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Un <strong>juego</strong> <strong>que</strong><strong>no</strong> SUITIQ <strong>cero</strong>Manuel F.Ayau CordónLa lógicadel intercambioy los derechosde propiedad


Digitized by the Internet Archivein 2011 with f<strong>un</strong>ding fromUniversidad Francisco Marroquínhttp://www.archive.org/details/<strong>un</strong><strong>juego</strong>q<strong>no</strong>suOO<strong>ayau</strong>guat


Un <strong>juego</strong> <strong>que</strong> <strong>no</strong> <strong>suma</strong> <strong>cero</strong>¡CUIDE ESTE UBRO3M0 SI FUERA SUYO!Si lo piorde o lo devuelve en mai estado,se le cobrará su costo de reposición.


aI . Edición, febrero de 2006ISBN: 99922-50-03-8DERECHOS RESERVADOS Copyright O 2005Centro de Estudios Económico-SocialesDiagramación: TIPOS GRAFICARTDiseño de portada: TIPOS GRAFICARTImpreso en GuatemalaProhibida la reproducción total o parcial,sin autorización expresa del autorEl Centro de Estudios Económico-Socialesfue f<strong>un</strong>dado en 1959. Es <strong>un</strong>a entidad privada, cultural,académica, apolítica, <strong>no</strong> lucrativa y sin de<strong>no</strong>minació<strong>no</strong> adscripción religiosa. Con sus publicaciones contribuyea estudiar los problemas económico-sociales, adar solución a los mismos, y a dif<strong>un</strong>dirla filosofía de la libertad.Apartado postal 652Guatemala, Guatemala 01901cees@cees.org.gtwww.cees.org.gt


Un <strong>juego</strong> <strong>que</strong> <strong>no</strong> <strong>suma</strong> <strong>cero</strong>La lógica del intercambio y los derechos de propiedadManuel F. Ayau CordónsOBIBLIQTFTALüdwig von MisesFM GUATEMALAfe wCEES


O 84707


P>DEDICATORIA*A los jóvenes <strong>que</strong> tengan <strong>un</strong> sin<strong>cero</strong> deseo de entendercómo progresa la humanidad, cuando nadie le impidea las personas disponer libre y pacíficamente de suslegítimas posesiones.iB I B L I T E C A[ludwig von Misesü M GUATEMALAi-


BIB LIÓTE C ALudwig von MisesUFM GUATEMALAPaul Samuelson, premio Nobel (1969), fue desafiadopor el matemático Stanislaw Ulam a <strong>que</strong> le indicara <strong>un</strong>aproposición de todas las ciencias sociales <strong>que</strong> fuese a lavez verdadera y <strong>no</strong> trivial. Después de <strong>un</strong>os años,Samuelson dio como respuesta: "el principio de las ventajascomparativas. Que es lógicamente verdadera <strong>no</strong> esnecesario comprobarlo ante <strong>un</strong> matemático; <strong>que</strong> <strong>no</strong> estrivial se ha comprobado por los miles de hombres importantese inteligentes <strong>que</strong> n<strong>un</strong>ca han podido entender porsí mismos dicha doctrina o creer en ella después <strong>que</strong> se lesha explicado ". l1 P. A. Samuelson, "The Way of an Eco<strong>no</strong>mist", in International Eco<strong>no</strong>mic Relations: Proceedingsof the Third Congress of the International Eco<strong>no</strong>mic Association, P. A. Samuelson. ed. (London:Macmillan, 1969): pp. 1-11.


A MANERA DE PROLOGORafael TermesSi la eco<strong>no</strong>mía intervenida, corporativista o socialista es elresultado de la decisión de alguien -sea <strong>un</strong> príncipe, sea <strong>un</strong>estamento, sea <strong>un</strong> grupo de presión- <strong>que</strong> pretende organizarel desarrollo de los hechos económicos de acuerdo con alg<strong>un</strong>afinalidad y mediante ciertas reglas elaboradas por las mentesde <strong>un</strong>os pocos, la eco<strong>no</strong>mía de mercado nace espontáneamentede la misma condición humana. Tan pronto como el hombre,por el trabajo, en sus más diversas formas, se apropia enforma individual y en exclusiva <strong>un</strong>a parte de los bienes de lanaturaleza; en elmomento en <strong>que</strong> nuestros más primitivosancestros se dan cuenta de la conveniencia de dividir el trabajo-tú haces los arcos y las flechas, yyo cazo- por<strong>que</strong> de ladivisión del trabajo resulta, gracias a la especialización,mayor eficiencia o más productividad; en a<strong>que</strong>l mismo instanteaparece el intercambio, el mercado, y en la más primitivaforma de true<strong>que</strong> -diez flechas por <strong>un</strong> venado- surge elmecanismo de los precios relativos. Acabamos de describir elnacimiento de la eco<strong>no</strong>mía de mercado, con sus tres elementosintegrantes: propiedad privada, libre iniciativa, asignaciónde recursos mediante el mecanismo de los precios. 22 Rafael Termes, Antropología del capitalismo (Madrid: Ediciones Rialp, S.A., 2001 ), p. 27.


ÍNDICEIntroducción 13IEl intercambio comoejercicio del derecho de propiedad 1II La división del trabajo 22III Un ejemplo numérico 27IVAlg<strong>un</strong>os ejemplos decostos comparados en el trabajo 33V El comercio como distribuidor de ri<strong>que</strong>za 40VI Comentarios sobre el comercio entre "países" 48VII A manera de conclusión 57VIIIAnexo IIntereses vs. derechos 60IXAnexo IICómo f<strong>un</strong>cionan los tipos de cambio 63X Tablas 6911


INTRODUCCIÓNEste ensayo <strong>no</strong> tiene como objeto explicar lo <strong>que</strong> ya es bienentendido por los eco<strong>no</strong>mistas profesionales, estudiosos del comerciointernacional. Está dirigido al lector en general, al político, alempresario y a las personas involucradas o interesadas en el derechode propiedad y en el comercio. En él se explica el f<strong>un</strong>damentodel intercambio -o sea, la ley económica co<strong>no</strong>cida como ley de loscostos comparados- y se penetra en otras cuestiones económicasimportantes <strong>que</strong> tienen sutiles implicaciones en la política social,fiscal y económica, y <strong>no</strong> son triviales.Como se verá, esta "ley" podría de<strong>no</strong>minarse con más propiedadteoría general del intercambio, como la llamó el profesor PascalSalin, 3von Mises. 4o también ley de asociación, como fue llamada por LudwigMuchos libros de texto de eco<strong>no</strong>mía dejan la explicación de lateoría general del intercambio casi exclusivamente a los capítulos<strong>que</strong> tratan sobre el comercio internacional, en el supuesto de <strong>que</strong>los estudiantes ya han entendido los principios básicos del inter-3 Pascal Salin, discurso en la re<strong>un</strong>ión de la Sociedad Mont Pelerin, agosto de 2004, Salt Lake City, Utah.4 Ludwig von Mises, Human Action, 4th. rev. ed. (Irvington on Hudson, NY: Fo<strong>un</strong>dation tbr Eco<strong>no</strong>micEducation), p. 159.


UN JUEGO 0UE NO SUMA CEROcambio, supuesto <strong>que</strong> pongo en duda. Los autores <strong>no</strong> suelen trataren sus textos la relación de la teoría general del intercambio con elejercicio del derecho de propiedad, ni sus implicaciones con respectoa la distribución de ri<strong>que</strong>za, ni su relevancia en cuanto a la asignaciónde los recursos huma<strong>no</strong>s y materiales. En este ensayo mecentraré en alg<strong>un</strong>as de esas implicaciones y sólo al final formularéciertas observaciones sobre as<strong>un</strong>tos pertinentes al comercio internacional<strong>que</strong>, a mi juicio, <strong>no</strong> reciben la atención <strong>que</strong> merecen.Empezaré resaltando dos efectos distintos y separados <strong>que</strong> sederivan de la división del trabajo y del intercambio: <strong>un</strong>o, más generalmentereco<strong>no</strong>cido, es el beneficio <strong>que</strong> resulta de incrementar lashabilidades individuales (productividad), como resultado de laespecialización; el otro, más sutil, es <strong>que</strong>, incluso sin incrementar lashabilidades individuales, la productividad del grupo aumenta porla mera asignación de las tareas, de acuerdo con los costos comparados.En contraste con el aumento de la productividad individual <strong>que</strong>resulta después de la especialización, el aumento del producto derivadode la división del trabajo se manifiesta antes de la especialización,por<strong>que</strong> cada participante puede prever anticipadamente elahorro de recursos y tiempo <strong>que</strong> derivará de la división del trabajoy del subsiguiente intercambio en la satisfacción de sus deseos. Elbeneficio derivado del intercambio es mutuo, pues éste obviamente<strong>no</strong> se produciría si<strong>un</strong>a de las partes <strong>no</strong> percibiera <strong>que</strong> saldrábeneficiada del intercambio. No es <strong>un</strong> <strong>juego</strong> de <strong>suma</strong> <strong>cero</strong>. 55 Hay <strong>juego</strong> de <strong>suma</strong> <strong>cero</strong> cuando lo <strong>que</strong> <strong>un</strong>os ganan corresponde a lo <strong>que</strong> otros pierden. Por ejemplo,lo <strong>que</strong> se apuesta en <strong>un</strong> <strong>juego</strong> de naipes o en <strong>un</strong>a lotería: la <strong>suma</strong> algebraica de las gananciasy las pérdidas es <strong>cero</strong>. Un <strong>juego</strong> de <strong>suma</strong> positiva, por lo contrario, es a<strong>que</strong>l en <strong>que</strong> nadie pierdepor<strong>que</strong> todos resultan ganando.14


EL INTERCAMBIO COMO EJERCICIODEL DERECHO DE PROPIEDADAlg<strong>un</strong>os, <strong>que</strong> se consideran a sí mismos campeones delderecho a la propiedad privada, se sorprenderían al descubrir<strong>que</strong> cuando se oponen al libre comercio y a la "globalización"están negando a otros su derecho a la propiedad.Generalmente la propiedad se define como el derechoexclusivo de posesión, disfrute y disposición de algo tangibleo intangible.Sir William Blackstone (1723-1780)6 la definiócomo "ese despótico dominio <strong>que</strong> <strong>un</strong> hombre mantiene y ejercitasobre cosas externas del m<strong>un</strong>do, en total exclusión delderecho de otro individuo en el <strong>un</strong>iverso". 7 Ciertamente, SirWilliam <strong>no</strong> pensaría <strong>que</strong> si usted es el propietario legítimo de<strong>un</strong>a cosa puede disponer de ella en cualquier forma, sin ningúntipo de límite, por<strong>que</strong>, si <strong>no</strong> hubiera limitaciones, nadietendría garantía de poder disfrutar de derecho alg<strong>un</strong>o. Ellímite generalmente aceptado, en relación con el ejercicio delos derechos, es <strong>que</strong>, mientras todos respeten los derechosgeneralmente reco<strong>no</strong>cidos e iguales para todos, nadie puededecir cómo los demás deben disfrutar y disponer de sus pro-6 Autor del monumental Commentaries on the Laws of England, 1769, el más exhaustivo tratadosobre las leyes de Inglaterra.7 Citado por Tom Bethell en The Noblest Triumph (New York: St. Martin's Griffin, 1998), p. 19.15


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROpios derechos. 8 En otras palabras: mientras todos observemoslas reglas de buena conducta, aceptadas recíprocamente, <strong>que</strong>hacen viable la vida en sociedad, todos somos libres para disponerde lo propio, de lo legítimamente adquirido.Efectivamente, las <strong>no</strong>rmas de buena conducta -como, porejemplo, los Diez Mandamientos- establecen límites respectode lo <strong>que</strong> <strong>no</strong> se puede hacer, con el propósito de proteger losiguales y recíprocos derechos individuales de todos. Si estas<strong>no</strong>rmas recíprocas de buena conducta, re<strong>no</strong>mbradas desde laantigüedad, 9 prevalecen, <strong>que</strong>dará como única opción el disfrutary disponer de sus pertenencias de <strong>un</strong>a manera pacífica.Estas limitaciones al derecho de propiedad, generalmenteaceptadas a<strong>un</strong><strong>que</strong> incluyan zonas grises, constituyen y definenlas reglas básicas de <strong>un</strong>a eco<strong>no</strong>mía de mercado: respetomutuo a la vida, la libertad, la propiedad y los contratos.Para <strong>que</strong> alguien intercambie <strong>un</strong>a cosa, primero debe sersu legítimo propietario. El derecho a la propiedad puede serejercido de dos maneras: usando y disfrutando personalmentelo <strong>que</strong> se posee, o intercambiándolo por algo, ya directamentemediante el true<strong>que</strong> o, indirectamente, utilizando dineroy valiéndose de la intermediación de ter<strong>cero</strong>s. Así, el comercioes <strong>un</strong>a manifestación f<strong>un</strong>damental de nuestro derecho a lapropiedad. Cuando usted <strong>no</strong> puede intercambiar pacíficamentesus derechos, por<strong>que</strong> alguien se lo impide por la fuerzao por razones <strong>que</strong> <strong>no</strong> están relacionadas con la protección de8 Ver Anexo I, Manuel F. Ayau, "Intereses vs. Derechos", Prensa Libre. 1 1 de diciembre de 2005.9 El discípulo Tzü K<strong>un</strong>g: "¿Habrá <strong>un</strong>a palabra <strong>que</strong> se pudiera adoptar como regla vitalicia de conducta?A lo <strong>que</strong> Confucio, el Maestro, respondió "¿Acaso <strong>no</strong> es simpatía la palabra? No hagas aotros lo <strong>que</strong> <strong>no</strong> quisieras para ti". Analectas, Libro XV, Cap. XXIII (551-479 a. de C).16


