Final report about an exploratory literature review on community ...

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Resumen ejecutivoEl presente informe presenta los hallazgos de una revisión de literatura sobre intervencionescomunitarias que buscong>anong> mejorar las consecuencias de la tortura y la violencia orgong>anong>izada (TVO) oprevenirla. El estudio está fundamentado en una revisión sistemática de 207 publicaciones grises(de prensa) y académicas y su calificación según su calidad.El estudio encontró (Capítulo 4) que las intervenciones fueron llevadas a cabo en una variedad deescenarios caracterizados por su volatibilidad y violencia. En tales escenarios la distinción legalentre victimario y víctima fracasa, recalcong>anong>do la necesidad de flexibilidad en todos los niveles de laintervención. En estos contextos se encontró (Capítulo 5) que la complejidad de las redes ymodalidades de colaboración no hong>anong> sido reconocidas en las publicaciones. De hecho, puedesugerirse que la fortaleza de la experiencia latinoamericong>anong>a es que demuestra la necesidad de unabase amplia de ONGs (orgong>anong>izaciones no-gubernamental) y OCs (orgong>anong>ización comunitaria) enlugar de orgong>anong>izaciones provenientes de un solo país.Además, se encontró (Capítulo 6) que las descripciones formales de los beneficiarios carecen deprecisión, sugiriendo que el conocimiento de estos en muchos casos es más práctico que formal.Esto también lo reflejong>anong> los objetivos de las intervenciones (Capítulo 7) los cuales parecen usarfrecuentemente el término comunidad para el objeto de intervención, el proceso que se buscafacilitar y el vehículo de la intervención. Es importong>anong>te notar, sin embargo, que esto refleja unenfoque fundamentalmente político a la salud mental, en el cual actuar sobre las “palong>anong>cas delpoder” es un punto de partida clave.Subsiguientemente se identificaron cuatro grupos de intervenciones (Capítulo 8). Estos son:1) Acompañamiento psicosocial2) Comunidades como herramientas terapéuticas3) Reparación psicosocial de comunidades4) Combinaciones que incluyen las ong>anong>teriores y formatos de investigación orientados hacia laacción.La revisión encontró que las ONGs informong>anong> solamente sobre resultados positivos (Capítulo 9)dentro de estas cuatro formas de intervención aunque contextos volátiles continúen constituyendouna amenaza importong>anong>te para la sostenibilidad de los resultados.En términos generales, la revisión encontró que las ONGs tienden a trabajar en redes orientadashacia contextos flexibles, con conocimiento basado en la práctica. Esto hace que el área de trabajosea altamente difícil para que accedong>anong> orgong>anong>izaciones provenientes de fuera de la región, por lo cualdeben invertirse más recursos para lograr mayor acceso a estas experiencias cruciales paraorgong>anong>izaciones ubicadas fuera de Latinoamérica.1 IntroducciónEs prioridad de RCT ampliar la comprensión de rehabilitación y prevención en relación a la TVOpara reflexionar sobre la orgong>anong>ización efectiva de la movilización comunitaria en diferentes regiones4


contradicción con los acuerdos entre el gobierno y las comisiones permong>anong>entes (Acuerdos con lasComisiones Permong>anong>entes) firmados en octubre de 1992.Una patrulla de soldados abrió fuego en contra de la comunidad reunida, matong>anong>do a once personas(dos de ellas niños) y dejong>anong>do a 27 heridos. La comunidad entabló una demong>anong>da, la cual pensaronconduciría a investigaciones y a pesar de que hubo un juicio exhaustivo y largo, el clamor por justiciase encontró con impunidad.Inmediatamente después de la masacre, la comunidad de Aurora se orgong>anong>izó para ayudar y apoyara las víctimas y sobrevivientes, tomó medidas de seguridad para protegerse de la intimidaciónconstong>anong>te por parte de las fuerzas militares, luchó contra el aislamiento de otras comunidades, hizofrente al temor de represalias debido al juicio y gradualmente rearticuló su vida y sus proyectos.El segundo evento [3] se refiere a la desaparición de nueve personas en 1992 de la comunidad deSong>anong>ta en Perú. Nueve personas de Song>anong>ta fueron escogidas por hombres armados, golpeadas yobligadas a abordar vehículos militares y se les negó a sus parientes información sobre su paradero.A pesar de que la comunidad se dirigió a las autoridades - un juez y la policía – y entabló unademong>anong>da por habeas corpus, las autoridades locales no tomaron medidas.A diferencia del resto del país, el descubrimiento en Song>anong>ta de cementerios clong>anong>destinos y laexhumación de cadáveres condujeron a detenciones ilegales y amenazas a las personas que seatrevieron a hablar o buscar el paradero de los “desaparecidos forzados”. Como estrategia decontrainsurgencia, la desaparición forzada:(…) supone extraer a una persona específica del contexto en el cual vive, sustraerla de lamirada pública y de los mecong>anong>ismos legales de protección individual, para a encubrir deesta forma un conjunto de violaciones de los derechos humong>anong>os (detenciones arbitrarias,torturas, violaciones sexuales) que generalmente terminong>anong> en una ejecución extrajudicial(Verdad y Reconciliación – Informe ong>Finalong>; Tomo I, Capítulo 3: Rostros y Perfiles de laViolencia pp. 166 – 167 (nuestra traducción).En el inicio de la intervención en esta comunidad en 2001 [3], los efectos duraderos de laintimidación, junto con pérdidas y sufrimientos irresueltos pesaron enormemente sobre las personas.En agosto de 2003, la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación de Perú concluyó que las nuevepersonas de Song>anong>ta, fueron ejecutadas por el grupo paramilitar Colina. Sin embargo, los cuerposnunca fueron exhumados en el cementerio clong>anong>destino y a los parientes se les negaron los ritos deentierro, significativos para que los parientes logren el cierre emocional.El relato de estos dos episodios de violencia claramente sugiere la mong>anong>era en que la violenciaorgong>anong>izada ha penetrado los contextos sociales y políticos de las intervenciones específicas. Ya queel público en general está dividido entre quienes demong>anong>dong>anong> justicia social y reparación para lasvíctimas y sobrevivientes y aquellos que apoyong>anong> la impunidad, mong>anong>tienen el silencio y ocultong>anong> loscrímenes, las comunidades quedong>anong> expuestas a más violencia y violaciones continuas de susderechos humong>anong>os.Las comunidades se quedong>anong> frecuentemente en situaciones de conflicto y tensiones con actoresexternos sobre temas de reparación y justicia, y por lo tong>anong>to se aumenta el riesgo de máspolarización social interna a mediong>anong>o y largo plazo. Es importong>anong>te observar que tales riesgos sonrecurrentes y dependen, no del éxito de una intervención en particular, sino totalmente de lavolatibilidad de un escenario social más amplio en el cual las comunidades están insertas.4.2 Contextos de posconflictoLas publicaciones revisadas que describen los contextos de posconflicto ong>anong>alizong>anong> experienciassimilares. Las comunidades frecuentemente están divididas en diferentes grupos. Por una parte,10


quienes apoyong>anong> las demong>anong>das de justicia a autoridades locales y nacionales, y por otro ladoaquellos que encubren crímenes y aceptong>anong> la impunidad [3, 8]. Tales situaciones de posconflictoson descritas por relaciones interpersonales e intra-comunales caracterizadas por “desconfiong>anong>za,polarización y rencor” [1], generong>anong>do temor y situaciones que implicong>anong> riesgos mortales, represaliascontra comunidades indígenas o comunidades que estén siendo perseguidas o desplazadas azonas urbong>anong>as [9] o áreas rurales [6].Encontramos breves referencias a la falta de redes de apoyo [4], así como descripciones numerosasy recurrentes de un “tejido social roto”, junto con llamadas para trabajar para su reconstrucción [8, 9].Frecuentemente cuestiones relacionadas al “tejido social” apuntong>anong> hacia la destrucción de redes deapoyo y la vulnerabilidad de las nuevas [6, 8, 9, 10], un problema frecuentemente exacerbado por eldesplazamiento y reasentamiento inducidos por el conflicto [4, 5, 7, 8, 9, 10].Desafortunadamente los casos revisados son muy breves descripciones de la naturaleza y densidadde las relaciones sociales dentro de las familias y comunidades. Esto aplica a situaciones descritasal inicio de las intervenciones así como a todas las fases de post-intervención.La falta de información descriptiva, cualitativa y cuong>anong>titativa, constituye un severo defecto de esteconsolidado de literatura. La disponibilidad de datos podría permitir a los practicong>anong>tes y donong>anong>tescontextualizar los diálogos políticos con respecto a los impactos esperados y obtenidos de lasintervenciones así como la naturaleza y programación de las estrategias de salida.4.3 Desplazamiento inducido por conflictoEl desplazamiento inducido por el conflicto en Sur y Centro América, según los estudios de caso,parece ser mediado por estrategias de contrainsurgencia u objetivos económicos. Personasindígenas especialmente fueron obligadas a salir de sus territorios y aldeas sin protección del Estadoo derechos.A diferencia de otras zonas de conflicto, la instalación de grong>anong>des campos de refugiados no ocurrió,excepto en algunos casos de refugiados guatemaltecos quienes retornaron de su exilio en México[7]. Los desplazados se trasladaron a reasentamientos temporales o permong>anong>entes y se dirigieron aesas poblaciones programas de asistencia psicosocial.Antes del desplazamiento, algunas de las familias experimentaron golpizas, tortura, violación sexual,pérdida de seres queridos, mientras que otros se salvaron de las masacres escondiéndose opartiendo hacia el exilio [4]. Los reasentamientos ocurren espontáneamente debido a olasmigratorias sucesivas de aldeas cercong>anong>as, al retorno de refugiados y a políticas estatales dereasentamiento [7].Ya que el desplazamiento y reasentamiento son procesos no lineales y complejos, estos procesosdeben ser explicados. Desafortunadamente, los estudios contribuyeron solamente a descripcionesamplias y generales sobre los contextos de reasentamiento de personas desplazadas. Por lo tong>anong>to,decidimos agregar referencias complementarias para aprender más sobre estos procesos.Los aprietos en los que se encuentrong>anong> las personas desplazadas son empeorados por la ubicaciónde las zonas de los reasentamientos(…) en las afueras de las grong>anong>des ciudades, en pueblos mediong>anong>os y áreas rurales entre laspoblaciones más pobres, poniendo presión en los recursos y aumentong>anong>do tensionessociales (Espada, Fernong>anong>do, 2008).La literatura bajo revisión demuestra, sin embargo, que el desplazamiento constituye un factor detensión en sí mismo, factor que frecuentemente se tomó en consideración en el diseño deprogramas.11


Una buena ilustración es el caso de 3,148 personas desplazadas, quienes entre 1995 y 2003llegaron al condado de Soacha en Perú, situación que tuvo impacto en la demong>anong>da de serviciospúblicos, distribución de espacio urbong>anong>o, oportunidades de empleo y suministro de servicios desalud que el condado de Soacha no pudo absorber. Además de esos problemas, sus líderesfueron intimidados y perseguidos [9]. Incluso en condiciones de vida adversas, regresar a sus aldeasy propiedades no parecía ser una opción inmediata para ellos. En algunos casos, su tierra y sugong>anong>ado habíong>anong> sido usurpados por terceros, pero no podíong>anong> comprobar su propiedad condocumentación legal. Además temíong>anong> represalias de grupos armados [4].En términos generales, las personas y familias desplazadas compartíong>anong> muchos rasgos comunes.Estabong>anong> dejong>anong>do sus poblaciones de origen, lo que representaba pérdida de protección y derechos,una pérdida que se mong>anong>ifestó con hostigamiento, persecución y amenazas de violencia. A medidaque se poblaron zonas rurales, urbong>anong>as y periurbong>anong>as, estas personas fueron recibidas con temor ydesconfiong>anong>za por la población residente que ya estaba viviendo con pocos o ningún recurso estatal.Paradójicamente, programas de ayuda de corta duración, finong>anong>ciados internacionalmente y dirigidosa los desplazados, retrasaron la solución sostenible de los problemas de vivienda, sustento y saludmental y en algunos casos exacerbaron conflictos entre residentes y desplazados internos.Los estudios de caso describen las intervenciones psicosociales que se dirigieron a comunidadesdesplazadas en Sur y Centro América como combinaciones de incidencia y asistencia psicosocial.Estas formas complejas de asistencia son difíciles de programar y no hong>anong> sido fáciles de controlar,comprobar o revisar con protocolos sistemáticos.El efecto de los programas es medido frecuentemente por evaluaciones cualitativas y por autoinformessobre la capacidad de la comunidad para afrontar sus apuros, encontrar soluciones a susproblemas, así como construir “factores de protección” 10 incorporados en sus instituciones yorgong>anong>izaciones locales. En lugar de aplicar indicadores medibles de salud mental, existe unatendencia a favorecer declaraciones narrativas sobre el impacto de la intervención.Además, ya que tales intervenciones son llevadas a cabo frecuentemente por ONGs locales conrecursos limitados, su enfoque rara vez se fundamenta en la generación de conocimiento formalrealizada en base a la investigación.En general, dado la complejidad de las circunstong>anong>cias para tales intervenciones humong>anong>itariascomunitarias y su naturaleza ad hoc guiada por el contexto, no es sorprendente que muy pocainformación esté disponible para una revisión sistemática.4.4 Justicia trong>anong>sicionalAsí como en los casos de los programas dirigidos a poblaciones desplazadas y reasentadas, haymuchos programas de justicia trong>anong>sicional en las trong>anong>siciones posconflicto. La priorización de lajusticia social implica que los victimarios seong>anong> llevados ong>anong>te la justicia y que los testimonios de lasvíctimas produzcong>anong> una memoria histórica reconstruida, lo cual se convierte en el enfoque de lasintervenciones.10 Los factores de protección también son llamados amortiguadores – moderadores que diluyen o contrarrestong>anong> los efectosnegativos de los factores de riesgo. http://family.jrong>anong>k.org/pages/382/Developmental-Psychopathology-Resilience-Role-Protective-Factors.html#ixzz147naxh6012


Durong>anong>te los periodos en que las Comisiones de la Verdad y de la Reconciliación estuvieron activas –tong>anong>to en Perú como en Guatemala – las víctimas y sobrevivientes se presentaron a dar sustestimonios sobre sus experiencias [2]. Los contextos trong>anong>sicionales están enmarcados en lasdemong>anong>das contradictorias que favorecen el silencio y la desestimación de la responsabilidad de losvictimarios para ser juzgados ong>anong>te las demong>anong>das de justicia y reparación. Cuestiones de injusticiatrong>anong>sicional relacionadas a la negación, el ocultamiento y la impunidad por parte del Estado seong>reportong>ong>anong> “(…) para producir una ong>anong>gustia dolorosa de mong>anong>era deliberada” (Pong>anong>ter Brick, Catherine;Departamento de Antropología de la Universidad de Durham, Reino Unido, 2010), hechofrecuentemente ignorado. Las peores consecuencias de este estado son que mientras se nieguenlos crímenes, se deja de atender los sufrimientos, las experiencias terribles y las pérdidas.Los autores subrayong>anong> la importong>anong>cia de respuestas orgong>anong>izadas de las comunidades para resistiruna cultura de silencio y evitar que la negación se enraíce [8]. Estos programas se enfocong>anong> en lasformas en que las personas pueden enfrentar las amenazas y el temor a las represalias mientrasbuscong>anong> los restos de los desaparecidos [3]; exigen reparaciones por los “inocentes liberados” [1] yviudas desplazadas [2]; reclamong>anong> su derecho a retornar a sus aldeas en las áreas rurales [10] yexigen la propiedad legítima de sus bienes [9].En términos generales, los estudios de caso hong>anong> subrayado que las intervenciones de apoyo yterapéuticas en el marco de la justicia trong>anong>sicional sirven mutuamente.4.5 Violencia estructuralAdemás de la violencia de origen político o económico, los autores de cinco estudios de caso [1],[2],[6],[7],[9] argumentong>anong> que la “violencia estructural” representa un riesgo persistente para la saludde su población objetivo, ampliong>anong>do el impacto negativo de la violencia directa sobre la salud mental,el sustento y otras esferas de las vidas de las personas.La violencia estructural reproduce tensiones y conflictos sociales los cuales frecuentemente generong>anong>confrontaciones violentas, lo cual ha sido demostrado incesong>anong>temente en los estudios de caso sobrela guerra civil en Perú, Colombia y Guatemala. Es crítico para la violencia estructural la(…) encarnación de la violencia y la (…) incapacidad de expresar el dolor y terror grabadospara siempre en la memoria cotidiong>anong>a, provocong>anong>do sufrimiento emocional y físico (Farmer,Paul E., Bruce Nizeye, Sara Stulac y Salmaong>anong> Keshavjee. 2006: 2).Como se mencionó en la introducción de este capítulo, la existencia de estructuras de opresión ydesigualdad está asociada con la violencia estructural que se observa en el sexismo, el racismo y ladeshumong>anong>ización del “otro” (Farmer, Paul, 2003). También implica la explotación económica de unagrong>anong> cong>anong>tidad de indígenas, reproduciendo el empobrecimiento, discriminación y exclusiónestructural [7], la violencia política contra líderes de los desplazados [9], la discriminación contra lasmujeres [2], el reclutamiento de menores para la guerra armada [6] y la pobreza endémica [1].Además de estos problemas, los desplazados en áreas de reasentamiento experimentong>anong> violenciarelacionada a drogas y crimen [7]. La violencia estructural afecta también a los niños de familiasdesplazadas [5] porque crecen en contextos caracterizados por el crimen, la estigmatización, lahostilidad, el desempleo, la enajenación y en algunos casos la violencia intrafamiliar.En términos de salud mental, los factores de tensión diarios están asociados a la pobreza endémica,la estigmatización social (especialmente para población indígena) [7], la exclusión social, económicay cultural, experiencias cotidiong>anong>as de coerción personal de voluntad, inequidad en la entrega deservicios y la negación de acceso a recursos básicos [9]. Todas estas condiciones fomentong>anong> elaumento de la morbilidad. Además, la violencia estructural está asociada a la subyugación, apatía ydecepción de los sobrevivientes en relación al gobierno del estado [7].13


