Modulo 2 - Bvs.minsa.gob.pe
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cRädda BarnenAv. La Universidad 274 - Lima 12Teléfonos: 349 1903 - 349 2484E-mail: postmaster@accionporlosninos.org.<strong>pe</strong>http://www.accionporlosninos.org.<strong>pe</strong>Coordinación: Norma Rottier HassingerDiseño y diagramación: Unidad de Comunicaciones de Acción por los NiñosCuidado de Edición: ?????Segunda edición: ?000 ejemplarresLima, marzo de 1999
ContenidoPRESENTACIóN 9OBJETIVOS 11❍ La <strong>pe</strong>rvención del Poder: Maltrato de Niños y Desarrollo Psicológico/ Roberto Lerner Stein 13• Texto de Estudio 18❍ Prevención del Abuso Sexual Infantil/ Susana Galdos Silva 19• Texto de Estudio 20❍ Niños y Adolescentes Trabajadores/ Grupo Colibrí-Ilave 21❍ La Casa Extendida: Trabajo Social con Niños, Niñas y Adolescentes en Alto Riesgo/ Lucy Borja Espinoza 23• Texto de Estudio 37❍ Niños, Niñas y Adolescentes en conflicto con la Ley:Definición, Principios y Administración de Justicia/ Javier Ciurlizza Contreras, susana Silva Hasembark 38❍ Medidas Socio-Educativas en el marco del Código de los Niños y adolescentes yde las normas internacionales Vigentes/ Jorge Valencia Corominas 40• Texto de Estudio 44❍ Prevención del uso y Abuso de drogas/ Carlos Alberto Ureña Gayoso 45• Texto de Estudio 50❍ Violencia Infantil y Juvenil: Propuestas de atención/ Irma Zárate Lezama❍ Acciones Desarrolladas por la Oficina de Participación Ciudadana de Lima Metropolitanaen favor del niño y adolescente/ Dirección Nacional de Participación Ciudadana de la PNP 63• Texto de Estudio 98MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 3
APROBANDO EJECUCIÓN DE TRES CUR-SOS DE CAPACITACIÓN «LA POLI-CIA NACIONAL EN LA ATENCIÓN DENIÑOS, ADOLESCENTES Y FAMILIANº 409-98-DINSTDOC - PNP/DACA. LIMA, 27AGO9.Visto, la Hoja de Recomendación Nº 004-98-ECAEPOLDACA-DANE, de 16JUL98, formuladopor el comandante PNP Jefe del Departamento Académico No Escolarizado DACA-ECAEPOL, medianteel cual recomienda aprobación de los tres (03) Cursos de Capacitación «La Policia nacional enla Atención de niños, Adolescentes y Familia», desarrollado por RÄDDA BARNEN, dirigido aoficiales, Sub oficiales y Es<strong>pe</strong>cialistas PNP, que presten servicios en las Secciones de Familiay Participación Ciudadana de las Comisarías PNP.CONSIDERANDO:Que, el Art. 13 del Decreto Legislativo 371, sustiuido por el Art. 1º del DecretoLegislativo Nº 744, que norma la nueva estructura orgánica de la PNP y la Directiva Nº 130-91-DGPNP/EMG-OA-3, señala que la Dirección de Instrucción y doctrina, es el órgano encargado deplanear, organizar, dirigir, coordinar, controlar y evaluar los procesos educativos de laPolicia Nacional del Perú.Que, es política del Comando y del Sistema Educativo Policial mejorar la imagen dela Policia Nacional del Perú, por lo que se viene optimizando la Capacitación mediante Cursos ySeminarios;Que, con Elevación Nº 028-98-DINSTDOC-PNP-ECAEPOL-Sec. de 03AGO98, el Coronel PNPDirector de la ECAEPOL-PNP, opina en forma favorable por la aprobación de los tres (03) Cursosde Capacitación «La Policía Nacional en la Atención de Niños, Adolescentes y familia»,desarrollado por RÄDDA BARNEN, dirigido a Oficiales, Sub-Oficiales y Es<strong>pe</strong>cialistas PNP, queprestan servicios en las Secciones de familia y Participación Ciudadana de las Comisarías PNP,sin costo alguno para el Estado;
Que, con Informe Nº 223-98-DINSTDOC-PNP-DACA/DPPE, de 11AGO98, el Jefe (e) deldepartamento de Planes y Programas DACA-DINSTDOC-PNP, recomienda que la ejecución de los tres(03) Cursos de Capacitación «La Policía Nacional en la Atención de Niños, Adolescentes yfamilia», no irrogará gasto alguno para el Estado;Que, los recursos y el financiamiento que demanda la ejecución de dichos cursos,serán asumidos por RADDA BARNEN y sus Contrapartes, no afectando de modo alguno el presupuestode la DINSTDOC-PNP, y,Estando a lo recomendado por la División Académica de la Dirección de Instruccióny doctrina de la PNP.SERESUELVE:Artículo Único. Aprobar la ejecución de tres (03) cursos de Capacitación «LaPolicía Nacional en la Atención de Niños, Adolescentes y Familia», desarrollado porRÄDDA BARNEN, dirigido a oficiales, Sub-Oficiales y Es<strong>pe</strong>cilistas PNP, que prestan servicios enlas Secciones de familia y Participación Ciudadana de las Comisarías PNP; sin Costo alguno parael Estado.Regístrese, comuníquese y archívese.
PresentacionEL PERÚ FUE UNO DE LOS PRIMEROS PAÍSES en ratificar la Convención sobre los Derechos del Niño y en adecuar su legislación a losprincipios que la rigen.La aplicación de la Convención y el Código de los Niños y Adolescentes comprometen la responsabilidad del Estado y la sociedad civilpara su<strong>pe</strong>rar la situación de pobreza en la que vive –según información proporcionada por el INEI– el 63% del total de niños, niñas y adolescentesmenores de 18 años.Constituye un desafío a la imaginación y de <strong>gob</strong>ernabilidad, propiciar un cambio orientado a la inversión en el recurso humano y enfocadoprioritariamente en los niños, niñas y adolescentes que viven con desventajas sociales, económicas y jurídicas y en riesgo de exclusión.El presente Módulo SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL: MEDIDAS DE ATENCIÓN INDIVIDUAL, FAMILIAR Y COMUNITARIApretende destacar la importancia de la labor preventiva policial, la que, por una parte, institucionaliza medidas de protección a los niños, niñas yadolescentes en situación de riesgo y, por otra, promueve mecanismos de participación ciudadana a fin de contribuir a la seguridad nacional, encoordinación con instituciones representativas de la sociedad civil y agentes sociales de la comunidad, incluyendo a la familia.Es<strong>pe</strong>ramos que las contribuciones del presente Módulo del CURSO DE CAPACITACIÓN POLICIAL SOBRE ATENCIÓN DE NIÑOS,ADOLESCENTES Y FAMILIA, promueva iniciativas que pongan en primer lugar el desarrollo humano de los niños, niñas y jóvenes, acordecon la diversidad cultural y étnica de nuestra realidad.MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL7
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIALObjetivos✓✓✓✓Reconocer las características comunes y es<strong>pe</strong>cíficas de los niños, niñas y adolescentes queviven en condiciones de riesgo y sus implicancias.Reconocer las condiciones de vida de los niños, niñas y adolescentes en situación de pobrezacrítica y maltrato, así como su entorno familiar.Diseñar estrategias y políticas dirigidas a disminuir y/o desaparecer el alto índice de consumoy tráfico de drogas en los que están involucrados niños, niñas y adolescentes y sus gravesre<strong>pe</strong>rcusiones en el entorno familiar y social.Buscar y analizar estrategias para prevenir actos de violencia infantil y juvenil, a través deldesarrollo de actividades socio-educativas y de profilaxis social a cargo del <strong>pe</strong>rsonal policial.✓Establecer estrategias para contrarrestar el fenómeno de la violencia familiar en la sociedad<strong>pe</strong>ruana.8
La <strong>pe</strong>rversión del poder :Maltrato de niños ydesarrollo psicológicoEste texto intenta contribuir con algunas reflexiones y eventualmente algunasdefiniciones, a la manera de concebir lo que es el maltrato a los niños.La idea es plantear algunas reflexiones sobre el maltrato a los niños, suscausas, impactos y quizá algunas propuestas. Se trata ciertamente de un temamuy candente, aunque no es la primera vez en la historia de la humanidad quese pone sobre el ta<strong>pe</strong>te.En realidad, hay una suerte de movimiento <strong>pe</strong>ndular. Por ejemplo,hacia fines del siglo pasado, en algunos países, es<strong>pe</strong>cialmente en Francia, hubomuchas investigaciones acerca del maltrato de que eran víctimas los niños y losadolescentes por parte de los adultos. Libros muy notables fueron publicados,sobre todo en los campos legal, <strong>pe</strong>nal y policial. Súbitamente, sin embargo, yaquí hay algunas historias que inclusive tienen un elemento anecdótico y picante,las <strong>pe</strong>rsonas comenzaron a preguntarse si los niños y adolescentes noestaban exagerando por la enorme cantidad de acusaciones hechas a adultos,maestros y otras <strong>pe</strong>rsonas. También re<strong>pe</strong>ntinamente el tema decae y la gente nose interesa más por el asunto, hasta que nuevamente a partir de finales de losaños setenta hay gran interés por lo que significa el maltrato de niños y adolescentes.Roberto Lerner Stein 1Últimamente los niños son presentados en uno de los dos extremospor los medios de comunicación, y muchas veces también por los profesionales.Por un lado, como víctimas inocentes, indefensas, pasivas, de la violencia,abuso y <strong>pe</strong>rversidad de los adultos y de la sociedad que los adultos representamos.Por el otro lado, cada vez más como victimarios. Es decir, como <strong>pe</strong>rsonascapaces de hacer mucho daño, asesinar, robar, dislocar el orden y generarproblemas serios en lugares de reunión. Quizá eso es algo sobre lo que tendríamosque reflexionar. ¿Por qué solamente estos dos extremos? Probablemente,como siempre, en ninguno de ellos esté la verdad.Existe, por un lado, la vertiente pasiva del maltrato. Se refiere a losniños que no son atendidos o no reciben aquello que merecen, que necesitan,sin que haya necesariamente una actitud agresiva hacia ellos; y, por el otro, elmaltrato propiamente dicho, que de alguna manera implicaría una actitud muchomás agresiva, más activa. Creo que se trata de una falsa dicotomía. Enrealidad, el maltrato –activo o pasivo– es maltrato.Quisiera aclarar algunos puntos sobre el título de este artículo porquees un asunto sumamente importante: la relación entre adultos y niños esasimétrica. Eso es algo que nadie va a cambiar. En términos de desarrollo de la1. Ph.D. en psicología por la Universidad Católica de Nimega, Holanda. Gerente de Lerner & Lerner, empresa de servicios en Educación, Evaluación dePersonal e Investigación. Psicotera<strong>pe</strong>uta de niños y adolescentes. Es profesor principal de la Pontificia Universidad Católica del Perú y profesor delColegio León Pinelo. Vicepresidente del Consejo Internacional de Alcohol y Adicciones. Ha sido miembro fundador y subdirector de CEDRO y Directorde la Revista de Psicología de la Universidad Católica y de la revista Crianza. Conduce el programa radial “Conversando de Crianza en CPN”. Hapublicado dos libros: Hijo de mis Padres, Padre de mis Hijos, bajo el sello de Editorial Santillana. Conduce una secuencia de consultorio psicológico enel programa “Por la mañana” de Frecuencia Latina. Asimismo es autor de diversos artículos en revistas y libros es<strong>pe</strong>cializados.MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 9
LA PERVERSION DEL PODER: MALTRATO DE NIÑOS YDESARROLLO PSICOLOGICOes<strong>pe</strong>cie, es una relación asimétrica. Los adultos somos más fuertes, sabemosmás cosas, y la su<strong>pe</strong>rvivencia de los <strong>pe</strong>queños de la es<strong>pe</strong>cie de<strong>pe</strong>nde de nosotros,por lo menos en los primeros años. Aunque quizás eso está cambiando unpoco, a partir de una determinada edad hay asimetría.Nosotros ejercemos un poder sobre los <strong>pe</strong>queños. La pregunta no es siese poder existe o no, sino si la sociedad genera los mecanismos que <strong>pe</strong>rmitencontrolarlo, com<strong>pe</strong>nsarlo y limitar sus efectos negativos. Esa pregunta es válidapara cualquier tipo de ejercicio del poder, no sólo para la relación entreadultos y niños, sino también para aquella entre profesores y estudiantes,entre su<strong>pe</strong>riores y subordinados, entre <strong>gob</strong>ernantes y <strong>gob</strong>ernados. La preguntano es, si existe o no poder, ya que éste es –en mi opinión– inevitable en funciónde la forma en que los seres humanos nos organizamos. En otras palabras: noexisten sociedades buenas donde no hay poder y sociedades malas donde síhay poder. Hay sociedades donde el poder está limitado, controlado por rituales,reglas, normas explícitas o implícitas; y aquellas en las que no. Esa es lacategorización crucial.El acoso sexual, por ejemplo, también es un caso de abuso de poder yel maltrato de niños es un caso de abuso de poder con un sujeto que tiene pocasposibilidades de defenderse y menor capacidad de respuesta. Además, losniños no votan, hay una serie de recursos con los que no cuentan. El maltrato,pues, es un caso de abuso de poder ejercido por parte de la sociedad adultasobre los niños.Quisiera definirlo como actos de comisión u omisión para seguir conesta –digamos– trascendencia de la dicotomía entre pasivo y activo, comisiónu omisión que generan, entre otras cosas, ansiedad crónica, agitación, depresión,aislamiento social, psicosis, inseguridad en el plano de la salud y laintegridad física.En términos generales, el maltrato ejercido de manera sistemática puedeproducir una o varias de estas condiciones o manifestaciones; <strong>pe</strong>ro, sobretodo, y en los casos menos aparatosos que quizá llaman menos nuestra atención,el maltrato es la interferencia con la habilidad del niño para el logro deobjetivos propios de la edad o tareas educacionales, grupales y comunitarias.Los es<strong>pe</strong>cialistas en el desarrollo humano plantean que existen fases, yparticularmente añado que cada etapa plantea un conjunto de tareas que debenser resueltas aceptablemente para poder pasar a otro estadio. Enfatizo el términoaceptablemente porque en realidad los seres humanos enfrentamos algunasde nuestras tareas sin poder sacar nota veinte. A diario veo casos de padresque quieren tener veinte en la tarea de criar a sus hijos y hacer un control decalidad que <strong>pe</strong>rmita que el producto sea <strong>pe</strong>rfecto. Pues bien, eso no es posible;la nota máxima es 14 ó 15. En la tarea de educar, y probablemente también<strong>gob</strong>ernar, no hay veintes, sino 14 ó 15 es la nota máxima 2 .También en el desarrollo de los seres humanos la nota máxima es 14 ó15. La primera tarea que tenemos es adquirir una confianza básica en nuestroentorno, es decir, sentir que nuestras necesidades están siendo satisfechas yque vivimos en un mundo predecible. Por ejemplo, que no nos dejan llorar treso cuatro horas sin alimentarnos y al día siguiente nos den una mamadera o el<strong>pe</strong>cho a<strong>pe</strong>nas lanzamos un <strong>pe</strong>queño gemido, cuando en realidad no tenemoshambre sino nos duele la barriga; esto es, un mundo predecible, seguro, algo queno siempre existe en nuestro entorno.El tráfico en Lima es una metáfora que siempre utilizo. Nuestra ciudades un lugar donde no existe confianza básica con res<strong>pe</strong>cto, por ejemplo, a lasreglas del tránsito. Luz roja significa una cosa en la intersección entre la Av.Arequipa y Larco 3 , y otra en una intersección menos importante; no significalo mismo a las tres de la tarde que a las cuatro de la mañana. Si asumo que luzroja a las cuatro de la mañana significa lo que significa al mediodía y detengo mivehículo –como debería ser– me chocarán desde atrás porque la <strong>pe</strong>rsona queme sigue asume que a las cuatro de la mañana luz roja significa en realidad luzverde. Los limeños podemos ganar premios por nuestra capacidad de cuadrarnosen sitios inverosímiles, llegar rápido y meter nuestro carro en las situacionesmás complejas. En otras palabras, es <strong>pe</strong>rfectamente posible desarrollarnuestro aparato cognitivo y coordinación visomotora, <strong>pe</strong>ro ser tor<strong>pe</strong>s desde elpunto de vista emocional. Ahora, nunca podemos estar en un entorno totalmenteseguro. Por más que todos res<strong>pe</strong>temos las luces, es posible que en plenaluz verde haya alguien que en un ataque psicótico se nos atraviese en la interseccióny nos embista; es decir, la seguridad absoluta no existe.A lo que voy es que con el maltrato se interfiere con la posibilidad quetienen los niños para lograr justamente objetivos propios de su edad, como,por ejemplo, adquirir confianza básica en el mundo que los rodea, sentirsequeridos, protegidos, lograr inde<strong>pe</strong>ndencia en un momento determinado,autoestima. Las habilidades que los adultos necesitamos para promover laconfianza básica no son necesariamente las mismas que requerimos para promoverautonomía, es decir, que el niño sienta que puede lograr cosas. Cuandonace nuestro hijo o hija, estamos deses<strong>pe</strong>rados porque camine y hable, ycuando camina comenzamos a decirle: “no, por aquí no, cuidado, no vayas por102. En el sistema educativo <strong>pe</strong>ruano la escala de calificaciones va de 0 a 20.
allá, te vas a caer”, y, por supuesto, cuando habla nos arre<strong>pe</strong>ntimos porque nopara y cuando comienza a hablar nos puede decir no o insultar. Lo mismoocurre con los púberes. Les decimos durante varios años “tan grandazo y nopuedes hacer eso, tan grandazo y no puedes hacer lo otro”. Y de re<strong>pe</strong>nte nosdicen: “ya estoy listo para hacer cosas” y allí comenzamos a decir: “no, cuidado,no puedes salir, no puedes decir”.La pregunta es si interferimos o no con la posibilidad de realizar estosobjetivos propios de una edad determinada, como son: confianza básica,autoestima, sentimiento de autonomía, capacidad para aprender y enriquecersey hacer cosas, y finalmente el logro de identidad e intimidad, búsqueda depareja, etcétera. Por supuesto, también las tareas educacionales son importantes,aunque generan presiones muy grandes actualmente. En efecto, veo cadavez más chicos con problemas psicosomáticos, vale decir, reacciones frente alestrés. Queremos que los niños se apuren y eso es otra forma de presión.También existen las tareas grupales y comunitarias. Podemos hacernos la preguntade hasta qué punto dejamos que nuestros niños se integren en una comunidadya que el sentimiento de comunidad es una de las cosas más importantespara evitar el maltrato.Quiero poner el maltrato en su contexto sociocultural. En primer lugar,la desaparición de la niñez. ¿Qué es un niño? Un ser humano en desarrollo,aunque todos seguimos desarrollándonos después de los dieciocho años. Desdeel punto de vista legal, de acuerdo al Código de los Niños y Adolescentes, esuna <strong>pe</strong>rsona hasta los doce años. Finalmente, nos quedamos con una definiciónarbitraria. Hasta hace no mucho tiempo un niño era un ser identificado con laescuela. Después de la revolución industrial, que diferencia el lugar de trabajodel de habitación, había que meter en algún lado a los niños y además había másrequerimientos para convertirlos en sujetos productivos. Hoy en día, sin embargo,la escuela es un espacio que se está desmoronando.Los límites entre la niñez y la adolescencia, y la adultez se estándistorsionando. ¿Son seres que no consumen? Sí consumen. Y no sólo eso sinoson responsables de un movimiento económico de alrededor de 150 mil millonesde dólares al año. Cada vez los niños y adolescentes <strong>pe</strong>san más en lasdecisiones económicas que toman los adultos. Y si no, recuerden lo que lesdicen sus hijos: “ay, papá, cómprame esto o vamos aquí”. Influyen inclusive enel horno que se compra, en dónde se va a pasar las vacaciones. Cada vezinfluyen más y es por eso que se los corteja más.Los adultos y los niños nos vestimos igual, hablamos igual, y estamos2. Dos importantes avenidas de Lima.frente a ese gran universalizador y homogeneizador que es la televisión. Hacepoco hubo una encuesta en los Estados Unidos sobre cuál era el invento que lagente consideraba había cambiado más radicalmente la vida de las <strong>pe</strong>rsonas. Enprimer lugar estuvo el automóvil y en segundo el teléfono. La computadoraquedó en sexto lugar empatada con la secadora de <strong>pe</strong>lo. Internet sí está cambiandolas cosas notablemente. Ya no nos necesitan. Es decir, se puede ingresara un mundo de información que no es vertical.En segundo término, hay un asunto preocupante y es la agonía de losrituales. Los seres humanos somos muy frágiles. Los leones son impresionantes,poderosos, tienen fauces, garras, músculos. Si tuviéramos que interveniren una es<strong>pe</strong>cie de olimpíada pananimal nos iría pésimo. Seríamos la únicaes<strong>pe</strong>cie que quedaría en tercer o cuarto lugar en todas las es<strong>pe</strong>cialidades. Somosseres débiles, bastante débiles si nos comparamos con otros animales.Nuestra capacidad de hacer daño con lo que tenemos en nuestro cuerpo espoca. Sin embargo, nos des<strong>pe</strong>gamos de la naturaleza y generamos instrumentosde destrucción eficaces. El león tiene rituales en su biología que hacen quela probabilidad de que la sangre llegue al río, cuando se enfrenta con otrosleones por cuestiones de territorio, alimentación, jerarquía, sexualidad, cuidadode sus <strong>pe</strong>queños, sea baja.Nosotros tenemos armas y hemos desarrollado rituales que minimizanla posibilidad de hacer daño. Esta posibilidad, contrariamente a lo que muchagente piensa, es mayor en los lugares conocidos. Cuando la gente dice: “lafamilia es una es<strong>pe</strong>cie de refugio, la familia no es <strong>pe</strong>ligrosa”, no dice la verdad.La familia es un lugar potencialmente muy <strong>pe</strong>ligroso. No hay otro sitio dondenos toquemos, nos miremos sin maquillaje, nos olamos, nos veamos desnudos,donde co-existen generaciones distintas, sexos diferentes. Pero existen ritualesque minimizan el <strong>pe</strong>ligro de poner junta a gente de generaciones y sexos distintos,con ex<strong>pe</strong>ctativas diversas, con temores y deseos, agendas muy precisas yestilos muy diferentes. Esos rituales están <strong>pe</strong>rdiendo eficacia y por eso hay unaumento del incesto, del maltrato, de la violencia intrafamiliar.Los rituales están disminuyendo. Sobre el punto viene a colación lapregunta ¿a qué <strong>pe</strong>rtenecemos? Algunas <strong>pe</strong>rsonas tienen un lugar de afiliaciónque es una institución, como por ejemplo la institución policial. Pero el restode seres humanos, ¿a qué <strong>pe</strong>rtenecemos? ¿A nuestro barrio? Ya a nadie leimporta, ni lo menciona. Además, hay un fenómeno de desafiliación: no lecontamos a nuestros niños de dónde vienen, ya a nadie le interesa mucho lahistoria de la familia. Hay un problema de despaternalización. La sociedad, laMODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 11
LA PERVERSION DEL PODER: MALTRATO DE NIÑOS YDESARROLLO PSICOLOGICO12familia, está cada vez menos integrada, en términos de núcleo familiar, porhombres. Los padres están desapareciendo del mapa. ¿Para qué sirve un papá?La respuesta no es evidente. ¿Es un proveedor? Ya no exclusivamente. ¿Es unprogenitor, es decir procreador? Los avances de la tecnología biomédica noshan hecho más o menos prescindibles. ¿Para qué servimos los hombres?La despaternalización es un fenómeno muy preocupante que oscilaentre tasas de treintaitantos por ciento en los países de América Latina, hasta85% en algunas comunidades negras en Estados Unidos. Y el papá, por ahora,es importante sobre todo en el caso de la socialización de los varones en laetapa de la pubertad. La ausencia del padre genera casi siempre una socializacióncallejera. Eso está ligado a la aparición de pandillas, las que para lospandilleros “son una es<strong>pe</strong>cie de familia”.También hay un problema de des<strong>pe</strong>rsonalización, es decir, no conocemosa nuestros vecinos. Hay una conectividad muy notable, todos estamosconectados <strong>pe</strong>ro no realmente comunicados, sabemos lo que ocurre en el mismosegundo en que está ocurriendo, <strong>pe</strong>ro eso no significa una verdadera comunicacióny, finalmente, hay un extrañamiento generacional: los adultos cada vezven con más recelo, con más miedo, la cultura adolescente.Hay una cultura adolescente y una cultura de la niñez que son muyricas. Nosotros, sin embargo, nos fijamos en sus as<strong>pe</strong>ctos más aparatosos, más“negativos”, y no hacemos una alianza con las partes más sanas, que las hay ymuchas, de esa cultura adolescente. Una vez preguntaba a unos profesores sisabían lo que es “chatear”, que es una castellanización del término inglés chatque significa conversar. Hoy en día hay programas en internet que <strong>pe</strong>rmitenconversar con <strong>pe</strong>rsonas que están en cualquier lado del mundo; programas enlos que uno puede ser un <strong>pe</strong>rsonaje de una tira cómica, por ejemplo, y que<strong>pe</strong>rmiten una conversación en tiempo real. Podría decirse que eso es cosa dericos, <strong>pe</strong>ro no, ahora hay cabinas públicas de internet en cualquier lugar, y asícomo antes había gente que decía que el nintendo era una cosa de ricos vemosen muchos garajes de nuestra capital que por medio sol se alquila una hora deestos juegos. En estos lugares se conversa de muchas cosas y le tenemos miedoa eso.¿Cuáles son los tipos de maltrato que se dan dentro de este contextosocio-cultural convulso?1. RechazoEl adulto rehusa aceptar la valía del niño y la legitimidad de sus necesidades.Eso tiene un impacto devastador en el desarrollo emocional y la autoestima delos niños. Hay un principio esencial que es la aceptación del niño por parte delos padres y los adultos. Si no hay un par de ojos que encuentran adorable a eseser que nace, su inicio en la vida es realmente muy problemático.2. AislamientoEl adulto desvincula al niño, le impide el acceso a ex<strong>pe</strong>riencias sociales normales,evita que haga amistades y le hace creer que está solo en el mundo. Hacepoco tuve una ex<strong>pe</strong>riencia notable con un chico. Su madre es una empresaria deorigen popular que no podía concebir y cuyo esposo estaba a punto de abandonarla.Ella le propuso que antes de dejarla la ayudara a adoptar a dos niños,lo cual hicieron y luego terminó la relación. La señora es terriblemente desconfiaday quiere que su hijo salga, se divierta y haga amigos. Sin embargo, describeel mundo como un lugar absolutamente salvaje. Si bien es cierto todos advertimosa nuestros hijos de los <strong>pe</strong>ligros del mundo, porque son reales, no losaislamos de ex<strong>pe</strong>riencias que les enseñan justamente las maneras de moversedentro de un mundo donde eventualmente hay <strong>pe</strong>ligros <strong>pe</strong>ro también gratificaciones.Les <strong>pe</strong>rmitimos que hagan amistades y no les hacemos creer que estánsolos, están con otra gente y otra gente con la que pueden establecer vínculos.3. AterrorizamientoEl adulto molesta al niño con un lenguaje ofensivo, genera un clima de miedo, loatemoriza constantemente, le hace creer que el mundo es un lugar hostil eimpredecible. Todos utilizamos un poquito de eso, todos hemos dicho algunavez “voy a llamar a la <strong>pe</strong>rrera para que te lleve” o “voy a llamar al Policía”.Utilizamos esos mecanismos para lograr ciertas cosas, <strong>pe</strong>ro no lo hacemos deuna manera sistemática. Hay gente que siente un cierto placer en contar historiasde terror y eso genera impactos muy negativos.4. IndiferenciaEs una forma de maltrato mucho más frecuente de lo que creemos. Hay pocascosas que los seres humanos soportemos menos que la indiferencia. Muchosniños y adolescentes están dispuestos a hacer cualquier cosa para sacar a lospadres de su indiferencia. Por ejemplo, cada vez hay más libretas con connueve o diez materias reprobadas y en muchos casos los niños llegan a laconclusión de que la única forma de estar bien es estar mal. Es decir, que laúnica manera de que los padres se movilicen a su alrededor, que comiencen ahacer una serie de cosas y a preocuparse, es cuando están mal, cuando traen
malas notas, cuando transgreden. Y eso porque el adulto muchas veces priva alniño de estimulación, de respuestas esenciales y eso bloquea su desarrolloemocional e intelectual.5. CorrupciónLos adultos podemos corrom<strong>pe</strong>r a los niños en el sentido más amplio de lapalabra. Lo que hacemos muchas veces es <strong>pe</strong>rvertir la socialización y alentar enel niño conductas destructivas, de riesgo, desviación. Esto puede ir desde lasobreestimulación sexual hasta ofrecerle sustancias psicoactivas o plantearmodelos de comportamiento poco adecuados.Sin embargo, no podemos tomar estas conductas de maltrato, que dividoen cinco categorías, inde<strong>pe</strong>ndientemente de la fase de desarrollo en la que seencuentra un niño. ¿Qué quiere decir rechazo? No quiere decir lo mismo en lainfancia, la niñez temprana, la socialización secundaria y la adolescencia. No eslo mismo el aterrorizamiento en estas diferentes etapas. Entonces, para poderdiseñar planes de acción o formas de intervención, debemos tener una idea máso menos concreta de cuáles son las conductas que reflejan estos tipos de maltratoen diferentes momentos del desarrollo.¿Qué significa el rechazo en la infancia? Es evitar el vínculo con el niño,no acercarse a él, lo que tiene un impacto muy grande. Expondré un ex<strong>pe</strong>rimentoen el que participé y que me asombró en términos de sus resultados. Ahorahay métodos para registrar con exactitud la conducta de las <strong>pe</strong>rsonas; hayregistros audiovisuales que luego son analizados cuadro por cuadro por unacomputadora y que <strong>pe</strong>rmiten ver cosas muy finas.En el ex<strong>pe</strong>rimento en cuestión se le <strong>pe</strong>día a una mamá que entrara alcuarto de su bebé de dos meses y que durante un minuto interactuara con él demanera normal. Existe una es<strong>pe</strong>cie de danza, de ballet, que se entabla entre un<strong>pe</strong>queño y su mamá. Después se le <strong>pe</strong>día que saliera de la habitación, regresaray pusiera cara de palo, sin importar los movimientos, gesticulaciones o vocalizacionesque hiciera su <strong>pe</strong>queñito. Luego la madre salía y regresaba nuevamentea tener una interacción normal con el niño. El análisis es impresionante:en el segundo minuto, durante la indiferencia, el bebé muestra claramenteseñales de que se está sintiendo “ineficaz”, comienza a aislarse y ya no seorienta hacia afuera sino hacia su propio cuerpo, comienza a tocarse algunaparte del mismo. En el tercer minuto, cuando la madre lo trata normalmente,hay un tiempo en el que niño no reacciona, como diciéndole: “ah no, por siacaso no me suelto, no me vayas a hacer lo mismo”. Estoy hablando de un bebéde dos meses.Entonces, cuando nosotros creemos que los <strong>pe</strong>queños no sienten ciertascosas, estamos equivocados. Evitar el vínculo, abandonar, no vocalizar, nosonreír, es literalmente no darle de comer en un nivel emocional. En la socializaciónsecundaria, es decir, entre los seis y once años, es poner etiquetasinsultantes, minimizar sus logros, usarlo como chivo expiatorio. En la adolescenciaes tratarlo como mucho menor de lo que es, criticarlo excesivamente,humillarlo, echarlo de la casa.En lo que res<strong>pe</strong>cta al aislamiento: dejarlo solo y desatendido en sucuarto por <strong>pe</strong>ríodos largos, es algo que impacta notablemente en los niños,sobre todo en el logro de la confianza básica. Hay gente que literalmentemantiene aislado al niño, no deja que los parientes lo visiten ni se acerquen a élpor motivos muy diversos, entre ellos porque desconfía de los demás.En la niñez temprana, castigar los acercamientos sociales del niño aotras <strong>pe</strong>rsonas y recom<strong>pe</strong>nsar el alejamiento del niño de situaciones sociales.En la socialización secundaria, prohibirle jugar con compañeros, invitar amigosMODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIALMATRIZ EVOLUTIVA DEL RECHAZOInfancia Ninez temprana Socialización AdolescenciaSecundaria• Evita el vínculo.• Abandono.• No se vocaliza.• No se sonríe.• No se lleva al niño en salidas.• No se abraza.• No se vocaliza.• Se lo deja fuera de la familia.• Etiquetas insultantes.• Minimizan los logros.• Usarlo como chivoexpiatorio.• Tratar al chico como menor.• Criticismo excesivo.• Humillación.• Botarlo de la casa.13
LA PERVERSION DEL PODER: MALTRATO DE NIÑOS YDESARROLLO PSICOLOGICOa la casa, retirarlo de la escuela. Hay padres que retiran a los niños de la escuelay hacen que cumplan una serie de obligaciones caseras y también prohíben quese enrolen –esto es muy importante en la adolescencia ya que el sentimiento defiliación, de <strong>pe</strong>rtenecer a un grupo, de involucrarse, es vital– en clubes deportivos,sociales, en movimientos juveniles, o los castigan por salir con chicos deotro sexo.En el aterrorizamiento, generar estímulos intensos. Lo que hacemos lospadres es modular la estimulación que viene de afuera para evitar estimulacionesMATRIZ EVOLUTIVA DEL AISLAMIENTOInfancia Ninez temprana Socialización AdolescenciaSecundaria• Dejarlo solo y desatendido ensu cuarto por <strong>pe</strong>ríodos largos.• No <strong>pe</strong>rmitir el acceso al niño a<strong>pe</strong>rsonas interesadas(familiares, profesionales,etc.).• Castigar acercamientos socialesdel niño a otros.• Recom<strong>pe</strong>nsar el alejamiento desituaciones sociales.extremas, como frío, calor, entre otras. Generar estímulos muy intensos y nomodularlos, es una forma de maltrato que tiene que ver con el aterrorizamiento.• Prohibir al chico jugar concompañeros.• Prohibir que inviteniñosa casa.• Retirarlo de la escuela.Las respuestas extremas e impredecibles a las conductas del niño tambiéngeneran mucho miedo, al igual que las amenazas verbales acerca de dañosMATRIZ EVOLUTIVA DEL ATERRORIZAMIENTOInfancia Ninez temprana Socialización AdolescenciaSecundaria• Generar estímulos intensos.• Respuestas extremas e impredeciblesa las conductas delniño.• Amenazas verbales acerca dedaños extremos o misteriosos.• Alternancia de dureza concalidez artificial.• Demandas inconsistentes.• Obligar a escoger entre lospadres.• Cambio constante de las reglasde las relaciones con los padres.• Ex<strong>pe</strong>ctativas imposibles.• Amenazar con revelar conductasíntimas ante pares u otrosadultos• Ridiculizar al chico enpúblico.14
