VIII / dominical LA OPINION-EL CORREO / Domingo, 24 <strong>de</strong> abril <strong>de</strong> 2011Rutas a pie por tierrasDE ZAMORA✒ Texto y fotos: Javier SainzDistancia <strong>de</strong>s<strong>de</strong><strong>Zamora</strong>: 75 kmLongitud total <strong>de</strong>ltrayecto: 12 kmTiempo aproximado:3 horasDificultad: Baja(caminos bienmarcados)Detalles <strong>de</strong> interés:Árboles milenarios,laguna, paisaje forestal,monumentos religiosos,fuente antigua.El término <strong>de</strong> San Pedro <strong>de</strong> Cequees uno <strong>de</strong> los más extensos <strong>de</strong> laprovincia <strong>de</strong> <strong>Zamora</strong>. Engloba fecundosespacios <strong>de</strong> cultivo, quedandoa<strong>de</strong>más amplísimas zonas <strong>de</strong> pastosy una masa forestal muy importante.Dentro <strong>de</strong> esos parajes, el cascourbano local se ubica hacia el oriente,en posición un tanto excéntrica,ro<strong>de</strong>ado <strong>de</strong> las tierras más fértiles.Hasta él acudimos sabiendo que eslocalidad <strong>de</strong> vieja historia, ya queaparece citada tempranamente en losmás venerables documentos. En elaño 1128 un sacerdote donó al monasterio<strong>de</strong> Santa Marta <strong>de</strong> Tera lahacienda que aquí <strong>de</strong>tentaba. Mástar<strong>de</strong>, en el 1156, el monarca AlfonsoVII otorgó a Ponce <strong>de</strong> Cabrera ya su esposa María el pueblo enterocon plena posesión. A partir <strong>de</strong> entoncesy ligado a esa po<strong>de</strong>rosa familianobiliaria, primero, y <strong>de</strong>spués alMonasterio <strong>de</strong> Nogales, su nombreléese una y otra vez en los diplomas<strong>de</strong> la época. Esa abadía cisterciensefue dueña <strong>de</strong> la iglesia local, a<strong>de</strong>más<strong>de</strong> contar con numerosos vasallos yrecaudar cuantiosas rentas. <strong>La</strong>s relaciones<strong>de</strong> los monjes con sus colonos<strong>de</strong>bieron <strong>de</strong> ser muy tirantes enalgunos periodos. <strong>La</strong> actuación <strong>de</strong>los administradores religiosos resultóopresiva en exceso. Se afirma queEl Monte<strong>de</strong>l Realen San Pedro<strong>de</strong> Ceque(Valles <strong>de</strong> Benavente)algunos <strong>de</strong> los súbditos, incapaces<strong>de</strong> soportar tanta tiranía, huyeron <strong>de</strong>la población para establecerse fuera<strong>de</strong> las tierras monacales, fundandoasí la vecina localidad <strong>de</strong> San Juanicoel Nuevo.El núcleo edificado actual preséntaseamplio y bien cuidado. <strong>La</strong>s casashan sido rehechas en su gran mayoría,apreciándose un aire <strong>de</strong> bienestary <strong>de</strong> progreso. En el centro sesitúa una espaciosa Plaza Mayor,presidida por una artística farola. Aella se abre la mo<strong>de</strong>sta ermita <strong>de</strong> laVera Cruz, rehecha por entero <strong>de</strong>nueva planta. No muy lejos se alzala iglesia, que es el monumento localmás importante. Sus orígeneshan <strong>de</strong> ser románicos, ya que a loslados <strong>de</strong> la puerta lateral <strong>de</strong>l mediodíase hallan incrustados un par <strong>de</strong>canecillos <strong>de</strong> aquella primera obra.Tales piezas se presentanmuy rotas y <strong>de</strong>sgastadas,pero aún mantienen lascabezas monstruosasque en ellas se cincelaron.