CANCION DE PRIMAVERA

arcadiabarcense

Periódico del I.E.S. "Aravalle"

Número 10: primavera de 2013.

Monograma: Canción de primavera.

Edición impresa.

Edición digital en:

http://arcadiabarcense.blogspot.com.es/

http://www.educa.jcyl.es/es/revistacentros/revistas­centros­avila/revista­ies­aravalle

TÉCNICA DE PAÑOS MOJADOS

Míriam Sánchez Cuesta

A solas contigo

mientras duermes de tanto trabajo,

el único contorno que tengo delante

es el de tus dibujos,

hay otro innombrable

que la pura naturaleza delimita a su antojo

pero también ayuda el vestido

y los paños mojados.

CANCION DE

PRIMAVERA

Página 1


A Arcadia no solo le regalan poemas,

también le envían los pinceles con los que

pintar otro mundo, otras sensaciones,

paisajes, cuadros y lugares que nos hacen

volar más allá de nuestras montañas de

Gredos. México, Cuba, Grecia… el sol y el

color de los países que ha vivido, amado y

sentido la poeta salmantina Míriam Sánchez

Cuesta nos recuerdan que el poema es un

arte pictórico a través del cual podemos

viajar, sentir la luz ajena. Una autora que

titula su último libro Bienaventurados mis

falsos testimonios es solo por eso una

valiente pintora del verso, ese que empezó a

escribir en el instituto, alentada por sus

profesoras de lengua del Mateo Hernández,

¡ah, las de Lengua, Inés, Carmen, Rebeca,

qué especiales somos!, y que luego

compartió con maestros como el poeta

Aníbal Núñez y el profesor de Literatura

Hispanoamericana, Julio Vélez. Míriam,

siempre humilde, reconoce la influencia de la

persona y la escritura de aquellos a los

admira y ama. Porque la poesía y la persona

no se pueden separar; por eso mi amiga, la

que hizo el proyecto editorial Hundir el hocico

en las heridas, en el que escribió y dejó

espacio a tantos buenos poetas salmantinos,

ha tenido la generosidad, como todos los

autores de Arcadia, de darnos unos poemas

donde el arte se vuelve palabra, los pinceles,

lápiz para escribir las experiencias visuales

de un viaje del que se aprende todo. Ella

tiene el don de la originalidad, del

agradecimiento y de la imagen visual de una

poeta que sabe mucho de pintura o una

pintora que, en vez de óleo, usa palabras. No

podemos por menos que admirarla los que

tenemos la fortuna de conocerla, y los que

no, de leerla para disfrutarla, mirarla y

acompañarla en su viaje por el mundo y por

el lienzo.

Charo Alonso.

Poeta invitada: Míriam Sánchez Cuesta

LO QUE SABEN LOS PIRATAS

Míriam SánchezCuesta

Suponte que alcanzamos el lugar más lejano

de la tierra,

me ha dicho un amigo mío pirata

que se encuentra en los escotes de las nereidas

sólo existe un riesgo para alcanzarlo

Baco las vigila día y noche.

Página 2


No vemos

esa gota exacta

que alimenta

la sangre roja

de las amapolas.

Es la vida

que pasa,

sin darnos cuenta,

sin hacer ruido,

sin remedio.

Cecilia García García.

Siempre

me sorprende

que debajo del hielo

del invierno

haya tanta vida,

que

surja,

sana y fuerte

en la yema diminuta

de

un manzano.

Cecilia García García.

Página 3


POEMA CON SOMBRERO VERDE Y VITRAL

Míriam Sánchez Cuesta

Mi memoria es verde botella

como el sombrero que te ponías

para pasear por La Habana.

Detrás de un vitral te vi la primera vez

bebiendo té frío

volabas detrás de un pincel

que se introdujo en tus ojos de mar.

Yo me acerqué

porque el pincel me pintaba los dedos y la cara,

me asusté,

me dije: “ese sombrero verde botella es para mí”

brinqué con cien mil niños

y mi vestido se levantó hasta el quinto piso del Riviera.

El sombrero verde

se convirtió en vitral,

lo alcancé en el descenso

y, mientras el té se calentaba, tu sombrero se posó

en un columna jónica desconchada,

me dijiste: te regalo el vitral

...y nos fuimos al Malecón.

En la oscuridad del

invierno duerme la semilla

que crecerá en

primavera…

Mónica Martín Mena

Página 4


Siempre lo pienso:

la primavera

regresa

en el pico

de las golondrinas.

Cecilia García García.

