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CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

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ÍNDICE

1 ELEMENTOS DE CONSERVACIÓN DERIVADOS DE LA DIRECTIVA 92/43/CEE

Y DE LA DIRECTIVA 79/409/CEE 5

1.1 Los hábitats de interés comunitario (HIC)

Área de distribución (range) y superficie real para cada hábitat 5

1.2 Las especies de interés comunitario 30

1.3 Aves del Anexo I (DIRECTIVA 79/409/CEE) 37

1.4 Los espacios de la Red Natura 2000 Canaria 37

2 REPRESENTACIÓN DE LOS HÁBITATS Y DE LAS ESPECIES EN LA RED NATURA 2000 51

2.1 Representación de los hábitats de interés comunitario 51

2.2 Representación de las especies de interés comunitario 54

2.3 Representación de las aves del Anexo I 57

3 CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE LA RED NATURA 2000 EN CANARIAS 59

3.1 Criterios generales 61

Objetivos y principios

Ejes principales para el desarrollo de los criterios

3.2 Criterios para la designación de ZEC y ZEPA 64

3.2.1 Criterios para la designación de ZEC 65

Criterios para la incorporación de los ZEC a la Red Canaria

de Espacios Naturales Protegidos

Criterios para la selección de la Figura de Protección

3.2.2 Criterios para la designación de ZEPA 68

Criterios para la selección de la Figura de Protección

3.3 Criterios para el establecimiento de medidas de conservación 71

Criterios sobre los objetivos y principios generales para la gestión

Criterios para la priorización en la elaboración de instrumentos de gestión

3.4 Criterios para la evaluación de planes y proyectos 79

Criterios para una evaluación adecuada de las repercusiones de planes y proyectos

Criterios para el establecimiento de un proceso de evaluación de repercusiones

3.5 Criterios para favorecer la conectividad 86

3.6 Criterios para el establecimiento de un sistema de vigilancia 89

Objetivos del Sistema de Vigilancia

Criterios para el establecimiento de un Sistema de vigilancia de Nivel 1

Criterios para el establecimiento de un Sistema de vigilancia de Nivel 2

Criterios para el establecimiento de un Sistema de vigilancia de Nivel 3

3.7 Criterios para el establecimiento de un sistema de protección de las especies 98

3.8 Criterios para la mejora del conocimiento 104


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

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1ELEMENTOS DE CONSERVACIÓN

DERIVADOS DE LA DIRECTIVA 92/43/CEE

Y DE LA DIRECTIVA 79/409/CEE

1.1 LOS HÁBITATS DE INTERÉS COMUNITARIO

El número de hábitats de interés comunitario (HIC), recogidos oficialmente en el Anexo

I de la Directiva 92/43/CE, ha ido aumentando con el tiempo al incrementarse el número

de estados miembros incorporados a la Unión Europea. La denominación, definición y

breve caracterización de todos ellos se ha ido incorporando al Manual de Interpretación

de los Hábitats de la Unión Europea. De este manual existen cinco versiones, desde la

primera en 1993 para los tipos de hábitats prioritarios 1 , hasta la última en Julio de 2007

(EUR-27), pasando por la versión EUR-12 (1995), EUR-15 (1997) y EUR-25 (2003).

A pesar de las descripciones incluidas en estos manuales, algunos tipos de hábitats no

se encuentran bien descritos por lo que es necesario entrar en aspectos de interpretación,

a veces ciertamente problemáticos. En consecuencia, no siempre es posible dar un

número preciso e incuestionable del número de HIC que se encuentran representados en

un determinado territorio, ya sea en un estado miembro o en una región administrativa.

España y el archipiélago de Canarias no son ajenos a esta problemática, a la que hay que

añadir también el hecho de que no se ha realizado un análisis sistemático de la significación

geográfica de los nuevos tipos de hábitat incluidos en los manuales EUR-25 y

EUR-27.

Los trabajos relativos a la génesis del Primer Inventario Nacional de Hábitats supusieron,

evidentemente, una identificación de los HIC representados en el territorio español.

Este proyecto y la etapa de propuesta de Lugares de Importancia Comunitaria, con

las aportaciones de los servicios técnicos de las CCAA y las reuniones con determinados

1. En adelante, los hábitats prioritarios se identifican con un asterisco (*).


6

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

expertos, han sentado las bases de la lista oficial española de HIC, que comprende actualmente

116 tipos. De ellos, 25 se consideraron representados en las Islas Canarias.

No obstante, hay que tener en cuenta que estos trabajos no se ha sustentado en una

visión ecosistémica de los HIC, sino en una interpretación y descripción fitocenótica,

muy centrada en la aproximación fitosociológica y, por tanto, basada en la composición

florística (especies de plantas vasculares). Este enfoque está mostrando ahora las limitaciones

en la correcta interpretación y caracterización ecológica de determinados grupos

de hábitats, como por ejemplo los ligados al medio marino-costero, los englobados

en el grupo 3 (hábitats de agua dulce) o incluso las turberas (grupo 7).

Las implicaciones de esta problemática afectan también a la lista oficial de HIC representados

en la Región Macaronésica española. De los 25 tipos inicialmente reconocidos, dos

no aparecen en el segundo inventario (1140 y 92AO) y hay que considerar los problemas

asociados a otros tres: vegetación anual sobre desechos marinos acumulados (1210),

lagos eutrofos naturales con vegetación Magnopotamion o Hydrocharition (3150) y Manantiales

petrificantes con formación de tuf –Cratoneurion- (7220).

En el trabajo que se ha desarrollado para la aplicación del Artículo 17, es decir, la preparación

del informe que hay que remitir cada seis años a la Comisión, se ha puesto en duda

el hecho de que estos tres hábitat deban considerarse verdaderamente representados

en el archipiélago, ya sea por considerar que su presencia es, si acaso, muy puntual y

esporádica (los dos primeros) o no posible por restricciones ambientales (7220). Estas

matizaciones implican que el número de HIC podría quedar restringido a una veintena.

Otro aspecto de indudable trascendencia para la planificación territorial es la localización

y extensión de las representaciones de los HIC identificados. El primer y segundo

inventario nacional han proporcionado una cartografía digital (escala 1:50.000) de los

enclaves con presencia de comunidades vegetales asignables a los diferentes tipos, aunque

con diferencias (a veces considerables) entre ambos. En la tabla 1 se indican los

datos de superficie para cada tipo procedentes de ambas fuentes. Hay que considerar,

sin embargo, lo poco adecuado que resulta indicar datos de superficie para un hábitat

como las cuevas (8310 y 8330).


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

7

HÁBITAT PINH SINH

1110 Bancos de arena cubiertos permanentemente

por agua marina, poco profunda

1140 Llanos fangosos o arenosos que no están cubiertos

de agua cuando hay marea baja

518,82 471,51

0,0001 0

1150 Lagunas costeras (*) 0,0003 0,15

1210 Vegetación anual sobre desechos marinos

acumulados

1250 Acantilados con vegetación endémica

de las costas macaronésicas

1420 Matorrales halófilos mediterráneos

y termoatlánticos

4,46 24,51

604,19 275,46

104,55 99,47

2110 Dunas móviles embrionarias 4.048,50 3.337,27

2130 Dunas costeras fijas con vegetación herbácea

(dunas grises) (*)

3150 Lagos eutróficos naturales con vegetación

Magnopotamion o Hydrocharition

871,85 248,05

0,0095 0,14

4050 Brezales macaronésicos endémicos (*) 10.454,84 15.468,33

4090 Brezales oromediterráneos endémicos con aliaga 14.811,29 6.342,67

5330 Matorrales termomediterráneos y pre-estépicos 16.988,93 19.147,27

6420 Prados húmedos mediterráneos de hierbas altas

del Molinion-Holoschoenion

7220 Manantiales petrificantes con formación de tuf

(Cratoneurion) (*)

8220 Pendientes rocosas silíceas con vegetación

casmofítica

5,07 42,25

8,23 58,65

0,01 80,57

8310 Cuevas no explotadas por el turismo 7,98 414,33

8320 Campos de lava y excavaciones naturales 3.805,99 4.798,40

8330 Cuevas marinas sumergidas o semisumergidas 0 0,99

92A0 Bosques galería de Salix alba y Populus alba 262,42 0

92D0 Galerías y matorrales ribereños termomediterráneos 309,14 274,79

9320 Bosques de Olea y Ceratonia 705,89 661,47

9360 Laurisilvas macaronésicas (Laurus, Ocotea) (*) 6.416,75 6.233,20

9370 Palmerales de Phoenix (*) 1.040,28 717,05

9550 Pinares endémicos canarios 44.289,52 45.558,92

9560 Bosques endémicos de Juniperus spp. (*) 1.254,07 1.697,08

Total 106.512,78 105.952,54

Tabla 1. Superficie ocupada por cada tipo de hábitat (hectáreas) en el Primer Inventario Nacional (PINH) y en el Segundo

Inventario Nacional (SINH). Fuente: elaboración propia a partir de la cartografía digital.


8

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

Otra fuente de gran importancia para abordar la localización y extensión de los HIC es el

Mapa de Vegetación de Canarias. La asignación de correspondencias entre comunidades

vegetales (asociaciones fitosociológicas) y hábitats de interés comunitario permite

obtener una cartografía digital y, por ende, una cuantificación de su distribución geográfica

y extensión. Ésta depende, lógicamente, de los criterios utilizados para establecer

dichas correspondencias, especialmente aquellos relacionados con la asignación de

determinadas comunidades de sustitución. En la tabla 2 y gráfico 1 pueden comprobarse

las diferencias con respecto a los dos inventarios de hábitat. El hecho más destacable es

que la superficie ocupada por los HIC según el Mapa de Vegetación es de casi 300.000

ha, es decir, 200.000 ha más de las que se obtienen a partir de los inventarios. De las

300.000, 111.000 corresponden a la extensión del hábitat 5330, que engloba las comunidades

vegetales que definen a los cardonales-tabaibales sensu lato. Puede observarse

también que desde el Mapa de Vegetación no pueden obtenerse correspondencias para

los hábitats de cuevas (marinas y terrestres) o de fondos marinos (1110, 1140).

HÁBITAT PINH SINH MVEGETAC

1110 518,82 471,51 0,00

1140 0,00 0,00 0,00

1150 0,00 0,15 27,36

1210 4,46 24,51 4,63

1250 604,19 275,46 1.933,72

1420 104,55 99,48 246,52

2110 4.048,50 3.337,27 11.171,44

2130 871,85 248,05 21.686,75

3150 0,01 0,14 0,00

4050 10.454,84 15.468,33 23.141,13

4090 14.811,29 6.342,67 33.253,12

5330 16.988,93 19.147,27 111.173,75

6420 5,07 42,25 4,80

7220 8,23 58,65 74,72

8220 0,01 80,57 0,00

8310 7,98 414,33 0,00

8320 3.805,99 4.798,40 20.424,62

8330 0,00 0,99 0,00

92A0 262,42 0,00 0,00

92D0 309,14 274,79 614,14

9320 705,89 661,47 6.126,47

9360 6.416,75 6.233,20 9.357,80

9370 1.040,28 717,05 1.364,12

9550 44.289,52 45.558,92 58.871,71

9560 1.254,07 1.697,08 0,00

Total 106.512,78 105.952,54 299.476,81

Tabla 2. Superficie ocupada por cada

tipo de hábitat (hectáreas) en el Primen

Inventario Nacional (PINH), en el

Segundo Inventario Nacional (SINH) y

a partir del Mapa de Vegetación de Canarias

(2003).

Fuente: elaboración propia a partir de

la cartografía digital.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

9

Gráfico 1. Superficie ocupada por cada Hábitat de Interés Comunitario según fuente.

El ejercicio de rellenar las fichas de hábitat para el informe correspondiente al año 2007,

en virtud de la aplicación del artículo 17, ha supuesto tener en cuenta las particularidades

de cada uno de ellos en lo que concierne al área de distribución (range) y a la

superficie real, por lo que en algunos casos se ha modificado su distribución geográfica.

Así mismo, se han tenido en cuenta las particularidades ambientales (exigencias

ecológicas) de dos tipos de hábitat terrestres: los sistemas dunares (2110 y 2130) y los

campos de lava (8320).

Gráfico 2. Superficie ocupada por cada hábitat en la nueva propuesta en comparación con la obtenida directamente del Mapa

de Vegetación de Canarias.


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CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

Hábitat Nueva Pro Mapa Veget

1110 46,00 0,00

1150 0,30 0,27

1210 0,00 0,05

1250 19,40 19,34

1420 2,70 2,47

2110 20,20 111,71

2130 20,20 216,87

3150 0,00 0,00

4050 192,00 231,41

4090 173,60 332,53

5330 898,40 1.111,74

6420 0,05 0,05

7220 0,00 0,75

8220 29,80 0,00

8310 0,00 0,00

8320 342,80 204,25

8330 0,00 0,00

92D0 3,90 6,14

9320 52,00 61,26

9360 85,60 93,58

9370 10,50 13,64

9550 604,70 588,72

9560 72,1 0

Tabla 3. Superficie ocupada por cada hábitat en la nueva

propuesta en comparación con la obtenida directamente

del Mapa de Vegetación de Canarias.

En el Gráfico 2 y en la Tabla 3 se representan los datos de superficie ocupada por cada HIC

en la nueva propuesta con respecto a la superficie obtenible directamente del mapa de

vegetación. En conjunto, la nueva propuesta supone un total de 255.400 ha frente a las

casi 300.000 del Mapa de Vegetación. Sin embargo, dos HIC tienen una mayor superficie

en esta nueva propuesta: 8320 y 9550.

En lo que concierne a la extensión y distribución de los HIC hay que tener en cuenta, por

tanto, dos conceptos: área de distribución (range) y superficie abarcada dentro del área

de distribución.

La guía de la Comisión para elaborar el informe correspondiente al año 2007 define

“área de distribución” como:

“El área de distribución es el área en la que normalmente se va encontrar la especie o el

hábitat; puede mostrarse en un mapa o dar la superficie. Se pueden describir varios tipos de

área de distribución, como la actual, la histórica, la potencial, etc., como lo analiza Peterken

(1996). La definición aceptada para ser usada en el marco de la Directiva Hábitat puede


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

11

encontrarse en el Anexo F de DocHab-04-03/03 rev.3, preparado por el Grupo de Trabajo

Científico del Comité Hábitat, basándose en una versión que trata sobre especies animales

elaborada por el grupo de trabajo sobre el artículo 12.

El área de distribución a que se hace referencia en la sección 2.3 del Anexo B (especies) y en

el Anexo D (Hábitat) es el ¬ área de distribución actual, o sea el área de distribución de

una especie/hábitat al final – o en la fecha más cercana a él que sea posible – del período

que abarca el informe.

En este caso, se considera que el área de distribución abarca el límite máximo de toda el

área donde se encuentra la especie o el hábitat en la actualidad. Puede considerarse como

una envoltura donde se encuentran las áreas verdaderamente ocupadas, ya que en muchos

casos no toda el área de distribución está ocupada por la especie o el hábitat. Para los fines

de los informes relativos al artículo 17, el cálculo del área de distribución se hace para detectar

posibles cambios entre distintos períodos de preparación de informes. Por lo tanto,

el área de distribución no puede considerarse como una ‘envoltura’ demasiado amplia de la

distribución actual de la especie.”

Los métodos propuestos para cuantificar dicha área son varios como la extensión de

presencia o la superficie obtenida mediante la línea envolvente de la retícula UTM. En

el caso de Canarias, se ha considerado que estas aproximaciones son groseras y que es

factible utilizar el concepto de “vegetación potencial” incluido en la cartografía digital

del Mapa de Vegetación.

El área de distribución se ha considerado un subconjunto del área potencial, eliminando

zonas cuya ocupación del suelo se corresponde con áreas de cultivo o artificiales. El área

real se ha obtenido como la superficie dentro del área de distribución ocupada por las

comunidades vegetales asociadas a los HIC. Mediante este método, para cada HIC se tienen

tres datos superficiales: el que corresponde a una superficie potencial (dependiente

sólo de factores climácicos), el que representa el área de distribución y la superficie

ocupada realmente. La significación de estos tres datos para cada hábitat es muy relevante

puesto que informa de la superficie que ya ha desaparecido y permite identificar

sistemas amenazados, tanto a escala insular como ha escala de archipiélago.

En el gráfico de la página siguiente se representan estos tres valores para cada uno de

los 16 HIC en los que se han calculado. Los datos ponen de manifiesto el hecho de que,

en general, se ha perdido mucha superficie puesto que las 248.000 ha que ocupan estos

16 hábitat representan el 39,4% del área de distribución (range) y el 27,4% del área

potencial.


12

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

4000

3500

3000

2500

2000

1500

1000

500

0

1110

1150

1250

1420

2110

2130

4050

4090

5330

6420

8320

92D0

9320

9360

9370

9550

9560

Area Potencial Area distribución (range) Area real

Por otra parte, los resultados de la evaluación del estado de conservación (Informe

2007) en aplicación el artículo 17, deben tenerse muy en cuenta a la hora de establecer

las correspondientes directrices de planificación y las adecuadas medidas de gestión.

HÁBITAT RANGE ÁREA REAL EST/FUNC FUTURO GLOBAL

1110 descon descon descon descon descon

1150 U2 U2 U2 U2 U2

1210

1250 FV FV U1 U1 U1

1420 U2 U2 U1 U1 U2

2110

2130

FV FV U1 FV U1

3150

4050 U2 U1 U1 U1 U2

4090 FV FV U1 FV U1

5330 U1 U1 U1 U1 U1

6420 FV FV U2 U1 U2

7220

8220 U1 U1 FV FV U1

8310 descon descon descon descon descon

8320 U1 U1 FV FV U1

8330 descon descon descon descon descon

92D0 U2 U1 U2 U2 U2

9320 U2 U1 U1 U1 U2

9360 U2 FV U1 FV U2

9370 U1 U2 U2 U2 U2

9550 U1 FV U1 FV U1

9560 U2 U1 U1 FV U2

FV: favorable; U1: desfavorable; U2: desfavorable-mala; descon: información insuficiente

Tabla 4. Síntesis de la Matriz General de Evaluación correspondiente al segundo informe en aplicación del Artículo 17 (2007).


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

13

Como puede verse en la tabla 4 (Matriz General de Evaluación), la evaluación no ha podido

establecerse para tres tipos de hábitat por no existir información suficiente (descon).

Con respecto a los demás, hay que destacar que la evaluación global es desfavorablemala

(U2) para nueve tipos de hábitat y favorable para ninguno. La situación puede ser

especialmente problemática para las lagunas costeras (1150), los tarajales (92D0) y los

palmerales (9370).

Área de distribución (range) y superficie

real para cada hábitat

1110

Bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina,

poco profunda

Range

Superficie real


14

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

1150

Lagunas costeras (*)

Range

Superficie real


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

15

1250

Acantilados con vegetación endémica de las costas macaronésicas

Range

Superficie real


16

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1420

Matorrales halófilos mediterráneos y termoatlánticos

Range

Superficie real


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

17

2110 - 2130

Dunas móviles embrionarias - Dunas costeras fijas

con vegetación herbácea (dunas grises) (*)

Range

Superficie real


18

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4050

Brezales macaronésicos endémicos (*)

Range

Superficie real


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

19

4090

Brezales oromediterráneos endémicos con aliaga

Range

Superficie real


20

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5330

Matorrales termomediterráneos y pre-estépicos

Range

Superficie real


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21

6420

Prados húmedos mediterráneos de hierbas altas

del Molinion - Holoschoenion

Range

Superficie real


22

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8220

Pendientes rocosas silíceas con vegetación casmofítica

Range

Superficie real


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23

8320

Campos de lava y excavaciones naturales

Range

Superficie real


24

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92D0

Galerías y matorrales ribereños termomediterráneos

Range

Superficie real


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25

9320

Bosques de Olea y Ceratonia

Range

Superficie real


26

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9360

Laurisilvas macaronésicas (Laurus, Ocotea) (*)

Range

Superficie real


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27

9370

Palmerales de Phoenix (*)

Range

Superficie real


28

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9550

Pinares endémicos canarios

Range

Superficie real


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

29

9560

Bosques endémicos de Juniperus spp. (*)

Range

Superficie real


30

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

1.2 LAS ESPECIES DE INTERÉS COMUNITARIO

Las Islas Canarias, de forma paralela a su importante acervo florístico y faunístico, albergan

un considerable número de especies incluidas dentro de los Anexos II, IV y V de

la Directiva de Hábitats.

Especies presentes

en Canarias

Especies endémicas

Especies incluidas

en la Directiva*

Hongos 1.153 96 0

Líquenes 1.100 1 8

Algas 1.149 - 2

Musgos 500 6 3

Helechos 60 2 6

Plantas Superiores 1.932 530 62

Invertebrados terrestres 6.706 3.225 0

Invertebrados marinos 6.251 - 1

Anfibios 2 0 0

Reptiles 18 14 16

Mamíferos terrestres 20 3 8

Mamíferos marinos 25 0 26

Total 18.916 132

* Sólo se incluyen especies en su área de distribución natural (no se consideran las especies exóticas)

En total están presentes en Canarias 132 taxones. De ellos, 13 están incluidos en el

Anexo V y el resto en los Anexos II y IV. Respecto a su distribución, la mayor parte (88

especies) exhiben una cierta continuidad entre sus poblaciones insulares, mientras que

aproximadamente el 33% se ajustan a un patrón de clara discontinuidad, con poblaciones

bastante aisladas entre sí.

Casi la mitad de las especies contempladas (59) constituyen endemismos insulares, 16

taxones se distribuyen en dos islas del archipiélago, 9 en tres islas, 4 en cuatro islas, 6

en cinco islas, 1 en seis islas y 37 en siete islas. Este último dato llama la atención por

su aparente desproporción, pero resulta lógico si se tiene en cuenta que en este último

grupo se consideran la mayor parte de los mamíferos y reptiles marinos del Anexo IV,

los cuales disponen de citas repartidas por todas las aguas del archipiélago. Aproximadamente

la tercera parte (41 especies) presentan un marcado carácter local, estando


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

31

restringidas a contadas localidades (a menudo < 3) en áreas muy pequeñas y concretas

de una determinada isla. El resto aún contando generalmente con escaso número de

efectivos presentan una distribución más amplia que se extiende a varias comarcas geográficas.

En lo que se refiere a la distribución insular, 73 taxones (13 endemismos insulares) están

presentes en Tenerife y 72 en Gran Canaria (20 endemismos insulares), 60 en La

Gomera (8 endemismos insulares), 56 en La Palma (2 endemismos insulares) y 54 en

El Hierro (3 endemismos insulares). Finalmente las islas que menos especies albergan

son Fuerteventura con 51 (4 endemismos insulares) y Lanzarote con 49 (3 endemismos

insulares). 73 de todas estas especies son de distribución exclusiva en el Archipiélago,

mientras que el resto presentan una corología más amplia.

Respecto al grado de protección que soportan estas especies, 99 taxones se encuentran

incluidos en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias (CEAC) mientras que sólo

33 (en su mayoría reptiles y mamíferos marinos) no se encuentran consideradas en el

mismo. Del conjunto de las legalmente protegidas en el CEAC, 35 están en la categoría de

“Sensibles a la alteración de su hábitat”, 40 en la categoría de “En peligro de extinción”

y 12 en la categoría de “Vulnerables”; 12 taxones se han incluido en la categoría “De

interés especial”.

En cuanto al estado de conservación, en términos generales se puede afirmar que es

relativamente favorable con respecto a la situación inicial que propició en su día dicha

inclusión. No obstante, profundizando en el análisis de dicha situación se observa una

extraordinaria variabilidad en el espectro de posibilidades.

