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¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?¿Son los sumideros unanueva forma de cooperacióninternacional para el desarrollo? *Carlos Alfredo Matallana MartínezAbogadocamatall@usb.edu.coGrupo de Investigación Derecho y ciudadaníaUniversidad de San Buenaventura CaliResumenLa cooperación internacional para el desarrollo ha dejado de ser una teoría sobre la necesaria liberalizacióny el crecimiento de la economía que debían experimentar los países después de la Segunda Guerra Mundial,y ha dado lugar a su reconceptualización como resultado de la escisión Este-Oeste en el sistemainternacional. Su reorientación en clave medioambiental y su compromiso esencial con el desarrollo sosteniblepermite no sólo un incremento en sus fondos, sino también la aplicación de modalidades y mecanismosde solución de muy variada naturaleza. En el presente artículo, la cooperación internacional para eldesarrollo se aborda desde la sostenibilidad, a partir del tema de los sumideros y su regulación, tanto en laConvención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, como en el Protocolo suscrito por laConferencia de las Partes en 1997.Palabras clave: Sostenibilidad, sumideros, cooperación internacional, desarrollo, cambio climático.AbstractInternational Cooperation for Development is no longer a theory on the necessary economic liberalizationand growth which were to be experienced by nations after World War II, and has given place to a newconcept as a result of the East-West divide in the international system. Its reorientation under the perspectiveof the environment and its essential commitment to sustainable development not only allows for an increasein funding, but also to the application of solution mechanisms and modalities of varied nature. In thefollowing article, International Cooperation for Development is approached from sustainability, using as astarting point the topic of sewage drainage and its regulations, both at the United Nations FrameworkConvention on Climatic Change, as well as the protocol subscribed in 1997 by the Conference of Parties.Key Wordsords: Sustainability, Sewage drainage, International Cooperation, Development, Climatic Change.* Este artículo es resultado del trabajo de grado en el doctorado en Derecho: Medioambiente: Instrumentos socio-económicos,territoriales, jurídicos y educativos para el desarrollo sostenible, del Instituto Universitario de Ciencias Ambientales, UniversidadComplutense de Madrid, España, Disfuncionalidades de la Ley 388 de Ordenamiento Territorial, en perspectiva comparada con elcaso español, radicado en el Grupo de Investigación Derecho y ciudadanía, inscrito en el Centro General de Investigaciones de laUniversidad de San Buenaventura Cali.Fecha de recepción: Octubre de 2003.Aceptado para su publicación: Enero de 2004.Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 139


Carlos Alfredo Matallana MartínezIntroducción yplanteamientode la cuestiónDesertización, calentamiento de la tierra, desapariciónde especies, agotamiento de recursosnaturales, contaminación de los océanos,lluvia ácida y alteración de los ecosistemas...,son algunos de los más representativos y difícilesretos que la humanidad debe afrontaren su paso por la vida actualmente.La Comisión Mundial del Medio Ambiente y elDesarrollo describió en su momento la relaciónentre el comportamiento humano y elmedio natural de la siguiente manera:“...Los próximos decenios son decisivos parael futuro de la humanidad. Las presiones quese ejercen sobre el planeta no tienen precedentesy se aceleran siguiendo ritmos y escalasnuevas para la experiencia humana... Alacercarse el siglo a su fin, no sólo un númeromucho mayor de seres y actividades humanastienen el poder de modificar los sistemasdel planeta, sino que están ocurriendo cambiosno buscados en la atmósfera, los suelos,las aguas, las plantas, los animales y entodas sus relaciones mutuas” (“Nuestro futurocomún”, 1988. p. 135).De esta forma, la aparición de la llamada crisisecológica y de su paradigma, ha supuestouna quiebra importante, no sólo en la formulacióny desarrollo de la teoría científica,económica y social, sino también en la ontologíajurídica actual.La magnitud de los problemas reseñadosexplica no sólo la preocupación de lostratadistas por una vuelta a planteamientoscomo el de una ética universal que permitaasumir las nuevas necesidades y sensibilidadessociales de los distintos pueblos del planeta,sino una nueva formalización del sistemajurídico en la que no se niegue el carácterglobalizante de las formas de vida y se abordedecididamente el carácter transnacional eintergeneracional que afronta el denominadofuturo común de la humanidad.Desde la llamada Ley de Política AmbientalNacional, adoptada por los Estados Unidos,en enero de 1970 (Gómez Orea, 1999. p. 267),que impuso los estudios de impacto ambientalcomo requisito previo a las actuaciones públicas,pasando por las declaraciones de lasconferencias internacionales, convocadas porNaciones Unidas, con carácter declarativo yrecomendatorio, hasta llegar al llamado constitucionalismoexistencialista, como lo denominaraFerrajoli, (Canosa Usera, 2000. p. 33)en el que la preocupación social por el medioambiente es incorporada en las constitucionesde los países como forma eficaz para llevara cabo las aspiraciones y los intereses sociales,se refuerza la idea que el cambio actitudinalque conlleva el desarrollo sostenibe noserá llevado a cabo sino se traduce en reglaso normas que permitan garantizar el derechode todos pero, principalmente, el de las generacionesfuturas, a disfrutar de un entornosano.Sin embargo, las demandas que la devastaciónecológica trae consigo generan tal númerode tensiones en el rigor conceptual delas diferentes disciplinas, que no sólo las hanmodificado sino que han puesto en cuestiónsus núcleos ontológicos.140 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?En última instancia, el antropocentrismo se havisto fuertemente revaluado y las teorías científicasse han desplazado hacia presupuestosdiferentes, de mayor complejidad.El hombre ya no puede seguir apelando demanera única al provecho propio y, en cambio,debe reconducir su hacer en función desí mismo y los demás, como unidad, intentandoevitar de esta forma quedar al margendel todo ecológico.Los cimientos de las ciencias vienen siendoremovidos en el orden interno, en su totalidad,de la misma manera que lo siguen estandoen el ámbito internacional.A pesar de lo anteriormente señalado y con elúnico fin de lograr mayores niveles de proteccióny cobertura en materia medio ambientalen el orden mundial, se ha partido de la consagraciónde disposiciones de carácter muygeneral o programático cuyo valor no es estrictamentevinculante (soft law) (Díez de Velasco,1999. p. 630) las cuales van siendo, en formapaulatina y progresiva, objeto de desarrollosposteriores, a un ritmo temporal, marcado porel cumplimiento de pasos previos o logros graduales.En cada lugar del planeta y desde las diferentesregulaciones establecidas, se han tenidoque sentar las bases de su interpretación conel fin de querer atajar algo que la ciencia aúnno logra clarificar en clave prospectiva, peroque en el presente está incidiendo sobre losprincipios y bienes superiores de las naciones,reconocidos en los diferentes sistemaslegales.Así, con el calificativo de globales, se denominaen la actualidad a aquellos problemasque han trascendido los ámbitos local, regionaly nacional, de acuerdo con los niveles deorganización de las sociedades, en los diferentespaíses, para definir fenomenologías cuyoabordaje y solución sólo puede venir desdeuna perspectiva compleja y sistémica, quepermita la comprensión total de sus causas.Representan la heterogeneidad e incertidumbrede las consecuencias que se puedenderivar de la magnitud de los actuales retos,principalmente, en lo relacionado con la excesivaconcentración, por la acción humana, delos llamados gases de efecto invernadero.Aunque se ha podido establecer una relacióncausa-efecto en esta realidad, a partir de conductascomo el uso indiscriminado del carbónen su momento y del petróleo como combustiblefósil, de mayor densidad energéticay fácil transporte; el impacto de los mecanismosde refrigeración, así como de los químicosutilizados de manera intensiva para lossuelos agrícolas, a una determinada escala,también es indiscutible que el comportamientode los agentes socioeconómicos ha sido especialmentenocivo, sobre todo porque durantemuchas décadas se partió de la ideade unos recursos naturales infinitos.Los efectos negativos que han comenzado aevidenciarse en los distintos continentes delplaneta, al resultar afectada en forma importantela diversidad de los ecosistemas y poneren peligro la calidad de vida y la llamadacultura del bienestar, como máxima aspiraciónde las sociedades contemporáneas, explicanlos múltiples esfuerzos de la humanidad porencaminarse hacia la búsqueda de un nuevomodelo de desarrollo, capaz de evitar un colapsogeneral.Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 141


Carlos Alfredo Matallana MartínezAsí, la renta ha dejado de ser el indicador centralde la riqueza y ha permitido incorporarcomplementariamente las condiciones de viday de trabajo, al mismo tiempo que la calidadambiental, posibilitando de esta forma establecerlos vínculos existentes entre la producciónde bienes y servicios, la formación profesionaly el fomento cultural de la sociedad y eldisfrute de la vida, en condiciones medio ambientalesde equilibrio y conservación.Como consecuencia de esta evolución, laconsideración del desarrollo desde la perspectivainternacional ha propiciado incidir directamenteen el proceso de los países que,en su momento, estuvieron sometidos a regímenescolonialistas, como en la dinámicainstitucional creada bajo los auspicios de lasNaciones Unidas.De la homogeneidad que caracterizó en sumomento a los miembros originarios de laONU –que concibieron un escueto mecanismode cooperación internacional económicoy social, basado en el respeto de la soberaníade los Estados y articulable desde la creaciónde organismos internos encargados dedesarrollar su cometido–, en los años sesentay setenta, pasamos a la creación del Programade Naciones Unidas para el Desarrollo(PNUD), la Organización de las Naciones Unidaspara el Comercio y el Desarrollo (ONUCD)–más conocida por su sigla inglesa UNCTAD–,la Organización de las Naciones Unidas parael Desarrollo Industrial (ONUDI) y la Estrategiade los Decenios para el Desarrollo (Díez Velasco,1999 p. 594).De esta forma, desde el multilateralismo, (DíezVelasco, 1999 p. 596) la promoción del desarrollose convierte en la finalidad esencial dela ONU y su institucionalización se hace definitiva,no sólo desde el complejo entramadode instituciones antes mencionados sino, principalmente,desde la estrategia definida yaplicada a lo largo de los cuatro últimos decenios,que hacen de la lucha contra la pobrezano un problema particular sino una responsabilidadcomún de todos los países, aligual que la lucha contra el hambre, lamalnutrición, la mortalidad infantil y la eliminaciónde ciertas enfermedades.El cambio de coyuntura en la política internacionalde los años sesenta, con la descolonizacióny la mundialización de la sociedad, representadaen la ONU, que posibilitó laincorporación de los intereses de los nuevosEstados a los definidos por los ganadores dela guerra en la Carta de San Francisco, hizode la cooperación económica y social, desarrolladaen su capítulo IX (Carrillo Salcedo,1982. p. 325), un verdadero mecanismo decooperación internacional para el desarrolloque, a lo largo de las últimas décadas, se havisto enriquecido y condicionado por las circunstanciasde evolución del sistema internacional.La cascada de resoluciones de la AsambleaGeneral en tal sentido, como resultado de todoslos trabajos e informes presentados porel Consejo Económico y Social (ECOSOC) evidencianesta realidad (Carrillo Salcedo, 1982.p. 325).De los pasos más importantes que la cooperacióninternacional para el desarrollo ha realizadoen este proceso, a lo largo de los cincuentaaños que la preceden, cabe destacar:142 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?1. Pasar de ser una teoría sobre la necesarialiberalización de la economía y el crecimientoeconómico que debían experimentarlos países a la finalización de la SegundaGuerra Mundial, con el fin de mantenere incrementar su riqueza, para dar lugar asu reconceptualización y debate amplio,en una organización de más de cien miembros(Carrillo Salcedo, 1987. p. 18), quecon sus niveles de subdesarrollo, se desmarcabandel alineamiento propio de laescisión Este-Oeste.2. La promoción del desarrollo, desde la vinculacióncon los derechos humanos, hizoposible hablar de derechos de tercerageneración (Díez Velasco, 1999. p. 599),(de solidaridad humana), institucionalizaciónde la cooperación internacional al desarrolloy su enfoque multilateral, así comola creación de un derecho internacionalque le sirviera de soporte.3. Desde las nuevas dimensiones del desarrollo,que permiten relacionarlo con el comercioy posteriormente con el medio ambiente,se concluye la necesidad de coordinarla cooperación internacional para eldesarrollo y dotarla de un estrategia que,mediante acciones puntuales a ejecutarpor decenios y su financiación concreta,hicieran posible el logro de sus cometidosy metas en el largo plazo.4. La propuesta innovadora de la creaciónde un nuevo orden económico y jurídicointernacional, más allá del carácter voluntaristade las resoluciones de la AsambleaGeneral, basado en la coercitividad propiadel derecho.5. Su reorientación en clave medio ambientaly su compromiso esencial con el desarrollosostenible, permitiendo no sólo unincremento en sus fondos, sino la aplicaciónde modalidades y mecanismos desolución de muy variada naturaleza.¿Es suficiente esto, para paliar los desequilibriosocasionados y garantizar el futuro desarrollode las próximas generaciones?Tal vez la única respuesta posible es que todaslas actuaciones por ahora son insuficientesy que la responsabilidad individual, ademásde conducirnos al cumplimiento de losmínimos comunes establecidos desde la legislación,implica poder avanzar en formadecidida desde los compromisos éticos voluntariosy la corresponsabilidad generacional,como imperativo, con la finalidad de permitirel verdadero desarrollo humano.En el presente artículo, el tema de la cooperacióninternacional para el desarrollo se abordaen clave de sostenibilidad a partir del temade los sumideros y su regulación, tanto en laConvención Marco de Naciones Unidas sobreCambio Climático, como en el Protocolosuscrito por la Conferencia de las Partes, en1997, el cual posibilita su aplicación.La temática se desarrolla en cuatro capítulosque, además de hacer su reseña histórica,se encargan de mostrar su paulatino desarrolloa lo largo de las cinco últimas décadas,para luego centrarse en su definición, alcancee implicaciones.Desde esta perspectiva, el capítulo uno, encinco acápites, se ocupa del tema de la cooperacióninternacional para el desarrollo, conel objeto de presentar su concepción origina-Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 143


