Este documento, el consentimiento informado - Avepa
Este documento, el consentimiento informado - Avepa
Este documento, el consentimiento informado - Avepa
- No se encontraron etiquetas…
¡Convierta sus PDFs en revista en línea y aumente sus ingresos!
Optimice sus revistas en línea para SEO, use backlinks potentes y contenido multimedia para aumentar su visibilidad y ventas.
GENERANDOCONFIANZA:EL CONSENTIMIENTOINFORMADO EN VETERINARIA
<strong>Este</strong> trabajo ha sido <strong>el</strong>aborado por la Comisión de Ética de AVEPA:Comisión de Ética de AVEPAMiembros de la ComisiónJoaquín AragonésJosé CapacésRafa<strong>el</strong> MendietaBegoña RománMaite VerdeEdita: AVEPA, Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños AnimalesPaseo San Gervasio, 46-48, E-7T<strong>el</strong>. 93 253 15 22 - Fax 93 418 39 79e-mail: secre@avepa.orgwww.avepa.org08022 Barc<strong>el</strong>onaMarzo 2006Imprime: Prin Center, S.A. - Pau Claris, 180 - 08037 Barc<strong>el</strong>onaDepósito Legal B-16393-2006© AVEPA. 2006
INDICE1. INTRODUCCIÓN 52. POR UNA PEDAGOGÍA DEL CONSENTIMIENTO INFORMADO 93. LA RESPONSABILIDAD MORAL DEL VETERINARIO 143.1 PRINCIPIOS FUNDAMENTALES3.2. NUESTRAS RESPONSABILIDADES MORALES4. LA RELACIÓN JURÍDICA VETERINARIO-PROPIETARIO 204.1. LA RESPONSABILIDAD CIVIL DE LOS VETERINARIOS5. EL CONSENTIMIENTO INFORMADO 235.1 FORMAS DE CUMPLIR LA INFORMACIÓN5.2 CONTENIDO DE LA INFORMACIÓN5.3 A QUIÉN CORRESPONDE EL DEBER DE INFORMARY CONSECUENCIAS DE SU INCUMPLIMIENTO5.4 EXCEPCIONES6. ANEXO: UN MODELO GENÉRICODE CONSENTIMIENTO INFORMADO 303
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIA1. INTRODUCCIÓN:El cambio de cultura jurídica en la r<strong>el</strong>ación veterinario-propietario-paciente,evidenciado en la afirmación d<strong>el</strong> principio de autonomía d<strong>el</strong> propietario,supone dejar al margen una r<strong>el</strong>ación caracterizada por un sentido paternalista,y regida por <strong>el</strong> principio de beneficencia, para alcanzar una nueva situación,acorde con los tiempos, en la que <strong>el</strong> propietario y sus derechos seconfiguran como los protagonistas, teniendo siempre como objetivo <strong>el</strong> proporcionar<strong>el</strong> mayor bienestar al animal.La información al propietario viene a constituir <strong>el</strong> eje fundamental en quearticular una r<strong>el</strong>ación de conformidad, un verdadero <strong>consentimiento</strong>.Al propietario le asiste <strong>el</strong> derecho de estar <strong>informado</strong> acerca d<strong>el</strong> padecimientode su animal, la propuesta de tratamiento y terapias alternativas, riesgos yprobabilidad de resultados adversos, para poder tomar así una decisión.El <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong> sería <strong>el</strong>último eslabón en <strong>el</strong> derecho a lainformación de los propietarios,después de haber obtenido la informaciónprecisa y suficiente, paraprestar su <strong>consentimiento</strong>.“<strong>el</strong> propietario y susderechos se configurancomo los protagonistas”5
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIAEl <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong> es un derecho d<strong>el</strong> propietario que pasa por:a) Obtener la información y la explicación adecuada acerca de la naturalezade la enfermedad de su animal.b) Hacer <strong>el</strong> balance de los efectos de esa enfermedad, de los riesgos ybeneficios de los procedimientos terapéuticos recomendados.c) Solicitar su aprobación para que su animal sea sometido a esos procedimientos.El <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong> es obligatorio, siendo <strong>el</strong> formulario escritoconveniente para deslindar responsabilidad de sucesos previsibles, debiendoaplicarse cualquiera que sea la magnitud de la cirugía.Claro que no será igual de específico y detallado un <strong>consentimiento</strong> parauna cirugía necesaria, casi vital, es decir, requerida, que otro <strong>consentimiento</strong>para una intervención o cirugía satisfactiva no indispensable para la vidad<strong>el</strong> animal. Para <strong>el</strong> primero se ponderará <strong>el</strong> alcance de la información, puesse trata de informar con calidad para generar confianza, y un exceso dedetalle puede hacer p<strong>el</strong>igrar esa confianza y ser contraproducente paratodos. Para un procedimiento terapéutico o cirugía más satisfactiva, optativa,se detallarán los riesgos más usuales en ese tipo de intervenciones, losatípicos, siempre teniendo en cuenta las peculiaridades d<strong>el</strong> animal en concretodentro de una especie.El <strong>documento</strong> d<strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong>, además de ser directo, breve (no más dedos folios), y de lenguaje comprensible, no debe contener palabras abreviadas,ni terminología científica, y puede informar asimismo de los costeseconómicos. Conviene que este redactado se adecue al niv<strong>el</strong> cultural de lapoblación a la que va dirigido y debe de entregarse con un mínimo de 24horas de ant<strong>el</strong>ación.“El <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong> es obligatorio,siendo <strong>el</strong> formulario escrito conveniente paradeslindar responsabilidad de sucesos previsibles,debiendo aplicarse cualquiera que sea la magnitudde la cirugía”6
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIAQueremos insistir en que no basta, como información, que <strong>el</strong> propietario lea<strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong>. Es <strong>el</strong> veterinario que va a realizar <strong>el</strong> procedimiento, quiendebe explicar convenientemente al propietario todas aqu<strong>el</strong>las dudas quepuedan surgir. Esta información no debe darse en <strong>el</strong> curso de una charlaintranscendente, o en encuentros casuales, sino con la necesaria privacidady tiempo necesarios para tal fin.<strong>Este</strong> <strong>documento</strong>, <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong>, es pues una especie de contratoque firman propietarios y veterinarios donde se resumen sus compromisoslegales y morales de cara al bienestar animal. Se trata, en último término,de que <strong>el</strong> veterinario haga un uso prudente de su r<strong>el</strong>ación con <strong>el</strong>propietario, en aqu<strong>el</strong>los casos que considere necesario, dejando claros lospap<strong>el</strong>es que deben asumir <strong>el</strong> veterinario y <strong>el</strong> propietario.Al explicitar por escrito o verbalmente estos pactos queremos dar seguridady complicidad a las partes involucradas.Se trata de aclarar la implicaciónde ambos en <strong>el</strong> bienestar animal;por <strong>el</strong>lo se declaran estasintenciones, se deja claro lo queesperan de su r<strong>el</strong>ación, y cual será lasolución al problema que les reúnehoy.Queremos insistir enque “ no basta, comoinformación, que <strong>el</strong>propietario lea <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong>”Pueden darse malas interpretaciones por la continua referencia que en veterinariase hace respecto a la práctica médica. En efecto, en <strong>el</strong> mundo de lamedicina, la implementación jurídica de este tipo de <strong>documento</strong>s se efectuósin las explicaciones necesarias que permitieran al público entender su porqué.Al principio, la redacción de estos <strong>documento</strong>s, así como <strong>el</strong> momentoen que se entregaban para ser firmados, hacían sospechar sobre su utilidad.Por estos antecedentes, ya solucionados, la clase veterinaria debería evitar“<strong>Este</strong> <strong>documento</strong>, <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong>,es pues una especie de contrato que firman propietariosy veterinarios donde se resumen suscompromisos legales y morales de cara al bienestaranimal”7
