La investigación corre peligro en Mallorca. Los esfuerzos realizados ...

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La investigación corre peligro en Mallorca. Los esfuerzos realizados ...

La Almudaina

EL DOMINICAL DE DIARIO DE MALLORCA MÁS MOTOR Y NÁUTICA 18 de octubre de 2009 / N° 443

MATEU CUART

La investigación corre peligro en

Mallorca. Los esfuerzos

realizados durante años por

hacerla crecer pueden caer ahora

en saco roto con el anunciado

recorte de la partida para I+D+I

en los próximos Presupuestos

Generales del Estado, que se

sumaría a la ya escasa inversión

en el archipiélago. “Tal vez no

hemos asimilado el beneficio que

supone para el bienestar social”,

apuntan los científicos

Luis Santamaría, científico titular del CSIC en el IMEDEA, lamenta los recortes sistemáticos en los presupuestos para sus proyectos. FOTO: B. RAMON

Trabajan para crear redes seguras, comunicaciones

más rápidas. Para que conozcamos

mejor y queramos más a nuestro entorno,

o para allanar el terreno a los discapacitados

y garantizarnos a todos la

calidad de vida. Aún así, los investigadores

son ninguneados con frecuencia. Su

aportación a la sociedad vale poco más

que el salario mínimo. Poco menos que el

emolumento de un mileurista.

“Cuando fundé la Unidad de Gráficos y

Visión por Ordenador e Inteligencia Artificial,

en 1995, la mayoría de los investigadores

eran profesores. Ahora son becarios

o estudiantes contratados por proyectos,

y eso genera precariedad laboral”,

explica Francisco Perales. “En cualquier

empresa cobrarían 2.000 euros, y aquí se

llevan 900”, lamenta el docente, mientras

Luis Santamaría, científico titular del

Consejo Superior de Investigaciones

Científicas (CSIC) y responsable del laboratorio

de Ecología Espacial en el Instituto

Mediterráneo de Estudios Avanzados

(IMEDEA), donde estudia la relación entre

animales y plantas, o aspectos aplicados

a la gestión, como el control de especies

invasoras, reconoce que al regresar de

Holanda, donde cursó su doctorado, dividió

el salario por la mitad. “Ocho años

después, aún no lo he recuperado”.

Por eso, el recorte casi seguro de inversión

en los próximos Presupuestos Generales

del Estado, que podría alcanzar el

15% en caso de organismos públicos como

el CSIC, ha sido tildado de “temerario”

por la Confederación de Sociedades

Científicas de España. Los peor parados

UCHOS INVESTIGADORES

GANARÍAN EN LA EMPRESA

PRIVADA EL DOBLE DE LO QUE

MINGRESAN COMO CIENTÍFICOS

podrían ser los investigadores del Instituto

Geológico y Minero de España, con importantes

hallazgos en Mallorca a sus espaldas,

algunos con repercusión incluso

en la búsqueda de hidrocarburos. Se anuncia

para ellos una bajada en los presupuestos

del 29 por ciento. Por el momento,

rehusan hacer declaraciones, a la espera

del veredicto final del parlamento.

“Dicen que el bienestar de la sociedad

se apoya mucho en el progreso de la ciencia,

pero llega la crisis y la actuación es un

poco contradictoria. Tal vez no hemos asimilado

el beneficio que supone la investigación”,

apunta Simón Ruiz, investigador

Ramón y Cajal en el departamento de Tecnologías

Marinas, Oceanografía Operacional

y Sostenibilidad del IMEDEA, al

que miramos cada verano para buscar una

explicación a la llegada de medusas, pues

estudia los efectos del cambio global en el

mar balear, combinando ahora vehículos

autónomos submarinos y satélites altimétricos.

Llueve sobre mojado, según Santamaría.

“En financiación y ratio de técnicos de

plantilla por investigador, estamos mucho

peor que Holanda, y en Balears aún mucho

más. En España se destina a I+D un

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2-D LA ALMUDAINA Domingo, 18 de octubre de 2009 / Diario de Mallorca

“El sistema español aún no

ha superado la Transición”

➔ Viene de la portada

2% del PIB, y aquí el 0,2%”, asegura el investigador.

“No he presentado ningún proyecto

en España en el que no me hayan recortado

el presupuesto del 30 al 70 por

ciento”, abunda.

Para enmendarlo, la conselleria de Economía

ha hecho público su Pla de Ciència,

Tecnologia i Innovació para 2009-2012,

que prevé alcanzar al fin del periodo el

0,5% del PIB en un escenario conservador;

0,7%, siendo optimistas. “Se llenan la boca

con palabras bonitas, pero luego la política

real no concuerda con el discurso”, sostiene

Alejandro Orfila, investigador del IME-

DEA, actualmente de estancia en Colombia.

Santamaría, por su parte, agradece al

Govern que reconozca una inversión baja,

pero tilda el plan de “bastante insuficiente”,

mientras Salvador Sánchez, del Observatori

Astronòmic de Mallorca, mira con

optimismo la iniciativa autonómica.

“El problema es la mala gestión. A veces

se han dedicado recursos a cosas que

podrían considerarse superfluas, o se compra

un equipo, lo usa sólo una persona y se

pasa 16 horas parado”, apostilla Perales.

