Entrevista - Consejo General de Procuradores de España

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Entrevista - Consejo General de Procuradores de España

–El puesto que ahora ocupa esuna plataforma privilegiada paraobservar desde dentro la evolucióny la realidad del país, en diferentesaspectos. Por ejemplo,¿hay conflictos de convivenciaque están desapareciendo, o quehan perdido fuerza de forma significativarespecto a épocas notan lejanas?–La impresión que tiene un juezcivil, y en definitiva los magistradosde la Sala Primera somos jueces civiles,es que la sociedad está evolucionandoa una extraordinaria rapidez y quenos está obligando, por lo tanto, a utilizarinstrumentos viejos, muchas vecesclásicos en el ámbito del derecho civil,a realidades completamente nuevas.Esto exige un gran esfuerzo de actualizaciónpor parte de todos nosotros, ycasi diría que un esfuerzo de imaginaciónpara realizar esa adaptación.–¿Por ejemplo?–En materia de familia la evoluciónque se ha producido en los últimosaños tiene una transcendencia enorme,su concepto tiene perfiles muy distintosde lo que era la familia clásica.Ahora se admite el matrimonio entrepersonas del mismo sexo, algo inimaginablehace no muchos años atrás; seconcibe la relación conyugal de otramanera a como se concebía; el principiode igualdad entre el hombre y lamujer tiene unas repercusiones y consecuenciasque no imaginábamos haceun tiempo, y tiene una extraordinariaimportancia. Este es un campo dondetenemos que prestar mucha atención.Otra materia en la que también hahabido una evolución extraordinaria esla relación de los ciudadanos con lasgrandes empresas, o con las empresasprestadoras de servicios, lo que podemosllamar el derecho de consumidores,donde los principios clásicos acercadel derecho contractual tienen quesufrir adaptaciones muy importantescomo consecuencia de que la relaciónentre el consumidor y especialmente lasgrandes empresas no es igualitaria. Ellegislador va reaccionando a esta situaciónmediante nuevas leyes que tratande restablecer esa situación de equilibrioente el consumidor y la empresa,y a nosotros se nos fuerza a realizar“La sociedad estáevolucionando auna extraordinariarapidez y nos estáobligando a utilizarinstrumentosviejos a realidadescompletamentenuevas”“Es muy útil quehaya críticas a lassentencias judicialesno solamentepor los juristasespecializados,sino también porlos miembros dela sociedad aunque noestén especializadosen Derecho”una actividad de adaptación a losconflictos sociales reales y de actualizaciónde esas leyes para evitar, endefinitiva, lo que pueda considerarseabuso, que es un principio de ilicitudmuy arraigado en el ámbito del Derechoy también en el ámbito delDerecho civil.Otra puede ser la materia de laresponsabilidad civil donde nuevamentejuegan principios clásicos conrealidades nuevas.–¿En qué medida el juez estambién un impulsor de la legislaciónpara que se vaya adaptandoa esa realidad, a los nuevosconflictos sociales?–Ese es el papel que creo debeasumir no sólo el juez, sino el Derecho,todos los juristas en su conjunto.En definitiva los jueces nosomos inventores que vivamos enuna campana aislada del resto dela sociedad; nosotros vivimos en lasociedad, de los aportes de valoresque nos llegan de la sociedad, y vivimos,sobre todo, de la aportaciónque hacen los juristas teóricos queestudian y publican trabajos, de losabogados que vienen a defender susposiciones jurídicas… Por tanto, estova nutriendo y permitiendo que sevayan formando soluciones que sonlas que al final terminancristalizando en la resoluciónjudicial.Teniendo en cuenta,pues, que cuando hablamosde jueces no estamoshablando sólo de los juecesde la carrera judicial,de un estamento determinadoque pretenda arrogarseun poder superior alresto de la sociedad, sinoque estamos hablando delderecho inmanente en lasociedad, que deriva realmentede los consensossociales, yo creo que sí,que es bueno que los juristastengamos un extraordinariopapel creador formulandoesos principiosy permitiendo por lo tantoque la legislación, quesiempre irá un paso atrás,EntrevistaNº 90/Febrero 2011Procuradores19


