La ultima morada. Zona Prohibida.

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¡La búsqueda ha terminado! Un grupo de viajeros extraterrestres ha arribado a la Tierra con intenciones desconocidas. Maravillados por la hermosura del planeta deciden descender a investigar; mientras, en el bosque Amazónico, el comandante de operaciones John Waterstone lidera un proyecto secreto del gobierno de los Estados Unidos, pero todo sale mal para las dos partes involucradas... Por otra parte, Miguel ha confirmado el diagnostico de su enfermedad, sin saber que pronto cambiará todo en su vida. ¿Qué les depara el destino a estos seres? ¿Cuáles son sus intenciones? ¿Quienes son y de donde provienen? ¿Cómo y por qué cambiará la vida de Miguel?

Los temblorosos soldados que apuntaban a Imh escucharon un débil sonido saliendo de sus radios,

oyendo las palabras de la muchacha con impecable idioma inglés, a pesar de que el comandante

Waterstone la tenía aprisionada para que no hablara.

- ¿Seguiste trasmitiendo tus palabras con tu mente? – preguntó el comandante, soltando a

Imh al escuchar su voz en su radio personal.

- Obviamente. Ahora ustedes están rodeados, todo el mundo está enfocado en este punto

del planeta, creo que ya han comenzado a movilizarse – respondió Imh, con una sonrisa

representando su victoria.

Waterstone estaba descolocado, no sabiendo cómo afrontar el escenario, dándose por vencido

ante la jugada de Imh, reconociendo la ventaja estratégica de esta. No creyó que todo fuera real

hasta que recibió una llamada de sus superiores en su teléfono personal, preguntándole que

significaba todo eso. La trasmisión fue efectiva, no estaba tomándoles el pelo, estaban derrotados.

- Tú ganas, niña… ¿Qué habrías hecho si el mundo no hubiera creído tus palabras? –

preguntó el comandante, mandando a sus soldados dejar de apuntar a los jóvenes,

sentándose en el piso de la base.

- Fácil, después de acceder al satélite y las computadoras de la base de Sonora, obtuve

varios planos e instrucciones de armas secretas en desarrollo. Les habría amenazado con

ofrecer toda esa información a los países contrincantes de Estados Unidos para ganar

nuestra libertad.

- Entiendo. No podemos hacer nada ahora, estamos en manos de todo el mundo, ya no hay

secretos en esto. No debe quedar persona en el mundo que no sepa que, finalmente, hay

extraterrestres inteligentes en la Tierra y que capturamos a uno en esta base secreta. Las

organizaciones encargadas de los derechos humanos y la paz intervendrán seguramente

por ustedes, no hay razones para mantenerlos encerrados aquí. No son de los Estados

Unidos, ahora son del mundo entero – expresó Waterstone, aceptando la derrota.

- Fue una medida desesperada, no era mi intención exponerme de ese modo, estaba

cómoda pasando por una terrícola más. Nuestro plan inicial era entrar y salir de la base,

sin batallar con nadie, valiéndonos de la oscuridad para movilizarnos. Después

correríamos hasta el océano para nadar a algún lugar de la costa de México,

mezclándonos con los lugareños y volviendo a Chile corriendo por el continente

sudamericano – dijo Imh, comunicándole al comandante lo que planeó y no logró

concretar.

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