Un importante número de especies como Aeonium saundersii, Echium gentianoides,

Euphorbia handiensis, Ferula latipinna, etc., presentan en la actualidad un estado de conservación

claramente mejorado con respecto a la situación que se observaba a principios

de los años 90. Aunque, en cierto modo parte de dicha mejoría puede ser atribuible a los,

cada vez más notables, esfuerzos de las administraciones en la gestión y conservación

de los recursos naturales, lo cierto es que la variable explicativa de mayor peso reside

en el acusado incremento en los niveles de información existentes. Como consecuencia

de la inclusión de determinados taxones en los Anexos II y IV de la Directiva 92/43/CEE,

buena parte del esfuerzo científico, se deriva hacia el estudio de estas especies. De esta

forma, documentos como el Libro Rojo de la Flora Canaria contenida en la Directiva Hábitats

europea (Beltrán et al, 1999) marcan un antes y un después en los conocimientos de

la flora amenazada del archipiélago, ya que por primera vez se acomete un profundo rastreo

de campo con el fin de diagnosticar el verdadero estado de conservación del acervo

florístico. Este trabajo, a través de un método de análisis y cuantificación relativamente

objetivo desveló suficientes evidencias de que la situación para varias especies hasta

ese momento consideradas como extremadamente raras era mucho más esperanzadora

de lo inicialmente supuesto. La labor ha sido continuada en los años siguientes a través

de distintos proyectos de seguimiento no entroncados tan íntimamente con la Directiva


32

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

como el Atlas de la Flora Amenazada de España abordado desde el Ministerio de Medio

Ambiente y los distintos Proyectos de Seguimiento de las Poblaciones de Especies Amenazadas

(SEGA) que ha desarrollado el Gobierno de Canarias desde el año 2002. Todos

estos trabajos revelan que muchas especies han experimentado una notable mejoría en

el número de efectivos y poblaciones, pasando de contar con contados individuos a poblaciones

de varios miles de ejemplares.

Quizás esta situación sea consecuencia de un incremento en los esfuerzos conservacionistas

que ejerce la Administración a través de la protección del territorio, pero parece

más evidente que los resultados son consecuencia de un mejor proceso de análisis in

situ mediante sistemas de cuantificación y valoración objetivos. En este sentido se debe

recordar que hasta el año 1999, salvo en casos muy puntuales y específicos, nunca se

abordaron censos detallados de las poblaciones y efectivos de las especies, los cuales

siempre eran referenciados a obras precedentes o a la subjetividad de cada autor. Un

claro ejemplo de ello son especies como Crambe arborea, Atractylis preauxiana, Caralluma

burchardii o Euphorbia handiensis para las cuales se ha observado un notable incremento

de efectivos en las últimas décadas como consecuencia de un mejor conocimiento de sus

poblaciones.

Anteriormente se hablaba de la implicación de la Administración en este proceso. En

este sentido, se debe tener en cuenta que mientras la protección de las especies de la

Directiva se ancla en un marco legal muy variopinto que data desde finales de los 80, la

conservación efectiva no comienza a incorporarse al marco jurídico hasta el año 2006

con la publicación de los primeros Planes de Recuperación. Por tanto, si debemos buscar

unas causas imputables a la Administración que expliquen en parte la mejoría notable

que pueden haber experimentado muchos taxones, hay que recurrir (salvo casos puntuales)

a la protección del territorio, ejercida tanto desde la propia Directiva como desde

distintas normas legales como el Decreto Legislativo 1/2000, de 8 de mayo, por el que

se aprueba el Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de

Espacios Naturales de Canarias (y posteriores modificaciones).

Aún con todo ello, son de destacar notables esfuerzos para la recuperación de alguna de

estas especies. Estas actividades aunque puntuales han provocado que especies como

Sambucus nigra ssp. palmensis, Stemmacantha cynaroides, etc. hayan experimentado una

notable progresión o en todo caso hayan visto frenados los procesos regresivos a los

que se encontraban sometidos. Además se debe tener en cuenta, el abandono de ciertas

actividades agrícolas o pecuarias y la incidencia del marco legislativo existente sobre

determinados factores de amenaza como la expansión urbanística, el sobrepastoreo, la

roturación agrícola, etc. que ha logrado en muchos casos minimizar la presión de los

mismos.

Posiblemente esta situación se prolongue hacia el futuro con la aprobación y ejecución

de Planes de Recuperación similares a los recientemente aprobados para taxones como

Stemmacantha cynaroides o Atractylis preauxiana.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

33

Sin menoscabo de lo anteriormente dicho, todavía muchos taxones siguen mostrando

una acusada rareza que a menudo se interpreta como consecuencia de un estado de conservación

desafortunado. En estos casos la problemática deriva de dos situaciones claramente

diferenciadas. Por un lado la existencia de especies sobre las que evidentemente

se ejercen unos factores de amenaza claros que propician una acusada regresión de efectivos

o por lo menos un claro impedimento a la expansión. Por otro, varios taxones se

asocian a ecosistemas verdaderamente raros y puntuales, cuya expresión geográfica es

muy pequeña. Por lo tanto, la expresión corológica de estas especies debe también ser

reducida, se trataría de taxones raros por su propia naturaleza.

La tabla siguiente proporciona una visión muy genérica de todo lo dicho anteriormente

ya que se aportan los resultados de la evaluación del estado de conservación de las 119

especies incluidas en los Anexos II y IV de la Directiva Hábitats. Como puede observarse,

para un total de 27 taxones contemplados (22,7%), la evaluación no ha podido establecerse

al no existir información suficiente (XX). Se trata sobre todo de mamíferos marinos

contemplados dentro del Anexo IV y cuyas poblaciones canarias no se conocen con el

suficiente detalle. Otros 23 taxones (19,3%) han experimentado una progresión favorable

(FV), 21 (17,6%) presentan un estado inadecuado pero sujeto a un claro progreso

positivo (U1+) y 1 (0,8%) presenta un estado malo pero también en clara mejoría (U2+).

26 especies (21,8%) presentan un estado inadecuado (U1), 14 (11,7%) un estado malo

(U2), 4 (3,3%) un estado inadecuado sujeto a deterioro (U1-) y 3 (2,5%) un estado malo

igualmente deteriorándose (U2-).

ESPECIE ANEXOS RANGE POBLACIÓN HÁBITAT FUTURO GLOBAL

Aeonium gomerense II, IV U1+ U1+ U1+ U1+ U1+

Aeonium saundersii II, IV FV FV FV FV FV

Anagyris latifolia II, IV U1 U1 XX U1 U1

Androcymbium psammophyllum II, IV U1+ U1+ U1+ U1 U1

Argyranthemum lidii II, IV U1 U1- U1- U1 U1

Argyranthemum winterii II, IV U1 U2- U2- U2- U2-

Asplenium hemionitis IV XX XX XX XX XX

Atractylis arbuscula II, IV U1 U1- U1 U1- U1

Atractylis preauxiana II, IV U1 U1- U1- U1 U1

Balaneoptera acutorostrata IV FV XX FV FV FV

Balaneoptera borealis IV XX XX FV U1+ FV

Balaenoptera edeni IV XX XX XX XX XX

Balaneoptera musculus IV XX XX XX XX XX

Balaneoptera physallus IV XX XX XX XX XX

Barbastella barbastellus II, IV U1+ U1+ FV U1+ U1+

Bencomia brachystachya II, IV U2 U2+ U1 U2+ U2+


34

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

ESPECIE ANEXOS RANGE POBLACIÓN HÁBITAT FUTURO GLOBAL

Bencomia sphaerocarpa II, IV U2 U2- U1 U2- U2-

Bupleurum handiense II, IV U1 U1 U1+ U1 U1

Caretta caretta II, IV FV U1+ U1+ FV FV

Caralluma burchardii II, IV U1 U1+ U1+ U1 U1+

Ceropegia chrysantha II, IV U2 U2 U2- U2- U2

Chalcides sexlineatus IV FV FV FV FV FV

Chalcides simonyi II, IV XX XX U1+ XX XX

Chalcides viridanus IV FV FV FV FV FV

Cheirolophus duranii II, IV U1 U1- XX U1- U1-

Cheirolophus gomerythus II, IV U1 U1- U1 U1- U1-

Cheirolophus junonianus II, IV U1+ U1+ XX U1+ U1+

Chelonia mydas II, IV U1 U1 U1- U1 U1

Cistus chinamadensis II, IV U1+ U1+ U1+ U1+ U1+

Convolvulus caput-medusae II, IV U1 U1- XX U1- U1-

Convolvulus lopezsocasii II, IV U1 U1 XX U1 U1

Crambe arborea II, IV U1+ U1+ U1+ U1+ U1+

Crambe laevigata II, IV U1+ U1+ U1+ U1+ U1+

Crambe sventenii II, IV U1 U1 XX U1 U1

Crocidura canariensis IV XX XX XX XX XX

Culcita macrocarpa II, IV U1 U1 U1+ U1 U1

Delphinius delphis IV U1+ U1- U1+ U1- U1-

Dendriopoterium pulidoi II, IV U1+ U1+ U1+ U1+ U1+

Dermochelys coriacea IV XX XX U1+ XX XX

Dorycnium spectabile II, IV U1 U1- U1+ U1 U1

Dracaena draco IV U2 U2 U2 XX u2

Echinodium spinosum II XX XX FV XX XX

Echium gentianoides II, IV FV FV FV FV FV

Eretmochelys imbricata IV XX XX XX XX XX

Eubalaena glacialis IV U2+ U2+ U1+ XX U1+

Euphorbia handiensis II, IV U1+ FV U1+ FV FV

Euphorbia lambii II, IV U1 U1 U1+ U1+ U1

Ferula latipinna II, IV FV U1+ FV FV FV

Gallotia atlantica IV FV FV FV FV FV

Gallotia galloti IV FV FV FV FV FV

Gallotia galloti insulanagae II, IV U1+ U1+ U1+ U1+ U1+

Gallotia simonyi II, IV U1+ U1+ FV U1+ U1+

Gallotia stehlini IV FV FV FV FV FV


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

35

ESPECIE ANEXOS RANGE POBLACIÓN HÁBITAT FUTURO GLOBAL

Globicephala macrorhyncus IV FV FV FV FV FV

Globicephala melas IV XX XX U1 XX XX

Globularia ascanii II, IV U2 U2 U1+ U2 U2

Globularia sarcophylla II, IV U2 U2 U1+ U2 U2

Grampus griseus IV XX XX U1 XX XX

Helianthemum bystropogophyllum II, IV U2 U2 U1 U2- U2

Helichrysum gossypinum II, IV U1+ U1+ U1+ U1+ U1+

Helichrysum monogynum II, IV U1+ U1+ U1+ U1+ U1+

Hyperodon ampullatus IV XX XX U1 XX XX

Hypochoeris oligocephalla II, IV U1 U1+ XX U1+ U1+

Isoplexis chalcantha II, IV U2 U2 U1+ U2 U2

Isoplexis isabelliana II, IV U1 U1 U1+ U1 U1

Kogia breviceps IV XX XX U1 XX XX

Kogia simus IV XX XX U1 XX XX

Kunkeliella subsuculenta II, IV U2 U1- XX U2 U2

Lagenodelphis hosei IV XX XX U1 XX XX

Limonium arborescens II, IV U1+ U1+ U1 U1+ U1+

Limonium dendroides II, IV U2- U2 XX U2 U2

Limonium spectabile II, IV U2 U2 U1+ U2 U2

Limonium sventenii II, IV U1 U1 U1 U1+ U1

Lotus callis-viridis II, IV U1+ U1+ U1 U1 U1

Lotus kunkelii II, IV U2- U2- U2- U2- U2-

Marsupella profunda II XX XX FV XX XX

Megaptera novaeangliae IV U1 U1 U1 XX U1

Mesoplodon densirostris IV U1 U1- U1 XX U1

Mesoplodon europaeus IV XX XX XX XX XX

Mesoplodon mirus IV XX XX XX XX XX

Monanthes wildpretii II, IV U1 U1 U1+ U1 U1

Myrica rivas-martinezii II, IV U1 U2 U1 U2 U2

Nyctalus leisleri IV U1+ FV FV FV FV

Onopordum carduelinum II, IV U1 U1- XX U1 U1

Onopordum nogalesii II, IV U1 U1 XX U1 U1

Ophioglossum polyphyllum II, IV XX XX FV XX XX

Orcinus orca IV XX XX XX XX XX

Parolinia schizogyoides II, IV U2 U2 XX XX U2

Pericallis handrosoma II, IV U2 U2 XX U2 U2

Physeter macrocephalus IV U1+ U1 U1 XX U1


36

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

ESPECIE ANEXOS RANGE POBLACIÓN HÁBITAT FUTURO GLOBAL

Pipistrellus kuhlii IV U1+ FV FV FV FV

Pipistrellus maderensis IV U1+ FV FV FV FV

Pipistrellus savii IV XX XX XX XX XX

Plecotus teneriffae IV U1+ FV FV FV FV

Pseudorca crassidens IV XX XX XX XX XX

Sambucus nigra ssp. palmensis II, IV U1+ U1+ U1+ U1+ U1+

Sideritis cystosiphon II, IV U1+ U1+ XX U1+ U1+

Sideritis discolor II, IV U1 U1 XX U2 U1

Sideritis infernalis II, IV U1+ U1+ U1+ U1+ U1+

Sideritis marmorea II, IV U1- U1 U1+ U1 U1

Sideroxylon marmulano IV XX XX U2 XX XX

Solanum lidii II, IV U2 U2 XX U2 U2

Stemmacantha cynaroides II, IV U1 U1- U1+ U1+ U1

Stenella coeruleoalba IV XX XX XX XX XX

Stenella frontalis IV XX XX XX XX XX

Steno bredanensis IV XX XX XX XX XX

Sventenia bupleuroides II, IV U1 U1 U1 U1 U1

Tadarida teniotis IV U1+ FV FV FV FV

Tanacetum ptamarciflorum II, IV U1 U1- XX U1 U1

Tarentola angustimentalis IV FV FV FV FV FV

Tarentola boettgeri IV FV FV FV FV FV

Tarentola delalandii IV FV FV FV FV FV

Tarentola gomerensis IV FV FV FV FV FV

Teline rosmarinifolia II, IV U1+ FV U1+ FV FV

Teline salsoloides II, IV U2 U2 U1 U2 U2

Trichomanes speciosum II, IV XX XX FV U1+ U1+

Tursiops truncatus II, IV U1+ XX U1+ U1+ U1+

Woodwardia radicans II, IV FV U1+ FV FV U1+

Ziphius cavirostris IV XX XX XX XX XX

CLAVE:

XX: desconocido; FV: favorable; U1: inadecuado;

U2: malo. La adición de “+” indica mejora; la adición de “-“ indica deterioro.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

37

1.3 AVES DEL ANEXO I (DIRECTIVA 79/409/CEE)

De las 90 especies de aves nidificantes citadas para Canarias, 29 se incluyen en el Anexo

I de la Directiva 79/409/CEE. Si bien 4 de estas especies son endémicas del archipiélago

canario, a nivel subespecífico 11 taxones constituyen endemismos canarios. Sólo 6 son

endemismos insulares (2 de Tenerife, 2 de Gran Canaria, 1 de El Hierro y 1 de Fuerteventura),

mientras que el resto se encuentra presente en dos o más islas. Para los taxones

no endémicos, se observa una distribución similar, detectándose pocos casos de distribución

relegada a una sola isla: 1 en La Palma, 3 en Fuerteventura y 3 en Lanzarote.

Las islas que acogen mayor número de taxones incluidos en la Directiva son Lanzarote y

Fuerteventura, en ambos casos con 17 taxones. A continuación Tenerife con 16, El Hierro

con 13, La Gomera y Gran Canarias con 12 y La Palma con 11.

Respecto a su estatus de protección, los 30 taxones incluidos en el Anexo I se encuentran

recogidos en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias (CEAC), distribuidos

en las correspondientes categorías de la siguiente manera: 7 “En peligro de extinción”, 7

“Sensibles a la alteración de su hábitat” y 9 “Vulnerables”. El resto se encuentra incluido

en la categoría “De interés especial”.

1.4 LOS ESPACIOS DE LA RED NATURA 2000 CANARIA

En la actualidad, la red Natura 2000 canaria comprende 208 espacios, de los que 43 son

ZEPA y 177 son LIC. De ellos, 12 coinciden en sus límites siendo a la vez ZEPA y LIC.

Con respecto a la superficie, la red Natura 2000 en Canarias ocupa una extensión de

532.387,76 ha, de las que 277.309,42 ha son ZEPA y 462.425,53 ha son LIC. De ellos,

207.347,19 ha coinciden como LIC y ZEPA simultáneamente. El territorio que está designado

como sólo LIC es el 47,91%, como sólo ZEPA es el 13,14% y como LIC-ZEPA el

38,95% restante (Gráfico 3).

38,95

47,91

LIC

ZEPA

LICZEPA

13,14

Gráfico 3. Porcentaje superficial de la red Natura 2000 canaria según los tres tipos de estructura espacial.


38

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

En el Gráfico 4 se presenta la distribución de la superficie red Natura 2000 por isla. La

mayor parte del tipo LIC se encuentra en Tenerife y en Gran Canaria. La superficie que

sólo es ZEPA se ubica principalmente en las islas orientales. El 54% de la superficie Natura

2000 se distribuye por las islas de Tenerife y de Gran Canaria.

100,000

90,000

80,000

LIC ZEPA LICZEPA

70,000

60,000

50,000

40,000

30,000

20,000

10,000

0,000

H P G T C F L

Gráfico 4. Distribución por isla de la superficie red Natura 2000 según los tres tipos de estructura espacial.

Así mismo, el 66.4% de la superficie red Natura 2000 se extiende por el medio terrestre.

En el Gráfico 5 se observa la distribución terrestre y marina para cada una de las islas.

La mayor parte de la red marina se encuentra en las aguas de Tenerife y Gran Canaria,

donde representa un alto porcentaje frente al medio terrestre. En las islas orientales y

en La Palma, la parte marina representa un porcentaje inferior al 30% con respecto a la

superficie terrestre.

Gráfico 5. Distribución de la superficie red Natura 2000 terrestre y marina por isla.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

39

La Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos (ENP) se estructura a su vez en tres

subredes con diferentes relaciones espaciales: subred de paisajes y elementos escénicos

(Paisajes Protegidos y Monumentos Naturales), subred de áreas de uso público y desarrollo

(Parques Nacionales, P. Naturales y P. Rurales) y subred de áreas de protección

estricta (Reservas y Sitios de Interés Científico).

Actualmente hay 146 ENP que ocupan una superficie de 302.400 ha 2 , lo que supone el

40% del archipiélago. Tal como se observa en el Gráfico 6, la mayor parte de la superficie

protegida se distribuye por Tenerife y Gran Canaria. Sin embargo, la isla que tiene mayor

porcentaje de territorio protegido es El Hierro, con casi un 60%, frente al 49% de Tenerife

o el 28% de Fuerteventura (Gráfico 7).

Gráfico 6. Distribución por isla de la superficie incluida en la Red de ENP.

Gráfico 7. Porcentaje que ocupa la superficie protegida ENP con respecto a la superficie insular.

2 Esta superficie corresponde a la superficie terrestre neta protegida sin solapamientos de figuras (existen 12.412 ha

que tienen varias figuras de protección), y en ella no se incluyen las 37.151 ha marinas protegidas.


40

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

En lo que se refiere a las relaciones espaciales entre la red Natura 2000 y la Red de ENP 3 ,

sólo coinciden en un 55%, es decir, el 45% de la red Natura 2000 no está protegido. Esta

cifra general es muy desigual en el medio terrestre con respecto al marino. La mayor parte

(82%) de la superficie terrestre de la red Natura 2000 se encuentra bajo algún régimen de

protección. Por el contrario, el 97% del territorio marino no está protegido (Gráfico 8).

Gráfico 8. Relación superficial entre la red Natura 2000 y la Red de ENP: conjunto total,

parte terrestre y área marina.

En el Gráfico 9 se representa la distribución de superficie Natura 2000 protegida, terrestre

y marina, teniendo en cuenta de forma diferencial la categoría LIC y la categoría

ZEPA. Puede observarse que la mayor parte del territorio Natura 2000 (69%) se reparte

en dos situaciones: superficie no protegida marina que sólo es LIC (32%) y superficie

protegida terrestre que es LIC y ZEPA (37%).

Gráfico 9. Relación superficial entre la red Natura 2000 y la Red de ENP para el medio terrestre

y marino en función de las categorías LIC y ZEPA.

3 Los datos superficiales de la Red de ENP no incluyen los solapamientos del territorio que se encuentra catalogado con más

de una figura de protección.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

41

En el Gráfico 10 se presenta la distribución, para cada isla, de la superficie Natura 2000

protegida y no protegida. Sólo en la isla de La Gomera hay más superficie no incluida en

la Red de ENP. En la isla de Lanzarote, al contrario que en las demás, la mayor parte de la

superficie Natura 2000 se encuentra incluida en la Red de ENP.

Gráfico 10. Distribución, para cada isla, de la superficie red Natura 2000 protegida

y no protegida.

En el Gráfico 11 puede observarse que la superficie protegida del territorio Natura 2000

se concentra en las categorías o figuras de Parque Natural y Parque Rural. Los Sitios de

Interés Científico representan sólo el 0.4%. En general, la representación porcentual de

la superficie de cada figura de protección es similar en ambas redes.

Gráfico 11. Distribución de la superficie Natura 2000 protegida por categorías

de protección.


42

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

Con respecto al territorio Natura 2000 no protegido, el Gráfico 12 representa como se

distribuye por isla según la combinación de las categorías LIC y ZEPA. Hay que destacar

la superficie ZEPA en las islas orientales y la poca superficie no protegida existente en

la isla de El Hierro y en Tenerife. Por último, destacar la relevancia de la superficie no

protegida marina en las islas de Tenerife y Gran Canaria (Gráfico 13).

30000

25000

20000

15000

10000

LIC

LIC-ZEPA

ZEPA

5000

0

T C P G H L F

Gráfico 12. Distribución insular de la superficie Natura 2000 no protegida según

la combinación de las categorías LIC y ZEPA.

80000

70000

60000

50000

40000

30000

20000

10000

0

N o E N P Terrestre No ENP Marino

T C P G H L F

Gráfico 13. Distribución insular de la superficie Natura 2000 no protegida, terrestre y marina.

Para finalizar el capítulo se incluyen los mapas de las siete islas con la distribución de la

superficie red Natura 2000 según tres categorías: LIC, ZEPA y LIC-ZEPA.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

43


44

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50

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51

2REPRESENTACIÓN

DE LOS HÁBITATS Y DE LAS ESPECIES

EN LA RED NATURA 2000

2.1 REPRESENTACIÓN DE LOS HÁBITATS

DE INTERÉS COMUNITARIO

El conjunto de Lugares de Importancia Comunitaria tiene como objetivo principal tener

una extensión y una distribución tal que albergue una muestra suficientemente representativa,

de cada hábitat y especie de interés comunitario, para garantizar su conservación

en el futuro. No obstante, el texto de la Directiva 92/43/CEE no aporta criterios para

conseguir dicho objetivo. Ha sido durante el transcurso de la etapa destinada a la elaboración

de las listas nacionales cuando se establecieron unos criterios de representación

mínima basados en los porcentajes de superficie (hábitats) o de poblaciones/localidades

(especies) incluidos en los espacios. En lo que concierne a los hábitats, los criterios

utilizados para las listas españolas se establecieron en función de la superficie ocupada

en cada región biogeográfica y en función de la categoría de hábitat prioritario.