EntrevistaNº 90/Febrero 2011por razones obvias, se vaya adaptandoa estas soluciones.–Y como juez, como jurista,cuando siente que no tiene todaslas herramientas para corregir unasituación injusta, ¿eso le generacierta frustración?–Sí, es indiscutible que así ocurre,que en el momento en que no tenemosinstrumentos adecuados para solucionardeterminados conflictos se produzcauna determinada situación de frustración.Pero esta sensación es tambiénpositiva para el jurista, que tiene quetener un papel creativo, tiene que saberencontrar su punto de subordinacióna los poderes sociales, que realmentecrean el Derecho, por antonomasia elPoder Legislativo. Para el jurista es tambiénun acto de grandeza reconocer:“yo, a lo mejor, daría esta solución, perocreo que no encaja dentro del sistemajurídico y, por lo tanto, tengo que daruna solución que a lo mejor no coincidecon mis principios, con lo queyo haría”. Pero la grandeza de nuestraactividad está precisamente en que nosdebemos al sistema jurídico, formo partede la comunidad jurídica. Es lo que,quizá con palabras más clásicas, menosadaptadas a la terminología actual,llamamos el imperio de la ley, que esuna frase liberal. Pero imperio de la leyno supone, como podría interpretarsedel sentido literal de la palabra, una sumisiónautomática, incondicional a laletra de la ley; supone el ser conscientede que nuestra actividad está inmersaen unos condicionamientos que imponetodo lo que la ley representa, es decir,la ley, su interpretación, las técnicasadecuadas para aplicarla, etcétera.–¿Qué materias, a su juicio,requieren una urgente actualizaciónlegal, y en qué sentido?–Hay materias que están necesitandouna actualización constante,y que en parte se están realizandoya por el legislador. En general todoel Código Civil requeriría una renovacióna fondo, ya que sigue siendoel del siglo XIX. Esto hace que hoydía, cuando se lee o se maneja elCódigo Civil pasa un poco como seha dicho alguna vez lo mismo conla Constitución norteamericana, queno hay que leer sólo el texto, sino“De la nueva oficinajudicial lo único ymás importante quele reprocharía es losaños que ha tardado.Hemos perdido 20años (…) En conjuntome parece que vaen la buena línea y,por tanto, es unaverdadera conquistapara la eficacia de laAdministración deJusticia”también las glosas que la vida y la jurisprudenciahan escrito al margen de loscorrespondientes artículos, en los cuales,a lo mejor, uno puede no tener unaconciencia exacta de lo que realmentese ordena, y que ya ha sido objeto deuna aplicación a lo largo de la historiamuy intensa y de interpretaciones yreinterpretaciones por parte de la jurisprudencia.La materia contractual noha recibido ninguna modificación deconjunto; sí ha habido leyes especiales,pero la base del régimen contractualno se ha modificado.Otra materia que también sería sinduda importante tocar es la responsabilidadcivil, donde seguimos rigiéndonospor artículos redactados en el sigloXIX en un momento en el cual, lógicamente,la concepción, la exigenciasocial de responsabilidad, el conceptosocial respecto del buen funcionamientoo cumplimiento de los deberes dediligencia respecto de los demás, eradistinto del que existe hoy, donde laresponsabilidad además se proyectaa sectores muy distintos: actividadesindustriales, profesionales, especializadas,etcétera.–Y por lo que conoce del plande modernización de la Justicia,¿va en la línea de lo que ustedeshan hecho en la Sala Primera, encuanto a aplicar nuevas formasde trabajar?–Sí, por lo que conozco, efectivamente,va en esa línea. El Ministeriodesignó una Comisión para lamodernización de la planta judicialde la cual formé parte, e hicimos porunanimidad unas propuestas revolucionarias.Por ejemplo, propusimossuprimir la demarcación del partidojudicial; propusimos crear tribunalesde base, por debajo de los tribunalesde primera instancia; propusimoscrear tribunales de primera instanciaque, en definitiva, haría que los actualesjueces de primera instancia yquienes estén en su nivel trabajencolegiadamente, aunque cada unopueda resolver individualmente; propusimosque pasara la instruccióndel proceso penal o la investigaciónal Ministerio Fiscal, y que correspondierapor tanto al juez de instrucciónsólo la adopción de garantías,pero no la investigación o ladirección de la policía, de lainvestigación de la policía judicial.Creo que la línea del Gobiernova en ese sentido, esasconclusiones en general hansido razonablemente aceptadas,como expresión de unanecesidad, y son las que sevan implementando. Lo que esde desear es que se haga conuna celeridad razonable, y creoque estamos en esa línea.–¿Qué opina del nuevomodelo de oficina judicial?¿Servirá para superar20Procuradores


