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“LAS NUEVAS FORMAS DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y LOS

CAMBIOS NECESARIOS PARA EFICICIENTIZAR LA GESTIÓN

MUNICIPAL”

Zárate, Zenón Jorge * – (unne – fce)

En el pasado, no tan lejano, todo proceso de planificación estaba centrado en

concepciones metodologicistas, estatistas y no participativas, sustentadas en las prácticas

propias del desarrollismo industrialista, con las falsas opciones que debían enfrentarse

cuando se trataba de apoyar los procesos de desarrollo urbano; En el presente surge un

nuevo paradigma de desarrollo local, en la que los gobiernos locales asumen un rol

protagónico, centrado en la sociedad más que en el Estado, donde se enfatizan aquellos

aspectos de lo local, tales como la particularidad cultural y los conocimientos prácticos o

tácitos.

En la Argentina de los últimos años, los cambios políticos, económicos y sociales

nos han ubicados en contextos altamente cambiantes y turbulentos, período no exento de

frecuentes e inesperadas variaciones de las reglas del juego, y principalmente respecto a las

posibilidades de crecimiento.

Después del proceso de democratización del país surge la necesidad, entre las

provincias, de fortalecer y afianzar el federalismo y consecuentemente, consolidar las

autonomías municipales, como recurso para romper la acuciante realidad del desequilibrio y

fuerte dependencia económica y social de los gobiernos locales frente a los gobiernos

provinciales.

Enfrentados a los procesos de globalización y apertura económica, surge la

necesidad de retomar nuestra vocación de crecimiento, siempre impactada por cuestiones

coyunturales, dejando de lado los quejosos esquemas basados en variados reclamos,

propiciando un cambio cultural y tomando conciencia de la responsabilidad que nos cabe por

haber perdido un valioso tiempo, y auspiciar la apuesta del crecimiento en un ambiente de

cooperación e interdependencia.

Se busca, frente a la complejidad de las demandas de todo tipo, potenciar el accionar

de los municipios, es decir, que puedan dejar de ser meros prestadores de servicios básicos

-elementales y necesario-, y se orienten a incorporar acciones relativas a la gestión en salud

y educación, una más activa participación en los programas de vivienda social, y porque no

aquellos de más difícil realización tales como, preservación del patrimonio cultural,

arquitectónico, el medio ambiente y los ecosistemas. Asimismo, decidirse a asumir un rol

protagónico en la erradicación de la pobreza, y encarar los desafíos que posibiliten generar

un proceso de desarrollo económico, participando y propiciando la promoción de

microempresas, programas de turismo, etc.

Las acciones diseñadas a tal fin, impulsan como paradigma de acción, un fuerte

proceso dedescentralización” en la ejecución de las políticas públicas, encaminado a

constituir “al municipio” en la base de este proceso de descentralización política y de

gestión territorial, para “... potenciar la participación y generar las transformaciones

sociales”, 1 a través de “Programa de Regionalización” que tengan como objetivo crear

regiones dentro de las geografías provinciales.

1 Coraggio, José Luis; “La Política Urbana metropolitana frente a la globalización”, México D.F.

1997

* Facultad de Ciencias Económicas, JTP- Cátedras de “Contabilidad Pública” y “Organización

Administrativa”

1


Este proceso de regionalización, permitirá, en primer lugar la recuperación

institucional de los gobiernos locales y principalmente, dar un fuerte respaldo a su accionar

al reconocer como un nuevo rol de los mismos la promoción del desarrollo social.

Para ello, los municipios deben incorporar en sus procesos de gestión a la

planificación institucional, como así también, una adecuada y permanente organización y

dirección de los recursos humanos, financieros y técnicos, y los dispositivos que hagan

posible un apropiado control de gestión.

El desafió se plantea en términos de que el Municipio pueda reconocer e interpretar

el entorno, y genere las capacidades para superar las dificultades, “... haciendo de la crisis

una oportunidad…” 2 , asumiendo una actitud de servicio y liderazgo del desarrollo social y

económico de la comunidad.

En la nueva concepción de los espacios territoriales, la dinámica se apoya en la

capacidad para impulsar procesos de innovación desde lo local, estimulando la generación

de iniciativas, la generación de “pymes” y consecuentemente de nuevos empleos, como

forma de lograr “entornos innovadores”.

