br />
Aspecto Humano: Se refiere a: Personal Docente debidamente<br />
preparado y en número suficiente.<br />
El estudiante.— Qué tipo de profesional quisiéramos egresar<br />
de una Escuela de Tecnología Médica? Esto supone el<br />
conocimiento <strong>del</strong> valor intrínseco de cada candidato, sus cualidades<br />
y actitudes que va a desarrollar, con la aplicación de<br />
un programa pre-elaborado; su vocación, habilidad y capacidades<br />
para el desempeño profesional futuro.<br />
Aspecto físico: Imprescindible para la docencia, pues tratándose<br />
de una carrera técnico-experimental, ésta requiere<br />
equipo especializado, material y aparatos apropiados. Se consideraría<br />
excelente el proveer a los estudiantes, en lo posible,<br />
<strong>del</strong> material indispensable para sus prácticas individuales,<br />
pues solamente así, a lo teóricamente recibido complementaría<br />
la práctica y experiencia de cada uno, dentro de la unidad<br />
académica donde estudia.<br />
Aspecto futurista: No conviene constituir al hombre en<br />
un ente pasivo. El mundo actual, dinámico de por sí, exige<br />
renovación constante, trabajar con miras a un futuro que satisfaga<br />
las necesidades y sea propicio para el desarrollo psicofísico<br />
<strong>del</strong> hombre como tal. La dinámica de la profesión debe<br />
empezar desde las aulas de la <strong>Universidad</strong>, inculcando la actualización<br />
constante, pues paralela a ésta, están los planes<br />
de desarrollo de programas de salud, con una visión futura<br />
que supone un análisis concienzudo de lo que se necesitará,<br />
de lo que se debe establecer y desarrollar.<br />
100
ELABORACIÓN DEL CURRICULUM<br />
Las experiencias educacionales pueden ser organizadas:<br />
a) En forma vertical: relación sobre el tiempo;<br />
b) En forma horizontal: relación de un área con otra.<br />
El criterio para una organización efectiva debe enmarcarse<br />
dentro de tres características: continuidad, secuencia e<br />
integración.<br />
La continuidad se refiere a la relación vertical de los elementos<br />
de un Curriculum; la secuencia, al desarrollo progresivo<br />
de las cualidades básicas, conceptos y aptitudes, y finalmente<br />
la integración es la relación horizontal de las experiencias<br />
curriculares (Gráfico 1).<br />
Además, para la elaboración de un Curriculum se debe<br />
tomar en cuenta que el aprendizaje es un proceso individual<br />
en el que cada ser humano tiene su propio ritmo y preferencias.<br />
Algunos por ejemplo, prefieren las modalidades visuales<br />
de presentación mientras otros las auditivas. Para otros, la<br />
utilización conjugada de ambos es más efectiva. Hay estudiantes<br />
que se inclinan al estudio individual; otros a la revisión<br />
en grupo. Se debe tomar en cuenta que el aprendizaje en determinados<br />
conocimientos puede tomar más tiempo en un estudiante<br />
que en otro y que en el fondo, lo que nos interesa<br />
como educadores es que el alumno alcance los objetivos propuestos<br />
por un Curriculum y aprenda los contenidos esenciales<br />
para el ejercicio de su profesión. Se debe elaborar tratando<br />
de buscar al máximo la participación activa <strong>del</strong> alumno.<br />
(Lámina 2).<br />
No podemos prescindir de la Psicología como base de las<br />
decisiones en cuanto a un Curriculum.— Cómo se cumple en<br />
el estudiante el proceso de aprendizaje? Por ejemplo, la Psicología<br />
ha revelado que la evaluación puede llegar a ser una<br />
fuerza potente positiva o negativa. Por una parte estimula a<br />
los estudiantes a obtener mejores resultados, por otras, crea<br />
ansiedades que inhiben el aprendizaje real. Según Symonds,<br />
101
"todas las ansiedades inherentes a las situaciones de examen<br />
provienen de las reacciones de otros individuos, padres y maestros,<br />
ante el resultado de las pruebas. Está en manos <strong>del</strong> profesor<br />
hacer <strong>del</strong> examen un desafío o una difícil prueba y en<br />
lo posible, evitarla".<br />
CURRICULLUM DE LA ESCUELA DE TECNOLOGÍA<br />
MEDICA DE LA UNIVERSIDAD CATÓLICA<br />
Nuestro programa de estudios comprende tres años a<br />
tiempo completo, distribuidos en seis semestres académicos,<br />
el mismo que es aplicado en los estudiantes que han sido<br />
previamente seleccionados mediante un curso de orientación<br />
y nivelación que anualmente dicta la Escuela, para todos sus<br />
aspirantes, que llegan aproximadamente a un número medio<br />
de 60; el cupo de admisión es limitado a 25.<br />
El Curriculum contempla el sistema de créditos-semestre,<br />
modalidad que sirve para evaluar el progreso de un estudiante<br />
hacia la obtención de un grado académico. Un crédito equivale<br />
a una hora de clase semanal promedio en el semestre. Al<br />
aprobarse una materia se ganan tantos créditos cuantas clases<br />
semanales se dicten en dichas asignaturas. Esto se refiere únicamente<br />
a las clases teóricas respectivas.<br />
102<br />
Créd.<br />
3<br />
2<br />
2<br />
3<br />
4<br />
2<br />
1<br />
17<br />
Materias<br />
Primer Semestre<br />
Hematología I<br />
Urianálisis<br />
Química básica<br />
Matemáticas de Laborat.<br />
Biología General<br />
Física e Instrumentación<br />
Seminario<br />
Hr. Clase<br />
2<br />
1<br />
2<br />
3<br />
3<br />
2<br />
1<br />
Hr. Lb.<br />
2 ó 3<br />
2 ó 3<br />
Materias Humanísticas, Optativas e Inglés<br />
3<br />
Hr. Hosp.<br />
6<br />
3
Segundo Semestre<br />
Créd. Materias Hr. Clase Hr. Lb. Hr. Hosp.<br />
3 Hematología 2 2 ó 3 3<br />
3 Parasitología 2 2 ó 3 6<br />
6 Química Inorgánica II 4 2<br />
4 Anatomía Fisiología I 3 2 ó 3<br />
1 Seminario 1<br />
17<br />
20<br />
Materias Humanísticas, Optativas e Inglés<br />
Tercer Semestre<br />
3 Histología 2 3 ó 4<br />
4 Anatomía y Fisiología II 3 2 ó 3<br />
6 Química Analítica 2 4<br />
6 Química Orgánica I 4 2<br />
1 Seminario 1<br />
Materias Humanísticas, Optativas e Inglés<br />
Cuarto Semestre<br />
2 Serología 1 2 ó 3<br />
4 Estadística 4<br />
6 Química Orgánica 4 2<br />
3 Microbiología 2 2 ó 3<br />
1 Seminario 1<br />
16<br />
Materias Humanísticas, Optativas e Inglés
Quinto Semestre<br />
Créd. Materias Hr. Clase Hr. Lb. Hr. Hosp.<br />
4<br />
2<br />
2<br />
2<br />
1<br />
11<br />
Bacteriología<br />
Micología<br />
Banco de Sangre<br />
Química Clínica I<br />
Seminario<br />
Materias Humanísticas, Optativas e Inglés<br />
Sexto Semestre<br />
4 Bacteriología II 2 4 ó 6 8<br />
5 Revisión de Tecnología 4 3 ó 4 9<br />
2 Química Clínica II 1 2 ó 3 8<br />
1 Seminario 1<br />
12<br />
Materias Humanísticas, Optativas e Inglés<br />
2 ó 3 Filosofía de la Ciencia 2 ó 3<br />
3 ó 4 Psicología General 3 ó 4<br />
3 Sociología 3<br />
3 Etica Profesional 3<br />
3 Realidad Nacional 3<br />
Requisitos<br />
Todas las materias deben guardar entre sí una secuencia<br />
lógica, la cual se mantiene en base a pre-requisitos establecidos,<br />
y son como siguen:<br />
Asignatura de Especialización Sigla Cred. Prerequisites<br />
Hematología Tec 101 3 Biolog. de Orient.<br />
Hematología II Tec 102 3 Hematología I<br />
104<br />
2<br />
1<br />
1<br />
1<br />
1<br />
4<br />
2<br />
2<br />
2<br />
ó<br />
ó<br />
ó<br />
ó<br />
6<br />
3<br />
3<br />
3<br />
6<br />
6<br />
7<br />
6
Asignatura de Especialización Sigla Créd. Prerequisites<br />
Urianálisis<br />
Parasitología<br />
Física e Instrumentac.<br />
Matemáticas de Labort.<br />
Estadística<br />
Histología<br />
Serología<br />
Bacteriología I<br />
Bacteriología II<br />
Nicología<br />
Química Clínica I<br />
Química Clínica II<br />
Banco de Sangre<br />
Revisión de Tecnología<br />
Tec 111<br />
Tec 121<br />
Tec 131<br />
Tec 141<br />
Tec 142<br />
Tec 201<br />
Tec 211<br />
Tec 301<br />
Tec 302<br />
Tec 311<br />
Tec 320<br />
Tec 321<br />
Tec 331<br />
Tec 341<br />
2<br />
3<br />
2<br />
3<br />
4<br />
3<br />
2<br />
4<br />
4<br />
2<br />
2<br />
2<br />
2<br />
5<br />
Biolog. de Orient.<br />
Biología General<br />
Tec 141<br />
Anatomía y Fisiol. I<br />
Tec 101 y<br />
Microb. Q. Org. I<br />
Tec 301<br />
Microbiología<br />
Aprobar todas las<br />
Químicas<br />
Tec 320<br />
Tec 211<br />
Todas las materias<br />
de Tecnología<br />
Durante los seis semestres de estudio, con sus respectivos<br />
veranos, el estudiante completa 4.128 horas de actividad<br />
académica, de las cuales 2.752 las recibe en la Escuela, distribuidas<br />
en aulas teóricas o en laboratorios docentes, y las<br />
1.376 restantes corresponden a prácticas hospitalarias, que<br />
las realiza en laboratorios clínicos de Hospitales, Clínicas y<br />
particulares.<br />
Lámina 3.<br />
La práctica o entrenamiento de los estudiantes en los hospitales<br />
es debidamente supervisado, no sólo en el cumplimiento<br />
de asistencia, de acuerdo al horario de distribución de la<br />
Escuela, sino también en el desarrollo de sus capacidades para<br />
el trabajo y su relación de servicio.<br />
Este Curriculum ha sido elaborado basado en el criterio<br />
de profesionales con amplia experiencia dentro de la Carrera<br />
de Tecnología Médica, dando amplitud y elasticidad para la<br />
realización de cambios que de acuerdo a las necesidades se<br />
vayan en forma paulatina realizando.<br />
105
Nuesto interés es el formar profesionales que reúnan entre<br />
otras cosas, las siguientes cualidades:<br />
a) Incorpore los principios éticos de su profesión al trabajo<br />
diario;<br />
b) Mantenga el interés constante en el paciente, sin complicaciones<br />
emocionales;<br />
c) Acepte críticas justas sobre posibles errores en su trabajo;<br />
d) Comunique información técnica en forma eficaz;<br />
e) Pueda explicar los fundamentos y principios químicos de<br />
las pruebas que realiza en el laboratorio;<br />
f ) Explique la teoría y aplicación sobre control de calidad;<br />
g) Use sus conocimientos básicos en el edsempeño de su<br />
trabajo, demostrando la necesidad de exactitud y precisión<br />
en los análisis;<br />
h) Manipule el equipo con acierto y cuidado;<br />
i ) Esté capacitado para discutir sobre resultados anormales,<br />
buscando la correlación clínica de los datos.<br />
EVALUACIÓN Y MEJORAMIENTO DEL CURRICULUM<br />
Este Curriculum ha sido estrictamente aplicado y los resultados<br />
obtenidos son positivos ,como lo demuestra la ubicación<br />
y acogida que han tenido nuestros profesionales. (Lámina<br />
4). Sin embargo, se hace indispensable realizar una evaluación<br />
<strong>del</strong> curriculum vigente, dada la necesidad de promover académicamente<br />
a los profesionales, con la adición de dos semestres<br />
académicos, con miras a la obtención de una Licenciatura que<br />
le daría el reconocimiento dentro <strong>del</strong> equipo de Salud y de la<br />
sociedad misma, a la vez que le capacitaría para el desempeño<br />
profesional en áreas necesarias en el país, como Endocrinología,<br />
Toxicología, Inmunología avanzada. Virología, etc.<br />
Creemos que la educación continuada en base a una experiencia<br />
previa, es el mejoramiento <strong>del</strong> conocimiento que implica<br />
el propósito de continuar con el aprendizaje en el futuro,<br />
como una secuencia académica formal.<br />
106
"LA UNIVERSIDAD BUSCA LA DOCENCIA Y ELLO<br />
SIGNIFICA EN EL FONDO ATENCIÓN A LA<br />
TOTALIDAD DEL SER HUMANO".<br />
PLAN NACIONAL DE SALUD 1.973 - 1.977<br />
(Ministerio de Salud Pública)<br />
Relacionado al área de Laboratorio Clínico.<br />
Dentro de Educación Médica y Formación de Personal, el<br />
programa hace alusión a la preparación de profesiones intermedias,<br />
a ayudantes técnicos de radiología, laboratorio, etc.,<br />
las cuales son de gran importancia, especialmente si se considera<br />
el déficit actual y la creación de nuevos servicios necesarios<br />
para satisfacer la creciente demanda. (Pág. 30)<br />
Dentro de DIVISION DE ATENCIÓN MEDICA, se enuncia<br />
'el proveer y organizar el desarrollo de los siguientes servicios<br />
especializados a nivel de las sedes regionales: instalación de<br />
laboratorio autorizado. (Pág. 48)<br />
Dentro de DIVISION DE LABORATORIOS, alude: "desarrollará<br />
los servicios <strong>del</strong> sistema en términos de regionalización.<br />
Elaborará normas para la organización y funcionamiento<br />
de todos los laboratorios <strong>del</strong> país, organizará y pondrá en<br />
marcha, en Quito, el Laboratorio de investigación de Ricketsiasis<br />
para el área, con la colaboración técnica y económica de<br />
la OPS/OMS y otras agencias.<br />
Elaborará normas para la producción y control de alimentos<br />
de uso humano, en coordinación con el Instituto Nacional<br />
de Normalización.<br />
Elaborará normas para la estandarización de métodos y<br />
técnicas de laboratorio, con el fin de unificarlos y evitar problemas<br />
en la prestación de atención médica.<br />
Elaborará normas para la producción y control de medicamentos,<br />
y cosméticos de uso humano". (Pág. 51)<br />
107
Dentro de RECURSOS HUMANOS, se habla de:<br />
"Con la participación activa de la <strong>Universidad</strong> y Escuelas<br />
Politécnicas, se desarrollarán: programas de formación de recursos<br />
humanos <strong>del</strong> sector Salud: particularmente Enfermería,<br />
Tecnología Médica, Nutrición, Profesiones intermedias y auxiliares<br />
. Programa de capacitación y adiestramiento en servicio.<br />
Programa de educación continuada y de reciclaje a nivel profesional,<br />
técnico y auxiliar". (Pág. 54)<br />
Dentro <strong>del</strong> PROGRAMA DE ATENCIÓN MEDICA Y HOS<br />
PITALARIA, en la Política de la situación actual se aduce: "La<br />
falta de unidades de laboratorio en provincias y cantones, restringen<br />
la accesibilidad de ciertos núcleos de población, determinando<br />
en muchas ocasiones, un tratamiento reducido a la<br />
administración de medicamentos bajo el menor criterio <strong>del</strong><br />
facultativo, pero sin argumentos técnicos y eficientes como<br />
son las constantes biológicas y el estudio de la química sanguínea,<br />
que sólo puede darnos el laboratorio. El país no podría<br />
comprender la tarea de tipicación de tipos sanguíneos e<br />
investigaciones masivas para determinar los niveles de salud<br />
porque los medios de diagnóstico, especialmente de laboratorio,<br />
no están en la capacidad suficiente de satisfacer estas necesidades".<br />
(Pág. 83)<br />
RECOMENDACIONES<br />
Pese a que el Tecnólogo Médico por su preparación ha<br />
alcanzado una ubicación técnica en la sociedad, falta un mejor<br />
reconocimiento profesional, que hasta cierto punto ha inhibido<br />
