ENOC … EL IMPACTO GENERACIONAL DE UNA VIDA CON DIOS

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ENOC … EL IMPACTO GENERACIONAL DE UNA VIDA CON DIOS

ENOC: EL IMPACTO GENERACIONAL DE UNA VIDA CON DIOS

A cada hombre en general le corresponde vivir un tiempo, enmarcado dentro

de un espacio que se encuentra inmerso en un momento histórico el cual

puede llevarlo a hacer parte de esa historia, como un elemento más del mismo

o por el contrario un protagonista activo que haga una diferencia tal, que

inclusive haga historia. Alguien dijo alguna vez: en el mundo hay dos tipos de

personas, los que son lideres y los que son seguidores, y cada persona debe

decidir cuál es el camino que debe tomar y que posición desempeñará dentro

de el; o lo que es lo mismo cumplir el ciclo normal de los seres vivos “nacer,

crecer, reproducirse y morir” o convertirse en un tipo de vida que incida en los

demás y haga posible que tu vida, la que Dios te ha dado la oportunidad de

vivir, sea impactante, trascendente y determinante en la historia, que se

prolongue aún más allá de la muerte. Esto quiere decir que no vives únicamente

para tu propia generación sino, que creas las bases sólidas para afectar

positivamente generaciones futuras.

Ahora, pensemos en ¿Qué tipo de vida quieres llevar? Se ha dicho que una

persona totalmente desconocida tiene la capacidad de afectar a siete personas

aun sin hacer nada extraordinario. ¿Cuántas personas estas dispuesto a

influenciar?, ¿Qué tipo de visión tienes de tu viva que puedas aun después de

tu muerte dejar huellas? Como las que una vez dejaron GANDHI, ALBERT


EISTENG o MOISES, que hasta hoy de alguna manera nos están afectando,

nos están hablando.

A veces tu vida puede ser un tanto común, puede ser que incluso no vivas tanto

tiempo y no te sientas por esto entristecido o fracasado, pero por lo general los

hombres de éxito solo necesitan el tiempo necesario para hacer lo que ellos

creen que debe hacer en la vida, sin detenerse a las otras pequeñeces a la que

los otros seres humanos dan tanta importancia que en último caso terminaran

no haciendo nada extraordinario y por lo general descienden a la tumba con un

sentido de nostalgia y dolor, por no haber alcanzado lo que ellos pensaban que

debían alcanzar; sin embargo una vida aparentemente simple en las manos de

Dios, puede hacer la diferencia en cualquier lugar en donde le corresponda vivir

su momento histórico particular.

EL MUNDO DECADENTE DE ENOC.

A Enoc, le correspondió como antesala a su nacimiento un mundo de espalda

a Dios, y muy distante de querer relacionarse con un creador y durante su vida

claramente impactada por Adán, con el cual caminó por 308 años, y de este

modo recibió de primera mano la historia de la caída de Adán y sus desastrosas

consecuencias hasta llegar a un mundo lleno de maldad, odio, venganza,

corrupción y desenfreno que distaba de los propósitos iniciales del creador

como son el amor y la comunicación.


A Enoc le toco enfrentar un mundo dominado por la muerte desde el mismo

Adán y por la prolongación de la existencia de los hombres, el pecado y la

diversidad de formas del mismo, se multiplicaron a tal punto, que Dios mismo

manifiesta su profundo dolor de haber creado al hombre sobre la tierra al

expresar en Génesis 6.6 “Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la

tierra, y le dolió en su corazón”.

Sin embargo el mismo creador detalla nítidamente y con plena exactitud la

situación real del hombre hecho a la imagen de Dios, cuando señala en

Génesis 6.5 “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que

todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era continuo solamente el mal”.

Del anterior texto, y en relación a la condición del hombre quisiera resaltar

varios aspectos muy importantes para que Dios, el Dios de Amor tomara la

decisión irrevocable de destruir o raer de la faz de la tierra al hombre, y estos

son:

1. La maldad del hombre era mucha en la tierra.

2. Todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era

continuamente el mal.

3. El hombre solamente le dio cabida a la maldad.


Con esta crudeza de la maldad del ser humano, Enoc no solo la vivió, sino, que

decidió que existía otra opción y que para esto debía enfrentarse a una

corriente oscura, turbulenta y cruel que descubriría que en su intimidad con

Dios podría no solo sobrevivir sino dejar una huella tan diáfana que otros

quisieran emular.

