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Revista 14.pdf - Pontificia Universidad Católica del Ecuador

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REVISTA DE LA<br />

UNIVERSIDAD<br />

CATÓLICA<br />

AÑO IV - No. 14 - NOVIEMBRE- 1976


CENTRO DE PUBLICACIONES<br />

DE LA<br />

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR<br />

Comité de Publicaciones:<br />

Consejo de Publicaciones:<br />

Gerente:<br />

Secretario:<br />

Oficines:<br />

Dirección Postal:<br />

Teléfonos:<br />

Dr. Ernesto Proaño, S.!., Presidente; Prof. Marco<br />

Vinicio Rueda, S.j.; Dr. Ewald Utreras y Dr. Orlando<br />

Sandoval, S.l.<br />

Ing. Rene Cordero, Lodo. José María Egas, Dr. Ernesto<br />

Albán Gómez, Dra. Isabel Robalino, Dr. Augusto<br />

<strong>del</strong> Pozo, P. Carlos Bravo, Dra. Eugenia<br />

<strong>del</strong> Pino, Dr. Alfredo Pérez Rueda, P. Jacinto Vaca,<br />

Ledo. Manuel Miño Grijalva, Dr. Rafael Arias, P.<br />

Manuel Corrales, Ledo. Rubén Díaz y Sor Francisca<br />

López.<br />

Ledo. John Sigüenza B.<br />

Ledo. Carlos Vázquez F.<br />

<strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong><br />

12 de Octubre y Carrión<br />

Pabellón de Administración, Oficina N ? 122<br />

Apartado 2184<br />

529-240; 529-250; 529-260, Extensión 122<br />

Canjes: Biblioteca de la P.U.C.E.<br />

Quito — <strong>Ecuador</strong> — Sud América<br />

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD CATÓLICA<br />

Director: Dr. Ernesto Proaño, S.l.<br />

* J<br />

Aparece cinco veces al año:<br />

Tres números generales (enero — marzo — junio)<br />

Dos números técnicos especializados (mayo — noviembre).<br />

Los artículos firmados son de responsabilidad exclusiva de sus autores.<br />

•ír<br />

VALOR DEL NUMERO: 25 sucres<br />

Universitarios (en el Almacén Universitario): 20 sucres<br />

SUSCRIPCIONES:<br />

Sólo para números generales: 70 sucres<br />

Con los números técnicos: 110 sucres<br />

(Universitarios: 60 y 100 respectivamente)<br />

AL EXTERIOR (los 5 números): 7 dólares<br />

SUSCRIPCIONES EN EL ALMACÉN UNIVERSITARIO


ANO JUBILAR XXX


REVISTA<br />

DE LA<br />

UNIVERSIDAD CATÓLICA<br />

Año IV<br />

Noviembre<br />

1976<br />

N? 14<br />

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR<br />

QUITO


Imprenta <strong>del</strong> Colegio Técnico "Don Bosco" — Quito-<strong>Ecuador</strong>


^oníemdo<br />

Pág.<br />

Notas sobre la Política Arancelaria y el arancel externo común<br />

Franklin G. Proaño 7<br />

El habla de niños quiteños: aproximación fonética<br />

María E. de Lubensky 25<br />

Del fonema al mitema<br />

Martha Malo 47<br />

Conclusiones <strong>del</strong> curso de educación de adultos y su aplicación<br />

por los educadores indígenas<br />

(Pátzcuaro, Michoacán, México) 65<br />

Elementos para la Definición Curricular de un área tecnológica<br />

(Ponencia de la Escuela de Tecnología Médica de la <strong>Pontificia</strong><br />

<strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>)<br />

Ibette Terán 97<br />

Félix Ravaisson-Mollien en América Latina<br />

Arturo Andrés Roig 109<br />

Presencia de Hegel en América<br />

Carlos Paladines E 131<br />

Bibliografía de Autores Ecuatorianos y obras editadas en el <strong>Ecuador</strong><br />

existentes en la Biblioteca General de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong><br />

<strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> 149<br />

5


NOTAS SOBRE LA POLÍTICA ARANCELARIA Y<br />

EL ARANCEL EXTERNO COMÚN<br />

Econ. Franklin G. Proaño<br />

Si las relaciones de comercio estuvieren determinadas por<br />

decisiones individuales entre compradores y vendedores, sería<br />

factible identificar las oportunidades y los riesgos <strong>del</strong> intercambio<br />

simplemente conociendo aspectos inherentes a estos<br />

individuos. Pero en este contexto existe otro elemento que hay<br />

que tomarlo en cuenta por su importancia y es el rol que desempeña<br />

el Estado. Efectivamente, todo país ejercita, de una<br />

u otra forma, su poder soberano para promover o frenar el<br />

movimiento de bienes a lo largo de sus fronteras.<br />

Existen básicamente tres tipos de control tendientes a limitar<br />

el flujo de bienes. Ellos son: control por comando, por<br />

aranceles y por instrumentos para-arancelarios. El control por<br />

comando mayormente es ejecutado por los países <strong>del</strong> bloque<br />

comunista y se caracteriza por la vigilancia directa <strong>del</strong> Estado<br />

sobre las actividades productivas y el comercio internacional.<br />

Los aranceles de importación son una categoría de gravámenes<br />

al ingreso de bienes al País. Tradicionalmente constituyen<br />

una fuente primordial de entradas fiscales por la facilidad<br />

administrativa de imponer un impuesto a algo tangible. Cabe<br />

destacar que la dependencia <strong>del</strong> Fisco en los aranceles está en<br />

relación directa con el desarrollo económico <strong>del</strong> País, esto es,<br />

7


mientras más subdesarrollado es un País, más alta es la pared<br />

tarifaria.<br />

El control <strong>del</strong> comercio vía instrumentos para-arancelarios<br />

se manifiesta de 3 maneras (1): a) encareciendo los bienes<br />

importados de manera semejante al empleo <strong>del</strong> tipo de cambio<br />

<strong>del</strong> Arancel; b) restringiendo cuantitativamente, es decir,<br />

fijando determinados volúmenes de importación; y, c) por medio<br />

de regulaciones cualitativas que no modifican el costo<br />

efectivo de las importaciones ni limitan cuantitativamente su<br />

volumen.<br />

Generalmente los países han utilizado tanto los aranceles<br />

como los instrumentos para-arancelarios con variable intensidad.<br />

La práctica común ha sido una complementación entre<br />

estos dos mecanismos, de manera que una utilización intensiva<br />

de aranceles, se combina con limitados instrumentos paraarancelarios<br />

y viceversa.<br />

Consideraciones teóricas al<br />

Arancel de Importaciones<br />

Los objetivos que se han asignado a los aranceles han sido,<br />

la mayoría de las veces, el resultado de las circunstancias.<br />

Sin embargo, en términos generales, las tarifas arancelarias<br />

persiguen los siguientes efectos (2):<br />

Efecto Protección: Con frecuencia se ha usado el arancel<br />

para proteger la actividad productiva nacional por medio de<br />

impuestos y gravámenes a los bienes importados, otorgando de<br />

este modo, incentivos a la producción doméstica. Evidentemente,<br />

el tamaño <strong>del</strong> efecto protector depende de la elasticidad<br />

(1) Ricardo French Davis, Instrumentos para-Arancelarios y el Arancel<br />

Extemo Común (Junta <strong>del</strong> Acuerdo de Cartagena, J/PE/27,<br />

Abril 29, 1974), pág. 3.<br />

(2) Charles P. Kindleberger, .Internacional Economics (Richard D<br />

Irwin, Inc. Homewood, Illinois, Fifth Edition, 1973), pp. 107-128.<br />

8


de la curva de oferta. Si la elasticidad es considerablemente<br />

mayor de la unidad, el efecto protección será grande; si la<br />

elasticidad es menor que uno, el efecto será pequeño.<br />

Efecto Consumo: Luego de la imposición de un arancel, el<br />

consumo tiende a reducirse a causa <strong>del</strong> encarecimiento de los<br />

artículos sujetos a la tarifa. Su magnitud dependerá de la duración<br />

y <strong>del</strong> nivel de la tarifa.<br />

Efecto Fiscal: Tradicionalmente se ha utilizado el arancel<br />

con el objeto de incrementar los ingresos fiscales. Además,<br />

esto ha sucedido por la facilidad de gravar a los bienes que<br />

van a penetrar una frontera antes que incursionar sobre la<br />

renta individual.<br />

Efecto Redistribución: El establecimiento de un arancel<br />

trae consigo precios y utilidades más altas en beneficio de los<br />

productores, ya que en este proceso se lleva a cabo una redistribución<br />

de beneficios de los consumidores hacia los dueños<br />

de los factores productivos.<br />

Efecto de la Industria Naciente: Un arancel protege a las<br />

industrias nuevas que inicialmente trabajan sujetas a una función<br />

de producción de costos crecientes, conocimiento imperfecto<br />

y deseconomías de escala. En este sentido una tarifa<br />

protege a la firma hasta que las economías de escala sean logradas<br />

y la infancia se vuelva "adolescencia". Ahora bien, un<br />

subsidio puede conseguir un mejor resultado ya que disminuye<br />

los precios al consumidor en lugar de elevarlos, contribuyendo<br />

de esta forma a amplificar el mercado doméstico.<br />

Desafortunadamente el subsidio tiende a prolongarse en el<br />

tiempo, protegiendo industrias ineficientes que nunca obtienen<br />

la escala necesaria para entrar al mercado en condiciones de<br />

competividad y eficiencia.<br />

Efectos Fiscales y de Balanza de Pagos: Por su naturaleza<br />

los aranceles disminuyen los gastos en el exterior. Parte de<br />

estos gastos se los realiza en el mercado doméstico con el con-<br />

9


siguiente aumento en la cantidad de dinero, el ingreso nacional<br />

y el empleo. Las derivaciones de este gasto en la economía<br />

dependen de las condiciones imperantes en ese momento. Si<br />

existen recursos ociosos la economía se reanimará; si las condiciones<br />

son de pleno empleo, se presentarán presiones inflacionarias<br />

y una defectuosa asignación de recursos.<br />

El efecto sobre la balanza de pagos proviene de la reducción<br />

de las importaciones. Esto conduce a una mejora de la<br />

balanza de pagos en un primer momento; la duración de este<br />

restablecimiento está supeditada a muchos factores. En un comienzo<br />

<strong>del</strong> incremento <strong>del</strong> gasto interno, debido a la disminución<br />

de las importaciones, aumenta el ingreso doméstico hasta<br />

que en una segunda etapa nuevamente se reactivan las importaciones<br />

y se vuelve a la situación deficitaria original.<br />

Tasa de Protección Efectiva (3): Uno de los efectos primordiales<br />

<strong>del</strong> arancel es el carácter protectivo a las actividades<br />

económicas de un país. Ahora bien, más importante que<br />

la protección al producto final es la protección al valor agregado.<br />

Para conocer este último aspecto, es necesario disponer<br />

de aranceles nominales no sólo para los productos finales, sino<br />

también para los insumos. En la situación en la cual los bienes<br />

finales tienen una tarifa elevada y los insumos tasas muy<br />

bajas, la tasa de protección efectiva es mayor que la tasa<br />

nominal.<br />

La tasa de producción efectiva puede ser cero e inclusive<br />

negativa si se tiene un arancel muy elevado para las materias<br />

primas en relación al bien final.<br />

Normalmente, la protección efectiva es mayor que la protección<br />

nominal debido a que los aranceles nominales son escalonados<br />

de acuerdo al grado de procesamiento o valor agregado.<br />

(3) Harry G. Johnson, Economic Policies Toward Less Developed<br />

Countrues, New York: Praeger, 1967.<br />

10


Podemos concluir indicando que hay una tendencia hacia<br />

arriba si la tarifa nominal aplicada a los bienes finales es mayor<br />

que la de los insumos; no hay sesgo si los aranceles nominales<br />

son los mismos, tanto para los productos como para los<br />

insumos y hay un sesgo hacia abajo si el arancel nominal es<br />

mayor en los insumos que en el producto. Por lo tanto, cuando<br />

se juega con el arancel, se debe tener cuidado de considerar<br />

los aranceles sobre los insumos.<br />

Política Arancelaria Ecuatoriana (4)<br />

Tradicionalmente el arancel fue considerado como fuente<br />

primaria de ingresos fiscales. Con anterioridad a 1954 no existía<br />

un arancel estructurado en ninguna nomenclatura. Apenas<br />

en ese año se introduce la nomenclatura internacional de la<br />

Liga de las Naciones, incorporándose también una filosofía<br />

de prioridades en los paquetes de importación.<br />

La idea <strong>del</strong> efecto protectivo aparece en una forma incipiente<br />

en el arancel de 1956 cuando se puso en vigencia los<br />

derechos específicos y ad-valorem. Pero todavía primaba la<br />

recaudación fiscal como motor principal <strong>del</strong> arancel.<br />

Luego se fueron realizando modificaciones que no pasaron<br />

de ser facilidades o complicaciones administrativas. En 1965<br />

se consolidaron distintos impuestos sueltos a la importación,<br />

los mismos que fueron asimilados a la tarifa arancelaria. La<br />

clave de las reformas de ese año recayeron en la incorporación<br />

de la Nomenclatura Arancelaria de Bruselas (NAB).<br />

En 1966 disminuyeron las exportaciones de nuestros principales<br />

productos básicos, hecho que originó presiones fuertes<br />

sobre los saldos de reserva monetaria .Evidentemente el arancel<br />

entró como caballo de batalla al establecerse los recargos<br />

(4) Basado en Germánico Salgado, "El <strong>Ecuador</strong> y la Integración Ecomica<br />

de América Latina". (Buenos Aires, BID-INTAL, 1970), pp.<br />

108-117.<br />

11


de estabilización monetaria <strong>del</strong> 10 y 20 por ciento sobre el<br />

valor CIF de los bienes de listas I y II respectivamente.<br />

Por ser miembros de la ALALC y por facilidades de comunicación,<br />

el 22 de Arbil de 1971 se pone en marcha la nomenclatura<br />

NABALALC. También se suprimieron algunos gravámenes<br />

y se incorporaron otros a las tarifas de ese arancel.<br />

El carácter protectivo y fiscal mantuvieron todavía plena vigencia.<br />

En el Registro Oficial <strong>del</strong> 4 de Abril de 1974 se introduce<br />

la Ley Arancelaria y el Arancel de Importaciones. Básicamente<br />

se pretendió apelar a la decisión 51 de la Comisión <strong>del</strong> Acuerdo<br />

de Cartagena por medio de la cual se obligaba al País a<br />

adoptar la Nomenclatura Arancelaria de la Subregión (NA-<br />

BANDINA). Los gravámenes específicos fueron transformados<br />

en ad-valorem, acogiendo la recomendación de las Partes Contratantes<br />

<strong>del</strong> Tratado de Montevideo. En la Ley Arancelaria<br />

de este año se indica expresamente que la filosofía y Plan de<br />

Acción <strong>del</strong> Gobierno establece que el Arancel de Importación<br />

debe ser utilizado como un mecanismo protector a la actividad<br />

productiva nacional. Por otro lado, el carácter fiscalista y<br />

de balanza de pagos siguen constituyendo aspectos fundamentales<br />

<strong>del</strong> arancel.<br />

La brusca disminución de las reservas monetarias durante<br />

1975, obligó a las autoridades monetarias a contraer las excedidas<br />

importaciones. La Regulación N' 744 de la Junta Monetaria<br />

de 2 de junio de 1975 estableció la suspensión hasta el<br />

31 de Agosto <strong>del</strong> mismo año a la importación de vehículos,<br />

suspensión que fue ampliada hasta el 30 de Septiembre de<br />

1976 según se desprende de la Regulación N p 854 de la Junta<br />

Monetaria <strong>del</strong> 2 de Marzo de 1976.<br />

El Decreto Supremo N? 786 de Septiembre 11 de 1975 establece<br />

el recargo arancelario <strong>del</strong> 30% sobre el valor CIF de<br />

las importaciones de mercaderías de lista II. Con esta medida,<br />

12


que resultó eficaz, se logró controlar la masiva salida de divisas<br />

por concepto de importaciones.<br />

El Arancel Externo Común (5)<br />

El Artículo l 9 <strong>del</strong> Acuerdo de Cartagena establece que es<br />

necesario alcanzar un desarrollo equilibrado y armónico para<br />

todos los países miembros. Esto implica que de no lograrse<br />

un desarrolo equilibrado en la subregión los beneficios <strong>del</strong><br />

proceso integracionista se polarizarán hacia aquellos países que<br />

denoten un mayor desarrollo económico.<br />

Con el propósito de evitar diferencias que distorsionen el<br />

proceso, se diseñaron diversos instrumentos que recojan objetivos<br />

andinos. En este sentido, se dieron avances originales<br />

tendientes a no discriminar el desarrollo de los países más<br />

avanzados con respecto a los menores. Uno de estos instrumentos<br />

es el Arancel Externo Común (AEC).<br />

Este mecanismo, al ser aplicado en la Subregión, conlleva<br />

la obligatoriedad de todos los Países Miembros a adoptar una<br />

política arancelaria común que recoja los objetivos comunes<br />

de la Subregión. Precisamente, para lograr la vigencia <strong>del</strong><br />

AEC, es necesario seguir un proceso gradual, de manera que<br />

esté en pleno funcionamiento el 31 de diciembre de 1982 en<br />

Colombia, Chile, Perú y Venezuela y el 31 de diciembre de<br />

1987 en Bolivia y <strong>Ecuador</strong>.<br />

El rasgo fundamental <strong>del</strong> AEC es el de apoyar al resto de<br />

mecanismos <strong>del</strong> Acuerdo de Cartagena en procura de una racional<br />

asignación de recursos dentro de la subregión y de propender<br />

a la más eficiente utilización de los recursos productivos<br />

. El rol <strong>del</strong> AEC como asignador de recursos productivos<br />

se concreta vía una definición de las protecciones que recaé­<br />

is) Junta <strong>del</strong> Acuerdo de Cartagena, Departamento de Política Económica,<br />

varios estudios sobre Arancel Externo Común (Lima, Perú).<br />

13


án sobre las producciones subregionales frente a las de terceros<br />

países. A fin de lograr este objetivo, el AEC deberá ser<br />

aplicado continuamente, esto es, observado consistentemente<br />

en el tiempo. Además tendrá validez para todo el universo<br />

arancelario.<br />

En razón de que el AEC recoge objetivos comunes de los<br />

Países Miembros, los demás efectos susceptibles de lograrse<br />

con el arancel (ingresos fiscales, equilibrio de la balanza de<br />

pagos, efecto consumo y distribución de ingresos), tendrán<br />

que lograrse al amparo de otros mecanismos de política económica.<br />

Criterios<br />

El AEC asigna recursos por medio <strong>del</strong> incentivo que otorga<br />

a la generación de valor agregado en el proceso productivo<br />

que se protege. En este sentido, el AEC toma en consideración<br />

la protección no sólo al bien final sino también a los<br />

insumos.<br />

Para lograr la mayor eficiencia en el uso de los factores<br />

productivos, el AEC debe propender a un proceso de sustitución<br />

de importaciones con horizonte exportador y a través de<br />

su estructura debe reflejar las diferencias en los beneficios<br />

sociales netos provenientes de las diversas actividades productivas.<br />

Precisamente, la distinción de estos beneficios sociales<br />

debe originarse en un conjunto de aspectos comunes a todos<br />

los Países Miembros y que sean susceptibles de ser recogidos<br />

eficientemente por el arancel.<br />

El ABC se aplicará al universo arancelario, incluyéndose<br />

los programas sectoriales de desarrollo industrial sin perjuicio<br />

de otorgar a estos programas criterios adicionales inherentes<br />

a la ctividad que corresponda.<br />

Los incentivos otorgados por el AEC pretenden alterar la<br />

forma de la función producción de manera que ésta vaya in-<br />

14


corporando objetivos prioritarios comunes tales como: (6)<br />

a) Un desarrollo económico más eficiente, acelerado, equilibrado<br />

y armónico;<br />

b) La promoción de las exportaciones de cada país miembro;<br />

c) La mejora de la distribución <strong>del</strong> ingreso;<br />

d) La expansión <strong>del</strong> empleo;<br />

e) La reducción de la dependencia tecnológica; y,<br />

f) La promoción de un grado adecuado de competencia.<br />

Los criterios que contribuirán a conseguir una mayor eficiencia<br />

de los procesos productivos son:<br />

a) Generación de empleo;<br />

b) Contribución tecnológica; y,<br />

c) La condición de la industria incipiente.<br />

Generación de empleo<br />

El problema <strong>del</strong> empleo reviste características comunes<br />

en la subregión, por eso, es interesante que a través de la<br />

política arancelaria se logre estimular eficientemente el uso<br />

de este factor abundante. El AEC es una herramienta adecuada<br />

en el tratamiento de este problema cuando otorga una<br />

protección mayor a las actividades que sean relativamente<br />

"trabajo intensivas". O sea, los gravámenes arancelarios alterarían<br />

los costos relativos de los factores, discriminando a<br />

favor de aquellas actividades que sean intensivas en el uso<br />

<strong>del</strong> factor trabajo.<br />

Contribución tecnológica<br />

Resulta claro que muchas actividades productivas son<br />

generadoras de economías externas en el sentido de que cace)<br />

Junta <strong>del</strong> Acuerdo de Cartagena, CCE/II/Informe Final, 23 de Septiembre<br />

de 1975, p. 8.<br />

15


pacitan la mano de obra utilizada elevando su productividad<br />

y permitiendo la difusión o extensión hacia otras actividades.<br />

Actividad incipiente<br />

El Grupo Andino en su conjunto persigue el crecimiento<br />

<strong>del</strong> producto Subregional. Tanto la actividad industrial como<br />

agrícola pueden ser consideradas incipientes. El AEC debe<br />

considerar esta situación y dar un incentivo a la generación<br />

de valor agregado en estas actividades. Cada una de las actividades<br />

tendrá una valoración que dependerá de los 3 criterios<br />

básicos indicados. La ponderación de cada criterio dependerá<br />

de la importancia asignada a los objetivos andinos y de las<br />

distorsiones comunes que intentará compensar el AEC.<br />

Nivel <strong>del</strong> AEC<br />

El nivel nos dice el grado de protección que se desea otorgar<br />

a los procesos productivos que sustituirán importaciones.<br />

Además, el nivel <strong>del</strong> AEC nos proporciona la medición <strong>del</strong> grado<br />

de apertura de los Países Miembros al comercio con terceros.<br />

Para estructurar el nivel se ha considerado los siguientes<br />

aspectos:<br />

a) El AEC deberá recoger elementos que corrijan las divergencias<br />

entre valores sociales y de mercado existentes en<br />

las economías de la subregión.<br />

b) El AEC deberá considerar la posición internacional que<br />

se pretende dotar a la subregión.<br />

c) El AEC, a través <strong>del</strong> nivel, debe tomar en cuenta las distorsiones<br />

inherentes a su aplicación<br />

Estos aspectos nos conducen a considerar que el objetivo<br />

central <strong>del</strong> nivel es el de ponderar la protección máxima o el<br />

16


incentivo máximo que la Subregión está dispuesta a otorgar<br />

a cada uno de los criterios indicados.<br />

Es así, como en el caso de la mano de obra se ha establecido<br />

la divergencia que pueda surgir entre el costo de mercado<br />

y el costo social. Si los costos de mercado son superiores<br />

a los sociales, se fijará un premio que guarde relación directa<br />

con la magnitud de la discrepancia.<br />

La ponderación reflejada por la contribución tecnológica<br />

pretende la concesión de un incentivo a aquellas actividades<br />

generadoras de economías externas. Obviamente, su cuantificación<br />

resulta complicada al no contar con bases reales o<br />

tangibles de referencia.<br />

La porción <strong>del</strong> nivel que corresponde al criterio de la industria<br />

incipiente también es de difícil aplicación práctica.<br />

Se vuelve necesario recurrir a análisis empíricos, anotándose<br />

que este premio deberá recaer no sólo en el sector industrial<br />

que puede considerarse incipiente en toda la subregión, sino<br />

también en la agricultura que requiere esfuerzos permanentes<br />

de todos los Países Miembros para elevar el producto y la<br />

productividad de este sector.<br />

De la fusión de todos los elementos que servirán de base<br />

para la fijación <strong>del</strong> nivel, la Junta consideró adecuado el establecimiento<br />

de una tarifa efectiva máxima <strong>del</strong> 100 por ciento,<br />

cuyas ponderaciones son:<br />

TARIFA EFECTIVA<br />

Contribución Industria<br />

Empleo Tecnológica Incipiente P. E. Max.<br />

Límite inferior 0 0 0 0<br />

Límite superior 40 30 30 100<br />

La tasa <strong>del</strong> cero por ciento, o límite inferior, se identifica<br />

con el grado de ordenamiento más bajo. Sería el caso tí-<br />

17


pico de un producto primario o mineral cuyo valor agregado<br />

es mínimo o nulo.<br />

En el otro extremo, una tasa de protección efectiva <strong>del</strong><br />

100% implica el máximo otorgado a aquellas actividades que<br />

sean intensivas en el uso <strong>del</strong> factor trabajo, que originen economías<br />

externas y que sean consideradas como incipientes.<br />

Entre estos dos extremos existiría una multiplicidad de<br />

posibilidades que reflejarían diversos ordenamientos de los<br />

criterios.<br />

Para la fijación <strong>del</strong> nivel existen además otras categorías<br />

de argumentos que deben ser tomados en cuenta por los efectos<br />

derivados de su aplicación. Estos argumentos son:<br />

1.—Si pensamos en un amplio grado de apertura <strong>del</strong> comercio<br />

de la subregión para con terceros, el nivel promedio <strong>del</strong><br />

AEC mide un sesgo contra las exportaciones cuando la<br />

tarifa es elevada, ya que al establecerse niveles altos estaría<br />

afectando los insumos importados que se utilizarán<br />

en el sector exportador.<br />

2. —Un arancel elevado trae consigo dispersiones sobre el efecto<br />

protectivo que se pretende otorgar a los distintos sectores<br />

que sustituirán importaciones. Mientras mayor sea<br />

la dispersión más defectuosa será la asignación de recursos.<br />

3.—Una tarifa arancelaria tiene repercusiones sobre los costos<br />

de producción. Si la tarifa es alta, la curva <strong>del</strong> costo medio<br />

<strong>del</strong> largo plazo se ubicará por encima de anteriores<br />

niveles. Ahora bien, el AEC por ser un instrumento comunitario<br />

que persigue una distribución equitativa de beneficios,<br />

no logrará esta meta cuando las tasas sean muy elevadas.<br />

4.—Una tarifa arancelaria altera los precios relativos. Si el<br />

nivel es alto, aparecerán dispersiones notables de las ta-<br />

18


ifas nominales con repercusiones entre los precios domésticos<br />

y los internacionales.<br />

Para disminuir las dispersiones, los sectores afectados<br />

apelarían por el establecimiento de regímenes especiales<br />

cuya vigencia desvirtuaría la aplicación <strong>del</strong> AEC.<br />

5.—Finalmente, la determinación de una pared tarifaria alta<br />

ocasionaría producciones ineficientes, sin estímulos para<br />

encontrar economías de escala y por lo tanto conducente<br />

a una deficiente asignación de recursos.<br />

Criterios correctivos<br />

A pesar de que el AEC se aplica al universo arancelario,<br />

la Junta <strong>del</strong> Acuerdo ha previsto la inclusión de los siguientes<br />

criterios correctivos:<br />

a) Exportaciones tradicionales que cubren volúmenes importantes<br />

<strong>del</strong> mercado mundial.<br />

b) Ciertos bienes de consumo considerados como sociales.<br />

c) Ciertos insumos agropecuarios de importancia en ese sector.<br />

d) Bienes de capital no producidos no producibles en la Subregión<br />

hacia 1987.<br />

El Arancel Extemo Común y los demás<br />

Instrumentos de la Política Económica<br />

Los Países Miembros regulan sus importaciones mediante<br />

muchos mecanismos. Es necesario su consideración por cuanto<br />

su vigencia tendería a bloquear los efectos perseguidos por el<br />

AEC. Entre los varios instrumentos que regulan el flujo <strong>del</strong><br />

comercio tenemos las prohibiciones, las cuotas o contingentes,<br />

el tipo de cambio, los depósitos previos, etc. La Junta está<br />

19


interesada en la armonización de todos estos instrumentos,<br />

entendiéndose por armonización la supresión de su uso, la aplicación<br />

concertada, o la utilización unilateral de los mismos.<br />

La aplicación de los instrumentos para-arancelarios tiende<br />

a debilitar la formación <strong>del</strong> mercado andino y en un determinado<br />

momento disminuir la relevancia de los objetivos comunitarios<br />

implícitos en el AEC. La Junta ha insistido en que<br />

los objetivos que se intenta lograr con los para-arancelarios<br />

se los puede conseguir con la aplicación de otros mecanismos<br />

de la política económica. En este sentido, la armonización de<br />

estos mecanismos se vuelve prioritaria con la puesta en marcha<br />

<strong>del</strong> AEC.<br />

20


OBJETIVO DE PEOCESO<br />

ESQUEMAS DE ACCIÓN<br />

OBJETIVOS<br />

DE CONTENIDO<br />

CONOCIMIENTOS<br />

DISCIPLINAS<br />

SECTOR<br />

EDUCATIVO<br />

rzn<br />

DISESO DEL PLAN DE ESTUDIO<br />

TEOEIO DEDUCTIVO<br />

PROCESOS<br />

SECTOR<br />

PROFESIONAL<br />

támina t


PORCENTAJE UK LAS AREAS DE ESTUDIO<br />

—AREA CLÍNICA 5G 0 .» —HUMANÍSTICA 51'» —AREA BÁSICA ZS'M<br />

—PRACT.fHOSPIT. 33°/» —OPTATIVAS 5% —HOEAS TEÓRICAS WA<br />

—LAB. DOCENTE 14% —INGLES 6 0 o —LAB. DOCENTE 9»A<br />

—HOEAS TEÓRICAS 9"-»


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TECNOLOGÍA MEDICA EN LAB. CUNICO<br />

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Lámina 4


Introducción<br />

El Habla de Niños Quiteños:<br />

Aproximación Fonética<br />

María E. de Lubensky<br />

I. L. L.<br />

Una investigación detallada y sistemática <strong>del</strong> habla infantil<br />

ecuatoriana, tarea ardua y aún no realizada, es necesaria<br />

en nuestro país, no solamente por su interés y valor científico,<br />

sino también por las aplicaciones prácticas que esta labor<br />

puede originar. La ceración de textos y los métodos de enseñanza<br />

<strong>del</strong> idioma español por ejemplo, podrían mejorar notablemente<br />

a base de datos y observaciones recogidas de nuestra<br />

propia realidad y no meramente adaptadas de otras naciones.<br />

La finalidad <strong>del</strong> presente trabajo es proporcionar un análisis<br />

fonético <strong>del</strong> habla de niños quiteños de un nivel socio-económico<br />

medio y alto que asisten a jardines de infantes <strong>del</strong><br />

norte de la ciudad y contribuir así, aunque limitadamente, al<br />

a<strong>del</strong>anto de la investigación dialectológica en el <strong>Ecuador</strong>. Debe<br />

anotarse que este análisis se concentra en la producción de<br />

las consonantes y vocales, mientras que los elementos suprasegmentales,<br />

dignos de un estudio mucho más a<strong>del</strong>antado,<br />

solo aparecen en observaciones complementarias.<br />

25


El trabajo consta de cuatro partes: la elaboración <strong>del</strong> diseño,<br />

la recolección de datos, la sistematización y clasificación<br />

de los mismos y las conclusiones que se desprenden de<br />

los resultados obtenidos.<br />

I. Elaboración <strong>del</strong> diseño<br />

La idea inicial de llevar a cabo un análisis integral <strong>del</strong><br />

lenguaje infantil quiteño que incluyera a niños de diversas<br />

edades y medios sociales, resultó ser una empresa excesivamente<br />

compleja. Durante la planificación <strong>del</strong> trabajo se hizo<br />

indispensable reducirla a proporciones tales que pudiera realizarla<br />

una persona en un tiempo razonable de investigación.<br />

El tema se limitó a la descripción fonética <strong>del</strong> habla de niños<br />

quiteños entre 5 años, 0 meses y 5 años, 11 meses, provenientes<br />

de la clase socio-económica media y alta y que demostraran<br />

un desarrollo físico-mental normal.<br />

II. Recolección de datos<br />

Toda la información recolectada para este análisis se obtuvo<br />

a través de contacto directo con los hablantes. Las encuestas<br />

lingüísticas se realizaron en jardines de infantes de la<br />

ciudad o en casas particulares.<br />

A. Encuesta de fisgoneo<br />

Constituyó el paso inicial indispensable para establecer<br />

contacto con los informantes y captar las necesidades y problemas<br />

que presenta una sesión de trabajo.<br />

La primera encuesta de fisgoneo tuvo lugar a principios<br />

de 1974 en el Colegio Francés durante dos sesiones de hora y<br />

media cada una. Con la previa autorización <strong>del</strong> rectorado, se<br />

pudo observar una clase mixta de kindergarten formada por<br />

cuarenta alumnos de cuatro a cinco años de edad y prove-<br />

26


nientes, en su mayoría, de una clase socio-económica media y<br />

popular. En esta ocasión se transcribió directamente y sin discriminación<br />

alguna todo el material lingüístico posible, utilizando<br />

para ello los símbolos <strong>del</strong> alfabeto fonético internacional.<br />

Sin embargo, la falta de rapidez en la transcripción fonética<br />

y el ruido producido por los movimientos inquietos y juguetones<br />

de los niños no permitieron registrar todo lo que se<br />

hubiera deseado. Durante el período de recreo, los tres paralelos<br />

de kindergarten se unieron (aproximadamente ciento<br />

veinte niños). El bullicio y el corretear de los alumnos de un<br />

lado a otro <strong>del</strong> patio, hizo prácticamente imposible la recolección<br />

de material. Se aprovechó mejor <strong>del</strong> recreo en ocasiones<br />

posteriores, al participar la investigadora más activamente<br />

en los juegos infantiles.<br />

Después de estas dos visitas al Colegio Francés, tuvo lugar<br />

una tercera encuesta de fisgoneo en una clase de kindergarten<br />

<strong>del</strong> Colegio La Dolorosa. Treinta y cinco niñas de cuatro y medio<br />

a cinco años y medio de edad, en su mayoría provenientes<br />

de la clase acomodada, sirvieron de informantes. En esta ocasión<br />

se utilizó la grabadora, pero con resultados muy deficientes.<br />

La transcripción <strong>del</strong> material fue prácticamente imposible<br />

por el alto nivel de ruido registrado. Por otro lado, esta sesión<br />

probó la inconveniencia de grabar todo lo que se escucha en<br />

forma indiscriminada, porque a veces las expresiones surgieron<br />

de alimañas que no llenaban los requisitos de origen (nacionalidad)<br />

o de edad establecidos para participar en la encuesta.<br />

De esta forma se determinó la necesidad de hacer una selección<br />

de hablantes dentro <strong>del</strong> grupo observado.<br />

B. Encuesta de audición selectiva<br />

La primera encuesta de este tipo, tuvo lugar en el Jardín<br />

de Infantes Mercedes Noboa, en una clase compuesta por cincuenta<br />

alumnos de ambos sexos, entre cinco y seis años de<br />

edad, y en su mayoría de clase media.<br />

27


Durante las encuestas anteriores se observaron varias alteraciones<br />

consonanticas en el habla infantil. El objetivo de<br />

esta visita era, por lo tanto, verificar estos fenómenos y recolectar<br />

más datos al respecto. Varios fueron los problemas que<br />

se encontraron en esta oportunidad. En primer lugar, las respuestas<br />

corales a las preguntas de la profesora dificultaron la<br />

transcripción; además, parte de la hora de clase se destinó a<br />

cantos y ejercicios físicos. Finalmente, por el deseo de anotar<br />

material exclusivamente relacionado con la pronunciación de<br />

consonantes, se transcribieron muy pocas expresiones y se ignoró<br />

material de interés general que, probablemente una vez<br />

analizado, habría proporcionado valiosa información.<br />

En una encuesta posterior de audición selectiva en el jardín<br />

de infantes <strong>del</strong> Colegio La Dolorosa (ya visitado), se puso<br />