De hecho, la falta de provisión de servicios de salud, entre otros servicios que son ausentes enzonas rurales, urbong>anong>as y periurbong>anong>as [7], llevó consigo una cong>anong>tidad grong>anong>de de miseria y dolor. Losautores advirtieron que la escasez o ausencia de un servicio de medicina pública y salud mentalpuede aumentar el riesgo y vulnerabilidad de la población en relación con la violencia política yestructural [9].La violencia estructural es una cuestión que preocupa continuamente a todas las orgong>anong>izacionesque trabajong>anong> en este campo. Sin embargo, se mong>anong>tiene sin claridad en muchos casos si la violenciaestructural es percibida como un agente, causa de un fenómeno específico y por lo tong>anong>to vista comoun factor de tensión, o si es percibida como un atributo del contexto en general. Sugerimos laconstrucción de imágenes más desagregadas de la realidad en la que se llevong>anong> a cabo lasintervenciones.4.6 Discusión y hallazgosLas descripciones de contextos posconflicto se enfocaron mayormente en el impacto devastador dela violencia política y estructural sobre la salud mental de las personas, la esperong>anong>za de vida yperspectivas de vida. Las publicaciones expusieron una plétora de problemas irresueltosrelacionados a la justicia y reparación, al mong>anong>tenimiento de una paz frágil y la polarización socialpersistente en tales contextos.HALLAZGO 1: Excepto por los relatos detallados de dos eventos de violencia orgong>anong>izada, lasdescripciones de los contextos en estos estudios a menudo están desprovistas de información másprecisa y los diseños de intervención están más frecuentemente ligados a hitos macropolíticos yfases de trong>anong>sición política en lugar de atender patrones locales de violencia. La falta de informaciónsobre los contextos pone en riesgo una evaluación apropiada de las intervenciones y disminuye unaevaluación de calidad de su validez y confiabilidad. Con tales ong>anong>tecedentes, caracterizados porevaluaciones cualitativas contradictorias, parece pertinente continuar con el trabajo para lograrprotocolos más sistemáticos para evaluar a las comunidades como contextos de intervención.HALLAZGO 2: Otro hallazgo importong>anong>te fue que mientras la imagen de la violencia en AméricaLatina frecuentemente se basa en un modelo binario, por ejemplo: insurgentes versus el gobierno,los estudios de caso demuestrong>anong> que la violencia durong>anong>te el periodo en revisión fue generada poruna variedad de actores. En la mayoría de casos, la violencia sufrida por comunidades marginalesurbong>anong>as y rurales frecuentemente excede los límites de los conceptos que enmarcong>anong> el cambiopolítico a grong>anong> escala. Dicho de otra mong>anong>era, las sociedades latinoamericong>anong>as de posconflictomuestrong>anong> índices altos de violencia que reflejong>anong> periodos pasados de conflicto y dictaduras,sugiriendo que la violencia cotidiong>anong>a es muy resistente ong>anong>te los cambios macropolíticos.14


5 Composición del equipo y establecimiento de redesEl ong>anong>álisis de las publicaciones seleccionadas también se enfocó en problemas relacionados a laorgong>anong>ización de equipos profesionales así como a la mong>anong>era en que las ONGs establecen redesentre ellas o con otras orgong>anong>izaciones e instituciones. Los estudios de ONGs y comunidades deONGs tienden frecuentemente a la cosificación de los límites orgong>anong>izativos. En la siguiente secciónsugerimos que las redes son en realidad mucho más importong>anong>tes de comprender que lasorgong>anong>izaciones individuales.5.1 Modalidades de redLas orgong>anong>izaciones no gubernamentales aparecen como los mayores proveedores deintervenciones comunitarias y son típicamente responsables de todos los pasos de la intervención[2], [1], [4], y [5].En mong>anong>os de estas ONGs especializadas, la entrega de servicios gira en torno a la provisión derehabilitación terapéutica, asistencia psicosocial, apoyo y acompañamiento para la recuperaciónpsicosocial y consultorías sobre salud mental. En redes y aliong>anong>zas de trabajo con otras ONGs, estasorgong>anong>izaciones proveen servicios de salud mental a las comunidades.Un ejemplo fue una asociación entre una ONG y una OC (orgong>anong>ización comunitaria) [1].Dependiendo de la colaboración con la OC, la ONG peruong>anong>a CAPS realizó una intervención con ungrupo de ex prisioneros “inocentes liberados”. Estos fueron ciudadong>anong>os que fueron encarcelados,golpeados y torturados injustamente, condenados sin juicio y perdonados por leyes de amnistía dela época pos Fujimori. La intervención, conocida como Grupo de Reflexión de Inocentes Liberadossurgió de las relaciones entre una OC trabajong>anong>do con parientes de los prisioneros y CAPS que habíarealizado intervenciones con prisioneros individuales durong>anong>te su encarcelamiento. Varios exprisioneros se hicieron miembros de los grupos de autoayuda, trabajong>anong>do hacia su reparaciónintegral. El personal que trabajó en esta intervención comunitaria fue: un trabajador social, unabogado, un investigador, dos psicoterapeutas y un estudiong>anong>te residente de psicología.Otro ejemplo implicó la creación de una aliong>anong>za entre una ONG internacional y una comunidad local,ilustrong>anong>do una estrategia clásica de trabajo relacionado al desarrollo. Médicos del Mundo – Españase estableció por periodo de un año en la comunidad de Aurora [8], iniciong>anong>do su trabajo de campovinculado con el centro de salud comunitario. Gradualmente desarrollaron una aliong>anong>za estratégicacon la Comisión de Información de la Comunidad de Aurora, a cargo de la diseminación deinformación, además de apoyar a otras redes de la comunidad. El personal estuvo compuesto porun equipo no especificado de Médicos del Mundo – España y voluntarios comunitarios.En otro caso, CAPS desarrolló una aliong>anong>za estratégica con una orgong>anong>ización comunitaria encolaboración cercong>anong>a con una entidad estatal. Aplicong>anong>do una estrategia de referencia colectiva [4],la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación en Huánaco (departamento de Perú), trabajong>anong>docon la Asociación Jurídica para la Dignidad Humong>anong>a (ONG nacional), refirieron a los desplazadosorgong>anong>izados en COFADES – Comité de Familiares de Desaparecidos (OC) en Huánaco a CAPS(ONG nacional).ong>Finalong>mente una institución fundamentada en la fe (ODHAG, Oficina de Derechos Humong>anong>os delArzobispado de Guatemala), basada en la Ciudad de Guatemala, trabajó en comunidades afectadascon apoyo intrainstitucional de la iglesia católica [7]. Su red giraba en torno al trabajo pastoral de laiglesia católica en siete diferentes diócesis y de las orgong>anong>izaciones eclesiásticas locales.Desafortunadamente no hay información disponible sobre la constitución del equipo de la ODHAG,15


excepto por referencias al Equipo de Salud Mental (ubicado en la oficina central) y siete equiposprofesionales locales, trabajong>anong>do en conjunto con voluntarios comunitarios (promotores).Las agencias gubernamentales también son responsables del long>anong>zamiento de programas haciapoblaciones meta en comunidades urbong>anong>as, periurbong>anong>as y rurales. El programa gubernamentalpara la Desmovilización e Integración Social de Colombia [6] ilustra esta estrategia.Desafortunadamente el autor no provee información sobre la agencia gubernamental responsabledel programa ni de las autoridades a cargo de su implementación.Como se ha descrito en el párrafo ong>anong>terior, las ONGs son los mayores actores en el campo de laasistencia psicosocial y de la salud mental. A pesar de la importong>anong>cia de las aliong>anong>zas entre ONGscon donong>anong>tes, otras ONGs, OCs, comunidades locales e instituciones estatales, estos aspectos delestablecimiento de redes hong>anong> recibido una atención escasa en los estudios de caso. Esto esaltamente inoportuno y debe ser remediado en estudios futuros.5.2 Estrategias de contactoCon la noción de estrategias de contacto, nos referimos a las formas en que las agenciasimplementadoras se acercong>anong> o contactong>anong> a los beneficiarios deseados. De acuerdo con el vacío deinformación relacionada a este tema, sería plausible suponer que las estrategias de establecercontacto con las comunidades hong>anong> funcionado. Sin embargo, nos enteramos en una publicación enparticular [5] que hay grong>anong>des riesgos si la estrategia de contacto falla. En términos generales, losmomentos en que se inicia el contacto y en que se establece relaciones con personas de lascomunidades son momentos sensibles en cualquier intervención.Así como lo ilustra una publicación [5], parece aconsejable reflexionar sobre las estrategias decontacto con las comunidades y estar atento a sus efectos.Sin embargo, las ONGs rara vez informong>anong> sobre decisiones erróneas o fracasos, lo cual podría seruna fuente rica de experiencia compartida.5.3 Estrategias de investigaciónOtra mong>anong>era importong>anong>te en la que las redes son construidas, es promoviendo la investigación yalentong>anong>do a los estudiong>anong>tes a que participen en la implementación de las intervenciones. Lasuniversidades también favorecen la colaboración entre universidades así como entre universidadesy entidades del Estado.Las dos estrategias son ilustradas [9] por una iniciativa conjunta entre la Universidad Colegio Mayorde Cundinamarca (Programa de Trabajo Social), la Universidad de los Libertadores y la UniversidadINCCA, trabajong>anong>do en conjunto con una entidad gubernamental UAO – (Unidad de Asistencia yConsejería para la Población Desplazada) a cargo de registrar y asistir a los desplazados enSoacha, Perú. Adjuntos a esta colaboración hay investigadores, académicos y estudiong>anong>tes; sinembargo, a excepción del Programa de Trabajo Social, lamentablemente no se encontró ningunainformación publicada sobre la constitución del equipo ni de las disciplinas.Se probó una estrategia de investigación interregional en una colaboración norte-sur entre laUniversidad de Tulong>anong>e (Nueva Orleong>anong>s, EUA) y la Universidad de Song>anong> Cristóbal Huamong>anong>ga(Ayacucho, Perú) [10]. El equipo fue compuesto por un equipo investigador extrong>anong>jero y académicoslocales cuyas profesiones y campos de trabajo no se mencionong>anong> desafortunadamente.La colaboración con universidades que están llevong>anong>do a cabo investigación o monitoreo deintervenciones comunitarias realizadas por la ONG, parece ser una ventaja para las dosuniversidades, las ONGs y las comunidades en cuestión. Sin embargo estas relaciones se haríong>anong>más sostenibles y efectivas si no fuerong>anong> conducidas principalmente por estudiong>anong>tes. En lugar de16


confiar en los estudiong>anong>tes, lo cual parece ser el caso más frecuentemente, los esfuerzos deinvestigación deben contar con la institucionalización de la aliong>anong>za estratégica con las comunidadesy la profesionalización de los proyectos que responden a las necesidades de las comunidades asícomo las prioridades de las universidades.5.4 Composición de los equiposLamentablemente existen vacíos de información sobre la composición profesional del personal. Delos estudios de caso que hemos revisado, al parecer los equipos profesionales sonpredominong>anong>temente multidisciplinarios con psicólogos, psiquiatras, médicos, ong>anong>tropólogos,trabajadores sociales, abogados y sociólogos.Los equipos profesionales frecuentemente se ampliaron para incluir voluntarios y algunaspublicaciones informong>anong> sobre la participación en capacitación de voluntarios durong>anong>te lasintervenciones: “promotoras”; “ong>anong>imadores” [5], [7], [8].Las publicaciones, sin embargo, no comentong>anong> sobre los efectos de la capacitación de voluntarios yno hay referencias sobre la evaluación de la capacitación. De cualquier mong>anong>era, las orgong>anong>izacionesdependen en grong>anong> medida de las habilidades y competencias interculturales 11 de sus voluntarioscomunitarios: su conocimiento del interior de su comunidad, compromiso y capacidad paracomunicarse en los idiomas nacional e indígena, su entendimiento de prácticas culturales,conocimiento de puntos sensibles y familiaridad con las condiciones de vida, preocupaciones, penasy fortalezas de las comunidades.Las reflexiones sobre la composición de los equipos, consideraciones sobre aspectos interculturalesrelacionados a las poblaciones y equipos objetivo así como la capacitación del personal, podríong>anong> serel objeto de futuras publicaciones. Consideraciones sobre la importong>anong>cia de las distinciones degénero, raza y clase dentro de las orgong>anong>izaciones implementadoras no parecen ser objeto dereflexión.5.5 Discusión y hallazgosNo hay duda que las ONG son actores destacados en el campo de la asistencia psicosocial y desalud mental y que usualmente están en redes que llegong>anong> a todas partes de la cadena de asistencia,frecuentemente llenong>anong>do el vacío entre las poblaciones locales objetivo, institucionesgubernamentales y donong>anong>tes internacionales. A pesar de la bien documentada importong>anong>cia de lasONGs y de las redes que sostienen, la mayor parte de referencias no comentaron sobre cuestionesEstado-ONG, ni sobre el estado de las relaciones ONG-OC.También parece haber una reticencia a informar sobre fracasos relacionados a la colaboración concontrapartes o estrategias de extensión e interfaces particulares en que operong>anong>, a pesar de serexperiencias importong>anong>tes que deben compartirse.La colaboración entre universidades y comunidades, así como con ONGs, podría hacerse mássostenible y efectiva si no fuera realizada principalmente por estudiong>anong>tes. Los esfuerzos de11 Intercultural se refiere a relaciones entre personas de dos o más culturas que ocurren dentro de las fronteras nacionales sin irmás allá de ellas.17


investigación deben de contar con la institucionalización de aliong>anong>zas estratégicas con lascomunidades y la profesionalización de los proyectos que responden a las necesidades de lascomunidades así como a las prioridades de las universidades.HALLAZGO 3: En términos generales los estudios de caso no reflejong>anong> la enorme complejidad querequiere unir a las poblaciones meta con personal capacitado y competente y la importong>anong>cia crucialde las redes de orgong>anong>izaciones y equipos para que las ONGs puedong>anong> hacerlo. Apoyar y facilitar eldesarrollo y compartir las reflexiones sobre esta área específica debe ser una prioridad para todoslos participong>anong>tes del área de trabajo.18


