todas las cosas.

kcm.org.uk

todas las cosas.

17

3

Í n d i c e

Recobremos el huerto de Dios

K e n n e t h C o p e l a n D

No fuimos creados para vivir bajo el yugo de la pobreze y la escazes. Levantémonos por fe

en el nombre de Jesús y recobremos el huerto de Dios.

El poder

para prosperar

K e n n e t h C o p e l a n D

Un poco de enfermedad por aquí... un problema

con las finanzas por allá... Así es como el diablo lo

intimida para tratar de apartarlo de sus bendiciones.

¡No se lo permita! Manténgase firme en la fe, y para

variar tírele un puñado de arena en la cara.

febrero

20

Cómo pensar

rectamente en un

mundo torcido

G l o r i a C o p e l a n D

Vivimos en un mundo confuso y alocado, pero

usted puede vivir en victoria a pesar de lo que

suceda a su alrededor.

destacados artículos

Cuando el Señor nos habló por

primera vez acerca de iniciar la revista

La voz de victoria del creyente, nos dijo:

“Esta es su semilla. Distribúyanla a

todo aquel que responda al ministerio

y no permitan a nadie pagar cuota de

suscripción alguna”. Durante 34 años

nuestro gozo ha sido traerles las

buenas nuevas mediante las

enseñanzas de los ministros que

escriben artículos basados en sus

experiencias reales con Dios y los

testimonios de creyentes que confiaron

en lo que Dios dice y vieron día tras

día la victoria del Señor en sus vidas.

—Kenneth y Gloria Copeland

9 ¿Id por todo el

mundo? ¡Yo no!

J e s s e D u p l a n t i s

Usted no tiene que ser predicador para proclamar la Palabra

de Dios. Lo que Dios busca son canales: personas que Él

pueda utilizar para proclamar sus ideas, sus sentimientos y

sus propósitos al mundo.

13 El alto costo de la

desobediencia

G l o r i a C o p e l a n D

El plan y propósito de Dios para su vida no depende de lo

que usted pueda o no pueda hacer. Depende de que usted

haga lo que Él le diga y cuando se lo diga.

7 Un momento histórico:

El camino hacia

Eagle Mountain Lake

Dios envió una y otra vez gente, materiales y

milagros para que la construcción de las oficinas

centrales del ministerio mundial de los

MKC fuera concluida.

15 Boletín

Buenas Nuevas

Relatos de victorias y triunfos auténticos

de personas como usted.

LA VOZ DE VICTORIA DEL CREYENTE, volumen 1, número 2, enero del 2007. LA VOZ DE VICTORIA DEL CREYENTE es una publicación mensual de Eagle Mountain International Church Inc./Ministerios Kenneth Copeland

Inc., organización sin fines de lucro, Fort Worth, Texas. © 2007 Ministerios Kenneth Copeland, Inc. Derechos reservados. Se prohíbe la reproducción parcial o total sin autorización por escrito. LA VOZ DE VICTORIA DEL

CREYENTE y el logotipo en la última página son marcas registradas de Eagle Mountain International Church Inc./Kenneth Copeland Ministries Inc. en los Estados Unidos y en los países donde circula LA VOZ DE VICTORIA

DEL CREYENTE. El costo de impresión y distribución se financia con donaciones de los socios colaboradores y amigos de los Ministerios Kenneth Copeland. Impreso en los Estados Unidos de América. Para suscribirse gratuitamente,

escriba a los Ministerios Kenneth Copeland, Fort Worth, TX 76192-0001 o visite nuestro sitio Web www.kcm.org. Debido a que cada número de LA VOZ DE VICTORIA DEL CREYENTE se planea con anticipación,

no recibimos artículos que no hayan sido solicitados. Directora de Desarrollo de estrategias para socios colaboradores: Kelly Weekly; Directora de publicaciones: Glenda Bunkofske; Director editorial: Ronald C Jordan;

Editor colaborador: Don Turner; Editora: Deborah Ide; Asistente editorial: Camille Wilder; Redactores: Michelle M. Adams, Karen Adlong, Darlene Breed, Rick Bunkofske, Gina Lynnes, Christopher Maselli; Correctores de

estilo: John Carcomo, Jean De Long, Michelle Harris, Eileen Hooley; Diseñador principal: Michael Augustat; Directora de proyecto: Deborah Brister, Lynette Lundy; Coordinadora tipográfica: Joyce Glasgow; Traducción al

español y diseño: Global Village, Inc.


| B V O V | j a n u a R y ’ 0 7


R e c o b r e m o s e l

huerto

Dios d e

Existe algo en el espíritu humano que se resiste a la opresión. HAY UNA CONVICCIÓN

ENTRETEJIDA EN LO PROFUNDO DE NUESTRO SER DE QUE NO FUIMOS CREADOS PARA VIVIR BAJO EL

YUGO DE LA POBREZA Y LA ESCASEZ. NO FUIMOS CREADOS PARA VIVIR SOMETIDOS A ENFERMEDADES Y

DOLENCIAS, NI PARA SER ESCLAVOS DE PERSONA, COSA O FENÓMENO ALGUNO EN ESTA TIERRA. | Fuimos

creados para ser reyes.

En ocasiones dicha noción puede casi extinguirse debido a los golpes implacables del diablo o al

engaño de las falsas enseñanzas de la religión. Pero a pesar de todo eso, aún arde en nuestro interior

un anhelo de encontrar la forma de librarnos del dominio de las circunstancias naturales y de recuperar

el lugar de señorío. Tenemos el sentir grabado indeleblemente en nuestro espíritu de que fuimos

creados desde el principio para reinar en algún huerto de Edén, y nada puede extinguir nuestro

deseo de volver a vivir en tal lugar.

¿Por qué?

Porque desde el principio esa fue la voluntad de Dios para la humanidad. En sentido literal, Él

sopló esa voluntad en la humanidad entera el sexto día de la creación, como lo dice Génesis 1: «Y

creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo

Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del

mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra» (vv. 27-28).

K e n n e t h C o p e l a n d


La Bendición que estaba sobre Abraham para multiplicarse,

para ser bendecido y bendecir a todas las familias de la Tierra,

e s la mi sma bendición que D ios le dio en un

principio a Adán ...

Esas fueron las primeras palabras que Dios le dirigió al

hombre, acompañadas del poder divino para respaldarlas,

un poder que le fue conferido a Adán mediante lo que la

Biblia denomina la Bendición.

dios NuNca reNuNció

A primera vista, usted podría preguntarse por qué

Adán necesitaría dicha bendición. Después de todo, vivía

en el huerto de Edén, un lugar perfecto donde tenía a

su disposición todo lo que pudiera necesitar, un lugar

diseñado para reflejar la voluntad perfecta y suprema de

Dios. Sin embargo, por maravilloso que fuera el huerto,

no abarcaba toda la Tierra; su alcance era limitado. Según

los límites que encontramos en la Biblia, solo ocupaba

unos cuantos kilómetros cuadrados en las inmediaciones

del actual Iraq.

La tarea de Adán consistía en cambiar esa realidad.

Su trabajo era terminar lo que Dios había empezado,

usando la autoridad que había recibido de Él y el poder

de la Bendición para multiplicarse y extender el huerto

de Edén hasta los confines de la Tierra. Recibió la imponente

responsabilidad y la unción para reproducir las

condiciones de Edén dondequiera que fuera.

Dios no solo dispuso esto para Adán, sino que fue su

plan para toda la humanidad, y nunca lo ha cambiado.

Sin embargo, la mayoría de los creyentes de hoy no se

dan cuenta de este hecho. Dan por sentado que cuando

Adán y Eva dejaron escapar la Bendición y la convirtieron

en una maldición al aliarse con Satanás, Dios anuló

por completo el plan. Creen que Dios canceló la tarea

original que le encomendó a Adán y revocó el poder que

le había conferido para llevarla a cabo. Piensan que Dios

renunció al huerto de Edén tras la caída del hombre,

de modo que ellos han renunciado también al huerto.

Dicen: «Bueno, este viejo planeta está maldito; supongo

que mientras viva en él sufriré también los efectos de esa

maldición».

Yo pensaba lo mismo hace años, cuando recién había

nacido de nuevo. Por eso la maldición me seguía dondequiera

que iba; vivía pobre, enfermo y derrotado en todo

aspecto de mi vida. Trataba afanosamente de zafarme de

ella, y pensaba, «tal vez todo mejore si me traslado a otro

lugar, o si consigo otro empleo». Pero no importaba a dónde

fuera, esa esfera maldita me seguía.

No me malinterprete. Yo sabía que era salvo y que iría

al cielo después de morir, y estaba profundamente agra-

decido por ello; incluso recibí el bautismo en el Espíritu

Santo. Sin embargo, mi vida no se parecía en lo más

mínimo al huerto de Edén. Gloria y yo debíamos

$24 000 (que equivalen a unos $150 000 en la actualidad),

teníamos un viejo auto que solo daba lástima y muy

pocos ingresos, y debido a que carecíamos casi por completo

de revelación, nada de lo que hacíamos salía bien.

A pesar de nuestra situación, fui a la Universidad Oral

Roberts y, gracias a que trabajé para el hermano Roberts,

pude asistir a sus campañas, que se hacían bajo grandes

carpas. Allí presencié milagros asombrosos. Observé estupefacto

cómo él ejercía su fe una y otra vez, de la misma

manera que un mecánico utiliza sus herramientas, para

liberar a las personas de la opresión de la enfermedad. Lo

oí predicar acerca de «la semilla de fe» y de la bondad de

Dios.

Más o menos en la misma época, mi madre nos habló

de las enseñanzas del hermano Kenneth Hagin, y descubrí

que no estaba obligado a vivir más bajo la maldición.

Yo podía vivir en la Bendición de Abraham, porque según

dice Gálatas 3:13-14: «Cristo nos redimió de la maldición

de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está

escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero),

para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase

a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la

promesa del Espíritu».

Para ser sincero, en ese entonces apenas tenía idea de

lo que eso significaba. Sin embargo, me puse a estudiar la

vida de Abraham y descubrí que él había sido un hombre

extremadamente exitoso. La bendición de Dios lo seguía

por doquier, de la misma manera que la maldición me

había seguido a mí. ¡Todo lo que él hacía prosperaba!

No lo compreNdía, ¡pero daba resultado!

Bastó esa pequeña porción de revelación para que toda

mi perspectiva de la vida cambiara. Empecé a vernos, a

Gloria y a mí, no como unos pobrecitos que trataban de

subsistir el día a día, sino como personas extremadamente

prósperas espiritual, mental, física y económicamente.