énfasis en la transcripción de sonidos consonanticos, sin dejar<br />

por ello de registrar otros datos de importancia. Este método,<br />

en el cual el investigador recoge información constantemente,<br />

dando prioridad a un aspecto particular, resultó más fructífero<br />

y evitó la frustración de la espera.<br />

La práctica ayudó a mejorar la velocidad de la transcripción<br />

fonética y a corregir los errores. Se consideró necesario<br />

aumentar el símbolo [r] para representar la pronunciación<br />

de la [r] asibilada en grado extremo. También se trató de poner<br />

especial atención en las vocales para acostumbrar el oído<br />

a diferenciar el grado de apertura que en un principio parecía<br />

completamente uniforme.<br />

C. Entrevista personal<br />

Sabrina, una niña de cinco años y medio, muy sociable y<br />

espontánea, fue la primera entrevistada en casa de la investigadora.<br />

Durante una tarde se transcribieron varios diálogos<br />

y una serie de cuentos, canciones y juegos infantiles. La encuesta<br />

personal ofreció varias ventajas: facilidad de captación<br />

28


de los sonidos, posibilidad de interrumpir y solicitar la repetición<br />

de un enunciado, y sobre todo, la posibilidad de orientar<br />

la respuesta para obtener la información deseada.<br />

D. Entrevista personal con cuestionario<br />

La entrevista con Sabrina dio excelentes resultados, por lo<br />

que se creyó conveniente planificar otras entrevistas con miras<br />

a obtener material lingüístico comparable al recolectado en<br />

esa oportunidad. Para lograr la similitud deseada en las respuestas<br />

era indispensable normalizar las preguntas presentadas<br />

al informante. Surgió entonces la idea de preparar un cuestionario<br />

que abordara los temas ya tratados en sesiones anteriores<br />

y que pudiera administrarse fácilmente.<br />

En la elaboración <strong>del</strong> cuestionario fue de gran utilidad la<br />

obra de Shuy sobre técnicas de investigación dialectal en centros<br />

urbanos (1). El empleo <strong>del</strong> cuestionario en las entrevistas<br />

proporcionó varias ventajas sobre los métodos anteriormente<br />

descritos. La más importante es sin duda la facilidad de recolectar<br />

expresiones, diálogos o narraciones que puedan luego<br />

compararse con otras repetidas por diferentes niños en entrevistas<br />

posteriores. La compatibilidad <strong>del</strong> material es fundamental,<br />

pues ayuda al investigador a descubrir fenómenos generales.<br />

Otra gran ventaja es la eficiencia que se obtiene en la<br />

sesión de trabajo al evitarse los intervalos de indecisión entre<br />

pregunta y pregunta.<br />

A continuación transcribimos algunos ejmplo*? de preguntas<br />

y respuestas entre Encuestador (E) e Informante (I):<br />

E. —¿Has estado alguna vez enfermo?<br />

I. —Yo sí... ¡uy! pero hace años.<br />

E. —¿Qué tenías?<br />

(1) Roger Shuy, y otros. Field Techniques in an Urban Language<br />

Study (Washington, D. C: Center for Applied Linguistics, 1968).<br />

29


1. —Fiebre y gripe y tos (risa). Esas tres cosas.<br />

E. —¿Y te dolía algo? ¿Qué te dolía?<br />

I. —Me dolía las costillas.<br />

E. —Pero, te habrá curado el doctor. ¿N'o?<br />

I. —¿Si acaso que me llevó onde el doctor?<br />

¡Si mi mami es doctora!<br />

E. —¿Y cómo te curó?<br />

I. —Cogiendo remedios "fs".<br />

E. —¿Tienes algún animalito en casa?<br />

I. —En casa yo tengo tres perros, y un caballo, y una bicicleta.<br />

E. —¿Qué te gusta comer?<br />

I. —¿A mí? Pescado no me gusta. Pollo no me gusta....<br />

Carne no me gusta tampoco porque soy yoga.<br />

E. —¿Con qué se cose?<br />

I. —Con aguja, y con hilo y con pantalón.<br />

III. Sistematización de los datos<br />

Para llegar a establecer las diversas alteraciones fonéticas<br />

que caracterizan el habla de los niños observados, fue necesario<br />

clasificar los datos. Buena parte de la tarea de clasificación<br />

se llevó a cabo paralelamente a la de recolección. Las<br />

múltiples alteraciones consonanticas se agruparon bajo las siguientes<br />

categorías: Cambios consonanticos (es decir, el cambio<br />

de un sonido por otro distinto que comparte con el anterior<br />

ciertos rasgos fonéticos), sustituciones, variaciones libres,<br />

simplificaciones, elisiones, aumentos, metátesis y reduplicaciones.<br />

Las alteraciones vocálicas también entraron dentro de ciertas<br />

categorías: sustituciones, variaciones libres, elisiones, alargamientos,<br />

cambios de acento y cadencias particulares.<br />

Además, se realizó un análisis numérico a partir de cien<br />

expresiones lingüísticas tomadas indistintamente <strong>del</strong> material<br />

recogido.<br />

30


IV. Resultados y conclusiones<br />

Como observación de carácter general podemos indicar que<br />

en la mayoría de los casos, los niños de cinco años de edad se<br />

expresan con claridad y coherencia. Las frases son cortas y<br />

el vocabulario que emplean es todavía restringido. Los errores<br />

de concordancia sintáctica aparecen con frecuencia y existe<br />

una tendencia a la simplificación de las formas verbales (el<br />

niño adopta los patrones regulares de conjugación para todo<br />

verbo, sea este regular o no). El uso <strong>del</strong> diminutivo es común<br />

en el habla infantil, aunque éste parece ser un rasgo dialectal<br />

característico <strong>del</strong> habla quiteña en general, y por lo tanto no<br />

determinado por la edad <strong>del</strong> hablante. (1)<br />

Los elementos de comunicación tales como gestos, muecas,<br />

lloriqueos, gritos y exclamaciones de toda índole parecen<br />

ser mucho más explotados por los niños que por los adultos,<br />

y tal vez con resultados superiores a los que cualquier oración<br />

gramaticalmente correcta pudiese lograr. Así pues la abundancia<br />

y la variedad de recursos suprasegmentales suplen con<br />

gran eficacia la falta de dominio sintáctico y la pobreza léxica<br />

en la edad pre-escolar.<br />

Los pequeños utilizan repeticiones, acento de intensidad,<br />

alargamiento de sonidos y variación de tono y de volumen con<br />

asombrosa habilidad, sobre todo si se trata de conseguir la<br />

atención de la profesora. En la conversación y en el relato les<br />

gusta exagerar, les gusta dramatizar; son excelentes actores,<br />

poseedores de una fabulosa imaginación. Expresan sus pensamientos,<br />

sus críticas o burlas con espontaneidad y franqueza.<br />

Si bien las alteraciones consonanticas y vocálicas anotadas<br />

en el habla infantil son múltiples, no debemos pasar por alto<br />

(1) Cfr. Humberto Toscano, El Español en el <strong>Ecuador</strong> (Madrid: Consejo<br />

Superior de Investigaciones Científicas, 1953), pp. 422-425. Y<br />

Piedad Larrea, Habla femenina quiteña (Quito: Casa de la Cultura<br />

Ecuatoriana, 1968), p. 32.<br />

31


el hecho de que gran parte de ellas no pueden atribuirse a una<br />

falta de dominio de la fonología española, pues casi todos los<br />

niños de cinco años que hemos observado están en capacidad<br />

de producir los sonidos de su idioma materno sin mayor dificultad.<br />

Debemos por lo tanto encontrar la causa de muchas<br />

de estas alteraciones fuera <strong>del</strong> ámbito estrictamente fonético.<br />

Así por ejemlo, el dialecto de la comunidad juega un papel<br />

decisivo en el habla infantil. Varias alteraciones observadas<br />

no son sino una réplica de la pronunciación de los padres, hermanos<br />

o profesores, a quienes el niño trata de imitar. Por otro<br />

lado, las "reglas gramaticales" infantiles que difieren de las<br />

académicas dan origen a varias de las alteraciones fonéticas<br />

mencionadas. Y por último, la falta de seguridad o familiaridad<br />

<strong>del</strong> nuevo hablante con una amplia porción <strong>del</strong> léxico de su<br />

lengua materna contribuye también a la presencia de errores.<br />

¿Podría decirse entonces que las variaciones alofónicas<br />

(J); (r) (r) y (r) (r) de los fonemas /h/, /r/ y /r/ constituyen<br />

verdaderas alteraciones <strong>del</strong> lenguaje infantil? No, pues estas<br />

variantes no son exclusivas <strong>del</strong> habla de los pre-escolares<br />

quiteños, sino que constituyen rasgos característicos <strong>del</strong> dialecto<br />

de la capital (y de otras regiones hispanohablantes) en<br />

toda edad y en diversos niveles socio-económicos. (1)<br />

Tampoco son fenómenos propiamente infantiles los de elisión,<br />

simplificación y epéntesis, ya que también aparecen en<br />

el habla adulta. Los casos de elisión reflejan la necesidad general<br />

<strong>del</strong> hablante de simplificar la labor comunicativa. La<br />

mayor parte de las elisiones tienen lugar al comienzo o al<br />

final de la palabra, y las consonantes, por lo general, no se<br />

eluden en forma aislada, sino que desaparecen junto con la<br />

vocal o núcleo sibálico. Las sílabas atonas, o sea aquellas que<br />

no llevan acento, son víctimas de este tipo de alteración.<br />

(1) Cfr. Toscano, op. cit., pp. 94-105.<br />

32


La simplificación de la (ks), "x", (Ej. "Alexandra" ><br />

(alesándra) también aparece en los adultos, en palabras como:<br />

"explicación" > (esplikasjón)<br />

"extraño" > (estráno). (1)<br />

También aparece como un fenómeno generalizado el aumento<br />

de los sonidos (fs), "fs", al final de ciertas expresiones.<br />

Creemos que este aumento se deriva <strong>del</strong> uso enclítico de "pues"<br />

que al perder su fuerza articulatoria se convierte en (fs), (ps),<br />

(s) o (f).<br />

¿Podríamos acaso atribuir el fenómeno de regularización'<br />

verbal, frecuente en el habla infantil, a una dificultad o imposibilidad<br />

de articulación de la forma correcta? Ciertamente<br />

no, porque hemos comprobado que en otros contextos el hablante<br />

pronuncia con facilidad dichos sonidos. Se trata más<br />

bien de una generalización <strong>del</strong> patrón de conjugación de los<br />

verbos regulares. Es decir, que partiendo <strong>del</strong> mo<strong>del</strong>o regular,<br />

el niño crea por analogía formas verbales <strong>del</strong> tipo: "pedió" en<br />

lugar de "pidió" y "le daron" en vez de "le dieron".<br />

Errores de naturaleza semejante ocurren también en la<br />

formación <strong>del</strong> femenino y <strong>del</strong> plural; de otra manera no podríamos<br />

explicar las expresiones: "tigra" en lugar de "tigresa"<br />

y "los lápiz" en lugar de "los lápices".<br />

Estas creaciones demuestran indudablemente que existe<br />

una tendencia regularizadora en el habla infantil. El niño aplica<br />

siempre la terminación normal <strong>del</strong> femenino "—a" e ignora<br />

la terminación menos usual "-esa". En cuanto al plural, se<br />

contenta con la terminación (s), "z", existente, porque en general<br />

este sonido expresa ya la idea de pluralidad. (2)<br />

(1) Cfr. Toscano, op. cit., p. 80.<br />

(2) El fenómeno de pronunciación de la "z" y "c" como /s/ se denonomina<br />

seseo, y es un fenómeno característico <strong>del</strong> español de América,<br />

de Canarias y de algunas regiones de Andalucía. Cfr. Toscano,<br />

op. cit., p. 75.<br />

33


¿Y qué significa el aumento de la "s" al final de numerosas<br />

formas verbales conjugadas en la segunda persona de singular?<br />

(Ej: "dijistes", "fuistes", "comprastes", etc.) (1) ¿Acaso son<br />

meras simplificaciones de la segunda persona <strong>del</strong> plural: "dijisteis",<br />

"fuisteis" y "comprasteis"? ¿Se debe el aumento de la<br />

"s" a un deseo inconsciente de armonía fonética dentro de la<br />

palabra? Quizás, pero pensamos que existe otra explicación<br />

más convincente: Los verbos de las tres conjugaciones castellanas<br />

marcan la segunda persona <strong>del</strong> singular, en el presente,<br />

con una "s" final (Ej: tú amas, tú quieres, tú vives). El niño<br />

aplica esta regla gramatical a las formas "dijiste", "fuiste",<br />

"compraste", etc., sin darse cuenta de que ya están conjugadas<br />

en tiempo pasado.<br />

Todas estas observaciones que se derivan <strong>del</strong> análisis fonético<br />

pero que en realidad pertenecen al campo de la morfología,<br />

nos llevan a la conclusión de que en la infancia existe<br />

una marcada tendencia a generalizar ciertos principios o patrones<br />

gramaticales (paradigmas), tendencia regularizadora<br />

que ignora todo lo que constituye excepción, y que simplifica<br />

el idioma sin afectar por ello su valor expresivo. (2)<br />

¿Cuáles son entonces las alteraciones propiamente fonéticas<br />

que podrían considerarse características <strong>del</strong> habla infantil<br />

durante la etapa pre-escolar? La pregunta no es fácil de contestar,<br />

porque la mayoría de alteraciones fonéticas observadas<br />

en los niños de cinco años parecen también existir en otros<br />

grupos de diversas edades y condiciones socio-económicas. Sería<br />

importante realizar estudios para determinar la frecuencia<br />

con que estos fenómenos ocurren en cada grupo y la forma en<br />

que el dialecto de un grupo influye sobre otro. Este tipo de investigación,<br />

aunque difícil y minuciosa, serviría para compren-<br />

(1) Alteración que aparece inclusive en España. Cfr. Ibid., p. 232.<br />

(2) Berko y Brown (1960), al tratar sobre la adquisición de la gramática,<br />

indican que niño anglo-parlante también presenta esta tendencia<br />

regularizadora.<br />

34


der mejor la lengua, definida por García de Diego como "una<br />

vastísima complejidad de dialectos mutuamente influidos y...<br />

una superposición de dialectos sociales" (1). De todas maneras,<br />

sí debemos señalar las alteraciones fonéticas más características<br />

<strong>del</strong> habla infantil en la etapa pre-escolar; citaremos las<br />

siguientes:<br />

Cambios consonanticos, sustituciones, metátesis y reduplicaciones.<br />

Los casos de metátesis y reduplicaciones, en particular,<br />

dan a la expresión infantil un matiz a la vez cómico y pueril.<br />

Ciertas palabras se convierten en verdaderos traba-lenguas<br />

para los hablantes de corta edad; se diría que estuviesen tratando<br />

de pronunciar aquella frase de los "tres tristes tigres..."<br />

Según los datos recolectados en esta investigación, las sustituciones<br />

a la edad de cinco años son poco frecuentes. Sin<br />

embargo parece interesante observar que los sonidos /s/, /r/<br />

y /tr/, son sustituidos por consonantes palatales. Son acaso /s/,<br />

/r/, y /tr/ más difíciles de pronunciar para los pequeños que las<br />

consonantes palatales, o que cualquier otro sonido <strong>del</strong> español?<br />

Para contestar a esta pregunta recordemos que Jakobson, en<br />

su hipótesis universal sobre la secuencia de adquisición de los<br />

fonemas, señala que las sibilantes y vibrantes se encuentran al<br />

final de la secuencia de adquisición fonémica. Si suponemos<br />

que esto también se aplica al castellano, podemos deducir que<br />

en relación a los demás sonidos <strong>del</strong> idioma, /s/, /r/ y la combinación<br />

/tr/, están en desventaja, pues el niño ha tenido menos<br />

tiempo para ejercitarlos. Al no poder todavía pronunciar<br />

estos sonidos, se produce la necesidad de sustituirlos por otros<br />

que ya forman parte de su repertorio usual. Quisiéramos poder<br />

comparar estos resultados con datos obtenidos sobre informantes<br />

de mayor y menor edad para determinar el efecto que<br />

la edad cronológica tiene sobre este fenómeno; desgraciadamente<br />

no contamos aún con estudios sobre el tema.<br />

(1) Citado por Manuel Alvar, Estructuralismo, geografía lingüística y<br />

dialectología actual (Madrid: Editorial Credos, 1969), p. 56.<br />

35


Los cambios consonanticos como las otras alteraciones que<br />

acabamos de mencionar, son errores fonéticos que se espera<br />

se corregirán en corto tiempo por influencia de la educación<br />

escolar. Es interesante anotar que en el habla vulgar quiteña<br />

se oyen fenómenos análogos a los encontrados en los jardines<br />

de infantes. Así por ejemplo el cambio de (b) > (g) y de<br />

(f) > (x) en las siguientes expresiones:<br />

"güeno, patrona"; "ajuera ha de estar".<br />

¿Se originan entonces estos errores en la infancia, y al no<br />

corregírselos en la escuela pasan a formar parte <strong>del</strong> sistema<br />

lingüístico de esa persona? Es probable que así suceda, pues<br />

los errores o defectos de cualquier índole que aparecen en los<br />

primeros años de vida y que no se corrigen, se tornan en hábitos<br />

cada vez más arraigados y difíciles de cambiar. Por otro<br />

lado, no podemos olvidar la marcada influencia <strong>del</strong> quichua<br />

sobre el español <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>.<br />

Hemos hablado de la falta de conocimiento <strong>del</strong> vocabulario<br />

como otra de las causas de errores fonéticos en el pequeño<br />

hablante. Un ejemplo de esta aserción lo constituye la sustitución<br />

de /t/ por /k/, en "jate mate" por "jaque mate". La<br />

informante no conocía en realidad la palabra y, probablemente,<br />

por influencia de la segunda parte de este vocablo compuesto<br />

"mate", pronunció la oclusiva /t/ en lugar de la oclusiva<br />

/k/.<br />

La entonación también ofrece particularidades que, aunque<br />

tal vez no sean exclusivas de la niñez, sí merecen comentarse<br />

. El acento, el alargamiento y la apertura vocálica fueron<br />

medios expresivos ampliamente explotados por nuestros informantes.<br />

Con frecuencia la vocal que lleva el acento de intensidad<br />

también tiene un mayor grado de apertura y tiempo de<br />

duración. Todas estas alteraciones sirven para enfatizar la<br />

palabra portadora de mayor significado, de acuerdo con la<br />

intención comunicativa de la persona que habla.<br />

36


A los elementos suprasegmentales arriba mencionados<br />

debemos añadir las variaciones de volumen y de timbre de voz,<br />

utilizadas especialmente para crear dramatismo o suspenso.<br />

Los elementos suprasegmentales, brevemente comentados aquí<br />

merecen un análisis bastante más detallado y sistemático por<br />

la riqueza y variedad de aspectos psico-lingüísticos que encierran.<br />

A continuación presentamos algunas conclusiones que se<br />

desprenden <strong>del</strong> análisis numérico:<br />

1) Existe una marcada tendencia a la agrupación de palabras<br />

dentro de la cadena hablada.<br />

2) El número de sílabas en el idioma oral disminuye en<br />

un 10% al compararlo con el <strong>del</strong> idioma escrito.<br />

3) Los enunciados son cortos, con un promedio de menos<br />

de veinte sonidos por enunciado.<br />

4) La distribución entre consonantes y vocales está equilibrada<br />

en proporciones semejantes. El porcentaje de consonantes<br />

es apenas superior al 50% de todos los sonidos pronunciados,<br />

y el de vocales casi llega a igualar esa cifra.<br />

5) La posición articulatoria predominante en las consonantes<br />

es la linguo-alveolar, con un porcentaje de 20% sobre<br />

el total de articulaciones.<br />

6) Las articulaciones labio-dentales y linguo-palatales<br />

son de escasa frecuencia.<br />

7) Al sumar los porcentajes de todas las consonantes sordas,<br />

obtenemos la cifra de 21%. Si realizamos la misma operación<br />

en las consonantes sonoras, obtenemos el 30%. Si a las<br />

consonantes sonoras añadimos todos los demás sonidos sonoros<br />

(semi-consonantes, semi- vocales y vocales), observamos<br />

que el total llega al 80%.<br />

37


8) Los cinco fonemas de mayor uso en las expresiones<br />

infantiles analizadas son: /a/, /e/, /o/, /s/ y /n/. Entre los<br />

cinco conforman más <strong>del</strong> 50% de todos los sonidos pronunciados.<br />

Si aumentamos los fonemas /r/, /t/ e /i/, tenemos las<br />

2/3 partes <strong>del</strong> total; y si añadiéramos /m/ y /d/, tendríamos<br />

las 3/4 partes de todos los sonidos enunciados.<br />

9) Notamos que la proporción de alteraciones en relación<br />

al total de sonidos es mínima. Sólo el 6,8% de las consonantes,<br />

el 2,3% de las vocales y el 4,7% de los sonidos en<br />

general sufren alguna modificación. Cabe aquí señalar que<br />

más <strong>del</strong> 30% de alteraciones se deben a variaciones libres de<br />

/r/, /r/ y /!/. Esto nos lleva a la conclusión de que los errores<br />

fonéticos propiamente dichos son mínimos, y que por lo tanto,<br />

los niños entrevistados han alcanzado un alto grado de dominio<br />

<strong>del</strong> sistema fonológico <strong>del</strong> español. (1)<br />

Es necesario aclarar que en las clases de jardín de infantes<br />

visitadas se observaron alumnos que por un motivo u otro<br />

mostraban una notable deficiencia en la producción de sonidos;<br />

a estos alumnos, sin embargo, no se los tomó en cuenta<br />

para esta investigación por tratarse de un estudio sobre niños<br />

"normales". La variación en el grado de madurez articulatoria<br />

se debe a un sinnúmero de factores; entre los más importantes<br />

se encuentran los siguientes: bajo nivel de inteligencia, sordera,<br />

problemas emocionales, problemas o anormalidades en los<br />

órganos fonatorios, incapacidad motora, falta de memoria,<br />

etc. (2)<br />

El factor edad influye naturalmente, pero no es siempre<br />

decisivo. Gili Gaya nos dice al respecto:<br />

(1) Mildred Templin, Certain Language Skills in Children (Minneapolis:<br />

The University of Minn. Press, 1967). En esta obra se indica<br />

que los niños anglo-parlantes alcanzan una total madurez articulatoria<br />

a los ocho años de edad.<br />

(2) Cfr. Jon Eisenson, Speech Correction in the Schools (New York:<br />

The MacMillan Co., 1969), pp. 189-198.<br />

38


Si alguna conclusión se desprende con absoluta claridad de<br />

nuestros estudios, es la poca importancia relativa de la edad<br />

dentro de ciertos límites. A cada paso se encuentran niños de 4<br />

años que se expresan mucho mejor que algunos de 6... Eso sí,<br />

que alrededor d3 los 7 años se produce un cambio visible en la<br />

dicción de los niños dentro de su nivel individual... (1)<br />

La multipilicidad de factores que influyen en el desarrollo<br />

lingüístico de una persona nos da una idea de lo vasto y complejo<br />

que es el estudio <strong>del</strong> idioma. El presente trabajo no ha<br />

enfocado sino un aspecto mínimo: las particularidades fonéticas<br />

<strong>del</strong> habla quiteña en niños de jardín de infantes y verdaderamente<br />

sus resultados, al no poder compararse con información<br />

sobre otros niños de diferentes edades, niveles socio-económicos<br />

o regiones <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>, pierden gran parte de su interés.<br />

Esperamos, sin embargo, que estos resultados constituyan<br />

un abase para futuras comparaciones en el campo de la<br />

investigación dialectal ecuatoriana.<br />

(1) Samuel Gili Gaya, Funciones gramaticales en el habla infantil<br />

(Puerto Rico: <strong>Universidad</strong> de Puerto Rico, 1960), p. 45.<br />

39


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45


DEL FONEMA AL MITEMA<br />

Dra. Martha Malo<br />

El nombre de Claude Lévi-Strauss ocupa un lugar importante<br />

tanto en el campo de la antropología como en el <strong>del</strong><br />

estructuralismo. Libros o ensayos que se refieren a esta corriente<br />

de pensamiento no pueden prescindir de mencionarlo.<br />

Por esta razón, y porque el tema de este ensayo es el tratar de<br />

seguir el camino recorrido por un concepto que empieza en la<br />

lingüística y que por obra de Lévi-Strauss pasa a la mitografía,<br />

quiero señalar unos cuantos hechos que parecen ser importantes<br />

en la formación <strong>del</strong> pensamiento de nuestro autor.<br />

Lévi-Strauss perteneció a una familia de la burguesía cultural<br />

francesa. Su padre fue un pintor apasionado por la música<br />

la cual dejaría hondas huellas en su hijo. Terminada la<br />

educación media y superior en las ramas de filosofía y derecho<br />

se dedicó a la docencia. Al principio de su carrera académica<br />

su nombre se vincula estrechamente con el de Marcel<br />

Mauss. Parece haber tenido mucha influencia en la formación<br />

de su pensamiento el ensayo de Mauss titulado: "Essai sur le<br />

don" (1) (1923). En este ensayo Mauss postula como objeto de<br />

la sociología y de la antropología social el hombre en la sociedad<br />

y no el individuo aislado. En el proceso de la comunicación<br />

se intercambian mensajes y Mauss llama "don" al objeto<br />

(1) Incluido en Sociologie et Antropologie de M. Mauss, (Paris, 1950)<br />

Esta obra tiene un largo ensayo introducido de C. Lévi-Strauss.<br />

47


concreto que pasa de un individuo a otro, pero considera que<br />

en ese proceso hay una "relación" no ya de carácter concreto<br />

sino abstracto. Si el "don" concreto no es algo aislado, sino<br />

comparable u opuesto a otras transacciones que acontecen entre<br />

cualquiera de los miembros que usan un mismo sistema de<br />

comunicaciones, hay que admitir que existe un sistema de relaciones<br />

o una estructura que justifique la oposición de los elementos.<br />

Marcel Mauss no usa la palabra "sistema" ni "estructura",<br />

pero de hecho aquellos conceptos están implícitos en<br />

su pensamiento.<br />

Lévi-Strauss sostendrá posteriormente, que la antropología<br />

debe tratar de convertirse en una ciencia de relaciones como<br />

la economía y la lingüística; a su vez estas ciencias deberían<br />

considerarse a sí mismas como interesadas en las diferentes<br />

formas de comunicación. En esta forma, sería posible el<br />

vincular los hallazgos de las diferentes ciencias en términos<br />

de "reglas de comunicación". Consecuentemente, las "reglas<br />

de parentesco y matrimonio", 'las "reglas económicas" y las<br />

"reglas lingüísticas" de una o de varias sociedades serían sistemáticamente<br />

interdependientes.<br />

Otra de las influencias decisivas en Lévi-Strauss, fue su<br />

viaje a Brasil en 1935, donde ejerció la cátedra de sociología en<br />

la <strong>Universidad</strong> de Sao Paulo. Se dedica a la etnología. En Tristes<br />

Tropiques (2) relata las investigaciones y trabajos de campo<br />

que emprendió en el interior <strong>del</strong> territorio brasileño. La<br />

experiencia directa de la vida primitiva fue profunda en Lévi-<br />

Strauss. Las obras que publica posteriormente demuestran<br />

claramente el enorme interés que despertó en él el hombre<br />

primitivo de la amazonia a quien lo toma como prototipo de<br />

todos los salvajes <strong>del</strong> mundo.<br />

Finalmente hay un tercer hecho decisivo en la evolución<br />

de su pensamiento y que resulta ineludible el mencionarlo da-<br />

(2) Claude Lévi-Strauss, Tristes Tropiques (Paris, 1955).<br />

48


do el tema de este trabajo. Se trata <strong>del</strong> viaje a Nueva York.<br />

De Brasil había ido a Francia al inicio de la segunda guerra<br />

mundial .En 1941, con la derrota francesa y las sucesivas persecuciones<br />

raciales iniciadas también en Francia por presión<br />

de los nazis, Lévi-Strauss se ve obligado a inmigrar a los Estados<br />

Unidos. Por esa época, Roman Jakobson dicta cursos<br />

de lingüística en la Escuela de Estudios Superiores de Nueva<br />

York (3) y Lévi-Strauss tuvo oportunidad de seguirlos. La<br />

huella dejada fue lo suficientemente fuerte como para que su<br />

pensamiento tome una dirección definitivamente estructural.<br />

De allí en a<strong>del</strong>ante empezaría a usar el método de la lingüística<br />

para el estudio de los fenómenos culturales. Reconoce<br />

que ha aprendido mucho de los lingüistas y admira "el grado<br />

de precisión, de detalle, de rigor, que los lingüistas han alcanzado<br />

en estudios que siguen formando parte de las ciencias <strong>del</strong><br />

hombre, a igual título que la antropología misma" (4). El<br />

método utilizado por la lingüística le parece el único realmente<br />

efectivo para llegar al conocimiento de un fenómeno cualquiera.<br />

Por ésto la lingüística ocupa un lugar excepcional,<br />

no es —dice— una ciencia social como las otras, sino la que<br />

con mucho, ha realizado los mayores progresos, sin duda la única<br />

que puede reivindicar el nombre de ciencia y que al mismo tiempo,<br />

ha logrado formular un método positivo y conocer la naturaleza<br />

de los hechos sometidos a su análisis. (5)<br />

(3) Roman Jacobson fue el que introdujo en los Estados Unidos la<br />

lingüística estructural de la escuela de Praga, a través de su cátedra,<br />

sus obras y la revista Word publicada por él y sus amigos.<br />

En el segundo número de Word se publicó por primera vez el<br />

artículo titulado "L'analyse structurale en linguistique et anthropologie",<br />

hoy incluido en Antropología Estructural. 16 años después<br />

Lévi-Strauss y Jacobson escribieron, en colaboración, un análisis<br />

detallado de la estructura de un poema de Bau<strong>del</strong>aire.<br />

(4) Claude Lévi-Strauss, Antropología Estructural (Buenos Aires, Editorial<br />

Universitaria, 1968), p. 29.<br />

(5) Ibid., p. 29.<br />

49


El nacimiento de lo fonología según el criterio de Lévi-<br />

Strauss, ha ocasionado una renovación tan grande y positiva<br />

no solo dentro de las perspectivas de la lingüística sino en el<br />

ámbito de muchas otras ciencias que a la luz de los avances<br />

de la lingüística han tomado un nuevo rumbo. Este es el caso<br />

de la antropología y de la sociología que "solo esperaban las<br />

lecciones de la lingüística" (6). El método fonológico de Trubetzkoy<br />

supone cuatro pasos fundamentales: a) el paso de<br />

los fenómenos lingüísticos consciente a la estructura inconsciente;<br />

b) no trata de los "términos" como entidades aisladas<br />

sino que toma como base de su análisis las relaciones entre<br />

ellos; c) introduce la noción de sistemas; y, d) de los sistemas<br />

fonológicos concretos pone en evidencia su estrucutra. Son<br />

éstos, los pasos que sigue Lévi-Strauss en el análisis de tres<br />

aspectos fundamentales de la cultura: las relaciones de parentesco<br />

y matrimonio, el intercambio de bienes económicos<br />

y los mitos.<br />

Lévi-Strauss justifica el uso <strong>del</strong> método de la lingüística<br />

en antropología porque demuestra la estrecha relación no solamente<br />

de 'una' lengua y 'una' 'cultura' sino de la lingüística<br />

y la antropología consideradas como ciencias. Dice:<br />

... .el lenguaje es susceptible de ser tratado como un 'producto'<br />

de la cultura: una lengua, usada en una sociedad, reflsja la cultura<br />

general de la población. Pero, en otro sentido, el lenguaje es<br />

una 'parte' de la cultura; constituye uno de sus elementos entre<br />

otros— Desde un punto de vista más teórico, el lenguaje aparece<br />

también como condición de la cultura en la medida en que<br />

ésta posee una arquitectura similar a la <strong>del</strong> lenguaje. Una y otra<br />

se edifican por medio de oposiciones y correlaciones, es decir, de<br />

relaciones lógicas. De tal manera que el lenguaje puede ser considerado<br />

como los conocimientos destinados a recibir las estructuras<br />

que corresponden a la cultura en sus distintos aspectos,<br />

estructuras más completas a veces, pero <strong>del</strong> mismo tipo que las<br />

