La ultima morada. Zona Prohibida.

wyneg

¡La búsqueda ha terminado! Un grupo de viajeros extraterrestres ha arribado a la Tierra con intenciones desconocidas. Maravillados por la hermosura del planeta deciden descender a investigar; mientras, en el bosque Amazónico, el comandante de operaciones John Waterstone lidera un proyecto secreto del gobierno de los Estados Unidos, pero todo sale mal para las dos partes involucradas... Por otra parte, Miguel ha confirmado el diagnostico de su enfermedad, sin saber que pronto cambiará todo en su vida. ¿Qué les depara el destino a estos seres? ¿Cuáles son sus intenciones? ¿Quienes son y de donde provienen? ¿Cómo y por qué cambiará la vida de Miguel?

- Implica mayor fuerza, mucha fuerza, ¡demasiada! Cuentan además con una flexibilidad y

rapidez de reacción increíble, ni los músculos de atletas profesionales tienen estas

características.

- Podemos decir entonces que son más fuertes y rápidos que nosotros… ¿y también más

inteligentes?

- Sí, estamos muy por debajo de su potencial – remató Walles, dejando escapar un suspiro

de inconformidad. Tome, aquí está su copia detallada del informe, nos veremos cuando

finalice otros análisis pendientes.

- Que así sea, Walles. Muchas gracias por su trabajo.

- ¡Para eso estamos, comandante! – gritó Walles a modo de despedida, retirándose a su

laboratorio a proseguir con su trabajo.

Waterstone caminó con paso rápido y decidido hasta la sala de monitoreo donde se vigilaba a

Neilaress con el circuito cerrado de TV, encontrándose de frente con los monitores que mostraban

al joven en su hermética celda. Se dirigió hacia los oficiales que controlaban las cámaras,

preguntándoles sobre el prisionero.

- ¿Ha vuelto a escribir en la mesa?

- No, señor. Desde que usted dejó la habitación el otro día no ha hecho nada más que

tenderse en la litera de la celda. No ha rechazado el alimento ni ha mostrado actitudes

agresivas ni extrañas. No parece estar preocupado por su encierro.

- ¿La celda es totalmente hermética?, ¿No ha intervenido las computadoras nuevamente?

- No, señor. Está totalmente aislado, no puede acceder a las computadoras. Referente a ese

tema, se cambiaron los discos duros infectados por unos nuevos, pero el código malicioso

ingresado por el prisionero permanece latente en otras partes del hardware, tanto interno

como externo.

- ¿Cómo es eso? – preguntó Waterstone, que poco comprendía la jerga informática.

- Los discos duros nuevos, de fábrica, vienen ya infectados. Otros discos antiguos que se

tenían almacenados fueron formateados para reutilizarlos, mas se infectaron también al

momento de conectarlos a los servidores. Se intentó realizar el formateo en

121

More magazines by this user