En este proceso de implementación de las políticas públicas de regionalización

se deben generar significativos avances institucionales, en tal sentido, cabe mencionar que

la implementación de las políticas sociales han generado procesos de desconcentración

y descentralización que tuvieron y tienen a los municipios como órganos receptores de

los mismos, otorgándoles un lugar particular respecto a los otros actores involucrados,

pero es de destacar que los muchos programas sociales en desarrollo, fueron generando

una fragmentación de las acciones, con el consiguiente aumento de los costos operativos,

y consecuentemente la pérdida por parte de los programas de los efectos deseados,

concluyendo en una falta de efectividad y eficiencia en el logro de los objetivos.

Hoy se puede afirmar que el proceso de descentralización se encuentra en

permanente consolidación, siendo los procesos de avances diferentes en las distintas

regiones, en las que se visualizan una menor o mayor consolidación de las estructuras

organizacionales.

Por lo tanto, el mayor desafío para los Gobiernos locales, está dado en poder superar

el rol tradicional que la comunidad le tiene asignado -el de mero prestador de

servicios básicos- y poder asumir de manera creciente el papel de actor y promotor del

desarrollo.

En esta búsqueda, lo que se pretende aumentar, es lo que Yoguel denomina la

“capacidad innovativa”, y a la que define como “…el conjunto de conocimientos, rutinas y

habilidades tecnológicas y organizativas –formales e informales- que se generan para

llevar a cabo los desarrollos mencionados” 3 .

Como consecuencia de este carácter sistémico de la competitividad y a la naturaleza

de los cambios que se producen, adquiere una nueva relevancia y significación el “ambiente

local”, que esta representado por el conjunto de instituciones y agentes locales y sus

interrelaciones y que configuran un “nuevo espacio público” que posibilita el desarrollo de

las acciones de los agentes de la sociedad civil, estimulando la cooperación, competencia y

manifestación de una acción colectiva que favorece y potencia el desarrollo de nuevas

estrategias.

2 Coraggio, José Luis; Op. Cit.

3 Yoguel,Gabriel y López, Mariel; “Sistemas locales de Innovación y el desarrollo de la capacidad innovativa

de las firmas: las evidencias del cuasi distrito industrial de Rafaela”, Desarrollo Local en la Región Chaco-

Corrientes, Módulo 4, UNNE, 2003.

2


Asimismo, esta nueva conceptualización permite visualizar como se fueron

conformando, en el proceso histórico y conforme las matrices culturales en que se

sustentaron, los diversos procesos de desarrollo local, ya que como lo señala Domecq (2001)

“... el Desarrollo Local -el municipio, la comuna, la micro región- no tuvo una

consideración especial ni en la teoría ni en la práctica de la planificación de post-guerra” 4 ;

porque su dinámica y su crecimiento se asociaban a las grandes decisiones, es decir los

grandes complejos industriales o los también llamados polos de desarrollo.

Conforme a ello, creemos que los dispositivos fundamentales para consolidar esta

transformación, pasan por generar mecanismos institucionales que posibiliten la real

incorporación y la “participación” de los diferentes actores sociales, perfeccionando así su

accionar democrático.

Otro elemento primordial, es la “articulación” de todos los agentes del desarrollo.

Podemos ver un alto grado de consolidación de las acciones, y una creciente convicción de

la necesidad de una adecuada articulación, coordinando convenientemente la acción de los

agentes del desarrollo, puesto que se ha comprendido de manera mayoritaria que ni el sector

público ni el sector privado ni los lideres sociales por separado, tienen la fuerza, las

competencias y herramientas necesarios para llevar a cabo sostenidamente un proceso de

desarrollo local.

Los Municipios, y en particular las regiones que se han definido o se puedan definir

en el futuro, tienen como desafío una decisión política crucial, que es incorporar procesos

participativos en la toma de decisiones como forma de desarrollar una capacidad para

concitar consenso o al menos un significativo apoyo social. Para ello se requiere la

presencia activa del conjunto de la comunidad en la identificación de los problemas y

soluciones, como así, en las etapas de ejecución, administración y control de gestión de las

acciones en el ámbito de lo público.