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIAEn esta r<strong>el</strong>ación entre veterinarios y propietariosambos “ persiguen <strong>el</strong> bienestar animal, pero <strong>el</strong> últimoresponsable es <strong>el</strong> propietario y éste deposita en <strong>el</strong>veterinario la confianza en su saber técnico, precisoy cualificado para, en la medida de lo posible,restablecer la salud d<strong>el</strong> animal de compañía”estos errores d<strong>el</strong> pasado, asumiendo la utilidad y su oportunidad, entendiendoque se debe en todo momento generar confianza en nuestros clientescon estas iniciativasCon este <strong>documento</strong> AVEPA quiere ayudar a sus socios a v<strong>el</strong>ar y aumentar<strong>el</strong> prestigio de su profesión, en aras de alcanzar la exc<strong>el</strong>encia profesional yen último término, garantizar <strong>el</strong> compromiso de los veterinarios en <strong>el</strong> bienestaranimal y en la confianza in<strong>el</strong>udible que los propietarios han de seguirdepositando en la clase veterinaria.En esta r<strong>el</strong>ación entre veterinarios y propietarios ambos persiguen <strong>el</strong> bienestaranimal, pero <strong>el</strong> último responsable es <strong>el</strong> propietario y éste deposita en<strong>el</strong> veterinario la confianza en su saber técnico, preciso y cualificado para, enla medida de lo posible, restablecer la salud d<strong>el</strong> animal de compañía.Con esta aportación AVEPA se compromete, una vez más, a dinamizar la éticaprofesional y empresarial de los miembros de esta asociación, continuandocon la labor emprendida al <strong>el</strong>aborar <strong>el</strong> código (2003) y <strong>el</strong> trabajosobre la eutanasia (2004).Como siempre, se trata de un <strong>documento</strong> abierto, sometido a cuantas revisiones,rectificaciones, sugerencias y mejoras hagan los miembros de AVEPA.8
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIALa intención de este <strong>documento</strong> es ayudar a los veterinarios miembros deAVEPA a aclarar los compromisos que asumen con su cliente; tal explicitaciónde cara al propietario es un recordatorio de la legitimidad de la profesiónveterinaria y de la confianza que siempre ha de predominar en un actoprofesional de calidad y exc<strong>el</strong>encia.Ante <strong>el</strong> propietario pretendemos forjar una pedagogía para la tenencia responsablede animales de compañía. Le recordamos que para <strong>el</strong> éxito d<strong>el</strong>acto clínico él es cómplice d<strong>el</strong> veterinario. Por <strong>el</strong>lo debe pedir cuantasexplicaciones precise, asumir los costes que la intervención profesionalcomporte, y aplicar los cuidados que <strong>el</strong> veterinario aconseje para la salud ybienestar d<strong>el</strong> animal.En definitiva, se trata de dejar claro que ambos están implicados en <strong>el</strong> bienestard<strong>el</strong> animal, que están comprometidos en este objetivo, eso sí, cadacual en sus funciones.Por un lado, <strong>el</strong> veterinario se comprometerá a aplicar los conocimientosque la ciencia pone a su alcance, explicando sus intervenciones e informandode los beneficios, alternativas y riesgos inherentes a aqu<strong>el</strong>las. Para<strong>el</strong>lo, es preciso dialogar con <strong>el</strong> propietario, sopesar las actuaciones, valorandoconjuntamente las expectativas de recuperación tras la intervencióno <strong>el</strong> tratamiento propuesto. No basta que <strong>el</strong> veterinario efectúe correctamente<strong>el</strong> acto clínico concreto, es preciso <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong> d<strong>el</strong>dueño d<strong>el</strong> animal y asegurarse, para <strong>el</strong>lo, que la información que se le hafacilitado ha sido entendida.Por otro lado, <strong>el</strong> propietario debe v<strong>el</strong>ar por <strong>el</strong> bienestar animal en consonanciacon sus posibilidades de asumir una mayor responsabilidad en sucuidado, en su tiempo, en su disponibilidad económica, etc. Para <strong>el</strong>lo, noverse cohibido, es más, como profesionales debemos facilitar un clima propiciopara que pueda manifestar sus deseos e inquietudes.“En definitiva, se trata de dejar claro queambos están implicados en <strong>el</strong> bienestar d<strong>el</strong> animal,que están comprometidos en este objetivo,eso sí, cada cual en sus funciones”10
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIASugerimos que en las facturas, informes o cualquier otro <strong>documento</strong> seincorpore una cláusula acerca de la existencia de este <strong>documento</strong>, para quequede constancia que se refrendan unos criterios de calidad profesional alos que de forma voluntaria y ética nos adherimos.Una vez analizadas las características propias d<strong>el</strong> ámbito veterinario, la asociaciónentiende que los contenidos mínimos que debe reunir <strong>el</strong> CON-SENTIMIENTO INFORMADO son los siguientes:1. Datos d<strong>el</strong> animal y d<strong>el</strong> veterinario que informa.2. Naturaleza de la enfermedad y su evolución natural.3. Nombre d<strong>el</strong> veterinario que realizará <strong>el</strong> procedimiento terapéutico ylugar donde se realizará <strong>el</strong> mismo.4. Nombre d<strong>el</strong> procedimiento a realizar, especificando en qué consiste ycómo se llevará a cabo.11
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIA5. Beneficios que razonablemente se pueden esperar de la cirugía y consecuenciasde la denegación.6. Información sobre riesgos de la cirugía, probables complicaciones,mortalidad y secu<strong>el</strong>as.7. Alternativas de tratamiento comparadas con la cirugía propuesta.8. Tipo de anestesia suministrada al animal y sus riesgos.9. Autorización para obtener fotografías, videos o registros gráficos en <strong>el</strong>pre, intra y postoperatorio y para difundir resultados o iconografía enrevistas científicas y/o ámbitos científicos.10. Posibilidad de revocar <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong> en cualquier momento antesde la cirugía.11. Coste d<strong>el</strong> procedimiento terapéutico.12. Satisfacción d<strong>el</strong> propietario de la información recibida y con la resoluciónde sus dudas.13. Fecha y firma d<strong>el</strong> veterinario, propietario y testigos si los hubiera.12