UNA VIDA CONSAGRADA A DIOS.

Dios en cada época de la historia de la humanidad tiene una luz en medio de la

oscuridad, y en este caso particular Enoc se constituyó en una luz, no solo

para su generación sino para las naciones venideras. Este testimonio de Dios

manifestado en una persona llamada Enoc lo podemos conocer de la siguiente

manera:

1. Contexto de Enoc

2. Resultado de la Fe de Enoc

3. Profecía de Enoc

1. CONTEXTO DE ENOC

En la Biblia hay personajes de los que Dios no da mucha información como el

caso de Melquisedec, o por el contrario, dedica suficiente información como

el caso de Abraham o Moisés; pero en ambos casos no podemos llegar a la

premisa que el uno o el otro es mas importante, porque eso solo lo define

Dios mismo, y en Enoc vemos un claro ejemplo de esto. Las Escrituras solo


dedica, en forma directa unos siete (7) versículos en el Antiguo Testamento y

dos (2) versículos en el Nuevo, uno en el libro de hebreos y el otro en Judas

donde aparece registrada la síntesis de la profecía que Dios le encomendó

proclamar en su tiempo.

La Escritura dice que Enoc es el hijo de Jared que lo tuvo a los sesenta y dos

años, este Jared pertenece al linaje de salvación, a la línea que viene de

Enos quien reemplazó a Abel. Jared le puso a su hijo varón Enoc, nombre

que significa: dedicado o consagrado, este nombre encierra un significado

muy profundo en la vida de Enoc, porque efectivamente en medio de una

generación mala y perversa este hombre fue dedicado al señor, lo cual fue

un acto de valentía y de fe de su padre ya que proféticamente proclamó

partiendo desde el nombre, como iba a ser la vida de su hijo Enoc.

Luego, vemos que según el tiempo que vivió Adán, Enoc no solo lo conoció

sino que caminó con Adán por espacio de 308 años, lo que repercutió en su

vida, de tal forma que hizo de la vida de Enoc una vida de fe, esa relación lo

marcó positivamente llevándolo a un amor hacia el Señor que como dice la

Biblia en Romanos 12.1-2 “Os ruego hermanos por las misericordias de Dios que

ofrezcáis vuestros cuerpo en sacrificio, vida santa agradable a Dios”. Enoc

desarrolló un amor al Señor tan grande, que la Escritura en dos

oportunidades resume la vida de Enoc de la siguiente manera “Y caminó

Enoc con Dios” “Caminó, pues, Enoc con Dios” lo cual nos revela del lado


de Dios, lo que representaba Enoc para Dios, ya que en dos oportunidades

habla Dios en su palabra, como aquellos padres orgullosos de sus hijos que

este hijo caminó con El.

Lo anterior es interesante porque lo que distinguió a Enoc no fue ni cuantos

versículos sabia de memoria, ni cuanto cuanto ofrendaba, ni a que

denominación pertenecía, ni como se vestía, sino su caminar con Dios. ¡Que

espectáculo!, que de nosotros Dios mismo orgullosamente diga: con Dios

caminó Luis, Felipe, Rosiris o, cualquier otra persona. Enoc no se convirtió

en un fanático de una religión particular, sino un entendido de os tiempos y

de sus exigencias, este hombre entendió que no era un simple pasajero por

el mundo, sino que era un pregonero de la justicia de Dios, lleno de una

profunda sensibilidad por las condiciones no solo de lo creado por Dios, sino

de los que tenían de parte de Dios, su imagen.

Enoc, fue el séptimo desde Adán, y este número es el número que

representa a Dios mismo; en si mismo encierra perfección completa, de

hecho es interesante que Enoc ocupara el séptimo lugar en la línea de la

salvación, porque eso encierra, el propósito de Dios en establecer por medio

de Enoc un paradigma para su generación y las generaciones futuras; para

que entendamos que ser cristianos requiere integridad, entrega total sin

reservas, y hoy necesitamos que el modelo de Enoc, se repita infinitamente

en la vida de los que así mismos se llaman creyentes y que en multiplicidad


de casos, estamos alejados años luz de la que fue realmente la vida de un

hombre que se consagro al Señor, como verdadero sacrificio vivo, santo y

agradable a Dios.