el desarrollo de sus capacidades a nivel colectivo, clasista.<br />
Es lamentable por ejemplo que en laboratorios de Instituciones<br />
públicas no haya plazas para el Tecnólogo coom tal, ni<br />
se cuente con su aporte profesional.<br />
Sería deseable que el Ministerio de Salud, como organización<br />
máxima en el país tome muy en cuenta la incorporación<br />
<strong>del</strong> Tecnólogo en los Programas de extensión de salud que se<br />
hicieren a nivel nacional.<br />
108
FELIX RAVAISSON — MOLLIEN EN<br />
AMERICA LATINA<br />
La Filosofía en el <strong>Ecuador</strong><br />
Arturo Andrés Roig<br />
La presentación de un libro de filosofía, como es éste que<br />
nos toca la honra de comentar en esta ocasión, la obra <strong>del</strong><br />
Padre Hernán Malo González a propósito de la célebre tesis<br />
francesa de Ravaisson sobre el hábito, es un buen motivo para<br />
plantear una vez más la cuestión de la posibilidad de un pensamiento<br />
filosófico en América Latina en general y en particular<br />
en el <strong>Ecuador</strong>.<br />
Ha sido un lugar común, muy fuerte hasta no hace muchos<br />
años, que América Latina es un continente sin filosofía ni filósofos.<br />
El <strong>Ecuador</strong> no ha sido una excepción en lo que respecta<br />
a esta denuncia. Los más destacados pensadores ecuatorianos<br />
—a los que nosotros nos animaríamos a pesar de todo a llamar<br />
filósofos— han manifestado de una u otra manera no sólo<br />
la inexistencia de un pensamiento filosófico en su país, sino,<br />
lo que es más grave aún, en algunos casos han llegado a pensar<br />
Nota a propósito <strong>del</strong> libro de Hernán Malo González sobre el HABITO<br />
EN LA FILOSOFÍA DE FELIX RAVAISSON. Centro de Publicaciones<br />
de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>, 1976,<br />
282 p.<br />
109
que ello era tarea imposible como consecuencia de la raza, <strong>del</strong><br />
clima o de otros factores de esos que veían como ciegamente<br />
determinantes.<br />
Julio Endara, hablando de la situación espiritual durante<br />
la Colonia, en las páginas de la célebre <strong>Revista</strong> de la Sociedad<br />
Jurídico-Literaria, afirmaba allá por 1920 que "Ayer como hoy,<br />
en nuestro país, no han dirigido sus progresos verdaderas normas<br />
filosóficas, y por ello bien poco puede decirse de éstas".<br />
"Carecemos —afirmaba todavía con más fuerza— de abolengo<br />
filosófico capaz de dirigir nuestras acciones hacia el progreso"<br />
("La cultura filosófica nacional durante la Colonia", hasta<br />
1800", en revista citada N' 76-77).<br />
Tampoco durante la época de la Independencia nacional,<br />
una vez destruido el poder español, la filosofía contó para algo<br />
en estas tierras ecuatorianas. Así lo denunciaba por su parte<br />
Belisario Quevedo, quien niega que los movimientos políticos<br />
hispanoamericanos hayan sido un reflejo correlativo de los<br />
grandes movimientos <strong>del</strong> pensamiento filosófico-político europeo<br />
. Sostener la existencia de tal correlación está movido por<br />
el deseo según nos dice Quevedo, de "encontrar una filosofía<br />
que quizás no existe". La política ecuatoriana ha sido, según<br />
este autor, fruto exclusivo de los hechos, sin que se haya buscado<br />
ideas y aspiraciones para la acción política (Sociología,<br />
política y moral, Quito, 1932, p. 18-19).<br />
Más a<strong>del</strong>ante, cuando se produce el importante movimiento<br />
de renovación filosófica en toda América Latina, allá por el<br />
900, tampoco el <strong>Ecuador</strong> se incorporó a las "renovadoras doctrinas".<br />
Esta vez quien sostiene la tesis es otro significativo<br />
pensador ecuatoriano, Julio E. Moreno. "¿Fue por igual el<br />
aprovechamiento de las renovadoras doctrinas para todas las<br />
repúblicas de habla española?" —se pregunta a propósito de<br />
su patria ecuatoriana. "La respuesta —dice— tiene que ser<br />
negativa, pues, mal que nos pesa, hay que confesar que este<br />
bello rincón que se llama patria ecuatoriana fue el que menos<br />
110
ecibió el soplo de aquel aire de remozamiento espiritual que<br />
antes <strong>del</strong> 1900 corrió por casi todos los ámbitos <strong>del</strong> Continente.<br />
Los ejemplos de resistencia y de audacia contra la tradición<br />
caduca pasaron inadvertidos para nuestras generaciones intelectuales<br />
. Por ninguna parte, una aspiración resuelta que tendiese<br />
a rectificar las infantiles concepciones de la vida y los<br />
gastados y esqueléticos procedimientos literarios. Verdad, que<br />
siempre fue pobre entre nosotros —termina diciendo— lo que<br />
con alcance moderno, se ha denominado literatura de ideas"<br />
("Vida nueva...". En <strong>Revista</strong> de la Sociedad Jurídico Literaria,<br />
Quito N' 1-2, 1913, p. 7).<br />
Otro significativo pensador ecuatoriano, José Rafael Bustamante,<br />
dirá con toda fuerza que "no ha habido filósofos en<br />
América" y agregaba aún "En el <strong>Ecuador</strong> la cultura filosófica<br />
no existe". "En el <strong>Ecuador</strong> —nos sigue diciendo— pueblo azotado<br />
como ninguno por los males de la raza y la naturaleza, la<br />
carencia de filosofía es quizás más notable que en los demás".<br />
.. "La filosofía no es fruto de las sociedades y los pueblos<br />
primitivos e incipientes..." ("Filosofía", en revista América,<br />
Quito N? 60-61, 1935, p. 166, 171 etc.).<br />
Por su parte Don Benjamín Carrión definía no hace muchos<br />
años al <strong>Ecuador</strong> como una "tierra sin filósofos" y se<br />
lamentaba <strong>del</strong> hecho que surgía de la comparación de esta<br />
tierra, con otras de Latinoamérica, entre ellas México y la Argentina,<br />
que exhibían nombres como los de Antonio Caso, José<br />
Vasconcelos, Leopoldo Zea, Francisco Romero y otros, si bien<br />
entendía que ese pensamiento filosófico inexistente había alcanzado<br />
alguna expresión por lo menos a través <strong>del</strong> ensayo,<br />
como forma característica de nuestros escritores ("Historia de<br />
las ideas en el <strong>Ecuador</strong>", en <strong>Revista</strong> de Historia de las Ideas,<br />
Quito, 1959, N' 1, p. 251-263).<br />
No vamos a caer en la tesis contraria a la de todos estos<br />
pensadores angustiados por los problemas que mostraba la<br />
cultura de su patria. Mas sí hemos de decir que hay en todas<br />
111
estas afirmaciones, al lado de lo que contienen de verdadera<br />
denuncia, un desenfoque de base que les hace endebles. Tal<br />
vez lo que no haya habido en el <strong>Ecuador</strong> y en general para la<br />
América Latina, ha sido en la época en que ellos escribían, una<br />
suficiente conciencia histórica que les permitiera captar y valorar<br />
las formas de pensamiento que de hecho han jugado de<br />
modo manifiesto en todo el proceso de la historia ecuatoriana<br />
y latinoamericana. El otro desenfoque que les mueve a adoptar<br />
respuestas negativas, deriva sin duda de una comparación<br />
desacertada entre el desarrolo intelectual europeo, tomado<br />
como mo<strong>del</strong>o absoluto, con los desarrollos propios que han<br />
tenido y tienen en pensamiento en nuestra América.<br />
De todas maneras los pensadores ecuatorianos que hemos<br />
citado no dejaban de tener parte de razón. Ansiaban una textura<br />
filosófica para la cultura ecuatoriana que no tenía sin<br />
dudas todo ese contexto de apoyo académico que necesita la<br />
filosofía para realizarse como un saber no sólo difuso, como<br />
aparece por lo general en el ensayo, sino también como una<br />
forma técnica, sustentada sobre los instrumentos apropiados<br />
de estudio y expresión.<br />
Por otra parte, el panorama intelectual <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> que<br />
se desprende de toda esta serie de afirmaciones negativas, no<br />
ajenas muchas de ellas a un cierto sentimiento de inferioridad<br />
que ha venido a ocultar en más de un caso la propia cultura<br />
patria, no es sin duda el panorama contemporáneo. Podríamos<br />
decir que dos son las actitudes ciertamente importantes que<br />
muestran las generaciones actuales en el <strong>Ecuador</strong>: por un lado,<br />
recuperar esa filosofía que se dice que no existió, echando<br />
mano para eso de los instrumentos metodológicos en particular<br />
los que ofrece la historia de las ideas, y por el otro, hacer<br />
filosofía sobre la base de los instrumentos clásicos que exige<br />
toda investigación y producción filosóficas dentro <strong>del</strong> mejor<br />
estilo europeo.<br />
112
Ambas tendencias no son desencontradas. Ambas apuntan<br />
a un mismo fin, que es el de una vez por todas declarar la existencia<br />
de una cultura filosófica orgánica en América Latina y<br />
en particular, en este caso, en el <strong>Ecuador</strong>, como forma importante<br />
dentro <strong>del</strong> proceso de autoconciencia en el que la tarea<br />
filosófica juega papel de indiscutible relevancia.<br />
Dentro de este movimiento, que se nos presenta a nosotros<br />
como un ya prometedor futuro, se encuentra sin duda<br />
este libro que comentamos ahora.<br />
Ravaisson y la filosofía francesa contemporánea<br />
La tesis <strong>del</strong> Padre Malo González sobre el pensamiento de<br />
Ravaisson puede parecer a los lectores un tanto alejados de la<br />
historia de la filosofía, como un esfuerzo movido por un espíritu<br />
de curiosidad, que regresa al pasado sin fuerza dialéctica.<br />
Lo que queremos mostrar es precisamente lo contrario.<br />
En primer lugar, filosóficamente no hay propiamente pasado,<br />
por lo menos en el sentido débil y externo de este término.<br />
Todo estudio que se realiza con verdadero espíritu filosófico,<br />
lleva a asumir el pasado desde un presente, que posee una problemática<br />
propia, implícita o explícita, desde el cual incorporamos<br />
de modo vivo aquel pasado en lo que tiene de permanente<br />
.<br />
Esta es la posición que muestra el libro de Malo González,<br />
y es lo que quisiéramos subrayar, hablando ahora de modo<br />
escueto, sobre la significación que la filosofía de Ravaisson -<br />
Mollien tiene dentro <strong>del</strong> pensamiento filosófico francés contemporáneo.<br />
En otras palabras, por qué se justifica este preocuparse<br />
por el pensamiento de un filósofo, que para muchos<br />
es casi un pensador desconocido.<br />
Una de las corrientes más significativas <strong>del</strong> pensamiento<br />
francés <strong>del</strong> siglo XIX, que se encuentra en la base misma de<br />
113
muchos de los desarrollos posteriores de lo que ha constituido<br />
la filosofía francesa contemporánea, es sin duda la <strong>del</strong> "esplritualismo"<br />
.<br />
Esta corriente, junto con el idealismo, el neocriticismo,<br />
la filosofía de la vida y más cerca nuestra, el existencialismo y<br />
la fenomenología, podríamos considerarla en bloque como una<br />
respuesta al positivismo. Y por cierto, como una respuesta de<br />
rechazo, que pretendía afirmar que la realidad no se reduce<br />
al "hecho natural", como también que son posibles otras formas<br />
de conocimiento de esos hechos, distintas a las propuestas<br />
por la ciencia a la que el positivismo había instituido como<br />
paradigma <strong>del</strong> saber. Filosofía ésta, la <strong>del</strong> positivismo, que venía<br />
a negar la posibilidad de un análisis de la realidad desde<br />
la conciencia y ponía en crisis algo que para las nuevas filosofías<br />
será entendido como de capital importancia: la cuestión<br />
de la libertad.<br />
Frente a esto, el esplritualismo francés, retomando tradiciones<br />
propias, dará lugar a un amplio movimiento de rico<br />
contenido teorético, en el que se sostendrá con fuerza que el<br />
filosofar es el acto de replegarse interiormente en el seno de<br />
la conciencia, entendida no como una naturaleza psicológica,<br />
sino metafísica u ontológica, que nos abre a una realidad más<br />
profunda que la señalada por el saber científico-positivista, el<br />
de la espiritualidad.<br />
Bien podríamos decir que es justamente Félix Ravaisson<br />
quien da uno de los impulsos más vigorosos a este movimiento,<br />
que de alguna manera supone un regreso a tradiciones<br />
francesas que habían sufrido un abrupto corte a fines <strong>del</strong> siglo<br />
XVIII con la Ilustración y más tarde, en la primera mitad <strong>del</strong><br />
siglo XIX, por obra <strong>del</strong> positivismo, tradiciones que venían<br />
todas ellas aunadas con los nombres de pensadores tan caros<br />
al pensamiento francés, como el mismo Montaigne, iniciador<br />
de una forma de filosofar entendida como actitud de recogimiento<br />
interior, como Descartes, padre de todas las posterio-<br />
114
es "filosofías de la conciencia", como Malebranche y Pascal,<br />
y por último, como momento ciertamente significativo, Maine<br />
de Biran, de quien deriva podríamos decir de modo directo el<br />
propio pensamiento de Ravaisson.<br />
Al nombre célebre de éste se sumarán luego, dentro de<br />
siempre <strong>del</strong> esplritualismo francés, los no menos importantes<br />
Jules Lachelier, Emile Boutroux, Octave Hamalin y numerosos<br />
otros.<br />
Todos ellos dan cuerpo de modo muy particular a lo que<br />
puede llamarse sin error una "filosofía de la conciencia", contrapuesta<br />
a la extraversión filosófica que supuso, como hemos<br />
dicho, todo el pensamiento anterior, filosofía de la conciencia<br />
que por otro lado se encuentra en nuestros días como<br />
un punto de partida necesario, diríamos inevitable, de la crítica<br />
filosófica contemporánea.<br />
Ravaisson, con sus escasos trabajos filosóficos, todos ellos<br />
de suma fecundidad, dio a la literatura francesa de su época<br />
algunos de sus temas preferidos e influyó poderosamente en<br />
la constitución posterior de la filosofía de la vida, en particular<br />
dentro <strong>del</strong> desarrollo <strong>del</strong> pensamiento de Henri Bergson. Aun<br />
hoy en día resuenan en las aulas universitarias de Francia<br />
los problemas fundamentales que todo este amplio movimiento<br />
filosófico generó, ya sea para denunciarlo en libros de polémica<br />
juvenil, como es el caso de Paul Nizan, ya sea para continuar<br />
asumiéndolo en manos de profesores que se han mantenido<br />
apegados a ciertas tradiciones en crisis.<br />
De todos modos, el regreso a Ravaisson, a su estudio, y<br />
el intento de retomarlo como objeto de meditación, es sin<br />
duda una exigencia que se mantiene viva. Como decíamos antes,<br />