6 Poblaciones metaUn ong>anong>álisis de las descripciones de las poblaciones meta en las publicaciones revisadas también sellevó a cabo, sin embargo es importong>anong>te resaltar que el requerimiento de tener descripcionesdetalladas de las poblaciones no era un fin en si mismo. No obstong>anong>te, se convirtió en una cuestiónimportong>anong>te debido a la carencia de datos. Profundizaremos en torno a este problema en los párrafossiguientes.6.1 Información publicadaHubo, en orden descendiente, tres formas de información publicada: el primer grupo fueron trespublicaciones [4], [6], [9] con información cualitativa y/o cuong>anong>titativa sólida que permitía al lector /revisor construir meta estudios o revisiones de la intervención comunitaria.El segundo grupo consistió en publicaciones con descripciones parciales de las poblaciones objetivo[1], [3], [5], [8]. Solamente algunos aspectos relacionados a las poblaciones objetivo fueronpresentados frecuentemente de mong>anong>era no sistemática, inhibiendo la comparación sistemática entrediferentes estudios.ong>Finalong>mente, el tercero agrupó aquellos estudios de caso cuya información sobre las poblacionesobjetivo era ong>anong>ecdótica y en grong>anong> medida insignificong>anong>te desde el punto de vista ong>anong>alítico [2], [7], [10].En general, en términos de accesibilidad a información cualitativa y/o cuong>anong>titativa sobre laspoblaciones objetivo, los artículos revisados despliegong>anong> una tendencia a utilizar descripcionessorprendentemente no sistemáticas y conceptualizaciones no definidas sobre sus poblaciones meta.6.2 Categorías de la población metaLa forma en que las poblaciones meta son descritas en los estudios de caso resalta algunasimportong>anong>tes consideraciones. Por una parte, la revisión mostró una tendencia a la aplicaciónuniforme de supuestos sobre las poblaciones objetivo. Esto ocurre por un lado a causa de adherirsea la premisa que las agrupa, por haber sufrido violaciones similares o compartir algunos atributospsicosociales. Por otro lado, se hace en la medida en que las poblaciones objetivo formong>anong> nuevosgrupos legales, tal es el caso de: “los desaparecidos”, “los desmovilizados”, “las comunidadesreasentadas”, “familiares de los desaparecidos” o “prisioneros inocentes liberados”, siguiendo unpatrón para unir a las poblaciones con categorías basadas en derechos establecidas por losdonong>anong>tes.A pesar de que las definiciones de la población objetivo seong>anong> provistas por los donong>anong>tes oinstituciones gubernamentales, es un hecho que estas definiciones no pueden reemplazar unadescripción exhaustiva de la población meta en cuestión. De hecho, las categorías judiciales puedengenerar en algunos casos la impresión de que las poblaciones objetivo son homogéneas mientrasque en realidad no lo son.6.3 Discusión y hallazgosCategorías para la selección de poblaciones objetivo así como descripciones precisas de laspoblaciones objetivo son cuestiones de importong>anong>cia crucial en una revisión como esta. Sin embargo,los estudios de caso parecen obviar totalmente la importong>anong>cia de lo ong>anong>terior.HALLAZGO 4: Por una parte encontramos descripciones de las poblaciones meta bajo la forma decategorías sociales generales. Por otra parte, encontramos una aplicación amplia de términoslegales, pero de todas mong>anong>eras, en la mayoría de casos no hay descripciones específicas de laspoblaciones meta en términos de su estado socioeconómico, de salud y de salud mental.19


7 Objetivos de intervención7.1 Objetivo de las intervencionesEn términos generales, los estudios de caso se enfocaron en las largas secuelas de violencia,represalias posconflicto, impunidad y justicia trong>anong>sitoria así como en la violencia estructural, comoobjetos de las intervenciones.Las explicaciones conceptuales de los efectos psicosociales duraderos de los conflictos armados, laviolencia estructural y las cuestiones posconflicto sobre los individuos, las comunidades y lassociedades se presentaron en términos de duelo colectivo y experiencias traumáticas de sufrimiento.Desafortunadamente en estos estudios de caso no hay definiciones o referencias a laconceptualización del “proceso colectivo de duelo”, mientras que el concepto de trauma estáampliamente discutido.En términos de conceptualización de la salud, “evento peligroso cumulativo”, retraumatización ytrauma colectivo [8] son explicados como experiencias psicosociales relacionadas a lascomunidades. Derek Summerfield dice:Cuong>anong>do las heridas de guerra son comunitarias, los enfoques a su cura también debenserlo (Summerfield, 1997; Wessels y Montero, 2000) [10].El trauma también fue descrito en base al concepto de síndrome de estrés postraumático (PTSD porsus siglas en inglés) asociado a varios trastornos psiquiátricos y sociales, depresión, ong>anong>siedad,abuso de substong>anong>cias y desintegración social y familiar [10].El caso [9] acentuó el impacto negativo de la violencia estructural en grong>anong>des segmentos de lapoblación en relación a la exclusión de recursos sociales y culturales, inequidad ong>anong>te la ley, el hechode ser desprovistos de sus derechos civiles y el acceso denegado a servicios y recursos.De hecho la falta de acceso a medicina y servicios de salud mental en zonas rurales, urbong>anong>as yperiurbong>anong>as [7], [5], [4] puede aumentar el riesgo y vulnerabilidad de la población en relación a laviolencia política y estructural [9].La comprensión psicológica del trauma inspirada en el concepto de trauma psicosocial de MartínBaró ofreció un vistazo crítico al paradigma medico psiquiátrico:La presunción implícita sobre la individualidad de la experiencia traumática es muyengañosa. Supone que el trauma es un fenómeno individual, no solamente en el sentidoen que este es sufrido por individuos sino en que su naturaleza es individual, significong>anong>doesto que se comprende como “trauma orgánico” (…) examinong>anong>do la persona afectada, suherida individual (Montero y Sonn 2009 p. 250).Desde otra perspectiva el caso [1] explicaba que en las comunidades afectadas por problemas deasimetría y violencia, las experiencias traumáticas resultong>anong> en distorsiones de la subjetividad,formong>anong>do relaciones de grupo y comunitarias distorsionadas.Los estudios de caso apuntaron hacia una controversia continua entre dos paradigmas expresadospor argumentos opuestos sobre etiología: por una parte se señala las condiciones estructurales quecreong>anong> la violencia, inequidad y marginación dentro y hacia las comunidades; por otra parte seproveen explicaciones dentro del llamado paradigma medico psiquiátrico.Considerong>anong>do los enfoques para la recuperación posconflicto, la ong>anong>terior tendencia advierte que losconceptos biomédicos occidentales patologizong>anong> a poblaciones enteras, mong>anong>teniéndolas en estadode víctima, lo cual puede conducir a tratamientos culturalmente inapropiados (Fletcher & Weinstein,20


2002). La crítica particular cuestiona las intervenciones fundamentadas en el concepto de síndromede estrés postraumático (PTSD) y llama a cuestionar el diagnóstico médico basado enenfermedades de reacciones postraumáticas que descontextualizong>anong> el estrés de cuestiones socialesy políticas importong>anong>tes relacionadas a sus causas (Becker,1995; Lykes, 1993; Summerfield, 1999)[2].Desde nuestra perspectiva, la controversia parece confundir la causa de la violencia con la etiologíadel trauma: por un lado un discurso ético político apuntong>anong>do a explicaciones estructurales de laviolencia y la marginación de grong>anong>des porciones de la población de América Latina y por otro lasconsideraciones psicosociales relacionadas a la producción de trauma individual y social en lascomunidades en cuestión, y a pesar de nuestro reconocimiento del hecho que el discurso éticopolítico explica las causas de la violencia, todavía encontramos que frecuentemente queda corto alproveer conceptualizaciones y explicaciones convincentes de los efectos duraderos de la violencia ylas violaciones en términos de salud mental.Sin embargo los estudios de caso claramente hong>anong> demostrado que en el nivel de la práctica clínica,así como en estudios particulares, hubo una fuerte fertilización trong>anong>sversal entre conceptospsicológicos y psicodinámicos (es decir: la cong>anong>alización inadecuada de los impulsos emocionales[5]), conceptos de salud pública (es decir: vulnerabilidad y riesgos para la salud [9]),conceptualizaciones psiquiátricas (es decir: estrés, PTSD) y nociones más amplias de las relacionessociales.Contrariamente a lo que se supone normalmente, la presente revisión ha encontrado que losdebates sobre intervenciones psicosociales, en la medida en que estas son reflejadas endiscusiones relacionadas al objeto de intervención, demuestrong>anong> un enfoque abierto y pragmáticobasado en el debate interdisciplinario sólido.7.2 Metas de la rehabilitación terapéutica, asociaciones comunitariasEn los estudios de caso que hemos revisado, solamente hay un ejemplo de intervención derehabilitación específicamente terapéutica, la meta de la intervención son niños y sus objetivos soncambios específicos de la conducta [5]. El propósito de la intervención fue mostrar los efectospsicológicos del desplazo, el reasentamiento y la violencia (relacionada a pong>anong>dillas así como política)sobre los niños, sus familias y su comunidad. La intervención promovería mayor tolerong>anong>cia y menorfrustración, un aumento en las capacidades verbales y corporales de los niños para controlar elcomportamiento agresivo y sus impulsos; estimular la autoconfiong>anong>za así como la conductacolaborativa y generosa entre niños y alentar el uso modulado y fluido de su imaginación ycreatividad.Las metas de otros dos casos [3, 4] son mucho más cercong>anong>as a lo que se conoce comointervenciones comunitarias. Estas intervenciones enfatizaron los beneficios psicosociales de lacreación de un espacio en comunidad entre las personas afectadas con el propósito de compartirtestimonios sobre experiencias, procesong>anong>do la carga emocional de trauma y pérdida irresueltamientras se ofrecen apoyo mutuo; lo cual conducirá en última instong>anong>cia a la cohesión social pormedio de la asociación orgong>anong>izada con propósitos compartidos.Otras contribuciones [1, 2, 8] también urdieron la noción de asociación comunitaria a la intervenciónterapéutica, facilitong>anong>do la recuperación. Tales puntadas tomaron más frecuentemente la forma deidentificar cuestiones problemáticas en una comunidad y dirigir las soluciones por medio de la accióncomunitaria. Las cuestiones estaríong>anong> típicamente vinculadas a intervenciones posconflicto, es decir:justicia trong>anong>sicional o reconocimiento de derechos civiles, materiales o culturales de miembros de lacomunidad.21


Otro caso [7] ilustra las metas trong>anong>sicionales tales como el derecho a la reparación del dañopsicosocial por medio de procesos de rehabilitación así como el derecho a niveles más altos deautodeterminación y libertad por medio de la movilización comunitaria, el establecimiento de redes yla orgong>anong>ización interna de la comunidad.De los ejemplos arriba mencionados, observamos que el modo de intervención, la meta de laintervención y la población objetivo parecen fundirse en la noción de comunidad, dificultong>anong>do laidentificación de indicadores operativos. Por lo tong>anong>to surgen los retos: ¿Como construir medidas quenos permitong>anong> documentar cambios y procesos en la medida en que los procesos se despliegong>anong>?¿Como corroborar reclamos con respecto a cambios a nivel comunitario, de la familia o delindividuo?Además el caso [10] menciona la necesidad de prestar atención a la disrupción de los vínculossociales y del tejido social caracterizado por desigualdades contextuales y desventajas así comoterribles experiencias personales provocadas por la violencia política y estructural.Una forma en la que esto se ha enfocado fue la adopción de la noción cualitativa de tejido social oalternativamente la noción más cuong>anong>tificable de capital social como medida de impacto, un asuntoque se tratará en la siguiente sección.7.3 Restauración del tejido social y reconocimiento del capital socialEn relación a intervenciones comunitarias, dos conceptos relevong>anong>tes fueron puestos en juego: tejidosocial y capital social. En la mayoría de los casos estos conceptos son utilizados para referirse ong>anong>ociones de impacto, tales como: “promover estrategias de autoayuda entre los miembros de lacomunidad”, “apoyo de los unos a los otros”, “un aumento en la autoestima y confiong>anong>za en simismo”, “un aumento en la integración comunitaria” y “promoción y apoyo al liderazgo”.En contraste con estas formas de pensar muy específicas sobre el resultado de las intervenciones,encontramos un uso muy extendido de generalizaciones abstractas como “fortalecimiento del tejidosocial” o “aumento del capital social”. Tales objetivos tong>anong> universales no son inducidos por lafenomenología de la vida comunitaria, son deducidos de la teoría de filosofía política y economíapolítica. Por esta razón estas conceptualizaciones representong>anong> objetivos universales, semejong>anong>tes aobjetivos tales como: “promover cambios en contextos que obstaculizong>anong> el desarrollo humong>anong>o” [7] o“generar procesos comunitarios que conduzcong>anong> a la autodeterminación y la capacidad de acción [9].En un caso las conceptualizaciones sobre la reconstrucción de vínculos sociales, tejido social y elreconocimiento del capital social son expresadas de la mong>anong>era siguiente:Los vínculos sociales pueden ser categorizados como emocionales, económicos, políticos oculturales y el tejido social está relacionado a las interacciones cotidiong>anong>as de estas redes(…) las cuales de acuerdo con Heong>anong>o (1998) pueden ser redes de sociabilidad –vecinos,amigos y familiares; redes de comunicación – dialógica e interactiva; redes detrong>anong>sacciones – movilización de recursos, trong>anong>sacciones comerciales, resolución deconflictos y utilización de intermediarios [9:177].Lamentablemente no hay más explicaciones en la literatura revisada sobre la forma en que losconceptos de vínculos sociales y tejido social pueden utilizarse para explicar por una parte losmecong>anong>ismos de disrupción y por otra parte los factores implicados en la facilitación de vínculossociales y la restauración del tejido social.Una propuesta [9] para unir vínculos sociales, tejido social y capital social explica al capital socialcomo componente constitutivo del tejido social, inspirado por la definición de Pierre Bourdieu:…el agregado de los recursos reales o potenciales vinculado a una red perdurable derelaciones más o menos institucionalizadas de conocimiento y reconocimiento mutuo,22


enfocándose en la construcción deliberada de sociabilidad para el propósito de crear esterecurso y para enfrentar de mong>anong>era efectiva situaciones futuras que impliquen formas dever el mundo y la vida cotidiong>anong>a (Castro & Gachón, 2001).Creemos que mayores esfuerzos deben dirigirse hacia el desarrollo de indicadores a nivelcomunitario, poniendo atención en la idea de tejido social, principalmente porque esto permitirá a lasONGs describir los niveles de cohesión social y solidaridad ong>anong>tes, durong>anong>te y después de lasintervenciones psicosociales. Hasta ahora los esfuerzos en este sentido están dispersos pero lacolaboración futura con ONGs podría tener el propósito de sistematizar este conocimiento.7.4 Desarrollo orgong>anong>izativoEl establecimiento de redes entre ONGs y OCs constituyó un campo entero de objetivos muyespecíficos, tales como: promover el contacto con otras orgong>anong>izaciones comunitarias (OC) fuera dela comunidad y construir redes de colaboración [8]; fortalecer la asociación comunitaria expresadocomo: cohesión de grupo, nivel fluido de orgong>anong>ización y liderazgo y cumplimiento de larepresentación cívica; en otro caso, los objetivos incluyen promover la capacidad de la orgong>anong>izaciónpara participar en negociaciones locales con autoridades [3].La formulación de objetivos relacionados al establecimiento de redes en términos de colaboraciónde equipo fueron expresados de la siguiente mong>anong>era: (a) enseñong>anong>za de juegos terapéuticos yfomento de relaciones proactivas, (b) búsqueda de estrategias para llenar los vacíos decomunicación entre voluntarios y padres de niños que asisten a la biblioteca y al Centro de Juegopara Niños Song>anong>ta Cruz, e implícitamente la intervención consistió en: (c) promover la colaboraciónentre el equipo y los voluntarios de la Biblioteca y el Centro de Juego para Niños Song>anong>ta Cruz [5].El objetivo de la restauración de la memoria relacionada a un evento de violencia y su impacto [8] semencionó también: restaurar la memoria de la masacre y elaborar una memoria diversificada de ella,dong>anong>do voz a todas las versiones y significados, compartiéndolos con otras personas y redes. Apesar de que la restauración de la memoria histórica en este caso apunta hacia la masacre, metassobre la restauración del tejido social también se reflejong>anong> en narraciones de experiencias pasadas(niños y adultos) que tocong>anong> aspectos del tejido de historias personales con el propósito de restaurarla memoria histórica.7.5 Discusión y hallazgosHALLAZGO 5: Orgong>anong>izaciones latinoamericong>anong>as hong>anong> desarrollado un modelo muy específico deintervención que promueve la acción colectiva para atender: la violencia política y estructural y susconsecuencias. Es un modelo combinado de rehabilitación terapéutica y asociación comunitaria conefectos psicosociales, restaurativos y rehabilitadores positivos a nivel comunitario así comoindividual. Una característica importong>anong>te es que se generó en relaciones entre diferentesbeneficiarios, OCs y ONGs (en algunos casos con instituciones estatales y universidades).HALLAZGO 6: En términos generales, esta serie de objetivos interrelacionados ilustra que lasintervenciones de ONGs buscong>anong> aliviar y mejorar efectos negativos sobre la salud, proveyendoapoyo psicosocial a las comunidades actuong>anong>do sobre las “palong>anong>cas del poder”, promoviendo laautoreflexión y la reflexión grupal, apoyong>anong>do la autodeterminación y la capacidad de acción. Elelemento operativo clave es el tejido social. Sin embargo, se hong>anong> hecho muy pocos esfuerzos paratratar de desarrollar esta idea de una perspectiva basada en la evidencia y en la mayoría de casosqueda como un constructo teórico que actúa tong>anong>to como objeto y proceso así como vehículo para laintervención.23


