VI / dominical LA OPINION-EL CORREO / Domingo, 24 <strong>de</strong> abril <strong>de</strong> 2011A LOS SEMANASANTEROS QUE LLORARON CON LA LLUVIA QUE AHOGÓ SUS ILUSIONES<strong>de</strong>lfinarioDELFÍN RODRÍGUEZUna <strong>de</strong>ntadura<strong>de</strong> estrenaAURORA Y SU ESPOSO FABIÁN SE PROME-TÍAN UNA JUBILACIÓN MUY FELIZ.UNTRISTEACONTECIMIENTO CAMBIÓ EL RUMBO DE SUSSUEÑOS.<strong>La</strong> fraseUn vestido <strong>de</strong>beríaser como un alambre<strong>de</strong> espinos: que sirvapara su cometido,pero sin impedir elpasoalamiradaSOFÍA LOREN (LA MÁS GRANDE ACTRIZ)Querido Fabián:Estoy sentada en un restaurante comiéndomeuna merluza a la gallega con su patatahervida y no puedo apartarte <strong>de</strong> mi cabeza.Veo a través <strong>de</strong> la cristalera que hacomenzado a salir el sol con fuerza y quecon él ha comenzado a brillar tú nueva sonrisa.Me refiero a la que te acabas <strong>de</strong> poner,a la <strong>de</strong>ntadura fija. Tus dientes parecen perlasblancas arrancadas <strong>de</strong> un trocito <strong>de</strong> palangana<strong>de</strong> porcelana.Pienso, mientras el camarero me traeuna gaseosa pequeña <strong>de</strong> <strong>La</strong> Casera paramezclar con vino, que ya podremos acudira las bodas <strong>de</strong> la familia sin tener que pensaren tú <strong>de</strong>ntadura postiza. Te confieso quese había convertido en un tormento paramí. No porque se te saliera cuando le clavabasel diente a la pata <strong>de</strong> cor<strong>de</strong>ro, sinoporque siempre tenía pavor a olvidármelaen casa.Y todo <strong>de</strong>s<strong>de</strong> que en la boda <strong>de</strong> tu sobrina<strong>La</strong>urita se me olvidó y tú no pudiste comermás que la tarta <strong>de</strong> boda. Te enfadasteconmigo, como si yo tuviera alguna obligación<strong>de</strong> llevar en el bolso, envuelta en papel<strong>de</strong> aluminio, aquella prueba <strong>de</strong> amorque tantas veces había mordisqueado el lóbulo<strong>de</strong> mi oreja.Hesentidoungranalivioyungranpesar,Fabián <strong>de</strong>l alma mía. Hoy quiero confesártelo,aunque por <strong>de</strong>ntro siento unagran inquietud <strong>de</strong> hormigas recorriendo lascosturas <strong>de</strong> mi estómago.Si lo analizas me darás la razón. Cariño,¿recuerdas? <strong>La</strong> inauguramos por todo lo alto,con una chuleta <strong>de</strong> Sanabria a la que rañastehasta el hueso. Te dolía un poco, peroera lógico al principio, todavía tenías laencía algo inflamada. Pero yo me sentíatriste aunque sonreía por no amargarte elestreno.Estabas experimentando un gran placermientras mis ojos se anegaban <strong>de</strong> lágrimasque tú creías que eran <strong>de</strong> emoción. Te levantastey me besaste con gratitud, perohas <strong>de</strong> saber que no lloraba por eso. Llorabaporque me acordaba <strong>de</strong> los seis mil euroslargos que nos costó ponerte esa <strong>de</strong>ntadurafija que me sonreía <strong>de</strong>slumbrándomecon su brillo nacarado.Te miraba y es como si me estuvieranarrancando los ojos. Todos nuestros ahorrosestaban ahora, en vez <strong>de</strong> en la cartilla<strong>de</strong> Caja Rural, en tu boca. Adiós a nuestrasilusiones <strong>de</strong> una vejez viajera. Adiós a todasaquellas promesas <strong>de</strong> jubilación <strong>de</strong> oro.