En la actualidad, y con motivo de la elaboración del 2º informe en aplicación del artículo

17 (2007), se han introducido algunos conceptos nuevos en lo que concierne al parámetro

de superficie: son el área de distribución (range), el Área de Distribución Favorable

de Referencia (ADFR) y la Superficie Favorable de Referencia (SFR)

El documento guía de la Comisión define el ADFR del siguiente modo:

Área de distribución dentro de la que se incluyen todas las variaciones ecológicas importantes

del hábitat/de la especie para una determinada región biogeográfica y que

es lo suficientemente grande como para permitir la supervivencia del hábitat/de la

especie a largo plazo; el valor de referencia favorable debe ser, por lo menos, el área

de distribución que existía (en cuanto a superficie y configuración) en el momento en


52

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

que entró en vigor la Directiva; si el área de distribución era insuficiente para permitir

un estado favorable, la referencia para el área de distribución favorable debe tener en

cuenta ese hecho y debe ser más extensa (en cuyo caso puede ser útil la información

sobre la distribución histórica en el momento de definir el área de distribución de

referencia favorable); en ausencia de otros datos, se puede utilizar ‘la mejor opinión

de los expertos’ para definirla.

De igual forma, la definición de la SFR es la siguiente:

Superficie total considerada como la mínima necesaria, dentro de una determinada

región biogeográfica, para asegurar la viabilidad a largo plazo de un tipo de hábitat;

ella debe incluir las áreas necesarias para la restauración o desarrollo de aquellos tipos

de hábitats para los que la cobertura actual no es suficiente con miras a su viabilidad

a largo plazo. El valor de referencia favorable debe ser por lo menos la superficie

que abarcaba el tipo de hábitat cuando la Directiva entró en vigor. Puede ser útil la

información sobre la distribución histórica en el momento de definir la superficie de

referencia favorable; en ausencia de otros datos, se puede utilizar ‘la mejor opinión

de los expertos’ para definirla.

Es necesario establecer criterios para poder abordar la cuantificación de los datos favorables

de referencia, en función de las particularidades (exigencias ecológicas) de cada

hábitat. Como dato provisional, se ha considerado adecuado considerar que la superficie

incluida en los espacios de la red Natura 2000, del área de distribución (range) y de la

superficie abarcada en el área de distribución, representan el ADFR y la SFR respectivamente.

Como ya se ha dicho en el capítulo anterior, para algunos tipos de hábitat no se dispone

de una buena cartografía que indique su distribución geográfica, por lo que no es posible

establecer el grado de representación en los espacios de la red Natura 2000. En la

tabla 1 se indican para cada hábitat los valores de ADFR y SFR, es decir, el área de distribución

(range) y la superficie abarcada dentro del área de distribución (superficie real)

incluidas en la red Natura 2000.

En conjunto, el área de distribución (range) supone una extensión de unos 6.300 km 2 ,

por lo que los 3.662 km 2 incluidos en la red Natura 2000 representan el 58%. En el caso

de los pinares de Pinus canariensis y de los sistemas dunares, este porcentaje es superior

al 80%. Por debajo del 50% sólo se encuentran las comunidades de acantilados marinos

(sin tener en cuenta la superficie inclinada), los cardonales-tabaibales y los tarajales.

En lo que respecta a la superficie real (superficie dentro del área de distribución), de los

2.554 km 2 que ocupan los hábitats caracterizados el 72% (1.834 km 2 ) se encuentra en

los espacios de la red Natura 2000. Este porcentaje de representación es mayor del 90%

en los hábitats de dunas, campos de lava y laurisilva. El porcentaje más bajo, a parte del

0% de las lagunas costeras es el 46% de los acantilados marinos.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

53

Hábitat

Range en RN2000

Real en RN2000

% 0 1 %

1110 ---- ---- 46,00 100,00

1150 2,00 62,50 0,00 0,00

1250 9,80 43,36 8,90 45,88

1420 1,90 59,38 1,80 66,67

2110 19,00 94,06 19,00 94,06

2130

4050 375,00 69,44 13,00 128,00 73,44

4090 184,60 100,00 173,60 100,00

5330 1.148,20 42,97 302,20 158,90 54,21

6420 0,04 80,00 0,04

8220 ---- ---- 27,60 92,62

8310 ---- ----

8320 248,00 72,35 248,00 72,35

8330 ---- ---- ---- ---- ----

92D0 9,80 24,02 2,20 56,41

9320 221,20 49,63 10,90 14,80 62,64

9360 318,70 68,23 80,80 94,39

9370 35,30 50,28 4,90 46,67

9550 857,30 83,94 435,50 96,60 88,97

9560 231,20 50,51 28,20 14,70 79,66

Total 3.662,04 ---- 1.421,64 413,00 ----

Tabla 1. Valores para cada tipo de hábitat del Área de Distribución (range) y de la superficie abarcada dentro del área de

distribución (superficie real) incluida en la red Natura 2000. Para algunos hábitats no se dispone de cartografía por lo que

no es posible establecer dichos valores. En el caso del hábitat 8220 (campos de lava) se considera que el concepto de range

no es apropiado. La columna 0 hace referencia a las comunidades no seriales y la columna 1 se refiere a las comunidades de

sustitución.

Gráfico 1. Superficie ocupada por al menos un tipo de hábitat de los contemplados en el Anexo I de la Directiva Hábitat.


54

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

2.2. REPRESENTACIÓN DE LAS ESPECIES

DE INTERÉS COMUNITARIO

Para atender al concepto de representatividad de las especies de Interés Comunitario en

Canarias se deben considerar dos aspectos elementales. Por un lado es necesario comprender

la imbricación de las mismas y sus efectivos dentro del conjunto de LIC y espacios

Natura 2000 definidos para el archipiélago, mientras que por otro puede ser adecuado

determinar en qué grado ese elenco de especies se corresponde con lo que hasta

el momento se ha considerado el conjunto de la flora y fauna amenazada de estas islas.

Sin duda el problema más acuciante que incide sobre la biota de las Islas Canarias reside

en la existencia de un elevado conjunto de especies para las que un grupo de factores

de amenaza (fundamentalmente antropogénico) impide el correcto desarrollo de sus

poblaciones. Relacionando este hecho con la Directiva 92/43/CEE y la red Natura 2000

surge la cuestión de su utilidad para la conservación de estos recursos.

En concreto para Canarias se han establecido 177 LIC, que en conjunto ocupan una superficie

de 462.425 ha. No obstante, la declaración de un LIC no implica la existencia de

un régimen de protección adecuado de cara a la conservación de las especies. Cierto es,

que dicha figura se contempla con rigor a la hora de desarrollar la planificación (especialmente

la planificación urbanística) o en el momento de valorar la incidencia ambiental

de determinados proyectos, pero un estatus de protección adecuado del territorio

que actúe como garante de cara a la conservación hoy en día sólo se alcanza a través de

declaración de espacios naturales protegidos.

En concreto para Canarias se han establecido un total de 145 ENP, que suponen un total

de 301.162 ha, de tal forma que el 66% del territorio designado LIC coincide con ENP.

Este desfase es claramente desigual entre el medio terrestre y el marino. Así, mientras

en el medio terrestre casi el 90% de la superficie LIC coincide con ENP, en el medio marino

apenas se supera el 3%.

Estas cifras, que afectan a una importante proporción del territorio, aparentemente deberían

ser indicios de un adecuado avance en conservación. De hecho esta situación,

no se mantiene sólo en apariencia sino que se plasma en la realidad. Así, el 96% de las

especies de la Directiva presentan alguna de sus poblaciones dentro de LIC, el 35% mantiene

el 90% de sus efectivos dentro de LIC y prácticamente el 85% presenta dentro de

estos espacios más del 50% de sus recursos. Mientras, apenas un 4% presentan la mayor

parte de sus efectivos fuera de LIC, aunque en buena parte de los casos sus poblaciones

se ubican dentro de ENP. Por tanto, se puede admitir que a nivel territorial las especies

de la Directiva cuentan con amparo adecuado bajo la red Natura 2000.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

55

El análisis detallado por islas de los aspectos anteriormente señalados, muestra que las

islas más precarias son Tenerife y Lanzarote, con un 62% y 42%, respectivamente, de

los efectivos poblaciones de especies listadas en la Directiva dentro de LIC. Para el resto

del archipiélago las cifras se ubican por encima del 70%: Gran Canaria (71%), La Gomera

(77%), La Palma (80%), Fuerteventura (83%) y EL Hierro (84%). Se trata de pues,

de unas cifras a priori aceptables ya que en cada una de las islas al menos el 50% de

los recursos amparados por la Directiva se encuentra dentro de LIC. No obstante, sería

deseable establecer medidas para incrementar estas cifras en Lanzarote y Tenerife por

encima del 70%.

Sin menoscabo de lo ya dicho, queda por definir un aspecto crucial residente en la necesidad

de dotar con un régimen de protección más estricto a aquellos LIC ya designados,

incorporándolos como Espacios Naturales Protegidos. Aunque como ya se ha comentado

la figura de LIC se considera con cierto rigor en determinados aspectos administrativos

como la planificación territorial, sería más que deseable que estos espacios carentes

todavía de un marco legal equiparable al resto de los ENP de Canarias pudiesen homologarse

a alguna de las figuras de la red, siendo para ello la más adecuada la de Sitio de

Interés Científico.

Otro aspecto a tener en cuenta y que llega a afectar directamente al amparo de protección

que brinda la red Natura 2000 es la falta de definición o la imprecisión que rodea

a los distintos hábitats considerados. El Anexo I de la Directiva contempla los Hábitats

de Interés Comunitario, y supuestamente logrando la conservación adecuada de los

mismos se podría alcanzar una correcta gestión de los recursos florísticos y faunísticos.

Pero la definición empleada en dicho Anexo se aporta en términos fitosociológicos, estableciendo

como unidades las que actúan como cabeza de cada serie de vegetación, las

cuales, admitiendo una cierta ligereza interpretativa, se extienden a determinados tipos

de vegetación seriales.

No obstante cada especie se ubica en el contexto de un nicho ecológico determinado,

asociándose y cumpliendo una misión dentro de un ecosistema concreto, que no tiene

por qué corresponderse con un tipo de vegetación determinado y ni mucho menos con

una unidad vegetal cabeza de serie.

Así, varias especies contempladas en la Directiva 92/43/CEE, se encuentran asociadas de

forma indisoluble a hábitats no contemplados en la lista HIC, bien porque estos hábitats

se corresponden con vegetación serial coincidente con los primeros estadios sucesionales,

o bien porque se trata de hábitats en cierto modo ligados al hombre. Estas especies

en principio, aún estando recogidas en la normativa europea, quedarían desamparadas

por la misma salvo por la protección que pueda brindar la declaración de LIC. Este aspecto,

es especialmente llamativo en relación con los grupos taxonómicos considerados. Así

mientras más del 90% de los taxones florísticos se encuentran amparados por un LIC, no

sucede lo mismo con muchas especies faunísticas, para las cuales todavía se observan

ciertas carencias.


56

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

Otro aspecto reseñable es el aparente estado de inmutabilidad que afecta a los listados

(Anexos) de las Directivas comunitarias, especialmente en lo concerniente a las especies

amparadas por las mismas. Dado que uno de los objetivos fundamentales de la Directiva

Hábitats es establecer un marco adecuado de protección para los recursos bióticos, es

necesario determinar en que medida para el archipiélago esa protección acoge a sus

recursos más precarios. Un punto de partida adecuado puede ser el Catálogo de Especies

Amenazadas de Canarias (CEAC) donde sólo en las categorías de “En peligro de extinción”

y “Sensibles a la alteración de su hábitat” se incluyen 181 taxones. Esto significa

que la Directiva, a priori acoge a poco más del 60% de los recursos más gravemente amenazados

de las islas, situación que se magnifica si se tiene en cuenta que varios taxones

considerados dentro de la Directiva citados para Canarias se encuentran dentro de la

categoría de “Vulnerables” o incluso no se encuentran catalogados.

Además, todos sabemos que el avance científico es constante y la taxonomía no queda

ajena a dicha situación. Así en estos diez últimos años han sido descritas numerosas

especies vegetales y animales como Limonium relicticum, Helianthemum aganae, Helianthemum

aguloi, Cistus asper, etc. que en ningún momento han tenido oportunidad de

ser consideradas en los citados Anexos. Esta situación resulta especialmente grave si

se tiene en cuenta de la mayor parte de estos taxones son sumamente raros y sujetos a

proceso de declive acentuado.

Finalmente, tampoco podemos olvidar que estas directivas tienen un punto de referencia

en Convenios suscritos con anterioridad (por ejemplo Convenio de Berna), en los que

diversos argumentos de carácter socioeconómico posibilitaron que muchos taxones no

se consideraran en los listados Anexos. Dicho error se hereda en las Directivas comunitarias,

quedando ausentes especies emblemáticas de la flora canaria como Bencomia exstipulata

o Helianthemum juliae. En cierto modo, esto situación ha posibilitado un agravio

comparativo para estas especies, que al quedar ajenas a muchas dotaciones económicas

procedentes de la CEE ven en gran medida mermadas las posibilidades de recuperación.

Por tanto se concluye que los Anexos II y IV presentan serias carencias en cuanto a la

inclusión de las especies más amenazadas de Canarias. En este sentido, no sólo lo dicho

anteriormente llama la atención, sino también el hecho de que grupos taxonómicos

enteros y con una enorme riqueza específica, como es el caso de la fauna invertebrada,

no se encuentren representados. Por ello, se hace necesario que los listados Anexos a la

Directiva 92/43/CEE, sea objeto de revisión periódica para adaptarlos al progreso científico

y a la realidad territorial.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

57

2.3 REPRESENTACIÓN DE LAS AVES DEL ANEXO I

Las Islas Canarias cuentan con un total de 43 ZEPA, que en su conjunto ocupan una superficie

de 277.309 ha y aunque constituyen una figura que se contempla con cierto rigor en

determinados aspectos administrativos (como por ejemplo la planificación urbanística),

en sí mismas no aportan un régimen de protección estricto que garantice plenamente la

conservación de los recursos faunísticos que albergan. Este estatus de protección sólo

se alcanza, al igual que para el caso de los LIC con la asimilación del territorio afectado a

alguna de las figuras de la red Canaria de Espacios Naturales Protegidos.

No nos detendremos en analizar la coincidencia de las zonas ZEPA con la Red Canaria de

ENP, ya que este aspecto se desarrolla en el apartado 1.4, centrándonos exclusivamente

en el amparo que estas zonas ofrecen a las especies incluidas en el Anexo I de la Directiva

79/409/CEE. El análisis de la distribución de las especies listadas (cuadrículas de

500x500 m) revela que mientras el 90% de los taxones presentan alguna de sus poblaciones

dentro de ZEPA, poco más del 50% de sus efectivos reside en el territorio afectado

por esta figura.

Casos como Dendrocopos major canariensis, Chlamydotis undulata, Fringilla coelebs ombriosa

y Marmaronetta angustirostris son llamativos con respecto a la totalidad ya que la

superficie ZEPA acoge a más del 70% de sus poblaciones. Para el resto, el promedio es

inferior al 50%, ubicándose la mayor parte de los casos entre el 45% y el 65%.

La única isla que parece presentar una distribución adecuada de ZEPA es Lanzarote ya

que las allí designadas acogen al 82% de los efectivos de las especies listadas en la Directiva.

En oposición, la más precaria parece ser Gran Canaria donde la superficie ZEPA

alberga menos del 10% de los recursos. El resto del archipiélago presenta valores intermedios

relativamente bajos (Tenerife 35%, La Palma 24%, La Gomera 27%, El Hierro

32%), destacando Fuerteventura con un 52%.

La distribución de los espacios ZEPA en las islas de Lanzarote y Fuerteventura abarca

territorios de destacado interés para aves esteparias así como una buena representación

de los hábitats del resto de aves recogidas en el anexo I. Sin embargo, en las islas centrales

y occidentales las ZEPA abarcan principalmente los territorios de las aves forestales.

En todo el archipiélago se incluyen áreas costeras, tanto acantilados como bajíos, en las

que encuentran refugio especies limícolas y marinas, ya sean pelágicas como litorales.

La situación actual, tras la ampliación producida en 2006, a instancia de la Comisión

Europea ante la carencia en número y superficie de ZEPA en Canarias, es reconocida por

la administración europea como satisfactoria, entendiéndose que cubre las necesidades

de protección de las especies incluidas en el anexo I de la Directiva Aves presentes de

manera habitual en el archipiélago.


58

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

59

3CRITERIOS PARA EL DESARROLLO

DE LA RED NATURA 2000

EN CANARIAS

La Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, establece

en su artículo 41.2 que los Lugares de Importancia Comunitaria, las Zonas Especiales

de Conservación y las Zonas de Especial Protección para las Aves tendrán la consideración

de espacios protegidos, con la denominación de espacio protegido red Natura

2000.

La Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de

los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres y su transposición al ordenamiento

jurídico español, el Real Decreto de 1997/1995, de 7 de diciembre, por el que se establecen

medidas para contribuir a garantizar la biodiversidad mediante la conservación

de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres, y la reciente Ley 42/2007, de 13

de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, establecieron la necesidad

de elaborar una lista de “Lugares de Importancia Comunitaria” para contribuir a la protección

de una serie de hábitats naturales que figuran en el Anexo I, y de los hábitats de

las especies que figuran en el anexo II, de la citada Directiva; ya que dichos hábitats son

considerados objeto de interés comunitario. Entre estos hábitats de interés comunitario

se encuentra un grupo correspondiente a la región biogeográfica macaronésica. Además,

siete de los hábitats, presentes en Canarias, han sido calificados en la mencionada

Directiva como de conservación prioritaria.

Con la adopción de la Decisión de la Comisión de 28 de diciembre de 2001, por la que se

aprueba la lista de lugares de importancia comunitaria con respecto a la región biogeográfica

macaronésica, en aplicación de la Directiva 92/43/CEE del Consejo (D.O.C.E. nº

L 5, de 9 de enero de 2002), la Comisión Europea aprobó la lista de los 174 Lugares de

Importancia Comunitaria canarios, que habían sido propuestos por la Comunidad Autónoma

de Canarias. Recientemente esta lista ha sido ampliada en 3 lugares mediante la

Decisión de la Comisión de 25 de enero de 2008, por la que se aprueba, de conformidad

con la Directiva 92/43/CEE del Consejo, una primera actualización de la lista de Luga-


60

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

res de Importancia Comunitaria de la región biogeográfica macaronésica (D.O.C.E. nº L

31/39, de 5 de febrero de 2008).

Tanto en el artículo 4.4 de la Directiva 92/43/CEE, como en el artículo 5 del Real Decreto

1997/1995, como en el artículo 42.3 de la Ley 42/2007, se establece que una vez elegido

un Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), éste deberá ser declarado como “Zona

Especial de Conservación” (ZEC). Dicha declaración debe hacerse lo antes posible y en

el plazo máximo de seis años, fijando las prioridades en función de su importancia, para

aplicarle las medidas de conservación necesarias para el mantenimiento o el restablecimiento

de los hábitats, en un estado de conservación favorable, de un tipo de hábitat

natural de los del anexo I o de un hábitat de una especie de las del anexo II y para la

coherencia de Natura 2000, así como en función de las amenazas de deterioro y destrucción

que pesen sobre ellos.

Así mismo en la Decisión de la Comisión de 25 de enero de 2008, por la que se aprueba la

primera actualización de la lista de lugares de importancia comunitaria de la región biogeográfica

macaronésica, reitera en su considerando número 6 que las obligaciones derivadas

del artículo 4, apartado 4, y el artículo 6, apartado 1, de la Directiva 92/43/CEE

deberán aplicarse tan pronto como sea posible y en un plazo de seis años como máximo

a partir de la adopción de la lista inicial de lugares de importancia comunitaria de la

región biogeográfica macaronésica.

Dicho plazo de seis años concluyó el 9 de enero de 2008, por lo que antes de esa fecha la

Comunidad Autónoma de Canarias, de acuerdo con el artículo 5 del citado Real Decreto

de 1997/1995, de 7 de diciembre, y del artículo 44 de la Ley 42/2007, estaba obligada a

que los espacios que habían sido designados Lugares de Importancia Comunitaria, tengan

que ser declarados como Zonas Especiales de Conservación, para su integración en

la Red ‘Natura 2000’ establecida por la Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo

de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres.

Por otra parte, la Directiva 79/409/CEE del Consejo de 2 de abril de 1979, relativa a la

conservación de las aves silvestres, establece en sus artículos 2 y 3 que los Estados miembros

tomarán todas las medidas necesarias para mantener o adaptar las poblaciones de

todas las especies de aves en un nivel que corresponda en particular a las exigencias

ecológicas, científicas y culturales, habida cuenta de las exigencias económicas y recreativas.

Para ello, teniendo en cuenta las exigencias mencionadas, los Estados miembros

tomarán todas las medidas necesarias para preservar, mantener o restablecer una

diversidad y una superficies suficiente de hábitats para todas las especies de aves contempladas

en el Anexo I de la citada Directiva. Además, como norma de transposición, la

Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, establece

en su artículo 43 y 44, que serán declaradas zonas de especial protección para las aves

(ZEPA), los espacios más adecuados en número y en superficie para la conservación de


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

61

las especies señaladas en dicha norma. Se señala, que en el caso de las especies migratorias

se tendrán en cuenta las necesidades de protección de sus áreas de reproducción,

de muda, de invernada y sus zonas de descanso, atribuyendo particular importancia a las

zonas húmedas y muy especialmente a las de importancia internacional.

El Gobierno de Canarias, por acuerdo de 17 de octubre de 2006, aprobó la relación de

áreas para su designación como zonas de especial protección para las aves (Boletín Oficial

de Canarias, nº 226, de 21 de noviembre), en la que se incluía las ZEPA que experimentaban

ampliación de superficie y que habían sido designadas con anterioridad, y las

ZEPA de nueva creación. Remitido dicho acuerdo a la Comisión Europea, procede ahora

igualmente, para mayor seguridad jurídica, hacer extensiva su declaración para su definitiva

integración de forma consolidada en los Espacios protegidos red Natura 2000, a

fin de establecer las medidas de conservación adecuadas para evitar el deterioro de sus

hábitats, de acuerdo a la exigencias de la Directiva 79/409/CEE del Consejo de 2 de abril

de 1979 mencionada.

La implementación de la red Natura 2000 en Canarias requiere de la elaboración de un

documento de “Criterios para el desarrollo de la red Natura 2000 en Canarias” que establezca

el marco de ordenación de los espacios que formen parte de la red europea, con

el objeto de incorporar al ordenamiento jurídico de la Comunidad Autónoma de Canarias

las medidas básicas de conservación que se requiere adoptar para garantizar la protección

en un estado de conservación favorable de los hábitats naturales y de los hábitats

de especies de interés comunitario, así como de los hábitats de las especies de aves

correspondientes.

A continuación se recogen y plantean estos criterios, sobre los diferentes temas incluidos

en la Directiva 92/43/CE.

3.1 CRITERIOS GENERALES

Objetivos y principios

Este documento recoge los criterios para el desarrollo de aquellos aspectos más importantes

recogidos en la Directiva 92/43/CEE y la Directiva 79/409/CEE y que deben tenerse

en cuenta para contribuir a la conservación de los elementos de la diversidad biológica

considerados de interés para la Unión Europea y representados en las Islas Canarias.

Los elementos de la diversidad biológica considerados de interés comunitario son los

hábitats incluidos en el anexo I y las especies (o taxones) recogidas en los anexos II, IV

y V de la Directiva 92/43/CEE. Igualmente son de interés las especies de aves recogidas

en el anexo I de la Directiva 79/409/CEE y las aves migratorias. Actualmente, tras la


62

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

nueva trasposición de las Directivas al ordenamiento jurídico español, estos elementos

están recogidos en los anexos I, II, IV, V y VI de la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y

la Biodiversidad.

