Crítica II - Fernando Butazzoni

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Crítica II - Fernando Butazzoni

Una novela imprescindibleCarina BlixenRESULTA muy oportuna lareedición de El tigre y la nievede Fernando Butazzoni porquetras el aplanamiento moral queinstauró la Ley de Caducidaddurante una década, se estáviviendo un momento de intensotrabajo con la memoria de ladictadura. Hoy, a veinte años desu publicación, se puedenpercibir sus singularidades conmayor nitidez. En lapostdictadura, el impacto delfenómeno testimonio y la emociónde la palabra "directa", tal vezno hayan permitido sopesar laoriginalidad de esta novelabasada en la historia de unauruguaya presa en el centro dereclusión de La Perla en Córdobay después exiliada en Suecia. Hacontado Butazzoni que escuchó lahistoria de esta mujer y, apartir de la conmoción que leprodujo, escribió.Es posible pensar que el hechode no haber conocido a quien esel origen y la razón del relato,le diera al narrador mayorlibertad a la hora de armar unatrama compleja en susresonancias éticas, psicológicasy políticas. La protagonista deEl tigre y la nieve es unamuchacha (Julia Flores es elnombre inventado) con pocaformación política que essecuestrada en Buenos Aires máspor sus relaciones personalesque por sus convicciones. Quierevivir y no muere, como debería,en el campo de exterminio.Después, no podrá recordar conorgullo. Su imagen no seintegrará, al menos confacilidad, a la memoria de unaresistencia heroica.Pero la historia está ahí y esimprescindible pensar qué sehace con ella, porque cada vezabulta más la sospecha de quelas relaciones entre víctimas yvictimarios fueron bastante máscomplejas de lo que en generallos testimonios del período dela dictadura han permitidovislumbrar. Faltan obras que nosden la perspectiva de esa "zonagris" que describe Primo Levi enlos campos de concentraciónnazis. No hemos estadopreparados para mirar el juegode complicidades, debilidades,corrupciones y crueldades quetambién habitó el mundo de lasvíctimas. Tres años atrás, eltestimonio de José Jorge (Tito)Martínez conmovió por suvalentía para decir lo que esdifícil escuchar (Crónica de unaderrota, Montevideo, Trilce).Generalmente en los testimoniosde la dictadura los asesinos ytorturadoresaparecendesdibujados como individuos,son intercambiables, se agotanen su función de golpear,insultar, matar. El tigre y lanieve construye algunospersonajes de militares queresultan verosímiles y querevelan una voluntad deentender, que no quiere decirjustificar.La narración está armada apartir del tiempo posterior alsecuestro en La Perla, ya en elexilio, cuando Julia Floresencuentra y enamora a quiendespués cuenta su historia. Elnarrador conoce lo sucedido apartir de retazos de recuerdos,en una lucha agónica por llegara la palabra que permita, altraer a la conciencia ycompartir, encontrar la salidade aquella experienciaparalizante, y habitar elpresente. La memoria del horrorno le permite a Julia vivir, yes, al mismo tiempo, el únicocamino que tiene pararecuperarse, perdonarse y darsela posibilidad de seguir. La deJulia Flores es una historiadura y desolada, pero a travésde sus recuerdos llegan tambiénlos gestos, las palabras, lasimágenes de otros, desconocidos,anónimos que fueron capaces demaledicencia y traición ytambién de ternura o heroísmoantes de desaparecer. La noveladeja planteada la pregunta sobrequé quiere decir sobrevivir. Enesta reedición se publica al


final la lista (aún incompleta)de las víctimas del exterminioen Córdoba. Es un agregadoimportante que ancla el libro enel estado actual de lasinvestigaciones sobre losdesaparecidos y hace evidente lanecesaria intermediación de laimaginación para superar elsilencio ante la destrucción.