Carlos Alfredo Matallana Martínezria, las transformaciones a que se ha visto sometido,sus mecanismos, su puesta en marchay las relaciones existentes entre desarrollo,comercio y medio ambiente.El capítulo dos, se ocupa del desarrollo sostenible,su origen e importancia, para luegomostrar cómo la Convención de las NacionesUnidas sobre el Cambio Climático, es el marcolegal que los Estados asumen frente a laproblemática global existente y su voluntadde converger en este nuevo concepto de desarrollo.Por tal motivo, incluye, además delacápite sobre el Informe Bruntland, uno acercade las grandes cumbres en materia ambientalconvocadas por la ONU, el relativo a laconvención, el de las conferencias de las partescelebradas hasta el año pasado y, por último,el del Protocolo de Kyoto.El capítulo tres, entra de lleno en la materia, alabordar el convenio autónomo y complementariode la Convención Marco, representadoen el Protocolo de Kyoto, con sus mecanismosde cooperación internacional para el desarrollosostenible, queriendo de esta formaabordar si los mismos están concebidos enclave de sostenibilidad o no y, para finalizar,se plantea el tema de la ratificación de esteinstrumento internacional, dada las dificultadesque afronta.El capítulo cuatro, es el último de este estudio,se centra en el tema de los sumideros,su regulación y la pregunta por su establecimientoe importancia, para establecer si puedenser considerados sustentables.Aunque la incertidumbre es quizás lo únicoclaro que se tiene en relación con el cambioclimático y la estabilización en los gases deefecto invernadero, hasta que los mecanismosdel Protocolo no operen con plena vigencia,resulta aventurado proponer conclusionesdefinitivas, motivo por el cual, lasplanteadas en este trabajo son provisionalesy sujetas a próximas revisiones.Capítulo 1: Cooperacióninternacional para eldesarrolloConcepto originarioEn el preámbulo de la Carta de San Francisco,tratado constitutivo que dio origen a la Organizaciónde las Naciones Unidas, a la finalizaciónde la Segunda Guerra Mundial, seexpresa la voluntad política de sus miembros,de emplear un mecanismo internacional parapromover el progreso económico y social detodos los pueblos. Este propósito se concretaen diversas disposiciones del texto y, particularmente,en lo establecido en el capítuloIX, titulado Cooperación internacional económicay social, de la siguiente forma:Lo que conlleva la cooperación internacionaly económica (Art. 55), la obligación detodos los miembros de la ONU para cumplircon este cometido (Art. 56), la vinculacióna esta empresa de organismos especializadosestablecidos por acuerdosintergubernamentales (Art. 57), la necesidadde expedir recomendaciones porparte de la ONU para articular las normasde acción y las actividades de dichos organismosespecializados (Art. 58), la creaciónde nuevos organismos especializa-144 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?dos para cumplir con esta meta en el marcode las Naciones Unidas de ser necesarios(Art. 59) y la responsabilidad de todoa cargo de la Asamblea General, con elsoporte del Consejo Económico y Social,al que podría facultar para el cumplimientode este objetivo, asumiendo que dichascompetencias eran básicamente de promocióny coordinación (Art. 60).El sistema era muy simple ya que, de acuerdocon el citado capítulo, el centro del mismoradicaba en la Asamblea General (órgano principaly plenario), como máximo responsabley, bajo su autoridad, el Consejo Económico ySocial (órgano principal no autónomo) desempeñabalas competencias de manera específica.Esto se llevaba a cabo medianteadopción de recomendaciones o a través dela elaboración de estudios o informes, formulaciónde proyectos o convocatoria a conferencias,en ningún caso vinculantes jurídicamentepara las partes. A su vez, cada Estadose comprometía a adoptar medidas conjuntao separadamente, en cooperación con NacionesUnidas. Finalmente, los organismosinternacionales especializados ya existentesy para este fin, creados por vía de conveniosintergubernamentales, suscribirían acuerdosde vinculación concertados con el ConsejoEconómico y Social y aprobados por la AsambleaGeneral.Pero esta conceptualización que se produjoen el marco de una organización de cincuentay un (51) miembros soberanos e independientes,en la cual los Estados europeo-occidentaleseran la mayoría y, junto con losEstados Unidos, al representar las más grandespotencias, se reservaban tanto el derechode veto en el seno del Consejo de Seguridadcomo las únicas decisiones coercitivasvinculadas al uso de la fuerza según el capítuloVII de la carta, debió sufrir modificacionessignificativas impulsadas por el proceso deuniversalización de la sociedad internacional,como consecuencia del fin de los imperios yel paulatino proceso de independencia de losterritorios coloniales ubicados en los continentesde Africa, Asia y Oceanía.Con base en estos presupuestos es posibledemostrar cómo la cooperación internacionalno fue concebida por la Carta de San Franciscocomo un instrumento para el desarrollo,sino como un compromiso de sus miembrosoriginarios en materia económica y social,condicionado por la prioridad del momento,radicada en la reconstrucción de los paíseseuropeos, devastados por la Segunda GuerraMundial, el cual les reportaría a todos ampliosbeneficios en materia de liberalizaciónde la economía para su mayor crecimientoeconómico.De aquí, la clara división de trabajo en el sentidoque las competencias sustantivas de lacooperación quedaban confiadas a organismosespecializados relacionados con la ONU,pero distintos de la misma, mientras que laorganización se atribuía en estas materiascompetencias de estudio, promoción y coordinación,ya que el marco ideológico de actuaciónque se quería hacer primar era el delrespeto irrestricto a la soberanía estatal.Por tales motivos y acogiendo los planteamientosdel profesor Díez de Velasco, estacooperación internacional se caracterizabapor la ausencia de una planificación previa,así como de una institucionalidad y finan-Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 145


Carlos Alfredo Matallana Martínezciación vinculada al propio sistema de NacionesUnidas.Sin embargo, acontecimientos como el enfrentamientobipolar que se produjo en el ordeninternacional, en 1948, con la emergenciay consolidación de la URSS como lasegunda superpotencia existente, así comoel advenimiento de la era denominada guerrafría, por el surgimiento de la amenaza nuclearcomo nuevo paradigma de relaciones internacionalesentre ambas, que dominaron lostres primeros lustros de las actuaciones de laorganización, acarrearon una segunda etapaen el desarrollo y la realización de los fines dela ONU, en la cual la idea-eje era la descolonizacióny, gracias a ella, las Naciones Unidassufrieron la mayor de sus transformaciones históricas.Efectivamente, la homogeneidad de interesesentre los Estados que establecieron las reglasde juego en 1945 y la alineación a sus modelospolíticos e ideológicos, se verá desbordada,entre otras, por la decisión 1514 de laAsamblea General de la ONU sobre la concesiónde la independencia a los puebloscoloniales, el 14 de diciembre de 1960 (CarrilloSalcedo, 1987. p. 18) y la inclusión del principiode igualdad de derechos y libre determinaciónde los pueblos, entre los principiosde derecho internacional referentes a las relacionesde amistad y cooperación entre losEstados, de conformidad con la Carta de lasNaciones Unidas.Asimismo, estos acontecimientos permitieronla adopción, de manera rápida, de un númeroamplio de resoluciones, aprobadas precisamentepor la admisión de los nuevos miembrosde la organización, que no sólo vendrána dinamizar su quehacer sino que reconceptualizaránsus fines y propósitos, permitiéndolesnuevas formas de proyección no concebidaspor los redactores originarios.Según nos recuerda el profesor Carrillo Salcedo,en 1960 son ya cien (100) (CarrilloSalcedo, 1987. p. 18), los miembros queintegran las Naciones Unidas y su presenciano sólo permitirá hablar de su progresivauniversalización, sino que habrán de modificarla composición de la mayoría de susórganos principales, las funciones de algunosde ellos como el Consejo de AdministraciónFiduciaria y el peso específico de losintereses perseguidos durante la postguerra,al reorientarlos hacia las prioridades dedesarrollo que traen consigo los nuevospaíses y permitir por primera vez que sehable de fines comunes como los abanderadoscon gran determinación por el llamadogrupo de los No Alineados.El nuevo concepto de cooperacióninternacional para el desarrolloEl cambio de coyuntura en la política mundialde los años sesenta, originada en el procesode descolonización de los territorios de losantiguos imperios y en la basta sociedad internacional,a partir del reconocimiento de lasnecesidades y de los intereses de los pueblosque no gozaban de autodeterminaciónpara gobernarse, hacen posible la consideraciónde una nueva fractura en las relacionesentre Estados, más allá de lo que representabanideológicamente las dimensiones Este-Oeste, dando origen a lo que se conoce comoescisión Norte-Sur.146 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?De esta forma, ya no sólo existirá el primer ysegundo mundo (vinculados al sistema económicoque los diferenciaba y a la filosofía queles daba sentido), sino que se añadirá un tercermundo, que encuentra su explicación enun nuevo concepto, creado por alusión a suantónimo: “subdesarrollo” (Abellán Honrubia,1987, p. 220), el cual se relaciona directamentecon la incapacidad de producción de bieneseconómicos por parte de la mayoría de lospaíses africanos y asiáticos que eran colonias,situación que explicaba no sólo su imposibilidadde alcanzar niveles de crecimiento permanentes,sino que terminaba siendo la causade su dependencia y pobreza. De estamanera, el término “desarrollo”, adquirirá enese preciso contexto histórico, una serie deconnotaciones y atributos que en adelanteresultarán indisociables a su definición.Se podría afirmar, entonces, que este vocablo,como nos lo recuerda el profesor DeSebastián (De Sebastián, 1992. p. 35), aparecidoen los diccionarios del siglo XVIII, culminarásu larga migración semántica por lasdistintas disciplinas y saberes creados, paraadquirir un lugar de preferencia en la teoría delas relaciones internacionales y en los discursosde los directivos de los organismos deBretton-Woods (Díez Velasco, 1999. p. 595),en la era contemporánea.Partiendo así, en sus orígenes, del campo dela biología (que hace referencia al desarrollodel ser vivo) y atravesando los mundos de lahistoria social (desarrollo social), la economíapolítica (desarrollo de las fuerzas productivas),el urbanismo (desarrollo urbano) y la políticaeconómica (desarrollo económico), entremuchos otros, alcanzará su madurez comoestatus de síntesis y será presentado en losaños cincuenta por los estudiosos de la economíainternacional como el incremento continuode la producción.Este, para ser alcanzado, debe estar precedidode la sustitución de las formas productivastradicionales por otras con mayorcontenido científico y técnico, así como deimprescindibles transformaciones socialesy culturales que constituyen la garantía específicadel futuro disfrute social de los beneficiosproducidos por este modelo.Esta nueva realidad excede con creces lasprevisiones de cooperación económica y socialformuladas en la Carta de San Franciscoy permite avanzar hacia la llamada promocióndel desarrollo, conllevando consigo un conjuntode actuaciones, propuestas y directricesdesde distintos frentes, pero principalmentedesde la cooperación universal, que ya representala ONU, para favorecer un consensointernacional basado en la necesidad de superarel subdesarrollo de los nuevos pueblosque la integraban.Toda esta novedosa dinámica hizo posibleque se incluyera por primera vez en la literaturajurídica internacional la existencia de underecho, de tercera generación (Díez Velasco,1999a. p. 599), al desarrollo, –debido a laconexión ideológica que se estableció conlos derechos humanos y a la búsqueda deformas de protección estructurales– vinculadoprincipalmente a un conjunto de materiasy normas que configuraran el desarrolloeconómico y social de los países subdesarrolladosy a la búsqueda de estrategias eficaces,en clave global, que hicieran posiblesu superación.Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 147


Carlos Alfredo Matallana MartínezLa cooperación económica y social de NacionesUnidas, concebida para operar en unasociedad internacional de pocos Estados conun grado semejante de desarrollo, pasa entoncesa convertirse en un nuevo mecanismoarticulador para poder asumir el mayor de losproblemas de la humanidad en la década delos sesenta, quedando expresada en clavede desarrollo.Con este cambio paradigmático de pensamientose produce en forma paralela una declaraciónque puso de manifiesto otra de lasluchas más significativas del momento, comoera la necesidad de generar un nuevo ordeneconómico y jurídico internacional (NOEyJI)(Abelllán Honrubia, 1987. p. 215), como impugnaciónde los Estados subdesarrollados–que pasaron a llamarse posteriormente, demanera menos peyorativa, países en vías dedesarrollo– al orden existente y con el fin deque las relaciones para la producción e intercambiode bienes dejaran de ser inequitativasy de dependencia.Este intento de reestructuración del marcoinstitucional existente en el orden mundial dedescolonización, aunque no es materia delpresente trabajo, se menciona como referenteobligatorio al ser propuesto y trabajado enel contexto histórico que nos ocupa.Evolución de los mecanismosde cooperación internacionalConsiderado el problema del subdesarrolloen el sentido del artículo 1, párrafo 3, así comode lo establecido en el capítulo IX de la Cartade San Francisco, se hizo necesario para laONU acabar con la práctica de ausencia deplanificación del sistema de cooperación ysuperar las limitaciones que también habíanpuesto de manifiesto los precarios mecanismosde préstamos y ayudas bilaterales, existenteshasta la fecha.Por eso, el paso siguiente se produjo en términosde institucionalización de la cooperacióninternacional al desarrollo, mediante lacreación de un complejo entramado de órganos,subsidiarios de las Naciones Unidas, loscuales permitirían, de un lado, la revaluacióndel esquema propuesto, así como del papelsecundario atribuido a la Asamblea General y,del otro, modificar el peso específico conferidoa los Estados frente a su compromiso deadoptar medidas a tal efecto.Además, se hacía necesario abordar un problemaque estaba aún sin resolver: ¿cómo seasumiría la financiación de este nuevo reto?Tomando cartas en el asunto, la AsambleaGeneral expidió las siguientes resoluciones:La 1515 (Díez Velasco, 1999. p. 596), la 1710(Carrillo Salcedo, 1982, p. 20), que fijó comoobjetivo para el período comprendido entre1960 y 1970 una tasa anual de crecimientoeconómico de los países en desarrollo delcinco por ciento (5%) y la transferencia de ayudasequivalentes al uno por ciento (1%) delproducto nacional bruto de las naciones industrializadas,por conducto del sistema delos organismos de la ONU, sobre una base bio multilateral; la 2029 (Díez Velasco, 1999. p.596), que fusionó el fondo especial y el programade asistencia técnica, para dar lugar ala creación de un Programa de las NacionesUnidas para el Desarrollo, más conocido porsu sigla PNUD; la 917 (Abellán Honrubia, 1987.p. 215), que convocó a la Conferencia para el148 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?Comercio y el Desarrollo y que mediante resolución1995 decidió establecerla como órganopermanente de las Naciones Unidas,más conocido por su sigla inglesa UNCTAD.La 1940 (Abellán Honrubia, 1987a. p. 229),que reconoció las limitaciones en la esferadel desarrollo industrial; la 2089, que creó laOrganización para el Desarrollo IndustrialONUDI, en 1966, y la 2152 (Abellán Honrubia,1987b. p. 229), que la estableció como órganoautónomo de la Asamblea General.En el marco del Acuerdo General sobre Arancelesy Tarifas, comúnmente llamado GATT,también se presionó la obtención de especialesventajas a los países menos desarrollados,más allá del otorgamiento de la cláusulade la nación más favorecida, a través demecanismos preferenciales concedidos porlos Estados industrializados, incluyendo ventajascomo el Sistema de Preferencias Generalizadasy las tarifas y otras concesiones comerciales.Como corolario de los distintos aspectos indicadostenemos, entonces, tres tipologías decooperación internacional con sus respectivosalcances, que podrían sintetizarse en lossiguientes puntos:1. Ayuda a los países en desarrollo por partede los desarrollados, mediante transferenciade un porcentaje del PNB equivalenteal 1%.2. Asistencia técnica operacional, a través deorganismos como el PNUD y la UNCTAD.3. El replanteamiento de las relaciones comercialesentre el norte y el sur, permitiendoun cambio en las estructuras del comerciointernacional, a través de mecanismoscomo el GATT.Los decenios para el desarrolloy las prioridades de la cooperaciónLa Asamblea General de las Naciones Unidas,como órgano competente para establecerlas orientaciones a seguir, respecto delpropósito de la Carta de San Francisco, de lacooperación internacional de carácter económicoy social, no cumplió a cabalidad con estecometido hasta la década de los sesenta,cuando el tema se centró en los problemasdel subdesarrollo.Los puntos de partida básicos giraron, entorno,a entender la problemática diferente deldesarrollo en las naciones descolonizadas yen los Estados industrializados, así como considerarel carácter interdependiente del desarrolloeconómico-social en el orden mundial ycomo consecuencia de esto, la necesariacoordinación e integración de sus políticas yacciones.De esta forma surgen los llamados “Deceniospara el Desarrollo” (Díez Velasco, 1999.p. 254), creados como estrategia de implementación,que hacían viable el propósito decooperación internacional.Primer decenioCon la resolución 1515, que dio lugar al primerode ellos (1960-1970), se lleva a cabo elprimer intento de planificación, a mediano plazo,en tal sentido.Sus objetivos se enmarcaron en las concepcioneseconómicas de la época y por tal razónse fijó una tasa mínima de crecimientoeconómico para las naciones no industrializadasy un porcentaje de aportación del uno porciento (1%) del PNB de las más industrializadas,a través de la mediación de los organismosde Naciones Unidas en forma prioritaria.Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 149