nuestra filosofía, diciendo con ello la filosofía de nuestra<br />
América Latina, ha de responder desde dentro mismo <strong>del</strong> pensamiento<br />
conocido en su historia íntima, a los problemas que<br />
plantea justamente esta vasta y rica "filosofía de la concien-<br />
115
cia", hecho por el cual la lectura de Ravaisson resulta sin duda<br />
de permanente actualidad y más aún de necesidad para nuestro<br />
desarrollo espiritual.<br />
La presencia de la temática ravaissoniana en América Latina<br />
La importancia que la obra de Ravaisson tiene dentro de<br />
la filosofía francesa contemporánea, y que hemos tratado de<br />
mostrar, es motivo más que suficiente para que se lleven a<br />
cabo, pues, esfuerzos como este <strong>del</strong> Padre Malo González.<br />
Quisiéramos sin embargo insistir acerca de la oportunidad<br />
permanente de estudios como estos, mostrando ahora cómo<br />
importantes temas que aparecen desarrollados en el pensamiento<br />
de Ravaisson, se encuentran vivos dentro <strong>del</strong> pensamiento<br />
latinoamericano y en particular ecuatoriano.<br />
Este intento puede parecer audaz y aun absurdo, sobre<br />
todo si nos atenemos a aquella negación de la filosofía de<br />
nuestro continente, tan fuertemente afirmada por tantos intelectuales,<br />
en particular para el <strong>Ecuador</strong>.<br />
En líneas generales, esa temática, repetimos, se encuentra<br />
presente entre nosotros, ya sea porque algunos pensadores<br />
latinoamericanos conocieron directamente la obra de Ravaisson,<br />
ya sea porque sin haber conocido sus libros, se movieron<br />
dentro de la amplia esfera de influencia <strong>del</strong> "racionalismo<br />
espiritualista" típico <strong>del</strong> siglo XIX y principios <strong>del</strong> actual.<br />
El Padre Malo nos recuerda en las primeras páginas de su<br />
libro a la llamada "Generación <strong>del</strong> Ateneo", de tanta significación<br />
dentro de la historia intelectual mexicana y en la que se<br />
destacó sin duda el maestro Antonio Caso, generación que leyó<br />
a Ravaisson y organizó su pensamiento dentro de los marcos<br />
de la "filosofía de la conciencia" derivada de aquél. Se podría<br />
ampliar sin duda la información que tenemos de estas influencias<br />
directas y así por ejemplo podríamos citar también en la<br />
116
Argentina, a Coriolano Alberini como uno de los lectores y<br />
más aún, diríamos, enamorados <strong>del</strong> pensamiento ravaissoniano.<br />
Pero de lo que quisiéramos hablar es más bien de los<br />
temas coincidentes que aparecen en el pensamiento latinoamericano,<br />
no como influencia directa y personal, sino tal como<br />
habíamos dicho, como consecuencia <strong>del</strong> desarrollo en<br />
nuestro continente <strong>del</strong> esplritualismo francés.<br />
Uno de esos temas, de indudable importancia dentro de la<br />
filosofía espiritualista en general y que es significativo dentro<br />
<strong>del</strong> pensamiento de Ravaisson, es por ejemplo, la noción leibniciana<br />
de "fuerza".<br />
Los liberales románticos de fines <strong>del</strong> siglo XIX y comienzos<br />
<strong>del</strong> XX, partieron todos ellos para fundar su liberalismo<br />
individualista de la noción leibniciana de "fuerza", entendida<br />
como un poder que la conciencia encontraba en sí misma, mediante<br />
un acto de intuición. Podríamos decir que ese liberalismo<br />
se funda metafísicamente en esa importante noción, dentro<br />
de los marcos generales de una filosofía de la conciencia. Esa<br />
"fuerza" mostraba al hombre como poseedor de una voluntad<br />
y una libertad de carácter metafísico, que permitía asentar<br />
sobre nuevas bases el antiguo "derecho natural" difundido por<br />
todo el continente latinoamericano. El eclecticismo, el racionalismo<br />
católico, el krausismo, desarrollaron de modo amplio,<br />
en particular dentro de las facultades de derecho esta temática,<br />
claramente visible en nuestros países y dentro de los cuales el<br />
<strong>Ecuador</strong> no ha sido una excepción.<br />
Por otro lado, este esplritualismo, a medida que el positivismo<br />
iba ganando terreno, sintió la necesidad de organizarse<br />
sobre una experiencia y tomó <strong>del</strong> movimiento positivista la<br />
exigencia de un punto de partida que se apoyara en los hechos<br />
mismos. De ahí la denominación surgida ya en el mismo Ravaisson<br />
de un "positivismo espiritualista", que afirmaba la<br />
117
posibilidad de organizar una filosofía <strong>del</strong> espíritu a partir de<br />
datos "positivos". Se trataba de fundar la filosofía principalmente<br />
sobre un dato positivo no externo, como sucedía en<br />
general en el positivismo que había negado la realidad de la<br />
conciencia, sino sobre un dato interno, de experiencia inmediata<br />
que no era otro que aquella conciencia <strong>del</strong> esfuerzo en<br />
la que el hombre se descubre a sí mismo como ser voluntario<br />
y libre.<br />
El <strong>Ecuador</strong>, como decíamos, no ha sido una excepción<br />
respecto de esta amplia problemática. El liberalismo romántico<br />
surge en sus universidades apoyado en una importante<br />
tradición que estaba dada ya en las páginas de un Juan Montalvo<br />
y avanza hacia la constitución de un "positivismo espiritualista",<br />
tal el caso ciertamente significativo e importante<br />
de José Peralta.<br />
Por otro lado, el "positivismo espiritualista", no se desarrolló<br />
exclusivamente dentro <strong>del</strong> pensamiento romántico liberal,<br />
sino que acabó influyendo en el desarrollo <strong>del</strong> positivismo,<br />
una vez concluida la etapa romántica. Uno de los representantes<br />
más célebres dentro <strong>del</strong> pensamiento francés<br />
que deriva <strong>del</strong> mismo movimiento que integraba Ravaisson,<br />
nos referimos a Alfred Fouillée, autor de la difundida doctrina<br />
de las "ideas-fuerzas", será leído y asimilado también en el<br />
<strong>Ecuador</strong> por autores de significativa importancia dentro <strong>del</strong><br />
positivismo latinoamericano, como es el caso de Belisario Quevedo.<br />
De todos conocida es la importante influencia que, una<br />
vez terminado el episodio positivista latinoamericano, tuvo la<br />
filosofía de Henri Bergson. El bergsonismo ha constituido, podríamos<br />
decirlo tal vez sin error, él sólo una etapa <strong>del</strong> pensamiento<br />
en América Latina. En este sentido, también el estudio<br />
de Ravaisson nos viene a colocar en las raíces mismas<br />
de este movimiento, echando sin duda importante luz sobre el<br />
verdadero sentido de esta filosofía <strong>del</strong> espíritu, dentro de los<br />
118
marcos de un neo-evolucionismo. Malo ha señalado con acierto<br />
que la filosofía de Ravaisson es justamente una "filosofía de<br />
la naturaleza" o mejor, una "metafísica de la naturaleza". Esta<br />
filosofía será recibida, asumida y pensada por nuestros intelectuales,<br />
si no directamente a través de Ravaisson, como habíamos<br />
dicho, sí ciertamente a través de la versión bergsoniana.<br />
En tal sentido, nos atreveríamos pues a decir que un<br />
estudio sobre Ravaisson, viene a ser necesariamente un estudio<br />
sobre temas y problemas que han sido vividos por la<br />
conciencia americana.<br />
Por último, para terminar con este intento de mostrar la<br />
significación que un estudio de esta naturaleza tiene para<br />
nuestro pensamiento, creo que es de particular interés tener<br />
en cuenta que el tema central de la célebre tesis de Ravaisson,<br />
el <strong>del</strong> "hábito", ha sido uno de los más señalados por nuestros<br />
escritores políticos de todo el Continente. La educación<br />
<strong>del</strong> ciudadano, en estas nuevas repúblicas, fue entendida siempre<br />
como el montaje de hábitos, como la creación de una<br />
conducta que debía partir de un hecho que la enraizara con<br />
la realidad, entendida principalmente como realidad social y<br />
política, de modo sólido. Los grandes políticos-pedagogos latinoamericanos<br />
sostuvieron siempre, aun cuando no lo expresaran<br />
de modo metafísico como lo hizo Ravaisson, que el hábito<br />
era el lazo de unión, superador, entre la conciencia y la<br />
naturaleza y que sólo a partir de él se podría lograr nada menos<br />
que la integración social y nacional. Y esto lo entendieron<br />
así, tanto románticos como positivistas. Si tuviéramos que<br />
recordar una vez más a autores de esta generosa tierra ecuatoriana,<br />
bien podríamos mencionar a Belisario Quevedo en<br />
quien esta problemática muestra claro desarrollo.<br />
En tal sentido, pues, la obra <strong>del</strong> Padre Malo González,<br />
viene a contribuir de modo valioso al conocimiento de estas<br />
amplias formas de pensamiento, analizadas en lo que podríamos<br />
considerar sin error como parte importante de la fuente<br />
misma de ellas dentro <strong>del</strong> pensamiento europeo.<br />
119
La tesis <strong>del</strong> Padre Malo González<br />
sobre Ravaisson<br />
El libro que comentamos tiene su origen en un trabajo<br />
de tesis para el doctorado, posteriormente ampliado y enriquecido,<br />
que fuera presentado en Roma, en la <strong>Universidad</strong><br />
Gregoriana y dirigido por el conocido filósofo belga Joseph<br />
de Finance.<br />
Muestra el libro <strong>del</strong> P. Malo una clara estructura y permite<br />
sin duda al lector alcanzar una visión orgánica de la<br />
problemática que surge <strong>del</strong> célebre y conciso escrito de Ravaisson<br />
sobre el hábito.<br />
Luego de un primer capítulo de preliminares en el que<br />
se hace reseña de la vida <strong>del</strong> filósofo francés, se nos introduce<br />
en el contexto histórico de su pensamiento, se nos habla de<br />
sus maestros y, por último, se hace un esquema de su posición<br />
teorética. El desarrollo posterior <strong>del</strong> libro aparece organizado<br />
siguiendo tres puntos de vista fundamentales en la<br />
consideración <strong>del</strong> hábito: el lógico, el físico y el metafísico.<br />
El libro muestra, como decíamos, una perfecta organicidad<br />
y nos va llevando de modo fácil hacia la parte de mayor<br />
peso, que es sin duda la <strong>del</strong> análisis metafísico de la a veces<br />
oscura problemática que ofrece la valiosa tesis de Ravaisson.<br />
Con verdadero acierto, y como apéndice <strong>del</strong> estudio. Malo<br />
ha incorporado una traducción de la tesis mencionada, hecha<br />
sobre la base de la edición francesa de 1957, pero teniendo en<br />
cuenta la edición de 1838 y las posteriores a ésta, particularmente<br />
las de 1894 y 1927. Era necesario contar con una traducción<br />
responsable y elaborada con los rigores de la técnica<br />
en materia de ediciones críticas, como es ésta que nos ofrece<br />
justamente Malo y no cabe duda que la lectura <strong>del</strong> libro de<br />
nuestro autor ecuatoriano se beneficia por la posibilidad que<br />
el lector tiene de recurrir a cada paso, si así lo desea a las<br />
mismas fuentes que se van comentando.<br />
120
No señalaríamos lo que entendemos que son manifiestas<br />
bondades de este libro de Hernán Malo si nos quedáramos con<br />
el señalamiento de lo dicho. Al lado de la organicidad y logicidad<br />
interior con el que los temas van siendo tratados, hay<br />
en juego una metodología que responde a exigencias muy contemporáneas<br />
en materia de historiografía filosófica. Nuestro<br />
autor no se reduce a presentar una visión sistemática <strong>del</strong><br />
pensamiento de Ravaisson: también desea hacer y hace un<br />
análisis de ese pensamiento. Las ideas <strong>del</strong> filósofo francés son<br />
así analizadas en lo que podríamos denominar su génesis.<br />
Análisis genético y constructivo que a la vez se complementa<br />
con la exigencia de alcanzar, de todo ese vivo proceso de pensamiento,<br />
una visión estructural.<br />
Este ensayo sobre el hábito en Ravaisson muestra, además,<br />
un verdadero espíritu pedagógico que ha movido al autor<br />
a acompañar todas las citas, bastante numerosas por otra<br />
parte, de su respectiva traducción española en pie de página.<br />
Esta modalidad, que no tendría mayor sentido en una edición<br />
europea, es testimonio de la conciencia que el autor ha tenido<br />
respecto <strong>del</strong> lector posible en nuestro medio y hace pues <strong>del</strong><br />
libro un instrumento ciertamente eficaz para la enseñanza universitaria<br />
latinoamericana.<br />
Mas, cabe que nos adentremos ya en la problemática <strong>del</strong><br />
pensamiento de Ravaisson, tal como aparece fundamentalmente<br />
en su tesis sobre el hábito y señalemos lo que a nuestro<br />
juicio constituye el aporte <strong>del</strong> libro <strong>del</strong> P. Malo.<br />
Como bien nos lo dice, no se podría distinguir entre Ravaisson<br />
como historiador de la filosofía y Ravaisson como autor<br />
de ensayos sobre problemas filosóficos. Unos y otros se<br />
complementan de modo íntimo. De esta manera, las tesis más<br />
influyentes <strong>del</strong> pensamiento de nuestro filósofo, se encuentran<br />
implícitas y a veces también explícitas en sus estudios<br />
historiográficos. No sería posible, en tal sentido, un análisis<br />
correcto de la filosofía ravaissoniana, sin tener en cuenta lo<br />
121
que el mismo Ravaisson pensó, por ejemplo, de la metafísica<br />
de Aristóteles, a quien dedicó una de las más importantes<br />
obras que se hayan publicado sin duda en Francia.<br />
Y justamente es en Aristóteles donde Ravaisson creerá<br />
haber encontrado el principio mismo <strong>del</strong> esplritualismo: el de<br />
una conciencia que por un acto de intuición se abre a la realidad<br />
misma <strong>del</strong> ser. Es en Aristóteles donde se ve con claridad,<br />
tal como lo entiende nuestro filósofo, de qué manera la inteligencia,<br />
mediante una experiencia inmediata aprehende en sí<br />
misma la realidad absoluta de la cual depende toda otra realidad.<br />
El regreso, pues, al peripatetismo era de fundamental importancia<br />
para esta filosofía. Maine de Biran, por otro lado,<br />
también abriría la posibilidad de ese regreso a la conciencia.<br />
Frente a la experiencia externa a la cual habían permanecido<br />
ligados los iluministas y sus seguidores, entre ellos los ideólogos<br />
tales como Condillac y Destutt de Tracy, Ravaisson afirma<br />
la supremacía de la "experiencia de la conciencia", de la apercepción<br />
interior. Una filosofía que se apoya en esa apercepción<br />