Conforme a ello, los gobiernos municipales comienzan a buscar y ensayar caminos

alternativos a los modelos tradicionales de gestión pública y que tradicionalmente

configuraban las acciones estatales; fundadas en que “… la crisis del Estado no se asienta

sólo en su fragilidad para dar respuesta a las demandas de sectores importantes de la

sociedad También lo hace en la profundización de su no transparencia e impermeabilidad

para lidiar con una realidad que se fragmenta y produce incesantemente nuevos conflictos

y nuevos movimientos, los cuales se construyen alrededor de nuevas identidades y buscan

crear alternativas para contraponerse al brutal aislamiento de los individuos … si la

previsibilidad del voto cada cuatro años, que es al mismo tiempo, la fuerza y la debilidad de

la representación, siempre confirió un trazo de insuficiencia a la legitimidad de los

mecanismos de la democracia formal, hoy lo hace mucho más, porque la complejidad, la

fluidez y la dinámica del tejido social exigen una permanente confirmación de la

legitimidad del poder…” 5

Se parte de la reelaboración del concepto de democracia, y representa la posibilidad

de que las decisiones sobre el futuro sean decisiones compartidas. Se debe democratizar

en forma efectiva la acción política, integrando a los ciudadanos comunes a un nuevo

espacio público. Ello solo es posible, en la medida en que la participación popular,

destinatarios de las políticas públicas, sean real y efectiva.

4 Domecq, Roberto; “Desarrollo Humano y Desarrollo Local” Desarrollo Local en la Región Chaco-Corrientes,

Módulo 2, UNNE, 2003.

5 Utzig, José Eduardo; “Notas sobre Goberno do PT em Porto Alegre”, Novos Estudios, CEBRAP,

Sao Paulo, Julio 1996.

3


Nace así, el Presupuesto Participativo al que podríamos conceptualizar como “El

sistema de formulación y seguimiento del presupuesto mediante el cual la población

determina a través de diferentes mecanismos de debate y consulta, las prioridades para la

realización de inversiones, obras y acciones de gobierno”, y representa una innovación en

los mecanismos de participación ciudadana y de gobernabilidad de la gestión pública, e

implica que “...esta nueva modalidad de gestión socio-estatal contiene elementos de ruptura

de la continuidad en relación a los patrones tradicionales... que caracterizaron a la gestión

estatal” 6 .

De esta manera, surge como necesaria la revalorización del rol de los Gobiernos

locales, debiendo convertirse en un Estado activo y responsable de la convivencia social,

con capacidad de control, compensación y promoción de políticas públicas que respondan a

las demandas sociales, dado que “…las respuestas locales a los nuevos dilemas urbanos

son frecuentemente más efectivas; las respuestas llegan al núcleo de las realidades locales,

a sus motivaciones y culturas” 7

Una de las primeras experiencias de “Presupuesto Participativo” es la realizada en la

ciudad de Porto Alegre, Brasil, donde esta práctica lleva más de quince años de aplicación y

ha posibilitado al decir de Tarso Genro la creación de “…un nuevo centro de decisión que,

junto con el Poder Ejecutivo y el Legislativo, democratizaron efectivamente la acción

política e integraron a los ciudadanos comunes a un nuevo espacio público…” 8

no tradicional, que potencializó el ejercicio de los derechos de la ciudadanía y los alentó

a ser más exigentes y más críticos.

Otro aspecto a señalar, es que al democratizar las decisiones y al mismo tiempo

generalizar la información sobre las cuestiones públicas, se “…crean estructuras de

formación y reproducción de una opinión pública independiente” 9 , donde las personas

comprenden más adecuadamente las funciones del Estado y sus límites, y también pasan

a decidir con efectivo conocimiento de causa, lo que genera condiciones para la formación

de un nuevo tipo de ciudadano, activo, participativo y crítico, rompiendo con el clásico

comportamiento.