Al cumplir 65 años, tres años mas que los que tuvo su padre cuando lo

engendró, Enoc tuvo su primer hijo, al que le puso por nombre Matusalén,

que no es mas que una profecía viviente que guardaría relación con la

palabra profética que Dios le dio a Enoc, este nombre, Matusalén, significa:

cuando el muera se enviará; la palabra que Dios le dió a ministrar a Enoc, fue

una palabra de juicio, a penas consecuente con el momento histórico de la

raza humana.

Matusalén, fue el hombre mas viejo del mundo, qué hizo que este hombre

viviera tanto tiempo?, mas que los que le habían precedido, la respuesta, a mi

manera de ver se puede inferir de los textos bíblicos que el cumplimiento de

lo que se profetizó con su nombre, se constituyó en evidencia del ministerio

profético de Enoc, ya que exactamente muriendo Matusalén, Dios envió el

juicio del diluvio sobre la raza humana, entonces qué era lo que Dios enviaría

con la muerte de Matusalén?, la respuesta concreta es el diluvio, respuesta

clara de parte de Dios al hombre, Dios no tolera el pecado y la consecuencia

directa del pecado es la muerte.


Podemos no solo reconocer lo anteriormente señalado en cuanto al hijo de

Enoc, sino que el impacto de la fe de Enoc afectó e incidió en la vida de su

nieto Lamec, quien a su vez, fue el padre de Noe y, cuyo nombre significa

Descanso. Lamec entendió por medio de su padre, que la humanidad

requería de un descanso y efectivamente así es, porque lo que construyó

Noe, fue un arca para salvación, y el primer fruto de la salvación, tal como lo

dice el libro de hebreos, es poder entrar en el reposo de Dios, y ese reposo

es Cristo.

La Escritura en Génesis 6.23 dice: “Y fueron todos los días de Enoc,

trescientos sesenta y cinco años”, lo que indica, que por cada día del año,

según nuestro calendario, Enoc vivió un año dando como resultado que

todos los años vividos por Enoc equivalen a un año calendario. Enoc vivió

plenamente con Dios cada día de su vida, y en especial después de haber

engendrado a Matusalén, de igual manera nosotros como cristianos debemos

aprovechar bien el tiempo porque los días presente son malos, y lo que

espera el Señor de nosotros es lo que Enoc le dió, el señorío en su vida todos

los días; muy a pesar que había mucha presión externa, pero para Enoc esa

no era la excusa perfecta porque el había decidido tomar el camino verdadero

y único que lleva a la vida y en la cual los años son un punto incidental, como

lo declara la escritura en Juan 2.17 “Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el

que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre”, y a esto era lo que


apuntaba Enoc a vivir para siempre, fruto de hacer la voluntad de Dios, sin

dejar de ser consciente en su andar de obediencia y sumisión a Dios.

Que maravilloso que como cristianos deseemos intensamente como lo hizo

Enoc, vivir para siempre, y ese anhelo nos lleve a realizar no nuestra

voluntad, sino la de Cristo el Señor.

2. EL RESULTADO DE LA FE DE ENOC.

En el libro de Genes 6.22a dice: “Y caminó Enoc con Dios”, también en

Genes 6.24 dice “Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le

llevo Dios” y así mismo en el Apóstol Pablo nos dice en Hebreos 11.5 “Por la

fe Enoc fue transpuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo

traspuso Dios; y antes que fuese transpuesto, tuvo testimonio de haber

agradado a Dios”.

Cuando tomamos el contenido de de estos textos y los colocamos en un

mismo plano podemos ver con mayor claridad cuál fue el resultado de la fe en

la vida de Enoc. En dos oportunidades la Escritura nos dice que Enoc caminó

con Dios, lo que indica un énfasis en ese caminar de Enoc, lo que a su vez

nos da evidencia contundente de que dicho caminar no era por espacios de

tiempos entrecortados, sino, continuo, consecutivos, era un caminar


eiterativo sin retrocesos porque si los hubiera habido la Escritura los habría

registrado sin tapujos como lo hizo con Salomón y David cuando se apartaron

de Dios y le desobedecieron. El caso de Enoc es diferente, es un hombre

dedicado al señor y comprometido con lo que cree de Dios aunque el mundo

externo diga otra cosa, aunque su mundo esté en la más profunda crisis

social y de fe, el seguiría firme sin fluctuar, constante en su caminar con Dios.