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIAEs muy importante una adecuada pedagogíay que suministremos cuantas explicacionessean necesarias d<strong>el</strong> porqué de estetipo de <strong>documento</strong>s, que por un lado liberande responsabilidad al veterinario trassu actuación, y que, por otro lado, generanuna complicidad entre <strong>el</strong> profesional y <strong>el</strong>propietario sobre <strong>el</strong> bienestar que precisa<strong>el</strong> animal.Es muy importante“ una adecuada pedagogíay que suministremoscuantas explicacionessean necesariasd<strong>el</strong> porqué de este tipode <strong>documento</strong>s, que enmuchos casos liberaránde responsabilidad alveterinario tras suactuación”Insistimos de nuevo, con este contrato setrata de dejar claro que ambas partes soncómplices responsables de <strong>el</strong>lo, cada unodesde su función encomendada. Esta premisaes lo que les une, por lo que es precisoque puedan dejar claro qué se espera de uno y de otro, qué es posibleexigir y cuál es la responsabilidad jurídica y moral de cada uno de <strong>el</strong>los.Así pues, <strong>el</strong> veterinario puede aprovechar este <strong>documento</strong> para dos finalidades:1. De cara al propietario, para hacer pedagogía sobre su intervención clínica,para que conste <strong>el</strong> porqué, <strong>el</strong> cómo y <strong>el</strong> hasta dónde se va a intervenircon <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong> d<strong>el</strong> responsable d<strong>el</strong> animal. De esta manera, semanifiesta lo que se puede esperar d<strong>el</strong> veterinario. <strong>Este</strong> diálogo evitaráfuturos malentendidos.2. De cara a la misma profesión veterinaria. Por un lado, hacia los propioscolegas, para tener presente la responsabilidad jurídica y ética que suactividad profesional conlleva. Por otro, respecto a la confianza de losclientes hacia nuestra actuación. En este sentido, debemos tener presenteque <strong>el</strong> día a día, las rutinas, las presiones pueden hacernos olvidarnuestro cometido y dar por supuesto algunas premisas, por lo que se iniciaasí una pendiente resbaladiza generadora de inercias de incomunicación:se deshumaniza de esa forma <strong>el</strong> acto clínico y se provoca una desmoralizaciónpor falta d<strong>el</strong> buen hacer (por ejemplo, no se informasuficientemente al propietario acerca d<strong>el</strong> tratamiento o la intervención, ono se explican bien las atenciones que en casa se van a tener que efectuar).<strong>Este</strong> hecho genera desconfianza en <strong>el</strong> veterinario y en la profesión,al ejercer la misma sin contar con <strong>el</strong> dueño d<strong>el</strong> animal.13
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIA3. LA RESPONSABILIDAD MORAL DEL VETERINARIOHemos dividido este <strong>documento</strong> en dos partes:1.-En <strong>el</strong> primero explicitamos la responsabilidad jurídica d<strong>el</strong> veterinario y d<strong>el</strong>propietario dentro d<strong>el</strong> ordenamiento español. Es ésta una responsabilidadde tipo retroactiva, post facto, donde cometida la actuación negligente,<strong>el</strong> veterinario ha de responder. Desde la responsabilidad civil,negligencia es no actuar debidamente por acción o por omisión, es decir,bien porque no apliquemos una técnica que debiéndose saber no seconoce, o bien porque conociéndola no la pongamos en práctica.Es de todos sabido que <strong>el</strong> desconocimientode una ley noexime de su cumplimiento. Poreso, <strong>el</strong> veterinario no debe serajeno al conocimiento de lasleyes que rigen en su profesióny que debiera conocer, respondiendode su incumplimiento,porque sus consecuenciasjurídicas le serán deaplicación.“Por eso, <strong>el</strong> veterinariono debe ser ajeno alconocimiento de lasleyes que rigen en suprofesión y que debieraconocer, respondiendode su incumplimiento,porque sus consecuenciasjurídicas le seránde aplicación”2.-En <strong>el</strong> segundo apartado apostamospor unos ideales deexc<strong>el</strong>encia en la práctica d<strong>el</strong>veterinario y en la tenencia responsablede animales de compañía. Se trata ahora no tanto de evitarcomportamientos jurídicamente reprochables sino, más allá d<strong>el</strong> Derecho,evitar comportamientos que, aunque permitidos legalmente (no prohibidos),no deberían ser deseables para un veterinario, ni para la profesiónen general, ni para un propietario responsable.Con ese “más allá” no aludimos tan sólo a evitar negligencias, sino a serexc<strong>el</strong>entes. Se trata siempre de generar confianza en que no sólo no lohacemos mal, ni tampoco meramente bien, sino que, además, continuamentenos estamos superando y tendiendo hacia la calidad y exc<strong>el</strong>encia14
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIAasistencial. Por <strong>el</strong>lo los veterinarios debemos proponernos metas regulativasde exc<strong>el</strong>encias a las que paulatinamente dirigirnos, dentro de las posibilidadesreales como profesionales y como clínica, fomentando al mismo tiempo<strong>el</strong> concepto de tenencia responsable de animales de compañía.Por supuesto que con frecuencia, y más en entornos empresariales competitivos,lo óptimo es enemigo de lo bueno, siendo la eficiencia un valor fundamentalen <strong>el</strong> mundo de las profesiones. Pero sin un horizonte de óptimosa los que progresivamente se pueda tender, superando dificultades actuales,tampoco habría progreso de ningún tipo. Lo ético alude al compromisopersonal, a la adhesión voluntaria que no se logra con sanciones externas:lo ético alude, más allá d<strong>el</strong> hacer (al que se nos puede jurídicamente obligar),al quererlo hacer bien. Y ese querer depende, en <strong>el</strong> caso de los veterinarios,de dos cuestiones clave:a) Querer y poder cuidar d<strong>el</strong> animal que se tiene a nuestro cargo, d<strong>el</strong> quedebemos hacernos responsables.b )Respetar la voluntad d<strong>el</strong> propietario, último responsable d<strong>el</strong> animal.Vale la pena recordar cuatro principios claves de la ética profesional y de latenencia responsable de los animales, pues es en esos principios dondehallan fundamentación y razón de ser las responsabilidades jurídicas ymorales que más ad<strong>el</strong>antes exponemos.Estos principios, que a continuación exponemos, son un extracto d<strong>el</strong> códigode valores de AVEPA. Se ha añadido <strong>el</strong> cuarto que alude directamente ala responsabilidad d<strong>el</strong> propietario.“Se trata siempre de generar confianza en queno sólo no lo hacemos mal, ni tampoco meramentebien, sino que, además, continuamente nosestamos superando y tendiendo hacia la calidady exc<strong>el</strong>encia asistencial”15