El objetivo clave de la Directiva 92/43/CEE es poner en marcha la creación de la red

Natura 2000, que tiene como fin mantener en un estado de conservación favorable los

hábitats naturales recogidos en su anexo I y los hábitats de las especies recogidas en

el anexo II. Este fin primordial se complementa con otros dos objetivos específicos: la

protección de la coherencia global (ecológica) de la red y la protección de las especies

del Anexo IV, se encuentran protegidas en todo el territorio de la Unión Europea, y las

especies del Anexo V, que pueden estar sometidas a medidas de gestión (recogida o explotación).

Así mismo Natura 2000 incluye las áreas de protección para los hábitats de

las aves recogidas en el anexo I de la Directiva 79/409/CEE así como las migratorias.

La ordenación territorial tendrá como principio fundamental contar con la mejor información

técnico-científica disponible en lo referente a los elementos considerados de

interés comunitario. Esta información supondrá, en términos generales, considerar la

distribución territorial valorada de los hábitats y de las especies en toda la superficie

terrestre del archipiélago y en el territorio marino correspondiente, incluyendo la representatividad

de hábitats y especies en sectores biogeográficos o unidades ambientales

homogéneas (ecorregiones). Los criterios de valoración deberán definirse atendiendo a

las siguientes cuatro escalas o niveles administrativos: comunitaria, nacional, regional

e insular. Con respecto al medio marino y costero, se tendrán en consideración las masas

de agua costeras de Canarias designadas por el Estado Español en aplicación de la

Directiva 2000/60/CE.

Con el objeto de integrar en la medida de lo posible toda la información referente al

medio natural, se tendrán en cuenta también las relaciones espaciales con otros ecosistemas

y poblaciones de especies que no estén consideradas de interés comunitario. Se

considerarán relevantes especialmente las especies incluidas en los catálogos legales de

protección, Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (R.D. 439/1990) y Catálogo de

Especies Amenazadas de Canarias (D. 151/2001). Igualmente tendrán la misma consideración

las especies típicas de los hábitats de interés comunitario designadas para la

evaluación del estado de conservación.

Así mismo, considerando los avances en la reconstrucción de la filogenia y la importancia

de los archipiélagos oceánicos como representantes de historias evolutivas propias,

deberán tenerse en consideración también los procesos y patrones evolutivos acontecidos

en las Islas Canarias, los cuales determinarán una valoración de su diversidad biológica

que trasciende los valores de riqueza y endemicidad. De esta forma se avanza hacia

las denominadas “unidades de gestión”, es decir, poblaciones concretas y no unidades

taxonómicas.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

63

Ejes principales para el desarrollo de los criterios

Los ejes principales que sirven de referencia para redactar los criterios de desarrollo de

la red Natura 2000 en Canarias son:

- la designación de los Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) como Zonas

de Especial Conservación (ZEC) y la designación de Zonas de Especial

Protección para las Aves (ZEPA).

- las medidas de conservación a adoptar en las ZEC con el fin de evitar el

deterioro de los hábitats naturales y de los hábitats de las especies, así

como las alteraciones que repercutan en las especies que hayan motivado

la designación de las zonas.

- la adecuada evaluación de las repercusiones de planes y proyectos no necesarios

para la gestión de los lugares.

- la gestión de los elementos del paisaje que revistan primordial importancia

para la fauna y flora silvestre como mejora de la coherencia ecológica.

- la vigilancia del estado de conservación de las especies y de los hábitats.

- la instauración de un sistema de protección rigurosa de las especies que

figuran en el Anexo IV de la Directiva de Hábitat, recogidas en el Anexo V

de la Ley 42/2007.

- las medidas de gestión necesarias para regular la recogida o la explotación

de las especies que figuran en el Anexo V de la Directiva (Anexo VI de

la Ley 42/2007).

- el fomento de la investigación y los trabajos científicos necesarios para

abordar las tareas que requiere la conservación de la biodiversidad, especialmente

para la creación de la red Natura 2000 y para la gestión de los

elementos del paisaje de importancia para la fauna y flora silvestres.

Todo ello dentro del ámbito territorial y de competencias que el Gobierno de Canarias

tiene sobre el desarrollo de la red Natura 2000.


64

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

3.2 CRITERIOS PARA LA DESIGNACIÓN DE ZEC y ZEPA

Directiva Hábitats

Artículo 4.4.

Una vez elegido un lugar de importancia comunitaria

con arreglo al procedimiento dispuesto

en el apartado 2, el Estado miembro

de que se trate dará a dicho lugar la designación

de zona especial de conservación lo antes

posible y como máximo en un plazo de seis

años, fijando las prioridades en función de la

importancia de los lugares el mantenimiento

o el restablecimiento, en un estado de conservación

favorable, de un tipo de hábitat natural

de los del Anexo I o de una especie de las del

Anexo II y para la coherencia de Natura 2000,

así como en función de las amenazas de deterioro

y destrucción que pesen sobre ellos.

Artículo 9

La Comisión, con arreglo al procedimiento

del artículo 21, evaluará periódicamente la

contribución de Natura 2000 a la realización

de los objetivos a que se refieren los artículos

2 y 3. En este contexto, podrá estudiarse el

cambio de categoría de una zona especial de

conservación cuando así lo justifique la evolución

natural registrada como resultado de la

vigilancia a que se refiere el artículo 11.

Directiva Aves

Artículo 3.2.

La preservación, el mantenimiento y el restablecimiento

de los biotopos y de los hábitats

impondrán en primer lugar las medidas siguientes:

a) Creación de zonas de protección;

b) Mantenimiento y ordenación de

acuerdo con los imperativos ecológicos

de los hábitats que se encuentran

en el interior y en el exterior de

las zonas de protección;

c) Restablecimiento de los biotopos

destruidos;

d) Desarrollo de nuevos biotopos.

Ley 42/2007

Artículo 42

Lugares de Importancia

Comunitaria y Zonas

Especiales de Conservación.

3. Una vez aprobadas o ampliadas las listas de

Lugares de Importancia Comunitaria por la

Comisión Europea, éstos serán declarados por

las Comunidades autónomas correspondientes

como Zonas Especiales de Conservación lo antes

posible y como máximo en un plazo de seis

años, junto con la aprobación del correspondiente

plan o instrumento de gestión. Para fijar

la prioridad en la declaración de estas Zonas

se atenderá a la importancia de los lugares, al

mantenimiento en un estado de conservación

favorable o al restablecimiento de un tipo de

hábitat natural de interés comunitario o de una

especie de interés comunitario, así como a las

amenazas de deterioro y destrucción que pesen

sobre ellas, todo ello con el fin de mantener la

coherencia de la Red Natura 2000.

Artículo 44

Declaración de las Zonas

Especiales de Conservación

y las Zonas de Especial

Protección para las Aves.

Las Comunidades autónomas, previo procedimiento

de información pública, declararán

las Zonas Especiales de Conservación y las

Zonas de Especial Protección para las Aves en

su ámbito territorial. Dichas declaraciones se

publicarán en los respectivos Diarios Oficiales

incluyendo información sobre sus límites geográficos,

los hábitats y especies por los que se

declararon cada uno. De ellas se dará cuenta

al Ministerio de Medio Ambiente a efectos de

su comunicación a la Comisión Europea, de

conformidad con lo establecido en el artículo

10 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre,

de Régimen Jurídico de las Administraciones

Públicas y del Procedimiento Administrativo

Común.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

65

3.2.1 Criterios para la designación de ZEC

Tras el análisis de las ventajas e inconvenientes de las distintas soluciones posibles

para la designación de ZEC, se ha optado por aquella consistente en la

integración en la Red Canaria de ENP, asignando a cada lugar una de las figuras

ya existentes.

Las ventajas que supone adoptar esta solución se resumen en:





Con carácter general, para proceder a la designación de ZEC se deben tener en

cuenta dos premisas básicas:

a) Las acciones (medidas) de conservación que deberán acometerse

en cada ZEC dependerán de la mayor cantidad y calidad de representaciones

de hábitats y de especies de importancia comunitaria

(incluyendo las aves).

b) Los regímenes o figuras de protección más adecuadas para las futuras

ZEC terrestres de mayor importancia y complejidad son, principalmente,

Reserva Natural Integral, Reserva Natural Especial,

Sitio de Interés Científico y Parque Natural. Para las ZEC marinas

la situación es mucho más compleja y se necesita de un análisis de

mayor detalle como se comenta más adelante.

Criterios para la incorporación de los ZEC a la Red Canaria de Espacios

Naturales Protegidos

Las áreas protegidas declaradas como ZEC formarán parte de la Red Canaria de

Espacios Naturales Protegidos, puesto que albergan una representación significativa

del patrimonio natural del archipiélago. Se atenderán por tanto los

objetivos de conservación, desarrollo socioeconómico y uso público, con prevalencia

del primero en caso de conflicto. Para su incorporación se elaborará

un Plan que analice caso a caso como deberá realizarse dicha incorporación,

teniendo en cuenta las consideraciones que se desarrollan a continuación.

La categoría de Espacio Natural Protegido asignada a cada ZEC estará en función

de las relaciones espaciales entre la red Natura 2000 y la Red de Espacios


66

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

Naturales Protegidos, así como de la adecuación de los instrumentos de planificación

a los objetivos de conservación de cada lugar. En el caso de la red

Natura 2000, se prestará atención a las dos posibles situaciones territoriales:

zona sólo designada como ZEC (tipología B y E) y zona coincidente con ZEPA

(tipología C y F-K).

La asignación de los lugares terrestres y de los marinos se establecerá de acuerdo

con las particularidades ambientales, administrativas y legislativas correspondientes.

El proceso de incorporación de los mismos a la Red de ENP debe mantener una

concepción dinámica y permitir un ajuste en el tiempo de los objetivos de conservación

a los instrumentos de planificación. Así mismo, deberá asumir los

posibles cambios en las exigencias ecológicas de hábitat y especies como consecuencia

de perturbaciones debidas a procesos naturales o antrópicos, como

la actividad volcánica o el cambio climático.

Criterios para la selección de la Figura de Protección

ZEC terrestres

Los espacios designados como ZEC deberán ser asignados a una de las categorías

reconocidas en la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos, incluyendo

la figura de Parque Nacional. Se deberá tener especial consideración con

las zonas designadas ZEC que no se encuentran incluidas en la Red Canaria de

Espacios Naturales Protegidos.

El proceso de selección tendrá en cuenta la compleja casuística existente a escala

local, producida por las relaciones espaciales entre la red Natura 2000 y la

Red de ENP. De igual manera, se tomarán en consideración criterios referidos a

los hábitats y especies de interés comunitario, en términos de extensión, valor

ecológico, riqueza y diversidad o estado de conservación.

El proceso de adecuación de ambas redes de espacios dará como resultado

una única red de espacios naturales protegidos, en donde cada espacio deberá

cumplir unos criterios explícitos de representación del patrimonio natural

canario, ya sea por incluir elementos de relevancia insular, regional, nacional

o comunitaria. Se tendrán en cuenta las relaciones ecológicas entre todos

los ecosistemas y las especies de la biota canaria, con el objeto de establecer

una red ecológica coherente de espacios protegidos canarios que englobe las

obligaciones administrativas y legislativas derivadas de la aplicación de las Directrices

de Ordenación General de Canarias (Ley 19/2003, de 14 de Abril), de

la Directiva 92/43/CEE, de la Directiva 79/409/CEE, así como de la legislación

básica estatal (Ley 42/2007, de 13 de diciembre).

El territorio incluido en zonas declaradas como ZEC deberá estar bajo regímenes

de protección cuyos instrumentos de planificación permitan poner en práctica


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

67

cuantas medidas se estimen oportunas para alcanzar los objetivos de conservación,

es decir, mantener (o restaurar) en un estado de conservación favorable

los hábitats y las especies de interés comunitario que motivaron la designación

del lugar.

Las acciones de conservación a desarrollar en cada ZEC dependerán de la mayor

o menor cantidad y calidad de las representaciones de hábitats y especies que

alberguen, así como de la vulnerabilidad y fragilidad del medio en el que se ubiquen.

Los instrumentos de protección pasiva (Planes Especiales para los Paisajes

Protegidos y Normas de Conservación para los Monumentos Naturales), no

se considerarán los más adecuados para la gestión de ZEC de mayor complejidad.

Éstas son aquellas que presentan mucha representación de hábitats (y/o

poblaciones de especies), especialmente en un estado de conservación desfavorable,

y/o que están sometidos a una fuerte presión antropogénica, no sólo

en su interior sino también en una determinada área de influencia.

ZEC marinos

La especial problemática de las ZEC marinos aconseja realizar un estudio más

completo que el relativo al medio terrestre. Así mismo, deberán tomarse en

consideración los aspectos competenciales en la declaración de Áreas Marinas

Protegidas. Habrá que considerar si es necesario establecer un proceso de declaración

individual en función de los valores ecológicos de cada espacio y las

necesidades activas de conservación, que implicarán una figura de protección

distinta, ya sea de ámbito autonómico, nacional o mixto.

De hecho, la Ley 42/2007, aunque tiene en cuenta la futura existencia de Áreas

Marinas Protegidas (artículo 32), no deja claro si esta denominación obedece

a una figura de protección concreta, ya que en el punto 3 del citado artículo

establece “Independientemente de la categoría o figura que se utilice para su

protección…” con lo puede entenderse que en el futuro podría crearse una figura

específica para este tipo de territorios.

No obstante, habida cuenta de los fines de protección que pretende una ZEC

marina las posibilidades que a priori pueden barajarse son Parque o Reserva

Natural. Pensando únicamente en un fin pura y estrictamente conservacionista,

la figura de reserva parece más adecuada ya que implica un mayor grado de

protección y una mayor limitación de los usos permitidos o autorizables. En

este sentido, las reservas Naturales (especialmente las Integrales) pueden ser

muy útiles para la protección de determinados enclaves marinos que requieren

máxima protección, aunque entraña una aguda problemática en cuanto al

tratamiento que puede aplicarse a aquellos usos y explotación de los recursos

marinos.

Por su parte la figura de Parque (con su variante de Parque Nacional) constituye

también una seria candidata para su asimilación con las ZEC marinas, lo cual


68

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

viene avalado de forma histórica por el hecho de que la mayor parte de las áreas

Marinas protegidas de España han estado amparados bajo la figura de Parque

(Parques Nacionales de Cabrera y de las islas Atlánticas; Parques Naturales

Cabo de Gata-Nijar, Acantilado y Pinar de Barbate, Península de Cap de Creus,

Archipiélago Chinito, etc.). El Parque Marino (como una variante adicional al

término Parque) se ajusta perfectamente a los fines de protección de las ZEC,

compatibilizándolos con el uso público, educativo y la realización de actividades

tradicionales compatibles con la conservación del medio.

Criterios generales

Se adoptará como criterio general, que aquellos Espacios protegidos red Natura

2000 que tengan una coincidencia de límites y superficies superior al 90%

con un Espacio Natural Protegido de la Red Canaria quedaran declarados como

tales, sin perjuicio de que se produzca una revisión de su figura de protección

y/o de su zonificación, para garantizar que los hábitats naturales, hábitats de

las especies y poblaciones de las especies por las que han sido declarados como

Espacios protegidos red Natura 2000, se mantengan en un estado de conservación

favorable.

En el caso de los lugares que muestren una relación de adyacencia con un Espacio

Natural Protegido, se considerará la posibilidad de designar la figura de

protección correspondiente. Entre los aspectos a tener en cuenta hay que mencionar

la proporción de la superficie del lugar con respecto a la del ENP, la valoración

de la representación de hábitats y especies y otras variables de índole

socioeconómica como la propiedad del suelo.

Con respecto a aquellos lugares cuya superficie se encuentra sometida a más de

uno de los regímenes de protección existentes, se estudiará la posibilidad de

establecer una sola figura de protección.

En relación a los lugares que presentan sólo una parte de su superficie protegida,

se considerará la posibilidad de ampliar la figura de protección correspondiente,

sobre todo si la superficie protegida representa más del 50%.

3.2.2 Criterios para la designación de ZEPA

Hasta el año 2006 las designaciones de Zonas de Especial Protección para las

Aves (ZEPA), se realizaban mediante el envío de las fichas y la delimitación al

Ministerio de Medio Ambiente, para que este a su vez la remitiese a la Comisión

Europea.

Sin embargo, la última designación de ZEPA se ha realizado mediante Acuerdo

del Gobierno de Canarias, previo sometimiento a consulta institucional y expuesta

a información pública durante un mes.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

69

El acuerdo ha sido publicado en el Boletín Oficial de Canarias de fecha 21 de

noviembre de 2006, con lo que se ha dado cumplimiento a lo requerido en el

artículo 3 de la Directiva Aves.

Dado que las exigencias de la Directiva Aves son menores que las contenidas en

la Directiva Hábitats, este sistema podría ser suficiente para el cumplimiento

de lo establecido en la norma.

Sin embargo, si se tienen en cuenta los aspectos relativos a la coherencia administrativa,

el cumplimiento de los objetivos de conservación y que el porcentaje

de espacios que son simultáneamente ZEC y ZEPA esta cercano al 50%,

parece razonable que finalmente el sistema sea coincidente con el adoptado

para los ZEC.

Por otra parte, hay que tener en cuenta el papel de las ZEPA que no contienen

territorio declarado como ZEC. Aunque para estas zonas no es obligatorio

aplicar el apartado 1 del Artículo 6 de la Directiva 92/43/CEE, si lo es aplicar

las obligaciones impuestas en los apartados 2, 3, y 4 de dicho artículo 6. En

este sentido, y teniendo en cuenta que muchas especies de aves tienen su ciclo

natural ligado a determinados hábitats no incluidos en la Directiva 92/43/CEE

(incluso hábitats antropogénicos), es importante tomar en consideración, además

de los hábitats de importancia comunitaria, los hábitats verdaderamente

necesarios para la conservación de estos taxones, con arreglo a las disposiciones

de la Directiva 79/409/CEE. Es razonable, en consecuencia, que las premisas

y aspectos relativos a la designación de ZEC se tengan en consideración en

las ZEPA.

No obstante, la diferencia que la normativa comunitaria establece entre ZEC y

ZEPA, en España no existe tras la promulgación de la Ley 42/2007 del Patrimonio

Natural y la Biodiversidad, ya que en su Artículo 45 recoge que las medidas

de conservación son aplicables tanto a ZEC como a ZEPA. La Ley incluso trata de

paliar la inexistencia de especies de aves prioritarias mediante la consideración

como tales, para el proceso de evaluación de afecciones, de aquellas que estén

catalogadas como en peligro de extinción (Art. 45.7)

Las áreas protegidas declaradas como ZEPA formarán parte de la Red Canaria

de Espacios Naturales Protegidos, puesto que albergan una representación significativa

del patrimonio ornitológico del archipiélago. Se atenderán por tanto

los objetivos de conservación, desarrollo socioeconómico y uso público, con

prevalencia del primero en caso de conflicto. Para su incorporación se elaborará

un Plan que analice caso a caso como deberá realizarse dicha incorporación,

teniendo en cuenta las consideraciones que se desarrollan a continuación.

La categoría de Espacio Natural Protegido asignada a cada ZEPA estará en función

de las relaciones espaciales entre la red Natura 2000 y la Red de Espacios

Naturales Protegidos, así como de la adecuación de los instrumentos de pla-


70

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

nificación a los objetivos de conservación de cada lugar. En el caso de la red

Natura 2000, se prestará atención a las dos posibles situaciones territoriales:

zona sólo designada como ZEPA (tipologías A y D) y zona coincidente con ZEC

(tipologías C y F-K).

Criterios para la selección de la Figura de Protección

Los espacios designados ZEPA deberán ser clasificados acorde a una de las categorías

de protección reconocidas en la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos,

incluyendo la figura de Parque Nacional. Se seguirán lo mismos criterios

que los empleados para la selección de la figura de protección propuestos

en el caso de las ZEC.

No obstante, al igual que para el caso de los ZEC, se deberá realizar un Plan que

trate todas estas peculiaridades caso a caso.

Relaciones topológicas entre espacios Natura 2000

GRAFISMO CÓDIGO DESCRIPCIÓN

A ZEPA sin relación con otro espacio Natura 2000

B ZEC sin relación con otro espacio Natura 2000

C

ZEC y ZEPA totalmente coincidentes

D ZEPA colindante con otro espacio Natura 2000

E ZEC colindante con otro espacio Natura 2000

F

G

H

I

J

K

ZEPA que incluye una ZEC

ZEC que incluye una ZEPA

ZEPA incluida en una ZEC

ZEC incluida en una ZEPA

ZEPA que solapa parcialmente una ZEC

ZEC que solapa parcialmente una ZEPA


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

71

3.3 CRITERIOS PARA EL ESTABLECIMIENTO

DE MEDIDAS DE CONSERVACIÓN

Directiva Hábitats

Artículo 6

1. Con respecto a las zonas especiales de conservación,

los Estados miembros fijarán las medidas

de conservación necesarias que implicarán,

en su caso, adecuados planes de gestión,

específicos a los lugares o integrados en otros

planes de desarrollo, y las apropiadas medidas

reglamentarias, administrativas o contractuales,

que respondan a las exigencias ecológicas

de los tipos de hábitats naturales del Anexo I

y de las especies del Anexo II presentes en los

lugares.

2. Los Estados miembros adoptarán las medidas

apropiadas para evitar, en las zonas especiales

de conservación, el deterioro de los hábitats

naturales y de los hábitats de especies, así como

las alteraciones que repercutan en las especies

que hayan motivado la designación de las zonas,

en la medida en que dichas alteraciones puedan

tener un efecto apreciable en lo que respecta a

los objetivos de la presente Directiva.

Directiva Aves

Artículo 4.1.

Las especies mencionadas en el anexo I serán objeto

de medidas de conservación especiales en

cuanto a su hábitat, con el fin de asegurar su supervivencia

y su reproducción en su área de distribución

[…].

Artículo 4.2.

Los estados miembros tomarán medidas semejantes

con respecto a las especies migratorias no contempladas

en el anexo I cuya llegada sea regular,

teniendo en cuenta las necesidades de protección

en la zona geográfica marítima y terrestre en que

se aplica la presente directiva en lo relativo a sus

áreas de reproducción, de muda y de invernada y a

las zonas de descanso en su áreas de migración. A

tal fin, los estados miembros asignarán una particular

importancia a la producción de las zonas húmedas

y muy especialmente a las de importancia

internacional.

Ley 42/2007

Artículo 45

Medidas de conservación

de la Red Natura2000.

1. Respecto de las Zonas Especiales de Conservación

y las Zonas de Especial Protección

para las Aves, las Comunidades autónomas

fijarán las medidas de conservación

necesarias, que respondan a las exigencias

ecológicas de los tipos de hábitats naturales

y de las especies presentes en tales

áreas, que implicarán:

a) Adecuados planes o instrumentos de

gestión, específicos a los lugares o integrados

en otros planes de desarrollo

que incluyan, al menos, los objetivos

de conservación del lugar y las medidas

apropiadas para mantener los espacios

en un estado de conservación

favorable.

b) Apropiadas medidas reglamentarias,

administrativas o contractuales.

2. Igualmente las administraciones competentes

tomarán las medidas apropiadas,

en especial en dichos planes o instrumentos

de gestión, para evitar en los espacios

de la Red Natura 2000 el deterioro de los

hábitats naturales y de los hábitats de las

especies, así como las alteraciones que repercutan

en las especies que hayan motivado

la designación de estas áreas, en la

medida en que dichas alteraciones puedan

tener un efecto apreciable en lo que respecta

a los objetivos de la presente ley.

3. Los órganos competentes deberán adoptar

las medidas necesarias para evitar el deterioro

o la contaminación de los hábitats

fuera de la Red Natura 2000.