8 Estrategias de implementaciónUna revisión de las estrategias de implementación parece apuntar hacia el eclecticismometodológico. Basados en pensadores latinoamericong>anong>os, los enfoques eclécticos se hong>anong>desarrollado para abordar problemas complejos que reflejong>anong> la naturaleza de las intervenciones enfunción de sus contextos.8.1 Acompañamiento psicosocialEl “acompañamiento psicosocial” es una estrategia de implementación desarrollada en AméricaLatina e inspirada en el trabajo de Martín Baró y Paulo Freire en la construcción de estrategiascomunitarias. El acompañamiento psicosocial desarrolla los principios de la concientizaciónproblematizacióndialógica de Freire y la reflexión-acción de Martín Baró. Como metodologíapragmática, procede cuestionong>anong>do los dilemas y las metas de las prácticas y prioridades de unacomunidad, agrupación u orgong>anong>ización determinada mientras que por otra parte se apoya a lacomunidad para lograr dichas metas.En el caso [8] el acompañamiento psicosocial se asocia con las siguientes actividades: apoyopsicosocial de reflexiones de grupo sobre la masacre, su significado para las personas y comomedio para intercambiar narraciones e identificar los efectos de la masacre a nivel comunitario,incluyendo necesidades, demong>anong>das y reclamos – y finalmente para participar en la promoción desoluciones junto con los “promotores de salud” (trabajadores voluntarios de salud).También implicó la coordinación de acción de grupo en una variedad de diferentes dimensiones: elestablecimiento de talleres con huérfong>anong>os, la evaluación del impacto psicosocial de la masacre sobreniños; inscripción en las comisiones de trabajo formadas por la comunidad. 12 [8]Otra propuesta metodológica fue explorada utilizong>anong>do el acompañamiento psicosocial combinadocon el trabajo terapéutico de grupo y la asociación comunitaria [1]. En esta estrategia deimplementación la provisión de servicios de salud fue basada en un entendimiento contextualizadodel dolor y los males de las personas afectadas. Una aliong>anong>za estratégica se formó con un grupo deex prisioneros inocentes liberados con el propósito de crear una OC. En este caso el trabajo del“grupo de reflexión” se dirigió al establecimiento de los límites del grupo y a un aumento en sucohesión.El “grupo de reflexión” de esta mong>anong>era sirve dos propósitos: terapéuticamente utiliza dinámicaspsicoong>anong>alíticas de grupo para facilitar en sus miembros el procesamiento de las experiencias deencarcelamiento, tortura, estigmatización e injusticia social; y la acción dialógica reflexiva12 Es decir: una comisión de información, grupos de apoyo para proveer atención durong>anong>te emergencias, apoyo en los procesosjudiciales, trabajo de evaluación para el juicio y demong>anong>das de reparación, movilización en torno al tema de la masacre y susefectos, participación en redes informativas, participación en ceremonias mayas, talleres para la construcción de la memoria deldaño moral y cabildeo con las autoridades para proyectos de desarrollo que mejoren las formas de sustento de los miembrosde la comunidad, acceso a los bienes básicos tales como electricidad, agua potable, suministros para viviendas.24


participong>anong>do en las reuniones semong>anong>ales del grupo, compartiendo e intercambiong>anong>do información ypromoviendo el establecimiento de la red 13 .En este caso [1] el acompañamiento psicosocial se enfocó en la consolidación de una OC y elfortalecimiento de su liderazgo. Existe un peligro en esta estrategia, la programación del tiempo.¿Cual es el momento de salir de la aliong>anong>za estratégica?En otro caso de acompañamiento psicosocial [4], los Comités Ejecutivos de dos orgong>anong>izacionesfueron apoyados por fases de separación de su grupo madre, consolidándolos como dos nuevasorgong>anong>izaciones. El grupo madre había funcionado como un grupo de reflexión en una ONG (CAPS)lo cual facilitó el desarrollo de intereses heterogéneos entre sus miembros, quienessubsiguientemente decidieron separarse en dos OCs.La estrategia de implementación dependió del mong>anong>tenimiento de la aliong>anong>za estratégica entre la ONGy las dos OCs, acompañong>anong>do a los miembros de cada orgong>anong>ización durong>anong>te su separación pormedio de sesiones conjuntas con los comités ejecutivos, con el objetivo de hacer un “diagnosticoparticipativo” así como reuniones separadas con cada OC siguiendo la agendas de los comitésejecutivos.En estos tres casos [1], [4], [8] el acompañamiento psicosocial aparece como una estrategia deintervención flexible construida sobre prioridades comunitarias, diversificong>anong>do la intervención en unavariedad de procesos sociales y emocionales. Tomó la forma de intervención en caso de crisisfrente a la catástrofe inmediata, para facilitar la resistencia y superar desastres, o la forma de unaconsultoría orgong>anong>izativa en cuestiones de trong>anong>sformación institucional, proveyendo apoyo psicosocialy facilitong>anong>do diálogos y reflexiones para los miembros de orgong>anong>izaciones en conflicto y facilitó laparticipación en eventos recreativos, espirituales y sociales.8.2 Explorong>anong>do la asociación comunitaria y las dinámicas de grupo comoherramientas terapéuticasDe acuerdo con lo descrito arriba, hubo un caso en el que la aliong>anong>za estratégica se creó con ungrupo de prisioneros inocentes liberados [3]. En este caso se acordó crear una OC conjuntamente.La estrategia consistió en la creación de un “grupo de reflexión” trong>anong>sicional, teniendo como objetivola creación de límites de grupo y la generación de cohesión social lo cual sirvió a dos propósitos:terapéutico, utilizong>anong>do las dinámicas grupales psicoong>anong>alíticas para procesar sus experiencias deencarcelamiento, tortura, estigmatización e injusticia social; y acción dialógica reflexiva, participong>anong>doen las reuniones semong>anong>ales; compartiendo e intercambiong>anong>do conocimiento y promoviendo elestablecimiento de redes; la elaboración de un diagnóstico situacional del grupo, apoyong>anong>do a lareparación económica de la población meta; la documentación del desarrollo, llevong>anong>do a cabo un“registro ong>anong>ecdótico” y “actas” de las reuniones; promoviendo espacios de convivencia, artísticos yrecreativos para todos los miembros y asistencia individual en términos de acceso a serviciosterapéuticos, ayuda socioeconómica y microcréditos de CAPS.13 Elaboración de un diagnóstico situacional del grupo que apoya la reparación económica de la población meta;documentación del desarrollo llevong>anong>do a cabo un “registro ong>anong>ecdótico” y “actas” de las reuniones; promoción de espacios deconvivencia artísticos y recreativos para todos los miembros; asistencia individual: acceso a un psicoterapista, psiquiatra,fisioterapista; ayuda socioeconómica y microcréditos de CAPS; apoyo a OCs para buscar reconocimiento por parte de lasautoridades locales para representar a sus miembros.25


Una vez más la exploración de dinámicas de grupo como método terapéutico se implementó [3]dirigiéndose a familiares de desaparecidos forzados quienes ya estabong>anong> orgong>anong>izados en unaorgong>anong>ización comunitaria (OC). La dinámica de grupo en este caso consistió en compartirtestimonios sobre experiencias, revelar sus emociones, compartir narraciones y escucharse entre símismos, así como interpretaciones y confrontaciones; el apoyo y el ritmo los dio el equipo. Lassesiones de grupo teníong>anong> una duración de un día y medio (8 horas el primer día y 4 horas elsiguiente) una vez al mes durong>anong>te dos años y subsiguientemente cada dos meses [3].Los principios de la terapia de grupo psicodinámica –dinámicas de grupo- combinada con asociacióncomunitaria fue la estrategia de implementación seleccionada para el caso [4]. Desde el punto devista terapéutico, las dinámicas de grupo provocaron una catarsis emocional por medio de compartiry escuchar testimonios personales y colectivos de sufrimiento, pérdida y duelo, y temores ypreocupaciones actuales, construyendo un clima de apoyo y promoviendo recursos proactivos yconstructivos.Dependiendo del grupo, las dinámicas de grupo se separaríong>anong> de su propósito terapéutico ycambiaríong>anong> hacia una recuperación psicosocial por medio de la dedicación de esfuerzo a lasorgong>anong>izaciones comunitarias (OC). Fue un “grupo abierto” reuniéndose una vez al mes (un día ymedio) y subsiguientemente cada dos meses con el apoyo de dos psicoterapeutas.Los talleres terapéuticos con niños [5] fueron compuestos por un grupo abierto de niñas y niñosquienes se reuníong>anong> una vez por semong>anong>a para realizar actividades tales como: contar cuentos,dibujar, hacer figuras con plastilina, jugar, recordar, etc. utilizong>anong>do la dinámica de grupos comometodología y siendo congruente con el diagnóstico del grupo y el desarrollo de los procesosgrupales. Los niños se reunieron con el equipo en 32 sesiones de un día y medio el mismo día unavez por semong>anong>a durong>anong>te 4 años en la Biblioteca y Centro de Juegos para Niños.La matriz temática general incluyó temas tales como: duelo e identidad; control de impulsos;desarrollo de constong>anong>cia de adhesión del objeto interno (psiquis); construcción de confiong>anong>za;promoción de la creatividad y la imaginación; procesamiento de experiencias de violencia y efectosdel desplazamiento; sentimientos y fong>anong>tasías de monstruosidad; estigmatización y exclusión eidentificación de quiénes erong>anong> y su pasado.La estrategia de implementación incluyó una evaluación psicosocial de la capacidad individual delniño para funcionar en un grupo (relaciones interpersonales, control de impulsos, comportamientoconstructivo y capacidad creativa) ong>anong>tes de la intervención y ong>anong>ualmente, documentong>anong>doobservaciones e interpretaciones de los niños; evaluación de la intervención: enseñong>anong>za demetodología de trabajo a los voluntarios – narraciones terapéuticas, juegos y dinámicasintegradoras; talleres con padres en cooperación con voluntarios de salud mental y reuniones convoluntarios de salud mental (4to año) una vez cada quince días [5].8.3 Reparación psicosocial comunitariaUna ONG asociada a la iglesia católica en Guatemala realizó intervenciones [7] guiadas por laestrategia de reparación psicosocial en una aliong>anong>za estratégica entre equipos locales de ONGs yasociaciones comunitarias locales. Al mismo tiempo realizaron acciones investigativas sobre losgrupos de reflexión.Los grupos de reflexión y la consejería individual se implementaron para adultos y jóvenes de lassiete comunidades. La recolección de descripciones de grupos de reflexión podía ser terapéutica enalgunas ocasiones, dialógica o para autoayuda.Los equipos locales fueron capacitados por el Equipo Ejecutivo de Salud Mental de la ONG paraconstruir y conducir los grupos de reflexión. Personas de las comunidades en cuestión sepresentaron y discutieron cuestiones que emergieron durong>anong>te las reuniones. Desafortunadamente26


no se compartió ninguna información específica sobre la mong>anong>era en que estos grupos fueronconstituidos, con qué frecuencia y cuong>anong>to tiempo se reunieron o cómo los miembros de los gruposescogieron los temas y estructuraron sus reuniones.Esta intervención fue apoyada por los grupos locales, los cuales realizaron visitas de seguimiento alas comunidades, mientras que el equipo mismo era supervisado por el Equipo Ejecutivo de SaludMental. Cerca del final de las intervenciones, los equipos locales realizaron talleres evaluativos juntocon su grupo de reflexión respectivo realizado por el Equipo Ejecutivo de Salud Mental de la ONG[7].En otro caso el Estado Colombiong>anong>o impulsó una intervención dirigida a la desmovilización deong>anong>tiguos combatientes [6]. Después de los acuerdos de paz entre el gobierno y las milicias armadas,alrededor de 30,000 combatientes se presentaron al programa de desmovilización e integraciónsocial del gobierno colombiong>anong>o entre 2004 y 2006. Los ong>anong>tiguos combatientes se convirtieron enbeneficiarios en las áreas metropolitong>anong>as y se estima que un tercio de esta población era menor deedad.Esta publicación contiene información sobre los perfiles de los ong>anong>tiguos combatientes, revelándoloscomo víctimas y como victimarios en el conflicto armado, al punto en que la distinción entre víctimasy victimarios pierde sus límites y se difumina.De mong>anong>era ong>anong>áloga a este proceso de desmovilización colectiva, una desmovilización individual sellevó a cabo con los combatientes que desertaron de los grupos armados y se entregaron a lasautoridades locales para unirse al programa del gobierno. También hubo un tercer grupo deong>anong>tiguos combatientes, quienes en lugar de unirse al programa del gobierno decidieron remitirse asus autoridades indígenas (cabildos) y se escondieron debido al temor de represalias por parte delos grupos de los que desertaron. Se sabe que las comunidades que protegen a los ong>anong>tiguoscombatientes tienen la probabilidad de ser víctimas de hostigamiento por redadas de grupossubversivos o tropas gubernamentales buscong>anong>do desertores.La información se recolectó por medio de entrevistas cualitativas con informong>anong>tes individuales; lamuestra consistió en 90 voluntarios que vivíong>anong> en determinados albergues de Bogotá. Todos erong>anong>mayores de 18 años; 11 habíong>anong> completado el programa del gobierno; 11 habíong>anong> abong>anong>donado elprograma; se incluyó a 30 informong>anong>tes adicionales, según las necesidades, para cubrir también aaquellos que se unieron al programa como menores y teníong>anong> más de 18 años cuong>anong>do fueronentrevistados. Los combatientes desmovilizados fueron introducidos a la vida civil por medio de lacapacitación para el trabajo y la participación en actividades sociales y después de dos años en elprograma, los excombatientes recibíong>anong> un capital inicial. Algunos vivieron de ese dinero, mientrasotros invirtieron, teniendo dificultades finong>anong>cieras, o empezaron negocios pequeños, los cualespocas veces fueron exitosos.8.4 Colaboración investigativaLa investigación acción nació de la “investigación acción participativa”, presentada por primera vezen Cartagena (1977) por el sociólogo de Bong>anong>gladesh, Anisur Rahmong>anong>. Fals Borda (1973) apoyaeste supuesto:(…) Es factible producir conocimiento de la acción basada en el compromiso con losoprimidos, en interdependencia con científicos de diversas áreas y del trabajomultidisciplinario (Montero & Sonn 2009 p. 23).Desde sus principios en la década de los años 70, este método ha sido revisado y trong>anong>sformado a la“investigación acción”, quitong>anong>do de la ecuación el tema de la justicia social. Lamentablemente enesta publicación no hay información disponible sobre la mong>anong>era en que este método fueimplementado en los seis proyectos.27


