XIV / dominical LA OPINION-EL CORREO / Domingo, 24 <strong>de</strong> abril <strong>de</strong> 2011En formaEjercicio y fibromialgia✒ Martín CaicoyaMédicoRecuerdo aquella frase <strong>de</strong> EmilioLledó: no hay ver sin saber. Me impresionómucho por su potencia y concisión,y me hizo pensar en una reflexión <strong>de</strong>Jaime Salinas que había leído hacía añosen la que <strong>de</strong>cía que los objetos se individualizancuando se nombran. Según estasdos proposiciones, el mundo para el serhumano está en una cárcel, bien <strong>de</strong>l sabero <strong>de</strong> la lengua. Quizá sean los artistas ylos científicos los que nos liberan <strong>de</strong> susrejas porque ellos saben ver lo que aún nosabemos ni nombramos. También pue<strong>de</strong>nconfundirnos, concentrar nuestra vista yentendimiento en aspectos <strong>de</strong> la realidadque combinados parecen configurar algonuevo, pero que no es más que una imagenespuria, un error<strong>de</strong> percepción al quetan acostumbradosestamos los sereshumanos. <strong>La</strong>s evi<strong>de</strong>nciasengañan,más cuando seempaquetan en unapercepción bienorganizada. Enmedicina nos hemosequivocado muchasveces al ver lo queno había. Son famososlos erroresanatómicos <strong>de</strong> Galenoque, como evi<strong>de</strong>ncias,lograbanver los médicos enlos cadáveres hastabien avanzado elsiglo XVI. Muchosse preguntan sienfermeda<strong>de</strong>s comola fibromialgia noserán construccionesforzadas queconfiguran entida<strong>de</strong>sinexistentes. Esla postura <strong>de</strong>fendidahace años por expertos<strong>de</strong> la OMS. Sinembargo, la mayoría<strong>de</strong> los reumatólogosy no digamos los❜❜Prevenir la fibromialgia<strong>de</strong>bería ser un objetivodado que hasta el 3%<strong>de</strong> la población la pue<strong>de</strong>llegar a sufrirque la pa<strong>de</strong>cen consi<strong>de</strong>ran un insultoponer en duda su realidad y el sufrimientoque acarrea. El que la farmaindustriaesté obteniendo pingües beneficios no<strong>de</strong>be ser un motivo para dudar <strong>de</strong> su realidad,pero sí para examinar la utilidad <strong>de</strong>los tratamientos.<strong>La</strong> fibromialgia se caracteriza pordolor músculo-esquelético, tanto espontáneocomo a la presión, a<strong>de</strong>más <strong>de</strong> cansancio,trastorno <strong>de</strong>l sueño y rigi<strong>de</strong>z articular.El esfuerzo por encontrar una causao siquiera un signo que refuerce la soli<strong>de</strong>z<strong>de</strong> esta entidad es enorme e infructuoso.Es cierto que se pue<strong>de</strong> <strong>de</strong>mostrarque en el cerebro, en las áreas encargadas<strong>de</strong> recibir e interpretar el dolor, se observanparticularida<strong>de</strong>s. Pero eso es lógico,cómo no las va a haber si estas personasse quejan <strong>de</strong> dolor y tiene una respuestaque se consi<strong>de</strong>ra anormal. Lo que se confirma,y no es poca cosa, es que sufren.No es infrecuente que las pacientes confibromialgia, porcada hombre con eltrastorno hay nuevemujeres, nos diganque antes eran muyactivas, que nada seles ponía por <strong>de</strong>lante.Lo dicen lamentándose<strong>de</strong> su estadoactual y <strong>de</strong> lacarga que ahorasuponen para sufamilia. Tampocoes infrecuente queun acontecimientotraumático haya<strong>de</strong>senca<strong>de</strong>nado elproblema, porejemplo, un latigazocervical. El latigazocervical estambién misterioso,no hay ningunaseñal anatómica nifisiológica que loexplique.Prevenir la fibromialgia<strong>de</strong>bería serun objetivo, dadoque hasta el 3 porciento <strong>de</strong> la poblaciónla pue<strong>de</strong> llegara sufrir. Claro, esmuy difícil preveniralgo que nosabemos cómo se produce y que nisiquiera sabemos qué es. Pero uno siemprepue<strong>de</strong> especular y es lo que hicieronvarios investigadores. Me interesa en particularun estudio realizado en Noruegaen el que se siguió durante once años acasi 16.000 mujeres que no pa<strong>de</strong>cíanfibromialgia. En el curso <strong>de</strong> ese períodose diagnosticaron 380 casos, que suponealgo más <strong>de</strong>l 2 por