se convierte, según pensaba, en la ciencia por excelencia de las<br />
causas y sobre todo <strong>del</strong> Espíritu, en cuanto que ese saber de<br />
interioridad metafísica, permitía captar a ese Espíritu como<br />
una verdadera causalidad viviente.<br />
Mas, al lado de este impulso metafísico, hay asimismo una<br />
fuerte exigencia de organizar la filosofía sobre la base de una<br />
experiencia. Esa experiencia no podrá ser otra que la misma<br />
que ya hemos señalado, la dada en el seno mismo de la conciencia.<br />
De este modo se juntan en Ravaisson la pretensión<br />
metafísica con la experiencia de la conciencia, con lo que se<br />
dio nacimiento, como nos lo recuerda el P. Malo, a ese llamado<br />
"Positivismo espiritualista" <strong>del</strong> cual ya hemos hablado.<br />
Pero la filosofía de Ravaisson pretende, como toda filosofía,<br />
ser una respuesta sintética de la realidad. Al lado de la<br />
122<br />
-
conciencia, está la naturaleza física, frente o por debajo de<br />
ella está lo puramente orgánico. ¿Cómo integrar desde una<br />
"filosofía de la conciencia" esos dos polos, uno de ellos descripto<br />
por Ravaisson como el de la "necesidad", <strong>del</strong> "Destino",<br />
frente al otro señalado como el de la "libertad" y <strong>del</strong> "Espíritu?".<br />
De ahí surge, dentro de esta declarada investigación expe<br />
rimental de la realidad misma de la conciencia, la necesidad<br />
de encontrar un "trait d'union" que nos muestre la unidad<br />
misma de la realidad, captada desde el horizonte de la conciencia.<br />
Ese lazo que muestra justamente la unidad de todo<br />
lo real, de aquellos dos polos aparentemente contrapuestos, es<br />
justamente el "hábito". De ahí que el estudio sobre el "hábito"<br />
no sea en Ravaisson un intento de hacer una psicología,<br />
sino sobre él y a partir de él, una metafísica. Esta es la razón<br />
por la cual el libro <strong>del</strong> P. Malo desemboca necesariamente en<br />
ese nivel metafísico.<br />
Es claro que sólo afirmando la conciencia como punto de<br />
partida, se podía conceder al hábito esta función ontológica.<br />
Dicho de otro modo, porque se había ontologizado la conciencia,<br />
se podía ontologizar al hábito. Rechazado el valor metafísico<br />
de la conciencia, sería imposible comprender lo que Ravaisson<br />
nos quiere decir con su famoso y célebre estudio.<br />
Como lo ha señalado, pues, acertadamente el P. Malo, la<br />
pretensión de Ravaisson es la de alcanzar una filosofía de la<br />
identidad en la que se vea cómo las aparentes contradicciones<br />
de lo real son superadas por la realidad misma en un plano<br />
más profundo. Las apariencias, que para Ravaisson son translúcidas,<br />
dejan ver, consideradas desde la conciencia, la intimidad<br />
<strong>del</strong> ser en su unidad móvil y dinámica. El hábito se le<br />
presentaba como ese fenómeno íntimamente ligado a la conciencia,<br />
dependiente de ella, mas también condición de la misma,<br />
que permitía captar la continuidad <strong>del</strong> Espíritu con la<br />
materia, términos de lo real que para una mirada superficial<br />
123
y disociadora se presentaban como una pareja de oposiciones<br />
irreductibles.<br />
Y en esto radica justamente lo que con términos de Bergson<br />
podríamos llamar la "intuición originaria" de Ravaisson.<br />
Malo lo expresa diciéndonos que "el hábito se le presenta —a<br />
nuestro filósofo— como el vehículo ideal para perforar definitivamente<br />
la superficie y sondear con seguridad las profundidades<br />
<strong>del</strong> ser. Puede decirse a-priori que ésta fue —concluye<br />
Malo— el pensamiento que dio origen al plan y que condujo<br />
la composición de su tesis doctoral".<br />
Esa exigencia de alcanzar una visión totalizadora y dinámica<br />
de lo real, una continuidad <strong>del</strong> espíritu con todos los<br />
estratos inferiores sobre los cuales aparecía como escindido,<br />
le lleva a Ravaisson a una identificación <strong>del</strong> hábito, en donde<br />
la relación entre aquellos dos términos es evidente, con el<br />
instinto. Este es ya a su modo, una forma de la espontaneidad<br />
de la naturaleza que se aproxima a la libertad <strong>del</strong> espíritu.<br />
El esfuerzo de Ravaisson es el de mostrar precisamente esos<br />
aspectos de lo real, desde los cuales lo real se nos aparece como<br />
una armónica totalidad dirigida en última instancia a la<br />
instauración de una libertad metafísica.<br />
Aceptemos o no esa identificación entre instinto y hábito,<br />
que depende en nuestro filósofo de un cierto a-priori metafísico<br />
y que se encuentra justificada según él por la vía de una<br />
analogía que Malo caracteriza como una "relación de connaturalidad<br />
y simpatía entre el proceso interno <strong>del</strong> hábito y la<br />
revelación de la jerarquía de la naturaleza", lo cierto es que<br />
lo que mueve a esto es siempre aquella importante exigencia<br />
de visión sinóptica, que era una de las características básicas<br />
de todo pensamiento filosófico, tal como lo aprendió Ravaisson<br />
en su trato familiar con el pensamiento aristotélico.<br />
Pues bien, la contribución significativa de la obra de Malo<br />
radica principalmente, a nuestro juicio, en haber mostrado<br />
124
cómo esa "filosofía de la conciencia" que hace posible a partir<br />
de sus presupuestos la analogía que nos abre hacia la comprensión<br />
totalizadora de lo real, es a la vez una "filosofía de<br />
la naturaleza".<br />
Concepto de "naturaleza" que denomina y caracteriza como<br />
"naturaleza trascendental". Esta constituye, según nos<br />
declara, "el eje <strong>del</strong> sistema filosófico <strong>del</strong> tratado de Ravaisson<br />
sobre el hábito", a tal punto que esta "filosofía de la Naturaleza<br />
trascendental" es la que ha permitido al filósofo francés, según<br />
las palabras finales <strong>del</strong> estudio que comentamos, dar lugar a<br />
todo un "sistema fiolsófico <strong>del</strong> Espíritu". Ravaisson se revela<br />
pues como nos lo afirma nuestro autor "ante todo como un<br />
filósofo de la Naturaleza".<br />
Todo esto supone que se ha visto con claridad que la noción<br />
de "naturaleza" trasciende en Ravaisson a un plano ontológico.<br />
Si la naturaleza está toda ella presente en el "deseo"<br />
y la vida humana natural se manifiesta justamente como un<br />
complejo de deseos; si, en segundo lugar, todo deseo está íntegramente<br />
dado en el bien que se desea y que lo provoca, la<br />
naturaleza se nos muestra como una especie de "gracia" y por<br />
eso mismo como "Dios en nosotros". "Dios oculto —traduce el<br />
P. Malo— por estar muy en nuestro interior, en ese fondo íntimo,<br />
al cual no descendemos".<br />
De ahí pues esa distinción que hace el mismo Ravaisson y<br />
que Malo lo muestra de modo preciso, entre lo que es la "idea<br />
ideal" <strong>del</strong> entendimiento, y lo que es la "idea sustancial" propia<br />
de la intuición. La naturalueza es lo que nos abre justamente,<br />
dentro de la visión ravaissoniana <strong>del</strong> mundo, a una intuición<br />
o idea sustancial de la divinidad, que es lo mismo que<br />
decir, que nos abre a la intuición de la totalidad de lo real<br />
desde la conciencia.<br />
"La Naturaleza es Dios en nosotros, —comenta Malo—<br />
no sólo porque en ella lo intuimos confusamente, sino porque<br />
125
epresenta el punto de contacto real entre Dios y la creatura.<br />
O, para ajustamos más al espíritu de Ravaisson, la superioridad<br />
de la intuición de Dios a través de la Naturaleza le viene<br />
de su condición de 'intuición real' :Dios, que es una Idea Ideal<br />
en el entendimiento mediato, en Idea Sustancial en la inmediatez<br />
de la Naturaleza".<br />
Y es justamente por haber destacado el sentido de lo que<br />
Malo llama "naturaleza trascendental", que es posible a su vez<br />
comprender cabalmente lo que Ravaisson nos quiere decir<br />
cuando declara que el "hábito" es una segunda naturaleza, o<br />
cuando nos habla de una "natura naturans" y una "natura naturata".<br />
La expresión "segunda naturaleza" tomada por Ravaisson<br />
de Aristóteles, no quiere decir sin duda, como Malo lo explica,<br />
que haya dos naturalezas, ni menos aun que ellas sean contradictorias<br />
. La distinción se ve con claridad a partir de los conceptos<br />
de "naturaleza naturante", esa que se muestra justamente<br />
como espontaneidad primigenia y "naturaleza naturada",<br />
aquella que desde la conciencia provoca un movimiento<br />
de regreso al fondo último de la realidad, concretamente por<br />
la mediación <strong>del</strong> hábito. En verdad, tanto lo 'naturante" como<br />
lo "naturado", no son más que dos movimientos que, si bien<br />
de sentido inverso, se encuentran en una unidad última, precisamente<br />
por obra y gracia de ese movimiento inverso que es<br />
de síntesis creadora.<br />
Hemos dicho en algunos de nuestros trabajos que la tarea<br />
de la filosofía latinoamericana contemporánea, entendida como<br />
filosofía de la liberación, ha de partir de una crítica de<br />
esta amplia filosofía de la conciencia, dentro de la cual ha sido<br />
sin duda Ravaisson uno de sus exponentes más interesantes.<br />
La obra <strong>del</strong> P. Malo se inserta por eso mismo en una labor<br />
que deberá ser sin duda acrecentada. A esa labor y los matices<br />
que ofrece, como así también a sus caracteres propios, quisiera<br />
referime ya para terminar estas líneas de presentación.<br />
126
La tarea de la filosofía latinoamericana<br />
Tendríamos que comenzar señalando un hecho que podría<br />
ser considerado como curioso por parte de quienes no han<br />
alcanzado una comprensión amplia de la tarea que le cabe a<br />
la filosofía en América Latina, en particular en lo que se refiere<br />
a la historiografía filosófica.<br />
En la época en que Ravaisson hizo sus estudios de filosofía<br />
era costumbre en Francia que se alcanzara el doctorado mediante<br />
la redacción de dos tesis, a las que en función de la<br />
lengua en que debían ser escritas, se las denominaba "tesis<br />
latina" y "tesis francesa".<br />
Pues bien, el hecho curioso al que nos referíamos es que<br />
las dos tesis de Ravaisson a pesar de ser un filósofo poco conocido<br />
y hasta casi olvidado, han sido estudiadas y traducidas<br />
en lengua española en Latinoamérica. En efecto, la "tesis latina"<br />
que versaba sobre un oscuro filósofo de la antigüedad<br />
griega, Espeusipo, fue editada no hace mucho por la <strong>Universidad</strong><br />
Nacional de Cuyo, en la Argentina (*) y ahora se completa<br />
este esfuerzo, con el estudio y la traducción que ha editado<br />
la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>, de la "tesis<br />
francesa".<br />
¿Se trata en ambos casos de un mero interés erudito?<br />
¿Podría ser considerado este doble esfuerzo como el simple<br />
resultado de un academicismo que pretende llevar la investigación<br />
filosófica a los terrenos de un saber altamente especializado<br />
y a la vez desconectado con la realidad misma latinoamericana?<br />
0») REVAISSON-MOLIEN, Félix. Las opiniones de Espeusipo acerca<br />
de los principios de las cosas examinadas a la luz de los textos<br />
aristotélicos. Traducción de Ignacio Granero, acompañada de un<br />
estudio preliminar sobre "La tesis de Félix Revaisson-Mollien sobre<br />
Espeusipo" por Arturo Andrés Roig, Mendoza, Imprenta Fassanella,<br />
1968, 64 p.<br />
127
La respuesta en verdad ya la hemos anticipado de alguna<br />
manera, pero quisiéramos encuadrarla ahora dentro de lo que<br />
entendemos que ha de ser la tarea de la filosofía entre nosotros<br />
y con qué caracteres se nos presenta.<br />
El conocido escritor peruano Francisco Miró Quesada ha<br />
intentado caracterizar en su libro Despertar y proyecto <strong>del</strong><br />
filosofar latinoamericano, las tendencias actuales que mueven<br />
a nuestros hombres pensantes. Destaca la existencia de una<br />
actitud que él denomina "asuntiva" y que es la que ejercen<br />
todos aquellos cuya pretensión fundamental es la de instalarse<br />
en la tradición europea, es decir, que intentan alcanzar una<br />
lectura en profundidad de los grandes maestros <strong>del</strong> filosofar<br />
tradicional, si es posible dentro mismo de la tradición en la<br />
que esos maestros perduran. Al lado de ésta hay otra actitud,<br />
a la que denomina "afirmativa", que se caracteriza por el hecho<br />
de hacer filosofía sobre la base <strong>del</strong> reconocimiento de la<br />
existencia de un pensamiento latinoamericano orignal, en<br />
particular si lo miramos desde el punto de vista de la circunstancia<br />
.<br />
Estas dos tendencias no son en verdad necesariamente<br />
contradictorias, si bien en más de un caso hay entre quienes<br />
las ponen en marcha ciertas actitudes de incomprensión, derivadas<br />
en parte de una posición que no permite una visión clara<br />
de la naturaleza y función de lo ideológico dentro de la filosofía<br />
misma. En verdad, y dejando de lado ese último problema,<br />
tanta falta hace frecuentar los clásicos de la filosofía, como<br />
hacer filosofía latinoamericana, al modo como se lo hace por<br />
ejemplo, dentro <strong>del</strong> amplio y fecundo movimiento de la historia<br />
de las ideas.<br />
Y esto es precisamente lo que muestra, a nuestro juicio,<br />
el quehacer filosófico dentro <strong>del</strong> ámbito de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong><br />
<strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Hay quienes leen los clásicos,<br />
tratando de hacerlo a partir de una lectura comprensiva de<br />
ellos, si es posible dentro de su propia tradición; tal el caso <strong>del</strong><br />
128
libro que acabamos de comentar <strong>del</strong> P, Malo; y hay quienes,<br />
intentan asumir el propio pensamiento ecuatoriano y latinoamericano<br />
. La existencia aquí en esta <strong>Universidad</strong> de un grupo<br />
importante y serio que ha organizado un "Equipo de Investigación<br />
<strong>del</strong> Pensamiento Ecuatoriano", es una prueba de lo que<br />
venimos diciendo.<br />
La síntesis de ambas tendencias, que supone una revisión<br />
crítica <strong>del</strong> pensar filosófico mismo, deberá ser alcanzada y<br />
hacia ello se avanza sin duda. La prueba está, como decíamos,<br />
en los hechos que hemos señalado, hechos promisorios todos<br />
ellos que aseguran, y así lo deseamos fervientemente, un no<br />
menos promisorio futuro para la filosofía en esta <strong>Universidad</strong><br />