En los años de aplicación del Presupuesto Participativo, y conforme a la práctica

se van estableciendo una serie de mecanismos, siendo los más significativos, los de

participación, planeamiento y control popular, rompiendo con la visión tradicional de la

política, en la que el ciudadano limita su participación al acto de votar, a esta nueva

perspectiva donde el vecino pasa a ser protagonista activo de la gestión pública, a través

de un proceso de democracia directa y valorizando la democracia representativa, donde

-el Consejo mantiene sus prerrogativas orgánicas- analizando y votando el proyecto de

ley presupuestaria.

Establece asimismo, un proceso de cogestión de la ciudad, dado por la combinación

de la democracia representativa, -el Intendente elegido para una gestión de cuatro años- y la

democracia directa dada por la participación ciudadana en el Presupuesto Participativo,

como también mecanismos de control social sobre el Estado.

La razón que nos mueve a conocer y analizar este modelo de gestión pública,

esta fundada principalmente a que en la última Convención Estatuyente del año 1999,

convocada para la elaboración de la “Carta Orgánica” Municipal de la Ciudad

6 Fedozzi, Luciano; “Orçamento Participativo, Reflexoes sobre a expeiência de Porto Alegre”, Tomo

Editorial, Río de Janeiro, 1999.

7 Ruble, A. Blair; “Globalism and Local Realities”, Center Special Studies, Washington, 1996.

8 Genro, Tarso y De Souza, Ubiratan; (Traducción Adrián Scalise) “Presupuesto Participativo –

La Experiencia de Porto Alegre”, Eudeba, Buenos Aires, 1998.

9 Ibid.

4


de Resistencia sancionada en el año 2000, se incorporó la figura del “Presupuesto

Participativo”, y con ello, se introduce una concepción nueva en lo relativo a participación

ciudadana en la toma de decisiones sobre las inversiones y gastos municipales, que tiene

la particularidad de ser la primera experiencia en la Provincia del Chaco.

Así, en la “Carta Orgánica Municipal”, queda institucionalizada la figura del

“Presupuesto Participativo” en el ámbito de la Municipalidad de la Ciudad de

Resistencia, la misma en su Capítulo Tercero, que trata lo relativo al “Presupuesto

Municipal”, establece “... el carácter participativo del presupuesto...” 10 y a su vez

determina y garantiza “…la participación de la comunidad…” 11 en todas las etapas que

hacen a la gestión presupuestaria.

Vemos así, que lo que sustenta la institución del “Presupuesto Participativo”, es

que el mismo significa un esfuerzo genuino e importante, orientado a construir instituciones

políticas más apropiadas a los nuevos tiempos, procurando establecer nuevos procesos

políticos y administrativos, generando estructuras que posibiliten la organización de

la sociedad para una más adecuada articulación de sus intereses.

Otros dos temas cobran importancia significativa: la “democracia representativa”

y los procesos dedemocracia directa o participativa”. Y estas dos cuestiones están

estrechamente ligadas, ya que es posible hacer más efectiva la democracia representativa a

través de los mecanismos de participación política, y esta participación política más directa,

tiene al municipio como espacio y ámbito concreto.

El Presupuesto Participativo nos plantea una nueva concepción del Estado y la

democracia:

Con relación al “Estado”: Instalado el debate acerca de la crisis del Estado, actúa

de manera superadora entre las viejas concepciones del “Estado de Bienestar” y

aquellas posiciones burocráticas de “Fuga de toda responsabilidad pública”.

Con relación al concepto dedemocracia”: Se orienta a demostrar que el ejercicio

efectivo de la misma, exige la implementación de estrategias que hagan posible

la presencia permanente del consenso comunitario.

Se trata, por lo tanto, de construir un proceso político sobre la base de

“…dinamizar un esquema de participación fundado en la presencia permanente de la

comunidad en las decisiones”. 12

Asimismo cabe tener presente, que generalmente las respuestas locales a los nuevos

dilemas urbanos son frecuentemente más efectivas, dado que las mismas “…llegan al

núcleo de las realidades locales a sus motivaciones y culturas” 13 , es que las soluciones

“nacionales” generalmente planteadas por la burocracia central que no viven la realidad

cotidiana de la ciudad y su población, resultan día a día más ineficaces

En tal sentido, este nuevo proceso de gestión estatal, propicia como paradigma de

acción, un fuerte proceso dedescentralización” en la ejecución de las políticas

públicas, conducente a constituir a la institución de gobierno local: “el municipio”

10 Carta Orgánica de la Ciudad de Resistencia; “Artículo 197ª : Carácter participativo. Se establece

el carácter participativo del presupuesto. La Ordenanza fijará los procedimientos de consulta sobre

prioridades de asignación de recursos y la metodología de implementación”

11 Ibid: “Artículo 198ª : Participación ciudadana. Queda garantizada la participación de la comunidad,

a partir de las jurisdicciones territoriales del Municipio en las etapas de elaboración, definición,

acompañamiento y control de la ejecución del presupuesto anual”.