ciento <strong>de</strong> las mujeres.Se preocuparon <strong>de</strong> saber <strong>de</strong>s<strong>de</strong> el principiosi hacían ejercicio, fumaban y quénivel educativo tenían, a<strong>de</strong>más <strong>de</strong> conocersu peso y altura para calcular el índice<strong>de</strong> masa corporal (peso dividido por elcuadrado <strong>de</strong> la altura en metros). Losresultados son interesantes y prometedores.Por ejemplo, las mujeres más obesasy se<strong>de</strong>ntarias tenían más <strong>de</strong>l doble <strong>de</strong>riesgo <strong>de</strong> <strong>de</strong>sarrollar fibromialgia que lasque tenían peso normal y hacían ejercicioal menos una hora a la semana. Tanto elejercicio, ajustado por peso y otros factores,como el peso, ajustado igualmente,aparecen como variables que predicen elriesgo <strong>de</strong> fibromialgia. <strong>La</strong> conclusión quese pue<strong>de</strong> sacar es que conviene hacerejercicio y mantener el peso; in<strong>de</strong>pendientemente<strong>de</strong> que no sepamos cómopreviene la fibromialgia, trastorno que nisiquiera enten<strong>de</strong>mos.Para el tratamiento <strong>de</strong> la fibromialgiase ha puesto <strong>de</strong> moda un medicamentoantiepiléptico que parece que eleva eldintel <strong>de</strong>l dolor. Es un fármaco caro, perosi es útil, bienvenido sea. Alternativa, ocomplementariamente y la misma o máseficacia, está el ejercicio tanto <strong>de</strong> fuerzacomo <strong>de</strong> resistencia. Se han ensayadomuchas modalida<strong>de</strong>s. Me interesa particularmenteel tai-chi, porque es relativamentefácil para las personas que sufrendolor músculo-esquelético. Estudios biendiseñados <strong>de</strong>muestran que es bastante eficazen el control <strong>de</strong> los síntomas, tantofísicos como psicológicos.Uno se sorpren<strong>de</strong> <strong>de</strong> los beneficios <strong>de</strong>lejercicio y el mantenimiento <strong>de</strong>l pesohasta llegar a pensar que tanta bondad nopue<strong>de</strong> ser cierta. Pero las pruebas<strong>de</strong>muestran una y otra vez que son eficacespara la prevención y tratamiento <strong>de</strong>muchas enfermeda<strong>de</strong>s. Por eso no <strong>de</strong>jaré<strong>de</strong> insistir en recomendarlos.
Domingo, 24 <strong>de</strong> abril <strong>de</strong> 2011 / LA OPINION-EL CORREOLeonorísima,la octava cabritaElena Poniatowska y el retrato fallido <strong>de</strong> la pintoraLeonora Carrington✒ Eduardo San JoséNo es por contrariar a Jaime Gil<strong>de</strong> Biedma, quien creía que había<strong>de</strong>jado <strong>de</strong> ser poeta para convertirseen un poema, todo unidad y coherencia,pero ninguna vida es elocuenteen toda su extensión. Sus azares,pausas y recovecos la conviertena la larga en una calma chicha sinotra moraleja que pasar, con más omenos sobresaltos. Pero basta conresaltar un trecho <strong>de</strong>l camino o ponerlainclusoalabreveluz<strong>de</strong>unlancepara que esa vida <strong>de</strong>stile todo elsentido. Por eso, la mexicana ElenaPoniatowska (París, 1932) ha malbaratadoen esta novela al personaje<strong>de</strong> «Leonora Carrington» (<strong>La</strong>ncashire,1917), en su afán <strong>de</strong> enseñarnosa la persona. Ha <strong>de</strong>sperdiciadoel retrato, el emblema, bajo losaliños documentales <strong>de</strong> la biografía.Al margen <strong>de</strong> otros valores literarios,Leonora, el último Premio BibliotecaBreve <strong>de</strong> Seix Barral, no sobrepasala categoría <strong>de</strong> «biopic» <strong>de</strong>la pintora y escritora vanguardista,inglesa arraigada en México en losaños cuarenta, tras un periplo vitalpor el cogollo <strong>de</strong>l surrealismo parisino,la Europa en guerra, el internamientoen un manicomio en Santan<strong>de</strong>ry el asilo <strong>de</strong> la sociedad artísticaneoyorkina. Poniatowska hareutilizado el mol<strong>de</strong> <strong>de</strong> Tinísima(1992), la novela <strong>de</strong> la vida <strong>de</strong> TinaModotti, la fotógrafa, espía y conspiradora italianaque bulló, antes que la propia Leonora,en los irrepetibles círculos culturales