«D.E.P. Fabián <strong>de</strong>lRosal. Murió en lapaz <strong>de</strong>l Señor,habiendo recibidolos sagradossacramentos. Dejaviuda y una<strong>de</strong>ntadura postizaen buen uso.Razón aquí».Creo que si temurieras ahora,con toda la<strong>de</strong>ntadura nueva,sería capaz <strong>de</strong>sacarte <strong>de</strong>l ataúdy coserte apuñaladas.Aquel milloncito iba a cumplimentarnuestras pensiones <strong>de</strong> mierda. Me ibas acomprar un broche bueno, ¿recuerdas? Íbamosa visitar las ruinas <strong>de</strong> Mérida y meibas a llevar a Bayona a comer unos langostinosfrescos con su mayonesa y todo…Y ya ves. Todos nuestros sueños estabanallí, apretando aquel trozo <strong>de</strong> chuletón quete habían presentado en un enorme plato <strong>de</strong>barro caliente.Cariño, ahora añoro llevar tu <strong>de</strong>ntaduraenvuelta en el papel <strong>de</strong> aluminio en el bolso.Te había prometido que no se me volveríaa olvidar, que no te pusieras la <strong>de</strong>ntaduranueva, que podía producirte infecciones,pero eres muy asno, muy obstinado.Ymuy egoísta, Fabián. Muy egoísta.Mientras tú mordías diciendo, mira, miracomo cepla, mira como corta la carne,yo pensaba, seis mil euros a la basura.Cuántas veces te lo había dicho cuando losdientes te bailaban como si estuvieran ensayandoel Foxtrot: Fabián hazte una limpieza,Fabián sácate ese diente que más valeprevenir…Pero tu no. Terco. Aguantaste hasta queno había solución y tenían que ponerte todonuevo agujereando la encía para metertehierros y cemento como si fueran a construiruna autovía…Y allí <strong>de</strong>jamos enterradonuestro futuro que se prometía tan felizy apasionante.Trato <strong>de</strong> acostumbrarme a la nueva situación,pero no puedo. Quiero pensar quees mejor así, pero no consigo quitarme <strong>de</strong>
Domingo, 24 <strong>de</strong> abril <strong>de</strong> 2011 / LA OPINION-EL CORREOdominical / VIISálvame <strong>de</strong>Sálvamela cabeza el dineral que nos costó ladichosa <strong>de</strong>ntadura. A veces creo quepodíamos haber ido a un <strong>de</strong>ntista unpoco más apañao, pero no. Tú teníasmiedo y había que buscar el mejor. Eldoctor Arnaldo Cienfuegos nada másy nada menos…Te confieso que ahora solo le pidoa Dios que no te mueras hasta que nola <strong>de</strong>sempeñes. No lo soportaría. Seríaun duro golpe. Sería una inversión<strong>de</strong> lo más inútil y absurda. Creo quesi te murieras ahora, con toda la <strong>de</strong>ntaduranueva, sería capaz <strong>de</strong> sacarte<strong>de</strong>l ataúd, coserte a puñaladas y luegoarrancarte la <strong>de</strong>ntadura para quequedara en este mundo.No te lo digo en broma, Fabián.Sería capaz <strong>de</strong> arrancártela como túme arrancaste la ilusión echándolemano a la cartilla. No te <strong>de</strong>jaría ircon ese dineral al otro mundo. Nimuerta. Sé que sin la <strong>de</strong>ntadura per<strong>de</strong>ríasmucho en el ataúd, pero tú noeres famoso y no creo que nadie fueraa robarte una foto ni a <strong>de</strong>cir quequé mal te había quedado la mandíbula.Sinceramente, Fabián, prefiero queestés feo o que te grapen los labioscon un alambre para escon<strong>de</strong>r lamandíbula en carne viva y yo quedarmetranquila.Porque si te mueres, Fabián, ya telo digo, te la arranco. ¡Vaya que si tela arranco! Te la saco con unas tenazase intentaría ven<strong>de</strong>rla. Sé que tendríaque rebajarla mucho por ser <strong>de</strong>segunda