Descarga - Fraternidad Juvenil Cristiana

mifjc.org.mx

Descarga - Fraternidad Juvenil Cristiana

Trim. Abril-Junio 2010. Vol. 12 Revista 45

Anónimo

Prueba de Fe

VOZ Juvenil

Joven de Obras,

Joven de Frutos

Varios Autores

Redimiendo el Tiempo

Haciendo

Tesoros en

el Cielo


CONFERENCIA GENERAL DE LA

IGLESIA DE DIOS

Registro Costitutivo SAGAR/18/93

Oficinas generales

Calle Norte 66 No. 3731,

Col Mártines de Río Blanco

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OB. ARTURO OROZCO LINAREZ

Coordinación Editorial VOZ JUVENIL

Diseño:

Comité Editorial VOZ JUVENIL

vozjuvenil@iglesiadedios-ar.com

Esta es una publicación trimestral con el fin de difundir la

doctrina de Jesucristo y el pensamiento de la Fraternidad

Juvenil

Cristiana de la Iglesia de Dios, basada en las sagradas

escrituras.

Vol. 12 Revista N° 45. Abril-Junio de 2010

VOZ Juvenil

Contenido

Editorial

HOY ES TIEMPO

Pág. 1

Voz actual

Redimiendo el Tiempo

Pág. 3

Las Nuevas Buenas de

Salvación

Pág. 5

Joven de obras, Joven de

Furos

Pág. 7

Doctrina

La Iglesia de Dios en el Siglo XXI

Pág. 9

Haciendo Tesoros en el Cielo

Pág. 10

Testimonio

Pueba de Fe

Pág. 12


HOY ES TIEMPO

Editorial

En las últimas dos décadas, la humanidad ha

realizado avances tecnológicos sin precedentes,

las distancias entre la vida del mundo en el

siglo pasado y la contemporánea son tan lejanos

como el día y la noche, tal parece que el Hombre

ha mostrado al cien por ciento la supremacía sobre el

planeta, ya que cualquier elemento que posea en las

manos puede manipularlo. Sin embargo a pesar de

tantos logros, aun hay algo que no puede controlar o

si quiera tratar de manipular, esto es el TIEMPO.

El tiempo es la magnitud física con la que medimos

los acontecimientos, por más brillante que sea el ser

humano jamás podrá detener el tiempo o al menos

comprender la naturaleza del mismo. El trascurrir de

los días, meses y años pasan con una velocidad incomparable,

tan es así, que delante de nuestros ojos

hemos visto como nuestra vida camina sin que podamos

evitarlo, hoy tenemos ocho años y jugamos a ser

médicos, profesores, bomberos y astronautas; mañana

hay que elegir que estudiar, para después comprometernos

con un empleo o planear formar una familia,

y cuando menos nos damos cuenta: la vida “se

ha ido de las manos” y solo la vimos pasar.

El justo Job decía “El hombre Nacido de mujer corto

días y harto de sin sabores. Que sale como una flor y

es cortada…” Job 14:1-2 sin duda las palabras de este

hombre nos muestran lo pasajero de nuestra vida,

pero más allá de esto, nos manifiestan lo importante

que es ocupar nuestra existencia, para que los hechos

sobre este planeta nos basten y así alcancemos la

bendición de la vida eterna.

Cuando a nuestras mentes vienen las prioridades

seguramente nos preocupa la estabilidad de una vida,

pero en pocas ocasiones nos ocupa la vida espiritual,

por ello El Rey Salomón expresaba que debajo del sol

todas las labores tienen su tiempo y oportunidad,

aseverando que hay días de alegría y lloro, de sem-

VOZ Juvenil

brar y de cosechar, de nacer y morir, pero jamás

era tiempo de dejar de trabajar, porque “Todo lo

que te viniere a la mano para hacer hazlo según tus

fuerzas…”Eclesiastés 9:10.

Hoy quizá muchos estarán en días de alegría,

otros más de pesar y tristeza, algunos trabajando y

dando más del cien por ciento, unos mas ociosos,

pero sea cual sea el tiempo que vivimos y la tarea

que desempeñemos, no podemos dejar de olvidar

que el tiempo de buscar a Dios no cambia, ni acaba

porque él allí está, esperando le entreguemos nuestro

ser y capacidad, para que la obra de la Iglesia

crezca.

Por ello a pesar de los días, de las condiciones y

de todo lo que pensemos que impide que desempeñemos

nuestro papel como hijos de Dios ocupados

en su obra, esforcémonos para conseguir agradar a

Dios y así incrementar nuestras fuerzas. Que nuestras

manos no decaigan en el trabajo, que nuestra

voz no se corte al proclamar la salvación de Dios,

que nuestro canto no se apague y llegue al trono

eterno, que las ideas no terminen en pro de la obra

y que nuestra fe no claudique, sino antes se incremente

y nos lleve por el camino de la soberana vocación

cuya meta tendrá la corona de Vida eterna.

Cursa el camino de salvación, enfílate en el ejercito

de Cristo y busca que la obra que Dios ha puesto en

nuestra manos crezca, haciéndolo estamos seguros

que “… La paz de Dios que sobrepuja todo entendimiento,

guardará vuestros corazones y vuestros

entendimientos en Cristo Jesús.” Filipenses 4:7

Fraternalmente

Comité editorial VOZ JUVENIL

1


Voz actual

Redimiendo

el Tiempo

“Para todas las cosas hay sazón, y todo lo que

se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo:”

Ecclesiastés 3:1

Durante la dinámica de una Reunión

Regional Juvenil a algunos jóvenes

que estaban parados, algo nerviosos

enfrente, se les hizo la siguiente

pregunta: sobre qué tanto estaban dedicados o

consagrados a Dios... Cada uno de los jóvenes

fue dando sus respuestas en base a porcentajes.

Entre 50% y 70 % fueron las respuestas. Si cambiamos

un poco la pregunta y lo enfocamos al

factor tiempo, entonces preguntaríamos: ¿Qué

porcentaje de nuestro tiempo es el que dedicamos

a nuestro Dios? La respuesta no debe

darse al azar. Tiene que haber un análisis serio

y reflexivo en cada uno de nosotros.