extremos o misteriosos, y la alternancia de la dureza con la calidez artificial.Esto muchas veces genera patología importante. El padre o madre que le da unabofetada a un niño y de re<strong>pe</strong>nte lo abraza y le dice “<strong>pe</strong>rdóname”, es decir, lemuestra una calidez falsa, lo confunde terriblemente y no le <strong>pe</strong>rmite luegodiscriminar.En la socialización secundaria, las demandas inconsistentes, como “tienesque hacer esto” y de re<strong>pe</strong>nte ya no, las cosas incoherentes, obligar a escogerentre los padres, los cambios constantes de reglas en las relaciones con lospadres, las ex<strong>pe</strong>ctativas imposibles. Por ejemplo, cuando el chico trae 17 y ledicen “puedes hacerlo mejor”, estamos planteando ex<strong>pe</strong>ctativas cada vez másimposibles.En cuanto a la indiferencia, la falta de respuesta a las vocalizaciones,no responder a los logros. Rehusar a conversar con el niño, no su<strong>pe</strong>rvisarlo portiempos largos, no proteger al niño frente a sus hermanos u otros familiares, nointeresarse por su desem<strong>pe</strong>ño escolar. Y en la adolescencia no conversar sobresus intereses y concentrarse en otras relaciones que desplazan al chico comoobjeto de afecto.En lo que res<strong>pe</strong>cta a la corrupción, en la infancia, fomentar laestimulación sexual, la de<strong>pe</strong>ndencia química. Es decir, darle ciertos medicamentoso sustancias para que no fastidie, recom<strong>pe</strong>nsar conductas de abuso,MATRIZ EVOLUTIVA DE LA INDIFERENCIAInfancia Ninez temprana Socialización AdolescenciaSecundaria• Falta de respuesta a las vocalizacionesdel bebé• No responder a los logros delbebé.• Rehusar a conversar con elniño.• Falta de su<strong>pe</strong>rvisión por partede un adulto por tiempos largos.• No proteger al niño frente a hermanos u otros familiares.• No interarse por el desem<strong>pe</strong>ñoescolar.• No ayudar al niño a resolver problemas.MATRIZ EVOLUTIVA DE LA CORRUPCION• Rehusar conver acerca de susintereses y actividades.• Concentrarse en otras relacionesque desplazan al chicocomo objeto de afecto.Infancia Ninez temprana Socialización AdolescenciaSecundaria• Fomentar estimulación sexual.• Fomentar de<strong>pe</strong>ndenciaquímica.• Remcom<strong>pe</strong>msar conductas deabuso.• Exponer al niño a pornografía.• Promover uso de drogas.• Alentar crueldad hacia terceros.• Recom<strong>pe</strong>nsar conductassexuales.• Involucrar sexualmente al niñocon adultos.• Promover prostitución.• Promover delincuencia.MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 15
LA PERVERSION DEL PODER: MALTRATO DE NIÑOS YDESARROLLO PSICOLOGICOexponer al niño a la pornografía, promover el uso de drogas, alentar la crueldadhacia terceros, recom<strong>pe</strong>nsar conductas sexuales, involucrar sexualmente al niñocon adultos. En la adolescencia, promover la delincuencia o prostitución, sontambién formas de maltrato porque generan una socialización desviada,transgresora. Los efectos son muchos obviamente: baja autoestima, disfunciónparental. En otras palabras, una dimensión del maltrato es que generadisfunciones.Una vez pregunté a un muchacho cuyos padres habían viajado si losextrañaba. Él me respondió: “para nada” y añadió que prendía la luz en elcuarto del fondo donde su padre se metía a trabajar con la computadora día ynoche, y prendía la tele en el cuarto de su mamá, que es donde estaba todo eltiempo, y era como si estuvieran en casa. La disfunción parental es un elementoimportante. El maltrato genera una gran dificultad para asumir las tareas deocuparse luego de otra generación. Es difícil cuantificar el daño, <strong>pe</strong>ro su impactoes muy grande. Un porcentaje apreciable de delincuentes son <strong>pe</strong>rsonas quehan sido maltratadas sistemáticamente y la existencia de un delincuente en unafamilia multiplica por tres la probabilidad de que otro miembro de la familiatambién caiga en conductas delictivas.IntervencionesAhora, se pueden realizar varios tipos de intervenciones: las intervencionesfamiliares y las extrafamiliares. En el caso de las primeras podemos ir de unaINTERVENCIONES FAMILIARESintervención mínima como es decirle a los padres: “un momento, fíjense en loque están haciendo”. “Mire en qué tipo de situación se pone con ese castigo;usted no tiene salida y tampoco el chico”. Hay intervenciones moderadas quesignifican cambiar ciertos as<strong>pe</strong>ctos y someter a la familia a una intervenciónmás larga.En cuanto a las intervenciones máximas, hay una modalidad que se estáempleando últimamente que consiste en introducir en la familia lo que podríamosllamar una suerte de constructor familiar. Es una <strong>pe</strong>rsona que va a lafamilia por un tiempo no desdeñable, contrariamente a lo que ocurre en lasterapias familiares en que la familia va donde el tera<strong>pe</strong>uta. Esta es<strong>pe</strong>cie detera<strong>pe</strong>uta “incorporado a la familia” hace las veces de un modulador de conflictos,de un verdadero constructor o reconstructor de la familia. La otra posibilidad,que muchas veces se da en términos de una intervención máxima, essacarlo del hogar y ponerlo en otra situación o en otra institución.En lo que res<strong>pe</strong>cta a las intervenciones extrafamiliares, está la legislación,que es importante, aunque soy escéptico acerca de las posibilidades dearreglarlo todo con ella. Este es un tema muy delicado: ¿cuál es la responsabilidadde la familia y cuál la de la sociedad? En Alemania, me parece, se llegó aaprobar una ley según la cual podía haber <strong>pe</strong>na de cárcel para los padres que<strong>pe</strong>garan a sus hijos. ¿Cómo definimos <strong>pe</strong>gar? Con las leyes hay que tenercuidado. En días pasados, en el Congreso <strong>pe</strong>ruano se proponía cierta legislaciónfrente al acoso sexual, <strong>pe</strong>ro cuando se habla de cualquier conducta o gestode naturaleza sexual hay que definirlos. Las leyes pueden generar también unaModeradaLegislaciónModerada16MáximaComunidad
serie de fenómenos. En Estados Unidos, por ejemplo, la noción de hostilidad oclima hostil desde el punto de vista de género, llevó hace poco a que en laUniversidad de Penn State, una catedrática lograra que por ley retiraran unareproducción de la Maja Desnuda de Goya porque consideraba que eso generabaun clima hostil desde el punto de vista del género.Las leyes son importantes, <strong>pe</strong>ro hay que <strong>pe</strong>nsarlas bien y en cuanto ala intervención en la comunidad, que en mi opinión es central, consiste ensensibilizar a las <strong>pe</strong>rsonas frente a lo que significa el maltrato; el hecho de queel maltrato no necesariamente es torturar a un niño o someterlo a castigosextremos desde el punto de vista físico. Esas son las cosas que más impactan,que llegan a los noticieros, <strong>pe</strong>ro no son necesariamente las únicas formas ni lasque producen los daños social y globalmente más significativos. Hay que propiciarla formación de grupos de intervención en la comunidad, con <strong>pe</strong>rsonasatentas a lo que ocurre, que haya centros de denuncia y acogida y, finalmente,la posibilidad de dar atención terapéutica. Hay <strong>pe</strong>rsonas que se es<strong>pe</strong>cializan enel tratamiento de los sobrevivientes del maltrato o del abuso.Intervenciones familiares• Legislación.• Comunidad.– Sensibilización.– Grupos de intervención.– Centros de denuncia y acogida.Para terminar, quisiera volver a enfatizar lo que señalé al principio yque es un tema muy importante: evitemos caer en la dicotomía en la cual losmenores sólo pueden ser o víctimas o victimarios. En última instancia, se tratade un problema de abuso de poder, una de las manifestaciones del abuso delpoder. No creo que la solución sea eliminar la existencia del poder o de ciertasasimetrías en las relaciones entre los seres humanos, las cuales son inevitables.La pregunta es, cómo las manejamos, si existen o no rituales, reglas explícitase implícitas que <strong>pe</strong>rmitan que los efectos de esa asimetría y de ese ejercicio depoder sean lo menos relevantes posible.MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 17
LA PERVERSION DEL PODER: MALTRATO DE NIÑOS YDESARROLLO PSICOLOGICOTexto de estudio❚ LA PERVESION DEL PODER:Maltrato de nuiños y desarrollo psicológico1 En su opinión, ¿el maltrato es una situación de abuso de poder de los adultos sobre los niños? Fundamente su respuesta.2 ¿Cuáles son los tipos de maltrato, en qué consisten y qué consecuencias tienen en el desarrollo emocional de los niños, niñas yadolescentes?Orientación:❍ Elabore un cuadro sinóptico con las definiciones solicitadas e incluya sus observaciones del contexto sociocultural de su jurisdicciónde trabajo.Tipo de maltrato Concepto Resultado Observaciones propias3 ¿Qué pa<strong>pe</strong>l cumple la Policía en las intervenciones familiares dirigidas a evitar el maltrato infantil y adolescente según lo dispuesto por laLey de Protección frente a la Violencia Familiar y el Código de los Niños y Adolescentes?4 ¿Es posible formar grupos de intervención en la comunidad para prevenir el maltrato infantil? Precise brevemente los objetivos yactividades de dicha organización social.5 REFLEXION SUGERIDA“Una mirada a los estudios, trabajos y acciones sobre la adolescencia <strong>pe</strong>rmiten considerarla deterministamente una edad vulnerable, críticay difícil que demanda la atención de la sociedad pues sobre ella recaen muchas problemáticas sociales relacionadas con la sexualidad18
(embarazo y enfermedades), el consumo de drogas y alcohol, acciones violentas de la sociedad, etc. Es una edad sobre la que está puestala mirada del adulto, solicitando control, prevención, responsabilidad y aplomo. Es una mirada temerosa, inquieta y ex<strong>pe</strong>ctante, aunque enmuchas ocasiones esa mirada sea de asombro e ignorancia. Así como el joven es energía, vitalidad y potencia, de igual manera se le vecomprometido en las problemáticas más severas y escandalosas de la sociedad. Pero, según parece, se desconoce mucho del mundojuvenil”. Tomado de: Marina Camargo Abello: Hacia la construcción de una etnografía del adolescente en Colombia, 1997.Orientación:❍Examine los elementos comunes que tiene el párrafo citado con las observaciones propuestas en el texto de estudio y proponga quése podría hacer para orientar la participación de los adolescentes y jóvenes en la comunidad.MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 19
PREVENCION DEL ABUSO SEXUAL INFANTILPrevención delabuso sexual infantilAlgunas veces he dado charlas a policías y he sentido su real interés porconocer más para ayudar más; en aprender para prevenir y mejorar no sólo suactividad profesional sino también mejorar como <strong>pe</strong>rsonas, como padres defamilia o como esposos. Ellos y ellas, porque también había policías mujeres,comprenden que mejorando como <strong>pe</strong>rsonas en la familia, en el barrio, mejorantambién como profesionales. Esto es es<strong>pe</strong>cialmente necesario cuando trabajamosen prevención de la violencia: tenemos que erradicarla de nuestra vidadiaria porque no sólo deja huellas en la <strong>pe</strong>rsona agredida, sino también en la<strong>pe</strong>rsona que agrede en la medida que la deshumaniza.A nivel general, muchas <strong>pe</strong>rsonas creen que la violencia es parte de lavida, que no se puede evitar. Otras afirman que la violencia al interior de lafamilia es un asunto que com<strong>pe</strong>te sólo al padre o a la madre o al esposo o laesposa y que en eso no hay que meterse.Otras creen que las condiciones socioeconómicas son la causa de laviolencia y que mientras exista miseria, falta de educación y de acceso a mejoresniveles de vida, siempre habrá violencia.También hay que reconocer que la agresividad y la violencia pueden serrespuesta a una defensa de la vida, por ejemplo, cuando defendemos nuestrosderechos o algo que nos <strong>pe</strong>rtenece. Por ello en las siguientes páginas vamos atrabajar sobre la agresión y el abuso en <strong>pe</strong>rjuicio de otra <strong>pe</strong>rsona, concretamenteen <strong>pe</strong>rjuicio de los niños y niñas y de jóvenes menores de 18 años, deacuerdo a la Convención sobre los Derechos del Niño.La Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asambleade las Naciones Unidas en 1989, tiene como fundamento la DeclaraciónUniversal de Derechos Humanos y la Declaración de los Derechos del Niño yes un instrumento legal a nivel internacional que firman todos los países que seSusana Galdos Silva *comprometen en la protección de la infancia; el Perú ha sido uno de los paísesfirmantes.Lo esencial de la Convención es que parte de reconocer que el niño y laniña así como los adolescentes son <strong>pe</strong>rsonas con derechos y, más aún, quetienen derecho a cuidados es<strong>pe</strong>ciales y asistencia es<strong>pe</strong>cial por carecer aún demadurez física y mental dado que están en un <strong>pe</strong>ríodo de crecimiento y desarrollo.El artículo 27 precisa: “Los Estados partes reconocen el derecho de todoniño a un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual,moral y social”.En el artículo 12.1 encontramos un reconocimiento explícito de la concepcióndel niño como <strong>pe</strong>rsona: “Los Estados Partes garantizarán al niño queestá en condiciones de formarse un juicio propio el derecho de expresar suopinión libremente en todos los asuntos que afectan al niño, teniéndose debidamenteen cuenta las opiniones del niño, en función de la edad y madurez delniño”. Incluso le reconoce libertad de asociación y de celebrar reuniones pacíficas(artículo 15).El artículo 19 se refiere expresamente al maltrato: “Los Estados partesadoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativasapropiadas para proteger al niño contra toda forma de <strong>pe</strong>rjuicio o abusofísico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluidoel abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres,de un representante legal o de cualquier otra <strong>pe</strong>rsona que lo tenga a su cargo”.Sin embargo, todos sabemos que la Convención sobre los Derechos delNiño así como el Código de los Niños y Adolescentes (Decreto Ley 26102)pueden quedar sólo en excelentes declaraciones que no se concreticen si nohacemos esfuerzos y unimos conocimientos y acción para que así sea.En este texto vamos a tratar algunos as<strong>pe</strong>ctos relacionados al abuso20* Profesora, licenciada en Sexualidad y Ciencias de la Familia. Co-fundadora del Movimiento Manuela Ramos. Consultora en género y salud reproductiva.En la actualidad se desem<strong>pe</strong>ña como Coordinadora Técnica del Proyecto REPROSALUD del Movimiento Manuela Ramos.
infantil. El objetivo es comprender el problema para poder actuar acertadamente.Veremos la definición de abuso infantil, formas, indicadores y efectos. Tambiénexaminaremos cómo el abuso se repite y refuerza en la sociedad en general,la situación de poder y su<strong>pe</strong>rioridad de la <strong>pe</strong>rsona adulta. Analizaremos algunasalternativas de prevención, así como pautas que pueden sernos útiles paraatender y derivar a las víctimas de abuso.La idea que guía este trabajo es la constatación de que aunque la violenciahacia la infancia y la juventud se presenta cada día y a todos los niveles, esposible su prevención, así como una adecuada atención de los niños y adolescentesque la sufren. Es posible, también, que los propios niños y adolescentesaprendan a identificar situaciones de riesgo y a prevenir y denunciar.La actuación frente a la violencia es es<strong>pe</strong>cialmente importante en elcaso de la Policía porque justamente una de sus misiones es mantener el orden,la paz, y es la autoridad socialmente nombrada y aceptada para cuidar de laseguridad de las <strong>pe</strong>rsonas y del país.El Código de los Niños y Adolescentes, en su sección II, se refiere a laPolicía Es<strong>pe</strong>cializada como la encargada de auxiliar y colaborar con los organismosdestinados por el Estado en la educación, prevención y protección del niñoy adolescente (artículo 175). En el artículo 178 reconoce la necesidad de capacitacióndel <strong>pe</strong>rsonal que desem<strong>pe</strong>ñará dichas funciones.Por otro lado, cuando una autoridad se compromete con la prevenciónde la violencia y maltrato a la infancia, su tarea tiene doble impacto porquecomo autoridad socialmente reconocida tiene poder para realizar actividades ycoordinaciones orientadas al logro de objetivos es<strong>pe</strong>cíficos.1. Profundizar conocimientos conrelación al maltrato y abuso infantil(Algunas veces pasa frente a todos y nadie se da cuenta...no sólo los gol<strong>pe</strong>sduelen y dejan huella)El maltrato y abuso sexual que se da en la familia es es<strong>pe</strong>cialmente <strong>pe</strong>ligrosoporque deja huellas negativas profundas en razón de que la <strong>pe</strong>rsona que maltratao abusa es la que debería cuidar y amar al niño o niña. Por otro lado, generaun sentimiento de impotencia, pues por lo general el niño o niña que lo sufre esincapaz de escapar de la situación o de denunciarla.A. Qué es el abuso sexual infantil(No sólo los gol<strong>pe</strong>s duelen y dejan huella)El abuso sexual es toda acción sexual que una <strong>pe</strong>rsona adulta, hombre o mujer,impone, sea con engaños, chantajes o fuerza a un niño que no tiene la madurezpara saber de lo que se trata.El abuso sexual va desde miradas, palabras, mostrar láminas, tocar o<strong>pe</strong>dir ser tocado, caricias en el cuerpo o en los genitales hasta la <strong>pe</strong>netración.Hay la tendencia a confundir abuso sexual con violación. En realidad laviolación y el incesto son formas extremas de abuso sexual.El abuso sexual incestuoso es cualquier interacción sexual entre unniño o niña y un adulto con el que se tiene una relación familiar.Últimamente las noticias han destacado numerosos casos de violacionesde menores. Ello ha motivado que a través de los medios de comunicaciónse den indicaciones a los padres de familia para que aconsejen a sus hijos ehijas. Tales indicaciones se refieren, sin embargo, a no salir con desconocidos,no ir por lugares solitarios, etcétera. Estos consejos funcionan en los casos,que son los mínimos, de violaciones hechas por desconocidos.Si bien es importante que los menores sepan cómo cuidarse en la calle,también es necesario saber que la mayoría de abusos sexuales y violaciones amenores son cometidos por <strong>pe</strong>rsonas conocidas, ya sea del propio entorno ode la familia y que por lo general actúan con ciertas estrategias que podemosreconocer y estar preparados para prevenir.■Cómo se da el abuso sexualEl abusador necesita de privacidad y del silencio de su víctima. Por lotanto, buscará la ocasión de estar solo y se asegurará que ella no va acontar lo ocurrido a nadie.Dado que la mayoría de abusos sexuales se producen en elhogar y por conocidos, es lógico que el abusador haya “estudiado”cuándo y cómo puede estar a solas con el niño o niña. Posiblementeconoce lo suficiente a la familia para saber cómo acercarse, así comoqué hacer para que el niño o niña no se atreva a contar lo ocurrido.Por ejemplo, si son familias muy autoritarias, en las que loshijos e hijas tienen temor al padre, el abusador amenazará con que “Sicuentas ya sabes cómo se va a poner tu papá; va a estallar en cólera yte va a castigar”.Si es una madre que constantemente se queja de sufrimiento yenfermedad, posiblemente le dirá a su víctima que no debe decir nadaa su madre “porque tú vas a ser la culpable si tu mamá em<strong>pe</strong>ora o semuere”.En otros casos, trata de culpar a la víctima diciéndole que si nogritó o corrió, eso significa que le agradó o que aceptó. “¿Por qué noMODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 21
PREVENCION DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL22<strong>pe</strong>diste ayuda?, en el fondo es porque tú también querías”.Otras veces simplemente amenazará con algo que sabe tieneefecto en la víctima y logra que no cuente lo sucedido a nadie. “Sicuentas algo no te van a mandar más al colegio y no te van a dejar ir aninguna otra casa”.Estas estrategias se ejecutan generalmente en varias fases que tienenlas siguientes características:1a. fase: Inicio o “enganche”.Es cuando el abusador logra establecer con su víctima un primer nivel deacercamiento y se asegura que ésta no contará a nadie el contacto establecido.Por lo general, en esta fase el niño o niña, de<strong>pe</strong>ndiendo de la edad que tenga,está confundido y no entiende exactamente lo que está ocurriendo. Algunasniñas han expresado que sentían incomodidad, aunque no entendían de lo quese trataba. Por lo común, el abuso comienza como un “juego sólo entre los dos”“un secreto sólo entre tú y yo” y también con promesas de dulces o dinero. Sinembargo, tampoco hay que olvidar que los niños y niñas carentes de afecto,muchas veces callan el abuso por no <strong>pe</strong>rder el afecto del abusador.2a. fase: Continuidad.Una vez asegurado el silencio de la víctima, el abusador tratará de buscar másy más ocasiones para estar juntos, aumentando el abuso sexual, pudiendollegar hasta la <strong>pe</strong>netración.En esta fase puede ocurrir que el niño o niña, si ya tiene suficiente edadcomo para darse cuenta, no quiera quedarse con el abusador. Cuando la madreo padre le preguntan la razón, no da explicaciones porque el abusador ya halogrado de alguna manera asegurar su silencio.(Este silencio es un signo a tomaren cuenta en caso de existir sos<strong>pe</strong>cha de abuso).3a. fase: Evidencia o confirmación.Puede darse de improviso, cuando el abusador es sorprendido o porque lavíctima cuenta lo que le ocurre. En estos casos, no hay tiempo para <strong>pe</strong>nsar contranquilidad y es difícil manejar adecuadamente la situación. Por lo general, lafamilia tiene mucha rabia y las reacciones se dirigen hacia el violador pidiendosanción o castigo. Puede pasar inclusive que la víctima sea interrogada, aún porla propia familia, una y otra vez, en un afán de comprender qué le ha pasado.Esta actitud no es la más adecuada. Hay que considerar que la <strong>pe</strong>rsona, ya seaniño o niña, necesita ayuda y hay que asegurarse que reciba tratamiento médicosi es necesario y, sobre todo, comprensión, seguridad y afecto.Otras veces el niño o niña tiene un comportamiento que lleva a sos<strong>pe</strong>cha,por ejemplo hace preguntas referidas al sexo o a amenazas, o usa términosque no corresponden a su edad ni a las costumbres de la casa. A partir de ellola madre o el familiar cercano o el profesor pueden sos<strong>pe</strong>char y poco a poco iracercándose a la verdad hasta que cuenta lo que le ocurre o da pistas que<strong>pe</strong>rmitan descubrir al abusador.En muchos casos de abuso sexual de padres o padrastros que se iniciaen la infancia, las niñas cuentan lo que les ocurre al llegar a la adolescencia. Elabusador sabe que al crecer e interactuar con otras <strong>pe</strong>rsonas, la adolescentepuede contar “su secreto”. Para evitar que esto ocurra hace todo lo posible porprohibirle que salga a la calle o se reúna con sus amigas. Cuando los argumentosson acogidos en la familia, la chica se da cuenta de que el único modo de teneralgo de libertad es contando lo que ocurre.Hay que tener presente que en el caso de abuso sexual de jóvenesvarones es muy difícil que ellos cuenten lo ocurrido pues socialmente eso seasume como pérdida de la masculinidad, presumiéndose equivocadamente quetal ex<strong>pe</strong>riencia condicionará luego un comportamiento homosexual.Desafortunadamente son muy pocos los estudios sobre abuso sexualen niños y jóvenes. La mayoría de casos reportados son de niñas y mujeres.B. Indicadores de abuso y violencia sexualSe puede descubrir el abuso sexual en niños menores de siete años cuando sucomportamiento no corresponde a su edad ni a las costumbres de la casa, seaporque muestran curiosidad en extremo o porque hacen preguntas o comentariossobre sexo.Las consecuencias físicas del abuso son también un camino para descubrirlo.Veamos:• Embarazo.• Enfermedades de transmisión sexual.• Irritaciones o malestar en los genitales.• Aseo constante de los genitales o se niega a hacerlo.• Dolor al orinar. Infecciones genitales frecuentes.• Miedo a quedarse solo o con alguien en es<strong>pe</strong>cial.• Depresión.• Pérdida de a<strong>pe</strong>tito.• Disminución del rendimiento escolar.• Rabia u hostilidad.• Comportamiento sexual inadecuado.
• Huida de la casa.• Regresión a un estadio de desarrollo anterior. Por ejemplo si ya<strong>pe</strong>día orinar, ahora se olvida de hacerlo. Si ya comía solo, ahorapide que le den en la boca.En adolescentes, algunas de las conductas registradas en el Manual deCamargo son:C..■■• Miedo a estar solo.• Incapacidad de sostener la mirada.• Frecuentes <strong>pe</strong>leas y disgustos con miembros de la familia.• Problemas de memoria.• Cambios frecuentes y drásticos de humor.• Preocupación por temas sexuales o actividades sexuales.• Gestos e intentos de suicidio.• Desconfianza.• Abuso de alcohol o drogas.Consecuencias del abuso sexualEn la víctimaPor lo general, cuando hay consecuencias físicas, éstas son identificablesy reciben atención. No pasa lo mismo con las consecuencias psicológicas.En la medida que no se ven, que no hay marcas visibles, no sonatendidas.Muchas <strong>pe</strong>rsonas creen que porque el niño o niña no hablasobre lo ocurrido, ya lo ha olvidado. Es importante recordar que elabuso sexual no se olvida jamás y lo que en apariencia parece haber sidoolvidado, en realidad queda “guardado” y marca la vida futura.Algunas de las consecuencias que se darán a lo largo de la vidatienen relación directa con el modo como vivirán su sexualidad, su vidaamorosa y erótica. Otras se vincularán con problemas psicológicoscomo miedos, fobias, dificultades para enfrentar situaciones complicadas.Por esto es necesario que todo niño o niña que ha sufrido deabuso sexual reciba el tratamiento adecuado y en el caso de adolescentestambién, aun cuando éstos manifiesten entender lo ocurrido y recibanapoyo de sus familias.En el agresorYa hemos examinado las consecuencias del abuso en los niños y niñas.Pero el asunto no termina ahí. Hay otras víctimas que por lo común noson visualizadas.“Nunca voy a olvidar lo que le hice a esa chica, ni sus gritos, nisu deses<strong>pe</strong>ración, tampoco sus lágrimas ni su silencio en elcomparendo...<strong>pe</strong>ro sabes, tampoco voy a poder olvidar lo que mehice. Si hubiera <strong>pe</strong>nsado en lo que significaría en mi vida...si alguien melo hubiera hecho notar...Yo mismo me aruiné para siempre”.A partir de este testimonio podemos analizar algunos de losefectos que la violencia tiene en el mismo agresor: depresión, deses<strong>pe</strong>ración,culpa, vergüenza, baja autoestima; dificultades legales, privaciónde su libertad; pérdida de su hogar y continuación de relaciones deviolencia a otros niveles si no sigue un tratamiento adecuado.Los estudios demuestran que la <strong>pe</strong>rsona que de <strong>pe</strong>queña vivíaen un ambiente de violencia, cuando crece tiende a re<strong>pe</strong>tirla en suhogar, en la medida que esa fue la única estrategia de relación <strong>pe</strong>rsonaly familiar que aprendió.La violencia familiar abarca también violencia y abuso infantil.Empieza con el abuso del esposo hacia la esposa. Luego la esposamaltrata a los hijos y los hijos, a su vez, maltratan o abusan de quienpueden, sea de la abuela(o) o de la empleada de la casa. Esta relaciónfamiliar marcada por la violencia trasciende a la comunidad.A nivel de la sociedad se sufren pérdidas por la violencia, y talvez la más importante es que la violencia trae más violencia. Tambiénpodemos enumerar costos humanos y económicos considerables como:• Daños físicos que pueden ser irreversibles y hasta causar lamuerte.• Daños emocionales que generan depresión, baja autoestima,pérdida del deseo de vivir, sentimientos negativos, así comoincapacidad para afrontar los problemas cotidianos.• Gastos de atención a las víctimas y vigilancia de los posiblesabusadores.2. Tratar de explicarpor qué se abusa de un niño(Donde la palabra abusivo se concreta y no se debe confundir con anormal.Tampoco se debe confundir causa con factores)MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 23
PREVENCION DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL24A. Relaciones sociales que generan maltrato(Pasa frente a todos y parece que nadie se da cuenta)Nuestra sociedad genera y mantiene el maltrato en la medida que hay acciones,creencias, valores y costumbres que impiden el normal y sano desarrollo de lainfancia.El proceso de violencia terrorista que vivimos durante más de quinceaños trajo secuelas de violencia social, así como niños huérfanos y abandonados,y familias desplazadas de sus hogares. Los niños que nacieron en esaépoca se familiarizaron con la muerte. Hoy día es necesario doblar esfuerzospara recu<strong>pe</strong>rar la importancia de vivir en condiciones de paz y desarrollohumano.Por otro lado, las condiciones de pobreza incrementan el maltrato. Serequiere pues de políticas públicas que generen empleo y producción, es decirbases estructurales para sentar el desarrollo humano no sólo económico sinotambién social.En es<strong>pe</strong>cial, la situación de subordinación y violencia doméstica contrala mujer tiene es<strong>pe</strong>cial relación con el abuso sexual infantil. Muchos conceptosy valores relativos a la sexualidad femenina están distorsionados y dan a entenderque la mujer “provoca” la agresión.Los roles estereotipados se proyectan también en el caso del abusosexual infantil, en es<strong>pe</strong>cial cuando el niño es mayor de 10 u 11 años o cuandotiene el cuerpo desarrollado, se asume que al igual que la mujer ha provocado laagresión.Los diálogos que por lo general se establecen entre la víctima y quienrecoge la denuncia o quien lleva el juicio, así como el trato que se brinda a lasvíctimas de violencia sexual en los juicios y denuncias, las hacen aparecer comoculpables. Por eso se dice que el abuso sexual y la violación sexual son losúnicos delitos en los cuales la víctima tiene que demostrar su inocencia.Todo ello genera culpabilidad y confusión en la víctima, y en la sociedadaceptación de este tipo de delitos y no sanción o sanción mínima frente aellos.B. Situación de poder y su<strong>pe</strong>rioridad del adultoEn lo que se refiere al abuso sexual de menores por <strong>pe</strong>rsonas conocidas, éstasse basan justamente en la autoridad que ejercen sobre su víctima, sea porquetienen más fuerza o conocimientos o están en una situación que les otorgapoder: padre, tutor, profesor, etcétera.Comprender y asumir esta definición es importante porque si bien hayalgunos casos de abuso sexual y de violaciones realizadas por <strong>pe</strong>rsonas mentalmenteenfermas, éstos son mínimos en las estadísticas. En cambio, sí podemoshacer mucho y cotidianamente por cambiar las relaciones de poder y para quelas <strong>pe</strong>rsonas que lo tienen lo usen para proteger y ayudar y no para suspropios intereses.¿Por qué hay tanta dificultad en aceptar que el abuso sexual es abusodel poder? Porque de una u otra manera son varias las <strong>pe</strong>rsonas que tienenpoder: la madre y el padre sobre los hijos; los adultos sobre los menores; losprofesores sobre los alumnos. Afirmar que el abuso sexual y el maltrato esabuso de poder puede llevar a <strong>pe</strong>nsar que todos aquellos que tienen poder sonunos abusivos. Definitivamente no es así. La mayoría de <strong>pe</strong>rsonas emplea elpoder socialmente asignado justamente para lo que les fue dado: para proteger,ayudar y garantizar la seguridad y bienestar. Sin embargo, también tenemosque aceptar que hay otras <strong>pe</strong>rsonas que hacen uso del poder para su propiobeneficio3. Prevención del abuso(Trabajar para cortar el círculo de la violencia)Un primer paso es evitar que se presente. Hay que reconocer que existe y quese produce en todos los niveles y clases sociales. Es necesario hablar sobre eltema a nivel familiar, con los hijos e hijas, tíos, primos, etcétera; tratar el asuntotambién entre vecinos y en la comunidad. El tema del maltrato y abuso infantildebe ser tan importante como los de la nutrición, educación, salud, seguridad.Para la prevención del maltrato podemos establecer las siguientes vías:educación en la familia y la escuela y compromiso de la comunidad.■EducaciónA nivel <strong>pe</strong>rsonal, como adultos y adultas tenemos el deber de lograrque los niños y niñas tengan seguridad y autoestima.Seguridad y autoestima son las claves para frenar el abusosexual ya que cuando el niño o la niña se siente amado no caerá fácilmenteante conocidos que simulando el afecto que necesita, abuse de él/ella. La seguridad <strong>pe</strong>rmite que el niño o niña recurra a alguien de confianzapara decirle lo que le pasa. La AUTOESTIMA hace que el niñoo la niña sienta que es valioso. La autoestima se construye en lasrelaciones que los adultos, padre y madre y familia en general, tienen
hacia el niño o niña. Los insultos y castigos disminuyen la seguridad yautoestima y hacen que luego sea más difícil la defensa de sus derechos.En lo que se refiere al abuso sexual, es necesario hablar con elniño y la niña al res<strong>pe</strong>cto. Deben saber que “su cuerpo es su territorio”y que nadie lo toca sin su <strong>pe</strong>rmiso. Esto significa que no recibirá maltratode ningún tipo. También debe reconocer sus partes íntimas y el tipode caricias que recibe. Ayudarlo a reconocer las caricias que hacensentir mal y cuando no se debe guardar un secreto (cuando generamiedo, vergüenza, malestar). Por otro lado, la madre o la familia deberes<strong>pe</strong>tar los sentimientos y emociones del niño y si éste manifiesta queno se quiere quedar a cargo de una <strong>pe</strong>rsona, es mejor no insistir. Alres<strong>pe</strong>cto, los centros de cuidado diurno son los lugares más recomendablespara dejar a los niños.El niño o niña debe saber a qué <strong>pe</strong>rsona dirigirse para manifestarlesus dudas o temores. Puede tratarse de algún pariente cercano deconfianza.Es necesario conocer pautas educativas para corregir conductasy no recurrir al castigo físico porque justamente cuando el niño oniña sienten que quien los ama invade su cuerpo y les causa dolor, esmuy difícil que luego interioricen que “su cuerpo es su territorio ynadie lo toca sin su <strong>pe</strong>rmiso”.Cuando se habla de no recurrir a la violencia, algunas <strong>pe</strong>rsonasse preguntan cómo corregir entonces conductas equivocadas en losniños si no se les castiga físicamente.Primero es necesario aclarar que los niños y las niñas, al igualque los y las adolescentes, no son buenos ni malos, simplemente son<strong>pe</strong>rsonas que están creciendo y aprendiendo lo que socialmente escorrecto e incorrecto.No hay, por lo tanto, maldad ni deseo de hacer mal las cosas,sino falta de oportunidad de aprender, o quizás se han relacionado conadultos que no han sabido enseñarles las conductas que se es<strong>pe</strong>ran. Eneste sentido, no son culpables.El castigo físico reafirma la idea de que la violencia puede ser lasolución a los problemas y continúa el círculo de la violencia familiar.Quien en su niñez recibe gol<strong>pe</strong>s, de adulto repite lo aprendido y a la vezenseña a sus hijos lo mismo.Las investigaciones han demostrado que el castigo físico generaconductas extremas: o paraliza por el miedo o vuelve más rebelde a la<strong>pe</strong>rsona. No educa.La ex<strong>pe</strong>riencia enseña que más se logra estimulando las conductasadecuadas que sancionando las inadecuadas. Un buen ejercicio■■es anotar cuántas veces en el día felicitamos a nuestros hijos o hijas poruna acción o conducta que es<strong>pe</strong>ramos y cuántas veces les llamamos laatención cuando se han equivocado o dejado de hacer lo que les indicamos.Si reprendemos o sancionamos más de lo que felicitamos noestamos educando acertadamente y posiblemente tampoco vamos alograr que mejoren en su conducta o su actitud.Cuando el niño o niña es muy <strong>pe</strong>queña como para comprenderuna explicación verbal, se puede recurrir a aislarlo por un tiempo paraque sienta que su conducta está molestando a otros o no es adecuada.No se trata de encerrarlo en un cuarto sino simplemente de sacarlo, debuenas maneras, del lugar donde estaba. Si se encontraba en la sala, sele puede llevar al dormitorio o la cocina. Una medida muy simple deaplicar para el aislamiento es un minuto por año de edad.Cuando es mayor puede privársele durante un tiempo de algunaactividad que le guste hacer. La sanción es para corregir y no parahumillar ni para que se prolongue en el tiempo, y lo mejor es establecercon anterioridad un acuerdo antes de que se presente el problema.Es importante establecer acuerdos mutuos entre el niño o laniña o el y la adolescente y la <strong>pe</strong>rsona adulta y tratar de recordarlosconstantemente.En la escuelaEn la actualidad, los profesores y profesoras muestran interés portrabajar el tema. Sin embargo, muchos no saben cómo hacerlo.Una manera simple para niños en edad preescolar, es a travésde juegos y dinámicas que les <strong>pe</strong>rmitan identificar las partes de sucuerpo que no deben ser tocadas, salvo para la higiene.En primaria y secundaria se puede recurrir a historias sobreabuso y a preguntar qué pasó y qué pudo hacer la víctima. Es posibleidentificar en grupos las fases en las que se da el abuso.Compromiso de la comunidad• Tener la certeza de que podemos acabar con el maltrato y abuso infantily de la adolescencia. Recordemos que durante la epidemia del cólerahabía conciencia de que las condiciones socioeconómicas influían enormementeen la extensión y gravedad de la enfermedad. Sin embargo,gracias a la organización de la comunidad y a que cada familiaimplementó medidas de higiene fue posible vencer la epidemia, a <strong>pe</strong>sarde que las condiciones socioeconómicas no cambiaron.MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 25