72

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

La designación de ZEC implica la aplicación del artículo 6.1 de la Directiva Hábitat,

es decir, la puesta en marcha de las medidas de conservación necesarias

(planes de gestión, medidas reglamentarias, administrativas o contractuales),

que respondan a las exigencias ecológicas de los hábitats y de las especies de

importancia comunitaria. En la nueva Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de

la Biodiversidad, esta necesidad se lleva más allá, hasta el punto de establecer

como necesario la aprobación del correspondiente plan o instrumento de gestión

en el momento de su declaración como ZEC (Art. 42.3).

Respecto a las ZEPA, aunque la Directiva Aves no recogía ninguna obligación al

respecto, en la nueva Ley 42/2007 se equiparan con las ZEC, y en el artículo 45,

dedicado a las medidas de conservación de la red Natura 2000, establece que:

“…las Comunidades autónomas fijarán las medidas de conservación necesarias,

que respondan a las exigencias ecológicas de los hábitats naturales y de las especies

presentes en tales áreas, que implicarán:

a) Adecuados planes o instrumentos de gestión, específicos a los lugares

o integrados en otros planes de desarrollo que incluyan, al menos,

los objetivos de conservación del lugar y las medidas apropiadas para

mantener los espacios en un estado de conservación favorable.

b) Apropiadas medidas reglamentarias, administrativas o contractuales.”

Por tanto, al no ser necesario que los planes o instrumentos de gestión sean específicos

del espacio red Natura 2000, se deberán establecer unos contenidos

mínimos para que esos planes puedan ser considerados como adecuados. Se

establece que el contenido mínimo deberá ser el siguiente:

1. Inventario actualizado de los hábitats naturales y de los hábitats

y poblaciones de las especies por los cuales han sido declarados,

y que deben ser objeto de mantenimiento, restauración y/o seguimiento

ecológico. Esta información deberá ir acompañada de una

cartografía de detalle con la distribución valorada de estos elementos,

teniendo en cuenta la mejor información técnico-científica

disponible en cada momento.

2. Análisis detallado de las presiones y amenazas que afectan a los

objetos de conservación del lugar o lugares para los cuales se redacta

el instrumento de gestión.

3. Definición de objetivos y desglose de objetivos operativos, según

sea el caso, orientados específicamente a la restauración ecológica

o mantenimiento de las exigencias ecológicas de los hábitats naturales

y de los hábitats y poblaciones de las especies presentes en

los lugares, que son objeto de protección, o al seguimiento detallado

del estado de conservación de los mismos.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

73

4. Medidas y actuaciones para el mantenimiento o restablecimiento

de un estado de conservación favorable de los hábitats naturales y

de los hábitats y poblaciones de las especies presentes en los lugares.

5. Zonificación del lugar en función de los objetivos de gestión y de

las medidas y actuaciones propuestas, que establezca un régimen

de usos que garantice la conservación de los elementos por los

cuales se ha declarado la ZEC o ZEPA. Dicha zonificación tendrá en

cuenta la ubicación de hábitats y especies de interés comunitario,

su relevancia en el ámbito insular, canario y macaronésico, el estado

de conservación inicial (favorable, desfavorable-inadecuado

o desfavorable-malo) los usos del suelo u ocupación humana del

territorio y otras variables socioeconómicas como la tendencia demográfica,

la presión urbanística o la tasa de crecimiento de los

diferentes sectores económicos (primario, secundario, terciario).

6. En caso de ser necesario, directrices encaminadas a favorecer la

coherencia de la red Natura 2000.

Por tanto, si el documento en cuestión cumple con estos contenidos, podrá ser

considerado como el adecuado instrumento de gestión de los espacios protegidos

red Natura 2000 del que habla la Ley 42/2007, aunque su denominación

fuese otra como Plan de recuperación de una especie, Plan Director de una Reserva

o incluso Plan Insular de Ordenación.

Como consecuencia de lo anterior y para mantener en lo posible una claridad

y eficacia en la gestión, se propone que aquellos Espacios protegidos red Natura

2000 que tengan una coincidencia de límites y superficie superior al 90%

con un Espacio Natural Protegido de la Red Canaria quedaran declarados como

tales, y que el instrumento de gestión sea el que le corresponda en función de

su figura de protección, de acuerdo con lo establecido en el Decreto Legislativo

1/2000, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de las leyes de

ordenación del territorio de Canarias y de espacios naturales de Canarias. Se

deberá establecer un periodo para que estos planes se adapten a los contenidos

mínimos establecidos en este documento, que estaría comprendido entre los

dos y tres años.

Este proceso de adaptación a los contenidos mínimos servirá a su vez para realizar

una revisión de su figura de protección y/o de su zonificación, para garantizar

que los hábitats naturales, hábitats de las especies y poblaciones de las

especies por las que han sido declarados como Espacios protegidos red Natura

2000, se mantengan en un estado de conservación favorable.

Además, se considera recomendable que a los espacios Natura 2000 no incluidos

en la Red Canaria de ENP se les asigne una figura de protección de ésta,


74

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

acorde a los elementos ecológicos que contiene y al tipo de gestión requerida

para su conservación o restauración. No obstante, no se cierra la posibilidad a

que se utilicen otro tipo de medidas administrativas o contractuales (como se

indica en el apartado 1 del Artículo 6 de la Directiva 92/43/CE) en situaciones

que así lo requieran, por su singularidad.

Criterios sobre los objetivos y principios generales para la gestión

Las medidas que se adopten en virtud de la Directiva 92/43/CEE (Artículo 2) y de

la Ley 42/2007 (Artículo 45) deberán tener como fin último el mantenimiento,

o en su caso restablecimiento, en un estado de conservación favorable, de las

representaciones de los hábitats y de las especies de importancia comunitaria

por los que se designó cada lugar, o las de los hábitats de las especies de aves.

Así mismo, las medidas tendrán en cuenta las exigencias económicas, sociales

y culturales, así como las particularidades regionales y locales.

Las medidas que se establezcan deberán estar articuladas a los diferentes niveles

administrativos por lo que, además de la perspectiva autonómica e insular,

responderán a las directrices y normativa que emane de la Unión Europea y del

Estado español.

Las medidas de conservación derivadas de la aplicación de los apartados 1 y 2

del Artículo 6 de la Directiva Hábitat y del Artículo 45 de la Ley 42/2007, deben

basarse en la identificación y conservación de los requerimientos ecológicos de

los elementos de interés comunitario presentes en cada lugar.

Como ya se recogió anteriormente cuando se establecieron los contenidos mínimos

de un instrumento o plan de gestión, en el caso de los hábitats, será

necesario contar con una cartografía de detalle, una caracterización georreferenciada

de los elementos estructurales y de función y la localización de las especies

típicas seleccionadas. Para los hábitats zonales, y por tanto sometidos

a problemas de fragmentación territorial, deberán identificarse posibles zonas

de alta conectividad que contrarresten los procesos de aislamiento y extinción

local.

En lo que respecta a las especies de interés comunitario incluidas en los anexos

II, IV de la Directiva Hábitat y anexo I de la Directiva Aves (equivalentes a los

anexos II, V y IV, respectivamente, de la Ley 42/2007), deberá atenderse a la

extensión y calidad de hábitat así como a los aspectos relevantes (procesos) de

las diferentes etapas de sus respectivos ciclos vitales. Atendiendo a las necesidades

de la especie y a la intensidad o direccionalidad de las amenazas que

actúan sobre ella o su hábitat, se determinará la tipología de medidas de conservación

y las prioridades que resulten más adecuadas.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

75

Para aquellas especies con mayor urgencia proteccionista, es decir las incluidas

en las categorías “en peligro de extinción”, “sensibles a la alteración de su

hábitat” y “vulnerables” del Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias, el

Plan de actuaciones podrá estar orientado hacia cuatro aspectos cruciales, según

cada caso y en consonancia con el plan de recuperación correspondiente:

1) Campañas de incremento de efectivos. Estas campañas estarán

planteadas en primera instancia únicamente hacia el reforzamiento

de poblaciones naturales con ejemplares obtenidos ex situ

procedentes de esa misma población, y/o a la recuperación de localidades

históricas ya desaparecidas. Además, mientras no se disponga

de datos genéticos que avalen lo contrario se deberá evitar

la mezcla de material genético de distinta procedencia geográfica.

En determinadas circunstancias de precariedad genética, y si estudios

específicos lo avalan, se podrá recurrir a la incorporación

a una determinada población de material genético exógeno, pero

siempre respetando el aislamiento insular. El aislamiento genético

condicionado por la insularidad sólo podrá obviarse en situaciones

muy particulares, para las cuales debe existir un consenso científico

entre varios estudios genéticos realizados por equipos distintos,

donde se avale la idoneidad de una medida tan drástica.

2) Planificación del control y erradicación de factores de amenaza.

Este aspecto resulta de vital trascendencia cuando las amenazas

derivan, directa o indirectamente, de la actividad humana y, especialmente,

de la incidencia de especies (animales o vegetales)

introducidas. En ocasiones muy particulares, con factores de amenaza

irreductibles, se puede plantear la traslocación de individuos

hacia sectores no afectados, siempre y cuando se respecten los criterios

aportados en el apartado precedente.

Los procesos derivados del cambio climático deberán ser tenidos en cuenta

dentro del conjunto de factores de presión que determinan la supervivencia de

los taxones y actuar en consecuencia cuando sea aconsejable.

3) Determinación dentro de los espacios protegidos red Natura 2000

de un régimen de usos y una zonificación adecuada para garantizar

la conservación de las especies, cuando ello sea preciso. Esta zonificación

atenderá a la creación de áreas de exclusión en torno a

las poblaciones naturales que contenga todos o la mayor parte de

los efectivos de la especie, así como el área periférica suficiente.

Dentro de estas zonas de exclusión quedará totalmente prohibido

cualquier uso, plan o proyecto que pueda propiciar directa o indirectamente

la merma de efectivos.

4) Cuando sea necesario, abordar campañas de restauración de hábitats

con el fin de incrementar el área donde la especie pueda

desarrollar poblaciones viables. Dichas campañas se enfocarán


76

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

fundamentalmente mediante la ejecución de proyectos específicos

destinados a corregir los errores de actuaciones humanas pretéritas

orientados hacia:

a. La recuperación de la cubierta vegetal, atendiendo preferentemente

a simulación del proceso de sustitución de comunidades

que se produce en la dinámica serial.

b. El restablecimiento de las condiciones topográficas y ambientes

edáficos originales o adecuadas.

c. La eliminación de vertidos y residuos.

d. La eliminación de especies alóctonas que impidan una normal

progresión de las autóctonas.

e. En condiciones particulares, el mantenimiento de ciertos

usos tradicionales agropecuarios ligados al mantenimiento

de hábitats necesarios para la supervivencia de determinadas

especies.

Por su parte, para aquellas especies de los anexos II, IV de la Directiva Hábitat y

anexo I de la Directiva Aves que disponen de un número de efectivos suficiente

para garantizar su conservación a medio plazo (consideradas como no amenazadas),

así como las aves migratorias y las especies incluidas en el anexo V de la

Directiva de Hábitats, las medidas de conservación podrían quedar relegadas a

aquellas actuaciones encaminadas a la protección y mantenimiento de su hábitat

en un estado de conservación favorable.

Las medidas de conservación tendrán en cuenta los elementos de la matriz territorial

que configuran el concepto de integridad ecológica y considerarán el

papel diferencial de cada lugar en la red Natura 2000 en el contexto insular,

canario y macaronésico.

Las medidas que se adopten, en cualquier caso, deberán tener en cuenta las

implicaciones en el estado de conservación de otros elementos de interés de la

biodiversidad canaria.

El estado de conservación de un hábitat o una especie de interés comunitario

deberá determinarse mediante un procedimiento técnico-científico, que deberá

explicitarse en un protocolo específico. El protocolo definido para cada

hábitat deberá estar adaptado a sus exigencias ecológicas y evaluará los factores

que caracterizan su estado de conservación: el área ocupada en el lugar, su

estructura y su función, el estado de conservación de las especies típicas y el

grado o nivel de presión al que puede estar sometido por acción antropogénica.

El protocolo para cada especie deberá considerar sus particularidades autoeco-


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

77

lógicas y los factores que determinan su estado de conservación: extensión y

calidad de hábitat en el lugar, dinámica de poblaciones y grado de amenaza.

Las medidas destinadas a la regulación de las actividades humanas deberán

basarse en el mayor o menor grado de incompatibilidad con los objetivos de

conservación del lugar. Para cada elemento de interés comunitario en cada lugar

será necesario contar con un inventario asociado de actividades humanas,

en el que se aporte una evaluación razonada de posibles conflictos con el mantenimiento

(o restauración) en un estado de conservación favorable.

Cada lugar deberá contar con una cartografía detallada de la distribución valorada

de los elementos de interés comunitario, que permita abordar una zonificación

sintética integrada de la superficie del lugar. Dicha zonificación tendrá

en cuenta la ubicación de hábitat y especies de interés comunitario, su relevancia

en el ámbito insular, canario y macaronésico, el estado de conservación

inicial (favorable, desfavorable-inadecuado o desfavorable-malo) los usos

del suelo u ocupación humana del territorio y otras variables socioeconómicas

como la tendencia demográfica, la presión turística o la tasa de crecimiento de

los diferentes sectores económicos (primario, secundario, terciario).

Las medidas de conservación adoptadas en cada lugar tendrán en cuenta la estructura

territorial adyacente, no sólo en términos de relación con otras áreas

protegidas sino en términos de influencia socio-económica. Para cada lugar

no colindante con otro lugar o con otro ENP, deberán definirse dos áreas de

influencia, una de colindancia directa (banda de 500 m) y otra de influencia

ambiental, dependiente de la situación de cada lugar.

En el caso de espacios protegidos red Natura 2000 que conformen, por colindancia

extensiva, superficies insulares continuas, deberán establecerse objetivos

de conservación inherentes al conjunto de la superficie, trascendiendo en

la medida de lo posible la perspectiva de cada área protegida. Estas superficies

extensas de territorio red Natura 2000 se encuentran en todas las islas aunque

son especialmente relevantes en la mitad occidental de la isla de El Hierro, en

la Isla de la Gomera (Garajonay y extensiones diversas) o en la Palma.

Cada Plan Insular de Ordenación (PIO) deberá describir la contribución diferencial

de cada isla a la conservación de los elementos de interés comunitario en el

conjunto del archipiélago, incluyendo también la perspectiva comunitaria de la

región macaronésica. Con el objetivo de integrar la función de la red canaria de

ENP con la función de la red Natura 2000, cada PIO describirá también los elementos

insulares no comunitarios que constituyen la diversidad biológica global,

haciendo especial hincapié en aquellos que puedan considerarse exclusivos

en el ámbito del archipiélago. Así mismo, deberá especificarse el grado de representatividad

de la biodiversidad insular que cubre la superficie red Natura 2000.


78

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

Criterios para la priorización en la elaboración de instrumentos de gestión

Teniendo en cuenta el elevado número de espacios protegidos de la red Natura

2000 existentes en Canarias, a continuación se recogen una serie de criterios

para ayudar a priorizar a la hora de la redacción o adaptación de instrumentos

de gestión.

Se aplicará como criterio de priorización, la valoración de la importancia comunitaria

de cada lugar, que se deberá determinar en función de los criterios generales

recogidos en el Anexo III de la Directiva 92/43/CEE y de la Ley 42/2007:

1. Presencia de hábitats y especies catalogadas como prioritarios

2. Otros criterios

a) el valor relativo del lugar a nivel nacional;

b) la localización geográfica del lugar en relación con las vías

migratorias de especies del Anexo II, así como su posible

pertenencia a un ecosistema coherente situado a uno y otro

lado de una o varias fronteras interiores de la Comunidad;

c) la superficie total del lugar;

d) el número de tipos de hábitats naturales del Anexo I y de especies

del Anexo II existentes en el lugar;

Los criterios del apartado 2 deberán adaptarse a las particularidades de la región

macaronésica y, especialmente, deberán considerar las dos escalas de valoración

que hay que tener en cuenta en la Comunidad Autónoma de Canarias:

la escala de archipiélago y la escala insular.

La valoración de cada lugar deberá completarse a partir de la distribución superficial

de los elementos de conservación de interés comunitario (índice de

rendimiento) y del estado de conservación en el que se encuentren, en función

de los factores definidos en el artículo 1 de la Directiva 92/43/CEE.

Así mismo deberá tomarse en consideración la representación de la biota canaria

que alberga cada uno de los lugares y su valor relativo en el ámbito de la región

macaronésica. Entre los factores a considerar deberá prestarse atención a

la riqueza de especies, diversidad filogenética, especies amenazadas, especies

protegidas y especies de interés corológico o biogeográfico.

La valoración integral de cada lugar deberá basarse también en criterios de representatividad

de la diversidad ambiental canaria, subyacente en variables de

carácter topográfico, geológico, edafológico y climático.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

79

3.4 CRITERIOS PARA LA EVALUACIÓN

DE PLANES Y PROYECTOS

Directiva Hábitats

Artículo 6

3. Cualquier plan o proyecto que, sin tener relación directa

con la gestión del lugar o sin ser necesario para la

misma, pueda afectar de forma apreciable a los citados

lugares, ya sea individualmente o en combinación con

otros planes y proyectos, se someterá a una adecuada

evaluación de sus repercusiones en el lugar, teniendo

en cuenta los objetivos de conservación de dicho lugar.

A la vista de las conclusiones de la evaluación de las repercusiones

en el lugar y supeditado a lo dispuesto en

el apartado 4, las autoridades nacionales competentes

sólo se declararán de acuerdo con dicho plan o proyecto

tras haberse asegurado de que no causará perjuicio

a la integridad del lugar en cuestión y, si procede, tras

haberlo sometido a información pública.

4. Si, a pesar de las conclusiones negativas de la evaluación

de las repercusiones sobre el lugar y a falta de

soluciones alternativas, debiera realizarse un plan o

proyecto por razones imperiosas de interés público de

primer orden, incluidas razones de índole social o económica,

el Estado miembro tomará cuantas medidas

compensatorias sean necesarias para garantizar que

la coherencia global de Natura 2000 quede protegida.

Dicho Estado miembro informará a la Comisión de las

medidas compensatorias que haya adoptado. En caso

de que el lugar considerado albergue un tipo de hábitat

natural y/o una especie prioritarios, únicamente

se podrán alegar consideraciones relacionadas con la

salud humana y la seguridad pública, o relativas a consecuencias

positivas de primordial importancia para el

medio ambiente, o bien, previa consulta a la Comisión,

otras razones imperiosas de interés público de primer

orden.

Directiva Aves

Artículo 4.4.

Los estados miembros tomarán las medidas adecuadas

para evitar dentro de las zonas de protección mencionadas

en los apartados 1 y 2 la contaminación o el deterioro

de los hábitats así como las perturbaciones que afecten

a las aves, en la medida que tengan un efecto significativo

respecto a los objetivos del presente artículo. Fuera

de dichas zonas de protección los estados miembros se

esforzarán también en evitar la contaminación o el deterioro

de los hábitats.

Ley 42/2007

Artículo 45

Medidas de

conservación de la Red

Natura2000.

4. Cualquier plan, programa o proyecto que,

sin tener relación directa con la gestión

del lugar o sin ser necesario para la misma,

pueda afectar de forma apreciable a los citados

lugares, ya sea individualmente o en

combinación con otros planes o proyectos,

se someterá a una adecuada evaluación de

sus repercusiones en el lugar, que se realizará

de acuerdo con las normas que sean

de aplicación, de acuerdo con lo establecido

en la legislación básica estatal y en las

normas adicionales de protección dictadas

por las Comunidades autónomas, teniendo

en cuenta los objetivos de conservación de

dicho lugar. A la vista de las conclusiones

de la evaluación de las repercusiones en

el lugar y supeditado a lo dispuesto en el

apartado 5 de este artículo, los órganos

competentes para aprobar o autorizar los

planes, programas o proyectos solo podrán

manifestar su conformidad con los

mismos tras haberse asegurado de que no

causará perjuicio a la integridad del lugar

en cuestión y, si procede, tras haberlo sometido

a información pública.

5. Si, a pesar de las conclusiones negativas

de la evaluación de las repercusiones sobre

el lugar y a falta de soluciones alternativas,

debiera realizarse un plan, programa

o proyecto por razones imperiosas de

interés público de primer orden, incluidas

razones de índole social o económica, las

Administraciones Públicas competentes

tomarán cuantas medidas compensatorias

sean necesarias para garantizar que

la coherencia global de Natura 2000 quede

protegida.

La concurrencia de razones imperiosas de

interés público de primer orden sólo podrá

declararse para cada supuesto concreto:

a) Mediante una ley.

b) Mediante acuerdo del Consejo de Ministros,

cuando se trate de planes,


80

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

Artículo 45.5 (cont.)

programas o proyectos que deban ser

aprobados o autorizados por la Administración

General del Estado, o del

órgano de Gobierno de la Comunidad

autónoma. Dicho acuerdo deberá ser

motivado y público.

La adopción de las medidas compensatorias

se llevará a cabo, en su caso, durante el procedimiento

de evaluación ambiental de planes

y programas y de evaluación de impacto

ambiental de proyectos, de acuerdo con lo

dispuesto en la normativa aplicable. Dichas

medidas se aplicarán en la fase de planificación

y ejecución que determine la evaluación

ambiental.

Las medidas compensatorias adoptadas serán

remitidas, por el cauce correspondiente,

a la Comisión Europea.

6. En caso de que el lugar considerado albergue

un tipo de hábitat natural y/o una

especie prioritaria, señalados como tales

en los anexos I y II, únicamente se podrán

alegar las siguientes consideraciones:

a) Las relacionadas con la salud humana

y la seguridad pública.

b) Las relativas a consecuencias positivas

de primordial importancia para el medio

ambiente.

c) Otras razones imperiosas de interés

público de primer orden, previa consulta

a la Comisión Europea.

7. La realización o ejecución de cualquier

plan, programa o proyecto que pueda

afectar negativamente a especies incluidas

en los anexos II o IV que hayan sido

catalogadas como en preligro de extinción,

únicamente se podrá llevar a cabo

cuando, en ausencia de otras alternativas,

concurra alguna de las causas citadas

en el apartado anterior. La adopción de

las correspondientes medidas compensatorias

se llevará a cabo conforme a lo previsto

en el apartado 5.

8. Desde el momento en que el lugar figure

en la lista de Lugares de Importancia

Comunitaria aprobada por la Comisión

Europea, éste quedará sometido a lo dispuesto

en los apartados 4, 5 y 6 de este

artículo.

9. Desde el momento de la declaración de

una ZEPA, ésta quedará sometida a lo dispuesto

en los apartados 4 y 5 de este artículo.

Las directrices adecuadas para la

evaluación de planes y proyectos

en el marco de la red Natura 2000

están recogidos en la guía realizada

por la Comisión Europea para

aplicar los apartados 3 y 4 del artículo

6 de la Directiva 92/43/CEE.

Una primera fase tiene como objetivo

específico determinar si el

plan o proyecto puede afectar, de

forma apreciable, a los lugares que

componen la red Natura 2000. La

verificación de que un plan o proyecto

provoca (o puede provocar)

una afección apreciable en uno

o varios lugares de la red Natura

2000 obliga a que dicho plan (o

proyecto) “se someterá a una adecuada

evaluación de sus repercusiones

en el lugar, teniendo en cuenta

los objetivos de conservación de

dicho lugar” (Artículo 6.3 de la

Directiva Hábitat y 45.4 de la Ley

42/2007)

Es recomendable establecer un sistema,

integrado en los instrumentos

legales ya existentes (como la

legislación de impacto ambiental y

de evaluación ambiental de Planes

y Programas) que permita determinar

el grado de afección de un

plan o proyecto sobre los objetivos

de conservación de la red Natura

2000. Ello quiere decir que deben

tenerse en cuenta el conjunto de

elementos que conforman los diferentes

niveles: las representaciones

de los hábitats y de las especies

y sus exigencias ecológicas,

la integridad y función de cada uno

de los espacios y los aspectos que

doten de coherencia al conjunto

de la red.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

81

Criterios para una evaluación adecuada de las repercusiones de planes y proyectos.