que ahora festeja sus treinta años de vida.<br />
129
PRESENCIA DE HEGEL EN AMERICA<br />
Dr. Carlos Paladines E.<br />
"América cae fuera <strong>del</strong> terreno donde,<br />
hasta ahora, ha tenido lugar la historia<br />
universal. Todo cuanto ha venido ocurriendo<br />
en ella no es más que un eco<br />
<strong>del</strong> Viejo Mundo y la expresión de<br />
una vitalidad ajena".<br />
1.— CONSIDERACIONES PRELIMINARES:<br />
Existen diferentes formas y grados de presencia de Hegel<br />
en América. Hace falta, por lo mismo, precisar que el presente<br />
ensayo no intenta agotar, ni enumerar toda esa amplia gama<br />
de formas y grados de presencia.<br />
Este artículo, por ejemplo, no es una requisitoria bibliográfica<br />
sobre los principales estudios y estudiosos latinoamericanos<br />
de Hegel. No hablaremos, sino tan sólo de pasada, de<br />
Astrada, Zea, Gaos, ... personalidades de cuyas obras no se<br />
podrá prescindir en un rastreo de esta índole.<br />
Tampoco este artículo desentrañará aquellos textos en que<br />
en forma indirecta y solapada Jorge Guillermo Federico Hegel<br />
apunta hacia América; textos que ocultan entre líneas significados<br />
segundos; textos bajo cuya inocencia laten alarmantes<br />
contenidos. No se investigarán los célebres parrágrafos 244 -<br />
247 de la "Filosofía <strong>del</strong> Derecho", —1820— donde Hegel traza<br />
131
el pacto colonial que los imperios Europeos deberían imponer<br />
a sus colonias o a sus posibles neo-colonias, con el objeto de<br />
solventar sus propias contradicciones: sobreproducción y sobrepoblación.<br />
En forma visionaria en esos parrágrafos Hegel dibujó el<br />
futuro, tema tan poco apreciado por él, al indicar que, "a causa<br />
de su propia dinámica, la sociedad civil es conducida más allá<br />
de sus propios límites como sociedad definida y completa" y<br />
que por ende, "debía buscar fuera, en otros pueblos a los consumidores,<br />
y, por lo tanto, los medios necesarios de su subsistencia",<br />
es decir, intentar crear nuevos mercados para dar<br />
salida a los productos de una superproducción industrial creciente<br />
y seguir una política de expansión económica y colonización<br />
sistemática hacia aquellos pueblos atrasados, que en<br />
recompensa debían proporcionarle sus materias primas. El<br />
futuro le ha dado la razón y sus consejos no han caído en el<br />
vacío. (1)<br />
Tampoco hablaremos <strong>del</strong> desarrollo <strong>del</strong> pensamiento hegeliano<br />
en Latinoamérica. Su etapa de introducción a través<br />
predominantemente de corrientes políticas como la krausista<br />
que vertebró el más importante movimiento argentino de fines<br />
<strong>del</strong> S. XIX y comienzos <strong>del</strong> XX, el "radicalismo", con Hipólito<br />
Irigoyen a la cabeza, 1850-1932. (2)<br />
Su etapa de consolidación, al adquirir los estudios hegelianos<br />
carta de ciudadanía en nuestras universidades alrededor<br />
de 1940. Su etapa de implementación, al recibir un gran refuerzo<br />
de parte de algunos estudiosos <strong>del</strong> marxismo, etc.<br />
En este ensayo sólo abordaremos dos temas: I: Hegel y<br />
su pensamiento explícito sobre América, deteniéndonos en lo<br />
que se refiere a Latinoamérica, y en base a esos contenidos<br />
(1) HEGEL, G.F., "Filosofía <strong>del</strong> Derecho". Prrfo- 246.<br />
(2) Cfr. ROIG A.A. "Los Krausistas Argentinos", Edt. Cajica, Méjico,<br />
1969.<br />
132
mostraremos algunas incidencias de los planteamientos hegelianos<br />
en el pensar latinoamerciano. II: Hegel y la filosofía<br />
latinoamericana.<br />
2.— HEGEL Y SU PENSAMIENTO EXPLÍCITO SOBRE<br />
AMERICA:<br />
Los textos claves al respecto se encuentran en las "Lecciones<br />
de Filosofía de la Historia", (3) libro que fue editado a<br />
mediados de 1837 y que consta de una Introducción y cuatro<br />
grandes partes: el mundo oriental, el mundo griego, el mundo<br />
romano y el mundo germánico. Sobre América se trata exclusivamente<br />
en la Introducción, cuando Hegel habla de la base<br />
geográfica de la historia universal. No se habla sobre América<br />
en las partes dedicadas propiamente a la historia. La Filosofía<br />
de la Historia Hegeliana no incorpora a América, pues según<br />
Hegel,<br />
América cae fuera <strong>del</strong> terreno donde, hasta ahora, ha tenido<br />
lugar la historia universal ( ) Hemos concluido ya con el<br />
Nuevo Mundo, y los ensueños que lleva consigo; pasamos ahora,<br />
al Viejo Mundo, o sea, al escenario de la historia universal. (4)<br />
En otros términos, Hegel habla de América sólo cuando<br />
analiza el "modo natural", el "suelo" en el que se manifiesta y<br />
despliega el espíritu; el local exterior que se corresponde perfectamente<br />
con el tipo y el carácter <strong>del</strong> pueblo hijo de ese suelo.<br />
(5) Precisamente, aquí radica la desventaja de América.<br />
El suelo americano, qué decir de sus hombres!, se ha mostrado<br />
siempre y se seguirá mostrando, según Hegel, flojo y poco apto<br />
para el espíritu. Tierras como las americanas nos dice: "son<br />
no sólo relativamente nuevas, sino nuevas <strong>del</strong> todo, lo cual<br />
pone de manifiesto su gran inmadurez física". (6)<br />
(3) HEGEL, G.F., "Lecciones de Filosofía de la Historia", Edc. Zeus,<br />
Barcelona, 1970. Traducción de Don José María Quintana.<br />
(4) ídem, pg. 110.<br />
(5) ídem, pg. 104.<br />
(6) ídem, pg. 105.<br />
133
Hegel, al contemplar América como naturaleza sobre la<br />
que aún no ha reposado el espíritu y, además, como naturaleza<br />
inmadura, no hace más que plasmar o estructurar las actitudes<br />
y posiciones <strong>del</strong> hombre europeo sobre América; dibujar una<br />
de las tantas imágenes que los europeos se han hecho de nosotros.<br />
Con anterioridad a él y con posterioridad a él, diferentes<br />
autores europeos han ido plasmando diversas concepciones<br />
sobre América; concepciones unas más benignas que otras,<br />
pero ninguna tan terrible como la de Hegel. Examinemos algunas<br />
de ellas.<br />
Recordemos rápidamente la "Carta sobre el descubrimiento"<br />
en la que Colón estructuró dos ideas, que con el andar <strong>del</strong><br />
tiempo se convirtieron en lugares comunes: América como tierra<br />
de exuberancia y el indígena americano como un ser sencillo,<br />
feliz y virtuoso. Este idílico cuadro <strong>del</strong> "buen salvaje"<br />
americano contrasta con aquel otro que presentaba a los indios<br />
como seres inferiores ,cuasi humanos, intermediarios entre<br />
el hombre y los animales. Recuérdese las primeras disputas<br />
filosóficas que se dieron en América y que fueron en torno a<br />
la naturaleza <strong>del</strong> indio; disputas que pusieron en crisis los<br />
conceptos clásicos <strong>del</strong> hombre europeo.<br />
También, recordemos que para algunos utopistas, Thomas<br />
Moro y Tomaso de Campanella, por ejemplo, el continente recién<br />
descubierto podía transformarse en el futuro de Europa, en<br />
el campo donde realizar una justicia más igual ya que allá<br />
era imposible realizarla, una libertad mejor entendida, una<br />
felicidad más completa y mejor repartida entre los hombres,<br />
una soñada república, una utopía. (7)<br />
También recordemos aquella otra versión de América, como<br />
"pueblo joven". Por 1930, en la Plata y Buenos Aires, José<br />
(7) Cfr. CERUTTI Horacio, "América en las utopías <strong>del</strong> renacimiento",<br />
"Hacia una filosofía de la liberación", pgs. 53-91, Edt. Bonun, Bs.<br />
As. 1973.<br />
134
Ortega y Gasset, no se cansaba de repetir, por activa y por pasiva,<br />
que:<br />
venir acá (América) es para nosotros europeos una etapa de sanatario,<br />
es un baño, mágico una inmersión en una esencia como<br />
eléctrica —que al menos a mi y compadezco al europeo lo bastante<br />
torpe para no saber sentirlo me refresca, me remueva, me hace<br />
retoñar, me regala primaveras, me poda decrepitudes y mé<br />
intaura en vida nueva (...). Es, repito, que la vida aquí tiene<br />
otra edad que en Europa, y es, quieran ustedes o no, hagan lo<br />
que hagan contra ello, una vida adolecente. (8)<br />
Estas optimistas visiones de América como "tierra de<br />
exhuberancia", "futuro de Europa", "juventud añorada", son<br />
al mismo tiempo negación de América pues no son más que<br />
una forma de pensar sobre Europa con materiales americanos;<br />
pretextos que aun hablando de América no hacen más<br />
que negar nuestra propia especificidad; ingeniosos consejos<br />
que intentan volver a recogernos a su seno en base a gastadas<br />
admoniciones: la juventud si no quiere precipitarse debe ser<br />
todo oídos a la voz de la madurez y la experiencia!<br />
Si comparamos las anteriores imágenes con la que nos<br />
presenta Hegel, nos daremos cuenta que la mirada <strong>del</strong> fundador<br />
<strong>del</strong> "idealismo absoluto" es la que más intenta condenarnos,<br />
puesto que no nos permite ser ni jóvenes y ni siquiera el futuro<br />
de Europa al que aspiraban conducirnos los utopistas de<br />
tiempos <strong>del</strong> Renacimiento. Veamos en detalle esta "leyenda negra<br />
de América" elaborada por Hegel.<br />
Hegel, al contrario de los utopistas, no ve ni habla <strong>del</strong><br />
futuro de América. Fiel a sus principios se niega a hablar de<br />
lo que está por nacer; reacio a mirar más allá de Europa y de<br />
su tiempo termina en estos términos sus reflexiones sobre<br />
América, reflexiones sumamente cortas, apenas tres páginas<br />
en una obra de cuatrocientas setenta:<br />
(8) ORTEGA y GASSET J. "Meditación <strong>del</strong> Pueblo Joven, pgs. 74-75,<br />
EMECE Edtrs. Bs .As-, 1958.<br />
135
"En cuanto país <strong>del</strong> futuro, aquí no nos interesa; pues en el<br />
aspecto histórico, el objeto de nuestra atención nos viene dado<br />
por lo que ha sido y lo que es". (9)<br />
Hegel, tampoco habla de la juventud de América como<br />
estudio de vitalidad y exhuberancia, sino más bien como un<br />
estado de debilidad física y espiritual; debilidad que Hegel<br />
transforma en constitutivo intrínseco de la tierra y de los hombres<br />
americanos. Fiel hijo <strong>del</strong> pensamiento europeo de ese<br />
entonces manifiesta un gran desprecio aún de nuestra geografía<br />
al mismo tiempo que sobrevalora lo suyo. Al igual que el Conde<br />
de Keyserling, que encontraba hasta en el trinar de nuestros<br />
pájaros nada más que graznidos y en el canto <strong>del</strong> ruiseñor europeo<br />
la quintaesencia de las notas musicales; Hegel, verá el<br />
auténtico escenario para la historia universal en la zona templada<br />
y más en especial en su parte septentrional donde la tierra<br />
tiene la configuración de continente y posee un amplio pecho<br />
como decían los griegos, y se cuenta con muchas especies<br />
de animales y productos naturales, al contrario de América<br />
donde las tierras se escinden en formas alargadas y las formas<br />
naturales se individualizan unas de otros con pésimos efectos<br />
aún para los productos naturales. (10)<br />
En concomitancia con esta debilidad <strong>del</strong> suelo americano,<br />
con esta disgregación que es la forma de la naturalidad,<br />
Hegel encuentra la debilidad espiritual <strong>del</strong> hombre americano.<br />
Coherente con la tesis de que al tipo natural de la localidad<br />
ha de corresponder perfectamente el tipo de carácter <strong>del</strong><br />
pueblo hijo de ese suelo, presenta a los pobres latinoamericanos<br />
como seres que no pueden volverse a lo universal y lo<br />
superior, tal vez por lo obligados que están adirigir su atención<br />
a la naturaleza, a los abrasadores rayos <strong>del</strong> sol equinoccial.<br />
(9) HEGEL, W.F., "Lecciones de Filosofía de la Historia", pg. 110.<br />
(10) Cfr. idem. pg. 105.<br />
136
El principal carácter de los americanos de estas comarcas,<br />
dice, es su mansedumbre y falta de ímpetu, asi como una humildad<br />
y sumisión rastrera frente a un criollo y más aún frente<br />
a un europeo, y pasará todavía mucho tiempo hasta que los europeos<br />
lleguen a infundirles un poco de amor propio. (11)<br />
Y a estas notas de la debilidad espiritual <strong>del</strong> hombre americano,<br />
Hegel añade una más: la debilidad física.<br />
La flojedad natural de los americanos fue el motivo determinante<br />
para llevar a los negros a América, con el objeto de emplear<br />
sus fuerzas para la realización de los trabajos: pues los<br />
negros son mucho más sensibles que los indios a la cultura Europea,<br />
habiendo un viajero inglés aducido ejemplos de que algunos<br />
negros se han convertido en eficientes sacerdotes, médicos,<br />
etc. ( ) al paso que sólo conoció un indígena que se decidió<br />
a estudiar, si bien murió pronto (12)<br />
Refuerza Hegel sus disquisiciones sobre la debilidad americana<br />
señalando que la cultura anterior a la conquista era<br />
igualmente defectuosa.<br />
"De América y su cultura anterior a la conquista, especialmente<br />
por lo que se refiere a Méjico y Perú, es cierto que poseemos<br />
noticias, pero nos dicen precisamente que esa cultura tenía<br />
un carácter <strong>del</strong> todo natural, destinado a extinguirse tan pronto<br />
como el espíritu se le aproximara. América se ha mostrado siempre<br />
y se se sigue mostrando floja tanto física como espiritualmente".<br />
(13)<br />
Termina Hegel sus disquisiciones sobre la debilidad física<br />
y espiritual de América y de sus hombres señalando similar<br />
debilidad en las estructuras políticas de estos países. La inestabilidad<br />
es para Hegel el talón de fondo de nuestro drama<br />
f»olítico y una prueba más de nuestra inmadurez, que ni la<br />
uerza militar es capaz de sosegar.<br />
Por el contrario ,en América <strong>del</strong> Sur las Repúblicas se basan<br />
tan solo en el poder militar, toda su historia es una continua<br />
(11) Ibid., pg. 105.<br />
(12) ídem. pg. 106.<br />
(13) ídem. pg. 105.<br />
137
evuelta; algunos estados federados se disgregan, otros vuelven a<br />
unirse, y todos esos cambios debidos a revoluciones de tipo militar.<br />
(14)<br />
Sobre la inestabilidad de nuestra vida política sobran ejemplos.<br />
En 1963 Latinoamérica contaba con 4 países bajo dictadura<br />
militar y 16 bajo gobierno civil, hoy en 1975 contamos<br />
con 11 bajo bota militar y tan sólo 9 países bajo régimen democrático<br />
o republicano. El mismo caso ecuatoriano es significativo,<br />
ya que en ciento cuarenta años de vida independiente<br />
hemos tenido unos 108 gobiernos, de los cuales sólo 40 han<br />