mano, pero no me importa.Malo sería que no me diera para pegarmeun homenaje.Tu boca, a<strong>de</strong>más, es muy normalita,Fabián, <strong>de</strong> medida estándar, <strong>de</strong> andarpor casa. Sería fácil <strong>de</strong> acoplar acualquier boca que estuviera necesitaday no tuviera muchos posibles.Incluso podría valer para una mujer.A<strong>de</strong>más, cariño, lo tengo todopensado y requetepensado. Si temueres antes que yo, aprovecharíapara anunciarla en el periódico juntoa la esquela. Mataría dos pájaros <strong>de</strong>un tiro.Y supongo que en el periódicono me pondrían ninguna pega porven<strong>de</strong>r dos productos en un soloanuncio.En <strong>Zamora</strong> hay mucha gente quelee las esquelas a diario. Tú mismo lohacías antes <strong>de</strong> <strong>de</strong>sayunar para ver siconocías a alguno <strong>de</strong> los caídos y po<strong>de</strong>racompañar el duelo. No tardaríaen recuperar parte <strong>de</strong> lo invertido eneste capricho tuyo tan tonto que sehubiera podido arreglar con una postiza.Aunque hubiera sido algo másmo<strong>de</strong>rna y cara.Muchas veces lo he pensado,egoísta Fabián. Incluso el otro día,mientras esperaba el autobús que nosiba a llevar a ver las cuevas <strong>de</strong> Valporqueroen León con cincuenta eurosque te dio tu madre para tú cumpleaños,hice un borrador para tu esquela.Ya verás como te gusta. Pondríaalgo así:«D. E. P. Fabián <strong>de</strong>l Rosal Raimundo.Murió en la paz <strong>de</strong>l Señor eldía tal <strong>de</strong>l tal <strong>de</strong>l año tal a los equisaños, habiendo recibido los sagradossacramentos y la bendiciónapostólica. Deja viuda, dos huérfanosy una <strong>de</strong>ntadura postiza que estáen buen uso, como nueva. Cuatromil euros y un puente <strong>de</strong> plata <strong>de</strong> regalo.Razón tal y tal. <strong>La</strong> familia note olvida y ruega una oración por sualma…».A que sí. A que te gusta. Pero novayas a creer que yo quiero que temueras. Yo sólo digo que haría estoen caso <strong>de</strong> que te diera por morirterápido, con la <strong>de</strong>ntadura a mediouso… Porque si no te mueres, tendremosque aprovecharla para que letritures la comida al gato que se estáquedando ciego y sin los dientes <strong>de</strong>a<strong>de</strong>lante. Otra cosa no se me ocurre.Bueno, o sí. Porque también vale paraque me cortes los hilos cuando tecoso los remiendos <strong>de</strong> los calzoncillosporque has comenzado a orinarteencima.Tu mujer que no te olvida, Aurora.<strong>de</strong>lfin_rod@hotmail.comParece que el Consejo Audiovisual <strong>de</strong> Cataluñaacaba <strong>de</strong> enterarse que Belén Esteban, la muchachitaque se hizo famosa por tener un hijo con eltorero Jesulín <strong>de</strong> Ubrique, dice «potorro» a las cinco<strong>de</strong> la tar<strong>de</strong>, hace corte <strong>de</strong> mangas y escupe saposy culebras.Parece que el Consejo acaba <strong>de</strong> enterarse queexiste un programa que se llama «Sálvame» queinsulta, veja, mofa y vomita contra las personas comosi fueran escupiteras <strong>de</strong> carne y hueso. Y pareceque acaban <strong>de</strong> enterarse que, todo eso lo hacenen horario protegido.El Consejo ha pedido al Ministerio <strong>de</strong> Industria,Turismo y Comercio que obligue a la ca<strong>de</strong>na queemite este espacio a que cambie su horario, puestoque el horario actual preten<strong>de</strong> que los menores<strong>de</strong> trece años no aprendan esta gramática parda.Al parecer los usuarios se han quejado por elcontenido soez <strong>de</strong>l programa. Según ellos <strong>de</strong>beríanponer alguna señalización en la pantalla para quesupiéramos que no era apto para todos los públicos.