El cuarto mandamiento dice: “Acordarte has

del día de reposo, para santificarlo: Seis días

trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo

día será reposo para Jehová tu Dios…” Éxodo

20:8-10. Hagamos el siguiente ejercicio porcentual:

Considerando que una semana representa

un 100%, ¿qué porcentaje representa el

día séptimo, que dedicamos a Dios? Si obedec-

2

emos fielmente el mandamiento; estaríamos

dedicándole el 14.28% (100 entre 7=14.28)

¿Nos conformamos o creemos que Dios se

conforma con esto? Mateo 13:23 dice: “Más el

que fue sembrado en buena tierra, éste es el

que oye y entiende la palabra, y el que lleva

fruto: y lleva uno a ciento, y otro a sesenta, y

otro a treinta”.

El rango mínimo que encontramos en el

versículo mencionado es 30. Como estamos

manejando porcentajes; entonces, debemos

tener como mínimo un 30% de dedicación a

nuestro Dios. ¿Cuánto nos hace falta para un

30% si ya tenemos con el sábado un 14.28%.

(30 – 14.28) Nos falta un 15.72%. Esto lo podemos

complementar con los seis días restantes

de la semana: ¿Cuánto tendríamos que

hacer diariamente? (15.72 entre 6) Tenemos

que hacer 2.62% cada día.

El 2.62% de 24 (que son las horas del día) nos

resulta 62. ¡Ni siquiera una hora diaria! ¿Saben

a cuantos minutos equivale .62%?: Como

VOZ Juvenil

Daniel de los Santos

Coatzacoalcos, Veracruz

Obrero Adriel Neri Medrano

Fresnillo, Zacatecas.

ahora trabajaremos con minutos y no con

horas; eliminamos el punto y multiplicamos 60

(que son los minutos que contiene la hora) por

62%= 37.2. Nos resultan exactamente 37 minutos

con 12 segundos (12 segundos porque 12 es

la 5ª parte de 60 y 2 es la 5ª parte de 10) Este

resultado, si lo multiplicamos por 6 días, nos da

223 minutos que equivalen a 3 horas 43 minutos.

Cerremos este tiempo en 4 horas.

Por algo, entre semana tenemos 2 reuniones

(domingo y miércoles; viernes no, porque es

parte del sábado) Si a cada reunión le invertimos

2 horas, tendríamos las 4 horas que nos

hacían falta para completar un 30%. Realmente

30% de tiempo a Dios es poco, pero es entonces

cuando debemos valorar los días y momentos

de reunión para entregar todo nuestro ser al

Dios Altísimo con toda devoción y reverencia.

Ef. 5:16. ¿Queremos hacer más? Leamos Lucas

17:10. Dios quiera bendecirnos más.


Alguna vez leí que el mundo no conoce el mensaje

de Dios para los “tiempos del fin”, mucho

menos que los está viviendo, así que la Iglesia

de Dios debería estar a la expectativa de las señales

de los últimos tiempos. Esto se hace cada

vez más evidente al contemplar los sucesos

diarios, los cuales nos hacen estar seguros que

“Ahora nos está más cerca nuestra salud que

cuando creímos.” Romanos 13:11. Por lo tanto

debemos aprender a “redimir el tiempo” porque

los días son malos, la exhortación es para no ser

“imprudentes, sino entendidos”.

El mundo no entiende las señales proféticas de

los tiempos del fin, pero el pueblo de Dios debe

estar al tanto de los días que vive pues “Ninguno

de los impíos entenderá, pero entenderán

los entendidos.” Daniel 12:10.; “Por tanto, no

El tiempo es una magnitud

física que separa

acontecimientos susceptibles

a cambio de

aquellos que son observables

es decir, el período

que sucede y que posee

una variación que el observador

puede percibir.

La fórmula de la santidad

es directamente

proporcional al tiempo

que le dedicas a Dios y

a tu vida espiritual. Por

esta razón el Apóstol

Pablo en su carta a los

Efesios nos exhorta a

dejar la necedad de andar

desapercibidos ante

los tiempos y despertar

para ser sabios entendidos

acerca de la voluntad

de Dios. (5:14-17)

seáis imprudentes sino entendidos de cual

sea la voluntad del Señor.” Efesios 5:17.

El mundo experimenta tiempos difíciles y peligrosos,

como lo dice 2ª Timoteo 3:1, se sumerge

cada vez más en sus propios pecados,

y “el tiempo es corto” 1ª Corintios 7:29. Así

que “Mirad, hermanos, que en ninguno de

vosotros haya corazón malo de incredulidad

para apartarse del Dios Vivo.” Hebreos 3:12.

La Iglesia de Dios debe ser entendida de la

voluntad del Señor, comenzar un proceso purificador,

vivificante, dejar atrás la indiferencia

espíritual, ser la pregonera de justicia que

el mundo necesita, estar atenta al llamado

de Dios “Porque cuando viniere de repente,

no nos halle durmiendo. Y las cosas que a vo-

VOZ Juvenil

sotros digo, a todos las digo: Velad.” Marcos

13:36-37. Desechar la incredulidad, mantener

ardiendo sus lámparas con el aceite del Espíritu

Santo, estar presta a recibir al Esposo, como

las vírgenes prudentes que leemos en Mateo

25:1-13. “Y esto conociendo el tiempo, que es

ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora

nos está más cerca nuestra salud que cuando

creímos. La noche ha pasado, y ha llegado el

día: echemos las obras de las tinieblas, y vistámonos

las armas de luz. Andemos como de

día, honestamente; no en glotonerías y borracheras,

no en lechos y disoluciones, no en

pendencias y envidia; Mas vestíos del Señor

Jesucristo, y no hagáis caso de la carne en sus

deseos.” Romanos 13:11-14.

¡Despiértate tú que duermes!