<strong>del</strong> lenguaje. (7)<br />

(6) Itaid., p. 31.<br />

(7) Ibid., p. 63.<br />

50


La lengua como la cultura son productos <strong>del</strong> espíritu humano<br />

y éste no es fragmentario, ni desarticulado, ni divido en<br />

compartimentos estancos, ni en capas entre las cuales la comunicación<br />

es imposible. Por el contrario, los resortes que<br />

mueven a este "huésped, presente en nuestros debates sin haber<br />

sido invitado: el espíritu humano" (8) están informando,<br />

por igual, cualquiera de los fenómenos culturales. Este hecho<br />

explica la correlación entre sistemas aparentemente tan alejados<br />

entre sí como el <strong>del</strong> parentesco y el de la mitología y de<br />

ellos con la lengua. El espíritu humano funciona estructuralmente<br />

y sus resortes mueven todas sus manifestaciones.<br />

Para interpretar el pensamiento mítico hay que partir <strong>del</strong><br />

postulado que el mito "está en el lenguaje y al mismo tiempo<br />

más allá <strong>del</strong> lenguaje", (9) lo cual quiere decir que:<br />

El mito es lenguaje, pero lenguaje que opera en un nivel muy<br />

elevado cuyo sentido logra 'despegar' si cabe usar una imagen<br />

aeronáutica, <strong>del</strong> fundamento lingüístico sobre el cual había comenzado<br />

a deslizarse. (10)<br />

La lingüística había establecido el fonema, el morfema y<br />

el semantema, como unidades mínimas de la lengua, veamos<br />

a continuación cada uan de ellas para luego remontarnos, o<br />

"despegar" como nos sugiere Lévi-Strauss a interpretar su<br />

concepto de MITEMA y el papel que juega en el análisis de<br />

los mitos.<br />

Fonema, Morfema, Semantema<br />

La lingüística moderna a partir de Saussure establece una<br />

diferencia fundamental entre LENGUA y HABLA. Lengua es<br />

el sistema abstracto, el repertorio de posibilidades de carácter<br />

sintagmático y paradigmático <strong>del</strong> que dispone una comu-<br />

(8) Ibid., p. 73.<br />

(9) Ibid., p. 189.<br />

(10) Ibid., p. 19.<br />

51


nidad de hablantes. El uso que cada individuo hace de dicho<br />

repertorio es el habla. Por lo tanto, el habla es una muestra<br />

concreta en la que se aplica el sistema. La lengua es el código<br />

que permite codificar y decodificar un enunciado. El mensaje<br />

codificado es el habla.<br />

En la lengua, Saussure establece dos planos: el <strong>del</strong> SIG­<br />

NIFICANTE y el <strong>del</strong> SIGNIFICADO que Bloomfield los llama<br />

plano de la EXPRESIÓN y plano <strong>del</strong> CONTENIDO. El primero<br />

es el nunciado por ej: /m e s a/; el segundo sería el mensaje<br />

que quiere trasmitir.<br />

rm<br />

mesa significante<br />

significado<br />

La relación entre significante y significado es arbitraria.<br />

Salvo los casos de onomatopeya, que son por cierto muy reducidos<br />

y no sirven para probar lo contrario. La| búsqueda<br />

emprendida por los antiguos filósofos que estudiaban la lengua,<br />

era totalmente vana cuando trataban de encontrar qué<br />

necesidad interna unía a determinados "sentidos" con ciertos<br />

"sonidos"; pues, los mismos sonidos se encuentran en otras<br />

lenguas, ligados a sentidos diferentes. Este hecho fue observado<br />

por los lingüistas modernos quienes percibieron que la<br />

función significativa de la lengua no puede estar ligada a los<br />

sonidos mismos sino a la manera como estos aparecen combinados.<br />

La lengua, en suma, es un sistema de relaciones en el<br />

que cada elemento no vale por sí mismo sino por el lugar que<br />

ocupa dentro <strong>del</strong> sistema.<br />

En el sistema de la lengua, el plano más elemental, el<br />

que sirve de base para todos los demás, es el plano fónico.<br />

El sonido lingüístico es un continuo pero cada lengua lo segmenta<br />

en un número reducido de unidades discretas que combinándose<br />

en sucesión con otras constituyen significantes.<br />

Cada una de estas unidades segméntales, discretas, consideradas<br />

de una manera abstracta, es lo que se llama FONEMA.<br />

52


La formulación <strong>del</strong> concepto de fonema es fruto de un<br />

largo período de investigaciones. En las concepciones <strong>del</strong> fonema<br />

se pueden encontrar convergencias y divergencias, sin<br />

embargo las primeras son lo suficientemente importantes como<br />

para que se pueda considerar al fonema como uno de los<br />

conceptos más importantes de la lingüística contemporánea.<br />

Si hacemos un poco de historia de la formulación <strong>del</strong> concepto<br />

que ahora nos ocupa, hay que distinguir entre la introducción<br />

<strong>del</strong> término, y la elaboración <strong>del</strong> concepto mismo. Parece<br />

que fue Nikolay Kruszewski, quien en 1897 usó el término<br />

'fonema' para distinguir un nuevo concepto lingüístico.<br />

Baudoin de Courtenay, su maestro, elaboró una teoría <strong>del</strong> fonema,<br />

pero lo definía más bien en términos físicos y sin diferenciar<br />

bien las variantes fonímicas de las alternancias morfológicas.<br />

Saussure empleó el término 'fonema' para designar una<br />

entidad distinta de la lengua. En el Curso de lingüística general<br />

aparece el término varias veces, algunos de ellas con un sentido<br />

próximo al <strong>del</strong> actual fonema, pero es difícil precisar lo<br />

que dicho concepto abarca. En 1919, Daniel Jones presentó la<br />

primera caracterización clara <strong>del</strong> fonema en términos no físicos.<br />

El empleo <strong>del</strong> fonema por Bloomfield en 1926 y por la<br />

escuela de Praga después <strong>del</strong> primer congreso de lingüística<br />

en 1928, aseguraron su actual difusión. Bloomfield define el<br />

fonema como "la unidad mínima de rasgo fónico distintivo"<br />

(11). Trubetzkoy en "Proyecto de terminología fonológica<br />

generalizada" y en la primera de las dos definiciones que aparecen<br />

en los Principios considera el fonema como término mínimo<br />

de una oposición fonológica, es decir, como término de<br />

una oposición que no se deja "analizar en unidades fonológicas<br />

más pequeñas y sucesivas". El concepto de oposición<br />

desempeña en aquellas definiciones un papel central, pero no<br />

(11) Leonard Bloomfield, Language (New York, Holt Rinehart and<br />

Winston, 1933), p. 79.<br />

53


se dice nada de los rasgos fónicos que deben caracterizar al<br />

fonema, sin embargo, Trubetzkoy no niega la existencia de dichos<br />

rasgos y habla de ellos en otros lugares. En Roman Jakobson<br />

la idea básica es la de que toda distinción mínima,<br />

no susceptible de nuevas distinciones, pone al auditor en situación<br />

de escoger entre dos elementos, elección llamada<br />

igualmente 'rasgo distintivo'. Para hallar el rasgo distintivo,<br />

hay que proceder en el análisis a la eliminación sucesiva de<br />

todos los rasgos que, al contrario <strong>del</strong> citado, son previsibles,<br />

es decir, redundantes. Por ejemplo; en el caso de los fonemas<br />

/p/ y /b/ son redundantes su carácter de oclusivos y bilabiales;<br />

y distintivos el ser sordo el primero y sonoro el segundo.<br />

A a la vez los dos son fonemas porque sirven para<br />

distinguir dos enunciados. Por ejemplo: /pala/ y /bala/.<br />

Cada fonema se combina en cada lengua de acuerdo con<br />

reglas determinadas, estas reglas determinan el contexto o<br />

los contextos en los que dicho fonema puede aparecer. La capacidad<br />

de combinación horizontal o sucesiva determina las<br />

relaciones sintagmáticas con los demás fonemas de la lengua.<br />

Por otra parte, cada fonema figura en un contexto en el que<br />

podrían figurar otros fonemas; en este sentido se dice que se<br />

opone a otros fonemas y entra en relaciones paradigmáticas<br />

con ellos. Ej:<br />

/para/<br />

/pera/<br />

/pira/<br />

/pura/<br />

La relación de un fonema con los demás en sentido horizontal<br />

es la llamada sintagmática y la que se da en sentido<br />

vertical con la aparición de los cuatro fonemas vocálicos:<br />

/a/, /e/, /i/, /u/ en el contexto /p-ra/ se denomina paradigmática.<br />

Un mismo fonema se puede realizar en formas diferentes<br />

según su contexto. Así, en el caso <strong>del</strong> enunciado [dado], la<br />

54


[d] inicia les oclusiva, en cambio la intervocálica es una fricativa.<br />

En español el fonema /d/ es oclusivo en el caso de ser<br />

inicial absoluto o cuando sigue a (n) o (1), en todos los otros<br />

casos es fricativo. En el ejemplo citado, nos encontramos con<br />

dos realizaciones concretas de un mismo fonema que por hallarse<br />

en distribución complementaria (12) no forma dos fonemas<br />

diferentes sino que los dos son alófonos <strong>del</strong> mismo<br />

fonema /d/. En el caso de variaciones de pronunciación, que<br />

de hecho se dan en forma más o menos marcada, ya sea de un<br />

individuo a otro o de una comunidad lingüística a otra; también<br />

nos encontramos frente a alófonos de un mismo fonema<br />

en variación libre. (13)<br />

El plano fónico, es la base sobre la que descansa todo el<br />

sistema de la lengua. Este es el primer nivel pero no el único.<br />

El siguiente sería el morfológico, y también en él podemos<br />

proceder de la misma manera que en el anterior, es decir,<br />

podemos establecer unidades mínimas: los morfemas. La diferencia<br />

fundamental entre los fonemas y los morfemas es<br />

ésta: los fonemas no tienen significado, los morfemas sí. Por<br />

lo tanto, para identificar los morios como alomorfos de un<br />

morfema único hay que recurrir generalmente a un criterio<br />

doble: semántico y distribucional. El contenido semático tiene<br />

que ser igual y además debe encontrarse en distribución no<br />

oposicional. Por ejemplo, en los morfemas de plural en español:<br />

/la kasa/ /las kasas/<br />

/el kapulí/ /los kapulíes/<br />

/el parawas/ /los parawas/<br />

En los ejemplos anteriores los morfemas /—s/, /-es/, y<br />

/-0/ son semánticamente iguales (indican más de un indivi-<br />

(12) Se habla de distribución complementaria cuando las unidades en<br />

cuestión aparecen en diferentes contextos.<br />

(13) En la forma de distribución conocida como 'variación libre' las<br />

unidades aparecen en el mismo contexto (como en la oposicional<br />

o contrastante) pero no hay cambio de significado.<br />

55


duo), por lo tanto podemos establecer que el morfema de plural<br />

en español tiene como alomorfos: /-s/, /^es/ y /-0/.<br />

Los fonemas forman en el plano inmediatamente superior<br />

los morfemas, éstos (libres o ligados) (14) forman las palabras<br />

que en el sistema de la lengua se ubican en un plano superior:<br />

el léxico. La lexicología tradicional estudiaba las palabras<br />

aisladas, hoy en cambio se piensa que las unidades<br />

léxicas, llamadas semantemas o lexemas, pueden oponerse en<br />

el interior de campos léxicos de la misma manera que los fonemas<br />

se oponen entre sí en diferentes sistemas parciales. Sin<br />

embargo, aquí entramos ya en un plano mucho más complejo<br />

que los dos anteriores. Al analizar la estructura de la lengua,<br />

la parte menos compleja está en determinar los fonemas y sus^<br />

alófonos, los morfemas y sus alomorfos, pero son semantemas<br />

y sus correspondientes alosemas, el problema se complica por<br />

cuanto de hecho estamos en el campo <strong>del</strong> símbolo, donde las<br />

relaciones ya no aparecen con la misma claridad que en los<br />

dos planos mencionados anteriormente.<br />

El Mitema<br />

Lévi-Strauss reprocha a los mitógrafos de los siglos XIX<br />

y XX el que hayan hecho consistir su tarea en buscar la<br />

"cosa real" tras los enunciados mitológicos. El mito es recitación,<br />

por lo tanto se puede encontrar un sentido dado por<br />

las palabras que es precisamente lo que habían hecho muchos<br />

de ellos. Sin embargo, la recitación no es el mito, el sentido<br />

mítico está detrás de lo puramente narrativo.<br />

Claude Lévi-Strauss distingue en el mito dos planos: un<br />

plano lingüístico y un plano mitológico; el primero constituiría<br />

el significante y el segundo el significado y una modifica-<br />

(14) Morfemas libres son aquellos que subsisten por sí mismos. Ligados<br />

aquelos que se realizan en función de otros. Por ej. el caso<br />

de los afijos.<br />

56


ción <strong>del</strong> uno lógicamente acarrearía una modificación <strong>del</strong> otro.<br />

Pero bien, es necesario que aclaremos algo fundamental para<br />

entender la forma en que nuestro autor analiza los mitos:<br />

entre significante y significado, no hay que pretender encontrar<br />

una correspondencia término a término (como en el estructuralismo<br />

clásico). Entre estructura lingüística y estructura<br />

mítica habría más bien una relación de estructura a estructura.<br />

La narración, es el significante, entidad lingüística que,<br />

como tal, puede ser dividida en unidades constitutivas mínimas:<br />

— estas unidades constitutivas implican la presencia de aquellas<br />

que normalmente intervienen en la estructura de la lengua, a saber,<br />

los fonemas, morfemas y semantemas. Pero ellas tienen con<br />

estos últimos la relación que los semantemas guardan con los<br />

morfemas y que éstos guardan con los fonemas. Cada forma difiere<br />

de la precedente por un grado más alto de complejidad. Por<br />

esta razón, a los elementos propios <strong>del</strong> mito (que son los más<br />

complejos de todos) los llamaremos: unidades constitutivas mayores.<br />

(15)<br />

Lévi-Strauss coloca las "unidades constitutivas" <strong>del</strong> mito<br />

en un plano superior al lingüístico (brevemente descrito en páginas<br />

anteriores), se trata de un plano superior que se apoya<br />

en los niveles inferiores, por lo tanto las unidades segméntales<br />

<strong>del</strong> mito no son otra cosa que una continuación de las ya establecidas<br />

por la lingüística. Los segmentos mínimos de la recitación<br />

mitológica no son asimilables ni a los fonemas, ni a<br />

a los morfemas, ni a los semantemas, se ubican en un nivel más<br />

elevado: el de la frase. En el capítulo XI de la Antropología estructural,<br />

Lévi-Strauss explica la forma de encontrar los mitemas<br />

de un mito cualquiera. Como paso previo —dice— que<br />

se tome la narración y se traduzca la sucesión de acontecimientos<br />

en frases lo más cortas posibles. Se escribe cada fra-<br />

(15) Lévi-Strauss, Antropología, p. 191.<br />

57


se en una ficha con un número que indique el lugar que ocupa<br />

en el relato. Una vez hecho este trabajo se observa que las<br />

frases escritas en las fichas, consisten en la asignación de un<br />

sujeto a un predicado, es decir en una 'relación'.<br />

Una vez obtenido este conjunto de relaciones, Lévi-Strauss<br />

encuentra que hay muchas de ellas que muestran afinidades<br />

cualitativas (o semánticas) entre sí y propone agruparlas en<br />

columnas verticales. Cada una de las columnas constituye un<br />

"haz de relaciones". Con este nuevo tipo de ordenamiento se<br />

rompe la horizontaliadd <strong>del</strong> mito, porque las frases que aparecen<br />

en cada columna generalmente están separadas o diseminadas<br />

en la narración. En otras palabras, se pasa de una<br />

secuencia sintagmática, a una ordenación paradigmática. Aparece<br />

entonces una forma 'vertical' de leer el mito que para<br />

Lévi-Strauss es la que nos revela su estructura y por lo tanto<br />

Ja única que nos puede dar el sentido <strong>del</strong> mito.<br />

Lévi-Strauss compara el mito con una partitura musical<br />

(16). La partitura se lee "de ordinario" de izquierda a derecha,<br />

siguiendo la sucesión de las líneas, pero desde el punto<br />

de vista de la estructura lo que cuentan son las relaciones entre<br />

las unidades armónicas.<br />

,.. .una partitura orquesta —dice— únicamente tiene sentido leída<br />

diacrónicamente según un eje (página tras página, de izquierda a<br />

derecha), pero, al mismo tiempo, sincrónicamente, según el otro<br />

eje, de arriba abajo. Dicho de otra manera, todas las notas colocadas<br />

sobre la misma línea vertical forman una unidad constitutiva<br />

mayor, un haz de relaciones.... (17)<br />

En "La estructura de los mitos", incluida en la Antropología<br />

estructural Lévi-Strauss analiza el mito de Edipo siguiendo<br />

este método (que posteriormente utiliza en las Mitológicas)<br />

y establece cuatro haces de relaciones (18^:<br />

(16) Ibid., p. 192.<br />

(17) Loe. cit.<br />

(18) Ibid., p. 194.<br />

58


1.— a) Cadmo busca a su hermana Europa, raptada por<br />

Zeus.<br />

b) Edipo se casa con Yocasta, su madre.<br />

c) Antígona entierra a Polinices, su hermano, violando<br />

la prohibición.<br />

2.— a) Los espartanos se exterminan mutuamente.<br />

b) Edipo mata a su padre Layo.<br />

c) Etíocles mata a su hermano Polinices.<br />

3.— a) Cadmo mata al Dragón.<br />

b) Edipo inmola a la Esfinge.<br />

4.— a) Lábdaco (padre de Layo) = 'cojo'.<br />

b) Layo (padre de Edipo) = 'torcido'.<br />

c) Edipo = 'pie—hinchado'. Queda ciego.<br />

Leyendo cada uno de estos "haces de relaciones" es verdad<br />

que encontramos una cierta semejanza temática o de contenido<br />

que justifica la inclusión de cada una de las relaciones<br />

en un mismo haz. Esto quiere decir que aunque los significantes<br />

sean diferentes, el significado al que apuntan es el mismo. Por<br />

lo tanto podemos formular este significado común en una frase<br />

que reemplace a todas las demás, y tendríamos:<br />

1.—Relaciones de parentesco sobreestimadas.<br />

2.—^Relaciones de parentesco subestimadas.<br />

3.—Destrucción de monstruos o negación <strong>del</strong> autoctonismo.<br />

4.—Personas con defectos físicos o afirmación <strong>del</strong> autoctonismo.<br />

(19)<br />

Cada una de estas nuevas unidades son entidades abstractas<br />

fruto de una abstracción lógica, y es lo que Lévi-Strauss<br />

(19) En el pensamiento mítico siempre que el hombre ha querido brotar<br />

de la tierra ha recibido su castigo, en este caso se trata de<br />

defectos físicos.<br />

59


entiende por MITEMA. El mitema, por lo tanto es la unidad<br />

mínima, indivisible, y discreta (o de contraste), en el plano<br />

mítico. Como sus antecesores, el fonema, el morfema y el<br />

semantema, el mitema es la unidad mínima de un sistema de<br />

relaciones en el que entra en oposición con otros, siendo precisamente<br />

esta oposición la que transmite el sentido <strong>del</strong> mito.<br />

Dice Lévi-Strauss que: "Si los mitos tienen un sentido, éste no<br />

puede depender de los elementos que entran en su composición,<br />

sino de la manera en que estos elementos se encuentran<br />

combinados" (20). Para determinar el sentido de un mito no<br />

hay otro camino que el concebirlo como un "sistema" en cuyo<br />

interior cada término recibe una significación en relación con<br />

otros términos. En el mito de Edipo, lo que importa no es el<br />

contenido lingüístico de los mitemas, sino la oposición bipolar<br />

que se establece entre ellos: <strong>del</strong> primero (relaciones de parentesco<br />

sobreestimadas) con el segundo (relaciones de parntesco<br />

subestimadas) y <strong>del</strong> tercero (negación <strong>del</strong> autoctonismo) con<br />

el cuarto (persistencia <strong>del</strong> mismo). Lévi-Strauss dice que: "La<br />

imposibilidad de conectar grupos de relaciones es superada<br />

(o más exactamente reemplazada) por la afirmación de que<br />

dos relaciones contradictorias entre sí son idénticas, en la medida<br />

en que cada una es, como la otra, contradictoria consigo<br />

mismo" (21). ¿Cuál sería, pues, el sentido <strong>del</strong> mito de Edipo?<br />

Dice Lévi-Struss que el mito:<br />

Expresaría la imposibilidad en que se encuentra una sociedad<br />

que profesa creer en la autoctonía <strong>del</strong> hombre (así Pausanias,<br />

VIII, XXIX, 4: el vegetal es el mo<strong>del</strong>o <strong>del</strong> hombre) de pasar de<br />

esta teoría al reconocimiento <strong>del</strong> hecho de que cada uno de nosotros<br />

ha nacido realmente de un hombre y una mujer. La dificultad<br />

es insuperable. Pero el mito de Edipo ofrece una suerte de instrumento<br />

lógico que permite tender un puente entre el problema<br />

inicial —¿se nace de uno solo, o bien de dos?— y el problema derivado<br />

que se puede formular aproximadamente así: ¿lo mismo<br />

(20) Ibid., p. 190.<br />

(21) Ibid., p. 196.<br />

60


nace de lo mismo, o de lo otro? De esta manera se desprende una<br />

correlación: la sobrevaloración <strong>del</strong> parentesco de sangre es la<br />

subvaloración <strong>del</strong> mismo, como el esfuerzo por escapar a la autoctonía<br />

es la imposibilidad de lograrlo. (22)<br />

Eugene Fleischmann dice que, aunque la significación <strong>del</strong><br />

mito es un problema insoluble, sin embargo, "el mito hace un<br />

esfuerzo lógico considerable para atenuar la agudeza de ese<br />

problema fundamental, poniendo en una relación contradictoria<br />

y simétrica diferentes términos más accesibles, y crear<br />

así una suerte de armonía de naturaleza catártica". (23)<br />

Ahora bien, si el mitema es una entidad abstracta ¿cómo<br />

llamaríamos a sus realizaciones concretas? Si las realizaciones<br />

concretas de los fonemas, morfemas y semantemas se llaman<br />

alófonos, alomorfos y alosemas —respectivamente— las de<br />

los mitemas podríamos lamarlas perfectamente ALOMITOS.<br />

En el caso citado <strong>del</strong> mito de Edipo, los alomitos de cada uno<br />

de los mitemas establecidos, serían cada una de las relaciones<br />

que forman el respectivo haz, las cuales en la narración aparecen<br />

en distribución complementaria. (24)<br />

Utilizando el método de la lingüística Lévi-Strauss soluciona<br />

dos problemas casi imposibles de ser obviados por los<br />

mitógrafos anteriores: el determinar la versión original de un<br />

conjunto de versiones <strong>del</strong> mismo mito, y el explicar la enorme<br />

similitud que guardan los mitos de las diferentes partes de la<br />

tierra.<br />

Lévi-Strauss considera que todas las versiones son igualmente<br />

válidas:<br />

(22) Loe. cit.<br />

(23) Eugene Fleischmann, "El espíritu humano en Lévi-Strauss", Estructuralismo<br />

y antropología (Buenos Aires, Ediciones Nueva Visión,<br />

1971), p. 127.<br />

(24) Al analizar un conjunto de mitos, los alomitos de las diferentes<br />

narraciones estarían en variación Ubre.<br />

61


Nosotros proponemos —dice— definir cada mito por el conjunto<br />

de todas sus versiones el mito sigue siendo mito mientras<br />

se lo perciba como tal un mito se compone <strong>del</strong> conjunto<br />

de sus variantes, el análisis estructural deberá considerarlas a<br />

todas por igual. (25)<br />

Usando el método de la lingüística estructural esto es perfectamente<br />

admisible. Los mitemas son los mismos y lo único<br />

que varía son sus manifestaciones concretas particulares: los<br />

alomitos, variaciones que por darse en el plano de lo concreto<br />

no afectan a los entes lógicos y por lo tanto la estructura es<br />

siempre la misma.<br />

El otro problema al que se enfrentaban los mitógrafos<br />

era el de la gran similitud que encontraban entre los mitos de<br />

todas las partes <strong>del</strong> mundo y en muchos casos era imposible<br />

establecer ningún tipo de conección espacio-temporal. Un poco<br />

antes que Lévi-Strauss, Jung había intentado una solución al<br />

problema hechando mano de los famosos "arquetipos" que<br />

yacían en el inconsciente de todos los seres humanos y eran<br />

los responsables de la mencionada semejanza. Los arquetipos<br />

de Jung tienen por cierto mucha semejanza con los mitemas<br />

de Lévi-Strauss. Unos y otros son entidades abstractas, inconscientes<br />

y se dan en un número limitado, por lo tanto pueden<br />

explicar la similitud entre los mitos. Pero hay que reconocer<br />

una diferencia fundamental: los "arquetipos" tienen un contenido<br />

determinado preestablecido y este contenido es el que<br />

determina el sentido <strong>del</strong> mito. Los mitemas dan sentido al<br />

mito en virtud de su posición, propiamente no tienen un contenido<br />

por sí mismos, sino un valor posicional.<br />

El método estructural prueba que la aparente arbitrariedad<br />

de los mitos no existe. A primera vista puede parecer que<br />

en los mitos la sucesión de acontecimientos no sigue ninguna<br />

regla lógica o de continuidad. Toda relación es posible y un<br />

sujeto puede tener cualquier predicado.<br />

(25) Lévi-Strauss Antropología, p. 197.<br />

62


Para terminar, quiero hacer referencia a un último problema:<br />

el de la temporalidad <strong>del</strong> mito. Lévi-Strauss parte de<br />

la distinción sausureana entre 'lengua' y 'habla', la primera se<br />

refiere al aspecto estructural <strong>del</strong> lenguaje, la segunda a su<br />

aspecto estadístico. La lengua pertenece al dominio de un tiempo<br />

reversible, el habla al de un tiempo irreversible. El mito<br />

es lengua y habla a la vez y de allí su "extraña temporalidad".<br />

El mito es sincronía y diacronía al mismo tiempo y si estas<br />

dos dimensiones se funden en la estructura mítica, en cierto<br />

modo la temporalidad (entendida como devenir histórico)<br />

pierde vigencia, se anula. En aquella lectura vertical, que Lévi-<br />

Strauss propone como camino para captar la estructura <strong>del</strong><br />

mito, se funden la sincronía y la diacronía. Cada columna,<br />

cada "haz de relaciones", es sincrónica, pero en cuanto se pasa<br />

de un haz a otro estamos ya en un plano diacrónico.<br />

En suma, el método de la lingüística estructural, cuya precisión<br />

tanto admira Lévi-Strauss, es el único que según su criterio<br />

resulta eficaz para el análisis de los mitos: resuelve problemas<br />

que hasta hoy habían sido insolubles, explica la verdadera<br />

naturaleza de los hechos porque nos permite vislumbrar<br />

su estructura y finalmente el mitógrafo está en situación<br />

de estudiar un número enorme de mitos a la vez.<br />

Las Mitológicas son un esfuerzo gigantesco por descubrir<br />

las transformaciones de un tema estructural persistente en<br />

las mitologías indígenas <strong>del</strong> Nuevo Mundo. Parte de un mito<br />

de los indios Bororo <strong>del</strong> Brasil central que le sirve de hilo<br />

conductor, al que llama "mito de referencia" e intenta demostrar<br />

que el "mito de referencia, no es otra cosa... que una<br />

transformación más o menos profunda de otros mitos, provenientes<br />

ya sea de la misma sociedad o bien de sociedades próximas<br />

o alejadas" (26).<br />

(26) Claude Lévi-Strauss, Lo crudo y lo cocido (México, Fondo de Cultura<br />

Económica, 1968), p. 12.<br />

63


BIBLIOGRAFÍA<br />

Bloomfield, Leonard. Language. New York, Holt Rinehart and Winston,<br />

1933.<br />

Ducrot, Oswald y otros. Qu'est-ce que le structuralisme?. Paris, Editions<br />

du Seuil, 1968.<br />

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Mouton, 1956.<br />

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Suppl. to ó' 108, 1957.<br />

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Aires, Ediciones Nueva Visión, 1972.<br />

Lévi-Strauss antropólogo y filósofo. Barcelona, Anagrama, 1970.<br />

Lévi-Strauss, Claude. Antropología Estructural. Buenos Aires, Editorial<br />

Universitaria, 1968.<br />

Mitológicas. De la miel a las cenizas. México, Fondo de Cultura<br />

Económica, 1975.<br />

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Económica, 1968.<br />

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1964.<br />

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1972.<br />

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Ortiz, Alejandro. Entorno a los mitos andinos. Tesis doctoral. <strong>Universidad</strong><br />

de San Marcos, Lima. (No publicada).<br />

64


CENTRO REGIONAL DE EDUCACIÓN DE ADULTOS Y<br />

ALFABETIZACIÓN FUNCIONAL PARA AMERICA LATINA<br />

INSTITUTO INDIGENISTA INTERAMERICANO<br />

Curso de Educación de Adultos y su<br />

Aplicación por los Educadores Indígenas<br />

CONCLUSIONES<br />

Pátzcuaro, Michoacán, México<br />

1976<br />

1.— EDUCACIÓN DE ADULTOS<br />

Tomando en consideración la importancia de la Educación<br />

de Adultos (hombres - mujeres) como un proceso de educación<br />

liberadora en toda su extensión, para generar el desarrollo<br />

integral <strong>del</strong> hombre marginado social, cultural y económicamente,<br />

la Comisión Relatora se permite exponer las siguientes<br />

conclusiones relacionadas con Adultos en el ámbito<br />

general y en el medio indígena.<br />

A.—Educación de Adultos en el Ámbito General<br />

1.—Que en la ejecución de los Programas de Educación de<br />

Adultos, exista entre las Instituciones oficiales y privadas<br />

coordinación técnica y financiera que permita una eficiencia<br />

en la aplicación de dichos programas.<br />

65


2.—Respecto a la coordinación mencionada anteriormente, las<br />

Instituciones deberán promover y elaborar suficiente material<br />

didáctico, de acuerdo a los intereses y necesidades<br />

de los adultos.<br />

3.—Que la Educación de Adultos responda a las necesidades<br />

prioritarias: sociales, económicas y culturales de la comunidad<br />

participante, sobre las cuales debe estructurarse<br />

los planes y programas.<br />

4.—Que al aplicarse la Educación de Adultos sea de una acción<br />

liberadora de las inquietudes y aspiraciones <strong>del</strong> hombre,<br />

autoformándose éste una conciencia crítica y reflexiva<br />

de su situación real, respecto a su yo interno y al<br />

mundo que le rodea.<br />

5.—Que el personal tanto <strong>del</strong> nivel de toma de decisiones como<br />

los de base estén capacitados y conscientes de las diferentes<br />

metodologías a emplearse para obtener un efectivo<br />

rendimiento en conocimientos teóricos y prácticos<br />

aplicables a la vida diaria de los adultos.<br />

6.—Que al efectuarse la evaluación de programas de Educación<br />

de Adultos sea en forma previa, formativa y final con<br />

la debida participación de las comunidades e instituciones<br />

a efecto de concretizar críticas y sugerencias que permitan<br />

elaborar planes con una visión más realista y objetiva.<br />

7.—Dado el crecimiento poblacional, la Educación de Adultos<br />

debe enfocar su acción hacia una educación sexual, a efecto<br />

de que las mismas comunidades cuestionen y reflexionen<br />

sobre !a situación problemática en materia de demografía.<br />

8.—Que la Educación de Aultos debe fundamentalmente pronu<br />

ver la participación de la mujer en todos los procesos<br />

de cambios estructurales.<br />

66


B.—Educación de Adultos en el Medio Indígena<br />

1.—Que siendo la economía uno de los factores principales<br />

que obstaculizan la participación plena de las comunidades<br />

indígenas, la Educación de Adultos deberá primero<br />

satisfacer esas necesidades económicas para que utilice el<br />

instrumento educativo, como un medio de su propio desarrollo.<br />

2.—Que al ejecutarse los programas, el personal de base en<br />

su orden de prioridad sean Educadores netamente Indígenas,<br />

ubicados en sus respectivas áreas lingüísticas; caso<br />

contrario educadores plenamente identificados y conscientes<br />

de la labor a encauzar en las comunidades.<br />

3.—Que siendo la lengua vernácula de incalculable valor cultural,<br />

los educadores no indígenas, así como enseñan el<br />

español a los adultos, deberán proponerse a aprender también<br />

la lengua de la región, para obtener una comunicación<br />

más directa y eficiente en las comunidades.<br />

4.—Que la Educación de Adultos respete y valorice los patro-<br />

• nes culturales de las comunidades indígenas a efecto de<br />

que los programas tengan aceptación en su realización.<br />

5.—Qus los programas de Educación de Adultos en el medio<br />

indígena cuenten con los suficientes recursos desde su<br />

etapa inicial hasta la final, evitando frustraciones y actitudes<br />

de negligencia por parte de las comunidades, en la<br />

aplicación nuevamente de aquellos programas que quedaron<br />

incompletos en su desarrollo.<br />

6.—Que las instituciones oficiales promuevan cursos de capacitación<br />

para educadores a nivel nacional y seleccionen los<br />

elementos para que participen en cursos a nivel internacional.<br />

67


7.—Que la Educación de Adultos estimule la participación de<br />

la mujer indígena, a efecto de que ella también se sienta<br />

parte <strong>del</strong> desarrollo económico y cultural de su nacionalidad.<br />