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADlos derechos individuales de otros, en ese momento usted dejade ser el único propietario de lo <strong>que</strong> posee.Ciertamente, para sostener a losgobier<strong>no</strong>s es necesariotomar medidas tributarias (éstas suelen constituirse en <strong>un</strong>a delas zonas grises aludidas arriba), de tal manera <strong>que</strong>, parafinanciar sus gastos e inversiones, los Gobier<strong>no</strong>s exigen yexpropian <strong>un</strong>a porción de los patrimonios o rentas de las personas.Dado <strong>que</strong> los impuestos <strong>no</strong> son optativos, cualquierade ellos implica necesariamente <strong>un</strong>a confiscación de derechosde propiedad. A<strong>un</strong><strong>que</strong> esto es discutible, generalmente seacepta la aplicación de <strong>un</strong> impuesto -por ejemplo, <strong>un</strong> impuestosobre las ventas- con el propósito de <strong>que</strong> el Gobier<strong>no</strong> dispongade recursos para financiar as<strong>un</strong>tos de interés colectivo,como la policía, siempre <strong>que</strong> tal impuesto sea general y <strong>no</strong>discriminatorio (es decir, <strong>que</strong> sea el mismo para todos). Perofrecuentemente las personas aceptan y justifican <strong>que</strong> elGobier<strong>no</strong> decrete impuestos y otras restricciones discriminatoriassobre el intercambio de productos, 10 curiosamente sólopor el hecho incidental de <strong>que</strong> quienes intercambian viven endiferentes países.En las discusiones sobre comercio internacional pareceolvidarse <strong>que</strong> quienes intercambian <strong>no</strong> son los países,si<strong>no</strong> las personas.Antes de la división de Checoslovaquia en 1993,Wenceslao, <strong>un</strong> residente de Praga, intercambiaba mercancías10 Cuotas, requisitos sanitarios, "contingentes", etc.17


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROcon Vladimiro, <strong>que</strong> vivía en Bratislava. El Gobier<strong>no</strong> protegíasus derechos de propiedad y <strong>no</strong> interfería en su intercambio,excepto para proteger sus contratos. Cuando el país se dividióen dos, elintercambio <strong>que</strong> hacían se convirtió en "comerciointernacional", sujeto a regulaciones y a obligaciones con elGobier<strong>no</strong> <strong>que</strong> anteriormente <strong>no</strong> eran aplicables. No está claropor qué, desde el momento de la división, Wenceslao yVladimiro perdieron sus derechos de propiedad. No co<strong>no</strong>zcolibro alg<strong>un</strong>o, tratado o autor <strong>que</strong> pretenda justificar la violaciónde los derechos de propiedad sobre la base de <strong>que</strong> los bienes <strong>que</strong>se intercambian pertenecen a dueños <strong>que</strong> viven en distintos países.Supongo <strong>que</strong> será por<strong>que</strong> el comercio <strong>no</strong> se considera <strong>un</strong>acuestión perteneciente al ámbito de los derechos de propiedadindividual. En consecuencia, muchos Gobier<strong>no</strong>s utilizan rutinariamentesu poder coercitivo para denegar elejercicio detales derechos cuando los interesados <strong>que</strong> intercambian susbienes residen en países diferentes, como si el intercambiofuera entre países y <strong>no</strong> entre personas.Alg<strong>un</strong>os defienden esta intromisión de los Gobier<strong>no</strong>sargumentando <strong>que</strong> ning<strong>un</strong>a persona tiene el derecho exclusivoa su propiedad, por<strong>que</strong> nadie produce en situación deautarquía, sin la colaboración de otros, incluyendo al mismoGobier<strong>no</strong>. Conviene indicar <strong>que</strong> la esencia del proceso decooperación social para producir bienes consiste en el intercambiocontractual de derechos de propiedad, debidamenterem<strong>un</strong>erados, mediante acuerdo vol<strong>un</strong>tario entre las partesinvolucradas. Se trata de <strong>un</strong> proceso de mutua y continuacompensación. Por ejemplo, cuando yo produzco <strong>un</strong> kilo decafé, <strong>un</strong> reloj de cuarzo, <strong>un</strong>a fuente de cristal o lo <strong>que</strong> fuere,18


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADlo tengo <strong>que</strong> hacer disponiendo de recursos materiales yhuma<strong>no</strong>s, alg<strong>un</strong>os de los cuales son propios y otros aje<strong>no</strong>s,obtenidos mediante acuerdos contractuales con otros propietarios:en este proceso de producción, compenso al dueño dela tierra con <strong>un</strong> precio acordado libremente con él; les pago alos trabajadores de acuerdo con su mejor oport<strong>un</strong>idad de trabajo(si ellos tuvieran <strong>un</strong>a oport<strong>un</strong>idad más favorable, yo <strong>no</strong>disfrutaría de su ayuda); le pago a la compañía de la electricidad,a la de teléfo<strong>no</strong>s, al proveedor de fertilizantes y a otros;finalmente, pago por la colaboración del Gobier<strong>no</strong> mediantelos impuestos <strong>que</strong> me corresponden. Todas las contribuciones<strong>que</strong> obtengo implican cuentas saldadas. Por consiguiente, elkilo de café, o la fuente de cristal, o el reloj de cuarzo sonmíos, únicamente míos, y tengo derecho a disponer pacíficamentede ellos como lo desee. Mi beneficio (o pérdida) es elvalor residual entre lo <strong>que</strong> recibo como producto y lo <strong>que</strong>pagué a todos los <strong>que</strong> contribuyeron en el proceso de adquisicióncon insumos y servicios. La jurisdicción política o laresidencia de quienes colaboraron en las transacciones <strong>no</strong> esatingente.Las <strong>no</strong>rmas de conducta aludidas antes son las únicas <strong>que</strong>cuentan, pues establecen las reglas para la adquisición legítimade derechos de propiedad; y los actos de producción y deintercambio contractual determinan la trayectoria de la propiedady la distribución de la ri<strong>que</strong>za producida. Puesto <strong>que</strong>es precisamente la observancia de a<strong>que</strong>llas <strong>no</strong>rmas la <strong>que</strong>determina la legitimidad de los derechos adquiridos, la ^-distribuciónde la ri<strong>que</strong>za es equivalente a cambiar las reglas del<strong>juego</strong> después del <strong>juego</strong>.19


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROUna forma frecuente de justificar la re-distribución es pretender<strong>que</strong>, a<strong>un</strong><strong>que</strong> la adquisición de los bienes haya sido legítima,puede <strong>no</strong> haber sido equitativa o justa.Más adelanteaprenderemos, con <strong>un</strong> ejemplo sencillo de la teoría general delintercambio, <strong>que</strong> <strong>no</strong> hay manera objetiva de medir lo <strong>que</strong> es<strong>un</strong>a ganancia equitativa, por<strong>que</strong> <strong>no</strong> podemos saber elcostode oport<strong>un</strong>idad de las personas, 11ni tampoco tenemos otradefinición de justicia <strong>que</strong>, a fin de cuentas, <strong>no</strong> sea la de dar acada quien lo <strong>que</strong> lecorresponde, de acuerdo con los intercambioscontractuales legítimos, libres y vol<strong>un</strong>tarios.La ganancia mutua <strong>no</strong> es simplemente subjetiva. Esreal y tangible, por<strong>que</strong> ambas partes pueden disponerde mayor cantidad de lo <strong>que</strong> desean tener y por<strong>que</strong> ladivisión del trabajo en sí aumenta la cantidad de bienesdisponibles.Una crítica adicional, frecuentemente aducida, es <strong>que</strong>quienes tienen pocas oport<strong>un</strong>idades de trabajo se ven forzadospor esta circ<strong>un</strong>stancia a aceptar condiciones "injustas 1 '.Pero seguramente esas condiciones <strong>no</strong> pueden ser imputadasa las personas <strong>que</strong> les ofrecen las mejores oport<strong>un</strong>idades. Alcontrario, cuando <strong>un</strong>a oferta de intercambio es aceptada, laaceptación es <strong>un</strong> sig<strong>no</strong> de <strong>que</strong> las condiciones han sido ponderadaspor los participantes y de <strong>que</strong> ellos mismos las consideranmejores <strong>que</strong> otras <strong>que</strong> les ofrecen. (Desde luego, mejores<strong>que</strong> las <strong>que</strong> ofrecen los críticos, si es <strong>que</strong> ofrecen alg<strong>un</strong>a).1 1 "Costo de oport<strong>un</strong>idad" es a<strong>que</strong>llo de lo cual se prescinde para obtener otra cosa o satisfacción.Es, por tanto, el verdadero costo de lo <strong>que</strong> se obtiene.20


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADLa ganancia mutua del intercambio es real y tangible, y <strong>no</strong>sólo <strong>un</strong>a apreciación subjetiva de los participantes, en el sentidode <strong>que</strong> subjetivamente "prefiero lo <strong>que</strong> recibo a lo <strong>que</strong>doy a cambio". La ganancia mutua se debe a <strong>un</strong> aumento dela cantidad disponible de los bienes deseados por ambas partes.Este es el excepcional descubrimiento y contribución deDavid Ricardo, 12 <strong>que</strong> espero se comprenda mejor con losejemplos <strong>que</strong> pondré más adelante.12 David Ricardo, Principios de eco<strong>no</strong>mía política y tributación (México: Fondo de CulturaEconómica, 1959), capítulo VIL21


LA DIVISIÓN DEL TRABAJOMuchos textos <strong>que</strong> tratan sobre la división del trabajo selimitan a explicar cómo la misma conduce a la especializacióny cómo, en consecuencia, incrementa la productividad individual.Adam Smith comparó la exigua producción <strong>que</strong> selograba antes de la división del trabajo con la ab<strong>un</strong>dante <strong>que</strong>resulta de dividirse y especializar las tareas. 13 Sin embargo,ésta es sólo <strong>un</strong>a parte de la historia.En la mayoría de las explicaciones se ig<strong>no</strong>ra cómo la divisióndel trabajo per se -de acuerdo con elprincipio de las ventajascomparativas- incrementa la ri<strong>que</strong>za de quienes participan de lamisma, a<strong>un</strong> suponiendo <strong>que</strong> <strong>no</strong> haya incremento alg<strong>un</strong>o de lashabilidades individuales, debido a <strong>que</strong> aumenta la productividaddel grupo, trátese de <strong>un</strong>a sociedad primitiva o de <strong>un</strong>a sociedadavanzada. En La acción humana, Ludwig von Mises dice<strong>que</strong> "en <strong>un</strong> m<strong>un</strong>do hipotético en el <strong>que</strong> la división del trabajo<strong>no</strong> aumentase la productividad <strong>no</strong> habría sociedad alg<strong>un</strong>a". 14En efecto, Mises le atribuye a la división del trabajo elsurgi-13 Adam Smith, La ri<strong>que</strong>za de las naciones, traducción de Carlos Rodríguez Bra<strong>un</strong> (Madrid: Alian/aEditorial, 1994).14 Ludwig von Mises, Human Action, 4th. rev. ed. (Irvington on Hudson, N.Y.: Fo<strong>un</strong>dation forEco<strong>no</strong>mic Education), p. 143.22


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADmiento mismo de la sociedad, por<strong>que</strong>, si los individuos <strong>no</strong>previeran <strong>que</strong> estarán mejor dividiéndose el trabajo, <strong>no</strong> seproduciría la cooperación social, y en ausencia del beneficioderivado de la división del trabajo per se y del consecuenteaumento de productividad, las personas <strong>no</strong> se verían <strong>un</strong>as aotras como colaboradores si<strong>no</strong> como rivales <strong>que</strong> buscan apropiarsede los bienes escasos e insuficientes.Una explicación frecuentemente citada en tor<strong>no</strong> al comercioy a la división del trabajo es la observación de AdamSmith en el sentido de <strong>que</strong> los individuos tienen <strong>un</strong>a "propensiónnatural a comerciar, trocar e intercambiar <strong>un</strong>as cosas porotras". 15Sin embargo, me parece <strong>que</strong> la propensión humanaes diferente: los individuos prefieren ser independientes yautosuficientes, y comercian sólo por<strong>que</strong> perciben <strong>que</strong>podrán vivir mejor en sociedad dividiéndose el trabajo. Losindividuos valoran lo <strong>que</strong> reciben más <strong>que</strong> lo <strong>que</strong> dan en elintercambio y, por lo tanto, están dispuestos a aceptar la desventajade volverse más dependientes de otros como el costode llegar a vivir mejor. Como Adam Smith ampliamente loilustra en varias partes de su libro, 16 es el interés individual(correctamente entendido) lo <strong>que</strong> conduce al intercambio,por<strong>que</strong>, silos individuos pensaran <strong>que</strong> vivirían peor "cambiando,trocando e intercambiando", seguramente <strong>no</strong> sedetectaría tal propensión.15 Adam Smith, op.cit., p. 44.16 Ibid., p. 46: "No es la benevolencia del carpintero, del cerve<strong>cero</strong> o del panadero lo <strong>que</strong> <strong>no</strong>s procuranuestra cena, si<strong>no</strong> el cuidado <strong>que</strong> ponen ellos en su propio beneficio. No <strong>no</strong>s dirigimos a suhumanidad si<strong>no</strong> a su propio interés, y jamás les hablamos de nuestras necesidades si<strong>no</strong> de susventajas".23