Gloria y yo (como ya habíamos aprendido algunas

cosas de cómo andar por fe) empezamos incluso a hablar

en esos términos. Cuando el dinero escaseaba, en lugar

de decir «no podemos pagarlo», decíamos: «¡Gloria a

Dios que somos bendecidos! La Bendición de Abraham

es nuestra por medio de Jesús, y Él suple todo lo que

necesitamos conforme a sus riquezas en gloria».

f jE aB nR uE Ra O R y 2 0’ 0 7 | | BL V OV V C | 5


Al principio, cuando comenzábamos a hablar esas

palabras, nuestras circunstancias no diferían mucho de las

anteriores. Aún nos faltaba dinero y estábamos colmados

de deudas. Sin embargo, desde nuestro interior nos veíamos

diferentes, y en poco tiempo la revelación que teníamos

en nuestro interior empezó a cambiar lo que sucedía

en el exterior. Al cabo de once meses habíamos salido de

todas nuestras deudas, y desde entonces nunca hemos

debido nada. Es más, la bendición de Dios empezó a

extenderse en nuestra vida y a transformar el ambiente en

que nos desenvolvíamos. La vida era cada vez mejor.

Aún así, durante mucho tiempo yo no entendí completamente

la verdad que había descubierto. Yo sabía que «la

Bendición de Abraham» se había hecho realidad en mí

en virtud de lo que Jesús hizo por medio de su muerte

y resurrección. Con todo, yo no comprendía totalmente

lo que era la Bendición de Abraham. Sin embargo, hace

unos años esta revelación iluminó todo mi ser, y desde

entonces nunca he sido el mismo.

Ocurrió una noche mientras estaba sentado en la terraza

de mi casa, preparándome para predicar. Había

terminado de preparar el mensaje y acababa de empezar a

adorar y alabar a Dios, entonando una vieja canción que

aprendí hace unos 40 años y que dice: «Oh, la Bendición

de Abraham es mía. En vez de enfermedad tengo salud,

en lugar de pobreza riqueza, y la bendición de Abraham

es mía». Justo en ese momento, la Palabra del Señor vino

a mí con tal poder que casi me saca de la silla. Él dijo:

¡Quiero recobrar mi huerto!

Yo pregunté: «¿Qué dijiste?»

Él dijo: Yo vine al mundo, vencí a Satanás y acabé con su

poder. Ese huerto me pertenece ¡y lo quiero de vuelta! ¡Quiero

lo que me pertenece!

Fue entonces que lo comprendí: La Bendición que estaba

sobre Abraham para multiplicarse, para ser bendecido y bendecir

a todas las familias de la Tierra, es la misma bendición

que Dios le dio en un principio a Adán. Dios nunca cambió

su plan original. Él simplemente transfirió la Bendición de

Adán a Abraham, luego la comunicó a Jesús por medio de

Abraham, y por medio de Jesús a nosotros. ¡Esa bendición es

nada menos que la capacidad divina para recrear las condiciones

del huerto de Edén dondequiera que vayamos!

la fe es el catalizador

El Cuerpo de Cristo en pleno todavía no ha llegado a

comprender en su totalidad que en el momento en que

recibimos a Jesús como nuestro Señor y Salvador, Él

nos redime de la maldición. Aunque por fuera todavía

estamos en este planeta azotado por el pecado, por dentro

hemos sido trasladados al mismo huerto de Edén.

Espiritualmente, estamos sentados con Cristo en los

5 5 | B| VLOV V C | | j af nE uB aR ER Ry O ’ 0270 0 7

lugares celestiales, nuestra vida está escondida con Cristo

en Dios (Colosenses 3:3), y hemos sido bendecidos «con

toda bendición espiritual en los lugares celestiales en

Cristo» (Efesios 1:3).

Eso significa que si usted ha nacido de nuevo, el huerto

de Edén está en usted ahora mismo, y Jesús le dice casi lo

mismo que Dios le dijo a Adán. Él dice: Te bendigo. Toma

ahora esa bendición y libérala por la fe para que pueda manifestarse

y recrear las condiciones del huerto de Edén en tu

vida.

Vuelva a leer la última frase. Note que no dice que la

Bendición se manifestará de manera automática en su

vida simplemente porque usted es salvo. La Bendición

nunca se manifiesta automáticamente; siempre debe recibirse

y liberarse por la fe. La fe funciona como un catalizador

que activa la Bendición y libera el poder de esta

en su vida.

Si alguna vez ha utilizado un adhesivo que se activa

químicamente, comprenderá lo indispensable que es el

catalizador. Esa clase de adhesivo no funciona como

cualquier pegamento. Usted puede aplicarlo en grandes

cantidades, pero por sí solo no va a adherirse a nada.

Puede aplicarlo a dos pedazos de madera, ponerlos luego

bajo presión durante un mes, y aún así no quedarán adheridos.

En cambio, cuando añade el catalizador, ocurre una

reacción química. La reacción hará que el adhesivo se

endurezca tanto que tendrá que destruir la madera para

poder separar las partes que fueron pegadas.

La Bendición se parece mucho a esa clase de adhesivo.

Ella encierra todo el poder y el conocimiento divinos,

posee todas las propiedades sobrenaturales para

facultar al pueblo de Dios para multiplicarse, fructificar

y dominar la Tierra. Contiene no solo toda la unción que

necesitamos para convertirnos en los amos de todo mal

que trate de esclavizarnos, sino también toda la capacidad

para que podamos transformar nuestros hogares en un

verdadero huerto de Edén.

Sin embargo, solo empezará a operar una vez que la

mezclemos con la fe.

La fe ha sido siempre el catalizador de la Bendición. Así

fue en la vida de Abraham, también en la vida de Jesús,

y así opera en nosotros. Romanos 4 despeja cualquier

duda al respecto cuando dice: «Porque no por la ley fue

dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que

sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.

Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que

la promesa sea firme para toda su descendencia» (vv. 13,

16).

En otras palabras, Dios por su misericordia le dijo a la

humanidad: Yo sé que ustedes han estropeado las cosas. Sé que

Adán fracasó y perdió la Bendición, pero yo deseo que de todas


Si usted ha nacido de nuevo, el huerto de Edén está en usted ahora mismo.

Toma ahora esa bendición y libérala por la fe para que pueda mani-

festarse y recrear las condiciones del huerto de edén en tu vida.

maneras la tengan. Esa es mi voluntad, y si tan solo creen lo

que digo la haré realidad en sus vidas. No importa lo que el

diablo diga al respecto. Ustedes pueden tenerla por gracia por

medio de la fe, no por obras.

Abraham fue la primera persona que aceptó el ofrecimiento

de Dios. Por eso la Biblia lo llama el padre de la

fe. Cuando Dios prometió darle la Bendición que recayó

primero sobre Adán, Abraham lo creyó por completo y

actuó conforme a ella por fe. Así fue como operó en su

vida para cambiar circunstancias, personas y ambientes,

enriqueciéndolo y protegiéndolo dondequiera que iba.

Tanto creyó Abraham en la Bendición que cuando Dios

le pidió que sacrificara a Isaac, él estuvo dispuesto a

hacerlo porque esperaba con absoluta certeza que la

Bendición de Dios resucitaría a Isaac.

Miles de años después, Jesús hizo algo semejante.

Como «descendiente» de Abraham y heredero de su

bendición, Jesús anduvo en esa bendición por la fe, y

ejerció dominio sobre la Tierra, como le había sido

encargado a Adán en el principio. Jesús, a quien la Biblia

denomina «el postrer Adán», extendió el alcance de la

voluntad de Dios como quedó instituido en el huerto de

Edén, al vencer la enfermedad, la pobreza y la opresión

demoníaca. Luego fue a la cruz, llevó el pecado de toda la

humanidad, murió y descendió al infierno para pagar por

ese pecado, todo porque creyó que la Bendición de Dios

lo resucitaría.

Ahora es nuestro turno. La Bendición nos pertenece

tanto como le perteneció a Jesús, porque nosotros estamos

en Él. De hecho, somos responsables de administrarla

puesto que somos su Cuerpo en la Tierra.

Viene el día en que Jesús volverá y reinará por mil años,

y traerá a este planeta la Bendición total de Dios. ¡Qué

dicha será entonces, el reino milenario de la Bendición!

Todos aguardamos aquel día, pero mientras llega, usted

y yo como creyentes tenemos el inmenso privilegio y

la gran responsabilidad de manifestar esa bendición en

nuestras vidas y hogares. Tenemos la oportunidad de llevarla

a otros y contarles las buenas nuevas y demostrarles

el poder visible de la Bendición.

Aún puedo oír en mi espíritu la voz clara y sonora

del Señor: ¡Quiero recobrar mi huerto! Es hora de que su

pueblo, su Cuerpo en la Tierra, responda a su llamado.

La Bendición es nuestra. Creámosla, confesémosla y liberemos

su poder. Levantémonos por fe en el nombre de

Jesús y recobremos el huerto de Dios. Victoria

Ahora es nuestro turno. La Bendición

nos pertenece tanto como le perteneció a

Jesús, porque nosotros estamos en Él. De

hecho, somos responsables de administrarla

puesto que somos su Cuerpo en la

Tierra.

f jE aB nR uE Ra O R y 2 0’ 0 7 | | BL V OV V C |


U n m o m e n t o h i s t ó r i c o :

Cuando Kenneth y Gloria Copeland se trasladaron de Tulsa (Oklahoma) a Fort

Worth (Texas) en 1968 para organizar la Asociación de Evangelismo Kenneth

Copeland, la sede de su ministerio consistía en dos habitaciones pequeñas dentro

de la oficina de seguros del papá de Kenneth, A.W. Copeland, y solo había una secretaria

para ambas organizaciones.

Un año después, el personal aumentó en dos, y la

asociación se trasladó de la oficina de seguros a su

propio local en la calle Berry, en Fort Worth. Luego,

el personal volvió a aumentar, esta vez pasó de cuatro a

siete personas, y en 1971 fue necesario trasladarse a otro

local, luego otro traslado en 1972 cuando el personal de

la asociación aumentó a 12.

A pesar de que estos fueron los primeros pasos en el

cumplimiento del llamado que Dios había puesto en

sus vidas, Kenneth y Gloria sabían que eran pasos muy

importantes. Era obvio que los Copeland estaban en el

camino correcto.

En 1975, cuando la asociación se trasladó a una oficina

en Lake Arlington (era la quinta vez en siete años

que se trasladaban), el personal contaba con 12 empleados.

Pero para 1980 todo eso había cambiado.

La asociación (que para entonces ya se llamaba los

Ministerios Kenneth Copeland) tenía más de 100

empleados cuando comenzó a construir el edificio para

sus oficinas centrales en una extensión de 492 hectáreas,

en la localidad de Eagle Mountain Lake, al norte de

Fort Worth.