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIA3.1 PRINCIPIOS FUNDAMENTALES:1.-Principio de no maleficencia y de bienestar animalTanto en la práctica veterinaria como en la tenencia de animales se ha dev<strong>el</strong>ar por <strong>el</strong> bienestar animal. Por <strong>el</strong>lo, en primer lugar, veterinarios y propietariosse comprometen a intentar disminuir <strong>el</strong> sufrimiento d<strong>el</strong> animal,aliviando cualquier padecimiento psíquico o físico.2.-Principio d<strong>el</strong> respeto a la autonomía d<strong>el</strong> cliente o propietarioLos veterinarios respetarán las decisiones que, previa información de losveterinarios, hayan tomado los propietarios acerca de las pruebas y tratamientosa aplicar al animal. Para <strong>el</strong>lo se debe propiciar una política de<strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong>, es decir, de transmisión de la informaciónsobre la necesidad de las pruebas y tratamientos propuestos, sus posiblesriesgos y beneficios, así como los costes que conllevará.3.-Principio de correcta distribución de honorarios y servicios prestadosEl manejo juicioso y rentable de los recursos clínicos debe ser una guía enlas actuaciones veterinarias. Bajo ningún concepto, en casos de gravedad,se dejará a ningún animal,por motivos económicos,sin la atenciónimprescindible.De la misma manera,no se aplicarán pruebasdiagnósticas o tratamientosinnecesarios,garantizando lamayor eficiencia y eficaciaposibles.Por <strong>el</strong>lo <strong>el</strong> veterinarioy <strong>el</strong> propietario acordaránconjuntament<strong>el</strong>a manera idóneade que, garantizando<strong>el</strong> bienestaranimal, ninguno cometainjusticia contra<strong>el</strong> otro.16
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIA4.- Principio de correcta información sobre <strong>el</strong> cuidado d<strong>el</strong> animal.La complicidad entre veterinario y propietario es fundamental para la eficaciade los tratamientos, ya que <strong>el</strong> éxito de los mismos se obtiene cumpliendolas recomendaciones y consejos d<strong>el</strong> veterinario. Por eso, en aras d<strong>el</strong>bienestar animal, por un lado, <strong>el</strong> veterinario deberá recabar <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong><strong>informado</strong> d<strong>el</strong> propietario en sus actuaciones y, por otro, <strong>el</strong> propietariodebe comprometerse en <strong>el</strong> cuidado d<strong>el</strong> animal, siguiendo las recomendacionesdictadas por <strong>el</strong> veterinario, así como comunicarle cualquierlimitación (dinerarias, de tiempo y dedicación) que pudiera obstaculizar lasprescripciones recibidas.3.2 NUESTRAS RESPONSABILIDADES MORALESCompromiso de competencia profesional y de mejora de la calidad de laprestación profesional1. Los veterinarios tenemos la responsabilidad de actualizar nuestros conocimientosa lo largo de toda nuestra vida profesional en aras de prestaruna atención de calidad a nuestros pacientes y sus propietarios. Por <strong>el</strong>lonos comprometemos en la formación continua y en la honestidad cuando,al no vernos suficientemente capacitados para resolver determinadoscasos, d<strong>el</strong>egamos en otros colegas sin mediación de comisiones.2. El veterinario debe v<strong>el</strong>ar por la mejora continua en la calidad de su atenciónal animal, lo cual supone mantener al día su competencia clínica,consultar con otros profesionales en casos que así lo precisen, e incrementarla eficacia de los tratamientos, rechazando <strong>el</strong> uso arbitrario de losrecursos y optimizando <strong>el</strong> resultado de la atención.Compromiso con la metodología científica1. El veterinario se basará en la formación, en la experiencia profesional yen la evidencia científica, siguiendo siempre <strong>el</strong> código de buenas prácticasclínicas con los animales.2. En caso de tratamiento fútil, y cuando, tras analizar todas las alternativasa su alcance, <strong>el</strong> paciente no puede mejorar, <strong>el</strong> veterinario recomendará alpropietario la eutanasia activa d<strong>el</strong> animal, y si aqu<strong>el</strong> se niega, habrá quegarantizar al animal unos cuidados paliativos que minimicen cuanto seaposible <strong>el</strong> sufrimiento.17
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIACompromiso de mantener una r<strong>el</strong>ación de honestidad y confianza conlos propietarios1. Los veterinarios debemos asegurar que los propietarios reciben unainformación completa y honesta sobre los diagnósticos, tratamientos, susetapas, alternativas y costes económicos, para que puedan decidir juntocon <strong>el</strong> veterinario <strong>el</strong> curso de acciones a emprender. Siempre que así losolicite <strong>el</strong> propietario, se emitirá un informe veraz y detallado de las accionesrealizadas durante la atención veterinaria.2. Por mor de la honestidad y r<strong>el</strong>ación apropiada, <strong>el</strong> veterinario debe promoverun trato equitativo a sus clientes, no considerando las particularidadespersonales, económicas o de cualquier otro tipo.3. En caso de que se hayan cometido errores, los veterinarios deben comunicarloal propietario tan pronto como sean conscientes de su error, puesésta es la única forma de asumir responsabilidades.4. Propietarios y veterinarios nos comprometemos con una política detransparencia y publicidad, así como a resolver desde <strong>el</strong> diálogo los conflictosde intereses que puedan surgir.5. Ante casos de maltrato animal <strong>el</strong> veterinario debe comprometerse conuna pedagogía d<strong>el</strong> propietario de tal forma que éste cese en su actitud.Sólo en casos extremos, ante la imposibilidad de un cambio de actitud d<strong>el</strong>propietario y priorizando <strong>el</strong> bienestar animal, se procederá a la denunciade la situación, v<strong>el</strong>ando por no empeorar la situación d<strong>el</strong> animal.Compromiso de proyección social.1. El veterinario v<strong>el</strong>ará para que sus servicios sean lo más accesibles posiblea todos los propietarios de pequeños animales. Ello implica un compromisopor compatibilizar una atención clínica equitativa con <strong>el</strong> logro d<strong>el</strong>beneficio económico razonable, es decir, acorde al servicio ofrecido.2. El veterinario adquiere también un compromiso con la promoción de lasalud animal y su bienestar en la veterinaria preventiva, pues los veterinariosson ejemplo-mod<strong>el</strong>o en <strong>el</strong> trato de los pequeños animales.18