Otras Conclusiones Generales<br />

1.—Que los cursos para educadores indígenas o no indígenas<br />

deben ser de mayor duración a efecto de conocer en forma<br />

amplia y objetiva las diferentes fases que abarca la<br />

Educación de Adultos.<br />

2.—Que los organismos que patrocinan cursos para Educadores<br />

de Adultos mantengan a sus egresados en constante<br />

comunicación, a efecto de actualizarlos en dicha materia<br />

y lograr así mayor efectividad en la planificación y ejecución<br />

de los planes locales, regionales y nacionales.<br />

Comisión Relatora:<br />

Robinson Eduardo Barboza VENEZUELA<br />

Carlos Sánchez y Sánchez HONDURAS<br />

Jorge Machan Atz GUATEMALA<br />

Víctor García Ortiz GUATEMALA<br />

II.— ANTROPOLOGÍA<br />

Teniendo en cuenta que los diversos países de latinoamérica<br />

de una forma o de otra vienen desarrollando una política<br />

económico-productiva, social-integracionista, científico-técnica y<br />

cultural con marcadas tendencias a la uniformidad (nacionalidad),<br />

la Comisión de Antropología <strong>del</strong> curso de educación<br />

de Adultos aplicada por los educadores indígenas cree conveniente<br />

señalar las siguientes recomendaciones:<br />

1.—Que todas las Instituciones que trabajan con los campesinos<br />

motiven y alienten a los grupos auténticamente indí-<br />

68


genas para la identificación de sus propios valores culturales,<br />

para la depuración de las corrupciones generales en<br />

el contacto acrítico con otras culturas, para exaltarlos y<br />

encaminarlos hacia su lógico desenvolvimiento en un esfuerzo<br />

de autodeterminación y autosolución, como medio<br />

eficaz de resistir positivamente al impacto arrollador de la<br />

"civilización".<br />

2.—Que se promuevan y multipliquen grupos de estudio integrados<br />

por auténticos representantes de comunidades<br />

indígenas, maestros, promotores de desarrollo, sacerdotes<br />

y demás gente que intervienen en programas indígenas,<br />

para descubrir, analizar e inventariar los rasgos típicos<br />

culturales tales como, vestidos, arte, leyendas, lengua,<br />

gustos y costumbres positivas de las comunidades indígenas<br />

afectadas por los programas de "civilización"-<br />

3.—Que los organismos encargados de llevar a cabo actividades<br />

educativas en áreas indígenas, elaboren sus programas<br />

y que los maestros los desarrollen, partiendo de las sugerencias<br />

indígenas, teniendo en cuenta su propio modo de<br />

ser, de comprender, y de enjuiciar, en el contexto realista<br />

de la vida indígena y de acuerdo a su normal ritmo de<br />

acción indígena.<br />

4.—Que los organismos encargados de llevar a cabo programas<br />

de salubridad y de infraestructura, tengan muy en<br />

cuenta las características somáticas, los usos y costumbres,<br />

los conocimientos, las creencias vinculadas con aspectos<br />

psicológicos, los recursos propios, habilidades y capacidades<br />

de los indígenas a fin de no echar a perder su aporte<br />

cultural y no matar sus valiosas iniciativas.<br />

5.—Que los organismos cuya misión es mejorar las condiciones<br />

económico-productivas, tengan en cuenta la mentalidad<br />

indígena sobre su capacidad de trabajo colectivo, sobre<br />

su concepción de presente y futuro en orden al aho-<br />

69


o; sobre sus mecanismos de distribución comunitaria,<br />

sobre su capacidad de solidaridad y de integración clasista.<br />

Que la producción no mecanice individualísticamente sino<br />

que humanice a los campesinos en su dimensión comunal<br />

propia.<br />

6.—Reconocemos la validez de una acción efectiva por difundir<br />

un idioma nacional; pero insistimos en la necesidad de<br />

no ahogar las lenguas vernáculas, verdadera riqueza humana<br />

y símbolo más significativo de su cultura respectiva<br />

y por tanto digna de cuidado y protección. Creemos en la<br />

necesidad de una acción decidida por el reconocimiento<br />

oficial de las lenguas nativas difundidas en zonas significativamente<br />

extensas.<br />

7.—Constatando el influjo que generalmente ejerce la Iglesia<br />

en las zonas indígenas latinoamericanas, sugerimos la revisión<br />

<strong>del</strong> sistema moral imperante en el que se ha operado<br />

un verdadero trastorno de valores con grave perjuicio<br />

de la realización indígena; insistimos en la reconceptualización<br />

moral de la pobreza, la conformidad, la subordinación,<br />

el fatalismo, la superstición, las creencias, la propiedad,<br />

el derecho a la justa remuneración por el trabajo,<br />

las ideas de cielo y salvación.<br />

8.—Consideramos necesario que en todo programa de acción<br />

en favor de los indígenas se cuente con un personal en el<br />

cual intervengan auténticos indígenas y gente informada<br />

en conocimientos básicos de antropología y que esté asesorada<br />

por un profesional <strong>del</strong> ramo.<br />

9.—Nos parece indispensable el que en cada país se organicen<br />

o se vigoricen instituciones efectivas encargadas de conservar<br />

y exaltar el patrimonio cultural indígena, no precisamente<br />

bajo el aspecto folklórico comercial, sino eminentemente<br />

humanista, es decir de protección de la cultura<br />

como verdadero patrimonio humano.<br />

70


10.-Que los institutos indigenistas nacionales que el Instituto<br />

Indigenista Interamericano y los organismos que laboran<br />

entre indígenas, promuevan más abundantes cursos de<br />

orientación antropológica para participantes indígenas y<br />

no indígenas, que trabajan en sus áreas, a nivel nacional<br />

e internacional.<br />

11. -Que los gobiernos, que las instituciones financieras nacionales<br />

e internacionales, establezcan becas para la formación<br />

profesional de indígenas promtores de sus comunidades;<br />

que UNESCO, OEA, den facilidades económicas a<br />

base de becas para la participación de cursos de orientación<br />

antropológica a nivel internacional.<br />

Comisión:<br />

Jesús Tamayo ECUADOR<br />

Luis Alberto Andrango ECUADOR<br />

Lydia I. de Zilvetty BOLIVIA<br />

Roque Mora Becerril MEXICO<br />

III.— INDIGENISMO<br />

Fundados en realidades conocidas por experiencia personal<br />

y por intercambio de experiencias a nivel latinoamericano<br />

formulamos las siguientes observaciones en lo tocante al trabajo<br />

indigenista.<br />

1.—Es un modo de hablar común, el señalar la "ignorancia"<br />

como rasgo característico <strong>del</strong> indígena; al respecto relevamos<br />

su sabiduría y competencia dentro de los cauces de<br />

su natural evolución, la cual fue y sigue siendo gravemente<br />

agredida por la "civilización" la cual se encuentra<br />

en deuda con respecto a la cultura indígena, pues mientras<br />

ésta sigue siendo invadida por una compleja carga<br />

de necesidades, aquélla no comparte en proporción igual<br />

la debida información, ni pone a disposición sus meca-<br />

71


nismos de solución a esas necesidades que crea y que exporta<br />

a la sociedad indígena. Constatamos un alarmante<br />

déficit en las aulas escolares, maestros, materiales adecuados<br />

de aprendizaje; en el mejor de los casos se imparten<br />

enseñanzas desadaptadas; y resulta casi imposible<br />

a las mayorías indígenas participar de niveles medios y<br />

superiores de aprendizaje.<br />

2.—Consideramos urgente un trabajo de motivación para la<br />

toma de conciencia por parte <strong>del</strong> indígena, sobre la cadena<br />

de factores que constituyen el sistema de explotación<br />

de que es víctima: hacendados, comerciantes, prestamistas,<br />

profesionales, especuladores de la mano de obra, autoridades,<br />

a fin de que llegue al conocimiento claro de las<br />

formulaciones legales de su país sobre salarios, administración<br />

de justicia, etc., en orden a la autodefensa de sus<br />

derechos.<br />

3.—Si bien son tareas consideradas como específicas <strong>del</strong> indígena,<br />

la agricultura, el pastoreo y la pecuaria, es evidente<br />

la privación total de los medios básicos para esta<br />

actividad: maquinaria, insumos, capital, técnica, etc.<br />

Consideramos urgente la organización por parte de entidades<br />

oficiales de un adecuado montaje industrial, agrícola,<br />

procesamiento de alimentos, accesible asistencia crediticia,<br />

almacenamiento de productos, estandarización de<br />

precios, como medidas conducentes a la solución <strong>del</strong> problema<br />

de falta de fuentes de trabajo y de la explotación<br />

de la mano de obra.<br />

4.—Es un hecho general en la América Latina, el éxodo incontrolado<br />

de la población campesina a las ciudades, sea en<br />

busca de trabajo, sea también en busca de condiciones salúbricas<br />

y comodidades que respondan a las básicas necesidades<br />

humanas; apelamos a la sensibilidad social de<br />

las autoridades nacionales y sentimos la necesidad de la<br />

72


organización indígena para la dotación de servicios básicos:<br />

habitaciones adecuadas, agua potable, luz eléctrica,<br />

canalización, vías de comunicación, escuelas, colegios técnicos,<br />

etc.<br />

5.—Siendo generalmente la producción y venta de licores,<br />

monopolios <strong>del</strong> Estado en la América Latina, insistimos en<br />

la urgencia de un estricto control de la producción y distribución<br />

clandestina; de una planificada y racional venta<br />

de bebidas alcohólicas y sobre todo de la educación impartida<br />

a todo nivel sobre las consecuencias fisiológicas,<br />

psicológicas, morales y sociales <strong>del</strong> alcoholismo.<br />

6.—Las grandes masas indígenas que en algunos países, llegan<br />

a la mitad de la población nacional o la superan, y<br />

que en todos es parte muy significativa permaneciendo en<br />

desconocimiento de su respectiva realidad nacional y por<br />

supuesto sin ninguna participación en la administración<br />

y gobierno de la misma.<br />

Hace falta una adecuada educación cívica y conjuntamente<br />

el brindar la oportunidad de ejercer cargos de importancia<br />

social, primero en las circunscripciones respectivas<br />

locales y progresivamente en otras más extensas. Creemos<br />

necesario una acción decidida para el establecimiento en<br />

todos los países de la América Latina, <strong>del</strong> voto universal.<br />

7.—Con frecuencia el sentido comunitario de las comunidades<br />

indígenas, es explotado en gregarismo, por caciques<br />

surgidos de la misma comunidad que actúan en función<br />

de sus propios intereses o son instrumentos de manipuladores<br />

foráneos.<br />

Es necesario un trabajo educativo grupal, capaz de compartir<br />

entre varios o muchos las inquietudes, las responsabilidades<br />

y la ejecución de los proyectos.<br />

8.—Una de las consecuencias de la feroz y secular explotación<br />

indígena es su huida hacia lugares más lejanos e<br />

73


inhóspitos con la consiguiente fragmentación de la gran<br />

familia indígena y el aislamiento de grupos que se desconocen<br />

y a veces son rivales.<br />

Señalamos la necesidad de promover reuniones locales,<br />

zonales, provinciales, nacionales e internacionales, con<br />

fines de acción común y solidaridad.<br />

9.—En las frecuentes enfermedades, en la alta tasa de mortalidad<br />

infantil y muerte prematura de adultos, en la incontrolable<br />

proliferación se evidencia la ausencia de una<br />

acertada política de medicina preventiva, de educación<br />

para la higiene y la nutrición y <strong>del</strong> total abandono a las<br />

prácticas empíricas por medios simplemente vegetales.<br />

Es necesario la intervención de las instituciones oficiales<br />

y privadas para una debida y permanente campaña de<br />

salud que enfoque la preparación de auxiliares indígenas,<br />

utilizando los empíricos ya existentes, un mejoramiento<br />

nutricional a base de los productos de que dispone la comunidad<br />

.<br />

10.-Porque muchas veces se ha sentido el papel negativo ejercido<br />

en las comunidades indígenas, por la libre introducción<br />

de agencias extra o intranacionales ajenas a las comunidades<br />

indígenas que con procedimientos paternalistas,<br />

proselitistas o sectarios rompen la unidad o cortan<br />

la dinámica búsqueda de soluciones, es necesario motivar<br />

el sentido crítico indígena para seleccionar el tipo de ayuda<br />

foránea que realmente los beneficie.<br />

il.-Que en todos los países latinoamericanos establezcan los<br />

gobiernos, institutos nacionales indigenistas integrados, lo<br />

más posible, por especialistas indígenas que sientan la necesidad<br />

de promover sus comunidades y por técnicos de<br />

larga experiencia en el campo indígena, dotándole de los<br />

medios económicos suficientes para una acción práctica<br />

directa.<br />

74


12.-Que el Instituto Indigenista Interamericano organice con<br />

mayor frecuencia encuentros indígenas, cursos de conocimeinto<br />

en la problemática indígena a nivel nacional, regional<br />

e interamericano.<br />

13.-Que las instituciones internacionales de financiamiento<br />

OEA, UNESCO, ayuden efectivamnte para estos cursos con<br />

becas más numerosas y suficientes para la formación de<br />

especialistas entregados a la causa indígena.<br />

Comisión:<br />

Jesús Tamayo S. ECUADOR<br />

Luis Alberto Andrango ECUADOR<br />

Lydia Infante de Zilvetty BOLIVIA<br />

Roque Mora Becerril MEXICO<br />

IV.— INVESTIGACIÓN SOCIAL Y CAMBIOS SOCIALES<br />

1.—Investigación social:<br />

La situación <strong>del</strong> indígena en la América Latina, merece<br />

ser estudiada en forma específica, a fin de poder contar con<br />

elementos valederos en los cuales basar una adecuada política<br />

que dé soluciones a los graves problemas que padece. En este<br />

setido nos permitimos recomendar algunos lincamientos a los<br />

que debe ajustarse la investigación social dado el papel fundamental<br />

que debiera cumplir:<br />

— La investigación social no debe ser un fin en sí misma,<br />

debe estar al servicio <strong>del</strong> hombre y comprometida con éste.<br />

Es preciso evitar el manipuleo a que frecuentemente se ven<br />

expuestas las comunidades indígenas por la realización de investigaciones<br />

cuya única finalidad es la de incrementar el curriculum<br />

de los investigadores.<br />

75


— Tener en cuenta que toda investigación social que se realiza<br />

en comunidade indígenas, implica el despertar de inquietudes<br />

y expectativas en los miembros de las mismas. Por lo<br />

tanto a fin de evitar frustraciones se hace necesario dar respuestas<br />

coherentes a estas inquietudes y expectativas.<br />

En virtud de que todas las invetigaciones sociales que se<br />

realizan en comunidades indígenas tienen él respeto debido a<br />

sus pautas y valores culturales, se hace menester que quienes<br />

realicen este tipo de trabajo (observadores, encuestadores y<br />

técnicos en general), hayan recibido el adiestramiento necesario<br />

sobre usos, creencias y costumbres como medio de evitar<br />

posibles conflictos.<br />

— Tener en cuenta que la investigación social no debe ser<br />

excluyente ni discriminatoria, es decir en áreas donde conviven<br />

más de una cultura debe nutrirse con la mayor información<br />

posible a fin de contar con una visión <strong>del</strong> contexto general<br />

para los proyectos o programas que se implementen.<br />

— La investigación social debe ser participativa. Cuanto mayor<br />

participación social se logre, será mayor también la cantidad<br />

de los datos obtenidos.<br />

Cornisón Relatora:<br />

Héctor Oswaldo Cloux ARGENTINA<br />

Raúl Amaya Nolasco EL SALVADOR<br />

Zoraide Goulart Dos Santos BRASIL<br />

Francisco Sisimith Par GUATEMALA<br />

V.— DESARROLLO DE LA COMUNIDAD<br />

Constatemente los Planifcadores se pregutan ¿por qué no<br />

son aceptados y por qué fracasan los Programas de Desarrollo<br />

de la Comuidad?<br />

76


Siendo esto sencillamente, porque no respoden a las necesidades<br />

de la població marginada, sino que sirven a intereses<br />

distintos a los de las comunidades que se debaten en la miseria,<br />

explotación^ discriminación.<br />

Ante ésta y otras situaciones que ya no es posible encubrirlas,<br />

la Comisión Relatora ratifca el contenido <strong>del</strong> documento<br />

"Breve Reseña Critica al Desarrollo de la Comunidad"<br />

elaborado por los participantes al Curso de Educación de<br />

Adultos y su Aplicación por los Esducadores Indígenas, que<br />

contiene lo siguiente: Introducción, conceptualización. Pautas<br />

para una Acción Educativa Orientada al Desarrollo de la Comunidad<br />

y finalmente Conclusiones, adjuntando el mencionado<br />

documento.<br />

BREVE RESEÑA CRITICA AL DESARROLLO<br />

DE LA COMUNIDAD<br />

Introducción:<br />

Es importante considerar en este documento no al Desarrollo<br />

de la Comunidad que se enseña en las escuelas de Servicio<br />

Social y que se esfuma con la última lección <strong>del</strong> profesor,<br />

sino al Desarrollo de la Comunidad que a nivel Institucional<br />

se aplica en todo nuestra América Latina.<br />

Bajo la anterior perspectiva es válido entonces preguntarse:<br />

¿A quién sirve el Desarrollo de la Comuniadd? tal cual<br />

es aplicado, ¿qué soluciones da a los problemas comunitarios<br />

y si acentúa o no a la dependencia?<br />

En el presente documento no se va a encontrar una respuesta<br />

a estas interrogantes, por el contrario y desde una base<br />

práctica sugeriremos algunas pautas básicas necesarias para<br />

un desarrollo comunal que concientice y no que aliene.<br />

Previo a entrar en una conceptualización realista <strong>del</strong> Desarrollo<br />

de la Comunidad se hace necesario realizar una no<br />

77


exhaustiva descripción situacional de las comunidades marginadas<br />

a las que pretende servir el Desarrollo de la Comunidad.<br />

Enunciaremos a este efecto algunas de las características<br />

fundamentales de dichos núcleos de población:<br />

— Escasa o nula participación política a nivel zonal, regional<br />

y nacional.<br />

— Postergación económica, producto de los distintos mecanismos<br />

externos económicos, que se movilizan a fin de<br />

lograr la producción de estas comuindades por los menores<br />

precios posibles.<br />

— Deterioro sanitario: Carencia de servicios de salud (hospitales,<br />

puestos sanitarios) así como también de agua potable<br />

y servicios sanitarios o letrinas. A consecuencia de<br />

lo expuesto en este punto disminuye notablemente la esperanza<br />

de vida y existen altas tasas de morti-morbilidad.<br />

— En educación se caracteriza por el elevado porcentaje de<br />

analfabetos, deserción escolar, dificultades de aprendizaje<br />

—producto de la desnutrición y de métodos pedagógicos<br />

no adecuados al medio— y la carencia de educadores<br />

en general, y de educadores preparados para actuar en el<br />

medio local en particular.<br />

— En vivienda: el deterioro habitacional y los índices de<br />

hacinamientos y promiscuidad son las características que<br />

destacan.<br />

Habrá que agregar a las variables enunciadas el proceso<br />

que las privó (sobre todo a las comunidades indígenas) de la<br />

tierra, que arrasó con sus valores culturales sin ofrecer valores<br />

de reemplazo adecuados al contexto social. Que destruyó<br />

el equilibrio biológico, que modificó la ecología en beneficio<br />

de unos pocos usurpadores perjudicando a comunidades enteras.<br />

78


Conceptualización<br />

Del enfrentamiento teoría-práctica en nuestra latinoamérica<br />

nosotros reducimos el concepto de Desarrollo Comunal<br />

a una expresión consecuente con la experiencia o realidad<br />

dada: El Desarrollo de la Comunidad tiende a mejorar el estado<br />

de marginalidad de una comunidad a través de acciones<br />

graduales, inducidas técnicamente, que sin modificar las estructuras<br />

sociales y económicas vigentes, procura satisfacer<br />

las necesidades sentidas por la misma comunidad con la activa<br />

participación de sus miembros.<br />

Con la conceptualización <strong>del</strong> Desarrollo de la Comunidad<br />

ocurre lo mismo que con la explicación teórica de nuestro<br />

sub-desarrollo. Se elaboran lejos de nuestra realidad objetiva<br />

y con claro compromiso de satisfacer los intereses <strong>del</strong> centro<br />

hegemónico.<br />

Es muy corriente el uso mecánico de las definiciones institucionales,<br />

es decir se injertan dentro de los programas sin<br />

cuestionamiento alguno de su vigencia y operacionalidad.<br />

Nosotros hemos preferido buscar un concepto más práctico<br />

y menos ilusorio, lo hemos hecho así, porque consideramos<br />

que esta técnica o método no es capaz de engendrar por<br />

sí mismo las transformaciones estructurales profundas que<br />

requiere nuestra sociedad. La historia ha demostrado su incapacidad<br />

y sus verdaderas acciones.<br />

A continuación deseamos externar algunas sugerencias de<br />

acción que podrían en nuestro entender, ampliar dentro de<br />

los límites establecidos anteriormente y propios de cada país.<br />

Ellas surgieron <strong>del</strong> análisis no profundo ni sistemático <strong>del</strong><br />

fenómeno.<br />

79


Pautas para una acción educativa orientada<br />

al desarrollo de la comunidad<br />

Teniendo en cuenta las observaciones anteriores y con<br />

el afán de contribuir al encuentro de un camino que nos conduzca<br />

con mayor seguridad, a dar con el aporte que las comunidades<br />

indígenas necesitan, para emprender una acción<br />

que les permita atacar y terminar con las causas que determinan<br />

y multiplican sus problemas ensayamos un análisis de<br />

pautas de acción concretas y en alguna medida asequibles a<br />

nuestras posibilidades.<br />

A.—Organización de grupos de estudio, conformados por educadores,<br />

técnicos y líderes indígenas. Su labor estaría centrada<br />

en el estudio <strong>del</strong> rol <strong>del</strong> agente de la comunidad<br />

afectada, sus necesidades socio-económicas y culturales;<br />

sus recursos y capacidades, a fin de cultivar y ofrecer una<br />

disponibilidad y capacidad adecuada, en el momento en<br />

que sean solicitados por la Comunidad.<br />

Sin desconocer el peligro de autosuficiencia, superioridad<br />

y autoritarismo, que pueden darse en un grupo, nos parecen<br />

claros los beneficios de su formación, para la cooperación por<br />

parte <strong>del</strong> elemento técnico externo; para la superación de acciones<br />

individualistas que se pierden por su dispersión y falta<br />

de significación. Para un conocimiento más científico y completo<br />

de la realidad indígena. Para la conjunción de recursos<br />

y complementación de habilidades, además de la seguridad<br />

y respaldo que ofrece el grupo.<br />

B.—Utilización de métodos educativos fundamentalmente<br />

reflexiva que lleve al planteamiento crítico y objetivo de<br />

la realidad.<br />

Planteamiento de su realidad en sí misma y en sí misma<br />

y en relación con el contetxo social más amplio en el que necesariamente<br />

se ubica; sobre sus deficiencias y recursos, derechos<br />

y obligaciones.<br />

80


C.—Educación para la acción comunal organizada y fortalecimiento<br />

de organizaciones existentes a nivel de base.<br />

Motivar a las comunidades, para que partiendo <strong>del</strong> análisis<br />

crítico de su organización de su fortalecimiento, la extiendan<br />

a un nivel inter-comunal y de clase.<br />

Es un hecho conocido el sentido coimunitario que existe<br />

entre los indígenas; muchas veces puede desviarse hacia el<br />

gregarismo y prestarse para la fácil instrumentalización, operada<br />

por sus explotadores.<br />

Hace falta una reorientación y cultivo de la solidaridad,<br />

a efecto de que en las organizaciones de base se genere: la<br />

unidad organizada, la presión para la conquista de los auténticos<br />

derechos y la defensa de sus bienes. Inicio a las comunidades<br />

en la toma de decisiones y en la ejecución de sus<br />

propias soluciones.<br />

D.—Fomentar la creación y activo funcionamiento de otros<br />

tipos de organizaciones populares: sindicatos, grupos de<br />

estudio, organismos comunales, regionales y nacionales,<br />

Asambleas, Congresos, etc.<br />

Motivar a los habitantes de estas comunidades para su integración<br />

a estas organizaciones o en su defecto para su<br />

creación.<br />

E.—Fomento de actividades que posibiliten el cuestionamiento<br />

<strong>del</strong> contenido y forma, tanto de la ayuda externa como<br />

de las leyes, decretos y estatutos que se planteen para regir<br />

la vida económica y social de las comunidades.<br />

En resumen una educación dirigida a:<br />

I. —El conocimiento crítico y científico de su realidad tanto<br />

interna coom externa.<br />

2.—-Conocimiento y cuesionamiento de sus deberes y derechos.<br />

81


3.—Comprender los fenómenos que se dan alrededor de la<br />

propiedad de la tierra y a la justicia distributiva.<br />

4.—A la toma de decisiones a nivel local, regional y nacional.<br />

Conclusiones:<br />

Finalmente a manera de conclusiones u observaciones ratificamos<br />

algunas de las posiciones que se han sustentado,<br />

pero que no ha sido posible, ya por intereses elitistas, ya por<br />

irresponsabilidad teórica:<br />

1.—La comunidad debe tener activa y plena participación en<br />

las etapas de investigación, planificación, difusión, ejecución<br />

y evaluación de cualquier proyecto de desarrollo económico-social.<br />

2.—Deben darse las condiciones necesarias para que la comunidad<br />

evalúe permanentemente a los técnicos y sus<br />

organismos.<br />

3.—Los programas de desarrollo deben ejecutar los cambios<br />

después de que las comunidades estén debidamente preparadas<br />

para tales cambios.<br />

4.—En el trabajo de los grupos indígenas debe usarse la lengua<br />

materna <strong>del</strong> lugar para lograr una efectiva labor de<br />

desarrollo de la Comunidad.<br />

5.—Fomentar el trabajo a nivel de Asambleas y no centralizarlo<br />

exclusivamente en los líderes. Las instituciones siempre<br />

parten de la concepción engañosa de que el líder es el<br />

máximo exponente de los intereses y necesidades comunes<br />

y que en él confluyen todas las inquietudes.<br />

Para lograr la operacionalidad de lo discutido se hace necesario<br />

cumplir con las pautas enunciadas en el presente documento<br />

cuando respondan en parte a la problemática de las<br />

comunidades especialmente indígenas.<br />

82


Comisión Relatora:<br />

Documento elaborado por los Participantes<br />

al Curso Regional sobre Educación<br />

de Adultos y su Aplicación por<br />

los Educadores Indígenas.— CREFAL.<br />

Pátzcuaro, Mich., 14 de Mayo de 1976.<br />

Robinson Eduardo Barboza VENEZUELA<br />

Carlos Nicolás Sánchez HONDURAS<br />

Víctor García Ortiz GUATEMALA<br />

Jorge Machan Atz GUATEMALA<br />

VI.— CAMBIO SOCIAL<br />

Dadas las situaciones de postergación, marginalidad y<br />

deficientes condiciones de vida a que se ven expuestas nuestras<br />

comunidades indígenas, es necesario:<br />

— Motivar para el cambio, es decir formar conciencia de la<br />

situación socio-cultural y económica de las comunidades<br />

a fin de movilizar recursos humanos y físicos que promueven<br />

el desarrollo.<br />

— Todo cambio que se procure debe respetar los aspectos<br />

fundamentales de la cultura a la que está dirigido procurando<br />

el reemplazo de aquellos valores no trascendentes<br />

de la vida comunitaria que implican barreras al proceso<br />

de cambio.<br />

— El revalorizar elementos culturales en desuso, cuando éstos<br />

resultaren beneficiosos para las comunidades indígenas,<br />

también implica cambio, este por ser un elemento<br />

propio a la comunidad no necesita de un prolongado<br />

proceso de difusión para su aceptación.<br />

83


— El cambio debe orientarse a solucionar problemas de fondo<br />

y no ser un mero paliativo a las necesidades de las<br />

comunidades y/o grupos indígenas.<br />

— Una política de cambio debe tener en cuenta todos los<br />

aspectos <strong>del</strong> universo al que está dirigida, procurando satisfacer<br />

en forma integral las necesidades comunitarias.<br />

— Si bien es cierto que el cambio debe dirigirse principalmente<br />

a la estructura económica a fin de lograr formas<br />

más justas en la distribución de las riquezas, es menester<br />

tener en cuenta que la educación es el medio más idóneo<br />

para alcanzar este objetivo.<br />

Comisión:<br />

Héctor O. Cloux ARGENTINA<br />

Fracisco Sisimith GUATEMALA<br />

Raúl Amaya EL SALVADOR<br />

Zoraide Goulart Dos Santos BRASIL<br />

VIL— REFORMA AGRARIA<br />

Si bien es cierto que la reforma agraria de América Latina<br />

produjo cambios en favor de los campesinos cultivadores<br />

de la tierra, no es menos cierto que fueron medidas de carácter<br />

pronunciadamente político-juridicas que se tradujeron<br />

en el proceso de expropiación-propietarización; sin considerar<br />

los factores que acompañan o preceden a la operación de redistribución<br />

de tierras que son una serie de medidas agrotécnicas<br />

financieras, de educación, de colonización, de créditos,<br />

de desarrollo social, de estudios de los aspectos económicos,<br />

de mercadeo, de producción y de nivel de vida de los<br />

habitantes de campo; medidas éstas que juntamente con las<br />

jurídicas, se conoce como "reforma agraria integral".<br />

84


Dentro de este concepto debemos considerar también que<br />

la reforma agraria para ser definida como tal debe ser rápida,<br />

masiva, sin indemnización y aplicada simultáneamente en todas<br />

las regiones de cada país.<br />

Considerados estos aspectos vemos que las reformas agrarias<br />

por no haber sido aplicadas en forma integral y mediante<br />

estudios previos produjeron al lado de algunas ventajas una<br />

serie de hechos negativos que repercuten actualmente en forma<br />

adversa en la economía y bienestar de las poblaciones indígenas.<br />

Tal es el fenómeno <strong>del</strong> minifunido legalizado como<br />

consecuencia de la reforma agraria por aquello de dar en propiedad<br />

de hecho y de derecho sólo la parcela que el campesino<br />

usufructuaba quedando el resto de las tierras sujeto a un posterior<br />

trámite de dotación o consolidación; este hecho se produjo<br />

con caracteres alarmantes en la mayoría de los países<br />

latinoamericanos y se va agudizando cada vez más ocasionando<br />

el éxodo campesino a las ciudades, la baja productividad,<br />

la poca dotación de los mercados, la mala alimentación<br />

y por último la frustración de los campesinos que se sienten<br />

engañados al ver que sus tierras dotadas se empobrecen cada<br />

vez más.<br />

Recomendaciones:<br />

1.—Implementar acciones educativas que conduzcan a la organización<br />

de los pueblos indígenas para que desde este<br />

marco se practique la lucha por la recuperación de los<br />

derechos naturales.<br />

2.—Promover el análisis crítico de las estructuras de tenencia<br />

de la tierra en América Latina y sus repercusiones económico-sociales<br />

y culturales a las comunidades indígenas.<br />

3.—Fomentar el conocimiento critico de toda la legislación<br />

vigente en materia agraria en cada uno de los países a<br />

efecto de que el ciudadano indígena reconozca sus dere-<br />

85


chos e identifique las limitaciones y las alternativas de<br />

rompimiento de las mismas.<br />

4.—Exigir de los técnicos y educadores el dar una visión<br />

histórica <strong>del</strong> fenómeno o proceso de marginación de los<br />

sectores indígenas en América Latina de forma tal que<br />

coadyuve en la orientación de la lucha por la recuperación<br />

de los derechos <strong>del</strong> pueblo trabajador.<br />

5.—Penetrar la conciencia de los grupos de presión a nivel<br />

nacional ,a efecto de que las políticas agrarias provoquen<br />

la propiedad real de la tierra por parte de las comunidades<br />

indígenas y no las camufladas legislaciones de reserva,<br />

congelamiento y otras. Es decir, titular a nombre de<br />

dichas comunidades los terrenos fértiles para el cultivo,<br />

el pastoreo, la ganadería, etc.<br />

Comisión:<br />

Osear Bonilla Masis COSTA RICA<br />

Higinio Ellington PANAMA<br />

Mercedes Castañeda ECUADOR<br />

Víctor Hugo Villegas M. BOLIVIA<br />

VIIL— ARTESANÍAS<br />

Aunque la agricultura es la principal actividad económica<br />

de las áreas rurales existen en muchas regiones de la mayoría<br />

de los países latinoamericanos artesanías con gran habilidad<br />

manual, por tradición. Por falta de datos no podemos determinar<br />

la importancia económica de las artesanías existentes en<br />

cada país; pero es indudable que todo mejoramiento en la<br />

organización de la producción será de gran beneficio para la<br />

economía indígena.<br />

86


En la mayor parte de los casos los artesanos han recibido<br />

su formación en el ambiente familiar tradicional o son vecinos<br />

de la comunidad. Aunque tengan mucha habilidad manual,<br />

la falta de conocimientos técnicos limita su producción<br />

en todos los aspectos: preparación y utilización de las materias<br />

primas, organización de la producción y acabado de sus productos;<br />

tampoco solos pueden determinar con precisión el<br />

verdadero costo de fabricación de sus artículos.<br />

La mayoría de los casos no están habilitados para organizarse<br />

por sí mismos, para la comercialización de sus productos,<br />

viéndose obligados a utilizar los servicios de los intermediarios,<br />

los cuales aprovechan de la mala situación económica<br />

de los campesinos: les a<strong>del</strong>antan préstamos que deben devolverse<br />

en artículos producidos cuyo precio es generalmente fijado<br />

por el intermediario en condiciones desfavorables para<br />

el artesano. La pobreza <strong>del</strong> medio rural limita en los artesanos<br />