UN JUEGO QUE NO SUMA CERODebido a la importancia de estas implicaciones, ausentescon frecuencia en laenseñanza de la ciencia económica, elprincipio de la división del trabajo merece <strong>un</strong>a explicaciónmás detallada en los textos básicos de eco<strong>no</strong>mía. De hecho, laesencia de los textos de eco<strong>no</strong>mía <strong>no</strong> es más <strong>que</strong> la explicaciónde cómo la división del trabajo se coordina espontáneamenteen el mercado, mediante el sistema de precios, el usodel dinero y otros factores determinantes. Es bue<strong>no</strong> recordar<strong>que</strong>, reducida a lo esencial, <strong>no</strong> obstante la complejidad de lossistemas monetarios, en última instancia la f<strong>un</strong>ción del dineroes permitir la división del trabajo.iEn <strong>un</strong>a eco<strong>no</strong>mía de mercado, sólo se puede hacerfort<strong>un</strong>a enri<strong>que</strong>ciendo a otros.Las explicaciones del intercambio descansan predominantementesobre la base de <strong>que</strong> las personas difieren en sus valuacionessubjetivas; así <strong>que</strong>, cuando intercambian, entregan algo<strong>que</strong> subjetivamente valoran me<strong>no</strong>s <strong>que</strong> lo <strong>que</strong> reciben, lo cuales <strong>un</strong>a verdad evidente. Pero a<strong>que</strong>llas explicaciones <strong>no</strong> <strong>no</strong>sinforman sobre cómo la ri<strong>que</strong>za material total de los participanteshabrá aumentado, si<strong>no</strong> sólo <strong>no</strong>s dicen <strong>que</strong> ha cambiadode ma<strong>no</strong>s. Es decir, <strong>no</strong> <strong>no</strong>s informan sobre cómo la división deltrabajo per se aumenta elproducto real -la ri<strong>que</strong>za materialde los participantes, a<strong>un</strong> cuando la productividad individual de<strong>un</strong>os y otros se mantenga constante. 1717 Ludwig von Mises, La acción humana, traducción de Joaquín Reig (Madrid: Editorial Sopee,1968), p. 213: "El teorema del costo comparado nada tiene <strong>que</strong> ver con la teoría del valor de ladoctrina económica clásica. No alude ni a valor ni a los precios. Se trata de <strong>un</strong> juicio puramenteanalítico". Más adelante reitera: "La ley de costo comparado es tan ajena a la teoría clásica delvalor como lo es la ley de los beneficios basada en razonamiento semejante a la primera. Enambos supuestos, cabe limitarse a comparar sólo la inversión [los insumos] con el producto materialobtenido".24


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADApreciaremos lo dicho con el ejemplo de <strong>un</strong> intercambioentre dos personas, suponiendo incluso el peor escenario, enel <strong>que</strong> Juan es me<strong>no</strong>s productivo <strong>que</strong> Pedro en todo. Esimprescindible tomar en consideración este escenario parademostrar por qué hasta al más productivo le conviene cooperarcon el me<strong>no</strong>s productivo: en él se explica cómo a<strong>un</strong> elintercambiante más hábil ganará en la cooperación con elintercambiante me<strong>no</strong>s hábil. La única excepción la constituyeel caso hipotético e improbable de <strong>que</strong> la superior dotación de<strong>un</strong>o sea idéntica en cada <strong>un</strong>a y en todas las tareas.El mismo razonamiento explica cómo en el mercado todoslos recursos están tendiendo siempre -a<strong>un</strong><strong>que</strong> sea lenta e imperfectamente-a ser asignados a <strong>un</strong> uso socialmente óptimo,dejando sin atender otros usos potenciales por considerarseme<strong>no</strong>s prioritarios. Es evidente cómo los intercambios vol<strong>un</strong>tarios<strong>no</strong> son <strong>un</strong> <strong>juego</strong> de <strong>suma</strong> <strong>cero</strong>, si<strong>no</strong>, de hecho, <strong>un</strong> <strong>juego</strong> de<strong>suma</strong> positiva (gana-gana), en los <strong>que</strong> la ganancia es mutua.Así surge <strong>un</strong>a de las más importantes implicaciones sobrela distribución de la ri<strong>que</strong>za, <strong>que</strong> tanto preocupa a ciertosindividuos, e incluso a organizaciones como las NacionesUnidas y el Banco M<strong>un</strong>dial, pues se comprenderá por qué en<strong>un</strong>a eco<strong>no</strong>mía de mercado alguien sólo puede hacer fort<strong>un</strong>a sienri<strong>que</strong>ce a otros. Ese hecho en sí mina la pretensión de superioridadmoral de a<strong>que</strong>llos <strong>que</strong> proponen <strong>un</strong>a re-distribución,por el Gobier<strong>no</strong>, de la ri<strong>que</strong>za adquirida en el mercado, como<strong>un</strong> medio para aliviar la pobreza.Iv\,.CSj¿25


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROMás adelante volveremos sobre estas cuestiones y sobrelas importantes implicaciones <strong>que</strong> tienen en las políticas fiscales,económicas y sociales.26


IIIUN EJEMPLO NUMÉRICO• Supongamos <strong>un</strong> m<strong>un</strong>do habitado por dos personas:Pedro y Juan.• Supongamos, además, <strong>que</strong> Pedro y Juan requieren sólodos productos: pan (P) y ropa (R).• Pedro es mejor <strong>que</strong> Juan en la producción de las doscosas, pero <strong>no</strong> igualmente mejor. (Pedro hace pan dosveces más rápido <strong>que</strong> Juan, y ropa tres veces más rápido<strong>que</strong> Juan).Se hace énfasis en <strong>que</strong> Pedro <strong>no</strong> es igualmente mejor <strong>que</strong>Juan en producir ambos bienes (haciendo pan y ropa), si<strong>no</strong><strong>que</strong> su superioridad es mayor en <strong>un</strong> caso (ropa) <strong>que</strong> en el otro(pan), por<strong>que</strong> ahí radica la clave para entender el problema.Con el propósito de analizar exclusivamente el efecto de ladivisión del trabajo propiamente dicho, supondremos <strong>que</strong> lahabilidad (eficiencia o productividad) de ambos se mantieneconstante y <strong>no</strong> se incrementa con la especialización.Mediremos la productividad de Pedro y de Juan de acuerdocon cuánto pan y cuánta ropa pueden producir por hora.En este caso, si dedican 12 horas a la producción de cadabien. El tiempo total tomado en cuenta en el ejemplo tambiénse mantendrá constante durante el mismo.27


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROProduccións/77 división del trabajoPedroJuan12 hrs. 12 hrs.12 panes (P) 6 ropas (R)12 hrs. 12 hrs.6 panes (P) 2 ropas (R)Producción total: 18 P + 8 RProduccióncon división del trabajoPedroJuan8 hrs. 16 hrs.8 panes 8 ropas24 hrs. hrs.12 panes ropasProducción total: 20 P + 8 RProducción total sin división del trabajo: 1 8 P + 8 RProducción total con división del trabajo: 20 P + 8 RLa producción total aumentó en 2 panes, sin cambio alg<strong>un</strong>oen la productividad individual y sin incremento alg<strong>un</strong>o deltiempo total trabajado. Lo único <strong>que</strong> ha cambiado es <strong>que</strong>Pedro y Juan asignaron su tiempo de acuerdo con sus costoscomparados.La forma en <strong>que</strong> compartirán Pedro y Juan a<strong>que</strong>l aumentode la producción dependerá de la habilidad negociadora decada <strong>un</strong>o; pero la división del trabajo sólo sucederá si ambosprevén <strong>que</strong> pueden beneficiarse del intercambio. Un intercambioposible podría ser <strong>que</strong> Pedro leentregara 2 ropas a28


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADJuan, a cambio de 5 panes, en cuyo caso el resultado con divisióndel trabajo y subsiguiente intercambio sería, en esteejemplo:PedroJuan13 panes 6 ropas 7 panes 2 ropasSi comparamos esto con lo <strong>que</strong> producían sin división deltrabajo, vemos <strong>que</strong> ambos se benefician del intercambio con<strong>un</strong> pan más. Pero ¿quién ganó más?• Si medimos la ganancia en térmi<strong>no</strong>s de pan, ambosterminaron con 1 pan más. 18 Pedro entregó 4 panes <strong>que</strong>para él, en tiempo, equivalen a 2 ropas; y recibe 5panes, ganando 1pan. Juan entregó 5 panes a cambiode 2 ropas <strong>que</strong> para él equivalen a 6 panes. El ganó elequivalente de 1pan.• Como ambos ganan 1 pan, también podemos medir laganancia en tiempo ahorrado: Pedro ha ganado 1 horay Juan 2.• Si medimos la ganancia en térmi<strong>no</strong>s de ropa, Pedrohabrá ganado 1/2 R y Juan 1/3 R.¿Hay alg<strong>un</strong>a manera justa de medir la ganancia? Nótese<strong>que</strong> las ganancias de Pedro y de Juan cambian según comose midan:18 En este ejemplo podemos apreciar matemáticamente cómo la teoría general del intercambio <strong>no</strong>depende de la teoría del valor subjetivo, si<strong>no</strong> de los costos de oport<strong>un</strong>idad.29


UN JUEGO QUE NO SUMA CERO• Si medimos en pan, la ganancia fue igual, pues los dosganaron 1 pan.• Si medimos en tiempo ahorrado, Juan ganó más, puespara él 1 pan equivale a 2 horas, y para Pedro a 1 hora.• Si medimos en ropa, Pedro ganó más, pues para él 1pan equivale a <strong>un</strong> 1/2 de ropa, y para Juan a <strong>un</strong> 1/3 deropa.A<strong>un</strong><strong>que</strong> es obvio <strong>que</strong> las personas <strong>no</strong> hacen este ejerciciocuando intercambian, intuitivamente llevan a cabo lo <strong>que</strong> loseco<strong>no</strong>mistas llaman análisis de costo-beneficio, por<strong>que</strong> ellassiempre son conscientes de a<strong>que</strong>llo a lo <strong>que</strong> deben ren<strong>un</strong>ciar(su costo de oport<strong>un</strong>idad) para recibir lo <strong>que</strong> cada cual puedeobtener a cambio.Otra forma utilizada para explicar este fenóme<strong>no</strong> estomando en cuenta <strong>que</strong> el costo de oport<strong>un</strong>idad de tener <strong>un</strong>cosa en vez de otra -su tasa de sustitución- es diferente paraPedro <strong>que</strong> para Juan, por<strong>que</strong> sus respectivas productividadesson diferentes. Es decir: mientras <strong>que</strong> a Pedro 1 R le "cuesta"2P, a Juan le "cuesta" 3P.En resumen, sus tasas de sustitución son las siguientes:Para Pedro 1 R = 2 P (ó 1 P = 1/2 R)Para Juan 1 R = 3 P (ó 1 P = 1/3 R)Esas diferencias de costos son las <strong>que</strong> permiten <strong>que</strong> las partes<strong>que</strong> intercambian se beneficien del intercambio. De ahíviene el <strong>no</strong>mbre de 'costos comparados".30


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADSupongamos <strong>que</strong> -subjetivamente- Pedro desea tener máspan en vez de más ropa. Si él es mejor produciendo todo (pany ropa), la solución intuitiva sería <strong>que</strong> hiciera más pan. Sinembargo, si él produce 12 panes, su costo de oport<strong>un</strong>idad esde 6 ropas: pero en el ejemplo del intercambio Pedro puedeobtener de Juan los mismos 12 panes, con <strong>un</strong> costo de oport<strong>un</strong>idadde solo 5 ropas, ganando 1 ropa, mientras <strong>que</strong> Juantambién gana 1 ropa en el intercambio. Los dos terminan conmás bienes, sin aumentar la productividad individual, por<strong>que</strong>ambos incurren en <strong>un</strong> me<strong>no</strong>r costo de oport<strong>un</strong>idad para obtenerlo <strong>que</strong> más valoran. Obviamente, si Juan <strong>no</strong> pensara <strong>que</strong>viviría mejor con el intercambio, <strong>no</strong> habría comercio.La división dei trabajo, incrementa, en sí y por símisma, ta productividad de la sociedad, reduciendo elcosto de oport<strong>un</strong>idad en térmi<strong>no</strong>s objetivos y reales.Esto explica por qué Pedro puede tener más pan asignandosu tiempo y recursos a producir ropa, en vez de aproducir pan.La premisa es <strong>que</strong> tanto la productividad individual comoel tiempo invertido se mantienen constantes a lo largo delejemplo. A pesar de ello, la productividad del esfuerzo combinadoha aumentado la ri<strong>que</strong>za de ambos.Una vez <strong>que</strong> la división del trabajo ha permitido la especialización,el aumento de la ri<strong>que</strong>za, como consecuencia delaumento exponencial de la productividad atribuible a talespecialización, podrá opacar el efecto de la división del tra-31