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIA3. El propietario asumirá sus deberes cívicos r<strong>el</strong>ativos a la tenencia responsablede animales, pues <strong>el</strong> respeto a los animales depende en ocasionesd<strong>el</strong> respeto que se granjeen sus propietarios.Compromiso por una distribución justa de servicios y honorarios1. El deber de compatibilizar la equidad y la calidad de la atención con larentabilidad de los negocios, de los que también <strong>el</strong> veterinario ha de respondercon eficiencia económica, imp<strong>el</strong>e a sopesar la necesidad y proporcionalidadde los servicios que proponemos al propietario con la disponibilidadeconómica de éste, sin olvidar que <strong>el</strong> bienestar animal es <strong>el</strong>objetivo último que en todo momento debe primar. Por <strong>el</strong>lo se cuidará <strong>el</strong>manejo de los recursos clínicos así como las recomendaciones de tratamientosy productos farmacéuticos.Compromiso con <strong>el</strong> medio ambiente.1. Propietarios de animales y veterinarios debemos asumir un comportamientorespetuoso con <strong>el</strong> medio ambiente. Para <strong>el</strong>lo utilizaremos losmedios y recursos adecuados para minimizar <strong>el</strong> impacto medioambiental,evitando la contaminación.19
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIA4. RELACIÓN JURÍDICA VETERINARIO-PROPIETARIOLa r<strong>el</strong>ación que une al propietario y al veterinario es la de una r<strong>el</strong>ación contractualbilateral, en la medida que las dos partes se obligan, uno a realizaruna actividad y otro a abonar unos honorarios derivados de dicha prestación.De esta forma, podemos decir que surge una r<strong>el</strong>ación jurídica de obligacionesentre las partes, y concretamente de prestación de servicios. Se trata deuna obligación de medios, y no de resultados. El veterinario se obliga aadoptar todos los medios, conocimientos y pericias de los que disponga,para conseguir la finalidad deseada por <strong>el</strong> cliente. Ahora bien, esta r<strong>el</strong>aciónjurídica no tiene por objeto la curación d<strong>el</strong> animal, pues ese resultado nodepende exclusivamente de su actuación y, por lo tanto, difícilmente puedeasegurarse su obtención.“La r<strong>el</strong>ación que une alpropietario y al veterinarioes la de una r<strong>el</strong>ación contractualbilateral, en lamedida que las dos partesse obligan, uno a realizaruna actividad y otro a abonarunos honorarios derivadosde dicha prestación”“La r<strong>el</strong>ación entre veterinario ycliente, es una r<strong>el</strong>ación dehacer (de medios) no de resultados”.Una obligación de prestaciónde servicios, de hacer,que viene definida en reiteradajurisprudencia d<strong>el</strong> TribunalSupremo como “<strong>el</strong> tipo de r<strong>el</strong>aciónque se establece entre <strong>el</strong>medico y <strong>el</strong> paciente, totalmenteaplicable a la intervenciónde los veterinarios” (STS14 de abril de 1998).La obligación d<strong>el</strong> veterinario no es una obligación de resultado (lograr lasalud d<strong>el</strong> animal), sino de medios: proporcionarle con diligencia y dedicacióntodos los cuidados necesarios en consonancia con <strong>el</strong> estado de laciencia, la denominada «lex artis ad hoc» y las circunstancias d<strong>el</strong> caso. Lajurisprudencia interpreta este criterio valorativo como la corrección d<strong>el</strong>concreto acto veterinario ejecutado por <strong>el</strong> profesional de la clínica veterinariaque tiene en cuenta la complejidad y trascendencia vital d<strong>el</strong> animaly la influencia de otros factores endógenos, debiendo ser la praxisexigida conforme a la técnica veterinaria normal requerida según <strong>el</strong> estadoactual de la ciencia.20
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIAAsí pues, esta obligación supone actuar diligentemente,ejecutando <strong>el</strong> tratamiento ointervención de manera adecuada y correcta,aunque no se consiga <strong>el</strong> resultado deseado.En este sentido, la extensión de la obligaciónd<strong>el</strong> veterinario incluye la utilización decuantos medios conozca la ciencia veterinariay estén a su disposición en <strong>el</strong> lugar en <strong>el</strong>que se produce <strong>el</strong> tratamiento, así comoinformar d<strong>el</strong> diagnóstico de la enfermedad,su pronóstico y su tratamiento, y de cuanto se pueda esperar de los riesgosque d<strong>el</strong> mismo puedan derivarse.4.1. RESPONSABILIDAD CIVIL DE LOS VETERINARIOS<strong>el</strong> tipo de r<strong>el</strong>aciónque “ se establece entre<strong>el</strong> médico y <strong>el</strong> paciente,totalmente aplicablea la intervenciónde los veterinarios”(STS 14 de abril de1998)”La r<strong>el</strong>ación jurídica de arrendamiento de servicios entre <strong>el</strong> veterinario y <strong>el</strong> propietariopuede dar lugar al nacimiento de una responsabilidad civil en <strong>el</strong> caso deque la conducta profesional d<strong>el</strong> veterinario no se ajuste a la diligencia que se lees exigida. Su responsabilidad vendrá determinada por <strong>el</strong> incumplimiento o por<strong>el</strong> cumplimiento defectuoso de sus obligaciones. No basta con que se produzca<strong>el</strong> daño para que se origine dicha responsabilidad, es necesario que jurídicamentesea sancionable, y sólo serán imputables aqu<strong>el</strong>los actos que se produzcancomo consecuencia de la falta de diligencia en <strong>el</strong> ejercicio de la actividad(por la actuación propia o por la de aqu<strong>el</strong>la por la que jurídicamente debamosresponder). Por lo tanto, son necesarios los siguientes presupuestos 1 :• Que se produzca un DAÑO (moral o patrimonial).• Que exista NEXO (r<strong>el</strong>ación causa efecto) entre la conducta d<strong>el</strong> veterinario y<strong>el</strong> daño ocasionado.• Que exista CULPA (impericia, negligencia, imprudencia, o inobservancia en laactuación profesional).1No entraremos en <strong>el</strong> análisis de las consecuencias de esos tipos de actos en la medida que ya han sidoexplicados, en otros trabajos para AVEPA, por parte de la Dra. Esther Monterroso.21
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIA“No basta con que se produzca <strong>el</strong> daño para quese origine dicha responsabilidad, es necesario quejurídicamente sea sancionable, y sólo seránimputables aqu<strong>el</strong>los actos que se produzcan comoconsecuencia de la falta de diligencia en <strong>el</strong> ejerciciode la actividad”No incurre <strong>el</strong> profesional de la veterinaria en responsabilidad por los daños que,a causa de su insólito, atípico o anormal acaecimiento en las intervenciones otratamientos practicados o si las circunstancias concurrentes escapen a sucomún, prudente y razonable control. No sucede lo mismo cuando los dañosconsecuentes a una intervención resultan previsibles por constituir su acaecimientoun riesgo típico o inherente a dicha actuación, tomando como referenciala experiencia y estado actual de la ciencia veterinaria. En tales supuestos, <strong>el</strong>daño inevitable, y en esa medida previsible, ha de ser consciente y librementeasumido por <strong>el</strong> propietario, quedando excluida en ese caso la responsabilidadcivil d<strong>el</strong> facultativo.De esta manera, es precisa la existencia de culpa d<strong>el</strong> veterinario para estimar suresponsabilidad, que debe ser probada por quien la alegue. Existe, sin embargo,una excepción, invirtiéndose dicha carga de la prueba, que se deriva de la doctrinad<strong>el</strong> resultado desproporcionado entre la intervención d<strong>el</strong> profesional y <strong>el</strong> resultadoocasionado. El veterinario responderá de este resultado si se desprende laculpabilidad d<strong>el</strong> mismo, es decir, “si se produce un resultado dañoso que normalmenteno se produce más que cuando media una conducta negligente” (SSTSde 29 de noviembre de 2002 y 8 de mayo de 2003). <strong>Este</strong> resultado se correspondecon la regla res ipsa liquitur (las cosas hablan por sí mismas).22