las posibilidades de adquisición de materiales, les impide<br />

obtener créditos por la falta de garantías materiales y que podrían<br />

impulsar el desarrollo de su producción.<br />

Deben aprovecharse todos los medios posibles para levantar<br />

el nivel económico-social de la población campesina; una<br />

de esas posibilidades consiste en el fomento de las artesanías<br />

y pequeñas industrias para las cuales se dispone de mano<br />

de obra abundante, de ciertas materias primas básicas y de<br />

la posibilidad de un intercambio regional de productos.<br />

Conclusiones:<br />

1.—Implementar mecanismos de estímulo y asesoría a los artesanos<br />

indígenas, tanto en la producción como fundamentalmente<br />

en el mercadeo de sus artículos a fin de<br />

erradicar paulatinamente la explotación de que son objeto<br />

por parte de los intermeidarios.<br />

87


2.—Promover la adecuación de formas o facilidades de exportación<br />

de artesanías que redunden en beneficio directo<br />

<strong>del</strong> indígena latinoamericano.<br />

3.—Realizar acciones educativas que conduzcan a la organización<br />

asociativa de producción de artesanías con el fin<br />

de lograr grupos capaces de destruir los mecanismos de<br />

explotación de los comerciantes acéfalos, que ven en la<br />

artesanía un modo de enriquecimiento y no una forma<br />

autóctona de arte auténticamente latinoamericana capaz<br />

de llevar a los hogares medios económicos de satisfacción<br />

de las necesidades básicas.<br />

4.—Establecer instituciones formales de capacitación artesanal<br />

en todos los países latinoamericanos en manos de indígenas<br />

auténticos capaces de garantizar el mantenimiento<br />

histórico de las manifestaciones artísticas autóctonas de<br />

nuestros pueblos que garanticen mejores ingresos para la<br />

familia y la sociedad indígena en su totalidad.<br />

Comisión de Artesanías:<br />

Osear Bonilla M. COSTA RICA<br />

Higinio Ellington PANAMA<br />

Mercedes Castañeda ECUADOR<br />

Víctor Hugo Villegas BOLIVIA<br />

IX.— LA COMUNICACIÓN<br />

1.—Siendo el hombre por naturaleza social, tiene la necesidad<br />

primordial de la comunicación como medio de relación<br />

con los demás; por lo tanto es importante la comunicación<br />

en cada cultura cuando se pretenda realizar algún<br />

mejoramiento de las mismas.<br />

88


2.—Todas las personas que tengan intención de hacer promoción<br />

o investigación en alguna comunidad indígena debe<br />

adquirir previamente, por lo menos en forma elemental,<br />

un conocimiento de la lengua, signos y símbolos propios<br />

de la comunicación <strong>del</strong> grupo para evitar de esta<br />

forma errores que puedan perjudicar a la comunidad<br />

que impida una labor efectiva.<br />

3.—Hoy por hoy los medios de comunicación, como son el<br />

cine, la radio, la televisión, y los de información como la<br />

prensa, revistas, folletos, etc., no son más que productos<br />

de una sociedad de consumo; por lo tanto, no son medios<br />

adecuados para la promoción en las comunidades<br />

indígenas y la revalorización cultural de las mismas.<br />

4.—Los medios de comunicación más eficaces y positivos en<br />

el medio indígena es el contacto directo <strong>del</strong> promotor que<br />

trata de hacer alguna innovación en la misma aprovechando<br />

los recursos de que dispone la comunidad en materia<br />

de difusión, así como aparatos de sonido locales,<br />

periódicos murales, carteleras, y otros que se puedan utilizar<br />

para estos fines.<br />

5.—No pretendemos rechazar radicalmente con nuestras criticas<br />

los modernos medios de comunicación, pero sí sugerimos<br />

la mayor adaptabilidad cuando se trate de emitir<br />

algún mensaje o programas culturales a las comunidades<br />

específicamente indígenas se debe tomar en cuenta sus<br />

valores culturales.<br />

Conclusiones de las Visitas de Observación<br />

1. —El Centro de Integración Social ubicado en el pueblo de<br />

Paracho, Michoacán, capacita integralmente a jóvenes exclusivamente<br />

indígenas de ambos sexos que de una o de<br />

otra forma van a prestar sus servicios como Promotores<br />

Culturales Bilingües en sus propias comunidades. Si sus<br />

89


objetivos no se cumplen en su totalidad es laudable el<br />

interés que se ha tenido para la preparación de éstos en<br />

beneficio de las comunidades marginadas <strong>del</strong> país.<br />

2.—El Centro Coordinador Indigenista (C.C.I.) de Cherán tiene<br />

como objetivo atender las necesidades de las comunides<br />

ubicadas en su área de influencia mediante programas<br />

de desarrollo económico educativo, tendiente a capacitar<br />

al indígena para que sea autosuficeinte en la solución<br />

de sus propias necesidades; este programa de desarrollo<br />

se hace mediante la coordinación <strong>del</strong> personal bilingüe,<br />

dependiente de la Dirección General de Educación<br />

Extra-escolar en el Medio Indígena. Cabe señalar en forma<br />

crítica que a pesar de poseer personal competente y<br />

recursos adecuados al medio, se nota la carencia de un<br />

profesional en Antropología, a quien le pertenecería diagnosticar<br />

las necesidades prioritarias de las comunidades<br />

como etapa previa en todo proceso de desarrollo.<br />

3.—El Ejido es un sistema de distribución de la tierra con fines<br />

productivos, respaldado por el Artículo 27 de la Constitución<br />

Mexicana <strong>del</strong> año de 1917. El Ejido perteneciente<br />

a la comunidad Tzurumútaro posee tierras adecuadas para<br />

el cultivo, así como también reservas forestales y pastos<br />

naturales de pastoreo común.<br />

El trabajo de las tierras no se hace en forma colectiva,<br />

sino individual; tampoco recibe asistencia técnica en la<br />

rama agropecuaria.<br />

4.—Las Misiones Culturales y Auals Rurales Móviles tienen<br />

como objetivo fundamental mejorar el nivel de vida de<br />

las comunidades que están bajo su radio de acción; cuenta<br />

con un equipo polivalente y suficientes recursos técnicos<br />

para la promoción económica, educativa, artística y cultural<br />

con cooperación activa de los miembros de la comunidad.<br />

90


Los planes y programas como el personal técnico dependen<br />

de la Dirección General de Educación Extra-escolar<br />

en el Medio Rural.<br />

El Aula Móvil de la Misión Cultural tiende a suplir las<br />

escuelas primarias que no se pueden establecer en las<br />

comunidades marginadas por falta de personal y medios<br />

suficientes para su funcionamiento.<br />

5.—La Escueal Normal Rural de Maestros, de Tirlpetío, capacita<br />

a alumnos de procedencia campesina no indígena<br />

en orden a prestar su servicio profesional dentro de la<br />

rama educativa a nivel primario. Es dependencia exclusiva<br />

de la Secretaría de Educación Pública (S.E.P.), cuyos<br />

alumnos son becarios no comprometidos a prestar el<br />

servicio, por el contrario, tiene pretensión a ocupar plazas.<br />

Los maestros que se forman en esta escuela son comisionados<br />

en comunidades que no son indígenas; es por eso<br />

que hacen muy poco para mejorar las condiciones de vida<br />

de las poblaciones marginadas.<br />

Comisión Relatora:<br />

Urbano Dzul Uitzil MEXICO<br />

Marcelino Correa V. COLOMBIA<br />

Bartolo Pérez Sánchez MEXICO<br />

Remigio Segundo Cáceres ECUADOR<br />

X.— REALIDADES NACIONALES<br />

Una de las etapas <strong>del</strong> curso, estuvo destinada al análisis<br />

y conocimiento de las realidades y de los problemas que<br />

confrontan los pueblos indígenas de los doce países participantes,<br />

así como conocer los esfuerzos y los avances que se<br />

han logrado a favor de esta población.<br />

91


Las exposiciones de los participantes tuvieron un valor<br />

muy especial por su claridad, objetividad y valentía. Esto permitió<br />

tener una apreciación real y concreta y la problemática.<br />

Esta actividad permitió alcanzar los siguientes resultados<br />

que consideramos de alto valor de importancia:<br />

1. —Los diversos estudios permitieron apreciar que en el último<br />

diseño al ir intensificándose la preocupación, el<br />

interés, la denuncia por la problemática Indigenista, también<br />

se pudo apreciar que se han puesto en marcha, actividades<br />

que se han previsto de recursos y se han organizado<br />

Instituciones para la acción, tanto en el sector<br />

público como en el privado.<br />

2.—Pese a los esfuerzos anteriores, los resultados que se han<br />

obtenido, debido a varios factores no han dado los resul<br />

tados que debían esperarse con un cambio sustancial y<br />

profundo de la realidad dramática que confrontan la mayoría<br />

de los pueblos indígenas.<br />

3.—Las exposiciones de los doce países de América Latina,<br />

participantes en el curso y la consideración de la realidad<br />

indigenista de los no presentes, permitieron tener una visión<br />

continental de la problemática indigenista de los países<br />

de lengua castellana y portuguesa.<br />

4.—En el análisis se pudo apreciar, que las características<br />

políticas, económicas y sociales en las que se sustentan<br />

y orientan los diferentes gobiernos de nuestros países, impactan<br />

directamente en la vida y en los destinos de los<br />

pueblos indígenas.<br />

5.—Del análisis de las realidades y de los problemas que soportan<br />

los grupos indígenas frente al desarrollo de América<br />

Latina y de los diferentes países, se alcanzó una toma<br />

de conciencia clara y definida, para considerar que el<br />

nuevo destino de los pueblos indígenas tiene una impor-<br />

92


tancia de alto valor y de la más alta prioridad para el<br />

desarrollo y progreso continental y de cada uno de nuestros<br />

países.<br />

6.—Una de las conclusiones más valiosas de esta etapa fue la<br />

de reconocer como deber esencial <strong>del</strong> docente indígena,<br />

un trabajo a favor de la población aborigen con valentía,<br />

honestidad y fundamentalmente objetividad en la función<br />

educadora y promotora de cambios económicos, sociales<br />

y culturales de la población referida.<br />

7.—De la simple enumeración de hechos concretos de los diversos<br />

informes nacionales surgió la necesidad imperiosa<br />

de reclamar a los grupos no indígenas: cambios radicales<br />

de actitud en favor de los derechos que asisten a los pueblos<br />

indígenas en la búsqueda de nuevos destinos, de igual<br />

manera, de respeto y garantías para la conservación y defensa<br />

de sus culturas y formas de vida.<br />

XL— GENERALES<br />

Los profesionales indígenas y no indígenas participantes<br />

<strong>del</strong> curso reconocemos en forma unánime que programas como<br />

el presente tienen un valor muy significativo para la causa<br />

indigenista y particularmente para la educación de adultos y<br />

el desarrollo de los pueblos indígenas y de los países.<br />

Bajo esta consideración acordamos:<br />

a) Solicitar al Instituto Indigenista Interamericano que continúe<br />

desarrollando sus programas en cursos y seminarios<br />

a favor <strong>del</strong> mejoramiento profesional de educadores indígenas<br />

y no indígenas que trabajan en los pueblos aborígenes.<br />

b) Que el Centro Regional de Educación de Adultos y Alfabetización<br />

Funcional para América Latina CREFAL man-<br />

93


tenga en sus programas cursos de nivel medio en estos<br />

campos también para profesionales indígenas y no indígenas,<br />

bajo la consideración de que el éxito de planes y<br />

programas de educación y desarrollo dependen, en último<br />

término, de la acción de los profesionales al actuar directamente<br />

con los grupos indígenas.<br />

c) Pedir que la UNESCO y la OEA continúen ofreciendo su<br />

efectiva ayuda para el cumplimiento de estos programas.<br />

d) Demandar la participación activa y directa en estos programas<br />

por parte de otras organizaciones internacionales<br />

e interamericanas como la ONU, con su departamento de<br />

Desarrollo de la Comunidad, la OIT, la FAO, UNICEF,<br />

IICA, Organización Panamericana de la Salud, FESIED y<br />

otras que tengan relación con los objetivos de este curso.<br />

e) Que los gobiernos y autoridades de los países de América<br />

Latina ofrezcan colaboración y ayuda para la organización<br />

de estos cursos y fundamentalmente den oportunidades<br />

para su participación a los educadores indígenas y no<br />

indígenas profesionales que trabajan en estas áreas con<br />

el goce de beneficios y derechos que se ofrecen para programas<br />

similares.<br />

Por último, deseamos reiterar la confianza y agradecimiento<br />

eterno al Instituto Indigenista Interamericano por la<br />

iniciativa y constante dedicación observada en el desarrollo<br />

<strong>del</strong> presente curso, lo cual nos exige el mayor de nuestros esfuerzos<br />

en busca de multiplificar y aplicar los conocimientos<br />

y aptitudes aprendidas.<br />

Igualmente consignamos nuestro agradecimiento al CRE­<br />

FAL por haber puesto a disposición <strong>del</strong> curso tanto a su personal<br />

docente y administrativo así como también sus instalaciones<br />

y recursos, colaborando eficazmente a los esfuerzos<br />

<strong>del</strong> Instituto Indigenista Interamericano.<br />

94


Comisión Relatora:<br />

Oscar Bonilla Masis COSTA RICA<br />

Marcelino Correa V. COLOMBIA<br />

Urbano Dzul Uitzil MEXICO<br />

ACLARACIÓN IMPORTANTE<br />

El trabajo presentado se realizó transcribiendo fielmente el contenido<br />

de los originales recibidos. La transcripción mecanografica conserva<br />

así la construcción semántica, la redacción y la ortografía propia<br />

de los Participantes en las Comisiones Relatoras.<br />

Atentamente,<br />

LA COORDINACIÓN DEL CURSO<br />

95


PONENCIA DE LA ESCUELA DE TECNOLOGÍA MEDICA DE LA<br />

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR<br />

Dra. Ibette Terán<br />

ELEMENTOS PARA LA DEFINICIÓN<br />

CURRICULAR DE UNA AREA TECNOLÓGICA<br />

La Escuela de Tecnología Médica en Laboratorio Clínico<br />

de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> se crea atendiendo a la<br />

necesidad imperante de promover personal capacitado en el<br />

área de laboratorio clínico, necesidad a nivel nacional. En un<br />

esfuerzo de las Autoridades Universitarias, <strong>del</strong> Instituto Ecuatoriano<br />

de Seguridad Social y <strong>del</strong> Proyecto HOPE, la Escuela<br />

empieza su función docente a partir de Agosto de 1968, con<br />

un curso de orientación previo a un programa de dos años<br />

que más tarde se extenderá a tres años por la necesidad de<br />

disponer de más tiempo para el entrenamiento práctico de<br />

los estudiantes en laboratorios y hospitales.<br />

Desde esta fecha, cinco promociones han egresado, alcanzando<br />

un total de 57 profesionales que actualmente se encuentran<br />

prestando sus servicios al país, en instituciones tanto<br />

públicas como privadas.<br />

Se dice que una profesión es una ocupación basada en el<br />

estudio intelectual y entrenamiento cuyo propósito es dar servicio<br />

social con conocimientos científicos y componentes éticos.<br />

Todo profesional está sujeto a controles normativos impuestos<br />

por el mismo grupo, para la protección <strong>del</strong> público<br />

97


y sus miembros. La profesión se mejora constantemente con<br />

la adquisición de conocimientos que los da la investigación.<br />

Toda profesión está enmarcada dentro de un código de ética<br />

basado en los principios morales. La tecnificación avanzada<br />

<strong>del</strong> conocimiento que implica la Medicina, presupone una ayuda<br />

a quien directamente es beneficiado: el paciente. Medicina<br />

y Tecnología Médica tienen objetivos comunes y su cometido<br />

es trabajar en forma unitaria para mejorar la salud o curar<br />

a quien lo solicite.<br />

Como otras profesiones. Tecnología requiere una actitud<br />

vigilante, una constante preparación que exige disciplina, dedicación<br />

y fuerza para poder triunfar y especialmente para<br />

poder servir.<br />

La <strong>Universidad</strong> debe integrar los esfuerzos para incorporar,<br />

acentuar y difundir mediante el diálogo metódico y crítico,<br />

el saber y la ciencia, siempre en estrecha vinculación,<br />

con la sociedad <strong>del</strong> país cuya fisonomía cultural pretende<br />

conservar y aquilatar. Debe tratar de completar los métodos<br />

docentes mediante el desarrollo gradual de la investigación,<br />

superando el mo<strong>del</strong>o de <strong>Universidad</strong> exclusivamente profesionalizante,<br />

propiciando ante todo una apertura al HOMBRE<br />

TOTAL y fomentando el diálogo interdiciplinario, de modo que<br />

los nuevos profesionales obtengan una visión compleja de la<br />

realidad.<br />

El curriculum a aplicarse para la formación profesional<br />

viene a ser entonces un plan para enseñar y aprender, una<br />

forma de preparar a la juventud para participar como miembros<br />

activos de una cultura. Es la suma de experiencias vividas<br />

por el educando bajo los auspicios y dirección de una<br />

Escuela. Su elaboración supone el estímulo <strong>del</strong> crecimiento<br />

<strong>del</strong> aprendizaje, una renovación de las percepciones y valores<br />

en todas las personas vinculadas a él.<br />

La sociedad en general influye en la elaboración de un<br />

curriculum ya sea inhibiendo los cambios por el poder de la<br />

98


tradición, apresurando los cambios que parten de transformaciones<br />

sociales y culturales más amplias; creando problemas<br />

por los conflictos de valores surgidos dentro de la misma sociedad;<br />

aplicando presiones que se originan en los más importantes<br />

sectores de la sociedad y la cultura. La sociedad<br />

pues tiene a su disposición fuerzas que apoyan la tradición<br />

e inhiben los cambios.<br />

Por otra parte, las grandes dimensiones comienzan a prevalecer<br />

en casi todos los órdenes de gobierno, organizaciones<br />

laborales, comercio y agricultura; van en aumento los movimientos<br />

sociales que incluyen integración, movilidad de población,<br />

cambio de sectores de estatus socio-económicos bajos<br />

a más altos.<br />

Para enunciar los elementos o aspectos que creemos de<br />

vital importancia para la elaboración de un curriculum, se<br />

debe ante todo enfatizar en la necesidad de que éste se halle<br />

enmarcado en la realidad <strong>del</strong> país, sin lo cual carecería de<br />

sentido. Se incentiva el desarrollo nacional de planes de salud,<br />

en los que Tecnología tiene un papel importante. Las<br />

necesidades aumentan cada vez más: nuevos centros médicos,<br />

hospitales regionales, áreas urbanas y rurales donde se requiere<br />

de la asistencia de personal idóneo que contribuya al<br />

esfuerzo médico para la determinación de un diagnóstico<br />

acertado.<br />

Debemos atender a esa necesidad, como claramente lo<br />

dice el aporte bibliográfico de AFEME, con: "una definición<br />

de características y tipos de recurso que se den en la práctica<br />

de la realidad propia".<br />

La teoría entonces, para una planificación sólida, puede<br />

obtenerse únicamente con la integración docente asistencial,<br />

en donde los servicios se nutren de la tarea académica-crítica<br />

y la <strong>Universidad</strong> enseña en la realidad objetiva <strong>del</strong> país.<br />

99


ASPECTOS FUNDAMENTALES PARA EL DELINEAMIENTO<br />

DE UN CURRICULUM<br />

Los aspectos fundamentales para el <strong>del</strong>ineamiento de un<br />

Curriculum serían los siguientes: humano, físico y futurista.<br />

Aspecto Humano: Se refiere a: Personal Docente debidamente<br />

preparado y en número suficiente.<br />

El estudiante.— Qué tipo de profesional quisiéramos egresar<br />

de una Escuela de Tecnología Médica? Esto supone el<br />

conocimiento <strong>del</strong> valor intrínseco de cada candidato, sus cualidades<br />

y actitudes que va a desarrollar, con la aplicación de<br />

un programa pre-elaborado; su vocación, habilidad y capacidades<br />

para el desempeño profesional futuro.<br />

Aspecto físico: Imprescindible para la docencia, pues tratándose<br />

de una carrera técnico-experimental, ésta requiere<br />

equipo especializado, material y aparatos apropiados. Se consideraría<br />

excelente el proveer a los estudiantes, en lo posible,<br />

<strong>del</strong> material indispensable para sus prácticas individuales,<br />

pues solamente así, a lo teóricamente recibido complementaría<br />

la práctica y experiencia de cada uno, dentro de la unidad<br />

académica donde estudia.<br />

Aspecto futurista: No conviene constituir al hombre en<br />

un ente pasivo. El mundo actual, dinámico de por sí, exige<br />

renovación constante, trabajar con miras a un futuro que satisfaga<br />

las necesidades y sea propicio para el desarrollo psicofísico<br />

<strong>del</strong> hombre como tal. La dinámica de la profesión debe<br />

empezar desde las aulas de la <strong>Universidad</strong>, inculcando la actualización<br />

constante, pues paralela a ésta, están los planes<br />

de desarrollo de programas de salud, con una visión futura<br />

que supone un análisis concienzudo de lo que se necesitará,<br />

de lo que se debe establecer y desarrollar.<br />

100


ELABORACIÓN DEL CURRICULUM<br />

Las experiencias educacionales pueden ser organizadas:<br />

a) En forma vertical: relación sobre el tiempo;<br />

b) En forma horizontal: relación de un área con otra.<br />

El criterio para una organización efectiva debe enmarcarse<br />

dentro de tres características: continuidad, secuencia e<br />

integración.<br />

La continuidad se refiere a la relación vertical de los elementos<br />

de un Curriculum; la secuencia, al desarrollo progresivo<br />

de las cualidades básicas, conceptos y aptitudes, y finalmente<br />

la integración es la relación horizontal de las experiencias<br />

curriculares (Gráfico 1).<br />

Además, para la elaboración de un Curriculum se debe<br />

tomar en cuenta que el aprendizaje es un proceso individual<br />

en el que cada ser humano tiene su propio ritmo y preferencias.<br />

Algunos por ejemplo, prefieren las modalidades visuales<br />

de presentación mientras otros las auditivas. Para otros, la<br />

utilización conjugada de ambos es más efectiva. Hay estudiantes<br />

que se inclinan al estudio individual; otros a la revisión<br />

en grupo. Se debe tomar en cuenta que el aprendizaje en determinados<br />

conocimientos puede tomar más tiempo en un estudiante<br />

que en otro y que en el fondo, lo que nos interesa<br />

como educadores es que el alumno alcance los objetivos propuestos<br />

por un Curriculum y aprenda los contenidos esenciales<br />

para el ejercicio de su profesión. Se debe elaborar tratando<br />

de buscar al máximo la participación activa <strong>del</strong> alumno.<br />

(Lámina 2).<br />

No podemos prescindir de la Psicología como base de las<br />

decisiones en cuanto a un Curriculum.— Cómo se cumple en<br />

el estudiante el proceso de aprendizaje? Por ejemplo, la Psicología<br />

ha revelado que la evaluación puede llegar a ser una<br />

fuerza potente positiva o negativa. Por una parte estimula a<br />

los estudiantes a obtener mejores resultados, por otras, crea<br />

ansiedades que inhiben el aprendizaje real. Según Symonds,<br />

101


"todas las ansiedades inherentes a las situaciones de examen<br />

provienen de las reacciones de otros individuos, padres y maestros,<br />

ante el resultado de las pruebas. Está en manos <strong>del</strong> profesor<br />

hacer <strong>del</strong> examen un desafío o una difícil prueba y en<br />

lo posible, evitarla".<br />

CURRICULLUM DE LA ESCUELA DE TECNOLOGÍA<br />

MEDICA DE LA UNIVERSIDAD CATÓLICA<br />

Nuestro programa de estudios comprende tres años a<br />

tiempo completo, distribuidos en seis semestres académicos,<br />

el mismo que es aplicado en los estudiantes que han sido<br />

previamente seleccionados mediante un curso de orientación<br />

y nivelación que anualmente dicta la Escuela, para todos sus<br />

aspirantes, que llegan aproximadamente a un número medio<br />

de 60; el cupo de admisión es limitado a 25.<br />

El Curriculum contempla el sistema de créditos-semestre,<br />

modalidad que sirve para evaluar el progreso de un estudiante<br />

hacia la obtención de un grado académico. Un crédito equivale<br />

a una hora de clase semanal promedio en el semestre. Al<br />

aprobarse una materia se ganan tantos créditos cuantas clases<br />

semanales se dicten en dichas asignaturas. Esto se refiere únicamente<br />

a las clases teóricas respectivas.<br />

102<br />

Créd.<br />

3<br />

2<br />

2<br />

3<br />

4<br />

2<br />

1<br />

17<br />

Materias<br />

Primer Semestre<br />

Hematología I<br />

Urianálisis<br />

Química básica<br />

Matemáticas de Laborat.<br />

Biología General<br />

Física e Instrumentación<br />

Seminario<br />

Hr. Clase<br />

2<br />

1<br />

2<br />

3<br />

3<br />

2<br />

1<br />

Hr. Lb.<br />

2 ó 3<br />

2 ó 3<br />

Materias Humanísticas, Optativas e Inglés<br />

3<br />

Hr. Hosp.<br />

6<br />

3


Segundo Semestre<br />

Créd. Materias Hr. Clase Hr. Lb. Hr. Hosp.<br />

3 Hematología 2 2 ó 3 3<br />

3 Parasitología 2 2 ó 3 6<br />

6 Química Inorgánica II 4 2<br />

4 Anatomía Fisiología I 3 2 ó 3<br />

1 Seminario 1<br />

17<br />

20<br />

Materias Humanísticas, Optativas e Inglés<br />

Tercer Semestre<br />

3 Histología 2 3 ó 4<br />

4 Anatomía y Fisiología II 3 2 ó 3<br />

6 Química Analítica 2 4<br />

6 Química Orgánica I 4 2<br />

1 Seminario 1<br />

Materias Humanísticas, Optativas e Inglés<br />

Cuarto Semestre<br />

2 Serología 1 2 ó 3<br />

4 Estadística 4<br />

6 Química Orgánica 4 2<br />

3 Microbiología 2 2 ó 3<br />

1 Seminario 1<br />

16<br />

Materias Humanísticas, Optativas e Inglés


Quinto Semestre<br />

Créd. Materias Hr. Clase Hr. Lb. Hr. Hosp.<br />

4<br />

2<br />

2<br />

2<br />

1<br />

11<br />

Bacteriología<br />

Micología<br />

Banco de Sangre<br />

Química Clínica I<br />

Seminario<br />

Materias Humanísticas, Optativas e Inglés<br />

Sexto Semestre<br />

4 Bacteriología II 2 4 ó 6 8<br />

5 Revisión de Tecnología 4 3 ó 4 9<br />

2 Química Clínica II 1 2 ó 3 8<br />

1 Seminario 1<br />

12<br />

Materias Humanísticas, Optativas e Inglés<br />

2 ó 3 Filosofía de la Ciencia 2 ó 3<br />

3 ó 4 Psicología General 3 ó 4<br />

3 Sociología 3<br />

3 Etica Profesional 3<br />

3 Realidad Nacional 3<br />

Requisitos<br />

Todas las materias deben guardar entre sí una secuencia<br />

lógica, la cual se mantiene en base a pre-requisitos establecidos,<br />

y son como siguen:<br />

Asignatura de Especialización Sigla Cred. Prerequisites<br />

Hematología Tec 101 3 Biolog. de Orient.<br />

Hematología II Tec 102 3 Hematología I<br />

104<br />

2<br />

1<br />

1<br />

1<br />

1<br />

4<br />

2<br />

2<br />

2<br />

ó<br />

ó<br />

ó<br />

ó<br />

6<br />

3<br />

3<br />

3<br />

6<br />

6<br />

7<br />

6


Asignatura de Especialización Sigla Créd. Prerequisites<br />

Urianálisis<br />

Parasitología<br />

Física e Instrumentac.<br />

Matemáticas de Labort.<br />

Estadística<br />

Histología<br />

Serología<br />

Bacteriología I<br />

Bacteriología II<br />

Nicología<br />

Química Clínica I<br />

Química Clínica II<br />

Banco de Sangre<br />

Revisión de Tecnología<br />

Tec 111<br />

Tec 121<br />

Tec 131<br />

Tec 141<br />

Tec 142<br />

Tec 201<br />

Tec 211<br />

Tec 301<br />

Tec 302<br />

Tec 311<br />

Tec 320<br />

Tec 321<br />

Tec 331<br />

Tec 341<br />

2<br />

3<br />

2<br />

3<br />

4<br />

3<br />

2<br />

4<br />

4<br />

2<br />

2<br />

2<br />

2<br />

5<br />

Biolog. de Orient.<br />

Biología General<br />

Tec 141<br />

Anatomía y Fisiol. I<br />

Tec 101 y<br />

Microb. Q. Org. I<br />

Tec 301<br />

Microbiología<br />

Aprobar todas las<br />

Químicas<br />

Tec 320<br />

Tec 211<br />

Todas las materias<br />

de Tecnología<br />

Durante los seis semestres de estudio, con sus respectivos<br />

veranos, el estudiante completa 4.128 horas de actividad<br />

académica, de las cuales 2.752 las recibe en la Escuela, distribuidas<br />

en aulas teóricas o en laboratorios docentes, y las<br />

1.376 restantes corresponden a prácticas hospitalarias, que<br />

las realiza en laboratorios clínicos de Hospitales, Clínicas y<br />

particulares.<br />

Lámina 3.<br />

La práctica o entrenamiento de los estudiantes en los hospitales<br />

es debidamente supervisado, no sólo en el cumplimiento<br />

de asistencia, de acuerdo al horario de distribución de la<br />

Escuela, sino también en el desarrollo de sus capacidades para<br />

el trabajo y su relación de servicio.<br />

Este Curriculum ha sido elaborado basado en el criterio<br />

de profesionales con amplia experiencia dentro de la Carrera<br />

de Tecnología Médica, dando amplitud y elasticidad para la<br />

realización de cambios que de acuerdo a las necesidades se<br />

vayan en forma paulatina realizando.<br />

105


Nuesto interés es el formar profesionales que reúnan entre<br />

otras cosas, las siguientes cualidades:<br />

a) Incorpore los principios éticos de su profesión al trabajo<br />

diario;<br />

b) Mantenga el interés constante en el paciente, sin complicaciones<br />

emocionales;<br />

c) Acepte críticas justas sobre posibles errores en su trabajo;<br />

d) Comunique información técnica en forma eficaz;<br />

e) Pueda explicar los fundamentos y principios químicos de<br />

las pruebas que realiza en el laboratorio;<br />

f ) Explique la teoría y aplicación sobre control de calidad;<br />

g) Use sus conocimientos básicos en el edsempeño de su<br />

trabajo, demostrando la necesidad de exactitud y precisión<br />

en los análisis;<br />

h) Manipule el equipo con acierto y cuidado;<br />

i ) Esté capacitado para discutir sobre resultados anormales,<br />

buscando la correlación clínica de los datos.<br />

EVALUACIÓN Y MEJORAMIENTO DEL CURRICULUM<br />

Este Curriculum ha sido estrictamente aplicado y los resultados<br />

obtenidos son positivos ,como lo demuestra la ubicación<br />

y acogida que han tenido nuestros profesionales. (Lámina<br />

4). Sin embargo, se hace indispensable realizar una evaluación<br />

<strong>del</strong> curriculum vigente, dada la necesidad de promover académicamente<br />

a los profesionales, con la adición de dos semestres<br />

académicos, con miras a la obtención de una Licenciatura que<br />

le daría el reconocimiento dentro <strong>del</strong> equipo de Salud y de la<br />

sociedad misma, a la vez que le capacitaría para el desempeño<br />

profesional en áreas necesarias en el país, como Endocrinología,<br />

Toxicología, Inmunología avanzada. Virología, etc.<br />

Creemos que la educación continuada en base a una experiencia<br />

previa, es el mejoramiento <strong>del</strong> conocimiento que implica<br />

el propósito de continuar con el aprendizaje en el futuro,<br />

como una secuencia académica formal.<br />

106


"LA UNIVERSIDAD BUSCA LA DOCENCIA Y ELLO<br />

SIGNIFICA EN EL FONDO ATENCIÓN A LA<br />

TOTALIDAD DEL SER HUMANO".<br />

PLAN NACIONAL DE SALUD 1.973 - 1.977<br />

(Ministerio de Salud Pública)<br />

Relacionado al área de Laboratorio Clínico.<br />

Dentro de Educación Médica y Formación de Personal, el<br />

programa hace alusión a la preparación de profesiones intermedias,<br />

a ayudantes técnicos de radiología, laboratorio, etc.,<br />

las cuales son de gran importancia, especialmente si se considera<br />

el déficit actual y la creación de nuevos servicios necesarios<br />

para satisfacer la creciente demanda. (Pág. 30)<br />

Dentro de DIVISION DE ATENCIÓN MEDICA, se enuncia<br />

'el proveer y organizar el desarrollo de los siguientes servicios<br />

especializados a nivel de las sedes regionales: instalación de<br />

laboratorio autorizado. (Pág. 48)<br />

Dentro de DIVISION DE LABORATORIOS, alude: "desarrollará<br />

los servicios <strong>del</strong> sistema en términos de regionalización.<br />

Elaborará normas para la organización y funcionamiento<br />

de todos los laboratorios <strong>del</strong> país, organizará y pondrá en<br />

marcha, en Quito, el Laboratorio de investigación de Ricketsiasis<br />

para el área, con la colaboración técnica y económica de<br />

la OPS/OMS y otras agencias.<br />

Elaborará normas para la producción y control de alimentos<br />

de uso humano, en coordinación con el Instituto Nacional<br />

de Normalización.<br />

Elaborará normas para la estandarización de métodos y<br />

técnicas de laboratorio, con el fin de unificarlos y evitar problemas<br />

en la prestación de atención médica.<br />

Elaborará normas para la producción y control de medicamentos,<br />

y cosméticos de uso humano". (Pág. 51)<br />

107


Dentro de RECURSOS HUMANOS, se habla de:<br />

"Con la participación activa de la <strong>Universidad</strong> y Escuelas<br />

Politécnicas, se desarrollarán: programas de formación de recursos<br />

humanos <strong>del</strong> sector Salud: particularmente Enfermería,<br />

Tecnología Médica, Nutrición, Profesiones intermedias y auxiliares<br />

. Programa de capacitación y adiestramiento en servicio.<br />

Programa de educación continuada y de reciclaje a nivel profesional,<br />

técnico y auxiliar". (Pág. 54)<br />

Dentro <strong>del</strong> PROGRAMA DE ATENCIÓN MEDICA Y HOS­<br />

PITALARIA, en la Política de la situación actual se aduce: "La<br />

falta de unidades de laboratorio en provincias y cantones, restringen<br />

la accesibilidad de ciertos núcleos de población, determinando<br />

en muchas ocasiones, un tratamiento reducido a la<br />

administración de medicamentos bajo el menor criterio <strong>del</strong><br />

facultativo, pero sin argumentos técnicos y eficientes como<br />

son las constantes biológicas y el estudio de la química sanguínea,<br />

que sólo puede darnos el laboratorio. El país no podría<br />

comprender la tarea de tipicación de tipos sanguíneos e<br />

investigaciones masivas para determinar los niveles de salud<br />

porque los medios de diagnóstico, especialmente de laboratorio,<br />

no están en la capacidad suficiente de satisfacer estas necesidades".<br />

(Pág. 83)<br />

RECOMENDACIONES<br />

Pese a que el Tecnólogo Médico por su preparación ha<br />

alcanzado una ubicación técnica en la sociedad, falta un mejor<br />

reconocimiento profesional, que hasta cierto punto ha inhibido<br />

el desarrollo de sus capacidades a nivel colectivo, clasista.<br />

Es lamentable por ejemplo que en laboratorios de Instituciones<br />

públicas no haya plazas para el Tecnólogo coom tal, ni<br />

se cuente con su aporte profesional.<br />

Sería deseable que el Ministerio de Salud, como organización<br />

máxima en el país tome muy en cuenta la incorporación<br />

<strong>del</strong> Tecnólogo en los Programas de extensión de salud que se<br />

hicieren a nivel nacional.<br />

108


FELIX RAVAISSON — MOLLIEN EN<br />

AMERICA LATINA<br />

La Filosofía en el <strong>Ecuador</strong><br />

Arturo Andrés Roig<br />

La presentación de un libro de filosofía, como es éste que<br />

nos toca la honra de comentar en esta ocasión, la obra <strong>del</strong><br />

Padre Hernán Malo González a propósito de la célebre tesis<br />

francesa de Ravaisson sobre el hábito, es un buen motivo para<br />

plantear una vez más la cuestión de la posibilidad de un pensamiento<br />

filosófico en América Latina en general y en particular<br />

en el <strong>Ecuador</strong>.<br />

Ha sido un lugar común, muy fuerte hasta no hace muchos<br />

años, que América Latina es un continente sin filosofía ni filósofos.<br />

El <strong>Ecuador</strong> no ha sido una excepción en lo que respecta<br />

a esta denuncia. Los más destacados pensadores ecuatorianos<br />

—a los que nosotros nos animaríamos a pesar de todo a llamar<br />

filósofos— han manifestado de una u otra manera no sólo<br />

la inexistencia de un pensamiento filosófico en su país, sino,<br />

lo que es más grave aún, en algunos casos han llegado a pensar<br />

Nota a propósito <strong>del</strong> libro de Hernán Malo González sobre el HABITO<br />

EN LA FILOSOFÍA DE FELIX RAVAISSON. Centro de Publicaciones<br />

de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>, 1976,<br />

282 p.<br />

109


que ello era tarea imposible como consecuencia de la raza, <strong>del</strong><br />

clima o de otros factores de esos que veían como ciegamente<br />

determinantes.<br />

Julio Endara, hablando de la situación espiritual durante<br />

la Colonia, en las páginas de la célebre <strong>Revista</strong> de la Sociedad<br />

Jurídico-Literaria, afirmaba allá por 1920 que "Ayer como hoy,<br />

en nuestro país, no han dirigido sus progresos verdaderas normas<br />

filosóficas, y por ello bien poco puede decirse de éstas".<br />

"Carecemos —afirmaba todavía con más fuerza— de abolengo<br />

filosófico capaz de dirigir nuestras acciones hacia el progreso"<br />

("La cultura filosófica nacional durante la Colonia", hasta<br />

1800", en revista citada N' 76-77).<br />

Tampoco durante la época de la Independencia nacional,<br />

una vez destruido el poder español, la filosofía contó para algo<br />

en estas tierras ecuatorianas. Así lo denunciaba por su parte<br />

Belisario Quevedo, quien niega que los movimientos políticos<br />

hispanoamericanos hayan sido un reflejo correlativo de los<br />

grandes movimientos <strong>del</strong> pensamiento filosófico-político europeo<br />

. Sostener la existencia de tal correlación está movido por<br />

el deseo según nos dice Quevedo, de "encontrar una filosofía<br />

que quizás no existe". La política ecuatoriana ha sido, según<br />

este autor, fruto exclusivo de los hechos, sin que se haya buscado<br />

ideas y aspiraciones para la acción política (Sociología,<br />

política y moral, Quito, 1932, p. 18-19).<br />

Más a<strong>del</strong>ante, cuando se produce el importante movimiento<br />

de renovación filosófica en toda América Latina, allá por el<br />

900, tampoco el <strong>Ecuador</strong> se incorporó a las "renovadoras doctrinas".<br />

Esta vez quien sostiene la tesis es otro significativo<br />

pensador ecuatoriano, Julio E. Moreno. "¿Fue por igual el<br />

aprovechamiento de las renovadoras doctrinas para todas las<br />

repúblicas de habla española?" —se pregunta a propósito de<br />

su patria ecuatoriana. "La respuesta —dice— tiene que ser<br />

negativa, pues, mal que nos pesa, hay que confesar que este<br />

bello rincón que se llama patria ecuatoriana fue el que menos<br />

110


ecibió el soplo de aquel aire de remozamiento espiritual que<br />

antes <strong>del</strong> 1900 corrió por casi todos los ámbitos <strong>del</strong> Continente.<br />