12 Genro, Tarso y De Souza, Ubiratan; Op. Cit.

13 Ruble, A. Blair; Op. Cit.

5


en la base de este proceso de descentralización política y de gestión territorial, para

“... dar respuesta a los actuales desafíos urbanos y de construir un proyecto de ciudad así

como de liderarlo…” 14 ; constituyéndose de tal manera en un gobierno promotor de la

participación y capaz de generar las transformaciones sociales.

Hoy en día, los gobiernos locales –nuestras Municipalidades- son presionados a dar

respuestas a la creciente y compleja trama de nuevos problemas urbanos, ya que se

espera que éstas respuestas lleguen al núcleo de las realidades locales, a sus motivaciones

y culturas; tan es así, que la mayoría de los analistas políticos sostienen que: “el punto

de partida local es básico para las políticas sociales eficientes”.

Para que ello sea posible, la mayoría de los que analizan la realidad local, están de

acuerdo de que los “gobiernos municipales” deben crecer en capacidad de dar respuesta a

los actuales desafíos y que este esfuerzo es también necesario para reconstruir el Estado;

Y este desafío, no sólo se debe hacer a partir “de la cima”, sino de igual forma a partir

desde abajo”, es decir, implementando nuevos procesos de descentralización y de

democratización que puedan ser incorporados a la realidad cotidiana de la población.

Este proceso de implementación en nuestra ciudad Capital, se inicia con la sanción

de la Ordenanza N° 5243 por la que se crea una “Comisión Especial de Presupuesto

Participativo”, participando de la misma representantes de los partidos políticos, consejos

profesionales, cámaras empresarias, sindicatos, mutuales y organizaciones vecinales,

como así también nuestra Facultad de Ciencias Económicas, habiéndome correspondido

participar como representante en dicha Comisión.

Esta Comisión, concluyó su trabajo y presentó al seno del Consejo Municipal por

intermedio de la Comisión de Hacienda y Presupuesto el proyecto de reglamentación. Para

hacer frente a este trabajo la Comisión Especial tuvo dos importantes aportes de experiencias

y conocimientos, que les permitieron hacer frente al desafío de su divulgación e

instrumentación:

En primer lugar, durante una semana los integrantes de la referida comisión analizó

y presenció la aplicación y puesta en práctica del “Presupuesto Participativo” en la

Prefectura de Porto Alegre en Brasil y luego, en la Ciudad de Resistencia, se realizó un

taller de planificación de las acciones y actividades necesarias para lograr los objetivos y

metas propuestos dentro de un espacio y tiempo determinado.

El desafío planteado, estaba dado en poder plasmar o diseñar un “modelo” de

gestión que haga posible repensar el futuro de la ciudad y los caminos de una gestión

eficiente. Para hacer posible estos caminos, es necesario desarrollar fundamentos

ideológicos y políticos, adecuándolos a la realidad local y a las posibilidades de acción, tanto

en la “forma” como en el “contenido”.

Sentar las bases para un vigoroso ejercicio de los derechos de la ciudadanía,

posibilitando el desarrollo de actitudes más comprometidas, más exigentes y más criticas, y

el perfeccionamiento de los mecanismos y procesos de participación, planeamiento y

control de la ciudadanía.

Así concebido, el “Presupuesto Participativo” se convierte en la práctica en un

instrumento de “Planeamiento democrático”, al que llamamos así en contraposición a la

visión tecnoburocrática del “Planeamiento Centralizado, recobrando su importancia el

presupuesto publico como principal instrumento formal de importancia administrativa,

contable y económica.

