Views
3 years ago

0077 - Viento Sur

0077 - Viento Sur

en la evolución de la

en la evolución de la lucha fue el fracaso de la huelga general de abril de 1958. En ese momento, se realizó un giro muy claro para subordinar la lucha de clases obrera y urbana a la lucha de guerrilla en las montañas. Che Guevara jugó un papel crucial en ese giro. Es un aspecto de la trayectoria del Che Guevara que está, en mi opinión, subestimado. Y hay cuestiones políticas interesantes que podrían ser exploradas en lo que al Che se refiere. Por ejemplo, su apoyo acrítico a la URSS, al menos durante los dos primeros años cruciales de la Revolución Cubana, y luego su giro contra la URSS, pero no sobre cuestiones relacionadas con la democracia y el control obrero. En un tiempo muy breve, tras el fracaso de la huelga de abril de 1958, hubo un giro decisivo en el otoño de ese año, cuando el ejército de Batista organizó una ofensiva importante para derrotar a los rebeldes en las colinas del este de Cuba. La ofensiva fracasó, y desde entonces la cosa fue de mal en peor para el régimen de Batista. Batista huyó el 31 de diciembre de 1958 y EE UU intentó organizar un golpe militar, pero la relación de fuerzas políticas del momento lo hizo imposible. Así los rebeldes tomaron el poder el 1 de enero de 1959. Castro puso en pie un gobierno civil, más liberal que radical en su composición, por un breve período. Ese gobierno no tuvo nunca verdaderamente el poder; contrariamente a lo que algunos pretenden, no hubo jamás dualidad de poder en Cuba. Es un mal chiste de algunos trotskistas que intentaron calcar mecánicamente el modelo de la revolución rusa sobre Cuba, y eso no funciona de ninguna manera. Castro tuvo siempre el poder. Eligió ponerse en segundo plano por razones tácticas. No duró mucho tiempo. Se convirtió en primer ministro en febrero de 1959. Y en mayo de 1959 el gobierno dio un paso decisivo, la aprobación de la ley de reforma agraria. Fue un momento muy importante en términos de dinámicas internas, con la toma de posición hostil de la clase alta y elementos de la clase media en Cuba, y sus elementos liberales correspondientes en el gobierno revolucionario, que estaban casi todos fuera de éste a finales de 1959. La reforma agraria marcó también un giro fundamental en la actitud de EE UU respecto al gobierno cubano. De enero a mayo de 1959 –estoy escribiendo un libro en el que tengo un capítulo que trata de eso– la actitud del gobierno de EE UU puede ser descrita como de “vigilancia alarmada”, y de presión sobre el gobierno cubano. Tras mayo de 1959, se convertía en abiertamente hostil, decidiendo que el gobierno cubano no era reformable y debía ser reemplazado, incluso si había que hacerlo sin utilizar medios violentos. En otoño de 1959, EE UU había comenzado a preparar un derrocamiento armado del gobierno cubano. El imperio americano sencillamente no podía tolerar un gobierno antiimperialista y anticapitalista, sobre todo en el hemisferio occidental, el “jardín privado” de EE UU. Evidentemente, los círculos dominantes en EE UU hablaban hipócritamente de violaciones de las libertades civiles y de la democracia en Cuba, pero no era más que un parapeto ideológico para la opinión liberal (en el sentido de “opinión de izquierda”) en los EE UU, y no su verdadera preocupación, que era la “pérdida” de Cuba: “¿Cómo osan desafiarnos, y además delante de nuestra propia casa?”. 46 VIENTO SUR Número 77/Noviembre 2004

Así pues, hubo un período de radicalización rápida, pero era bajo la influencia del “viejo” Partido Comunista pro-Moscú y, más importante, la de comunistas sin partido como Che Guevara y Raúl Castro. Rápidamente, el modelo dominante sobre a qué debía parecerse una “sociedad buena” era el de la URSS y Europa del Este, por no hablar de las innovaciones esencialmente estilísticas que introdujo la revolución cubana. Cuando hablo de modelo soviético, me refiero al estado de partido único que reina sobre una economía casi totalmente nacionalizada, sindicatos controlados por el estado, la policía secreta, etc. Pero no hay que engañarse, se trataba de un gobierno que tenía un amplio apoyo popular; mientras que las decisiones eran siempre tomadas arriba. Ha sido siempre así, de arriba a abajo, pero esto no quería decir que fuera impopular. Mucha gente confunde apoyo popular y democracia. Una cosa es que la masa de la población apoye algo, pero es diferente de cuando apoya algo que puede también controlar, cuando hacen su propia historia. La gente en Cuba no asumía las instituciones, no tomaba iniciativas, y así en todos los aspectos. El sistema era muy próximo al caudillaje, en el que el jefe sabe lo que es mejor para todos(as). Fidel Castro afirma ser un experto en prácticamente todos los terrenos, se trate de la crianza de animales y agronomía, de deporte, o de biotecnología y de estrategia y tácticas militares. En este sistema, la “democracia” quería decir que la gente aplaude y aclama en manifestaciones gigantescas. Pienso que es una farsa llamar a esto democracia, en ausencia de discusión, del derecho a la organización independiente, la amenaza de cárcel si te separas demasiado de la línea política e ideológica, y con una prensa totalmente controlada por el partido único. La radicalización hacia un modelo este-europeo del socialismo avanzaba rápidamente. Y en el verano de 1960, la industria privada de EE UU en la isla había sido nacionalizada. Estas inversiones norteamericanas valían entre 800 millones y 1 millardo de dólares en precios de 1960. Antes de fin de año, la mayor parte de las industrias pertenecientes a cubanos habían sido también nacionalizadas. En otros términos, a finales de 1960, dos años después de la victoria, la economía estaba en su conjunto en manos del estado cubano. Hablamos pues de un proceso muy rápido. El embargo estadounidense de la economía cubana comienza de hecho con las primeras medidas contra la importación de azúcar cubano en el verano de 1960. Las relaciones diplomáticas se cortaron en enero de 1961, algunos días antes de la entrada en funciones de John F. Kennedy. La invasión de la Bahía de Cochinos, sostenida por EE UU, se desarrolló poco tiempo después, en abril de 1961. Kennedy habría podido impedir la invasión, pero optó por apoyarla. De hecho, durante la campaña presidencial del otoño de 1960, Kennedy insistía aún más sobre la necesidad de derrocar al gobierno de Castro que el propio Nixon. Todos los que, como Oliver Stone y otros, sueñan con un Kennedy que habría cambiado la política de EE UU hacia Cuba esconden la realidad de que tanto Kennedy como Nixon, demócratas como republicanos, sostenían las mismas VIENTO SUR Número 77/Noviembre 2004 47

Algo se mueve en la izquierda - Viento Sur
Algo se mueve en Alemania - Viento Sur
Hay que recuperar una vida más erótica, en el sentido ... - Viento Sur
"Abasso Italia". Reflexiones sobre una nación ... - Viento Sur
Carta abierta de un insumiso - Viento Sur
quo vadis? Cuestiones en litigio para la teoría de las ... - Viento Sur
La izquierda nunca ha tenido una estrategia frente al ... - Viento Sur
"Peak Oil": mercado versus geopolítica y guerra - Viento Sur
El futuro gran mercado trasatlántico de datos personales - Viento Sur