Los ejemplos de resistencia y de audacia contra la tradición<br />

caduca pasaron inadvertidos para nuestras generaciones intelectuales<br />

. Por ninguna parte, una aspiración resuelta que tendiese<br />

a rectificar las infantiles concepciones de la vida y los<br />

gastados y esqueléticos procedimientos literarios. Verdad, que<br />

siempre fue pobre entre nosotros —termina diciendo— lo que<br />

con alcance moderno, se ha denominado literatura de ideas"<br />

("Vida nueva...". En <strong>Revista</strong> de la Sociedad Jurídico Literaria,<br />

Quito N' 1-2, 1913, p. 7).<br />

Otro significativo pensador ecuatoriano, José Rafael Bustamante,<br />

dirá con toda fuerza que "no ha habido filósofos en<br />

América" y agregaba aún "En el <strong>Ecuador</strong> la cultura filosófica<br />

no existe". "En el <strong>Ecuador</strong> —nos sigue diciendo— pueblo azotado<br />

como ninguno por los males de la raza y la naturaleza, la<br />

carencia de filosofía es quizás más notable que en los demás".<br />

.. "La filosofía no es fruto de las sociedades y los pueblos<br />

primitivos e incipientes..." ("Filosofía", en revista América,<br />

Quito N? 60-61, 1935, p. 166, 171 etc.).<br />

Por su parte Don Benjamín Carrión definía no hace muchos<br />

años al <strong>Ecuador</strong> como una "tierra sin filósofos" y se<br />

lamentaba <strong>del</strong> hecho que surgía de la comparación de esta<br />

tierra, con otras de Latinoamérica, entre ellas México y la Argentina,<br />

que exhibían nombres como los de Antonio Caso, José<br />

Vasconcelos, Leopoldo Zea, Francisco Romero y otros, si bien<br />

entendía que ese pensamiento filosófico inexistente había alcanzado<br />

alguna expresión por lo menos a través <strong>del</strong> ensayo,<br />

como forma característica de nuestros escritores ("Historia de<br />

las ideas en el <strong>Ecuador</strong>", en <strong>Revista</strong> de Historia de las Ideas,<br />

Quito, 1959, N' 1, p. 251-263).<br />

No vamos a caer en la tesis contraria a la de todos estos<br />

pensadores angustiados por los problemas que mostraba la<br />

cultura de su patria. Mas sí hemos de decir que hay en todas<br />

111


estas afirmaciones, al lado de lo que contienen de verdadera<br />

denuncia, un desenfoque de base que les hace endebles. Tal<br />

vez lo que no haya habido en el <strong>Ecuador</strong> y en general para la<br />

América Latina, ha sido en la época en que ellos escribían, una<br />

suficiente conciencia histórica que les permitiera captar y valorar<br />

las formas de pensamiento que de hecho han jugado de<br />

modo manifiesto en todo el proceso de la historia ecuatoriana<br />

y latinoamericana. El otro desenfoque que les mueve a adoptar<br />

respuestas negativas, deriva sin duda de una comparación<br />

desacertada entre el desarrolo intelectual europeo, tomado<br />

como mo<strong>del</strong>o absoluto, con los desarrollos propios que han<br />

tenido y tienen en pensamiento en nuestra América.<br />

De todas maneras los pensadores ecuatorianos que hemos<br />

citado no dejaban de tener parte de razón. Ansiaban una textura<br />

filosófica para la cultura ecuatoriana que no tenía sin<br />

dudas todo ese contexto de apoyo académico que necesita la<br />

filosofía para realizarse como un saber no sólo difuso, como<br />

aparece por lo general en el ensayo, sino también como una<br />

forma técnica, sustentada sobre los instrumentos apropiados<br />

de estudio y expresión.<br />

Por otra parte, el panorama intelectual <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> que<br />

se desprende de toda esta serie de afirmaciones negativas, no<br />

ajenas muchas de ellas a un cierto sentimiento de inferioridad<br />

que ha venido a ocultar en más de un caso la propia cultura<br />

patria, no es sin duda el panorama contemporáneo. Podríamos<br />

decir que dos son las actitudes ciertamente importantes que<br />

muestran las generaciones actuales en el <strong>Ecuador</strong>: por un lado,<br />

recuperar esa filosofía que se dice que no existió, echando<br />

mano para eso de los instrumentos metodológicos en particular<br />

los que ofrece la historia de las ideas, y por el otro, hacer<br />

filosofía sobre la base de los instrumentos clásicos que exige<br />

toda investigación y producción filosóficas dentro <strong>del</strong> mejor<br />

estilo europeo.<br />

112


Ambas tendencias no son desencontradas. Ambas apuntan<br />

a un mismo fin, que es el de una vez por todas declarar la existencia<br />

de una cultura filosófica orgánica en América Latina y<br />

en particular, en este caso, en el <strong>Ecuador</strong>, como forma importante<br />

dentro <strong>del</strong> proceso de autoconciencia en el que la tarea<br />

filosófica juega papel de indiscutible relevancia.<br />

Dentro de este movimiento, que se nos presenta a nosotros<br />

como un ya prometedor futuro, se encuentra sin duda<br />

este libro que comentamos ahora.<br />

Ravaisson y la filosofía francesa contemporánea<br />

La tesis <strong>del</strong> Padre Malo González sobre el pensamiento de<br />

Ravaisson puede parecer a los lectores un tanto alejados de la<br />

historia de la filosofía, como un esfuerzo movido por un espíritu<br />

de curiosidad, que regresa al pasado sin fuerza dialéctica.<br />

Lo que queremos mostrar es precisamente lo contrario.<br />

En primer lugar, filosóficamente no hay propiamente pasado,<br />

por lo menos en el sentido débil y externo de este término.<br />

Todo estudio que se realiza con verdadero espíritu filosófico,<br />

lleva a asumir el pasado desde un presente, que posee una problemática<br />

propia, implícita o explícita, desde el cual incorporamos<br />

de modo vivo aquel pasado en lo que tiene de permanente<br />

.<br />

Esta es la posición que muestra el libro de Malo González,<br />

y es lo que quisiéramos subrayar, hablando ahora de modo<br />

escueto, sobre la significación que la filosofía de Ravaisson -<br />

Mollien tiene dentro <strong>del</strong> pensamiento filosófico francés contemporáneo.<br />

En otras palabras, por qué se justifica este preocuparse<br />

por el pensamiento de un filósofo, que para muchos<br />

es casi un pensador desconocido.<br />

Una de las corrientes más significativas <strong>del</strong> pensamiento<br />

francés <strong>del</strong> siglo XIX, que se encuentra en la base misma de<br />

113


muchos de los desarrollos posteriores de lo que ha constituido<br />

la filosofía francesa contemporánea, es sin duda la <strong>del</strong> "esplritualismo"<br />

.<br />

Esta corriente, junto con el idealismo, el neocriticismo,<br />

la filosofía de la vida y más cerca nuestra, el existencialismo y<br />

la fenomenología, podríamos considerarla en bloque como una<br />

respuesta al positivismo. Y por cierto, como una respuesta de<br />

rechazo, que pretendía afirmar que la realidad no se reduce<br />

al "hecho natural", como también que son posibles otras formas<br />

de conocimiento de esos hechos, distintas a las propuestas<br />

por la ciencia a la que el positivismo había instituido como<br />

paradigma <strong>del</strong> saber. Filosofía ésta, la <strong>del</strong> positivismo, que venía<br />

a negar la posibilidad de un análisis de la realidad desde<br />

la conciencia y ponía en crisis algo que para las nuevas filosofías<br />

será entendido como de capital importancia: la cuestión<br />

de la libertad.<br />

Frente a esto, el esplritualismo francés, retomando tradiciones<br />

propias, dará lugar a un amplio movimiento de rico<br />

contenido teorético, en el que se sostendrá con fuerza que el<br />

filosofar es el acto de replegarse interiormente en el seno de<br />

la conciencia, entendida no como una naturaleza psicológica,<br />

sino metafísica u ontológica, que nos abre a una realidad más<br />

profunda que la señalada por el saber científico-positivista, el<br />

de la espiritualidad.<br />

Bien podríamos decir que es justamente Félix Ravaisson<br />

quien da uno de los impulsos más vigorosos a este movimiento,<br />

que de alguna manera supone un regreso a tradiciones<br />

francesas que habían sufrido un abrupto corte a fines <strong>del</strong> siglo<br />

XVIII con la Ilustración y más tarde, en la primera mitad <strong>del</strong><br />

siglo XIX, por obra <strong>del</strong> positivismo, tradiciones que venían<br />

todas ellas aunadas con los nombres de pensadores tan caros<br />

al pensamiento francés, como el mismo Montaigne, iniciador<br />

de una forma de filosofar entendida como actitud de recogimiento<br />

interior, como Descartes, padre de todas las posterio-<br />

114


es "filosofías de la conciencia", como Malebranche y Pascal,<br />

y por último, como momento ciertamente significativo, Maine<br />

de Biran, de quien deriva podríamos decir de modo directo el<br />

propio pensamiento de Ravaisson.<br />

Al nombre célebre de éste se sumarán luego, dentro de<br />

siempre <strong>del</strong> esplritualismo francés, los no menos importantes<br />

Jules Lachelier, Emile Boutroux, Octave Hamalin y numerosos<br />

otros.<br />

Todos ellos dan cuerpo de modo muy particular a lo que<br />

puede llamarse sin error una "filosofía de la conciencia", contrapuesta<br />

a la extraversión filosófica que supuso, como hemos<br />

dicho, todo el pensamiento anterior, filosofía de la conciencia<br />

que por otro lado se encuentra en nuestros días como<br />

un punto de partida necesario, diríamos inevitable, de la crítica<br />

filosófica contemporánea.<br />

Ravaisson, con sus escasos trabajos filosóficos, todos ellos<br />

de suma fecundidad, dio a la literatura francesa de su época<br />

algunos de sus temas preferidos e influyó poderosamente en<br />

la constitución posterior de la filosofía de la vida, en particular<br />

dentro <strong>del</strong> desarrollo <strong>del</strong> pensamiento de Henri Bergson. Aun<br />

hoy en día resuenan en las aulas universitarias de Francia<br />

los problemas fundamentales que todo este amplio movimiento<br />

filosófico generó, ya sea para denunciarlo en libros de polémica<br />

juvenil, como es el caso de Paul Nizan, ya sea para continuar<br />

asumiéndolo en manos de profesores que se han mantenido<br />

apegados a ciertas tradiciones en crisis.<br />

De todos modos, el regreso a Ravaisson, a su estudio, y<br />

el intento de retomarlo como objeto de meditación, es sin<br />

duda una exigencia que se mantiene viva. Como decíamos antes,<br />

nuestra filosofía, diciendo con ello la filosofía de nuestra<br />

América Latina, ha de responder desde dentro mismo <strong>del</strong> pensamiento<br />

conocido en su historia íntima, a los problemas que<br />

plantea justamente esta vasta y rica "filosofía de la concien-<br />

115


cia", hecho por el cual la lectura de Ravaisson resulta sin duda<br />

de permanente actualidad y más aún de necesidad para nuestro<br />

desarrollo espiritual.<br />

La presencia de la temática ravaissoniana en América Latina<br />

La importancia que la obra de Ravaisson tiene dentro de<br />

la filosofía francesa contemporánea, y que hemos tratado de<br />

mostrar, es motivo más que suficiente para que se lleven a<br />

cabo, pues, esfuerzos como este <strong>del</strong> Padre Malo González.<br />

Quisiéramos sin embargo insistir acerca de la oportunidad<br />

permanente de estudios como estos, mostrando ahora cómo<br />

importantes temas que aparecen desarrollados en el pensamiento<br />

de Ravaisson, se encuentran vivos dentro <strong>del</strong> pensamiento<br />

latinoamericano y en particular ecuatoriano.<br />

Este intento puede parecer audaz y aun absurdo, sobre<br />

todo si nos atenemos a aquella negación de la filosofía de<br />

nuestro continente, tan fuertemente afirmada por tantos intelectuales,<br />

en particular para el <strong>Ecuador</strong>.<br />

En líneas generales, esa temática, repetimos, se encuentra<br />

presente entre nosotros, ya sea porque algunos pensadores<br />

latinoamericanos conocieron directamente la obra de Ravaisson,<br />

ya sea porque sin haber conocido sus libros, se movieron<br />

dentro de la amplia esfera de influencia <strong>del</strong> "racionalismo<br />

espiritualista" típico <strong>del</strong> siglo XIX y principios <strong>del</strong> actual.<br />

El Padre Malo nos recuerda en las primeras páginas de su<br />

libro a la llamada "Generación <strong>del</strong> Ateneo", de tanta significación<br />

dentro de la historia intelectual mexicana y en la que se<br />

destacó sin duda el maestro Antonio Caso, generación que leyó<br />

a Ravaisson y organizó su pensamiento dentro de los marcos<br />

de la "filosofía de la conciencia" derivada de aquél. Se podría<br />

ampliar sin duda la información que tenemos de estas influencias<br />

directas y así por ejemplo podríamos citar también en la<br />

116


Argentina, a Coriolano Alberini como uno de los lectores y<br />

más aún, diríamos, enamorados <strong>del</strong> pensamiento ravaissoniano.<br />

Pero de lo que quisiéramos hablar es más bien de los<br />

temas coincidentes que aparecen en el pensamiento latinoamericano,<br />

no como influencia directa y personal, sino tal como<br />

habíamos dicho, como consecuencia <strong>del</strong> desarrollo en<br />

nuestro continente <strong>del</strong> esplritualismo francés.<br />

Uno de esos temas, de indudable importancia dentro de la<br />

filosofía espiritualista en general y que es significativo dentro<br />

<strong>del</strong> pensamiento de Ravaisson, es por ejemplo, la noción leibniciana<br />

de "fuerza".<br />

Los liberales románticos de fines <strong>del</strong> siglo XIX y comienzos<br />

<strong>del</strong> XX, partieron todos ellos para fundar su liberalismo<br />

individualista de la noción leibniciana de "fuerza", entendida<br />

como un poder que la conciencia encontraba en sí misma, mediante<br />

un acto de intuición. Podríamos decir que ese liberalismo<br />

se funda metafísicamente en esa importante noción, dentro<br />

de los marcos generales de una filosofía de la conciencia. Esa<br />

"fuerza" mostraba al hombre como poseedor de una voluntad<br />

y una libertad de carácter metafísico, que permitía asentar<br />

sobre nuevas bases el antiguo "derecho natural" difundido por<br />

todo el continente latinoamericano. El eclecticismo, el racionalismo<br />

católico, el krausismo, desarrollaron de modo amplio,<br />

en particular dentro de las facultades de derecho esta temática,<br />

claramente visible en nuestros países y dentro de los cuales el<br />

<strong>Ecuador</strong> no ha sido una excepción.<br />

Por otro lado, este esplritualismo, a medida que el positivismo<br />

iba ganando terreno, sintió la necesidad de organizarse<br />

sobre una experiencia y tomó <strong>del</strong> movimiento positivista la<br />

exigencia de un punto de partida que se apoyara en los hechos<br />

mismos. De ahí la denominación surgida ya en el mismo Ravaisson<br />

de un "positivismo espiritualista", que afirmaba la<br />

117


posibilidad de organizar una filosofía <strong>del</strong> espíritu a partir de<br />

datos "positivos". Se trataba de fundar la filosofía principalmente<br />

sobre un dato positivo no externo, como sucedía en<br />

general en el positivismo que había negado la realidad de la<br />

conciencia, sino sobre un dato interno, de experiencia inmediata<br />

que no era otro que aquella conciencia <strong>del</strong> esfuerzo en<br />

la que el hombre se descubre a sí mismo como ser voluntario<br />

y libre.<br />

El <strong>Ecuador</strong>, como decíamos, no ha sido una excepción<br />

respecto de esta amplia problemática. El liberalismo romántico<br />

surge en sus universidades apoyado en una importante<br />

tradición que estaba dada ya en las páginas de un Juan Montalvo<br />

y avanza hacia la constitución de un "positivismo espiritualista",<br />

tal el caso ciertamente significativo e importante<br />

de José Peralta.<br />

Por otro lado, el "positivismo espiritualista", no se desarrolló<br />

exclusivamente dentro <strong>del</strong> pensamiento romántico liberal,<br />

sino que acabó influyendo en el desarrollo <strong>del</strong> positivismo,<br />

una vez concluida la etapa romántica. Uno de los representantes<br />

más célebres dentro <strong>del</strong> pensamiento francés<br />

que deriva <strong>del</strong> mismo movimiento que integraba Ravaisson,<br />

nos referimos a Alfred Fouillée, autor de la difundida doctrina<br />

de las "ideas-fuerzas", será leído y asimilado también en el<br />

<strong>Ecuador</strong> por autores de significativa importancia dentro <strong>del</strong><br />

positivismo latinoamericano, como es el caso de Belisario Quevedo.<br />

De todos conocida es la importante influencia que, una<br />

vez terminado el episodio positivista latinoamericano, tuvo la<br />

filosofía de Henri Bergson. El bergsonismo ha constituido, podríamos<br />

decirlo tal vez sin error, él sólo una etapa <strong>del</strong> pensamiento<br />

en América Latina. En este sentido, también el estudio<br />

de Ravaisson nos viene a colocar en las raíces mismas<br />

de este movimiento, echando sin duda importante luz sobre el<br />

verdadero sentido de esta filosofía <strong>del</strong> espíritu, dentro de los<br />

118


marcos de un neo-evolucionismo. Malo ha señalado con acierto<br />

que la filosofía de Ravaisson es justamente una "filosofía de<br />

la naturaleza" o mejor, una "metafísica de la naturaleza". Esta<br />

filosofía será recibida, asumida y pensada por nuestros intelectuales,<br />

si no directamente a través de Ravaisson, como habíamos<br />

dicho, sí ciertamente a través de la versión bergsoniana.<br />

En tal sentido, nos atreveríamos pues a decir que un<br />

estudio sobre Ravaisson, viene a ser necesariamente un estudio<br />

sobre temas y problemas que han sido vividos por la<br />

conciencia americana.<br />

Por último, para terminar con este intento de mostrar la<br />

significación que un estudio de esta naturaleza tiene para<br />

nuestro pensamiento, creo que es de particular interés tener<br />

en cuenta que el tema central de la célebre tesis de Ravaisson,<br />

el <strong>del</strong> "hábito", ha sido uno de los más señalados por nuestros<br />

escritores políticos de todo el Continente. La educación<br />

<strong>del</strong> ciudadano, en estas nuevas repúblicas, fue entendida siempre<br />

como el montaje de hábitos, como la creación de una<br />

conducta que debía partir de un hecho que la enraizara con<br />

la realidad, entendida principalmente como realidad social y<br />

política, de modo sólido. Los grandes políticos-pedagogos latinoamericanos<br />

sostuvieron siempre, aun cuando no lo expresaran<br />

de modo metafísico como lo hizo Ravaisson, que el hábito<br />

era el lazo de unión, superador, entre la conciencia y la<br />

naturaleza y que sólo a partir de él se podría lograr nada menos<br />

que la integración social y nacional. Y esto lo entendieron<br />

así, tanto románticos como positivistas. Si tuviéramos que<br />

recordar una vez más a autores de esta generosa tierra ecuatoriana,<br />

bien podríamos mencionar a Belisario Quevedo en<br />

quien esta problemática muestra claro desarrollo.<br />

En tal sentido, pues, la obra <strong>del</strong> Padre Malo González,<br />

viene a contribuir de modo valioso al conocimiento de estas<br />

amplias formas de pensamiento, analizadas en lo que podríamos<br />

considerar sin error como parte importante de la fuente<br />

misma de ellas dentro <strong>del</strong> pensamiento europeo.<br />

119


La tesis <strong>del</strong> Padre Malo González<br />

sobre Ravaisson<br />

El libro que comentamos tiene su origen en un trabajo<br />

de tesis para el doctorado, posteriormente ampliado y enriquecido,<br />

que fuera presentado en Roma, en la <strong>Universidad</strong><br />

Gregoriana y dirigido por el conocido filósofo belga Joseph<br />

de Finance.<br />

Muestra el libro <strong>del</strong> P. Malo una clara estructura y permite<br />

sin duda al lector alcanzar una visión orgánica de la<br />

problemática que surge <strong>del</strong> célebre y conciso escrito de Ravaisson<br />

sobre el hábito.<br />

Luego de un primer capítulo de preliminares en el que<br />

se hace reseña de la vida <strong>del</strong> filósofo francés, se nos introduce<br />

en el contexto histórico de su pensamiento, se nos habla de<br />

sus maestros y, por último, se hace un esquema de su posición<br />

teorética. El desarrollo posterior <strong>del</strong> libro aparece organizado<br />

siguiendo tres puntos de vista fundamentales en la<br />

consideración <strong>del</strong> hábito: el lógico, el físico y el metafísico.<br />

El libro muestra, como decíamos, una perfecta organicidad<br />

y nos va llevando de modo fácil hacia la parte de mayor<br />

peso, que es sin duda la <strong>del</strong> análisis metafísico de la a veces<br />

oscura problemática que ofrece la valiosa tesis de Ravaisson.<br />

Con verdadero acierto, y como apéndice <strong>del</strong> estudio. Malo<br />

ha incorporado una traducción de la tesis mencionada, hecha<br />

sobre la base de la edición francesa de 1957, pero teniendo en<br />

cuenta la edición de 1838 y las posteriores a ésta, particularmente<br />

las de 1894 y 1927. Era necesario contar con una traducción<br />

responsable y elaborada con los rigores de la técnica<br />

en materia de ediciones críticas, como es ésta que nos ofrece<br />

justamente Malo y no cabe duda que la lectura <strong>del</strong> libro de<br />

nuestro autor ecuatoriano se beneficia por la posibilidad que<br />

el lector tiene de recurrir a cada paso, si así lo desea a las<br />

mismas fuentes que se van comentando.<br />

120


No señalaríamos lo que entendemos que son manifiestas<br />

bondades de este libro de Hernán Malo si nos quedáramos con<br />

el señalamiento de lo dicho. Al lado de la organicidad y logicidad<br />

interior con el que los temas van siendo tratados, hay<br />

en juego una metodología que responde a exigencias muy contemporáneas<br />

en materia de historiografía filosófica. Nuestro<br />

autor no se reduce a presentar una visión sistemática <strong>del</strong><br />

pensamiento de Ravaisson: también desea hacer y hace un<br />

análisis de ese pensamiento. Las ideas <strong>del</strong> filósofo francés son<br />

así analizadas en lo que podríamos denominar su génesis.<br />

Análisis genético y constructivo que a la vez se complementa<br />

con la exigencia de alcanzar, de todo ese vivo proceso de pensamiento,<br />

una visión estructural.<br />

Este ensayo sobre el hábito en Ravaisson muestra, además,<br />

un verdadero espíritu pedagógico que ha movido al autor<br />

a acompañar todas las citas, bastante numerosas por otra<br />

parte, de su respectiva traducción española en pie de página.<br />

Esta modalidad, que no tendría mayor sentido en una edición<br />

europea, es testimonio de la conciencia que el autor ha tenido<br />

respecto <strong>del</strong> lector posible en nuestro medio y hace pues <strong>del</strong><br />

libro un instrumento ciertamente eficaz para la enseñanza universitaria<br />

latinoamericana.<br />

Mas, cabe que nos adentremos ya en la problemática <strong>del</strong><br />

pensamiento de Ravaisson, tal como aparece fundamentalmente<br />

en su tesis sobre el hábito y señalemos lo que a nuestro<br />

juicio constituye el aporte <strong>del</strong> libro <strong>del</strong> P. Malo.<br />

Como bien nos lo dice, no se podría distinguir entre Ravaisson<br />

como historiador de la filosofía y Ravaisson como autor<br />

de ensayos sobre problemas filosóficos. Unos y otros se<br />

complementan de modo íntimo. De esta manera, las tesis más<br />

influyentes <strong>del</strong> pensamiento de nuestro filósofo, se encuentran<br />

implícitas y a veces también explícitas en sus estudios<br />

historiográficos. No sería posible, en tal sentido, un análisis<br />

correcto de la filosofía ravaissoniana, sin tener en cuenta lo<br />

121


que el mismo Ravaisson pensó, por ejemplo, de la metafísica<br />

de Aristóteles, a quien dedicó una de las más importantes<br />

obras que se hayan publicado sin duda en Francia.<br />

Y justamente es en Aristóteles donde Ravaisson creerá<br />

haber encontrado el principio mismo <strong>del</strong> esplritualismo: el de<br />

una conciencia que por un acto de intuición se abre a la realidad<br />

misma <strong>del</strong> ser. Es en Aristóteles donde se ve con claridad,<br />

tal como lo entiende nuestro filósofo, de qué manera la inteligencia,<br />

mediante una experiencia inmediata aprehende en sí<br />

misma la realidad absoluta de la cual depende toda otra realidad.<br />

El regreso, pues, al peripatetismo era de fundamental importancia<br />

para esta filosofía. Maine de Biran, por otro lado,<br />

también abriría la posibilidad de ese regreso a la conciencia.<br />

Frente a la experiencia externa a la cual habían permanecido<br />

ligados los iluministas y sus seguidores, entre ellos los ideólogos<br />

tales como Condillac y Destutt de Tracy, Ravaisson afirma<br />

la supremacía de la "experiencia de la conciencia", de la apercepción<br />

interior. Una filosofía que se apoya en esa apercepción<br />

se convierte, según pensaba, en la ciencia por excelencia de las<br />

causas y sobre todo <strong>del</strong> Espíritu, en cuanto que ese saber de<br />

interioridad metafísica, permitía captar a ese Espíritu como<br />

una verdadera causalidad viviente.<br />

Mas, al lado de este impulso metafísico, hay asimismo una<br />

fuerte exigencia de organizar la filosofía sobre la base de una<br />

experiencia. Esa experiencia no podrá ser otra que la misma<br />

que ya hemos señalado, la dada en el seno mismo de la conciencia.<br />

De este modo se juntan en Ravaisson la pretensión<br />

metafísica con la experiencia de la conciencia, con lo que se<br />

dio nacimiento, como nos lo recuerda el P. Malo, a ese llamado<br />

"Positivismo espiritualista" <strong>del</strong> cual ya hemos hablado.<br />

Pero la filosofía de Ravaisson pretende, como toda filosofía,<br />

ser una respuesta sintética de la realidad. Al lado de la<br />

122<br />

-


conciencia, está la naturaleza física, frente o por debajo de<br />

ella está lo puramente orgánico. ¿Cómo integrar desde una<br />

"filosofía de la conciencia" esos dos polos, uno de ellos descripto<br />

por Ravaisson como el de la "necesidad", <strong>del</strong> "Destino",<br />

frente al otro señalado como el de la "libertad" y <strong>del</strong> "Espíritu?".<br />

De ahí surge, dentro de esta declarada investigación expe<br />

rimental de la realidad misma de la conciencia, la necesidad<br />

de encontrar un "trait d'union" que nos muestre la unidad<br />

misma de la realidad, captada desde el horizonte de la conciencia.<br />

Ese lazo que muestra justamente la unidad de todo<br />

lo real, de aquellos dos polos aparentemente contrapuestos, es<br />

justamente el "hábito". De ahí que el estudio sobre el "hábito"<br />

no sea en Ravaisson un intento de hacer una psicología,<br />

sino sobre él y a partir de él, una metafísica. Esta es la razón<br />

por la cual el libro <strong>del</strong> P. Malo desemboca necesariamente en<br />

ese nivel metafísico.<br />

Es claro que sólo afirmando la conciencia como punto de<br />

partida, se podía conceder al hábito esta función ontológica.<br />

Dicho de otro modo, porque se había ontologizado la conciencia,<br />

se podía ontologizar al hábito. Rechazado el valor metafísico<br />

de la conciencia, sería imposible comprender lo que Ravaisson<br />

nos quiere decir con su famoso y célebre estudio.<br />

Como lo ha señalado, pues, acertadamente el P. Malo, la<br />

pretensión de Ravaisson es la de alcanzar una filosofía de la<br />

identidad en la que se vea cómo las aparentes contradicciones<br />

de lo real son superadas por la realidad misma en un plano<br />

más profundo. Las apariencias, que para Ravaisson son translúcidas,<br />

dejan ver, consideradas desde la conciencia, la intimidad<br />

<strong>del</strong> ser en su unidad móvil y dinámica. El hábito se le<br />

presentaba como ese fenómeno íntimamente ligado a la conciencia,<br />

dependiente de ella, mas también condición de la misma,<br />

que permitía captar la continuidad <strong>del</strong> Espíritu con la<br />

materia, términos de lo real que para una mirada superficial<br />

123


y disociadora se presentaban como una pareja de oposiciones<br />

irreductibles.<br />

Y en esto radica justamente lo que con términos de Bergson<br />

podríamos llamar la "intuición originaria" de Ravaisson.<br />

Malo lo expresa diciéndonos que "el hábito se le presenta —a<br />

nuestro filósofo— como el vehículo ideal para perforar definitivamente<br />

la superficie y sondear con seguridad las profundidades<br />

<strong>del</strong> ser. Puede decirse a-priori que ésta fue —concluye<br />

Malo— el pensamiento que dio origen al plan y que condujo<br />

la composición de su tesis doctoral".<br />

Esa exigencia de alcanzar una visión totalizadora y dinámica<br />

de lo real, una continuidad <strong>del</strong> espíritu con todos los<br />

estratos inferiores sobre los cuales aparecía como escindido,<br />

le lleva a Ravaisson a una identificación <strong>del</strong> hábito, en donde<br />

la relación entre aquellos dos términos es evidente, con el<br />

instinto. Este es ya a su modo, una forma de la espontaneidad<br />

de la naturaleza que se aproxima a la libertad <strong>del</strong> espíritu.<br />

El esfuerzo de Ravaisson es el de mostrar precisamente esos<br />

aspectos de lo real, desde los cuales lo real se nos aparece como<br />

una armónica totalidad dirigida en última instancia a la<br />

instauración de una libertad metafísica.<br />

Aceptemos o no esa identificación entre instinto y hábito,<br />

que depende en nuestro filósofo de un cierto a-priori metafísico<br />

y que se encuentra justificada según él por la vía de una<br />

analogía que Malo caracteriza como una "relación de connaturalidad<br />

y simpatía entre el proceso interno <strong>del</strong> hábito y la<br />

revelación de la jerarquía de la naturaleza", lo cierto es que<br />

lo que mueve a esto es siempre aquella importante exigencia<br />

de visión sinóptica, que era una de las características básicas<br />

de todo pensamiento filosófico, tal como lo aprendió Ravaisson<br />

en su trato familiar con el pensamiento aristotélico.<br />

Pues bien, la contribución significativa de la obra de Malo<br />

radica principalmente, a nuestro juicio, en haber mostrado<br />

124


cómo esa "filosofía de la conciencia" que hace posible a partir<br />

de sus presupuestos la analogía que nos abre hacia la comprensión<br />

totalizadora de lo real, es a la vez una "filosofía de<br />

la naturaleza".<br />

Concepto de "naturaleza" que denomina y caracteriza como<br />

"naturaleza trascendental". Esta constituye, según nos<br />

declara, "el eje <strong>del</strong> sistema filosófico <strong>del</strong> tratado de Ravaisson<br />

sobre el hábito", a tal punto que esta "filosofía de la Naturaleza<br />

trascendental" es la que ha permitido al filósofo francés, según<br />

las palabras finales <strong>del</strong> estudio que comentamos, dar lugar a<br />

todo un "sistema fiolsófico <strong>del</strong> Espíritu". Ravaisson se revela<br />

pues como nos lo afirma nuestro autor "ante todo como un<br />

filósofo de la Naturaleza".<br />

Todo esto supone que se ha visto con claridad que la noción<br />

de "naturaleza" trasciende en Ravaisson a un plano ontológico.<br />

Si la naturaleza está toda ella presente en el "deseo"<br />

y la vida humana natural se manifiesta justamente como un<br />

complejo de deseos; si, en segundo lugar, todo deseo está íntegramente<br />

dado en el bien que se desea y que lo provoca, la<br />

naturaleza se nos muestra como una especie de "gracia" y por<br />

eso mismo como "Dios en nosotros". "Dios oculto —traduce el<br />

P. Malo— por estar muy en nuestro interior, en ese fondo íntimo,<br />

al cual no descendemos".<br />

De ahí pues esa distinción que hace el mismo Ravaisson y<br />

que Malo lo muestra de modo preciso, entre lo que es la "idea<br />

ideal" <strong>del</strong> entendimiento, y lo que es la "idea sustancial" propia<br />

de la intuición. La naturalueza es lo que nos abre justamente,<br />

dentro de la visión ravaissoniana <strong>del</strong> mundo, a una intuición<br />

o idea sustancial de la divinidad, que es lo mismo que<br />

decir, que nos abre a la intuición de la totalidad de lo real<br />

desde la conciencia.<br />

"La Naturaleza es Dios en nosotros, —comenta Malo—<br />

no sólo porque en ella lo intuimos confusamente, sino porque<br />

125


epresenta el punto de contacto real entre Dios y la creatura.<br />

O, para ajustamos más al espíritu de Ravaisson, la superioridad<br />

de la intuición de Dios a través de la Naturaleza le viene<br />

de su condición de 'intuición real' :Dios, que es una Idea Ideal<br />

en el entendimiento mediato, en Idea Sustancial en la inmediatez<br />

de la Naturaleza".<br />

Y es justamente por haber destacado el sentido de lo que<br />

Malo llama "naturaleza trascendental", que es posible a su vez<br />

comprender cabalmente lo que Ravaisson nos quiere decir<br />

cuando declara que el "hábito" es una segunda naturaleza, o<br />

cuando nos habla de una "natura naturans" y una "natura naturata".<br />

La expresión "segunda naturaleza" tomada por Ravaisson<br />

de Aristóteles, no quiere decir sin duda, como Malo lo explica,<br />

que haya dos naturalezas, ni menos aun que ellas sean contradictorias<br />

. La distinción se ve con claridad a partir de los conceptos<br />

de "naturaleza naturante", esa que se muestra justamente<br />

como espontaneidad primigenia y "naturaleza naturada",<br />

aquella que desde la conciencia provoca un movimiento<br />

de regreso al fondo último de la realidad, concretamente por<br />

la mediación <strong>del</strong> hábito. En verdad, tanto lo 'naturante" como<br />

lo "naturado", no son más que dos movimientos que, si bien<br />

de sentido inverso, se encuentran en una unidad última, precisamente<br />

por obra y gracia de ese movimiento inverso que es<br />

de síntesis creadora.<br />

Hemos dicho en algunos de nuestros trabajos que la tarea<br />

de la filosofía latinoamericana contemporánea, entendida como<br />

filosofía de la liberación, ha de partir de una crítica de<br />

esta amplia filosofía de la conciencia, dentro de la cual ha sido<br />

sin duda Ravaisson uno de sus exponentes más interesantes.<br />

La obra <strong>del</strong> P. Malo se inserta por eso mismo en una labor<br />

que deberá ser sin duda acrecentada. A esa labor y los matices<br />

que ofrece, como así también a sus caracteres propios, quisiera<br />

referime ya para terminar estas líneas de presentación.<br />

126


La tarea de la filosofía latinoamericana<br />

Tendríamos que comenzar señalando un hecho que podría<br />

ser considerado como curioso por parte de quienes no han<br />

alcanzado una comprensión amplia de la tarea que le cabe a<br />

la filosofía en América Latina, en particular en lo que se refiere<br />

a la historiografía filosófica.<br />

En la época en que Ravaisson hizo sus estudios de filosofía<br />

era costumbre en Francia que se alcanzara el doctorado mediante<br />

la redacción de dos tesis, a las que en función de la<br />

lengua en que debían ser escritas, se las denominaba "tesis<br />

latina" y "tesis francesa".<br />

Pues bien, el hecho curioso al que nos referíamos es que<br />

las dos tesis de Ravaisson a pesar de ser un filósofo poco conocido<br />

y hasta casi olvidado, han sido estudiadas y traducidas<br />

en lengua española en Latinoamérica. En efecto, la "tesis latina"<br />

que versaba sobre un oscuro filósofo de la antigüedad<br />

griega, Espeusipo, fue editada no hace mucho por la <strong>Universidad</strong><br />