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIA5. EL CONSENTIMIENTO INFORMADODentro de las obligaciones exigidas al veterinario, existe la de informar tantode la enfermedad d<strong>el</strong> animal como de los medios y consecuencias de suactuación. Esta obligación se intensifica en los supuestos de tratamientos ocirugías opcionales o <strong>el</strong>ectivas (la llamada intervención satisfactiva), dond<strong>el</strong>a libertad de opción por parte d<strong>el</strong> cliente es mayor. Por eso, en estos casos,<strong>el</strong> veterinario no sólo debe utilizar los medios adecuados a la ciencia veterinaria,sino que debe de proporcionar una mayor información al dueño sobr<strong>el</strong>os riesgos de la intervención.Para evitar las consecuencias que la falta d<strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong> puedaacarrear, a continuación entraremos en <strong>el</strong> análisis de las consecuenciasd<strong>el</strong> incumplimiento d<strong>el</strong> deber de información y de las responsabilidades quese puedan derivar.La r<strong>el</strong>ación d<strong>el</strong> veterinario con <strong>el</strong> cliente ha cambiado profundamente enpocos años. Ahora <strong>el</strong> veterinario ya no puede decidir libremente lo que esbueno para <strong>el</strong> animal sin contar con <strong>el</strong> cliente, por eso en la práctica <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong><strong>informado</strong> se ha convertido en una cuestión clave de la r<strong>el</strong>aciónclínica actual.El <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong> supone la declaración por la que <strong>el</strong> propietario,previamente <strong>informado</strong> y consciente d<strong>el</strong> diagnóstico, pronóstico y tratamiento,así como de los beneficios, consecuencias y riesgos asociados almismo y de sus alternativas, manifiesta libre e inequívocamente, en ejerciciod<strong>el</strong> derecho de <strong>el</strong>ección y autodeterminación, su específica conformidadcon la intervención propuesta.Como ya hemos explicado anteriormente, <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong> nodebe interpretarse como un mecanismo de seguridad por parte d<strong>el</strong> cliente,ni como un salvoconducto para eximir de responsabilidades al profesional.El <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong> supone una declaración de responsabilidadante <strong>el</strong> cliente, y no sólo esto, sino también un compromiso por parte d<strong>el</strong>propietario, ya que, como agente interviniente en la calidad de vida d<strong>el</strong> animal,le corresponde llevar a cabo la conducta que sea necesaria en su cuidado.Por <strong>el</strong>lo decíamos en la introducción a este trabajo que <strong>el</strong> «ConsentimientoInformado» es un <strong>documento</strong> de compromiso entre ambas partes.23
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIAPor un lado, <strong>el</strong> veterinario debe informar al dueño d<strong>el</strong> animal no sólo d<strong>el</strong> tratamientoo intervención, sino también d<strong>el</strong> comportamiento que deberá llevara cabo para lograr <strong>el</strong> fin deseado y, por otro lado, <strong>el</strong> propietario debecomprometerse con las prescripciones y recomendaciones recibidas por <strong>el</strong>veterinario.5.1. FORMAS DE CUMPLIR CON EL DEBER DE INFORMACIÓNEn principio, <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong> verbal es válido, pero sólo en aqu<strong>el</strong>los casosen los que nos encontramos ante tratamientos que no generan riesgos parala salud d<strong>el</strong> animal. En caso contrario, sería conveniente, tomando comoreferencia <strong>el</strong> artículo 8.2 de la Ley 41/2002, de 14 de noviembre (Ley básicareguladora de la autonomía d<strong>el</strong> paciente y de derechos y obligacionesen materia de información y documentación clínica), que existiera un deberde información que constara por escrito en los siguientes supuestos:a) En una intervención quirúrgica.b) En los procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasores.c) Y, en general, en la aplicación de procedimientos que suponen riesgos oinconvenientes de notoria y previsible repercusión negativa sobre lasalud d<strong>el</strong> animal.Respecto a la forma en que debe suministrase la información, es precisoobservar que la misma cumpla con los siguientes parámetros:• Suficiente. La información suministrada debe ser suficiente para que, de estamanera, <strong>el</strong> cliente pueda adoptar una decisión con conocimiento de causa.• Concisa. No se trata de transmitir al dueño d<strong>el</strong> animal una lección magistralsobre la cuestión, sino que se debe ser preciso.“<strong>el</strong> veterinario no sólo debe utilizar los mediosadecuados a la ciencia veterinaria, sino que debeproporcionar una mayor información al dueñosobre los riesgos de la intervención”24
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIA• Clara. La exposición de la información debe realizarse de tal forma queresulte comprensible al cliente, evitando términos técnicos, y destacandoespecialmente los aspectos r<strong>el</strong>evantes. Para <strong>el</strong>lo, es aconsejable finalizarnuestra explicación preguntando si se ha comprendido la misma 2 .Esta obligación no es satisfecha meramente con la formalización prerredactadade un <strong>documento</strong> atendiendo a estándares por exhaustivos quesean. Debe ser explicada y, por <strong>el</strong>lo, esencialmente verbal, ya que la informaciónha de ser comprendida por <strong>el</strong> propietario, quedando constanciaescrita al menos de la forma y condiciones de la información en la historiaclínica d<strong>el</strong> animal y en la documentación clínica que le afecte.“Ahora <strong>el</strong> veterinario ya no puede decidir librement<strong>el</strong>o que es bueno para <strong>el</strong> animal sin contarcon <strong>el</strong> cliente, por eso en la práctica <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong><strong>informado</strong> se ha convertido en una cuestiónclave de la r<strong>el</strong>ación clínica actual”25