Carlos Alfredo Matallana MartínezSe insistió, en esta década, en el hecho quela asistencia técnica se dirigiera a actividadesde preinversión; que el comercio internacionalestuviese lo más libre de restricciones artificialespara los países en desarrollo y una contribucióncomplementaria a los capitalespúblicos, en cabeza del sector privado y canalizablepor los organismos internacionales.Segundo decenioCon la resolución 1626 (Díez Velasco,1999a. p. 257), se hacen públicos sus objetivosbásicos. Este, que va de 1970 a1980, plantea que la responsabilidad delprogreso económico y social de las nacionesmenos industrializadas recae en ellasmismas, sin que por esta razón los Estadosdesarrollados dejen de implementar políticaseconómicas y comerciales más favorablesa dichos intereses. En este período sebusca una tasa media de crecimiento delseis por ciento (6%) para los primeros y unadel tres punto cinco por ciento (3.5%) delproducto bruto per cápita, para los segundos;además se insiste en orientar las políticasdesarrollistas hacia un trato preferencialy más equitativo, al mismo tiempo quea la eliminación de restricciones comerciales.Se insistió en que la cooperación se extendieraa actividades científicas y tecnológicasy a la necesidad de practicar evaluaciones bienalesde cumplimiento por la Asamblea General.Tercer decenioLa resolución 35/56 (Abellán Honrubia, 1987.p. 239) inaugura el tercer período (1980-1990)de esta estrategia, que en esta ocasión noconstituye una continuidad de los dos anteriores,al basarse en la conceptualización deun nuevo orden económico y jurídico internacional(NOEyJI) que cuestionaba la validez delos fundamentos filosóficos de la estrategia ylos mínimos resultados alcanzados en los veinteaños anteriores. Se vuelven a fijar tasasanuales medias de crecimiento de los paísesen desarrollo y se reduce al cero punto sietepor ciento (0.7%) del PNB la meta de ayudaoficial a cargo de las naciones industrializadasy se refuerza la idea de la concepción dela economía mundial como interdependiente.Cuarto decenioEstablecido en la resolución 45/199 (DíezVelasco, 1999. p. 258), para el período 1990-2000, no alude al NOEyJI en reconocimientode su total fracaso y de la llamada décadaperdida de América Latina y a cambio tienepor fundamento la declaración económica internacionaladoptada por consenso, en eldécimo octavo período de sesiones de laAsamblea General.Por primera vez no se cuantifica el crecimientoa alcanzar y se insiste en los resultadosnegativos de la estrategia, al incrementarse labrecha entre el norte y el sur, tanto por la financiaciónexterna como por el tema del endeudamiento.Se insiste en la evaluación del mecanismocomo se venía practicando y en la realizaciónde un examen conjunto de los logros de laestrategia.Desarrollo, comercio y medio ambienteDe lo expresado en los acápites anteriores sedesprende que la promoción del desarrollose ha visto enriquecida por las diferentes coyunturasde la política internacional desde elproceso descolonizador hasta nuestros días,150 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?así como por las variadas definiciones que elconcepto ha ido incorporando a lo largo delos últimos cincuenta (50) años, tanto al darcabida a los resultados logrados, o aún pordarse, del plan estratégico que constituyen losdecenios para el desarrollo, como por el énfasispuesto al factor de interdependencia dela sociedad internacional que afecta a la economíamundial.No fue difícil establecer, después de 1960, queel mundo estaba regido por un sistema económicoque se implantó en una época en quela mayoría de los países en desarrollo ni siquieraexistían como Estados independientesy que perpetuaba la desigualdad y el logrode las aspiraciones fundamentales de suspueblos.Que la ayuda bilateral de los países más industrializadosa los de menor o muy baja industrializaciónpresentaba una perjudicialcondicionalidad que acentuaba su condiciónde tales, así como el aumento progresivo desu capacidad de endeudamiento, a límitespoco recomendables. Igualmente, era necesariorevisar las bases del comercio internacional,ya que presentaban un importante deteriorode los términos de intercambio, endetrimento de las naciones del sur, especialmentepor la caída de los precios de los productosbásicos en el mercado mundial, asícomo la ausencia de creación de industrias yde inversiones extranjeras que favorecieran lasustitución de importación de bienes.La existencia de un sistema de comercio quefavoreciera la óptima distribución de la producciónmundial, contribuiría al desarrollo.Por su parte, en la declaración sobre el mediohumano, aprobada en la conferencia deEstocolmo, de 1972, se estableció que la proteccióny mejoramiento del medio humano esuna cuestión fundamental que afecta al bienestarde los pueblos y al desarrollo económicodel mundo entero.Por lo tanto el desarrollo, como la evoluciónmás importante del sistema de propósitos ymetas de Naciones Unidas en la esfera de loeconómico (que no podía dejar de lado el intercambiode productos y las relaciones comerciales)y lo social (abarcando la satisfacciónde las necesidades fundamentales delos pueblos así como sus aspiraciones últimasde bienestar), requiere también, para suverificación, de la protección de un derechode tercera generación, como es el disfrute deun ambiente sano, sin el cual el derecho aldesarrollo de las naciones pierde cualquiersignificación.En refuerzo de este planteamiento es quesurgen muchos estudios e informes desde elcampo de lo no gubernamental, principalmente,los cuales reseñan y dejan constancia delas importantes alteraciones que se han venidoproduciendo, en mayor o menor medida,en el medio humano durante las últimas décadas,por la aplicación de políticas de diversaíndole, las cuales no han tenido en cuenta,suficientemente, el impacto medio ambientalcausado por sus formas abusivas de explotaciónde los recursos naturales, así como porla utilización indiscriminada de sustancias dañinaso contaminantes y de tecnologías nolimpias.En realidad tales trabajo recogen los efectosnocivos que no se han hecho esperar y hanalertado tempranamente sobre la contaminación,que se ha convertido en uno de los pro-Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 151


Carlos Alfredo Matallana Martínezblemas más sobresalientes, debido al daño,potencial o real, que ha traído consigo.De esta forma, la dimensión medioambientalse ha ido incorporando progresivamente a lateoría y práctica del desarrollo, así como a suspolíticas, estrategias y acciones. De la interacciónde ambas, –en el sentido amplio delos conceptos, como de la interdependenciaverificable entre los pueblos para lograr la realizaciónde sus más altos anhelos, sin sacrificaro comprometer el futuro común de lasgeneraciones venideras– es que se pudo darorigen al concepto desarrollo sostenible y llenarlode contenido, a partir del diseño de planesy programas de ejecución, encaminadosa su realización.Capítulo 2: El conceptode desarrollo sostenibley sus alcances en lacooperación internacionalLas grandes cumbres mundiales enmateria medio ambientalEstas conferencias, realizadas bajo el auspiciode la ONU, encuentran su explicación enel creciente aumento de la contaminación ambientaly el progresivo deterioro del mediohumano y de la calidad de vida, en los diferentescontinentes del planeta.Científicos, organizaciones privadas especializadas,gobiernos y ciudadanos, en general,van a estudiar la relación existente entre lapuesta en marcha de políticas económicas,sociales y culturales –potencialmente dañinasal no tener en cuenta, de manera exhaustiva,la explotación y utilización de los recursos naturales,así como de los ecosistemas y, engeneral, la biosfera– respecto de ciertas alteracionesque se vienen produciendo en la naturalezay cuya verificación resulta indiscutible.Ante todo ha sido el daño indiscriminado aespecies vegetales y animales, así como elcausado por la contaminación de las aguas yla atmósfera, lo que ha hecho reaccionar a lahumanidad en forma individual y conjunta.Los antecedentes históricos podrían remontarse,como nos lo comenta el profesor FernandoMariño, hasta finales del siglo XIX,cuando comenzaron a adoptarse tratadosinternacionales multilaterales que tenían comofinalidad específica proteger formas de vidasalvaje (aves, fieras, animales marinos y otrasespecies) o recuperación de ríos y condicionesclimáticas y atmosféricas de los océanos.Por esta época también se encuentran en laliteratura jurídica las primeras decisionesarbitrales relevantes, aunque sólo después dela Segunda Guerra Mundial es que cobran suverdadero valor como referentes, en cuantoal hecho que ningún Estado, en ejercicio desu soberanía, puede utilizar su territorio o permitirsu utilización de manera que cause dañosen el territorio de otro.La Carta de San Francisco no dispuso en suarticulado mención expresa al tema, comotampoco lo hicieron las declaraciones enmateria de derechos humanos que se sucedieroncon posterioridad a la creación de laONU.De manera que sólo hasta 1949 (RubioFernández, 2002), cuando el Consejo Económicoy Social de las Naciones Unidas, con-152 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?voca una conferencia sobre la conservación yutilización de los recursos naturales, es cuandoencontramos un primer e importante impulsoen la acción estratégica internacionalpara la protección del medio ambiente.Veinte años después de este acontecimiento,en 1968 (Rubio Fernández, 2002a. p. 115),desde las competencias propias de una organizaciónque trabaja el campo científico ycultural como forma de favorecer el desarrolloentre los pueblos y como organismo especializadode la ONU, se convoca por parte dela UNESCO una conferencia sobre la biosfera,que abrió definitivamente las puertas a la preocupaciónde lo medio ambiental, en la escalainternacional.Como resultado de este encuentro y las vocesde alerta dadas por organizaciones nogubernamentales y la propia OrganizaciónMeteorológica Mundial, se celebró enEstocolmo, del 5 al 16 de junio de 1972, laConferencia de las Naciones Unidas sobre elMedio Humano, bajo el lema “sólo tenemosuna tierra”(Rubio Fernández, 2002b. p. 113),la cual constituye el arranque del procesopolítico internacional en tal sentido.Tal esfuerzo en el marco de la institucionalidadmundial, produce un tránsito entre lo que antesmencionamos como “antecedentes remotos”de la preservación medio ambiental –yque la doctrina ha dado en llamar enfoqueinterestatal y sectorial, tanto por los actoresinvolucrados como por su cobertura– y los quepodríamos llamar “actuales” que, conformanla aproximación global y humanista, –segúnsu alcance y los efectos de sus compromisos–,cuyo origen radica en la DeclaraciónSobre el Medio Humano, a la que se le reconocela calidad de verdadera Carta Magnadel ecologismo internacional.En esta, se adoptó además un plan de acciónde ciento nueve (109) puntos, cuyas basesinstitucionales fueron establecidas en laresolución 2997 y el programa de las NacionesUnidas para el Medio Ambiente (PNUMA),constituido por un Consejo de Administracióny la Secretaría; en forma complementaria secrearon la Junta de Coordinación para el MedioAmbiente y el Fondo, cuyas actuacionesse sometieron a las normas generales aprobadasun año después.También es un hito histórico de este año, lacelebración de la Convención de París, parala Protección del Patrimonio Mundial Cultural yNatural, que recoge la preocupación de losecologistas por el concepto de patrimonio comúnde la humanidad, aplicable a ciertos espaciosy recursos, incluyendo bienes situadosen el dominio público, con el que buscainstaurar un régimen de gestión a través delos órganos que los protegen.El PNUMA adoptó, en 1978 (Díez Velasco,1999. p. 628), unos principios de conductaen el campo ambiental y, en 1982, el Programade Montevideo (Díez Velasco, 1999a. p. 629),sobre el desarrollo y revisión periódica delderecho al medio ambiente. De esta forma y,con el nuevo impulso institucional dado a latemática en el mismo año, la Asamblea Generaladoptó la Carta Mundial de la Naturaleza,como instrumento programático.Aunque pocos autores ponen énfasis en elaño 1979 (Rubio Fernández, 2002. p. 121),como una fecha de logros ambientales, espreciso indicar que en esta fue celebrada laRevista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 153


Carlos Alfredo Matallana MartínezPrimera Conferencia Mundial sobre el Clima,–a sugerencia de la ONU y por las conclusionesadoptadas en Estocolmo–, fruto del trabajoadelantado por la Organización MeteorológicaMundial que en cooperación con elConsejo Internacional de Uniones Científicas,emprendieron las actividades necesarias paramejorar la comprensión de las causas naturalesy artificiales del cambio climáticoEn 1983, a raíz de una convocatoria con carácterde urgencia de Naciones Unidas, parala elaboración de un programa global para elcambio, se constituyó la Comisión Mundialsobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, quecuatro años después entregaba el informe llamadoNuestro Futuro Común, en el que seestableció el concepto de desarrollo sostenibley del que surgía, además, la convocatoria,en 1992, de la cumbre celebrada en Ríode Janeiro, con el fin de buscar estrategias yconsensos de carácter mundial para avanzareficazmente en el logro de la protección ambiental.Superando todas las expectativas de asistenciapor parte de altos dignatario y jefes de Estado,que sumaron 179 países, más el restode delegaciones, durante 12 días, del 3 a 14de junio –veinte (20) años después de la citaen Estocolmo–, se llevó a cabo en la brasileñaciudad de Río de Janeiro la Conferenciasobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (RubioFernández, 2002a. p. 127), que ademásde apostar decididamente por el desarrollosostenible, aprobó el Programa 21, consistenteen un extenso y detallado documentoque recoge un amplio conjunto de accionesy medidas sociales, económicas y ecológicaspara su puesta en marcha. Se concertaron,igualmente, dos convenciones internacionalessobre cambio climático y diversidad biológicay dos declaraciones de principios.En el mes de junio de 1997 (Díez Velasco,1999. p. 629), la Asamblea General de NacionesUnidas celebró un período de sesionesextraordinario, llamado por algunos la “SegundaCumbre de la Tierra”, con el fin de verificarel cumplimiento de los compromisos contraídosen la Conferencia de Río, así como delas dos convenciones adoptadas. En la resoluciónque se aprobó al cierre del mismo, sedebió reconocer que la situación del medioambiente continuaba su proceso de degradaciónprogresivo y que los esfuerzos desplegadoshasta la fecha eran insuficientes einapropiados para las metas previstas, especialmenteen lo relacionado con el respeto alas necesidades y aspiraciones de las generacionesfuturas. Por tal motivo y de forma unánimese insistió en la realización de mayoresprogresos con ocasión de la tercera conferenciamundial en la materia, prevista para el2002, en Sudáfrica.Llegamos así a la mayor reunión internacionalsobre sostenibilidad celebrada en la historia,del 26 de agosto al 4 de septiembre del año2002, en la ciudad de Johannesburgo (Cumbrede Johannesburgo, 2003). En esta se habuscado alcanzar fórmulas y compromisospara erradicar la degradación del medio ambiente,a partir de la lucha frontal a la pobreza,considerada como el flagelo más grave enlos albores del siglo XXI. Se reafirmaron lasdeclaraciones de principios de Río y laAgenda 21, se debatieron públicamente lostres pilares del desarrollo sostenible: el social,el económico y el ecológico, situándo-154 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?los en el mismo plano y desde un enfoquemultilateral, cuyo eje central se definió en lacorresponsabilidad equitativa, como conceptode vanguardia.Por último, es imprescindible citar los camposde acción en los que se adoptaron compromisosclaves, metas y períodos de cumplimientode Johannesburgo (Cumbre deJohannesburgo, 2003a. pp. 29-42):– Erradicación de la pobreza: mediante reduccióna la mitad de los habitantes delplaneta con ingresos inferiores a un dólar(2015); mejoramiento de la calidad de vidade al menos cien (100) millones de habitantesde tugurios (2020) y el establecimientode un fondo solidario mundial, paratal efecto.– Agua y saneamiento: mediante disminucióndel número de personas que no tieneacceso a agua potable (2015); reduccióna la mitad de las personas que notiene servicio de saneamientos apropiados(2015)– Producción y consumo sostenibles: promoviendoun cambio en tal sentido, en elmarco de un programa (10 años).– Energía: diversificando el suministro; aumentandolas fuentes de energía renovables;mejorando el acceso para que seanseguros, viables económicamente y aceptablessocial y medioambientalmente(2015); reduciendo la distorsión del mercadocon reestructuración de normasimpositivas y eficiencia energética, con elestablecimiento de programas domésticoscon el apoyo de la comunidad internacional.– Salud: Intensificación de la educación sobresalud (2010); reducción del índice demortalidad infantil y de niños menores decinco (5) años a las dos terceras (2/3) partes,así como la materna a las tres cuartas(3/4) partes (2015); reducción de la propagacióndel sida entre hombres y mujeresde edades entre 15-24 a un veinticincopor ciento (25%) en los países afectados(2005) y de forma global (2010).– Desarrollo sostenible de los pequeñosEstados insulares: implementando iniciativascomunitarias basadas en el turismosostenible (2004); apoyando la disponibilidadde servicios de energía adecuados(2004) y revisión de la puesta en marchadel programa de acción de Barbados parael desarrollo sostenible (2004)– Desarrollo sostenible para Africa: apoyandoa los países africanos en la implantaciónde estrategias para la seguridadalimentaria (2005); mejoramiento dela productividad agrícola sostenible acordecon los objetivos de la Declaracióndel Milenio (2015) y apoyo para desarrollarla Nueva Estrategia de cooperaciónpara el Desarrollo Africano (NEPDA)en energía, que busca asegurar el accesode al menos el treinta y cinco porciento (35%) de la población en los próximosveinte (20) años.El Informe Bruntland y el concepto dedesarrollo sostenibleLa primera formulación plasmada por escritode tan novedoso concepto se debe a la ComisiónMundial sobre el Medio Ambiente y elDesarrollo, creada bajo el auspicio de la Asam-Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 155


