Iniciales Editorial - Revista El Mueble y La Madera

revista.mm.com

Iniciales Editorial - Revista El Mueble y La Madera

CONTENIDO

6 Forestal: Proyecto Maderas del Darién: Un Ejemplo de Alianza Productiva.

12 Forestal: Conflicto, Ruralidad, Desarrollo y Reforestación.

María Fernanda Jiménez B.

M&M 63.

Marzo - Junio 2009

Director

Oscar Alberto Bravo Ocampo.

oscar@revista-mm.com

Coordinación General

Alexandra Colorado Castro.

alexandra@revista-mm.com

Periodistas

Luisa Fernanda Castro Patiño.

periodista@revista-mm.com

Camilo Marín Villar.

camilo@revista-mm.com

Ana María Rojas Gutiérrez.

Colaboradores

Jaime Ospina.

Miguel Rodríguez.

María Fernanda Jiménez B.

Rafael Sierra Ríos.

Dimitri Yépez.

Juan Carlos Llano

Salvador Rodríguez.

María Piedad López Vergara.

Gonzalo Gómez Betancourt.

Asistente General

Beatriz García Salgado.

beatriz@revista-mm.com

Gerencia Comercial

Cristina Dueñas S.

cristina@revista-mm.com

Asesor Comercial

Iván Darío Dueñas S.

ivan@revista-mm.com

Representante en Ecuador

Jaime Cevallos

Tel. (593-2)286 7953

Cel. 09800 4800

ecuador@revista-mm.com

Suscripciones

Ángela Palomino Bermúdez.

mercadeo@revista-mm.com

Diseño y Diagramación

Alexandra Rincón Niño.

diseno@revista-mm.com

18 Especie: Pinos Colombianos: Ocho Nativos en Peligro.

Ana María Rojas Gutiérrez

26 Feria: Imm Cologne: Abrebocas de las Tendencias 2009.

38 Diseño: Casa FOA: Una Fiesta de Arquitectura, Interiorismo y Paisajismo.

Ana María Rojas Gutiérrez

52 Diseño: Imaginar… la Oficina Ideal.

64 Publirreportaje: Precat Tonner: Tecnología de Punta para

el Mundo maderero.

70 Insumos: Apliques en Resina: Detalles para Muebles en la Onda Económica.

Luisa Fernanda Castro Patiño

74 Maquinaria: Sistemas Recolectores de Viruta: Indispensable para

la Tecnificación Maderera.

Camilo Marín Villar

82 Administración: Empresas Familiares, en Cabeza de Uno.

Ana María Rojas Gutiérrez

90 Tips: Dispositivos y Productividad: Ejemplos de Fichas Técnicas de

Productos y Paquetes de Producción.

Carlos Alberto Alzate Montoya

94 Tips: Carpintería Básica Manual: Elaboración de un Tarjetero.

Luisa Fernanda Castro Patiño

100 Taller: Persiana Dluxe: El Encanto de lo Utilitario.

Centro Tecnológico del Mobiliario del Sena

108 Noticias

138 Calendario de Eventos

139 Madegrama

140 Notas de Anunciantes

Los artículos de la Revista M&M no reflejan necesariamente el pensamiento de los editores, son responsabilidad directa

de sus autores. Se permite la reproducción de los artículos con previa autorización y dando el crédito correspondiente

a la Revista M&M.

Una publicación de:

Carrera 24 No. 63D - 20 Of. 301

PBX: 249 7882 Bogotá D. C., Colombia

info@revista-mm.com - www.revista-mm.com

Impresión

Legis S.A.

2 Visítenos en: www.revista-mm.com


EDITORIAL

Industriales Vs. Madera Reforestada

Es frecuente oír decir, por parte de los industriales transformadores

de madera, que quisieran tener proveedores

que la entregaran justo a tiempo, en las calidades y cantidades

que requieren, sólo que entregar madera en estas

condiciones cuesta y la gran mayoría de los fabricantes no

están dispuestos a pagar por ello.

Es claro que las únicas empresas que podrían proveer al

sector en las condiciones anteriormente descritas son las

reforestadoras comerciales, aquellas que han invertido en

terrenos, semillas, mantenimiento, ingenieros forestales,

mano de obra calificada, transporte y logística, que son

dolientes del tiempo (en términos en años y condiciones

ambientales para obtenerla) y los desperdicios; compañías

legalmente constituidas, que pagan impuestos de

todo tipo y además, deben percibir utilidades.

Son empresas que están en capacidad de entregar madera

con calidad, pues conocen su origen, han hecho los

seguimiento correspondientes para asegurar su debido

crecimiento y desarrollo, y además, la entregan al mercado

seca, con medidas exactas, listas para su uso final y

respaldadas por una marca.

Sin duda, las reforestadoras comerciales saben a ciencia

cierta cuál es el valor de la madera, tras llevar un esmerado

control de inversiones y gastos; en otras palabras, dan

a la madera un valor objetivo, basado en sumas y restas

acumuladas a través del largo periodo de la cosecha.

Pero no pasa lo mismo cuando se trata de madera proviene

de bosques naturales, donde su valor es puramente

subjetivo pues considera como costos únicos, los jornales

de los corteros, el transporte y la intermediación, donde el

tiempo que ha tardado para alcanzar su estado idóneo de

uso y la tierra donde ha crecido el árbol, no son relevantes

y la madera vale aproximadamente “lo que alguien dijo

que costaba”, siendo ese es el término de referencia para

determinar su valor.

Es así como a la hora de la comercialización, llega al mercado

madera de bosques con bajos costos en los que no

está representado un conocimiento profundo de su valía,

con medidas irregulares, mal formaciones, sin garantía,

húmeda y además, con la posibilidad –casi siempre– de

ser vendida sin los respectivos impuestos y con precios

que pueden ser, aproximadamente, un 20 por ciento menores

de los ofrecidos por los reforestadotes, siendo la

misma especie.

Se convierte entonces el mercado de las maderas en uno

de precio, en el que los industriales compradores no reconocen

los valores agregados, ni los beneficios económicos

que ofrece la madera entregada por los reforestadores,

dificultando así la comercialización de esta materia prima

y desestimulando la inversión para ampliar la frontera

sembrada de árboles maderables.

Tal vez, esta es la razón por la que no es mayor el número

de hectáreas reforestadas con especies nativas en Colombia,

y por la que el mayor porcentaje de la reforestación

actual se destina a la pulpa de papel y la fabricación de

tableros.

Considero necesario que industriales y reforestadores trabajen

mancomunadamente en el propósito de incentivar e

incrementar el uso de las maderas reforestadas, destacando

los beneficios en productividad, competitividad y costo

- beneficio real, que ofrecen. De hecho, no creo conveniente

que sea necesario esperar a que el argumento para el

tránsito en el uso de la madera de bosques a la madera

reforestada, sea el inminente agotamiento de los bosques.

4 Visítenos en: www.revista-mm.com

More magazines by this user
Similar magazines