Los Ministerios Kenneth Copeland habían comprado

la propiedad el año anterior, en 1979. El lugar fue una

base militar que se usó para entrenar tropas durante la

Segunda Guerra Mundial.

Milagro tras milagro

Durante la construcción de las nuevas oficinas, hubo

muchos milagros; uno de ellos fue que cuando se terminó

la construcción del edificio, no quedó ninguna deuda

pendiente ni hubo necesidad de pedir préstamos bancarios.

El complejo está construido sobre una base sólida de

granito que, al parecer, fue puesta por el Señor para ese

propósito.

Cuando se inspeccionó el lugar, uno de los ingenieros

comentó: «Taladramos en la formación rocosa más dura

que hayamos visto en la historia de nuestra compañía.

Nuestra maquinaria sufrió averías y tuvimos que reemplazar

las brocas… es más que una coincidencia el que

hayan escogido este lugar en particular para construir,

cuando hay cientos de lugares para escoger. Es el sitio

perfecto para construir su sede central».

El fundamento perfecto para un ministerio edificado

7 | BL V VO C V | | fj Ea Bn RuE aRRO y 2’ 0 07 7

1986

El camino hacia Eagle Mountain Lake

sobre el fundamento de la Palabra inconmovible de Dios.

Cuando llegó el momento de cavar el hueco para el

ascensor, hubo otro milagro. Los trabajadores necesitaban

usar dinamita para abrir un hueco de unos 9 metros de

profundidad en el centro del edificio. Cuando comenzaron

a excavar para colocar la dinamita, terminaron

cavando los 9 metros enteros antes de pegar con otra base

sólida de granito. No hubo necesidad de dinamitar.

No solo ya estaba el hueco ahí sino que había paredes

verticales y lisas, exactamente lo que se necesitaba para el

ascensor.

Los milagros continuaron llegando.

Para contar con más agua, se pensó utilizar un pozo

que había estado sin uso por algunos 35 años. Pero, primero,

la tubería oxidada debía ser reemplazada. Los tubos

viejos se sacaron con un imán grande conectado a una

grúa. Cuando se sacaron los más de 30 metros de tubos

viejos y se pusieron en el suelo, inmediatamente se convirtieron

en polvo oxidado. Si los tubos se hubieran convertido

en polvo en el pozo, no se habría podido bombear

para sacar el herrumbre. El pozo se habría arruinado.

El milagro siguiente tuvo que ver con la planta de

tratamiento de las aguas negras.

El plan era instalar un nuevo alcantarillado, pero Dios

tenía un plan mejor: reparar el alcantarillado que ya

estaba ahí, a pesar de que no se había usado por mucho

tiempo, al igual que el pozo viejo.

Después de que se quitaron los árboles y escombros

del alcantarillado viejo, este todavía funcionaba. Fue necesario

hacerle algunas reparaciones para cumplir con los

requisitos actuales. Se rebobinaron dos de las cincos unidades

eléctricas de emergencia que funcionan con diésel,

y se reemplazaron algunas fajas y paletas, pero fue apenas

una fracción del costo total de un alcantarillado nuevo.

A lo largo de los años, Dios envió una y otra vez gente,

materiales y milagros para que la construcción de las oficinas

centrales del ministerio mundial de los MKC fuera

concluida.

Los Ministerios Kenneth Copeland se trasladaron a

su nueva sede central en 1986. Desde entonces, el Señor

ha utilizado esta antigua estación de entrenamiento de

personal militar para entrenar su ejército espiritual. En la

actualidad, cerca de 500 personas trabajan en las instalaciones

que están en Eagle Mountain Lake. Victoria


El diablo no podrá cErrarlE

la puErta a lo quE ustEd tiEnE

quE hacEr En El ¡2007: año dE la

puErta abiErta!

Creo que una de las cosas más

importantes a la que Dios nos llama

es a congregarnos. allá por 19 ,

Dios me dijo: “Quiero que organices

eventos en los que los creyentes

puedan sumergirse en la Palabra

de Dios”. Él me mostró exactamente

cómo organizarlos. También me

mostró que había creyentes —personas

como usted— hambrientos de

su Palabra.

Hoy, al participar usted en la unción

del Cuerpo durante estos eventos, la

exposición intensiva

a la Palabra

de Dios renovará

su mente

y usted podrá

prosperar, ser

sanado y estar

bien.

—Kenneth Copeland

no solo se pregunte qué tiene dios guardado

para usted, sino averígüelo en este ¡Año de la

Puerta Abierta!

Sea una voz de victoria: ¡Invite a un amigo!

8-10 de marzo

c a m p a ñ a d e V i c t o r i a ,

branson (Missouri)

faith Life Church | 220 falls Parkway

Branson, MO 5 1

11-12 de mayo

conferencia Femenil

International Evangelical Church | Rome, Italy

9-14 de julio

congreso de creyentes de la costa oeste

anaheim Convention Center

00 W. Katella ave. | anaheim, Ca 92 02

6-11 de agosto

congreso de creyentes del suroeste

fort Worth Convention Center

1201 Houston St. | fort Worth, TX 7 102

20-25 de agosto

congreso de creyentes de los Grandes lagos

u.S. Cellular arena | 00 W. Kilbourn ave.

Milwaukee, WI 5 20

16-21 de setiembre

días de refrigerio

Eagle Mountain International Church

Sede central de los Ministerios Kenneth Copeland

1 55 Morris-Dido Road | newark, TX 7 071

(no es dirección postal) | 00- 00-7 95

¿no puede asistir?

acompáñenos en la transmisión

en vivo por video o audio

en: getimmersed.org!

24-29 de octubre

retiro de oración en los montes ozark

Ministerios Billye Brim

P.O. Box 0 | Branson, MO 5 15

17- - 77 | www.billyebrim.org

8-10 de noviembre

campaña de Victoria, Washington, d.c.

Hylton Memorial Chapel

1 0 Potomac Mills Road | Woodbridge, Va 22192

La entrada es GRATIS. Los eventos están sujetos a cambio sin previo aviso. Interpretación al español se

ofrece solo en los congresos de la costa oeste y del suroeste. Para obtener información actualizada, visite

getimmersed.org o llame a la oficina de los Ministerios KC más cercana. Socios colaboradores y

amigos en los Estados Unidos, favor de llamar al 800-600-7395. Socios colaboradores y amigos en

Canadá, favor de llamar al 877-480-3388.

j a n u a R y ’ 0 7 | B V O V |


9 | BL V VO C V | | fj Ea Bn RuE aRRO y 2’ 0 07 7

J e s s e D u p l a n t i s

¿Idportodoel mundo? ¡Yono!

El mundo ve a Jesús como una figura religiosa , pero

necesitamos mostrar a Jesús como un Salvador personal .

rDespués,

algo cambia en el hogar al llegar a la mitad de la semana. De

repente, la alegría sale disparada por la ventana. La esposa está molesta; los

niños se han vuelto locos; el jefe está molesto con usted sin motivo alguno; hasta

el perro lo traiciona y empieza a despedazar los muebles, solo para divertirse.

¿Alguna vez ha tenido una semana así?

Jesús tuvo una semana muy difícil de la que aún se sigue hablando hoy día.

Al comienzo de la semana entró a la ciudad montado en un pollino. La gente

vitoreaba y tendían ramas a su paso en alabanza total a su vida y ministerio. Más

adelante, en la misma semana, ¡todo cambió! Esas mismas personas gritaban exigiendo

su muerte. Al llegar el viernes, a Jesús lo habían vituperado, ridiculizado

y golpeado. Le habían arrancado la barba, lo clavaron a una cruz y lo humillaron

mientras agonizaba en dolor indescriptible.

Ahora bien, Jesús tenía el poder para bajarse de esa cruz. Tenía potestad

para llamar legiones de ángeles y darles una lección a todos. Pero no lo hizo.

Jesús colgó de aquella cruz por decisión propia, ni siquiera les tuvo en cuenta

sus insultos a los que le ultrajaron, sino que oró: «Padre, perdónalos, porque no

saben lo que hacen». Amigo mío, ¡eso sí que es amor de verdad!

Lo que empezó con gran adulación terminó con gran persecución, pero todo

tuvo propósito. Jesús sabía que estaba pagando el precio del pecado, y sabía

que no sería fácil. Él no cargó con los pecados de una sola persona, ni siquiera

de diez personas; Él llevó sobre sí los pecados del mundo entero. Píenselo un

momento.

¿Cree que le dolió? Más le vale creerlo. ¿Le gustó hacerlo? No, ¿a usted le

gustaría? Pero lo hizo de todas formas porque sabía que el resultado final bien

valía la pena. Jesús sabía que usted valía toda la pena del mundo.

Eso es puro amor y pura misericordia en acción, pero no terminó ahí. Jesús sí

murió en la cruz por los pecados del mundo, pero al tercer día ¡resucitó! Después

volvió para dar a sus discípulos un mandato que seguimos cumpliendo hoy: «Id

¿Recuerda haber tenido una semana que haya empezado de maravilla? Es

decir, todo va viento en popa, está feliz, su esposa está feliz y los niños se

portan bien; hasta el perro se ve contento. Todos parecen optimistas y sienten

que van por buen camino.

Predicar es simplemente

proclamar las

buenas nuevas de

Jesucristo, y cualquier

persona salva

puede hacerlo.


por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no

creyere, será condenado» (Marcos 16:15-16).

Usted puede proclamar las buenas nuevas

La gran comisión no es algo que nos emocione a todos.

La primera vez que oí a Dios llamarme a «ir por todo el

mundo», lo primero que pensé fue, «¡yo no!» Había recibido

la salvación y me pareció que eso era suficiente. Cuando leí

ese versículo, pensé que se refería al ministerio de púlpito,

y yo no quería eso.

Estaba satisfecho con ser salvo, dar los diezmos y dar

de mi tiempo a la iglesia. Por eso pensé que el mandato de

ir por todo el mundo no era para mí, sino para otros, pero

estaba equivocado. ¿Sabe usted qué significa «predicar»?

No es saltar y gritar aleluya desde el púlpito. No tiene que

ver con ser un orador elocuente. No se trata de alguna gran

revelación espiritual que nadie haya oído jamás. Predicar es

simplemente proclamar las buenas nuevas de Jesucristo, y

cualquier persona salva puede hacerlo.

Las buenas nuevas están resumidas en esta cita: «Porque

de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo

unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda,

mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al

mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo

sea salvo por él» ( Juan 3:16-17).

Esta no es una porción bíblica para «principiantes». Es

el corazón de todas las Escrituras. Sin esta verdad no se

puede tener un buen concepto de la sanidad, el gozo, la

paz ni la prosperidad. Estas palabras le muestran el amor

de Dios de una manera que le dejará pasmado, si medita

en ellas. Si no sabe que Dios le ama y que quiere lo mejor

para usted, ¿cómo podrá creerle con respecto a cualquier

otra cosa?