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIAEn principio, <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong> verbal es válido,“ pero sólo en aqu<strong>el</strong>los casos en los que nosencontramos ante tratamientos que no generanriesgos para la salud d<strong>el</strong> animal”5.2. CONTENIDO DE LA INFORMACIÓNEn cuanto a la esencia d<strong>el</strong> contenido de la información, no es posible exponerun mod<strong>el</strong>o prefijado que albergue a priori todos los aspectos de dicho deber.Si bien, como mínimo, es preciso que recoja las características de la intervenciónquirúrgica o <strong>el</strong> tratamiento que se vaya a realizar, sus ventajas, inconvenientesy riesgos, así como <strong>el</strong> proceso previsible d<strong>el</strong> post operatorio.La Sentencia d<strong>el</strong> Tribunal Supremo de 17 de octubre de 2001 especifica qu<strong>el</strong>a información debe ser completa, comprendiendo los pros y contras de laactuación sanitaria y las opciones posibles al respecto, con inclusión de losriesgos que la literatura científica conoce y describe como adecuados al tipode intervención de que se trate, y personalizados en función de las característicasd<strong>el</strong> paciente (edad, padecimientos...).En este sentido, señala en su libro la profesora MONTERROSO:La información previa que debe ofrecer <strong>el</strong> veterinario tendrá que extendersea la explicación adecuada de las características de la intervención o tratamientoque se propone y sus beneficios, las recomendaciones, los riesgosEsta obligación no es satisfecha meramente con“ la formalización prerredactada de un <strong>documento</strong>atendiendo a estándares por exhaustivos que sean.Debe ser explicada y, por <strong>el</strong>lo, esencialmente verbal,ya que la información ha de ser comprendidapor <strong>el</strong> propietario, quedando constancia escrita almenos de la forma y condiciones de la informaciónen la historia clínica d<strong>el</strong> animal y en la documentaciónclínica que le afecte”2MONTERROSO CASADO, E.: «El <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong>», en Aspectos legales y responsabilidadesderivadas de la práctica veterinaria, Servet, 2006, p. 105.26
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIAque implica y sus consecuencias (generales y específicos d<strong>el</strong> animal), lascontraindicaciones y las alternativas posibles. Para <strong>el</strong>lo, <strong>el</strong> profesional deberátratar de crear un ambiente de honestidad y confidencialidad en <strong>el</strong> que <strong>el</strong>cliente pueda plantear las preguntas, expresar sus valores y solventar lasinquietudes surgidas sobre la información recibida. Respecto a los riesgosatípicos, <strong>el</strong> veterinario deberá advertir de tales riesgos en los casos en losque nos encontramos ante tratamientos o cirugías de naturaleza opcional o<strong>el</strong>ectiva (también denominada satisfactiva); en los demás casos se entiendecomo no necesario cuando <strong>el</strong> riesgo sea muy bajo (como, por ejemplo, d<strong>el</strong>a posible, aunque improbable, reacción a un medicamento) 3 .El <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong> debe pues constar de los siguientes datos enveterinaria:• Descripción d<strong>el</strong> procedimiento.• Riesgos y efectos secundarios r<strong>el</strong>evantes y probables 4 .• Riesgos específicos.• Beneficios d<strong>el</strong> procedimiento.• Procedimientos alternativos y riesgos.• Efectos de la no realización d<strong>el</strong> procedimiento.• Contraindicaciones.• Reconsideración de la decisión.• Firma veterinario y d<strong>el</strong> propietario.Para <strong>el</strong>lo, <strong>el</strong> profesional deberá tratar de crearun “ ambiente de honestidad y confidencialidad en<strong>el</strong> que <strong>el</strong> cliente pueda plantear las preguntas,expresar sus valores y solventar las inquietudessurgidas sobre la información recibida”3 MONTERROSO CASADO, E.: «El <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong>», en Aspectos legales y responsabilidadesderivadas de la práctica veterinaria, Servet, 2006, p. 105.27
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIA5.3 A QUIÉN CORRESPONDE EL DEBER DE INFORMARY CONSECUENCIAS DE SU INCUMPLIMIENTOToda intervención quirúrgica abre un espacio de riesgos (Sentencia de laAudiencia Provincial de Pontevedra de 15 de octubre de 2001). El profesionalha de contar con la “colaboración” d<strong>el</strong> cliente, es decir, con su <strong>consentimiento</strong>basado en la cabal información de los riesgos posibles, estandodispuesto a soportar <strong>el</strong> eventual daño, o sea, a asumir <strong>el</strong> riesgo y sus consecuencias.Pero señala la jurisprudencia que cuando <strong>el</strong> facultativo nadainforma, <strong>el</strong> paciente (en nuestro caso, <strong>el</strong> cliente) nada asume, no siendocompartida la responsabilidad derivada de dicho resultado, siendo unilateraly exclusiva d<strong>el</strong> facultativo.Así, las SSTS 16 de octubre de 1998 y de 12 de enero de 2001 afirman qu<strong>el</strong>a carga probatoria de acreditar que se ha proporcionado información adecuaday completa al paciente corresponde al facultativo, de manera que lafalta de acreditación sobre la prestación d<strong>el</strong> deber de información es equiparablea la omisión de toda información. En cuanto se produce un daño yéste no está atribuido a inobservancia de “lex artis”, se parte de la premisade que <strong>el</strong> riesgo era previsible e inherente al tipo de intervención y, por tanto,abarcable por <strong>el</strong> deber de información, de modo y manera que la omisiónde esa información completa o su no acreditación, determina la atribuciónal facultativo de todos los riesgos que la información pudo y debiócomprender en cuanto a previsible, no sólo porque con tal modo de procederestá sustituyendo <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong> d<strong>el</strong> enfermo por <strong>el</strong> suyo propio, yla iniciativa d<strong>el</strong> paciente por la suya propia generadora d<strong>el</strong> riesgo, sino tambiénporque <strong>el</strong> paciente a quien no se informa, en <strong>el</strong> proceso de formaciónde voluntad base de su decisión, no pudo considerar riesgo alguno, no ya<strong>el</strong> sobrevenido, sino incluso otros que, de haberlos conocido, le hubieranpodido inclinar a no someterse a la intervención.Aunque estas sentencias aluden al ámbito médico, nos sirven de referente.El deber de información es imputable al veterinario y sobre él recae la cargade probar su realización. La consecuencia fundamental d<strong>el</strong> otorgamientod<strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong> es la asunción por parte d<strong>el</strong> propietario d<strong>el</strong>animal de los riesgos y consecuencias inherentes asociadas a la intervencióno tratamiento, siempre que éstos no resulten imputables al negligenteproceder d<strong>el</strong> facultativo interviniente o al mal funcionamiento d<strong>el</strong> centro o4 No serían exigibles los riesgos atípicos o improbables, salvo en los supuestos de cirugías satisfactivas (véaseMONTERROSO CASADO, E.: «El <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong>», op. cit., p. 106).28