14 Castells, Manuel y Borja, Jordi; “As Cidades como atores políticos”, CEBRAP, Julio, 1996.

6


El “Presupuesto” al ser un instrumento fundamental de gobierno, debe representar

un proyecto de plan anual, expresando las finalidades y las acciones a realizar, debiendo

constituirse en una estimación razonable de los programas que se desarrollaran para cumplir

con las metas y objetivos que se fijen.

En nuestros días, el presupuesto público se caracteriza por tener una doble finalidad,

por un lado un instrumento de programación de las acciones de gobierno, tanto en general

como en particular para cada uno de sus órganos componentes, como así también un medio

que posibilita el control de las finanzas públicas, convirtiéndose “…en un instrumento de

importancia política fundamental para la gestión socio-estatal” 15 expresando por un lado

los resultados de las políticas tributarias y por otro, como los recursos producido se destinan

a las inversiones públicas.

De esta manera, el “Presupuesto” retoma y adquiere su verdadera dimensión de

instrumento o herramienta de “Programación” haciendo posible “…el establecer

indicadores de gestión que permitan el control interno … y las auditorias externas…” 16 ,

donde su información pueda ser usada en la toma de decisiones y que esté al servicio de una

oposición constructiva, como al servicio de la población para un efectivo control social.

En el proceso de programación del “Presupuesto Participativo”, no son los

organismos técnicos quienes elaboran el Presupuesto Público y consecuentemente el plan de

inversiones y la diagramación de los servicios, sino que el “Presupuesto” se instrumenta y

materializa mediante un proceso de participación comunitaria que se desenvuelve a través

de tres principios básicos:

1. Reglas universales de participación, definiendo instancias regulares de

funcionamiento. 17

2. Criterios objetivos de definición de recursos para ser destinados a las inversiones del

ciclo anual del presupuesto, 18

3. Un proceso decisorio descentralizado, teniendo como base la división de la ciudad

en zonas, conforme a la densidad poblacional. 19

Sobre estas bases, la Ordenanza 20 que reglamenta el mismo, determina que los

mecanismos de integración, las instancias de participación y formas de representación,

están centrados en la realización de “Asambleas”, que garantizarán la participación de la

comunidad en el proceso y estas podrán ser de dos tipos:

“Asambleas Barriales”

De esta Asamblea podrán participar todos los vecinos del Barrio, a partir de los 16

años, donde se debatirán las necesidades (obras y/o servicios) que estimen se deben priorizar

en beneficio del Barrio, conforme la importancia que les asignen los presentes.

Estas asambleas, podrán ser “ordinarias” o “extraordinarias”, correspondiéndole a

esta última la elección de los delegados barriales que los representarán en el Foro de

delegados.

15 Fedozzi, Luciano; Op. Cit.

16 Le Pera, Alfredo; “Sistema integrado de Administración Financiera”, Trabajos Técnicos

Nacionales, XXIII Conferencia Interamericana de Contabilidad, Puerto Rico, 1999.

17 Carta Orgánica de la Ciudad de Resistencia; Título II.

18 Carta Orgánica de la Ciudad de Resistencia; Titulo I- Cap. IV.

19 Carta Orgánica de la Ciudad de Resistencia; Tìtulo I – Cap. II y III.

20 Reglamento Interno del Presupuesto Participativo de la Ciudad de Resistencia.

7


“Asambleas Zonales”

En las que participarán todos los vecinos comprendidos en la zona, los que

acreditarán su identidad y se elegirán representantes –uno (1) por cada 5 (cinco) asistentesen

carácter de delegados de la zona.

En estas “Asambleas zonales” se presentan las necesidades que se han definido en

las asambleas barriales y qué servirán de base para determinar las prioridades de la zona, en

función de los criterios generales que están predefinidos.

En una segunda “Asamblea General”, se elegirán los Consejeros de la zona: dos

titulares y dos suplentes.

El reglamento interno del “Presupuesto Participativo” al hablar de los organismos,

determina como principal organismo la “Junta de Consejeros”, caracterizándolo al mismo

como un órgano de participación directa de la comunidad, siendo su principal finalidad la

elaboración del Presupuesto Participativo de la Municipalidad.

