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0077 - Viento Sur

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la paterada, que al

la paterada, que al mismo tiempo que denunciaba la situación de las personas inmigradas ilegalizadas, provocaba la entrada de 300 personas por tierra, mar y aire en el propio recinto del Fòrum el 27 de julio de 2004. Pero el espacio que surgió con voluntad unitaria, donde confluir los sectores arriba citados con otros provenientes de los movimientos contra la globalización neoliberal y la guerra, el movimiento estudiantil, nuevo movimiento vecinal y sectores ecologistas, feministas y anticapitalistas en general, es la Asamblea de Resistencias al Fòrum (ARF). Las primeras reuniones de este espacio se produjeron en octubre del 2003, coincidiendo con el reflujo del movimiento contra la guerra y con la nueva configuración tripartita para todas las instituciones catalanas relevantes. En los primeros debates se vislumbraron las dificultades de afrontar la crítica movilizadora unitaria a un evento que se presentaba a sí mismo como encuentro de la solidaridad, la sostenibilidad y la paz. La preocupación por evitar ser “cooptados” por la maquinaria propagandística de la izquierda institucional y la evidente fractura que la maniobra del Fòrum creó en el tejido social catalán (aunque nos pese, muchas entidades participaron activamente en Fòrum, algunas como la Fundació per la Pau, especialmente significativas), llevaron a una excesiva indefinición del mismo. Las dificultades que acarrearon la voluntad de no constituirse en una contracampaña y la poca claridad para definir acciones de movilización concretas influyeron en la pérdida de interés por este espacio de algunos sectores de los movimientos antagonistas catalanes. Aunque todas y todos reconocieron y siguieron en la medida de lo posible sus convocatorias, trabajando a través de una red difusa de contactos con otros espacios unitarios (Asamblea de Okupas de Barcelona, Asamblea por la Regularización Sin Condiciones, Plataforma Aturem la Guerra...). Aunque la capacidad de trabajo de la propia asamblea quedo debilitada, se convirtió en el referente del movimiento antiFòrum, especialmente para los medios de comunicación. Finalmente, la asamblea creó un espacio de debate cuyas ideas iniciales cristalizaron en el documento base de la Asamblea “Diez razones contra el Fòrum 2004”, realizando durante todo el tiempo una importante labor pedagógica de base, a través de centenares de charlas por toda Catalunya en asociaciones, universidades, ateneos, centros cívicos, etc, a la vez que también se contactó con diferentes personajes invitados por el Fòrum (Vandana Shiva, Noam Chomsky, Ignacio Ramonet, José Bové...) para explicarles el verdadero Fòrum y pedir su solidaridad con las resistencias. Entre las diferentes acciones que se impulsaron directamente desde la ARF resaltamos las mas destacadas. En primer lugar, los dos masivos actos informativos previos al Fòrum en el Ateneu Barcelonés y en el patio de letras de la Universidad de Barcelona, donde se presentó el libro “La Otra Cara del Fòrum 2004”, con textos de la ARF, el filosofo Santiago Lopez Petit y el antropólogo Manel Delgado, que fueron de los pocos académicos que apoyaron las resistencias al Fòrum /3. A continuación, la inauguración del evento, con la presencia de los reyes, fue contestada con una cacerolada de unas 500 personas en la entrada que se llegó a escuchar en el interior del edificio Fòrum, bajo un masivo despliegue policial. La acción terminó con un concierto 3/ También debemos mencionar el importante trabajo crítico del colectivo de arquitectos Pilar Prim y el del Seminari d’Economia Critica Taifa. 122 VIENTO SUR Número 77/Noviembre 2004

en el CSO HAMSA, desalojado en el mes de agosto. El 19 de junio se convocó un día de acción antifòrum, bajo el lema “desemmascarem el Fòrum 2004”, con puestos informativos frente las taquillas del Fòrum en el centro de Barcelona y convocando ese mismo día un bloque antifòrum en la manifestaciones contra la guerra de Irak (denunciando las empresas armamentísticas que patrocinaron el evento) y contra la precarización del trabajo (preparada ésta conjuntamente con el sindicato CGT). Estuvimos también presentes en la “Carnavalona” de Carlinhos Brown, en las fiestas populares de Gracia y Sants, así como en las protestas de los “sin papeles” en las puertas del Fòrum. Por último, la ARF también convocó una manifestación el día de la clausura del Fòrum, el 26 de septiembre, más minoritaria (300 personas) que finalizó cerca del recinto con una parodia sobre el reparto del pastel entre las multinacionales, la banca, las constructoras y las inmobiliarias, que se iniciaba precisamente al finalizar el Fòrum. El fracaso del Fòrum. Sin duda, el fracaso del Fòrum, que a estas alturas ya parece claro (aunque no reconocido), no es debido solamente a los movimientos críticos y de resistencia al Fòrum. El fracaso es también el resultado de la prepotencia, la propia concepción del espectáculo y los errores desde el inicio. En un acto altamente autoritario, sin contar con la participación popular en la remodelación urbana ni en la preparación de los contenidos del espectáculo, se creó un amplio vacío y desconfianza entre los organizadores y los colectivos ciudadanos. Aquí va una dosis de humildad y replanteamiento para los políticos tecnócratas y para la Barcelona del márqueting urbano y del diseño, en lo que ha sido uno de sus mayores fracasos en los últimos tiempos. Un espectáculo que ha costado más de 342 millones de euros, ni lo han sabido explicar, ni tan siquiera “vender”. Respecto a las cifras sobre el número de visitantes, en la euforia del primer momento se pronosticaron más de 20 millones /4, después Clos rebajó a siete y la organización a cinco. El número final, bastante inferior, será maquillado por el recuento de visitantes en las actividades que normalmente se realizan en la ciudad, los escolares llevados de la mano y el masivo regalo de entradas. Pero el análisis de la escasa respuesta popular, en forma de voluntariado o de venta de entradas, que pasó de la ilusión de buena parte de la ciudadanía en el 92 hacia el escepticismo y la crítica del 2004, es políticamente de mucho más calado. Nos dirán que era un evento nuevo y que no lo hemos entendido, como si el problema fuera nuestro. Pero lo cierto es que después de las movilizaciones contra el desfile militar (2000), la campaña contra el Banco Mundial (2001), la contra cumbre europea (2002), las manifestaciones contra la guerra (2003) y la rebelión popular del 13 de marzo de 2004, se han encontrado con una ciudadanía mucho más crítica que en el 92. No ha sido sólo un fiasco en la ciudad, sino también fuera. Un evento que pretendía ser el tercero en importancia internacional, ha tenido una escasa cobertura y repercusión mediática fuera de Catalunya, con una fuga de periodistas internacionales después de los primeros días del espectáculo. El interés de otras ciudades en acoger la próxima edición ha sido mínimo (que se sepa dos), mientras que, según datos de la propia organización, solo un 8% de los visitantes han sido extranjeros. 4/ El País, 26/04/97. VIENTO SUR Número 77/Noviembre 2004 123

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