¿Le parece poca señal oír chillar y ver comery hablar con la boca llena a estos señores?Yo creo que la petición es absurda. Si el Estadotiene que proteger a nuestros menores hasta el punto<strong>de</strong> ponerle los horarios <strong>de</strong> ver la tele, ¿qué pintamoslos padres? ¿No será cuestión <strong>de</strong> los padresenterarse <strong>de</strong> las cosas que ven sus hijos en la teleen todos los horarios, al igual que lo es ponerle unhorario <strong>de</strong> estudio?Si llegamos a este absurdo, el telediario <strong>de</strong>bería<strong>de</strong> poner en uno <strong>de</strong> sus ángulos un rombo biengran<strong>de</strong>. Como los <strong>de</strong> antes <strong>de</strong> las películas <strong>de</strong>Elliot Ness. O dos. Porque reportajes <strong>de</strong> señorascasi en pelotas haciendo la calle salen a diario. Oguerras don<strong>de</strong> unos hombres matan a otros. Oatentados terroristas con brazos volando por el aire.¿Prohibimos a los niños los telediarios?El Consejo ha comprobado que hay una presenciafrecuente <strong>de</strong> violencia «verosímil no explícitay comportamientos discriminatorios hacia loshomosexuales». Es parte <strong>de</strong> la farándula. El propiopresentador Jorge Javier Vázquez hace <strong>de</strong> sucondición sexual un espectáculo, cuando incita yacosa <strong>de</strong> forma lasciva a maromos <strong>de</strong> cuerposmusculados.Todo el mundo conoce los contenidos y proce<strong>de</strong>r<strong>de</strong> este programa basura por excelencia. Perotiene una enorme audiencia que es respetable. Elprograma no hace nada más que dar lo que la gentequiere ver. Quizás lo que el Consejo catalán podíapedir es que el nivel cultural <strong>de</strong> los españolessubiera <strong>de</strong> tal manera, que sólo nos gustara ver losprogramas <strong>de</strong> Eduardo Punset.<strong>La</strong> libertad es un sacrosanto <strong>de</strong>recho. Y la libertad<strong>de</strong> emisión <strong>de</strong>be ser tan libre como la libertadque los padres tenemos para elegir los horarios queconsi<strong>de</strong>remos oportunos para las activida<strong>de</strong>s <strong>de</strong>nuestros hijos.No se pue<strong>de</strong> consi<strong>de</strong>rar que prohibir es la solucióna las cosas. Habría que prohibir el pan que noes bueno para los triglicéridos, el chorizo, malo parael colesterol, el vino, pésimo para el hígado, eltabaco, horrible para el pulmón. Incluso <strong>de</strong>beríamosprohibir a muchos padres tener hijos si no soncapaces <strong>de</strong> elegir para ellos el horario <strong>de</strong> televisiónmás apropiado.<strong>La</strong>s empresas elaboran los contenidos buscandolas audiencias que son las que marcan la cuenta<strong>de</strong> resultados. Seguro que si en ese horario hayniños viendo el potorro <strong>de</strong> la Esteban, es porqueen otra ca<strong>de</strong>na no han sabido poner contenidosatractivos. Obliguen a las ca<strong>de</strong>nas a hacer buenosprogramas sin potorros. Seguramente los niñostampoco los verían.