3


Para los jóvenes de la Iglesia

de Dios, es un poco

difícil dar buenas nuevas a

los amigos conocidos, profesores,

o hasta la misma familia; por

eso preferimos dejárselos a los adultos;

sin embargo es igual de importante

que tanto adultos como jóvenes

demos buenas nuevas. “Porque ésta

es la voluntad de Dios; que haciendo

bien, hagáis callar la ignorancia de

los hombres vanos.” 1 Pedro 2:15

Lo primero que debemos considerar

es la imagen que tenemos ante los

demás, primordialmente ante Dios,

recordemos que nuestra conducta y

nuestras obras hablan de lo que somos

y hemos aprendido en nuestra

carrera cristiana. “Así alumbre vuestra

luz delante de los hombres, para que

vean vuestras obras buenas, y glorifiquen

á vuestro Padre que está en

los cielos”. Mateo 5:16

Después recordar lo importante que

es compartir con los demás las buenas

nuevas como un plan divino de

salvación “Porque de tal manera amó

Dios al mundo, que ha dado á su

Hijo unigénito, para que todo aquel

que en él cree, no se pierda, mas

tenga vida eterna.” Juan 3:16

Debemos interesarnos en lo que nos

quiere platicar la gente. Es un buen

comienzo y es muy probable que a

4

partir de ahí, podamos iniciar el tema

de la palabra de Dios, siendo respetuosos

con sus opiniones y manera

de pensar. Recordemos que no se

trata de imponer, sino de fomentar

el interés “Y como queréis que

os hagan los hombres, así hacedles

también vosotros.” Lucas 6:31

Entre los jóvenes, existen notablemente

temas en los que posiblemente

existan dudas, preguntas o inquietudes;

como Hijos de Dios podemos

ayudar, platicando con ellos las

maravillas que Dios nos ha mostrado

desde que lo conocemos, además de

pedirle a Dios que nos ayude a dar

una certera respuesta a lo que otros

jóvenes, les interesa o les preocupa

“Y conocer el amor de Cristo, que

excede a todo conocimiento, para

que seáis llenos de toda la plenitud

de Dios.” Efesios 3:19

En muchas ocasiones los jóvenes

prefieren platicar con los de su edad,

en vez de hacerlo con su propia familia,

ésa es una ventaja que debemos

aprovechar, sin embargo, no por

ello dejar de lado la importancia de

su familia y la comunicación de forma

natural como existe entre jóvenes

de la Iglesia.

Es importante que en las pláticas

que tenemos con nuestros amigos,

conocidos o familiares nunca nos

Evangelio proviene del griego εὐ, que se refiere al término

“bien”, y αγγέλιον, que significa “mensaje”. En

conjunto quiere decir “buena noticia”, la cual es para

todo aquél que acepta la gracia de Dios por medio de

su Hijo Jesucristo, una primicia que aún permanece por

la voluntad del Padre para los que aceptan el llamado

con valentía y humildad.

Es hora de llevar a toda persona el evangelio por el

cual hemos sido transformados a través de la predicación,

de la exhortación a tiempo y a destiempo, velando

en todo y soportando las aflicciones con el fin de

hacer la obra de evangelista, tal como lo dijo Pablo en

2ª de Timoteo 4: 2,5.

VOZ Juvenil

Bu


Las

enas Nuevas

de

SalvaciónEsperanza Torres Pérez

Amecameca, Estado de México

olvidemos de nuestro compromiso con

Dios. Se requiere escuchar nuestro interior,

que es el que nos da la fuerza

para hablar de lo importante, de cómo

ha cambiado nuestras vidas: de Dios.

“Diciendo yo al impío: Impío, de cierto

morirás; si tú no hablares para que

se guarde el impío de su camino, el

impío morirá por su pecado, más su

sangre yo la demandaré de tu mano.”

Ezequiel 33:8 Otro punto no menos

importante responde a la pregunta

acerca de, ¿cuantos de nosotros planeamos

a la semana o al mes visitar

algún amigo, conocido o familiar para

darle las buenas nuevas?

VOZ Juvenil

Voz actual

Por eso es primordial darle un tiempo

al objetivo de predicar la Palabra, ya

que es el fundamento de nuestras

vidas cristianas. “Y les dijo: Id por

todo el mundo; predicad el evangelio

á toda criatura.” Marcos 16:15

Jóvenes de la Iglesia de Dios los invito

a dar buenas nuevas siempre que

esté a su alcancé compartir; hablar

del verdadero propósito de nuestro

Señor y de su voluntad. “Sirviendo

con buena voluntad, como al Señor, y

no á los hombres;” Efesios 6:7

5


¡Reuniones Regionales!

6

VOZ Juvenil

“Prosigo al blanco...”, Filipenses 3:14

Cuautla, Morelos. 3 y 4 de Octubre de 2009.

“Poned la mira en las cosas de arriba y no en las cosas de la tierra”, Colosenses 3:2

Mérida, Yucatán. 25,26 y 27 de Diciembre de 2009.

“Huye también de los deseos juveniles.” 2a de Timoteo 2:22

Chilpancingo, Guerrero. 18, 19 y 20 de Diciembre de 2009

Joven queremos conocerte, envíanos fotografías de tu FJC local y de

las actividades que se desarrollan en tu región, nuestros correos son:

vozjuvenil@iglesiadedios-ar.com y vozjuvenil@yahoo.com.mx


La epístola de Santiago 2:14-

26 habla entre muchas otras

cosas de la importancia de las

obras en nuestras vidas, ¿qué

provecho hay si alguno tiene fe y no

tiene obras? Así también la fe sin obras

es muerta, por lo que entendemos que

es indiscutible que la fe se muestra a

través de las obras.

Pero ¿Cómo empezar en el proceso

de hacer obras para Dios? Cuando al

joven de la iglesia de Dios se le pide

meditar en las obras que exige nuestro

Dios, inmediatamente pensamos

en visitar algún enfermo, quizá, salir a

las calles a compartir ropa o alimentos,

o simplemente poder llevar la Palabra

de Dios a algunos hogares como también

lo exige su doctrina, ir por todo el

mundo y predicar el evangelio.

Cuando algún vendedor promociona su

producto, es sumamente necesario que

esté convencido de lo que está ofreciendo,

de esta forma ante los compradores

gana credibilidad y logra su

venta. La fe es una herramienta que

Dios ha puesto en nuestras vidas, y que

debemos utilizarla para hacer obras.