Si piensa que lo que yo hago desde el púlpito es la única

«predicación» real que existe, está en un error. Usted no

necesita ser apóstol, profeta, evangelista, pastor o maestro

para proclamar el Evangelio. Es posible que el único Jesús

que algunas personas podrán ver jamás sea el Jesús que está

en usted, o el Jesús que está en mí.

Usted puede comunicar el amor de Dios

La gente necesita a Jesús. Si no lo cree, no se ha fijado

en el mundo que le rodea. Es un lugar cruel, y se vuelve

más cruento cada día. Ha sido así desde que el pecado

entró y rompió la conexión entre Dios y la humanidad.

Cuanto más nos acercamos a la segunda venida de Cristo,

más dificultades tendrán los que no vivan para Dios. Por

eso, deberíamos intensificar nuestros esfuerzos por alcanzar

a los perdidos, y es necesario que todos trabajemos

juntos a fin de alcanzar el mundo para Cristo.

El mundo ve a Jesús como una figura religiosa, pero

necesitamos mostrar a Jesús como un Salvador personal.

Jesús es asequible. Él es la única respuesta verdadera para

la condición humana. ¿Qué ha hecho Jesús por usted?

Cuénteselo a los demás.

Recuerde que la gente no necesita un Jesús lejano.

Necesitan un Jesús con el que puedan hablar, y esa es la

clase de Jesús a quien usted y yo servimos. Me gusta decir

«yo lo llamo Jesús y Él me llama Jesse». Nos tratamos de tú

a tú, ¡y es grandioso! Creo que Jesús quiere tener esa clase

de relación íntima con cada persona, ya sea que ella viva

junto a mi casa o al otro lado del planeta.

Cuando usted habla de Jesús, realiza un acto de amor, el

mismo amor que motivó a Jesús a soportar la cruz. Piense

en ello. La única razón por la que usted puede amar es

porque Él le amó primero. A usted no le toca ir a la cruz

porque Jesús ya pagó ese precio, pero sí tiene que contar

a los demás lo que Él hizo. Es parte de ser cristiano, y es

justo honrar al Señor contando su mensaje a otros.

Jesús vino por los que están cautivos del pecado. Él

no trató de limpiar los peces antes de pescarlos. Como

creyentes, deberíamos ver a los que están confundidos,

perdidos y viviendo en pecado tal como Jesús los vio: como

ovejas sin pastor. Deambulan por el mundo, tratando de

vivir por cuenta propia y abrirse su propio camino. Nuestra

responsabilidad no es condenarlos sino mostrarles cómo

ser salvos y guiados por el Buen Pastor. La gente necesita a

Jesús, de verdad que sí.

Soy uno de los «otros»

Cuando fui salvo, mi vida sufrió un gran cambio. Supe

lo que Dios había hecho por mí: había transformado mi

vida y no me cabía la menor duda sobre su poder para

hacer milagros. Ya me había salvado y libertado, y eso fue

todo un milagro. Yo era malo y sabía que si Dios podía

cambiarme, ¡podía hacer cualquier cosa! Por eso no me

fue difícil testificar a la gente. Lo hacía todo el tiempo y

consideraba que hablar de Jesús era parte de ser cristiano.

Al fin de cuentas, la Biblia nos dice en 2 Timoteo 4:5 que

todos estamos llamados a hacer «obra de evangelista».

No obstante, la Biblia también dice que algunos reciben

el llamado específico de ser evangelistas. Talvez usted sea

uno de ellos. En ese caso, ha de saber que es muy diferente

ejercer este tipo de ministerio. Cada uno de los cinco oficios

que Dios ordenó para la obra del ministerio tiene su

propia unción especial. Efesios 4:11-12 dice: «Y él mismo

constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas;

a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar

a los santos para la obra del ministerio, para la edificación

del cuerpo de Cristo».

Yo no quería ser parte del grupo de los «otros». Cuando

f jE aB nR uE Ra O R y 2 0’ 0 7 | | BL V OV V C | 10


Dios me llamó a ser evangelista, vacilé mucho. No porque tuviera dudas sino porque no me gustaba mi manera de hablar. Era

muy consciente de mis errores

KCM Canadá

En 1967 el Señor llamó a Kenneth y a Gloria Copeland a predicar

la Palabra de Dios no adulterada y a alimentar a los creyentes no solo

con la leche, sino también con el alimento sólido de la Palabra, y los

comisionó para que llevaran ese mensaje a las naciones.

gramaticales. Soy descendiente

de los inmigrantes franceses que

llegaron a Louisiana y sé cómo

sueno al hablar. Por eso, cuando

Dios me llamó, yo dije: «Mira,

has cometido un error. No se lo

diré a nadie. Que quede entre

tú y yo, así podrás cambiar de

Exhortar y capacitar a toda una gene- En setiembre del 2006, los MKC de Canadá

parecer».

ración de creyentes a confiar en Dios y en organizaron la Conferencia de Oración de

Él dijo: «Yo no cometí ningún

su Palabra fue una tarea de dimensiones la Costa Oeste, con los pastores George y

error».

gigantescas; y los Copeland no tomaron a la Terri Pearsons. El evento comenzó con un

«Pero Señor, no sé cómo predi-

ligera el llamado que recibieron.

desayuno para pastores, al que asistieron

car», le dije.

Nueve años después, y luego de esta- 90 pastores de los alrededores de Columbia

«Yo sé que no sabes predicar —me

blecer sus oficinas centrales en Fort Worth, Británica para tener compañerismo y oír la

dijo—. Por eso mismo te he lla-

los Ministerios Kenneth Copeland dieron el Palabra de Dios. No se fueron decepcionamado».

primer gran paso hacia el ministerio mundos. El pastor George pronunció un mensaje

«Mira Señor, ¡es que no puedo!»

dial, al abrir en Canadá su primera oficina profético en cuanto a Canadá. Basado en

«¿Sabes por qué te estoy llamando,

fuera de los EE. UU., en 1976. El plan para Romanos 13:11-12, el pastor George habló

Jesse? Si cometes un error al hablar,

las actividades internacionales fue especial de la llegada del «avivamiento» espiritual

no lo sabrás porque no tienes ni

para los MKC. En lugar de tener casillas pos- y profetizó que se extendería como una ola

idea que es un error».

tales para manejar la correspondencia que desde la costa oeste hasta la costa este y

¡Eso es lo que me dijo!

se recibía, la oficina de Canadá cuenta con viceversa. Proclamó que el renacimiento

«Pero es que tampoco sé predi-

un personal de creyentes locales: un equipo espiritual se prolongaría, que no sería algo

car», volví a decirle.

ministerial que conoce las necesidades de pasajero… y que la gloria de Dios se mani-

«¡Mejor todavía!», dijo Él.

su propio país y sabe cómo atenderlas.

festaría en las iglesias de todo el país.

La verdad es que es inútil

En los 31 años que han pasado desde que A Canadá le esperan tiempos emocio-

debatir con Dios. ¡No se puede

abrieron sus puertas por primera vez y granantes. Los MKC de Canadá están destina-

ganar! Obviamente, Dios quería

cias a la fidelidad de sus casi 20.000 socios dos a ser un factor importante en este avi-

que yo simplemente confiara

colaboradores y amigos, para los MKC de vamiento, y ellos están decididos a hacerlo

en Él e hiciera lo que me dijera,

Canadá haber alcanzado a más de 30 mi- una realidad.

cuando me lo dijera. Así fue

llones de personas en Canadá ha sido una Desde su inicio en 1976, los MKC de

como finalmente accedí e ingresé

obra de fe enorme y exitosa.

Canadá nunca han dado un paso atrás. Todo

al ministerio. Dios me abrió las

El programa de televisión La voz de vic- paso ha sido hacia adelante en todo lo que

puertas de forma milagrosa y en

toria del creyente (en inglés), que se trans- el Señor ha hecho por medio de la colabo-

seis semanas ya tenía en la agenmite

en todo Canadá, tiene la posibilidad ración de creyentes de toda la nación. Los

da un año entero de compromi-

de llegar a 21,3 millones de televidentes los MKC de Canadá continuarán esforzándose

sos, y desde entonces nunca me

domingos y a cerca de 30 millones de tele- por ser más que una edificio para sus cola-

he quedado de brazos cruzados.

videntes los días entre semana. La revista boradores y amigos; continuarán esforzán-

Yo sabía que Dios estaba a cargo

LVVC (en inglés) se envía por correo postal dose por todos los medios para seguir sien-

de todo el asunto, pero todavía

a más de 18 000 hogares cada mes.

do su punto de contacto personal y seguir

me sentía incómodo al predicar.

En julio del 2005, el ministerio se trasladó

a su nuevo (y pagado por completo) centro

haciendo todo lo que puedan para llevarlos

de la leche al alimento sólido de la Palabra.

Por eso, al principio de mi

ministerio, yo cantaba y tocaba el

ministerial, en Langley, British Columbia. El Victoria

piano la mayor parte del tiempo.

13 de mayo del 2006, Kenneth y Gloria estuvieron

en Canadá para inaugurar el nuevo

centro de 1672 m

Si le interesaría leer la profecía: “Prophecy—

a Great awakening in Canada” (solo en inglés) del

pastor George Pearsons, visite www.kcmcanada.ca,

pulse en “downloads” y podrá encontrarla en la sección

de “Books/Other”.

Cuando hablaba lo hacía unos

cuantos minutos. Quería esconderme

detrás de la música, que

era mi fuerte. Pero eso no es lo

que Dios quería. Él quería que

2 , el cual cuenta con una

gran bodega, espacio para oficinas y un

salón en el que los socios colaboradores

y amigos del ministerio pueden comprar

materiales de los MKC.

11 | BL V VO C V | | fj Ea Bn RuE aRRO y 2’ 0 07 7


yo predicara el Evangelio; quería que me extendiera y que

hiciera lo que me había llamado a hacer.

¡Usted puede ser un canal!

Lo que Dios busca son canales: personas que Él pueda

utilizar para proclamar al mundo sus ideas, sus sentimientos

y sus propósitos. No está buscando cierto «tipo» de

persona para hacer su obra; está buscando todos los tipos.

Servimos a un Dios polifacético que creó un mundo lleno

de diferentes tipos de personas. Usted tiene algo que Dios

necesita. Yo tengo algo que Él requiere. ¡Juntos podemos

alcanzar este mundo para Jesús!