UN JUEGO QUE NO SUMA CERObajo en sí mismo. Pero lo <strong>que</strong> debe reco<strong>no</strong>cerse es <strong>que</strong>, sin lapercepción previa de la ganancia del intercambio, <strong>no</strong> ocurriríanni la división del trabajo ni el consiguiente aumento de laproductividad individual <strong>que</strong> resulta de la misma.El mecanismo <strong>que</strong> permite a las personas hacer comparacionesde costos entre distintos lugares y <strong>que</strong>, como consecuencia,coordina la división del trabajo, es el sistema de preciosrelativos expresados en <strong>un</strong> medio común, el dinero. Ello permitecomparar en cuánto se estima <strong>un</strong> bien en térmi<strong>no</strong>s deotros 19 en las distintas localidades. En la práctica, los preciosrelativos facilitan a <strong>un</strong>a persona tomar la decisión sobre sileconviene hacer más ropa para tener más pan o sile convienehacer el pan directamente.19 Por ejemplo, si el precio de <strong>un</strong>a cosa es diez y el de otra cinco, o cien y cincuenta respectivamente,la relación de precios (sus respectivas tasas de sustitución) será la misma: de dos a <strong>un</strong>o, sin importarla moneda utilizada.32


IVALGUNOS EJEMPLOS DE COSTOSCOMPARADOS EN EL TRABAJOA<strong>un</strong><strong>que</strong> elijamos nuestros fines subjetivamente, comparamosnuestros medios (costos) objetivamente. Como se mencionó,la comparación de los precios es el medio <strong>que</strong> utilizamospara elegir la combinación más económica entre las infinitasalternativas <strong>que</strong> <strong>no</strong>s pueden proporcionar los bienes <strong>que</strong>mejor satisfagan nuestras necesidades.En nuestro m<strong>un</strong>do enfrentamos muchas restriccionesnaturales y otras impuestas por elhombre. Sin embargo, laley de los costos comparados está presente siempre y guíanuestras decisiones sobre la distribución de todas las tareas yrecursos, incluyendo el talento, el tiempo y la tierra.• Ejemplo 1: PersonalA pesar de <strong>que</strong> he sido <strong>un</strong> hombre de negocios relativamenteexitoso, tengo amigos <strong>que</strong> podríanmanejar mi negocio mejor <strong>que</strong> yo. ¿Por qué <strong>no</strong> medesplazan del mercado con sus habilidades gerencialessuperiores? La razón es <strong>que</strong> la ventaja <strong>que</strong>tienen manejando sus propios negocios esmayor<strong>que</strong> la <strong>que</strong> tendrían manejando el mío.33


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROAsimismo, yo sé <strong>que</strong> podría manejar el negocio dealg<strong>un</strong>os de mis clientes mejor de lo <strong>que</strong> lo hacenellos. Pero, como mi ventaja es mayor en el negocio<strong>que</strong> manejo de lo <strong>que</strong> sería manejando el suyo, meocupo del mío. Por consiguiente, el mercado estásiempre moviéndose hacia la optimización delproducto social, induciendo a <strong>un</strong>a división de lashabilidades gerenciales de acuerdo con los costoscomparados. No solamente los clientes y amigos,si<strong>no</strong> todos en la sociedad se benefician delaumento de la productividad de los demás miembrosde la misma, como consecuencia de la asignacióneficiente de los talentos, y del consiguienteintercambio de losingenio de todos: <strong>no</strong> essi<strong>no</strong> <strong>un</strong>o gana-gana.productos del esfuerzo y del<strong>un</strong> <strong>juego</strong> de <strong>suma</strong> <strong>cero</strong>Ejemplo 2: El agricultor PérezEl agricultor Pérez descansaba en su hamaca cuando<strong>un</strong> visitante lo abordó y le ofreció $100,000 porsu finca. Pérez le pidió tiempo para pensar la propuestay le dijo <strong>que</strong> regresara al día siguiente. Esatarde Pérez consideró la propuesta: podría comprar<strong>un</strong>a extensión de tierra más grande de la <strong>que</strong> tenía,a<strong>un</strong><strong>que</strong> más lejos de la ciudad, y en ella producir <strong>un</strong>poco más de lo <strong>que</strong> entonces producía en su finca.Sin embargo, en la más lejana <strong>no</strong> había casa. Péreztendría <strong>que</strong> tomar en arrendamiento <strong>un</strong>a casa cercana,y esa renta saldría de su ingreso adicional.Consideró además, por razones sentimentales, <strong>que</strong>34


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADsu familia estaba enterrada en su finca. Por lotanto, declinó la oferta.El visitante aumentó el precio ofrecido a $150,000.Pérez le pidió de nuevo tiempo para pensar y <strong>que</strong>volviera a la mañana siguiente. Esa <strong>no</strong>che calculó<strong>que</strong> con los cincuenta mil dólares adicionales, ademásde comprar la tierra prevista podría aumentarsus ingresos y construir <strong>un</strong>a casa. Luego se acordóde sus antepasados. Finalmente se convenció de<strong>que</strong> sus antepasados pensarían <strong>que</strong> habrían engendrado<strong>un</strong> tarado, si <strong>no</strong> vendía su propiedad.¿Quién salió mejor? Pérez está mejor con <strong>un</strong>a casanueva y <strong>un</strong> ingreso mayor, a<strong>un</strong><strong>que</strong> <strong>un</strong> poco máslejos. El comprador también lo está, por<strong>que</strong>, de locontrario, habría hecho otra cosa más provechosacon su dinero. La diferencia es ganancia paraambos. Incluso la sociedad está mejor, por<strong>que</strong> elnuevo propietario, como seguramente tendría <strong>un</strong>aventaja comparativa usando la tierra de Pérez, produciráalgo con <strong>un</strong> valor agregado mayor para lacom<strong>un</strong>idad <strong>que</strong> lo <strong>que</strong> Pérez estaba produciendo.Hasta los antepasados de Pérez estarán satisfechos,por <strong>no</strong> haber engendrado a <strong>un</strong> cabeza dura. Todosganaron con el cambio de tenencia de la tierra,a<strong>un</strong><strong>que</strong> de <strong>un</strong>a manera distinta y en <strong>un</strong> grado diferente.Es así como la tenencia de la tierra siempretiende -a<strong>un</strong><strong>que</strong> imperfectamente en <strong>un</strong> m<strong>un</strong>doimperfecto- hacia quienes están en mejor condi-35


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROción de absorber el costo de oport<strong>un</strong>idad de tenerla,costo <strong>que</strong> es equivalente a la renta <strong>que</strong> se deja de percibirsi se invierte el precio de la tierra en otra cosa.Como vemos, a<strong>un</strong><strong>que</strong> <strong>no</strong> lo parezca, la tenencia de latierra <strong>no</strong> es caprichosa.• Ejemplo 3: La secretaria o la enfermeraLa secretaria de <strong>un</strong> fabricante de fotocopiadoras seencuentra en su cami<strong>no</strong> hacia la fotocopiadora con eladministrador técnico, a quien leofrece sacarle susfotocopias. Cuando él le recuerda <strong>que</strong> sabe sacar lasfotocopias mejor <strong>que</strong> ella, la secretaria le da la razón,pero añade <strong>que</strong> él gana más <strong>que</strong> ella y<strong>que</strong>, por tanto,si él saca las copias, lo <strong>que</strong> él deja de hacer, el costode oport<strong>un</strong>idad para la empresa, es mayor. Un casoparecido es el del doctor <strong>que</strong> deja a la enfermera prepararal paciente, por<strong>que</strong>, a<strong>un</strong><strong>que</strong> él sabe prepararlomejor, leconviene dedicar su tiempo a otras cosas,como examinar a otros pacientes y analizar exámenespara emitir mejores diagnósticos,tareas en las<strong>que</strong> él tiene mayor ventaja.A medida <strong>que</strong> la especialización aumenta la productividadindividual de cada participante, baja su costo de oport<strong>un</strong>idady ello significa <strong>que</strong> puede pagar más por lo <strong>que</strong> recibemientras al mismo tiempo, le cuesta me<strong>no</strong>s: la prosperidadajena a todos conviene por<strong>que</strong> <strong>no</strong> es <strong>un</strong> <strong>juego</strong> <strong>suma</strong> <strong>cero</strong>.La asignación de tareas puede ser <strong>que</strong> n<strong>un</strong>ca sea perfecta,debido, entre otras razones, a las limitaciones del co<strong>no</strong>cimiento.Frecuentemente se pasa por alto <strong>que</strong> <strong>un</strong> importante obstáculo36


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADpara llegar a la perfección en este m<strong>un</strong>do es el costo de adquiririnformación. Hayek 20 <strong>no</strong>s enseñó <strong>que</strong>, debido a <strong>que</strong> elco<strong>no</strong>cimiento utilizable está disperso en el tiempo y las circ<strong>un</strong>stancias,y a <strong>que</strong> éstas están cambiando continua e impredeciblemente,sólo a<strong>que</strong>llos <strong>que</strong> se hallen en el lugar y en elmomento precisos pueden tomar la mejor decisión. No obstantelas imperfecciones y limitaciones, la tendencia es a optimizarel uso de los recursos huma<strong>no</strong>s, naturales y el propiotiempo, de acuerdo con las ventajas comparativas. A<strong>un</strong><strong>que</strong>nadie puede estar enterado de cada oport<strong>un</strong>idad existente, enla <strong>que</strong> cada persona podría emplear su talento y esfuerzo en<strong>un</strong> momento dado, el incentivo de mayores recompensasmutuas tiende a dirigir a la com<strong>un</strong>idad hacia la optimizacióndel uso del co<strong>no</strong>cimiento, y a esforzarse por buscar las oport<strong>un</strong>idadesmás provechosas adaptándose a ellas.Es importante <strong>no</strong>tar <strong>que</strong>, a medida <strong>que</strong> la especializaciónaumenta la productividad individual de cada participante ensu propio campo, baja su costo de oport<strong>un</strong>idad y a su vezaumentan las diferencias entre habilidades. A medida <strong>que</strong> suscostos disminuyen, cada quien puede ofrecer en pago mayorcantidad a me<strong>no</strong>r costo, incrementando así los beneficios y lari<strong>que</strong>za de todos. Cuando Pedro aumenta su propia productividaden hacer pan, el pan con el <strong>que</strong> paga le cuesta me<strong>no</strong>s.Con este ahorro podrá pagar a Juan más pan, incluso incurriendoen <strong>un</strong> me<strong>no</strong>r costo, lo mismo <strong>que</strong> aumentar sudemanda por ropa y por otras cosas en el mercado.20 Friedrich A. Hayek, "The Use of K<strong>no</strong>wldege in Society", en American Eco<strong>no</strong>mic Review XXXV,<strong>no</strong>. 4 (September, 1945), pp. 519-30, y "El orden de la libertad' (Guatemala: UniversidadFrancisco Marroquín, 1977): p. 6.37


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROEs así como todos compartimos el beneficio de la crecienteproductividad de cualquier otra persona. Todos somospartícipes del beneficio derivado de la baja de costos de losdemás y así logramos entender por qué a todos <strong>no</strong>s convienela prosperidad ajena.Es sabido <strong>que</strong> muchas personas <strong>que</strong> hacen trabajos intensivos,como los barberos, por ejemplo, <strong>no</strong> aumentarán significativamentesu propia productividad con el correr del tiempo,por<strong>que</strong> <strong>no</strong> pueden automatizarse. Pero a<strong>un</strong> así, <strong>un</strong> barbero enChicago gana más <strong>que</strong> otro en Guatemala, por<strong>que</strong> las personascon las <strong>que</strong> comercia el barbero en Chicago son más productivasy ricas <strong>que</strong> los clientes del barbero en Guatemala. EnChicago los trabajadores pueden pagarle más al barbero, precisamentepor<strong>que</strong> su costo de oport<strong>un</strong>idad es más alto si ellosmismos se cortan el pelo y, además, si quieren <strong>que</strong> el barberopermanezca en su negocio y les atienda, tendrán <strong>que</strong> mantenerlosatisfecho pagándole mejor.También las áreas geográficas se especializan con eltiempo.Unas se desarrollan como agrícolas, otras como industriales,otras como comerciales. Actividades específicas suelenconcentrarse en los llamados clusters. Por ejemplo, la manufacturatextil en las Carolinas, las compañías de seguros enConnecticut, los pisos de cerámica en Italia, la electrónica enSilicon Valley, lo relojes en Suiza, etcétera. Todo esto contribuyea aumentar la productividad, y a acelerar y promoveravances tec<strong>no</strong>lógicos, métodos ahorrativos de tiempo, difusiónde co<strong>no</strong>cimientos especializados.Ello contribuye tam-38


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADbien a bajar los costos, mejorar la calidad y aumentar la ofertade los bienes disponibles.Cuando observamos de cerca este fenóme<strong>no</strong>, logramosadvertir cómo el principio f<strong>un</strong>damental de los costos comparadosf<strong>un</strong>ciona en todas partes, en todo tiempo y en todaactividad.39