La investigación acción fue el denominador común de una acción conjunta entre universidades enPerú para monitorear seis proyectos realizados durong>anong>te 2003 por estudiong>anong>tes y académicos [9].Otro enfoque comunitario [10] dependió del alivio e investigación por medio de la narración. El aliviopor medio de la narración consistió en que los desplazados contabong>anong> y compartíong>anong> sus historiastraumáticas sobre las implicaciones de la violencia política en poblaciones retornadas en Ayacucho,Perú. Se escogió un estudio piloto que utilizó grupos focales y entrevistas con informong>anong>tes clavecomo método de investigación.Esta intervención fue apoyada por una colaboración investigativa entre la Universidad de Song>anong>Cristóbal de Huamong>anong>ga en Ayacucho y la Universidad de Tulong>anong>e en Nueva Orleong>anong>s, EUA, sirviendotres propósitos: (i) convocar a un simposio de dos días llamado “Primer congreso: efectospsicosociales de violencia política en los Andes de Perú y plong>anong>es de acción privados y públicos parala región de Ayacucho”; (ii) utilizar la información recolectada para propósitos psicoeducativos en laregión y con propósitos académicos, y (iii) ofrecer a las comunidades apoyo modelado por losinvestigadores de la Universidad de Tulong>anong>e. (No hay información disponible sobre este último pasode la intervención) [10].En términos generales, parece ser que las agencias implementadoras clave son ONGs quefavorecen la investigación acción sobre otras metodologías. Les permite desarrollar investigaciónconjuntamente con estrategias de intervención. Un hallazgo de esta revisión, sin embargo, es queello compromete la capacidad de las orgong>anong>izaciones para realizar comparaciones más sistemáticasde los hallazgos.8.5 Discusión y hallazgosHALLAZGO 6: Las estrategias implementadas utilizadas en la revisión literaria muestrong>anong> un arreglogrong>anong>de y creativo de las metodologías agrupadas en cuatro diferentes categorías:1) Acompañamiento psicosocial2) Comunidades como herramientas terapéuticas3) Reparación psicosocial de las comunidades4) Combinaciones que incluyen las ong>anong>teriores y formatos de investigación orientados a la acción.Vale la pena mencionar que la estrategia de implementación conocida como acompañamientopsicosocial ha sido desarrollada primariamente en América Latina. Fue inspirado por losrequerimientos éticos y políticos de la psicología social y comunitaria en sociedades caracterizadaspor el conflicto y la violencia social. El acompañamiento psicosocial consiste en la construcción dealiong>anong>zas estratégicas entre profesionales y comunidades y subsiguientemente en base a estas, losprofesionales facilitong>anong> procesos de recuperación psicosocial, mejoramientos de las condiciones devida, apoyo para la re creación de la memoria social, y facilitación de la exhumación de fosasclong>anong>destinas. Por medio de estas diferentes intervenciones se busca facilitar la reorientación de losproyectos de vida en comunidades destrozadas por la violencia.Mientras el acompañamiento psicosocial tiene como meta una variedad de relaciones sociales ypsíquicas, las intervenciones basadas en dinámicas de grupos como herramienta psicológica tienencomo meta principal la salud mental y los grupos son seleccionados en base a ciertos atributos enlas personas, por ejemplo: género, generación o historia previa de violación.Una tercera estrategia de implementación fue la reparación psicosocial. Esta estrategia urde temasde salud mental y derechos humong>anong>os. Consiste en la creación de espacios interpersonales decontención, apoyo, escucha y comprensión empática con propósitos testimoniales, de reflexión,dialógicos y de activismo político. Su meta va más allá del campo de la terapia individual,28


enfocándose en la rehabilitación por medio de proyectos comunales, redes con otras OCs y ONGs yapoyo a líderes para que cumplong>anong> con las metas de las OCs.La incidencia basada en la investigación es la cuarta modalidad identificada. Lleva recursosimportong>anong>tes a las comunidades, pero solamente tres de las diez publicaciones incorporó lainvestigación al diseño de las intervenciones comunitarias.HALLAZGO 7: El futuro del área de trabajo es altamente dependiente de la capacidad de lospracticong>anong>tes para establecer un lenguaje compartido de las intervenciones. Un hallazgo de estarevisión es que ello no ha sido logrado hasta ahora. La rehabilitación y la terapia comunitariainspiradas en la psicología comunitaria, la psicología social crítica y la psicología clínica funcionong>anong>con el fortalecimiento de los grupos sociales como base para procesos constructivos y proactivosque permiten a los individuos y a los grupos superar el impacto de la secuela negativa de violencia.En un periodo de más de 20 años, ONGs latinoamericong>anong>as hong>anong> desarrollado una serieimpresionong>anong>te de modalidades de intervención. En esta revisión las clasificamos en cuatrocategorías, pero la validez de este ejercicio deberá ser puesta a prueba más adelong>anong>te. Ladiseminación de estos modos de intervención más allá de Latinoamérica depende de la capacidadde los practicong>anong>tes para establecer un lenguaje compartido. Desde la perspectiva de esta revisión,la investigación debe de cambiar del formato muy enraizado basado en la acción a investigación quele permita a redes de activistas e investigadores de América Latina generar y mong>anong>tener diálogos conprofesionales que trabajen en Asia, África y el Medio Oriente. La fortaleza y riqueza de laexperiencia latinoamericong>anong>a hace de esto una prioridad que incumbe a todos los actores en elcampo.29


9 ResultadosUna discusión de resultados requiere algunas consideraciones relacionadas a la recolección deinformación. Las evaluaciones retrospectivas, ya sea en grupos focales ([3], [10]), entrevistas ainformong>anong>tes clave [8] o entrevistas familiares [3] fueron los métodos más comunes en los estudiosbajo revisión.En otros dos estudios de caso [1], [6], las evaluaciones internas fueron llevadas a cabo por losequipos mismos por medio del ong>anong>álisis e interpretaciones de datos recolectados durong>anong>te laintervención. En una intervención se produjo información generada por la observación durong>anong>te lasactividades la cual fue combinada con las herramientas de evaluación [5].Las herramientas de evaluación también fueron aplicadas a adultos (Cuestionario sobre Trauma deHarvard, HTQ) y la información que se obtuvo fue ong>reportong>ada como resultados [8].Durong>anong>te el curso de la investigación acción, en un estudio de caso [7] el equipo reunió suinformación en relación a los resultados por medio de evaluaciones retrospectivas de su poblaciónmeta–grupos de reflexión- así como de los equipos locales respectivamente.En un estudio de caso [9] seis proyectos fueron evaluados por los equipos que participaron en lainvestigación acción, sin embargo el artículo no provee ninguna reflexión sobre el proceso derecolección de información. De igual mong>anong>era, el caso [2] no provee ninguna explicación del procesode recolección de información en relación al estudio de los resultados.Un patrón consistente de ong>anong>álisis de resultados implica relacionar los resultados a los objetivos ymetas, por lo tong>anong>to el mismo proceso se sigue para el propósito de esta revisión. Los resultados sonong>anong>alizados en las siguientes áreas: (1) Rehabilitación terapéutica, asociación comunitaria yrecuperación psicosocial; (2) Reconstrucción del tejido social; (3) Equipos de los orgong>anong>ismos ymodalidades de establecimiento de redes.9.1 La comunidad como proceso y limitaciónLos estudios de caso bajo revisión ong>reportong>ong>anong> sobre los beneficios derivados de contar y compartirexperiencias, historias de trauma, pérdidas múltiples, problemas actuales y preocupaciones asícomo escuchar a otros mientras procesong>anong> su carga emocional. En términos generales, los gruposfueron sensibilizados a la importong>anong>cia de proveer apoyo, reconocer el sufrimiento y dar alivio [1], [9] yaprender de otros a sentirse de la misma mong>anong>era [10]. También fueron ong>reportong>ados relatos detalladossobre el alivio de síntomas depresivos, trastornos del sueño y dolores corporales; así comomejoramientos en relación a la autoestima y la autoafirmación [4]. En otro caso los sujetosadquieren más esperong>anong>za, determinación y confiong>anong>za [7].Dos estudios de caso expresong>anong> progreso en términos de mejoramientos generados por medio de lacontextualización del sufrimiento –discutiendo aspectos históricos, sociales, económicos y políticosde sus contextos – adquiriendo conciencia política; entendimiento de la violencia política desde unaperspectiva histórica resultong>anong>do en percepciones más realistas de su situación [7]; una actitud deesperong>anong>za hacia opciones futuras; energía, determinación y mayor confiong>anong>za sobre sus capacidadespara enfrentar los problemas cotidiong>anong>os [7] y trong>anong>smitir un sentido de significado [8].En algún momento los grupos [1], [4], [9] expresong>anong> una necesidad urgente de pasar de la faseterapéutica hacia la priorización problemas y causas cívicas actuales por medio de su orgong>anong>izacióncomo OC. De hecho, las tres intervenciones fueron exitosas en la construcción de una OC consentido de cohesión y propósito [1], [4], [9].30


Otros aspectos que indicong>anong> el éxito refirieron al desarrollo de la preparación para enfrentar lascircunstong>anong>cias de la vida y reconocer las consecuencias de los eventos trágicos [4], cambiong>anong>dohacia la solución de problemas y el aumento de la confiong>anong>za en si mismo y la autoestima [9]. Otrosindicadores de progreso fueron relacionados a un despertar notable del sentido del humor; lasmujeres llegaron con sus tejidos y sus bordados, mostraron altruismo, desarrollaron su esperong>anong>za ydisfrutaron el logro de metas por esfuerzos conjuntos [4].La recuperación de la vida cotidiong>anong>a y la vida ritual fue un indicador de progreso que se refería alrestablecimiento de las rutinas comunitarias y la reorientación de los proyectos de la comunidad [8],[10].En un caso [7], la intervención logró el fortalecimiento de las orgong>anong>izaciones comunitarias, llevong>anong>do acabo los proyectos más allá de la intervención misma: vivienda, actividades en el tiempo libre,proyectos productivos y mejoramiento de la infraestructura.Sin embargo, en casos en que los beneficiarios no solamente faltong>anong> recursos sino que también sonestigmatizados en sus propias comunidades, la intervención comunitaria enfrenta graves retos. Entales casos el capital social y las redes sociales tienen efectos negativos sobre los mejoramientos dela salud mental y la integración social, resaltong>anong>do el hecho importong>anong>te que las redes socialessiempre excluyen a algunos cuong>anong>do incluyen a otros.Esto puede afectar a las familias con padres solteros [9] cuya lucha por la sobrevivencia se vuelveinalcong>anong>zable a menos que se creen políticas sociales para que las autoridades y la comunidadbusquen soluciones a estas familias. Una perspectiva que toma en cuenta las limitaciones de estasintervenciones hace necesario mencionar la mong>anong>era en que la violencia estructural también emong>anong>ade adentro de las comunidades. Los problemas abrumadores del desempleo, la falta de educación,dificultades para la integración social, la enajenación en las grong>anong>des metrópolis y la exclusión social[6] son temas que dividen a las comunidades en formas que estas intervenciones no puedenresolver.Mientras que la sección ong>anong>terior se enfocó en problemas de resultados en el marco social másamplio, la siguiente sección los discutirá de mong>anong>era más específica en relación a cuestiones desalud mental y recuperación psicosocial.9.2 Rehabilitación terapéutica, asociación comunitaria y recuperación psicosocialEn el estudio de caso [5] esto abarcó tres aspectos: el progreso general en el comportamiento y lasexpresiones emocionales de los niños; colaboración por parte de los voluntarios de salud mental y ellogro de una actitud positiva por parte de los padres de los niños con respecto a la intervención. Losresultados mostraron un mejoramiento en los patrones internos de orgong>anong>ización de los niños, susactitudes pro-sociales y sus relaciones interpersonales.En algunos casos con poblaciones adultas, los estudios de caso [1], [3], [4] revelaron un patrón deprocesos común: los grupos empezaron con un acuerdo sobre una fase de rehabilitaciónterapéutica, seguido por la constitución de una OC y el logro de la consolidación, seguido por pasospara la emong>anong>cipación del equipo de la ONG a cargo de la intervención.Por medio de la rehabilitación terapéutica, los grupos que se trong>anong>sformaron en OCs informaron estarmucho más aliviados debido al reconocimiento de su sufrimiento por parte del equipo, se redujeronla depresión y los achaques somáticos y se logró un entendimiento más profundo de su situaciónactual.Sin embargo, en el caso [3] la carga emocional del grupo persiste en la medida en que susdemong>anong>das de justicia son vistas con indiferencia. Contar sus historias y escuchar las narraciones deotros les alentó a declarar en la Comisión de la Verdad y la Reconciliación y en este proceso31


lograron un entendimiento más amplio del alcong>anong>ce de la violencia política en otras zonas del país.Los conflictos sobre liderazgo también fueron trabajados en el grupo y los líderes electos lograronapoyo de los miembros y del equipo [3].Cambiong>anong>do de una meta terapéutica hacia la conformación de una OC, un grupo logró tenerinfluencia en los medios masivos de comunicación y en la representación democrática [1]; preparó asus líderes, priorizó su enfoque y se concentró en dar testimonios y exigir reparaciones económicasdel gobierno peruong>anong>o. Además, este grupo adquirió un espacio social por medio del establecimientode redes y concertó y realizó una reunión nacional exitosa dirigida a personas afectadas por elencarcelamiento injusto. Esta OC logró un grado más alto de cohesión y solidaridad entre susmiembros y llevo a cabo incidencia orientada a la defensa de derechos [1].En el caso [4] la fase terapéutica terminó después de dos años y los miembros expresaron su deseode cambiar, para constituirse como una OC y proteger y defender los derechos de los miembroscomo desplazados y específicamente como mujeres desplazadas; se expresó solidaridad, sefortaleció la orgong>anong>ización y se apoyó a los líderes. Como resultado, los miembros adquirieronconfiong>anong>za en sí mismos como participong>anong>tes de sus orgong>anong>izaciones y lograron una visión más clarade sus proyectos de vida y sus derechos [4].Nuestro ong>anong>álisis ha mostrado que las estrategias de salida son un tema volátil para las ONGs quetrabajong>anong> en esta área. Se describieron dos tipos de separación. En un caso una estrategia de salidase complicó, los representong>anong>tes del equipo profesional fueron vistos como mong>anong>ipuladores yposteriormente sentimientos de hostilidad salieron a la luz [1]. El equipo decidió hacerse a un lado ydespués de procesar estos sentimientos, terminaron la intervención.En el caso [4] la separación fue seguida por conflictos de interés entre miembros del OC hasta queel grupo tomó la decisión de dividirse en dos subgrupos –familiares y mujeres – trabajong>anong>doseparadamente con el equipo y logrong>anong>do gradualmente su autonomía.Aparentemente, la debilidad en el diseño se relaciona al supuesto implícito que el paso de fasesdesde la fase terapéutica hasta la constitución de una OC, la conclusión y la salida de losprofesionales es de algún modo inevitable. Es claro que el paso por las diferentes fases y el logrodel cierre debe atenderse explícitamente en el diseño de la intervención.Una pregunta clave es si el activismo político promovió la salud mental de los sobrevivientes. Elestudio de caso [2] respondió a ello utilizong>anong>do dos ejemplos: mujeres en la OC (CONAMUACAI) ylos trabajadores de salud mental en GTSM [2]. En ambos ejemplos el activismo político facilitó larecuperación psicosocial en las siguientes dimensiones: las mujeres ofrecieron y recibieron apoyoemocional de sí mismas, lograron un sentimiento de valor propio, autoestima y seguridad personal,obtuvieron una voz en su comunidad y promovieron la cooperación con otras OCs. A pesar de laslimitaciones estructurales como la inestabilidad persistente de los ingresos y la pobreza, estasmujeres ong>reportong>aron que su activismo político les ayudó a adquirir un sentido de efectividad yeficiencia por medio del liderazgo [2].Otro estudio de caso [8] también sugirió que probablemente hubo vínculo entre la conciencia políticay las respuestas orgong>anong>izadas de la comunidad. Se implementaron estrategias colectivas eindividuales para resistir a la intimidación y enfocarse en sus temores como “redes de autoayuda ydefensa”, así como designar vigilong>anong>tes y voluntarios para cuidar de las personas afectadas. Despuésde algunos meses, los proyectos comunitarios se reactivaron junto con un aumento en el activismopolítico y la realización de actividades pro-sociales, sin embargo un aumento en la ayuda paraemergencias fragmentó los esfuerzos colectivos [8].De mong>anong>era conmovedora, esta observación descubre un dilema real en el camino comunitario haciala recuperación social. Si la confiong>anong>za orgong>anong>izativa alienta a miembros así como a líderes a sostener32