Nacional de Cuyo, en la Argentina (*) y ahora se completa<br />

este esfuerzo, con el estudio y la traducción que ha editado<br />

la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>, de la "tesis<br />

francesa".<br />

¿Se trata en ambos casos de un mero interés erudito?<br />

¿Podría ser considerado este doble esfuerzo como el simple<br />

resultado de un academicismo que pretende llevar la investigación<br />

filosófica a los terrenos de un saber altamente especializado<br />

y a la vez desconectado con la realidad misma latinoamericana?<br />

0») REVAISSON-MOLIEN, Félix. Las opiniones de Espeusipo acerca<br />

de los principios de las cosas examinadas a la luz de los textos<br />

aristotélicos. Traducción de Ignacio Granero, acompañada de un<br />

estudio preliminar sobre "La tesis de Félix Revaisson-Mollien sobre<br />

Espeusipo" por Arturo Andrés Roig, Mendoza, Imprenta Fassanella,<br />

1968, 64 p.<br />

127


La respuesta en verdad ya la hemos anticipado de alguna<br />

manera, pero quisiéramos encuadrarla ahora dentro de lo que<br />

entendemos que ha de ser la tarea de la filosofía entre nosotros<br />

y con qué caracteres se nos presenta.<br />

El conocido escritor peruano Francisco Miró Quesada ha<br />

intentado caracterizar en su libro Despertar y proyecto <strong>del</strong><br />

filosofar latinoamericano, las tendencias actuales que mueven<br />

a nuestros hombres pensantes. Destaca la existencia de una<br />

actitud que él denomina "asuntiva" y que es la que ejercen<br />

todos aquellos cuya pretensión fundamental es la de instalarse<br />

en la tradición europea, es decir, que intentan alcanzar una<br />

lectura en profundidad de los grandes maestros <strong>del</strong> filosofar<br />

tradicional, si es posible dentro mismo de la tradición en la<br />

que esos maestros perduran. Al lado de ésta hay otra actitud,<br />

a la que denomina "afirmativa", que se caracteriza por el hecho<br />

de hacer filosofía sobre la base <strong>del</strong> reconocimiento de la<br />

existencia de un pensamiento latinoamericano orignal, en<br />

particular si lo miramos desde el punto de vista de la circunstancia<br />

.<br />

Estas dos tendencias no son en verdad necesariamente<br />

contradictorias, si bien en más de un caso hay entre quienes<br />

las ponen en marcha ciertas actitudes de incomprensión, derivadas<br />

en parte de una posición que no permite una visión clara<br />

de la naturaleza y función de lo ideológico dentro de la filosofía<br />

misma. En verdad, y dejando de lado ese último problema,<br />

tanta falta hace frecuentar los clásicos de la filosofía, como<br />

hacer filosofía latinoamericana, al modo como se lo hace por<br />

ejemplo, dentro <strong>del</strong> amplio y fecundo movimiento de la historia<br />

de las ideas.<br />

Y esto es precisamente lo que muestra, a nuestro juicio,<br />

el quehacer filosófico dentro <strong>del</strong> ámbito de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong><br />

<strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Hay quienes leen los clásicos,<br />

tratando de hacerlo a partir de una lectura comprensiva de<br />

ellos, si es posible dentro de su propia tradición; tal el caso <strong>del</strong><br />

128


libro que acabamos de comentar <strong>del</strong> P, Malo; y hay quienes,<br />

intentan asumir el propio pensamiento ecuatoriano y latinoamericano<br />

. La existencia aquí en esta <strong>Universidad</strong> de un grupo<br />

importante y serio que ha organizado un "Equipo de Investigación<br />

<strong>del</strong> Pensamiento Ecuatoriano", es una prueba de lo que<br />

venimos diciendo.<br />

La síntesis de ambas tendencias, que supone una revisión<br />

crítica <strong>del</strong> pensar filosófico mismo, deberá ser alcanzada y<br />

hacia ello se avanza sin duda. La prueba está, como decíamos,<br />

en los hechos que hemos señalado, hechos promisorios todos<br />

ellos que aseguran, y así lo deseamos fervientemente, un no<br />

menos promisorio futuro para la filosofía en esta <strong>Universidad</strong><br />

que ahora festeja sus treinta años de vida.<br />

129


PRESENCIA DE HEGEL EN AMERICA<br />

Dr. Carlos Paladines E.<br />

"América cae fuera <strong>del</strong> terreno donde,<br />

hasta ahora, ha tenido lugar la historia<br />

universal. Todo cuanto ha venido ocurriendo<br />

en ella no es más que un eco<br />

<strong>del</strong> Viejo Mundo y la expresión de<br />

una vitalidad ajena".<br />

1.— CONSIDERACIONES PRELIMINARES:<br />

Existen diferentes formas y grados de presencia de Hegel<br />

en América. Hace falta, por lo mismo, precisar que el presente<br />

ensayo no intenta agotar, ni enumerar toda esa amplia gama<br />

de formas y grados de presencia.<br />

Este artículo, por ejemplo, no es una requisitoria bibliográfica<br />

sobre los principales estudios y estudiosos latinoamericanos<br />

de Hegel. No hablaremos, sino tan sólo de pasada, de<br />

Astrada, Zea, Gaos, ... personalidades de cuyas obras no se<br />

podrá prescindir en un rastreo de esta índole.<br />

Tampoco este artículo desentrañará aquellos textos en que<br />

en forma indirecta y solapada Jorge Guillermo Federico Hegel<br />

apunta hacia América; textos que ocultan entre líneas significados<br />

segundos; textos bajo cuya inocencia laten alarmantes<br />

contenidos. No se investigarán los célebres parrágrafos 244 -<br />

247 de la "Filosofía <strong>del</strong> Derecho", —1820— donde Hegel traza<br />

131


el pacto colonial que los imperios Europeos deberían imponer<br />

a sus colonias o a sus posibles neo-colonias, con el objeto de<br />

solventar sus propias contradicciones: sobreproducción y sobrepoblación.<br />

En forma visionaria en esos parrágrafos Hegel dibujó el<br />

futuro, tema tan poco apreciado por él, al indicar que, "a causa<br />

de su propia dinámica, la sociedad civil es conducida más allá<br />

de sus propios límites como sociedad definida y completa" y<br />

que por ende, "debía buscar fuera, en otros pueblos a los consumidores,<br />

y, por lo tanto, los medios necesarios de su subsistencia",<br />

es decir, intentar crear nuevos mercados para dar<br />

salida a los productos de una superproducción industrial creciente<br />

y seguir una política de expansión económica y colonización<br />

sistemática hacia aquellos pueblos atrasados, que en<br />

recompensa debían proporcionarle sus materias primas. El<br />

futuro le ha dado la razón y sus consejos no han caído en el<br />

vacío. (1)<br />

Tampoco hablaremos <strong>del</strong> desarrollo <strong>del</strong> pensamiento hegeliano<br />

en Latinoamérica. Su etapa de introducción a través<br />

predominantemente de corrientes políticas como la krausista<br />

que vertebró el más importante movimiento argentino de fines<br />

<strong>del</strong> S. XIX y comienzos <strong>del</strong> XX, el "radicalismo", con Hipólito<br />

Irigoyen a la cabeza, 1850-1932. (2)<br />

Su etapa de consolidación, al adquirir los estudios hegelianos<br />

carta de ciudadanía en nuestras universidades alrededor<br />

de 1940. Su etapa de implementación, al recibir un gran refuerzo<br />

de parte de algunos estudiosos <strong>del</strong> marxismo, etc.<br />

En este ensayo sólo abordaremos dos temas: I: Hegel y<br />

su pensamiento explícito sobre América, deteniéndonos en lo<br />

que se refiere a Latinoamérica, y en base a esos contenidos<br />

(1) HEGEL, G.F., "Filosofía <strong>del</strong> Derecho". Prrfo- 246.<br />

(2) Cfr. ROIG A.A. "Los Krausistas Argentinos", Edt. Cajica, Méjico,<br />

1969.<br />

132


mostraremos algunas incidencias de los planteamientos hegelianos<br />

en el pensar latinoamerciano. II: Hegel y la filosofía<br />

latinoamericana.<br />

2.— HEGEL Y SU PENSAMIENTO EXPLÍCITO SOBRE<br />

AMERICA:<br />

Los textos claves al respecto se encuentran en las "Lecciones<br />

de Filosofía de la Historia", (3) libro que fue editado a<br />

mediados de 1837 y que consta de una Introducción y cuatro<br />

grandes partes: el mundo oriental, el mundo griego, el mundo<br />

romano y el mundo germánico. Sobre América se trata exclusivamente<br />

en la Introducción, cuando Hegel habla de la base<br />

geográfica de la historia universal. No se habla sobre América<br />

en las partes dedicadas propiamente a la historia. La Filosofía<br />

de la Historia Hegeliana no incorpora a América, pues según<br />

Hegel,<br />

América cae fuera <strong>del</strong> terreno donde, hasta ahora, ha tenido<br />

lugar la historia universal ( ) Hemos concluido ya con el<br />

Nuevo Mundo, y los ensueños que lleva consigo; pasamos ahora,<br />

al Viejo Mundo, o sea, al escenario de la historia universal. (4)<br />

En otros términos, Hegel habla de América sólo cuando<br />

analiza el "modo natural", el "suelo" en el que se manifiesta y<br />

despliega el espíritu; el local exterior que se corresponde perfectamente<br />

con el tipo y el carácter <strong>del</strong> pueblo hijo de ese suelo.<br />

(5) Precisamente, aquí radica la desventaja de América.<br />

El suelo americano, qué decir de sus hombres!, se ha mostrado<br />

siempre y se seguirá mostrando, según Hegel, flojo y poco apto<br />

para el espíritu. Tierras como las americanas nos dice: "son<br />

no sólo relativamente nuevas, sino nuevas <strong>del</strong> todo, lo cual<br />

pone de manifiesto su gran inmadurez física". (6)<br />

(3) HEGEL, G.F., "Lecciones de Filosofía de la Historia", Edc. Zeus,<br />

Barcelona, 1970. Traducción de Don José María Quintana.<br />

(4) ídem, pg. 110.<br />

(5) ídem, pg. 104.<br />

(6) ídem, pg. 105.<br />

133


Hegel, al contemplar América como naturaleza sobre la<br />

que aún no ha reposado el espíritu y, además, como naturaleza<br />

inmadura, no hace más que plasmar o estructurar las actitudes<br />

y posiciones <strong>del</strong> hombre europeo sobre América; dibujar una<br />

de las tantas imágenes que los europeos se han hecho de nosotros.<br />

Con anterioridad a él y con posterioridad a él, diferentes<br />

autores europeos han ido plasmando diversas concepciones<br />

sobre América; concepciones unas más benignas que otras,<br />

pero ninguna tan terrible como la de Hegel. Examinemos algunas<br />

de ellas.<br />

Recordemos rápidamente la "Carta sobre el descubrimiento"<br />

en la que Colón estructuró dos ideas, que con el andar <strong>del</strong><br />

tiempo se convirtieron en lugares comunes: América como tierra<br />

de exuberancia y el indígena americano como un ser sencillo,<br />

feliz y virtuoso. Este idílico cuadro <strong>del</strong> "buen salvaje"<br />

americano contrasta con aquel otro que presentaba a los indios<br />

como seres inferiores ,cuasi humanos, intermediarios entre<br />

el hombre y los animales. Recuérdese las primeras disputas<br />

filosóficas que se dieron en América y que fueron en torno a<br />

la naturaleza <strong>del</strong> indio; disputas que pusieron en crisis los<br />

conceptos clásicos <strong>del</strong> hombre europeo.<br />

También, recordemos que para algunos utopistas, Thomas<br />

Moro y Tomaso de Campanella, por ejemplo, el continente recién<br />

descubierto podía transformarse en el futuro de Europa, en<br />

el campo donde realizar una justicia más igual ya que allá<br />

era imposible realizarla, una libertad mejor entendida, una<br />

felicidad más completa y mejor repartida entre los hombres,<br />

una soñada república, una utopía. (7)<br />

También recordemos aquella otra versión de América, como<br />

"pueblo joven". Por 1930, en la Plata y Buenos Aires, José<br />

(7) Cfr. CERUTTI Horacio, "América en las utopías <strong>del</strong> renacimiento",<br />

"Hacia una filosofía de la liberación", pgs. 53-91, Edt. Bonun, Bs.<br />

As. 1973.<br />

134


Ortega y Gasset, no se cansaba de repetir, por activa y por pasiva,<br />

que:<br />

venir acá (América) es para nosotros europeos una etapa de sanatario,<br />

es un baño, mágico una inmersión en una esencia como<br />

eléctrica —que al menos a mi y compadezco al europeo lo bastante<br />

torpe para no saber sentirlo me refresca, me remueva, me hace<br />

retoñar, me regala primaveras, me poda decrepitudes y mé<br />

intaura en vida nueva (...). Es, repito, que la vida aquí tiene<br />

otra edad que en Europa, y es, quieran ustedes o no, hagan lo<br />

que hagan contra ello, una vida adolecente. (8)<br />

Estas optimistas visiones de América como "tierra de<br />

exhuberancia", "futuro de Europa", "juventud añorada", son<br />

al mismo tiempo negación de América pues no son más que<br />

una forma de pensar sobre Europa con materiales americanos;<br />

pretextos que aun hablando de América no hacen más<br />

que negar nuestra propia especificidad; ingeniosos consejos<br />

que intentan volver a recogernos a su seno en base a gastadas<br />

admoniciones: la juventud si no quiere precipitarse debe ser<br />

todo oídos a la voz de la madurez y la experiencia!<br />

Si comparamos las anteriores imágenes con la que nos<br />

presenta Hegel, nos daremos cuenta que la mirada <strong>del</strong> fundador<br />

<strong>del</strong> "idealismo absoluto" es la que más intenta condenarnos,<br />

puesto que no nos permite ser ni jóvenes y ni siquiera el futuro<br />

de Europa al que aspiraban conducirnos los utopistas de<br />

tiempos <strong>del</strong> Renacimiento. Veamos en detalle esta "leyenda negra<br />

de América" elaborada por Hegel.<br />

Hegel, al contrario de los utopistas, no ve ni habla <strong>del</strong><br />

futuro de América. Fiel a sus principios se niega a hablar de<br />

lo que está por nacer; reacio a mirar más allá de Europa y de<br />

su tiempo termina en estos términos sus reflexiones sobre<br />

América, reflexiones sumamente cortas, apenas tres páginas<br />

en una obra de cuatrocientas setenta:<br />

(8) ORTEGA y GASSET J. "Meditación <strong>del</strong> Pueblo Joven, pgs. 74-75,<br />

EMECE Edtrs. Bs .As-, 1958.<br />

135


"En cuanto país <strong>del</strong> futuro, aquí no nos interesa; pues en el<br />

aspecto histórico, el objeto de nuestra atención nos viene dado<br />

por lo que ha sido y lo que es". (9)<br />

Hegel, tampoco habla de la juventud de América como<br />

estudio de vitalidad y exhuberancia, sino más bien como un<br />

estado de debilidad física y espiritual; debilidad que Hegel<br />

transforma en constitutivo intrínseco de la tierra y de los hombres<br />

americanos. Fiel hijo <strong>del</strong> pensamiento europeo de ese<br />

entonces manifiesta un gran desprecio aún de nuestra geografía<br />

al mismo tiempo que sobrevalora lo suyo. Al igual que el Conde<br />

de Keyserling, que encontraba hasta en el trinar de nuestros<br />

pájaros nada más que graznidos y en el canto <strong>del</strong> ruiseñor europeo<br />

la quintaesencia de las notas musicales; Hegel, verá el<br />

auténtico escenario para la historia universal en la zona templada<br />

y más en especial en su parte septentrional donde la tierra<br />

tiene la configuración de continente y posee un amplio pecho<br />

como decían los griegos, y se cuenta con muchas especies<br />

de animales y productos naturales, al contrario de América<br />

donde las tierras se escinden en formas alargadas y las formas<br />

naturales se individualizan unas de otros con pésimos efectos<br />

aún para los productos naturales. (10)<br />

En concomitancia con esta debilidad <strong>del</strong> suelo americano,<br />

con esta disgregación que es la forma de la naturalidad,<br />

Hegel encuentra la debilidad espiritual <strong>del</strong> hombre americano.<br />

Coherente con la tesis de que al tipo natural de la localidad<br />

ha de corresponder perfectamente el tipo de carácter <strong>del</strong><br />

pueblo hijo de ese suelo, presenta a los pobres latinoamericanos<br />

como seres que no pueden volverse a lo universal y lo<br />

superior, tal vez por lo obligados que están adirigir su atención<br />

a la naturaleza, a los abrasadores rayos <strong>del</strong> sol equinoccial.<br />

(9) HEGEL, W.F., "Lecciones de Filosofía de la Historia", pg. 110.<br />

(10) Cfr. idem. pg. 105.<br />

136


El principal carácter de los americanos de estas comarcas,<br />

dice, es su mansedumbre y falta de ímpetu, asi como una humildad<br />

y sumisión rastrera frente a un criollo y más aún frente<br />

a un europeo, y pasará todavía mucho tiempo hasta que los europeos<br />

lleguen a infundirles un poco de amor propio. (11)<br />

Y a estas notas de la debilidad espiritual <strong>del</strong> hombre americano,<br />

Hegel añade una más: la debilidad física.<br />

La flojedad natural de los americanos fue el motivo determinante<br />

para llevar a los negros a América, con el objeto de emplear<br />

sus fuerzas para la realización de los trabajos: pues los<br />

negros son mucho más sensibles que los indios a la cultura Europea,<br />

habiendo un viajero inglés aducido ejemplos de que algunos<br />

negros se han convertido en eficientes sacerdotes, médicos,<br />

etc. ( ) al paso que sólo conoció un indígena que se decidió<br />

a estudiar, si bien murió pronto (12)<br />

Refuerza Hegel sus disquisiciones sobre la debilidad americana<br />

señalando que la cultura anterior a la conquista era<br />

igualmente defectuosa.<br />

"De América y su cultura anterior a la conquista, especialmente<br />

por lo que se refiere a Méjico y Perú, es cierto que poseemos<br />

noticias, pero nos dicen precisamente que esa cultura tenía<br />

un carácter <strong>del</strong> todo natural, destinado a extinguirse tan pronto<br />

como el espíritu se le aproximara. América se ha mostrado siempre<br />

y se se sigue mostrando floja tanto física como espiritualmente".<br />

(13)<br />

Termina Hegel sus disquisiciones sobre la debilidad física<br />

y espiritual de América y de sus hombres señalando similar<br />

debilidad en las estructuras políticas de estos países. La inestabilidad<br />

es para Hegel el talón de fondo de nuestro drama<br />

f»olítico y una prueba más de nuestra inmadurez, que ni la<br />

uerza militar es capaz de sosegar.<br />

Por el contrario ,en América <strong>del</strong> Sur las Repúblicas se basan<br />

tan solo en el poder militar, toda su historia es una continua<br />

(11) Ibid., pg. 105.<br />

(12) ídem. pg. 106.<br />

(13) ídem. pg. 105.<br />

137


evuelta; algunos estados federados se disgregan, otros vuelven a<br />

unirse, y todos esos cambios debidos a revoluciones de tipo militar.<br />

(14)<br />

Sobre la inestabilidad de nuestra vida política sobran ejemplos.<br />

En 1963 Latinoamérica contaba con 4 países bajo dictadura<br />

militar y 16 bajo gobierno civil, hoy en 1975 contamos<br />

con 11 bajo bota militar y tan sólo 9 países bajo régimen democrático<br />

o republicano. El mismo caso ecuatoriano es significativo,<br />

ya que en ciento cuarenta años de vida independiente<br />

hemos tenido unos 108 gobiernos, de los cuales sólo 40 han<br />

sido constitucionales; entre 1925 y 1948, se sucedieron alrededor<br />

de 37 gobernantes.<br />

A pesar de la objetividad de estos datos cabe hacerse algunas<br />

preguntas. Por ejemplo, por qué las formas políticas europeas<br />

son la regla de medida de nuestros países?; por qué<br />

Europa es auditorio,y juez, y testigo de cuanto ocurre entre<br />

nosotros? No es esto una inflación de conceptos, un trasplante<br />

mecánico de esquemas? No es esta una tendencia encaminada<br />

a aplicar una noción política: estabilidad, a más objetos de<br />

conocimiento de los que objetivamente posee?<br />

Más aún, cabría preguntarse si la tan sonada "estabilidad<br />

política europea" es tal, pues dos guerras mundiales y los continuos<br />

repartos y entendimientos que se han dado en Europa<br />

transforman esa noción, también para ellos en algo que les<br />

queda demasiado grande.<br />

En conclusión, no hemos descubierto visión más despreciativa<br />

de América que esta que niego no sólo el vivir sino<br />

hasta el sobrevivir <strong>del</strong> hombre americano; no sólo sus dimensiones<br />

humanas sino hasta las biológicas y geográficas.<br />

F ara terminar y aun a riesgo de cansar cito un texto que cierra<br />

con broche de oro la visión hegeliana: "La inferioridad de<br />

estos individuos en todos sentidos, incluso con respecto a la<br />

estatura, puede ser apreciado en todo". (15)<br />

(14) ídem. pg. 107.<br />

(15) Ibidem, pg. 105.<br />

138


Sobre el impacto de esta "leyenda negra de América" en<br />

nuestro pensamiento y en nuestra existencia, nada mejor que<br />

citar a un entendido historiador <strong>del</strong> pensamiento latinoamericano:<br />

"Hegel, tiene la enorme virtud a más de otras, de haber tematizado<br />

una serie de cuestiones que se encontraban latentes<br />

en el pensamiento europeo posterior al descubrimiento de América,<br />

y sobre las cuales el europeo había organizado sus relaciones<br />

con las otras culturas humanas <strong>del</strong> globo, sometidas violentamente<br />

a la colonización. Con su doctrina <strong>del</strong> "hombre natural",<br />

Hegel dará forma temática a un conjunto de respuestas dadas en<br />

diversos campos <strong>del</strong> saber europeo, y a las respuestas dadas de<br />

hecho, justamente con relación con la naturaleza de América y <strong>del</strong><br />

hombre americano. Conocer esta tematización en su estructura<br />

científica y en su trasfondo ideológico, es de la más alta importancia,<br />

dado que, aunque parezca mentira, aún en nuestros días<br />

reflota una y otra vez la sombra de Hegel en estas cuestiones". (16)<br />

Sobre la perennidad de las tesis hegelianas, en nuestro<br />

medio, bastará hacer memoria de las conversaciones y juicios<br />

de los señores de la tierra sobre la indolencia, tristeza, pasividad,<br />

ebriedad y más males de nuestros indígenas o los proyectos<br />

de "Civilización o Barbarie" que los hijos de Sarmiento<br />

continúan planificando para las comunidades campesinas.<br />

3.— HEGEL Y LA FILOSOFÍA LATINOAMERICANA<br />

Las "Lecciones de la Filosofía de la Historia", por el mismo<br />

carácter de sus contenidos, han incidido, han dificultado<br />

y han favorecido el desarrollo de algunas problemáticas que<br />

venían madurando nuestros pensadores. El desenvolvimiento<br />

y la oposición a las disquisiciones hegelianas ha servido para<br />

reforzar tesis muy propias <strong>del</strong> pensar latinoamericano. Veamos<br />

algunas de ellas.<br />

(16) ROIG Arturo, "Algunas pautas <strong>del</strong> pensamiento latinoamericano",<br />

<strong>Revista</strong> de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>, Jun. 75,<br />

N? 9, pgs. 157-158.<br />

139


En primer lugar, la afirmación sobre la historicidad de<br />

América, afirmación que ha tenido que pasar por la "negación"<br />

de la negación de que éramos objeto de parte <strong>del</strong> pensar hegeliano.<br />

Una dialéctica negativa frente al pensar dominador<br />

caracteriza nuestro pensar y la afirmación de nuestra presencia.<br />

El reclamado derecho a entrar a la Historia ha supuesto<br />

arrebatarlo a quienes cerraban el paso.<br />

En la afirmación de la historicidad de América, negada<br />

por el dominador, tres notas nos parecen sobresalientes: la<br />

especificidad, la unidad real e histórica de América Latina y<br />

su diferencia radical con América <strong>del</strong> Norte.<br />

a) La especificidad de América Latina: La Patria Grande<br />

es original, no es Europa aunque guarde una muy<br />

estrecha relación con ella. Tampoco es un trasplante<br />

pues es una nueva sociedad, con función propia aunque<br />

futura en el proceso de la historia universal.<br />

La búsqueda de la especificidad <strong>del</strong> ser de América, a<br />

nivel de reflexión filosófica, también tuvo que enfrentarse a<br />

Hegel, quien afirmaba:<br />

Puesto que la raza originaria desapareció, o poco menos, la<br />

población activa, procede, en su mayoría, de Europa, y lo que tiene<br />

lugar en América viene de Europa. Europa arrojó a América su<br />

caudal sobrante de personas, ( ). En realidad, esta emigración<br />

ofrece muchas ventajas, pues los emigrantes se han despojado<br />

de buena parte de lo que en su país podía serles engorroso,<br />

y llevan consigo el tesoro de una autoconciencia y de una eficiencia;<br />

y para los que quieran trabajar esforzadamente y no hayan<br />

de encontrar en Europa con qué hacerlo, se les ha abierto<br />

ciertamente en América un lugar de acción. (17)<br />

En oposición a Hegel, muchos de nuestros pensadores se<br />

han esforzado por romper el cerco de un pensar de la Identidad<br />

o de la Totalidad, que incluye y absorbe al Otro, radicalmente<br />

Otro, al declararlo similar e intrascendente a sí mismo.<br />

(17) HEGEL, W. F. Op. Cit. pg. 106.<br />

140


Entre el pensar de la Totalidad, heideggeriano o hegeliano (..)<br />

se debe describir el estatuto de la revelación <strong>del</strong> Otro, antropa<br />

lógica en primer lugar, y las condiciones metodológicas que hacen<br />

posible su interpretación. { 18)<br />

A lo largo de la historia de nuestro pensar la revelación<br />

de América o la actitud interrogativa sobre América ha cuajado<br />

en una serie de preguntas.<br />

Aparece lo que podría llamarse América como problema y este<br />

preguntar por América en cuanto problema, se nos desgrana en<br />

un conjunto de interrogaciones, también inevitables: América, es<br />

una o muchas?; América: es naturaleza o historia?; América: ha<br />

sido descubierta o encubierta?; América posee voz o es continente<br />

mudo? Y otras preguntas más que podríamos hacemos, todas<br />

las cuales según sea la respuesta que les demos —o que se les<br />

haya dado— permitirán a su vez responder a las anteriores; si<br />

hay una cultura americana, "si hay o si es posible una filosofía<br />

americana". (19)<br />

En todo esto y detrás de todas estas preguntas, late el esfuerzo<br />

por afirmarse; la búsqueda amorosa y agónica, constante<br />

y anhelante, por siquiera sobrevivir frente a quienes no<br />

permiten vivir.<br />

Qué de raro tiene haberse planteado estos problemas,<br />

cuando de parte de los grandes pensadores europeos lo que se<br />

recibía eran textos como estos:<br />

"América cae fuera <strong>del</strong> terreno donde, hasta ahora,<br />

ha tenido lugar la historia universal. Todo cuanto viene<br />

ocurriendo en ella no es más que un eco <strong>del</strong> Viejo Mundo<br />

y la expresión de una vitalidad ajena". (20)<br />

Qué de raro tiene que nuestra reflexión se haya planteado<br />

estos problemas: legitimar la reivindicación <strong>del</strong> ser de cada<br />

uno de nosotros que se nos negaba a todo nivel; resaltar el<br />

(18) DUSSEL, Enrique, Hacia una filosofía de la liberación latinoamericana,<br />

Ed. Bonun, Bs. As. 1973, pg. 118.<br />

(19) ROIG, Arturo "Algunas pautas <strong>del</strong> pensamiento", pg. 151-152.<br />

(20) HEGEL, W. F. Op. Cit. pg. 110.<br />

141


pasado que se nos indicaba no había existido; reclamar una<br />

cultura nacional, un pensamiento propio, una filosofía latinoamericana<br />

que no sea imitativa <strong>del</strong> pensar europeo y a la vez<br />

fruto de una "conciencia enajenada y enajenante", cuando de<br />

parte de esos señores, tan bien informados de todo, ni siquiera<br />

nuestros paisajes eran bellos, ni nuestros pájaros tenían voz?<br />

Los planteamientos hegelianos han servido, aunque su autor<br />

no lo haya querido, para hacer renacer el carácter dinámico<br />

de nuestra voz y de nuestra palabra que se ha visto obligada<br />

a irse labrando en la lucha y no en la paz; que ha surgido,<br />

no para la integración a ese Todo, su mantenimiento o<br />

justificación, sino más bien para su cambio o ruptura.<br />

Esto explica el que nuestra reflexión sea más bien de<br />

"protesta" contra el discurso dominador; insurja como expresión<br />

de lo "nuevo" para lo cual reclama un sitio en la historia.<br />

Es de importancia recalcar estas notas de nuestra conciencia<br />

y de sus manifestaciones reflexivas. Ha sido este realismo,<br />

muchas veces mágico y cuajado de futuro, tan característico<br />

de las sociedades y grupos sometidos a la dominación, lo que<br />

ha salvaguardado lo mejor de nosotros mismos, a pesar de la<br />

crítica y los esfuerzos implacables de la "intelligentia" por desconocerlos<br />

.<br />

Este realismo mágico, este realismo crítico es el que reclama<br />

el derecho y la capacidad de la filosofía para hacer profecías.<br />

He aquí otro aspecto más de confrontación con las<br />

disquisiciones hegelianas. Al contrario de Hegel que afirmaba<br />

en su Prefacio a la "Filosofía <strong>del</strong> Derecho" que la "filosofía,<br />

por lo demás, llega siempre demasiado tarde. Como pensar<br />

<strong>del</strong> mundo surge, por primera vez en el tiempo, después de<br />

que la realidad ha cumplido su proceso de formación y está<br />

realizada" (...) que el Buho de Minerva inicia su vuelo al<br />

caer <strong>del</strong> crepúsculo". (21), los pensadores latinoamericanos<br />

(21) HEGEL, W. F., "Filosofía <strong>del</strong> Derecho", Edt. Claridad, Bs. As.<br />

1968. pgs. 36-37.<br />

142


entenderán la filosofía como lo pretendía Nietszche en las primeras<br />

páginas de su "Voluntad de Dominio": "voy a relatar la<br />

historia de los dos siglos que se aproximan"; y su símbolo,<br />

por lo mismo, ya no será el buho que levanta su vuelo al atardecer,<br />

sino la calandria que eleva sus cantos en la madrugada.<br />

Este realismo mágico, este realismo crítico, supone también<br />

una reinterpretación de las funciones de integración y<br />

ruptura de la filosofía, tal cual ha sido entendida por Hegel.<br />

Recordemos qué es y cuál es la función que asigna Hegel a la<br />

filosofía, en base a uno de sus textos de la "Introducción a la<br />

Historia de la Filosofía":<br />

La filosofía es idéntica al espíritu de la época en que ésta<br />

aparece; la filosofía no está por encima de su tiempo, ella es solamente<br />

la conciencia de lo substancial de su tiempo, o el saber<br />

pensante de lo que existe en el tiempo. De la misma manera, ningún<br />

individuo puede estar por encima de su tiempo; el individuo es<br />

hijo de su época; lo esencial de la época es su propia esencia;<br />

( ). Nadie puede salir de lo sustancial de su época, como nadie<br />

puede salir de su propia piel. Por consiguiente, en una consideración<br />

esencial la filosofía no puede saltar su propio tiempo. (22)<br />

Nuestros pensadores más bien mostrarán que la filosofía<br />

puede saltar su propio tiempo y no sólo saltar sino quebrar,<br />

romper y denunciar su propia época, en cuanto la función de<br />

ruptura ínsita al concepto surge espontáneamente como modo<br />

de la conciencia condicionada por las contradicciones que la<br />

oprimen en su desarrollo. La filosofía brota de los hechos históricos,<br />

dentro de los cuales se destacan las estructuras sociales<br />

en cuyo marco nace toda filosofía y dentro de los cuales es<br />

oprimida o liberada. (23)<br />

(22) HEGEL, W. F., "Introducción a la Historia de la Filosofía", Edt.<br />

Aguilar, Bs. As., 1971, pgs. 105-106.<br />

(23) Un análisis más exhaustivo de las funciones de integración y ruptura<br />

<strong>del</strong> concepto —filosofía— puede consultarse en mi trabajo<br />

de tesis doctoral: "El discurso filosófico y el discurso político,<br />

su estudio en R. Garaudy", Primera Parte.<br />

143


En resumen, los principios hegelianos: el concepto contiene<br />

en su seno todos los desarrollos; ontológicamente hablando<br />

no hay novedad; el agente de la historia es el portador<br />

<strong>del</strong> concepto; la filosofía <strong>del</strong> sujeto debe predominar por su<br />

primacía sobre la filosofía <strong>del</strong> objeto,... en cuanto paralizan<br />

la historia, han sido y tendrán que seguir siendo, en forma renovada,<br />

rechazados; la filosofía latinoamericana, consciente o<br />

incoscientemente, en sus exponentes más notables deberá<br />

continuar siendo un rechazo a esos principios.<br />

Hegel, en cuanto imagen invertida, es uno de los mejores<br />

campos para que una filosofía de liberación vaya mostrando<br />

cómo muchos de nuestros pensadores, de ahora y de antes,<br />

aun sometidos a ideologías de dominación importadas como<br />

pretendidas formas de filosofía universal, supieron desconfiar<br />

de ellas y supieron hasta usarlas en beneficio de nuestras afirmación<br />

de hombres. 24)<br />

Hegel, en cuanto imagen invertida, puede servir para la<br />

construcción de una dialéctica de la apertura y la novedad y<br />

no <strong>del</strong> enclaustramiento y lo dado; para una dialéctica de ruptura<br />

y no de mantención <strong>del</strong> statu-quo; para una dialéctica en<br />

la que el agente de la historia sea el marginado que tanto<br />

despreció Hegel bajo el rótulo de "populacho" por haber perdido<br />

el sentimiento <strong>del</strong> derecho, de la legitimidad y de su propio<br />

trabajo. (25)<br />

b) La unidad real e histórica <strong>del</strong> ser de América Latina:<br />

Otra nota característica de nuestra pensar es que sin<br />

descontar las diferencias que entre Río Grande y el<br />

Cabo de Hornos es obvio que se den, insiste en la<br />

existencia de una estructura unitaria en el ser de<br />

América: lengua y raza, procesos históricos similares<br />

(24) Cfr. ROIG, Arturo, "Algunas pautas <strong>del</strong> pensamiento...", pg. 164.<br />