PREVENCION DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL26Algo similar se puede lograr para acabar con el maltrato y elabuso infantil: unir fuerzas para que en todos los niveles se hagancompromisos y realicen acciones contra el abuso sexual.• Actuar frente a una situación de maltrato a un niño o un adolescente.Cuando presenciamos que un padre o madre maltrata a su hijo o hija,por lo general nos abstenemos de intervenir porque <strong>pe</strong>nsamos que esun asunto familiar o privado. Como se ha explicado, el maltrato puedegenerar un círculo vicioso y muchas veces la familia involucrada no<strong>pe</strong>rcibe el problema. La existencia de una ley sobre violencia familiarsignifica que este es un problema público en el que interviene el Estado,por lo tanto no es un asunto privado.Interesar a las organizaciones de mujeres a que trabajen alinterior de sus propias instituciones para frenar tanto el maltrato haciala mujer como el maltrato y abuso infantil y juvenil. Frenar la violenciacontra la mujer es rom<strong>pe</strong>r la cadena que lleva al abuso infantil en lamedida que cuestiona el abuso del poder y exige el res<strong>pe</strong>to a los derechoshumanos.■• Comprometer a las escuelas, parroquias, municipalidades, delegacionespoliciales y organizaciones del distrito en campañas de prevencióndel maltrato.• Promover la creación de cunas y centros de cuidado diurno deniños con la participación de los <strong>gob</strong>iernos locales y la comunidad.Tejer redesUna idea simple es que si <strong>pe</strong>scamos con un anzuelo, sólo logramosatrapar un <strong>pe</strong>z. Si lo hacemos con una red, atraparemos varios. Trabajaren redes significa potenciar nuestra posibilidad de llegar a diversosniveles y de abarcar más <strong>pe</strong>rsonas. Significa también que podemos darun apoyo y ayuda más integral pues desde nuestro diario quehacer odesde nuestro trabajo no es posible cubrir todas las áreas que abarca elproblema.Podemos tejer redes de prevención que comprometan no sóloa las instituciones que trabajan en el tema sino también a la escuela, lamunicipalidad, los colegios profesionales y medios de comunicación.4. Atención de casos de abuso(Ser consciente de la importancia de mi atención)Generalmente, las <strong>pe</strong>rsonas que sufren maltrato no acuden en busca de ayuda.Por eso incluimos a continuación algunas razones, extraídas de consultas es<strong>pe</strong>cializadascon víctimas de violencia, las que creemos pueden ser útiles no sólopara comprender el porqué de ello sino para que al realizar la entrevista con lasvíctimas sea posible adelantarse a algunos de sus temores o motivos para callar.A. Por qué algunas <strong>pe</strong>rsonas agredidasno buscan ayudaUn niño o niña de corta edad no es capaz de buscar ayuda por sí mismo. Es sóloa partir de los 7 u 8 años, siempre y cuando la víctima sepa dónde acudir ytenga la fuerza para ello, que busca ayuda, sea en una comisaría, defensoría ocon un familiar. En este acápite nos referiremos a aquellos casos en los cualespresuponemos que el maltratado pudo buscar ayuda y no lo hizo y trataremosde comprender el porqué.• Carencia de alternativas: Si de<strong>pe</strong>nden del padre o del padrastro esmuy difícil que lo enfrenten por temor a <strong>pe</strong>rder el apoyo económico.En el caso de los migrantes, a lo anterior se suma la dificultad delidioma, el desconocimiento del lugar y de las costumbres y, en es<strong>pe</strong>cial,el sentimiento de discriminación. El niño o niña no encuentra a dónde ir.Temen que otros miembros de la familia estén de parte del agresor. Porlo general, el padre que abusa y maltrata aisla a su familia de susparientes.• Miedo y vergüenza: El miedo a lo desconocido puede hacer que una<strong>pe</strong>rsona sea víctima de abuso. Las víctimas, por lo común, se sientenculpables, sin es<strong>pe</strong>ranza. Tratan de esconder los hechos porque sientenvergüenza de la mala relación que llevan y no creen que alguienpueda ayudarlas.La situación em<strong>pe</strong>ora cuando quien abusa amenaza con mayorviolencia si el maltratado busca ayuda. La víctima cree erróneamenteque seguir soportanto el maltrato es menos <strong>pe</strong>ligroso que buscar ayuda.Igual ocurre con los niños y niñas: temen las consecuencias decontar lo que les sucede y también tienen vergüenza de que el profesor
u otras <strong>pe</strong>rsonas se enteren de que su padre o madre los maltrata.• Es<strong>pe</strong>ranza y amor: Muchas <strong>pe</strong>rsonas que sufren violencia familiaraman a <strong>pe</strong>sar de ella y encuentran que hay momentos agradables en lafamilia. Las víctimas piensan que es mejor aguantar los malos momentosque estar separados. Mantienen así una es<strong>pe</strong>ranza sin darse cuentade que la situación tiende a em<strong>pe</strong>orar.• Ignorancia: No saben que hay leyes que las protegen, por ejemplo laLey contra la Violencia Familiar. Desconocen los derechos del niño, lasdefensorías. (Justamente en estos días la televisión difundió el caso dela desaparición de una niña que la policía encontró en casa de un familiar.Había huido de su hogar porque su padrastro la maltrataba. Lasiguiente semana hubo dos noticias similares. Pareciera que otras víctimasde maltrato “aprendieron” que podían huir de casa.)Por otro lado, los abusadores o abusadoras también desconocenque pueden ser ayudados para que cambien su conducta.• Ex<strong>pe</strong>riencias negativas: Algunas víctimas que han denunciado al agresorhan tenido una ex<strong>pe</strong>riencia negativa: su denuncia no fue o fue malrecepcionada o el abusador no resultó sancionado. Esto da la sensaciónde que la ley es inservible y de ausencia de protección.• Culpa: Como ya lo señalamos, en los casos de abuso sexual el agresorasegura el silencio de su víctima no sólo con el chantaje y la amenazasino también haciéndole creer que es culpable de lo que pasa, sea porquelo <strong>pe</strong>rmitió al inicio o porque no lo delató después.Con frecuencia se justifica la violencia sexual afirmando que la víctima,es<strong>pe</strong>cialmente cuando es mayor de 14 años, provocó la agresión. Suponiendoque haya sido así, siempre hay que considerar que se trata deuna menor que no ha completado su desarrollo emocional ni psicológicomientras el adulto sí y, por lo tanto, es él quien debe controlar lasituación. Debe asegurarse a la víctima que en ningún caso ella fueculpable.También cuando se produce maltrato, el niño o niña prefiere creer quees su culpa, que hizo enojar a su papá. Es el modo de disculparlo paraseguir queriéndolo como padre. Esto ocurre mientras son <strong>pe</strong>queños.Una vez que son jóvenes se impone el razonamiento y puede darse laprotesta por la injusticia.• Confusión de sentimientos: Se presenta generalmente en la madre cuandose entera de que su hija ha sido víctima de abuso sexual por parte delpadre, padrastro o algún familiar muy cercano. Sabe que debe denunciarel hecho porque siente <strong>pe</strong>na y rabia por su hija, <strong>pe</strong>ro también tienetemor y <strong>pe</strong>na por lo que le pueda pasar al agresor.Si además de<strong>pe</strong>nde económicamente de la <strong>pe</strong>rsona que abusa de suhija, la situación es mucho más difícil. Lo que esa madre no sabe o no ve es quesi no denuncia al agresor éste va a continuar abusando de los otros miembros dela familia. Recordemos que el silencio protege al agresor; es como darle <strong>pe</strong>rmisopara continuar agrediendo.B. Cómo acoger y tranquilizar a una víctimade abusoUna víctima es una <strong>pe</strong>rsona que ha sufrido y que continúa sufriendo. Posiblementetenga miedo y desconfianza.Nuestro deber es tratar de que exprese sus sentimientos y emociones.Pedirle que no llore es cortarle la posibilidad de desfogar su frustración o <strong>pe</strong>na.De manera similar, al insultar o decir lisuras contra su agresor demuestra surabia y frustración, lo que no se debe im<strong>pe</strong>dir pues ello es señal de que tieneautoestima.Es necesario es<strong>pe</strong>rar que la víctima se tranquilice, ofrecerle un vasocon agua, un pañuelo y, sobre todo, un espacio privado para que pueda hablarsin sentirse observada.Si la víctima está acompañada por otro familiar, hay que <strong>pe</strong>dirle quees<strong>pe</strong>re afuera mientras se toma la denuncia, pues puede que haya asistido paraasegurarse de lo que va a decir. También es posible que la víctima quiera que esa<strong>pe</strong>rsona esté a su lado. Hay que analizar cada caso y evaluar si el acompañantedebe o no quedarse mientras se toma el testimonio.Dar seguridad a la víctima de que el agresor será sancionado y de queno va a estar en riesgo de volver a ser abusada.La situación es más difícil cuando el abuso es descubierto y la víctimalo justifica o trata de disimular por las razones que ya hemos expuesto. Enestos casos es necesario explicarle que nadie tiene derecho a abusar de nadie,menos aún un adulto o familiar cuya misión es proteger. Debemos hacer loposible para que explique las razones por las cuales no quiere denunciar a suagresor y que comprenda que si no denuncia el abuso éste cada día será <strong>pe</strong>or eincluirá a otros miembros de la familia. Es importante explicar también que elabuso daña al propio agresor y que un modo de ayudarlo es denunciándolo.Algunas veces atender a víctimas de abuso genera sentimientos derabia y deseos de venganza o de asumirlas como si se tratara de los propioshijos. Eso no ayuda mucho.Es necesario saber escuchar, mostrar solidaridad y comprensión, de-MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 27
PREVENCION DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL28seo de ayuda, tranquilidad y tener presente que no somos <strong>pe</strong>rsonal es<strong>pe</strong>cializadopara atender los problemas psicológicos, médicos o legales, <strong>pe</strong>ro que síestamos capacitados para tranquilizar, dar apoyo y, sobre todo, para realizarun adecuado registro de la denuncia que facilite la acción legal, y también paraderivar a la víctima a un lugar seguro.Si lo que la víctima relata nos recuerda una situación similar y sentimosque no podemos controlar nuestros sentimientos y emociones, es mejor <strong>pe</strong>dira otro compañero que asuma el trabajo. En este sentido saber buscar ayuda esseñal de fortaleza y demuestra que se conocen las limitaciones y que queremostrabajar bien.C. Cómo acoger a víctimas de abuso sexual durante la denunciaBuscar un lugar privado y tranquilo donde se pueda realizar la entrevista sininterrupciones. Tenga presente las siguientes recomendaciones:• Crea lo que le cuenta la víctima. Los niños no inventan esas cosas. Lescuesta mucho admitirlas y hablar de ellas.• Evite preguntas innecesarias. Con niños <strong>pe</strong>queños el abuso sexualviolento es asumido como un accidente. Evite los detalles innecesariosque sólo van a incomodar más a la víctima. En el caso de los adolescentes,las preguntas sobre los detalles hacen que vuelvan a vivir la violenciadel abuso.• Asegúrele a la víctima que no es culpable. Recuerde que el abusador hahecho todo lo posible para que guarde el secreto, lo que puede incluirllenarla de culpa. Lo <strong>pe</strong>or que le puede pasar a una víctima de abusosexual es ser cuestionada como si fuera la culpable.• Asegúrese de que reciba atención médica y sienta protección. Trate deexplicarle que hay <strong>pe</strong>rsonas que causan daño y que serán castigadas.Para los niños y niñas <strong>pe</strong>queñas, la violencia sexual es <strong>pe</strong>rcibida sólocomo ataque físico. Por eso cuide que sus preguntas se dirijan a laviolencia o al daño físico y no al contenido sexual.• Asegúrele que lo que el adulto ha hecho es incorrecto. Que nadie debeabusar de otra <strong>pe</strong>rsona y que el agresor deberá ser castigado. Expliqueque por eso es necesaria la denuncia.Cuando la víctima aún no tiene edad para comprender lo ocurrido,trate de que la <strong>pe</strong>rsona adulta que la acompaña lo haga y siga laspautas recomendadas. Explíquele además que el abuso sexual no seolvida y que es mejor que la víctima hable y se libere del <strong>pe</strong>so emocional.También debe saber que el silencio protege al agresor.D. Dónde derivar en busca de ayuda legal, médica y psicológica■Instituciones de la sociedad civil• Las Defensorías del Niño y el Adolescente, más conocidas comoDEMUNAs, de acuerdo a lo estipulado por el Código de los Niños yAdolescentes, funcionan en los <strong>gob</strong>iernos locales y en las institucionespúblicas y privadas. Entre sus funciones es<strong>pe</strong>cíficas se señala la depresentar denuncias ante las autoridades com<strong>pe</strong>tentes por faltas ydelitos en agravio de niños y adolescentes e intervenir en su defensa.• Organizaciones no gubernamentales que trabajan en prevención y atención de la violencia contra la mujer, los niños y las niñas.• Postas, centros médicos y hospitales del Sistema Nacional de Salud.■Alternativas de la comunidad, barrio y familia• En la familia: Averiguar si hay algún pariente cercano a la víctima conquien ella tenga una buena relación. En casi todas las familias hay una<strong>pe</strong>rsona que tiene sensibilidad, buen tino, que es cariñosa y que estádispuesta a acoger a un familiar que pasa por problemas, más aúncuando se trata de un niño. En este caso es importante la opinión de lavíctima y que ella decida con quién quiere quedarse.Es claro que la alternativa es transitoria hasta buscar una salida definitiva,<strong>pe</strong>ro el hecho de poder dejar al niño con algún familiar que loquiera es siempre mejor que colocarlo en una institución donde noconoce a nadie.Es recomendable visitar la casa y hablar con el familiar que acogió almenor no sólo para saber cómo se encuentra sino también para darleánimo y resolver sus preguntas.• En el barrio: En el barrio también hay <strong>pe</strong>rsonas o familias que sonconocidas por su estabilidad emocional y porque saben dar buenosconsejos y acogen a vecinos con problemas. Éstas muestran gran soli-
daridad, inclusive en medio de sus escasos recursos, y están dispuestasa recibir a una víctima de maltrato o abuso.Si no hay familiares, se puede recurrir a estos vecinos a fin de manteneral menor en su ambiente, con sus amistades y, al mismo tiempo, darleprotección.• En la comunidad: Las parroquias son una buena alternativa para buscar consejo y ayuda a fin de derivar a una víctima de violencia sexual.Por lo general, el párroco conoce a su comunidad y puede apoyar ointervenir para que los vecinos acojan a la víctima.Los comités de vaso de leche y los comedores son organizaciones demujeres que también conocen las dinámicas familiares de sus asociadasy de los niños y adolescentes de su comunidad. Estas instanciasorganizativas pueden ser un buen apoyo para derivar casos o buscarayuda.En la sierra, los clubes de madres y las rondas cam<strong>pe</strong>sinas son instancias organizativas de la comunidad a las cuales recurrir y que puedenbrindar apoyo.Asimismo, los colegios y las asociaciones de padres de familia puedencontribuir en la búsqueda de alternativas.■Conclusión(Nadie puede dar lo que no tiene. No puede elegir lo que no conoce. Sisólo tiene rabia y rencor y únicamente conoce la agresión como respuestaal conflicto, ¿qué podemos <strong>pe</strong>dirle?)Al redactar el presente texto sentí lo difícil y <strong>pe</strong>noso que es escribir sobre laviolencia, el abuso y el maltrato, es<strong>pe</strong>cialmente contra quienes no puedendefenderse: los niños, niñas y los adolescentes.Me imaginaba a la policía, escuchando, atendiendo, consolando, derivando,indagando, registrando. Pensaba en los sentimientos y emociones queesa tarea involucra y en lo importante que es llegar a cambiar el rumbo de unavidaLa Convención sobre los Derechos del Niño, el Código de los Niños yAdolescentes y demás leyes así como las instituciones para proteger a lainfancia, son muestra de un es<strong>pe</strong>cial interés de la sociedad que tiene comosustento el concepto de que los niños son el futuro y que de su seguridad ybienestar de hoy de<strong>pe</strong>nde el bienestar y felicidad de la sociedad en general.Pero se trabaja no sólo <strong>pe</strong>nsando en el futuro, sino también haciendo realidadel derecho reconocido mundialmente que tienen los niños a un presente sinmaltrato ni abuso.Por eso la tarea de quienes velan por el bienestar de la infancia y lajuventud tiene doble proyección: para un presente de ejercicio de los derechoshumanos de los niños, y para asegurar un mejor futuro a todos.Cuando sientan que su tarea no es comprendida y que es poco lo quepueden hacer para frenar tanto maltrato y violencia, cuando sientan que elánimo decae, recuerden esta historia que una vez escuché y ahora les transmito:Un niño se paseaba por la playa. La marea había arrojado a la arenacientos y cientos de estrellas de mar que bajo los rayos del sol em<strong>pe</strong>zaban amorir. El niño recogía una tras otra y las tiraba hacia las olas.Un hombre pasó y le preguntó lo que hacía. El <strong>pe</strong>queño explicó que lasdevolvía al mar para que no murieran.El hombre sonrió burlón y dijo:¿No te das cuenta que son cientos de cientos?El niño alzó una estrella, la miró con ternura y mientras la lanzaba a lasolas salvadoras respondió.No podré atender a todas <strong>pe</strong>ro para ésta ya su suerte ha cambiado.Deseamos que este Curso de Capacitación los ayude a continuar mirandocon ternura y a cambiar la suerte de los niños que llegan a ustedes.MODULO II: II: 9 SITUACIONES DE ALTO RIESGO S SOCIAL 9 1 L 9 29
PREVENCION DEL ABUSO SEXUAL INFANTILTexto de estudio❚ LA PERVESION DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL1 Luego de su lectura del texto y con base en su ex<strong>pe</strong>riencia sobre el tema, defina qué es abuso sexual infantil, cómo influye en la autoestimade los niños y adolescentes y qué consecuencias tiene.2 Identifique cuatro factores sociales y culturales que generan o refuerzan actitudes de abuso sexual.3 Señale qué manifestaciones emocionales y de comportamiento son indicadores de abuso a los niños.4 Precise las pautas de un buen trato al niño y adolescente en la atención de las denuncias sobre abuso sexual infantil, considerando lacontribución del texto de estudio y su ex<strong>pe</strong>riencia <strong>pe</strong>rsonal.5 Señale qué condiciones individuales y sociales favorecen el abuso sexual infantil y qué hacer para prevenirlo.6 ACTIVIDAD SUGERIDA❍ Diseñe un plan de prevención de abuso sexual infantil en coordinación con organizaciones e instituciones de su localidad (colegios,DEMUNAs, iglesias, organizaciones vecinales, comedores, clubes de madres, etcétera) y que considere la participación de lapoblación.❍ Describa el <strong>pe</strong>rfil que debe tener el <strong>pe</strong>rsonal policial que recibe las denuncias por abuso sexual infantil.30
Niños y adolescentestrabajadoresLa mayoría de los integrantes de este grupo de trabajo tiene ex<strong>pe</strong>riencia en eltrato directo con niños y adolescentes trabajadores de la calle. Nuestra prácticapolicial nos ha demostrado la necesidad de recu<strong>pe</strong>rar para la sociedad al menorque, debemos puntualizar, muchas veces no es tomado en cuenta como parte dela misma.En este contexto y en el marco de la ejecución de los Planes de la PolicíaNacional del Perú: “Protección y Orientación de la Niñez y Juventud Peruana”y “Acciones para la Atención del Niño y Adolescente”, desarrollamos la presenteex<strong>pe</strong>riencia mediante el acercamiento inicial a un grupo de menores trabajadoreslustrabotas de la Plaza de Armas del distrito de Ilave del departamentode Puno.1. Objetivos de la ex<strong>pe</strong>rienciaObjetivos generales■■■■■Elevar en la sociedad el prestigio de la Policía Nacional del Perú.Proteger al menor trabajador de los <strong>pe</strong>ligros a los que está expuesto.Conocer la realidad del menor trabajador.Tratar, atender y ayudar al menor trabajador.Motivar en ellos el bien.Grupo Colibrí-Ilave** Informe Final seleccionado de la Ia. Etapa del Curso Básico de Capacitación a Distancia en “Atención y Tratamiento de Niños y Adolescentes”.** Grupo de Instrucción de la XII-RPNP-PUNO/SR-PNP ILAVE integrado por: SOT3. PNP Jorge Salinas Ramírez, SO1.PNP Édgar Soto Conza, SO2. PNPÁngel Mario Miranda Maquera, SO3. PNP Jack Díaz Motta. Oficial de Instrucción: Capitán PNP Luis Insúa Arroyo.■■Evitar la violación de los derechos del niño y el adolescente.Lograr el apoyo y concientización de las autoridades, institucionespúblicas y privadas, y de la sociedad en general en torno a la problemáticadel niño y el adolescente, así como su participación en las actividadesy programas que se desarrollen en favor de los mismos.Objetivos es<strong>pe</strong>cíficos■■■■■■■■Recu<strong>pe</strong>rar la confianza del menor en su “amigo Policía”.Cambiar el concepto erróneo de la sociedad sobre el menor trabajadorde la calle.Difundir y motivar entre los menores la importancia de sus derechos ydeberes.Organizar y ejecutar el “Programa Colibrí” en la localidad de Ilave.Velar por el bienestar del menor.Sensibilizar al <strong>pe</strong>rsonal policial, autoridades, a la sociedad en general yparticularmente a la familia del menor trabajador en su tratamiento yatención.Lograr la participación directa del menor en las actividades de la comunidad.Motivar en el menor la observancia de los valores morales.MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 31
NIÑOS Y ADOLESCENTES TRABAJADORES322. Actividades desarrolladas■Programa de administración socialSe ejecutaron las siguientes acciones:• Captación de niños. De manera inicial se logró el acercamiento a loslustrabotas que trabajan en la Plaza de Armas de Ilave, unos cuarentay cinco niños y adolescentes, para luego aproximarnos a aquellos quese dedican a vender chu<strong>pe</strong>tes, atender en restaurantes y otras labores,habiendo registrado en la actualidad a ciento cinco menores.• Organización del “Programa Colibrí”. En la organización del Programaintervino <strong>pe</strong>rsonal policial y alumnos de la Universidad Nacional delAltiplano de la ciudad de Puno. Al inicio no contamos sino con estosrecursos humanos, <strong>pe</strong>ro es<strong>pe</strong>ramos equiparlo y conseguir fuentes definanciamiento con el concurso de la colectividad.• Inauguración del Programa. El 26 de noviembre de 1996 se llevó acabo la inauguración del “Programa Colibrí-Ilave”, con la asistencia yparticipación de diferentes sectores sociales y autoridades de la localidad.• Junta Directiva del Programa. Se constituyó la citada Junta, la mismaque está conformada únicamente por dichos menores.• Inscripción del menor trabajador en la Municipalidad de El Collao-Ilave. Se ha tramitado la inscripción de los menores trabajadores integrantesdel “Programa Colibrí” en la Municipalidad de Ilave, así comosu carnetización.• Elaboración de fichas. Para mejorar la administración del Programa, elregistro de sus integrantes y el conocimiento de la situación de losmismos, se elaboraron las siguientes fichas: Ficha de empadronamiento;Ficha <strong>pe</strong>rsonal; Historia-ficha clínica.• Coordinación interinstitucional. A fin de lograr el apoyo en beneficiode los menores se efectuaron coordinaciones con las siguientes instituciones:Municipalidad de Ilave, Área de Desarrollo Educativo de Ilave,Hospital de Apoyo de Ilave, Aduanas de Puno, PRONAA de Puno,CEDECUM de Ilave y Distribuidora de Pepsi.• Visitas domiciliarias. Se realizaron visitas domiciliarias para conocer yentrevistar a los familiares del menor trabajador.■Programa de investigación• Diagnóstico situacional del menor. Para conocer la situación del niño yel adolescente se llevaron a cabo entrevistas, habiéndose previamenteelaborado una Ficha social del menor.■Programa de bienestar socialProyecto de salud• Se desarrollaron jornadas informativas sobre enfermedades infecto-contagiosas,desnutrición y preparación de suero casero,con el apoyo de la UTES-Ilave.• Para detectar probables casos sociales de salud, los menoresfueron sometidos a examen médico diagnosticándose dos casosde desnutrición que fueron atendidos con el apoyo delHospital de Ilave.Proyecto de nutrición• Se vienen efectuando coordinaciones con PRONAA para elotorgamiento de facilidades en el uso de comedores popularespor los menores, gestión que aún no ha culminado.Proyecto de educación• Organización de escuela para padres. Se realizaron sesionescon los padres de los menores integrantes del Programa a fin deorientarlos en el cumplimiento de sus obligaciones paternas.• Jornada informativa de derechos del niño. Con el apoyo de losestudiantes de la Facultad de Trabajo Social de la UNA-Punose desarrolló un fórum sobre derechos y obligaciones del niñoy el adolescente.• Apoyo, reforzamiento y seguimiento del proceso educativo.Se coordinó con el Área de Desarrollo Educativo de Ilave paraefectuar visitas a los centros educativos de la jurisdicción a finde conocer la situación académica de los menores integrantesdel Programa.• Detección de casos académico-sociales. Se logró la reinsercióna la escuela de menores con problemas académicos, efectuándoseel res<strong>pe</strong>ctivo seguimiento en coordinación y con el apoyode sus familiares y profesores.• Inscripción en la Biblioteca Municipal. Se ha gestionado la
inscripción gratuita de los menores en la Biblioteca Municipalde Ilave, para posibilitar el uso de textos de consulta.Proyecto recreativo cultural• Participación en los Juegos Florales 1996. Los menores integrantesdel Programa intervinieron exitosamente en los mismos,destacando en fulbito (dos categorías), dibujo y pintura,y canto y música.• Participación en el II Encuentro Nacional del “Programa Colibrí”.Se viene preparando a los niños que participarán en dichoEncuentro, el que se desarrollará en la ciudad de Lima.• Equipamiento del área deportiva y recreacional. En coordinacióny con el apoyo de diferentes instituciones y autoridadesse viene equipando el Programa. A la fecha se cuenta con dosjuegos de camisetas de fulbito, tres <strong>pe</strong>lotas de fútbol y ochoponchos y pañoletas para el grupo de canto.• Participación en el Concurso Nacional de Recursos Naturales.La destacada participación de los menores integrantes del Programaen los Juegos Florales 1996 posibilitó su intervenciónen el Concurso Nacional de Recursos Naturales.• Otras actividades culturales. Los niños y adolescentes del Programaintervinieron activamente en la festividad religiosa deSanta Rosa de Lima, Patrona de la Policía Nacional del Perú,en la localidad de Ilave.• Actividades de difusión y extensión del Programa. Se efectuaronprogramas radiales a través de diferentes emisoras de lalocalidad, con la finalidad de difundir y extender sus alcances.MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 33
NIÑOS Y ADOLESCENTES TRABAJADORESAnexosSUB-REGIÓN PNP PUNO“PROGRAMA COLIBRÍILAVE ILAVE”FICHA SOCIAL DEL MENOR NºI. DATOS PERSONALES:A<strong>pe</strong>llido paterno A<strong>pe</strong>llido materno NombresLUGAR DE NACIMIENTO: FECHA:Dpto. Provincia Distrito Día Mes Año Edad SexoDIRECCIóN DOMICILIARIA EN ILAVE:Barrio Dirección NºOcupación:Lugar de trabajo:Horario de trabajo:Días de trabajo:II.DATOS ACADÉMICOS:Centro educativoDirecciónGrado Sección Nivel Turno34
III.¿Tus padres realizan tus tareas contigo?: SÍ NO¿Por qué?¿Qué tiempo dedican tus padres para conversar contigo?1 hora 2 horas NingunaOtrosDATOS FAMILIARES:Persona con la que vive:Papá Mamá Hermanos ParientesOtrosOcupación del padre:Ocupación de la madre:Nº de hermanos Nº de hnos. que trabajanCondiciones de la vivienda:• La vivienda que ocupa es:Propia Alquilada Cuidante Familiares Otros• Material de construcción:Adobe Concreto Mixto Otro• Servicios básicos:Agua Luz Desagüe Ninguno• Lugar donde duerme:Cama Suelo OtroMODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 35
NIÑOS Y ADOLESCENTES TRABAJADORESIV. SITUACIÓN DE SALUD:• ¿Dónde consume sus alimentos?Su casa Com. Pop. Vía púb. Otro• Enfermedades más frecuentes en el presente año:Estomacales Respiratorias OtrasV. EXPECTATIVAS Y LIMITACIONES DEL MENOR TRABAJADOR:¿Qué problemas encuentras en el interior de tu familia?¿Qué problemas encuentras en tu centro educativo?¿Qué problemas encuentras en tu trabajo?¿Qué servicios deseas del Programa COLIBRÍ-ILAVE?¿Qué opinión tienes de los policías?¿Qué piensas del niño trabajador?¿Deben trabajar? Sí No¿Por qué?Vo. Bo. EJECUTOR(A)36
FICHA DE EMPADRONAMIENTO DEL NIÑO Y ADOLESCENTEINTEGRANTES DEL “PROGRAMA COLIBRÍ-ILAVE”1. NOMBRES Y APELLIDOS DEL MENOR:2. NOMBRE DE LOS PADRES O TUTORES:Del padre:Vive: Sí NoDe la madre:Vive: Sí NoTutor (es):3. LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO:Lugar de nacimiento:Dpto.:Prov.:Distr.:Com.:Fecha de nacimiento: Día Mes Año4. DIRECCIóN:Distrito:Comunidad:Av./Jr.:5. SITUACIóN DEL MENOR:Ocupación:Lugar de trabajo:Ingreso semanal/diario:Horario de trabajo:Horas:MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 37
NIÑOS Y ADOLESCENTES TRABAJADORES6. SITUACIóN EDUCATIVA DEL MENOR:Estudia: Sí NoColegio/escuela a la que asiste:Dirección:Año de estudios que cursa:Turno: A. Diurno: M T B. Nocturno:7. OBSERVACIONES:38
POLICíA NACIONAL DEL PERúSUB-REGIóN PNP PUNOILAVEHISTORIA CLÍNICA“PROGRAMA COLIBRÍ-ILAVE”A. Paterno A. Materno Nombres Fecha de nacimientoNombre del padre Nombre de la madre Lugar de nacimiento Residencia habitualOcupación habitual Departamento Provincia Distrito EdadPeso: _____________ Kg. Pres. arterial: ___________ Tem<strong>pe</strong>ratura: ________________Fecha de inscripción:Día: _____________ Mes: __________________________ Año: ___________MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 939
LA CASA EXTENDIDALA CASA EXTENDIDAtrabajo social con, niños, niñasy adolescentes en alto riesgo“...sí, venimos de familias desorganizadas,<strong>pe</strong>ro cuando vamos a un Centro es comootra familia y ya no tenemos que volver anada porque esa es nuestra familia.Los de la calle son como nuestros hermanosy van a serlo para toda la vida...”Lucy Borja Espinoza*Si bien el primer objetivo de una Casa de Acogida consiste en que los niños,niñas y adolescentes que ingresan retornen con sus familias lo más prontoposible, esto se logra solamente en un porcentaje reducido de casos. Pues en elcimiento de la infancia que vive en la calle encontramos inexorablemente, siempre,una decepción, una frustración, un profundo rencor hacia la familia deorigen.Estas ex<strong>pe</strong>riencias negativas vividas en el seno de la familia, agudizansu <strong>pe</strong>rcepción, es<strong>pe</strong>cialmente sensible para calibrar la bondad o maldad provenientede las <strong>pe</strong>rsonas que se les acercan. Así, una vez en la calle, los grupos deniños y niñas se defienden unos a otros de la aproximación de posibles agresores.De manera natural, ellos y ellas se organizan para su propia defensa yaprenden a discriminar entre figuras adultas amenazadoras de aquellas que seacercan para ayudarlos. Esta estructura grupal, básicamente defensiva y alservicio de la su<strong>pe</strong>rvivencia, se mantiene por largo tiempo y, adecuadamenteutilizada, es un poderoso aliado en el proceso de rehabilitación.El contacto inicial con los niños y niñas comienza en la misma calle.Algunos requisitos para poder encontrarse con ellos son similares a los decualquier rapport antropológico. El trabajador o trabajadora social se desplazapor la calle, convirtiéndose en parte del paisaje urbano. Poco a poco, su presenciaempieza a ser familiar para los grupos de niños y niñas que pululan porlas calles. Pero la prueba de fuego para un encuentro cercano con ellos se juegaen el terreno de los hechos. Para los niños y niñas de la calle son confiablesaquellas <strong>pe</strong>rsonas que son capaces de “jugarse por ellos”, aquellos que con suactitud y conducta concreta los defienden o les ofrecen algún alivio, comocurarles una herida o simplemente quienes se acercan a conversar, ofreciéndolessu compañía. Así, en los hechos, ellos y ellas por lo general confían yaceptan lo que otras <strong>pe</strong>rsonas pueden ofrecerles, contrariamente a la imagenhostil que proyectan y que es uno de los motivos por los cuales las <strong>pe</strong>rsonasque circulan por las calles les temen y huyen de ellos.“Al río yo no voy”Parte IEn los diez años que llevo compartiendo la vida cotidiana de cerca de mil niños,40* Trabajadora Social. Directora del Instituto Generación, organismo no gubernamental dedicado a la defensa de los derechos de los niños. La redacción delpresente artículo y de las notas aclaratorias de pie de página ha sido elaborada por la psicóloga Cecilia Torres Llosa tomando como base las entrevistas quesostuviera con Lucy Borja.