VEL COMERCIO COMODISTRIBUIDOR DE RIQUEZACada <strong>un</strong>o es dueño de lo <strong>que</strong> produce pacíficamente. Esees el proceso legítimo de apropiación. El proceso de produccióny de distribución es <strong>un</strong> mismo acto. ¿Acaso se produciríao se trabajaría si <strong>no</strong> se tuviera la certeza de <strong>que</strong> se va a poseerlo <strong>que</strong> se produce o lo <strong>que</strong> se recibirá en pago a cambio dela colaboración?IPartimos de la premisa de <strong>que</strong> la legitimidad de la posesiónde ri<strong>que</strong>za depende del proceso de adquisición de lamisma. En condiciones de libertad, el propietario de losrecursos empleados en la creación de la ri<strong>que</strong>za habráasumido los riesgos y los costos del incierto e inevitableproceso de ensayo y error en <strong>que</strong> consiste su producción;es decir, su posesión.En condiciones de libertad, la nueva ri<strong>que</strong>za <strong>no</strong> se hace aexpensas de nadie; así <strong>que</strong> es difícil justificar quién, aparte desu productor, podría reclamar <strong>un</strong> derecho legítimo de propiedad.Además, como en condiciones de libertad la ri<strong>que</strong>zasolamente se puede hacer enri<strong>que</strong>ciendo a los demás, nadie,excepto los competidores, puede aducir haber sido temporalmentedañado por el proceso. Incluso los trabajadores <strong>que</strong>han colaborado han tomado ventaja de la oport<strong>un</strong>idad <strong>que</strong>40


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADellos mismos juzgaron mejor <strong>que</strong> las otras <strong>que</strong> están disponibles.De <strong>no</strong> ser así, como se dijo antes, <strong>no</strong> habrían aportadosu cooperación.El aumento de la producción de bienes generalmente <strong>no</strong>tiene por objeto el disfrute directo de quien los produce, por<strong>que</strong>la cantidad <strong>que</strong> se produce con división del trabajo fácilmenteexcederá sus necesidades o deseos. Pero <strong>no</strong> son "excedentes",en el sentido de "sobrantes", como muchas veces se dice en lasexplicaciones sobre comercio. Se trata de <strong>un</strong>a producción deliberadamentedestinada a intercambiarse por <strong>un</strong> activo máslíquido, el dinero. La producción, convertida en dinero en elmercado, constituye el poder de compra del productor, con elcual satisface sus propias necesidades.Quien se abstiene de confeccionar su propia ropa, zapatoso muebles, para especializarse en el cultivo de maíz, por ejemplo,<strong>no</strong> lo hace por<strong>que</strong> con<strong>suma</strong> gran cantidad de maíz, si<strong>no</strong>por<strong>que</strong> intercambia sus derechos de propiedad sobre el maízpor el derecho de propiedad <strong>que</strong> otros tienen sobre otros bienes<strong>que</strong> él necesita. Naturalmente, <strong>un</strong>a persona <strong>no</strong> sacrificarásu autosuficiencia e independencia si, después de negociar consu maíz, <strong>no</strong> disfruta de más o de mejor ropa, usa más o mejoreszapatos, y dispone de más y mejor mobiliario de los <strong>que</strong>hubiera podido confeccionar directamente con los recursos yen el tiempo <strong>que</strong> utilizó para producir maíz. El intercambio dederechos de propiedad en el mercado es "triangular": es decir,<strong>no</strong> se basa en <strong>un</strong> true<strong>que</strong> directo, si<strong>no</strong> indirecto, utilizando eldinero (o divisa) como medio. Así se multiplican las oport<strong>un</strong>i-41


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROdades de división del trabajo para crear y dif<strong>un</strong>dir la ri<strong>que</strong>za,y alcanzar <strong>un</strong> mayor bienestar.Dado <strong>que</strong> los intercambios vol<strong>un</strong>tarios tienen lugar sólo siambas partes prevén <strong>que</strong> recibirán más <strong>que</strong> su costo de oport<strong>un</strong>idad(lo <strong>que</strong> entregan en el intercambio), la diferencia esganancia. Y, puesto <strong>que</strong> las personas siempre tendrán otrassatisfacciones alternativas, elegirán comerciar con quienes lasenri<strong>que</strong>cen más. En consecuencia, en <strong>un</strong>a eco<strong>no</strong>mía de mercado-en <strong>que</strong> los intercambios son vol<strong>un</strong>tarios por definición-<strong>no</strong> se puede hacer fort<strong>un</strong>a a costa de otros, si<strong>no</strong> sóloofreciéndoles a los demás <strong>un</strong>a mejor opción; es decir, haciéndolosmás ricos o, lo <strong>que</strong> es lo mismo, me<strong>no</strong>s pobres.¿Habrá alg<strong>un</strong>a otra forma mejor <strong>que</strong> el mercado libre deinducir a todos -los bue<strong>no</strong>s y los <strong>no</strong> tan bue<strong>no</strong>s- a <strong>que</strong>dedi<strong>que</strong>n su ingenio y esfuerzo a lograr <strong>que</strong> todos losdemás sean me<strong>no</strong>s pobres?Como ya vimos, <strong>no</strong> existe<strong>un</strong>a forma objetiva de saberquién gana más en <strong>un</strong> intercambio; en consecuencia, <strong>no</strong> tienesentido pensar en térmi<strong>no</strong>s de <strong>un</strong> comercio "justo" o "equitativo",21en el sentido de <strong>que</strong> ambas partes contratantes gananaproximadamente lo mismo. También vimos ya <strong>que</strong> equitativo<strong>no</strong> es igual <strong>que</strong> justo y, como bien saben los eco<strong>no</strong>mistas,los beneficios están medidos "al margen" y subjetivamente. 2221 Lo equitativo se refiere generalmente a cantidades equivalentes en valor medido en precios monetarios,pero el intercambio ocurre precisamente por<strong>que</strong> esas valorizaciones discrepan. Por esodicen: "precio es lo <strong>que</strong> se paga y valor lo <strong>que</strong> se recibe". Si lo <strong>que</strong> se intercambia fuese consideradoequivalente, <strong>no</strong> produciría beneficio alg<strong>un</strong>o. Y, como generalmente se define, justo es dar acada quien lo suyo: es decir, lo adquirido libre y legítimamente.22 La cuarta cerveza <strong>no</strong> da la misma satisfacción <strong>que</strong> la primera.42


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADPor tanto, cada transacción efectuada, a<strong>un</strong><strong>que</strong> involucre elintercambio exactamente de los mismos bienes, produciráganancias diferentes pues también su costo de oport<strong>un</strong>idadserá distinto.Por ejemplo, cuando hago <strong>un</strong> intercambio con BillGates (cada vez <strong>que</strong> compro <strong>un</strong>o de sus programas de software),seguramente yo ga<strong>no</strong> más <strong>que</strong> él, por<strong>que</strong> mi gananciasin duda supera, y por mucho, el precio mismo del programa.La razón de <strong>que</strong> su fort<strong>un</strong>a sea mayor <strong>que</strong> la mía es<strong>que</strong> él realiza más transacciones <strong>que</strong> yo. 23 Mis antepasadospensarían <strong>que</strong> soy <strong>un</strong> tonto si comprara los programasde software a proveedores <strong>que</strong> me enri<strong>que</strong>cen me<strong>no</strong>s <strong>que</strong>Bill Gates.Para aumentar su fort<strong>un</strong>a, las personas tienen dosopciones: <strong>un</strong>a consiste en ofrecer bienes y servicios a otrosmiembros de la sociedad, mediante intercambios vol<strong>un</strong>tarios(pacíficos); la otra, en recurrir a la coerción, al fraude,o aprovechar el poder coercitivo del Estado para obteneralgún privilegio 24 <strong>que</strong> les proteja de competidores estableciendotarifas, licencias o cuotas, o bien con mo<strong>no</strong>polios ocarteles. Así, <strong>un</strong>a persona puede aumentar su ri<strong>que</strong>za, impidiendou obstaculizando <strong>que</strong> los demás recurran a competidoreslocales o del exterior para satisfacer sus deseos o23 El programa tiene para mí <strong>un</strong> valor muchas veces por encima del precio <strong>que</strong> pago.Afort<strong>un</strong>adamente, sólo pago, gracias a las leyes de la eco<strong>no</strong>mía, lo <strong>que</strong> el comprador marginalestá dispuesto a pagar, y yo <strong>no</strong> soy el comprador marginal. Cada comprador tiene <strong>un</strong>a gananciadistinta en su compra, a<strong>un</strong><strong>que</strong> se trate del mismo programa y del mismo precio.24 Privilegio quiere decir, por definición, <strong>que</strong> el Gobier<strong>no</strong>, utilizando su poder coercitivo, impide alos demás hacer lo <strong>que</strong> al privilegiado le permite.43


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROnecesidades. Obviamente, en este último caso, el mercado ylos costos comparados se distorsionan, por lo cual ya <strong>no</strong>cumplirán su f<strong>un</strong>ción de asignar recursos económicamente,si<strong>no</strong> más bien contribuirán a causar <strong>un</strong>a desviación antieconómicade las compras y del uso de los recursos.Pero en <strong>un</strong>a sociedad libre (de mercado), en ausencia decarteles o mo<strong>no</strong>polios <strong>que</strong> <strong>no</strong> son naturales, 25 todos resultancompitiendo por hacer a otros me<strong>no</strong>s pobres o másricos, pues el uso de la fuerza está proscrito por definición.Cada persona intenta prever las prioridades de otros -y <strong>no</strong>las propias- para tener éxito. Quien quiera hacer fort<strong>un</strong>a,quizás tenga <strong>que</strong> confeccionar <strong>un</strong>a ropa <strong>que</strong> jamás usaría élmismo o producir <strong>un</strong> tipo de comida <strong>que</strong> <strong>no</strong> le guste.Además, la calidad de los bienes y servicios <strong>que</strong> ofrecedeberá ser a la medida del presupuesto de sus clientes,del suyo. Quien tenga más éxito enri<strong>que</strong>ciendo a otrosaumentará más su fort<strong>un</strong>a. ¿Habrá alg<strong>un</strong>a otra formamejor de inducir a todos -los bue<strong>no</strong>s y los <strong>no</strong> tan bue<strong>no</strong>sa<strong>que</strong> dedi<strong>que</strong>n su ingenio, esfuerzo y recursos a lograr <strong>que</strong>todos los demás vivan mejor; es decir, a <strong>que</strong> sean más ricoso me<strong>no</strong>s pobres?<strong>no</strong>Desde esta perspectiva, podemos apreciar <strong>un</strong> efecto delos impuestos <strong>que</strong> <strong>no</strong> se basan en <strong>un</strong>a sola tasa, si<strong>no</strong> entasas escalonadas, progresivas, diseñadas a su vez paratomar <strong>un</strong>a mayor proporción de losingresos de a<strong>que</strong>llos25 Los mo<strong>no</strong>polios o carteles dañi<strong>no</strong>s son los <strong>que</strong> existen debido a alg<strong>un</strong>a interferencia del poderpúblico <strong>que</strong> impide la entrada a competir. Los naturales, consecuencia del tamaño de los mercados,<strong>no</strong> distorsionan por<strong>que</strong> <strong>no</strong> tienen el poder político para impedir la entrada de la competencia.44


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDAD<strong>que</strong> más enri<strong>que</strong>cen a otros. 26La llamada ley de las consecuencias<strong>no</strong> intencionadas <strong>no</strong>s confirma cómo, sin <strong>que</strong>rer,surgen incentivos perversos <strong>que</strong> causan a todos pérdidas <strong>no</strong>previstas. También <strong>no</strong>s permite apreciar cómo los más productivos,<strong>que</strong> podrían ofrecer el mayor beneficio a losdemás en sus intercambios, son desalentados por losimpuestos, <strong>que</strong> aumentan de manera progresiva. En consecuencia,la progresividad perjudica a los demás, <strong>que</strong>pudiendo haber obtenido <strong>un</strong> beneficio mayor, se ven condenadosa decidirse por la siguiente mejor opción, perdiendoasí la diferencia con su opción más enri<strong>que</strong>cedora.Como consumidores, con nuestro dinero votamos pora<strong>que</strong>llos <strong>que</strong> <strong>no</strong>s enri<strong>que</strong>cen más y en ese procesodeterminamos a quiénes hacemos más ricos.¿Corresponde al Gobier<strong>no</strong> impedir o blo<strong>que</strong>ar nuestrosvotos? ¿Podrá existir <strong>un</strong> sistema más democrático?Es en este sentido tan realista como la competencia enri<strong>que</strong>cea todos. La competencia exige <strong>un</strong> esfuerzo constante,iniciativa y creatividad, pues las necesidades de otros, sus gustospersonales, su poder de compra, sus prioridades, sus opinionessobre otros productos alternativos, además, están enconstante cambio. Quién gana dinero y quién <strong>no</strong>, será deter-26 Los impuestos con tasas escalonadas (también co<strong>no</strong>cidos como progresivos o redistributivos) conllevan<strong>no</strong> solamente <strong>un</strong> tributo mayor en proporción al ingreso, si<strong>no</strong> <strong>un</strong>a mayor proporción a medida<strong>que</strong> el ingreso es mayor. Ello tiene <strong>un</strong> efecto empobrecedor <strong>no</strong> intencionado, pues <strong>no</strong> es tanto elconsumo del rico el <strong>que</strong> resulta afectado, si<strong>no</strong> a<strong>que</strong>llos ingresos <strong>que</strong> son más susceptibles de serahorrados e invertidos como capital productivo. Por consiguiente, afectarán más al consumo delpobre, cuyo ingreso depende más de la inversión de capital en los medios de producción <strong>que</strong> aumentanla productividad, la demanda de trabajo y los salarios. De paso, la mermada inversión de capitalafecta a la productividad del país entero, incluyendo los ingresos fiscales, a cambio de <strong>un</strong>impuesto difícil de cobrar, <strong>que</strong> fomenta la corrupción y rinde poco en relación con el gasto nacionalde pagarlo y recaudarlo.45


