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CRITERIOS PARA EL DESARROLLO DE NATURA 2000 EN CANARIAS

La evaluación a escala local deberá abordarse mediante métodos técnico-científicos

estandarizados, como son los métodos de decisión multicriterio, que

permitan analizar las repercusiones en diferentes escenarios alternativos. El

proceso de evaluación sólo podrá llevarse a cabo si existe una información adecuada

sobre los hábitats y especies de importancia comunitaria, especialmente

dentro de los espacios de la red Natura 2000. En lo que respecta a los hábitats,

será necesario contar con cartografía a una escala adecuada a las particularidades

ecológicas de cada hábitat, que permita estimar la contribución de cada

localidad a la integridad del lugar. Así mismo, deberá contarse con una evaluación

inicial del estado de conservación de cada enclave y una evaluación

a escala de lugar, así como la identificación de posibles ecosistemas de referencia.

Será necesario contar también con la localización de poblaciones de

especies típicas o especies clave y la posible existencia de enclaves o zonas con

valor de conectividad para un determinado hábitat o especie. Con referencia

a las especies de interés comunitario, deberá contarse con cartografía de los

hábitats asociados a cada especie y localización precisa de las poblaciones, con

una estimación cuantitativa de su relevancia en el ámbito local. Con el objeto

de completar la información de partida, será necesario tomar en consideración

la existencia de otros elementos relevantes de la diversidad biológica canaria,

como son otras especies amenazadas u otros ecosistemas con cierta función

en la integridad del lugar. Cuando la información disponible no se adecue a

las especificaciones anteriormente indicadas, no podrá realizarse un proceso

de evaluación adecuado, por lo que deberán establecerse medidas de carácter

preventivo.

En lo que respecta a las representaciones de los hábitats de interés comunitario,

la evaluación deberá cuantificar la posible pérdida de superficie o la alteración

de elementos relevantes para la conservación de la estructura y función. Los

elementos estructurales y de función dependerán de cada tipo de hábitat, por

lo que deberán tomarse en consideración las repercusiones en los factores incluidos

en los respectivos protocolos de evaluación del estado de conservación.

Una evaluación será significativa si existe una merma del Área de Distribución

Favorable de Referencia (ADFR) y, especialmente, de la Superficie Favorable

de Referencia (SFR), o si puede producirse un deterioro en el estado de conservación

inicial (por ejemplo de favorable a desfavorable, o de desfavorableinadecuado

a desfavorable-malo).

La evaluación de las afecciones al estado de conservación de las especies se

podrá abordar desde una doble vertiente. Por un lado, y si el factor de amenaza

es cuantificable, podrá optarse por su medida directa con el fin de tener

idea de la magnitud del problema de conservación. No obstante, en ocasiones

el factor de amenaza no es cuantificable pero sí los efectos producidos sobre

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