La evaluación de un plan o proyecto deberá abordar sus repercusiones en dos

grupos de escalas, la escala regional y la escala local. La evaluación a nivel regional

tendrá como objetivo considerar posibles perturbaciones en la coherencia

global de la red. La evaluación a escala local deberá alertar sobre posibles

incidencias en el objetivo de mantener (o restaurar) los hábitats y las especies

de interés comunitario en un estado de conservación favorable.

En el ámbito de la escala regional deberá prestarse atención a la importancia

relativa de los hábitats y de las especies de interés comunitario en el contexto

insular, canario y macaronésico. La relevancia en este ámbito se basará en la

mayor o menor superficie ocupada por los hábitats (y los hábitats de las especies)

y en el mayor o menor número de espacios protegidos red Natura 2000

que alberguen representaciones de hábitats o poblaciones de especies. Así

mismo, deberán tenerse en cuenta los valores de referencia en lo que respecta

a la superficie: Área de Distribución Favorable de Referencia (ADFR) y Superficie

Favorable de Referencia (SFR); y a la población: Población Favorable de Referencia

(PRF). Para completar la perspectiva regional será necesario también

tomar en consideración el valor diferencial de cada lugar con respecto al resto

de lugares existentes en el ámbito insular, canario y macaronésico. La función

de cada lugar dependerá de la riqueza de hábitats y especies que alberga en

relación con la superficie del lugar, la originalidad o exclusividad de la combinación

que representa el conjunto de elementos de importancia comunitaria,

la relevancia del lugar para un tipo de hábitat o una especie o para un grupo y

su posible función de conectividad en la Red de Zonas de Alta Conectividad de

la isla. La importancia relativa de hábitats y especies de interés comunitario,

así como el valor diferencial de cada espacio protegido red Natura 2000 deberá

obtenerse del Formulario Normalizado de Datos y del Banco de Datos de Biodiversidad

de Canarias.

En el ámbito local, la evaluación de las repercusiones de un plan o proyecto

deberá considerar el grado de aislamiento y de vulnerabilidad de los lugares

posiblemente afectados. El aislamiento dependerá de la asociación funcional

de los ecosistemas incluidos en el lugar con respecto a los del entorno. La vulnerabilidad

estará en función de las tasas de cambio de los usos del suelo y

otras presiones de origen antrópico. Los lugares más aislados y más vulnerables

serán más susceptibles de tener una mayor pérdida de integridad ecológica a

medio plazo, por lo que las repercusiones de un plan o proyecto pueden verse

incrementadas con respecto a otros lugares menos frágiles. El procedimiento

de evaluación deberá calcular posibles incrementos de los valores de aislamiento

y vulnerabilidad iniciales en los lugares que pudieran verse afectados

por el plan o proyecto.


82

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

La evaluación a escala local deberá abordarse mediante métodos técnico-científicos

estandarizados, como son los métodos de decisión multicriterio, que

permitan analizar las repercusiones en diferentes escenarios alternativos. El

proceso de evaluación sólo podrá llevarse a cabo si existe una información adecuada

sobre los hábitats y especies de importancia comunitaria, especialmente

dentro de los espacios de la red Natura 2000. En lo que respecta a los hábitats,

será necesario contar con cartografía a una escala adecuada a las particularidades

ecológicas de cada hábitat, que permita estimar la contribución de cada

localidad a la integridad del lugar. Así mismo, deberá contarse con una evaluación

inicial del estado de conservación de cada enclave y una evaluación

a escala de lugar, así como la identificación de posibles ecosistemas de referencia.

Será necesario contar también con la localización de poblaciones de

especies típicas o especies clave y la posible existencia de enclaves o zonas con

valor de conectividad para un determinado hábitat o especie. Con referencia

a las especies de interés comunitario, deberá contarse con cartografía de los

hábitats asociados a cada especie y localización precisa de las poblaciones, con

una estimación cuantitativa de su relevancia en el ámbito local. Con el objeto

de completar la información de partida, será necesario tomar en consideración

la existencia de otros elementos relevantes de la diversidad biológica canaria,

como son otras especies amenazadas u otros ecosistemas con cierta función

en la integridad del lugar. Cuando la información disponible no se adecue a

las especificaciones anteriormente indicadas, no podrá realizarse un proceso

de evaluación adecuado, por lo que deberán establecerse medidas de carácter

preventivo.

En lo que respecta a las representaciones de los hábitats de interés comunitario,

la evaluación deberá cuantificar la posible pérdida de superficie o la alteración

de elementos relevantes para la conservación de la estructura y función. Los

elementos estructurales y de función dependerán de cada tipo de hábitat, por

lo que deberán tomarse en consideración las repercusiones en los factores incluidos

en los respectivos protocolos de evaluación del estado de conservación.

Una evaluación será significativa si existe una merma del Área de Distribución

Favorable de Referencia (ADFR) y, especialmente, de la Superficie Favorable

de Referencia (SFR), o si puede producirse un deterioro en el estado de conservación

inicial (por ejemplo de favorable a desfavorable, o de desfavorableinadecuado

a desfavorable-malo).

La evaluación de las afecciones al estado de conservación de las especies se

podrá abordar desde una doble vertiente. Por un lado, y si el factor de amenaza

es cuantificable, podrá optarse por su medida directa con el fin de tener

idea de la magnitud del problema de conservación. No obstante, en ocasiones

el factor de amenaza no es cuantificable pero sí los efectos producidos sobre


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

83

las poblaciones. De esta forma, habrá que recurrir a parámetros de evaluación

sencillos y prácticos, como el número de ejemplares reproductores de cada

población, el número de localidades o el área de ocupación del taxón en un

territorio concreto.

Un aspecto importante en este sentido, es la capacidad predictiva que debería

tener cualquier evaluación ya que no sólo debe profundizar en la intensidad

con que se manifiesta un determinado factor de amenaza, sino también en la

intensidad esperada que puede atribuirse a factores de amenaza no instalados

en el territorio pero que previsiblemente se asentarán en el mismo con el desarrollo

de determinados proyectos.

En estos casos determinar los efectos potenciales puede ser conflictivo, aunque

siempre puede ser objeto de cuantificación en función de parámetros generales

como número de ejemplares afectados, número de ejemplares eliminados, superficie

de hábitat afectada, etc.

Además, con objeto de dar rigor a este tipo de valoraciones, será necesario

aportar para cada parámetro una serie de umbrales (valores límite), por encima

de los cuales un determinado proyecto deja de ser viable.

Los efectos perniciosos de todo proyecto pueden ser mitigados mediante el establecimiento

de medidas protectoras, correctoras y compensatorias. Mientras

las primeras se destinan simplemente a proteger (a menudo de forma pasiva)

los recursos biológicos, las segundas se enfocan a corregir, minimizar o eliminar

los impactos observados. Por su parte, las medidas compensatorias se

adoptan en el caso de impactos de importancia que no pueden ser minimizados

como una compensación ambiental por el daño ejercido. Con carácter estándar,

para el caso de que sean afectadas especies listadas en las Directivas pueden

adoptarse las siguientes medidas:

1) Establecimiento de partidas económicas o humanas con las cuales

abordar la recuperación de los taxones afectados (planes de Recuperación).

2) Ejecución de actuaciones de restauración de hábitats en los terrenos

afectados por el Proyecto, o enclaves próximos con el fin de

aportar a las especies una cantidad similar o superior de hábitat

adecuado.

3) Promover la protección de otros territorios donde medran las especies

afectadas. De esta forma se compensa la pérdida de hábitat con

incremento en el régimen de protección. Esta iniciativa no tiene por

que pasar necesariamente por la de declaración de nuevos espacios


84

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

protegidos, ya que en ocasiones bastaría con la compra a privados

por parte de la Administración de los terrenos adecuados.

4) Traslocación de individuos o poblaciones a lugares exentos de las

incidencias negativas de los proyectos.

5) Establecimiento de dotaciones económicas con las que mejorar el

conocimiento científico sobre los requerimientos ecológicos de las

especies afectadas.

Criterios para el establecimiento de un proceso de evaluación de repercusiones.

Tal y como se indicó al comienzo de este apartado, es necesario el establecimiento

de un proceso integrado, en los ya existentes de Evaluación Ambiental,

que permita cumplir con lo establecido en la Directiva Hábitat y en la Ley

42/2007 en los aspectos relacionados con las medidas preventivas.

Para ello, es recomendable que la Autoridad regional responsable de la red

Natura 2000 sea la competente en determinar cuando un Plan, Programa o

Proyecto no relacionado con la gestión de los Espacios protegidos red Natura

2000, deberá someterse a una adecuada evaluación de sus repercusiones en el

lugar, en función del grado de afección previsible.

La evaluación de repercusiones deberá ser incluida en el procedimiento de evaluación

básica previsto por la Ley 11/1990, de 13 de julio, de prevención de impacto

ecológico, si no le correspondiera ya otro procedimiento de los previstos

en dicha Ley, de evaluación por razón de financiación, lugar o actividad. Dicha

evaluación deberá estudiar las repercusiones sobre los hábitats naturales y los

hábitats de las especies presentes en los Espacios protegidos red Natura 2000.

Además, cualquier Plan, Programa o Proyecto al que le corresponda someterse

a un procedimiento de evaluación de impacto ecológico o ambiental de acuerdo

con la legislación vigente, deberá considerar específicamente, además del

contenido legalmente preceptivo, las repercusiones sobre los hábitats naturales

y los hábitats de las especies presentes en los Espacios protegidos red

Natura 2000.

El procedimiento propuesto comienza con un estudio preliminar de repercusiones

(“screening”), que deberá incluir un estudio de alternativas, y que solo

deberá tener en cuenta las afecciones de la actuación sobre los elementos de

Natura 2000 (hábitats, hábitats de especies y poblaciones de los anexos de la

Ley 42/2007) que motivaron la inclusión del lugar o lugares en la red Natura

2000. Según el resultado de este informe preliminar, la autoridad regional res-


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

85

ponsable de la red Natura 2000 establecerá la necesidad o no de continuar con

el procedimiento de evaluación de repercusiones.

Para la toma de la decisión por parte del órgano responsable, se tendrá en

cuenta el principio de precaución en los términos establecidos en el documento

de la Comisión Europea del año 2007 titulado: “Documento orientativo sobre el

apartado 4 del artículo 6 de la «Directiva sobre hábitats» 92/43/CEE clarificación

de los conceptos de soluciones alternativas, razones imperiosas de interés público

de primer orden, medidas compensatorias, coherencia global y dictamen de la

comisión.”

Si el resultado de la evaluación de repercusiones fuese negativo para la conservación

de los hábitats naturales, los hábitats de las especies o de sus poblaciones,

solo se podrá autorizar la realización del Plan, Programa o Proyecto, y

a falta de soluciones alternativas, por razones imperiosas de interés público de

primer orden, incluidas razones de índole social o económica.

Las razones imperiosas de interés público de primer orden deberán, de acuerdo

con lo establecido en el artículo 45.5 de la Ley 42/2007, ser específicas para

cada Plan, Programa o Proyecto, estableciéndose como tales por acuerdo motivado

y público de algunas de las siguientes formas:

a) Por una ley

b) Por acuerdo del Consejo de Gobierno

En caso de que la zona especial de conservación considerada albergue un tipo

prioritario de hábitat natural y/o una especie prioritaria, únicamente se podrán

alegar consideraciones relacionadas con la salud humana y la seguridad

pública, o relativas a consecuencias positivas de primordial importancia para el

medio ambiente, o bien, otras razones imperiosas de interés público de primer

orden. En este último caso, a través del cauce correspondiente, se deberá consultar

previamente a la Comisión Europea.

Este último procedimiento también será de aplicación a los Planes, Programas o

Proyectos que puedan afectar negativamente a especies incluidas en los anexos

I y II de la Ley 42/2007, del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, que estén

catalogadas como en peligro de extinción en el Catálogo de Especies Amenazadas

de Canarias

En cualquiera de los supuestos anteriores, y en el caso de que el Plan, Programa

o Proyecto finalmente sea autorizado, las administraciones públicas competentes

tomarán cuantas medidas compensatorias sean necesarias para garantizar

que la coherencia global de Natura 2000 quede protegida.


86

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

La adopción de dichas medidas compensatorias se llevará a cabo durante el correspondiente

procedimiento de evaluación, de acuerdo con lo dispuesto en la

normativa aplicable, y serán remitidas mediante el cauce correspondiente, a la

Comisión Europea, para aquellos casos en que se hayan visto afectados hábitats

o especies prioritarias.

En el caso de Planes, Programas y Proyectos autorizados por la administración

de la Comunidad Autónoma de Canarias, y sometidos a su vez a un procedimiento

de evaluación ecológico o ambiental, las medidas compensatorias serán propuestas

por el órgano ambiental competente para resolver en las evaluaciones

de impacto ecológico.

Para la definición de las mismas, se consultará específicamente a la Autoridad

regional responsable de Natura 2000. El plazo para la emisión de dicho informe

será de treinta días. En el supuesto de discrepancias sobre las medidas compensatorias,

el órgano ambiental correspondiente constituirá un grupo de trabajo

con la Autoridad regional responsable de Natura 2000, para definir, de común

acuerdo, las medidas compensatorias que deberán incorporarse al Plan, Programa

o Proyecto. En caso de persistir el desacuerdo, el órgano ambiental competente

para resolver en las evaluaciones de impacto ecológico determinará las

medidas compensatorias tomando en consideración el parecer de la Autoridad

regional responsable de Natura 2000.

3.5 CRITERIOS PARA FAVORECER LA CONECTIVIDAD

Directiva Hábitats

Artículo 10

Cuando lo consideren necesario, los Estados

miembros, en el marco de sus políticas

nacionales de ordenación del territorio y de

desarrollo y, especialmente, para mejorar la

coherencia ecológica de la red Natura 2000,

se esforzarán por fomentar la gestión de los

elementos del paisaje que revistan primordial

importancia para la fauna y la flora silvestres.

Se trata de aquellos elementos que, por su

estructura lineal y continua (como los ríos

con sus correspondientes riberas o los sistemas

tradicionales de deslinde de los campos),

o por su papel de puntos de enlace

(como los estanques o los sotos) resultan

esenciales para la migración, la distribución

geográfica y el intercambio genético de las

especies silvestres.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

87

Ley 42/2007

Artículo 46

Coherencia

y conectividad

de la Red.

Con el fin de mejorar la coherencia

ecológica y la conectividad de

la Red Natura 2000, las Comunidades

autónomas, en el marco de

sus políticas medioambientales y

de ordenación territorial, fomentarán

la conservación de corredores

ecológicos y la gestión de

aquellos elementos del paisaje y

áreas territoriales que resultan

esenciales o revistan primordial

importancia para la migración, la

distribución geográfica y el intercambio

genético entre poblaciones

de especies de fauna y flora

silvestres.

Artículo 20

Corredores ecológicos y Áreas de

montaña.

Las Administraciones Públicas preverán, en su planificación

ambiental o en los Planes de Ordenación de los

Recursos Naturales, mecanismos para lograr la conectividad

ecológica del territorio, estableciendo o restableciendo

corredores, en particular entre los espacios

protegidos Red Natura 2000 y entre aquellos espacios

naturales de singular relevancia para la biodiversidad.

Para ello se otorgará un papel prioritario a los cursos

fluviales, las vías pecuarias, las áreas de montaña y

otros elementos del territorio, lineales y continuos, o

que actúan como puntos de enlace, con independencia

de que tengan la condición de espacios naturales protegidos.

Las Administraciones Públicas promoverán unas directrices

de conservación de las áreas de montaña que

atiendan, como mínimo, a los valores paisajísticos, hídricos

y ambientales de las mismas.

La función de los espacios de la red Natura 2000 depende en gran medida de la

ocupación y usos del suelo que caracterizan el conjunto del territorio de las Islas

Canarias y, especialmente, del que no forma parte de la red Natura 2000. La

estructura del paisaje y los procesos ecológicos y antropogénicos que ocurran

en la matriz territorial serán determinantes para cumplir el objetivo de mantener

(o restablecer) los hábitats y especies de interés comunitario en un estado

de conservación favorable. La existencia de gradientes extremos en los factores

biofísicos que explican la estructura y función del paisaje entre los espacios

red Natura 2000 y la matriz territorial exterior, pueden provocar un efecto de

aislamiento efectivo que provoque el deterioro de los sistemas ecológicos incluidos

en la red Natura 2000. Es necesario identificar zonas no incluidas en los

espacios de la red que puedan ejercer una función de conectividad paisajística,

permitiendo la eficacia de los procesos de dispersión y colonización de determinadas

especies y evitando contrastes acusados en las zonas de ecotono.

El concepto de conectividad ecológica que se asume en este documento, implica

toda la dimensión dinámica y funcional del medio natural que permite la

dispersión y colonización de los organismos, el mantenimiento de los procesos

ecológicos esenciales y, por tanto, el funcionamiento de los ecosistemas.


88

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

Para determinados hábitats de interés comunitario de marcado carácter zonal

como son los pinares de Pinus canariensis, los bosques termófilos de las medianías,

los cardonales-tabaibales, la laurisilva o el fayal-brezal, será necesario

identificar y delimitar Zonas de Alta Conectividad (ZAC) para cada isla en territorios

no incluidos en la red Natura 2000. Mediante la valoración integrada de

las diferentes ZAC deberá establecerse una Red de ZAC en la que se especifiquen

sus características principales y se identifiquen sus objetivos concretos de conservación.

Las Zonas de Alta Conectividad deberán identificarse y delimitarse con base en

los requerimientos ecológicos de los ecosistemas de interés comunitario sometidos

a procesos de fragmentación. Serán especialmente importantes aquellas

ZAC que se extiendan entre espacios de la red Natura 2000 y que puedan ser

operativas para diferentes tipos de hábitats y que contengan elementos relevantes

de la diversidad biológica canaria.

Deberán definirse criterios y métodos concretos que permitan valorar la funcionalidad

efectiva de las Zonas de Alta Conectividad, especialmente en su objetivo

de contribuir a mantener los procesos ecológicos necesarios para garantizar

el estado favorable de las representaciones de los hábitats presentes en los

espacios red Natura 2000. Para cada ZAC será necesario identificar la abundancia

y distribución de las especies típicas de los hábitats de interés comunitario

para los cuales se ha designado, como un criterio básico para estimar su posible

funcionalidad. Así mismo se tendrán en cuenta otros criterios como la distancia

genética entre poblaciones de especies “clave” y la fragilidad de otras relaciones

interespecíficas entre determinadas especies.

Los Planes Insulares de Ordenación (PIO) deberán incluir la Red de Zonas de

Alta Conectividad (ZAC) como Áreas de Sensibilidad Ecológica que complementan

la función básica de los espacios incluidos en la red Natura 2000. Las actividades

humanas que se desarrollen en la Red de ZAC deberán ser compatibles

con los objetivos de conservación que se especifiquen en cada una de las zonas.

Especialmente deberá atenderse a la regulación de las actividades que provienen

de determinados ámbitos sectoriales como el desarrollo urbanístico o el

incremento y mejora de la red viaria y de otras infraestructuras de transporte.

A escala local, se determinarán también los posibles problemas de fragmentación

existentes en los espacios de la red Natura 2000, por lo que las medidas

de conservación aplicadas en virtud del Artículo 6 (apartados 1 y 2) tendrán en

cuenta los procesos de conectividad necesarios entre las representaciones de

determinados tipos de hábitats. Así mismo, se tendrá en cuenta el papel diferencial

de cada espacio de la red Natura 2000 en la funcionalidad global de la

red de ZAC a escala insular


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

89

3.6 CRITERIOS PARA EL ESTABLECIMIENTO

DE UN SISTEMA DE VIGILANCIA

Directiva Hábitats

Artículo 11

Los Estados miembros se encargarán de la

vigilancia del estado de conservación de

las especies y de los hábitats a que se refiere

el artículo 2, teniendo especialmente

en cuenta los tipos de hábitats naturales

prioritarios y las especies prioritarias.

Ley 42/2007

Artículo 47

Vigilancia

y seguimiento.

Las Comunidades autónomas vigilarán el

estado de conservación de los tipos de

hábitats y las especies de interés comunitario,

teniendo especialmente en cuenta

los tipos de hábitats naturales prioritarios

y las especies prioritarias, así como

de conservación de las especies de aves

que se enumeran en el anexo IV, comunicando

al Ministerio de Medio Ambiente

los cambios que se hayan producido en

los mismos a efectos de su reflejo en el Inventario

Español del Patrimonio Natural y

de la Biodiversidad. Dicha comunicación

se producirá anualmente excepto cuando

ello no sea técnicamente posible, en cuyo

caso deberá argumentarse.

Las Comunidades autónomas remitirán al

Ministerio de Medio Ambiente información

sobre las medidas de conservación a

las que se refiere el artículo 45.1, la evaluación

de sus resultados y las propuestas

de nuevas medidas a aplicar, al objeto

de que el Ministerio pueda remitir a la

Comisión Europea, cada tres y seis años

respectivamente, los informes nacionales

exigidos por las Directivas comunitarias

79/409/CEE y 92/43/CE reguladoras de

las zonas de la Red Natura 2000.

Objetivos del Sistema de Vigilancia

El sistema de vigilancia adoptado en

virtud del Artículo 11 de la Directiva

Hábitat tendrá como objetivo primordial

evaluar la tendencia del estado

de conservación de los elementos

de interés comunitario: hábitats

del anexo I y especies de los anexos

II, IV y V. También se considerará el

diseño de un sistema de seguimiento

del estado de conservación de las

especies de Aves incluidas en la Directiva

79/409/CEE.

El seguimiento del estado de conservación

corresponderá realizarlo al

Gobierno de Canarias, a través de su

consejería competente en la materia

como Autoridad regional responsable

de la red Natura 2000, siendo

además el encargado de comunicar

los resultados al estado español a los

efectos del informe que éste deberá

elaborar para la Comisión Europea

según lo previsto en las Directivas

comunitarias 79/409/CEE y 92/43/

CE reguladoras de las zonas de la red

Natura 2000, y en el artículo 47 de la

Ley 42/2007, del Patrimonio Natural

y la Biodiversidad. Para que este

seguimiento sea efectivo, los Cabildos

Insulares deberán facilitar a la

Autoridad regional responsable de

la red Natura 2000 toda la información

de que dispongan.


90

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

El sistema de vigilancia se estructurará atendiendo a los tres niveles o escalas

que constituyen el sistema de la red Natura 2000. El nivel 1 estará definido por

las representaciones territoriales de los hábitats naturales, de los hábitats de

las especies y por la localización de sus poblaciones. El nivel 2 estará definido

por los límites de cada uno de los espacios red Natura 2000 que alberga una

muestra de un determinado número de representaciones de hábitats y especies.

El nivel 3 quedará definido por el conjunto de los espacios de la red Natura

2000, que contiene una muestra suficientemente representativa del conjunto

de los hábitats y especies de interés comunitario (ZEC) y de las especies de aves

(ZEPAS).

El sistema de vigilancia deberá formalizarse en un sistema de indicadores adecuado

a las particularidades de cada uno de los niveles. El sistema de cada nivel

deberá adoptar al menos tres tipos de indicadores: de presión, de estado y de

respuesta. Con el objeto de integrar dicho sistema en otros conjuntos de indicadores

más amplios, podrán establecerse otros tipos como son los indicadores

de fuerzas motrices y los indicadores de impacto.