nacidos<strong>de</strong> la Revolución Mexicana. Se repiteaquí lo que ya sucedía entonces, cuandoel lector no era capaz <strong>de</strong> asegurarqué era lo que, resumidas las cuentas,nos <strong>de</strong>cía la novela, salvo una apasionanteexistencia y la aclaración<strong>de</strong> algunos enigmas para iniciados.Cómo no aprovechar entoncesa Modotti no sólo paravolver a pasear el <strong>de</strong>sfile <strong>de</strong>los Rivera, Siqueiros, Orozco,Frida, sino para revisarlas utopías <strong>de</strong>l siglo al través<strong>de</strong> la cuestión Trotsky,<strong>de</strong>spojada<strong>de</strong> su qué documental.Ésa es la asignatura pendiente<strong>de</strong> Leonora, que resulta unanovela con asunto (la vida <strong>de</strong> laprotagonista) pero sin tema.Lo cierto es que una vida comoésta daría para tantos temasque resulta casi inasequible:los <strong>de</strong>bates centrales <strong>de</strong>l artecontemporáneo, entre impresión y expresión; lalocura, como institución represiva creada por lasociedad, más en una mujer como ella, internadabajo la medieval suposición <strong>de</strong> histerismo yque supo regresar <strong>de</strong> sus simas; las hipocresías<strong>de</strong>l multiculturalismo mexicano, que <strong>de</strong>scubrimosal trasluz <strong>de</strong> exiliados o simples güeros quese sienten <strong>de</strong>splazados y hechos <strong>de</strong> menos en elpaís que les sirvió <strong>de</strong> refugio; o, sobre todo, el<strong>de</strong>bate feminista, la lucha <strong>de</strong> una mujer, <strong>de</strong> todamujer, por emerger <strong>de</strong> su condición <strong>de</strong> musa yobjeto, como apunta la insidia <strong>de</strong> André Bretonen la novela: «siempre fuiste la musa <strong>de</strong> hombressuperiores» (p. 376), artistas como Paul Éluard,Max Ernst, Renato Leduc o Chiki Weisz, omecenas como Edward James, aunque tambiénmujeres como Peggy Guggenheim o Remedios«Leonora»ElenaPoniatowska,(Premio BibliotecaBreve), Seix Barral,508 páginas.Varo. Sin embargo, Poniatowska<strong>de</strong>grada estos temas <strong>de</strong> categoría aanécdota, sin resistir la tentación <strong>de</strong>salpicarlos <strong>de</strong> multitud <strong>de</strong> chismessabrosos y excéntricos, recolectadosa menudo <strong>de</strong>l privilegiado testimoniopersonal <strong>de</strong> Carrington, perosin más función real que dar notas<strong>de</strong> color o surtir información.Por qué no aprovechar a fondo eltema <strong>de</strong> género como eje <strong>de</strong> sustentación,y convertir así a Leonoraen la «octava cabrita», continuandoel tono <strong>de</strong> los retratos mexicanosque la autora ensayó, queno biografió, en «<strong>La</strong>s siete cabritas»(2001).<strong>La</strong> observación es muy discutible,y quizá sea un logro buscadono convertir el texto <strong>de</strong> una vida realen pretexto para temas universales.Por eso no hay más título queun nombre propio. En tal caso, lacrítica no estorbaría la valoración<strong>de</strong> una novela que asume otros retosmayúsculos, como sorpren<strong>de</strong>rel trance mismo <strong>de</strong> la creación artísticao narrar el <strong>de</strong>lirio vesánico,forzando para ello los límites y resistencias<strong>de</strong>l estilo. Pero tal vez elhecho <strong>de</strong> que Leonora Carringtonsiga viva haya pesado en el ejercicio<strong>de</strong> pormenorizada biografía que<strong>de</strong>scubrimos, por no <strong>de</strong>cir en la hagiografíaque a veces creemos estarleyendo.Discospor Solanadominical / XVJENNIFER HUDSONI remember meEl cielo pop norteamericano está lleno <strong>de</strong> historias <strong>de</strong> ascensos meteóricos que<strong>de</strong>spués quedan en poco más que ruido mediático. Es el caso, por ahora, <strong>de</strong> JenniferHudson, que en apenas tres años pasó <strong>de</strong> los coros gospel en Chicago y musicalesDisney en gira por cruceros a llegar a finalista <strong>de</strong> «American idol». De ahí, directamenteal estrellato: «Oscar» como actriz secundaria por «Dreamgirls» (2006) y unprimer álbum homónimo meritorio que quedó difuminado por la tragedia personal –los