Informe de Survival International para el CERD

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Informe de Survival International para el CERD

Informe de SurvivalInternational para el CERDSurvival International es una ONGcon estatus consultivo en ECOSOC28 de noviembre, 2006


Comentarios sobre el informe del Estado ParteIndia, con referencia específica al pueblo jarawa delas Islas Andamán, IndiaSurvival International está sumamente preocupada por la falta de acción por parte delGobierno de la India para proteger el futuro de los 300 jarawa que viven en las IslasAndamán. Si bien la política del Gobierno y la actitud de los altos funcionarios hacialos jarawa han evolucionado de manera significativa en los últimos años, entremuchos de los encargados de poner en práctica dichas políticas prevalecen lasactitudes racistas. Como resultado no se respetan los derechos de los jarawa, lo cualpodría llevar a su exterminación total.¿QUIÉNES SON LOS JARAWA?Los jarawa son nómadas cazadores-recolectores, y se desplazan en grupos de 40 a 50 por las selvas de lasIslas Andamán. Construyen pequeñas cabañas provisionales cuando se desplazan, y también otras mayores ymás permanentes, donde conviven varias familias. Recolectan miel, raíces y bayas, cazan cerdos y lagartos, ycapturan peces con lanzas.Los jarawa, junto con los otros pueblos indígenas del archipiélago - los sentineleses, los onge y losgranandamaneses - fueron los únicos habitantes de las Islas hasta la llegada de los británicos a mediados delsiglo XIX. Se estima que han vivido allí alrededor de 60.000 años. Las islas forman ahora parte del territorio dela India, y albergan también a varios cientos de miles de personas que han emigrado desde la India continental.Éstos últimos superan claramente en número a los indígenas. De baja estatura, piel oscura y pelo rizado, losindígenas se diferencian físicamente de los colonos.La población granandamanesa fue diezmada por los británicos, y el número de sus miembros ha descendidodesde 5.000 en el momento en que llegaron los británicos, a apenas 53 hoy. Los supervivientes dependen de laslismonas gubernamentales, y sufren una epidemia de alcoholismo. Los onge han pasado de ser 600 aaproximadamente 100, y también viven en asentamientos gubernamentales. Los sentineleses viven en su propiaisla, y se resisten a cualquier tipo de contacto con no indígenas.Los jarawa también evitaron el contacto con no indígenas hasta 1998, y disparaban con frecuencia con arcos yflechas a los intrusos que se adentraban en su selva. Desde 1998, tal vez a causa de la presión que ejercen loscolonos sobre su tierra y sus recursos, han abandonado esta práctica y mantienen ahora un cierto contacto“amistoso”.El Gobierno de la India creó una reserva para los jarawa in 1957. La entrada a esta zona sin un permisoespecial está prohibida a cualquiera que no sea jarawa. Sin embargo, en la década de los setenta el Gobiernoempezó a construir una carretera, la “Andaman Trunk Road”, a través de la reserva, lo que expone a los jarawaa un contacto diario con no indígenas.¿A QUÉ AMENAZAS SE ENFRENTAN LOS JARAWA?Actualmente, el contacto con los colonos que utilizan la “Andaman Trunk Road”, y con los cazadores furtivos queentran a la reserva desde la carretera y desde la costa, suponen las principales amenazas para la supervivenciade los jarawa, al traer consigo explotación, violencia y enfermedades. Los funcionarios locales suelen sercómplices de estos abusos.