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROminado por lo <strong>que</strong> Ludwig von Mises llamó "el plebiscito diariodel mercado": nuestros votos son los billetes <strong>que</strong> hemoscomprado con nuestro esfuerzo como productores.Los <strong>que</strong> fracasan en satisfacer las necesidades de la sociedadvan a la quiebra, lo cual, en esencia, significa <strong>que</strong> los títulosde propiedad de sus activos productivos son transferidos aquien cree <strong>que</strong> puede servirla mejor. Si el nuevo propietariosirve mejor, conserva su fort<strong>un</strong>a. Si <strong>no</strong>, la fort<strong>un</strong>a cambia dema<strong>no</strong>s otra vez. Es <strong>un</strong> sistema <strong>que</strong> <strong>no</strong> depende de la bondad,si<strong>no</strong> del buen entendimiento del interés de todos los participantespara producir <strong>un</strong> beneficio mutuo, a<strong>un</strong> cuando lasintenciones sean me<strong>no</strong>s <strong>que</strong> virtuosas. Y así como en <strong>un</strong>asociedad libre la persona <strong>no</strong> puede simplemente tomar lari<strong>que</strong>za, tampoco puede confiar en <strong>que</strong> ésta permanecerá ensus ma<strong>no</strong>s <strong>un</strong>a vez adquirida, por<strong>que</strong> su posesión es precaria.Para conservarla deberá ganarla nuevamente cada día,mediante intercambios <strong>que</strong> enri<strong>que</strong>cen a otros.Los consumidores son despiadados, en elsentido de <strong>que</strong>,cuando compran, <strong>no</strong> consideran los problemas y necesidadespersonales o familiares del vendedor. No hacen caridad cuandoestán comprando para satisfacer sus propias necesidadesfamiliares, por<strong>que</strong> sus prioridades caritativas <strong>no</strong> tienen relacióncon las compras <strong>que</strong> hacen. Sus actos de caridad sonaparte y los dirigen hacia donde consideran <strong>que</strong> son másnecesarios y meritorios.Así vemos <strong>que</strong> la distribución de la ri<strong>que</strong>za <strong>no</strong> es caprichosaya <strong>que</strong>, a<strong>un</strong><strong>que</strong> imperfectamente, es la sociedad entera,46


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADy <strong>no</strong> el Gobier<strong>no</strong>, quien ordenadamente la determina. ElGobier<strong>no</strong> solamente puede distorsionar los deseos de lasociedad.Ciertamente, como en la sociedad moderna utilizamos eldinero para comerciar, en vez de hacerlo mediante el true<strong>que</strong>,fácilmente perdemos de vista <strong>que</strong> lo <strong>que</strong> intercambiamos sonlos títulos de propiedad de nuestros bienes y servicios. Y,cuando logramos desentrañar la compleja actividad financiera,llegamos a la conclusión de <strong>que</strong> la f<strong>un</strong>ción del dinero es, alfin de cuentas, ¡facilitar la división del trabajo de acuerdo conlos costos comparados! ¡Nuevamente apreciamos la relevanciade la teoría general del intercambió^.47


VICOMENTARIOS SOBRE ELCOMERCIO ENTRE "PAÍSES"El comercio es siempre, necesariamente, entre personas decarne y hueso. Cuando pensamos en comercio internacional,<strong>no</strong> debemos perder de vista <strong>que</strong> son las personas, <strong>no</strong>los países, quienes intercambian. A<strong>un</strong><strong>que</strong> muchas personasestén involucradas en <strong>un</strong> mercado internacional y secomercien muchos productos, cada transacción es entre<strong>un</strong> vendedor y <strong>un</strong> comprador de <strong>un</strong> bien o servicio particular.Esto es verdad incluso cuando se trata de empresas,ya <strong>que</strong> éstas pertenecen a personas <strong>que</strong> actúan comomiembros de <strong>un</strong> grupo o como parte de <strong>un</strong>a empresacolectiva.La única condición, a<strong>un</strong><strong>que</strong> <strong>no</strong> suficiente, para <strong>que</strong> ocurra<strong>un</strong> intercambio mutuamente beneficioso entre personas<strong>que</strong> viven en diferentes países, o en distintas áreas de <strong>un</strong>mismo país, es <strong>que</strong> la relación de los precios entre las cosasde <strong>un</strong> lugar sea diferente de la relación de los precios entrelas cosas del otro. Esto es así por<strong>que</strong> la relación de los preciosrevela los costos de oport<strong>un</strong>idad de cada quien. E<strong>no</strong>tras palabras, cuando decimos <strong>que</strong> las relaciones de losprecios son distintas, estamos diciendo <strong>que</strong> los costos deoport<strong>un</strong>idad de cada participante también lo son. Debe48


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADsatisfacerse otra condición evidente, y esta es <strong>que</strong> el beneficiotiene <strong>que</strong> ser lo suficientemente grande para compensarlos costos de transacción.A todos <strong>no</strong>s interesa la prosperidad ajena y la prosperidadde otros países. Como Adam Smith <strong>no</strong>s indicó, el tamañodel mercado determina la extensión de las oport<strong>un</strong>idadesen vistas a la división del trabajo. Todos los países sebenefician del aumento de la productividad en los otros.El comercio permite a todos, nacionales y extranjeros,participar en los ahorros logrados por los aumentos de laproductividad de los demás, pues ladisminución de loscostos, recordémoslo, da lugar a <strong>que</strong> a cada quien le cuesteme<strong>no</strong>s pagar más por lo <strong>que</strong> compra.En elm<strong>un</strong>do real hay muchos factores <strong>que</strong> aumentan odisminuyen la oferta y demanda de divisas, como son losflujos de capital. Pero la entrada y salida de divisas internacionalesestará siempre tendiendo, necesariamente, alequilibrio, aumentando o disminuyendo las reservas paraamortiguar los flujos. Lo <strong>que</strong> regula ese equilibrio es laparidad (la tasa de cambio de las divisas), la cual fluctuarátendiendo siempre a <strong>un</strong> equilibrio <strong>que</strong> n<strong>un</strong>ca alcanza,por<strong>que</strong> cada ajuste, a su vez, lo desequilibra nuevamente.Cuando aumenta la entrada de capital (por ejemplo, deremesas familiares), aumenta la oferta de divisas y disminuyesu precio, lo cual quiere decir <strong>que</strong> el valor de lamoneda local subirá. Así alentará las importaciones ydesalentará las exportaciones, para equiparar las entradas49


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROde divisas con las salidas. En tal caso, la balanza delcomercio se tornará necesariamente negativa, por<strong>que</strong> seimportará más de lo <strong>que</strong> se exporta, correspondiendo ladiferencia a las remesas. La ecuación <strong>que</strong> expresa el equilibrioes la siguiente:Ingresos de divisas: = Egresos de divisas:(Exportaciones + remesas + otros) = (Importaciones + salidas capital + otros)Cuando, por ejemplo, elingreso de divisas procedentes deremesas es mayor <strong>que</strong> las salidas de capitales, la baja del preciode las divisas fomentará las importaciones, y éstas seránmayores <strong>que</strong> las exportaciones para mantener la ecuación.Es decir: la balanza comercial será, como se la designa convencionalmente,"negativa". 27• Lo opuesto ocurrirá cuando se produzca <strong>un</strong>a salida ("fuga")de capitales: el aumento del precio de las divisas hará <strong>que</strong> suprecio suba, fomentando las exportaciones y desalentandolas importaciones. En ese caso la balanza comercial tenderáa ser "positiva". Así es <strong>que</strong>, paradójicamente, <strong>un</strong>a balanzacomercial "negativa" puede ser <strong>un</strong> sig<strong>no</strong> de bonanza, por<strong>que</strong>significa <strong>que</strong> están entrando capitales. Desde el p<strong>un</strong>to devista económico, "negativo" <strong>no</strong> es sinónimo de malo, ni"positivo" es sinónimo de bue<strong>no</strong>.• Sería raro <strong>que</strong> los exportadores promovieran la baja de losimpuestos de importación. Sospecho <strong>que</strong> es por<strong>que</strong> <strong>no</strong> estánal tanto de <strong>que</strong> la supresión o rebaja de las tarifas de impor-27 Para ver en detalle cómo se producen los ajustes, ver Anexo II, p. 63.50


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADtación aumentaría sus ingresos. Pasa inadvertido <strong>que</strong> disminuirlos impuestos y obstáculos a las importaciones es deinterés para los exportadores, pues, como se indicó arriba,en la medida <strong>que</strong> suba la demanda de divisas, y en consecuenciasu precio, en esa medida resultará más rentable laproducción para exportar. Para apreciar el efecto en losingresos de los exportadores, cuando se restringen lasimportaciones con impuestos, cuotas u otras barreras, imagíneselo <strong>que</strong> pasaría si simplemente se prohibieran lasimportaciones: las exportaciones <strong>no</strong> existirían, debido a <strong>que</strong>el mercado para sus divisas <strong>no</strong> existiría tampoco.De dónde provengan las importaciones es irrelevante,pues el comercio es triangular e indirecto, mediante el usodel dinero, y <strong>no</strong> requiere balance entre las partes,en lamisma forma <strong>que</strong> <strong>no</strong> esperamos <strong>un</strong> balance con todas laspersonas con quienes intercambiamos. Por ejemplo, <strong>no</strong> seintenta equilibrio comercial en los intercambios con elbarbero, ni con el sastre, ni con el verdulero.Las importaciones vienen "del mercado m<strong>un</strong>dial" (i.e.,alguien las pone a la venta) y la preocupación, manifestadaen ocasiones, de <strong>que</strong> <strong>no</strong> habrá divisas para importar esvana, por<strong>que</strong> ningún productor extranjero enviará bienes,si el importador <strong>no</strong> tiene los recursos necesarios -es decir,las divisas- para pagar. Divisas habrá siempre, pues si, porejemplo, la demanda de divisas aumentara mucho, su preciosubiría y, como ocurre con cualquier otro bien, eseaumento fomentaría las exportaciones generadoras de51


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROdivisas para satisfacer el aumento de la demanda hacia <strong>un</strong>nuevo equilibrio (a<strong>un</strong><strong>que</strong> n<strong>un</strong>ca se llegue a él).El único propósito de la exportación es la importación, enel mismo sentido <strong>que</strong> elpropósito de vender nuestro trabajoo nuestros bienes (para ganar dinero) es poder comprarotros bienes. 28 Indistintamente de lo <strong>que</strong> produzcanlos exportadores, al final del día terminan con monedasextranjeras (divisas) como su producto final.Luego vendenesas divisas a los importadores locales. Puesto <strong>que</strong>,como el mercado donde los exportadores ofrecen en ventasus divisas para reponer sus costos y cubrir sus gastos esen su propio país, al fin de cuentas su mercado es doméstico.(No tendría sentido vender dólares a cambio de dólaresen el extranjero).Nadie, en su sa<strong>no</strong> juicio, consumiría más recursos propiospara producir <strong>un</strong>os bienes <strong>que</strong> puede comprar consumiendome<strong>no</strong>s recursos. Las tarifas o cuotas <strong>que</strong> <strong>no</strong> se establecencon fines fiscales, si<strong>no</strong> con el objeto de proteger(fomentar) alg<strong>un</strong>a actividad industrial o agrícola, necesariamentecausarán desviación antieconómica de recursos.Ello por<strong>que</strong> artificialmente se fomenta la utilización derecursos en actividades <strong>que</strong>, sin el estímulo de la protección,<strong>no</strong> podrían competir en el mercado por esos mismosrecursos. No olvidemos <strong>que</strong> el mercado es <strong>un</strong>a continuasubasta en la <strong>que</strong> los usos más rentables desplazan a los deme<strong>no</strong>r prioridad, los me<strong>no</strong>s rentables. El estímulo <strong>que</strong>28 Por ello, alguien ha dicho <strong>que</strong> el dinero es lo único <strong>que</strong> se desea para salir de él.52


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADbrinda la protección necesariamente tiene <strong>que</strong> ser lo suficientementegrande para lograr adquirir a<strong>que</strong>llos recursos,en el mercado de recursos; y nótese <strong>que</strong> esos recursos tienenprecio precisamente por<strong>que</strong> tienen otros usos. Ahorabien, si debido exclusivamente a alg<strong>un</strong>a disposición artificial,la rentabilidad de la actividad protegida <strong>no</strong> aumentaselo suficiente como para poder desplazar del mercado derecursos a otras actividades, evidentemente el fomento <strong>no</strong>lograría su propósito. Lo cual significa <strong>que</strong>, paradójicamente,si logra su propósito, es antieconómico.Impedir <strong>que</strong> las personas aprovechen las ventajas de lasimportaciones más baratas es como impedirles <strong>que</strong> aprovechenla ventaja de los nuevos inventos y métodos ahorradoresde trabajo, como, por ejemplo, las lavadoras paraevitarse trabajo,ahorrar tiempo y disponer de recursospara otras cosas; latelefonía para evitar mensajeros; latubería para llevar agua; la luz <strong>que</strong> <strong>no</strong>s regala el sol y eco<strong>no</strong>mizaelectricidad; 29 y así, todo lo <strong>que</strong> libera recursos.Como vimos anteriormente, la jurisdicción política deresidencia del proveedor de bienes <strong>no</strong> justifica negar anadie <strong>un</strong> beneficio tangible derivado de <strong>un</strong>a importación.Después de todo, quien se <strong>que</strong>da con <strong>un</strong> bien importadohabrá producido algo <strong>que</strong> eco<strong>no</strong>mizó o <strong>que</strong> generó <strong>un</strong>adivisa. No está tomando algo <strong>que</strong> pertenece a "la sociedad",pues es la persona misma quien indirectamente con29 Ver: Frédéric Bastiat, "La petición del manufacturero de candelas", Tópicos de Actualidad, CEES(septiembre de 1964).53