Adicionalmente, se creará el registro de la red Natura 2000 de Canarias, donde

se deberá recoger la información contenida en el Formulario Normalizado de

Datos, remitido a la Comisión Europea, y que será actualizada con la mejor información

técnico-científica disponible. Este registro podrá contener información

sobre las prioridades de conservación, e incorporará los datos obtenidos

en la realización de los informes de seguimiento periódicos a los que hace referencia

en párrafos anteriores. El registro tendrá carácter público y se procurará

su mayor difusión, preferentemente, por medios digitales.

Criterios para el establecimiento de un Sistema de vigilancia de Nivel 1.

El Sistema de Vigilancia para los hábitats y especies de interés comunitario

(anexos II, IV y V) adoptará como principio fundamental la integración de las

especificaciones señaladas por la Comisión Europea en virtud de la aplicación

del Artículo 17 de la Directiva 92/43/CEE.

La evaluación del estado de conservación de los hábitats y especies deberá

comprender el conjunto de las representaciones incluidas en el área de distribución

natural de la región macaronésica canaria, independientemente de que

se encuentren dentro o fuera de los espacios de la red Natura 2000. El estado

de conservación se tipificará en tres posibles valores: favorable, desfavorableinadecuado

y desfavorable-malo.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

91

El Sistema de Vigilancia del Nivel 1 deberá considerar los puntos estratégicos

recogidos en el “Plan de Vigilancia Natura 2000” 4 :

1. Centrar la atención en la red Natura 2000. A pesar de que los areales 5

de los hábitats y especies abarcan un territorio mayor que el contenido

en la red Natura 2000, parece oportuno otorgar preferencia

y concentrar los esfuerzos en aquéllos lugares que coincidan con

estar en la red, lo que, indirectamente, facilitará la evaluación del

estado de la propia red y sus logros, aunque no sea objetivo explicito

del caso que nos ocupa. No cabe duda que Natura 2000 es

la expresión formal y más visible del compromiso de conservación

entre la Comisión y los estados miembros, y por eso se ha elegido

el nombre de “Plan de Vigilancia Natura 2000”, a pesar de que su

universo de trabajo sea territorialmente más extenso.

2. Priorizar los hábitats. Dado que la esencia de Natura 2000 es la protección

de hábitats y a las especies de interés comunitario se consigue

a través de sus hábitats, parece oportuno otorgar preferencia

en el seguimiento a los hábitats. Además, el programa SEGA 6 ya se

centra en especies, precisamente las más amenazadas.

3. Compartir la carga financiera. Aprovechar los programas de seguimiento

vigentes o los de operadores que vayan a acometerlos en

un futuro inmediato y que cuenten asimismo con financiación propia.

Se pretende con ello reducir la carga económica del Plan de

Vigilancia y concentrar los escasos recursos en el resto de especies

y hábitats no atendidos por nadie. Implica una labor de coordinación

para que haya complementariedad en los datos obtenidos por

estos programas “externos” de modo que al final se pueda realizar

la evaluación del estado de conservación que se pretende.

4. Estratificar el esfuerzo de seguimiento. La carga de seguimiento que

supone abarcar todos los hábitats y especies de interés comunitario

presentes en Canarias con igual intensidad, resulta a todas

luces desmedida en relación con la de Comunidades Autónomas

menos individualizadas biogeográficamente. La Comisión es consciente

de que existen estas diferencias y admite que el seguimiento

4 Plan de Vigilancia Natura 2000. Seguimiento del estado de conservación de los hábitats y especies de interés comunitario

en las Islas Canarias. 2007-2012. Dirección General del Medio Natural (Gobierno de Canarias).

5 Se utiliza el término areal como sinónimo de superficie de distribución del hábitat.

6 Es el programa de Seguimiento de las poblaciones de Especies Amenazadas de Canarias que periódicamente ejecuta el

Gobierno de Canarias.


92

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

ha de ser forzosamente ajustado a las realidades regionales, y no

solo a las características biológicas de las especies y hábitats o a

su estado de conservación. Se plantea por tanto un esquema de

diferentes intensidades de seguimiento, así como tres niveles de

intensidad (oro, plata y bronce) para poder así acomodar y jalonar

el volumen de trabajo a los recursos financieros, el tiempo y la viabilidad

real de hacer un seguimiento útil.

5. Consolidar sobre mínimos. Un programa de seguimiento o monitoreo

es, por naturaleza, un programa de observación sistemática a

largo plazo. De poco sirve hacer un estudio muy profundo (censos

completos, estratificación por edades, etc.) en un año determinado,

si luego no se puede repetir en lo sucesivo por su elevado coste

o complejidad. En tales casos, es preferible bajar el listón y garantizar

un mínimo de información útil que encaje en el presupuesto

y permita su viabilidad temporal. Con todo, el dilema “más detalle

y menos veces”, o “menos detalle y más veces”, será algo a considerar

caso a caso, pero sin perder la perspectiva de que lo que

interesa y está en juego, es dejar armado un sistema estructurado

y permanente de seguimiento, con un mínimo que permita sacar

alguna conclusión útil, aunque no sea la óptima. Por mera prudencia,

se han de eludir los planteamientos maximalistas y limitarse a


de mantenerse y prosperar a medida que se vaya afianzando la cultura

del seguimiento en la administración española (en cuestiones

biológicas).

6. Concentrar información. De cara al futuro, parece oportuno dejar

organizada una red de parcelas “modelo” por cada tipo de hábitat.

Estas parcelas no sólo servirían para la toma de datos muestrales

(p.ej. fitomasa) de acuerdo con el presente plan de seguimiento,

sino que estarán disponibles para cualquier futuro estudio biológico

o ecológico, de modo que la información obtenida se vaya

acumulando sobre un mismo entorno, con las innegables sinergias

que ello ha de ocasionar.

La evaluación del estado de conservación de los hábitats de interés comunitario

deberá basarse en la evaluación de los cuatro factores que caracterizan

dicho estado: área de distribución (range), superficie abarcada dentro del área

de distribución, estructura y función (incluyendo evaluación de las especies típicas)

y perspectivas de futuro. Para cada hábitat de interés comunitario se

realizará una evaluación de conjunto del estado de conservación en cada una


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

93

de las islas en las que esté presente, así como una evaluación del conjunto del

archipiélago. Para cada hábitat de interés comunitario deberán establecerse

criterios que permitan determinar el Área de Distribución Favorable de Referencia

(ADFR) y la “Superficie Favorable de Referencia” (SFR). Así mismo, para

cada hábitat, en el ámbito al menos de cada una de las islas en las que esté presente,

deberá seleccionarse un conjunto selecto de especies típicas para cada

uno de los grupos sistemáticos o funcionales que se considere relevante. El

conjunto de especies típicas para cada hábitat deberá estar adecuado a las posibles

variaciones ecológicas o subtipos que existan en cada una de las islas. El

estado de conservación de las especies típicas elegidas deberá utilizarse como

un factor más para evaluar el estado de conservación de cada hábitat.

La evaluación del factor estructura y función de cada hábitat de interés comunitario

deberá establecerse mediante un protocolo específico, que permita estimar

el estado de conservación en cada una de las localidades o representaciones.

El protocolo deberá contener al menos una descripción de las variables o

índices estructurales y de función, que incluya los procedimientos de medición

y su periodicidad así como los valores umbrales para definir la tipología de estados

de conservación. Así mismo, deberá describirse el procedimiento global

para evaluar el estado de conservación a escala local y a escala de isla.

Para cada hábitat de interés comunitario deberá establecerse un “estado de

conservación favorable de referencia”, al menos en el ámbito de cada una de

las islas en el que esté presente. El estado de referencia se tipificará mediante

el establecimiento de los umbrales de referencia para cada variable estructural

y de función en una localidad catalogada como “ecosistema de referencia”.

El Sistema de Vigilancia de los hábitats de interés comunitario se diseñará y

ejecutará a partir de la metodología recogida en el Plan de Vigilancia Natura

2000 y en el proyecto de ámbito nacional “Bases ecológicas para la gestión de

los tipos de hábitats presentes en España” (Ministerio de Medio Ambiente y

Medio Rural y Marino, 2008). De esta forma, se considerará la variación cartográfica

del área de ocupación, la variación de la fitomasa (a través del «índice

de diferencia de vegetación normalizado» o NDVI) y un registro de alteraciones.

Para completar este análisis básico, se tendrán en cuenta los protocolos

específicos para evaluar la estructura y función de los diferentes hábitats y/o

subtipos propuestos en el “Proyecto de Bases ecológicas”, así como otra información

relevante como las recomendaciones para la conservación o las líneas

prioritarias de investigación.

La evaluación del estado de conservación de las especies de interés comunitario

(anexos II, IV y V) y de las aves (anexo I) deberá basarse en la evaluación

de los factores que caracterizan dicho estado: área de distribución, población,


94

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

hábitat de la especie y perspectivas futuras. Los parámetros de seguimiento

presentarán la máxima sencillez posible y la toma de datos no requerirá procedimientos

de gran complejidad.

Para cada especie de interés comunitario se realizará una evaluación de conjunto

del estado de conservación en cada una de las islas en las que esté presente,

así como una evaluación del conjunto del archipiélago en el caso en el

que la especie no sea endémica de la isla. Para cada especie de interés comunitario

deberán establecerse unos criterios que permitan determinar el “Área

de Distribución Favorable de Referencia” (ADFR) y la “Población Favorable de

Referencia” (PFR).

La evaluación y seguimiento de las especies de interés comunitario se basará

en la metodología del Plan de Vigilancia Natura 2000. Dicha metodología implica

agrupar las diferentes especies en tres clases de seguimiento (ORO, PLATA

y BRONCE) que implican una intensidad y métodos de muestreo diferentes. En

general se proponen cinco métodos de vigilancia de especies:

D Inventario de población (censo)

E Estima de población

F Índice de abundancia (densidad)

G Confirmación de presencias

H Inferencia por hábitat

El seguimiento de las especies en clase ORO consistirá en el inventario exhaustivo,

eventualmente complementado con estimas de población puntuales (métodos

D y E). La intensidad de seguimiento será, en principio: bianual para las

especies del anexo II de la Directiva Hábitats y del anexo I de la Directiva Aves

y catalogadas “en peligro de extinción” y “sensibles a la alteración del hábitat”

(o incluso anual si se apreciaran grandes riesgos), y cada tres o cuatro años

para las “vulnerables” y no amenazadas. Cada población insular, se considerará

independientemente.

La vigilancia de tipo PLATA implica un seguimiento de tipo e intensidad medios

(cada 4 ó 5 años), pensada en principio para las especies del anexo II de la

Directiva Hábitats y del anexo I de la Directiva Aves, pero que no están amenazadas

ni son prioritarias. Se aplicarán preferentemente los métodos D (estima

de población) y F (índice de abundancia) o el D (inventario) si la población es

reducida y está concentrada.

La vigilancia de tipo BRONCE supone un seguimiento mínimo, concebido para

las especies del anexo IV de la Directiva Hábitats que no estén a su vez en el

anexo II, y las de los anexos II/1, II/2 y III/2 de la Directiva Aves, así como a

las aves migratorias. Se aplicarán indistinta o simultáneamente los métodos de

confirmación de presencia (método G) y inferencia por hábitat (método H).


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

95

Los criterios para evaluar el estado de conservación en el conjunto del archipiélago

deberán adaptarse a las especificaciones contenidas en la Matriz General

de Evaluación propuesta por la Comisión Europea para la aplicación del Artículo

17 de la Directiva 92/43/CEE.

Para cada hábitat de interés comunitario deberá definirse una red de muestreo

que esté constituida por una selección representativa de localidades, en las

que deberá determinarse el estado de conservación local mediante el protocolo

específico que se haya diseñado. La evaluación global debe abarcar el conjunto

del área de distribución natural, por lo que la red de muestreo debe incluir, en

la medida de lo posible, localidades que contentan toda la variedad ecológica

existente en cada isla, dentro y fuera de los espacios de la red Natura 2000.

En la medida de lo posible, la red de muestreo canaria deberá utilizar otras

redes de medición como la Red de Nivel II establecida en la Red Europea de Seguimiento

Intensivo y Continuo de Ecosistemas Forestales. En lo que concierne

a los hábitats y especies de interés comunitario ligados al medio marino, deberá

tenerse en consideración el sistema de seguimiento de las masas de agua

costeras en virtud de la aplicación de la Directiva 2000/60/CE (Directiva Marco

del Agua).

El sistema de vigilancia deberá establecer también los intervalos de tiempo en

los que es preciso evaluar los diferentes factores y variables. En cualquier caso,

será necesario establecer unos procedimientos mínimos que permitan evaluar

el conjunto del estado de conservación de cada hábitat en cada isla cada seis

años, sin olvidar la necesidad de mantener un seguimiento de variables con

tasas de cambio significativas en plazos que exceden los seis años.

Criterios para el establecimiento de un Sistema de vigilancia de Nivel 2.

El sistema de vigilancia del Nivel 2 deberá tener como objetivo fundamental

evaluar el cumplimiento de la función de cada espacio de la red Natura 2000.

La función principal de cada ZEC es conseguir que todos los hábitats y especies

de interés comunitario se encuentren en un estado de conservación favorable,

especialmente las especies de los anexos II y V. En el caso de las ZEPA, la

función principal es mantener poblaciones viables de las especies de aves que

contienen.

Para evaluar el grado de cumplimiento de la función principal de cada ZEC deberá

utilizarse el valor del estado de conservación de cada hábitat y especie

de interés comunitario para el cual fue designado. El estado de conservación

de cada hábitat y especie se habrá calculado con arreglo a los procedimientos

descritos en el sistema de vigilancia del nivel 1.

En el caso en el que un hábitat o una especie tenga más de una localidad en el

perímetro de una ZEC, deberá establecerse un procedimiento de ponderación

que permita obtener un único valor de estado conservación a escala de ZEC.


96

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

La escala de ZEC deberá utilizarse también para definir procedimientos utilizados

en ecología del paisaje, como pueden ser los análisis de fragmentación

y conectividad. La evaluación de cada hábitat y especie tendrá en cuenta también

la importancia relativa de sus representaciones en cada ZEC con respecto

al conjunto de ZEC en el que están presentes, tanto en el ámbito insular como

en el del archipiélago. La evaluación conjunta de esta información deberá formalizarse

en indicadores de tipo “estado”.

En lo que respecta a la integridad ecológica de cada ZEC, será necesario establecer

un protocolo que permita determinar su grado de aislamiento y vulnerabilidad.

El grado de aislamiento se establecerá en función de la asociación

funcional entre los sistemas ecológicos comprendidos en la ZEC y los que se

encuentran en un área de adyacencia determinada. La vulnerabilidad deberá

determinarse mediante el seguimiento de los cambios en la ocupación/usos del

suelo, así como el seguimiento de otras variables socioeconómicas como son la

demografía o la importancia de los diferentes sectores económicos. La evaluación

conjunta de esta información deberá formalizarse en indicadores de tipo

“estado” y de tipo “presión”. Se deberá tener en cuenta también el estado de

conservación de otros ecosistemas y especies de la diversidad biológica canaria

no catalogados como “de interés comunitario”, pero que son relevantes en el

ámbito insular o macaronésico o son importantes para mantener la integridad

ecológica de cada lugar. La evolución del estado de estos elementos deberá

integrarse mediante indicadores apropiados en el sistema del nivel 2.

El sistema de vigilancia del nivel 2 deberá evaluar la eficacia de las medidas de

conservación adoptadas para mantener los hábitats y las especies de interés

comunitario en un estado favorable y para mantener la función de integridad

de cada lugar. Deberán tenerse en cuenta especialmente las medidas administrativas,

reglamentarias y contractuales adoptadas, así como los recursos humanos

y económicos utilizados para cumplir los objetivos de conservación de

los niveles 1 y 2. La evaluación de la eficacia deberá formalizarse en la utilización

de indicadores de respuesta.

El sistema de indicadores del Nivel 2 deberá adoptarse en el sistema de indicadores

de sostenibilidad utilizado para el territorio de las Islas Canarias, así

como en el sistema de indicadores que puede adoptarse en el territorio nacional

para el seguimiento de la red Natura 2000.

Criterios para el establecimiento de un Sistema de vigilancia de Nivel 3.

El sistema de vigilancia del Nivel 3 tiene como objetivo fundamental estimar el

grado de función y coherencia alcanzado para el conjunto de los espacios que

conforman la red Natura 2000.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

97

El sistema de vigilancia del nivel 3 deberá evaluar el grado de cumplimiento de

los objetivos de conservación de cada uno de los espacios de la red Natura 2000.

De forma complementaria, y en virtud del concepto de coherencia global, deberá

evaluar también el grado de funcionalidad de las zonas de alta conectividad

(ZAC) que se hayan identificado y definir un sistema de seguimiento de la ocupación

y usos del suelo en el conjunto del territorio. Así mismo, deberán establecerse

análisis comparativos de funcionalidad ecológica entre el territorio red

Natura 2000 y el resto del territorio, con el objeto de detectar gradientes extremos

de variabilidad ambiental que sugieran grados altos de fragmentación.

El sistema de seguimiento del nivel 3 deberá formalizarse mediante unos indicadores

descriptivos de síntesis, que evalúen el cumplimiento de los objetivos

de conservación de los espacios en función del número de hábitats y especies

con un estado de conservación favorable en cada uno de ellos. La evaluación

deberá establecerse a escala insular y para el conjunto del archipiélago. Será

necesario tener en cuenta también el estado de conservación global de otros

elementos relevantes de la diversidad biológica canaria que se encuentran bien

representados en la red Natura 2000.

El sistema de vigilancia del nivel 3 deberá incluir los resultados de la evaluación

de conjunto del estado de conservación de los hábitats y especies de interés comunitario

para la Región Macaronésica comunitaria. Los factores que deberán

recogerse son el área de distribución (range), la superficie ocupada en el área

de distribución, la estructura y función (con las especies típicas) y las perspectivas

de futuro. Deberá también llevarse a cabo un seguimiento del “Área de

Distribución Favorable de Referencia” y “Superficie Favorable de Referencia”

El sistema de vigilancia del nivel 3 deberá evaluar el grado de mantenimiento de

la funcionalidad de las zonas de alta conectividad identificadas, especialmente

las que contribuyen a la coherencia ecológica de la red mediante la conectividad

entre espacios red Natura 2000. Así mismo, deberá tenerse en cuenta, de

forma complementaria, la importancia de determinados espacios red Natura

2000 como territorio de conectividad para ciertos tipos de hábitats. El sistema

de seguimiento deberá establecerse para detectar cambios significativos en los

elementos relevantes que describan la funcionalidad de las zonas de alta conectividad.

El sistema de indicadores del Nivel 3 deberá adoptarse en el sistema de indicadores

de sostenibilidad utilizado para el territorio de las Islas Canarias, así

como en el sistema de indicadores que puede adoptarse en el territorio nacional

para el seguimiento de la red Natura 2000.


98

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

3.7 CRITERIOS PARA EL ESTABLECIMIENTO

DE UN SISTEMA DE PROTECCIÓN DE LAS ESPECIES

Directiva Hábitats

Artículo 12 a 16 (extracto)

Los Estados miembros tomarán las medidas

necesarias para instaurar un sistema

de protección rigurosa de las especies

animales que figuran en la letra a) del

Anexo IV, en sus áreas de distribución

natural.

Los Estados miembros tomarán las medidas

necesarias para instaurar un sistema

de protección rigurosa de las especies

vegetales que figuran en la letra b) del

Anexo IV

Si los Estados miembros lo consideraren

necesario a la vista de la vigilancia prevista

en el artículo 11, tomarán medidas

para que la recogida en la naturaleza de

especímenes de las especies de fauna y

flora silvestres que figuran en el Anexo V,

así como su explotación, sean compatibles

con el mantenimiento de las mismas

en un estado de conservación favorable.

Por lo que respecta a la captura o sacrificio

de las especies de fauna silvestres

enumeradas en la letra a) del Anexo V, y

cuando se trate de excepciones con arreglo

al artículo 16, aplicadas a la recogida,

la captura o el sacrificio de especies

enumeradas en la letra a) del Anexo IV,

los Estados miembros prohibirán todos

los medios no selectivos que puedan provocar

la desaparición a nivel local o perjudicar

gravemente la tranquilidad de las

poblaciones de dichas especies.

Artículo 22

En la aplicación de las disposiciones de

la presente Directiva, los Estados miembros:

a) estudiarán la conveniencia de reintroducir

especies del Anexo IV, autóctonas

de su territorio.

Directiva Aves

Artículo 5

Sin perjuicio de los artículos 7 y 9, los Estados

miembros tomarán las medidas necesarias para

establecer un régimen general de protección

de todas las especies de aves contempladas

en el artículo 1 que incluirá, en particular,

la prohibición de

a) matarlas o capturarlas de forma intencionada,

sea cual fuera el método empleado;

b) destruir o dañar de forma intencionada

sus nidos y sus huevos y quitar sus nidos;

c) recoger sus huevos en la naturaleza y

retenerlos, aun estando vacíos;

d) perturbarlos de forma intencionada, en

particular durante el período de reproducción

y de crianza, en la medida que

la perturbación tuviera un efecto significativo

en cuanto a los objetivos de la

presente Directiva;

e) retener las aves de especies cuya caza y

captura no estén permitidas.

Artículo 6.1.

Sin perjuicio de los apartados 2 y 3, los

Estados miembros prohibirán, en lo que

respecta a todas las especies de aves

contempladas en el artículo 1, la venta,

el transporte para la venta, la retención

para la venta así como el poner en venta

aves vivas o muertas al igual que cualquier

parte o producto obtenido a partir

del ave, fácilmente identificables.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

99

Ley 42/2007

Artículo 52 Garantía de conservación

de especies autóctonas

silvestres

Artículo 62

Especies objeto de caza

y pesca.

1. Las Comunidades autónomas adoptarán

las medidas necesarias para garantizar

la conservación de la biodiversidad que

vive en estado silvestre, atendiendo

preferentemente a la preservación de

sus hábitats y estableciendo regímenes

específicos de protección para aquellas

especies silvestres cuya situación así lo

requiera, incluyéndolas en alguna de las

categorías mencionadas en los artículos

53 y 55 de esta Ley.

Igualmente deberán adoptar las medidas

que sean pertinentes para que la recogida

en la naturaleza de especímenes de las especies

de fauna y flora silvestres de interés

comunitario, que se enumeran en el Anexo

VI, así como la gestión de su explotación

sean compatibles con el mantenimiento de

las mismas en un estado de conservación

favorable.

4. Se evaluará la conveniencia de reintroducir

taxones extinguidos, pero de los

que aún existen poblaciones silvestres

o en cautividad, teniendo en cuenta las

experiencias anteriores y las directrices

internacionales en la materia, y con

la adecuada participación y audiencia

públicas. Mientras se realiza esta evaluación,

las Administraciones Públicas

podrán adoptar las medidas adecuadas

para garantizar la conservación de las

áreas potenciales para acometer estas

reintroducciones.

En el caso de especies susceptibles de

extenderse por el territorio de varias Comunidades

autónomas, el programa de

reintroducción deberá ser presentado a la

Comisión Estatal para el Patrimonio Natural

y la Biodiversidad y aprobado previamente

por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente.

3. Con carácter general se establecen las

siguientes prohibiciones y limitaciones

relacionadas con la actividad cinegética

y acuícola en aguas continentales:

a) Quedan prohibidas la tenencia, utilización

y comercialización de todos

los procedimientos masivos o no

selectivos para la captura o muerte

de animales, en particular los enumerados

en el Anexo VII, así como

aquellos procedimientos que puedan

causar localmente la desaparición, o

turbar gravemente la tranquilidad de

las poblaciones de una especie.