niñas y adolescentes en alto riesgo social, he aprendido que los resultados de mitrabajo se mueven entre dos polos: el fracaso, representado concretamente porla vida en el río; y el polo del éxito relativo que implica el proceso, en equilibriosiempre precario, de paulatina inserción 1 de los niños, luego jóvenes y másadelante adultos, al mundo del estudio, el trabajo y la familia.“El río 2 ”, al que yo identifico como el polo del fracaso, es un referentecomún para todos nosotros. Es el lugar de refugio para quienes no logransu<strong>pe</strong>rar el desánimo, la frustración. Van al río a llorar sus <strong>pe</strong>nas, a vegetar, adrogarse. En el río encuentran la desnutrición, la promiscuidad, la pérdida delímites, la delincuencia, la tuberculosis. Para nosotros, es la antítesis de lo querepresenta la infancia que vive en la calle, pues sabemos que todo niño o niñaque vive en la calle lo hace porque busca en ella una “liberación” 3 .Para nuestro equipo, un factor importante en el proceso de recu<strong>pe</strong>raciónde niños y niñas que viven en la calle es, sin duda, la manera en que logranidentificar una figura de autoridad o influencia, en este caso en mi <strong>pe</strong>rsona,como directora del Instituto. Para ellos y ellas es muy importante mi opinión,mi aprecio, mi aprobación. Este hecho supone una gran responsabilidad yresulta en algunos casos determinante en el curso que pueda seguir cada historia.Este fenómeno ha hecho que de manera casi natural se produzca una suertede diferenciación entre el equipo de Generación y su directora. Una adecuadaadministración de esta adjudicación de roles que el grupo de niños y niñasrealiza, <strong>pe</strong>rmite muchas veces mecanismos de control y contención que de otramanera serían muy difíciles de lograr.Un ejemplo de esta diferenciación de roles es la atención en el mismorío (o “huecos”, “fumaderos”, etcétera). A diferencia del equipo de educadoresy educadoras de la calle que realizan su trabajo de acompañamiento y rescate enesos lugares, al río yo no voy. Y eso lo saben bien los niños. Porque ir al río seríaavalar la condición miserable, trashumante y denigrada en que muchos terminan.Sin embargo, nuestros educadores y educadoras de la calle sí van al río,llevando aliento y estímulo a los niños, niñas y adolescentes que ahí se refugian.Tratan, con su compañía, que salgan de ahí y vuelvan a nuestra casa. El hechode que yo –representante de la autoridad– no vaya funciona como un coto,como límite y contención dentro del proceso de recu<strong>pe</strong>ración y sin duda ayudaen la prevención de recaídas.■La gran evasiónSi logramos el privilegio de poder escuchar el relato del porqué cada niño y niñahace de la calle su hogar, llegaremos a la conclusión de que la calle representapara ellos y ellas una “liberación”. En casi todos los casos, la historia familiarque antecede al episodio de huida del “hogar” está teñida de elementos dedenigración, ofensa, agresión. Salir a la calle responde a la necesidad de preservarla integridad física y mental, huyendo de la figura agresora; expresa, a mientender, un acto de “soltarse”, librarse de la opresión familiar y, en ese sentido,puede considerarse como un acto de afirmación, audacia y finalmente desalud que diferencia a un niño o niña que logró librarse de la violencia familiarde quienes no lo logran.Básicamente, postulo que hay adolescentes que huyen tarde de suscasas, con daños profundos de difícil resolución. En cambio, hay niños y niñasque encuentran la sabiduría para huir en el momento oportuno y preservan asíalgo del frescor y la lozanía propios de la infancia. Al huir de sus casas evitanun daño mayor. Pero, ¿qué pasa luego?■¿De vuelta al hogar?Hay tantas historias como niños y niñas viviendo en las calles. Pero de lamagnitud y gravedad de la ofensa que da origen a la huida, así como del gradode disfuncionalidad familiar, de<strong>pe</strong>nde mucho la posibilidad de retorno al hogar.Por eso, para evaluar cuán factible es la reinserción familiar em<strong>pe</strong>zamos poranalizar el episodio de huida del hogar, así como el contexto que determinó esasituación.En nuestra metodología de trabajo, el tema es conversado primero conel educador o educadora de la calle. Luego, la asistenta social conversa con elniño o niña y a continuación el psicólogo. Con base en los datos que se recogen,cada caso es analizado en equipo y la decisión sobre cómo proceder enfatizacuán preparado está ese niño o niña para iniciar un proceso de vuelta al hogar.1. En este artículo se utilizan indistintamente los términos inserción, reinserción, y recu<strong>pe</strong>ración como as<strong>pe</strong>ctos parciales del proceso socioeducativo que sesigue con los niños y niñas.2. La referencia al río es genérica e incluye los fumaderos, los huecos y, en general, todos aquellos lugares que se encuentran escondidos en diversos rinconede la ciudad donde se reúnen los seres más deses<strong>pe</strong>ranzados.3. Utilizamos el término “liberación” como sinónimo de “librarse de”, más que en un sentido emancipador o de salvación.MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 41
LA CASA EXTENDIDAEn el inicio del proceso, por lo general lo que obtenemos es informaciónfalseada. Los niños y niñas evitan contar los problemas, simplementeafirman que no quieren regresar y para asegurarse de no ser obligados a volvera sus casas, dan nombres y direcciones falsas.Tenemos el ejemplo de A, quien huyó de su casa cuando tenía 7 añosde edad. Hijo de una madre adicta a la PBC que murió descuartizada, tenía alpadre en Lurigancho. Diversos informes nos hicieron creer que el padre podríahacerse cargo de su hijo y realizamos gestiones para que pudiera salir de lacárcel. Paralelamente, matriculamos a A en la escuela y ayudamos a la familiaa pintar la casa. Seis meses después del retorno de A a la casa con su padreencontramos al niño drogado en la calle. “Mi padre me <strong>pe</strong>gó”, re<strong>pe</strong>tía coninsistencia. De vuelta en nuestra casa, empieza a trabajar. Un día, ante elanuncio del parto de una de sus compañeras y luego de que señaláramos lanecesidad de avisar a su familia, A hace una crisis. Advierte, ansioso y asustadoque no le avisen al padre de la niña, pues podía ser que hubiera violado a laniña e im<strong>pe</strong>dirle que vaya al hospital. Así nos enteramos por primera vez queeso era lo que había ocurrido con su propio padre y su hermana. Y era la razónpor la cual A no quería vivir en su casa.En otros casos, hay niños y niñas que sí quieren regresar a sus familias,<strong>pe</strong>ro cuando logramos acceder a ellas encontramos rechazo. Esto es muyfrecuente en familias en que los niños son hijos de compromisos anteriores dela madre y que son rechazados por la nueva pareja. Estas ex<strong>pe</strong>riencias, lamentablementefrecuentes, de nuevos compromisos de las madres muchas veceslesionan a los niños.Otro caso es el de B, quien luego de una muy buena ex<strong>pe</strong>riencia deinserción en nuestra casa conoció a Cc, de quien se enamoró profundamente.Pero ella estuvo con él y luego con D y luego con Q. Dolido y decepcionadopor la infidelidad de Cc, B opta por irse al río y pasa dos años fumando pastay robando. A su regreso, debe enfrentar el hecho de que en dos años casi no hacrecido, que se encuentra más rezagado y solo que cuando se fue. Hechos comoéste dan cuenta de la fragilidad emocional de los niños que huyen de susfamilias. Ávidos de afecto, carecen de mecanismos para defenderse de lasdecepciones.Sabemos también que hay familias interesadas que aceptan que losniños retornen cuando se enteran de que están trabajando y piensan que puedenlograr algún beneficio. Aceptan que los niños vuelvan cuando se conviertenen proveedores. Hay limitaciones serias en el trabajo con las familias. Recuerdouna madre que nos recibió con la frase: “Y para qué me lo ha traído”; estabadrogada. O a otra señora que a nuestra explicación “Su hijo quería verla”, nosrespondió: “Pero por favor que no se acostumbre a estar viniendo”Es una buena señal cuando las madres buscan a sus hijos o hijas, pues<strong>pe</strong>rmite trabajar con ellas las razones que determinaron la actitud de los hijos yse las ayuda a cambiar la situación. En esos casos es posible tener éxito en lareinserción familiar. En general, el mismo niño o niña –a través de su relato yactitudes– nos indica si es que el camino de la reinserción es posible y por esonosotros es<strong>pe</strong>ramos que ellos mismos soliciten buscar a sus familias puesconsideramos que este es un requisito necesario para las posibilidades de éxitoen este ámbito.En otros casos, las vivencias que anteceden la llegada a nuestra casa sontan traumáticas que ponen en riesgo la identidad de algunos niños y niñas. Esees el caso de las niñas que optan por la vestimenta y la conducta masculinacomo una forma de defenderse contra las humillaciones y vejaciones que sufrenlas mujeres. La recu<strong>pe</strong>ración de su ser femenino es posible gracias a la influenciade mujeres adultas.Podemos afirmar entonces que en el acto de huir de sus familias, deabandonarlas, muchos niños y niñas expresan su repudio a situaciones que losdeshumanizan y con las cuales no están de acuerdo. El retorno al seno familiarsignifica para muchos volver a em<strong>pe</strong>zar de nuevo una historia de desencuentros,de desamor y, en ocasiones no poco frecuentes, de <strong>pe</strong>ligro para su integridad.Tal vez lo que ocurre en estos casos es que el grado de disfuncionalidad de lasfamilias es tal que las incapacita para ejercer la función de dar soporte, y actúanen cambio de manera violenta y expulsora.Por eso creemos que la reinserción familiar muchas veces requiere quelas condiciones familiares cambien y esto de<strong>pe</strong>nde del grado de disfuncionalidadfamiliar. Al mismo tiempo, las intervenciones familiares son sumamente complejasy difíciles y muchas veces exceden nuestras posibilidades como institución.Lo real es que luego de un proceso largo, de mínimo tres años, durantelos cuales se trabaja arduamente para sacar a los niños de la calle y de la droga,terminamos siendo su familia, o al menos lo más parecido a una que nuncatuvieron.Ese es el caso de Jj, quien ahora tiene 20 años. La conocimos cuandotenía 9 años. Ella relata su historia de la siguiente manera 4 :424. Testimonio recogido directamente de una visitante de la casa de Generación.
“ Estaba en la calle. Dormía en el parque. Ahí conocimos a Lucy. Nosllevó a comer y de ahí a Miraflores. Ahí cocinábamos, ya no dormíamos en lacalle. No había cama, dormíamos en la alfombra, <strong>pe</strong>ro no nos faltaba comida.Nos gustaba la calle, salíamos. Cuántas veces nos llevaron a la comisaría. LaLucy nos sacaba. Ella no nos encerraba. Luego comenzamos a conversar depor qué nos escapábamos. Cambia, cambia, nos aconsejaba. De ahí ya tuve ami hija. Tenía problemas con mi esposo que también es de la calle. Teníaproblemas porque me gustaban mucho las fiestas. No maduraba. Ahí mecortaron la cara en una fiesta. Ella me ayudó. De ahí ya cambié. Ella me dijosiempre vas a estar así, mira lo que te han hecho, vas a tener otro hijo y siguesasí_ Con mi hijita ya <strong>pe</strong>nsé. La Lucy me ayudó a conseguir un terreno porComas y así ya cambié. Vivo con mi esposo. La Lucy me aconsejaba. Ahoraestoy con él. La Lucy me dio un negocio para trabajar. Vendo <strong>pe</strong>canas en elmercado de Comas. Él era cargador y ahora me ayuda a vender. Ahora estoyviniendo adonde la Lucy para que me ayude a conseguir trabajo para él,porque nos alcanza con las justas para pagar la luz, comer y darle al aguatero...A veces me falta y le pido a la Lucy que me preste. Ella me conoce. Me ha dadoapoyo. A veces extraño la casa y la vengo a visitar...”Como Jj, muchos jóvenes siguen viniendo a nuestra casa tiempo despuésde que se han ido a formar sus propios hogares. Algunos regresan aquedarse temporalmente cuando tienen algún problema. Otras veces vienen a<strong>pe</strong>dir consejo, a solicitar alguna ayuda, o simplemente de visita. La Casa deGeneración o el Centro es un lugar de referencia para ellos y “La Lucy” es elnombre familiar que representa nuestra casa extendida.■Lo más difícil es “el terokal”El lado quizá más oscuro y difícil en el proceso de rehabilitación es la constantetentación de evasión expresada concretamente en el uso de inhalantes yotras drogas. Niños y niñas son plenamente conscientes de ello, y desarrollansus propias formas de hacernos saber que no están dispuestos a dejar deconsumirlas.Difícilmente aceptan que se les quite su lata de terokal. Sin embargo,cuando toman consciencia de la inconveniencia de drogarse, el grupo cumple unpa<strong>pe</strong>l fundamental en el proceso de recu<strong>pe</strong>ración. Como grupo establecen suspropios procedimientos, basados en ciertos datos que ellos y ellas mismasidentifican. Por ejemplo, saben que no deben tomar ni fumar pues eso los incitaa consumir otras drogas. O que no deben tener la droga cerca, pues en esoscasos es más fácil que recaigan.De<strong>pe</strong>ndiendo del tipo de consumo y de la sustancia consumida, hayquienes dejan la droga con facilidad; otros no logran hacerlo tan fácilmente.Algunos piden que los internemos. En nuestra metodología de trabajo noenfatizamos el problema de la droga. Asumimos que va resolviéndose juntocon otros procesos y siempre de manera grupal, con los controles y presionesque ellos y ellas se plantean. Si una <strong>pe</strong>rsona que logra encaminar su vidacontinúa consumiendo, es un signo de que enfrenta problemas mayores.Pero cotidianamente niños y niñas luchan por dejarla. Y así se organizanpara revisar a cada uno que entra a la casa y velar por la norma, impuestapor ellos mismos, de una casa libre de drogas. Son bien conscientes de que lacercanía de la droga es un <strong>pe</strong>ligroso estímulo que los induce a reincidir y loshace retroceder en su esfuerzo de abstinencia.El alcohol también es un enemigo, pues tomar es el primer paso haciala pasta o los inhalantes. Por eso en las celebraciones en casa no se <strong>pe</strong>rmite elalcohol. El aprendizaje de divertirse sin tomar es parte de nuestro trabajo.■“Agarrar”Como secuela de la carencia afectiva es posible observar en los niños y niñas enalto riesgo social una tendencia reiterada a agarrar cosas 5 . No necesariamentelas necesitan ni las desean. Es más bien como un impulso que no puedencontrolar. Ellos y ellas son conscientes de la inconveniencia de que esto ocurra.En sus conversaciones recuerdan la primera vez que “agarraron”; algunos relacionanel hecho con la huida del hogar. Pero otros recuerdan episodios de hurtoprevios a la huida. En estos casos la intervención terapéutica, la que curamediante la palabra comprensiva y el consejo es muy importante y la realizaun profesional com<strong>pe</strong>tente.Nuestro enfoque <strong>pe</strong>dagógico plantea la necesidad de que cada niño yniña tome consciencia <strong>pe</strong>rsonal del acto de “agarrar”. Que sea capaz deanalizar y reflexionar. Que se plantee el firme propósito de no hacerlo más. Yen muchos casos lo logran su<strong>pe</strong>rar. Lo ideal es iniciar este proceso cuando yahan su<strong>pe</strong>rado el primer tramo de su recu<strong>pe</strong>ración. Cuando se encuentran insertosen la vida social, <strong>pe</strong>ro tienen sus episodios de desbande, sus altibajos orecaídas. Es entonces cuando empiezan a preocuparse por sí mismos y leencuentran sentido al esfuerzo por controlar sus impulsos de “agarrar” lo5. En psiquiatría el término se conoce con el nombre de “cleptomanía”, una afección relacionada con carencias afectivas en la temprana infancia.MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 43
LA CASA EXTENDIDA44ajeno.■“Laburo”En la misma línea del acto antisocial encontramos lo que ellos y ellas denominanel “laburo”. Se trata del asalto o robo. Gran parte de lo dicho para el“agarrar” se aplica también en este caso. Sin embargo, este sí es un acto quenosotros abordamos desde el comienzo, como parte inherente del proceso detransformación de “piraña a niño o niña trabajador(a)”. La técnica consiste enayudar a reflexionar sobre el acto. Se realiza en la misma calle y en el mismomomento en que se produce el episodio. El educador o educadora entrega pa<strong>pe</strong>ly lápiz y pide a los niños que dibujen lo que ocurrió. Luego se da inicio alproceso de análisis con algunas preguntas claves ¿Qué ocurrió? ¿Quién era?(la víctima). ¿Tendrá familia? Así se empieza a elaborar la historia de quien fuedespojado, buscando que se pongan en el lugar de la <strong>pe</strong>rsona agredida, que secompadezcan de ella. De esta manera, poco a poco se logra que se den cuentade que el acto antisocial produce daño y que ellos en realidad no quieren hacerque otras <strong>pe</strong>rsonas sufran. Ese es el pa<strong>pe</strong>l del educador o educadora de la calle:ayudar a reflexionar, a tomar consciencia. Pero en realidad, la mejor medidapara resolver el “laburo” es trasladando a los niños y niñas a una casa deacogida donde logran resolver su necesidad de subsistencia y empiezan suproceso de recu<strong>pe</strong>ración.Parte II“Antes éramos pirañas, ahora somosniños trabajadores”El polo identificado como de éxito relativo en nuestro trabajo, a su vez abarcauna gama de posibilidades de resolución que discurre desde la condición depirañita hacia la de niño o niña trabajador(a).Supone, muchas veces, ayudarlos a sanar sus heridas. Convencerlos,por ejemplo, de que haber sido violados no mella su condición de varones, nialtera su preferencia sexual hacia las mujeres. O que el hecho de haber sidousada sexualmente desde <strong>pe</strong>queña no significa que ella no tenga el derecho –yla obligación– de hacerse res<strong>pe</strong>tar y de ser fiel a su pareja. O que el haberrecibido maltrato no justifica que él o ella maltraten a los demás. Así, enmúltiples conversaciones informales, poco a poco, se van curando heridasfísicas y de las otras.Paralelamente, el trabajo social con la infancia en alto riesgo requiereuna suerte de fototropismo positivo, un fundamento, una mística, una utopíaque compartir con los niños y niñas. Debe transmitirles la convicción de que elacto positivo de librarse de sus familias opresoras implica mucho más que huirde sus casas y debe complementarse con un sentido de responsabilidad paracon ellos mismos.Cuando se logra ejercer una influencia positiva, los niños y niñas recusanla condición de pirañas y enaltecen la de niño o niña trabajador(a), comobien lo manifiesta R.: “_somos buenos; estamos tratando de recomponernos.No somos maleantes”.Este proceso, sin duda difícil y signado por avances y retrocesos, secumple siguiendo algunos requisitos básicos.■“Queremos un sitio donde vivir”En la primera fase de nuestro trabajo <strong>pe</strong>nsábamos que era posible prescindir deun marco físico institucional en el proceso de recu<strong>pe</strong>ración. La realidad demostrómuy pronto que esto no era así. Los niños lograban trabajar, conseguíangenerar sus propios ingresos y, como parte de su proceso de “recomposición”,invertían en comprarse ropa, libros o zapatos. Pero en la calle se los robaban.En la calle era difícil encontrar un lugar donde bañarse, o donde estudiar,o simplemente donde estar “como en familia” y conversar. Fue así como,ante el insistente reclamo de los propios niños, optamos en un primer momentopor ofrecerles que “vengan a vivir con nosotros”. Así em<strong>pe</strong>zó el complejoproceso de brindar un hogar a más de cien niños.Este hogar, que metafóricamente podríamos denominar la casa extendida,requiere de la convergencia de un conjunto de esfuerzos e iniciativas. Nosería posible sin la contribución de la coo<strong>pe</strong>ración internacional y tampocodaría resultados si no se contara con los múltiples convenios interinstitucionalesque <strong>pe</strong>rmiten dar curso a los programas de alimentación, salud, escolaridad,empleo y recreación.Tampoco es posible sin un compromiso <strong>pe</strong>rsonal. Sin el olor, el calor,el contacto, la mirada y las palabras de <strong>pe</strong>rsonas adultas responsables conquienes los niños y niñas entran en contacto y empiezan un proceso de acompañamiento.■Tejer lazos familiaresPero el reto de ofrecer un hogar a los niños y niñas que viven en la calle vamucho más allá de un techo y cuatro paredes. La avidez con que ellos y ellas
eclaman alguien “con quien conversar”, que les cuente cosas, que les informe,que les explique, es enorme. La casa extendida debe reproducir de la maneramás fiel posible las condiciones de un hogar feliz. Es así como la rutina cotidianaen nuestra Casa de Acogida empieza a las 6 a.m. con el traslado de niños yniñas a sus lugares de trabajo. La rutina de levantarlos, lograr que se bañen,tomen su desayuno y salgan a trabajar se facilita cuando tienen el aliciente decompartir el trayecto con alguien significativo para ellos y ellas, que les converse,los regañe, los anime a realizar ese ritual que re<strong>pe</strong>tido uno y otro día terminapor estructurar la ex<strong>pe</strong>riencia individual, siguiendo el objetivo de lograr límites,estructura, contención, elementos fundamentales en el proceso de recu<strong>pe</strong>ración.Las variaciones en el tono de voz concordantes con los afectos en juegoen cada momento, la dirección y tipo de mirada, una palmada o un abrazocariñoso, son parte de la metodología de acompañamiento que desarrollamoslas 24 horas del día y que se complementa con consejos, señalamientos, confrontaciones,en la búsqueda por introducir en la vivencia de los niños y niñasese bagaje familiar compuesto de hábitos, miradas, señales, tonos de voz,consejos, cuentos, relatos, advertencias. que de manera natural toda familiaofrece y del que nuestros niños y niñas carecían.■Reinsertarse a la escuelaLa ex<strong>pe</strong>riencia de matricular a los niños y niñas en escuelas regulares no diobuenos resultados. Cuando el proceso de recu<strong>pe</strong>ración recién se inicia, el sistemaescolar formal no logra ajustarse al <strong>pe</strong>rfil real que en ese momento presentanlos niños y niñas de la calle. Por ejemplo, si tienen más de diez años ya no losaceptan en los primeros grados y sabemos que una característica es que losniños y niñas de la calle presenten atrasos.Adicionalmente, los colegios prefieren no correr el riesgo de matricularalumnos que puedan figurar luego como desertores. Y es un hecho también queal comienzo la asistencia a la escuela es en cierto modo errática. En los casos enque hemos logrado éxito dentro del sistema escolar formal ha sido porque laactitud del profesor o profesora a cargo fue excepcional. Se trata de docentesque lograron com<strong>pe</strong>netrarse con la situación de su alumno y se interesaron demanera <strong>pe</strong>rsonal, les prestaron atención, les hicieron un seguimiento cercano.Es por ello que en Generación hemos optado por crear condicionesescolares propicias como una medida transitoria dentro del proceso dereinserción (o inserción) escolar. Se trata de una escuela primaria con valoroficial y con un plan de estudios compatible con la currícula escolar vigente. Enella se trabaja sobre la base de círculos de estudio, de acuerdo al nivel y característicasde los niños y niñas. Se desarrollan áreas de trabajo y el eje es elproceso productivo en el cual están inmersos. Por ejemplo, a partir del proyectoJardineritos que se realiza con la Municipalidad de Lima, el equipodocente ha adaptado los contenidos curriculares a la realidad del trabajo que serealiza en los jardines. En la escuela primaria que hemos fundado, niños y niñaspueden iniciar su escolaridad en el momento en que estén en capacidad dehacerlo. Y reiniciarla cuantas veces sea necesario. Cuando llegan, todo estálisto para que el acto de desear ir a estudiar encuentre un ambiente propicio ylos recursos necesarios. Siempre hay un lápiz y una ficha para trabajar, asícomo docentes que conocen la realidad de los niños y niñas y son capaces desentir simpatía hacia ellos y ellas. Con este sistema hemos logrado que alrededorde un 80% de nuestros niños y niñas terminen su primaria.Pero esta realidad se logra con gran esfuerzo. Nuestros educadores yeducadoras tienen que estar detrás de los niños y niñas para que vayan alcolegio. Es necesario llevarlos todos los días.Posteriormente, la secundaria nocturna del sistema educativo formalrecibe mejor a nuestros estudiantes. Paralelamente, los chicos ya están másgrandes, más estabilizados. Además, cuando pasan a la secundaria ya no sonchicos y chicas de la calle, ya tienen consciencia de su propio progreso y seinteresan por estudiar. Pero aún así, es necesario estar motivándolos, acompañándolosy ayudándolos <strong>pe</strong>rmanentemente. Este esfuerzo se ve en algunoscasos recom<strong>pe</strong>nsado cuando los chicos y chicas, una vez concluida la secundaria,se proponen como meta completar su educación su<strong>pe</strong>rior.■Los límites los ponemos entre todosEn la casa extendida los límites entre la vida en la calle y la vida en la casa sonal comienzo difusos. En la medida en que ofrecemos un espacio abierto y noobligamos a que nadie se quede en contra de su voluntad, el proceso de salir,entrar, <strong>pe</strong>rderse, volver a entrar, salir, <strong>pe</strong>rderse, volver, partir, regresar _puedeparecer infinito. Sin embargo, dentro de la casa algunos controles funcionan enfavor del estudio, del trabajo, del aseo, de librarse de la droga.Las intervenciones educativas se centran en el grupo pues éste es unreferente confiable para quienes creen y cultivan las lealtades grupales. Almismo tiempo, tener una buena imagen, formar parte del grupo y contar con suaprobación es muy importante.Así pues, cada niño y niña forma parte de un grupo, el cual a su vezestá liderado por un niño o niña que ejerce la autoridad que la institución leconfiere. Si bien los grupos se forman de manera natural y obedecen a lasafinidades de sus miembros, cada uno tiene un reconocimiento institucional.La selección de los o las jefes de grupo se realiza de acuerdo a diversoscriterios que incluyen la aceptación del grupo, una evaluación positiva de suMODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 45
LA CASA EXTENDIDAproceso de recu<strong>pe</strong>ración y grado de compromiso con la casa. Cada grupo tienela tarea de colaborar para mantener a sus integrantes dentro del procesosocioeducativo y es parte de sus funciones ayudar cuando alguien se desbanday se va. También colabora en prevenir que esto no ocurra.Las reglas se deciden entre todos durante las asambleas, que es dondese plantean las normas a partir de un análisis bastante exhaustivo de lo positivoy negativo y también de lo que nos proponemos. Por ejemplo, un tema deasamblea puede ser Ir a la escuela. Se analiza los pros y contras de ir a laescuela y finalmente se decide qué hacer y cómo hacerlo. En reuniones <strong>pe</strong>riódicasse analizan los problemas o se organizan eventos significativos. En general,se estimula todo aquello que los ayude a ser cada día mejores. La función delas <strong>pe</strong>rsonas adultas es acompañar la reflexión grupal y orientar el seguimientode las acciones que se deciden.Los grupos son es<strong>pe</strong>cialmente proclives a la crítica y suelen ejercerla asu interior como mecanismo de control y la reclaman de los adultos en lamedida en que entienden que es también una fuente de reconocimiento. Si algono funciona bien, agradecen que se los digan. En general, su juicio sobre las<strong>pe</strong>rsonas y los acontecimientos es acertado.En nuestra casa niños y niñas participan en todos los as<strong>pe</strong>ctos delfuncionamiento cotidiano: toman decisiones sobre la administración de losrecursos con que contamos, llevan las cuentas de la institución, conocen lasituación financiera de la casa, opinan y recomiendan sobre la contratación de<strong>pe</strong>rsonal. Lo hacen con gran sentido de responsabilidad pues saben que sitoman una mala decisión <strong>pe</strong>rjudican a otras <strong>pe</strong>rsonas.Esta ayuda se complementa con los servicios contratados de dos <strong>pe</strong>rsonasadultas que se encargan de la cocina y de <strong>pe</strong>rsonal de seguridad que cuidala casa por la noche, a fin de evitar hurtos y custodiar el descanso de los niñosy niñas.En general, las <strong>pe</strong>rsonas adultas tienen la responsabilidad de velarporque se creen hábitos y valores vinculados a la convivencia y el desarrollo<strong>pe</strong>rsonal y social, educando con el propio ejemplo, dando estímulo y articulandolos esfuerzos que se realizan en el ámbito escolar, laboral y familiar.Trabajo social con niños, niñas yadolescentes que viven en la calleLecciones aprendidas1. Establecer contacto visual, interesarse auténticamente por el nombre y situación <strong>pe</strong>rsonal del niño o niña, evaluar cómo se le puede ayudar.2. Comprender que la mentira, el hurto y el insulto son mecanismos de protección y de sobrevivencia y que detrás de cada conductaantisocial se esconde una dificultad de control que es motivo de sufrimiento para quien la vive.3. Combinar adecuadamente el consejo y la aceptación y ejercer una función de tutela amigable que represente al mismo tiempo autoridad yfamiliaridad.4. Motivar y estimular actividades orientadas al buen uso del tiempo libre que sean un motivo para el aprendizaje de reglas y com<strong>pe</strong>tenciasen ambientes no estructurados.5. Compartir los objetivos y propósitos de la intervención y hacerlos explícitos a fin de facilitar un compromiso conjunto en la resoluciónde problemas que se le plantean al niño o niña de la calle. Razonar, explicar, relatar, establecer analogías... hacerse entender de una maneratransparente y amigable. Persistir más allá de las formas hostiles que se puedan presentar en un inicio.46El equipo de educadores y educadoras realiza su trabajo <strong>pe</strong>dagógico enla calle convocando a los niños y niñas, brindándoles asistencia, sosteniendoreuniones educativas con ellos, etcétera.A su vez, la dirección de la institución tiene entre sus funciones garantizarque todos los niños y niñas estén ocupados, atendidos, que tengan posibilidadde trabajo. Esto incluye motivar la participación de niños y niñas,
ealizar convenios interinstitucionales, garantizar los recursos de diverso tipoy preocuparse porque el equipo funcione como un todo, integrando los diversosniveles educativos y de reinserción.Parte IIILa búsqueda del reconocimiento socialEn realidad, la casa extendida abarca mucho más que la casa y las instalacionesde Generación. El trabajo social con niños, niñas y adolescentes convoca a unaserie de agentes e instituciones. Y es importante que así sea, pues el éxito de unacasa extendida radica en la existencia de lugares amigables dentro de la ciudaddonde los niños y niñas encuentren referentes acogedores, confiables y capacesde ayudarlos en su proceso.Las instituciones y agentes interesados en establecer contacto con niños,niñas y adolescentes en alto riesgo social deben em<strong>pe</strong>zar por tener claroqué pueden ofrecer a estos chicos y chicas que no tienen nada y preguntarsecon genuino interés ¿cómo vamos a beneficiarlos con nuestra intervención?Éticamente, no debería realizarse ninguna intervención que no asegure un mínimode bienestar, una mejoría, aunque sea elemental, un impacto positivo sobrela dura situación que enfrentan los niños y niñas que viven en la calle. Debemospreguntarnos ¿qué es lo que realmente es<strong>pe</strong>ran los chicos y chicas? En primerlugar, y con toda seguridad, el ser tratados y reconocidos como <strong>pe</strong>rsonas. Unaparte significativa del esfuerzo que realizan por su<strong>pe</strong>rarse está centrado enlograr ese objetivo. Recuerdo una vez que fuimos de paseo a Cantolao. Sehabían bañado, <strong>pe</strong>rfumado, estaban bien vestidos. Nadie diría que eran niños yniñas diferentes. Sin embargo, llegamos a la playa y em<strong>pe</strong>zamos a escuchar:“Mira a los pirañitas”. Ellos no lo podían creer. “¿Por qué Lucy, por qué nosdicen eso? Nosotros no somos pirañitas; ya no. ¿Por qué son tan malos?”En segundo lugar, reconocerles su condición de niños, su realidad degente joven. A ellos también les gusta que les hagan la vida agradable, losentusiasma la música, las risas, la alegría, la diversión, un ambiente amigable.Son niños. Las duras condiciones en que viven no les quitan esa condición. Quealguien los trate con simpatía, les haga una chocolatada, los hace felices, lesgenera ilusión, le da color y brillantez a su vida.Luego, conversar y conversar. Aceptan con gusto los consejos. Lesagrada sentirse observados con benevolencia y alentados en sus logros. Larehabilitación de un niño o niña de la calle está íntimamente relacionada con lacalidad del contacto que puedan establecer con alguien que se convierte en una<strong>pe</strong>rsona muy significativa. Alguien capaz de ser lo suficientemente simpáticocomo para lograr entablar una conversación fluida, y naturalmente alguien quelos mira con ojos de simpatía, con es<strong>pe</strong>ranza.Finalmente, el estímulo que más aprecian es el que se logra extramuros,fuera de nuestra casa, en el mundo real, cuando otros como ellos, o mejores, losreconocen como semejantes y se aprestan a compartir.MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 47
LA CASA EXTENDIDATexto de estudio❚ LA CASA EXTENDIDA:Trabajo social con niños, niñas y adolescentes en alto riesgo1 ¿Cuáles son las lecciones aprendidas en la ex<strong>pe</strong>riencia relatada en el artículo “La casa extendida” y en qué medida pueden ser útiles altrabajo de la Policía con los niños, niñas y adolescentes que viven en la calle?2 ACTIVIDAD SUGERIDALectura del poema “Recordando” de Rabindranath Tagore 1 para reflexionar sobre el valor de los sentimientos.RECORDANDONo recuerdo a mi madre.Solamente esto: a veces cuando estoy jugando,de re<strong>pe</strong>nte sin razón alguna,una tonada empieza a formarsey sonar en mis oídos,y viene mi madrey se mezcla con mi juego.Tal vez ella cantaba,mientras me mecía.Se ha idoy dejó su canción.No recuerdo a mi madre.Solamente esto: cuando estoy en Ashwinal amanecer entre árboles shiuli1. Tomado de Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño. Manual de Capacitación de la Alianza Internacional Save The Children.México, 1998.48
2. Ibid.el aroma de sus floreses acarreado por la brisa del rocío,de alguna manera ella vuelve a mi mentemi madre.Tal vez hace mucho tiempo ella recogía shiulis,llenaba su canasta.Por eso el aroma de Pujavuelve convertido en su aroma.No recuerdo a mi madre.Solamente esto: cuando me siento en la ventanade mi habitacióny miro al cielo azul lejano,me parece como si mi madre me estuviera viendocon la mirada serena.Hace mucho tiempo ella me colocaba en su regazoy me miraba la cara.Ha dejado esa mirada en todo el cielo.Orientación:❍Una vez leído el poema, tome en cuenta su ex<strong>pe</strong>riencia <strong>pe</strong>rsonal, recuerde su niñez y la fuerza de los sentimientos ex<strong>pe</strong>rimentados.Guíe su reflexión con el siguiente cuadro 2 :Recuerdos de Sentimientos en Acciones en Consecuenciasla niñezese momento ese momento desde entoncesRecuerdo feliz...Momento en elque fue ignoradorechazado o noescuchado...MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 49
LA CASA EXTENDIDA❍ Complete el ejercicio respondiendo lo que más le gustó hacer en su niñez 3 .Si prefiere compartir su ex<strong>pe</strong>riencia, anote sus recuerdos en un pa<strong>pe</strong>lógrafo. Si no, es suficiente tomar notas en una hoja de pa<strong>pe</strong>ly reflexionar al res<strong>pe</strong>cto.Lo que más me gustaba hacerLo que menos me gustaba hacerCómo quería que me trataranQué tratos no me gustabanPara concluir el ejercicio, elabore una reflexión final con la siguiente pregunta: ¿cómo podemos contribuir al buen trato de las niñas,niños y adolescentes con quienes nos relacionamos?Este ejercicio también puede desarrollarse con dibujos o dramatizaciones. Si ese fuera el caso, los grupos de participantes dibujano actúan las historias de los otros.Al hacer referencia a la propia niñez se pretende el acercamiento a la Convención sobre los Derechos del Niño y promover que susignificado y aplicación sean más relevantes al propio participante.3. Ibid.50
Niños, niñas y adolescentesen conflicto con la ley:Definición, principios yadministración de justicia1. Marco conceptual: Del derecho demenores tradicional a la doctrina dela protección integralVamos a exponer los principales elementos jurídicos relacionados con el tratamientode los niños, niñas y adolescentes que están en conflicto con la ley<strong>pe</strong>nal. Para ello, se analiza brevemente el contenido del marco conceptual sobrela doctrina de la protección integral, que debe guiar las normas jurídicas concretasaplicables a este sector de la población.La doctrina de la situación irregular de los menores, actualmente su<strong>pe</strong>radapor las normas y la doctrina, buscaba proteger al menor poniéndolo adisposición del juez, quien actuaría como un buen padre de familia, tomando almenor como un objeto de protección, desconociendo su calidad de sujeto dederecho. De esta manera se limitaban las garantías sustantivas, procesales y deejecución de las medidas.En la visión “tutelar” de la doctrina de la situación irregular, se equiparandiversas situaciones en las que se puede encontrar un menor como:a. en situación de abandono o <strong>pe</strong>ligro,1. Abogado, Secretario General de la Comisión Andina de Juristas.2. Abogada, Asesora del Programa de Asuntos Penales y Penitenciales de la Defensoría del Pueblo.Javier Ciurlizza Contreras 1Susana Silva Hasembank 2b. el que su patrimonio se encuentre amenazado por quienes lo administran,c. que haya realizado una infracción <strong>pe</strong>nal,d. que carezca de un representante legal,e. que tenga deficiencias físicas o mentales, etcétera.Todas estas situaciones recibían respuestas similares y las medidasque se adoptaban no se distinguían materialmente entre sí. Las infracciones seconsideraban resultado de factores sicológicos y sociales que determinaban laintervención tutelar del juez. Esta intervención se daba por medio de un proceso,que si bien no era considerado <strong>pe</strong>nal, tenía los mismos efectos, con elagravante de que al no tener la etiqueta “<strong>pe</strong>nal”, originaba la no aplicación degarantías <strong>pe</strong>nales, procesales y de ejecución de las medidas.Progresivamente, la doctrina de la situación irregular fue cediendo terrenoa concepciones más amplias que implicaban la consideración del niño yadolescente como sujetos de derechos.Como señala Miguel Cillero, por doctrina de la protección integral seentiende al conjunto de principios, directrices y derechos contenidos en losinstrumentos internacionales de Naciones Unidas para la protección de losderechos de la infancia. Esta doctrina parte de la premisa de que el niño oMODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 51
NIÑOS; NIÑAS Y ADOLESCENTES EN CONFLICTO CON LA LEY52adolescente es un sujeto de derecho, incluso en lo que se refiere al “derecho<strong>pe</strong>nal”, y en el caso de los adolescentes infractores de la ley <strong>pe</strong>nal, cuentan conidénticas garantías del derecho <strong>pe</strong>nal, más aquellas propias de su condición deadolescentes.A partir de estas consideraciones, se plantea la necesidad de crear unnuevo modelo de justicia para estos casos, el cual debería tener las siguientescaracterísticas:a. Los derechos y garantías del niño y el adolescente no deben ser menoresque los que tienen los adultos.b. Mayor responsabilidad de los adolescentes por sus acciones, comocorrelato con los derechos y garantías con los que puede contar.c. Limitar al mínimo la intervención de la justicia <strong>pe</strong>nal. Es decir, la ley<strong>pe</strong>nal se aplica sólo por excepción a los niños y adolescentes.d. Mayor atención hacia la víctima del delito.e. Mantener los principios educativos que orientan las legislaciones juveniles,atendiendo prioritariamente las necesidades <strong>pe</strong>rsonales, familiaresy sociales.2. Estándares internacionalesA. La edad <strong>pe</strong>nalSegún la legislación internacional, los Estados deben fijar límites res<strong>pe</strong>cto a lasedades y la capacidad de responsabilidad <strong>pe</strong>nal (imputabilidad), con base endos as<strong>pe</strong>ctos:1. La edad debajo de la cual nadie puede ser juzgado ni sancionado por elsistema <strong>pe</strong>nal de adultos, en cuyo caso debe aplicarse una legislaciónes<strong>pe</strong>cial.2. La edad debajo de la cual nadie será sometido siquiera a la legislaciónes<strong>pe</strong>cial para los infractores <strong>pe</strong>nales.En su artículo 1º la Convención Universal de los Derechos del Niñorecomienda tomar los 18 años como límite de la mayoría de edad <strong>pe</strong>nal. LaRegla Nº 5 de Beijing contiene un criterio para fijar la edad de absoluta responsabilidadde los niños, así como la edad <strong>pe</strong>nal:“En todos los sistemas jurídicos que se reconozca el conceptode mayoría de edad <strong>pe</strong>nal con res<strong>pe</strong>cto a los menores, su comienzo nodeberá fijarse a una edad demasiado temprana habida cuenta de lascircunstancias que acompañan a la madurez emocional, mental e intelectual.”El artículo 5.5. de la Convención Americana de los Derechos Humanos(en adelante Convención Americana) parece optar por el criterio de diferenciaradultos de niños, al señalar que “cuando los menores puedan ser procesados,deben ser separados de los adultos y llevados ante tribunales es<strong>pe</strong>cializados,con la mayor celeridad posible, para su tratamiento”. Si bien la norma habla deprocesados, que podría hacer <strong>pe</strong>nsar en un proceso <strong>pe</strong>nal en su contra, serefiere a la existencia de Tribunales Es<strong>pe</strong>cializados, lo que significa la necesidadde considerar un sistema diferente para ellos.Si bien existe libertad para fijar la edad <strong>pe</strong>nal en menos de 18 años, laConvención reconoce derechos a los menores de esa edad, los cuales resultanincompatibles con el sistema <strong>pe</strong>nal aplicable para adultos. Por ello la interpretacióncomúnmente aceptada es fijar los 18 años como la mayoría de edad, porlo menos en el área <strong>pe</strong>nal.Res<strong>pe</strong>cto a esta materia, varios países de la región, entre ellos Brasil,Perú y Ecuador, han establecido una franja de responsabilidad es<strong>pe</strong>cial y otrade total irresponsabilidad, que en la mayoría de casos va entre los 12 ó 14,hasta los 18 años. La responsabilidad es<strong>pe</strong>cial se refiere a la posibilidad deaplicar medidas socio-educativas que pueden ir hasta la privación de la libertad,<strong>pe</strong>ro siempre con una finalidad sustancialmente distinta a la contenida enlas <strong>pe</strong>nas aplicables a los adultos.B. Garantías sustantivas■Principio de culpabilidadEsta garantía limita la sanción a la existencia de culpa y a la medida de laculpabilidad del agente, debiendo eliminarse la categoría de <strong>pe</strong>ligrosidad. Estosignifica que sólo aquella <strong>pe</strong>rsona que sea objetivamente culpable de un hechocontrario a la ley <strong>pe</strong>nal, en relación a una víctima debidamente identificada, serámerecedora de una sanción. Los términos “<strong>pe</strong>ligrosos”, “vagos”, “maleantes”y otros similares no constituyen elemento suficiente para hablar de una infracciónde la ley.■Principio de legalidadLimita la sanción a la existencia de un delito establecido previamente por la ley.En consecuencia, se debe eliminar la sanción a las situaciones “irregulares”.
