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0077 - Viento Sur

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S.F.: Tomemos en primer

S.F.: Tomemos en primer lugar la cuestión de la raza. Desde los años 1990, los negros cubanos han tenido problemas específicos puesto que tienden a ser, por supuesto, mucho más pobres, y a tener un acceso menos probable a los dólares. Como grupo, los negros son los que han sufrido más en el período posterior al hundimiento del bloque soviético. La política del gobierno cubano puede ser definida, en términos americanos, como “daltónica”, verdaderamente daltónica y no “como si lo fuera” que es el caso en EE UU. No tienen una política preferente para los negros (discriminación positiva). Los negros se han beneficiado de esta política daltónica en el sentido de que la segregación en ciertos tipos de empleos y el acceso a las playas y otros espacios públicos fueron eliminados en los primeros años de la revolución. Puesto que los negros constituían una parte desproporcionada de los cubanos pobres, se han beneficiado de las medidas tomadas en favor de los pobres, en particular en el terreno de la salud, del acceso a la educación superior, etc. El resultado es que hay, proporcionalmente, muchos más negros en posiciones de influencia y de poder que antes de la revolución. Al mismo tiempo, sin embargo, la ausencia de una política preferente para los negros desde el comienzo de la revolución ha tenido un efecto muy claro y negativo. Los más altos responsables del gobierno siguen siendo en gran medida blancos, muy por encima de la proporción de blancos en la población en su conjunto. Un reciente artículo de Henley C. Adams en la Latin American Research Review (febrero 2004) documenta en detalle la proporción relativamente modesta de negros en el Buró Político y el Comité Central del Partido Comunista, igual que en el consejo de ministros y entre los altos mandos del ejército. Miro las fotos que se publican en Granma y cuando dan informaciones de congresos científicos cubanos, veo relativamente pocos rostros negros. Pero cuando veo las fotos de jugadores de baloncesto y boxeadores, son prácticamente todos negros. Otros deportes como la natación son en gran medida blancos. Comienza a ser un poco como en EE UU. ¿Es que este racismo es simplemente un problema de educación y de actitud, como pretenden muchos defensores del régimen cubano? No, es mucho más que eso, puesto que está enraizado en la posición inferior y desigual que los negros siguen ocupando en la sociedad cubana. La opresión de los gays ha conocido mejoras estos últimos años, a causa de la liberalización, cultural, no política, que ha ocurrido en Cuba. Hay algunas revistas interesantes: La Gaceta de Cuba publicada por UNEAC, el sindicato de escritores y artistas, y Temas, publicada por un centro de investigación. Desgraciadamente, estas revistas están destinadas exclusivamente a un lector de la élite intelectual, investigadores en ciencias sociales, artistas, pero han publicado artículos e incluso portadas sobre temáticas gays bajo un ángulo simpatizante y positivo. Hay también una cierta distensión sobre la cuestión de los enfermos de SIDA. Como sabes, el gobierno cubano había impuesto en el pasado la cuarentena forzosa de los enfermos de SIDA. 54 VIENTO SUR Número 77/Noviembre 2004

¿Esto quiere decir que los gays en Cuba en su conjunto pueden vivir abierta y libremente? No. Ahí también, la cuestión central es que ni los gays, ni los negros, ni las mujeres, y de forma alguna los trabajadores, pueden organizarse independientemente de las organizaciones oficiales del estado. Acabo de leer hace unos días que la hija de Raúl Castro había propuesto una enmienda a la constitución cubana para garantizar la igualdad de los derechos para los gays. Ya veremos lo que ocurre. Hay desgraciadamente mucho menos que decir sobre la cuestión de las mujeres. La muy oficial Federación de Mujeres Cubanas (FMC), dirigida por Vilma Espín, la ex-mujer de Raúl Castro, continúa monopolizando la organización de las mujeres. El resultado es que las mujeres cubanas están hoy, desgraciadamente, muy por detrás del desarrollo organizativo y político de los movimientos de mujeres en América Latina y en prácticamente todo el mundo. P.: ¿Hasta qué punto la economía cubana dependía de los subsidios de la URSS? ¿Qué ha ocurrido con el coste de esos subsidios? S.F.: En mi entrevista sobre Cuba en la revista New Politics (verano 2003), subrayaba que el mercado mundial no es un fenómeno natural, sino más bien una relación social basada en realidades objetivas, la ley del valor con todas sus implicaciones. Es una relación muy poderosa y aplastante, pero sigue siendo una relación social respecto a la cual hay potencialmente una relación social alternativa, es decir un socialismo internacional democráticamente planificado. Así pues, cuando hablamos de subsidios, hablamos en el marco de un mercado mundial realmente existente. Según los criterios del mercado mundial, había evidentemente subsidios masivos de la URSS para la economía cubana. Hay dos cuestiones importantes en este aspecto. La primera es la de la equidad, lo que la gente debería pagar por productos agrícolas manufacturados como el azúcar; la otra es la del mercado mundial, que no tiene nada que ver con la equidad y la moralidad. Según los criterios del mercado mundial, la economía cubana estaba masivamente subvencionada. En los años precedentes al hundimiento del bloque soviético, esto tomaba a menudo la forma de un intercambio de petróleo de la URSS por azúcar cubano. Este petróleo llegaba en cantidades demasiado grandes para poder ser enteramente consumido en Cuba, y era revendido en divisas en el mercado internacional. En otros términos, se trataba de un subsidio indirecto a través del intercambio de petróleo por azúcar, en el que Cuba vendía el excedente de petróleo a otros consumidores. Desde los años 1960, hubo numerosas vías por las que la URSS subvencionaba la economía cubana, aunque hay que saber también que la URSS y los satélites de Europa del Este se descargaban también en Cuba de muchas cosas casi sin valor. Pero comprendes el problema cuando se utiliza este vocabulario. Porque, ¿en qué contexto hablamos de subsidios? Estamos hablando en el contexto evidente del caos capitalista no planificado de la economía mundial. Y, evidentemente, una vez VIENTO SUR Número 77/Noviembre 2004 55

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