En particular quedan incluidas en el párrafo

anterior la tenencia, utilización y comercialización

de los procedimientos para

la captura o muerte de animales y modos

de transporte prohibidos por la Unión Europea,

que se enumeran, respectivamente,

en las letras a) y b) del anexo VII.

Siempre y cuando no exista otra solución

satisfactoria alternativa esta prohibición

podrá no ser de aplicación si se cumplen

estos dos requisitos:

1. Que concurran las circunstancias y condiciones

enumeradas en el artículo 58.1,

y

2. que se trate de especies de animales de

interés comunitario no consideradas de

protección estricta en la normativa de la

Unión Europea.


100

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

Además de los Artículos 12 a 16 de la Directiva 92/43/CEE, el Artículo 53 de la

Ley 42/2007 crea el “Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección

Especial”, el cual incluirá “aquellas (especies) que figuren como protegidas en los

anexos de las Directivas y los convenios internacionales ratificados por España”.

Así mismo, en el seno de este listado, se crea el Catálogo Español de Especies

Amenazadas (Artículo 55).

En el apartado 3 (Artículo 53) se establece que “la inclusión de un taxón o población

en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial conllevará

la evaluación periódica de su estado de conservación”.

Además, en el apartado 4 se indica que las Comunidades Autónomas podrán

determinar “[…] las prohibiciones y actuaciones suplementarias que se consideren

necesarias para su preservación”. Las prohibiciones genéricas definidas en

el Artículo 54 son:

a) Tratándose de plantas, hongos o algas, la de recogerlas, cortarlas,

mutilarlas, arrancarlas o destruirlas intencionadamente en

la naturaleza.

b) Tratándose de animales, incluidas sus larvas, crías, o huevos, la

de cualquier actuación hecha con el propósito de darles muerte,

capturarlos, perseguirlos o molestarlos, así como la destrucción

o deterioro de sus nidos, vivares y áreas de reproducción,

invernada o reposo.

c) En ambos casos, la de poseer, naturalizar, transportar, vender,

comerciar o intercambiar, ofertar con fines de venta o intercambio,

importar o exportar ejemplares vivos o muertos, así

como sus propágulos o restos, salvo en los casos que reglamentariamente

se determinen.

Estas prohibiciones se aplicarán a todas las fases del ciclo biológico de estas

especies, subespecies o poblaciones.

En el apartado 2 del Artículo 54 se establece también que:

“Las Comunidades autónomas establecerán un sistema de control

de capturas o muertes accidentales y, a partir de la información

recogida en el mismo, adoptarán las medidas necesarias

para que éstas no tengan repercusiones negativas importantes

en las especies incluidas en el Listado de Especies en Régimen

de Protección Especial, y se minimicen en el futuro.”

El número de taxones incluidos en los anexos II, IV y V de la Directiva 92/43/

CEE es de 132: 8 líquenes, 2 algas, 3 musgos, 6 helechos, 62 plantas superiores,

1 invertebrado marino, 16 reptiles y 34 mamíferos (26 marinos y 8 terrestres).


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

101

De las 90 especies de aves nidificantes citadas para Canarias, 29 se incluyen

en el Anexo I de la Directiva 79/409/CEE. Un Sistema de Protección Rigurosa

(SPR) para este conjunto debe ser adecuado a las especificidades de cada grupo

sistemático y a las particularidades de cada especie, especialmente en lo que

respecta a los factores que caracterizan su estado de conservación (área de distribución

natural, dinámica de poblaciones y extensión y calidad de hábitat),

así como a su categoría de amenaza.

El SPR deberá establecer un conjunto de medidas basado en el análisis de la

problemática de conservación de cada taxón, el cual tendrá en cuenta su grado

de estenocoria (endemismo local, insular, canario o macaronésico), el número

total de poblaciones, el porcentaje y relevancia de las incluidas en los espacios

de la red Natura 2000, las actividades humanas que pueden incidir negativamente

sobre las perspectivas futuras y la categoría de amenaza asignada a nivel

regional.

En cuanto a las especies de los anexos II, IV y V, la situación general del conjunto

se caracteriza porque aproximadamente el 23% de las especies se ajusta a

un patrón de clara discontinuidad, con poblaciones bastante aisladas entre sí,

casi la mitad de las especies son endemismos insulares, 35 especies están en la

categoría de “sensibles a la alteración de su hábitat”, 40 en la categoría de “en

peligro de extinción” y 12 en la categoría de “vulnerable”. En lo que concierne

al estado de conservación, actualmente 26 especies presentan un estado inadecuado,

14 un estado malo, 4 un estado inadecuado sujeto a deterioro y 3 un

estado malo igualmente deteriorándose (27 especies –sobre todo mamíferos

marinos- no pueden evaluarse por falta de información).

En lo que se refiere a las aves incluidas en el anexo I de la Directiva 79/409/

CEE, la red de ZEPA cubre al menos el 60% de sus áreas de distribución. De estas

aves, 4 especies constituyen endemismos canarios, 22 taxones se encuentran

incluidos en categorías de amenaza del Catálogo de Especies Amenazas de Canarias

(CEAC) y el resto se consideran “de interés especial”.

Para estas aves, el SPR deberá cumplir con el objetivo fundamental de tener

incluidas adecuadamente las especies o poblaciones de las aves recogidas en

el anexo I de la directiva de aves, en función del estado de conservación de las

poblaciones de cada especie y cuando dicho estado lo aconseje, en alguna de

las categorías del Catalogo de Especies Amenazadas de Canarias. Así mismo, el

SPR deberá también valorar la posibilidad de inclusión de las especies de interés

comunitario (anexos II, IV y V de la directiva de hábitats) en el Catálogo de

Especies Amenazas de Canarias. La categoría a asignar a cada taxón deberá estar

en consonancia con el estado de conservación de la especie así como de las

medidas requeridas para que éste se considere favorable. En la situación actual


102

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

es evidente que algunas especies no podrían incorporarse al citado catálogo

dado su estado de conservación (p.e. Gallotia gallotii, Tarentola angustimentalis,

etc.) de especies ampliamente distribuidas sobre las que las amenazas

que afectan a otras especies no merman sus poblaciones. Será necesario, así

mismo, tener en cuenta la correspondencia con el Catálogo Español de Especies

Amenazadas, que en el artículo 55 de la Ley 42/2007 establece dos categorías:

“en peligro de extinción” y “vulnerables”.

Las especies de las directivas que queden incluidas en las diferentes categorías

de amenaza de los catálogos de especies amenazadas (estatal o autonómico)

gozarán del régimen jurídico de éstos y se beneficiarán de las actuaciones que

se desarrollen en el marco de los diferentes planes (recuperación, conservación,

etc.) que les corresponda en función de la categoría de amenaza en la que

se hayan incluido.

Los distintos tipos de planes deberán incluir al menos un conjunto de información

común:

- inventario de las localidades con presencia de la especie.

- definición, caracterización y cartografía del hábitat o hábitats

de las especies; posibles correspondencias con hábitats

de interés comunitario.

- valoración de la importancia de cada una de las poblaciones.

- escala o nivel de relevancia de la especie (local, insular, archipiélago).

- procedimiento para evaluar el estado de conservación (a escala

insular y a escala de archipiélago para especies no exclusivas);

consideraciones especiales a los fenómenos de aislamiento

(fragmentación de hábitat, problemas de dispersión)

en sinergia con posibles repercusiones derivadas del cambio

climático.

- evaluación del estado de conservación en el conjunto del

área de distribución de las islas.

- sistema de vigilancia del estado de conservación (red de

muestreo y periodicidad en la medición).


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

103

- importancia y significación de las poblaciones incluidas en

los espacios de la red Natura 2000, especialmente en el caso

de las especies del anexo IV no incluidas en el anexo II.

- establecimiento de medidas de conservación destinadas a

mantener las especies en un estado de conservación favorable:

Medidas que deberán aplicarse en cada uno de los espacios

de la red Natura 2000 (aplicación de los artículos 6.1 y 6.2

de la Directiva 92/43/CEE).

En este contexto deberá considerarse la posibilidad que

recoge el Artículo 56 de la Ley 42/2007 en su apartado 1d:

“Para aquellas especies o poblaciones que vivan exclusivamente

o en alta proporción en ENP, red Natura 2000 o

áreas protegidas por instrumentos internacionales, los

planes se podrán articular a través de las correspondientes

figuras de planificación y gestión de dichos espacios”

Medidas que deberán aplicarse en poblaciones relevantes

no incluidas en espacios de la red Natura 2000

En lo que se refiere a las especies canarias catalogadas

como “en peligro de extinción” en el ámbito regional,

deberá tomarse en consideración el plan de recuperación

con sus correspondientes medidas y la posible designación

de áreas críticas. Con respecto a las especies canarias

catalogadas como “vulnerables” deberá considerarse

el plan de conservación (artículo 56 de la Ley 42/2007).

Como complemento a las acciones de conservación, y en

virtud de los artículos 59 y 60 de la citada Ley, se tendrán

en cuenta el desarrollo de programas de cría o propagación

fuera del hábitat natural y la utilización de Bancos de

Material Biológico y Genético.

Por último, el SPR deberá garantizar también que las evaluaciones de planes

y proyectos (en virtud de los Artículos 6.3 y 6.4 de la Directiva 92/43/CEE) se

lleven a cabo mediante análisis que permitan diagnosticar, de forma adecuada,

las repercusiones sobre el estado de conservación del conjunto de las poblaciones

de especies incluidas en los espacios de la red Natura 2000.


104

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

3.8 CRITERIOS PARA LA MEJORA DEL CONOCIMIENTO

Directiva Hábitats

Artículo 18

1. Los Estados miembros y la Comisión fomentarán

la investigación y los trabajos

científicos necesarios habida cuenta de

los objetivos enunciados en el artículo

2 y la obligación contemplada en el artículo

11. Intercambiarán información

en aras de una buena coordinación de

la investigación que se lleve a cabo tanto

en los Estados miembros como a nivel

comunitario.

2. Se concederá especial atención a los

trabajos científicos necesarios para la

aplicación de los artículos 4 y 10 y se fomentará

la cooperación transfronteriza

entre los Estados miembros en materia

de investigación.

Directiva Aves

Artículo 10.

1. Los Estados miembros fomentarán

las investigaciones y los trabajos necesarios

para la protección, la administración

y la explotación de todas

las especies de aves contempladas en

el artículo 1.

2. Se prestará especial atención a las

investigaciones y a los trabajos sobre

los temas enumerados en el Anexo

V. Los Estados miembros remitirán a

la Comisión toda la información necesaria

de modo que aquella pueda

tomar las medidas apropiadas para la

coordinación de las investigaciones y

los trabajos contemplados en el presente

artículo.

Ley 42/2007

Disposición adicional séptima. Investigación y transferencia

de tecnología sobre la diversidad biológica.

Las Administraciones Públicas fomentarán el desarrollo de programas de investigación sobre

la diversidad biológica y sobre los objetivos de esta Ley.

En aplicación de los artículos 16, 17 y 18 del Convenio sobre la Diversidad Biológica, las Administraciones

Públicas garantizarán la cooperación científico-técnica en materia de conservación

y uso sostenible de la biodiversidad, así como tener acceso a la tecnología mediante

políticas adecuadas de transferencia, incluida la biotecnología y el conocimiento asociado.

Una gran parte de las medidas que deben ponerse en práctica para contribuir a mantener

los hábitats y las especies de interés comunitario en un estado favorable requieren

del conocimiento científico derivado de diferentes disciplinas, como son la ecología terrestre,

la geomorfología, la edafología, la ecología del paisaje, la dinámica marina o la

biología de la conservación de especies.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

105

El funcionamiento de los sistemas ecológicos es todavía desconocido en determinados

aspectos, por lo que la planificación territorial y las medidas de gestión que se apliquen

deben estar fundamentadas en los conocimientos más sólidos posibles. Entre los aspectos

que requieren un mayor protagonismo del conocimiento científico hay que destacar:

- La caracterización ecológica de los hábitats de interés comunitario. Es necesario

que se encuentren bien definidos y descritos y que se asocien sin

dificultad a los sistemas ecológicos existentes en el archipiélago canario.

Así mismo, es conveniente identificar la variabilidad ecológica inherente

a cada uno de ellos.

- La cartografía de los sistemas ecológicos canarios reconocibles como hábitats

de interés comunitario. Es necesario establecer los procedimientos

cartográficos más efectivos y rentables, acordes a las particularidades

ecológicas de cada ecosistema. Hay que considerar las diferencias entre

hábitats terrestres y marinos y entre hábitats terrestres zonales y azonales,

especialmente si se encuentran en localidades dispersas y/o de

pequeña extensión. Es necesario estudiar las posibilidades de la teledetección

para la cartografía de ciertos tipos de hábitats.

- La evaluación del estado de conservación. Debe definirse para cada tipo de

hábitat, en cada una de las islas, lo que se entiende por estado de conservación

de referencia o favorable. Debe definirse mediante un selecto

conjunto de atributos o variables biofísicas y unos valores umbrales para

cada uno de ellos. Deben identificarse y delimitarse cartográficamente

aquellos enclaves que puedan catalogarse como “ecosistema de referencia”.

Es necesario investigar el papel clave de especies de diferentes grupos

sistemáticos o funcionales no necesariamente conspicuos, como son

los invertebrados o determinados grupos microbianos. Deben establecerse

líneas de investigación tendentes a explorar las diversas relaciones

interespecíficas en distintos sistemas y las redes de interactividad que

conforman, así como el grado de fragilidad que tienen ante determinadas

perturbaciones. Es necesario establecer programas científicos de control,

que permitan comprobar empíricamente la validez de los protocolos que

se establezcan para evaluar la estructura y la función. Estos programas

deben incluir los efectos de perturbación ocasionados por determinas actividades

humanas como son los tratamientos silvícolas o fitosanitarios.

- El seguimiento de la superficie. Es necesario establecer trabajos de investigación

que permitan fijar valores de referencia que garanticen la funcionalidad

de los ecosistemas. En los hábitats terrestres zonales deben

estudiarse los efectos de la fragmentación en sistemas definidos por diferentes

modelos de manchas, con tamaños diferentes y distintas distancias.


106

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

- El estudio de la conectividad y la comprobación de su funcionalidad. Es necesario

seguir formalizando los procedimientos automáticos que modelizan

la dispersión de los organismos y que establecen su nicho ambiental.

Deben establecerse métodos operativos que permitan comprobar la funcionalidad

real de las zonas de alta conectividad.

- Modificación de los anexos. Es necesario establecer un inventario y una

clasificación de los sistemas ecológicos existentes en las Islas Canarias

para establecer las adecuadas correspondencias con los hábitats de interés

comunitario y detectar posibles ausencias, así como presencias no

adecuadas.

- Debe analizarse el conjunto de las especies amenazadas del archipiélago

y detectar, en función de la definición de especie de interés comunitario,

otras posibles especies a incluir en los anexos II, IV o V, ya que desde la

publicación de las Directivas, se ha producido un notable avance científico

en materia de taxonomía y en el conocimiento de la distribución y

estado de conservación de muchas especies. Además se debe tener en

cuenta que si bien vegetales superiores, mamíferos, reptiles y aves tienen

un tratamiento más o menos exhaustivo en las Directivas Comunitarias,

no sucede lo mismo con otros grupos biológicos como los invertebrados.

Normalmente, las especies incluidas en listados como los aportados en las Directivas

Comunitarias suelen ser taxones raros, para los cuales no se dispone de la información

científica adecuada con la cual apoyar una correcta planificación de actuaciones de conservación.

Esta es precisamente la laguna que trata de cubrir la Biología de la Conservación,

tratando de desarrollar estudios científicos de distinta magnitud destinados a

aportar el soporte necesario para una correcta gestión de los recursos bióticos. En este

sentido, multitud de autores se ponen de acuerdo que las líneas de investigación básicas

deben ir enfocadas a tres aspectos fundamentales:

a) Genética, con el fin de poder detectar unidades evolutivamente

aisladas dentro de un mismo caso, determinar la variabilidad

genética inter e intrapoblacional y señalar individuos

o poblaciones prioritarios de cara a la conservación.

Este tipo de estudios, resulta de vital trascendencia a la hora

de abordar medidas de gestión concretas para la recuperación

de especies y por tanto lejos de convertirse en estudios

científicos per se, deben obedecer a un eminente objetivo

práctico y dar respuesta a las preguntas más frecuentes que

cualquier gestor puede plantearse ante un caso concreto:

ritarias

de cara a la conservación de los recursos genéticos,

e incluso avanzar hacia una prelación razonada

de la urgencia de conservación.


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

107

tica

particular, con el fin de priorizar su conservación.


entre poblaciones aisladas para prevenir procesos de

endogamia. Igualmente se debe avanzar hacia el establecimiento

de pautas específicas para el cruce entre

poblaciones.


de determinadas poblaciones para evitar procesos de

exogamia

Atendiendo a lo anteriormente se desea destacar que la existencia de procesos de exogamia

y endogamia es un dilema permanente de cara a la conservación de especies, ya

que ambos pueden incidir en la misma población propiciando su extinción. Por ello es

necesario un conocimiento científico que pueda discriminar las directrices adecuadas de

actuación.

b) Biología reproductiva, para poder determinar síndromes

florales, problemas de dispersión y germinación, pautas y

etología del cruzamiento, especializaciones en el proceso de

fecundación, etc. Todos ellos son aspectos que, además de

condicionar el éxito o el fracaso de cualquier actuación, pueden

ser causa de la extrema rareza de muchas especies.

A menudo los procesos de reproducción no son tan sencillos

como pudiera parecer a simple vista. En realidad se aprecia

fácilmente que una planta florece y más tarde está cuajada

de frutos y semanas más tarde estos frutos maduran y las semillas

se dispersan para dejar una descendencia. O que en

una determinada época ciertas aves nidifican para producir

una descendencia de unos pocos individuos. Pero este tipo

de procesos suelen esconder una gran complejidad.

Otras especies como las siemprevivas (género Limonium) tienen

mecanismos para que los cruces fértiles solo se produzcan

entre plantas distintas. De esta forma, unos individuos

tienen flores tipo “pap” con un estigma papiloso con protuberancias

y estambres que producen polen B de retículo fino.

Otros individuos tienen flores tipo “cob” cuyas papilas estigmáticas

tienen forma “piña de millo” o mazorca y un polen A

con ornamentación reticulada más amplia e infratectum más

desarrollado. El polen tipo A por su fino retículo no puede anclarse

sino al estigma de flores “cob”, y el polen tipo B al es-


108

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

tigma de flores “pap”. En síntesis este dimorfismo obliga a la

fecundación cruzada, y la existencia del mismo es crucial a la

hora de planificar la recuperación de una especie, ya que por

ejemplo para lograr poblaciones estables debe existir un balance

equilibrado de ejemplares con ambas formas florales.

Las especies de la avifauna, y algunas especies de la flora

como el naranjo salvaje (Ilex perado ssp. lopezlilloi) y la faya

romana (Myrica rivas-martinezii), presentan dioecia. Es decir

individuos de sexo diferenciado. Cuando estas especies

se encuentran sometidas a un proceso de extinción avanzado,

se dificulta enormemente el cruzamiento porque simplemente

disminuyen las probabilidades de coincidencia. Esta

situación se acentúa en especies animales, donde aún manteniendo

las condiciones de movilidad, el apareamiento suele

ir acompañado de complejas pautas de comportamiento.

Finalmente, y especialmente en los vegetales se pueden localizar

problemas post-reproductivos, es decir los asociados

a las semillas, su dispersión y su germinación. Es el caso de

algunos taxones, cuyas semillas tienen un proceso de latencia

sumamente complejo, de tal forma que incluso los propios

parentales pueden inhibir la germinación mediante

sustancias químicas.

c) Dinámica poblacional, ya que utiliza herramientas que permiten

la valoración de una forma totalmente objetiva del

verdadero estado de conservación de un taxón. Además,

permite la determinación de efectos causales de cualquier

proceso de regresión y de las etapas o momentos cruciales

en la incidencia de dichos efectos causales. Además, alberga

herramientas que permiten obtener tendencia de comportamiento

y cuantificar el riesgo de extinción

Estos estudios pueden llegar a albergar una gran complejidad

y necesitar periodos de tiempo relativamente largos,

pero también pueden ejecutarse en versiones simplificadas

con el fin de ganar en rendimiento. No obstante, independientemente

de la metodología aplicada, deben garantizar

la obtención de una serie de datos mínimos.

mérico

de ritmo al que la población crece o decrece.

tual

para un horizonte temporal determinado asimilable

a escala humana (típicamente menos de 100 años)


CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

109

pecie,

aspecto a menudo desconocido (especialmente

en vegetales) y de crucial importancia pues puede estar

íntimamente relacionado con la probabilidades de

éxito reproductivo y el mantenimiento de los recursos

genéticos.

ducción.

Cuando una determinada especie el cociente

entre esperanza de vida y edad media de la primera reproducción

se aproxima a 1, las probabilidades de que

un ejemplar pueda dejar a lo largo de su vida descendientes

disminuya.


donde supuestamente deberían concentrarse las medidas

de actuación. Típicamente esta etapa suele coincidir

con las fases reproductoras, pero en ocasiones la

tendencia general se desvía hacia las etapas juveniles.


número mínimo de ejemplares reproductores que debe

contener una población para que esta mantenga una

clara estabilidad demográfica. El Mínimo Viable Poblacional

dependerá de las circunstancias ambientales, y

por supuesto de la incidencia de factores de amenaza,

de tal forma que para diversos escenarios el MVP adquiere

valores distintos. De esta forma, la determinación

del MVP se convierte en un parámetro muy útil a

la hora de establecer poblaciones capaces de resistir

un determinado factor de presión antropogénica o incluso

las tendencias actuales del proceso de cambio

climático.

Sin menoscabo de lo anteriormente dicho, e intercalados con los anteriores son también

necesario un variopinto cortejo de estudios cuya idoneidad depende de las características

ecológicas de la especie objetivo. Entre ellos destacan los siguientes:

a) Estudio de las redes tróficas y de los procesos de interrelación

que ligan a las especies objetivo con aquellas otras que

se desarrollan en su entorno.

b) Análisis del Hábitat Potencial mediante modelos predictivos.

Mediante el análisis combinado de la distribución de hábitats

y especies, junto con las características físicas se pueden

establecer modelos predictivos de la distribución potencial


110

CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

de los mismos, y que pueden ser de gran ayuda a la hora de

establecer campañas de restauración y reforzamiento, o simplemente

de cara a planificar prospecciones del territorio

con el fin de localizar nuevas poblaciones

c) Determinación de protocolos encaminados a la propagación

(sexual o asexual) ex situ. De gran trascendencia de cara a

maximizar el rendimiento de viveros, núcleos zoológicos e

infraestructuras asociadas a fin de garantizar la materia prima

necesaria con la que abordar la restauración del territorio

o las campañas de reforzamiento necesarias para recuperar

un taxón.

No obstante, antes de acometer cualquier estudio como los señalados resulta incuestionable

la necesidad de un inventario exhaustivo de los recursos, circunstancia que aún

en los tiempos actuales resulta insuficientemente desarrollado para algunas especies

incluidas en las directivas comunitarias.

Para canalizar los resultados de la investigación científica en determinadas áreas de conocimiento

relacionadas con la conservación de la diversidad biológica, se creará un

comité científico de asesoramiento a la administración regional y a cada uno de los cabildos.

El comité científico estará constituido por representantes de cada una de las islas

y aglutinará investigadores procedentes de distintas disciplinas. Se tendrá en cuenta

también la posibilidad de establecer interacciones con diversas sociedades científicas

de ámbito nacional.

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