Con este principio se busca un mínimo de certeza, limitando la posibilidad desanción por la simple discrecionalidad de la autoridad.La regla 2.2.b de Beijing señala que:“es delito todo comportamiento (acción u omisión) <strong>pe</strong>nado por la leycon arreglo al sistema que se trate.”La Convención, en su artículo 40.2, señala que:“Los Estados Partes garantizarán, en particulara. que no se alegue que ningún niño ha infringido las leyes <strong>pe</strong>nales,ni se acuse o declare culpable a ningún niño de haberinfringido esas leyes, por actos u omisiones que no estabanprohibidos por las leyes nacionales o internacionales en elmomento que se cometieron.”De otro lado, el artículo 37.b de la Convención limita el uso de losrecursos punitivos:“Se garantiza_ que ningún niño será privado de libertad ilegal o arbitrariamente.La detención, el encarcelamiento o la prisión de un niño se llevaráa cabo en conformidad con la ley y se utilizará tan solo como medida de últimorecurso y durante el <strong>pe</strong>ríodo más breve que proceda.”El establecimiento de conductas que sin ser delitos <strong>pe</strong>nales originenpara los adolescentes una medida similar a la <strong>pe</strong>nal, constituye un rezago de ladoctrina de la situación irregular. Es claro que conductas de simple desobedienciao inconducta no deben ser tratadas como delitos juveniles, en tanto constituiríaun tratamiento desigual ya que en el caso de los adultos dichas conductasno son punibles.■Principio de humanidadEste principio prohíbe las <strong>pe</strong>nas crueles, inhumanas o degradantes.Adicionalmente, prohíbe la aplicación de la <strong>pe</strong>na de muerte y la cadena <strong>pe</strong>r<strong>pe</strong>tuapara el caso de los niños y adolescentes. Así lo señala la Convención en suartículo 37.a.“Los Estados Partes velarán porque ningún niño sea sometido a torturasni a otros tratos o <strong>pe</strong>nas crueles, inhumanos o degradantes. No se impondrála <strong>pe</strong>na capital ni la de prisión <strong>pe</strong>r<strong>pe</strong>tua sin posibilidad de excarcelación pordelitos cometidos por menores de 18 años de edad.”■Tratamiento diferenciado entre infractores de la ley <strong>pe</strong>nal y noinfractoresEl reconocimiento del principio de tipicidad por la Convención y otros instrumentosinternacionales, así como la es<strong>pe</strong>cialidad y separación de la responsabilidadpor infracciones a la ley <strong>pe</strong>nal, implican el derecho a un tratamientodiferenciado entre infractores y quienes se encuentren en situación de abandonoo riesgo.Este es un tema central en los principios internacionales sobre losderechos del niño. La fiel aplicación de la doctrina de la protección integralconlleva la inaplicabilidad de la ley <strong>pe</strong>nal a los niños, niñas y adolescentes queson reconocidos en “situación irregular” o con denominaciones parecidas altérmino “niños de la calle”. El “niño de la calle” no es un infractor, ni actual nifuturo, sino un niño que requiere de medidas positivas por parte del Estado.■Tratamiento diferenciado de los adultosSe establecen principios que deben orientar la reacción social ante las infraccionesde los adolescentes, y además se deben res<strong>pe</strong>tar iguales derechos y garantíasque para los adultos. El sistema <strong>pe</strong>nal juvenil es diferente al sistema <strong>pe</strong>nalde los adultos y tiene como finalidad el desarrollo integral del adolescente. Sepueden citar tres ejes en la materia:• Reconocimiento de iguales derechos y garantías que a los adultos.• Reconocimiento de límites, derechos y garantías en razón de la edad.• Establecimiento de una finalidad a la intervención estatal.La particularidad de la reacción para el caso de los adolescentes seorigina en la aplicación de la doctrina de la Convención: la consideración yprotección de la dignidad y derechos. A la reacción <strong>pe</strong>nal se incorpora lafinalidad de asegurar el bienestar y el desarrollo integral del niño para suadecuada integración social. El artículo 40.1 de la Convención señala que:“Los Estados Partes reconocen el derecho de todo niño de quien sealegue que ha infringido las leyes <strong>pe</strong>nales o a quien se acuse o declare culpablede haber infringido esas leyes a ser tratado de manera acorde con el fomentode su sentido de la dignidad y el valor, que fortalezca el res<strong>pe</strong>cto del niño porlos derechos humanos y las libertades de terceros y en las que se tengan enMODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 53
NIÑOS; NIÑAS Y ADOLESCENTES EN CONFLICTO CON LA LEY54cuenta la edad del niño y la importancia de promover la reintegración del niñoy de que éste asuma una función constructiva en la sociedad.”De este texto se pueden extraer los siguientes principios fundamentales:1. La intervención tiene sentido en base a la dignidad y el valor del niño,no buscando su degradación o sometimiento.2. La intervención debe tender a fortalecer el res<strong>pe</strong>to al niño por las reglasde convivencia social fundadas en el res<strong>pe</strong>to de los derechos y libertadesde terceros, destacándose los fines sociales de la intervención.3. La intervención tiene objetivos es<strong>pe</strong>cíficos a realizar: promover lareintegración del niño y que éste asuma una función constructiva en lasociedad.La particularidad trae como consecuencia un régimen diferenciado delsistema <strong>pe</strong>nal para el caso de los adultos. Así, las condiciones de privación delibertad (internamiento en el caso de los adolescentes) debe incluir un ambienteadecuado para que la protección se verifique en la práctica. La selección ycapacitación del <strong>pe</strong>rsonal a cargo de los centros para adolescentes tambiéndeberá responder a requisitos distintos a los vigentes para los funcionarios delsistema <strong>pe</strong>nitenciario para adultos.■Principio de dignidad de la <strong>pe</strong>rsonaLa acción del Estado tiene como límite el núcleo esencial de los derechosfundamentales de la <strong>pe</strong>rsona. Las aplicaciones de este principio son múltiples,y en materia de infracciones <strong>pe</strong>nales orienta y limita la acción estatal. El artículo40.1 (ver acápite anterior) de la Convención ordena que la intervención delEstado debe fomentar el sentido de su dignidad <strong>pe</strong>rsonal.Asimismo, limita la acción de los agentes estatales, prohibiéndose latortura, <strong>pe</strong>nas o tratos crueles, inhumanos o degradantes, la <strong>pe</strong>na de muerte yla cadena <strong>pe</strong>r<strong>pe</strong>tua, y en general regula el tratamiento diferente al adulto.■Principio de jurisdiccionalidadQue contiene dos garantías fundamentales:1. La facultad de juzgar y ejecutar lo juzgado sólo corresponde a lostribunales de justicia.2. Nadie puede ser juzgado sino por un tribunal com<strong>pe</strong>tente, inde<strong>pe</strong>ndientee imparcial establecido por ley con anterioridad a la comisióndel hecho.Según el artículo 40.2.III de la Convención:“Los Estados Partes garantizarán, en particular_ que la causa serádirimida sin demora por una autoridad u órgano jurisdiccional com<strong>pe</strong>tente,inde<strong>pe</strong>ndiente e imparcial.”Se busca, como en los procesos de adultos, que un tercero imparcialdecida sobre el mismo. En el caso de niños y adolescentes, la ConvenciónAmericana en su artículo 5.5 <strong>pe</strong>rmite el juzgamiento por Tribunales Es<strong>pe</strong>cializados.En su artículo 40, inciso 3, la Convención establece la conformación deinstituciones es<strong>pe</strong>cíficas como pueden ser los juzgados es<strong>pe</strong>cializados.“Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para promoverel establecimiento de leyes, procedimientos, autoridades e institucioneses<strong>pe</strong>cíficos para los niños de quienes se alegue que han infringido las leyes<strong>pe</strong>nales o a quienes se acuse o declare culpables de haber infringido esas leyes,y en particular:a. El establecimiento de una edad mínima antes de la cual se presumiráque los niños no tienen capacidad para infringir leyes <strong>pe</strong>nales.b. Siempre que sea apropiado y deseable, la adopción de medidas paratratar a esos niños sin recurrir a procedimientos judiciales, en el entendimientode que se res<strong>pe</strong>tarán plenamente los derechos humanos y las garantíaslegales.”La disposición transcrita ordena sustraer del ámbito <strong>pe</strong>nal de los adultos,los casos de menores que hayan tenido conductas <strong>pe</strong>nalmente sancionadas.Del mismo modo, la Regla 11.1 de Beijing, <strong>pe</strong>rmite que no se recurra a lasautoridades jurisdiccionales, <strong>pe</strong>ro prohíbe la disminución de garantías o derechosy queda abierta la posibilidad de una revisión judicial. Asimismo, seestablece límites a la posibilidad de aplicar medidas luego de haberse sustraídoel caso del control jurisdiccional, excluyéndose las medidas punitivas.“Se examinará la posibilidad, cuando proceda, de ocuparse de losmenores delincuentes sin recurrir a las autoridades com<strong>pe</strong>tentes_ para quelos juzguen oficialmente.”Es claro que ello no constituye una exención al principio dejurisdiccionalidad, y esta remisión debe realizarse con todas las garantías debidasa los jóvenes infractores.■Protección del derecho a la libertad <strong>pe</strong>rsonal
Implica el establecimiento de dos tipos de normas:1. Las que limitan la facultad del Estado de privar de libertad a losmenores de edad. En su artículo 37.b la Convención señala que ningúnniño será privado de su libertad arbitraria o ilegalmente. La limitaciónde libertad es un último recurso y debe ser aplicada por el mínimotiempo posible. Asimismo, las Reglas 13.1, 17.1.b y 17.1.c de Beijingestablecen que la privación de libertad para el menor:• Es el último recurso y por el tiempo más breve posible.• Se impone tras un estudio cuidadoso.• Sólo se impondrá cuando se trate de un caso grave en queconcurra violencia contra otra <strong>pe</strong>rsona o la reincidencia pordelitos graves.Convención (artículo 37.b): Los Estados Partes velarán porque ningún niñosea privado de su libertad ilegal o arbitrariamente. La detención, el encarcelamientoo la prisión del niño se llevará a cabo de conformidad con la ley y seutilizará tan solo como de medida de último recurso y durante el <strong>pe</strong>ríodo másbreve que proceda.Reglas de Beijing (13.1.): Sólo se aplicará la prisión preventiva como últimorecurso y durante el plazo más breve posible.Reglas de Beijing (17.1.b y c): La decisión de la autoridad com<strong>pe</strong>tente seajustará a los siguientes principios _: b) Las restricciones a la libertad <strong>pe</strong>rsonaldel menor se impondrán sólo tras cuidadoso estudio y se reducirán almínimo posible; c) Sólo se impondrá la privación de la libertad <strong>pe</strong>rsonal en elcaso de que el menor sea condenado por un acto grave en el que concurraviolencia contra otra <strong>pe</strong>rsona o por la reincidencia en cometer otros delitosgraves, y siempre que no haya otra respuesta adecuada.”La limitación no se refiere únicamente a que la orden sea autorizada porla ley y emitida por la autoridad com<strong>pe</strong>tente, sino que se establecen otrasfundamentadas en la es<strong>pe</strong>cial calidad de los niños como <strong>pe</strong>rsonas vulnerables yen etapa de desarrollo. Por ello se busca evitar la privación de la libertad y lasmedidas alternativas.2. Garantías y derechos en relación a la ejecución de la privación delibertad. En su artículo 37.c y d la Convención así como la Regla 13.3de Beijing reconocen el derecho del niño a:• Estar separado de los adultos.• Mantener contacto con su familia.• Una pronta asistencia jurídica.• Impugnar la legalidad de su privación de libertad ante un Tribunalu otra autoridad com<strong>pe</strong>tente, imparcial e inde<strong>pe</strong>ndiente y a unapronta decisión sobre dicha acción.Convención (artículo 37.c): Los Estados Partes velarán porque todo niñoprivado de libertad sea tratado con humanidad y el res<strong>pe</strong>to que se merece ladignidad inherente a la <strong>pe</strong>rsona humana, y de manera que se tengan en cuentalas necesidades de las <strong>pe</strong>rsonas de su edad. En particular, todo niño privadode libertad estará separado de los adultos, a menos que ello se considerecontrario al interés su<strong>pe</strong>rior del niño, y tendrá derecho a mantener contactocon su familia por medio de correspondencia y de visitas, salvo en circunstanciasexcepcionales.Reglas de Beijing (13.3): Los menores que se encuentren en prisión preventivagozarán de todos los derechos y garantías previstas en las Reglas Mínimaspara el tratamiento de los reclusos aprobadas por las Naciones Unidas.Las Reglas de las Naciones Unidas para la Protección de los Menores Privadosde Libertad establecen as<strong>pe</strong>ctos importantes a tomar en cuenta:• Definen como menor a toda <strong>pe</strong>rsona menor de 18 años, sin haberdiferencia entre imputables o inimputables. Regla 11.a.“Se entiende por menor a toda <strong>pe</strong>rsona de menos de 18 años de edad.La edad límite por debajo de la cual no se <strong>pe</strong>rmitirá privar a un niño de sulibertad debe fijarse por la ley.”• Entiende por privación de libertad toda forma de detención o encarcelamiento,el internamiento en un establecimiento público o privado delque no se <strong>pe</strong>rmita salir al menor, por orden judicial o administrativa.Regla 11.b. Lo que amplía la noción de internación a todas las formasde privación de libertad.“Por privación de libertad se entiende toda forma de detención o encarcelamiento,así como el internamiento en un establecimiento público o privadodel que no se <strong>pe</strong>rmita salir al menor por su propia voluntad, por orden decualquier autoridad judicial, administrativa u otra autoridad pública.”• Es requisito para la privación de libertad que sea la última opción, porMODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 55
NIÑOS; NIÑAS Y ADOLESCENTES EN CONFLICTO CON LA LEY56un <strong>pe</strong>ríodo mínimo que debe ser expresamente determinado, pudiendo el menorsalir antes de dicho plazo. Regla 2.“Sólo se podrá privar de libertad a los menores de conformidad conlos principios y procedimientos establecidos en las presentes reglas, así comoen las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para la Administración deJusticia de Menores (Reglas de Beijing). La privación de la libertad de unmenor deberá decidirse como último recurso y por el <strong>pe</strong>ríodo mínimo necesarioy limitarse a casos excepcionales. La duración de la sanción debe serdeterminada por la autoridad judicial sin excluir la posibilidad de que elmenor sea puesto en libertad antes de ese tiempo.”C. Garantías procesalesLa Convención también contiene un conjunto de principios que aseguran lavigencia del debido proceso.■JurisdiccionalidadLa instancia judicial es<strong>pe</strong>cializada debe contener todas las atribuciones de unajurisdicción: com<strong>pe</strong>tencia, inde<strong>pe</strong>ndencia e imparcialidad del órgano. (Artículos37.d, 40.2 y 40.3 de la Convención; Regla 11 de Beijing).■ContradictorioEn tanto el proceso es una relación contradictoria, debe tener claramente definidossus roles procesales y debe existir un adecuado equilibrio entre lossujetos procesales. Los niños y adolescentes deben ser oídos, aportar pruebas,interrogar <strong>pe</strong>rsonalmente a los testigos. (Artículo 40.2.b de la Convención;Reglas 7.1, 14.2, 15.2 de Beijing).■Inviolabilidad de la defensaPor medio de la cual debe garantizarse la presencia del defensor en el proceso,o proporcionarle un defensor de oficio. (Artículos 37.d y 40.3 de la Convención;Reglas 7.1, 14.2 y 15.2 de Beijing).■Presunción de inocenciaIdéntico al caso de los adultos. (Artículo 40.2.b.I de la Convención; Reglas 7.1y 13.1 de Beijing).■ImpugnaciónDerecho a contradecir todo acto del juez ante un órgano su<strong>pe</strong>rior, inclusive laposibilidad de interponer el Hábeas Corpus en el caso de orden de privación dela libertad o prolongación de la misma. (Artículo 3.d de la Convención; Regla7.1 de Beijing).■Legalidad del procedimientoEl procedimiento debe ser el que fija la ley, sin quedar a la discrecionalidad delórgano jurisdiccional. (Artículo 40.2.b.III de la Convención; Regla 17.4 deBeijing).■Publicidad del procesoBusca garantizar el acceso a la información a los sujetos procesales. Esteprincipio es relativo pues puede restringirse la información para evitar dañar alos menores infractores. (Artículo 40.2.b.VII de la Convención; Reglas 8.1,8.2, 21.1 y 21.2 de Beijing).3. Legislación nacional• Constitución Política de 1993.• Código de los Niños y Adolescentes, Decreto Ley Nº 26102 del 28 dediciembre de 1992.• Código Penal.• Convención sobre los Derechos del Niño.A. Ámbito de aplicaciónEl Código de los Niños y Adolescentes (CNA) es aplicable a toda <strong>pe</strong>rsonadesde su concepción o hasta los 18 años, a los cuales se le reconocen derechoses<strong>pe</strong>ciales. Se diferencia a los menores en:a. Niños. Todo ser humano desde su concepción hasta cumplir los 12años.b. Adolescentes. Desde los 12 años hasta cumplir los 18.■Edad <strong>pe</strong>nalEn su artículo 21, el Código Penal (CP) señala dos tipos de imputabilidad:
a. Imputabilidad restringida entre los 18 y 21 años, así como a partir delos 65 años.b. Imputabilidad plena, entre 1 y 65 años.En el caso de la imputabilidad restringida, si bien se atenúa la <strong>pe</strong>na, noes diferente al tratamiento de los adultos. En ese sentido, los 18 años es la edadque separa la imputabilidad de la inimputabilidad en materia <strong>pe</strong>nal.A las <strong>pe</strong>rsonas entre 12 y 18 años, adolescentes en términos del CNA,que realicen algún auto tipificado en el CP, se les considera como infractores,pasibles de ser sometidos a un proceso ante el Juez de Familia y sujetos a unamedida de protección.Las <strong>pe</strong>rsonas menores de 12 años que hubieran realizado un acto tipificadocomo delito, son pasibles de medidas de protección previstas, lo mismoque en el caso de los adolescentes que hubieran sido declarados en abandono.La legislación diferencia claramente el caso de un adolescente infractory de un niño, estableciendo un mínimo debajo del cual no se le puederesponsabilizar por su actuación. Tampoco se puede responsabilizar a losmenores en estado de abandono, cuando se encuentren en circunstancias quehacen necesaria la intervención del Estado no para rehabilitarlos, sino paraotorgarles servicios adecuados para su desarrollo <strong>pe</strong>rsonal (Artículo 265 delCódigo de los Niños y Adolescentes).B. Procedimiento■Nivel policialEl adolescente sólo puede ser detenido en caso de flagrancia o cuando exista unaorden judicial, por lo que no están autorizados los o<strong>pe</strong>rativos policiales para lacaptura de adolescentes de manera indiscriminada.El detenido debe ser conducido a la estación policial, informándose a laFiscalía de Familia de turno que debe presentarse inmediatamente. Durante ladetención, el adolescente goza de iguales derechos que un adulto: informaciónsobre el motivo de la detención, comunicación con sus familiares o su abogado,así como interponer el Hábeas Corpus o un Oficio a la Fiscalía de Familiacuando se trate de una detención arbitraria, ésta exceda el plazo de 24 horas oexistan maltratos o torturas.Se debe informar a sus padres o responsables, citándolos y comunicándolesla situación en que se encuentra el adolescente. En la Fiscalía se le toma sudeclaración, así como la del agraviado y los testigos del hecho.■Fiscalías de FamiliaUna vez que el caso pasa a la Fiscalía de Familia, ésta tiene la facultad de optarpor:I. La remisión. Cuando la gravedad del delito no amérita el inicio de unproceso. Consiste en la separación del adolescente del proceso judicial,con el objeto de eliminar sus efectos negativos, siempre que lainfracción no revista gravedad y teniendo en cuenta los antecedentesdel adolescente y su medio familiar.Al adolescente se le aplicará la medida de protección o socioeducativaque corresponda, con excepción de la internación. En casode realizar un trabajo como consecuencia de la remisión del proceso,deberá contar con su consentimiento, el de sus padres o responsablesy deberá estar de acuerdo a su edad, desarrollo y potencialidades.Antes de iniciarse el procedimiento judicial, el Fiscal podráconceder la remisión. Al iniciar el procedimiento y en cualquier etapa,el Juez o la Sala podrá conceder la remisión, lo que conlleva la extincióndel proceso.II. El archivamiento. Cuando en las investigaciones se determina que nohay delito o que el adolescente no es responsable del mismo.III. Solicitar la a<strong>pe</strong>rtura del proceso. Si considera que hay evidencias de laresponsabilidad y el delito es grave. La realiza ante el juzgado para queproceda a abrir la investigación judicial. En el caso de niños, la Fiscalíainicia una investigación tutelar para poder declarar el estado de abandonodel mismo.■Juez de FamiliaUna vez recibida la denuncia, el Juzgado evalúa la conveniencia de iniciar unainvestigación contra del adolescente. Si decide afirmativamente se inicia lainvestigación, llamándose a declarar a todos los involucrados. Posteriormente,dentro de los 30 días, se cita a una Audiencia única de esclarecimiento de loshechos, donde se evalúan las pruebas presentadas tanto por la Fiscalía, comopor la defensa del adolescente. Más adelante, la Fiscalía emite un dictamen enel que solicita la sanción para el adolescente o lo declara no responsable.Finalmente, el Juzgado decide sobre el caso.La sentencia puede ser a<strong>pe</strong>lada ante la Segunda Instancia Es<strong>pe</strong>cializada,estableciéndose un rápido procedimiento al res<strong>pe</strong>cto.Si el Juzgado lo considera conveniente, se puede señalar una medida deDetención Preventiva del adolescente, que debe cumplirse en el Centro deObservación y Diagnóstico del Ente Rector, en donde el EquipoMultidisciplinario evaluará su situación. En ningún caso el adolescente debeMODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 57
NIÑOS; NIÑAS Y ADOLESCENTES EN CONFLICTO CON LA LEY58estar junto con adultos detenidos.C. Garantías y derechos durante el procesoa. Legalidad: ningún adolescente podrá ser procesado ni sancionado poracto u omisión que no esté previsto en la legislación.b. Rehabilitación: el sistema de justicia está orientado a su rehabilitacióny bienestar. Las medidas deben basarse en circunstancias <strong>pe</strong>rsonalesdel infractor.c. Sólo se privará de libertad al adolescente como última medida y por elplazo más breve.d. Res<strong>pe</strong>to a las garantías de administración de justicia consagradas en laConstitución, los Convenios Internacionales, la Convención, el CNAy las demás leyes.e. Sólo podrá ser privado de su libertad por mandato escrito y motivadodel Juez o las autoridades policiales en caso de flagrante infracción<strong>pe</strong>nal.f. A impugnar la orden que lo ha privado de su libertad y ejercer la acciónde Hábeas Corpus.g. La privación de libertad y el lugar donde se encuentre detenido seráncomunicados al Juez, Fiscal y a sus padres o responsables y seráinformado por escrito de las causas o razones de su detención, asícomo de sus derechos y de la identidad de los responsables de sudetención.h. Los adolescentes privados de libertad <strong>pe</strong>rmanecerán separados de losadultos detenidos.D. MedidasAl infractor no se le aplican <strong>pe</strong>nas sino medidas socio-educativas, las cualespueden ser:■Medidas de protecciónSeñaladas en el CNA para el caso de los niños o adolescentes declarados enestado de abandono, las que son:a. El cuidado en el propio hogar, orientando a los padres o responsablesal cumplimiento de sus obligaciones con el apoyo y seguimiento temporalde Instituciones de Defensa.b. Participación en programas oficiales o comunitarios de atención educativa,de salud y social.c. Incorporación a una familia sustituta o colocación familiar.d. Atención integral en un establecimiento de protección es<strong>pe</strong>cial.e. Declarado el niño o adolescente en estado de abandono, se podrá dar enadopción, si fuere el caso.■AmonestaciónRecriminación severa al adolescente y sus padres o responsables.■Prestación de servicios a la comunidadRealización de labores de acuerdo con su aptitud, sin <strong>pe</strong>rjuicio de su salud,estudios o trabajo, por un máximo de 6 meses.■Libertad asistidaSe designa a un tutor para la orientación, su<strong>pe</strong>rvisión y promoción del adolescentey su familia por un tiempo máximo de 8 meses.■Semi-libertadTranscurridas las dos terceras partes de la medida de internación, se puedesolicitar concurrir a un trabajo o escuela fuera de la institución como unamedida transitoria a la libertad. Plazo máximo de 12 meses.■InternaciónPrivación de la libertad por un máximo de 3 años. Luego se le podría colocarbajo el régimen de libertad asistida o semi-libertad. Esta medida, por ser la mássevera, sólo se aplicará cuando se trate de:• Un acto doloso sancionado por el Código Penal con una <strong>pe</strong>na mayor a4 años.• Re<strong>pe</strong>tidas infracciones graves.• Reiterado incumplimiento injustificado de una medida socio-educativaimpuesta anteriormente.La internación debe cumplirse en una entidad pública exclusiva paraadolescentes, diferente a la destinada para su protección, ubicándolos de acuerdoa su edad, sexo, gravedad del hecho y el informe del Equipo Multidisciplinario.