Asimismo, establece la composición de la Junta, su número y tipo de representación,

debiéndose integrar de la siguiente manera:




Dos Consejeros titulares y dos suplentes por cada una de las zonas en que se ha

dividido la ciudad.

Un Consejero titular y un suplente por el Sindicato de Empleados Municipales.

Dos Consejeros titulares y dos suplentes por el Gobierno Municipal (uno

perteneciente a la esfera política y uno al área técnica).

La Junta tendrá competencia en la elaboración de la propuesta del presupuesto anual,

para ello, los consejeros deliberaran sobre la matriz presupuestaria, realizando un análisis

detallado de las propuestas presupuestarias, los programas de servicios y de inversiones, en

función a las prioridades establecidas por los vecinos en las reuniones zonales y temáticas.

En la primera semana del mes de septiembre, deberá elevar la propuesta al Gabinete

Municipal del Presupuesto Participativo quien recibe la propuesta presupuestaria y procede a

la redacción final del Presupuesto para su elevación al Concejo Municipal para su sanción.

La evaluación de los procesos, el seguimiento, control y fiscalización de las obras y

emprendimientos presupuestados y en ejecución, estará a cargo del “Foro de Delegados” de

la Ciudad, se integrará con los delegados zonales elegidos y designados por las comunidades

barriales; Asimismo, tendrá activa participación en las propuestas y discusión en la selección

de las demandas de las zonas, como así, acompañar el plan de inversiones desde su

elaboración hasta la conclusión de las obras.

El “Gabinete del Presupuesto Participativo” es un organismo incorporado por la

reglamentación 21 de carácter colegiado, siendo sus integrantes los Secretarios del Ejecutivo

Municipal de: “Obras y Servicios Públicos”, “Gobierno” y de “Economía”. Además,

contará con un representante del Consejo Municipal por cada una de las Comisiones de:

“Hacienda y Presupuesto”, “Obras y Servicios Públicos” y “Salud y Medio Ambiente”.

Completa el cuerpo de siete (7) miembros, un “Coordinador de Gabinete”, quien

para su designación como tal, deberá reunir los mismos requisitos que para ser Concejal y

no estar comprendido en ninguna de las inhabilidades establecidas por la Constitución de la

21 Op. Cit; “De los Organismos”, Cap. III

8


Provincia y la Carta Orgánica Municipal, siendo su principal función la de garantizar la

participación ciudadana en la elaboración, definición, acompañamiento y control de la

ejecución del Presupuesto anual y plurianual.

Es el encargado de la puesta en marcha y funcionamiento del presupuesto

participativo, debiendo garantizar el cumplimiento de lo dispuesto por la Carta Orgánica

Municipal, en todo lo atinente a los aspectos económicos, fiscales y tributarios, y tendrá

dependencia directa del Departamento Ejecutivo. Así también, deberá coordinar los planes y

programas de las actividades de las distintas secretarias, subsecretarias y direcciones de la

Municipalidad, relativas a lo estipulado en el Presupuesto Participativo.

La implementación del diseño adoptado en la Ciudad de Resistencia, cuya

Reglamentación explicitada, tiene el carácter de Ordenanza, y determina los mecanismos

necesarios para su implementación, se ha retrasado debido a los cambios de conducción

política.

Esta experiencia se está llevando a cabo en diferentes regiones y ciudades de la

Argentina, en muchas de ellas ligadas a los procesos que hacen al desarrollo local, y

sustentadas en la planificación estratégica y con un carácter participativo.

Estas experiencias se sustentan principalmente en la tendencia de las últimas

décadas de ejecutar las políticas sociales urbanas, focalizando su acción en la

descentralización de funciones desde el Gobierno Nacional hacia los gobiernos Provinciales

y Municipales. Esta tendencia hacia la descentralización ha significado un cambio

sustantivo en las atribuciones y competencias de los gobiernos municipales que llevaron a las

mismas a tener que encarar y abordar nuevas competencias y responsabilidades, lo que

significó enfrentar numerosas dificultades.

Estos procesos de descentralización, están fundamentados en los programas de

modernización del Estado, donde se nota una fuerte ingerencia de las entidades crediticias

internacionales, que han puesto énfasis en propiciar un nuevo rol para las municipalidades,

asociado a la idea de posibilitar el ejercicio de la democracia en el ámbito territorial,

fortaleciendo institucionalmente a los gobiernos locales, contando con la posibilidad de

poder resolver sus propios asuntos en forma participativa y autogestionada, desde su espacio

territorial.