<strong>La</strong> portadaprincipal seabre en la fachada<strong>de</strong>l norte, alresguardo <strong>de</strong> unpórtico <strong>de</strong>speja-do, sujeto por tres columnas bien nobles.Muestra formas muy gratas,mezcla <strong>de</strong> un último gótico con elrenacimiento ya consolidado. Poseeun arco <strong>de</strong> medio punto enriquecidocon larga serie <strong>de</strong> florones. Ese mismoornamento se repite en el alfiz,<strong>de</strong>ntro <strong>de</strong>l cual quedan un par <strong>de</strong> clásicashornacinas con venera. Si tenemosla suerte <strong>de</strong> visitar el interior,lo hallaremos formado por tres ampliasnaves. <strong>La</strong>s series <strong>de</strong> arcos formerosque las separan son <strong>de</strong>siguales,ya que si la meridional está formadapor rústica mampostería, laotra <strong>de</strong>tenta elementos <strong>de</strong> buena labra,como las florecillas esculpidas<strong>de</strong> sus roscas. Una reforma mo<strong>de</strong>rnasuprimió los retablos habituales, peroquedan las imágenes más valiosas.Destaca la figura <strong>de</strong>l Santo Cristo,magnífica escultura gótica bienproporcionada y <strong>de</strong> fina ejecución.Muestra al Re<strong>de</strong>ntor clavado en lacruz, ya muerto, con las piernas recruzadasy un amplio paño <strong>de</strong> pureza.Mantiene la cabeza erguida, unpoco la<strong>de</strong>ada y <strong>de</strong>ja sentir en su rostrouna serena expresión, la aceptacióntotal <strong>de</strong>l sacrificio.Atractiva es la vieja fuente, ubicadaen un rincón ya lindante con lashuertas. En nuestros días se hallaabandonada, seca casi <strong>de</strong> continuo.Ha perdido el manantial, captadoposiblemente por algúnSobre esErmita <strong>de</strong> las Nieves en San Pedro <strong>de</strong> Ceque.
Domingo, 24 <strong>de</strong> abril <strong>de</strong> 2011 / LA OPINION-EL CORREOdominical / IXas líneas, encinas milenarias. Abajo, laguna en San Pedro <strong>de</strong> Ceque.son<strong>de</strong>o mo<strong>de</strong>rno, pero conserva íntegrasu obra <strong>de</strong> fábrica. Consta <strong>de</strong>un pozo cuadrado techado por unasólida bóveda <strong>de</strong> medio cañón. Sucubierta externa posee doble vertiente,impermeabilizada por gran<strong>de</strong>slanchones pétreos, bruñidos porsoles e intemperies. Dadas sus formasparece obra medieval, acasocreada en tiempos <strong>de</strong> la repoblación.Existe un tercer edificio religioso,la ermita <strong>de</strong> la Virgen <strong>de</strong> las Nieves.Es un santuario situado a las afueras,en un paraje ameno y <strong>de</strong>spejado. Seacce<strong>de</strong> por la carretera que comunicacon Junquera. El recinto dispone<strong>de</strong> rústicas pare<strong>de</strong>s <strong>de</strong> piedra, conhuellas <strong>de</strong> diversas reformas y ampliaciones,y parece tener muchos siglos<strong>de</strong> existencia. De sus formas externasapenas <strong>de</strong>stacan dos angostasventanas, pues la fachada ha sidomo<strong>de</strong>rnizada, agregando un pórticoy una graciosa espadaña como remate.El interior, bien cuidado, preséntasetotalmente encalado, presididopor un mo<strong>de</strong>sto retablo mayor.Allá todos los anhelos se dirigen haciala figura <strong>de</strong> Nuestra Señora, efigiemuy venerada en la localidad y ala que se le <strong>de</strong>dican las procesionesy fiestas más concurridas.Conocidos los principales atractivosi<strong>de</strong>ados por los hombres, nosdisponemos a disfrutar <strong>de</strong> los queofrece la naturaleza. De las diversasposibilida<strong>de</strong>s que se nos presentan,optamos por hacer un largo recorridopor el amplísimo Monte <strong>de</strong>l Real,para llegar hasta el paraje <strong>de</strong> <strong>La</strong>sMajadas, don<strong>de</strong>, según indican oportunoscarteles, existen árboles milenarios.Salimos <strong>de</strong>l casco urbano hacia eloeste por la carretera que enlaza conJunquera <strong>de</strong> Tera, esa misma que señalamosen la ermita <strong>de</strong> <strong>La</strong>s Nieves.Mas por esa vía asfaltada solo avanzaremosescasos cientos <strong>de</strong> metros.Nos apartamos <strong>de</strong> ella aprovechandoel primer camino que sale a mano<strong>de</strong>recha. No hay dudas ni pérdida,ya que en el mismo empalme, yen los diversos <strong>de</strong>svíos que se presentanmás a<strong>de</strong>lante, existen oportunosletreros que indican la direccióncorrecta. Marchamos en primer lugarpor parajes <strong>de</strong>spejados, <strong>de</strong>jandoa los lados diversas naves, fincassembradas y algunas viñas. <strong>La</strong> pistaes ancha y recta, con firme áspero <strong>de</strong>piedras que se pue<strong>de</strong>n esquivar porlos arcenes. Pronto aparecen los árboles.En un principio ralos y distanciados,dominando los espacioslibres. Después, poco a poco, la masaforestal, formada casi por enteropor encinas, se va a<strong>de</strong>nsando, conPortada <strong>de</strong> la iglesia.❜❜Tras un leve<strong>de</strong>scenso, a mano<strong>de</strong>recha, se extien<strong>de</strong>una amplia lagunaque es uno <strong>de</strong> losprincipalesatractivos <strong>de</strong> la rutaciertos calveros intercalados. Tras algomás <strong>de</strong> un kilómetro aparece unnuevo grupo <strong>de</strong> tenadas gana<strong>de</strong>ras<strong>de</strong> ladrillo, junto a las ruinas <strong>de</strong> otrastradicionales <strong>de</strong> tapial. Una bifurcacióninmediata pue<strong>de</strong> <strong>de</strong>spistar, puesel ramal correcto es el <strong>de</strong> la izquierda,el menos transitado.Nos a<strong>de</strong>ntramos ya entre la espesuraarbórea, contenida siempre <strong>de</strong>ntro<strong>de</strong> una mo<strong>de</strong>rada exuberancia.No hallaremos una frondosidadopresora. Abundan ahora los robles,llegando a dominar por completo enciertos espacios. Tras un leve <strong>de</strong>scensopenetramos en una recónditahondonada. Debemos <strong>de</strong> aten<strong>de</strong>r amano <strong>de</strong>recha, pues hacia ese costado,a poco más <strong>de</strong> un centenar <strong>de</strong>metros y un tanto disimulada, se extien<strong>de</strong>una amplia laguna que es uno<strong>de</strong> los principales atractivos <strong>de</strong> la ruta.Hemos <strong>de</strong> abandonar momentáneamentela senda principal para toparcon ella y po<strong>de</strong>r gozar plenamente<strong>de</strong> su esencia casi natural, conaguas límpidas en las que se reflejala vegetación circundante. Al momento<strong>de</strong> llegar sorpren<strong>de</strong> el alborotadochapoteo <strong>de</strong> las innumerablesranas que allí habitan, las cuales sezambullen presurosas al captar nuestrapresencia. Hay que imaginar elruidoso croar <strong>de</strong> los atar<strong>de</strong>ceres, enla época <strong>de</strong>l celo en la primavera. Undique artificial <strong>de</strong> tierra, poco disonante,sirve para contener los caudalesretenidos, <strong>de</strong> profundidad somera,pero suficientes para resistir severosestiajes.Después <strong>de</strong> admirar ese enclave eltiempo que precisemos, hemos <strong>de</strong>regresar a la senda antes abandonaday continuar por ella hacia a<strong>de</strong>lante.Dejamos atrás el vallejo y tras coronarun