Durante la misma deben realizarse las actividades sico<strong>pe</strong>dagógicas y evaluaciones<strong>pe</strong>riódicas por parte del Equipo Multidisciplinario.Cuando el adolescente cumpla 18 años, el Juez puede ordenar se prolonguela internación hasta que concluya la medida. En cualquier caso, la internaciónfinaliza a los 21 años.E. Derechos del adolescente internadoAl adolescente le asisten los siguientes derechos, sin <strong>pe</strong>rjuicio de los demás quelo puedan favorecer:1. Un trato digno.2. Ocupar establecimientos que satisfagan las exigencias de higiene y adecuadosa sus necesidades.3. Recibir educación, formación profesional o técnica.4. Realizar actividades recreativas.5. Profesar su religión.6. Recibir atención médica.7. Realizar un trabajo remunerado que complemente la instrucción impartida.8. Tener contacto con su familia por medio de visitas, dos veces a lasemana, o por teléfono.9. Comunicarse en forma reservada con su abogado y solicitar entrevistarsecon el Fiscal y Juez.10. Tener acceso a la información de los medios de comunicación social.11. Recibir, cuando sea externado, los documentos <strong>pe</strong>rsonales necesariospara su desenvolvimiento en la sociedad.12. A impugnar las medidas disciplinarias adoptadas por las autoridadesde la institución.4. Funcionamiento de los o<strong>pe</strong>radoresdel sistema policial-judicial nacionalA. Nivel policialEl artículo 5 del Código establece que ningún niño o adolescente puede serdetenido, salvo por mandato judicial o por flagrante delito. Esta garantía essimilar a la establecida para cualquier <strong>pe</strong>rsona, <strong>pe</strong>ro con dos diferencias fundamentales.En el caso del adulto, la detención preventiva puede extenderse a 15días en los casos de espionaje, tráfico ilícito de drogas o terrorismo. En el casodel adolescente, siempre debe ponerse a disposición a las 24 horas de sudetención ante el Fiscal del Niño y Adolescente. Por otro lado, los regímenesde excepción no sus<strong>pe</strong>nden estas disposiciones. Aún en Estado de emergencia,todos los derechos de los niños <strong>pe</strong>rmanecen vigentes.En relación a la detención policial sólo procede en los dos supuestosmencionados. La orden judicial sólo puede provenir del Juez del Niño y Adolescente,derivada de un proceso abierto. El Fiscal no está autorizado paraordenar la detención. Por otro lado, se entiende por “flagrancia” la situación dehecho en la cual se verifica la comisión de un hecho punible en el acto mismo ysin que medie un tiempo considerable entre la comisión del acto y la detenciónpolicial.No es legal la detención practicada por mera sos<strong>pe</strong>cha. En este caso sedebe acudir al Fiscal es<strong>pe</strong>cializado para que ordene una investigación y posteriormentesolicite al Juez su detención. Tampoco es legal la detención por faltade documentos. Este supuesto es particularmente complejo en los adolescentesque adquieren su Boleta y Libreta Militar. Lamentablemente, es usual quese detenga a estos adolescentes bajo el falso supuesto de que la ausencia dedocumentos es una presunción de una “situación irregular”.Ambas detenciones (por mera sos<strong>pe</strong>cha o por falta de documentos)son consideradas detenciones arbitrarias y los funcionarios que ordenen oejecuten tales detenciones son pasibles de sanciones <strong>pe</strong>nales. Por otro lado, elpropio menor tiene derecho de interponer todos los recursos legales contra unadetención que considera arbitraria y las autoridades policiales están en la obligaciónde <strong>pe</strong>rmitirle que ejerza ese derecho. Inclusive el adolescente o el niñopuede interponer acción de Hábeas Corpus ante el Juez com<strong>pe</strong>tente para que,en el acto, verifique la legalidad de la detención y las condiciones de la misma.La detención del adolescente debe ser comunicada inmediatamente alJuez, al Fiscal y sus padres o responsables. Sucede con frecuencia que eladolescente no vive con sus padres o se niega a dar información sobre la<strong>pe</strong>rsona responsable de su custodia. En este caso, el policía cumplirá su deberinformando de la detención tanto al Fiscal como al Juez y comunicando adichas autoridades la negativa del adolescente o la imposibilidad de ubicar a losresponsables de su custodia.El adolescente debe ser informado por escrito de los motivos quellevaron a su detención. Como hemos visto, esos motivos son dos: la ordenjudicial (en este caso, es recomendable entregar al adolescente una copia de laresolución) o la constatación de la flagrancia. La autoridad policial debe informartambién al adolescente de los derechos que le asisten. Esta información esesencial para cautelar los derechos del adolescente, pues es usual que el supuestoinfractor desconozca que tiene derecho, por ejemplo, a ser asesoradopor un abogado de su elección, entre otros.MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 59
NIÑOS; NIÑAS Y ADOLESCENTES EN CONFLICTO CON LA LEY60Un supuesto óptimo sería que las autoridades policiales elaboren unacartilla de información básica para los adolescentes infractores que consigne:a. Lugar en donde se encontrará detenido.b. Razón por la cual se le detiene.c. Identificación del <strong>pe</strong>rsonal policial responsable de su detención.d. Derechos que le asisten como adolescente, en particular.1. Derecho a comunicarse con sus padres o las <strong>pe</strong>rsonas quetienen responsabilidad en su custodia. Este derecho es, a lavez, un deber de la Policía.2. Derecho a comunicarse con un abogado de su elección o conuna <strong>pe</strong>rsona que pueda, a su vez, conseguirle ese abogado.3. Derecho a recibir asistencia jurídica gratuita, en caso no quier ono pueda contratar a un abogado.4. Derecho a ser informado de todo lo que suceda en relación a sudetención y eventual procesamiento.5. Derecho a ser res<strong>pe</strong>tado en su integridad física y <strong>pe</strong>rsonal. Seincluye aquí la prohibición de uso de grilletes y esposas.6. Derecho a interponer los recursos legales contra los actoSpoliciales o judiciales y a presentar un recurso de HábeasCorpus directamente y sin necesidad de abogado.7. Que será considerado, para todos los efectos, como inocentemientras no se demuestre lo contrario en un proceso judicial.8. Derecho al silencio; es decir, a no ser obligado a declarar en sucontra.9. Derecho a contar con un intérprete, si su lengua materna no esel castellano.10. Derecho a que su vida privada se res<strong>pe</strong>te y a que su nombre nofigure en medio de comunicación alguno.Este es el decálogo de los derechos del adolescente infractor detenido.Debería publicarse en todas las secciones es<strong>pe</strong>cializadas de las delegacionespoliciales y ser entregado al adolescente a<strong>pe</strong>nas sea detenido.B. Nivel judicialLas órdenes de privación de libertad, tanto preventivas como definitivas, sonlas menos. De otro lado, un buen número de sentencias declaran el archivamientoo la aplicación de la medida socio-educativa de amonestación, lo que demostraríaun tratamiento comprensivo con el adolescente. Las Fiscalías como losJuzgados Es<strong>pe</strong>cializados tienen en cuenta los principios rectores del nuevoCódigo de los Niños y Adolescentes, que de alguna manera se expresan en lasresoluciones en el proceso. En la medida que el adolescente cuente con unfamiliar que se haga cargo de él, la opción es dejarlo en libertad.■Los Juzgados y Salas de FamiliaLa función jurisdiccional encargada a los Juzgados y Salas de Familia goza deun amplio es<strong>pe</strong>ctro de com<strong>pe</strong>tencias, que también abarca las de contenido<strong>pe</strong>nal. Para un mejor desarrollo de sus funciones la ley los faculta para haceruso de medidas cautelares y coercitivas durante el proceso, así como a disponerlas medidas de protección o socio-educativas. Las Salas de Familia gozande estas mismas atribuciones como segunda instancia procesal.■El Fiscal de FamiliaEl ámbito de com<strong>pe</strong>tencia del Fiscal está determinado por el que correspondea los res<strong>pe</strong>ctivos Juzgados y Salas de Familia (artículo 164). En los procesoscontra adolescentes infractores, se constituyen en titulares de la acción <strong>pe</strong>nal ytienen la carga de la prueba.■Órganos auxiliares de la justicia de familiaComo instituciones de apoyo a la función jurisdiccional, el Código de losNiños y Adolescentes prevé un conjunto de organismos con funciones relacionadascon los menores infractores de la ley <strong>pe</strong>nal:a) Equipo Multidisciplinario. Integrado por un equipo de profesionaleses<strong>pe</strong>cializados que tienen como atribución emitir los informes que lesolicitan el Juez y el Fiscal. Gozan de la potestad de efectuar seguimientode las medidas tomadas por los juzgados y emiten dictámenestécnicos.b) División de Policía del Niño y del Adolescente. División Es<strong>pe</strong>cializadade la Policía Nacional (DIVIPOLNA) encargada de auxiliar y colaborarcon los organismos destinados por el Estado en la educación, prevencióny protección del niño o adolescente.Se le asignan diversas funciones, entre las que se encuentran: elapoyo de los programas de educación y recreación a las institucionesencargadas de la vigilancia de niños infractores; y la vigilancia de estosniños infractores en los centros es<strong>pe</strong>cializados.El Código de los Niños y Adolescentes señala como requisitospara <strong>pe</strong>rtenecer a la DIVIPOLNA: formación en las disciplinas pro-
pias del derecho del niño y de la familia, conducta intachable y nocontar con antecedentes judiciales ni disciplinarios.La DIVIPOLNA actúa o interviene en Lima Metropolitana.c) Abogado defensor. El Estado se encuentra obligado, a través del Ministeriode Justicia, a designar abogados de oficio encargados de brindarasistencia judicial gratuita a los niños y adolescentes que lo necesiten.El adolescente infractor no podrá ser procesado sin asesoría legal. Encaso que se encuentre ausente el defensor, el Juez puede nombrarprovisionalmente a un sustituto, sea entre los abogados de oficio ocualquier abogado en ejercicio.d) Policía de Apoyo a la Justicia. Además de la DIVIPOLNA, el Códigodispone la existencia de esta Policía, encargada de realizar las notificacionesordenadas por los Juzgados y Fiscalías de Familia, y de colaborarcon las medidas tutelares dictadas por el Juez. Su labor es netamenteadministrativa y de<strong>pe</strong>nde de los órganos judiciales.e) Servicio Médico Legal del Niño y Adolescente. El Instituto de MedicinaLegal debe contar con un servicio es<strong>pe</strong>cial y gratuito para los niños yadolescentes, acondicionando en lugar distinto al de adultos, con <strong>pe</strong>rsonaladecuadamente capacitado.f) Registro del adolescente infractor. La Corte Su<strong>pe</strong>rior de cada DistritoJudicial, debe hacerse cargo de un Registro, en el que se anoten lasmedidas de protección y socio-educativas impuestas a los adolescentesinfractores. La información tiene carácter confidencial.C. Nivel de internamientoEs <strong>pe</strong>queña la cantidad de adolescentes infractores detenidos, provisional odefinitivamente, lo que se comprueba al analizar la información sobre el CentroJuvenil Juan Pablo II y el de Maranga. El motivo fundamental de ingreso a estoscentros son los actos contra el patrimonio.Aunque el artículo VI del Título Preliminar del Código de los Niños yAdolescentes señala que para su interpretación y aplicación se tendrá en cuentalos principios de la Constitución, la Convención y Convenios Internacionales,aplicándose supletoriamente el Código Civil, Código Procesal Civil y CódigoProcesal Penal, en la práctica no se aplican las medidas socio-educativas. Serequiere ex<strong>pe</strong>dir un reglamento que disponga las reglas de vida diaria comunesa todos los centros.Recientes disposiciones establecen la com<strong>pe</strong>tencia de la Comisión Ejecutivadel Poder Judicial sobre los centros de menores.Población existente en los CentrosJuveniles de InternamientoCentro de diagnóstico y rehabilitaciónTotal*Maranga y Juan Pablo II - Lima (Varones) 231Hermelinda Carrera -Lima (Mujeres) Santa Margarita 25José Quiñones - Chiclayo (Varones) 64La Floresta - Trujillo (Varones) 36Alfonso Ugarte - Arequipa (Varones) 32Andrés A. Cáceres - Huancayo (Varones) 29SOA-Rímac 14Marcavalle - Cusco (Varones) 36Penal de Quencoro ** (Varones) 35Total general 502* Datos al mes de abril de 1997.** Mediante Resolución Suprema Nº 041-97-JUS del 13 de marzo de 1997,el Ministerio de Justicia cedió en uso el pabellón Nº 1 del Establecimiento Penitenciariode Quencoro-Cusco en favor de la Comisión Ejecutiva del Poder Judicialpara el traslado de 37 adolescentes infractores procedentes de Maranga. Estamedida ha sido cuestionada en tanto que se recluye a adolescentes en centros dedetención para adultos.5. Reflexión finalLos niños, niñas y adolescentes requieren de un sistema es<strong>pe</strong>cial de atención ytratamiento, que responda a los principios que sustentan la doctrina de laprotección integral. Este sistema está actualmente en construcción en el Perúpor lo que se observan numerosos vacíos y deficiencias en la ley y en laestructura organizativa del Estado.Las normas y principios del Derecho Internacional sirven precisamentepara guiar la conducta de los funcionarios públicos, en particular de laPolicía, cuando enfrenta una situación ante la cual ni la ley ni las institucionesnacionales tienen respuestas satisfactorias. Es en este sentido que el conocimientode dichas normas internacionales es de particular importancia para losMODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 61
NIÑOS; NIÑAS Y ADOLESCENTES EN CONFLICTO CON LA LEYfuncionarios que tratan niños, niñas y adolescentes.La falta de aplicación no justifica el incumplimiento de la ley, dice unviejo precepto filosófico. Si hay homicidios o violaciones sexuales, ello nosignifica que hay que cambiar las normas que reprimen esas conductas sinomás bien buscar su aplicación de una manera más eficaz.El fin supremo de la sociedad y del Estado es el ser humano. En eltema que nos ocupa, el “interés su<strong>pe</strong>rior” del niño, niña y adolescente debeguiar la aplicación de las normas y la interpretación de las mismas. En caso deduda, diríamos, debería optarse por la decisión que favorezca ese interés enparticular.Quizás el punto neurálgico de todo el sistema nacional de atencióndel niño, niña y adolescente se da cuando el funcionario policial se enfrentacon una infracción de la ley <strong>pe</strong>nal cometida por ese niño, niña o adolescente.Algunas de esas infracciones pueden traer consecuencias tan letales como lascometidas por los adultos. Sin embargo, no debemos <strong>pe</strong>rder de vista que elniño, niña o adolescente son sujetos de derechos y como tales, cuando nosenfrentamos con casos de infractores de la ley <strong>pe</strong>nal, debemos analizar la formaen que la aplicación de ésta pueda favorecer la reintegración de esos sujetos dederechos en los cauces de una sociedad pacífica, dentro de la convivenciaciudadana.Eliminar progresivamente la doctrina de la “situación irregular” es elprimer paso en el largo camino de la consolidación de los derechos del niño, asícomo en la construcción de una política integral y es<strong>pe</strong>cífica de atención. Lostérminos “niños de la calle”, “pandilleros”, “vagos”, “maleantes” deben serdesterrados tanto por su carga negativa y discriminatoria cuanto por lo <strong>pe</strong>ligrosoque resulta involucrar al sistema <strong>pe</strong>nal en el tratamiento.El Derecho Penal es el último recurso para enfrentar una infracción.Como tal, hay una serie de medidas previas que tienen que ser agotadas antesde <strong>pe</strong>nsar en investigaciones <strong>pe</strong>nales y en la aplicación de figuras contempladaspara los adultos.62
Medidas socio-educativasen el marco del código delos Niños y Adolescentes yde las normas internacionalesvigentesLas medidas socio-educativas señaladas en el Código de los Niños y Adolescentes,tienen como finalidad la recomposición del adolescente infractor, en elmarco de la doctrina de la protección integral señalada en la Convención sobrelos Derechos del Niño, que establece como última medida la privación de lalibertad.Han transcurrido casi 100 años desde la creación del primer Tribunal deMenores en Chicago a fines del siglo pasado, hasta la implementación de laConvención sobre los Derechos del Niño por los Estados Parte y el reingresode la infancia en conflicto con la ley <strong>pe</strong>nal a un sistema de garantías.Los cambios definitivamente han sido originados por la vigencia internacionalde los derechos humanos, que señala normas sobre el tema de losderechos humanos es<strong>pe</strong>cíficos del niño en los distintos instrumentos internacionales,que básicamente parten de la Organización de las Naciones Unidas.Uno de los principales instrumentos internacionales en el tema, <strong>pe</strong>rosin carácter vinculante, son las Reglas de Beijing, las cuales tienen como objetivoque la justicia de menores sea concebida como parte integrante del procesode desarrollo del país y, además, que se administre en un marco general dejusticia social para todos los menores, de manera que contribuya a la protecciónde los jóvenes y al mantenimiento de la paz social.1. Abogado, asesor jurídico del Programa DEMUNA-Rädda Barnen.2. Del latín: última medida o última acción.Jorge Valencia Corominas 1Como orientación fundamental, se promueven mecanismos no formalesde control social, como la familia y la escuela, señalando como última racio 2al derecho <strong>pe</strong>nal. Al res<strong>pe</strong>cto, el artículo 13 de las Reglas de Beijing señala:“Con objeto de promover el bienestar del menor, a fin de reducir la necesidadde intervenir con arreglo a la ley, y de someter a tratamiento efectivo, humanoy equitativo al menor que tenga problemas con la ley, se concederá la debidaimportancia a la adopción de medidas concretas que <strong>pe</strong>rmitan movilizar plenamentetodos los recursos disponibles, con inclusión de la familia, los voluntariosy otros grupos de carácter comunitario, así como las escuelas y otrasinstituciones de la comunidad”.La Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por la AsambleaGeneral de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, en la actualidades considerada el instrumento internacional más importante en materia dederechos humanos.El artículo 40 señala que los Estados Partes reconocen el derecho detodo niño de quien se alegue que ha infringido las leyes <strong>pe</strong>nales o a quien seacuse o declare culpable de haber infringido esas leyes a ser tratado de maneraacorde con el fomento de su sentido de dignidad y valor, que fortalezca elres<strong>pe</strong>to del niño por los derechos humanos y libertades fundamentales deMODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL 63
MEDIDAS SOCIOEDUCATIVASterceros y en la que se tenga en cuenta la edad del niño y la importancia depromover su integración y de que éste asuma una función constructiva en lasociedad.Los Estados Partes de la Convención deberán fijar la normatividadnecesaria para efectivizar las garantías señaladas, teniendo en cuenta:a. La determinación de una edad mínima sobre la responsabilidad <strong>pe</strong>nal.b. Establecer sistemas que planteen la exclusión del proceso judicial almenor de edad infractor de la ley <strong>pe</strong>nal.c. El internamiento sólo procederá de manera excepcional. En el caso deque se aplique la medida, se garantizará su bienestar, siendo proporcionalel término del internamiento al tipo de infracción cometido.El Código de los Niños y Adolescentes dispone, en este marco internacional,las siguientes medidas socio-educativas para los adolescentes infractoresde la Ley Penal: amonestación, prestación de servicios a la comunidad, libertadasistida, semi-libertad y como última medida la internación.A continuación presentamos dos casos de atención psicosocial de laDEMUNA (Defensoría Municipal del Niño y del Adolescente) a adolescentesen conflicto con la Ley.64
Texto de estudio❚ NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES EN CONFLICTO CON LA LEY:Definición, principios y administración de justicia❚ MEDIDAS SOCIO-EDUCATIVAS EN EL MARCO DEL CODIGO DELOS NIÑOS Y ADOLESCENTES Y DE LAS NORMASINTERNACIONALES VIGENTES1 ¿Cuáles son los as<strong>pe</strong>ctos que diferencian la doctrina de la protección integral de la doctrina de la situación irregular en el tratamiento a losadolescentes infractores?2 ¿Por qué es relevante establecer una edad <strong>pe</strong>nal? Fundamente una respuesta con el aporte de la Convención sobre los Derechos del Niño.3 En relación a las garantías sustantivas, ¿qué normas y procedimientos necesita aplicar en caso de tratamiento diferenciado entre infractoresde la ley <strong>pe</strong>nal y no infractores?4 Sobre las garantías procesales, ¿cuál es su opinión sobre el acceso que debe tener el adolescente a una asistencia legal? Confronte estanorma con la realidad y proponga recomendaciones al res<strong>pe</strong>cto.5 ¿Cuáles son los derechos del adolescente internado? ¿De qué modo considera usted que se podrían res<strong>pe</strong>tar mejor?6 ¿En qué forma considera usted se podría mejorar el funcionamiento del sistema policial-judicial?MEDIDAS SOCIOEDUCATIVAS 65
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIALPrevención del uso yabuso de drogasCarlos Alberto Ureña Gayoso 11. Consideraciones generalesPrevenir significa evitar la ocurrencia de un hecho o de una acción <strong>pe</strong>rjudicial ydañina.Prevenir es un quehacer comunitario: involucra a todos y cada uno delos miembros y de las instituciones de la comunidad donde se realice el programapreventivo.En cada comunidad es<strong>pe</strong>cífica donde se planifica la realización de unprograma preventivo, se encuentran grupos humanos y/o institucionales enposiciones muy favorables para intervenir: las autoridades oficiales, el <strong>pe</strong>rsonalde salud, los agentes y directivos comunales, los educadores y el <strong>pe</strong>rsonalde vigilancia y orden público, entre los más destacados.Un requisito básico y realista para ser eficientes en la intervenciónpreventiva es elaborar un programa de prevención. Este programa suponedefinir políticas, metas y estrategias de prevención.La planificación de las medidas preventivas se basa en la evaluación delas necesidades de la comunidad y de los niveles de riesgo a los que estánexpuestos sus habitantes (diagnóstico situacional); en este caso, frente a lasdrogas: su iniciación, uso y abuso.Lo importante es que las políticas y métodos preventivos sean compatiblescon las realidades sanitarias, socio-culturales, económicas y políticas dela comunidad donde vayan a aplicarse.2. La intervención preventiva 2El objetivo es conseguir que los miembros de una población o jurisdicción no seinicien, no abusen de las drogas y que no se expongan a sufrir daños ni provocarmales sociales: suicidios, accidentes, delincuencia, prostitución, irresponsabilidadfamiliar, laboral y social.3. Criterios preventivos■ConvenienciaSe trata de crear consenso social entre las instituciones y miembros de unacomunidad o jurisdicción para que la limitación del uso de drogas y el programapreventivo sean <strong>pe</strong>rcibidos como útiles.■FactibilidadLa prevención, de acuerdo al criterio de factibilidad de los objetivos, apunta areducir y/o controlar el uso, el abuso o las complicaciones de éste.Los objetivos realistas, factibles, son el inicio de una buena administracióny objetivación de cualquier programa de prevención que se quieraaplicar. Es el modo de conseguir que la acción preventiva haga mejorar lasituación.■Carácter del problemaSe trata de establecer el nivel de daño causado por el uso, abuso o las consecuenciasde éste en la comunidad. En qué nivel se encuentra el consumo detóxicos, qué cobertura tiene, cuál es su gravedad.661. Profesor y psicólogo. En la actualidad se desem<strong>pe</strong>ña como es<strong>pe</strong>cialista del Programa DD.NN. con la PNP de Rädda Barnen.2. Hemos seguido el esquema preventivo de la Organización Mundial de Salud, planteado en “Prevención y Control del Abuso de Drogas” de M. Gossopy M. Grant. OMS, 1990.
4. Niveles y tipos de prevención■PrimariaIm<strong>pe</strong>dir la aparición del problema o reducir su incidencia. Dirigida a <strong>pe</strong>rsonasque no usan drogas o las usan ocasionalmente.EstrategiasInformación, educación.Frentes de la prevención primaria• Eliminación de los “agentes patógenos” o de la oferta de drogas.• Modificación de las condiciones ambientales propicias.• Fortalecimiento de la resistencia del “hués<strong>pe</strong>d” o <strong>pe</strong>rsona en riesgo deconsumo.■SecundariaReducir la prevalencia de vida (uso alguna vez en la vida). Se orienta a sujetosya afectados (usuarios regulares o frecuentes), y puede consistir en intervención,tratamiento o rehabilitación 3 .Objetivosacortar la duración del problema y mitigar el daño individual y social que causa.Detección del usuario de drogasCualquiera sea la edad y la sustancia que se autoadministra el sujeto, se presentanconductas típicas que <strong>pe</strong>rmiten detectar el problema de consumo de drogas.• En la etapa de iniciación se observa: necesidad de ocultamiento; cam-bio de horarios; modificación de hábitos que altera no sólo el sueñosino la alimentación y las actividades acostumbradas; gasto excesivo oinusualmente re<strong>pe</strong>tido; evasión de momentos familiares, reuniones oconversaciones; aparecen también “nuevas amistades” que nadie conoce.• En la etapa de habituación se observa: descuido <strong>pe</strong>rsonal, es<strong>pe</strong>cialmentede tipo físico; irregularidad en los hábitos de descanso, alimentacióne higiene; modificación del <strong>pe</strong>so (adelgazamiento); alteracionesdel carácter: irritabilidad, impulsividad, descontrol emotivo (“explosiones”),labilidad emocional (cambios inmotivados en los estadosanímicos); mitomanía (mentiras utilizadas por el consumidor para justificary/o encubrir sus actos de consumo); no frecuenta a los buenosamigos; nunca tiene dinero y siempre necesita más.• En la última etapa de la de<strong>pe</strong>ndencia o propiamente adictiva se presenta:descuido total de la apariencia <strong>pe</strong>rsonal; hábitos de sueño, alimentacióne higiene trastocados y en contradicción con lo es<strong>pe</strong>rable; pérdidade valores; robo de objetos y <strong>pe</strong>rtenencias, inclusive alimentos; la<strong>pe</strong>rsonalidad del sujeto cambia: hosco, resentido, negador, mentiroso,irresponsable, desatinado 4 .■TerciariaReducir o controlar los casos de abuso y adicción (sujetos de<strong>pe</strong>ndientes a lasdrogas). Conseguir y mantener un mejor nivel de rendimiento terapéutico yrehabilitación individual y/o grupal. Contar con un directorio de institucioneso grupos a los que se pueda derivar los casos existentes.Objetivos• Mantenimiento o reimplantación de la comunicación social con el grupoafectado.• Consolidación y ampliación de los servicios de apoyo (médicos, legales,psicoterapéuticos, sociales, deportivo-recreativos, entre otros).3. El estudio epidemiológico efectuado por CEDRO en 1997 con encuestas a hogares, señala una tendencia moderadamente creciente en el consumo dealcohol en la población urbana (1988: 83,5%; 1995: 84,6%; 1997: 87,2%), así como establece que 12 de cada 100 <strong>pe</strong>rsonas usaron alguna vez en su vidadrogas ilegales: marihuana, PBC, CC e inhalantes.4. Adaptación de los folletos de prevención del Centro Victoria.PREVENCIÓN DEL USO Y ABUSO DE DROGAS 67PREVENCION DEL USO Y ABUSO DE DROGAS
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL68• Organización de programas de seguimiento.• Evitar los efectos negativos de la internación en instituciones, de lacolocación de “etiquetas” y prejuicios.• Organización de servicios de reinserción, rehabilitación laboral y programasdiversos de base comunitaria. Apoya al individuo a mantenersu abstinencia.EstrategiaFocalizar el grupo usuario. Es conveniente identificar y diseñar actividadespara que la problemática de drogas quede circunscrita al grupo que ya es usuarioy que no se difunda el uso de drogas más allá de él. Se trata de focalizar esesector de población para poder plantear alternativas viables a otros.5. Modelos de prevenciónContamos con dos grandes modelos preventivos correspondientes a propuestasvenidas de las ciencias naturales o médicas y de las ciencias sociales ohumanas.■El modelo médicose basa en el conocimiento del agente etiológico, el modo de transmisión de laenfermedad, buscándose su interrupción y fortalece al hués<strong>pe</strong>d y su entorno.Este modelo, globalizado en la medicina, se originó en el análisis de las infeccionesvirales o bacterianas.Para el caso del uso indebido de drogas, la etiología o causalidad de lapatología es imprecisa; por ello, se considera de mayor utilidad un enfoquepluricausal.■El modelo psicosocialconsidera la complejidad del problema, es<strong>pe</strong>cialmente la diversidad de causasque parecen determinarlo, y la forma en que los factores psicológicos individualesen relación con los ambientales, sociales y culturales, afectan el comportamiento.En este modelo, los programas de intervención deben ser sensibles a loscambios de las condiciones y adaptables a las necesidades de la comunidadlocal. El requisito es estar al tanto de las condiciones sociales im<strong>pe</strong>rantes en lacomunidad. Estas condiciones son determinables mediante investigaciones yobservaciones es<strong>pe</strong>ciales (ajustes <strong>pe</strong>riódicos del diagnóstico situacional) o porvinculación estrecha con la comunidad.Asimismo, en este modelo la relación tratamiento-prevención es dinámicae integral. No es conveniente ni posible, en ciertas situaciones, estableceruna división estricta entre prevención y tratamiento. El tratamiento equivale aprevención y la prevención contribuye al tratamiento. Mientras más precozsea la intervención preventiva, mayor eficacia tendrá el programa que se realiceasí como el tratamiento que se brinde.Cualquier iniciativa preventiva debe considerar las políticas y programasnacionales sobre abuso de drogas. Analizar qué respaldo se tiene, si existeuna estructura orgánica que haga frente al problema o si la comunidad tiene quecrear la suya. Evaluar si se cuenta con apoyo de instituciones o del mismo<strong>gob</strong>ierno y en qué medida.Crear estructuras distintas a las existentes para la prevención y eltratamiento sería contraproducente y re<strong>pe</strong>titivo. Es necesario aprovechar yencaminar lo ya existente.Una fórmula que viene mostrando su eficiencia en los programas quese han aplicado es:Prevención + Tratamiento + Aplicación firmede la ley6. Población metaPara optimizar la prevención, planificación y diseño de programas, es precisodeterminar claramente la población destinataria.Varía según sexo, edad, nivel socioeconómico, ocupación, creenciasreligiosas, lugar de residencia, grupo racial y cultural.Los programas dirigidos a un público es<strong>pe</strong>cífico suponen:• Determinar el grado en que sus integrantes corren el <strong>pe</strong>ligro de inclinarsehacia las drogas.• El riesgo consiguiente de sufrir efectos adversos.• Los recursos humanos, materiales y administrativos con que cuenta elorganismo o institución que desea realizar la prevención.• La capacidad de convocatoria o de articulación con la comunidad dondese desarrollaría el programa preventivo.Considerar que existen programas dirigidos a la población en general.