Tendríamos en este punto que preguntarnos ¿Cómo se camina con Dios?,

la escritura dice rotundamente que sin fe es imposible agradar a Dios porque

el que se acerca debe creer que le hay, y que es galardonador de los que le

buscan, y si unimos este texto con el del final de Hebreos 11.5 “Tuvo

testimonio de haber agradado a Dios”, indefectiblemente tenemos que afirmar

que Enoc fue un hombre de fe y esa fe no fue el producto de su imaginación

sino de escucharle a Dios, paradójicamente lo que Adán y Eva rechazaron

cuando Dios les habló en el Edén fue lo que Enoc abrazó con pasión.

Ese caminar de Enoc requirió de búsqueda y de sentarse a los pies de su

Señor a escucharle, ya que la fe dice que viene por el oír, y el oír la palabra

de Dios; Dios hablaba con Enoc y Enoc tomaba atenta nota de las palabras

de Dios y ellas le demarcaban cada día el camino que debía seguir para no

desviarse ni a la derecha ni a la izquierda, y eso lo llevo al siguiente nivel de

su vida de fe, agradar a Dios y este es una palabra que denota complacencia,

satisfacción, llenar las expectativas de alguien y es que Enoc llenó por la fe


las expectativas de Dios que a la postre llevó a Dios a sacarlo de ese mundo

muerto para llevarlo hacia El mismo, Dios quiso estar más íntimamente ligado

con Enoc que terminó llevándoselo para de esta manera darle a Enoc lo que

quería estar siempre con el Señor. Pablo llegó a decirlo de la siguiente

manera en I Corintios cuando habla que es mejor partir para estar con el

Señor pero que por causa del reino es necesario hacer la obra del ministerio

y curiosamente la gran mayoría de los cristianos le huyen a la muerte sin

detenerse a analizar que con esa actitud estamos en contra del anhelo de

Dios de tenernos en su presencia pero que por causa del reino ahora es

necesario estar en el mundo aunque no seamos del mundo porque nuestro

reino no es de este mundo.

En conclusión, Enoc le escuchó con atención cada palabra que Dios le

susurró a su espíritu, y eso generó una fe tan poderosa que lo formó como el

verdadero guerrero de Dios al punto que se atrevió a ir contra la corriente y

caminar con Dios cuando su mundo con sus vidas y obras no tenían en

cuenta a Dios, ese Enoc que se levantó en su generación con un mensaje de

Juicio acorde con la voluntad de Dios y que a continuación miraremos con

detalle para enriquecer nuestra fe en este mundo.

Si Enoc era un hombre de fe esto también implicaba que dependía de la

gracia de Dios y como consecuencia de esto sus obras tenían como soporte

la gracia de Dios. Que espectacular que nuestras obras no resulten de


nuestros esfuerzos humanos sino del Poder de Dios como Pablo lo dijo en

una de sus cartas (I Corintios 15.10 “ pero por la gracia de Dios soy lo que

soy”) y también en (II Corintio 12.9 “ha dicho: bástate mi gracia; porque mi

poder se perfecciona en la debilidad ) que tremenda enseñanza nos da

Enoc cuando se revela a nuestros ojos como un hombre humilde que tenia

centrada su atención en Dios y reconocía su debilidad para depender día a

día agarrado de la mano de Dios, estos son los hombres que no se

conforman sino que son hombres de compromisos, que rompen los moldes

de su entorno y viven para agradar a Dios.

Esa fe que ostentó Enoc, llevó a Dios a tomar la decisión de transponer a

Enoc de un lugar a otro, Dios fue el que traspuso a Enoc y literalmente dice

“Para no ver muerte” el texto no dice para no morir, no dice para no

experimentar muerte, sino, para no ver muerte y es que desde niño lo único

que vio, Enoc fue muerte; desde Adán hasta Matusalén, al punto que el

capitulo 5 de Génesis lo han bautizado como la Sinfonía de la muerte; allí

todos mueren. Enoc fue transpuesto para dejar de ver muerte, Dios lo

traspuso para ver vida, para ver al que tiene poder para dar la vida, al

Mesías, al Cristo, al Verbo de Vida, porque resultaría un poco difícil seguir

aferrándonos a la interpretación tradicional de que Enoc no experimentó la

muerte, lo cual no seria justo con toda la revelación de la Escritura; si esto

fuera así ¿Por qué la Escritura señala que: “Fueron todos los días de

Enoc ”. Ahora, tradicionalmente se ha dicho que Enoc es tipo de Jesús


porque no experimentó la muerte, sin embargo, la Escritura afirma que Jesús

murió, el experimentó la muerte pero indefectiblemente también resucitó;

Enoc es tipo de Jesús en que la muerte no fue el punto final de su vida como

le había sucedido a sus antepasados, lo cual lo coloca en el marco de la

resurrección.