Suena leve el silbido de brisa que trae consigo

polvo de nuevas vidas. Cerrando los ojos puedes

sentir cómo se marcha una parte de ti a cada

momento. Los finales, ya se sabe, son apenas

principios de otra cosa. Las flores y sus raíces día

a día nacen con dolor; pero de alguna forma sabes

que ellas son tu equilibrio, que no dejaran que

pierdas la cordura, que juegan con el sol a

evaporar lágrimas, a caer en tierra y borrar huellas.

Mónica Martín Mena.

Los helechos

extienden

su sangre

de petroglifo.

Mas

como sucede con

toda forma modesta

no vemos

su espléndida belleza

inquebrantable.

Cecilia García García.

La lluvia,

en estos días

de refrán,

se refugia

y hace casa

en las corolas

de flores

de nombre impronunciable.

Se entrega

a sí misma

como un fecundo

regalo sonoro.

Cecilia García García.

Página 5


JUNTO A UNA VENTANA, VERANO DE 2007

Míriam Sánchez Cuesta

En estos oscuros cuartos del mes de agosto

las ventanas son lo más importante.

Por ellas entra el aire que te envía el mar,

por ellas se ven las muchachas que suben lomas centelleantes

con blusas muy pegadas al cuerpo por esa lluvia extraña.

Puedo pronunciar un discurso

después de observar, medio escondida,

como Tethis se rasga su vestido púrpura

o tal vez, escribir algún poema para cuando despiertes.

Tu cuerpo, yace distendido frente a la ventana

bañado de una luz incorruptible,

sin transeúnte ninguno

me hace parar de escribir para mirarte

y siento cómo ese cuerpo vive eternamente en el poema.

Ya no es necesario que lo termine.

KAHLO

Míriam Sánchez Cuesta

¿Adónde miras con el cuello tan estirado?

¿Tienes a Leda en el jardín de la casa azul?

Diego está pintando y haciendo el amor a una muchacha

blanca.

Y a ti ¿qué?

No llevas hoy ningún collar

sólo pendientes largos y anillos, muchos anillos

Leda no sabe que la estás mirando...

pues si te viera, tan bella

con el vestido negro bordado...

Hoy no estás para trajes

estás para Leda

hoy estás para escribir poemas,

para fumarte un cigarro ahora mismo

y acudir a su lado,

hoy no estás para entrar en el taller,

deseas acariciar, y sentir

su plenitud en Coyoacán.

Pero, ¿Qué tiene ella que has olvidado al barrigón?

Página 6


Página 7


La primavera

es

la popa

del invierno,

el piafar impaciente

del verano.

Una promesa sumergida

en la luz azul

de los lirios.

Cecilia García García.

Sé, sobre todo,

qué dimensión

del dolor

me trae esta estación

y es así:

el cielo derramado

en popelín

sobre la hierba intensamente

verde.

Cecilia García García.

Cuán inexplicables

en toda la extensión de su verdura:

en las hojas

tiernas

de los robles

está la geografía más bella

de la primavera.

Cecilia García García.

Página 8


SÓLO TÚ

Míriam Sánchez Cuesta

Sí, tienes razón

cada formato, cada línea...

es muy duro

el artista se encuentra solo

y además con calambres en cada uno de sus sentimientos...

Egon Schiele, por ahora.

Nunca encontraba tiempo para peinarse

porque estaba dominado por el color,

mi querida Lucrecia.

Tú tienes algo más,

ese carácter de ojos medio verdes medio azules

y esa manera tuya de convertir

estos poemas alborotados

en líneas, les das formas que nadie les daría

ni siquiera una ola.

Sólo tú tienes ese valor,

cambiar la sangre por el blanco de plomo.

Página 9


Cada primavera

relato la desesperanza

de los narcisos

y al igual que

su luz amarilla

me ciega,

también me conforta.

Siempre pienso

en ti –en ti, en ti, en ticuando

los veo.

Cecilia García García.

No hace

tanto tiempo

que el deshielo

me sorprendió

en una sola gota.

Todo un mundo

de luz

derramando un arco iris.

Cecilia García García.

Casi como un atlas

se extiende

en la memoria de mi infancia

este mar de hierba

No necesita explicación.

Quien lo disfrutó lo sabe.

Cecilia García García.

La primavera

está sumida

en el alma profunda

del invierno,

quieta y dulce.

Es su precio y su agonía.

Cecilia García García.

Página 10


DE COMO EN EL MONESTERIO MAYOR DE ÁVILA

REPARARON EN EL MANUSCRITO ARAVALLENSE

D´AQUESTOS PÍOS JUGLARES BARCENSES

Cofrades e cofradesas de la mi congregaçión,

De los que ya me despidiera con toda mi afecçión,

No ha querido la Gloriosa con la suya compaçión

Que deixara aquesta pluma este joglar muy pecator.

Sobieron superiores d´aqueste monesterio

Que se façíe aquí un pasquín ansí, de trimesterio,

P'ra educar a los mochachos en saberes e mesterios,

Que no todo es matemática, geografía o comenterio.