Son temas <strong>pe</strong>rtinentes a ser presentados en los medios de comunicación pública.Desarrollan conciencia frente al problema, <strong>pe</strong>ro son menos eficaces que loses<strong>pe</strong>cíficos.7. Métodos de prevenciónElaborar un programa de prevención supone insertar este programa dentro delplan de trabajo de algún área del quehacer institucional. También supone elegirentre diversos contenidos, orientaciones y objetivos. No existe un “modeloúnico”; cada jurisdicción tendrá que adecuar los lineamientos a sus necesidadespreventivas.Existen dos grandes categorías en los métodos de prevención:■Métodos directosCentrados en la conducta del consumidor. Por ejemplo: Método de promociónde la salud: Motivación de as<strong>pe</strong>ctos positivos y saludables que sirva paracontrarrestar las prácticas nocivas. Propone hábitos y modos de vida relativosa nutrición, trabajo, ejercicio, uso del tiempo libre, valores, etcétera).■Métodos indirectosOrientados hacia factores relacionados con el uso de drogas; aluden a las condicionessubyacentes.Consideremos como factores de riesgo aquellos ligados a la organizaciónsocial: la pobreza y la extrema pobreza, con todas sus secuelas de desnutrición,analfabetismo, desempleo, abandono material y moral, ausencia escolar,violencia y maltrato social y familiar, el bajo nivel escolar, la migración, lasactitudes y valores sociales que promueven el consumo, la interacción socialcon grupos de consumidores, la ausencia de áreas recreativas y de alternativaspara el uso del tiempo libre para la población, entre las más importantes.También es conveniente considerar los factores de riesgo ligados a laestructura familiar. Es en la estructura familiar donde el individuo adquiere losprimeros modelos de identificación y las pautas de comportamiento socioculturales.La pobreza es la más importante fuerza desestabilizadora de unafamilia y el medio generador de mayores riesgos para sus miembros.Igualmente, los factores de riesgo asociados a la historia individualdeben ser considerados. Se vinculan a baja autoestima, a bajo rendimientoescolar y académico, a carencia de metas, a problemas de identidad y <strong>pe</strong>rtenencia,a baja tolerancia a la frustración, a incapacidad de expresar adecuadamentelos sentimientos y emociones, a falta de autocontrol e incapacidad para ponerlímites apropiados, a búsqueda inadecuada de autonomía (rebeldía y autosuficiencia),a tendencias depresivas, al uso inadecuado del tiempo libre.Un ejemplo de este tipo de método es el Método del Entorno Socialque considera como causas del problema ciertas condiciones sociales a modificaro corregir: pobreza, vivienda inadecuada, desempleo, falta de oportunidades,maltrato y violencia familiar, abandono físico o moral total o parcial,actividades recreativas <strong>pe</strong>ligrosas, alienación social y marginación.■Elección del métodoPara elegir el método más adecuado para cada jurisdicción o comunidad, hayque considerar los siguientes elementos:1) Importancia de una pronta intervención: urgencia, criterios, modelopreventivo, nivel y población meta.2) Importancia de las sustancias según los problemas existentes: secuencia“natural” de las prácticas de uso de drogas: cuáles se usan, con cuálse inician, etcétera. Elaboración del diagnóstico situacional y precisiónde la capacidad de convocatoria para el trabajo interinstitucional otrabajo en red.3) Medida en que el programa responde a las necesidades de la situaciónexistente. Pertinencia, coherencia y consistencia del programa. Implicaasesoramiento de es<strong>pe</strong>cialistas y adecuación a la población meta.4) Precisión y medida de las estrategias a utilizar. Selección, diseño, incorporaciónen los planes de trabajo de las técnicas y estrategias a emplearen el programa.5) Validación del método elegido y precisión de las técnicas de control,seguimiento y evaluación del programa.8. Ámbitos de prevenciónPodemos distinguir tres ámbitos de influencia en el trabajo preventivo: el<strong>pe</strong>rsonal, el socio-familiar y el laboral.■A nivel <strong>pe</strong>rsonalEs necesario que cada individuo cuente con un espacio y tiempo <strong>pe</strong>rsonales.Redefinir y afirmar la autoestima, el estado de seguridad, madurez y equilibrioPREVENCIÓN DEL USO Y ABUSO DE DROGAS 69PREVENCION DEL USO Y ABUSO DE DROGAS 71
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIALen el que se encuentra, la escala de valores y la actitud hacia la vida, fortalecenla auto<strong>pe</strong>rcepción positiva y el sentido vital de nuestros actos. Asimismo,definir su pa<strong>pe</strong>l como padre, hijo, adulto o profesional (qué quiero lograr).■En el ámbito familiar y socialPodemos implementar medidas preventivas cuando le damos tiempo a las<strong>pe</strong>rsonas de nuestra familia. Tiempo real de dedicación para cada uno de losmiembros y para el grupo familiar como conjunto. La comunicación, la comprensión,el saber escuchar, el hablar alentando la autoestima en uno mismo yen los demás miembros de la familia, el no criticar ni discutir, el compartir viday momentos comunes, el <strong>pe</strong>rmitir que los familiares tomen decisiones, sonacciones que pueden mediatizar los riesgos de que un ser humano se acerque alas drogas y al alcohol. Dentro de lo posible, el ser alentador y partíci<strong>pe</strong> de unambiente familiar “saludable” es recomendable para intentar lograr cierto nivelmínimo de seguridad, tranquilidad, madurez y equilibrio.■En el ámbito laboralSon muchas e importantes las actividades preventivas que se hacen y que sedeben mantener, redimensionándolas. El actual enfoque organizativo de lascomisarías y de la PNP en su conjunto, <strong>pe</strong>rmite, con un mayor nivel de articulaciónde sus oficinas y departamentos, realizar acciones de proyección sociala la comunidad, articular redes institucionales como el programa de participaciónciudadana, atender denuncias y, en función a su ocurrencia, anticiparse enel patrullaje, es decir, promover actividades preventivas como alternativa a losproblemas que se vienen presentando en la niñez y adolescencia.9. Pa<strong>pe</strong>l de las institucionesLas instituciones más reconocidas hoy en Lima y a nivel nacional en cuanto aprevención terciaria o rehabilitación, son el Centro de Rehabilitación de Ñaña,el Instituto Nacional de Salud Mental Hermilio Valdizán, el Instituto HonorioDelgado-Hideyo Noguchi y el Hospital de Salud Mental Víctor Larco Herrera.Una modalidad de tratamiento que modifica el esquema médico y legalvigentes, lo constituyen los grupos de autoayuda. Los más representativosson los grupos de Alcohólicos Anónimos (AA) y Narcóticos Anónimos (NA).Existen 40 grupos de AA y cerca de 20 grupos de NA en Lima y provincias,que atienden casos de dipsomanía y adicción a drogas res<strong>pe</strong>ctivamente 5 . Cuentan,asimismo, con subgrupos de atención para familiares de los pacientes(ALANON: esposas y madres y ALATEEN: hijos).Dentro del campo netamente preventivo la ex<strong>pe</strong>riencia de CEDRO,Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas,y la de Opción, pueden ser útiles como apoyo en la elaboración y desarrollo deprogramas y actividades preventivos, así como para coordinar iniciativas detrabajo común (ambas colaboran con la PNP).Un esfuerzo importante de organización del trabajo preventivo loconstituye Contradrogas, la Comisión de Lucha Contra el Consumo de Drogascreada en 1996. El Plan Nacional de Lucha contra las Drogas 1998-2000 incluyeplanteamientos de desarrollo alternativo, prevención y rehabilitación einterdicción (intervención policial), fundamentalmente, así como la creación deredes comunitarias para el trabajo mancomunado 6 . Para la prevención del consumoy rehabilitación se busca el fortalecimiento del pa<strong>pe</strong>l de la familia y lasorganizaciones sociales, el fortalecimiento de la educación, la no disminuciónde la edad promedio de inicio en el consumo protegiendo es<strong>pe</strong>cialmente a laniñez y juventud, la promoción del buen uso del tiempo libre, entre otraspropuestas.10. Pa<strong>pe</strong>l de la Policía Nacional delPerúLa PNP viene desem<strong>pe</strong>ñando un importante pa<strong>pe</strong>l en el combate del tráficoilícito de trogas. El método de control de la producción, el suministro y ladisponibilidad (reducción de la oferta) involucra instancias su<strong>pe</strong>riores y es<strong>pe</strong>cializadastanto de la PNP como de las FF.AA. así como a los poderes delEstado en su conjunto. El aparato estatal tiene asimismo incidencia decisiva enla reducción de la demanda, es<strong>pe</strong>cialmente en lo que a control de precios,control de la publicidad y promoción del consumo se refiere.La PNP también tiene un pa<strong>pe</strong>l preponderante en la reducción de lademanda. Este campo involucra jurisdicciones bajo su<strong>pe</strong>rvisión de las comisa-705 Información brindada por la Oficina de Servicios Generales de AA y NA de Lince.6. “Hacia la concertación interinstitucional para la prevención y rehabilitación del consumo de drogas en niños, niñas y adolescentes de alto riesgo”(Memorias del Primer Taller); Contradrogas, 1997 y Vida Alternativa, Publicación de Contradrogas Nº 1, julio de 1998.
ías y pueden optimizarse los efectos elaborando un programa preventivodentro de los planes de trabajo de cada sub-unidad. Asimismo, puede enfatizarsela articulación de una red de instituciones comunales que se apoyen mutuamenteen el logro de objetivos comunes planteados en el programa.Desde las comisarías son varias las acciones que se pueden realizar enmateria de prevención del consumo de drogas. Algunas comisarías ya vienendesarrollando este tipo de trabajo.■Acciones posibles■ Neutralizar las presiones a favor del uso de drogas. Presiones sociales,familiares y de pares (<strong>pe</strong>rsonas de la misma edad).• Método: programas de resistencia a presiones.• Ámbito: centros educativos, clubes (de madres, de menores “Amigosde la Policía”, deportivos, culturales, departamentales, de Leones yRotarios, entre otros), juntas vecinales, delegaciones policiales, empresasy centros de trabajo, instituciones comunales.• Población meta: escolares, universitarios, estudiantes de institutos,profesores, padres y madres de familia, <strong>pe</strong>rsonal policial, profesionales.• Acciones: charlas, paneles, mesas redondas, exposiciones, conferencias,dinámicas.• Temas: desarrollo de la <strong>pe</strong>rsonalidad (seguridad, equilibrio y madurezemocionales); Actitudes positivas; Formación de grupos de líderes(tipo Policía Escolar); Cómo decir NO; Toma de decisiones; Autoestimay valores; Establecimiento de metas y afán de su<strong>pe</strong>ración.■ Educar e informar de acuerdo a modelos preventivos, fortaleciendoprincipios morales, explicando las consecuencias negativas del uso y del abusode drogas, brindando información objetiva, proporcionando educación afectiva(autoestima, decisiones, valores, relaciones sociales y sexuales saludables),promocionando la salud.■ Ofrecer alternativas: disminuir el riesgo de consumo generando interéspor otras actividades: paseos, excursiones, visitas guiadas, deporte y atletismo,caminatas, bicicleteadas, maratones, reuniones sociales (fiestas, conciertosy retretas, concursos de baile y similares).■ Utilizar los medios de información pública, es<strong>pe</strong>cialmente la radio ymaterial impreso (trípticos, por ejemplo) o emplear los <strong>pe</strong>riódicos murales delos centros educativos y laborales. Realizar video forums o cine forums con<strong>pe</strong>lículas vinculadas al tema, etcétera.■ Servir de nexo entre el consumidor y las instituciones que brindanservicios de tratamiento y rehabilitación.La realización de estas actividades u otras requiere de la coordinacióncon diversas instituciones, de iniciativa para formar parte de redesinterinstitucionales que se dividan el trabajo y aporten desde la es<strong>pe</strong>cialidad yposibilidad de cada institución participante y de la coordinación interna entrelos departamentos u oficinas de las comisarías con el máximo aprovechamientode los recursos humanos y materiales existentes, dentro de los lineamientos dela calidad total en el servicio y profesionalización de la institución.■ Prevención: El mejor camino 7“El <strong>pe</strong>rmanente contacto del Policía con la comunidad y su interrelación conlos diferentes estamentos e instituciones públicas y privadas, lo coloca en unasituación privilegiada dentro del trabajo preventivo del consumo indebido dedrogas.El mismo trabajo de Policía le facilita el acercamiento a la poblaciónjuvenil, ofreciéndole opciones de distracción sana, com<strong>pe</strong>tencia deportiva,información, disponiendo de la infraestructura instalada en las UnidadesPoliciales, de la capacitación de su Personal en distintas áreas. Imaginemostorneos deportivos, grupos de <strong>pe</strong>riodismo con noticias locales, programaciónde caminatas, campamentos. La integración de la PNP con la ciudadanía serámás fluida cuando establezca un canal de comunicación, no sólo para ordenar ohacer cumplir, sino para participar con su comunidad.Asimismo, la relación de la PNP con organizaciones vecinales, gruposde padres de familia, ciudadanos en general, contribuye a conocer máscercanamente los problemas que afectan a su sociedad y descubrir situacionesque con su asesoramiento y/o participación directa pueden ser resueltas, recu<strong>pe</strong>randoel pa<strong>pe</strong>l de liderazgo que de por sí le corresponde al Policía.Para poder lograr un flujo de comunicación constante y ganar la confianzade la población en riesgo de consumo de drogas, el Policía mostrará uncompromiso real con las ex<strong>pe</strong>ctativas de la comunidad donde trabaja, participandoy generando actividades orientadas a proporcionar alternativas de informacióny esparcimiento.7. Documento elaborado por el Mayor PNP Germán Velásquez Salazar: “Las drogas, los niños y la Policía Nacional”. Lima, 1997.PREVENCIÓN DEL USO Y ABUSO DE DROGAS 71PREVENCION DEL USO Y ABUSO DE DROGAS 73
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIALEntre las opciones que se pueden poner en práctica tenemos:• Creación de centros de información en las Comisarías, donde se proporcioneinformación sobre las drogas, sus riesgos, consecuencias y<strong>pe</strong>ligros potenciales.• Desarrollo de torneos deportivos, de ajedrez, concursos de baile, boxeo,aeróbicos, que busquen impulsar la identificación con la comunidad yel sentimiento de ser parte de algo.• Coordinación <strong>pe</strong>rmanente con los Centros Educativos de la jurisdicción;alertar a los padres de familia sobre los lugares demicrocomercialización.• Identificación de la Comisaría como un Centro de Ayuda y ganar laconfianza del niño o adolescente que necesita ayuda y no sabe a quiénacudir.En casos de consumo indebido de drogas:• Considerar que el drogadicto no es un delincuente, es un enfermo. Elniño consumidor es un ser con un grave problema, que necesita amor,confianza y apoyo para poder entender que él mismo debe decidirescapar de su adicción.• Averiguar las causas que condujeron al niño al consumo de drogas, quétipo de drogas está consumiendo, desde cuánto tiempo atrás, con quéfrecuencia, con quiénes. Esta información servirá para poder tener uncuadro general de la real situación del niño y apoyar al médico en eltratamiento desadictivo.• Brindar alternativas al niño. La soledad y el aislamiento muchas veceslo conducen a refugiarse en el submundo de la drogadicción, lo impulsana buscar amistad o compañía en otros consumidores. Apoyar,mediante el diálogo, al niño o adolescente en el reconocimiento de suenfermedad. Si podemos abrir la puerta de nuevos caminos, opcionesdiferentes y constructivas y generar una posibilidad de salida, unaes<strong>pe</strong>ranza, estaremos orientándolo hacia la recu<strong>pe</strong>ración de su vida yrescatándola para la comunidad”.74
■Código PenalEl nuevo Código Penal promulgado en 1991, incluyó en el Título XIIDelitos Contra la Seguridad Pública, Capítulo III Delitos Contra laSalud Pública, Sección II, el Tráfico Ilícito de Drogas*.1. Tipificación del delito (Art. 296):Promover, favorecer o facilitar el consumo ilegal de drogastóxicas, estu<strong>pe</strong>facientes o sustancias psicotrópicas, medianteactos de cultivo, fabricación o tráfico o las posea con este fin.2. Producción de coca y amapola (Art. 296-C). Ley CCD 26223(agosto 1993Mediante amenaza o violencia, y con fines ilícitos obligue aotro a la siembra de coca o amapola o a su procesamiento.3. Agravantes (Art. 297)La <strong>pe</strong>na será privativa de la libertadno menor de 25 años cuando el agente es:a. Funcionario o servidor público encargado de la prevención,investigación, aplicar <strong>pe</strong>nas o vigilar su ejecución.b. Educador.c. Médico, farmacéutico, odontólogo.d. En el interior o a inmediaciones de un centro de enseñanza.e. Se vale de menores de edad o inimputables.f. Autoridad pública elegida por sufragio popular.La <strong>pe</strong>na será de cadena <strong>pe</strong>r<strong>pe</strong>tua cuando el agente sea:Anexo 1: Marco jurídico vigentea. Cabecilla o dirigente de una organización de TID nacionalo internacional.b. Se vale del TID para financiar actividades de gruposterroristas. Ley CCD 26223 (agosto 1993).c. Hecho cometido por tres o más <strong>pe</strong>rsonas, o el agenteactivo integra una organización dedicada al TID. Ley26619 (junio 1996).4. Atenuantes (Art. 298)a. Si es <strong>pe</strong>queña la cantidad de droga o materia prima la<strong>pe</strong>na privativa de la libertad será no menor de 2 nimayor de 8 años.b. Si se ha distribuido la droga en <strong>pe</strong>queñas cantidades ydirectamente a consumidores individuales, la <strong>pe</strong>naprivativa de la libertad será no menor de 1 ni mayor de4 años.Por Ley del CCD 26320, promulgada el 30 de mayo de 1994,se considera <strong>pe</strong>queña cantidad de droga hasta:Cien (100) gramos de PBC. Veinticinco (25) gramos de CC.Doscientos (200) gramos Veinte (20) gramosde marihuana. de derivados de marihuana.5. Inimputabilidad del consumidorEl Art. 299 del Código Penal determina la inimputabilidad del consumidor,al señalar que “el que posee droga en dosis <strong>pe</strong>rsonal para supropio e inmediato consumo está exento de <strong>pe</strong>na”.6. Figuras es<strong>pe</strong>ciales (Arts. 300 al 303)a. Médico que indebidamente receta, prescribe o ex<strong>pe</strong>ndePREVENCIÓN DEL USO Y ABUSO DE DROGAS 73
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIALdroga tóxica.b. Subrepticiamente o con violencia e intimidación haceconsumir a otro una droga.c. Instigar o inducir a una <strong>pe</strong>rsona determinada para elconsumo de drogas.d. El extranjero será expulsado luego de cumplir su condena.■Código Procesal PenalEl artículo 2º del Código Procesal Penal, señala que el MinisterioPúblico podrá abstenerse de ejercitar la acción <strong>pe</strong>nal “cuando se tratarede delitos que por su insignificancia o su poca frecuencia no afectengravemente el interés público, salvo cuando la <strong>pe</strong>na mínima su<strong>pe</strong>re losdos años de <strong>pe</strong>na privativa de la libertad.El artículo 182º indica que “el procesado que se encuentrecumpliendo detención podrá solicitar libertad provisional, cuando la<strong>pe</strong>na privativa de libertad a imponérsele no sea mayor de cuatroaños”**.* Méndez Jurado, Pedro: Nuevo Código Penal. Lima: A.F.A. Editores Importadores S.A., 1991.** D.L. 638, Código Procesal Penal, 1991.76
I. En caso de niños o adolescentesconsumidores de drogas*En caso de ubicar a un niño o adolescente consumiendo droga, seprocederá como PRESUNCIÓN DE ABANDONO, debiendosolicitarse a los medios de comunicación el apoyo res<strong>pe</strong>ctivo a fin deubicar a los familiares.■La intervención en presunta situación deabandono (según la Directiva Nº 19):1. Todos los casos de abandono se pondrán en conocimiento delJuez de Familia dentro de las 24 horas.2. Auxiliarlo conduciéndolo al centro hospitalario o asistencialmás cercano (si su estado así lo requiere).3. Indagar por sus nombres, los de sus padres o responsables, asícomo por su domicilio para la intervención judicial res<strong>pe</strong>ctiva.4. Solicitar el reconocimiento médico legal (RML) requiriendo laedad aproximada y para comprobar asimismo si ha sido víctimade lesiones o abuso sexual. (Solicitar al Laboratorio Centralel examen toxicológico).5. En los casos que no proporcionen información relacionada alnombre de sus padres, domicilio, etc., además de lo enunciadose procederá a realizar lo siguiente:• Comunicar al Juez de Familia, antes de las 24 horas, indicandoel lugar donde se encuentra albergado.• Indagar sobre su partida de nacimiento.• Tomar su declaración.• Solicitar la evaluación psicológica y la apreciación social; paraAnexo 2: Procedimientos policialesello, se podrá solicitar el apoyo de Oficiales PNP (Psicólogosy Asistentas Sociales), Sanidad PNP o, en ausencia deéstos, a los centros de salud de la jurisdicción. En el caso deLima se solicitará el apoyo de los Centros Preventivos de laDIVIPOLNA.• Solicitar información a los Centros Preventivos para verificarsi existe denuncia o antecedente alguno.• Oficiar a la División de Personas Desaparecidas de la PNPde la jurisdicción.• Si el niño o adolescente es de provincia se solicitará informaciónmediante radiograma o fax a la de<strong>pe</strong>ndencia policialres<strong>pe</strong>ctiva.• En el caso de ubicarse a los padres o familiares, exigir lapresentación de la partida de nacimiento, L.E. del padre ofamiliar y formular el acta de entrega.II. En caso de infractorespor TIDSe realizarán similares procedimientos que para el caso de presuntasituación de infracción a la Ley. Es<strong>pe</strong>cíficamente:• Prueba de campo de la droga, con su res<strong>pe</strong>ctiva acta.• Pesaje de la droga, con su res<strong>pe</strong>ctiva acta.■Niños y adolescentes en presunta situación deInfracción a la Ley**1. En caso de flagrancia* Directiva Nº 19 sobre la Atención e Intervención con Niños y Adolescentes. DIVIPOLNA, 1995.** Ibid.PREVENCIÓN DEL USO Y ABUSO DE DROGAS 75PREVENCION DEL USO Y ABUSO DE DROGAS 77
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL• Si hubiera víctima se le auxiliará conduciéndola al CentroAsistencial más cercano.• Detener al autor implicado.• Registro res<strong>pe</strong>ctivo a cada uno de los intervenidos para determinarsi llevan consigo armas de fuego, arma blanca o cualquierotro objeto contundente con el cual puedan atentar contra el<strong>pe</strong>rsonal PNP interviniente.• Se incautará los bienes objeto del delito y decomisará armas,municiones, explosivos, etc., levantando el acta res<strong>pe</strong>ctiva enel mismo lugar.• Conducirlos a la Comisaría PNP, poniéndolos a disposicióncon Parte de Ocurrencia, adjuntando los bienes objeto del delitoy armas, municiones, explosivos, etc., con sus res<strong>pe</strong>ctivasactas, previo registro completo a cada uno de los intervenidos.• Calificación del Parte a cargo del Oficial de Informes y Auxilio,quien recibirá al adolescente, derivándolo a la Sección Es<strong>pe</strong>cializada,<strong>pe</strong>rmaneciendo separado de los adultos detenidos.• Se informará por escrito al adolescente de las causas o razonesde su detención, así como de los derechos que le asisten y laidentificación de los responsables de su detención.• Se comunicará al Fiscal de Familia, solicitando su presencia.• Se solicitará el reconocimiento médico legal (RML).• Se solicitará al Laboratorio Central la prueba de la Parafina,Absorción Atómica, Toxicológicos y Pericia Química.• Constatación domiciliaria con citación a sus padres o familiares,comunicándoles la situación del adolescente.• Se brindará facilidades de comunicación con sus familiares y/oabogado defensor.• Tomar la declaración del adolescente infractor en presencia delFiscal, de su abogado o de sus padres.• En ausencia de las <strong>pe</strong>rsonas que se mencionan en el párrafoanterior se podrá solicitar la presencia del representante de laDefensoría del Niño y Adolescente que funciona en cada unode los Centros Preventivos de Niños y Adolescentes o de lasDEMUNAs que funcionen en su jurisdicción.• Manifestación del o de los agraviados o testigos.• En todos los casos de infracción a la Ley Penal se procederá asolicitar los informes a las Unidades Es<strong>pe</strong>cializadas (HCS-PNP, DINCRI-PNP, DINCOTE, DINANDRO, etc.) formulandoel Informe Técnico Policial (ITP) y adjuntando las pruebascorrespondientes.• El infractor deberá ser puesto a disposición del Fiscal de Familiade Turno en el plazo de 24 horas con el informe res<strong>pe</strong>ctivoen ejemplar triplicado.• En caso de que en un mismo delito partici<strong>pe</strong>n adultos y adolescentes:– Comunicar al Fiscal de Turno en lo Penal.– Formular el Atestado Policial correspondiente, denunciandoal adulto ante el Fiscal de Turno.– Formular un informe al Fiscal de Familia en ejemplarduplicado con copia del Atestado Policial con el quese pone a disposición al adulto.2. En caso de no flagrancia• Se constatará la denuncia.• Se realizará la investigación res<strong>pe</strong>ctiva.• Deberá incautarse elementos probatorios, levantándose el actares<strong>pe</strong>ctiva en el mismo lugar.• Si al momento de intervenir no pudiera encontrarse evidenciaso elementos probatorios que justifiquen la privación de lalibertad del adolescente, la sola indicación del agraviado noserá suficiente para proceder a la detención.• En la Comisaría PNP se procederá a tomar manifestación alagraviado y testigos para que se ratifiquen en su denuncia (esla prueba testimonial que respalda la intervención policial).• A continuación, se procederá de acuerdo a los casos deflagrancia.78
Texto de estudio❚ PREVENCION DEL USO Y ABUSO DE DROGAS1 ¿Cuáles son los indicadores que <strong>pe</strong>rmiten reconocer si una <strong>pe</strong>rsona consume drogas?2 ¿Cuáles son los principales factores de riesgo sociales, familiares e individuales? Añada algún elemento que ha podido encontrar, mediantesu observación directa, en los consumidores o <strong>pe</strong>rsonas en riesgo de la jurisdicción donde usted trabaja.3 ¿Qué significa prevenir en sentido amplio y qué criterios preventivos son necesarios?4 ¿Con qué instituciones de su jurisdicción podrían contar para diseñar y ejecutar en conjunto un programa preventivo?5 Defina la población meta a la que dirigiría el Programa Preventivo de su jurisdicción, de acuerdo a los supuestos planteados para un públicoes<strong>pe</strong>cífico.6 ACTIVIDAD SUGERIDADiseñe con el equipo de trabajo de su Comisaría un Programa Preventivo para la población en alto riesgo de su jurisdicción, considerandolos puntos y propuestas del presente texto.PREVENCIÓN DEL USO Y ABUSO DE DROGAS 77PREVENCION DEL USO Y ABUSO DE DROGAS 79
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIALViolencia infantil y juvenil:Propuestas de atenciónUno de los problemas prioritarios que afecta a un número significativo de niñosy adolescentes es, sin lugar a dudas, la violencia, la cual puede verse como causay consecuencia de los múltiples problemas que confronta este grupo humano.Definimos la violencia como un conjunto de condicionantes que se relacionande manera interactiva, estableciéndose entre ellos una dinámica muy compleja,cuyo telón de fondo es la condición estructural, funcional y social de las familiasde nuestros niños y adolescentes.■Violencia y familiaLa familia juega un pa<strong>pe</strong>l importante en la generación de la violencia, familia quees a su vez producto de la sociedad en que vivimos. En tal ciclo violento, elmaltrato infantil es consecuencia y causa de violencia y su prevalencia probablementees más alta de lo que se cree, pues se carece de datos epidemiológicosque reflejen la realidad debido al subregistro y a la falta de información sobreeste tipo de drama social hasta hace poco ausente de las políticas públicas.El niño y adolescente son víctimas de maltrato físico, abuso sexual,negligencia, y todo ello dentro de un marco de maltrato psicológico que obviamentees concurrente a los otros tipos de maltrato. Si bien el maltrato psicológicono deja huellas visibles, muchas de sus secuelas se graban en las mentes dequienes lo sufren por toda una vida, con el agravante de que el patrón que seaprende a muy temprana edad, se repite de generación en generación, con dañosirreversibles que bloquean el desarrollo psicológico del ser humano.También debe ser considerado maltrato infantil el abandono parcial, elno acceso a las condiciones y estímulos socioculturales para el desarrollo acordea las necesidades humanas. La educación amplía las capacidades de lasIrma Zárate Lezama*<strong>pe</strong>rsonas y proporciona oportunidades para lograr una mejor calidad de vida yconstituye un derecho humano fundamental. Sin embargo, muchos niños notienen acceso a ella. Según datos de INEI-ENAHO de 1996, de los niños de 6 a 11años de edad que deben estar en algún grado de primaria, 5,7% no asiste, y enlas edades de 12 a 17 años la inasistencia alcanza el 17%. Por otro lado, elporcentaje de deserción escolar aumenta entre los adolescentes de 12 a 17años, al parecer por los altos niveles de repitencia, atraso y por las actividadeslaborales que se ven obligados a realizar.■Embarazo en adolescentesMe referiré ahora a un problema grave de salud pública directamente asociadoa las tasas de morbi-mortalidad infantil y materna: el embarazo en adolescentes.En Estado de la niñez, la adolescencia y la mujer en el Perú (1997), seseñala que del total de adolescentes de 15 a 19 años cerca de 175 mil ya sonmadres o están embarazadas por primera vez, lo que equivale a un 13% de lapoblación. En su gran mayoría son embarazos no deseados. Este dato tieneimplicancias en la salud psicológica de madre y niño, además de las gravesconsecuencias en la salud de ambos y del impacto en el clima socio-familiar.Señalemos algunos hallazgos: el aborto de riesgo es la tercera causaprincipal de mortalidad materna. Un 30% de muertes materno-intrahospitalariascorresponde a adolescentes entre 15-19 años a causa del aborto, y un tercio depacientes hospitalizadas por complicaciones con el aborto tienen entre 15 a 24años. Llamamos la atención sobre el aborto porque se asume como una soluciónal “problema” del embarazo.La OMS estima que el riesgo de morir a consecuencia de problemas801. Psicóloga del Instituto Nacional de Salud Mental «Honorio Delgado-Hideyo Noguchi»
elacionados con el embarazo es el doble para las mujeres entre 15 a 19 añosque para las mujeres de 20 a 24 años. Para las adolescentes de 10 a 14 años, latasa de mortalidad materna pueden llegar a su<strong>pe</strong>rar hasta cinco veces la de lasmujeres embarazadas que tienen entre 20 a 24 años.Los problemas de salud más visibles que afectan a la mujer adolescenteembarazada son: la anemia, malnutrición, hi<strong>pe</strong>rtensión, eclampsia, parto prolongadou obstruido con daños en la vejiga y vagina y obvio daño cerebral parael niño debido al desarrollo óseo incompleto de la joven, entre otros. Todo ellose agrava aún más por el conflicto familiar.En muchos casos, estos embarazos de alto riesgo no son controlados ylas parturientas acuden al hospital recién en labor de parto, poniendo en riesgosu vida y la del niño, además de causar alteraciones en los servicios de atenciónque prácticamente tienen que trabajar a ciegas en su intervención. Por otrolado, los hijos de madres adolescentes suelen ser prematuros, tienen bajo <strong>pe</strong>soal nacer, etcétera, y la tasa de mortalidad infantil es más elevada entre reciénnacidos y menores de 5 años.Merecen es<strong>pe</strong>cial atención las consecuencias psicosociales del embarazoen adolescentes, como son la deserción escolar, pues se les obliga a retirarsedel colegio; el abandono material y moral; el impacto emocional; la alteraciónen el clima socio-familiar y las consecuencias en su potencial tanto formativocomo de futuro ocupacional y los conflictos de responsabilidad en que sesumergen la joven y el padre adolescente, cuando ese es el caso. Aquí hay queseñalar que lamentablemente ocurren embarazos como producto de violacionesy con frecuencia el agresor sexual se halla dentro de la propia familia, lo queagrava el panorama de violencia intrafamiliar.En otras situaciones, los ofensores sexuales son menores de 18 años.De acuerdo a informaciones del Poder Judicial, de una población de 653 menoresde los Centros de Rehabilitación, el 21,59% de infracciones correspondíana violaciones sexuales.■Violencia, alcohol y drogasUn problema que se relaciona con la violencia, faltas y delitos en que se veninvolucrados los menores tiene que ver con el consumo de alcohol y otrasdrogas. La edad de inicio del consumo de alcohol es cada vez más temprana. Elalcohol es considerada la droga “portero” porque facilita el inicio en otrasdrogas.Los adolescentes también han sido involucrados en el delito de lamicrocomercialización o en el pa<strong>pe</strong>l que se ha denominado “burrier”. En 1996,según cifras del INEI, se registraron 2,700 casos de jóvenes detenidos porconsumo de drogas. Investigaciones de CEDRO con niños de la calle y que<strong>pe</strong>rmanecen en las casas que esta institución promueve arrojaron que el 90%consume terokal y cerca del 30% alcohol.En el Perú la conducta delictiva se asocia con el consumo temprano dedrogas ilegales y con el abuso del alcohol. A su vez, la ingesta de alcohol y dedrogas se asocia con ex<strong>pe</strong>riencias tempranas de maltrato, de abuso sexual y dealcoholismo en la familia (CEDRO). La droga ilegal más usada en nuestro países la marihuana y la más dramática en sus efectos es la pasta básica de cocaína.En todos los casos, la edad de inicio también es cada vez más temprana: entrelos 12 y 14 años.Según la encuesta de victimización del INEI (1998), el 22,1% de lasvíctimas en el delito de robo a la vivienda indicaron que los ladrones estabandrogados, 23,1% en el caso de robo a la <strong>pe</strong>rsona y 17,5% en el caso de agresión.Los resultados de dicha encuesta muestran que la violencia en Limaatraviesa masivamente las clases sociales y espacios urbanos, y tiene a losjóvenes como protagonistas: 69,7% de familias tenía algún miembro que hasido víctima de algún acto violento. Frente a la pregunta sobre la edad queparecían tener los ladrones en el caso de robo a la vivienda, el 5,5% mencionaque parecían tener menos de 18 años; el 39,6% entre 18 a 24 años, lo quesignificaría que poco menos de dos de cada cuatro delincuentes dedicados aeste tipo de delito son menores de 24 años.En el anuario estadístico 1995 de la PNP se reporta 9,401 menoresimplicados en delitos, de los cuales el 28% corresponde a robo; 20% contra elpatrimonio, 16,80% en lesiones contra la vida, el cuerpo y la salud; 1,19% entráfico ilícito de drogas.VIOLENCIA INFANTIL Y JUVENIL: PROPUESTAS DE ATENCIÓN 79VIOLENCIA INFANTIL Y JUVENIL: PROPUESTAS DE ATENCION 81
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL82Por otra parte, se reportan 11,467 menores en circunstancias difíciles,de los cuales 1,888 por fuga del hogar; 2,388 extraviados; 1,100 abandonados;1,041 maltratos; 532 violados.■Trabajo en condiciones nocivasNuestros niños y adolescentes se están viendo obligados y en otras ocasionesforzados a realizar trabajos en situaciones totalmente desventajosas. Se estimaen 15 mil la población de niños y adolescentes que realizan trabajos nocivos ode alta <strong>pe</strong>ligrosidad (Estado de la niñez_). Los niños y adolescentes trabajadoresestán siendo sometidos a condiciones de riesgo para su salud y nocivas parasu desarrollo físico, mental, moral o social. Asumir tal responsabilidad implicaabandonar la escuela, el juego y las actividades formativas a las que todo niñotiene derecho.En otras situaciones, el menor trabaja y continúa sus estudios, <strong>pe</strong>ro nocuenta con el tiempo ni las condiciones mínimas necesarias para hacer sustareas, los trabajos en grupo y menos estudiar, a lo que se suma el cansancio porla prolongada actividad desarrollada. Por ejemplo, los niños cargadores de bultosen los mercados trabajan más de 40 horas semanales en promedio y van alcolegio sin la adecuada alimentación. Existen trabajos muy duros y <strong>pe</strong>sados queafectan su autoestima y dignidad como <strong>pe</strong>rsonas. Se afirma que un tercio de losniños trabajadores no asiste a la escuela, que la deserción escolar es cercana al50% y que el atraso escolar fluctúa entre 2 y 4 años de estudio. Por ello algunossostienen que el trabajo en la niñez refuerza el círculo de pobreza y priva al niñodel derecho a su niñez.Con res<strong>pe</strong>cto a las acciones que se vienen realizando, habría que aceptarque se está trabajando sobre las consecuencias de los problemas que lasociedad no fue capaz de prevenir. En otras palabras, estamos trabajandosobre nuestros errores. Las consecuencias son las que día a día podemospalpar, sea en las intervenciones que ustedes hacen en las Comisarías, en lasDEMUNAs, fiscalías, en el trabajo comunitario, en las consultas que realizamoslos profesionales de la salud y otras intervenciones afines que se realizanen beneficio del niño y del adolescente. Hay que reconocer que aún se estádando prioridad a las acciones reparadoras y rehabilitadoras, y ello no sólode<strong>pe</strong>nde de nuestra decisión profesional, sino tiene que ver fundamentalmentecon la prioridad que se le da en los presupuestos estatales y no estatales.■Promoción de la saludDesde la <strong>pe</strong>rs<strong>pe</strong>ctiva de la Salud Pública, LA PROMOCIÓN DE LA SALUD, logra supartida de nacimiento con la Carta de Otawa y se consolida en Yacarta en 1997en la IV Conferencia Internacional Promoción de la Salud hacia el Siglo XXI,cuya declaración “Un llamado para la acción” define su visión de la manerasiguiente: Reconoce a la salud como un capital social, como recurso y requisitopara el desarrollo de los pueblos, y enorme potencial para el desarrolloindividual y colectivo de los seres humanos.Para América Latina, la promoción de la salud consiste en transformarlas relaciones excluyentes, conciliando los intereses económicos y los propósitossociales de bienestar para todos, así como trabajar por la solidaridad yequidad social, condiciones indis<strong>pe</strong>nsables para la salud y el desarrollo.La promoción de la salud tiene que ver con la posibilidad de elevar lacalidad de vida de individuos y grupos.Cuando hablamos de promoción de la salud, hacemos referencia fundamentalmentea los factores protectores a los que hay que acceder paramejorar la salud y elevar el nivel de vida.Sabemos que se están llevando a cabo acciones en diferentes sectores;sin embargo, habría que priorizar las acciones preventivas como una alternativaviable en la construcción de un mejor mañana. Hay que reconocer que losesfuerzos aún son aislados y que se requiere de una organización conjunta ytomar decisiones para delimitar la injerencia y el área de acción. En la prácticase observa su<strong>pe</strong>rposición de acciones, contradicción y hasta mensajes doblesen una misma comunidad, concentración en unas zonas y desatención absolutaen otras. Un punto importante a considerar es la validación de los programasque se ejecutan, porque no se trata de llenar una cifra o cubrir una programación.Se trata, más bien, de evaluar si las acciones en las que se viene gastandolos pocos recursos logran el cambio con eficiencia y eficacia.El abordaje del problema debe realizarse desde una visión integral e