Cfr. ZEA, Leopoldo, "La Filosofía Americana como filosofía sin<br />

más". Edt. Siglo XXI, 3' Edc. pgs. 32-ss.<br />

(25) Cfr. HEGEL, W.F. "Filosofía <strong>del</strong> Derecho", párrafo N» 245.<br />

144


en el pasado y problemas comunes en el presente,<br />

exigencias de unidad y destino y requerimientos hacia<br />

una necesaria liberación, etc.<br />

Diferentes camadas de pensadores nos han venido recordando,<br />

a lo largo y ancho de nuestra historia, esta estructura<br />

unitaria. En los primeros días de la República: Echeverría y<br />

Alberdi y los "proceres de la emancipación mental" como los<br />

bautizara el Prof. Zea; en las últimas décadas <strong>del</strong> siglo pasado<br />

y en las primeras <strong>del</strong> presente: Rodó, Caso, Vasconcelos, A.<br />

Ponce, Mariátegui, y muchos más; en la década <strong>del</strong> sesenta:<br />

Salazar Bondy, Zea, Roig,... y últimamente el amplio movimiento<br />

de "filosofía de la liberación".<br />

Por el momento, no nos interesa sino constatar un hecho;<br />

hecho que ha sido reforzado, más que por la reflexión filosófica,<br />

por hitos como nuestra Independencia, nuestra común estructura<br />

económica dependiente, etc.<br />

En este aspecto la percepción de Hegel fue correcta;<br />

él se dio cuenta de que históricamente América estaba compuesta<br />

de dos unidades irreconciliables.<br />

"América se halla dividida en dos partes, unidas por un istmo,<br />

si bien dicho istmo no llega a facilitar las comunicaciones entre<br />

ambas. Más bien ha de decirse que las dos partes permanecen<br />

separadas <strong>del</strong> modo más cierto". (26)<br />

c) La contienda entre América <strong>del</strong> Norte y la <strong>del</strong> Sur: También<br />

en este aspecto se mostró acertada la visión de Hegel: "Por<br />

lo dicho, América es el país <strong>del</strong> futuro en el que, en los tiempos<br />

que van a venir —acaso en la contienda entre América <strong>del</strong> Norte<br />

y la <strong>del</strong> Sur—, debe revelarse la trascendencia de la historia universal;<br />

es un país de ilusiones para todos aquellos a quienes hastia<br />

el arsenal histórico encerrado en la vieja Europa" (27)<br />

(26) HEGEL, Op. Cit. pgs. 106-107.<br />

(27) ídem, pg .110.<br />

145


Hegel marca algunas diferencias entre ambas Americas,<br />

en primer lugar la geográfica ya que la <strong>del</strong> Norte, por la misma<br />

posición de sus ríos y cordilleras aventaja a la <strong>del</strong> Sur que<br />

lastimosamente posee "extensos valles no demasiado apropiados<br />

para dar pie al florecimiento de países cultos, ya que más<br />

bien se trata, únicamente, de dilatadas estepas. (28)<br />

Luego Hegel señala las diferencias políticas. También en<br />

esto América <strong>del</strong> Norte aventaja a la <strong>del</strong> Sur, en este aspecto<br />

la superioridad produce un "asombroso contraste".<br />

En Norteamérica vemos prosperidad, tanto a través de un<br />

incremento de industria y de población como por la organización<br />

ciudadana y una sólida libertad; toda la Federación constituye<br />

un Estado y tiene sus centros políticos. Por el contrario, en América<br />

<strong>del</strong> Sur las Repúblicas se basan tan sólo en el poder militar,<br />

toda su historia es una continua revuelta; algunos estados federados<br />

se disgregan, otros vuelven a unirse, y todos esos cambios<br />

debidos a revoluciones de tipo militar. (29)<br />

En tercer lugar señala las diferencias de índole religiosa.<br />

Ciñéndose a sus anteriores escritos sobre las religiones, inclina<br />

favorablemente su pluma hacia el protestantismo al mismo<br />

tiempo que recalca las deficiencias <strong>del</strong> catolicismo.<br />

De la religión protestante tomó su origen la confianza recíproca<br />

entre las personas y el fiarse de sus propósitos, pues en la<br />

iglesia protestante las obras religiosas cogen la vida por entero y<br />

su actividad en general. Por el contrario, entre los católicos no<br />

puede darse la base para una semejante confianza, pues en las<br />

cosas <strong>del</strong> mundo impera tan sólo la fuerza y la sujeción voluntaria,<br />

y las formas que aquí se llaman constituciones son únicamente<br />

una ayuda necesaria y no preservan de la desconfianza. (30)<br />

Finalmente, Hegel indica que América <strong>del</strong> Sur fue conquistada,<br />

mientras que la <strong>del</strong> Norte tan sólo fue colonizada. Juzga<br />

(28) ídem, pg. 107.<br />

(29) Ibidem, pg. 107.<br />

(30) ídem. pg. 108.<br />

146


que el carácter tiránico de la conquista española fue mucho<br />

más grave que el aniquilamiento que realizaron los ingleses de<br />

los nativos de esas tierras; falseando los hechos, calla el exterminio<br />

de la "colonización" inglesa y por ende no sopesa en su<br />

justo valor el carácter de la conquista española, que, sin acallar<br />

sus errores, nunca alcanzó la virulencia que se dio al<br />

Norte.<br />

Los españoles se apoderaron de América <strong>del</strong> Sur para enseñorear<br />

y enriquecerse tanto mediante los cargos políticos como<br />

la exacción. Al depender de una metrópoli muy alejada, su arbitrariedad<br />

pudo hallar un vasto campo, y alcanzaron una gran<br />

preponderancia sobre los indios a base de fuerza, habilidad y orgullo.<br />

Por el contrario, los Estados libres norteamericanos han<br />

sido colonizados enteramente por Europeos. (31)<br />

Con esta visión somera <strong>del</strong> problema Hegel apunta a un<br />

dato básico <strong>del</strong> pensar latinoamericano, su separación y enfrentamiento<br />

con el vecino <strong>del</strong> Norte que ha terminado por<br />

constituirse en último y más agresivo representante de la dominación<br />

.<br />

También en este punto, una larga lista de nombres han<br />

ido labrando una constante de nuestra reflexión. El enfrentamiento<br />

y denuncia de la dominación es una tarea que se ha<br />

ido cumpliendo y se ha de seguir cumpliendo, desde horizontes<br />

de comprensión diversos, que permitan ahondar cada vez<br />

más aquel estado de dominación que asume formas y grados<br />

diversos en el correr <strong>del</strong> tiempo. Hoy mismo asistimos a un<br />

nuevo y sorprendente desarrollo <strong>del</strong> mismo y por ende, otra<br />

vez se retomará esa antorcha que pensadores <strong>del</strong> pasado levantaron.<br />

En la medida en que la visión de Hegel refuerza esa dominación,<br />

en la medida en que sus contenidos se encuentran<br />

vertidos en nuestros textos escolares, en los esquemas de inter-<br />

(31) Ibidem, pg. 108.<br />

147


pretación de nuestra historia, en muchas de nuestras expresiones<br />

culturales, la tarea de limpieza será siempre un renovado<br />

reto, cuanto más hoy que la penetración cultural se introyecta<br />

y penetra más allá de la piel, en lo más recóndito de<br />

nosotros mismos.<br />

148


BIBLIOGRAFÍA DE AUTORES ECUATORIANOS Y OBRAS<br />

EDITADAS EN EL ECUADOR EXISTENTES EN LA<br />

BIBLIOTECA GENERAL DE LA PONTIFICIA UNIVERSIDAD<br />

CATÓLICA DEL ECUADOR.<br />

La Srta. Eleanor Mitchell, asesora de la Biblioteca General<br />

de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> en los años<br />

de 1964 a 1967, comenzó a elaborar una lista de la bibliografía<br />

existente de autores ecuatorianos y obras editadas en el <strong>Ecuador</strong>,<br />

como un aporte para que, en lo posterior, se pudiera ir<br />

conformando una bibliografía ecuatoriana en lo posible completa.<br />

Después de 1967 se ha ido continuando el trabajo y la iniciativa<br />

de la Srta. Mitchell, gracias a una dedicación especial<br />

de la Sra. Teresita Nájera de Chiriboga, Jefe <strong>del</strong> Departamento<br />

de procesos técnicos de la biblioteca.<br />

Así se ha podido completar una lista de 2.366 títulos de<br />

libros, revistas y Tesis de los alumnos de la <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong>.<br />

Esta lista se ha ordenado alfabéticamente por el nombre<br />

<strong>del</strong> autor.<br />

Existe en la Biblioteca de la <strong>Universidad</strong> un fichero aparte,<br />

exclusivo de esta bibliografía y está a disposición de los investigadores.<br />

Es de advertir que la presente bibliografía comprende solamente<br />

los libros ya debidamente catalogados de la Biblioteca<br />

y que, por lo mismo, tiene que irse incrementando con<br />

los libros que van ingresando constantemente a la colección.<br />

Como una sencilla contribución de la Biblioteca en el Año<br />

Jubilar Trigésimo de la <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong><br />

<strong>Ecuador</strong>, hemos juzgado oportuno iniciar en su <strong>Revista</strong> la publicación<br />

de la presente bibliografía, la cual irá apareciendo<br />

periódicamente por partes en una sección apropiada y también<br />

en su respectiva separata.<br />

149


Sin ser —que no lo puede— labor definitiva, ni, desde luego,<br />

<strong>del</strong> volumen que requiere la materia, salta a la vista la<br />

gran utilidad de esta publicación ya que constituye una base<br />

más para una bibliografía general ecuatoriana, que algún día<br />

debería hacerse con la colaboración de las Bibliotecas y demás<br />

instituciones culturales <strong>del</strong> país y, sin duda, con el auspicio<br />

<strong>del</strong> mismo Estado Ecuatoriano.<br />

Vaya nuestro agradecimiento a la Srta. Mitchell y a la<br />

Sra. Nájera de Chiriboga, quienes han cumplido una labor<br />

realmente meritoria, y de modo especial al Centro de Publicaciones<br />

de la <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> y a su actual Director, P. Ernesto<br />

Proaño, S. J., que bondadosamente, han puesto a disposición<br />

de la Biblioteca el espacio de la <strong>Revista</strong> para esta bibliografía.<br />

150


BIBLIOGRAFÍA<br />

1.— ACADEMIA ECUATORIANA DE LA LENGUA. Memorias. Quito,<br />

1884. N. 1, n. 27 cm.<br />

2.— ACADEMIA ECUATORIANA DE MEDICINA. Archivos. Quito,<br />

v. ilus. 21 cm.<br />

3.— AGOSTA, Antonio. El derrumbe de Tahuando. Ibarra, Imprenta<br />

de P.T. Acosta, 1886-1893. 3 v. en 1, 20 cm.<br />

4.— ACOSTA SOLIS, Misael. Los bosques <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> y sus productos.<br />

Quito, Editorial "<strong>Ecuador</strong>", 1961. pp. 348, ilus. (algs. plegs.)<br />

22 cm.<br />

5.— ACOSTA SOLIS, Misael, Cinchonas <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Quito, Publicaciones<br />

Científicas, 1946. pp. 263, ilus. 22 cm.<br />

6.— ACOSTA SOLIS, Misael, Las divisiones fitogeográficas y las formaciones<br />

geobotánicas <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Bogotá, Edit. "Voluntad",<br />

1966. pp. 47, ilus., 33 cm.<br />

"Separata de la <strong>Revista</strong> de la Academia Colombiana de Ciencias<br />

Exactas, Físicas y Naturales - Vol. XII, - N? 48". Julio de 1966.<br />

7.— ACOSTA SOLIS, Misael. Divisiones fitogeográficas y formaciones<br />

geobotánicas <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Quito, Casa de la Cultura Ecuatoriana,<br />

1968. pp. 271, ilus. (algs. plegs.), mapas, tablas plegs. 22<br />

cm. (Publicaciones Científicas de la Casa de la Cultura Ecuatoriana)<br />

.<br />

8,— ACOSTA SOLIS, Misael. Fitogeografia y vegetación de la provincia<br />

de Pichincha". México, Cultura, 1962. pp. 135, ilus. (algs.<br />

plegs.), mapas plegs, 23 cm. (Instituto Panamericano de Geografía<br />

e Historia, Plan Piloto <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>).<br />

151


9.— ACOSTA SOLIS, Misael. La forestación artificial en el <strong>Ecuador</strong><br />

central. Quito, Editora "Quito", 1954, pp. 85. ilus. 22 cm.<br />

10.— ACOSTA SOLIS, Misael. Maderas económicas <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> y sus<br />

usos. Quito, Editorial Casa de la Cultura Ecuatoriana ,1960. pp.<br />

321, ilus., 22 cm.<br />

11.— ACOSTA SOLIS, Misael. El noroccídente ecuatoriano, geografía<br />

y ecología de Lita a San Lorenzo. Cubierta vegetal y reconocimiento<br />

botánico-forestal. Agricultura y sugerencias en favor <strong>del</strong><br />

mejor aprovechamiento de las tierras. Quito, Edit. "Santo Domingo".<br />

1959. pp. 147. ilus., mapas (algs. plegs.) 23 cm.<br />

12.— ACOSTA SOLIS, Misael. Nuevas contribuciones al conocimiento<br />

de la provincia de Esmeraldas. Quito, Edit. "<strong>Ecuador</strong>", 1944, v.<br />

ilus., mapas (algs. plegs.) 23 cm.<br />

13.— ACOSTA SOLIS, Misael. Los recursos naturales <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> y<br />

su conservación. México, Instituto Panamericano de Geografía<br />

e Historia, 1965, v. ilus. 23 cm.<br />

14.— ACUERDO DE INTEGRACIÓN SUBREGIONAL, Bolivia, Colombia,<br />

Chile, <strong>Ecuador</strong> y Perú. Cámaras de Comercio. Comité Permanente.<br />

Declaración y resoluciones aprobadas en la 1» Convención<br />

de Cámaras de Comercio <strong>del</strong> Grupo Andino. Lima, 1970.<br />

pp. 59, 27 cm.<br />

15,— ACUERDO DE INTEGRACIÓN SUBREGIONAL... Bases generales<br />

para una estrategia subregional de desarrollo. Lima, Junta<br />

<strong>del</strong> Acuerdo de Cartagena, 1972. 3 v. ene. en uno. tablas 30 cm.<br />

16.— ACUÑA, Cristóbal de, n. 1507. Nuevo descubrimiento <strong>del</strong> gran<br />

río <strong>del</strong> Amazonas por el P. Cristóbal de Acuña, al cual fue por la<br />

provincia de Quito el año de 1639. Publicación dirigida por Raúl<br />

Reyes y Reyes. Quito, 1942. xiv, pp. 79. 32 cm. (Biblioteca Amazonas,<br />

IV).<br />

17 — ACUÑA, Cristóbal de, n. 1597. Nuevo descubrimiento <strong>del</strong> gran<br />

río de las Amazonas. Madrid. Imprenta de Juan Cayetano García,<br />

1891. xxxi, pp. 235. 16 cm. (Coelcción de libros raros o curiosos<br />

que tratan de América, 2) ".. .ediciones que se han hecho<br />

de esta obra": pp. /ix/—xi.<br />

18.— ACUÑA RIQUELME, Waldo. La esterilización y sus consecuencias<br />

ético-jurídicas. Quito, 196? pp. 93, 33 cm. Tesis (doctoral<br />

Jurisprudencia) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>.<br />

Copia a máquina.<br />

152


19.— ADOUM, Jorge Enrique. Los cuadernos de la tierra, I-IV. Quito,<br />

Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1963. pp. 220, 21 cm.<br />

20.— ADOUM, Jorge Enrique. Poesía <strong>del</strong> siglo XX: Valery, Rilke, Clau<strong>del</strong>,<br />

Lubicz-Milosz, Hughues, Eliot, Nicolás Guillen, Maiacovski,<br />

García Lorca, Vallejo, Hikmet, Neruda. Quito, Edit. Casa de la<br />

Cultura Ecuatoriana, 1957. pp. 392, 22 cm.<br />

21.— AGORA. N' 1, Febrero, 1965, Quito, n. ilus. 21 cm., bimestral.<br />

Sumarios al comienzo de cada número.<br />

22.— AGRAMONTE Y PICHARDO, Roberto, 1904. El panorama cultural<br />

de Montalvo. Ambato, Tip. A. M. Garcés, 1935. pp. 64, 20<br />

cm. (Biblioteca de Autores Nacionales).<br />

23.— AGUILAR ENCALADA, Ananias. Prácticas de química general.<br />

Quito, 1969. pp. 119, ilus. 29 cm. Tesis (licenciatura Ciencias de<br />

la Educación) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Bibliografía:<br />

pp. 118-119. Copia a máquina.<br />

24.— AGUILERA MALTA, Demetrio, 1909. Don Goyo, novela americana.<br />

2» ed., Guayaquil, Imp. Casa de la Cultura, Núcleo <strong>del</strong> Guayas,<br />

1955. pp. 186, 20 cm.<br />

25.— AGUILERA MALTA, Demetrio, 1909. Guayaquil 70, Metrópoli<br />

dinámica, por Demetrio Aguilera Malta, 1970. pp. 302. ilus. (algs.<br />

color), mapas, 22 cm.<br />

26.— AGUILERA MALTA, Demetrio, 1909. Infierno negro, pieza en<br />

dos actos. Xalapa, <strong>Universidad</strong> veracruzana, 1967. pp. 136, 20<br />

cm. (Ficción <strong>Universidad</strong> Veracruzana, 76).<br />

27.— AGUILERA MALTA, Demetrio, 1909. La isla virgen. Con un estudio<br />

preliminar por Ángel F. Rojas. Quito, Casa de la Cultura<br />

Ecuatoriana, 1954. xxii, pp. 404, ilus., 19 cm. (Biblioteca de Relatistas<br />

Ecuatorianos).<br />

28—AGUILERA MALTA, Demetrio, 1909. Los que se van; cuentos <strong>del</strong><br />

cholo y <strong>del</strong> montuvio, por Demetrio Aguilera Malta, Joaquín<br />

Gallegos Lara y Enrique Gil Gilbert. 2» ed. Quito, Casa de la<br />

Cultura Ecuatoriana, 1955. xxii, pp. 237, 19 cm. (Biblioteca de<br />

Relatistas Ecuatorianos).<br />

29.— AGUILERA MALTA, Demetrio, 1909. Siete lunas y siete serpienpientes.<br />

México, Fondo de Cultura Económica, 1970. pp. 376, 17<br />

cm. (Colección Popular Narradores Latinoamericanos).<br />

153


30.— AGUINAGA ZUMARRAGA, Betty E. Los funcionarios públicos<br />

con relación a la legislación ecuatoriana. Quito, 1962. pp. 191,<br />

29 cm. Bibliografía pp. 185-186. Copia a máquina. Tesis (doctoral<br />

Jurisprudencia) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>.<br />

31— AGUINAGA ZUMARRAGA, Gonzalo. El problema penitenciario<br />

y su realidad en el <strong>Ecuador</strong>. Quito, 1958. pp. 259, 21 cm. Incluye<br />

un anexo de ampliación a la tesis. Bibliografía: pp. 258-259.<br />

Copia a máquina. Tesis (doctoral Jurisprudencia) <strong>Pontificia</strong><br />

<strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>.<br />

32.— AGUIRRE, Manuel Agustín. Apuntes para el estudio de la historia<br />

<strong>del</strong> pensamiento económico. Quito, Edit. Universitaria,<br />

1958-1962. 2 v. 22 cm.<br />

33.— AGUIRRE, Manuel Agustín. El socialismo científico: breves lecciones<br />

dadas en la Facultad, Letras y Ciencias de la Educación<br />

de la <strong>Universidad</strong> Central. 2* ed. Quito, Editorial Universitaria,<br />

1969. pp. 444, 22 cm.<br />

34.— AGUIRRE ABAD, Francisco Xavier. Bosquejo histórico de la<br />

República <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Guayaquil, Corporación de Estudios y<br />

Publicaciones, 1972. xxv, 510 pp. ilus. color 22 cm. (Anuario<br />

Histórico Jurídico Ecuatoriano, III).<br />

35.— AGUIRRE CISNEROS, César. Reglamento General de segunda<br />

educación, codificado y actualizado hasta el mes de Junio de<br />

1971 y planes de estudio en vigencia de todas las modalidades<br />

de educación media. Quito, 1971. pp. 139, 22 cm.<br />

36.— AGUIRRE SANCHEZ, Manuel José, 1896-1942. Poemario. Quito,<br />

Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1972. pp. 185, ilus. 21 cm.<br />

37.— AHUMADA, Jorge. Teoría y programación <strong>del</strong> desarrollo económico.<br />

Quito, CEPAL, 1961, pp. 307, 31 cm. Mimeografiado.<br />

38.— AILLON ALBAN, Jaime. Causas de <strong>del</strong>incuencia en el <strong>Ecuador</strong>.<br />

Quito, 1970. pp. 102, 31 cm. Bibliografía: p. 132. Copia a máquina.<br />

Tesis (doctoral Jurisprudencia) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong><br />

<strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>,<br />

39— A la esclarecida memoria <strong>del</strong> Sr. Dr. Dn. N. Clemente Ponce,<br />

último presidente de la "Sociedad Nacional de Agricultura".<br />

Quito, Sociedad Nacional de Agricultura, 1930. iv, pp. 254, 23<br />

cm. Nos. 91-94, Años XI-XII, de la <strong>Revista</strong> de la Sociedad Nacional<br />

de Agricultura.<br />

154


40.— A la memoria <strong>del</strong> Dr. Francisco X. Aguirre. Guayaquil, "El Telégrafo",<br />

1885. pp. 81, ilus. 21 cm.<br />

41 — A la memoria <strong>del</strong> R. P. Marcos Diego Tobar Ribadeneira. 1965.<br />

pp. 112, 22 cm.<br />

42.— A la memoria <strong>del</strong> Sr. Dr. Dn. Luis Felipe Borja. Quito, Litografía<br />

e Imprenta Romero, 1952. pp. 143, ilus. 22 cm.<br />

43.— ALALC, Síntesis mensual. Año I, n. 1— Julio, 1965. Montevideo.<br />

v. 23 cm. índice temático para cada año. Sumarios al comienzo<br />

de cada número.<br />

44.— ALBA, Víctor. Historia <strong>del</strong> movimiento obrero en América Latina.<br />

México, Libreros Mexicanos Unidos, 1964. pp. 598, 23 cm.<br />

45.— ALBAN GOMEZ, Ernesto. Teatro. Quito, Ediciones "Ateneo<br />

Ecuatoriano", 1963, pp. 105, 20 cm.<br />

46.— ALBAN GOMEZ, Ernesto. Salamandras, (relatos). Quito, Casa<br />

de la Cultura Ecuatoriana, 1960. pp. 150, 19 cm.<br />

47.— ALBORNOZ, Víctor Manuel. Alberto Muñoz Vernaza. Cuenca,<br />

Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo <strong>del</strong> Azuay, 1969. pp. 216,<br />

ilus. 22 cm.<br />

48.— ALBORNOZ, Víctor Manuel. Alfonso Moreno Mora, el poeta exilado<br />

en el ensueño y el recuerdo. Cuenca, Casa de la Cultura<br />

Ecuatoriana, Núcleo <strong>del</strong> Azuay, 1951. pp. 120, 24 cm.<br />

49.— ALBORNOZ, Víctor Manuel. Federico Proaño, galeote <strong>del</strong> destino.<br />

Cuenca, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo <strong>del</strong> Azuay,<br />

1953. pp. 336, ilus. 22 cm,<br />

50.~ ALBORNOZ, Víctor Manuel. Fray Vicente Solano, estudio biográfico-crítico.<br />

Cuenca, Tip. Municipal, 1952. xxxii, pp. 269, 20<br />

cm. "Obras publicadas por V. M. Albornoz": p. iii. Incluye bibliografía.<br />

51.— ALBUJA, José Domingo. Sus poesías. Quito, León Maynadier C.<br />

M., 1953, pp. 135, 20 cm. A la cabeza <strong>del</strong> título: Una gloria y prez<br />

<strong>del</strong> pensil imbabureño.<br />

52— ALBUJA PUNINA, José Ignacio. Estructura agraria y estructura<br />

social. Enfoque sociológico de algunos aspectos de la realidad<br />

rural en relación con la estructura agraria <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Quito,<br />

"Edit. Universitaria", 1964. pp. 150, tabla pleg. 20 cm. A la ca-<br />

155


eza <strong>del</strong> título: <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>.<br />

Instituto de Investigaciones Sociales.<br />

53.— ALCEDO, Antonio de, 1736-1812. Biblioteca Americana; catálogo<br />

de los autores que han escrito de la América en diferentes idiomas<br />

y noticia de su vida y patria, años en que vivieron, y obras<br />

que escribieron, compuesta por el Mariscal de Campo Dn. Antonio<br />

de Alcedo, año de 1807. Introducción de Jorge A. Garcés G.<br />

Quito, Imprenta Municipal, 1964. 2 v. 27 cm. (Quito, Archivo<br />

Municipal, Publicaciones, 32).<br />

54— ALCEDO, Antonio de, 1736-1812. Diccionario geográfico-histórico<br />

de las Indias occidentales o América; es a saber: de los reinos<br />

<strong>del</strong> Perú, Nueva España, Tierra Firme, Chile y Nuevo Reino de<br />

Granada. Madrid, Imprenta de Benito Cano, 1786-89. 5 v. 22 cm.<br />

55.—<br />

56.—<br />

57.—<br />

58.—<br />

59,—<br />

ALCIVAR, Simón A. El impuesto a la herencia en el <strong>Ecuador</strong>.<br />

Quito, Corporación de Estudios y Publicaciones, 1972. pp. 199,<br />

22 cm.<br />

ALDAZ GALARZA, Martha. La integración y algunas de sus apliciones.<br />

Quito, 1968. pp. 61, 28 cm. Tesis (licenciatura Ciencias de<br />

la Educación) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Copia<br />

a máquina.<br />

ALDRIGHETTI, Angelo. Técnica bancaria. 5' ed., México, Fondo<br />

de Cultura Económica, 1966, pp. 174, 21 cm. (Sección de obras<br />

de economía <strong>del</strong> F. C. E.)<br />

ALEMÁN, Hugo. Distancias; poesía. Quito, Edit. Casa de la Cultura<br />

Ecuatoriana, 1959, pp. 183, 22 cm.<br />

ALEMÁN, Hugo. Ernesto Noboa Caamaño, artífice <strong>del</strong> soneto<br />

"Emoción vesperal". Quito, Edit, <strong>del</strong> Ministerio de Educación,<br />

1967. pp. 54, ilus., 21 cm.<br />

60,— ALEMÁN, Hugo. Presencia <strong>del</strong> pasado; 29 semblanzas y 1 paisaje.<br />

Quito, Casa de la Cultura Ecuatriana, 1949-53. 2 v. ilus. 21<br />

cm.<br />

61,— ALFARO, Olmedo. Galápagos estratégico y comercial. Guayaquil,<br />

Jouvin, 1936. pp. 147, ilus., mapas (algs. color, plegs.) 23 cm,<br />

62,— ALMEIDA, A. Isabel. Servicio social de grupo en las colonias<br />

"Máchala" de Conocoto y "Santa Rosa" de Salinas. Quito, 1967.<br />

pp. 202, 28 cm. Tesis (trabajadora social. Escuela de Servicio<br />

Social) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>. Copia a<br />

máquina,<br />

156


63.— ALONSO, Isidoro. La iglesia en Venezuela y <strong>Ecuador</strong>; estructuras<br />

eclesiásticas, por Isidoro Alonso y otros. Friburgo, Suiza;<br />

Bogotá. Colombia, Oficina Internacional de Investigaciones Sociales<br />

de FERES, 1962. pp. 201, ilus. (algs. plegs.) 22 cm. (Estudios<br />

Socio-religiosos Latinoamericanos, 3).<br />

64.r- ALVARADO GARAICOA, Teodoro. Derecho Internacional marítimo.<br />

Guayaquil, Academia de Guerra Naval, 1970. pp. 322, 22 cm.<br />

65.— ALVARADO GARAICOA, Teodoro. Los principios internacionales<br />

de no intervención y autodeterminación. 2' ed., Guayaquil,<br />

Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo <strong>del</strong> Guayas, 1965. pp.<br />

74, 22 cm.<br />

66.— ALVAREZ ARTETA, Segundo. La cuestión de límites entre las<br />

repúblicas <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong> y el Perú: apuntes y documentos. Sevilla,<br />

Escuela tipográfica y librería salesianas, 1901. 2. p.l. vil -<br />

xvii, 558 pp. 28 cm.<br />

67.— ALVAREZ GONZALEZ, Francisco. Introducción a la filosofía.<br />

Cuenca, Talleres Gráficos de la <strong>Universidad</strong> de Cuenca, 1963,<br />

pp. 212, 22 cm.<br />

68.— ALVAREZ NAZARIO, Manuel. El elemento afro-negroide en el<br />

español de Puerto Rico, contribución al estudio <strong>del</strong> negro en<br />

América. San Juan, Instituto de Cultura Puertorriqueña, 1961.<br />

pp. 453, mapas, 22cm.<br />

69.— ALVAREZ ROBERT, Fausto A. Legislación <strong>del</strong> seguro social<br />

ecuatoriano. Quito, 1956. pp. 328, 28 cm. Copia a máquina. Tesis<br />

(doctoral Jurisprudencia) <strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong><br />

<strong>Ecuador</strong>.<br />

70.— ALVEAR HERRERA, Gualberto Alfredo. El pensamiento <strong>del</strong> Dr.<br />

Raoul de Gughteneere sobre el birth-control. Quito, 1964. pp. 49,<br />

30 cm. Multilith. Tesis (Ucenciatura Ciencias de la Educación)<br />

<strong>Pontificia</strong> <strong>Universidad</strong> <strong>Católica</strong> <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>.<br />

71.— Ambato, Concejo Municipal. Libro rojo, documentos<br />

relativos a la fundación de la actual ciudad de Ambato. Ambato,<br />

Librería e Imprenta Escolar, 1919. vil, pp. 119, 25 cm.<br />

72.— América. Año I, n. 1— 19. Quito, v. ilus. 22 cm. irregular.<br />

73.— América libre, obra dedicada a conmemorar el centenario<br />

de la independencia de Guayaquil, 1829-1920. Guayaquil,<br />

"Prensa Ecuatoriana", 1920. 2 v. ilus. 33 cm.<br />

157


74— AMORES LEYVA, Ana. El probelma social de la vivienda <strong>del</strong><br />

obrero. Quito, 1948. pp. 73, 29 cm. Tesis (trabajadora social -<br />

Escuela de Servicio Socail) PUCE. Copia a máquina.<br />

75.— Anales de la <strong>Universidad</strong> de Cuenca, t. I— n. 1 19—<br />

Cuenca, v. ilus. 22 cm. irregular.<br />

76.— —Anales de la <strong>Universidad</strong> Central, t. I, n. 1 —1883— Quito, v.<br />

ilus. 26 cm. anual.<br />

77.— Análisis de precios. Grupo de productos alimenticios. Quito,<br />

Guayaquil, Tulcán. n,l— 196— Quito, v. 35 cm.<br />

78 — ANDA AGUIRE, Alfonso. Primeros gobernadores de Mainas, los<br />

generales Vaca de Vega. Quito, Edit. "Santo Domingo", 1955, pp.<br />

159, 22 cm,<br />

79,— ANDA AGUIRRE, Martín. Primeros vecinos de Loja. A Loja en<br />

el IV centenario de su fundación. Quito, "Fray Jodoco Ricke",<br />

1950, pp. 113, 22 cm.<br />

80,— ANDA AGUIRRE, Alfonso. Zaruma en la colonia. Quito, Casa de<br />

la Cultura Ecuatoriana, 1960, pp. 170, ilus. 21 cm.<br />

81,— ANDRADE, Carlos Vicente. El grito. Quito, Casa de la Cultura<br />

Ecuatoriana, 1972, pp. 66, 28 cm. (Colección Pachacámac).<br />

82,— ANDRADE, Jaime. Arte Popular <strong>del</strong> <strong>Ecuador</strong>, por Jaime Andrade,<br />

Olga Fisch, Elvia de Tejada, Leonardo Tejada y Oswaldo Viten.<br />

.. Prólogo :Galo H. Montano; orientación, sistematización<br />

e introducción; Paulo de Carvalho Neto; selección: Ángel de<br />

Chavarri; patrocinio: CENDES, OCEPA; edición: ALIANZA PA­<br />

RA EL PROGRESO. Quito, Edit. "Garantía", 1965, v. ilus. 27 cm.


LIBROS PUBLICADOS<br />

EDICIONES UNIVERSIDAD CATÓLICA<br />

1. TRUJILLO VASQUEZ, Julio César<br />

Derecho <strong>del</strong> Trabajo.<br />

(ED U C)<br />

2. TRUJILLO VASQUEZ, Julio César<br />

Elementos de Derecho Laboral Andino.<br />

3. JARAMILLO PEREZ, Luis<br />

Indices <strong>del</strong> Panorama Normativo Laboral y Código <strong>del</strong> Trabajo.<br />

4. CORRALES PASCUAL, Manuel<br />

Jorge Icaza: Frontera <strong>del</strong> Relato Indigenista.<br />

5. PORRAS GARÓES, Pedro I.<br />

Historia y Arqueología de la Ciudad Española Baeza de los Quijos.<br />

6. MALO GONZALEZ, Hernán<br />

El Hábito en la Filosofía de Felix Ravaisson.<br />

7. ESPINOSA POLIT, Juan<br />

Compendio de Economía.<br />

8. VARIOS<br />

Mons. Leónidas Proaño: hacia una iglesia liberadora.<br />

9. ORTIZ CRESPO, Fernando<br />

Las Aves de Quito.<br />

10. RUBIANES PEREZ, Eduardo, S. I.<br />

El Dominio Privado de los Bienes según la Doctrina de la Iglesia.<br />

11. VARIOS<br />

Informes de los Decanos y Directores de Unidades Académicas de la<br />

P.U.C.E.<br />

12. PORRAS GARCÉS, Pedro<br />

La Fase Cosanga.<br />

13. VARIOS<br />

Lectura de García Márquez.<br />

14. VANES Consuelo y JARA Fausto<br />

Ñukanchik Llaktapak Shimi.<br />

Tomo I y tomo III (textos en quechua, libro de imágenes).<br />

15. TROYA CEVALLOS, Alfonso<br />

Elementos de Derecho Procesal Civil.<br />

16. EGÜEZ, Iván<br />

La Linares.<br />

17. VILLALBA, Jorge<br />

Epistolario Diplomático <strong>del</strong> Presidente Gabriel García Moreno<br />

1859 • 1869.<br />

CENTRO DE PUBLICACIONES DE LA<br />

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR<br />

Apartado 2184<br />

Quito - <strong>Ecuador</strong><br />

Sud América

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