asesinatos <strong>de</strong> sumadre, su hermano y su sobrino–. «I remember me» es su regreso, flanqueada por la primera división <strong>de</strong>lnegocio –Alicia Keys, Ne-Yo o Stargate–, facturando r&b, pop rico en baladas y medios tiempos bailables tan<strong>de</strong>l gusto <strong>de</strong> las radiofórmulas como <strong>de</strong> los programadores <strong>de</strong>l sonido ambiental en los hipermercados, ricoen acrobacias vocales y coros melosos como masajes. Pop bienintencionado.ROSARIORaskatriskiEl tiempo pasa a velocidad <strong>de</strong> vértigo, casi sin advertirlo la pequeña <strong>de</strong> los Floreslleva un cuarto <strong>de</strong> siglo pateando escenarios y platós cinematográficos en los quese ha hecho un hueco artístico con sello personal –más allá <strong>de</strong>l cante-baile-recitado<strong>de</strong> su madre, la inimitable Lola, <strong>de</strong>l pop <strong>de</strong> su hermano Antonio o <strong>de</strong> la «canciónligera» <strong>de</strong> su hermana Lolita–, que juega un papel innovador arrimando el flamenco a otros géneros –rock,jazz, bossa– <strong>de</strong>s<strong>de</strong> el eclecticismo. «Raskatriski» mete en danza, a<strong>de</strong>más, el funky a la catalana y los sonescaribeños, y los pasa por la batidora familiar y el recuerdo <strong>de</strong>l gracejo pachanguero <strong>de</strong> su padre, el reservadoPescaílla, en un revoltijo estilístico que le tiene cogido el punto al gusto popular, que ya es marca <strong>de</strong> lacasa, y <strong>de</strong>l que es autora en letra y música. Cumpliendo álbumes y creciendo.THE STROKESAnglesUn <strong>de</strong>but tan brutal como magnífico, «Is this it» (2001), les valió la proclamación <strong>de</strong>«salvadores <strong>de</strong>l rock» por todos los tabloi<strong>de</strong>s. Des<strong>de</strong> entonces un pasable «Room onfire» (2003) y una caída en picado, «First impresions on Earth» (2006), que les trajotodo tipo <strong>de</strong> críticas e hizo que cada uno fuese por su lado; Julian Casablancas, asus ensimismamientos lo-fi, y Hammond Jr., a sus melodías guitarreras. «Angles», cinco años <strong>de</strong>spués, suponejuntar <strong>de</strong> nuevo a los gallos en el corral y salvar la papeleta con media hora larga <strong>de</strong> sonido sólido y enérgico,un single reciclado –«Un<strong>de</strong>r cover of darkness»– con trazas <strong>de</strong> hit, el tira y afloja clásico entre sintetizadoresochenteros y guitarras crudas en un claro intento <strong>de</strong> regreso a lo básico, a los comienzos que tan bienfuncionaron. Lo logran a medias: material correcto y previsible cuando se les exige la excelencia.J. J. CALEThe Silvertone yearsEl vértigo <strong>de</strong>l mercado, el ritmo <strong>de</strong>predador <strong>de</strong> las discográficas están en las antípodas<strong>de</strong> la parsimonia creativa <strong>de</strong> J. J. Cale, que no suele emplear últimamentemenos <strong>de</strong> un lustro en alumbrar nuevo material <strong>de</strong> ese ya célebre «sonido Tulsa»que mezcla el boogie lento con el country más meloso y el perezoso blues <strong>de</strong> Louisianacon el folk más crudo y el <strong>de</strong>sparpajo <strong>de</strong>l jazz pionero; todo tras una guitarraprecisa y una voz que susurra más que canta. Un imaginario sonoro que <strong>de</strong>jó huella en figuras carismáticas,<strong>de</strong> Mark Knopfler a Eric Clapton. <strong>La</strong> discográfica Silvertone rescata los dos álbumes que editó con ella,«Travel-log» (1990) y «Number 10», en 1992, una treintena <strong>de</strong> piezas en las que vibra el característico sonido<strong>de</strong>l artista <strong>de</strong> «Cocaine» y «After midnight», recio, pegado a las raíces y melódicamente un bucle monocor<strong>de</strong>.Recuperando viejos discos <strong>de</strong> un artista <strong>de</strong> culto.JEFF BECKRock ‘n’ roll party (honoring Les Paul)Jeff Beck rindió homenaje el verano pasado al legendario pionero <strong>de</strong> la guitarra LesPaul recreando un repertorio <strong>de</strong>liciosamente ecléctico a base <strong>de</strong> clásicos <strong>de</strong>lrockabilly, trepidantes