Carlos Alfredo Matallana Martínezblea General de la ONU y que ha pasado a lahistoria como Comisión Bruntland, al estar organizaday dirigida por la primera ministra noruegaGro Harlem Bruntland, a solicitud delentonces secretario general de la organización,Javier Pérez de Cuéllar.En su histórico informe, dicho organismo advertíaque la humanidad debía modificar susmodalidades de vida y de interacción económicay comercial, con el fin de evitar el advenimientode una era con inaceptables nivelesde degradación ecológica y desarrollo insostenibleque, además de impedir el bienestar yla satisfacción de las necesidades actualesde los pueblos del mundo, comprometería lasaspiraciones legítimas de las generacionesfuturas para satisfacer las suyas.Por lo tanto se exhortaba a dar inicio a unaépoca de nuevo desarrollo, que partiendo dela racionalidad en la explotación de los recursos,por el carácter finito de los mismos, abordaraen conjunto y de forma equilibrada lascuestiones relativas al medio ambiente y laprotección de los ecosistemas. Se afirmó queninguna nación podría labrar su futuro de formaaislada y que el logro de mejores nivelesde vida para todos conllevaba un esfuerzomancomunado para alcanzar el desarrollosostenible.Así pues, desarrollo sostenible no es otra cosaque:“...el desarrollo que satisface las necesidadesde la generación presente sin comprometerla capacidad de las generacionesfuturas para satisfacer sus propiasnecesidades…”. ("Nuestro futuro común”,p. 135).Sin embargo, la del Informe Bruntland no hasido la única definición, ya que junto a esta,podemos encontrar otras planeadas en elseno de organismos internacionales como ladel Banco Mundial, cuya repercusión en proyectosde desarrollo es muy importante. Enésta, se enfatiza que:“...es un proceso de administración de unacartera de activos que permite preservar ymejorar las oportunidades que tiene lapoblación” (Piñar Mañas, 2002. p. 23).Dentro de la doctrina jurídica sobresale la definiciónde un autor griego que ha estudiadoampliamente el tema y que lo caracteriza apartir de:“...la conservación y recuperación, cuandoésta sea necesaria, del adecuado capital naturalpara promover una política cualitativa dedesarrollo y la inclusión de criterios medioambientales,culturales, sociales y económicosen la planificación e implementación de lasdecisiones sobre el desarrollo, tanto públicascomo privadas...” (Piñar Mañas, 2002a. p. 24).En España, al ratificarse el Convenio de Ríosobre la diversidad biológica, del 5 de juniode 1992, y parafraseando lo dispuesto en eltan citado informe, precisó el concepto: utilizaciónsostenible, tanto de los recursos comode los componentes de la biodiversidad y, alrespecto, se estableció que esta conllevaba:“...un modo y un ritmo que no ocasionarala disminución a largo plazo de la diversidadbiológica, con lo cual se logran mantenerlas posibilidades de ésta, para satisfacerlas necesidades y las aspiracionesde las generaciones actuales y futuras.”(Piñar Mañas, 2002b. p. 23).156 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?La preocupación de las generaciones futurasno es, sin embargo, patrimonio exclusivo delconcepto desarrollo sostenible, aunque fuetomado de la declaración de la Conferenciade las Naciones Unidas sobre le Medio AmbienteHumano, de 1972, para llenar de sentidoese nuevo concepto.En realidad, fue en Estocolmo donde se pusode manifiesto por primera vez y de forma oficialla necesidad de preservar para las generacionesfuturas el medio ambiente, debido alos daños inmensos e irreparables que losseres humanos pueden causar al medioterráqueo, del que depende la vida y el bienestarde todos. Y lo que resulta indiscutible esque hoy en día, la defensa y el mejoramientodel medio para las generaciones presentes yfuturas se ha convertido en meta imperiosade la humanidad, como lo son el desarrolloeconómico y social en todo el mundo, presupuestosbásicos de la paz.Por tal motivo, en la Conferencia reunida enRío, se reafirmaron los postulados de 1972 ytratando de basarse en ellos se apostó decididamentepor el término acuñado en el informeNuestro Futuro Común. De estos planteamientossurgen los veintisiete (27) principiosque sientan las bases de las políticas actualesde erradicación de la pobreza, responsabilidadmedioambiental, evaluación de su impacto,aplicación del principio de precaución,participación de los ciudadanos en los asuntosecológicos, promoción de modelos económicosrespetuosos con la biodiversidad ylos ecosistemas, derecho a la informaciónsobre actividades que puedan tener efectosdañinos y reconocimiento de las poblacionesindígenas.Y en relación con el punto que nos ocupa, esdecir, al alcance que el desarrollo sosteniblele imprime a la cooperación internacional, esnecesario mencionar también el principio tercerode la Declaración de la Cumbre, en elque se establece que el derecho al desarrollodebe ejercerse de forma tal que respondaequitativamente a las necesidades medioambientalesy de desarrollo de las generacionespresentes y futuras.La Convención Marco de NacionesUnidas sobre el Cambio ClimáticoEs preciso destacar brevemente el papel que,en el mismo sentido, tiene la ConvenciónMarco de las Naciones Unidas sobre CambioClimático, promovida por la resolución 45/212 (Corrales Rodrigañez, 2002. p. 1) de laAsamblea General, a propuesta de Malta, yaprobada en Nueva York, en mayo de 1992.Este instrumento internacional, al estar concluidoy coincidir con la celebración de la Conferenciasobre Medio Ambiente y Desarrollo,logró obtener la firma de adopción de cientocincuenta y cinco (155) Estados participantesy entrar en vigor en marzo de 1994.La importancia de este tratado radica en queestableció las bases para gestionar, a nivelglobal, el problema del cambio climático ydeterminó compromisos generales para lostres grupos de países en él definidos. Esto seexplica desde la solicitud de las nacionesmenos desarrolladas, de fijar una diferenciaciónen la responsabilidad por los daños causadosen esta materia, entre las naciones másindustrializadas y ellas, proporcional al impactoocasionado por las políticas y estrategiasde desarrollo de las primeras, por su alta intensidaden la producción y consumo de ener-Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 157


Carlos Alfredo Matallana Martínezgías, así como por la generación de residuosno biodegradables y la emisión de gases deefecto invernadero que afectan la capa deozono.En su artículo 3, numeral 5, se dispuso quelas partes cooperarían en la promoción de unsistema económico internacional abierto y propicioal crecimiento y desarrollo sostenible detodas las partes, particularmente de las queson países en desarrollo, permitiéndoles deeste modo hacer frente al problema e insistióen el hecho que las medidas unilaterales nodeberían constituir un medio de discriminaciónarbitraria o injustificable, ni una restricciónencubierta al comercio internacional (con estesubrayado propio, se remarca la relación conceptualque se sigue manteniendo entre lostérminos desarrollo-comercio y medio ambiente,desde Naciones Unidas).En materia de compromisos que atañen directamentea la cooperación internacional aldesarrollo, cabe destacar lo dispuesto en elartículo 4 del citado convenio, para los efectosque estamos analizando:En primer lugar se hace mención a la aplicacióny difusión, incluida la transferencia de tecnologías,prácticas y procesos que controlen,reduzcan o prevengan las emisiones antropógenasde gases de efecto invernadero nocontrolados por el Protocolo de Montreal; almismo tiempo se incluye fomentar la gestiónsostenible de conservación y reforzamiento delos sumideros y depósitos de los gases citadosy, se recalca, que las partes que son paísesdesarrollados y las demás que gozan detal condición y figuran en el anexo II, proporcionaránrecursos financieros nuevos y adicionalespara cubrir los gastos convenidosque efectúen las naciones en desarrollo paracumplir con sus obligaciones, así como paraayudar a las que son particularmente vulnerablesa los efectos adversos del cambio climático.Igualmente, se considera compromiso de losEstados desarrollados la transferencia de tecnologíay conocimientos prácticos ambientalmentesanos, o el acceso a ellos y el apoyarlos programas y redes, así como las organizacionesintergubernamentales que tenganpor objeto realizar, evaluar o financiar actividadesde investigación, recopilación de datos yobservación sistemática.En materia educativa se consideran el accesodel público a la información sobre la materia,la participación en estudios y la formaciónde personal científico, técnico y directivo.Por último, define un mecanismo para el suministrode recursos financieros a título de subvencióno en condiciones de favor para, entreotras cosas, la transferencia de tecnología.Las conferencias de las partesEn la Convención Marco de Naciones Unidassobre el Cambio Climático se estableció, enel artículo 7, la denominada Conferencia delas Partes como órgano supremo de dichoacuerdo, encargado de examinar regularmentesu aplicación y la de todo instrumento jurídicoconexo que se adoptara, así como tomarlas decisiones necesarias para promoversu aplicación eficaz.La primera conferencia, COP1, fue celebradaen Berlín, en 1995 (Garrote González, 2003.p. 10), ya que la Convención entró en vigor el21 de marzo de 1994, tres (3) meses despuésde la ratificación número cincuenta (50),158 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?como lo había establecido el artículo 23. Enella se aprobó la decisión conocida como elMandato de Berlín, en la cual las partes secomprometían a una segunda ronda de negociacionespara que los países industrializadosasumieran unos compromisos concretosy vinculantes, en la solución de la preocupanteproblemática del cambio climático, sobretodo después de los informes rendidos en1990 y en 1995, por el grupo intergubernamentalde expertos sobre el tema.La COP2, llevada a cabo en Ginebra, Suiza(Garrote González, 2003. p. 10), fue una verdaderareunión de transición para avanzaren las futuras negociaciones de un acuerdointernacional autónomo, vinculado a laConvención.En la reunión de 1997, COP3, celebrada enKyoto (Corrales Rodrigañez, 2002. p. 6), deacuerdo co el artículo 17, las partes aprobaronun protocolo.El Protocolo de Kyoto vino a dotar de contenidolas prescripciones genéricas de la Convencióny en él, los países desarrollados y losconsiderados en proceso de transición a unaeconomía de mercado –los del anexo I–, asumieronel compromiso de reducir, individual oconjuntamente, durante el lustro 2008-2012,al menos un cinco por ciento (5%) de susemisiones antropógenas de los seis gasesefecto invernadero, objeto de control.A pesar de este avance, se dejaron abiertostemas de gran importancia como el régimende cumplimiento, el límite hasta el que se puedenutilizar los mecanismos de flexibilidadconsagrados, el alcance del principio desuplementariedad y aspectos relativos a la financiacióno contabilización de los bosquescomo sumideros.Esta situación explica que el cuarto períodode sesiones llevado a cabo en Buenos Aires,COP4 (Garrote González, 2003. p. 14), permitierael establecimiento de un plan de acciónpara poner en marcha el Protocolo de 1997,partiendo de la relación de los asuntos a negociary acordando como fecha límite paralograrlo, el año 2000.En 1999, la Conferencia de las Partes se reúneen Bonn, dando lugar a la COP5 (GarroteGonzález, 2003. p. 14), en la que se continuónegociando la lista de asuntos fijados en BuenosAires. En el marco de esta, la Unión Europeaanunció su compromiso de ratificar el Protocolode Kyoto, en el año 2002.La Haya se convirtió en la ciudad anfitriona dela COP6 (Corrales Rodrigañez, 2002. p. 8), enla cual las partes intensificaron las negociacionesque se venían adelantando desde1998, sin conseguir un resultado favorable asus pretensiones. Por este motivo, las partesno clausuraron el período de sesiones, sinoque lo pospusieron para julio del año 2001,no sin que el presidente de la conferencia distribuyerauna nota entre las delegaciones parafacilitar la reanudación de las sesiones.La elección de George W. Bush como presidentede los Estados Unidos, constituyó unrevés adicional, ya que anunció su intenciónde no ratificar el Protocolo de 1997.Efectivamente, llegado el 19 de julio se reanudóla conferencia, en Bonn, que pasó a ser laCOP6 bis (Corrales Rodrigañez, 2002. p. 8),en la que se logró un acuerdo político sobrelos países en desarrollo, los aspectos de fi-Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 159


Carlos Alfredo Matallana Martíneznanciación a través del Fondo para las nacionesmenos adelantadas, los mecanismos deflexibilidad, el régimen de cumplimiento y eltema de los sumideros.Meses más tarde, en noviembre, tuvo lugar elséptimo período de sesiones, COP7, en Marrakesh(Garrote González, 2003. p. 14), quelogró como objetivo prioritario, la conversión adecisiones jurídicas, legalmente vinculantes,de lo adoptado en la COP6 bis, bajo el epígrafede Acuerdos de Marrakesh, con el finde conseguir que el Protocolo de Kyoto pudieraentrar en vigor en la fecha prevista. Sedesarrollaron igualmente aspectos concretosde los tres mecanismos consagrados, talescomo la composición del Comité de Supervisióndel Mecanismo de Implementación Conjuntay del de Desarrollo Limpio y se definieronlos criterios de elegibilidad para accedera los mismos.Finalmente, entre el 23 de octubre y el 1 denoviembre del año 2002, tuvo lugar en NuevaDelhi la COP8 (Garrote González, 2003. p. 14),considerada por algunos como una reuniónde transición en el camino de aprobación alProtocolo de 1997, aunque también se pudoavanzar en la adopción de las reglas de procedimientode la Junta Ejecutiva como órganorector del Mecanismo de Desarrollo Limpioy en la elaboración de las modalidades yprocedimientos simplificados, para proyectosen tal sentido, pero de pequeña escala.Se aprobó el programa de trabajo de NuevaDelhi sobre el artículo 6 de la Convención y sereconoció la importancia, tanto de la funciónque cumple el Panel Intergubernamental sobreCambio Climático en la realización de losinformes periódicos (1990, 1995 y 2001) comode la necesidad de realizar un esfuerzo internacionalintegrado en investigación y observaciónsistemática. A lo anterior, se añade ladecisión votada sobre información y revisiónde créditos de emisión y registros y la creacióndel programa piloto de formación de expertosen el examen de la información a facilitar,así como las modalidades para incluir lasactividades de proyectos de forestación y reforestaciónen materia de sumideros, en elmecanismo de desarrollo limpio.Protocolo de Kioto (1997)Este instrumento legal es un acuerdo internacionalautónomo, pero vinculado a la ConvenciónMarco sobre Cambio Climático, que añadecompromisos más definidos y precisos,conformado por veintiocho (28) artículos ycuatro (4) anexos, en los cuales se proponen,de una parte un conjunto de políticas y medidascon el fin de promover el desarrollo sostenibley, de la otra, facilitar el cumplimientode los compromisos cuantificados de limitacióny reducción de las emisiones de los seis(6) gases de efecto invernadero, reguladosen el mismo.En relación con el primer aspecto, se puedenreseñar como políticas planteadas:– El fomento de la eficiencia energética.– La promoción de modalidades agrícolassostenibles, a la luz del cambio climático.– La investigación, promoción, desarrollo yaumento del uso de formas nuevas y renovablesde energía, tecnologías de secuestrodel CO2 y tecnologías avanzadas,ecológicamente racionales.160 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?– La protección y mejora de los sumiderosy depósitos de los gases de efecto invernaderono controlados por el Protocolo deMontreal, así como la promoción de prácticassostenibles de gestión forestal y reforestación.– La reducción gradual de las deficienciasdel mercado, de los incentivos fiscales, lasexenciones tributarias y arancelarias y lassubvenciones que sean contrarias al objetivode la Convención.– La limitación y/o reducción de las emisionesde CH mediante la recuperación y utilizaciónen la gestión de los desechos, asícomo en la producción y distribución deenergía.Respecto de los compromisos, se destacaesencialmente que los países desarrolladosy los denominados de transición a una economíade mercado, asumen la obligación dereducir, individual o conjuntamente, entre losaños 2008 y 2012, sus emisiones de dióxidode carbono, óxido nitroso, metano, hidrofluorocarbonos,perfluorocarbonos y hexafluorurode azufre, respecto del año 1990, aunque paralos tres últimos se puede utilizar alternativamenteel año 1995.Los avances en este objetivo se deberán demostraren el año 2005, sin olvidar que estose dará bajo la aplicación del principio de responsabilidadcompartida pero diferenciada delos países.Además de lo anterior, un grupo de Estados,contemplado en el anexo I, puede cumplirconjuntamente sus compromisos de limitacióny reducción de emisiones, debiendo para ellonotificar los términos de su acuerdo. A estaposibilidad se ha acogido la Unión Europea.El artículo 25 del Protocolo fijó como requisitopara su entrada en vigor, que se hayan depositadolos instrumento de no menos de cincuentay cinco (55) partes en la Convención,entre las que se cuenten partes del Anexo I,cuyas emisiones totales representen, por lomenos el cincuenta y cinco por ciento (55%)del total de las emisiones de dióxido de carbono,correspondientes a 1990.Capítulo 3:Los mecanismos delProtocolo de KyotoAunque la ratificación de la Convención Marcosobre Cambio Climático es uno de losgrandes logros de la última década del sigloXX, ya que la casi totalidad de los Estados delmundo –ciento ochenta y seis(186) de losciento noventa y dos (192) existentes– (CorralesRodrigañez, 2002. p. 1) ha adoptadosus preceptos y acogido el logro de la estabilizaciónde las concentraciones de los seis gasesde efecto invernadero de que se ocupael Protocolo complementario de 1997, el tratadono especificó ni el plazo necesario paraalcanzar dicha meta, como tampoco lo hizorespecto de las modalidades apropiadas o elestablecimiento de los niveles de concentraciónrequeridos.Por tal motivo, el segundo informe de la ComisiónIntergubernamental sobre Cambio Climático(más conocida por su sigla inglesaIPCC) presentado en 1995, como resultadode las evaluaciones periódicas del estado deRevista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 161