su compromiso en el activismo político durong>anong>te un periodo considerable, parece razonable lahipótesis de que la naturaleza política del proyecto también constituye una amenaza.Es necesario realizar investigación en el futuro relacionada a vínculos entre los compromisossociales y políticos de las personas y la recuperación psicosocial para ampliar nuestro entendimientosobre la mong>anong>era en que las comunidades generong>anong> sus propios recursos para facilitar la recuperacióny sobre cómo actúong>anong> las fuerzas obstructivas en contra de ello. Un ejemplo ilustrativo fue lacomunidad Aurora [8] en donde los ong>anong>ciong>anong>os de la comunidad junto con orgong>anong>izaciones religiosas dediferentes credos jugaron un papel esencial en las expresiones colectivas de pérdida,reconocimiento del duelo, contención y consuelo.9.3 Reconstrucción del tejido socialLa reconstrucción del tejido social se presenta como uno de los resultados principales esperados delas intervenciones comunitarias y en esta perspectiva requiere por lo tong>anong>to una discusión separada.De acuerdo con un estudio de caso [9], las personas desplazadas pudieron crear sus redescomunitarias. A pesar de que estas redes fuerong>anong> de vida corta, sirvierong>anong> para cong>anong>alizar la ayuda alos desplazados y dar voz a sus necesidades en relación a las autoridades.A pesar de que se ong>reportong>aron las dificultades para fortalecer los vínculos sociales en lascomunidades, se lograron algunas actitudes pro-sociales para promover la coexistencia pacíficaentre los reasentados y los habitong>anong>tes. A pesar de ello, se ong>reportong>ó que los sentimientos dedesconfiong>anong>za, individualismo y frustración prevalecieron en la obstaculización de la integración y lacohesión social. Los autores comentaron que la reconstrucción del tejido social debe incluirse comoun importong>anong>te aspecto de este programa institucionalizado para los desplazados en el condado deSoacha [9].En otro estudio de caso [4] los miembros de los grupos ong>reportong>aron satisfacción con el avong>anong>ce en elreconocimiento de sus demong>anong>das, la protección de sus derechos y el logro de la representacióncívica en consulta con las autoridades locales y regionales [4].En un caso ocurrió una fragmentación social [3] debido a fricciones entre los habitong>anong>tes y los reciénllegados.En un caso [10], las reflexiones sobre los resultados pobres para enfrentar la fragmentación socialen la comunidad enfocó la atención en la existencia de varias iglesias y credos en una pequeñaaldea (cuatro iglesias para 60 familias), observong>anong>do que estas tienen tendencia a excluir a otros,obstaculizong>anong>do la cohesión social de la comunidad.Sorprendentemente, un caso [7] revela cambios positivos en las relaciones de género, sin embargolos autores no profundizong>anong> en estos resultados. Además los resultados incluyeron: mayores nivelesde diálogo interpersonal entre agentes de las comunidades; más reflexiones sobre problemaspersonales, grupales y comunitarios que ayudó a encontrar soluciones; la generación yconsolidación de nuevos liderazgos y la realización de los proyectos.La integración de aspectos específicos de las formas de convivencia maya (cultura) como recursoen esta intervención [8] descubrió nuevas explicaciones para las respuestas al duelo y ceremoniasde duelo y proveyó estrategias socioculturales de apoyo. La reactivación de la comunidad en estecaso [8] se expresó a través de la orgong>anong>ización social y las actividades culturales, las cuales a suvez dieron lugar al sentimiento de cohesión, mientras en este caso los habitong>anong>tes de la aldeasobrevivieron orgong>anong>izong>anong>do “fiestas” ya que estos eventos devolvieron un sentimiento de normalidada la comunidad y proveyeron una distracción de los recuerdos de guerra [10].De acuerdo con los dos ejemplos ong>anong>teriores, los procesos de reconstrucción del tejido social sonnecesarios para que las redes de apoyo se establezcong>anong> y echen ong>anong>clas en una comunidad que toma33


sus primeros pasos hacia la orgong>anong>ización. Este es el caso de los desplazados, inocentes liberados,familiares de desaparecidos y viudas y huérfong>anong>os especialmente.9.4 Modalidades de establecimiento de redes y colaboración conjuntaHablar de logros sería estéril si no se mencionara las modalidades de establecimiento de redes ycolaboración conjunta entre agencias. El desarrollo de las modalidades de redes por ejemplo entreONGs [1]; entre ONGs y programas sociales locales preventivos para niños [5]; entre ONGs yorgong>anong>izaciones comunitarias [4]; colaboración investigativa entre universidades [10]; y entreuniversidades e instituciones del Estado [9].Además, deben mencionarse dos ejemplos de colaboración interregional. El primero es el caso deuna asociación colaborativa entre la ODHAG y RCT [7] y el segundo [10] entre la Universidad deTulong>anong>e y la Universidad de Song>anong> Cristóbal de Huamong>anong>ga en Ayacucho, Perú. Esta última propuso unsimposio que promueva las asociaciones y el intercambio de conocimiento entre agencias einstituciones preocupadas por la rehabilitación de comunidades traumatizadas. La supervisión y lacapacitación continua aumentaron la capacidad local de los colegas peruong>anong>os para atendercuestiones psicosociales a pesar de la ausencia de finong>anong>ciamiento externo.El campo de las intervenciones comunitarias tiene una larga tradición en la plong>anong>ificación de lasconferencias y la presentación de documentos. Las asociaciones enriquecedoras como lasmencionadas arriba deben de replicarse para promover intercambios científicos.9.5 Discusión y hallazgosHemos aprendido de los estudios de caso que los enfoques comunitarios para la rehabilitación y larecuperación psicosocial fueron ampliamente favorecidos por las mong>anong>eras en que cada uno trabajóen cuestiones políticas, sociales y de salud mental simultáneamente. Un caso [10] reveló nosolamente las perspectivas de los habitong>anong>tes de las aldeas sobre los efectos prolongados de laviolencia política y estructural, sino también informó al respecto en términos de inferenciascolectivas: los habitong>anong>tes de las aldeas hablaron espontáneamente sobre los efectos sociales de laviolencia en lugar de síntomas individuales de trauma [10]. Esta observación sobre las“modalidades de percepción” de los habitong>anong>tes de las aldeas refleja el “lenguaje de sufrimiento” deKleinmong>anong> y toca una vez más el imperativo – de incorporar aspectos interculturales en el diseño dela intervención.HALLAZGO 8: En términos generales, los estudios de caso revisados ong>reportong>aron que lasintervenciones comunitarias habíong>anong> sido exitosas en el logro de los objetivos terapéuticos yorgong>anong>izativos hacia los que trabajaron. Las intervenciones comunitarias fueron exitosas ya queproveyeron alivio, promovieron el apoyo interpersonal, provocaron la autodeterminación y facilitaronla capacidad de acción. Estos logros sostuvieron la segunda fase de cumplir con las competenciasorgong>anong>izativas, liderazgo avong>anong>zado y el logro de representación cívica por medio de la construcciónde OCs en colaboración con los beneficiarios.34


10 Hallazgos, discusiones, conclusionesEn la sección final de este informe se presentong>anong> los hallazgos de cada sección de mong>anong>era abreviaday se realiza algún ong>anong>álisis adicional a las implicaciones generales de este trabajo para el futuro delas intervenciones comunitarias y el estudio de estas.10.1 HallazgosHALLAZGO 1: Las descripciones de los contextos a menudo son amplias y en muchos casoscarecen de información con valor ong>anong>alítico.Los diseños de intervención son relacionados frecuentemente a fases de trong>anong>sición política en lugarde patrones locales de violencia, poniendo en riesgo una evaluación apropiada de lasintervenciones. Parece pertinente continuar con el trabajo para lograr protocolos más sistemáticospara evaluar a las comunidades como contextos de intervención.HALLAZGO 2: La imagen de la violencia frecuentemente se basa en modelos binarios sencillos,pero en la mayor parte de casos la violencia excede los límites de los conceptos que enmarcong>anong> elcambio político a grong>anong> escala. Además, las sociedades latinoamericong>anong>as muestrong>anong> altos índices deviolencia, sugiriendo que la violencia cotidiong>anong>a es altamente resistente a los cambios macro políticos.HALLAZGO 3: En términos generales, los estudios de caso no reflejong>anong> la enorme complejidad querequiere unir a las poblaciones meta con personal capacitado y competente y la importong>anong>cia crucialde las redes de orgong>anong>izaciones y equipos para que las ONGs puedong>anong> hacerlo. Apoyar y facilitar eldesarrollo y compartir las reflexiones sobre esta área específica debe ser una prioridad para todoslos participong>anong>tes del área de trabajo.HALLAZGO 4: Es frecuente que se describa a los beneficiarios en términos legales, mientras queexiste una carencia de descripciones en términos de su estado socioeconómico, de salud y de saludmental.HALLAZGO 5: Orgong>anong>izaciones latinoamericong>anong>as hong>anong> desarrollado un modelo único de intervenciónque promueve la acción colectiva para atender: la violencia política y estructural y susconsecuencias sobre la salud mental. Una característica importong>anong>te es que se generó en relacionesentre diferentes beneficiarios, OCs y ONGs (en algunos casos con instituciones estatales yuniversidades).HALLAZGO 6: Las intervenciones de las ONGs se dirigen a las “palong>anong>cas del poder”, promoviendola autoreflexión y la reflexión grupal, apoyong>anong>do la autodeterminación y la capacidad de acción. Elelemento operativo clave es el tejido social. Sin embargo, se hong>anong> hecho muy pocos esfuerzos paratratar de desarrollar esta idea de una perspectiva basada en la evidencia y en la mayor parte decasos queda como un constructo teórico que actúa tong>anong>to como objeto y proceso así como vehículopara la intervención.HALLAZGO 6: Las estrategias implementadas utilizadas en la literatura revisada muestrong>anong> unarreglo grong>anong>de y creativo de metodologías que pueden clasificarse en cuatro categorías:1) Acompañamiento psicosocial2) Comunidades como herramientas terapéuticas3) Reparación psicosocial de las comunidades4) Combinaciones que incluyen las ong>anong>teriores y formatos de investigación orientados a la acción.35


HALLAZGO 7: El futuro del área de trabajo es altamente dependiente de la capacidad de lospracticong>anong>tes para establecer un lenguaje compartido de intervención. La fuerza y la riqueza de laexperiencia latinoamericong>anong>a hacen de ello prioridad que incumbe a todos los actores en el campo.HALLAZGO 8: En términos generales, los estudios de caso revisados ong>reportong>aron que lasintervenciones comunitarias habíong>anong> sido exitosas en el logro de los objetivos terapéuticos yorgong>anong>izativos hacia los que trabajaron. Las intervenciones comunitarias fueron exitosas en queproveyeron alivio, promovieron el apoyo interpersonal, provocaron la autodeterminación y facilitaronla capacidad de acción. Estos logros sostuvieron la segunda fase de cumplir con las competenciasorgong>anong>izativas, liderazgo avong>anong>zado y el logro de representación cívica por medio de la construcciónde OCs en colaboración con los beneficiarios.10.2 Discusión – El campo de las intervenciones comunitariasPor medio de los estudios de caso aprendimos sobre el campo de las intervenciones comunitarias,llegong>anong>do a un equilibrio entre su carácter pionero y adaptativo en contacto cercong>anong>o con las iniciativasde base y su lucha para ser reconocidas por la ciencia convencional. El enfoque de campo resideen enfoques políticamente sensibles y en la adopción de un compromiso ético con elprofesionalismo, favoreciendo la objetividad, dedicado a la justicia social y estong>anong>do a favor del “otro”–estigmatizado, discriminado, devaluado y desposeído. Es político en el sentido en que es unapostura que está alerta en relación a la desideologización de las ciencias sociales y lashumong>anong>idades y a la des-enajenación de segmentos estigmatizados de una población dada ysensible hacia sus demong>anong>das, reclamos y estrategias de trong>anong>sformación.En el campo de las intervenciones comunitarias, muchas agencias y equipos trabajong>anong> paraestablecer contacto con una determinada comunidad, facilitong>anong>do la cooperación y las asociaciones,la plong>anong>ificación, la implementación, el monitoreo, la evaluación y la búsqueda de fondos para iniciarlas intervenciones comunitarias. ONGs especializadas que proveen atención a la salud mental,asistencia social y económica y que actúong>anong> como consultores para decisiones sobre políticas,muestrong>anong> su flexibilidad, su fluidez y maleabilidad nacida de su calidad pionera y exploratoria. EstasONGs están en camino hacia su consolidación como instituciones reconocidas por beneficiarios ysocios.Los equipos están constituidos por personal mono o multidisciplinario compartiendo ong>anong>tecedentescomunes sólidamente incrustados en un legado de profesionalismo crítico y comprometido por laeducación universitaria institucionalizada e inspirado en científicos latinoamericong>anong>os tales como eltrabajo de Paulo Freire 14 sobre concientización, problematización, reflexión y acción así como laperspectiva de Martín Baró sobre las condiciones humong>anong>izong>anong>tes para promover la salud mental, ladesideologización y la des-enajenación. El legado de la psicología social crítica, la sociología y lasciencias humong>anong>ísticas en América Latina ciertamente moldea, apoya y plong>anong>tea retos alprofesionalismo crítico y comprometido de los equipos.Las reflexiones sobre la composición de los equipos y el papel de profesionales y voluntariosbilingües mejorará el desarrollo de enfoques interculturales. La investigación etnográfica hailuminado la influencia de la cultura sobre la salud y las prácticas de curación y el impacto de las14 Montero & Sonn 2009 pp. 73 - 7436


dinámicas espaciales y sociales en la entrega de servicios (Getrich, Christina; Heying; Shirley;Willging, Cathleen & Waitzin; Howard 2007: 328).Desde nuestro punto de vista, se debería de dar más atención al desarrollo de enfoquesinterculturales dirigidos a cumplir con las poblaciones meta así como promover la colaboracióndentro de los equipos interculturales. Juzgong>anong>do por los diez estudios de caso, el éxito general de losequipos puede atribuirse, entre otros aspectos, a un profesionalismo comprometido e intercultural ya las normas éticas en su práctica.Las relaciones entre estas practicas y la composición e historiapluricultural de America del Sur y Ameri9ca Centrál no se sabe, aunque sea importong>anong>te entenderpara la futura divulgación de las metodologías Latinoamericong>anong>as al nivel mundial10.3 Discusión – Establecimiento de redes y colaboración conjuntaOtra contribución de los estudios de caso fue las modalidades de establecimiento de redes y lasiniciativas de colaboración conjunta. El campo de las intervenciones comunitarias ha desarrolladovariaciones en las modalidades de las redes, por ejemplo entre ONGs, entre ONGs y programassociales preventivos locales para niños y entre ONGs y orgong>anong>izaciones comunitarias. También haimpulsado la colaboración conjunta para propósitos investigativos entre universidades y entreuniversidades y agencias del gobierno. Además hay ejemplos de colaboración interregional como laasociación entre ODHAG y RCT y entre la Universidad de Tulong>anong>e y la Universidad de Song>anong> Cristóbalde Huamong>anong>ga en Ayacucho, Perú.El campo de las intervenciones comunitarias tiene una larga tradición en la plong>anong>ificación deconferencias y la presentación de documentos. El enriquecimiento de asociaciones como lasmencionadas arriba debe ser replicado para promover intercambios científicos.10.3 Discusión – Proposiciones innovadorasLas innovaciones creativas, tales como el acompañamiento psicosocial y la reparación psicosocial,reflejong>anong> un legado científico latinoamericong>anong>o inspirado por el diálogo crítico reflexivo y losrequerimientos ético políticos de la psicología social y psicología comunitaria críticas. Elacompañamiento psicosocial descong>anong>sa en las aliong>anong>zas estratégicas entre profesionales ycomunidades para facilitar procesos en la comunidad hacia la recuperación psicosocial,mejoramiento de las condiciones de vida y reorientación de los proyectos de vida.Las demong>anong>das trong>anong>sicionales de reconciliación y paz impulsaron una implementación estratégica dela reparación psicosocial urdiendo los temas de salud mental con los de derechos humong>anong>os.Consistió en la creación de espacios interpersonales de contención, apoyo, escucha y comprensiónempática para propósitos testimoniales; activismo reflexivo, dialógico y político. Su meta va más alláde la rehabilitación terapéutica, enfocándose en el logro de proyectos comunitarios, establecimientode vínculos con otras OCs y ONGs y apoyo a líderes legítimos para lograr sus metas de OC.Otra contribución pertinente fue dar crédito a la reconstrucción del tejido social, suponiendo que losfactores protectores incrustados en sus vínculos sociales, redes y relaciones interpersonalesconllevong>anong> efectos beneficiosos. Juzgong>anong>do por los estudios de caso, estas exploraciones sobre lareconstrucción del tejido social parecen estar en su fase inicial. Por lo tong>anong>to, otras iniciativas valdríong>anong>la pena para ong>anong>alizar los efectos beneficiosos del logro de un medio de sustento, mejoramiento delas condiciones de vida, alivio espiritual y apoyo, entretenimiento y promoción de la creatividad.10.4 Discusión – Análisis crítico de políticasEn contraste con la grong>anong> cong>anong>tidad de literatura derivada de zonas de emergencia bajo la forma deenfoques, lineamientos y políticas sobre socorro en caso de desastres y asistencia para eldesarrollo,37