Pero si no estamos del todo convenci-

dos, quizá sea ésa la razón por la que

aún no realizamos alguna obra.

¿Por qué no hacer una gran obra pero

dentro nuestras vidas?

Dios exige jóvenes entregados y comprometidos

con lo que creen, con la

fe que profesan, en su infinita sabiduría,

Dios hace a cada ser humano

diferente, no tenemos los mismos ojos

o tonalidades de piel, pero el ser un

joven diferente no se limita a las características

físicas, si no al potencial

humano que cada uno es capaz de

alcanzar.

Creemos que el asistir al templo y

pertenecer a una fraternidad nos hace

jóvenes de la Iglesia de Dios y con

gusto esperamos una próxima Convocación

Nacional Juvenil porque ahí

van los jóvenes de la Iglesia, “y yo soy

uno de ellos”.

Lucas 17: 7-10 “¿Y quién de vosotros,

teniendo un siervo que ara ó apacienta

ganado, al volver él del campo, luego

le dice; Pasa, siéntate a la mesa?

¿No le dice más bien: prepárame la

cena, cíñete y sírveme hasta que yo

haya comido y bebido; y después de

esto come y bebe tú? ¿Acaso da gracias

al siervo porque hizo lo que se le

había mandado? Pienso que no, Así

VOZ Juvenil

Voz actual

también vosotros, cuando hayáis hecho

todo lo que os ha sido ordenado, decid,

siervos inútiles somos, porque lo que

debíamos hacer, eso hicimos.”

Muchas veces nos hemos consolidado

como hijos de Dios “ordinarios” dejando

en el aire lo que pide Dios para un siervo

que guste ser útil, Estos versículos

hacen ver nuestras actividades dentro

de ciertos parámetros, y podemos decir

que en esos parámetros, al hacer lo que

se nos es ordenado ya logramos ser inútiles,

quién no hace lo que Dios ordena,

ni siquiera llega a ser un inútil,

por eso quien quiera dejar el escalón de

los inútiles es sólo la persona que hace

más de lo que se le ordena.

Es importante para Dios que cada cosa

que hagamos le agreguemos algo más,

algunos elementos que complementen y

saquen al joven ordinario convirtiéndolo

en un joven extraordinario. Gramaticalmente

la diferencia radica en unas

cuantas letras pero en la realidad seguramente

hay muchas actitudes que

complementan ese “extra”.

Joven de obras,

Joven de frutos

Jazziel González Melo

Actopan, Hidalgo

7


Cada esfuerzo adicional es recompensado,

el amo no le pregunta al siervo

si está cansado, simplemente le dice

cíñete y sírveme, si el siervo hubiera

concluido con su jornada laboral, pronto

estaría en su casa o con los demás

siervos, Pero al atender las exigencias

del amo, tuvo la oportunidad de comer

de su mesa, el siervo obediente al final

de la jornada, recibe un mejor alimento

y mayor bendición

Es necesario sentirnos diferentes por el

simple hecho de haber escogido tomar

el arado, y hacer notar esas diferencias

rompiendo todos los paradigmas

existentes, muchas veces somos influenciados

por una sociedad pasiva y

conformista, pero ¿Quién ha marcado

los procesos sociales?

Vemos en las escuelas primarias niños

de 10 años en quinto de primaria,

¿Cuántos de ellos habrán leído libros

de sexto grado? ¿A caso no tienen la

capacidad para hacerlo? Claro que la

tienen, puedes ver que en Asia los niños

ya hacen cálculos que en México

se hacen hasta la universidad, pero la

sociedad marca hacer sólo lo que nos

toca, sólo la tarea que la maestra dejó,

investigar únicamente los temas que se

pidieron, convirtiéndonos tristemente

en siervos inútiles.

Por eso es importante recordar en cada

una de nuestras actividades que no somos

iguales a los demás y estar en el

mundo sin pertenecer a él. Piensa que

cada cosa que hagas puedes hacerla

mejor sin encontrar un límite, a fin de

cuentas el beneficio es personal.

¿Qué te impide dar ese fruto? Juan 15:

2 “Todo pámpano que en mí no lleva

fruto, lo quitará, y todo aquel que lleve

fruto lo limpiará para que

lleve más fruto.”

8

Cuando pasamos el proceso de convencimiento

y hemos tomado la decisión

de pertenecer al pueblo de

Dios, rindiéndonos a Él, es necesario

someternos a una limpieza. Podar es

un método que parece doloroso y radical

cuando vemos cortar las hojas de

los árboles frutales, sin embargo es

necesario para que el árbol dé fruto.

Aunque vamos envejeciendo exteriormente,

Debemos de ir renovando el

interior, “Porque esta leve tribulación

momentánea produce en nosotros un

cada vez más excelente y eterno peso

de gloria.” 2 Corintios 4:16-17. Esto

quiere decir que el amor del Creador

te dice: no te preocupes yo te voy a

ayudar, aunque te duela.

Marcos 11:12-13 narra la situación de

la higuera ante Jesús la cual, no dio

frutos, pero hay ciertos puntos que me

gustaría destacar:

Lo que Jesús halló fueron sólo hojas,

pero él estaba lejos, no se alcanzaban

a ver los frutos, simplemente

una higuera frondosa, quizá podemos

interpretar que halló a uno de nosotros

en una reunión juvenil, vestido

decentemente, hablando cosas elocuentes,

cantando himnos y de lejos,

a cualquier persona le pareceríamos,

unos hijos de Dios completamente

entregados a Dios, pero al acercarse,

tristemente Jesús no vio fruto alguno,

probablemente porque aún el joven

no está convencido verdaderamente

y sólo goza de aparentar algo que

quisiera ser. Lo sabe aparentar de

lejos con muchas hojas, pero Dios ve

el corazón, y con tristeza ve que el

joven se niega a despojarse del viejo

hombre, conservando aún aquellos

detalles que impiden la completa comunión

con Dios porque le duele ser

podado por completo.