Carlos Alfredo Matallana Martínezla cuestión, sirvió a la Conferencia de las Partes,como órgano supremo de la misma, parabuscar los acuerdos políticos necesarios, demanera que se pudieran concretar las disposicionesprogramáticas indicadas y surgieranlos compromisos aplicables que, en formasucesiva, permitieran su logro.El Protocolo de Kyoto, como parte de la continuidadnormativa necesaria de la Convención,se convirtió en una respuesta a susprescripciones genéricas, dotándolas de contenidoy estableciendo los compromisos mínimos,así como el regreso, antes de finesdel decenio actual, a los niveles de emisiones,de 1990 para el CO2 y, alternativamente,a los de 1995, de los demás gases. Esto noconstituye propiamente un calendario de verificacióndel cumplimiento de los compromisos,pero plantea límites medibles.De esta forma se introdujeron en el Protocolo,de una parte, dos modalidades contempladasen los artículos 2 y 3, numeral 3, referidasa políticas y medidas directas encaminadas ala disminución de las emisiones, por regulaciónde los procesos productivos, presumiblementemediante políticas de fiscalidad y/oel establecimiento de cuotas fijas, ambas enel nivel nacional, así como, suplementariamente,tres mecanismos comerciales, reguladosexpresamente en los artículos 6, 12 y 17 delProtocolo, en el ámbito internacional.Estos últimos, buscan facilitar el cumplimientode las obligaciones convencionales y poderreducir los costos de las emisiones de losgases contemplados, llamados por esa razónde flexibilidad, consistentes en el desarrollolimpio, el comercio de las emisiones ylas aplicaciones aonjuntas de tales.El primer grupo de medidas que algunos denominanmétodos tradicionales, responde alos principios de soberanía e igualdad soberanade los Estados, como ejes estructurantesque son del orden internacional; los cuales,después de acreditarse que se están llevandoa cabalidad como medidas de control queson en el orden nacional, darían lugar a unjuego amplio de las modalidades restantes(principio de suplementariedad), consideradosmétodos de nuevo tipo, como paso previopara las otras. Esta restricción, sin embargo,no opera en el caso del Mecanismo deDesarrollo Limpio.La creación de un mercado internacional depermisos de emisión de los gases de efectoinvernadero, introduce como novedad elpoder conseguir las metas planteadas en elnivel internacional y no únicamente en el nacional,así como la acción conjunta entre gobiernos,empresas productivas del sector privadoy seguramente algunos organismosinternacionales.En virtud del artículo 3, numeral 1, los paísesindustrializados y los denominados en procesode transición a una economía de mercado,como responsables que son de las dosterceras (2/3) partes de las emisiones actuales,sin entrar a hacer valoraciones de las hechashistóricamente, asumen el compromisode reducir, individual o conjuntamente, entrelos años 2008 a 2012, en un cinco por ciento(5%) las emisiones, sin que esto implique hacerlode igual modo. Por su parte las nacionesen desarrollo no tienen compromisos ental sentido, así presenten algún tipo de cifraso de potencial crecimiento, como resultadodel ya explicado principio de responsabilidad162 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?compartida pero diferenciada, en atención algrado de desarrollo.Estados Unidos es el artífice de la inclusiónde este tipo de soluciones que ha despertadomucha controversia entre los expertos(Rivero), no por los costos que las compañíaspuedan reducir, los incentivos económicosde que se puedan beneficiar o lareorientación que de sus inversiones haganen favor de la innovación tecnológica o lasenergías alternativas, sino por el mejoramientoreal que pueda alcanzar el medioambiente.Los ambientalistas, haciendo eco de las prediccionesplanteadas en el último informe dela IPCC para el siglo XXI (presentado en el año2001), principalmente en materia de aumentode las temperaturas globales, el calentamientode la tierra, el aumento del régimen de precipitacionesy el posible crecimiento del niveldel mar, insisten en dos peligros claves quepueden ocasionar estos mecanismos comoson obtener la mejora definitiva en el nivel totalde emisiones y que los mecanismos demercado demuestren, una vez más, su incapacidadpara asegurar la equidad y justiciaen el nivel de distribución de la riqueza entrelas dimensiones norte-sur del sistema internacional.En el mismo sentido han planteado que supeditarlos factores ecológicos a las relacionescomerciales y la dinámica de los mercadosproporciona nuevas distorsiones a laproblemática ambiental y vincula intereses demuy variada índole a un asunto de por sí complejoy sometido a relaciones de fuerza muydistintas.Por todas estas causas, resulta imprescindibleabordar con algo de detalle los mecanismosdel Protocolo, intentado fijar parámetrosaclarativos que arrojen luces sobre sus fortalezaso debilidades, así como sobre sus ventajasu oportunidades.El comercio de emisionesEs un instrumento de control de la contaminaciónque se pone en marcha a partir de lalimitación verificable de la cantidad de gasesque se autorizan producir o emitir, y que encaso de darse efectivamente, confiere a losEstados que la llevaron a cabo, contar conunidades de emisión en exceso, las cualespueden ser vendidas a países industrializadosque no hayan podido cumplir sus compromisosen tal sentido.Para su apropiado desarrollo, este mecanismoimplica el establecimiento necesario deunos topes cuantitativos, expresados en toneladasmétricas equivalentes de CO2, –quees con el que se empieza el esquema–, porlos que su titular estará facultado para emitiruna cuota correspondiente de gases, asícomo de unas reglas de juego en materia deintercambio de los permisos, aplicables a todoslos participantes. Así, los emisores podrándeterminar lo que les resulta más rentable:Reducir y vender o producir y comprar aotros.Como componente fundamental del mecanismose creará un régimen de inventariosnacionales conexos, que proporcionará la informaciónprecisa sobre el derecho de emisiónde los sectores dedicados al comercioen cada Estado miembro; principalmente,para realizar el seguimiento, tanto al comercioRevista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 163


Carlos Alfredo Matallana Martínezde las emisiones como a la titularidad de losderechos de emisión. Además, cada Estadoparte hará sus asignaciones iniciales, ajustándosea los requisitos que le exijan y de acuerdocon un compromiso global dentro de loque sería el Acuerdo de reparto de la carga.Todo esto conlleva también inventariar todaslas instalaciones que emitan los gases deefecto invernadero, para que las industrias quelas exploten y se ajusten a las actividades reguladasse vean obligadas a poseer un permisode emisiónEsta modalidad, como se había mencionadoya, fue liderada por los Estados Unidos a partirde una experiencia llevada a cabo por ellosmismos, a nivel nacional, con el fin de reducirla producción de SO2 y N2O, según lo dispuestoen la Clear Air Act, de 1990 (Rivero),aunque la distinta naturaleza de tales emisionesreguladas, así como de las tecnologíasdisponibles, permiten introducir ciertas salvedades.De todas maneras, los permisos deemisión fueron asignados a las empresaseléctricas a las que se obligaba a reducir lasemisiones de SO2 provenientes de carbonescon elevados contenidos de azufre.Por su parte la Unión Europea (Rivero), abriótambién el debate sobre la conveniencia y elposible funcionamiento comunitario de estemercado, ya que en forma adicional los diversosestudios existentes estimaban que el objetivode reducción no llegaría a cumplirse, enforma exclusiva, con el empleo de medidasde política nacional de los Estados parte en elProtocolo.Así las cosas, la Comisión Europea puso enmarcha la idea, mediante la adopción, en elaño 2000, del llamado Libro verde sobre elcomercio de emisiones, para sentar las basesdel esquema. El centenar aproximado derespuestas recibidas se inclinaron favorablementepor el mismo, y a estas que se sumaronotras consultas a las partes interesadas ya los países candidatos a su ejecución quepermitieron también que la Comisión presentarauna propuesta de directiva del ParlamentoEuropeo y el Consejo, para entrar en estecamino.La participación en dicho comercio estaría inicialmentedirigida a los sectores de producciónde electricidad, acero, hierro, refinería,sector químico, vidrio, cerámica, materiales deconstrucción y papel, que suponen el cuarentay cinco por ciento (45%) (Santos, 2003.p. 10), de las emisiones de CO2 en la UniónEuropea, que son a su vez los sectores reguladospor las directivas comunitarias referidosa grandes instalaciones de combustión y controlintegrados de la contaminación.En conclusión, la propuesta buscaría alcanzarel beneficio de unas reducciones a bajocosto que se pondrían a disposición de otrosmiembros de la Unión, que podrían no disponerde tal ventaja, de manera que el intercambiode los derechos de emisión recayera sobrecompradores y vendedores. Igualmente,se confía en que un régimen comunitario deesta naturaleza, reduciría al máximo las distorsionesde la competencia, junto a los posiblesobstáculos que pudiera presentar el mercadointerior, como consecuencia delestablecimiento de variados regímenes de comercioy de precios.Al respecto, Dinamarca se ha convertido enel primer Estado miembro que ya estableció,164 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?mediante una legislación limitativa para el sectoreléctrico entre el 2000 y el 2003, un comerciode emisiones de CO2, con el visto buenode la Comisión Europea del 29 de marzo delaño 2000 (Rivero,), en el marco de un acuerdode reforma reguladora del sector energéticoy su liberalización.El mecanismo del desarrollo limpioEste fue propuesto inicialmente por la delegaciónde Brasil y hace referencia al hechoque los países industrializados, por medio desus gobiernos y/o entidades privadas, puedancumplir sus compromisos mediante proyectosde emisión en las naciones en vías dedesarrollo.Fue recogido en el artículo 12 del Protocolosobre la base de una relación benéfica paralos dos partes vinculadas, en sus calidadesde inversionista y receptor de la inversión. Paratal efecto, los países industrializados recibiríancréditos especiales para llevar a cabo los citadosproyectos, en los que no tienen estacondición, que les asegurarían reduccionesde emisión certificadas.Así, el inversionista se apunta en su cuentalas reducciones y el beneficiario, la inversión.El principal propósito de esta modalidad es elfomento del desarrollo sostenible.Los proyectos deben estar bajo la supervisiónde una junta ejecutiva, órgano rector delmecanismo, cuyas reglas de procedimientofinalmente fueron adoptadas en la OctavaConferencia de las Partes, COP8, celebradaen Nueva Delhi, en el 2002 (Garrote González,2003. p. 20). En relación con proyectos depequeña escala que se puedan incluir en estemecanismo, se ha aprobado la elaboraciónde las modalidades y procedimientos simplificados.De igual forma, se ha establecido elprocedimiento de acreditación de las entidadesoperacionales (Garrote González, 2003.p. 20).Con estos acuerdos se logra avanzar en unaserie de aspectos que estuvieron sin resolversedesde la suscripción del Protocolo deKyoto y que hacen operativo el mecanismo. Apesar de ello, algunos negociadores insistíanen la necesidad de contar con una estructurainternacional legal e institucional de nuevo tipo,puesto que los proyectos de desarrollo limpio,involucran actores gubernamentales y nogubernamentales. Por su parte, en distintasconsultas hecha a los países en desarrollo(Larraín, 2003) , estos manifestaban un temoradicional, en el sentido que las prioridadesde tales proyectos, no necesariamentecoincidieran con los requerimientos de sudesarrollo interno y con base en ello sugeríanindicadores internacionalmente establecidospara medir el grado de beneficio delpaís receptor y de afinidad del proyecto conlos intereses nacionales.Todo esto encuentra su justificación en la experienciaque se obtuvo en el caso del SO2en Estados Unidos, ya que los proyectos delmecanismo de desarrollo limpio, no se llevabana cabo en el ambiente de un mercadoabierto sino, principalmente, entre las filialesde una misma empresa transnacional. Hechoque desvirtuaría el enfoque multilateral delmecanismo e impediría la consecución de suspropósitos.A lo anterior se suma que estos proyectos requeriríande una evaluación individualizada,para poder constatar su capacidad de contri-Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 165


Carlos Alfredo Matallana Martínezbuir a futuras reducciones de las emisionesde gases de efecto invernadero, con lo quetendrían que ser planteados a períodos tanlargos de tiempo que su sostenibilidad se veríaamenazada.Una posible forma de solución tiene que vercon el número de certificaciones que producecada uno de estos proyectos.En materia de los fondos que viabilizan elmecanismo, también hay interrogantes pendientesde resolución, referidos a su utilizacióntanto para los costos de administracióncomo los de adaptación al país de aplicación.Frente a esta modalidad, Estados Unidos y laUnión Europea siguen teniendo posturas encontradas(Corrales Rodrigañez, 2002. p. 9),ya que los primeros insisten en que no se debelimitar el porcentaje de las reducciones queun país puede adquirir por esta vía, mientrasque la segunda confía mucho menos en eléxito de los mismos y le gustaría restringir suutilización, en casos de uso de la tierra, paracapturar carbón ya liberado en la atmósfera.Cabe reseñar que, como mecanismo, difieredel comercio de emisiones y de las aplicacionesconjuntas en que no es de caráctersuplementario, de manera que un país podríacumplir sus compromisos a través del mismo.Tampoco habría que esperar a que llegarael año 2008 para su puesta en marcha,porque ya es utilizable.Las aplicaciones conjuntasEstas se hallan descritas en el artículo 6 delProtocolo y son también un mecanismo parala reducción de gases de efecto invernaderoque, igualmente, permite desarrollar proyectosconjuntos, pero entre países industrializadospara lograr sus compromisos. Es decir, laparticularidad se centra en el hecho que losdos extremos de la relación son países concompromisos cuantitativos de reducción.También se plantea en esta disposición laposibilidad de incrementar la absorciónantropogénica mediante los sumideros degases de efecto invernadero en cualquier sectorde la economía, atendiendo a cuatro tiposde sujeciones que el Protocolo fija.Pero esta no es la única mención que se hacede ellos, ya que el Protocolo de 1997 dedicalos numerales 3 y 4, del artículo 3, a este asunto.En el primero, establece que la absorciónde los gases de efecto invernadero que sedeba a la actividad humana, directamente relacionadacon el cambio del uso de la tierra yla silvicultura, limitada a la forestación, reforestacióny deforestación de 1990, será utilizadoa los efectos de cumplir los compromisos decada parte. En el segundo, se hace referenciaa actividades humanas adicionales.A pesar de lo anteriormente establecido, nose ha podido avanzar en algunos aspectosclaves de esta modalidad como es la metodologíapara evaluar y computar la reducciónde emisiones en materia de sumideros; encuanto a la admisión de las denominadasactividades adicionales, durante el período2008 a 2012 y, en caso de llevarse a cabo, elseñalamiento de cuáles son y hasta qué límite,fue en la COP6 bis en la que se abordó eltema y se pudo establecer lo que a continuaciónse mencionará.La Conferencia de las Partes, efectuada enBonn, en el 2001, como continuación de lapospuesta COP6 (Corrales Rodrigañez,2002a. p. 8), fue la que recogió en primer lu-166 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?gar los principios sobre los que deben regirselas actividades de uso de la tierra y silvicultura,así como las definiciones de bosque, forestación,reforestación y deforestación. Enrelación con otros puntos se consiguió que:– Se admitieran las actividades adicionales,durante el primer período de compromiso,respecto del manejo forestal, agrícolay ganadero, además de la revegetación.– La contabilización de las actividades forestalesno puede superar los máximosque se establecen para cada país, en unanexo antes acordado.– En materia de agrosistemas, ganadería yrevegetación, no hay límite y por esa causase pueden incorporar todas las actividadesque se realicen en ellos. La contabilizacióndebe hacerse sustrayendo lacantidad de carbono, secuestrada poreste tipo de prácticas con anterioridad alaño base.Al igual que los dos mecanismos ya mencionados,es decir el mercado de emisiones y eldesarrollo limpio, la aplicación conjunta ofrece,por un lado, aspectos polémicos y, por elotro, algunos pendientes de desarrollo. Respectode los primeros, se puede citar principalmenteal tratamiento de las masas o especiesvegetales como captadoras de CO2(“Sería un error... 2002 ); y en cuanto a las asuntosno suficientemente desarrollados tenemoslos significados específicos de los conceptossuplementariedad y adicionalidad en losproyectos.En las aplicaciones conjuntas, el método casopor caso, a pesar de resultar menos costosoque en el de los mecanismos de desarrollolimpio, debido a que los Estados industrializadoscuentan con sistemas de monitoreo delas emisiones más o menos confiables, lo queocasionará un costo adicional, no es tan convenientecomo el método de la demarcaciónque puede ser más prometedor, ya que losgobiernos estarían en condiciones de fijar límitesprecisos al no estar interesados ensobrevender los créditos de emisión, tan sólopor cumplirPor último, está el hecho de resolver cuálesproyectos serán elegibles como mecanismode desarrollo limpio y cuáles como aplicaciónconjunta. Las soluciones plateadas giran entorno a la confección de una lista o a la fijaciónde criterios de elegibilidad.La ratificación y entradaen vigor del ProtocoloEn 1999, en el marco de la Quinta Conferenciade las Partes, celebrada en Bonn, la UniónEuropea anunció oficialmente su objetivo políticode ratificar el Protocolo de Kyoto, en elaño 2002.Sin embargo, durante la COP4, reunida enBuenos Aires, el entonces presidente de losEstados Unidos, William Clinton, anunció queno enviaría el Protocolo de 1997 al Congresopara su ratificación, hasta que los países endesarrollo no asumieran compromisos voluntariosde limitación de sus emisiones (CorralesRodrigañez, 2002. p. 9). Y luego de su posesióncomo nuevo Presidente de los EstadosUnidos, fue George Bush, quien decidió retirarsedel mismo, en marzo del 2001, aduciendoque resultaba perjudicial para los intereseseconómicos de Estados Unidos, ya quecumplirlo conllevaría un coste de cuatrocien-Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 167