sido constitucionales; entre 1925 y 1948, se sucedieron alrededor<br />
de 37 gobernantes.<br />
A pesar de la objetividad de estos datos cabe hacerse algunas<br />
preguntas. Por ejemplo, por qué las formas políticas europeas<br />
son la regla de medida de nuestros países?; por qué<br />
Europa es auditorio,y juez, y testigo de cuanto ocurre entre<br />
nosotros? No es esto una inflación de conceptos, un trasplante<br />
mecánico de esquemas? No es esta una tendencia encaminada<br />
a aplicar una noción política: estabilidad, a más objetos de<br />
conocimiento de los que objetivamente posee?<br />
Más aún, cabría preguntarse si la tan sonada "estabilidad<br />
política europea" es tal, pues dos guerras mundiales y los continuos<br />
repartos y entendimientos que se han dado en Europa<br />
transforman esa noción, también para ellos en algo que les<br />
queda demasiado grande.<br />
En conclusión, no hemos descubierto visión más despreciativa<br />
de América que esta que niego no sólo el vivir sino<br />
hasta el sobrevivir <strong>del</strong> hombre americano; no sólo sus dimensiones<br />
humanas sino hasta las biológicas y geográficas.<br />
F ara terminar y aun a riesgo de cansar cito un texto que cierra<br />
con broche de oro la visión hegeliana: "La inferioridad de<br />
estos individuos en todos sentidos, incluso con respecto a la<br />
estatura, puede ser apreciado en todo". (15)<br />
(14) ídem. pg. 107.<br />
(15) Ibidem, pg. 105.<br />
138
Sobre el impacto de esta "leyenda negra de América" en<br />
nuestro pensamiento y en nuestra existencia, nada mejor que<br />
citar a un entendido historiador <strong>del</strong> pensamiento latinoamericano:<br />
"Hegel, tiene la enorme virtud a más de otras, de haber tematizado<br />
una serie de cuestiones que se encontraban latentes<br />
en el pensamiento europeo posterior al descubrimiento de América,<br />
y sobre las cuales el europeo había organizado sus relaciones<br />
con las otras culturas humanas <strong>del</strong> globo, sometidas violentamente<br />
a la colonización. Con su doctrina <strong>del</strong> "hombre natural",<br />
Hegel dará forma temática a un conjunto de respuestas dadas en<br />
diversos campos <strong>del</strong> saber europeo, y a las respuestas dadas de<br />
hecho, justamente con relación con la naturaleza de América y <strong>del</strong><br />
hombre americano. Conocer esta tematización en su estructura<br />
científica y en su trasfondo ideológico, es de la más alta importancia,<br />
dado que, aunque parezca mentira, aún en nuestros días<br />
reflota una y otra vez la sombra de Hegel en estas cuestiones". (16)<br />
Sobre la perennidad de las tesis hegelianas, en nuestro<br />
medio, bastará hacer memoria de las conversaciones y juicios<br />
de los señores de la tierra sobre la indolencia, tristeza, pasividad,<br />
ebriedad y más males de nuestros indígenas o los proyectos<br />
de "Civilización o Barbarie" que los hijos de Sarmiento<br />
continúan planificando para las comunidades campesinas.<br />
3.— HEGEL Y LA FILOSOFÍA LATINOAMERICANA<br />
Las "Lecciones de la Filosofía de la Historia", por el mismo<br />
carácter de sus contenidos, han incidido, han dificultado<br />
y han favorecido el desarrollo de algunas problemáticas que<br />
venían madurando nuestros pensadores. El desenvolvimiento<br />
y la oposición a las disquisiciones hegelianas ha servido para<br />
reforzar tesis muy propias <strong>del</strong> pensar latinoamericano. Veamos<br />
algunas de ellas.<br />
(16) ROIG Arturo, "Algunas pautas <strong>del</strong> pensamiento latinoamericano",<br />
<strong>Revista</strong> de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>, Jun. 75,<br />
N? 9, pgs. 157-158.<br />
139
En primer lugar, la afirmación sobre la historicidad de<br />
América, afirmación que ha tenido que pasar por la "negación"<br />
de la negación de que éramos objeto de parte <strong>del</strong> pensar hegeliano.<br />
Una dialéctica negativa frente al pensar dominador<br />
caracteriza nuestro pensar y la afirmación de nuestra presencia.<br />
El reclamado derecho a entrar a la Historia ha supuesto<br />
arrebatarlo a quienes cerraban el paso.<br />
En la afirmación de la historicidad de América, negada<br />
por el dominador, tres notas nos parecen sobresalientes: la<br />
especificidad, la unidad real e histórica de América Latina y<br />
su diferencia radical con América <strong>del</strong> Norte.<br />
a) La especificidad de América Latina: La Patria Grande<br />
es original, no es Europa aunque guarde una muy<br />
estrecha relación con ella. Tampoco es un trasplante<br />
pues es una nueva sociedad, con función propia aunque<br />
futura en el proceso de la historia universal.<br />
La búsqueda de la especificidad <strong>del</strong> ser de América, a<br />
nivel de reflexión filosófica, también tuvo que enfrentarse a<br />
Hegel, quien afirmaba:<br />
Puesto que la raza originaria desapareció, o poco menos, la<br />
población activa, procede, en su mayoría, de Europa, y lo que tiene<br />
lugar en América viene de Europa. Europa arrojó a América su<br />
caudal sobrante de personas, ( ). En realidad, esta emigración<br />
ofrece muchas ventajas, pues los emigrantes se han despojado<br />
de buena parte de lo que en su país podía serles engorroso,<br />
y llevan consigo el tesoro de una autoconciencia y de una eficiencia;<br />
y para los que quieran trabajar esforzadamente y no hayan<br />
de encontrar en Europa con qué hacerlo, se les ha abierto<br />
ciertamente en América un lugar de acción. (17)<br />
En oposición a Hegel, muchos de nuestros pensadores se<br />
han esforzado por romper el cerco de un pensar de la Identidad<br />
o de la Totalidad, que incluye y absorbe al Otro, radicalmente<br />
Otro, al declararlo similar e intrascendente a sí mismo.<br />
(17) HEGEL, W. F. Op. Cit. pg. 106.<br />
140
Entre el pensar de la Totalidad, heideggeriano o hegeliano (..)<br />
se debe describir el estatuto de la revelación <strong>del</strong> Otro, antropa<br />
lógica en primer lugar, y las condiciones metodológicas que hacen<br />
posible su interpretación. { 18)<br />
A lo largo de la historia de nuestro pensar la revelación<br />
de América o la actitud interrogativa sobre América ha cuajado<br />
en una serie de preguntas.<br />
Aparece lo que podría llamarse América como problema y este<br />
preguntar por América en cuanto problema, se nos desgrana en<br />
un conjunto de interrogaciones, también inevitables: América, es<br />
una o muchas?; América: es naturaleza o historia?; América: ha<br />
sido descubierta o encubierta?; América posee voz o es continente<br />
mudo? Y otras preguntas más que podríamos hacemos, todas<br />
las cuales según sea la respuesta que les demos —o que se les<br />
haya dado— permitirán a su vez responder a las anteriores; si<br />
hay una cultura americana, "si hay o si es posible una filosofía<br />
americana". (19)<br />
En todo esto y detrás de todas estas preguntas, late el esfuerzo<br />
por afirmarse; la búsqueda amorosa y agónica, constante<br />
y anhelante, por siquiera sobrevivir frente a quienes no<br />
permiten vivir.<br />
Qué de raro tiene haberse planteado estos problemas,<br />
cuando de parte de los grandes pensadores europeos lo que se<br />
recibía eran textos como estos:<br />
"América cae fuera <strong>del</strong> terreno donde, hasta ahora,<br />
ha tenido lugar la historia universal. Todo cuanto viene<br />
ocurriendo en ella no es más que un eco <strong>del</strong> Viejo Mundo<br />
y la expresión de una vitalidad ajena". (20)<br />
Qué de raro tiene que nuestra reflexión se haya planteado<br />
estos problemas: legitimar la reivindicación <strong>del</strong> ser de cada<br />
uno de nosotros que se nos negaba a todo nivel; resaltar el<br />
(18) DUSSEL, Enrique, Hacia una filosofía de la liberación latinoamericana,<br />
Ed. Bonun, Bs. As. 1973, pg. 118.<br />
(19) ROIG, Arturo "Algunas pautas <strong>del</strong> pensamiento", pg. 151-152.<br />
(20) HEGEL, W. F. Op. Cit. pg. 110.<br />
141
pasado que se nos indicaba no había existido; reclamar una<br />
cultura nacional, un pensamiento propio, una filosofía latinoamericana<br />
que no sea imitativa <strong>del</strong> pensar europeo y a la vez<br />
fruto de una "conciencia enajenada y enajenante", cuando de<br />
parte de esos señores, tan bien informados de todo, ni siquiera<br />
nuestros paisajes eran bellos, ni nuestros pájaros tenían voz?<br />
Los planteamientos hegelianos han servido, aunque su autor<br />
no lo haya querido, para hacer renacer el carácter dinámico<br />
de nuestra voz y de nuestra palabra que se ha visto obligada<br />
a irse labrando en la lucha y no en la paz; que ha surgido,<br />
no para la integración a ese Todo, su mantenimiento o<br />
justificación, sino más bien para su cambio o ruptura.<br />
Esto explica el que nuestra reflexión sea más bien de<br />
"protesta" contra el discurso dominador; insurja como expresión<br />
de lo "nuevo" para lo cual reclama un sitio en la historia.<br />
Es de importancia recalcar estas notas de nuestra conciencia<br />
y de sus manifestaciones reflexivas. Ha sido este realismo,<br />
muchas veces mágico y cuajado de futuro, tan característico<br />
de las sociedades y grupos sometidos a la dominación, lo que<br />
ha salvaguardado lo mejor de nosotros mismos, a pesar de la<br />
crítica y los esfuerzos implacables de la "intelligentia" por desconocerlos<br />
.<br />
Este realismo mágico, este realismo crítico es el que reclama<br />
el derecho y la capacidad de la filosofía para hacer profecías.<br />
He aquí otro aspecto más de confrontación con las<br />
disquisiciones hegelianas. Al contrario de Hegel que afirmaba<br />
en su Prefacio a la "Filosofía <strong>del</strong> Derecho" que la "filosofía,<br />
por lo demás, llega siempre demasiado tarde. Como pensar<br />
<strong>del</strong> mundo surge, por primera vez en el tiempo, después de<br />
que la realidad ha cumplido su proceso de formación y está<br />
realizada" (...) que el Buho de Minerva inicia su vuelo al<br />
caer <strong>del</strong> crepúsculo". (21), los pensadores latinoamericanos<br />
(21) HEGEL, W. F., "Filosofía <strong>del</strong> Derecho", Edt. Claridad, Bs. As.<br />
1968. pgs. 36-37.<br />
142
entenderán la filosofía como lo pretendía Nietszche en las primeras<br />
páginas de su "Voluntad de Dominio": "voy a relatar la<br />
historia de los dos siglos que se aproximan"; y su símbolo,<br />
por lo mismo, ya no será el buho que levanta su vuelo al atardecer,<br />
sino la calandria que eleva sus cantos en la madrugada.<br />
Este realismo mágico, este realismo crítico, supone también<br />
una reinterpretación de las funciones de integración y<br />
ruptura de la filosofía, tal cual ha sido entendida por Hegel.<br />
Recordemos qué es y cuál es la función que asigna Hegel a la<br />
filosofía, en base a uno de sus textos de la "Introducción a la<br />
Historia de la Filosofía":<br />
La filosofía es idéntica al espíritu de la época en que ésta<br />
aparece; la filosofía no está por encima de su tiempo, ella es solamente<br />
la conciencia de lo substancial de su tiempo, o el saber<br />
pensante de lo que existe en el tiempo. De la misma manera, ningún<br />
individuo puede estar por encima de su tiempo; el individuo es<br />
hijo de su época; lo esencial de la época es su propia esencia;<br />
( ). Nadie puede salir de lo sustancial de su época, como nadie<br />
puede salir de su propia piel. Por consiguiente, en una consideración<br />
esencial la filosofía no puede saltar su propio tiempo. (22)<br />
Nuestros pensadores más bien mostrarán que la filosofía<br />
puede saltar su propio tiempo y no sólo saltar sino quebrar,<br />
romper y denunciar su propia época, en cuanto la función de<br />
ruptura ínsita al concepto surge espontáneamente como modo<br />
de la conciencia condicionada por las contradicciones que la<br />
oprimen en su desarrollo. La filosofía brota de los hechos históricos,<br />
dentro de los cuales se destacan las estructuras sociales<br />
en cuyo marco nace toda filosofía y dentro de los cuales es<br />
oprimida o liberada. (23)<br />
(22) HEGEL, W. F., "Introducción a la Historia de la Filosofía", Edt.<br />
Aguilar, Bs. As., 1971, pgs. 105-106.<br />
(23) Un análisis más exhaustivo de las funciones de integración y ruptura<br />
<strong>del</strong> concepto —filosofía— puede consultarse en mi trabajo<br />
de tesis doctoral: "El discurso filosófico y el discurso político,<br />
su estudio en R. Garaudy", Primera Parte.<br />
143
En resumen, los principios hegelianos: el concepto contiene<br />
en su seno todos los desarrollos; ontológicamente hablando<br />
no hay novedad; el agente de la historia es el portador<br />
<strong>del</strong> concepto; la filosofía <strong>del</strong> sujeto debe predominar por su<br />
primacía sobre la filosofía <strong>del</strong> objeto,... en cuanto paralizan<br />
la historia, han sido y tendrán que seguir siendo, en forma renovada,<br />
rechazados; la filosofía latinoamericana, consciente o<br />
incoscientemente, en sus exponentes más notables deberá<br />
continuar siendo un rechazo a esos principios.<br />
Hegel, en cuanto imagen invertida, es uno de los mejores<br />
campos para que una filosofía de liberación vaya mostrando<br />
cómo muchos de nuestros pensadores, de ahora y de antes,<br />
aun sometidos a ideologías de dominación importadas como<br />
pretendidas formas de filosofía universal, supieron desconfiar<br />
de ellas y supieron hasta usarlas en beneficio de nuestras afirmación<br />
de hombres. 24)<br />
Hegel, en cuanto imagen invertida, puede servir para la<br />
construcción de una dialéctica de la apertura y la novedad y<br />
no <strong>del</strong> enclaustramiento y lo dado; para una dialéctica de ruptura<br />
y no de mantención <strong>del</strong> statu-quo; para una dialéctica en<br />
la que el agente de la historia sea el marginado que tanto<br />
despreció Hegel bajo el rótulo de "populacho" por haber perdido<br />
el sentimiento <strong>del</strong> derecho, de la legitimidad y de su propio<br />
trabajo. (25)<br />
b) La unidad real e histórica <strong>del</strong> ser de América Latina:<br />
Otra nota característica de nuestra pensar es que sin<br />
descontar las diferencias que entre Río Grande y el<br />
Cabo de Hornos es obvio que se den, insiste en la<br />
existencia de una estructura unitaria en el ser de<br />
América: lengua y raza, procesos históricos similares<br />
(24) Cfr. ROIG, Arturo, "Algunas pautas <strong>del</strong> pensamiento...", pg. 164.<br />
Cfr. ZEA, Leopoldo, "La Filosofía Americana como filosofía sin<br />
