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45008 SOC. ESP. PSIQ. Cuad. 29 - Sepypna

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26que el objetivo que

26que el objetivo que debemos asignarnos, es ofrecer a estospacientes un espacio de acogida y de esperanza para estesufrimiento; y digo bien un espacio, y no dos: un único espaciodonde encuentren articuladas una acogida psicoterapéuticay una respuesta técnica, sin confrontar a los pacientes a esaviolencia gratuita que constituyen la yuxtaposición de dos discursosterapéuticos perfectamente incoherentes y confusionantesporque son propuestos por lógicas contradictorias.Espacio de articulación, y no de sumisión de un visión psicologizantea la omnipotencia de una intervención técnica: novemos el interés para los clínicos de jugar constantemente aser los bomberos de una medicina técnica desconociendo larealidad psíquica; tal posición masoquista se asemeja a un“hacer como si” y sirve de paraguas a prácticas fundamentalmenteantiterapéuticas.Espacio terapéutico único, abierto primero por el ginecólogoque recibe la demanda inicial, a la que puede asociarseeventualmente en un segundo tiempo el psicólogo o el psiquiatra.También se puede decir que lo esencial del trabajo sesitúa a nivel de la elaboración de una posición terapéuticacomún, lo que implica un respeto, una confidencia y una exigenciaconceptual recíproca.Esta posición terapéutica común se caracteriza por la acogidaal sufrimiento narcisista, requisito necesario para la elaboraciónsistemática y rigurosa de los fantasmas omnipotentes,tanto del lado del paciente como de los terapeutas, con el finde permitir la introducción de esta violencia simbolizante queyo he considerado como la llave maestra del edificio terapéutico.Los fantasmas omnipotentes, subrayémoslo, no son unacaracterística exclusiva de los médicos convencidos de la eficaciade sus técnicas; la posición de los psiquiatras o de lospsicólogos investidos de poder para decir lo que es ético y loque no lo es, lo que es bueno para la pareja o el individuo y loque no lo es, lo que será favorable o desfavorable para el niñoque va a llegar, y situados como censores de las demandas de

27reproducción asistida, constituye a pesar de todo una barreray un obstáculo radical para la instauración de un espacio terapéutico.En el registro social, consideremos ahora la problemáticade los tratamientos a petición del juez de los autores de infraccionessexuales liberados condicionalmente.Las demandas, más o menos imperiosas, que emanan delpoder judicial con vistas a garantizarse la “colaboración” de losprofesionales de la salud no datan de ayer. Respecto a la categoríajudicial de “delincuentes sexuales”, la preocupación delMinisterio de Justicia por implicar a las estructuras y profesionalesde la salud en “ el encuadre terapéutico” de las personasliberadas condicionalmente es anterior al “ caso Dutroux” (queempieza para el gran público al principio del verano de 1996) ya la constatación de las carencias de los organismos judicialesy policiales. En efecto la ley “relativa a las infracciones sexualespara los menores”, que modifica la ley del 31 de mayo de1888 relativa a la libertad condicional (llamada ley Lejeune),data del 13 de abril de 1995. Instaura, previamente a todalibertad condicional de un condenado por delitos sexuales queimpliquen a menores, “la opinión de un servicio especializadoen el tratamiento de los delincuentes sexuales”; así mismo,toda libertad condicional en este caso “debe estar sometida ala obligación de seguir un tratamiento o seguimiento”.Luego no es en relación al trauma que ha constituido parala opinión pública belga el descubrimiento del martirio de laspequeñas Julie y Mélissa, y luego, un poco más tarde de lapequeña Loubna, y de la increíble acumulación de ligerezas, deincompetencias, de rivalidades entre el cuerpo de policía y lagendarmería, de los disfuncionamientos judiciales, que elministerio de justicia se ha embarcado en una política de control“psicosocial” de los autores de infracciones sexuales conmenores. Es más bien, en el contexto mucho más amplio delas políticas llamadas “de seguridad” puestas en marcha desdeel principio de los años 90, en el que hay que situar estos

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