Carlos Alfredo Matallana Martíneztos millones de dólares, y una amenaza paralos trabajadores, perdiendo el cuatro puntonueve por ciento (4.9%) de sus empleos, yaque más de la mitad de la energía generadaen el país procede de plantas alimentadas porcarbón (Corrales Rodrigañez, 2002. p. 9).A pesar de estos anuncios de la potencianorteamericana, que emite gases de efectoinvernadero en un porcentaje del veinticincopor ciento (25%) de la emisión total del mundo,y de haberse establecido en el artículo 25del Protocolo que para su entrada en vigorera necesario el depósito de los instrumentosde ratificación de no menos de cincuenta ycinco (55) partes en la Convención, entre lasque se cuenten partes del Anexo I, cuyas emisionestotales representen, por lo menos, elcincuenta y cinco por ciento (55%) del total delas emisiones de dióxido de carbono, existenserias posibilidades de número, ya que en laactualidad son ciento uno (101) Estados quelo han adoptado, porcentaje que representa elcuarenta y tres punto nueve por ciento (43.9%)(Santos, 2003. p. 10), aunque se hubiera sobrepasadola fecha límite, del año pasado.Capítulo 4: Los sumiderosy las nuevas formas decooperación internacional,en clave de sostenibilidadEl cambio climático, factor reorientadorde la cooperación internacional para eldesarrolloCada año, desde 1984, el Worldwatch Institutede los Estados Unidos publica un importanteinforme sobre el estado de la Tierra (Piñar Mañas,2002. p. 52), en el que paulatinamentese ha venido recogiendo las distintas realidades,cada vez más alarmantes que vive elmundo y las amenazas que se han cernidosobre la humanidad, hasta el punto de estaren entredicho la garantía de su continuidad.Un mil millones (1.000.000.000) de personasen el mundo viven en la pobreza absoluta;tres mil millones (3.000.000.000) tienen unaalimentación insuficiente; y cerca de setentamillones (70.000.000) mueren anualmente dehambre.Frente a estas pocas enumeraciones de unaparte de la problemática heredada en el sigloXX, la solidaridad entre los seres humanos esprácticamente inexistente, ya que las nacionesindustrializadas ni siquiera han podidodestinar el cero punto siete por ciento (0.7%)de su producto nacional bruto, preceptuadodentro de la llamada cooperación internacional,económica y social, nacida como nuevoconcepto y erigida como uno de los pilaresque daba sentido a la ONU, después de laSegunda Guerra Mundial.Durante décadas fue inobjetable el modelode crecimiento económico, ya que el “desarrollo”era el motor que debía mover y podíasalvar a la humanidad, aunque, contradictoriamente,a su paso acarreara su progresivadeshumanización y la constante agresión a lanaturaleza que, debió ser sometida a un nuevoritmo, acorde con la vertiginosa capacidadde multiplicación del capital.La industrialización de los Estados del norteconllevó la generalización del uso del carbón,que vino a sustituir a la madera como el recursonatural que, hasta mediados del siglo XIX,168 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?había sido el más utilizado en el mundo, parala obtención de calor y de energía.Posteriormente, el petróleo entró a reemplazaral carbón, por su mayor densidad energéticay fácil transporte, pero al cabo de cien(100) años de progreso, intensivo en energías,nos enfrentamos a uno de los másgrandes retos jamás pensado, el calentamientoglobal.El sistema climático de la tierra es una consecuenciadel equilibrio que se produce en elintercambio de energía, masa y cantidad demovimientos entre los elementos que lo integran,como son la atmósfera, la hidrosfera, lacriosfera y la biosfera (Corrales Rodrigañez,2002. p. 2). A lo largo de los siglos ha variadode manera natural, dentro de unos parámetrosque son considerados propios de su evolución.Sin embargo, en el último siglo se hademostrado una influencia desproporcionaday dañina, atribuible exclusivamente a lasactividades humanas, en particular, a la llamadaemisión de gases de efecto invernadero,que son la causa del mencionado calentamientomundial.Dentro de este fenómeno, se debe hacermención al efecto invernadero, ya que la mezclade gases que conforman la atmósferapermite la entrada hacia la superficie terrestrede buena parte de la radiación solar incidente.Esta, como nos lo explican los expertos,por ser de onda corta, calienta la superficieterrestre, al enviarla nuevamente al espacio enforma de radiación infrarroja, de onda larga(Corrales Rodrigañez, 2002. p. 2).En esta situación, la tierra también está encondiciones naturales de absorberla y asíse evita que sufra enfriamiento de tal magnitud,que la convertiría en un planeta frío einhabitable.Desafortunadamente el aumento desmedidodel CO2, –por las razones arriba señaladas–,y de los otros cinco gases, que gozan delnombre de causantes del efecto invernaderoen el Protocolo de Kyoto, ha superado la capacidadde acumulación natural del planeta ypor eso la temperatura media global ha tenidovariaciones tan significativas, que ha presentadoincrementos desmedidos en los últimoscincuenta (50) años.Ante la gravedad de esta situación, que comprometeel futuro común de la humanidad ensus generaciones actuales y venideras, la OrganizaciónMeteorológica Mundial convocó,en 1988, la Primera Conferencia Mundial sobreel Clima, en Toronto (López López, 2002.p. 167), en la que se puso de manifiesto estediagnóstico y se llamaba la atención respectode la necesidad de adelantar acciones decidasy enérgicas que contribuyeran a la soluciónde este problema, dada la responsabilidadestrictamente antropogénica del mismo.Se creó, en el seno de la Organización de lasNaciones Unidas, una agencia especializadasobre el cambio climático, cuyo objetivo principales realizar evaluaciones periódicas delestado del clima y apoyar, desde el ámbitocientífico y técnico, la formulación de solucionesestratégicas, lo suficientemente eficaces,para lograr una modificación de esta situación.Al año siguiente, en 1989 (López López, 2002.p. 167), se produjo en la ciudad holandesade Noordwjk, una conferencia ministerial sobreel tema, con el fin de profundizar un pocoRevista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 169


Carlos Alfredo Matallana Martínezmás en sus efectos, al mismo tiempo quesensibilizar a los diferentes gobiernos sobrelas posibles soluciones. Esta continuaría sustrabajos en Bergen, Noruega, en mayo de1990 (López López, 2002. p. 167), y al finalizaracuñaría la fórmula de la responsabilidadcomún pero diferenciada de los países industrializados,–nuevo enfoque de la cooperacióninternacional para el desarrollo que venía dadadesde el Norte desarrollado hacia el Sur empobrecido–respecto de los llamados en desarrollo,como responsables únicos de lasemisiones históricas y de la mayor parte delas verificables a la fecha. En esta conferenciase establece como primer parámetro de mediciónlas emisiones per cápita de CO2.También en el mismo año, se reúne la II ConferenciaMundial sobre el Clima, en Ginebra,Suiza (López López, 2002. p. 167) y en ella laOrganización Meteorológica Mundial presentasu primer informe del cambio climático.Como consecuencia de este trabajo, se elaborauna declaración ministerial en la que seinsta a los gobiernos de los Estados del mundoa negociar, lo más pronto posible, un conveniomundial, que permita atajar, seriamente,este fenómeno.Para poder llevar a cabo este cometido, laONU creó, entonces, un nuevo foro bajo ladenominación Comité Negociador Intergubernamental,que tendría la tarea de elaborar unaconvención marco que regulara el tema(López López, 2002. p. 167).Este comité, durante dieciocho (18) meses,mantuvo cinco (5) intensas sesiones de negociaciónque, a la postre, permitieron concluirun instrumento jurídico de carácter internacional,adoptado por las partes el 9 de mayode 1992, en la ciudad de Nueva York.Tal convención fue abierta a firmas, a partir del4 de junio (Corrales Rodrigañez, 2002. p. 4), araíz de la coincidente proximidad entre su aprobacióny la celebración de la Cumbre de Ríode Janeiro sobre Desarrollo y Medio Ambiente,hecho que favoreció una respuesta muypositiva y entusiasta, por parte de la mayoríade los Estados invitados.De nuevo y como se dio en su momento originario,por la evolución histórica de la sociedadinternacional, hacia su universalización yel transnacionalismo de sus intereses, asícomo por la coyuntura política y socio-económicade la humanidad, el instrumento de lacooperación internacional al desarrollo se redireccionaahora, en clave ecológica y lleva unnuevo apellido: para el Desarrollo Sostenible.A partir de esta conceptualización que prácticamentele da la condición de sujetos de derechoa las generaciones venideras y comoresultado de la responsabilidad común, perodiferenciada, la cooperación internacional, estaríaencaminándose, por un lado, hacia unámbito mucho más supranacional en la medidaque sus intereses estarían representandolos del colectivo mundial, más allá de sucaracterización de intergubernamental y estaría,por el otro, centrándose en el principio desostenibilidad que conlleva una visión sistémicadel mundo y su desarrollo, a partir de lainterdependencia de todos los factores.Pero al lado de estos presupuestos, que estaríanotorgándole un presunto papel preponderanteal llamado orden mundial, que representanlas organizaciones internacionales,170 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?–más allá de su función coordinadora–, y elnecesario cambio de rumbo que tendría queverificarse del papel de lo público y del ejerciciode las potestades estatales, en los diferentesniveles de la administración, comoarticulador del quehacer de los diferentes sectoresy estamentos de la sociedad, está la inerciaque los Estados “potencias” le imprimena la comunidad internacional para seguir fijandosus reglas de juego.Efectivamente, estos encarnan el bajo nivel deintegración que tiene la sociedad internacional,lo discrecional y no vinculante de sus decisiones,así sean votadas por más de las dosterceras partes de los Estados del mundo y lalimitada capacidad de actuación, ante la prácticainexistencia de mecanismos económicosy financieros que doten de autonomía a susactuaciones.Así, la Cooperación Internacional para el Desarrollo,hoy “para el Desarrollo Sostenible”,no ha dejado de ser un mecanismo unilateral,concebido por los Estados con mayor capacidaddecisional en el orden mundial, a travésdel cual se han orientado recursos de todotipo, en forma más o menos condicionada ycon un componente altruista cuya verificaciónno ha sido igual y progresiva y que representadesde su creación, un variado abanico deintereses.Por esto ya veremos cómo las razones aducidasen su momento, según la ConvenciónMarco –de la que veníamos hablando–, en laque los países desarrollados se comprometíana estabilizar las emisiones de CO2 y la delos otros gases de efecto invernadero, en unnivel que no interfiriera sobre el sistema climático,asumiendo la carga de la totalidad de lasresponsabilidades, ahora son desconocidas,principalmente por el gobierno de los EstadosUnidos para no tomar parte jurídicamentevinculante en los tratados internacionalesen la materia.Lo peor es que esta situación ha servido de lamisma manera para dividir a las partes queen su momento adoptaron el texto del Protocolode Kyoto, en una serie de grupos conposturas e intereses difíciles de conciliar (CorralesRodrigañez, 2002. pp. 8-9), que no sóloha impedido cumplir con la meta de su ratificaciónpara el año 2002, sino que además noha permitido alcanzar una convergencia y alineaciónde los esfuerzos y acciones en la materia.De esta manera se explica que el tratado de1992 sobre cambio climático haya debido sermarco; es decir, que no hubiera dado lugar alestablecimiento de obligación vinculante alguna.Por lo tanto, tras abordar sus objetivos yprincipios, la convención se ocupa deloscompromisos” en forma de dos categorías:los generales para todas las partes, y los específicospara los países desarrollados.Planteadas de forma genérica y sometidasa la aprobación de sucesivos acuerdos quelos deben ir nutriendo de fuerza jurídica ydotando de contenido específico para surealización.De todas formas y aunque Estados Unidosno participe en la política ambiental internacional,–desde el hecho que conlleva adoptary cumplir a cabalidad con los tratados intergubernamentalesen la materia–, la vigenciade la Convención Marco sobre Cambio Climático,a partir de 1994 y la adopción del textodel Protocolo de Kyoto, en 1997, siguen sien-Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 171


Carlos Alfredo Matallana Martínezdo dos verdaderos hitos en la materia, ya quepor su complejidad y envergadura, lo que seha conseguido en primer término es la másamplia participación posible de lo gobiernosdel sistema internacional en este reto, sobrela base de las obligaciones mínimas que conllevanhasta ahora los pactos suscritos.A manera de corolario de estas primeras reflexiones,se puede afirmar que la cooperacióninternacional para el desarrollo sostenible,se inscribe fundamentalmente en elcontexto de la multilateralidad propia de unasociedad internacional con bajos niveles deintegración institucional y compleja en la realizaciónde sus intereses y metas, pero vinculadaa un único futuro de viabilidad y gobernabilidaddel mundo.Es una cooperación que sigue siendo marginal,no sólo por tratarse de una estrategia detipo unilateral cuyo cumplimiento depende delas acciones de los gobiernos para su desarrollosino, también, en cuanto a las cantidadesde dinero que moviliza; sobre todo,comparándola con lo que representan las relacionesde intercambios comerciales, entrelos países miembros de la OCDE y los presupuestosde que disponen en la actualidad muchasde las empresas transnacionales másimportante.Es una cooperación internacional que cuandosurgió, estuvo totalmente permeada porel alineamiento que generó la fractura Este-Oeste y que a raíz de la caída del muro deBerlín, la desintegración de la URSS y la crisisdel comunismo en Europa del Este, seha visto expuesta a los determinismos propiosde la fase globalizante del neoliberalismocapitalista en el que vivimos y que porlo tanto, sigue estando condicionada por losintereses políticos y las limitaciones económicas,que casi han excluido la componentealtruista que le debería ser propia, por la filosofíaque la inspira.También es importante resaltar cómo la cooperacióninternacional en los campos económicoy social, que contemplaba la Carta deSan Francisco de la ONU, durante sus primerosaños, tuvo como principal donante a losEstados Unidos, que bien la supo orientarcomo una estrategia de política interna conrepercusiones en lo internacional y, a partir delos ochenta, con la consolidación de la ComunidadEconómica Europea y Japón, comointerlocutores estratégicos del liderazgo económicoy lo tecnológico, respectivamente, enel sistema internacional, entraron a formar parteimportante del mismo.Y con la emergencia de estos nuevos actoresde cooperación, llegaron rasgos novedososque explican la interacción de otra serie demotivaciones que lograron dotar a la cooperacióninternacional de mayor contenido, peroa la vez han hecho más difuso sus intereses yel logro de sus cometidos.En el marco de la Unión Europea esta situaciónno ha sido ajena y, por ejemplo, la cooperaciónfrancesa ha seguido teniendo comoprioridad teórica, de tipo solidario, las necesidadessin resolver de muchos de los pueblosde Africa, que fueron sus ex colonias, almismo nivel que Alemania, que luego de surecuperación la ha orientado tanto para tenerinfluencia más decisiva, allende el mar, desdeel campo político, apoyando movimientospuntuales, así como labores asistencialistasde diferentes organizaciones solidarias.172 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?Una pequeña mención al caso de España,como potencia media que es en el contextointernacional, solamente para indicar que estepaís dede ser receptor de este tipo ayuda,para convertirse, en 1986, en donante de lamisma, situación que le permitió reorientar supolítica exterior hacia América Latina, basadaen los vínculos de la historia y la lengua, sinque por ello se dejen de explicar también susinversiones en la región y el condicionamientomilitar de algunas de sus ayudas.La desintegración del segundo mundo, esdecir del Este, como polo de la fractura queexplicaba las relaciones entre capitalismo ycomunismo, también ha sido un factor determinanteen la ruta de los flujos económicosde dicha cooperación internacional, que encontróen esta región nuevos nichos de mercado,necesarios para consolidar la implantacióndel capitalismo, como único modelo parael logro del desarrollo.El desarrollo sostenible en este proceso históricoy orientativo de los intereses de la cooperacióninternacional se circunscribe comoun nuevo paradigma para entender el desarrollo,el cual tiene su explicación a partir delinforme presentado por la Comisión Bruntland,y ha devenido, al menos en lo teórico, en unverdadero principio general de derecho, aplicablee invocable, que ha transformado losmecanismos tradicionales de la solidaridadentre las naciones, que ha abandonado elmarcado, énfasis de paternalismo con que seconcibió, para dar paso a nuevas formas dedinamización y operatividad, principalmente alabrir caminos a la participación ejecutora deactores privados, con la suficiente capacidadeconómica para garantizar su éxito, como sucedeprincipalmente con el mecanismo delmercado de emisiones y los sumideros.Los sumideros y su regulaciónen el Protocolo de KyotoHechas estas referencias, se hace imprescindibleabordar el tema de los sumideros paraestablecer en qué medida son una modalidadde cooperación y cuáles son sus ventajasy desventajas.El paso a lo que podría llamarse una economíadescarbonizada, ha puesto de relieve lanecesidad de trabajar con todas las herramientasposibles, para el logro del cometidode la reducción de las emisiones de dichogas y de los cinco (5) restantes, de efecto invernadero.En esta medida, los estudios científicos y técnicoscomenzaron a llamar la atención sobrelos sumideros naturales de CO2 y su especialaprovechamiento en el logro de esta finalidad.A su vez y junto con el mecanismo de losmercados de emisión, se han convertidoambas modalidades en los puntos más polémicostanto de la Convención Marco comodel Protocolo de 1997, dando lugar tambiéna unas negociaciones bastante complicadas,debido a que la inclusión indiscriminada ypoco cuidadosa de los sumideros podría basarseen cifras de absorción poco reales y quelos expertos han denominando como riesgosde escala.La Convención Marco, en su artículo primero,fija las definiciones de los conceptos másimportantes que desarrollará y dentro de losmismos, además de ocuparse del cambioclimático, sus efectos adversos, las emisiones,los gases de efecto invernadero, la or-Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 173