Hízoles mucha grazia, por amor a la verdat,

Manuscrito tan barcense con la suya probidat,

Dixeron ao abate Paulus: “Por Gloriosa beldat

Que estando el magisterio en pobreça y caridat,

Fazen vuessas mercedes trabaxo sem egual.

Denle aos seus joglares licençia p'ra folgar,

Que muita tarea han fecho, escribiendo sem parar,

Manuscrito tan extenso pa toa la Cristiandad”.

Quédose el Abate Paulus mesando o seu bigode,

Pues non sabíe como festejarles o estrambote,

Et Fray Alfredo le dizia “Está vazío el nosso bote,

Mándeles beber dos vinos y cumplido queda el lote”.

Es queste dos ducados, muy hidalgo et bejarino,

Práctico em sabiduría e sempre com buen tino,

Non queríe gastar más lana que lo justo pa ir tirando

En un año harto austero y com poco ditirambo:

“Pobres dos juglares con aquestes tristes trinos,

No pago un sólo duro pelos seus alejandrinos”.

Ante tal contrariedad, meditó el abate máximo

Medida alternativa pa alentar o jogo plácido

Dos meninos creativos no panfleto muito ácido

E sin gastar ni un ducado, qual quisiere Abate práctico.

Ofrecióles mais apoio, organismo, fasto e fama,

P'ra tener mais materiales conque hacer las filigranas.

Prometióles la potência útil pa cortar la pana,

Pues la ausência dos aportes, por trabajo o por desgana,

Siempre fue el badajo suelto en la artística campana.

Os joglares encendidos aceitaron la proposta,

E o juglar que se había ido voltó al lugar que gosta.

Y es así qu'o par luciferino recomença com sua prosa

O andar y o desatino da revista mais sabrosa.

Página 11


Por Carolina Gallardo

REVOLTILLO CELESTIAL

Una mujer, hasta hace poco multimillonaria, acaba de

prepararse el desayuno (desde hace mil años que otros se lo

hacían).

Luego de hornear su propio pan, preparó un revoltillo

de huevos exacta y meticulosamente igual al que la Abuela le

hacía cuando era niña.

Totalmente ajena a su actual situación financiera,

saboreó cada bocado de su desayuno, con asombroso

éxtasis: "Huuum, hummm, Ahhh, Aaaahhh, Huuummm".

Mientras eso ocurría, Gabriel, su ángel de la guarda,

escribió en su Libreta de La Eternidad: "Aunque sé que hace

rato que dejaron de ser la especie favorita de Dios, nunca me

cansaré de contemplar a los humanos; aprendo cada cosa

de ellos. Hace un instante, por ejemplo, supe por fin lo que es

la envidia, cuando Karola saboreó su revoltillo exactamente

con el mismo placer y gestos infantiles que la primera vez

que lo probó, a los dos años de edad, en la cocina de su

abuela. Ella ya no puede recordarlo, pero yo sí. Saborear con

exquisito placer una comida es exactamente algo que un

ángel jamás podrá hacer; pero soy feliz de sólo contemplarlo.

Soy feliz de sólo saber que ellos sí pueden".

Mientras Gabriel terminaba su nota, Karola terminaba

el ultimo bocado de su revoltillo celestial: "Humm. Si no

hubiese sido taaan rica. Bueno, tampoco pobre; sólo un

poquito menos rica, sólo un poco... Me habría hecho este

desayuno todos los días... Aaahhh, habría sido taaann

taaann feliz...”

EN ESTE NÚMERO DE ARCADIA BARCENSE COLABORAN:

TEXTOS.

Míriam Sánchez Cuesta. Poeta invitada. Salamanca.

Carolina Gallardo. Colaboradora. Venezuela.

Charo Alonso. Profesora I.E.S. "Mateo Hernández". Salamanca.

Cecilia García García. Madre de alumno I.E.S. "Aravalle". El Barco de Ávila.

Mónica Martín Mena. Exalumna I.E.S. "Aravalle". El Barco de Ávila.

FOTOGRAFÍA

Javier Aparicio. Profesor I.E.S. "Aravalle". El Barco de Ávila.

Carlos Ferreira. Orientador I.E.S. "Aravalle". El Barco de Ávila.

DISEÑO GRÁFICO:

Carlos Ferreira. Orientador I.E.S. "Aravalle". El Barco de Ávila.

ANAGRAMA DE ARCADIA BARCENSE

Carlos González Díaz. Profesor I.E.S. "Hermenegildo Martín Borro". Cebreros.

Impresión: IDEM FOTOCOPIAS Salamanca.

Página 12

More magazines by this user
Similar magazines