Dios puede utilizarle, incluso en un campo en el que

usted no se sienta muy seguro. Tan solo mire todo lo que

ha hecho por medio de mí. Allá por 1976 empecé en el

ministerio sin querer hablar, pero tan pronto decidí hacerlo

sin más, ¡Dios tomó las riendas! Él me ha puesto a

galopar por todo el mundo desde entonces, proclamando

sus buenas nuevas como evangelista. Lo único que hago

es predicar, predicar y predicar, y dondequiera que voy

Dios toca la vida de la gente. Todos los días veo personas

que son salvas, sanadas y transformadas, y eso es algo que

sólo Dios puede hacer.

Quizá en este momento usted se esté mirando y pensando:

¿Qué puedo hacer para Dios? ¡Puede hacer mucho!

Hoy mismo podría llevar una persona a Cristo que se convertiría

en el próximo Kenneth Copeland. Podría imponer

las manos sobre alguien y ver el poder de Dios sanar ese

cuerpo. Podría apoyar la obra del Evangelio para que sea

transmitido por ondas televisivas a un lugar donde usted

nunca podrá ir.

Usted no tiene que ser predicador para proclamar la

Palabra de Dios. Puede estar en el mundo de los negocios

y Dios puede utilizarle en todo negocio que haga. Puede

estar en las artes y Dios puede utilizarle para mostrar la

creatividad asombrosa que posee. Puede encargarse de su

hogar y Dios puede utilizarle para criar hijos en la disciplina

y amonestación del Señor e influir así en generaciones

futuras. No importa qué haga, Dios puede utilizarle.

La gente necesita ver a Jesús en su vida; necesita oír

su voz proclamándolo como Señor. Por eso, no se excuse

la próxima vez que Dios le pida «ir por todo el mundo».

Decida hoy hacer todo lo que Dios requiera de usted.

Decida hoy abrir su boca, contar su testimonio y proclamar

con poder las buenas nuevas de Jesucristo. Victoria

Jesse Duplantis es el presidente y fundador de los Ministerios Jesse

Duplantis, con sede internacional en Louisiana y oficinas adicionales

en el Reino Unido y Australia. Es autor de éxitos de librería y presentador

de un programa semanal de televisión. Para información y materiales

del ministerio, escriba a: Jesse Duplantis Ministries, P.O. Box

20149, New Orleans, LA 70141-0149, o llame al 985-764-2000, o visite

el sitio www.jdm.org.

E l p o d e r d e l a c o l a b o r a c i ó n • E l p o d e r d e l a c o l a b o r a c i ó n • E l p o d e r d e l a c o l a b o r a c i ó n • E l p o d e r d e l a

La colaboración transforma

vidas

c

Cada mes en la revista

La voz de victoria del

creyente, usted lee

sobre las vidas de las

personas que han sido

transformadas gracias

a su colaboración

con los Ministerios

Kenneth Copeland.

Pero esas no son las

únicas vidas transformadas.

Cuando usted se une

a los MKC como socio

colaborador, nuestra

unción y nuestros dones se combinan con los suyos

para restaurar relaciones, abrirnos campo en las finanzas

y ministrar salud abundante. y así, antes de que

usted se dé cuenta, su vida será también transformada.

Si no lo ha hecho ya, haga la conexión como socio colaborador

de los Ministerios Kenneth Copeland. Recibirá

el Paquete para socios colaboradores, el cual contiene

toda la información sobre la colaboración, obsequios y

otras cosas. Si solo desea recibir más información, sírvase

comunicarse con nosotros.

¡Es hora DE coNEctarsE!

Para hacerse socio colaborador o saber más sobre cómo

colaborar: Llame al 800-600-7395 ó 877-480-3388 (en

Canadá) o visite kcm.org

j a n u a R y ’ 0 7 | B V O V | 12


Él cumplirá su plan para usted y para mí, pero sería

muy triste perderse algunos de los detalles en el transcurso.

Saltarse un paso

Los planes que Dios tiene para nosotros se desarrollan

paso a paso: le obedecemos en las cosas pequeñas

que nos conducen a las grandes. Es posible que nos

saltemos un paso de vez en cuando. Tal vez desobedezcamos

en algo que Él nos indique, y al mirar atrás digamos:

«si tan solo hubiera…».

A veces el resultado de saltarse un paso o desobedecer

puede parecer insignificante, pero estoy convencida de

que ningún acto de desobediencia es intrascendente.

Debemos estar atentos a su voz y prestos a obedecer su

Palabra en todo momento.

A veces pasamos por la vida sin prestar atención.

Otras veces nos perdemos esos pasos maravillosos en

el plan divino porque somos desobedientes de sol a sol.

En esas ocasiones, nos estamos perdiendo momentos

1 | BL V VO C V | | fj Ea Bn RuE aRRO y 2’ 0 07 7

G l o r i a C o p e l a n d

El alto costo de la

DEsoBEDIENcIa

D«Dios tiene planeadas cosas grandes y maravillosas para usted». | «Dios declaró su propósito

para su vida mucho antes de que usted naciera». | Hemos oído frases como estas desde el día en

que nacimos de nuevo, y son ciertas. La Palabra de Dios las respalda. Cuán maravilloso es saber

que Dios tiene un plan para cada uno de nosotros, un buen plan para darnos un buen futuro

( Jeremías 29:11).

preciosos del plan glorioso de Dios para nosotros, y no

podemos darnos ese lujo.

En este lado del cielo no sabremos cuán diferente

habría sido nuestra vida de haber obedecido. Si lo

supiéramos, veríamos que el costo de la desobediencia

es mucho más alto de lo que nos imaginamos.

En la Biblia hay varios relatos de personas que

desobedecieron a Dios y lo pagaron muy caro. Una

de los ejemplos más importantes es el de Moisés, el

gran legislador que día tras día y año tras año dijo a

los hijos de Israel: «¡Obedeced al Señor!». En el libro

de Números, capítulo 20 leemos sobre el día en que se

quedaron sin agua. Moisés desobedeció la instrucción

que Dios le dio para proveer agua y pagó un precio alto

por esa desobediencia. Dios no le permitió introducir a

los hijos de Israel a la tierra prometida. Algo que había

anticipado durante 40 años se desvaneció al dar ese paso

en falso.

Más que reglas

Si viéramos desplegado ante nosotros el plan total


como somos el cuerpo de cristo, no debemos vivir a lo que venga.

Si viéramos desplegado ante nosotros el plan total de Dios para nuestra vida, veríamos que cualquier

acto de desobediencia cuesta más de lo que podamos imaginar.

de Dios para nuestra vida, veríamos que cualquier acto de desobediencia cuesta más de lo que podamos

imaginar. La desobediencia nos desvía del camino y nos pone a dar vueltas y más vueltas innecesarias.

Al desobedecer, podemos perdernos un segmento glorioso del plan de Dios que únicamente

habría podido darse en un momento particular de nuestra vida.

Dios nos dio su Palabra escrita y puso su Espíritu en nosotros para guiarnos momento tras

momento. Cuando «despertamos» y caemos en la cuenta de que la obediencia diligente a nuestro

Padre celestial es el camino a seguir, la vida se convierte en una aventura gloriosa. Hasta las rutinas

diarias se convierten en parte integral de ese viaje asombroso cuando vivimos siendo guiados por el

Espíritu y la Palabra de Dios.

Como somos el Cuerpo de Cristo, no debemos vivir a lo que venga. Dios tiene un propósito especial

para cada miembro y para todo el Cuerpo. Lo único que debemos hacer es obedecer a Dios. No

podría ser más claro que cuando Él explico ese propósito a los hijos de Israel, en Deuteronomio

30:11-14:

Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No

está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír

para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros

el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti

está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.

El apóstol Pablo también nos recuerda en Romanos 10:8 que la fe está arraigada en la obediencia:

«Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos».

Ahí es donde está la fe, en su boca y en su corazón. La fe consiste en oír a Dios y obedecerle, tan

simple como eso. Para ser obedientes debemos poner nuestra fe en Dios, no hay otra manera. La

obediencia no funciona cuando uno piensa que la Palabra de Dios es una lista de reglas. La obe-

diencia funciona porque sabemos en nuestro corazón y confesamos con nuestra boca que la Palabra

de Dios es nuestra vida misma, y como resultado de ello la cumplimos.

Cómo llegar a la meta paso a paso

Debemos obedecer aunque sea fácil o difícil, aunque nos guste o no lo que oigamos. Yo estaba segura

de que predicar era algo que nunca iba a gustarme. No tenía deseo alguno de predicar. No creía que

podía hacerlo y no habría podido hacerlo en mis propias fuerzas, pero aun así Dios me dio el trabajo y

ha sido fiel conmigo en la realización de la tarea.

El plan y propósito de Dios para su vida no depende de lo que usted pueda o no pueda hacer.

Depende de que usted haga lo que Él le diga y cuando se lo diga. Él le ungirá y le capacitará para hacer

todo lo que le indique hacer.

Cada día de mi vida es como salir en busca de un tesoro. ¿Sabe por qué? Porque estoy totalmente

entregada a obedecer lo que me diga la voz de Dios por medio de la Biblia y del Espíritu Santo. Me

mantengo cerca de Él y pongo atención, y estoy atenta. Estoy ansiosa por saber cuál es su siguiente

paso para mí. Ya sea que me diga ve a Tokio o ve a la tienda, cada paso es importante para cumplir su

propósito en mi vida.

El futuro de nuestra vida está escondido en nuestro corazón porque Dios lo puso allí. Él nos alumbra

el entendimiento y desea revelarnos lo que debemos hacer cada día. Llegar a nuestro futuro de acuerdo

con el plan de Dios depende totalmente de que oigamos y obedezcamos a Dios momento tras momento,

paso tras paso, día tras día.

Cuando vemos la obediencia desde ese punto de vista, es evidente que el costo de cualquier paso de

desobediencia es un lujo que no podemos darnos. Pero en cuanto a las recompensas de la obediencia:

todo paso que demos hacia el plan glorioso de Dios para nuestra vida depende de ella. Victoria

f jE aB nR Eu Ra O R y 2 0’ 0 7 | BL V VO C V | 1


P e r s o n a s , n e c e s i d a d e s y v i c t o r i a s v e r d a d e r a s

BoletínBuenasNuevas

Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque

esta es la voluntad de Dios para con vosotros en

Cristo Jesús (1 Tesalonicenses 5:17-18).

Bendecida con una casa

nueva y libre de conflictos

Hace un par de meses pedí

oración. Mi esposo y yo queríamos

comprar una casa, pero

teníamos muchos conflictos en

nuestro hogar. En ese momento

no me di cuenta de que los conflictos

nos estaban diciendo algo.

Entonces, ustedes me enviaron

una cinta titulada El poder de la

alabanza y un folleto titulado

Cómo vencer los conflictos. Lloré

cuando los recibí porque sabía

que Dios me estaba hablando.