el déficit organizativo que todoel mundo reconoce?–De la nueva oficina judicial lo únicoy más importante que le reprocharíaes los años que ha tardado. Hemos perdido20 años. Cuando yo fui directorgeneral de Justicia se implantaron yalos primeros servicios comunes en materiade comunicación y ejecución, consoluciones provisionales. Yo pretendíaque aquello fuera un primer adelantopara que se hiciera rápidamente lo que,en definitiva, es la nueva oficina judicial.Por lo tanto, estoy hablando de1989-1990; que esto haya tenido lugaren el año 2010, significa que se ha perdidoun número considerable de años,quizá por razones muy justificadas,pero a mí me hubiese gustado que sehubiera hecho con anterioridad.Creo, por tanto, que la NOJ va enla línea absolutamente correcta. Aprovechael trabajo de los secretarios,que es uno de esos colectivos que haestado hasta este momento infrautilizados.Podría, como en toda reforma,poner algunas pegas, pero yo que hesido siempre o he pretendido ser ungran reformista, no sería consecuentesi tratara de maximizar esas críticas.En conjunto me parece que va en labuena línea y, por tanto, es una verdaderaconquista para la eficacia de laAdministración de Justicia.–¿Cómo pueden ayudar losprocuradores en ese proceso demodernización, en esa nuevamentalidad de la organización judicial?–Ya que hablamos de los procuradores,hay colectivos que están infravalorados,como ocurre con los secretarios,y en un sistema adecuado defuncionamiento y utilización de medioshay que aprovechar a todos almáximo. No nos podemos permitir ellujo de tener colectivos que no esténaprovechados al ciento por ciento.–Usted, además, tuvo unaintensa relación con la Procuradurante su etapa como directorgeneral de Relaciones con la Administraciónde Justicia en el periodo1986-1990.–He tenido una relación muy estrechay muy importante con los procuradoresen algunos momentos. Si lo“No nos podemospermitir el lujo detener colectivosque no esténaprovechados alciento por ciento”“Creo que alprocurador hay queencajarlo en lo quetradicionalmenteen derechoAdministrativo se hallamado el ejercicioprivado de funcionespúblicas”que necesitamos es que la Justicia funcione,que sea eficaz, que cumpla sufunción, para resumir lo que pretendemos,entonces es necesaria una reformaimportante. Independientementede considerar cuál es el papel de losprocuradores en general en la Administraciónde Justicia, lo que sí debo decires que cada vez que ha sido necesariorealizar una reforma de calado, a vecesdifícil porque tropieza con obstáculos,y el que la impulsa se encuentra siempreen una situación de cierto riesgo,los procuradores han estado siempreal lado y apoyando esas reformas,han comprendido siempre muy biencuál era el objetivo. Probablementepor la propia genética de su trabajo,porque es una profesión para lacual la eficacia es fundamental, y encuanto se les habla de eficacia y buenfuncionamiento de algo lo entiendeninmediatamente, porque es a lo quese dedican, a potenciar estos aspectosde una buena Administración deJusticia. Ellos siempre han estado allado de estas reformas y eso difícilmentese olvida.–Y si se trata de aprovecharmejor el trabajo de los procuradores,¿qué nuevas funciones seles podría encomendar?–El procurador está en una posiciónmuy apta para desempeñar unpapel que no acaba de encajar enla oficina judicial, porque la oficinajudicial es muy estática, tiene su propiasituación derivada de estar en unservicio administrativo que funcionaen la sede del tribunal y próximo a él.Y ese papel tampoco encaja dentro delas funciones de los defensores de laspartes, porque tienen una posición deparcialidad totalmente necesaria y legítima.El procurador no debe limitarse aser un enlace entre las dos partes, esdecir, una especie de comunicación automática,sino que existe la posibilidady la necesidad de reconocerle el ejerciciode funciones que no encajan exactamenteen ninguno de los dos puntos,que puede considerarse que son fun-EntrevistaNº 90/Febrero 2011Procuradores21