interdisciplinaria. La salud es el bien más preciado de la comunidad y el requisitomás importante para el desarrollo productivo y humano de un país; esindiscutiblemente tarea de todos los sectores, organizaciones públicas y privadasy de toda la comunidad.■Problemática multidimensionalLas causas que explicarían los problemas que aquejan al niño y adolescente sondiversas y complejas. Los niños y adolescentes en nuestro país ingresan a unasociedad caóticamente masificada. La pobreza material y moral es otro ingredienteen estrecha relación con factores como el avance desmesurado ydeshumanizado de las ciudades. Se descuida la equidad y la justicia social y losconflictos crecen tendiéndose a su solución por medios incorrectos. La problemáticadel niño y el adolescente debe relacionarse multidimensionalmente confactores económicos, sociales, políticos, jurídicos, culturales y psicológicos.Lamentablemente, los adolescentes son el chivo expiatorio de los problemasde la sociedad; se piensa y dice que los jóvenes son violentos y problemáticos.Al <strong>pe</strong>rtenecer a pandillas los jóvenes buscan un espacio para construirsu identidad, espacio que muchas veces les está negado dentro de su grupofamiliar, dentro de la escuela, dentro de su comunidad. Sabemos que por naturalezael ser humano requiere <strong>pe</strong>rtenecer a un grupo, lo que le otorga oportunidadde dar y recibir reconocimiento, afecto, ayuda, información, en suma<strong>pe</strong>rcibirse y que los demás <strong>pe</strong>rciban su existencia consolidando sus propiosespacios, con voz y voto sobre su destino.■Modelos inadecuadosPor lo general, las alternativas en el hogar y en la comunidad no siempre sonalentadoras, ni alimentan la autoestima, ni afirman la <strong>pe</strong>rsonalidad del joven,sino al contrario proveen modelos inadecuados de conducta. Los modelossomos nosotros, los mayores, los adultos, los padres, los profesores, loshermanos mayores, en quienes radica básicamente la responsabilidad de laprotección, de la guía para el desarrollo de una conducta prosocial. Los niñosaprenden lo que ven, y les estamos transmitiendo un trastocamiento y relajamientode valores, y pautas inadecuadas e incorrectas de interrelación humana.Hay ausencia e inadecuación de las figuras de autoridad y un <strong>pe</strong>ligroso aprendizajedel ejercicio de la relación de poder y control, todo lo cual se transmitede generación en generación.Los medios de comunicación venden modelos foráneos que no están deacuerdo con nuestra cultura e incorporan pautas de conducta por su enormeinfluencia en niños y adolescentes. Éstos legitiman patrones culturales queinciden en la formación, modificación de conductas, actitudes, intereses yvalores.Si bien los medios de comunicación juegan un pa<strong>pe</strong>l importante en ladefinición de la <strong>pe</strong>rsonalidad y cosmovisión del joven, hay otros factores,instituciones y ambientes que influyen en este proceso, entre los que podemosseñalar a los agentes educativos en el hogar, la escuela y la comunidad, de cuyosestilos de<strong>pe</strong>nderá agravar aún más los problemas de los jóvenes, o convertirseen la ayuda eficaz que ellos necesitan. En sus manos está canalizar, orientar yayudar a procesar los estímulos externos e internos.■Entornos <strong>pe</strong>ligrososVamos a detenernos un poco en el ambiente externo. Existen factores delentorno que conviene modificar para mejorar la salud y la vida del ser humano.Primero, son los entornos <strong>pe</strong>ligrosos, entre los cuales se considera queestá la violencia. Sabemos que por cada muerte existen varios sobrevivientescon minusvalía <strong>pe</strong>rmanente y eso es una desventaja para el bienestar individualy colectivo. En segundo lugar, se catalogan dentro de los entornos <strong>pe</strong>ligrososlos accidentes, que pueden ser considerados actos no deliberados o involuntarios;sin embargo, su causa radica en conductas <strong>pe</strong>ligrosas o negligentes que tolera lasociedad, como son, por ejemplo, pasarse la luz roja, manejar en estado deebriedad, las velocidades que imprimen los conductores del transporte público,entre otros. Lo paradójico de esta situación es que son conductas mostradaspor seres humanos supuestamente inteligentes y “sanos”.Otro entorno <strong>pe</strong>ligroso son las condiciones de trabajo. Sabemos quehay niños que trabajan en las minas, en los basurales, en los bares; y lo quepreocupa son las consideraciones que los propios niños tienen al res<strong>pe</strong>cto: “Esmejor un trabajo <strong>pe</strong>ligroso que no tener trabajo y morir de hambre.”Otros as<strong>pe</strong>ctos que afectan al grupo vulnerable que hoy nos ocupa sonla violencia urbana y la contaminación, relacionados estrechamente con la saludy la vida de los adolescentes.Además de los ambientes <strong>pe</strong>ligrosos a que hemos hecho referencia, unsegundo factor son las necesidades básicas insatisfechas, como la alimentación,tanto en nutrientes como en cantidad. Necesidades básicas como tener con quéarroparse, con qué cobijarse para pasar la noche.La desnutrición, por ejemplo, crea problemas de crecimiento físico, de<strong>pe</strong>so, de talla, de resistencia a las infecciones, de rendimiento intelectual. Porotra parte, la mortalidad infantil en América Latina es alarmante. En Perú, <strong>pe</strong>seal descenso de las cifras, la mortalidad infantil es cuatro veces mayor a la quepresenta Chile y son más de 25 mil los niños y niñas que mueren antes decumplir un año de edad. Esto significa que cada hora muere un promedio de tresVIOLENCIA INFANTIL Y JUVENIL: PROPUESTAS DE ATENCIÓN 81
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL84niños menores de un año.Otra necesidad básica tiene que ver con el derecho al tiempo libre paradesarrollar actividades recreativas, de libre expansión, productivas, que favorezcansu desarrollo tanto físico como mental. Estos factores esenciales paralograr un desarrollo armónico y adecuado son casi una utopía. En este caso latelevisión también compite con la literatura, la música y el arte. La televisióncomercial tiene por objetivo la venta de productos versus el enriquecimientointelectual y emocional que sería el objetivo y lo importante para tener unapoblación saludable. En ese sentido, la televisión podría convertirse en unvehículo de desarrollo.Un tercer factor del entorno con igual importancia y que hoy en día estáen crisis es la escuela, con metodologías poco estimulantes, punitivas, actividadesestresantes, des<strong>pe</strong>rsonalizada, sin oportunidades para la creatividad y preparaciónpara la vida. Por ejemplo, en los niños <strong>pe</strong>queños poco se aprovechanlas actividades lúdicas para el desarrollo psicoafectivo, la socialización y elaprendizaje de la negociación en la interacción humana. La escuela tambiénpuede estimular el aprendizaje de actividades productivas en bien del niño, lafamilia y la comunidad, como es la preservación de la ecología, la adecuadautilización del tiempo libre, hacer que sus trabajos o actividades supongan unasatisfacción creativa y no sean re<strong>pe</strong>titivos.El cuarto factor dentro del análisis del entorno es el aislamiento y laalienación. Una gran cantidad de niños y adolescentes están en abandono totalo parcial, inclusive teniendo padres y familia.De estos niños aislados, sin acceso a fuentes de desarrollo, a quienes lasociedad les da la espalda, no es<strong>pe</strong>remos que dentro de diez años nos den frutosdiferentes. Más grave aún es la situación de los marginados de la sociedad; susoportunidades, valores, ex<strong>pe</strong>ctativas y costumbres son diferentes a los delresto de la sociedad.Como quinto factor hemos dejado a la pobreza. Se señala que es el másimportante pues trae consigo todos los obstáculos para el desarrollo del niño yel adolescente. ¿Por qué? Porque los más pobres viven en entornos <strong>pe</strong>ligrosos,porque los más pobres no satisfacen sus necesidades, porque los más pobrestienen que aceptar ocupaciones en las <strong>pe</strong>ores condiciones, porque no tienenotra alternativa y están aislados de fuentes de información, de estímulo y deafecto importantes para el desarrollo humano.Se sostiene que existe una relación entre estrato social, enfermedad yproblemas psicosociales. Un entorno desfavorable afecta también la biologíahumana, el desarrollo físico, el estilo de vida. Sólo es posible que la genteadopte un estilo de vida sano cuando cuenta con los conocimientos, las oportunidadesy la voluntad de hacerlo. Muchas veces en estos jóvenes eso es loprimero que se pierde. En algunas zonas pobres de Barrios Altos, por ejemplo,no es raro encontrar chicos sin proyectos de vida, sin visión positiva delfuturo, que no le encuentran sentido a la vida propia y de los demás y que conuna convicción absoluta afirman que estudiar y ser honrados no los va a llevara nada. Se preguntan ¿estudiar para qué? y nos ponen ejemplos de sus padres,de sus tíos, que no necesitaron estudiar. Surge entonces la llamada deses<strong>pe</strong>ranzaaprendida: “la nada es así; no hay nada que hacer; eso no lo cambia nadie”.Se tiende a negar u olvidar el problema mediante hábitos <strong>pe</strong>rjudiciales, como laingesta de alcohol, se recurre a la violencia en busca de nuevas formas deestimular sus sentidos.■PropuestasLas alternativas para abordar estos problemas han estado centradas sólo en laintervención en los problemas instalados, que no es otra cosa que trabajarsobre nuestros errores. Hemos dejado de lado otros as<strong>pe</strong>ctos sobre los cualeses conveniente o<strong>pe</strong>rar, que es el contexto social, el entorno, sin dejar de lado lainfluencia que se puede ejercer sobre las opiniones, conductas y actitudes delos individuos y grupos.Ad portas del siglo XXI puede decirse que tanto los entornos externose internos son predecibles; entonces, el ser humano puede predecir lo que va aocurrir. Y si nosotros podemos ser capaces de predecir los factores de riesgopara prevenir problemas, o mejor aún si podemos promover factores protectorespara la salud psicosocial, es muy probable que las cosas vayan por buencamino. Construir ámbitos saludables en cuyo proyecto partici<strong>pe</strong>n los principalesactores para el cambio, es decir los propios jóvenes, es un reto.Si la salud se crea y se construye donde se vive, se trabaja y se juega,por qué no construir ambientes saludables, espacios profilácticos, hogaressaludables, escuelas saludables, municipios saludables, calles saludables, dondelos individuos no tengan más remedio que optar por conductas saludables.Ello sólo es posible mediante la participación decidida, comprometida y <strong>pe</strong>rmanentede los grupos organizados de la comunidad. En ese sentido quieroreconocer la eficiente iniciativa de crear los Municipios Escolares con unafunción preventiva en la violencia juvenil. Considero que la participación enlas decisiones sobre el presente y futuro de las comunidades debe incentivarseem<strong>pe</strong>zando por los más <strong>pe</strong>queños, porque los valores, patrones de conductacon res<strong>pe</strong>cto a la vida y a la salud se aprenden desde muy temprano. Suinstauración es un factor protector para la salud de la comunidad.Es conveniente que las propuestas que se planteen cuenten con laparticipación sinérgica de los grupos organizados de la comunidad y losentes públicos y privados cuya misión involucre el bienestar del niño y eladolescente.
Para promocionar la salud, se requiere luchar también por la paz, laeducación, la vivienda, la alimentación, el ecosistema estable, la justicia socialy la equidad.Por ello tiene radical importancia la formulación y el establecimientode políticas públicas saludables. Estamos hablando de inversión básicamenteen educación y en salud, recreación, deportes y seguridad, importantes paralograr que los diferentes niveles se apoyen en los proyectos que tengan que vercon la problemática. Estamos hablando de prioridades en el gasto público. Nohago referencia a presupuestos para combatir tal enfermedad, sino de inversiónen Promoción de la Salud, que es sinónimo de apostar por la vida.En segundo lugar está la participación multi-intersectorial con enfoqueinterdisciplinario. Ya es tiempo que haya una participación conjunta y organizada.Muchas veces, en un mismo ambiente se duplican acciones y hay otrosespacios que están desatendidos. Las acciones tanto dentro de los mismossectores como la convergencia de los diferentes sectores pueden hacer másviables las soluciones, y con la acción de grupos de trabajo constituidos paratal fin logren el objetivo propuesto.En tercer lugar, la participación de las universidades, de la sociedadcivil, de los colegios profesionales, empresarios, ONGs, representantes de lacomunidad organizada, los comités vecinales, con la intención de formularplanes de trabajo juntamente con los beneficiarios, en este caso los propiosjóvenes. Que se planteen espacios de debate y búsqueda de alternativas desolución y se tenga acceso directo a los medios de comunicación para que éstossean verdaderos vehículos del saber, de la cultura y del estilo de vida. Que conel aporte de empresarios se pueda viabilizar y orientar la ejecución de proyectoses<strong>pe</strong>cíficos e integrales, como podrían ser la promoción y fomento de unaactitud positiva hacia la actividad productiva de beneficio para la comunidad,de tal forma que los jóvenes que participan puedan contar con un soportesocio-emocional y económico, justamente aquel que buscan en las pandillas, enlos grupos donde se organizan cuando no lo encuentran en casa. Hacer que lapropia familia y las organizaciones barriales adopten y asuman acciones detipo psicoeducativas, formativas, recreacionales, de orientación y apoyonutricional, con el auspicio de los <strong>gob</strong>iernos locales y las empresas.La participación de la comunidad puede concretarse también a partirde la formación de promotores o mediadores sociales, quienes comprometidoscon la comunidad se capacitan en acciones que promuevan su bienestar. Estosmediadores pueden ser líderes vecinales, maestros, voluntarios o gente consensibilidad cuya labor involucre la participación de los propios usuarios; esdecir que ellos mismos hagan su diagnóstico, planteen alternativas y planifiquenacciones conjuntamente con los responsables del proyecto y las organizacionesparticipantes.Es importante que la educación en salud no sea solamente informativa,sino también formativa. Es necesaria la formación de redes de servicio paraasumir los casos-problema y que desde un enfoque sistémico e interdisciplinariose hallen alternativas, cortando los círculos viciosos que generan problemas desalud. En estas redes de servicio se pueden detectar tempranamente problemasy derivarlos para su atención oportuna.Otro as<strong>pe</strong>cto revelante sería que las instancias públicas y privadascumplan a cabalidad sus objetivos.Se debe proponer un ente coordinador de las acciones –que podrían serlas municipalidades, por ejemplo– para desarrollar programas preventivos deviolencia familiar y juvenil dirigidos por profesionales es<strong>pe</strong>cialistas. Una alternativasería incluir en la currícula de educación los deberes y derechos en laconvivencia humana; <strong>pe</strong>ro no sólo en el sentido de que los escolares los aprendany reciten de memoria, sino que a través de técnicas participativas segeneren cambios de conducta, opinión y actitudes hacia la protección y defensade los propios derechos y de los derechos de los demás. Sería convenienterevisar y reestructurar en los colegios los programas de OBE y retomar loscursos de educación familiar con énfasis en la preparación psicológica para lavida adecuada a nuestra realidad.Asimismo, crear espacios culturales, recreativos, deportivos, científicosy productivos como alternativas para el uso adecuado del tiempo libre.Un as<strong>pe</strong>cto importante del que carecemos es un sistema de vigilanciaepidemiológica que facilite la programación de proyectos eficaces y eficientes.Hay que cultivar en los menores, día a día, una visión positiva delfuturo. Muchos de ellos viven <strong>pe</strong>nsando que no llegarán a los veinte años; porello gastan todo lo que tienen ahora y gastan el sentido de su propia vida.Conviene que trabajemos la autoestima y la toma de decisiones. Ambasson conductas que las <strong>pe</strong>rsonas aprenden. Igualmente, desde la tiernainfancia se aprende la convivencia pacífica, la negociación alturada frente alconflicto, la defensa de los principios y derechos humanos.Hay programas desde los cinco años que enseñan al niño los derechos<strong>pe</strong>rsonales, a expresar sus opiniones, ilusiones, fantasías, su opinión, a organizarsu tiempo y res<strong>pe</strong>tarlo. Los derechos <strong>pe</strong>rsonales tienen que ver tambiéncon su propio cuerpo, con su integridad emocional, o sea deben ser capaces dedecir: “¡Alto!”. El problema es que ni siquiera los conocen, o si los conocen,simplemente es de memoria y no hay un cambio de actitud en relación a ellos.Aprender estilos de vida saludable tiene que ver con la nutrición, laorganización del tiempo, la conducta sexual, el manejo del estrés, el cuidado dela salud; que ellos se hagan responsables de su propia salud y de la participaciónen pro de la salud de la comunidad. Hay que aprovechar el potencial de losjóvenes; ellos tienen mucho empuje y deseo de hacer cosas, mucho afán de serVIOLENCIA INFANTIL Y JUVENIL: PROPUESTAS DE ATENCIÓN 83VIOLENCIA INFANTIL Y JUVENIL: PROPUESTAS DE ATENCION 85
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIALprotagonistas y cuando cuentan con la orientación y los medios necesarios selogra bastante. Entonces, conviene que nosotros podamos orientarnos haciaellos, que aprendan autodirección, que no necesiten el alcohol ni las drogas pararesolver sus problemas. Es responsabilidad del adulto orientar, recoger iniciativasy encauzarlas del mejor modo posible, de tal forma que se rompa el círculode violencia intergeneracional y que cuando les toque a ellos educar a sus hijos,lo hagan en valores, autoestima, en igualdad y básicamente en el amor al trabajohonrado y honesto.Es indis<strong>pe</strong>nsable crear una cultura de paz donde no se usen los estilosinadecuados de poder y control, como son el dinero, la coerción o amenazas, laintimidación, el abuso emocional; el poder que tiene el adulto sobre el menor alagredir su autoestima, usar el aislamiento, la negación o la culpa, como lo hacela sociedad con los menores: “¡Tú tienes la culpa, tienes que quedarte calladoy aceptar lo que yo digo, porque yo tengo razón por ser adulto y punto!”. Enel caso de la relación de pareja, usar a los hijos para los conflictos de los padreso el privilegio masculino y tomar todas las decisiones importantes, actuandocon arbitrariedad. Ante este ejercicio del poder y control proponemos la relaciónigualitaria, el verdadero diálogo, donde el compromiso común busque elbienestar individual y colectivo en condiciones favorables para el desarrollodel ser humano.86
Acciones desarrolladas por la ofi-cina de Participación Ciudadanade Lima Metropolitana en favor delniño y del adolescenteDirección Nacional de Participación Ciudadana de la PNPILa Oficina deParticipación Ciudadana(OPC) de la Comisaría PNPde La Victoria1. Tipo de acciónviven en diversos espacios públicos del distrito.4. Lugares de captación• Mercado Mayorista Nº 1 “De abastos”• Mercado Mayorista Nº 2 “De frutas”• Plaza Manco Cápac• Jr. Renovación• Parque Cánepa.ACCIONES DESARROLLADAS POR LAOFICINA DE PARTICIPACION CIUDADANAOrganización y acercamiento a niños y adolescentes “de la calle”.5. Breve descripción del programa2. Actividadesa. Conversatorios y entrevistas.b. Ubicación de lugares y horarios con presencia de niños “de la calle” enel distrito.c. Actividades recreativas y deportivas.d. Orientación psico-social y educativa.e. Visitas a padres y/o tutores.3. Población beneficiariaAproximadamente ciento cincuenta niños y adolescentes “de la calle” queEl distrito de La Victoria es una zona urbana-comercial ubicada en el áreacentral de Lima Metropolitana, densamente poblada. En él hay presencia deimportantes centros comerciales y de talleres. Ello atrae la presencia de niñosy adolescentes “de la calle”, los mismos que se desplazan desde el Cercado yBarrios Altos con el propósito de efectuar actividades ilegales (robos, asaltos,etcétera) que les <strong>pe</strong>rmitan obtener los recursos necesarios para la compra delicor y drogas.El <strong>pe</strong>rsonal PNP de la OPC de la Comisaría de La Victoria, luego deefectuar un diagnóstico situacional del problema y en coordinación con organismosprivados, inició una labor de acercamiento y confianza con estos menores,incentivándolos a través de charlas y entrevistas, a abandonar la calle y lascostumbres <strong>pe</strong>rniciosas y a reinsertarse a sus familiares y a la escuela.91 87
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIAL88II.OPC de la Comisaría de laUrb. Pachacamac1. Tipo de acciónPrevención de la violencia familiar contra el niño y el adolescente.2. Actividadesa. Charlas de capacitación.b. Diagnóstico de la situación.c. Distribución de trípticos.d. Reuniones comunales.e. Coordinaciones con organismos públicos y privados.3. Población beneficiariaAproximadamente ochocientos niños y adolescentes del distrito.4. Breve descripción del programaEl principal problema socio-policial en la jurisdicción de la Urb. Pachacamac esla violencia familiar contra el niño y el adolescente. Este hecho se agrava es<strong>pe</strong>cialmentelos fines de semana debido al consumo de licor por parte de lospadres de familia. El <strong>pe</strong>rsonal PNP de la OPC de la Comisaría de la Urb.Pachacamac, con el concurso de organismos públicos y privados de la jurisdicción,mediante charlas y reuniones en la comunidad, viene enfrentandoexitosamente el problema y ha logrado una disminución progresiva de los nivelesde violencia.Los encuentros con los padres de familia buscan sensibilizarlos y ademásorientarlos en el uso de formas no violentas para corregir algunas conductasinadecuadas que presentan sus menores hijos. La comunicación fluida y eldiálogo <strong>pe</strong>rmanente, así como una vida ejemplar de los padres constituyen eleje de este trabajo en bien del niño que vive en la Urb. Pachacamac.III. OPC de la Comisaría deEl Agustino1. Tipo de acciónPrevención del pandillaje juvenil.2. Actividadesa. Diagnóstico de la situación.b. Acercamiento a grupos de jóvenes.c. Visitas a centros educativos y hogares conflictivos.d. Charlas y conversatorios.e. Orientación psico-social.f. Actividades educativas y recreativas.3. Población beneficiariaAproximadamente seiscientos jóvenes que residen en el distrito.4. Lugares de captación• Av. Riva Agüero• Urb. Nocheto• Otros.4. Breve descripción del programaEn el distrito existe un significativo número de adolescentes que integran pandillasjuveniles. Al interior de estas pandillas el consumo de drogas, la violenciay el ausentismo escolar aparecen como una constante que pone en grave <strong>pe</strong>ligroel normal desarrollo integral de estos menores.El <strong>pe</strong>rsonal PNP de la Comisaría, previo diagnóstico situacional, vieneejecutando acciones de orientación con estos menores que buscan des<strong>pe</strong>rtar susentido cívico y su compromiso con la comunidad.Las actividades se llevan a cabo con una estrategia no represiva quea<strong>pe</strong>la más bien a la ternura y a la comprensión de la actual situación negativapara el menor, su familia y su comunidad.Gracias a un trabajo paciente y constante, y a la utilización de unamoderna doctrina de atención y tratamiento del menor transgresor, estas accionesvienen logrando el pleno reconocimiento de la comunidad del distrito y delos propios jóvenes beneficiarios.Las etapas del programa son:1. Identificación: Identificación a los cabecillas e integrantes detodas las “pandillas” de cada zona.2. Tratamiento: Una vez identificados, iniciar el <strong>pe</strong>ríodo de tra-
tamiento. Ver lo que cada “pandillero” o cabecilla necesita para alejarsedel grupo; si tiene problemas familiares, judiciales y policiales.3. Rehabilitación y reintegración: Conocido su problema, se iniciael proceso de rehabilitación, dándole lo que necesita, con cariño afin de integrarlo a la sociedad que lo discriminó.ACCIONES DESARROLLADAS POR LAOFICINA DE PARTICIPACION CIUDADANA89
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIALTexto de estudio❚ VIOLENCIA INFANTIL Y JUVENIL:Propuestas de atención❚ ACCIONES DESARROLLADAS POR LA OFICINA DEPARTICIPACION CIUDADANA DE LIMA METROPOLITANAEN FAVOR DEL NIÑO Y ADOLESCENTE1 ACTIVIDAD SUGERIDADurante 1995 1 , 9,401 menores de 18 años, de ambos sexos, estuvieron implicados en los delitos siguientes:Tipos de delitos Número de menores Porcentaje1. Robo 2,636 28,042. Contra el patrimonio 1,888 20,083. Lesiones 1,580 16,814. Tráfico ilícito de drogas 112 1,195. Prostitución 72 0,776. Homicidios 56 0,607. Contrabando 36 0,388. Otros (sin es<strong>pe</strong>cificar) 3,031 32,13Orientación:❍ Elabore un cuadro estadístico con la información del número y porcentaje de menores de 18 años, de ambos sexos, implicados endelitos en su jurisdicción de trabajo, durante el <strong>pe</strong>ríodo de enero a junio de 1998.❍ Describa brevemente las características de los problemas presentados.❍ Elabore propuestas de atención a dicha problemática social, considerando la participación de las familias, las organizacionessociales, los <strong>gob</strong>iernos locales, las organizaciones no gubernamentales, instituciones culturales, religiosas, etcétera de su localidad.1. Com<strong>pe</strong>ndio Estadístico del INEI, elaborado en base a Informes de la PNP, 1995.90
2 En su opinión, ¿qué motivaciones tienen los niños y adolescentes que se involucran en grupos y hechos violentos? Fundamente surespuesta.3 Considerando la información estadística solicitada a su De<strong>pe</strong>ndencia PNP, ¿qué actividades preventivas se priorizan en ese contextosocioeconómico y cultural y cómo participa la comunidad?4 ACTIVIDAD SUGERIDALectura de la Declaración sobre Violencia 2 , para reflexionar sobre el tema y su aplicación en la educación ciudadana, con el objetivo depromover una cultura de paz en nuestra sociedad.Declaración sobre violenciaSomos conscientes de que es una responsabilidad insoslayable abordar, desde nuestras es<strong>pe</strong>cialidades, las dos más <strong>pe</strong>ligrosas y destructivasactividades de nuestra es<strong>pe</strong>cie: la violencia y la guerra. Reconocemos que la ciencia es un producto de la cultura humana y, por lo tanto,no puede ser definitiva ni absoluta. Los que firmamos esta declaración, científicos procedentes de las más alejadas partes del mundo y delas más variadas disciplinas, nos hemos reunido en Sevilla logrando integrar esta declaración, objeto de nuestro encuentro. A través de ella,vamos en contra de un buen número de supuestos hallazgos psicológicos que han sido utilizados, en más de una ocasión –inclusive ennuestras es<strong>pe</strong>cialidades–, para justificar la violencia y la guerra. Ello ha contribuido a crear un clima de opinión <strong>pe</strong>simista. Proponemos queel rechazo abierto y crítico de las siguientes falacias, posee cabal significado en el Año Internacional de la Paz.Si bien es cierto que los equívocos usados en nombre de teorías científicas con el fin de justificar la guerra y la violencia no sonnuevos, no lo es menos que ha proliferado particularmente desde el advenimiento de la ciencia contemporánea. Por ejemplo, la Teoría dela Evolución ha sido erróneamente utilizada para justificar no sólo la guerra, sino también el genocidio, el colonialismo y el exterminio delos débiles.A través de cinco puntos, asentamos nuestros conocimientos al res<strong>pe</strong>cto:Es científicamente incorrecto mantener que la tendencia a hacer la guerra se debe a la herencia de nuestros ancestros animales.A <strong>pe</strong>sar de que se observan muchas en todas las es<strong>pe</strong>cies animales, en ningún caso incluyen el uso de armas. La conducta de caza con finesalimentarios no puede ser equiparada con la violencia entre individuos de la misma es<strong>pe</strong>cie. La guerra es un fenómeno privativo yparticular del hombre, que no ocurre en el resto del mundo animal. El hecho de que las acciones de guerra hayan cambiado tan radicalmentea través del tiempo nos indica que son producto de la cultura. Su conexión biológica se verifica, fundamentalmente, a través del lenguaje,que facilita la coordinación de grupos, la transmisión de tecnología y el uso de instrumentos.ACCIONES DESARROLLADAS POR LAOFICINA DE PARTICIPACION CIUDADANA1. Com<strong>pe</strong>ndio Estadístico del INEI, elaborado en base a Informes de la PNP, 1995.91
MODULO II: SITUACIONES DE ALTO RIESGO SOCIALEl hecho de que la guerra sea biológicamente posible no implica que sea inevitable, como lo atestiguan sus variaciones en frecuenciay género a través del tiempo. Hay culturas que no se han entregado a la guerra durante siglos, mientras que otras lo han hecho frecuentementeen algunos <strong>pe</strong>ríodos y no en otros.Es científicamente incorrecto sostener que la guerra, o cualquier otra conducta violenta, está genéticamente programada en lanaturaleza humana. Mientras que sabemos que los genes fundamentan todos los niveles de las funciones del sistema nervioso, sóloproveen el potencial de desarrollo que puede expresarse, únicamente, en interacción con el aprendizaje. En tanto que los individuos varíanpor su predisposición a verse afectados por la ex<strong>pe</strong>riencia, es la interacción entre el acervo genético, las condiciones ecológicas y elambiente social lo que otorga el <strong>pe</strong>rfil de la <strong>pe</strong>rsonalidad. Excepto en tantos casos patológicos, los genes, por sí mismos, no producenindividuos necesariamente predispuestos a la violencia, ni tampoco determinan lo contrario. Los genes, aunque implícitos en el desarrollode nuestras capacidades conductuales, no las determinan de forma absoluta.Es científicamente incorrecto sostener que, en el curso de la evolución del hombre, la selección de la conducta agresiva haya sidomayor que la de otro género de conducta. En todas las es<strong>pe</strong>cies sociales bien estudiadas, el rango dentro del grupo se obtiene mediante lacapacidad de coo<strong>pe</strong>ración y la de satisfacer funciones sociales relevantes a la estructura de la comunidad. La llamada “dominancia” se basaen los lazos y afiliaciones sociales, y no es simplemente un problema de posesión y uso de un poder físico su<strong>pe</strong>rior. Cuando se lograartificialmente la selección genética para la conducta agresiva, se obtienen, rápidamente, individuos hi<strong>pe</strong>ragresivos. Este hecho indica que,en condiciones naturales, la agresión no se selecciona. Cuando dichos animales ex<strong>pe</strong>rimentalmente hi<strong>pe</strong>ragresivos se sitúan en el seno deun grupo, o bien rom<strong>pe</strong>n su estructura social, o bien son expulsados de ella. Así pues, la violencia destructiva ni se halla en nuestros genes,ni forma parte de nuestro legado evolutivo.Es científicamente incorrecto mantener que existe un instinto para la guerra. La aparición de la guerra moderna refleja el pasode la primacía de factores emocionales y motivaciones a la primacía de factores cognitivos. La guerra moderna implica el uso institucionalde características tales como la obediencia, la sugestibilidad y el idealismo; de habilidades sociales, tales como el lenguaje, y sobre todo, decomponentes racionales tales como el cálculo de costos, la planificación y el procesamiento de la información. A medida que los métodosde la guerra moderna se han tecnificado cada vez más, a la vez han servido para exagerar los rasgos asociados a la violencia, tanto en elentrenamiento de los combatientes como en la preparación del apoyo a la guerra por parte de la población general. Estos rasgos se hanexacerbado de tal forma que, con frecuencia y equivocadamente, se les toma como causas en lugar de como consecuencias de dicho proceso.Es científicamente incorrecto mantener que los hombres poseen un “cerebro violento”. A <strong>pe</strong>sar de que estamos dotados delequipo nervioso capaz de actuar con violencia, éste no se activa automáticamente bajo la influencia de estímulos internos o externos dadoque, a diferencia de la mayoría de los otros mamíferos, tales estímulos se filtran mediante procesos nerviosos su<strong>pe</strong>riores antes de actuar.Actuamos según hayamos sido condicionados y socializados. No existe nada en nuestra neurofisiología que nos impulse a actuarviolentamente.Llegamos así a la conclusión de que la biología no condena a la humanidad a la guerra, que la humanidad puede liberarse de la2. Sevilla, 16 de mayo de 1986. Tomado de: Cultura de paz. Lima: Ministerio de Educación-Comisión Nacional Permanente de-Educación para la Paz, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), 1989 (3ª edición).92
esclavitud del <strong>pe</strong>simismo biológico, y que con confianza puede efectuar las tareas necesarias de transformación, tanto en este AñoInternacional de la Paz como en el futuro. No obstante que estas tareas son principalmente institucionales y colectivas, tambiéndescansan sobre la conciencia individual de todos aquellos para los que el optimismo y el <strong>pe</strong>simismo constituyen factores cruciales.De la misma forma que “la guerra empieza en la mente del hombre”, la paz también comienza en nuestras mentes. El mismo serque inventó la guerra puede inventar la paz. La responsabilidad radica en cada uno de nosotros.DAVID ADAMS, Psicología. Wesleyan University,Connecticut, EE.UU.BONNIE FRANK CARTER, Psicología. Albert Einstein MedicalCenter, Philadelphia, EE.UU.JOSÉ LUIS DÍAZ, Psicobiología. Instituto Mexicano de Psiquiatría,México.ANDRZEJ ELIASZ, Psicología de las Diferencias Individuales.Academia Polaca de Ciencias. Varsovia.SANTIAGO GENOVEZ, Antropología. UNAM.SAIR-KUMAR GHOSH, Sociología. Instituto Indio de Ciencias Humanas,Calcuta.BENSON GINSBURG, Genética del Comportamiento. University ofConnecticut, EE.UU.JO GROEBEL, Psicología Social. ErziehungswissenschaltkucheHochschule, Landau, Alemania Federal.ROBERT HINDE, Comportamiento Animal. Cambridge University,Gran Bretaña.TAHA H. MALASI, Psiquiatría. Kuwait University, Kuwait.FEDERICO MAYOR ZARAGOZA, Bioquímica. Universidad Autónomade Madrid, España.DIANA L. MENDOZA, Etología. Universidad de Sevilla, España.ASHIS NANDY, Ciencias Políticas. Centre for the Study of DevelopingSocieties, India.J. MARTÍN RAMÍREZ, Psicobiología. Universidad deSevilla, España.J. PAUL SCOTT, Comportamiento Animal. Bowling Green StateUniversity, Ohio, EE.UU.RITA WAHLSTROM, Psicología. University ofJyvaskyia, Finlandia.ACCIONES DESARROLLADAS POR LAOFICINA DE PARTICIPACION CIUDADANAOrientación:❍ Examine los argumentos científicos de la Declaración, elabore su opinión al res<strong>pe</strong>cto e identifique los elementos que debenfundamentar la educación ciudadana de niños, adolescentes, jóvenes y adultos.❍ Elabore recomendaciones concretas para su aplicación en el campo educativo formal (escuelas, institutos, universidades) einformal, a través de nuestra comunicación cotidiana y mediante orientaciones, charlas y exposiciones dirigidas a la población.93