Carlos Alfredo Matallana Martínezganización regional de integración económica,el depósito y la fuente, establece que seentiende por sumidero:“...cualquier proceso, actividad o mecanismoque absorbe un gas de efecto invernadero,un aerosol o un precursor de un gas de efectoinvernadero en la atmósfera…”Posteriormente, en su artículo 4, de los compromisosde las partes, hace de nuevo menciónde estos, así:“Todas las partes –compromiso generalcomo se explicó antes–, teniendo en cuentasus responsabilidades comunes pero diferenciadasy el carácter específico de susprioridades nacionales y regionales de desarrollo,de sus objetivos y de sus circunstancias,deberán:a) Elaborar, actualizar periódicamente, publicary facilitar a la Conferencia de las Partes,de conformidad con el artículo 12, losinventarios nacionales de las emisiones antropógenaspor las fuentes y de la absorciónpor los sumideros de todos los gases...b) Formular, aplicar, publicar y actualizar regularmenteprogramas nacionales y, segúnproceda, regionales que contenganmedidas orientadas a mitigar el cambioclimático, teniendo en cuenta las emisionesantropógenas por las fuentes yla absorción por los sumideros de todoslos gases de efecto invernadero no controlados......d) Promover la gestión sostenible y apoyarcon su conservación y el reforzamiento, segúnproceda, de los sumideros y depósitosde todos los gases...2. Las partes que son países desarrolladosy las demás incluidas en el anexo I se comprometena...-compromiso específico, a diferencia delanterior-,a) ...mejorar sus sumideros y depósitos degases...b) ...presentar información detallada de la absorciónpor los sumideros de gases deefecto invernadero...c) Para calcular las emisiones por las fuentesy la absorción por los sumideros degases... tomando en cuenta los conocimientoscientíficos más exactos de quese disponga, entre ellos, relativos a la capacidadefectiva de los sumideros y a lacontribución de esos gases al cambio climático...En el artículo 7 se establece que la Conferenciade las Partes promoverá y dirigirá el desarrolloy perfeccionamiento periódico de metodologíascomparables, entre otras cosas, conel objeto de preparar inventarios de las emisionespor las fuentes y su absorción por lossumideros, así como evaluar la eficacia de estetipo de medidas.Y el último artículo que los menciona es el 12,que establece la transmisión de informaciónrelacionada con la aplicación de los mecanismosde financiación y allí establece que lospaíses desarrollados fijarán una estimaciónconcreta de los efectos que tengan las políticasy medidas tomadas en materia de emisionesantropógenas por sus fuentes y la absorciónpor sus sumideros; por último, en lamisma norma, permite proponer voluntariamenteproyectos para financiación, precisan-174 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?do las tecnología, los materiales, el equipo ylas técnicas necesarias para ejecutarlos, incluyendouna estimación de los costos adicionales,de las reducciones y del incrementode la absorción, al mismo tiempo que desus beneficios. En ningún otro artículo hay disposiciónalguna.En el Protocolo de Kyoto, en cambio, por tratarsede un acuerdo que añade compromisosdetallados a los genéricos de la ConvenciónMarco, se desarrolla con un poco másde precisión lo relativo a los sumideros en lostérmino y que, a continuación, se relacionan.En el artículo 2, se reafirma que para promoverel desarrollo sostenible y cumplir las metasde reducción en la emisión de gases, seaplicarán o seguirán elaborando políticas ymedidas de protección y mejora de los sumiderosy depósitos de los gases efecto invernaderono contemplados en el Protocolo deMontreal.En el artículo 3, las partes incluidas en el AnexoI, se asegurarán individual o conjuntamente,que las variaciones netas de las emisionespor las fuentes y la absorción por los sumiderosde gases que se deban a la actividad humanadirectamente relacionada con el uso dela tierra y la silvicultura, limitada a la forestación,reforestación y deforestación desde1990, calculadas como variaciones verificablesdel carbono en cada período, serán utilizadaspara los efectos de cumplimiento delas obligaciones.Al mismo tiempo se dispone que Conferenciade las Partes, determinará las normas ydirectrices sobre la forma de sumar o restar alas cantidades atribuidas, actividades humanasadicionales relacionadas con las variacionesde las emisiones y la absorción por lossumideros en las categorías de suelos agrícolasy de cambio del uso de la tierra y silviculturay sobre las que hayan de sumar o restar,teniendo en cuenta las incertidumbres,transparencia de los informes, verificabilidad,labor metodológica del Grupo Intergubernamentalde Expertos sobre Cambio Climático.Por todo lo anterior, el tema de los sumiderosservirá a la contabilidad de las unidades dereducción de emisiones o a las fracciones decantidades atribuidas que se adquieran otransfieran.En el artículo 5 se busca que cada parte, unaño después del primer período de compromiso,establezca un sistema nacional quepermita la estimación de las emisiones y de laabsorción por los sumideros de todos losgases de efecto invernadero. Se recalca quelas metodologías a aceptar como los potencialesde calentamiento atmosférico, serán lasreconocidas por el Grupo Intergubernamentalde Expertos y/o de la Conferencia de lasPartes.En el artículo 6 se autoriza que toda parte delanexo I podrá transferir a cualquiera otra, oadquirir de ella, las unidades de reducciónresultantes de proyectos que incrementen laabsorción antropógena por los sumideros,debiendo ser aprobado por las partes participantes.En el 7, las partes incorporarán en su inventariode absorción la información suplementaria,respecto del cumplimiento del artículo 3.Esta información será examinada por unosequipos de expertos escogidos entre losRevista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 175


Carlos Alfredo Matallana Martínezcandidatos propuestos por las partes y las organizacionesintergubernamentalesTambién se hace mención al establecimientode programas nacionales, y en su caso regionales,para mejorar modelos locales quesean eficaces en relación con el costo y quereflejen tanto las condiciones socioeconómicascomo de actualización de los inventariosde absorción por los sumideros de todos losgases.Por último, en el artículo 10, las partes cooperaránen la promoción de modalidades eficacespara el desarrollo, la aplicación y la difusiónde tecnologías relacionadas con elcambio climático y facilitarán y financiarán latransferencia de esos recursos o su acceso alos países en desarrollo. Lo mismo se planteapara investigaciones científicas y técnicas enla observación sistemática del cambio climáticoy la creación de archivos de datos parareducir las incertidumbres, las repercusionesadversas y las consecuencias económicas ysociales de las diversas estrategias de respuesta.En cuanto a costos de financiación, los Estadosdesarrollados proporcionarán recursos financierosnuevos y adicionales para cubrir latotalidad de los gastos convenidos en queincurran las partes que son países en desarrollo,haciendo un consideración especialdentro del grupo a los clasificados comocosteros y pequeños Estados insulares y alos productores de petróleo; también competea ellos facilitar los que sean necesariospara la transferencia de tecnología, según lodispone el artículo 11. Adicionalmente, se disponeque ambas partes también podrán obtenerde conductos regionales, bi o multilaterales,recursos adicionales para tal fin.Hasta el desarrollo de la COP6 bis (GarroteGonzález, 2003. p. 14), que permitió el Acuerdode Bonn, no se había logrado avanzar másen esta materia. En dicho convenio se recogenlos principios sobre los que deben regirselas actividades de la tierra, cambio de suuso y silvicultura, así como las definiciones debosque, forestación, reforestación y deforestación.Y en cuanto a los asuntos claves seconsiguió:– Admitir las actividades adicionales duranteel primer período de compromisos, sibien, sólo se consideran elegibles el manejoforestal, agrícola, ganadero y la revegetación.– La contabilización de las actividades demanejo forestal no pueden superar losmáximos que se establecen para cadapaís, en un anexo previamente acordado.– Por último, en cuanto a manejo de agrosistemasy ganadería, no hay tope límite yse pueden incluir todas las actividades quese realicen en este campo. La contabilizacióndebe ser neto-neto; esto es, el cálculodebe hacerse sustrayendo la cantidadde carbono secuestrada por este tipode prácticas, con anterioridad al año basede 1990.En la reunión de Marrakech se adoptaron cincodecisiones relacionadas con los sistemasnacionales de seguimiento de las emisiones(Garrote González, 2003a. p. 18), los procedimientospara aplicar ajustes a los inventarios,las obligaciones de información, las reglas decontabilidad de emisiones y lo relativo al pro-176 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?ceso de revisión de la información aportadapor las partes. Lo único que cabe destacares que las actividades genéricamente descritasde forestación, reforestación y deforestaciónse concretaron en actividades degestión forestal, revegetación, gestión de cosechasy de pastos, dando lugar al posiblecálculo de los crédito computables, con verificacióndel Grupo de Expertos y no decididounilateralmente. Así que sólo en Nueva Delhi(Garrote González, 2003b. p. 19-20), es quese vuelven a ocupar del tema de los sumideros,al dar pasos firmes en cuanto a discutirlas modalidades para incluir las actividadesde proyectos de forestación y reforestaciónen el Mecanismo de Desarrollo Limpio.Importancia de los sumiderosLos sumideros juegan, entonces, un papelmuy importante en cuanto a la contabilizaciónen unidades de absorción se refiere, de lasreducciones de emisiones o el incremento deabsorción de las mismas, a través de actividadesde uso de la tierra, cambio de su uso,silvicultura y bosques.Las emisiones de los gases de efecto invernaderojunto con los sumideros, se contabilizanconforme a su valor relativo, en cuanto alaporte o contribución que hacen al calentamientoglobal en un período de cien (100) añosy de conformidad con los potenciales de calentamientoatmosférico global. Esta contabilización,unida a la de los créditos obtenidos através de los proyectos de aplicación conjunta,de los conferidos por los Mecanismos deDesarrollo Limpio, así como de los derivadosdel tráfico de emisiones al poderse transferir acualquiera de las partes o adquirir de ellas,permite obtener la cantidad global emitida decada uno de los miembros.El año base para la contabilización es 1990, amenos que se elija entre el nivel de emisionesde 1990 o de 1995 para la contabilizaciónde las emisiones de HFCs, PFCs y ST6. Exceptuadosde esta disposición se encuentranlos países de economías en transición, lo cualespodrán elegir su año base.Aunque la reducción de las concentracionesde los gases de efecto invernadero está previstapara alcanzarse entre los años 2008 y2012, en el 2005 las partes contratantes debenpresentar “progresos demostrables” haciaesa meta, lo que explica además el suministrode los informes detallados desde el 1de enero del año 2006.Como lo explica el profesor Enrique García(Alonso García. pp. 9-10), se toma un períodode cinco (5) años para permitir fluctuacionesinteranuales, si bien a cada país se le asignauna cantidad máxima de posibles fluctuaciones.Si en un año se obtienen mejores resultados,pueden sumarse a los del siguiente.La suma de acciones de efecto sumidero nose contabilizan para esta posible reasignación.A pesar de todo este proceso, preocupa demanera particular cómo la Cooperación Internacionalpara el Desarrollo Sostenible, alhaber incorporado en el Protocolo de Kyotomecanismo comerciales de flexibilidad yabrir las posibilidades a la participación delas empresas y el sector privado, con en elfin de cumplir de una forma menos costosacon sus objetivos más importantes, no sóloponga en riesgo alcanzar una mejora en laprotección ambiental, sino que por introdu-Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 177


Carlos Alfredo Matallana Martínezcir intereses de carácter privatista, los mecanismosno puedan asegurar la equidad yel concepto de justicia desde la armonizaciónde las desigualdades, la alineación delcapital y su rentabilidad en pro de la naturalezay la reconducción de las relacionesentre los ciudadanos del mundo.Los mecanismos de nuevo tipo, como tambiénse les ha llamado, al ser promovidos yreconocidos con el beneplácito de la potenciaestadounidense, introducen la lógica delmercado y las relaciones compensatorias decosto-beneficio propias del capital, a un asuntoque sólo debe ser abordado desde unavisión sistémica en que cada uno de sus elementoslogra ocupar el lugar correcto, en razóndel papel que juega en el todo.Principalmente han sido los grupos ambientalistaslos que se han referido a la violaciónque estos mecanismos representan respectode los principios consagrados en la ConvenciónMarco sobre Cambio Climático.Esta metamorfosis, desde la preocupaciónambiental surgida en Estocolmo hasta nuestrosdías, vincula estrechamente los interesesdel futuro común de la humanidad con los dela política y el comercio, haciendo que losnuevos actores generen mayores tensionesa la muy compleja trama de lo internacional ydesequilibren las mínimas convergencias querepresentan los tratados y convenciones globales,frente a los resultados que persiguenlas empresas transnacionales.Sólo desde aquí, y esa especie de pensamientoúnico que se está produciendo con laimplantación del capitalismo global como elmodelo económico de desarrollo, es que sepuede entender que a los llamados paísesen desarrollo no sólo se les cuestionará comoprincipio básico la soberanía permanente desus recursos naturales propios, sino que ahora,desde los Estados Unidos, se les exija unacarga similar en materia de sus obligacionespara con el cambio climático, no tanto por laresponsabilidad histórica y actual que tengan,sino por las proyecciones contaminantes a lasque arribarán en el 2035 (Piñar Mañanas, 2002.pp. 52-54).Aunque desde la economía existen suficientesy sólidos argumentos para defender laimplementación de los nuevos mecanismosdel Protocolo de Kyoto, preocupa sobre todoa los científicos el grado de incertidumbre quese tiene en torno a los métodos de medición,como a la capacidad de absorción de lossumideros, al mismo tiempo que a muchosestudiosos y defensores del medio ambienteles preocupa la posibilidad de que algunospaíses se amparasen en ellos para evitar realizarreducciones en el ámbito interno o que alextender su uso en forma excesiva, algunode tales mecanismos se desvalore y no logrecumplir su cometido.Las medidas tradicionales de control de emisiones,ya sea vía precios a través de subvencioneso tributos ambientales, como porla vía de la regulación de la cantidad de lasmismas, presentan resultados poco halagadoresa la fecha, al desincentivar la actividadeconómica, principalmente en los sectorescon mayor nivel de intensidad en el uso decombustibles fósiles, en lo que se denominaenergía contaminante (Gutiérrez Franco, pp.16-17). Dado el incremento de los costes, elcamino que les queda es renunciar a parte178 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?del producto final o definitivamente reducir laproducción de bienes, lo que generaría, a partirde este momento, una reacción en cadenaque al final iría a parar al empleo y la calidadde vida de las personas. Esto en el marco deuna concepción tradicional de lo económico.Por eso el empleo de nuevas soluciones demercado para combatir problemas de contaminaciónestá extendiéndose con notable éxitoy la presión que ha ejercido Estados Unidos,en la Conferencia de las Partes, ha sido muyfuerte, debido a que en su ámbito nacional,grupos de industriales y sectores laborales nohan alcanzado un consenso para apoyar medidasinternas importantes que permitieranintroducir impuestos y/o cuotas sobre el usode la energía. Asimismo, el Congreso ha establecidola limitación para aprobar cualquiertratado o protocolo complementario; el hecho:que se incluyan todas las partes, entendiendopor tal frase la asunción de compromisospor parte de los Estados en desarrollo. En últimainstancia, se insiste también en EstadosUnidos que la incertidumbre persiste, perorespecto de la veracidad de los argumentossobre las consecuencias futuras del cambioclimático.Conociendo el carácter motivador de la innovacióny la difusión tecnológicas atribuible alcomercio de emisiones (Gutiérrez Franco, p.18), según una parte de la doctrina, su efectividadbasada en la certidumbre de la reducciónprefijada, así sea en coyunturas inflacionarias,así como las ventajas del Mecanismode Desarrollo Limpio, en cuanto a favorecerla realización de inversiones importantes delas naciones industrializadas en las de menordesarrollo o en las de economías entransición, a través del mecanismo de laAplicación Conjunta, se está creando unconsenso de aceptación de estos, comopaso previo al logro de las obligaciones mástrascendentales, por parte de las nacionesindustrializadas.En la conciencia de muchos está lograr estosmínimos, de tono pragmático, para luego conseguirel establecimiento de mayores controlessustentables de estos y otros futuros mecanismosde reducción.Lo cierto es que la dinámica internacionalha entrado en esta lógica gradualista y demínimos consensos para el cumplimientode los objetivos ambientales a nivel mundial,como también es verificable que losintereses de las más sólidas transnacionalesy empresas causantes de la contaminación,están siendo incorporados definitivamenteen la protección de lo medio ambiental yestas no dejarán de trabajar por obtener elmayo número de beneficios y ventajas eneste marco de actuación.No se puede negar, entonces, que realmenteestamos ante nuevas formas de cooperacióninternacional, que la misma ha ascendido alnivel del desarrollo sostenible, pero en cambiono podemos afirmar que las mismas seanen clave de sostenibilidad, que es el principioque prácticamente estaría redefiniendo la concepciónde justicia en el mundo y, al mismotiempo, reestructurando el sistema internacional,desde el reconocimiento de la interdependenciay su impacto, pero sin reglas universalesy principios absolutos, sino más biendesde un proceso abierto y dinámico, definidopor condiciones particulares y ámbitos deaplicación.Revista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 179