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROsu trabajo paga por (o produce) las divisas necesarias paraimportar.La competencia de importaciones más baratas ciertamenteafecta a los productores locales, obligándolos a cambiar,abandonar actividades e incluso dejar de lado activosproductivos <strong>que</strong> se tornan obsoletos.Pero esos cambios<strong>no</strong> son evitables si se desea progresar, por<strong>que</strong> el cambio esinherente al progreso. No existe el progreso sin cambio.Esto sucede todos los días cuando las computadoras dejansin empleo a miles de contadores. Así también las nuevasfibras plásticas desplazaron a muchos algodoneros; elmotor de combustión desplazó a las carretas; la electricidaddesplazó a las candelas y a la fuerza animal; lospuentes desplazaron a los lancheros; los teléfo<strong>no</strong>s a losmensajeros, el petróleo al aceite vegetal y animal, losrobots a alg<strong>un</strong>os trabajadores... En fin, si se hubieraimpedido el cambio en la Edad de Piedra, todavía viviríamosen las cavernas. Afort<strong>un</strong>adamente, cuando elGobier<strong>no</strong> <strong>no</strong> impide <strong>que</strong> los cambios sean oport<strong>un</strong>os,éstos <strong>no</strong> ocurren simultáneamente, si<strong>no</strong> en forma dispersaen tiempo y lugar, y al margen, permitiendo así <strong>un</strong>a adaptacióngradual y evolutiva y <strong>no</strong> de "shock".El daño <strong>que</strong> causa a los competidores la libertad decomerciar es tan inevitable como los daños mencionadosen el párrafo anterior. Sin embargo, el progreso tambiénconvendrá luego a los competidores, pues vivirán en <strong>un</strong>m<strong>un</strong>do más próspero, haciendo quizá otras cosas. La54


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADadaptación al progreso, es decir, elcambio, es <strong>un</strong>a parteinherente del proceso creador de ri<strong>que</strong>za. No habiendonada perfecto, <strong>no</strong> podemos soslayar <strong>que</strong> elcambio tambiéntiene elinconveniente de causar inseguridad; pero,por otra parte, la inseguridad tiene su lado virtuoso, por<strong>que</strong>estimula la prudencia, la inventiva, la tenacidad, ladiligencia y la in<strong>no</strong>vación. Insoslayablemente, el cambio esparte del costo del progreso en nuestro imperfecto m<strong>un</strong>do,en el cual es inconcebible <strong>un</strong> progreso sin cambio.La adaptación y el cambio eventualmente convierten e<strong>no</strong>bsoletos activos tangibles e intangibles. El eco<strong>no</strong>mistaJoseph Schumpeter llamó a este proceso "la creación destructiva".Pero esta adaptación <strong>no</strong> ocurre a me<strong>no</strong>s <strong>que</strong> encada transacción comercial se produzca <strong>un</strong> beneficiomayor <strong>que</strong> el sacrificio: <strong>un</strong> incremento neto de la ri<strong>que</strong>zasocial. En la medida en <strong>que</strong> a todos, de forma dispersa enel tiempo, les llega su tur<strong>no</strong> de participar en el incrementode la productividad, surgen nuevas y mejores oport<strong>un</strong>idades.Puesto <strong>que</strong> <strong>un</strong> intercambio libre y pacífico <strong>no</strong> ocurre salvo<strong>que</strong> beneficie a las partes <strong>que</strong> intercambian, interferirloimplica necesariamente <strong>un</strong>a disminución del bienestar; osea, del progreso de los pueblos. Que elintercambio libresea tan poco comprendido y apreciado constituye, sin duda,<strong>un</strong>a de las principales causas de la pobreza <strong>que</strong> todoslamentamos; y cuando, por ig<strong>no</strong>rancia, se utiliza el podercoercitivo del Estado para impedirlo, inhibirlo o restringir-55


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROlo,insoslayablemente se incurre además en <strong>un</strong>a supresiónparcial o total de la condición más preciada del ser huma<strong>no</strong>:su libertad, la propiedad de su propia persona.56


VilA MANERA DE CONCLUSIÓNNadie tiene interés en <strong>que</strong> exista la pobreza <strong>que</strong> vergonzosamenteaún perdura en el m<strong>un</strong>do. La misma <strong>no</strong> se debe a <strong>un</strong>aconspiración de hombres de mala vol<strong>un</strong>tad, pues a<strong>un</strong> a lospicaros y ladrones les conviene vivir en <strong>un</strong>a sociedad próspera,por lo <strong>que</strong> tenemos <strong>que</strong> concluir <strong>que</strong> la pobreza perdurapor error, <strong>un</strong>a aberrante apreciación del orden social y faltade comprensión de la naturaleza y de las causas de la ri<strong>que</strong>zade las naciones. La persistencia de la pobreza debería inducira las personas influyentes y de buena vol<strong>un</strong>tad a cuestionarsus premisas sobre política económica.El lector podrá ponderar y apreciar la importancia de lasimplicaciones <strong>que</strong> para la política social tiene la comprensiónde <strong>que</strong> el intercambio vol<strong>un</strong>tario <strong>no</strong> es <strong>un</strong> <strong>juego</strong> de <strong>suma</strong> <strong>cero</strong>,si<strong>no</strong> mutuamente enri<strong>que</strong>cedor. Solamente partiendo de esep<strong>un</strong>to se puede comprender porqué surgió la sociedad, sinrecurrir a explicaciones ideológicas y metafísicas. Es tan f<strong>un</strong>damental<strong>que</strong> Adam Smith inicia el Libro 1 de su clásica obracon la explicación de la división del trabajo; y Ludwig vonMises comienza el capítulo VIII de La acción humana, titulado"La sociedad humana" y subtitulado "La división del trabajo",de esta manera: "El fenóme<strong>no</strong> social f<strong>un</strong>damental es la57


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROdivisión del trabajo y su contraparte la cooperación humana".Hay <strong>que</strong> <strong>no</strong>tar <strong>que</strong> su tratado <strong>no</strong> dispone de <strong>un</strong> capítuloespecífico sobre comercio internacional, puesto <strong>que</strong> como seexplicó, el intercambio es el mismo fenóme<strong>no</strong> económico,entre personas, sin importar si es local o internacional.La acotación del profesor Paul Samuelson, incluida alprincipio, es testimonio de lo elusiva <strong>que</strong> es la comprensióndel teorema f<strong>un</strong>damental de los costos comparados. El mismohecho de <strong>que</strong> el descubrimiento del teorema <strong>no</strong> ocurrió si<strong>no</strong>hasta cuando David Ricardo lo en<strong>un</strong>ció por primera vez aprincipios del siglo XIX lo confirma. Lamentablemente, lostextos y método de enseñanza de la Ciencia Económica, en <strong>un</strong>número abrumador de <strong>un</strong>iversidades del m<strong>un</strong>do, hasta enmuchas de las mejores y más famosas, fallan en la enseñanzade la teoría general del intercambio y,en tanto esta falla académicaocurra, su comprensión difícilmente se diseminarátanto en elm<strong>un</strong>do político <strong>que</strong> somete a los pueblos a susdesignios, como en las mismas agencias <strong>que</strong> dispensan ayudaeconómica y dan asesoría a los países pobres. Entre tanto,lamentablemente, se seguirá desacertando y <strong>no</strong> podremosan<strong>un</strong>ciar <strong>un</strong> feliz pronóstico a la llamada guerra contra lapobreza.Mi convicción sobre la importancia de este as<strong>un</strong>to es tanprof<strong>un</strong>da <strong>que</strong>, desde antes de <strong>que</strong> existiera la UniversidadFrancisco Marroquín, ya me ocupaba, desde laplataforma<strong>que</strong> me brindaba el Centro de Estudios Económico-Sociales,en dar conferencias públicas sobre la teoría general del inter-58


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADcambio y sus implicaciones. Y puedo asegurarle al lector <strong>que</strong>sin la prevalente meta de dif<strong>un</strong>dir esta teoría, la UniversidadFrancisco Marroquín <strong>no</strong> existiría siquiera.59


VIIIAnexo IINTERESES vs. DERECHOS*Con frecuencia se oye decir: el interés general prevalecesobre el interés particular .Y, ciertamente, es <strong>un</strong> principio rectortratándose de intereses (a<strong>un</strong><strong>que</strong> <strong>no</strong> está claro quién defineelinterés general). Por más <strong>que</strong> se cite ese precepto, mal <strong>no</strong>ssirve cuando se usa para legalizar cualquier arbitrariedad.Por eso, y para <strong>que</strong> <strong>no</strong> <strong>que</strong>de cojo elprecepto, debe complementarseasí: el interés general prevalece sobre el interés particular,pero <strong>no</strong> sobre los derechos individuales, por<strong>que</strong> es de interésgeneral <strong>que</strong> prive el derecho individual.Si el derecho individual puede ser abrogado por <strong>un</strong>supuesto interés general, los derechos dejarían de tener significadoalg<strong>un</strong>o. Implicaría, además, <strong>que</strong> los derechos individuales<strong>no</strong> son de interés general, planteamiento <strong>que</strong> creonadie aceptaría, pues los derechos individuales se han declaradoen todas las constituciones modernas precisamente paraproteger a las mi<strong>no</strong>rías, estableciendo límites a lo <strong>que</strong> lasmayorías democráticas pueden hacer. Este as<strong>un</strong>to <strong>no</strong> es oficiosoya <strong>que</strong> se ha generalizado la práctica de legislar considerandolos intereses de las mayorías como <strong>no</strong>rma absoluta,destruyendo así el Derecho mismo.* Artículo de Manuel F. Ayau publicado en Prensa Libre el 1 1 de diciembre de 2005.60


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADEs de esperar <strong>que</strong> cuando se legisla se considere la justiciade lo <strong>que</strong> se está disponiendo. Pero nadie, ni <strong>un</strong>a mayoría,puede ser buen juez cuando se trata de sus propios intereses,por<strong>que</strong> es inevitable <strong>que</strong> esté influida por ellos y,en consecuencia,<strong>no</strong> ha de extrañar<strong>no</strong>s <strong>que</strong> en atención a sus intereses,ceda a la tentación de explotar a <strong>un</strong>a mi<strong>no</strong>ría, despojándolade sus derechos.Por ello, el precepto de igualdad ante la ley,llamado porlos antiguos griegos iso<strong>no</strong>mía, es lo <strong>que</strong> hizo aceptable lademocracia, ya <strong>que</strong> supone <strong>que</strong> quien legisla también estaráafectado por las mismas <strong>no</strong>rmas. Abandonado ese precepto,cualquier discriminación puede ocurrir pues el principal resguardoa los derechos individuales se habrá descartado.La <strong>no</strong>rma, iso<strong>no</strong>mía, se viola <strong>un</strong>iversalmente. Se dice <strong>que</strong>en todas partes se hace, como si ello lo justificara. No se repara<strong>que</strong> esto equivale a decir: como en otras partes se violan losderechos, aquí también se vale.No creo <strong>que</strong> visto así tal criteriosería aceptable.Las sociedades <strong>que</strong> <strong>no</strong> han respetado los derechos individualesy la igualdad ante la ley lo han pagado caro, con endémicapobreza. Si bien los países <strong>que</strong> hoy son ricos van poco apoco abandonando el precepto isonómico, se hicieron ricoscuando éste predominó y así es como lograron su infraestructuray su cultura productiva. No sabemos qué les espera en elfuturo. El hecho es <strong>que</strong> la democracia <strong>no</strong> da frutos de cualquiermanera <strong>que</strong> se practi<strong>que</strong>: si <strong>no</strong> se basa en el respeto a los61


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROderechos individuales, n<strong>un</strong>ca f<strong>un</strong>cionará. Por ello, respetar losderechos individuales es de prioritario interés general.Cuando el m<strong>un</strong>do, como sucede actualmente, cuenta yacon suficientes elementos para eliminar la pobreza, es inexcusablesu existencia. Lo contrario constituye <strong>un</strong> vergonzosoejemplo del fracaso de los líderes intelectuales y formadoresde las políticas <strong>que</strong> han prevalecido. Los países pobres llevancincuenta años recibiendo asistencia económica y consejos deGobier<strong>no</strong>s amigos y de instituciones internacionales, perolamentablemente han propagado también la creencia de <strong>que</strong>los Gobier<strong>no</strong>s son idóneos para resolver los problemas particularesde la gente. En ese intento, han contribuido a impedirla iso<strong>no</strong>mía, el único régimen jurídico <strong>que</strong> hace exitosa lademocracia. Los antiguos griegos, la república romana, y ennuestros tiempos el m<strong>un</strong>do anglosajón, demostraron <strong>que</strong>solamente del respeto al precepto isonómico se deriva laanhelada prosperidad de <strong>un</strong> régimen económico.62