(…) existe un rezago notable en el desarrollo de una política internacional articulada sobrelos impactos de la salud mental de las violaciones masivas de los derechos humong>anong>os ydebido a ello no hay dirección clara sobre las normas más apropiadas para garong>anong>tizar larespuesta a este problema” (Laplong>anong>te, Lisa J. & Castellón, Roxong>anong>a 2005 p. 48).Las trong>anong>siciones posconflicto, como los casos de Guatemala y Perú, y los intentos frágiles dedesmovilización y los acuerdos de paz en Colombia llevong>anong> la carga de las consecuencias duraderasde las violaciones masivas de los derechos humong>anong>os.Las diez publicaciones demuestrong>anong> que se ha otorgado una prioridad mínima a nivel estatal, regionaly local a las políticas de salud mental relacionadas a la violencia política y la violación de losderechos humong>anong>os. Usualmente la crítica sobre la escasez de recursos económicos es rechazada.Sin embargo, la falta de voluntad política para realizar la tarea afirmativa del Estrado de respetar,proteger y cumplir con el derecho a la salud mental de su población 15 no conduce a respuestasapropiadas ni soluciones sostenibles.Es necesario pensar en la salud “interpretado como un derecho humong>anong>o básico” en términos dePaul Farmer, (Schneider, Naomi 2009), lo que permitiría considerar el acceso a los servicios desalud como un proyecto político plausible y factible desde una perspectiva crítica y futurista.La integración de las ONGs especializadas existentes en el desarrollo de capacidades de losservicios de salud comunitarios, incluyendo la prestación de servicios de salud mental, podríareplicarse en intervenciones comunitarias interdisciplinarias innovadoras o basadas en la tradiciónde los derechos (servicios de salud como un derecho). Podría emerger de una aliong>anong>za laboral entreequipos de base y equipos interdisciplinarios de profesionales de la salud estableciendo contactoscon autoridades y contribuyendo a la prevención y la construcción de política junto con programasde capacitación de trabajadores de salud mental, estudiong>anong>tes y voluntarios.De todos los cambios en Perú, Colombia y Guatemala durong>anong>te las últimas décadas, hay leccionesque deben aprenderse. En años recientes, tong>anong>to los actores nacionales como los donong>anong>tesinternacionales hong>anong> logrado mayor entendimiento sobre la relación entre contexto y políticas en unescenario trong>anong>sicional. Un debate creciente se centra en las formas en las que las intervenciones enlas comunidades pueden efectivamente dirigir su atención a la interrelación e interacción entrepobreza, justicia trong>anong>sicional, violencia y sistemas políticos. A pesar del éxito logrado por losesfuerzos de paz, la construcción de capacidad y democracia, es imperativo continuar apoyong>anong>do larehabilitación y los esfuerzos de recuperación psicosocial en la región.10.5 ConclusiónEl presente estudio fue realizado para revisar la literatura sobre intervenciones comunitarias enAmérica Latina durong>anong>te el periodo 1996 a 2009. Se tuvo como hipótesis que tales intervenciones engrong>anong> medida fueron generadas por contextos particulares. Esto ha sido validado en grong>anong> medida.En los estudios revisados, ONGs, OCs y otras instituciones dieron forma a redes y aliong>anong>zas basadasen el escenario político y las oportunidades disponibles. Esto es una fortaleza en términos de15 La resolución de las Naciones Unidas de diciembre de 2003 declara: que el derecho de todos al goce al mayor estándarposible de salud física y mental es un derecho humong>anong>o y tal derecho deriva de la adopción de medidas positivas quedescong>anong>song>anong> en el Estado (Oficina del Alto Comisionado por los Derechos Humong>anong>os 2003/28).38


implementación, pero obstaculiza severamente la capacidad de monitorear y estudiar lasintervenciones dada la plong>anong>ificación iterativa de estas.En segundo lugar se considera como hipótesis que los proyectos seríong>anong> pequeños y por lo tong>anong>todifíciles de reproducir. Esta hipótesis fue validada parcialmente solamente. En muchos casos losproyectos fueron pequeños y solamente se identificaron algunas intervenciones a grong>anong> escala. Esto,sin embargo, no condujo a que las intervenciones no fuerong>anong> reproducibles. De hecho parece haberun estándar muy bien entendido de las intervenciones, compartido entre ONGs que trabajong>anong> conintervenciones psicosociales en América Latina, conduciendo a la identificación de una tipologíasencilla de intervenciones (Hallazgo 6). Compartir esta tradición de trabajo y las experiencias quesugiere con otras ONGs y redes en otras regiones del mundo todavía se mong>anong>tiene como una de lasmetas principales del movimiento internacional de orgong>anong>izaciones de salud y derechos humong>anong>os yesperamos que este trabajo haya hecho la experiencia latinoamericong>anong>a más trong>anong>sparente y másfácilmente disponible para orgong>anong>izaciones fuera de la región.39


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Anexo 1 Parámetros de búsquedaParámetros de búsquedaLa búsqueda de literatura pertinente pasó por las siguientes dos fases:Selección de paísBúsqueda bibliográfica1 Selección de casos de los paísesAmérica Latina comprende 33 países, 19 territorios dependientes y 2 protectorados de ultramar deestados miembro de la Unión Europea, con un total de más de 580 millones de habitong>anong>tes enNorteamérica, el Caribe, Sur y Centroamérica.Para trabajar en un área geográfica y cultural tong>anong> vasta se decidió estrechar los criterios de muestreoa casos representativos de los países. La selección de los casos debió ser diseñada para abarcarlos países que fueron diferenciados de mong>anong>era interna de acuerdo con los siguientes criterios:Trayectoria de regímenes en las últimas dos décadasCriterios socioeconómicosNiveles actuales de mortalidad a causa de la violenciaTrayectoria de regímenesLatinoamérica y el Caribe representong>anong> una variedad muy extensa de desarrollo de regímenesdurong>anong>te las últimas dos décadas. Durong>anong>te este periodo, algunos países hong>anong> emergido de una guerracivil prolongada, otros hong>anong> pasado por ciclos consecutivos de institucionalización de la democraciaposdictadura, mientras un país (Colombia) continúa echándose a perder por la guerra civil.Para acomodar una variedad tong>anong> amplia de contextos nacionales dentro de los cuales lasintervenciones comunitarias hong>anong> sido insertados, se decidió seleccionar casos de países para queestos reflejen tong>anong> ampliamente como sea posible la diversidad de contextos. Reflejong>anong>do lasdiferentes tendencias en las trong>anong>siciones de régimen en Latinoamérica, se decidió que los casosdeben representar los siguientes tres escenarios:Estados en conflicto armado: El estado despliega a sus militares en muchos casos apoyados porfuerzas paramilitares en una guerra interna contra los grupos armados subversivos, los cuales enmuchos casos están vinculados a la criminalidad relacionada al narcotráfico. Históricamente ungrong>anong> grupo de países ha pertenecido a esta categoría, aunque solamente comprenda a Colombiaactualmente.Estados posconflicto: Después de la violencia interna y el terror durong>anong>te los años 80s y 90s losEstados firmaron acuerdos de paz formales o vencieron a un grupo armado interno (Nicaragua,Guatemala, Perú, El Salvador). Estos Estados hong>anong> sido o son apoyados por donong>anong>tesinternacionales en áreas de rehabilitación posconflicto, reasentamiento y reparación y todosrepresentong>anong> casos centrales de intervenciones de rehabilitación comunitaria.44


Estados posdictadura: Estos comprenden a los estados que hong>anong> sufrido de dictaduras militares odemocracias restringidas desde los años 1970 en adelong>anong>te. Hong>anong> ingresado a un periodo detrong>anong>sición que en algunos casos constituye una “democracia controlada 16 , la cual consiste en unaespecie de gobierno y proceso de toma de decisiones que incluye a las fuerzas armadas como unacuarta autoridad a pesar de la funcionalidad aparente de la democracia. En otros casos el ejército hasido excluido de los procesos de toma de decisiones formales aunque sigue teniendo un papel casipolítico. Los países que comprenden este grupo son: Paraguay, Argentina, Chile, Brasil, México,Bolivia y Ecuador. Los programas de rehabilitación comunitaria hong>anong> sido desarrollados en estoscasos en niveles variados.Los regímenes con tradiciones democráticas ong>anong>tiguas hong>anong> sido excluidos de esta revisión. Estosincluyen Venezuela, Costa Rica y la mayor parte de dependencias territoriales menores en elCaribe. También los dos casos de violaciones a los derechos humong>anong>os generalizadas en el Caribe(Cuba y Haití) hong>anong> sido excluidos. En todos estos casos se tomó la decisión porque se ha realizadomuy poca rehabilitación comunitaria independiente en estos países.SocioeconómicoLos criterios socioeconómicos para la selección de casos de países se hong>anong> aplicado por laexperiencia generalizada de que las intervenciones comunitarias psicosociales deben tomar encuenta los niveles de pobreza y necesidad de las poblaciones meta. La pobreza generalizadaaumenta la presión sobre las relaciones sociales en la población meta, además también refleja unabaja capacidad y habilidad por parte del Estado para proteger a poblaciones vulnerables. Por estarazón se decidió que los casos de países seleccionados deben representar los distintos niveles dedesarrollo humong>anong>o de acuerdo con el índice de desarrollo humong>anong>o, idealmente uno de cada cuartaparte.Mortalidad debido a la violenciaong>Finalong>mente, se decidió que los casos seleccionados deben de reflejar los diferentes niveles demortalidad atribuidos a la violencia. Actualmente Latinoamérica es el continente más violento delmundo, con niveles de mortalidad comparables a los de los mayores teatros de operacionesconflictos armados en el mundo. Sin embargo, las variaciones son substong>anong>ciales y se decidió incluirlos casos nacionales que estuvierong>anong> en los rong>anong>gos superiores e inferiores.DiscusiónAl aplicar estos tres criterios (a, b, c), los 4 siguientes países fueron seleccionados basados en lacapacidad de representar una variedad amplia de experiencias de Latinoamérica: Colombia, Chile,Guatemala y Perú.16 HORRORES MILITARES SACUDEN LA “DEMOCRACIA CONTROLADA” DE CHILE, BURBACH, ROGER (2001).45


Tabla IConflicto/trong>anong>sición IDH 17 (20 en total) Nivel de mortalidad/100.000Colombia Conflicto 0.787(media superior, 10mo.) 36 18Perú Posconflicto 0.788 (media inferior; 12vo.) 5.54 19Guatemala Posconflicto 0.696 (inferior; 18vo.) 47 20Chile Postrong>anong>sición 0.874 (superior; 1ro.) 1.9 21Los cuatro países seleccionados representong>anong> diferentes trayectorias sociales, políticas y económicasdurong>anong>te las tres últimas décadas. No obstong>anong>te todos hong>anong> sido importong>anong>tes para el desarrollo deintervenciones comunitarias en América Latina; por lo tong>anong>to existen lecciones importong>anong>tes que sepueden aprender de estos casos.En años recientes, tong>anong>to los actores nacionales como internacionales hong>anong> alcong>anong>zado un mayorentendimiento de las relaciones complejas entre los contextos político y económico y laimplementación de la rehabilitación psicosocial comunitaria. Por medio de la selección cuidadosa decasos de países, hemos asegurado la representación de una variedad de contextos cuong>anong>do se inicióla búsqueda de literatura.2 Búsqueda bibliográficaEl marco de la búsqueda bibliográfica y la creación de una base de datos fue establecido alrededorde los siguientes parámetros: fuentes de referencia, periodo, idiomas de la revisión, descriptores debúsqueda, criterios de exclusión y selección de los casos de países.Utilizong>anong>do la búsqueda electrónica y mong>anong>ual como referencia, se encontraron de mong>anong>era electrónicabases de datos pertinentes que abarcong>anong> las ciencias humong>anong>ísticas, de la salud y sociales 22 y de17 PROGRAMA DE NACIONAES UNIDAS PARA EL DESARROLLO, 18 DE DICIEMBRE DE 2008, CONSULTADO EL 26 DE MARZODE 2009.18 DIAGNOSTICO NORTE DE SANTANDER (EN ESPAÑOL) (PDF). PROGRAMA PRESIDENCIAL DE DERECHOS HUMANOS YDERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO. P. 24.19 Eighth United Nations survey of crime trends ong>anong>d operations of criminal justice systems, covering the period 2001 - 2002(PDF). Oficina de Naciones Unidas, División para el combate de las drogas y el crimen para el ong>anong>álisis de políticas y asuntospúblicos. pp. 28-29.20 http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/resumen/2645421 Seventh United Nations survey of crime trends ong>anong>d operations of criminal justice systems, covering the period 1998 - 2000(PDF). Oficina de Naciones Unidas, División para el combate de las drogas y el crimen para el ong>anong>álisis de políticas y asuntospúblicos. pp. 13-15.22 LAS BASES DE DATOS INCLUIDAS SON DE: RCT, HENRIK RØNSBO, PSYCHINFO, SOCIAL AND BEHAVIOURAL SCIENCES& CLINICAL MEDICINE, PILOTS‟ DATABASE, VIRTUAL HEALTH LIBRARY (VHL), MEDLINE, LILACS, REDALYC, IBECS, THECOCHRANE LIBRARY, SCIELO, ADOLEC, BBO, BDENF, CIDSAÚDE, DESASTRES, HISA, HOMEOINDEX, LEYES, MEDCARIB,REPIDISCA AND INTERNATIONAL AGENCIES: PAHO Y WHOLIS. LA BÚSQUEDA SE EFECTUÓ ENTRE EL 24 DE JUNIO Y EL12 DE AGOSTO DE 2009.46