Le agradecí a Dios por el ministerio

de ustedes y por guiarnos

a la casa que más nos convenía.

Salimos de una casa que

casi compramos pero que creó

muchos conflictos en cuanto a la

decisión. Entonces Dios nos condujo

a otra casa que es bendición

de Él, y desde entonces todo ha

ido bien.

Gracias por orar por nosotros.

Le doy gracias a Dios por la conexión

espiritual con su ministerio.

Alabado sea Dios por la paz

en nuestro hogar y en nuestra

nueva casa.

D.M. | Connecticut

15 | B V O V | j a n u a R y ’ 0 7

Pacto en la sangre

Debo escribir y contarle cuánta bendición me trajo su

libro Cómo proteger a su familia en tiempos peligrosos. Sí,

estamos viviendo tiempos peligrosos, pero la Palabra de

Dios y nuestra fe en la sangre de Jesús nos dan la victoria

en todo momento.

Mi esposo y yo habíamos planeado desde

hacía varios meses un viaje a Inglaterra. Dos

días antes del vuelo se descubrieron los atentados

terroristas en Londres. Le agradezco

a Dios por haber sacado esto a la luz. Él

siempre utiliza las medidas necesarias para

protegerme y llevarme segura a mi destino.

Tenemos un pacto firmado en la sangre de

Jesús. Alguien dijo: «No sé si iría con todo

esto que está pasando». Yo dije: «Yo voy».

Alguien más dijo: «No puedes detener la

maldad en el mundo». Yo dije: «Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra;

mas a ti no llegará». Alguien más dijo: «Espero que no tengas ningún problema»;

yo dije: no lo tendré, no en mi vuelo».

Oré para tener un viaje tranquilo, sin acontecimientos y que hubiera

un cielo azul y despejado. Había mayor seguridad en todos los puestos

de control. Alabo a Dios por la protección extra que nos dio. Abordamos

el avión en Atlanta, y llevábamos esperando una hora y quince minutos

cuando anunciaron: «Debido a asuntos de mantenimiento, el avión no podrá

despegar». Abordamos otro avión y partimos para Inglaterra. Alabo a Dios

por su protección, alabo a Dios porque Él honra su Palabra. Mis ángeles

estuvieron apostados en todos los aviones en que yo iba; el Espíritu del

Señor estuvo ahí. No tuve ni siquiera una pizca de duda de

que llegaría a mi destino. Dios nunca me ha fallado y nunca lo

hará. Él es demasiado bueno.

Sharon Lampkin | Mississippi

¡Sigo sin cáncer!

En setiembre de 1987 se me diagnosticó una masa cancerosa

en el abdomen, la cual requería una cirugía importante. Una

de mis amigas me dio la serie de ustedes titulada La escuela de

sanidad. Escuché sus cintas durante todo el día y hablé la Palabra

viviente. El doctor llevó a cabo la operación y no encontró ninguna

masa o células cancerosas en mi cuerpo. Atribuí mi sanidad al

creer la Palabra de Dios que usted mencionó. Debido a que Jesús

me sanó yo cambié mis hábitos alimenticios, y todavía hoy sigo

sana. En este aniversario celebro no solo la fidelidad de la Palabra

de Dios, sino también su fidelidad para conmigo.

A.L. | Georgia

ángeles

mis

estuvieron apostados

aviones

en todos los


Levantada por el poder sanador de Dios

En el 2004 llegué a estar muy enferma, y me hospitalizaron.

Escribí a su ministerio y pedí oración. Muchas

gracias por orar por mí. Dios me hizo un milagro. Me

diagnosticaron cáncer en el colon, tenía

hipertensión y una úlcera sangrante, todo

lo cual estaba más allá del control médico.

Mi esperanza de seguir viviendo estaba

en el 50%. Empecé a poner en orden mis

asuntos, pero el Señor me dijo: La voy a

levantar.

Durante mi enfermedad, leí constantemente los escritos

sobre sanidad que Gloria había enumerado en uno de sus

libros y también oí sus cintas sobre la sanidad. Después de

dos horas y media de cirugía, los doctores informaron que

esta había sido un éxito y que yo estaba fuera de peligro.

Después de varios días en el hospital se me dio de alta sin

la necesidad de asistencia postoperatoria que los doctores

esperaban que yo tuviera. Dios hizo un milagro en mí.

Alabo a Dios por su fidelidad.

Bertha | New York

Gracias por

salvar mi vida

Quiero agradecer muchísimo a los Ministerios

KC porque es el único ministerio que respondió

cuando pedí oración, pues hasta intenté quitar-

me la vida. Mi hijo murió recientemente y los

Ministerios KC fueron (y siguen siendo los únicos)

que me respondieron y me enviaron una cinta y

un folleto. Ahora sé por qué el Señor los ha ben-

decido tan ricamente. Cuando extendí mi mano

pidiendo oración al morir mi hijo, el sitio kcm.

org salvó mi vida. Ahora seguiré colaborando con

ustedes hasta que el Señor así lo quiera. ¡Qué el

Señor bendiga a toda su familia! ¡Ustedes verda-

deramente viven lo que predican!

Brenda Gómez l Rockwall, Texas

PS. Todos los días uso las cintas y el folleto para

que Satanás no me esté diciendo que me quite la

vida.

Liberación para mi familia

Llegó la hora de la gloria, y yo la recibo en el nombre

de Jesús. Dios está escribiendo el testimonio de nuestra

familia y le doy gracias por la vida y el ministerio de ustedes.

Al principio de este año, Dios me dio una semilla para

la liberación de mi familia: mi padre, mi madre, mis hermanos,

mis hermanas y para mí también. Yo era la única

persona que había nacido de nuevo, y la semilla que Dios

me dio la sembré en los MKC. En el mes de abril, mi madre,

cinco hermanos y cinco hermanas entregaron sus vidas a

Jesús y se bautizaron. ¡La gloria sea para Jesús! Quedaban

aún mi padre y un hermano. Mi hermano ama al Señor

pero todavía no se ha bautizado. Hace una semana, Dios

puso en mi corazón que preparara una semilla para «la

destrucción del poder que opera en la vida de mi padre».

Creo que Dios tiene un plan y también oro por mi padre

según lo que dice Hechos 16:31. Mi corazón está lleno de

gozo. Agradezco todo lo que ustedes hacen día y noche

por el ministerio, los perdidos, los colaboradores… mi

oración por ustedes es que estén firmes hasta que vean al

Señor y reciban el galardón que se merecen, en el nombre

de Jesús.

A.E.M. | Holanda

Creado en Cristo Jesús

Fui criado de una manera muy perjudicial, y eso me

llevó por el camino de las drogas, la cárcel, la pornografía

y la violencia. En 1996 tenía 16 años, estaba enloquecido

por las drogas, me sentía rechazado por los

demás, mi autoestima estaba por el suelo

y tenía todos los complejos que usted

pueda imaginarse. Un día mi mente no

aguantó más y me enfermé gravemente.

Estaba lleno de temor, de nerviosidad y

de confusión.

Me convertí a Cristo en el 2003 gracias

a la información que estaba en el «Paquete

sobre la salvación» que ustedes me en-

viaron. Quiero agradecerles la dedicación y

el empeño que han puesto en ser un vaso del

gran poder del Señor. Han tenido un impacto

positivo en mi vida.

D.M. | Reino Unido

Libre de dolor y alabando a Dios

Esta es la primera vez que informo de una

alabanza. Tenía un terrible dolor en la parte de

abajo de la espalda y en el nervio ciático. Hace uno

o dos meses que les escribí para que oraran por mi

condición de salud. ¡Loado sea Dios, Él me sanó! Ya

puedo caminar y puedo también sentarme por horas.

Ayer tomé mi examen de maestría en inglés. Durante

las tres horas sentí el Espíritu Santo muy cerca de mí,

protegiéndome de todo dolor. Entré y salí por los portones

de la universidad sin tener ningún dolor. Gracias

por su revista gratuita que inspira y transforma millones

de corazones alrededor del mundo

S.A. | Pakistán

j a n u a R y ’ 0 7 | B V O V | 1


D E L O S A R C H I VO S D E LV V C :

Un poco de enfermedad por aquí... un problema con las

finanzas por allá... Así es como el diablo lo intimida para

tratar de apartarlo de sus bendiciones. ¡No se lo per-

mita! Manténgase firme en la fe, y para variar tírele un

puñado de arena en la cara. Después de todo, usted no

es un debilucho, porque se le ha dado:

17 | B V O V | j a n u a R y ’ 0 7

Esta enseñanza clásica se reimprime aquí tal como apareció originalmente en julio de 1987.

El poder para

prospErar

« Usted f u e b e n d e c i d o » . | « Usted e s b e n d e c i d o » . | « Usted s e rá b e n d e c i d o » . | ¿ R e conoce l o q u e e s t a s o ra-

c i o n e s representan? S o n e l p a s a d o, p resente y f u t u ro d e l verbo b e n d e c i r. | N o s e p reocupe, n o l e voy a d a r

u n a l e cción d e gramática. Le voy a d a r u n a l e cción s o b re cómo v i v i r. Ve a u s ted, s i v a a d i s f r u t a r d e l a v i d a l l e n a

y p róspera q u e D i o s h a p u e s t o a s u d i s p o s i c i ó n , v a a t e n e r q u e d a r s e c u e n t a d e q u e l a s b e n d i c i o n e s d e D i o s

c u b ren el pasado, e l p resente y el futuro. E l s i g u i e n te pasaje de Lu c a s 1 3 e s u n e j e m p l o p e r fe c to de esta verdad.

Enseñaba Jesús en una sinagoga el día de

reposo; y había allí una mujer que desde hacía

dieciocho años tenía espíritu de enfermedad,

y andaba encorvada, y en ninguna manera se

podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó

y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad.

Y puso las manos sobre ella; y ella se ende-

rezó luego, y glorificaba a Dios. Pero el principal

de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese

sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis

días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues,

venid y sed sanados, y no en el día de reposo.

Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita,

cada uno de vosotros, ¿no desata en el día de repo-

K e n n e t h C o p e l a n d


Si usted está en el pacto con Dios, ¡está destinado al éxito!

so su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que

Satanás había atado dieciocho años ¿no le debía desatar de esta ligadura en el día de

reposo? (versículos 10-16).

En primer lugar, dese cuenta de que Jesús dijo que esta mujer era hija de Abraham. Al usar esta

terminología, Jesús estaba destacando el hecho de que ella tenía una relación especial con el Dios

Todopoderoso. Ella tenía una relación de pacto con Él, un vínculo, un pacto; y por esta razón, ella

podía ser liberada de la enfermedad.