Este proceso en la práctica, se desarrolló de manera dispar conforme fuera la región

o ciudad que se analice, y en particular la reforma administrativa fue lenta y contradictoria

en sus efectos, “... el impacto de la reforma del Estado sobre el nivel local ha sido múltiple

y, si bien ha generado un conjunto de nuevas oportunidades, también ha enfrentado a los

gobiernos municipales con un conjunto de nuevos problemas para los cuales no estaban

preparados” 22

En este marco, los gobiernos municipales han recuperado una de las herramientas de

gestión, la “planificación” como instrumento de las políticas públicas y como herramienta

de gestión, que posibilita la resolución, evaluación y prospección, en un escenario creciente

de complejidades, para lograr mayores niveles de eficiencia y eficacia en situaciones de gran

incertidumbre socio-económica.

Las experiencias de desarrollo local llevadas a cabo en las distintas ciudades

argentinas, presentan las siguientes características:

22 Reese, Eduardo; “La Construcción de Estrategias de Desarrollo Local en las Ciudades

Argentinas”, Módulo 3, UNNE, 2003.

9


• La planificación fue asumida como una herramienta que posibilita construir nuevas

estrategias “desde lo local”

• La necesidad local de una mayor autonomía para decidir y gestionar los procesos que

hacen al desarrollo.

• Orientar la atención a los sectores productivos más dinámicos y a la satisfacción de

las necesidades y demandas básicas de los sectores populares.

• La situación de debilidad estructural de los gobiernos municipales para la gestión de

políticas y programas complejos.

• Aumentar de la capacidad técnica y de gestión de los municipios, posibilitando la

elaboración de planes con enfoque participativo y estratégico.

• La construcción de un nuevo “espacio público”, sustentado en su formulación y

puesta en marcha en escenarios participativos de consenso y cuya particularidad es

posibilitar el involucramiento en el proceso a la totalidad de las instituciones locales.

Este nuevo enfoque del desarrollo, sustentado no solamente en el crecimiento

económico sino en propuestas integrales, en las que se propicia la sustentabilidad ambiental,

la equidad social y la gobernabilidad, para mejorar la calidad de vida de la población en el

marco de un desarrollo humano sustentable.

El fenómeno poblacional en este siglo, es que la población mundial tiende a

concentrarse en las ciudades, y consecuentemente el crecimiento en cuanto a número y

tamaño de las mismas es uno de los hechos más significativos, percibiéndose una influencia

directa del proceso de globalización de la economía, como forma de interpretar estas nuevas

transformaciones, con una gran influencia de los procesos de producción, comercialización

de los sectores dinámicos y las nuevas modalidades en la prestación de los servicios.

Se debe propiciar la consolidación de la estructura tradicional de la ciudad y de su

centro jerarquizado, en función del enorme valor acumulado a través de los años. La

posibilidad de una estrategia orientada a ello, pasa por la redefinición del marco normativo,

pero también a través de lograr implementar nuevos mecanismo de desarrollo urbano,

generando el accionar de nuevos actores sociales que posibiliten implementar nuevos

procesos de gestión.

A partir de un sistema representativo democrático, donde el poder político y las

instancias administrativas estatales sean recuperadas y administradas desde la sociedad,

asegurando la participación activa y autónoma en la gestión a los ciudadanos.

De allí, surge la necesidad de implementar una “planificación estratégica” orientada

a lograr una ciudad integrada, que instale un proceso de nuevo estilo de gobierno local,

“…privilegiando nuevas formas de participación efectiva de los ciudadanos y sus

representaciones”, 23 que posibilite un desarrollo humano sustentable que abarque el pleno

desarrollo de las capacidades de las personas, las comunidades y las sociedades.

23 Castells, M. y Jordi, B; “Local y Global. La gestión de las ciudades en la era de la información”,

Habitat II, 1996.

10


BIBLIOGRAFÍA:

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Participativo – La Experiencia de Porto Alegre”, Eudeba, Buenos Aires, 1998.

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