repecho volvemos a <strong>de</strong>scen<strong>de</strong>ra otra vaguada similar, másamplia que la anterior. Fluye por allíel regato <strong>de</strong>l Ramajal, en el que seforman pozas transparentes en lasépocas <strong>de</strong> escorrentía. Tras atravesarlopor un puente elemental <strong>de</strong> tubos<strong>de</strong> hormigón se pue<strong>de</strong> acudir alllamado meren<strong>de</strong>ro <strong>de</strong> Pernacio. Seubica aguas abajo, en una amenapra<strong>de</strong>ra y posee diversas parrillas,a<strong>de</strong>más <strong>de</strong> una mo<strong>de</strong>sta fuente.De vuelta a la ruta principal, sóloqueda una pequeña cuesta para entraren el enclave <strong>de</strong> <strong>La</strong>s Majadas,que es el paraje al que pretendíamosacudir. Un último cartel nos informaque es allí don<strong>de</strong> se hallan los árbolesmilenarios. A poco que miremos,diseminados entre rebrotes más jóvenes,<strong>de</strong>scubriremos vetustas encinas<strong>de</strong> troncos nudosos y <strong>de</strong>formes.No sobresalen por su altura, sino porsu evi<strong>de</strong>nte longevidad y recidumbre.Avanzamos anárquicamente <strong>de</strong>sorpresa en sorpresa, guiados sólopor la fascinación <strong>de</strong> entrever un pocomás allá la silueta <strong>de</strong> otro ejemplarmás admirable. Son varias <strong>de</strong>cenas<strong>de</strong> árboles con muchos siglos<strong>de</strong> vida. ¿Cuántos? Habría que contarlas marcas en sus troncos y ha <strong>de</strong>ser tarea complicada dado que muchos,casi todos, están huecos ycuarteados. Vemos también toconesya muertos y gruesos leños <strong>de</strong>sgajados,rotos por la <strong>de</strong>crépita fragilidad<strong>de</strong> la vejez y el ataque <strong>de</strong> las furiasmeteorológicas. Hay que <strong>de</strong>dicar untiempo generoso para no per<strong>de</strong>rseninguno <strong>de</strong> esos añosos vegetales,únicos e irrepetibles. Abundan másal oeste <strong>de</strong> la trocha por la que llegamos,todos encinas, pero hacia laotra mano aparecen también unospocos robles, igualmente voluminososy <strong>de</strong> similar aspecto. En ningúncaso hallamos alturas <strong>de</strong>scollantes,ya que las ramas que pudieran haberseerguido con esbeltez o fueronpodadas o se quebraron por vientosy nieves. En otros parajes <strong>de</strong>l monte,algo apartados <strong>de</strong> éste en el queestamos, hemos contemplado fresnos<strong>de</strong> porte similar. Con todos ellos,encinas, robles y fresnos, esta masaforestal es una <strong>de</strong> las más admirables<strong>de</strong> nuestra provincia, digna <strong>de</strong> serrealzada, divulgándola en toda su valía.Tanta fronda vegetal no hay dudaque acoge a numerosos animales.Hallamos corros <strong>de</strong> tierra hozada,señal inequívoca <strong>de</strong> la actividad <strong>de</strong>los jabalíes, y espacios embarradosen los que se reconocen las huellas<strong>de</strong> corzos o ciervos. A<strong>de</strong>más, si laépoca es propicia, se escucha el reclamo<strong>de</strong>l cuco y la abubilla, y loscánticos <strong>de</strong> otros pájaros diversos.En una charca sorprendimos la presencia<strong>de</strong> galápagos.Tras el siempre tiempo corto <strong>de</strong>asombros y <strong>de</strong>scubrimiento, el retornoconviene hacerlo por el mismocamino <strong>de</strong> llegada, para evitar extravíose in<strong>de</strong>cisiones. En nuestra sensibilidadllevaremos grabada una impresiónprofunda y emocionante,que sin duda ha <strong>de</strong> perdurar.