Carlos Alfredo Matallana MartínezSe requiere la participación responsable ydemocrática de todos los actores en la escenainternacional sin importar su naturaleza públicao privada, su ámbito nacional, internacionalo transnacional, más allá del marcorestrictivo que las leyes del mercado, propiasde los nuevos mecanismos, dan como margende actuación a los problemas medio ambientales.ConclusionesEl desencanto al que nos ha conducido laapuesta sin límites del desarrollismo, ha permitidoincorporar a la búsqueda del crecimientoeconómico y del progreso social lasdimensiones humana y ambiental, con el finde reelaborar las teorías del bienestar y dotarde contenido el nuevo modelo del desarrollo,denominado “sostenible” por el InformeBruntland.Tras largas décadas de debate internacionalen el marco de las Naciones Unidas, se hanlogrado abordar las relaciones desarrollo-comercio,desarrollo-medio ambiente y comercio-medioambiente, y dar pasos importantes,desde la tecnología y la ciencia, en procurade una visión sistémica del mundo que permitasu mejor comprensión y cuidado, al mismotiempo que la inclusión de las aspiracionesde las generaciones futuras, a labúsqueda de su bienestar y calidad de vida.Los Estados, desde los órganos de poder ylas reglamentaciones que pueden establecer,han reorientado sus actuaciones para garantizarque los compromisos asumidos en estecampo en el nivel interno e internacional, puedenser alcanzados de manera efectiva y verificadosampliamente.Por su parte los ciudadanos, haciendo usode su libre capacidad de reunión y asociación,han promovido, mediante una serie demovimientos solidarios de orden local, regional,nacional y global, así como a través delas ONGs, una mayor toma de conciencia dela magnitud de los problemas que en la actualidadnos aquejan, intentando superar laindiferencia existente y reconociendo el gradode responsabilidad compartida con losgobiernos, en tal sentido.La conjunción de estas fuerzas, como el impulsode la visión crítica que sigue promoviendola ciencia y la academia en estos puntos,ha permitido que el sector productivo de bienesy servicios, se cuestione también por supapel en el desarrollo y, sobre todo, por el impactode su actividad, como por las orientacionessociales de los consumidores, que sonquienes lo dinamizan.Aunque algunos discursos nos sobrecojan elespíritu por sus fundamentos y afirmaciones,como el presentado por Jacques Picard, anteel Tercer Congreso del Fondo Mundial para lanaturaleza (cuya sigla inglesa es) WWF, el cualme permito citar:“...cuando sepamos comer menos, calentarnosmenos en invierno y refrescarnosmenos en verano; cuando sepamos construirinmuebles aislados y calentados porbarrios con el agua de refrigeración de lascentrales térmicas; cuando los hombreshayan vuelto a ir andando al trabajo y lasmujeres a reutilizar las mismas bolsas de180 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?tela encerada para ir al mercado;...cuandolos constructores hayan vuelto a aprendera construir, los maestros a enseñar, los jóvenesa escuchar, los dirigentes a dirigir,entonces puede ser que la humanidadvuelva a tener derecho a vivir y puede quela naturaleza les ayude nuevamente...”(Piñar Mañas, 2002. p. 110).No podemos sumirnos en la inacción sino porel contrario reconocer que se han dado pasossignificativos para determinar el alcancedel comportamiento total de los agentes socialesy económicos, de manera que su certerodiagnóstico termine por hacer posible eluso de instrumentos no sólo correctivos, sinoprincipalmente preventivos y potenciadores enmateria medio ambiental.Desde la incorporación de la gestión de lasempresas, desarrollada a lo largo de las dosúltimas décadas, debido a las cifras que representanen términos porcentuales su impactose ha podido ir más allá del tema dela calidad de los productos y su mejora continua,para asumir también la integración delo ambiental. Esta contextualización ha hechoposible hablar de una mejor aptitud delsector productivo, de manera que la tomade decisiones no sólo responda a principiosde productividad y rentabilidad, sinotambién de sostenibilidad y ética. Gracias alos sistemas de gestión medio ambiental,las auditorías han podido ir más allá de unasimple labor de inspección (conducta pasiva),para asumir compromisos y accionesdecisivas (conducta activa), en la medidaque su cumplimiento se verifica de formapaulatina y duradera, pudiendo alcanzarparte de los objetivos propuestos.Por otro lado, en el tema que nos ocupa, sobresalela forma en que los mecanismos delmercado se han hecho presentes en la soluciónde los problemas medio ambientales, dela misma manera que lo verde ha dado colora materias como el consumo, el marketing ylos partidos políticos, no sin causar algo dedistorsión y en muchos casos pesimismo, sobrela verdadera efectividad de los resultadosa conseguir en el largo plazo. Esta “nueva tendencia”,reciente y de alcances limitados, detodas formas ha permitido diversificación yaperturismo en todos los enfoques sectorialesy disciplinarios.La ciencia no está en condiciones de aportarrespuestas claras ni definitivas a los malesque nos aquejan, de la misma forma enque los mecanismos de recuperación propiosdel planeta han sido tan sobrepasadosque ya no es posible apelar a la posibilidadde conseguir el reequilibrio necesariopara la supervivencia de la especie humana.Desde la incertidumbre que nos condiciona,la corresponsabilidad de todos, seconvierte en un valor axiológico importanteque alienta la posibilidad de unir metodologíasy criterios de actuación dispersos, hacerconverger políticas, objetivos, estrategiasy acciones, al mismo que tiempo quecontrolar usos irracionales o inviables demantener en el largo plazo.En este estado de cosas y teniendo presenteel liderazgo asumido por la Organización delas Naciones Unidas, a partir de la Declaraciónde Estocolmo, la humanidad ha queridoconsignar sus más elevadas aspiraciones degarantizar un desarrollo sostenible para las futurasgeneraciones, a partir de un derechoRevista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 181


Carlos Alfredo Matallana Martínezinternacional del medio ambiente, cuyos efectoscomienzan a ser puestos en marcha.Asumido el carácter global de lo ecológico ysu condición de recurso compartido, segúnlos principios que dieron lugar al PNUMA, esposible comenzar a ahondar en la línea deinsertar las referencias a lo medioambiental entodo tipo de instrumentos internacionales, inclusoen los relacionados con su protecciónen tiempos de guerra. A su vez, la Corte Internacionalde Justicia de La Haya, ha clarificadoen alguno de sus pronunciamientos que,la licitud de la amenaza o empleo de las armasnucleares, tiene como límite, además delDerecho Internacional Humanitario, la proteccióndel medio ambiente (Díez Velasco, 1999.p. 630).Desde la nueva perspectiva asumida en Ríoy con la firma de la Convención Marco sobreCambio Climático, se manifiestan los principalestratados multilaterales que, siguiendo lapráctica de la denominada “continuidad delproceso normativo” (Díez Velasco, 1999. p.628), una vez posibilitan llegar a acuerdosmínimos sobre asuntos claves y sensibles, enrelación con las problemáticas globales, soncomplementados por sucesivos acuerdosque los desarrollan, dotándolos de significaciónen términos de estrategias a adelantar,acciones a realizar y cronogramas de verificacióndel cumplimiento de estas.El Protocolo de Kyoto es, precisamente, el mássignificativo de los textos radicados por laspartes de la Convención Marco, ya que tresaños después de su entrada en vigor, se redactópor los Estados partes en la misma,superando las reticencias gubernamentalespropias de las naciones industrializadas,responsables de los altos niveles de concentraciónde las emisiones de los gases de efectoinvernadero.Constituido mayoritariamente por un conjuntode normas flexibles, de formulación algo ambiguas,pero enmarcadas en la imposición deobligaciones imperiosas de asumir, el Protocolosupera las limitaciones representadas enla soberanía estatal, para dar cabida a las perspectivasregionales y a enfoques multisectoriales,que permiten mayores implicaciones enlas problemáticas y en la búsqueda de sussoluciones.Hoy es posible afirmar la vigencia del debergeneral de preservar y proteger el medio ambiente,que ha pasado a constituir un principioestructural del que dependen los demásen la materia, así como los más de novecientos(900) (Rubio Fernández, 2002. p. 142) instrumentoscon que cuenta el Derecho Internacionaldel Medio Ambiente, para llevaradelante dicho cometido, dentro de los quepodemos situar a los sumideros.Este constituye precisamente uno de los aspectosmás polémicos contenidos en el Protocolo,ya que su inclusión en las negociacionestambién estuvo presionada por losintereses de los Estados Unidos, cuando enrealidad no se tiene el soporte técnico y científicosuficiente para demostrar la efectividadde esta alternativa.Los sumideros han sido catalogados por losexpertos como de riesgos de escala (CorralesRodrigañez, 2002. p. 11), pues a pesar dela función que cumplen, especialmente losbosques como masas vegetales fotosintéticasque les permite captar CO2 de la atmósfera182 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


¿Son los sumideros una nueva forma de cooperación internacional para el desarrollo?(entre 100 y 200 toneladas de dicho gas porhectárea) (Corrales Rodrigañez, 2002. p. 11)y utilizarlo para la elaboración de moléculassencillas de azúcar, el riesgo de incendios forestalesno sólo aumenta sino que ademástrae consigo su liberación posterior.Sobre la base de estos datos, la DirecciónGeneral de Conservación de la Naturaleza deEspaña, presentó datos ilustrativos de esteriesgo, así:“...En el período acaecido entre 1990 y elaño 2000, ardieron en España setecientasmil (700.000) hectáreas de superficiearbolada, aproximadamente, y teniendo encuenta que según varios estudios de losbosques, estos acumulan entre cien (100)y doscientas (200) toneladas de CO 2 porhectárea, tendríamos que los incendiosforestales de la pasada década, podríanhaber emitido a la atmósfera unos setentamillones (70.000.000) de toneladas deCO 2 ......Sería un grave error hacer descansar laestrategia frente al cambio climático en lasmasas forestales, lo que iría en contradicciónde la propia estrategia forestal española…”(“Sería un error recurrir,...”).Este planteamiento lleva a pensar otros aspectosde manera adicional:¿Cuánto cuesta la reforestación de las zonasde sumidero que se incendien? ¿Cuánto tiempose requiere esperar de nuevo para lograrel equilibrio en las mismas? ¿Cuál es la cantidadmedia que en forma natural fijan los bosques?¿No resulta mejor contar con tal cifraanual y reforzar mecanismos que contribuyanefectivamente a la necesaria obligación dereducir las fuentes de emisión de CO2?A estas inquietudes podríamos agregar tambiénla pregunta por las cantidades que habríaque descontar en la contabilidad de emisiónde gases de efecto invernadero, el CO2emitido a la atmósfera en los casos de incendios,que además estarían referidos seguramentea cantidades acumuladas a lo largo deimportantes períodos de tiempo.Pero la doctrina no ha quedado satisfecha sólocon llamar la atención sobre los riegos de estasalida, también ha calculado su competitividadrelacionada con otros sistemas boscosos(“Sería un error recurrir,..."), para demostrar quealgunos lo son más que otros y que apostarde manera indistinta por plantaciones que nogeneran suficiente crédito, a la postre generaríaresultados catastróficos, ya que la medidaconlleva limitar o suprimir una actividadagrícola, pecuaria o agropecuaria y desplazarlaa favor de la actividad forestal.Desde instancias multilaterales como la FAO(Antoine), también se está promoviendo la posibilidadde mitigar la creciente concentraciónatmosférica de CO2, a partir de la promociónde un sistema de usos y práctica de manejode los suelos agrícolas, considerados entrelos sumideros de carbono más grandes delplaneta, con posibilidad de extender su secuestro.Se habla de prácticas agrícolas que estimulanla acumulación adicional de carbono,mediante el mejoramiento de la fertilidad delsuelo, el aumento de la productividad de latierra y de sus efectos ambientales y en estamedida se están implementando proyectos yprogramas encaminados a su logro.También hay estudios de caso en que universidadescomo la Trent University, en asocioRevista científica Guillermo de Ockham. Vol. 7 (1). Enero-Junio de 2004 • ISSN: 1794-192X 183


Carlos Alfredo Matallana Martínezcon instituciones de Canadá, México y Cuba,y previa elección de lugares con condicionesespecíficas en estos países, crean bases dedatos georeferenciadas, para comprobar elefecto de la presión demográfica sobre losbosques y las tierras, así como la degradaciónque ocasionan (Antoine). Además, se investiganlos efectos de las alternativas del sistemade agricultura de la roza y quema sobrela dinámica del carbono.Sin desconocer los valiosos aportes, resultantesde este tipo de experiencias, también esnecesario indicar que algunas regiones delmundo ya padecen altísimos niveles de degradaciónde su suelo o, en el peor de loscasos, desertización de los mismos, no pudiendoaplicar estas medidas y quedando por fueradel juego del mercado que le representaría.Una última mención importante es la que tieneque ver con la captación de CO2 por partede los océanos, que también exhiben la condiciónnatural de sumideros. Como lo comentan,igualmente, expertos en el tema, esta capturaes sensible a la temperatura, ya que lasolubilidad del CO2 en el agua del mar disminuye(“Riesgos para el sistema terrestre"). Porlo tanto, las simulaciones de los procesos decontrol biológico de la captación marina indicanque este sumidero también se debilitaríacon el cambio climático proyectado e impediríaque las metas de las probabilidades previstasse cumplieran.No es posible entonces, por ahora, llegar aconclusiones lo suficientemente puntuales yclarificadoras en la materia. Es indiscutible quela cooperación internacional al desarrollo, enla actualidad, está claramente orientada al logrodel desarrollo sostenible y cuenta con todoel respaldo y capacidad funcional de las institucionesinternacionales de naturaleza multilateral,que han hecho posible el desarrollodel llamado derecho internacional ambientaly la suscripción de las convenciones marco ylos protocolos complementarios que la viabilizan.Sin embargo, las transnacionales y laglobalización del modelo capitalista, tambiénaportan elementos que reorientan estos desarrollosy los sitúan en la dinámica de las leyesdel mercado y sus limitaciones.Por todo esto, el camino hacia la armonizaciónde lo ecológico y lo económico, en clavesostenible sigue estando dentro de las cuentaspendientes en lo que a las aspiracionesmás representativas de la humanidad se refiere.El tema de sumideros evidencia las tensionesque sigue habiendo en la materia, aligual que la contraposición de las lógicas quelo preceden.Implicarse en el diagnóstico de esta realidad,así como en la comprensión de sus causas,es fundamental para generar sinergia y poderhacer aportaciones apropiadas al fortalecimientode la protección medioambiental entodos los órdenes.Bibliografía– ABELLAN HONRUBIA, Victoria. Algunas consideracionessobre el nuevo orden económico internacional.En: Revista de la Facultad de Derecho de la UniversidadComplutense de Madrid. No 13. Monográfico.Madrid. 1987.– ALONSO GARCÍA, Enrique. Cambio climático: Protocolode Kyoto. Comercio de emisiones y etiquetadode emisiones de automóviles. Unidad didáctica de lacátedra UNESCO/ALFONSO MARTÍN ESCUDERO deMedio Ambiente. Madrid. 2001184 Universidad de San Buenaventura, Cali-Colombia


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