instrumentales y éxitos pop <strong>de</strong> comienzos <strong>de</strong> los sesenta, enel mismo club <strong>de</strong>l Times Square neoyorquino don<strong>de</strong> Les Paul tocó, cada lunesdurante catorce años, hasta su muerte a los 95 años, en 2009. Beck, pue<strong>de</strong> que el mejor guitarra <strong>de</strong>l rock,maestro en todos los géneros e innovador impertérrito, brilla en este tributo con una frescura y un <strong>de</strong>sparpajoque redime el ensimismamiento virtuoso <strong>de</strong> «guitar hero» a base <strong>de</strong> jazz-rock a que nos tiene acostumbradosy levanta un vibrante concierto junto a Brian Setzer y Gary US Bond, Imelda May y TromboneShorty lleno <strong>de</strong> alegría, matices y standards. Celebración <strong>de</strong> la guitarra.GREEN DAYAwesome as fuck«American idiot» (2004) los <strong>de</strong>volvió a la primera división <strong>de</strong>l rock, la <strong>de</strong> los llenosen estadios y ventas millonarias, como únicos supervivientes <strong>de</strong> aquel punk californiano<strong>de</strong> segunda generación –junto a «Offspring» o «Sun 41»– que popeabacrepuscularmente con el <strong>de</strong>solador paisaje <strong>de</strong> la Administración Bush y la pesadilla<strong>de</strong>l 11-S como telón <strong>de</strong> fondo. Funcionó tan bien que se animaron a repetir el envite con «21st Centurybreakdown», otro álbum conceptual, otra ópera rock anfetamínica que seguía la historia <strong>de</strong> Gloria y Christianpor el <strong>de</strong>svanecimiento <strong>de</strong>l sueño americano. «Awesome as fuck» son muestras <strong>de</strong> su gira alre<strong>de</strong>dor<strong>de</strong>l mundo –Londres, Dublín, Dallas, Berlín, Brisbane…–, <strong>de</strong>l magnetismo <strong>de</strong> Billie Joe Amstrong y su popacelerado con querencia al himno ante multitu<strong>de</strong>s tan participativas como entregadas.ORQUESTA MONDRAGÓNEl maquinista <strong>de</strong> la General (edición especial)Ya lleva más <strong>de</strong> medio año rodando sin pena ni gloria por los anaqueles <strong>de</strong> las pocastiendas <strong>de</strong> discos que quedan cuando ahora se recupera este «Maquinista <strong>de</strong> laGeneral» en una nueva edición –que casi nada aña<strong>de</strong>, apenas tres temas y un par<strong>de</strong> vi<strong>de</strong>oclips– con vistas al espectáculo musical en que se está convirtiendo. Es elregreso <strong>de</strong> la «Orquesta Mondragón» tras una década sin publicar y tres años <strong>de</strong> presencia en los escenariosmexicanos.Vuelve Javier Gurruchaga y su personaje excesivo, histrión <strong>de</strong> voz impostada y gusto por el rock <strong>de</strong>tratos con el blues, aunque no se corta nada en encabezar su circo <strong>de</strong> monstruos con citas cinematográficase historias rocambolescas. Versiones con sabor clásico junto a mambos y boleros, cameos con «Molotov» ySara Montiel, pero, como siempre, sin perdonar un posible gag ni orillar la excentricidad. Genio y figura.HERB ALPERT AND LANI HALLI feel youJunto a su banda, «Tijuana Brass», facturó en los años sesenta tantos éxitos que, como laCoca-Cola, no había hogar americano sin un disco <strong>de</strong> Herb Alpert. Su estilo directo, imaginativoy fresco abordaba cualquier melodía sin complejos y la convertía en un hit.Tenía esesentido <strong>de</strong> lo popular que le llevó a cofundar A&M Records, con Cat Stevens, Joe Cocker,«The Carpenters» o «Supertramp» en su cuadro artístico, que mas allá <strong>de</strong> los géneros significabanel éxito. A los 75 años sigue en activo como pintor, escultor y también como músico junto a su mujer, <strong>La</strong>niHall, una buena cantante aunque algo rígida y <strong>de</strong> registro convencional que contrasta en este <strong>de</strong>but discográfico conjuntoen estudio, «I feel you», con la trompeta <strong>de</strong> Alpert, que con sus <strong>de</strong>vaneos jazzy aún mantiene el pulso <strong>de</strong>sinhibidoque lo hizo célebre. Versiones <strong>de</strong> «The Beatles», Van Morrison o Patsy Cline para el regreso <strong>de</strong> una leyenda.