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIAclínica en que se practica. Su omisióndetermina la asunción de estos riesgospor <strong>el</strong> facultativo siempre que hubierasido esta falta de información la causad<strong>el</strong> daño.cuando <strong>el</strong> facultativonada “ informa, <strong>el</strong> paciente(en nuestro caso, <strong>el</strong> cliente)nada asume”En definitiva, este <strong>documento</strong> no liberade responsabilidad al veterinario porlos daños derivados de una actuacióninadecuada, pero sí de los ocasionados por los riesgos inherentes a unacorrecta prestación.A pesar de la dificultad que supone establecer un contenido estándar de un<strong>documento</strong> que pueda recoger la amplia casuística de las intervenciones d<strong>el</strong>os profesionales, y poniendo en claro que la documentación debe ser adecuadapara cada caso concreto, hemos de ser exigentes a la hora de llevara cabo la <strong>el</strong>aboración d<strong>el</strong> mismo.5.4. EXCEPCIONESExisten ciertos límites a la exigencia de este previo <strong>consentimiento</strong>, en dossupuestos, tal y como acontece en la medicina humana:1. Cuando existe riesgo para la salud pública.2. Cuando existe riesgo inmediato grave para la integridad física d<strong>el</strong> animaly no es posible conseguir la autorización d<strong>el</strong> propietario.Por lo tanto, se permite <strong>el</strong>iminar <strong>el</strong> <strong>consentimiento</strong> en casos de riesgos desalud pública y cuando la urgencia no permita demoras por existencia de unp<strong>el</strong>igro urgente e inmediato.“En definitiva, este <strong>documento</strong> no libera de responsabilidadal veterinario por los daños derivadosde una actuación inadecuada, pero sí de losocasionados por los riesgos inherentes a unacorrecta prestación”29
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIA6. ANEXO: Un mod<strong>el</strong>o genérico de <strong>consentimiento</strong> <strong>informado</strong>CONSENTIMIENTO INFORMADOD./Dª............................................................ ..........con DNI nº,...................................................Con domicilio en........................................................ .C........................................................................................................................... C.P. ....................., T<strong>el</strong>éfono: ...........................................Propietario de............................................................. , especie..................... , sexo.................. ,Raza......................................................,edad ..............................., capa......................................,Identificado con <strong>el</strong> nº ...................................................................................................................Manifiesto que he recibido y entendido la información sobre <strong>el</strong> procedimiento terapéutico (1)al que voluntariamente autorizo se someta.................... , teniendo conocimiento de los riesgosy posibles complicaciones de este procedimiento, así como <strong>el</strong> conocimiento de otras alternativasterapéuticas, sus ventajas e inconvenientes.Autorizo al veterinarioD/D............................................................................................................................................. ,Colegiado en.................................................................................... , nº ....................................de la Clínica/Centro/Hospital....................................................... , situado en ......................... ,C/.................................................................................de......................................,C.P................la realización d<strong>el</strong> procedimiento terapéutico (1), comprendiendo <strong>el</strong> significado d<strong>el</strong> mismo y susriesgos, teniendo conocimiento de que este <strong>consentimiento</strong> puede ser revocado en cualquiermomento.D/Dª........................................................................................................., como veterinariodeseo hacer constar que he transmitido al propietario la información técnica necesaria, asícomo los posibles riesgos y complicaciones (2)En..............................................................., a ................, de ................................, de................PropietarioVeterinario responsable(1) Procedimiento terapéutico: ..........................................................................................................................................................................................................................................................(2) Riesgos y complicaciones: ........................................................................................................................................................................................................................................................30
EL CONSENTIMIENTO INFORMADO EN VETERINARIABegoña RománBegoña Román Maestre es Doctora en Filosofía por la Universidad de Barc<strong>el</strong>ona(1993).Premio extraordinario de licenciatura (1989) y de doctorado (1995) en laUniversidad de Barc<strong>el</strong>ona, su ámbito de especialización es la ética aplicada.Actualmente es coordinadora de la Cátedra de Ética de Ethos Ramón Llull,imparte clases enlas Facultades de Filosofía y Humanidades de la Universidad Ramón Llull(Barc<strong>el</strong>ona) y la de Filosofía de la Universidad de Barc<strong>el</strong>ona.Es colaboradora asidua en diferentes másters y postgrados, así como en <strong>el</strong>Instituto Borja de Bioética.Es miembro d<strong>el</strong> grupo de investigación consolidado “Ética, Tecnología ySociedad” d<strong>el</strong> II Plan de Investigación de la Generalitat de Cataluña1999SGR 00423.Esther MonterrosoEsther Monterroso Casado es Licenciada en Derecho por la UniversidadAutónoma de Madrid y en Ciencias Políticas por la UNED. Desde <strong>el</strong> 2001 esDoctora y Doctora Europea en Derecho por la Universidad Autónoma deMadrid. Ha sido profesora asociada de Derecho civil en esa Institución, enla Universidad Alfonso X, <strong>el</strong> Centro Universitario Villanueva (UniversidadComplutense) y la Universidad Carlos III de Madrid. Actualmente combinasu profesión docente en estos dos últimos centros con <strong>el</strong> ejercicio prácticode la abogacía.La profesora Monterroso es especialista en responsabilidad civil, habiendorealizado investigaciones predoctorales y postdoctorales en Estados Unidosy en Alemania, y cuenta con dos monografías y múltiples artículos en esteámbito. Ha publicado Aspectos legales y responsabilidades derivadas de laprofesión veterinaria, Servet, 2005; y «La responsabilidad d<strong>el</strong> veterinario:Un análisis jurídico y económico de la falta de diligencia en <strong>el</strong> ejercicio desu profesión», Boletín de Información d<strong>el</strong> Ministerio de Justicia, núm. 1952.Desde 2004 colabora con la Asociación de Veterinarios AVEPA en proyectosr<strong>el</strong>acionado con temas legales, así como en Congresos y Simposios.31