mong>anong>era mong>anong>ual 23 se trabajó con las páginas principales de orgong>anong>izaciones no gubernamentales enlos cuatro casos de país nacionales, socias latinoamericong>anong>as del Consejo Internacional para laRehabilitación de Víctimas de Tortura 24 y tipos específicos de publicaciones 25 en ambas fuentes.Para definir un periodo nos basamos en puntos importong>anong>tes de cambio en la historia durong>anong>te laúltima década en América Latina. Prestong>anong>do atención al significado de los esfuerzos de paz, eldesarrollo de capacidades y los procesos de democratización en América Latina para el campo detrabajo de las intervenciones comunitarias, se decidió que la literatura a revisarse debería cubrir elperiodo de 1996 al 1ro de agosto de 2009. Tal periodo es lo suficientemente amplio para abarcar larealización de informes sobre actividades en las sociedades latinoamericong>anong>as en conflicto yposconflicto.De acuerdo con el intercambio interregional deseado, se incluyeron dos idiomas en la búsqueda:español e inglés. Los descriptores de búsqueda 26 se eligieron por medio de una sección pilotopreliminar de 50 entradas.De todas las bases de datos 27 , las entradas fueron tamizadas de acuerdo con los descriptores, tong>anong>toen los títulos como en resúmenes cuong>anong>do fue posible. Además todas las entradas fueron tamizadasde acuerdo con los siguientes criterios de exclusión:23 Búsqueda mong>anong>ual en páginas de internet y listas de referencias en páginas de internet de ONGs, orgong>anong>izaciones de ayudapara emergencias y publicaciones y documentaciones nacionales de: Red Salud y Derechos Humong>anong>os, Relief-Web; PRAIS,ILAS, PIDEE – CEDIAL, CODEPU, FASIC en Chile; AVRE, ASFADDES, FUNDACIÒN DOS MUNDOS en Colombia; CAPS,IDL en Perú; ODHAG, ECAP en Guatemala, Instituto Latinoamericong>anong>o de Salud Mental y Derechos Humong>anong>os CESOC,Song>anong>tiago, Chile ong>anong>d: www.ec.europa.eu ; www.who.int; www.cedoc.org; www.propaz.org; www.fafg.org ; www.aecid.es ;www.iidh.ed.cr ; www.conred.gob.gt; www.ishhr.org ; www.paho.org; www.psicosocial.net ong>anong>d www.uned.es.24 Las ONGs seleccionadas para la búsqueda mong>anong>ua están relacionadas a las asociaciones en los cuatro países: CAPSlPerú; CINTRAS-Chile; ODHAG, ECAP-Guatemala; AVRE-Colombia y otras orgong>anong>izaciones relacionadas en estos países..25LOS SIGUIENTES TIPOS DE PUBLICACIÓN CIENTÍFICA FUERON SELECCIONADOS: PROYECTOS DE CAMPO;REVISIONES SISTEMÁTICAS; ENSAYOS CLÍNICOS; RESÚMENES DE EVIDENCIA; EVALUACIONES ECONÓMICAS DE LASALUD; EVALUACIÓN DE LA TECNOLOGÍA PARA LA SALUD; PRÁCTICA CLÍNICA Y LINEAMIENTOS; ESTUDIOS TEÓRICOS YANALÍTICOS Y EVALUACIONES SOBRE INTERVENCIONES EN AMÉRICA LATINA; ARTÍCULOS DE DISEMINACIÓN;MONOGRAFÍAS; REVISTAS; CONFERENCIAS –SEMINARIOS-, DOCUMENTOS DE REUNIÓN; ARTÍCULOS Y EVALUACIONESSOBRE ASISTENCIA INTERNACIONAL PARA LA EMERGENCIA Y POSCONFLICTO.26DESCRIPTORES DE BÚSQUEDA USADOS: TRAUMA PSICOSOCIAL; INTERVENCIONES COMUNITARIAS;INTERVENCIONES PSICOSOCIALES; REHABILITACIÓN DE VÍCTIMAS Y SOBREVIVIENTES DE TORTURA; INTERVENCIONESDE CRISIS DIRIGIDAS A LOS SOBREVIVIENTES DE VIOLENCIA POLÍTICA; EFECTOS DE TORTURA Y VIOLENCIA POLÍTICA ENLAS COMUNIDADES; SALUD MENTAL, DERECHOS HUMANOS Y ASISTENCIA LEGAL; SITUACIÓN DE LOS DESPLAZADOS;IMPUNIDAD Y SUS EFECTOS PSICOSOCIALES; MEMORIA HISTÓRICA; REPARACIÓN SOCIAL, ECONÓMICA Y MORAL; PAZ YRECONCILIACIÓN; ASISTENCIA PARA LAS EMERGENCIAS Y EL POSCONFLICTO; APOYO PSICOSOCIAL PARA LASEXHUIMACIONES FORENSES; SOBRE PERÚ, CHILE, GUATEMALA Y COLOMBIA, SOBRE CAPS, CINTRAS, ODHAG, ECAP OAVRE, ENTRE 1996 Y 2009, EN ESPAÑOL, INGLÉS Y DANÉS.27 Descriptores de búsqueda y resultados en bases de datos:a) Parámetros de búsqueda de la base de Datos de RCT: (171 entradas, seleccionadas: 129)b) Base de datos de Henrik Rønsbo (68 entradas, seleccionadas: 48)c) Bases de datos de Psychinfo, Social ong>anong>d Behavioural Sciences y Clinical Medicine, Pilots: (41 entradas, seleccionadas: 37)47


Intervenciones comunitarias dirigidas a las poblaciones refugiadasIntervenciones comunitarias en otros países de Latinoamérica a parte de los cuatro paísesescogidosIntervenciones legales solamenteIntervenciones psicosociales dirigidas a personas con diagnósticos psiquiátricos en los serviciospúblicos y privados, por ejemplo: esquizofrenia3 Creación de la base de datosSe realiza el tamizado de 2,389 entradas respaldándose en seis parámetros bibliográficos descritosong>anong>teriormente, seleccionong>anong>do 299 referencias. Para asegurar que las referencias seleccionadasfuerong>anong> pertinentes para este estudio, se revisó dos veces y después se excluyeron 13 entradas.Mientras se ingresaron las entradas a la base de datos eliminamos 17 registros duplicados.Una vez que la base de datos fue operativa, reunimos las publicaciones impresas y las versionesPDF de las referencias y excluimos 52 referencias adicionales que no se pudieron rastrear o erong>anong>inaccesibles para comprarse, copiarse u otro, resultong>anong>do en un total de 217 publicacionesconvirtiéndose la muestra de la revisión literaria codificada en una la base de datos.d) Biblioteca de Virtual Health Library (VHL), a BIREME, PAHO, iniciativa OMShttp://regional.bvsalud.org/php/index.php?long>anong>g=en . Busca en las siguientes fuentes de datos: I. General Health Sciences:LILACS, IBECS, MEDLINE, Biblioteca Cochrong>anong>e, SciELO. II. Portal de evidencias: Revisiones sistemáticas, pruebas clínicas,Resúmenes de evidencia, Evaluaciones de Economía de Salud, Evaluaciones Tecnológicas, Lineamientos de práctica clínica.III. Áreas especializadas: ADOLEC, BBO, BDENF , CidSaúde, DESASTRES, HISA, HOMEOINDEX, LEYES, MEDCARIB,REPIDISCA. IV. Agencias internacionales: PAHO, WHOLIS. (37 entradas, seleccionadas: 34)(e) Sistema de Información Científica Redalyc - Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal.(29 entradas, seleccionadas 27)(f) Parámetros de búsqueda mong>anong>ual basados en los siguientes descriptores: psicosocial, comunidad, intervención, psicoterapiao rehabilitación, desplazados, memoria histórica, reparación social, económica y moral, reconciliación, paz, emergencia y ayudapara el posconflicto, trauma, comunidad, intervención, América Latina, Perú, Chile, Guatemala, Colombia o CAPS, CINTRAS,PRAIS, ODHAG, ECAP o AVRE; publicados entre 1996 y 2009 en inglés, español y dong>anong>és (31 entradas, 28 seleccionadas).48


Anexo 2 Prueba pilotoPrueba pilotoCon el propósito de explorar la muestra de la revisión literaria diseñamos una prueba piloto dirigida auna “evaluación de la idoneidad” de las publicaciones. El propósito de la evaluación de idoneidad esidentificar aquellas publicaciones que contienen información pertinente, susceptible de ong>anong>álisis y almismo tiempo excluir aquellas que no son pertinentes para este estudio. Diez publicaciones fueronescogidas al azar 28 y por medio de un protocolo de extracción de información, los tres miembros delequipo interdisciplinario de investigación 29 las calificaron independientemente.De hecho, para diferenciar las publicaciones a ser incluidas, la idoneidad y la exclusión, laevaluación de idoneidad contó con un ong>anong>álisis general de cuatro requerimientos cualitativos: [1]población meta; [2] configuración de la intervención; [3] metodología de recolección de datos y [4]resultados 30 . Después de una revisión detallada de estas cuatro dimensiones se le asignó a cadapublicación una de tres calificaciones: “exitosa”, “inefectiva” o “no concluyente”. Fueron “exitosas”aquellas que tuvieron un contenido rico de los cuatro criterios (1-4). La calificación “inefectivo”significaba que una publicación no contenía información cualitativa en lo absoluto. “No concluyente”significaba que solamente satisfacía parcialmente las necesidades de información.La prueba piloto fue diseñada como respuesta a las siguientes dos preguntas: en primer lugar¿Diferenció este método de mong>anong>era significativa las 10 publicaciones entre las consideradas “aptas”para posterior revisión y aquellas que deben ser “excluidas”? Si la respuesta a la primera preguntafue positiva, ¿Tal método cualitativo es replicable en relación al resto de la muestra?Comparong>anong>do las calificaciones de los tres investigadores, la prueba piloto no dio respuestas claras ala primera de estas dos preguntas pero sí reveló un problema importong>anong>te en relación al diseñogeneral del estudio. De las 10 publicaciones, solamente dos erong>anong> aptas para una revisión de sucontenido mientras que más de ¾ de las publicaciones no fueron de suficiente calidad para formar labase de la revisión diseñada.En base a esto, se decidió abong>anong>donar la metodología diseñada, y en su lugar se implementó una“evaluación crítica” de la muestra, es decir, identificong>anong>do aquellas publicaciones que proveyeroninformación de mayor calidad y más detallada.28 Se obtuvieron 10 números al azar correspondiendo a 10 publicaciones utilizong>anong>do el servicio de www.rong>anong>dom.org (TrueRong>anong>dom Number Generator).29 Información cualitativa de la prueba piloto: información bibliográfica; casos nacionales (Perú, Colombia, Guatemala o Chile); descripción del contexto;población meta; configuración de la intervención; extracción de datos; resultados; recursos humong>anong>os; y composición ejecutiva del proyecto.30 Con el propósito de registrar y ong>anong>alizar las calificaciones de los investigadores diseñamos el protocolo de recolección de información para la prueba piloto.Ver apéndice A.49


Anexo 3 Una evaluación crítica de la muestraUna evaluación crítica de la muestraPara estrechar el ámbito de las publicaciones a considerarse para el ong>anong>álisis exhaustivo, se realizóuna “evaluación crítica”‟ 31 del resto de la muestra (N=207). Para el ejercicio de ordenar e identificaresas publicaciones, qué debido a su contenido fueron las más apropiadas para explorarse yong>anong>alizar, se realizó utilizong>anong>do el método de los estudios de caso.1 MetodologíaLa evaluación crítica consistió en calificar la muestra (N=207); el equipo interdisciplinario asignavalores de cero a cinco (0 – 5) relacionados a las siguientes categorías:0) Referencias que trataron cuestiones suplementarias y no directamente con intervencionescomunitarias, por ejemplo: material educativo, documentos sobre ong>anong>iversarios, relatos históricossobre eventos de violencia orgong>anong>izada, etc.1) Descripción universal de buenas prácticas (mong>anong>uales, descripción de métodos).2) Análisis conceptual (conceptual, orientado a procesos, típico ideal)3) Descripciones genéricas, descripciones de los modelos de intervención, informe resumidode intervenciones específicas (informes ong>anong>uales, “memorias”).4) Descripciones de las intervenciones –información parcial sobre la población meta, diseño,resultados, impacto, etc.5) Más alta puntuación, publicaciones con información disponible sobre la población meta dela intervención, método y muestra así como de los resultados.Se diseñó un Formulario de Recolección de Información 32 para registrar y documentar lascalificaciones de los tres investigadores. Subsiguientemente, las calificaciones de los tresinvestigadores fueron comparadas y ong>anong>alizadas utilizong>anong>do el ong>anong>álisis descriptivo de informaciónbibliométrica, es decir: comparación de los resultados promedio de cada investigador; distribución dela suma y promedios de calificaciones y tablas de acuerdos entre calificadores. Los númerosresultong>anong>tes de esta comparación mostraron una mayor frecuencia de dos calificaciones coincidentes(117 = 56,5%) en lugar de tres coincidencias (29= 14%) o sin coincidencia (61= 29,4%). Además, lascalificaciones promedio de los tres investigadores (A=1,72; B= 1,46; C= 2,56) tuvieron divergenciassubstong>anong>ciales. Atribuimos estas divergencias a la existencia de diferencias esperadas originadas enlos diferentes ong>anong>tecedentes profesionales del equipo multidisciplinario.Después de ong>anong>alizar estos resultados, se realizaron dos ajustes metodológicos:31Se entiende „una evaluación crítica‟ como “(…) el proceso de evaluar e interpreter la evidencia por una consideraciónsistemática de su validez y pertinencia a sus propias situaciones”. ( Mortaz Hejri , Sara 2009)32 Ver el Apéndice B –Formulario de Recolección de Información – hoja electrónica Evaluación Crítica50


Seleccionong>anong>do el valor medio de calificación A=1,72Seleccionong>anong>do un patrón adicional de calificaciones más altas (4-5). 33Para asegurar una distribución apropiada de las calificaciones promedio de los tres investigadores,la calificación media fue escogida (A=1,72), así haciendo una distribución más válida y confiable dela suma de calificaciones de la muestra.Analizong>anong>do las coincidencias de dos calificaciones entre las calificaciones de los tres investigadores,un patrón adicional de calificaciones más altas se hizo aparente – consistió no solamente decalificaciones dobles de 4-4 y/o 5-5, pero admitiendo 4-5 como parte de la selección.Aplicong>anong>do estos ajustes, se creó una selección de veinticinco (N=25) 34 publicaciones concalificaciones totales de entre 5,6 – 10,5. Contong>anong>do con la inferencia sobre el hecho que laspublicaciones con las mayores calificaciones reflejaron mayor cumplimiento con el propósito de laevaluación crítica, diez publicaciones correspondientes a las calificaciones generales de 9,11-10,5fueron seleccionadas para los estudios de caso. De acuerdo con esto, las calificaciones menores a9.11 resultaron en la exclusión de 197 publicaciones.Utilizong>anong>do una “evaluación crítica” de la muestra así como la realización de ajustes metodológicos,fue posible ordenar e identificar aquellas publicaciones que contuvieron información más valiosasobre las intervenciones comunitarias, y al mismo tiempo, apuntar hacia una cong>anong>tidad depublicaciones razonable a explorarse y ong>anong>alizarse, utilizong>anong>do el método de estudios de caso.2 Selección de estudios de casoComo se mencionó arriba, “los criterios de elegibilidad” para los estudios de caso se fundamentó enlas calificaciones más altas - 9.11 – 10.5” 35 reduciendo la muestra a una selección de diezpublicaciones. La elección del método de investigación de estudios de caso tuvo como propósito:(…) enfatizar un ong>anong>álisis contextual detallado de un número limitado de eventos o condiciones y susrelaciones (…) y realizar (…) una encuesta empírica que investigue un fenómeno contemporáneodentro de su contexto real cuong>anong>do los límites entre fenómeno y contexto no seong>anong> claramenteevidentes (…) (Yin, 1984, p. 23).Las diez publicaciones seleccionadas para explorarse como estudios de caso describieron lasintervenciones comunitarias respectivamente en Perú (cinco), en Colombia (tres) y Guatemala (dos).Impredeciblemente, ninguna sobre Chile fue seleccionada. A pesar de que estas diez publicacionesno representong>anong> a todas las intervenciones comunitarias implementadas en los tres países entre1996 y 2009, proveen una base para explorar y ong>anong>alizar la complejidad de las intervencionescomunitarias incrustadas en el conflicto armado y contextos de posconflicto.La recolección de datos para los estudios de caso contó con la experiencia previa del enfoquecualitativo durong>anong>te la prueba piloto. Este método se utilizó para sondear la disponibilidad deinformación en la publicación. Contong>anong>do con el protocolo de la Prueba Piloto, la extracción de datos33 Ver Apéndice C – Análisis descriptivo de información bibliométrica.34 Ver Apéndice D – Selección 4 + 535 Ver apéndice E – Criterios de elegibilidad para los estudios de caso.51


de las publicaciones fue orgong>anong>izada en una matriz de estudios de caso 36 , incluyendo aspectosrelevong>anong>tes a registrar para cada publicación.3 Análisis de estudios de casoCon el propósito de ong>anong>alizar datos, toda la información recabada de los estudios de caso fueordenada de acuerdo con los siguientes parámetros empíricos: (a) Contextos de la intervención; (b)Agencias y actores; (c) Descripción de las poblaciones meta; (d) Identificación de los objetivos ymetas de la intervención; (e) Estrategias de implementación y (f) Resultados.Para cada parámetro, los datos fueron extraídos, resumidos y ong>anong>alizados de acuerdo con losobjetivos de la revisión: (i) descripción de los pasos tomados para facilitar y apoyar la rehabilitaciónefectiva de comunidades; y (ii) producción de conocimiento. Para dar mayor acceso a la informaciónde las diez publicaciones, el Apéndice G resume la información de todos los estudios de caso. Encapítulos subsiguientes cada tema ong>anong>alítico es mencionado de acuerdo con su primer autor ynúmero (de 1-10) según su posición en la lista de referencia.36 Ver apéndice F – Matriz de estudios de caso.52

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