más". Edt. Siglo XXI, 3' Edc. pgs. 32-ss.<br />
(25) Cfr. HEGEL, W.F. "Filosofía <strong>del</strong> Derecho", párrafo N» 245.<br />
144
en el pasado y problemas comunes en el presente,<br />
exigencias de unidad y destino y requerimientos hacia<br />
una necesaria liberación, etc.<br />
Diferentes camadas de pensadores nos han venido recordando,<br />
a lo largo y ancho de nuestra historia, esta estructura<br />
unitaria. En los primeros días de la República: Echeverría y<br />
Alberdi y los "proceres de la emancipación mental" como los<br />
bautizara el Prof. Zea; en las últimas décadas <strong>del</strong> siglo pasado<br />
y en las primeras <strong>del</strong> presente: Rodó, Caso, Vasconcelos, A.<br />
Ponce, Mariátegui, y muchos más; en la década <strong>del</strong> sesenta:<br />
Salazar Bondy, Zea, Roig,... y últimamente el amplio movimiento<br />
de "filosofía de la liberación".<br />
Por el momento, no nos interesa sino constatar un hecho;<br />
hecho que ha sido reforzado, más que por la reflexión filosófica,<br />
por hitos como nuestra Independencia, nuestra común estructura<br />
económica dependiente, etc.<br />
En este aspecto la percepción de Hegel fue correcta;<br />
él se dio cuenta de que históricamente América estaba compuesta<br />
de dos unidades irreconciliables.<br />
"América se halla dividida en dos partes, unidas por un istmo,<br />
si bien dicho istmo no llega a facilitar las comunicaciones entre<br />
ambas. Más bien ha de decirse que las dos partes permanecen<br />
separadas <strong>del</strong> modo más cierto". (26)<br />
c) La contienda entre América <strong>del</strong> Norte y la <strong>del</strong> Sur: También<br />
en este aspecto se mostró acertada la visión de Hegel: "Por<br />
lo dicho, América es el país <strong>del</strong> futuro en el que, en los tiempos<br />
que van a venir —acaso en la contienda entre América <strong>del</strong> Norte<br />
y la <strong>del</strong> Sur—, debe revelarse la trascendencia de la historia universal;<br />
es un país de ilusiones para todos aquellos a quienes hastia<br />
el arsenal histórico encerrado en la vieja Europa" (27)<br />
(26) HEGEL, Op. Cit. pgs. 106-107.<br />
(27) ídem, pg .110.<br />
145
Hegel marca algunas diferencias entre ambas Americas,<br />
en primer lugar la geográfica ya que la <strong>del</strong> Norte, por la misma<br />
posición de sus ríos y cordilleras aventaja a la <strong>del</strong> Sur que<br />
lastimosamente posee "extensos valles no demasiado apropiados<br />
para dar pie al florecimiento de países cultos, ya que más<br />
bien se trata, únicamente, de dilatadas estepas. (28)<br />
Luego Hegel señala las diferencias políticas. También en<br />
esto América <strong>del</strong> Norte aventaja a la <strong>del</strong> Sur, en este aspecto<br />
la superioridad produce un "asombroso contraste".<br />
En Norteamérica vemos prosperidad, tanto a través de un<br />
incremento de industria y de población como por la organización<br />
ciudadana y una sólida libertad; toda la Federación constituye<br />
un Estado y tiene sus centros políticos. Por el contrario, en América<br />
<strong>del</strong> Sur las Repúblicas se basan tan sólo en el poder militar,<br />
toda su historia es una continua revuelta; algunos estados federados<br />
se disgregan, otros vuelven a unirse, y todos esos cambios<br />
debidos a revoluciones de tipo militar. (29)<br />
En tercer lugar señala las diferencias de índole religiosa.<br />
Ciñéndose a sus anteriores escritos sobre las religiones, inclina<br />
favorablemente su pluma hacia el protestantismo al mismo<br />
tiempo que recalca las deficiencias <strong>del</strong> catolicismo.<br />
De la religión protestante tomó su origen la confianza recíproca<br />
entre las personas y el fiarse de sus propósitos, pues en la<br />
iglesia protestante las obras religiosas cogen la vida por entero y<br />
su actividad en general. Por el contrario, entre los católicos no<br />
puede darse la base para una semejante confianza, pues en las<br />
cosas <strong>del</strong> mundo impera tan sólo la fuerza y la sujeción voluntaria,<br />
y las formas que aquí se llaman constituciones son únicamente<br />
una ayuda necesaria y no preservan de la desconfianza. (30)<br />
Finalmente, Hegel indica que América <strong>del</strong> Sur fue conquistada,<br />
mientras que la <strong>del</strong> Norte tan sólo fue colonizada. Juzga<br />
(28) ídem, pg. 107.<br />
(29) Ibidem, pg. 107.<br />
(30) ídem. pg. 108.<br />
146
que el carácter tiránico de la conquista española fue mucho<br />
más grave que el aniquilamiento que realizaron los ingleses de<br />
los nativos de esas tierras; falseando los hechos, calla el exterminio<br />
de la "colonización" inglesa y por ende no sopesa en su<br />
justo valor el carácter de la conquista española, que, sin acallar<br />
sus errores, nunca alcanzó la virulencia que se dio al<br />
Norte.<br />
Los españoles se apoderaron de América <strong>del</strong> Sur para enseñorear<br />
y enriquecerse tanto mediante los cargos políticos como<br />
la exacción. Al depender de una metrópoli muy alejada, su arbitrariedad<br />
pudo hallar un vasto campo, y alcanzaron una gran<br />
preponderancia sobre los indios a base de fuerza, habilidad y orgullo.<br />
Por el contrario, los Estados libres norteamericanos han<br />
sido colonizados enteramente por Europeos. (31)<br />
Con esta visión somera <strong>del</strong> problema Hegel apunta a un<br />
dato básico <strong>del</strong> pensar latinoamericano, su separación y enfrentamiento<br />
con el vecino <strong>del</strong> Norte que ha terminado por<br />
constituirse en último y más agresivo representante de la dominación<br />
.<br />
También en este punto, una larga lista de nombres han<br />
ido labrando una constante de nuestra reflexión. El enfrentamiento<br />
y denuncia de la dominación es una tarea que se ha<br />
ido cumpliendo y se ha de seguir cumpliendo, desde horizontes<br />
de comprensión diversos, que permitan ahondar cada vez<br />
más aquel estado de dominación que asume formas y grados<br />
diversos en el correr <strong>del</strong> tiempo. Hoy mismo asistimos a un<br />
nuevo y sorprendente desarrollo <strong>del</strong> mismo y por ende, otra<br />
vez se retomará esa antorcha que pensadores <strong>del</strong> pasado levantaron.<br />
En la medida en que la visión de Hegel refuerza esa dominación,<br />
en la medida en que sus contenidos se encuentran<br />
vertidos en nuestros textos escolares, en los esquemas de inter-<br />
(31) Ibidem, pg. 108.<br />
147
pretación de nuestra historia, en muchas de nuestras expresiones<br />
culturales, la tarea de limpieza será siempre un renovado<br />
reto, cuanto más hoy que la penetración cultural se introyecta<br />
y penetra más allá de la piel, en lo más recóndito de<br />
nosotros mismos.<br />
148
BIBLIOGRAFÍA DE AUTORES ECUATORIANOS Y OBRAS<br />
EDITADAS EN EL ECUADOR EXISTENTES EN LA<br />
BIBLIOTECA GENERAL DE LA PONTIFICIA UNIVERSIDAD<br />
CATÓLICA DEL ECUADOR.<br />
La Srta. Eleanor Mitchell, asesora de la Biblioteca General<br />
de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> en los años<br />
de 1964 a 1967, comenzó a elaborar una lista de la bibliografía<br />
existente de autores ecuatorianos y obras editadas en el <strong>Ecuador</strong>,<br />
como un aporte para que, en lo posterior, se pudiera ir<br />
conformando una bibliografía ecuatoriana en lo posible completa.<br />
Después de 1967 se ha ido continuando el trabajo y la iniciativa<br />
de la Srta. Mitchell, gracias a una dedicación especial<br />
de la Sra. Teresita Nájera de Chiriboga, Jefe <strong>del</strong> Departamento<br />
de procesos técnicos de la biblioteca.<br />
Así se ha podido completar una lista de 2.366 títulos de<br />
libros, revistas y Tesis de los alumnos de la <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong>.<br />
Esta lista se ha ordenado alfabéticamente por el nombre<br />
<strong>del</strong> autor.<br />
Existe en la Biblioteca de la <strong>Universidad</strong> un fichero aparte,<br />
exclusivo de esta bibliografía y está a disposición de los investigadores.<br />
Es de advertir que la presente bibliografía comprende solamente<br />
los libros ya debidamente catalogados de la Biblioteca<br />
y que, por lo mismo, tiene que irse incrementando con<br />
los libros que van ingresando constantemente a la colección.<br />
Como una sencilla contribución de la Biblioteca en el Año<br />
Jubilar Trigésimo de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong><br />
<strong>Ecuador</strong>, hemos juzgado oportuno iniciar en su <strong>Revista</strong> la publicación<br />
de la presente bibliografía, la cual irá apareciendo<br />
periódicamente por partes en una sección apropiada y también<br />
en su respectiva separata.<br />
149
Sin ser —que no lo puede— labor definitiva, ni, desde luego,<br />
<strong>del</strong> volumen que requiere la materia, salta a la vista la<br />
gran utilidad de esta publicación ya que constituye una base<br />
más para una bibliografía general ecuatoriana, que algún día<br />
debería hacerse con la colaboración de las Bibliotecas y demás<br />
instituciones culturales <strong>del</strong> país y, sin duda, con el auspicio<br />
<strong>del</strong> mismo Estado Ecuatoriano.<br />
Vaya nuestro agradecimiento a la Srta. Mitchell y a la<br />
Sra. Nájera de Chiriboga, quienes han cumplido una labor<br />
realmente meritoria, y de modo especial al Centro de Publicaciones<br />
de la <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> y a su actual Director, P. Ernesto<br />
Proaño, S. J., que bondadosamente, han puesto a disposición<br />
de la Biblioteca el espacio de la <strong>Revista</strong> para esta bibliografía.<br />
150
BIBLIOGRAFÍA<br />
1.— ACADEMIA ECUATORIANA DE LA LENGUA. Memorias. Quito,<br />
1884. N. 1, n. 27 cm.<br />
2.— ACADEMIA ECUATORIANA DE MEDICINA. Archivos. Quito,<br />
v. ilus. 21 cm.<br />
3.— AGOSTA, Antonio. El derrumbe de Tahuando. Ibarra, Imprenta<br />
de P.T. Acosta, 1886-1893. 3 v. en 1, 20 cm.<br />
4.— ACOSTA SOLIS, Misael. Los bosques <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> y sus productos.<br />
Quito, Editorial "<strong>Ecuador</strong>", 1961. pp. 348, ilus. (algs. plegs.)<br />
22 cm.<br />
5.— ACOSTA SOLIS, Misael, Cinchonas <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Quito, Publicaciones<br />
Científicas, 1946. pp. 263, ilus. 22 cm.<br />
6.— ACOSTA SOLIS, Misael, Las divisiones fitogeográficas y las formaciones<br />
geobotánicas <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Bogotá, Edit. "Voluntad",<br />
1966. pp. 47, ilus., 33 cm.<br />
"Separata de la <strong>Revista</strong> de la Academia Colombiana de Ciencias<br />
Exactas, Físicas y Naturales - Vol. XII, - N? 48". Julio de 1966.<br />
7.— ACOSTA SOLIS, Misael. Divisiones fitogeográficas y formaciones<br />
geobotánicas <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Quito, Casa de la Cultura Ecuatoriana,<br />
1968. pp. 271, ilus. (algs. plegs.), mapas, tablas plegs. 22<br />
cm. (Publicaciones Científicas de la Casa de la Cultura Ecuatoriana)<br />
.<br />
8,— ACOSTA SOLIS, Misael. Fitogeografia y vegetación de la provincia<br />
de Pichincha". México, Cultura, 1962. pp. 135, ilus. (algs.<br />
plegs.), mapas plegs, 23 cm. (Instituto Panamericano de Geografía<br />
e Historia, Plan Piloto <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>).<br />
151
9.— ACOSTA SOLIS, Misael. La forestación artificial en el <strong>Ecuador</strong><br />
central. Quito, Editora "Quito", 1954, pp. 85. ilus. 22 cm.<br />
10.— ACOSTA SOLIS, Misael. Maderas económicas <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> y sus<br />
usos. Quito, Editorial Casa de la Cultura Ecuatoriana ,1960. pp.<br />
321, ilus., 22 cm.<br />
11.— ACOSTA SOLIS, Misael. El noroccídente ecuatoriano, geografía<br />
y ecología de Lita a San Lorenzo. Cubierta vegetal y reconocimiento<br />
botánico-forestal. Agricultura y sugerencias en favor <strong>del</strong><br />
mejor aprovechamiento de las tierras. Quito, Edit. "Santo Domingo".<br />
1959. pp. 147. ilus., mapas (algs. plegs.) 23 cm.<br />
12.— ACOSTA SOLIS, Misael. Nuevas contribuciones al conocimiento<br />
de la provincia de Esmeraldas. Quito, Edit. "<strong>Ecuador</strong>", 1944, v.<br />
ilus., mapas (algs. plegs.) 23 cm.<br />
13.— ACOSTA SOLIS, Misael. Los recursos naturales <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> y<br />
su conservación. México, Instituto Panamericano de Geografía<br />
e Historia, 1965, v. ilus. 23 cm.<br />
14.— ACUERDO DE INTEGRACIÓN SUBREGIONAL, Bolivia, Colombia,<br />
Chile, <strong>Ecuador</strong> y Perú. Cámaras de Comercio. Comité Permanente.<br />
Declaración y resoluciones aprobadas en la 1» Convención<br />
de Cámaras de Comercio <strong>del</strong> Grupo Andino. Lima, 1970.<br />
pp. 59, 27 cm.<br />
15,— ACUERDO DE INTEGRACIÓN SUBREGIONAL... Bases generales<br />
para una estrategia subregional de desarrollo. Lima, Junta<br />
<strong>del</strong> Acuerdo de Cartagena, 1972. 3 v. ene. en uno. tablas 30 cm.<br />
16.— ACUÑA, Cristóbal de, n. 1507. Nuevo descubrimiento <strong>del</strong> gran<br />
río <strong>del</strong> Amazonas por el P. Cristóbal de Acuña, al cual fue por la<br />
provincia de Quito el año de 1639. Publicación dirigida por Raúl<br />
Reyes y Reyes. Quito, 1942. xiv, pp. 79. 32 cm. (Biblioteca Amazonas,<br />
IV).<br />
17 — ACUÑA, Cristóbal de, n. 1597. Nuevo descubrimiento <strong>del</strong> gran<br />
río de las Amazonas. Madrid. Imprenta de Juan Cayetano García,<br />
1891. xxxi, pp. 235. 16 cm. (Coelcción de libros raros o curiosos<br />
que tratan de América, 2) ".. .ediciones que se han hecho<br />
de esta obra": pp. /ix/—xi.<br />
18.— ACUÑA RIQUELME, Waldo. La esterilización y sus consecuencias<br />
ético-jurídicas. Quito, 196? pp. 93, 33 cm. Tesis (doctoral<br />
Jurisprudencia) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>.<br />
Copia a máquina.<br />
152
19.— ADOUM, Jorge Enrique. Los cuadernos de la tierra, I-IV. Quito,<br />
Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1963. pp. 220, 21 cm.<br />
20.— ADOUM, Jorge Enrique. Poesía <strong>del</strong> siglo XX: Valery, Rilke, Clau<strong>del</strong>,<br />
Lubicz-Milosz, Hughues, Eliot, Nicolás Guillen, Maiacovski,<br />
García Lorca, Vallejo, Hikmet, Neruda. Quito, Edit. Casa de la<br />
Cultura Ecuatoriana, 1957. pp. 392, 22 cm.<br />
21.— AGORA. N' 1, Febrero, 1965, Quito, n. ilus. 21 cm., bimestral.<br />
Sumarios al comienzo de cada número.<br />
22.— AGRAMONTE Y PICHARDO, Roberto, 1904. El panorama cultural<br />
de Montalvo. Ambato, Tip. A. M. Garcés, 1935. pp. 64, 20<br />