IXAnexo IICOMO FUNCIONANLOS TIPOS DE CAMBIOEn el siguiente ejemplo simplificado, podremos apreciarcómo, debido a <strong>que</strong> las estructuras de los precios relativos sondiferentes en cada país, surge la oport<strong>un</strong>idad del comerciocon beneficio mutuo. Esa diferencia en la relación de los preciosincita a la intermediación, <strong>que</strong> se traduce en comercio.Esto <strong>no</strong> debería sorprender<strong>no</strong>s, por<strong>que</strong> los precios relativosen cada lugar, como ya vimos, son otra forma de expresar endinero los costos de oport<strong>un</strong>idad de poseer <strong>un</strong> bien en vez deotro.Nótese en la Tabla I <strong>que</strong> en el país A la relación de precioses de 1.5 a 1, y en el país B de 1.2 a 1. Esto quiere decir <strong>que</strong>en el país A se puede adquirir 1TV a cambio de 1.5 radios, yen el país B a cambio de 1.2 radios. Un empresario descubrirápronto <strong>que</strong> si obtiene 10 TV's a cambio de 12 radios en elpaís B, podrá obtener 15 radios a cambio de los 10 TV's en elpaís A, ganando así 2 radios. Pronto ese negocio atraerá acompetidores <strong>que</strong>, estando dispuestos a ganar me<strong>no</strong>s, ofrecerán<strong>un</strong> poco más en sus compras y/o <strong>un</strong> poco me<strong>no</strong>s en susventas. Esa competencia en las compraventas dará lugar a <strong>que</strong>las relaciones de precios se aproximen. En el ejemplo, se aproximana 1.33:1 (Tabla II).63


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROLa columna PPA indica la equivalencia de valor entre lospaíses, según cada artículo. Si se tratara sólo de TV's, lamisma cantidad de TV's se puede comprar con $30 en el paísA <strong>que</strong> con ¥1,200 en el país B, lo cual significa <strong>que</strong>, en el casode las TV's, $30 tiene el mismo poder adquisitivo <strong>que</strong> ¥1,200.Es decir, $30 equivalen a ¥1,200, por<strong>que</strong> con cualquiera de lasdos cantidades se compra <strong>un</strong> TV. A eso se le llama Paridad dePoder Adquisitivo (PPA en español) y Purchasing PowerParity (PPP en inglés). La paridad de poder adquisitivo (PPA)sería entonces de 1:40, si solamente se tratara de TV's. Lomismo podemos decir si se tratara solamente de radios, puescon $20 o con ¥1,000 se puede comprar <strong>un</strong> radio en los respectivospaíses, en cuyo caso la paridad (PPA) sería de 1:50.En elejemplo, las paridades son distintas según la cosa,precisamente por<strong>que</strong> la relación de precios es distinta. Ello, asu vez, incita a la intermediación entre monedas, tendiendo aeliminar lasdiferencias hacia <strong>un</strong>a sola paridad, correspondiendoen la Tabla Ia lo indicado en la columna "PPA promedio"($1:¥45). Las diferencias de precios relativos, sinembargo, persistirán, por<strong>que</strong> dependen de factores propios decada lugar.TABLA IEn autarquíaPAÍS A ($)PAÍS B (Y)Local Importado Local Importado PPA PPA promedioTV'S 30 1,200 1:40 $1:¥45RADIOS 20 1,000 1:50Relaciónde precios1.5:1 1.2:164


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADUna vez <strong>que</strong> se comercia con la paridad promedio (1:45)en cada mercado, prevalecerán los precios destacados en grisy, como se ve, la nueva relación de precios será de 1.33:1 (lamisma en cada país) y los precios <strong>que</strong>*<strong>que</strong>dan en gris desaparecerándel mercado. En el país A prevalecerán los TV'simportados y los radios locales, mientras en el país B prevaleceránlos TV's locales y los radios importados. 30TABLA IICon libre comercioPAÍS A ($)PAÍS B (V)Local Importado Local Importado PPA PPA promedioTV'S 30 26.67 1,200 1.350 1:45 $1:¥45RADIOS 20 22.22 1,000 900 1:55Relaciónde precios1.33:1 1.33:1(Los precios destacados en gris corresponden a los precios en plaza, ya sean importados o nacionales).La oport<strong>un</strong>idad de intermediación entre divisas habrádesaparecido, debido a <strong>que</strong> la diferencia de PPA's tambiénhabrá desaparecido. Ahora el beneficio del comercio se puedecalcular con la paridad 1:45, prevaleciente en los dos mercados,y comparar en cada país el costo de <strong>un</strong>a "canasta" de 10TV's y 10 radios, antes y después del comercio, utilizando losprecios destacados en gris en la Tabla II:30 Ejemplo de <strong>un</strong> intercambio: Como en el país A la relación de precios es 1.5:1, y en el país B lo esde 1.2:1, surge la oport<strong>un</strong>idad empresarial, por<strong>que</strong> <strong>un</strong>a persona puede comprar 12 radios en elpaís A, a <strong>un</strong> costo de $240, venderlos en el país B a ¥ 1,000 cada <strong>un</strong>o, por <strong>un</strong> total de ¥ 12,000.Con esto puede comprar 10 TV's y venderlos en el país a A por S 300, teniendo <strong>un</strong> beneficio de$60, me<strong>no</strong>s los costos de transacción.65


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROEn el país A:Antes del comercio (Tabla I): 10TV'sx$30 + 10 Radios x $20 = $500.00Después del comercio (Tabla II): 10 TV'sx $26.67 + 10 Radios x $20 = $466.67Beneficio = $33.33En el país B:Antes del comercio (Tabla I): 1 TV's x ¥1 ,200 + 1 Radios x ¥1 ,000 = ¥ 22,000Después del comercio (Tabla II): 10 TV's x¥1 ,200 + 10 Radios x ¥900 = ¥21,000Beneficio = ¥1 ,000El efecto de los impuestos de importación en eltipo decambio se ilustra paso a paso en elsiguiente ejemplo. En laTabla III vemos el efecto inmediato <strong>que</strong> tendría elestablecimientode <strong>un</strong>a tarifa del 10% en el país A, el cual subiría elcosto del TV importado en 10%, a $29.33 antes de la intermediación(Tabla III).TABLA IIICuando el país A establece <strong>un</strong>a tarifa de importación del 10%PAÍS A ($)PAÍS B (Y)Local Importado Local Importado PPA PPA promedioTV'S 30 29.33 1,200 1.350 1:41 $1:¥42.95RADIOS 20 22.22 1,000 900 1:55Relaciónde precios1.47:1 1.33:1TABLA IVDespués de la intermediaciónPAÍS A ($)PAÍS B (Y)Local Importado Local Importado PPA PPA promedioTV'S 30 27.94 1,200 1,288.64 1:42.95 $1:¥42.95RADIOS 20 23.28 1,000 859.09 1:42.95Relaciónde precios1.33:1 1.33:166


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADComo el impuesto afectará los precios relativos en el paísA, nuevamente ocurre la intermediación como vimos anteriormente,tendiendo a eliminar la diferencia en la relación delos precios. Con los precios ya ajustados por la intermediacióne indicados en la Tabla IV, vemos <strong>que</strong> el precio del TVestaría en $27.94 (comparado con $26.67 en la Tabla II,sinimpuestos) y, en consecuencia, la canasta de bienes en el paísA aumentará ahora a $479.40 (en vez de $466.67), mientras elcosto de la misma canasta de bienes en el país B bajaría de¥21,000 a ¥20,590. Sorprendentemente, los del país B se beneficiandel impuesto de importación establecido por el país A,mientras <strong>que</strong> en el país A se perjudica tanto a sus consumidorescomo a sus propios exportadores, debido al insospechadoefecto de la paridad, <strong>que</strong> bajó de $1:¥45 a $1:42.95. (En arasde la simplificación, en este ejemplo <strong>no</strong> se toman en cuenta nielasticidades ni costos de transacción).Los impuestos de importación <strong>no</strong> los pagan "las cosas".Son pagados por gente de carne y hueso, simplemente por<strong>que</strong>las"cosas" <strong>no</strong> pueden pagar nada. Cuando <strong>un</strong> impuesto deimportación es aplicado a <strong>un</strong>a "mercadería china" el daño escausado a los propios habitantes <strong>que</strong> deberán ahora gastarmás dinero para obtener lo <strong>que</strong> quieren o desistir y comprarotra cosa. Es el comprador individual del propio país <strong>que</strong>escogió comprar el bien importado quien sufre <strong>un</strong>a pérdidaen su poder adquisitivo, y esa pérdida <strong>no</strong> le permitirá compraralg<strong>un</strong>a otra cosa. Mientras las personas tengan necesidadesy deseos insatisfechos, los ahorros logrados comprandoproductos importados más baratos beneficiarán también a67


UN JUEGO QUE NO SUMA CEROquienes producen otras cosas <strong>que</strong> ahora se podrán adquirircon esos ahorros.Precisamente elobjeto de la Ciencia Económica es explicar<strong>no</strong>slos mecanismos <strong>que</strong> coordinan la división del trabajo,la asignación de los recursos y el subsiguiente intercambio.Estos mecanismos se describen principalmente en la teoría deprecios, <strong>que</strong> <strong>no</strong>s ilustra sobre cómo se forman los precios,cómo los precios <strong>no</strong>s informan de las prioridades y gustos delas personas, la relativa escasez y el racionamiento de losrecursos en atención a las prioridades y al poder adquisitivode la población; en la teoría monetaria, <strong>que</strong> <strong>no</strong>s explica losfactores <strong>que</strong> determinan el poder adquisitivo del dinero; en lateoría de los costos comparados (objeto de este ensayo); en lateoría de utilidad (beneficio) marginal, <strong>que</strong> <strong>no</strong>s ilustra sobrecómo las personas atribuyen valor a los bienes y servicios; yen lateoría de los rendimientos decrecientes, <strong>que</strong> explica laslimitaciones de la producción, cuando la misma se producecon <strong>un</strong>a combinación de recursos complementarios.Esas teorías contribuyen a explicar cómo f<strong>un</strong>ciona lasociedad cuando los Gobier<strong>no</strong>s logran <strong>que</strong> las personas disfrutende sus derechos individuales y aprovechen su inventivae iniciativa de forma espontánea, coordinando pacíficamentesus esfuerzos con los demás; esto es,<strong>un</strong>a sociedad en la <strong>que</strong>sus miembros <strong>no</strong> son forzados coercitivamente a servirlosobjetivos de otras personas. Para elautor de este ensayo, lateoría principal, la <strong>que</strong> más contribuye a explicar esa sociedad,es la <strong>que</strong> espero <strong>que</strong> usted, apreciado lector, haya disfrutadocon su lectura.68


LA LÓGICA DEL INTERCAMBIO Y LOS DERECHOS DE PROPIEDADXTABLASTABLA IEn autarquíaPAÍS A ($)PAÍS B (V)Local Importado Local Importado PPA PPA promedioTV'S 30 1,200 1:40 $1:¥45RADIOS 20 1,000 1:50Relaciónde precios1.5:1 1.2:1TABLA IICon libre comercioPAÍS A ($) PAÍS B (¥)Local Importado Local Importado PPA PPA promedioTV'S 30 26.67 1,200 1.350 1:45 $1:¥45RADIOS 20 22.22 1,000 900 1:55Relaciónde precios1.33:1 1.33:1TABLA IIICuando el país A establece <strong>un</strong>a tarifa de importación del 10%PAÍS A ($)PAÍS B (Y)Local Importado Local Importado PPA PPA promedioTV'S 30 29.33 1,200 1.350 1:41 $1:¥42.95RADIOS 20 22.22 1,000 900 1:55Relaciónde precios1.47:1 1.33:1TABLA IVDespués de la intermediaciónPAÍS A ($) PAÍS B (¥)Local Importado Local Importado PPA PPA promedioTV'S 30 27.94 1,200 1,288.64 1:42.95 $1:¥42.95RADIOS 20 23.28 1,000 859.09 1:42.95Relaciónde precios1.33:1 1.33:169


anuel F. Ayau Cordón.ngeniero de profesión, dedicado principalmente aempresas industriales.Interesado por las causas del subdesarrollo,emprendió el estudio de la Eco<strong>no</strong>mía y el Derecho.En 1957 f<strong>un</strong>dó el Centro de Estudios Económico-Sociales. Fue f<strong>un</strong>dador de la Universidad FranciscoMarroquín y Rector de la misma de 1972 a 1988. Haparticipado en el m<strong>un</strong>do académico internacional encalidad de miembro y director de la Sociedad MontPelerin, de la cual fue Presidente en los años 1978-80, fiduciario de Fo<strong>un</strong>dation for Eco<strong>no</strong>mic Educationy Director de Liberty F<strong>un</strong>d desde 1987.Es autor de varios libros y de muchos artículospublicados en prensa y revistas nacionales yextranjeras.ISBN 99922-50-03-8CEESCENTRO DE ESTUDIOSECONÓMICO-SOCIALES 789992"250037

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