También quisiera que usted se dé cuenta de que Jesús no le dijo que tal vez alguien la iba a liberar

de su enfermedad, sino que le dijo: “eres libre”, en tiempo presente. Jesús sabía que ella era

una mujer del pacto. En la mente de Jesús, la curación de esa mujer era algo que ya había sido provisto.

Dios siempre actúa en el tiempo presente. Nunca olvida lo que ha provisto para sus hijos. Su

pacto está siempre cerca de su corazón.

Para recibir de Dios, usted debe darse cuenta de que su Palabra es el vínculo con Él y de que no

importa cuánto tiempo pase, la intensidad de su compromiso nunca disminuye. Este compromiso

siempre está fresco en la mente de Dios, independientemente de que su pueblo lo tenga presente o

no.

Por eso es que el Señor pudo decir a esa mujer: “Eres libre de tu enfermedad”, porque Dios tenía

presente su Palabra con Abraham. Y el día en que Él habló con Abraham, 700 años antes de que

esa mujer naciera, ella ya estaba en los lomos de Abraham. Si las promesas habían sido hechas para

cualquiera, entonces habían sido hechas para ella.

Es más, el pacto fue hecho para todos en esa sinagoga. Ellos no se percataron de ello porque

estaban tan apegados a sus tradiciones que ni siquiera sabían de lo que hablaba el Maestro. Se enojaron

con el Él porque sanó en el día sábado.

Como cristiano, usted tiene un pacto con el Dios Todopoderoso, y es tan firme como el que tuvo

Abraham, solo que es un pacto con mejores promesas (Hebreos 8:6). Para poder comprender mejor

las estipulaciones de ese pacto, veamos lo que dice en Gálatas 3:

Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Sabed, por tanto, que los que son de fe,

éstos son hijos de Abraham. Y la escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los

gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las

naciones. De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham. Porque todos los

que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel

que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que por la ley

ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá, y la ley no es de

fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas. Cristo nos redimió de la maldición de

la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un

madero) para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que

por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu (versículos 6-14).

Observe cuántas veces aparece la palabra “bendición” (en diferentes formas) en este pasaje de la

Biblia. Lamentablemente, esta palabra se toma muy a menudo como un mero concepto religioso, y

muy pocas personas comprenden su verdadero significado. Pero Dios sí es muy exacto en el uso de

esta palabra; Él no la toma a la ligera.

Bendecir se usa principalmente en el contexto del pacto. Uno empieza a entender su significado

cuando estudia el pacto que Dios hizo con nosotros. Cuando Él se unió a nosotros en forma irre

Bendecir se usa

principalmente

en el contexto del

pacto. Uno empieza

a entender

su significado

cuando estudia

el pacto que Dios

hizo con nosotros.

Jesús no le dijo que

tal vez alguien la

iba a liberar de su

enfermedad, sino

que le dijo: “eres

libre”, en tiempo

presente.

f jE aB nR uE Ra O R y 2 0’ 0 7 | | BL V OV V C | 1


vocable, nosotros no teníamos nada para darle a cambio;

estábamos en total bancarrota espiritual, sin nada que

ofrecerle. Mientras que Él, por el contrario, es el Dios

Todopoderoso, poseedor de los cielos y de la tierra. Él

tomó nuestra bancarrota espiritual y a cambio nos dio

su vida y su naturaleza. Tomó nuestra pecaminosidad y a

cambio nos dio su justicia. Tomó nuestras enfermedades y

llevó nuestras dolencias, y a cambio nos dio sanidad divina.

¡Aleluya!

Al leer los versículos 13 y 14, usted podrá notar que Él

cargó con nuestra maldición para que pudiéramos ser bendecidos

con el fiel Abraham por medio de Jesucristo. ¿Qué

significa eso? La mejor definición que yo conozco del

término bendecir es “darle a uno el poder para prosperar”.

Prosperar significa “sobresalir en algo que es a la vez deseable

y bueno”.

Entonces, ser bendecido espiritualmente sería ser facultados

para prosperar espiritualmente. Prosperar espiritualmente

significaría, en primer lugar, nacer de nuevo.

Uno no podría sobresalir espiritualmente si todavía tiene

la naturaleza pecaminosa. Pero por otro lado, una vez que

uno nace de nuevo, puede sobresalir hasta el punto de ser

bautizado en el Espíritu Santo, oír la voz del Señor, manifestar

el carácter y la naturaleza de Dios en la vida diaria y

andar en los dones del Espíritu. De acuerdo con la Biblia,

ser bendecido espiritualmente significa ser facultado para

sobresalir en lo que es agradable para el Espíritu Santo.

Si uno es bendecido espiritualmente, no existe límite para

prosperar en el reino espiritual.

Ser bendecido físicamente significa ser facultado para

prosperar en el cuerpo, ser saludable y dinámico y llevar a

cabo la voluntad de Dios en su vida. No es la voluntad de

Dios que el diablo lo paralice y lo esclavice por medio de

dolencias y enfermedades.

Ser bendecido mentalmente significa ser facultado para

prosperar en la mente. Eso incluye ser sano en la naturaleza

emotiva. Significa también ser capaz de comprender la

Palabra y las cosas espirituales. Significa que nuestra mente

está siendo renovada con la Palabra de Dios.

Ahora, ¿qué cree usted que significa ser maldecido? Ese

también es un término del pacto, y su verdadero significado

es “ser facultado para fracasar”.

A la luz de lo que hemos aprendido, leamos otra vez

en Gálatas 3:13-14. Apliquemos nuestras definiciones

y veamos cómo el significado de estos versículos amplía

nuestro conocimiento de nuestro pacto con Dios: “Cristo

nos redimió de ser facultados para fracasar, facultado para

que fracasara por nosotros (porque está escrito: facultado

para fracasar es todo el que es colgado en un madero) para

que en Cristo Jesús la facultad para prosperar de Abraham

alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos

19 | B V O V | j a n u a R y ’ 0 7

la promesa del Espíritu”. (En Deuteronomio 28:1-13

podemos encontrar las bendiciones de Abraham. En vez

de leerlas como están escritas en la versión Reina Valera,

léalas utilizando la definición bíblica de la palabra bendecir).

Teniendo en cuenta lo anterior, piense en las palabras

siguientes que Dios habló a Abraham: “Bendeciré a los

que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y

serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Génesis

12:3). Otra vez, usando nuestras definiciones, leámoslo de

la manera siguiente: “Facultaré para prosperar a los que te

faculten para prosperar, y a los que te faculten para fracasar

facultaré para fracasar”.

En otras palabras: “Todo el que de veras desee lo mejor

para ti, Yo lo facultaré para que prospere. Y todo aquel

que no desee lo mejor para ti, Yo haré que fracase”. Si

usted está en el pacto con Dios, ¡está destinado al éxito!

Cualquiera que se oponga a su éxito se estará oponiendo

a su pacto; y Dios no permitirá que le hagan daño a usted,

no porque Dios no los ame o porque Él lo prefiera a usted,

sino porque Él está ligado a su Palabra. Dios ama a todos

por igual y desea que todos seamos bendecidos.

Entonces, ¿qué necesita usted hacer para que siempre

esté facultado por Dios para prosperar? Pues bien, procure

facultar a sus semejantes para que prosperen en todo

aspecto de sus vidas: espiritual, mental, físico, económico y

social. Si usted bendice a los demás, ¡Dios lo bendecirá a

usted!

En Gálatas 3:29 está la promesa de que las bendiciones

de Abraham son suyas en Cristo: “Y si vosotros sois de

Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos

según la promesa”. Observe de nuevo que está escrito

en tiempo presente. Si usted está en Cristo, es linaje de

Abraham, y heredero según la promesa hecha a Abraham.

De igual manera que la mujer del relato en Lucas, usted

es libre de su enfermedad. Usted está facultado para prosperar

en todos los campos de su vida: ¡ya! No lo deje para

después —para algún día que quizá vendrá—, ni crea que

eso fue solo para los primeros discípulos. ¡Usted está facultado

para prosperar hoy mismo! Victoria

Ser bendecido físicamente

significa ser facultado para prosperar

en el cuerpo, ser saludable y

dinámico y llevar a cabo la

voluntad de Dios en su vida.


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G l o r i a C o p e l a n d

no conozco a nadie que haga bien todas las cosas.

Me refiero a que siempre podemos mejorar en algo. siempre podemos hacer más

cosas buenas. siempre podemos hacer las cosas buenas aún mejor. | Es por eso

que hoy quiero exhortarle y animarle a librarse de las zorras pequeñas que estén

echando a perder sus viñas. quiero que todos andemos en más victoria aquí en

la tierra, y eso significa vivir la vida como dios manda y no según lo que dice el

mundo. | Este mundo es un lugar confuso y alocado que va rumbo al infierno en

una nave muy veloz, pero nosotros no tenemos que abordar esa nave. | El señor

tiene algo en mente para nosotros. tiene planeados días del cielo en la tierra. su

voluntad para nosotros es prosperidad y bendición sobrenaturales,

y también saber cómo manejarlas.

en un

j a n u a R y ’ 0 7 | B V O V | 20


A todos nos gusta prosperar y oír sobre prosperidad, ¿no es así? Yo misma disfruto la prosperidad.

Me gusta porque recuerdo cuando no la tenía, y es mucho mejor ahora. Pero déjeme decirle que no

podemos enfocarnos en las citas bíblicas sobre prosperidad y descartar las demás cosas que Dios nos

manda hacer. La prosperidad llega a los obedientes. Para tener días del cielo en la tierra tenemos que

hacer lo que Dios dice que es justo.

La prosperidad conduce al pecado cuando no se tiene a Dios y su sabiduría.

Para vivir una vida larga y victoriosa debemos aprender cómo es que Dios hace las cosas, y luego

atenernos a esas pautas. Romanos 12:2 nos dice: «No os conforméis a este siglo, sino transformaos por

medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de

Dios, agradable y perfecta».

Nuestra liberación de los problemas se encuentra en la sabiduría de Dios. Dedicar tiempo a la Palabra

de Dios hace posibles todas sus promesas. Esto se debe a que la fe viene por el oír la Palabra (Romanos

10:17). Así que, en vez de pensar y vivir como el mundo, debemos renovar nuestra mente para hacer lo

que Dios dice en su Palabra.

No es un secreto inaccesible

Si no dejamos que la Palabra entre en nosotros, el mundo lo hará. El mundo no sabe distinguir lo

malo de lo bueno. Los mundanos piensan que emborracharse, drogarse y vivir en inmoralidad son cosas

buenas.

Queremos hacer lo que Dios dice que es bueno, y Deuteronomio 30 nos enseña que no es tan difícil

como parece:

Cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos

escritos en este libro de la ley… Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil

para ti, ni está lejos. No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos

lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas:

¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos?

Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas

(vv. 10-14).

Dios no nos da algo complicado que no podamos hacer. Cualquiera que escudriñe su Palabra podrá

entender lo que Él dice. No es un secreto inaccesible, sino un examen con el libro de respuestas abierto.

Este es el secreto para la vida victoriosa: «Muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón,

para que la cumplas». Debemos mantener la Biblia frente a nuestros ojos y en nuestros oídos para rectificar

nuestros pensamientos y nuestras creencias. Es muy fácil: hay que empaparse de la Palabra y ponerla

por obra.

La clave para prosperar en esta vida es obedecer a Dios. El reino de los cielos se manifiesta en el

mundo por medio de la obediencia. Cuanto más vayamos en pos de las cosas de Dios, más rectificaremos

nuestra manera de pensar, y cuanto más pensemos rectamente, más prosperaremos en nuestras

vidas.

En 3 Juan 2 dice lo siguiente: «Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas

salud, así como prospera tu alma».

La sabiduría de Dios —su manera de hacer las cosas— nos hace libres, guarda nuestra alma, mantiene

saludable nuestro cuerpo y nos hace prosperar. Cuando Dios nos dice que andemos en amor y

evitemos la contención, eso es sabiduría. Todo lo que Dios nos dice que hagamos es para nuestro bien.

Según Proverbios 3, la sabiduría de Dios produce una vida larga y buena.

Cuando Dios les dijo a los israelitas qué comer, cómo lavarse y demás instrucciones para vivir en

rectitud, no fue porque un día se le ocurrió inventar unas reglas arbitrarias. Por el contrario, les dio normas

que iban a beneficiarlos. El resto del mundo tardó mucho en darse cuenta de que Dios sabía de qué

hablaba. Por ejemplo, durante muchos años los doctores operaron en pacientes sin lavarse las manos.

Dios es más sabio que todos nosotros. Él dio instrucciones de limpieza y salubridad al pueblo de

21 | B V O V | j a n u a R y ’ 0 7

Si no dejamoS que la

Palabra entre en noSotroS,

el mundo lo hará. el

mundo no Sabe diStinguir

lo malo de lo bueno. loS

mundanoS PienSan que

emborracharSe, drogarSe

y vivir en inmoralidad Son

coSaS buenaS.

Dios no nos da algo

complicado que

no podamos hacer.

Cualquiera que escudriñe

su Palabra podrá

entender lo que Él

dice. No es un secreto

inaccesible, sino un

examen con el libro

de respuestas abierto.

f E B R E R O 2 0 0 7 | L V V C | 21


Israel que el mundo ignoró durante milenios. Cuanto más

renovemos nuestra mente con su Palabra y andemos en lo

que Él dice que es justo, más libre y mejor será nuestra vida

y podremos experimentar más días de cielo en la tierra.

Hace años Ken y yo tomamos la decisión de hacer lo

que viéramos en la Palabra. Fue por eso que logramos

deshacernos de todo lo malo, y hoy día somos muy bienaventurados.

Como uno de los hombres en Mateo 7, sabemos

que vivir en desobediencia sería una necedad.

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace,

le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa

sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron

vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó,

porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera

que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a

un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;

y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos,

y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue

grande su ruina. (vv. 24-27).

La casa del hombre desobediente y necio fue destruida.

La casa del sabio se mantuvo en pie porque él tenía como

fundamento el hacerlo todo como Dios manda. El sabio

encontró la clave para vivir en la bendición: vivir conforme a

la Palabra de Dios.

Se supone que debo tomar el examen fácil

La gente determina cuán buena será su vida al elegir

cuánto cumplirán de la Palabra de Dios. Crecemos espiritualmente

cuando hacemos lo que Él nos muestra lo que

es correcto.

Cuando no hacemos lo que Dios nos muestra, siempre

nos metemos en problemas.

Dios dijo a Israel (y a nosotros) qué traería bendición y

qué traería maldición, y luego reveló cómo se vive en victoria:

Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la

muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a

Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus

mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas

y seas multiplicado (Deuteronomio 30:15-16).

Por otro lado, Dios dijo que podemos elegir lo opuesto:

«Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares

extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, yo os

protesto hoy que de cierto pereceréis… (vv. 17-18).

Dios nos da la alternativa y nos dice: «Os he puesto

delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición;

escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia»

(v. 19).

No podría ser más fácil. Es un examen que todos

podemos aprobar.

Recuerdo una anécdota que me contó uno de mis hermanos

sobre algo que ocurrió en una universidad pequeña

a la que asistía en Arkansas. Un joven de origen humilde

estaba muy preocupado por el examen de admisión porque

no creía tener suficiente inteligencia para acceder a la educación

superior. Resulta que su hermano mayor lo animó y

le dijo que no se preocupara porque la universidad siempre

asignaba un examen más fácil a los estudiantes procedentes

de pueblos pequeños. Cuando llegó el día del examen,

se sentó en un pupitre y empezó a contestar las preguntas.

Era mucho más difícil de lo que había anticipado, y

después de un rato levantó la mano. La profesora le dijo

que se acercara.

«Maestra, alguien cometió un error —le dijo—. Yo

vengo de un pueblito de Arkansas y se supone que deben

darme el examen más fácil».

Pues bien, quiero que sepa que Dios nos da a todos el

mismo examen, y es el examen fácil.

La respuesta no es difícil: Escoja la vida.

Si escoge la vida, estará escogiendo a Dios y sus caminos;

estará escogiendo la bendición.

Pero si escoge los caminos del mundo para vivir y

hablar como el mundo, estará escogiendo la muerte y las

maldiciones. Cuando nos dejamos llevar por la corriente

del mundo, quedamos expuestos a la maldición, como lo

explica el Salmo 109:17-18: «Amó la maldición, y ésta le

sobrevino; y no quiso la bendición, y ella se alejó de él. Se

vistió de maldición como de su vestido, y entró como agua

en sus entrañas, y como aceite en sus huesos».

Tal vez piense: Gloria, mi vida está en muy malas condiciones.

He seguido la corriente del mundo y las cosas no van por

buen camino.

Pues bien, hoy mismo puede salirse de la maldición. El

primer paso para enderezar su vida es nacer de nuevo. Así

es como logra que la bendición de Dios empiece a fluir en

su vida. Según Gálatas 3:13-14: «Cristo nos redimió de la

maldición de la ley, hecho por nosotros maldición… para

que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a

los gentiles».

Si escoge a Jesús, estará escogiendo la vida. Él llevó la

maldición por usted para que usted pueda ser libre. Pero

queda con usted obedecer a Dios y vivir en libertad.

La verdad (la Palabra de Dios) le hará libre cuando haga

lo que dice.

Antes de nacer de nuevo, usted no tiene lo que se

requiere para vivir piadosamente en este mundo, pero 2

Corintios 5:17 dice: «Si alguno está en Cristo, nueva criatura

es».

j a n u a R y ’ 0 7 | B V O V | 22


Además, Colosenses 3:1-2 nos dice: «Si, pues, habéis

resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde

está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en

las cosas de arriba, no en las de la tierra».

No se fije más en la basura. No vea todo lo malo y lo

triste que sale por la televisión. Ponga su mente en las cosas

de arriba, no en las cosas del mundo.

¡Enderécese!

La gente mundana tiene su propia manera de pensar y de

hacer las cosas, pero Dios manda a los creyentes que vivan

apartados del mundo.

No os unáis en yugo desigual con los incrédulos;

porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la

injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?…

¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué

acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?

Porque vosotros sois el templo del Dios viviente… Por

lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,

y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré (2 Corintios

6:14-17).

La palabra que se traduce apartaos significa separar,

desunir, dividir, cercenar, desconectar, marcar la diferencia,

distinguir entre lo uno y lo otro, apartar para un propósito

especial, romper lazos, ir en otra dirección, disociarse y

volverse otra entidad, como la crema cuando se separa de la

leche.

Los cristianos deben ser gente santa (véase 1 Pedro 2:9).

Santo significa «que pertenece o procede de Dios, santificado,

consagrado o apartado para uso sagrado». La gente

santa no socializa en bares y otros lugares donde abunda

el pecado. El apóstol Pablo instruyó a los creyentes que no

tuvieran compañerismo con la maldad: «No os juntéis con

ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro,

o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón… Quitad,

pues, a ese perverso de entre vosotros» (1 Corintios 5:11-13).

Dennis Burke enseña que la palabra perverso también

se puede traducir «torcido» o «retorcido». No debemos ser

gente perversa y torcida. Debemos andar como hijos de luz

y no tener comunión con las obras infructuosas de las tinieblas

(véase Efesios 5:3-11).

Por supuesto, debemos interesarnos en todas las personas

y eso incluye a quienes llevan un estilo mundano de vida.

Debemos testificarles, pero no participar en las tinieblas con

ellos. Nuestras vidas deberían brillar como luminares en este

mundo entenebrecido.

«Pero son mis amigos», es posible que usted diga.

Bueno, hábleles del amor de Dios, empiece a orar por

ellos y vivir rectamente ante ellos para que conozcan la

diferencia entre la luz y las tinieblas. No podrá ganar a nadie

si usted anda en pecado. Colosenses 3:5 dice que debemos

hacer morir lo terrenal en nosotros, es decir, privar de poder

a todo lo que pueda ser empleado para el pecado.

No dejará de pensar y comportarse como el mundo hasta

que cambie su manera de pensar para que esté de acuerdo

con Dios.

Transforme su mente, y su vida será transformada.

La Palabra de Dios es la que endereza nuestra mente

mundana y torcida. Victoria

Si no ha recibido a Jesús como su

Salvador y Señor, simplemente haga

con fe la siguiente oración y Cristo

será su Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre

de Jesús. Tu Palabra dice: “Y todo

aquel que invocare el nombre del

Señor, será salvo” y “que si confesares

con tu boca que Jesús es el Señor,

y creyeres en tu corazón que Dios le

levantó de los muertos, serás salvo”

(Hechos 2:21; Romanos 10:9). Dijiste

que sería salvo cuando el Espíritu Santo

venga a morar en mí y me haga nacer

de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos

8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno

del Espíritu y podré hablar en otras lenguas

(Lucas 11:13; Hechos 2:4).

Confío en tu Palabra. Confieso que

Jesús es el Señor y creo en mi corazón

que lo resucitaste de entre los muertos.

Gracias por entrar a mi corazón, por

darme tu Santo Espíritu como lo prometiste

y por ser el Señor de mi vida.

Amén.

Si acaba de hacer esta oración, por

favor contáctenos y cuéntenos de su

decisión. Tenemos un Paquete sobre la

Salvación que nos gustaría enviarle sin

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