Otro aspecto que resalta en esta

historia se refiere a que

“aún” no era tiempo

de higos,

¿Cuán-

VOZ Juvenil

tas veces negamos la entrega total a

Dios por que aún no es tiempo, según

nosotros? Y nos negamos cuando nos

solicitan algo que no nos corresponde

hacer porque simplemente no nos toca

hacerlo. Eso es lo que Dios necesita,

no una higuera ordinaria que pueda

anteponer pretextos, “aún no, eso no

me toca a mí, todavía no es mi tiempo

Señor, déjame disfrutar a mis amigos

junto con sus gustos”.

Ante la cruda realidad del mundo, Dios

necesita producir y reclutar en sus filas

jóvenes de éxito, que hayan triunfado

ante ellos mismos, quitando todo pecado,

logrando la santidad. Para lograrlo

tiene que quitarles eso que estorba.

Por eso deja que Dios obre en tu vida,

déjate ser podado, puede ser que duela

pero Él será contigo, Él puede limpiar

toda maldad, pero sólo si tú dejas que

lo haga, si tú no quieres no pasa nada,

pero no digas ser diferente cuando no

lo eres.

Sométete a una cirugía espiritual para

extirpar esos tumores que tanto dañan

tu cuerpo, no veas el dolor, sino el

beneficio, quita esas situaciones que

impiden tu bienestar y crecimiento,

si te has decidido a seguirle, el Señor

te manda cortar tus pecados. Y

cuando hayas triunfado en ese proceso

de limpieza, antes de reprimir lo dejado

atrás, piensa en cuántos necesitan

sentarse bajo tu sombra y comer de tus

frutos.

“… no pretendo haberlo alcanzado…

pero me olvido de lo que queda atrás,

y me extiendo a lo que está adelante.”

Filipenses 3: 13

El Señor está esperándote con su infinita

misericordia, sólo falta el ingrediente

especial para él y es tu ser, el

cual necesita ser flexible para poder

extenderse. “De modo que si alguno

está en Cristo, nueva criatura es: las

cosas viejas pasaron; he aquí todas son

hechas nuevas.” 2 Corintios 5:17. La

obra más importante que puedes hacer

es el proceso de limpieza, podar tus

pecados, y así, ofrendar a Dios frutos

gratos y sinceros, que seguramente te

traerán bendición.


La Iglesia de Dios

“Yo conozco tus obras, que ni eres

frío, ni caliente. ¡Ojalá fueses frío

o caliente! Más porque eres tibio, y

no frío ni caliente, te vomitaré de mi

boca” Apocalipsis 3:15-16

Estas son palabras escritas a Laodicea

en el libro del Apocalipsis

por medio de las cuales el apóstol

Juan describe a esta Iglesia como

soberbia, que creía no tener necesidades. Es

aquí donde se ve reflejado el difícil tiempo

por el que nuestra Iglesia está pasando, en

mucho tiene que ver lo que nos rodea: la

tecnología, el medio social y hasta las personas

con quienes , es así como

poco a poco nos hemos dejado envolver

por los placeres de este mundo y nos hemos

olvidado del verdadero objetivo por el que

fuimos creados.

Hay dos aspectos específicos que hemos

dejado de lado y ya no sólo como Iglesia de

Dios, sino también como seres humanos: el

amor y la fe. Siendo que somos creación a

imagen y semejanza de Dios, no debemos

permitir que eso suceda, sin embargo, es

algo muy común de nuestro tiempo.

Nuestro Señor Jesús vino a dar testimonio

con su sacrificio del más grande amor que

nadie pudo imaginar, es por este ejemplo

en el Siglo XXI

que es tan importante conservar la enseñanza

que nos dejó, pues es la base de

nuestra fe.

Cada vez es más difícil mantener vivo el

amor, primero a Dios y después al prójimo

(1 Juan 4:20), aunque no es sorprendente

que esto suceda, pues el mismo Jesús lo

dijo: “…por haberse multiplicado la maldad

en la tierra el amor de muchos se enfriará…”

Mateo 24:12 y qué decir de la fe,

si la sociedad se ha encargado de hacernos

creer que todo es el poder de la mente o

peor aún, el poder del dinero. Es así como

depositamos nuestra fe en las cosas de este

mundo sabiendo que al final no perduran.

La Iglesia aún no se ha dado cuenta que

todo cuanto pueda lograr o tener, es y ha

sido por la gracia de Dios.

¿Por qué olvidamos estas dos cosas? Si

por un lado, son las grandes bases de la

Iglesia y por otro, son las que traerán mayor

bendición y el más grande galardón. El

amar a nuestro Dios sin haberle visto cara

a cara es la más grande prueba de nuestra

VOZ Juvenil

Rebeca Espinoza Santiago

El Salado, Estado de México

fe y el confiar en Él, es la mejor muestra de

amor “…A quien amáis sin haberle visto, en

quien creyendo, aunque ahora no lo veáis,

os alegráis con gozo inefable y glorioso…

”1 Pedro 1:8.

Como juventud de la Iglesia de Dios, es nuestro

deber hacer de la Iglesia actual, un árbol

de grandes frutos, una Iglesia perfecta y de

la cual se pueda decir que mantiene día con

día las virtudes del evangelio, que procura

el crecimiento espiritual prosperando en

cada uno de nosotros los dones espirituales:

gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad,

mansedumbre, templanza, fe y amor.

Hagamos un esfuerzo por recuperar estos

valores, escudriñemos La Palabra de Dios,

es ahí donde encontraremos la mejor guía

de nuestra vida espiritual, donde están los

más grandes ejemplos para mejorar. Las Sagradas

Escrituras son el método más fácil de

usar, que no necesita de ciencia, sino sólo

pedir a Dios sabiduría para poder comprender

su voluntad.

9


No hagáis tesoros en la tierra, donde

la polilla y el orín corrompe, y donde

ladrones no minan ni hurtan; más

haceos tesoros en el cielo donde ni

polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no

minan ni hurtan” Mateo 6: 19, 20.