EntrevistaNº 90/Febrero 2011“Cada vez que hasido necesario realizaruna reforma de caladolos procuradoreshan estado siempreal lado y apoyandoesas reformas”“Uno de los secretospara la eficaciade la Administraciónde Justicia esla Procura”ciones públicas. Por lo tanto,creo que al procurador hay queencajarlo en lo que tradicionalmenteen derecho Administrativose ha llamado el ejercicioprivado de funciones públicas.–¿En qué momentos delproceso pueden asumir esasfunciones públicas?–No estoy diciendo ningunanovedad. La Ley de EnjuiciamientoCivil claramente va poresa línea. Hay momentos muyclaros en los cuales esto se ve,pero se puede hacer también unesfuerzo de imaginación para ir encontrandootros momentos. Por ejemplo,unos son los momentos prejudiciales,de preparación de actos para determinadosprocesos que tienen que ircon cierta rapidez, pero en los cualesse necesita alguna actuación dotadade cierto grado de imparcialidad queno siempre la puede realizar la oficinajudicial, porque son actuaciones querequieren cierta movilidad, cierto conocimientoademás de la sociedad, delos profesionales, de la gente, y creoque ahí hay un tipo de funciones quelos procuradores pueden realizar claramente.Otras funciones son las de relacionescon registros públicos, con las administraciones,lo que también es muygravoso para la oficina judicial. Suelenser lentas, hay muchos problemas, yse necesita la intervención de alguienque garantice la imparcialidad, que nodefienda incondicionalmente a la parte.Así se consigue un colaborador de laAdministración de Justicia que lleve pordelante un cierto estatuto de imparcialidaden este punto. Otro aspectoque la LEC toca claramente es el de latramitación, la ejecución de las comunicaciones.–¿Y en la fase de ejecución?–Si la ejecución es voluntaria tambiénhay un papel muy importante arealizar para asegurarse de que el caráctervoluntario de la ejecución, si hayalgún problema, se ha realizado correctamente.Pero sobre todo, cuando setrata de la ejecución forzosa, de la ejecuciónque lleva a cabo el tribunal, haymuchos aspectos y muchas diligenciasque se escapan un poco de las posibilidadesrazonables de la oficina judicialy que tampoco pueden colocarse enmanos de los defensores de las partes,que lógicamente actúan defendiendosus intereses.Veo que la nueva LEC ha avanzadomucho en ese camino y me congratulode ello, porque será muy positivo. Lesda a los procuradores, por ejemplo, unpapel muy importante en la investigaciónde los patrimonios privados. Poresa línea creo que es bueno que avancemos,y creo que cuando se piensa engeneral en la agilización de la Justicia,o en la agilización de un proceso determinado,por ejemplo de desahucio,hay que preguntarse siempre qué papelpueden aportar por una parte los secretariosjudiciales, y por otra parte losprocuradores realizando ese tipo defunciones que tienen, digamos, uncarácter público, pero que puedenrealizarse por un profesional privadocon suficientes garantías.Podría poner aquí algunos ejemplos,pero ya lo está haciendo ellegislador, y creo que va por muybuen camino, porque esa es la manerarealmente de aprovechar a estecolectivo con todas sus posibilidadesy con toda su potencialidad.Siempre he pensado que uno delos secretos para la eficacia de laAdministración de Justicia es la Procura,y la verdad es que siempre quehe tenido que poner a prueba estaafirmación o este principio los procuradoreshan respondido.–¿Habría que dotar a los procuradores,entonces, de ciertacapacidad de certificación, devalidación de sus actos?–Sí, se podría buscar alguna fórmulade este tipo. En el derecho administrativohace mucho tiempo que se estudiael ejercicio privado de funcionespúblicas, es decir, se atribuyen ciertasfunciones de legitimación, de validación,a profesionales privados que notienen que ser funcionarios públicos,aunque ejerzan en un momento determinadofunciones públicas, y creo queeso se puede aprovechar. Tenemos tambiénejemplos de derecho comparadoque nos sirven de posible modelo paraadaptarlos a nuestro sistema y peculiaridades.Pienso que esa es una buenalínea, aunque la última palabra la tienenel legislador y el Gobierno. qRAÚL DE ANDRÉS22Procuradores

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