Habría que preguntarse: ¿A dónde fue llevado Enoc?, da la ligera impresión

que el texto de Hebreos 11.5 al decir en uno de sus apartes: “ y no fue

hallado” revela que las personas que conocían a Enoc procuraron

encontrarlo pero todo fue inútil porque cuando Dios nos mete en su

dimensión, los seres carnales no pueden vivenciar estas realidades como el

caso de Lázaro y el Mendigo, es imposible que seamos hallados porque Dios

es nuestro destino final, nuestro escondite eterno. Por ultimo y con relación a

lo que venimos diciendo, en Colosenses dice: que el Padre nos trasladó de

la potestad de las tinieblas al reino de su amado hijo. El Padre hizo un

traslado de reino y Enoc también experimentó ese traslado, fue llevado por

Dios al reino del Hijo por la fe.

3. PROFECIA DE ENOC.

Con respecto a este punto debo decir que Enoc es el primer profeta

reconocido en las Escrituras y con un mensaje contextualizado de juicio por la


condición de separación del hombre, por lo cual tendría que decir sin temor a

equivocarnos que Enoc fue un evangelizador de su tiempo porque en las

Escrituras cuando Dios envía un mensaje de juicio no es simplemente para

anunciar destrucción sino, por el contrario, para estimular a los seres

humanos a un cambio radical de actitud como lo vemos con Jonás en Nínive o

Abraham y su intersección por Sodoma y Gomorra. El amor de Dios siempre

está presente hasta en el juicio.

El texto de su profecía lo registra el libro de Judas así “He aquí, vino el Señor

con sus sendas decenas de millares, para hacer juicio contra todos y dejar

convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho

impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han

hablado contra él.

Quien iba pensar que Enoc fue el primer profeta de Dios y que existe una

evidencia contundente de su profecía en la misma Escritura, como es

registrada en el libro de Judas, y que la misma, esté revestida de juicio

generalizado debido a la maldad del ser humano; la raíz de su profecía esta

centrada en primer lugar por la maldad generalizada manifestada en obras

impías y en segundo lugar por la verbalización de su maldad hablando contra

Dios.


Por ultimo hay que resaltar que para un mundo así, tan lleno de maldad y

corrupción se requería un hombre no solo apartado del mal, sino, capaz de

vivir en ese mundo sin dejarse controlar por él. Sí, Enoc no solo vivió su

momento histórico sino que en su profecía revela la venida del Señor para

juicio, o sea Enoc vio la segunda venida, mucho antes de que ningún otro

registrase la misma, ya que esa segunda venida está relacionada con juicio

no con misericordia.

Dios amaba tanto a Enoc que le reveló el hecho de la segunda venida del

Cristo que ya no es para misericordia sino, para juicio y el diluvio fue como la

primicia del juicio final; Enoc permitió que Dios fuera su Señor y solo así era

posible que este hombre revestido de debilidad como todos los hombres

pudiera mantenerse integro y caminando con Dios en medio de valle de

sombra, de muerte.

Hasta aquí hemos visto como la vida de un hombre dedicado a Dios ha

impactado no solo su generación sino generaciones futuras, Enoc no solo

estuvo inmerso en la historia sino que hizo historia, y hoy en un mundo no

menos malo del que vivió Enoc, como cristianos Dios espera que caminemos

con El y así seamos sal y luz para que Jesús sea el todo en todos.


Acerca del autor

Luis Alberto Gómez, es pastor y maestro de la Asociación de Estudios Bíblicos

Universitarios en la ciudad de Cartagena, Colombia. Tiene una alta pasión por

Cristo y por su Palabra, la cual es el fundamento de todas sus enseñanzas. Parte de

su ministerio es estimular al cuerpo de Jesús a leer, escudriñar y vivir los principios

del reino establecidos en las Escrituras entrenando a hombres y mujeres para el

ejercicio de un liderazgo estructurado alrededor tales principios, con afectación en

todos los aspectos de la sociedad y del ser humano.

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