cm. (Biblioteca de Autores Nacionales).<br />
23.— AGUILAR ENCALADA, Ananias. Prácticas de química general.<br />
Quito, 1969. pp. 119, ilus. 29 cm. Tesis (licenciatura Ciencias de<br />
la Educación) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Bibliografía:<br />
pp. 118-119. Copia a máquina.<br />
24.— AGUILERA MALTA, Demetrio, 1909. Don Goyo, novela americana.<br />
2» ed., Guayaquil, Imp. Casa de la Cultura, Núcleo <strong>del</strong> Guayas,<br />
1955. pp. 186, 20 cm.<br />
25.— AGUILERA MALTA, Demetrio, 1909. Guayaquil 70, Metrópoli<br />
dinámica, por Demetrio Aguilera Malta, 1970. pp. 302. ilus. (algs.<br />
color), mapas, 22 cm.<br />
26.— AGUILERA MALTA, Demetrio, 1909. Infierno negro, pieza en<br />
dos actos. Xalapa, <strong>Universidad</strong> veracruzana, 1967. pp. 136, 20<br />
cm. (Ficción <strong>Universidad</strong> Veracruzana, 76).<br />
27.— AGUILERA MALTA, Demetrio, 1909. La isla virgen. Con un estudio<br />
preliminar por Ángel F. Rojas. Quito, Casa de la Cultura<br />
Ecuatoriana, 1954. xxii, pp. 404, ilus., 19 cm. (Biblioteca de Relatistas<br />
Ecuatorianos).<br />
28—AGUILERA MALTA, Demetrio, 1909. Los que se van; cuentos <strong>del</strong><br />
cholo y <strong>del</strong> montuvio, por Demetrio Aguilera Malta, Joaquín<br />
Gallegos Lara y Enrique Gil Gilbert. 2» ed. Quito, Casa de la<br />
Cultura Ecuatoriana, 1955. xxii, pp. 237, 19 cm. (Biblioteca de<br />
Relatistas Ecuatorianos).<br />
29.— AGUILERA MALTA, Demetrio, 1909. Siete lunas y siete serpienpientes.<br />
México, Fondo de Cultura Económica, 1970. pp. 376, 17<br />
cm. (Colección Popular Narradores Latinoamericanos).<br />
153
30.— AGUINAGA ZUMARRAGA, Betty E. Los funcionarios públicos<br />
con relación a la legislación ecuatoriana. Quito, 1962. pp. 191,<br />
29 cm. Bibliografía pp. 185-186. Copia a máquina. Tesis (doctoral<br />
Jurisprudencia) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>.<br />
31— AGUINAGA ZUMARRAGA, Gonzalo. El problema penitenciario<br />
y su realidad en el <strong>Ecuador</strong>. Quito, 1958. pp. 259, 21 cm. Incluye<br />
un anexo de ampliación a la tesis. Bibliografía: pp. 258-259.<br />
Copia a máquina. Tesis (doctoral Jurisprudencia) <strong>Pontificia</strong><br />
<strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>.<br />
32.— AGUIRRE, Manuel Agustín. Apuntes para el estudio de la historia<br />
<strong>del</strong> pensamiento económico. Quito, Edit. Universitaria,<br />
1958-1962. 2 v. 22 cm.<br />
33.— AGUIRRE, Manuel Agustín. El socialismo científico: breves lecciones<br />
dadas en la Facultad, Letras y Ciencias de la Educación<br />
de la <strong>Universidad</strong> Central. 2* ed. Quito, Editorial Universitaria,<br />
1969. pp. 444, 22 cm.<br />
34.— AGUIRRE ABAD, Francisco Xavier. Bosquejo histórico de la<br />
República <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Guayaquil, Corporación de Estudios y<br />
Publicaciones, 1972. xxv, 510 pp. ilus. color 22 cm. (Anuario<br />
Histórico Jurídico Ecuatoriano, III).<br />
35.— AGUIRRE CISNEROS, César. Reglamento General de segunda<br />
educación, codificado y actualizado hasta el mes de Junio de<br />
1971 y planes de estudio en vigencia de todas las modalidades<br />
de educación media. Quito, 1971. pp. 139, 22 cm.<br />
36.— AGUIRRE SANCHEZ, Manuel José, 1896-1942. Poemario. Quito,<br />
Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1972. pp. 185, ilus. 21 cm.<br />
37.— AHUMADA, Jorge. Teoría y programación <strong>del</strong> desarrollo económico.<br />
Quito, CEPAL, 1961, pp. 307, 31 cm. Mimeografiado.<br />
38.— AILLON ALBAN, Jaime. Causas de <strong>del</strong>incuencia en el <strong>Ecuador</strong>.<br />
Quito, 1970. pp. 102, 31 cm. Bibliografía: p. 132. Copia a máquina.<br />
Tesis (doctoral Jurisprudencia) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong><br />
<strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>,<br />
39— A la esclarecida memoria <strong>del</strong> Sr. Dr. Dn. N. Clemente Ponce,<br />
último presidente de la "Sociedad Nacional de Agricultura".<br />
Quito, Sociedad Nacional de Agricultura, 1930. iv, pp. 254, 23<br />
cm. Nos. 91-94, Años XI-XII, de la <strong>Revista</strong> de la Sociedad Nacional<br />
de Agricultura.<br />
154
40.— A la memoria <strong>del</strong> Dr. Francisco X. Aguirre. Guayaquil, "El Telégrafo",<br />
1885. pp. 81, ilus. 21 cm.<br />
41 — A la memoria <strong>del</strong> R. P. Marcos Diego Tobar Ribadeneira. 1965.<br />
pp. 112, 22 cm.<br />
42.— A la memoria <strong>del</strong> Sr. Dr. Dn. Luis Felipe Borja. Quito, Litografía<br />
e Imprenta Romero, 1952. pp. 143, ilus. 22 cm.<br />
43.— ALALC, Síntesis mensual. Año I, n. 1— Julio, 1965. Montevideo.<br />
v. 23 cm. índice temático para cada año. Sumarios al comienzo<br />
de cada número.<br />
44.— ALBA, Víctor. Historia <strong>del</strong> movimiento obrero en América Latina.<br />
México, Libreros Mexicanos Unidos, 1964. pp. 598, 23 cm.<br />
45.— ALBAN GOMEZ, Ernesto. Teatro. Quito, Ediciones "Ateneo<br />
Ecuatoriano", 1963, pp. 105, 20 cm.<br />
46.— ALBAN GOMEZ, Ernesto. Salamandras, (relatos). Quito, Casa<br />
de la Cultura Ecuatoriana, 1960. pp. 150, 19 cm.<br />
47.— ALBORNOZ, Víctor Manuel. Alberto Muñoz Vernaza. Cuenca,<br />
Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo <strong>del</strong> Azuay, 1969. pp. 216,<br />
ilus. 22 cm.<br />
48.— ALBORNOZ, Víctor Manuel. Alfonso Moreno Mora, el poeta exilado<br />
en el ensueño y el recuerdo. Cuenca, Casa de la Cultura<br />
Ecuatoriana, Núcleo <strong>del</strong> Azuay, 1951. pp. 120, 24 cm.<br />
49.— ALBORNOZ, Víctor Manuel. Federico Proaño, galeote <strong>del</strong> destino.<br />
Cuenca, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo <strong>del</strong> Azuay,<br />
1953. pp. 336, ilus. 22 cm,<br />
50.~ ALBORNOZ, Víctor Manuel. Fray Vicente Solano, estudio biográfico-crítico.<br />
Cuenca, Tip. Municipal, 1952. xxxii, pp. 269, 20<br />
cm. "Obras publicadas por V. M. Albornoz": p. iii. Incluye bibliografía.<br />
51.— ALBUJA, José Domingo. Sus poesías. Quito, León Maynadier C.<br />
M., 1953, pp. 135, 20 cm. A la cabeza <strong>del</strong> título: Una gloria y prez<br />
<strong>del</strong> pensil imbabureño.<br />
52— ALBUJA PUNINA, José Ignacio. Estructura agraria y estructura<br />
social. Enfoque sociológico de algunos aspectos de la realidad<br />
rural en relación con la estructura agraria <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Quito,<br />
"Edit. Universitaria", 1964. pp. 150, tabla pleg. 20 cm. A la ca-<br />
155
eza <strong>del</strong> título: <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>.<br />
Instituto de Investigaciones Sociales.<br />
53.— ALCEDO, Antonio de, 1736-1812. Biblioteca Americana; catálogo<br />
de los autores que han escrito de la América en diferentes idiomas<br />
y noticia de su vida y patria, años en que vivieron, y obras<br />
que escribieron, compuesta por el Mariscal de Campo Dn. Antonio<br />
de Alcedo, año de 1807. Introducción de Jorge A. Garcés G.<br />
Quito, Imprenta Municipal, 1964. 2 v. 27 cm. (Quito, Archivo<br />
Municipal, Publicaciones, 32).<br />
54— ALCEDO, Antonio de, 1736-1812. Diccionario geográfico-histórico<br />
de las Indias occidentales o América; es a saber: de los reinos<br />
<strong>del</strong> Perú, Nueva España, Tierra Firme, Chile y Nuevo Reino de<br />
Granada. Madrid, Imprenta de Benito Cano, 1786-89. 5 v. 22 cm.<br />
55.—<br />
56.—<br />
57.—<br />
58.—<br />
59,—<br />
ALCIVAR, Simón A. El impuesto a la herencia en el <strong>Ecuador</strong>.<br />
Quito, Corporación de Estudios y Publicaciones, 1972. pp. 199,<br />
22 cm.<br />
ALDAZ GALARZA, Martha. La integración y algunas de sus apliciones.<br />
Quito, 1968. pp. 61, 28 cm. Tesis (licenciatura Ciencias de<br />
la Educación) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Copia<br />
a máquina.<br />
ALDRIGHETTI, Angelo. Técnica bancaria. 5' ed., México, Fondo<br />
de Cultura Económica, 1966, pp. 174, 21 cm. (Sección de obras<br />
de economía <strong>del</strong> F. C. E.)<br />
ALEMÁN, Hugo. Distancias; poesía. Quito, Edit. Casa de la Cultura<br />
Ecuatoriana, 1959, pp. 183, 22 cm.<br />
ALEMÁN, Hugo. Ernesto Noboa Caamaño, artífice <strong>del</strong> soneto<br />
"Emoción vesperal". Quito, Edit, <strong>del</strong> Ministerio de Educación,<br />
1967. pp. 54, ilus., 21 cm.<br />
60,— ALEMÁN, Hugo. Presencia <strong>del</strong> pasado; 29 semblanzas y 1 paisaje.<br />
Quito, Casa de la Cultura Ecuatriana, 1949-53. 2 v. ilus. 21<br />
cm.<br />
61,— ALFARO, Olmedo. Galápagos estratégico y comercial. Guayaquil,<br />
Jouvin, 1936. pp. 147, ilus., mapas (algs. color, plegs.) 23 cm,<br />
62,— ALMEIDA, A. Isabel. Servicio social de grupo en las colonias<br />
"Máchala" de Conocoto y "Santa Rosa" de Salinas. Quito, 1967.<br />
pp. 202, 28 cm. Tesis (trabajadora social. Escuela de Servicio<br />
Social) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Copia a<br />
máquina,<br />
156
63.— ALONSO, Isidoro. La iglesia en Venezuela y <strong>Ecuador</strong>; estructuras<br />
eclesiásticas, por Isidoro Alonso y otros. Friburgo, Suiza;<br />
Bogotá. Colombia, Oficina Internacional de Investigaciones Sociales<br />
de FERES, 1962. pp. 201, ilus. (algs. plegs.) 22 cm. (Estudios<br />
Socio-religiosos Latinoamericanos, 3).<br />
64.r- ALVARADO GARAICOA, Teodoro. Derecho Internacional marítimo.<br />
Guayaquil, Academia de Guerra Naval, 1970. pp. 322, 22 cm.<br />
65.— ALVARADO GARAICOA, Teodoro. Los principios internacionales<br />
de no intervención y autodeterminación. 2' ed., Guayaquil,<br />
Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo <strong>del</strong> Guayas, 1965. pp.<br />
74, 22 cm.<br />
66.— ALVAREZ ARTETA, Segundo. La cuestión de límites entre las<br />
repúblicas <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> y el Perú: apuntes y documentos. Sevilla,<br />
Escuela tipográfica y librería salesianas, 1901. 2. p.l. vil -<br />
xvii, 558 pp. 28 cm.<br />
67.— ALVAREZ GONZALEZ, Francisco. Introducción a la filosofía.<br />
Cuenca, Talleres Gráficos de la <strong>Universidad</strong> de Cuenca, 1963,<br />
pp. 212, 22 cm.<br />
68.— ALVAREZ NAZARIO, Manuel. El elemento afro-negroide en el<br />
español de Puerto Rico, contribución al estudio <strong>del</strong> negro en<br />
América. San Juan, Instituto de Cultura Puertorriqueña, 1961.<br />
pp. 453, mapas, 22cm.<br />
69.— ALVAREZ ROBERT, Fausto A. Legislación <strong>del</strong> seguro social<br />
ecuatoriano. Quito, 1956. pp. 328, 28 cm. Copia a máquina. Tesis<br />
(doctoral Jurisprudencia) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong><br />
<strong>Ecuador</strong>.<br />
70.— ALVEAR HERRERA, Gualberto Alfredo. El pensamiento <strong>del</strong> Dr.<br />
Raoul de Gughteneere sobre el birth-control. Quito, 1964. pp. 49,<br />
30 cm. Multilith. Tesis (Ucenciatura Ciencias de la Educación)<br />
<strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>.<br />
71.— Ambato, Concejo Municipal. Libro rojo, documentos<br />
relativos a la fundación de la actual ciudad de Ambato. Ambato,<br />
Librería e Imprenta Escolar, 1919. vil, pp. 119, 25 cm.<br />
72.— América. Año I, n. 1— 19. Quito, v. ilus. 22 cm. irregular.<br />
73.— América libre, obra dedicada a conmemorar el centenario<br />
de la independencia de Guayaquil, 1829-1920. Guayaquil,<br />
"Prensa Ecuatoriana", 1920. 2 v. ilus. 33 cm.<br />
157
74— AMORES LEYVA, Ana. El probelma social de la vivienda <strong>del</strong><br />
obrero. Quito, 1948. pp. 73, 29 cm. Tesis (trabajadora social -<br />
Escuela de Servicio Socail) PUCE. Copia a máquina.<br />
75.— Anales de la <strong>Universidad</strong> de Cuenca, t. I— n. 1 19—<br />
Cuenca, v. ilus. 22 cm. irregular.<br />
76.— —Anales de la <strong>Universidad</strong> Central, t. I, n. 1 —1883— Quito, v.<br />
ilus. 26 cm. anual.<br />
77.— Análisis de precios. Grupo de productos alimenticios. Quito,<br />
Guayaquil, Tulcán. n,l— 196— Quito, v. 35 cm.<br />
78 — ANDA AGUIRE, Alfonso. Primeros gobernadores de Mainas, los<br />
generales Vaca de Vega. Quito, Edit. "Santo Domingo", 1955, pp.<br />
159, 22 cm,<br />
79,— ANDA AGUIRRE, Martín. Primeros vecinos de Loja. A Loja en<br />
el IV centenario de su fundación. Quito, "Fray Jodoco Ricke",<br />
1950, pp. 113, 22 cm.<br />
80,— ANDA AGUIRRE, Alfonso. Zaruma en la colonia. Quito, Casa de<br />
la Cultura Ecuatoriana, 1960, pp. 170, ilus. 21 cm.<br />
81,— ANDRADE, Carlos Vicente. El grito. Quito, Casa de la Cultura<br />
Ecuatoriana, 1972, pp. 66, 28 cm. (Colección Pachacámac).<br />
82,— ANDRADE, Jaime. Arte Popular <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>, por Jaime Andrade,<br />
Olga Fisch, Elvia de Tejada, Leonardo Tejada y Oswaldo Viten.<br />
.. Prólogo :Galo H. Montano; orientación, sistematización<br />
e introducción; Paulo de Carvalho Neto; selección: Ángel de<br />
Chavarri; patrocinio: CENDES, OCEPA; edición: ALIANZA PA<br />
RA EL PROGRESO. Quito, Edit. "Garantía", 1965, v. ilus. 27 cm.
LIBROS PUBLICADOS<br />
EDICIONES UNIVERSIDAD CATÓLICA<br />
1. TRUJILLO VASQUEZ, Julio César<br />
Derecho <strong>del</strong> Trabajo.<br />
(ED U C)<br />
2. TRUJILLO VASQUEZ, Julio César<br />
Elementos de Derecho Laboral Andino.<br />
3. JARAMILLO PEREZ, Luis<br />
Indices <strong>del</strong> Panorama Normativo Laboral y Código <strong>del</strong> Trabajo.<br />
4. CORRALES PASCUAL, Manuel<br />
Jorge Icaza: Frontera <strong>del</strong> Relato Indigenista.<br />
5. PORRAS GARÓES, Pedro I.<br />
Historia y Arqueología de la Ciudad Española Baeza de los Quijos.<br />
6. MALO GONZALEZ, Hernán<br />
El Hábito en la Filosofía de Felix Ravaisson.<br />
7. ESPINOSA POLIT, Juan<br />
Compendio de Economía.<br />
8. VARIOS<br />
Mons. Leónidas Proaño: hacia una iglesia liberadora.<br />
9. ORTIZ CRESPO, Fernando<br />
Las Aves de Quito.<br />
10. RUBIANES PEREZ, Eduardo, S. I.<br />
El Dominio Privado de los Bienes según la Doctrina de la Iglesia.<br />
11. VARIOS<br />
Informes de los Decanos y Directores de Unidades Académicas de la<br />
P.U.C.E.<br />
12. PORRAS GARCÉS, Pedro<br />
La Fase Cosanga.<br />
13. VARIOS<br />
Lectura de García Márquez.<br />
14. VANES Consuelo y JARA Fausto<br />
Ñukanchik Llaktapak Shimi.<br />
Tomo I y tomo III (textos en quechua, libro de imágenes).<br />
15. TROYA CEVALLOS, Alfonso<br />
Elementos de Derecho Procesal Civil.<br />
16. EGÜEZ, Iván<br />
La Linares.<br />
17. VILLALBA, Jorge<br />
Epistolario Diplomático <strong>del</strong> Presidente Gabriel García Moreno<br />
1859 • 1869.<br />
CENTRO DE PUBLICACIONES DE LA<br />
PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR<br />
Apartado 2184<br />
Quito - <strong>Ecuador</strong><br />
Sud América