Los jarawa también están expuestos al riesgo que plantean las intervenciones gubernamentales realizadas bajosuposiciones erróneas, que pueden poner en peligro su salud, trastornar su modo de vida y robarles suindependencia.El pueblo jarawa es extremadamente vulnerable a las enfermedades, que pueden introducir las personas queinvaden sus tierras. En 1999 y 2006, se produjeron brotes de sarampión, una enfermedad que ha aniquilado amuchos pueblos indígenas en todo el mundo.Por otro lado, los cazadores furtivos permanecen durante días en la reserva, donde cazan los animales de losque dependen los jarawa, y persuaden a los jarawa de que cacen para ellos a cambio de alcohol, tabaco yarroz. El peligro de esta introducción de substancias adictivas y alimentos foráneos radica en que puede inducirdependencia respecto a los no indígenas. También se han dado casos de abuso sexual contra mujeres jarawa.POLÍTICA Y ACCIONES GUBERNAMENTALESExiste una marcada tendencia entre la población no indígena de las Islas Andamán, heredada de los días de ladominación británica, a considerar a los jarawa y los demás indígenas de las islas como “primitivos, “seres de laEdad de Piedra” y “atrasados”. Esta mentalidad se ha visto reflejada a menudo en las actitudes y políticasgubernamentales. De hecho, el término “primitivo” forma parte del vocabulario oficial del Gobierno de la Indiapara referirse a los pueblos indígenas y tribales, y 75 pueblos indígenas de todo el país están considerados“Grupos Tribales Primitivos”. Entre las características a las que se alude para catalogar a una comunidadindígena como “primitiva” están la de “pertenecer fundamentalmente a la fase cazadora-recolectora” y presentarun “atraso extremo”. Aunque un nuevo borrador de la Política Tribal Nacional sugiere que se suprima la palabra“primitivos” por sus connotaciones despectivas, la actitud de fondo hacia los pueblos indígenas no ha cambiado.La nueva propuesta para sustituir el nombre por “Grupos Tribales Especialmente Vulnerables” los siguedefiniendo como “aún más atrasados que los demás”. No cabe duda de que estas actitudes reflejan el conceptoque tienen de los jarawa muchas de las personas que tienen un impacto sobre sus vidas.Al mismo tiempo, se da una fuerte tendencia a pensar que los pueblos indígenas de las Islas Andamán estánnecesitados de “redención” y “civilización”, y a creer que a las autoridades locales les corresponde la tarea deinducirlos a “unirse a la mayoría”, por ejemplo, abandonando sus tierras y modo de vida para vivir como loscolonos hindúes. Esta concepción de los modos de vida indígenas como inferiores, obsoletos o no válidos, esprofundamente racista, y encierra un grave peligro para los pueblos indígenas.En 1990, la administración de las Islas Andamán y Nicobar anunció sus planes de sedenterizar por la fuerza enpoblados a los nómadas jarawa. Esto habría tenido consecuencias desastrosas, y probablemente los habríaexterminado por completo. Afortunadamente, el plan no se llevó a cabo y, al final de los noventa, las autoridadescomenzaron a replantearse su política. Sus prácticas, no obstante, están demostrando tardar bastante encambiar.En diciembre de 2004, la administración local anunció una nueva “política jarawa”, que contemplaba el derechode los jarawa a tomar sus propias decisiones sobre sus vidas, y a desarrollarse en la dirección que ellosescojan, a su propio ritmo. La intención declarada era la de conceder a los jarawa la máxima autonomía, einterferir lo mínimo posible en sus vidas.Esta política reconocía que todo el personal que interactúe con los jarawa ha de estar concienciado y bienformado, y que la población local de los poblados que circundan la reserva jarawa debe recibir formación sobrelos derechos de los jarawa. Reconocía que toda intervención médica para los jarawa debe ser consciente yadecuada, así como la necesidad de que se vigile la reserva jarawa y se prevenga la caza furtiva y demásinvasiones.La política también declaraba que no se intentaría integrar a los jarawa en la “sociedad mayoritaria” o alejarlosde sus tierras “en esta fase de su desarrollo social”. Survival ha instado a la administración a hacer permanentela última provision y, además, a reconocer los derechos de los jarawa a la propiedad de sus tierras. Pero aún sinestos cambios, si se implementara, la nueva política supondría un avance importantísimo para garantizar elfuturo de los jarawa.