Con estas palabras el Señor Jesús daba a entender

la importancia de atesorar las cosas espirituales,

ya que él veía que mucha gente daba

más importancia a las materiales, no porque

al Señor le fuera indiferente que se tuviera algún

bien material, pues comprendía que esto

se anteponía a las cosas de Dios, es decir, a las

espirituales. Podemos darnos cuenta que este

mal proviene de tiempo atrás, ya que el hombre

siempre ha buscado más lo material, sin importarle

que pueda pasar por alto los mandamientos

de Dios.

Cuando se envía el mensaje a la Iglesia de

Laodicea, ésta responde diciendo: “…Yo soy

rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad

de ninguna cosa...” Apocalipsis 3:17. Hoy le

sucede esto al más al joven y a todo aquel que

olvida que todas las cosas proceden del amor

y la misericordia de nuestro Dios, y entonces

comenzamos a hacer tesoros en esta tierra.

Cuando en nuestro trabajo nos va bien y tenemos

una buena casa, un auto, ropa, la oportunidad

de viajar con la familia, nuestros hijos

asisten a escuelas particulares, y cuando a estas

personas o hermanos se les pregunta ¿Por qué

no asisten a la Iglesia? Probablemente la respuesta

inmediata es: “Porque no tengo tiempo”,

“Tal vez mañana iré” o aún más: “En este

momento no tengo necesidad de Dios”. Es aquí

cuando nos vemos claramente como aquella

Iglesia de Laodisea. Que decía: “... no tengo

necesidad de ninguna cosa”. Ya que no alcanzamos

a entender que lo material es efímero, es

decir, pasajero y no nos damos cuenta.

10

Hacien

Tesoros e

Ministro David Vázquez Cid de León

El Salado, Estado de México

Sin embargo en este mismo relato para aquella

Iglesia dice: “… ¡Ojalá fueses frío, ó caliente!

más porque eres tibio, y no frío ni caliente, te

vomitaré de mi boca”. Apocalipsis 3:15,16. Lo

anterior nos demuestra la tibieza espiritual

que tenemos, la cual es reprobada por Dios,

Él no quiere un pueblo de tibieza o frialdad espiritual,

sino uno lleno de fe, dispuesto a servir

a su Dios bajo cualquier circunstancia, ya que

si no lo hacemos así, entonces nos vomitará

de su boca, es decir nos desechará de su presencia,

descubriendo nuestras vergüenzas es-

VOZ Juvenil

pirituales, tales como la desnudez y la ceguera.

La amonestación de parte de Dios, para que no

vivamos de esta forma es: “Yo te amonesto que

de mí compres oro afinado en fuego, para que

seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras

blancas, para que no se descubra la vergüenza

de tu desnudez; y unge tus ojos colirio, para que

veas” Apocalipsis 3:18. Para que no nos suceda

lo anterior, el Señor nos pide que compremos

oro afinado con fuego, es decir su Palabra, la

cual guiará nuestra vida de una manera espe-

Cie

“No hagáis tesoros en la tierra, donde la po

donde ladrones no minan ni hurtan; más h

donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladro


do

n el

lo

lilla y el orín corrompe, y

aceos tesoros en el cielo

nes no minan ni hurtan”

Mateo 6: 19, 20.

cial, así lo dice el rey David “Lámpara es a mis

pies tu palabra, y lumbrera á mi camino” Salmos

119:105, esto seguramente hará que demos los

frutos que el Señor quiere de nosotros. “Mas el

fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia,

benignidad, bondad, fe, mansedumbre,

templanza: contra tales cosas no hay ley” Gálatas

5: 22, 23.

UN EJEMPLO REAL

En una ocasión el Señor Jesús encontró un joven

que le preguntó: “…Maestro bueno, ¿qué

bien haré para tener la vida eterna? Y él le

dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es

bueno sino uno, es á saber, Dios: y si quieres

entrar en la vida, guarda los mandamientos”

” Mateo 19: 16, 17. Consideraremos esta primera

parte de este encuentro entre el Señor

Jesús y este joven, primordialmente debemos

notar la insistencia de querer saber cual

era la forma para alcanzar la vida eterna, ya

que pese a su juventud ansiaba poder lograr

este propósito, mismo que en la actualidad

pocos jóvenes o adultos se preocupan por alcanzar,

al estar enfocados en obtener cosas

materiales, en vez de buscar bendición, y dejar

que el Señor dé la respuesta sobre cómo

puede llegar a lograr su objetivo, para esto

menciona uno a uno los mandamientos que

se requieren obedecer, y cuando Jesús termina,

el joven le responde: “…Todo esto guardé

desde mi juventud ¿Qué más me falta?.” Mateo

19: 20.

Una vez más el joven expresa algo importante

diciendo que él había observado todos estos

mandamientos e insiste ¿Qué más me falta?

A lo cual el Señor responde “…Anda, vende lo

que tienes, y dalo a los pobres…” Mateo 19:

21 con esto aquel joven comprendió que si

bien había observado los mandamientos de

Dios, las riquezas materiales le impedían ser

un buen servidor de Dios, ya que se tenía que

despojar de todas sus posesiones para darlas

a los pobres, entonces se fue triste, quizá

pensando ¿cómo es posible que tenga que

dar todas mis riquezas a los pobres?

Se ha puesto a pensar en algún momento que

si tuviéramos muchos vienes materiales y si

viéramos a algunos de nuestros hermanos

muy necesitados ¿les daríamos algo? ¿Seríamos

capaces de despojarnos de una parte de

nuestros bienes para darlo a la Iglesia?

Dicen que una ocasión un hermano se acercó

al pastor de la iglesia y le dijo: Hermano aquí

está un “cachito” de un billete de lotería, ore

por él y si me saco el premio mayor, doy el

diezmo para la iglesia, a lo que el pastor le respondió:

hermano yo no oro a Dios por estas

cosas, porque estoy seguro que si así fuera,

usted se acordaría de todo menos de Dios.

Nuestro Señor Jesucristo decía: “Y díjoles:

Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la

vida del hombre no consiste en la abundancia

de los bienes que posee” Lucas 12:15 y a esto

pone una parábola de un hombre que había

almacenado muchos bienes y Dios le pregunta:

“Necio, esta noche vuelven a pedir tu

alma; y lo que has prevenido, ¿de quién será?

Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico

en Dios.” Lucas 12: 20, 21.

VOZ Juvenil

De esto el Señor prevenía a sus discípulos y

les ponía como ejemplo a los cuervos que no

siembran, ni siegan, sin embargo nuestro Dios

los proveé de su alimento, o los lirios que no

labran, ni hilan y que ni aún Salomón se pudo

vestir como uno de ellos, por lo tanto no hay

que preocuparse de que comeremos o beberemos

el día de mañana, ya que nuestro Padre

sabe las cosas de las cuales carecemos, pero

notemos lo importante. “más procurad el reino

de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas”

Lucas 12:24-31 Cuán difícil es entonces poder

hacer verdaderos tesoros en los cielos, ya que

el mundo actual ha olvidado todos los valores

que nuestro Dios ha puesto de forma inherente

en el hombre, su forma desmedida de avaricia

lo ha hecho olvidarse de estos valores básicos,

y lo único que ha logrado es que Dios se aleje

de él.

Basta con mirar un poco a nuestro alrededor,

para darnos cuenta como se ha ido deteriorando

la vida del hombre, por ejemplo: cuantos

sorteos de juegos existen, supuestamente para

volverse rico en segundos, tan sólo haciendo

una llamada por teléfono; adivinos o brujos

que se anuncian por los periódicos, poniendo

ejemplos de gente que se ha aliviado de alguna

enfermedad grave, a los cuales sólo se les

indicó tomar algún brebaje o encomendarse

a un ídolo; lo más grave aún, la delincuencia a

gran escala en nuestro país, antes era usar un

arma y amagar a la víctima, ahora son armas

de alto poder para efectuar asaltos, secuestrar

personas inocentes; y finalmente el gobierno

aprueba el matrimonio en personas del mismo

sexo y que a más de esto puedan adoptar niños,

de aquí podríamos mencionar una larga lista de

hechos que nos demuestran que el hombre ha

tomado caminos equivocados olvidándose por

completo de Dios, dando lugar a la carnalidad y

al pecado en todas sus formas.

Estimados hermanos jóvenes y lectores de esta

revista, hoy el Señor quiere que vivamos conforme

a su voluntad, apartándonos de todo

mal, buscando mejorar nuestra vida espiritual,

haciendo frutos dignos de arrepentimiento.

No olvidemos que el Señor nos ha dado un lugar

especial, así lo dice el Rey David “Pues le

has hecho poco menor que los ángeles, y coronástelo

de gloria y de lustre” Salmos 8:5. A más

de esto el Apóstol Pedro declara: “Mas vosotros

sois linaje escogido, real sacerdocio, gente

santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las

virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas

á su luz admirable” 1ª Pedro 2:9.

Vamos entonces a hacer verdaderos tesoros en

el cielo, para que cuando el Señor regrese por

segunda ocasión a este mundo, traiga la corona

de vida eterna, la cual esperamos, y así mismo

reinemos con él por mil años.

11


Testimonio

Somos un matrimonio joven, ambos miembros

de la Iglesia de Dios, desde el

principio de nuestras vidas, tenemos

dieciocho años de conocernos; nuestra

boda fue el veintiséis de agosto de 2006. Nos

consideramos muy afortunados por las infinitas

bendiciones que recibimos día a día de nuestro

Padre Celestial. A finales del 2008, nos enteramos

que seríamos padres por primera vez, fue

la bendición más grande de todas, una felicidad

difícil de explicar y comprender. La fecha probable

de nacimiento de nuestro hijo sería exactamente

el veintiséis de agosto de dos mil nueve,

precisamente cuando cumpliríamos tres años de

feliz matrimonio.

12

Desde el inicio, el embarazo fue un proceso

difícil, amenaza de aborto a la quinta semana,

la cual se superó y logramos salir adelante.

Pasaron los meses, los estudios médicos nos

dijeron que sería un varón, al que llamaríamos

Mario Alberto. Una tarde al llegar a casa del

trabajo, yo me sentía más cansada de lo normal,

así que le pedí a mi esposo que me llevara

con la doctora, para una revisión adicional a las

programadas. En la clínica me diagnosticaron

y confirmaron preclampsia, los médicos de

turno, me internaron, se trataba de una preclampsia

muy severa, no podían controlar mi

presión arterial, la situación cada vez se volvía

más delicada y corría el riesgo de sufrir un in-

VOZ Juvenil

farto, derrame cerebral, convulsiones, parálisis

de riñones, era demasiado.

Pasé un día completo en la clínica de Saltillo,

para posteriormente ser trasladada a la Ciudad

de Monterrey, donde fue necesaria la interrupción

del embarazo el día veintidós de Mayo de

2009. Apenas comenzaba la difícil prueba por la

que pasaríamos, Mario Alberto nació cuando estaba

a punto de cumplir seis meses de embarazo,

pesando 870 gramos, un bebé muy pequeñito,

pero muy hermoso, de tez blanca y cabello obscuro,

pero con pocas probabilidades de vida...

aún cuando demostró desde el principio ser muy

fuerte y valiente para su corta edad.

Prueba de Fe

Anónimo

Para cada cosa que sucede Dios tiene

un propósito, y aceptar su voluntad

es un principio clave para su pueblo,

pues como dice la Escritura sus

pensamientos no son nuestros pensamientos.

Por eso “No os conforméis

a este siglo, sino transformaos por medio

de la renovación de vuestro entendimiento

para que comprobéis cual sea

la buena voluntad de Dios agradable y

perfecta”.

Romanos 12:2


Al tercer día de haber nacido los médicos nos

informaron que Mario Alberto era considerado

como un bebé muy grave, que había sufrido un

derrame cerebral y 2 infartos y que las probabilidades

de que sobreviviera eran casi nulas, que

necesitábamos de un milagro para que pasara

esa noche.