Por eso se decanta por definir “patrones de

productividad” que permitan evaluar la

producción. “Ahora hay controles burocráticos,

y a veces se fijan más en una factura

que en el contenido del proyecto”, lamenta.

“En España, los modos organizativos aún

tienen que superar la Transición”, corrobora

Santamaría, que necesitó año y medio

para convalidar su doctorado holandés.

E PLAZAS

L RECORTE PODRÍA ETERNIZAR

LA CARRERA INVESTIGADORA POR

EL DESCENSO DEL NÚMERO DE

DE CIENTÍFICO TITULAR

A Simón Ruiz (en la imagen, junto a uno de los autómatas submarinos que usa en sus investigaciones), pronostica una reducción de plazas de científico titular. FOTO: B. RAMON

Francisco Perales trabaja en un videojuego para abrir el apetito investigador entre los jóvenes. FOTO: B. RAMON

Salvador Sánchez, del Observatori Astronòmic, apuesta por la asociación con la empresa privada. FOTO: G. BOSCH

“Desde allí podía pedir trabajo en cualquier

lugar del mundo menos en España”,

ejemplifica.

La tijera causa también otras heridas en

la carrera investigadora, “una carrera de

fondo”, para Ruiz. La mayor preocupación

de este científico de 37 años, considerado

aún joven investigador, pues “la consolidación

suele llegar a los 35 o 40”, es un recorte

en las plazas de científico titular. “Solían

salir unas 200 a nivel estatal, y el año pasado

sólo fueron 50”, advierte el licenciado

en Ciencias del Mar, que cursó el postdoctorado

en Toulouse y sólo volvió a España

por motivos personales. “Allí estaba mejor

remunerado, y tenías muchas prestaciones

sociales adicionales”, asegura.

La fuga de cerebros es la consecuencia

inevitable. “Falta personal, neuronas, material

pensante”, dice Perales. La ministra

de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia

–con un patrimonio declarado cercano

a los cinco millones de euros–, esgrime al

respecto que su opción por la carrera científica

fue “puramente vocacional”. Y convence

poco. “La gente está ahí por vocación,

pero ya que trabaja por debajo del salario

medio, busca que se le reconozca”,

asegura Perales, partidario de “concienciar

a los jóvenes de que el futuro está en la cultura

y la ciencia, y no en el trabajo fácil”, y

de “facilitar la creación de empresas de

spin-off, para que los estudiantes puedan

establecerse en parques tecnológicos como

el del Parc Bit, que habría que fomentar”.

Para evitar que el frenazo en la inversión

se traduzca en un descenso en la calidad

de la investigación, Ruiz propone buscar

nuevas fuentes de financiación, sin descartar

la iniciativa privada, que comienza a

implicarse. “I+D+I y sector privado están

más ligados que nunca; es la tendencia europea”,

sostiene el responsable del Observatori

Astronòmic de Mallorca, “líder europeo”

en vigilancia y detección espacial.

La empresa quiere productos comercializables

a corto plazo, y ya empezamos a tenerlos”,

apunta, por su parte, Perales. “El

sector turístico es reacio a invertir en investigación,

pero hay que ir a por la calidad

y la excelencia, porque por precio y cantidad

no vamos a competir”, aneja el investigador,

que condiciona la colaboración a la

existencia de una “transferencia tecnológica

novedosa”, para que no se busque en el

trabajo de los postdoctorados un producto

más barato que el que ya se comercializa.

Coinciden todo los consultados en que

un sistema de investigación tarda mucho

en construirse y muy poco en destruirse,

con lo que vale la pena seguir apoyando a

quienes empujan a diario para que el mundo

siga dando vueltas.

Una ‘Second Life’

para incentivar la

investigación

Aprender, en un paseo virtual “al

estilo Second Life”, cómo desenvolverse

en un laboratorio, quién

era Ramon Llull o qué es una bupleurum

barceloi. Un videojuego

para PC desarrollado por la Unidad

de Gráficos y Visión por Ordenador

e Inteligencia Artificial

de la UIB se propone acercar de

forma lúdica al estudiante de primaria

y secundaria los recursos

científicos y técnicos de la universidad,

“los que tiene al lado”, para

contribuir así a un cambio de mentalidad

y “que no quiera ser funcionario,

sino empresario o investigador;

fomentar la creación de

riqueza o de conocimiento, en lugar

de la búsqueda de un trabajo

fijo”, según su responsable, Francisco

Perales.

La aventura, que llevará por título

Potugame, debe su nombre al

Programa de Orientación y Transición

a la Universidad y contará

con experimentos concebidos por

los propios docentes, que serán incorporados

por los investigadores

a un mundo virtual al que pondrán

sumarse otras universidades. “Ya

hay dos experimentos implementados:

uno de análisis de sangre y

otro de resonancia magnética funcional”,

avanzó Perales.

“Potugame contará también con

nuevas tecnologías de realidad aumentada

[dispositivos que incorporar

elementos virtuales a la realidad

física ], para utilizar a través

del móvil, y será adaptable a personas

con discapacidad”, detalló

el investigador, que confía en poder

comercializarlo en un año o 18

meses, con el apoyo de la empresas

de telefonía y del sector del videojuego,

con las que se encuentra

en negociaciones. Ponerlo en el

mercado requiere un desembolso

de 300.000 euros.

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