However, in many respects, the policy has not been implemented, either in spirit or in letter. It is clear that amongmany of the government personnel whose work involves contact with the Jarawa or proximity to their territory,including police, views of the Jarawa as primitive and backward, and as being without rights to their land andresources or to self-determination, prevail. It is known that much of the exploitation of the Jarawa,and the poaching of their resources, takes place with the knowledge of some of these local officials, and indeedthat they profit from it. At the same time, there is a failure on the part of the higher authorities toprioritise the problem of poaching, to divert the requisite resources to solving it, and to tackle corruptionand abuse by local officials.En el momento de redactar este documento, ha habido varios informes de arrestos y penas aplicadas apersonas que se hallaban ilegalmente en el interior de la reserva jarawa. Esto es alentador. No obstante, aúnestá por ver si esto representa o no un esfuerzo concertado para atajar el problema.También está claro que la creencia racista según la cual los jarawa deben ser “atraídos a la sociedadmayoritaria” continúa muy extendida, en contraste con los principios que detalla la política sobre los jarawa. Lasintervenciones en las que esta actitud se hace patente pueden ser bienintencionadas, pero son muy peligrosaspara los jarawa.Por ejemplo, a los jarawa que visitan los hospitales se les da ropa y comida propia de colonos. Las ropaspueden originar problemas graves entre quienes no están acostumbrados a usarlas, pues no suelen lavarse ypor consiguiente provocan enfermedades cutáneas.A pesar de una directiva de 2004 que estipulaba que la atención médica a los jarawa debía proporcionarse insituexcepto en casos de emergencia, se les sigue ingresando en hospitales para tratar enfermedades menorescomo la tos o el resfriado. Los jarawa suelen estar acompañados de sus familias cuando están hospitalizados.Esto implica un evidente riesgo de contraer enfermedades infecciosas y contribuye a minar la confianza en suspropias prácticas médicas y modos de vida.A pesar de que la política oficial propugne una intervención mínima en las vidas de los jarawa, las autoridadessuministran comida, herramientas, utensilios e incluso transporte a los jarawa que viven en la reserva. Estasacciones implican una concepción de que el modo de vida jarawa es inferior al de la “mayoría”. Todas estasintervenciones, junto con las desiguales relaciones promovidas por los cazadores furtivos y por los colonos, quehan empezado a utilizar a los jarawa como mano de obra, amenazan con crear una dependencia del exterior. Taldependencia, dada la vulnerable posición de los jarawa frente a la sociedad mayoritaria de las islas, losarrastraría muy probablemente a una mayor explotación y al final de su existencia como pueblo independiente.En 2002 se produjo un giro extraordinariamente positivo para el futuro de los jarawa, cuando el TribunalSupremo de la India dio a la administración la orden de cerrar los tramos de la carretera “Andaman Trunk Road”que atraviesan la reserva jarawa. Dado que la citada carretera supone un peligro para los jarawa al ponerlos encontacto con los colonos y otros usuarios de aquélla, Survival y las organizaciones locales han llevado a cabouna larga campaña pidiendo su cierre. Sin embargo, más de cuatro años después, y vencido hace tiempo elplazo fijado por el tribunal, la administración no ha emprendido ninguna acción para cerrar la carretera.Pese al potencial y la relativa eficiencia de la alternativa del transporte por mar, entre los colonos existe unafuerte oposición a la orden de cierre de la carretera, y hay intereses comerciales que presionan para quepermanezca abierta. Da la sensación de que contrariar a la población de colonos supondría un preciodemasiado elevado a pagar por el futuro de 300 jarawa. La administración ha solicitado al Tribunal Supremo querevoque su orden, y el Ministerio de Medio Ambiente y Bosques ha creado una comisión para revisar la orden yel informe en que ésta se basó.


CONCLUSIONESEl futuro de los jarawa sigue siendo muy precario. El Gobierno y los organismos judiciales de la India hananunciado una serie de positivas y progresistas políticas; pero hasta que éstas no se plasmen en hechos sobreel terreno, no conseguirán proteger a los jarawa.El hecho de que no se impida la entrada a la reserva a los cazadores furtivos y otros no indígenas, el hecho deque no se cierre la carretera “Andaman Trunk Road”, el hecho de que no se garantice la integridad de losfuncionarios locales y el hecho de que no se asegure que la intervención en las vidas de los jarawa searealmente mínima, todo ello deja a los jarawa en situación de grave peligro. Las enfermedades, la explotación, elrobo de sus recursos y la degradación de su independencia, condenarán con probabilidad a los jarawa a undestino similar al de los grandamaneses: su población se verá diezmada y perderán su independencia y sumodo de vida. La introducción de enfermedades contra las que los jarawa no tienen inmunidad, supone unaespecial amenaza, y podría exterminarles completamente.Si el Gobierno de la India quiere brindar a los jarawa su mejor oportunidad de supervivencia, deberíaimplementar inmediatamente la orden de cierre de la carretera “Andaman Trunk Road” emitida por el TribunalSupremo, proteger mediante fuerzas policiales la reserva contra los cazadores furtivos, y asegurar que todos losinfractores sean llevados ante la justicia. Es imprescindible proteger las tierras de los jarawa de las invasiones yde la caza furtiva por parte de los no indígenas, así como que todos aquéllos cuyo trabajo implique un contactocon los jarawa se atengan al principio de “mínima intervención y máxima autonomía”. Esto significa que se debepermitir a los jarawa continuar con su propio modo de vida y tomar sus propias decisiones sobre su futuro, y quedebería reconocerse su derecho a la propiedad de sus tierras. Las intervenciones desde el exterior deberíanreducirse a los casos de verdadera urgencia médica y a aquéllos en que los jarawa mismos lo soliciten.Con nuestro mayor respeto, rogamos a los miembros del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racialque traten este asunto con el Gobierno de la India y reivindiquen un esfuerzo concertado para poner fin a lacaza furtiva dentro de la reserva jarawa y para que se implementen la Política Jarawa de 2004 y la orden decierre de la carretera “Andaman Trunk Road” emitida por el Tribunal Supremo en 2002.Survival International6, Charterhouse Buildings,London EC1M 7ET, UKT + 44 (0)20 7687 8700F + 44 (0)20 7687 8701info@survival-international.orgwww.survival-international.org

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