Con la ayuda de nuestro Dios Mario Alberto

logró superar esa crisis, a las dos semanas de vida

tuvo una intervención quirúrgica en su corazoncito,

una vez más el poder de Dios se manifestaba

en él. Dios escuchaba nuestra petición constante

de que le reestableciera su salud, a la cual se unían

las oraciones de nuestros ministros y miembros

de la Iglesia de Dios.

Todos los días viajábamos de la ciudad de Saltillo

a Monterrey para poder ver a nuestro pequeño.

La cita era a las cinco de la tarde de Domingo

a Sábado, sin excepción, nos permitían estar

con él casi una hora diaria, nos daban el reporte

médico de su evolución durante todo el tiempo

que pasaba en el hospital. Era algo tan bonito,

para nosotros saber que tenía ciertas mejorías

por pequeñas que fueran: la recuperación de su

cirugía, aumento de peso, su tolerancia a la alimentación

con leche por sonda, todo indicaba

que las cosas iban avanzando; nuestro Dios escuchaba

nuestra constante petición.

Cientos de personas que nos conocen, entre ellas,

nuestros familiares, miembros de la Iglesia

de Dios y algunas amistades, también pedían

a Dios con la misma fe que nosotros. Todas las

tardes mientras estábamos con Mario Alberto le

leíamos historias bíblicas y lo hacíamos escuchar

música, platicábamos con él y claramente él nos

demostraba que le agradaba nuestra presencia,

ya que todos sus signos vitales aumentaban

considerablemente mientras estábamos con él.

El médico con el que teníamos más contacto,

nos hizo ver rotundamente que no había explicación

médica para que Mario Alberto tuviera

vida, que realmente era obra de un ser superior…es

decir: Dios.

El domingo 28 de Junio, la doctora de guardia

nos llamó a su oficina. En ese momento sentimos

una gran angustia, puesto que tuvimos

el presentimiento de que las cosas no estaban

bien y efectivamente así era, Mario Alberto

amaneció con complicaciones en sus riñoncitos

y corazón, el cual estaba cada vez más débil.

Nos dijeron que el momento más difícil había

llegado, Mario Alberto estaba muriendo, en

ese instante estábamos tan consternados… no

podíamos creer lo que estaba sucediendo, era

tan difícil comprender el por qué de esa situación.

Tuvimos la oportunidad de estar con él hasta

los últimos minutos de su corta vida, además

nos concedieron la dicha ese mismo día de

cargar y abrazar su pequeño cuerpecito, ya sin

aliento de vida, puesto que todo el tiempo que

permaneció en la incubadora solo podíamos

acariciarlo y hablarle, pero jamás lo pudimos

cargar. Todas esas horas parecían formar parte

de una horrible pesadilla de la que queríamos

despertar. Su cuerpo fue trasladado el día

veintinueve de Junio a la Ciudad de Saltillo,

para ser sepultado esa misma tarde con sus bisabuelos

y así hacer menos doloroso ese proceso.

Al tercer día mi esposo y yo volvimos al hospital

en la Ciudad de Monterrey, con la finalidad

de agradecer a los médicos y enfermeras, todas

las atenciones y cuidados que tuvieron con no-

VOZ Juvenil

sotros y nuestro pequeño Mario Alberto, incluso

les hicieron llegar unos reconocimientos por escrito,

a nombre nuestro y de Mario Alberto, en el

que dice “Dios les bendiga por tan bonita labor”

el cuidar y salvar vidas de bebés tan delicados,

como los que están en la UCIN (Unidad de Cuidados

Intensivos Neonatales).

Ya ha pasado algún tiempo de esa experiencia,

fue una prueba de nuestro Dios, el motivo no lo

sabemos, pero lo que sí estamos seguros es que

fue la dicha y tristeza más grande que hemos

tenido. Damos gracias a Dios nuestro Padre Celestial,

por darnos una vez más una oportunidad

de vida, por todas las bendiciones que nos da

y por lo que no nos concede también. Él tiene

planes para nuestras vidas y no nos corresponde

a nosotros cuestionar el por qué de las cosas,

sólo nos queda aceptar su voluntad y seguir en

su camino. La vida no es fácil, Dios nos ayuda

constantemente, solo Él nos dará consuelo y fortaleza

para salir adelante. Las cosas no pasan por

casualidad, el nacimiento de Mario Alberto tuvo

un objetivo y lo cumplió.

Ahora nosotros tendremos que luchar para

ganarnos la vida eterna y poderle conocer, ya que

él sí tiene asegurado su lugar en el Reino. Sólo

nos resta decirles, que ante cualquier prueba que

se nos presente en la vida, no dudemos en ponernos

en las manos de Dios, Él nos ayuda siempre y

no enviará algo a nuestras vidas que no podamos

superar. Se hizo la voluntad de Dios y como tal

la debemos aceptar. Deseando les sirva de algo

nuestra experiencia, no demos lugar al maligno,

y así jamás logrará apartarnos de nuestro Señor.

“...Jehová dió, y Jehová quitó: sea el nombre de

Jehová bendito.”

Job 1:21

13


24 Convocación Nacional Juvenil

“El Principio de la Sabiduría es el Temor de Jehová…”

Costo total de la Convocación $760 pesos

Proverbios 1:7

Incluye: Entrada a la Convocación, Alimentación y 2 noches de hospedaje.

$ 460 pesos por Alimentación y Convocación

$ 300 pesos por concepto de Hospedaje

La 24 Convocación Nacional Juvenil tiene el mismo precio que la 23

CNJ, pero esta vez el hospedaje será en el Hotel, e incrementa el costo

de $300 pesos.

Registro del 1 de febrero al 30 de mayo de 2010 a través de la página

www.mifjc.org.mx

Fecha límite de pago 15 de junio de 2010

Culto de Elección de Himno Lema

“El Principio de la Sabiduría es el Temor de Jehová…” Proverbios 1:7

Domingo 23 de mayo de 2010 en San Agustín Zapotlán, Hidalgo

Participa en la Composición del Himno Lema de la 24 CNJ con el lema

La Convocatoria se cierra el 23 de abril

Más información fjc_cantoymusica@iglesiadedios-ar.com y en la página web www.mifjc.org.mx

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