DON JUAN DE ESPINA

dspace.unav.es

DON JUAN DE ESPINA

fu h ija , fin que de apariencias

me val^a echarlos de caia,

caf^igando la m olerà

tidiculèz de eite viejo.

Que es lo que íuipenfo os dex»?

Juan. Nada , fi tenéis valor.

íe d r . M i pecho no fe amedrenta

de cofa alguna. Juan. Pues ya

por ios vagos aires bueian*

Fedr. Quién ?

Juan. Serafina , y un hombre,

de quien conozco las Teñas;

mas com o eítán can diílances,

diítinguirre no le dexan;

ya fe acocan.

Pedr. A.y y D o n Juan!

por amor de D i o s , que fea

con el efpanco menor,

que fer pudieíTe.

Juan. E llo es fuetza,

que haya allombro , ruido , y miedo.

Pcdr. N o podéis de otra manera?

Havrà un efpejo , al qual ho-verá D . Pedro

la cara à Ju tiempo.

Juan. Si , bolved a aquel efpfjo

la ca ra , uned derecha

la viila en él > que fi un punco

bolveis a:rás la cabeza,

al horrible terremoto

fe vendrá la cafa á tierra.

fe d r . Harco cuidado tendré

por m i propio ; haced que vengarT,

que ya eftoy. M ira al e/pejo.

Llegafe al piño Doa fuá»»

Juan. H a Serafina.

A i paño Serafina. Don Juan,

Juan. D< n Diego.

A l paño Don Oie¿o. Q oé intentas?

Juan. Dadle el biazo , y que paíTeis

muy íerios haíta eíTa pueita,

y os vais, que eíto importa,

y defpues üí da^é cuenta

del por qué. Dieg. N o puede havcr

repaio en que te obedezca.

Seraf. Ni en m tampoco.

Van -f^jfando cuno ies dixo Don Juan^

Don üiego, y Serafina,

P e d r . K f i D -n Juái),

Ingenio* ly

que Serafina es aquella,

y aquel D o n D iego i ha traidor!

vive el C ielo::-

Juan. Tened tieíTa

la cabeza, no bolvais,

ved que el edificio tiembla.

Aora fe acaban de entrar^

Pedr. Oid , eíperad.

Juan. Por D ios,

que la huvierais hecho buefla,

fi huvitílcis el rofiro buelco.

Pedr. Forzofo es que os agradezca

mi propio pefar : yo tuve

la culpa de ver mi ofenfa;

mas ya que llevo un dolor,

cambien llevo una advertencia,

que es e&ár defen^añado,

de que á Laura no feíteja,

com o prefum i, D e n Diego;

y pues que ion fus finezas

à Serafina , dcfde o y ,

no folo mi quarto cierra

m í ira , mas coda la cafa:

no ha de entrar , com o yo pueda,

ocro hombre por fus umbrales,

mas que yo : dadme licencia.

Juan. Y yo ?

Pedr. Ni vos , ni otro alguno. Vafe,

Juan. Echad aldavas bien grueíTas,

y cuidado ; pues por mas

que los impofsibles crezcan,

no pueden llegar á tanto

com o ha rayado mi ciencia. Vafe,

Salen Laura , Juana , y Don Aniceto.

Canta Juana. D e los defdenes de Siquis,

qu-xofo llora el A m or,

que contra un ct.ño no baila

toda la fuerza de un D ios.

A y , dice , de un dolor,

en donde no hay poder,

pues hay pafiion !

Laur. En vano , Juana , defea

la dulzura de tu voz

confola. (tie.

Juana. Anda , fenora,

que fi no pue'd.;s vèr oy

à D on D ie g o , aun hay mañana,

que donde hay nublado hay Sol.

C Laur,

More magazines by this user
Similar magazines