Mujeres detrás del volante: La historia de ... - Inclusive Cities

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Mujeres detrás del volante: La historia de ... - Inclusive Cities

www.ciudadesinclusivas.org • www.cidadesinclusivas.org • www.inclusivecities.orgMujeres detrás del volante:La historia de Satvashila PotekarAntecedentesSatvashila Potekar tiene 40 años. Su madre es recicladora; sus doshijos viven en un internado para niños pobres; su esposo, un obrerode la construcción y alcohólico, abandonó la familia hace muchosaños. Ella vive en Khedegaon, un barrio en la corporación municipalPimpri Chichwad (PCMC por su sigla en inglés).“Siempre llevo conmigo una fotografía de mis hijos”, dijo Satvashilamientras sacaba un sobre marrón con una foto 8x10 de una bolsa deplástico. En la misma bolsa cargaba una nota periodística sobre ella:una mujer que conduce un camión y trabaja en SWaCH PCMC.“Cuando Sangeeta John, el coordinador local de SWaCH, me preguntósi me interesaría aprender a conducir, le contesté que yo ni siquierapodía abrir la puerta de un camión. ¡Ella esperaba que yo aprendieraa conducir esa cosa! Pero insistió que yo tomara el curso, y al finalaccedí. Fuimos dos veces a la Oficina Regional de Transporte paratomar el examen de conducir. Lo pasé en mi tercer intento. Esto fueen agosto del año pasado”.DesafíosDentro del modelo de SWaCH PCMC, la recolección de residuos eshecha por equipos independientes conformados por dos recicladoresy un conductor. Cada equipo recolecta diariamente los desechos enuna ruta asignada que cubre alrededor de 2000 casas. Los recicladoresclasifican los desechos reciclables y envían el resto a “puntos deacopio” designados para luego ser transportados por camionescompactadores del PCMC al vertedero Moshi.SWaCH condujo encuestas y estudios del uso del tiempo previamenteal lanzamiento del proyecto. Los resultados fueron utilizados paradiseñar las rutas y horarios de los equipos. Al transcurrir una semanase encontraron con que la realidad en el campo planteaba preguntasque las consideraciones iniciales no siempre podían contestar. Porejemplo: de acuerdo al plan de ruta inicial, estaban “a tiempo”si llegaban a las ocho y medio al “edificio de departamentos A”.Pero, ¿estaban realmente “a tiempo”? ¿Preferirían los residentesque llegaran más temprano? ¿Tiraban los residentes más desechosreciclables de lo pensado (lo que requeriría más tiempo paraclasificarlos)? ¿Interferirían los monzones (y los caminos mojados)con las horas de recolección en el punto de acopio?Optimizar las rutas y los horarios es una ecuación dinámica queinvolucra la retroalimentación de los consumidores y los supervisoresde SWaCH. Los equipos de recicladores en cada ruta adaptaronsus horarios y rutas, balanceando intuitivamente la ecuaciónmientras continuaban su trabajo: cuando los residentes reclamaban(¡retroalimentación!) sobre los horarios de recolección, los equipos seadaptaban; cuando los horarios de los puntos de acopio se retrasaban,foto: A. Thavarajlos equipos reorganizaban sus horarios para la clasificación; algunosequipos hacían dos viajes por la ruta entera todos los días; otroshacían cuatro viajes cortos cubriendo una parte de su ruta en cadaviaje. SWaCH se dio cuenta de que los equipos que contaban conconductores que conocían el negocio del reciclaje se adaptaban muybien a las demandas de la recolección mecanizada. Estos equiposrecibieron mucha retroalimentación positiva de los residentes ysupervisores de PCMC. El equipo ideal estaría conformado por tresmujeres: todas recicladoras del mismo barrio, y una de ellas con unalicencia para conducir camiones.Sin embargo, la mayoría de las recicladoras no cuentan con laformación educativa mínima para solicitar una licencia para conducircamiones. Como resultado, la mayoría de los conductores en losequipos de SWaCH son hombres que no tienen vínculos con el oficiode los recicladores. No se identifican con un equipo compuesto por“recicladoras” y, consecuentemente, ellas no ven ningún incentivopara compartir sus ganancias (de las ventas de residuos) con elconductor, lo que lleva a animosidades… Es un ciclo vicioso.El asiento del conductor en el camión de Satvashila se ha movidohacia adelante al máximo posible, y también se ha ajustado la alturacon la ayuda de dos cojines. “Lo siento”, dice Satvashila con tonoavergonzado cuando el camión se le apaga. Pero logra ponerlo enmarcha en el siguiente intento.“Mi madre podría haber trabajado conmigo. Ella todavía recolectaresiduos, los clasifica y los vende. Pero ahora está muy vieja para estetrabajo. No creo que se pueda subir a la parte trasera del camión. Depoder hacerlo, ¡hubiéramos podido ser un equipo! Si miembros deuna familia, parientes o vecinos crean equipos, entonces el repartode las ganancias no es un problema”. Obligar a los equipos a quesigan un mecanismo de reparto de los beneficios es una opción queSWaCH no quiere implementar porque es muy probable que llevea empeorar las relaciones entre los miembros de los equipos. Laorganización razona que los recicladores deben llegar a sus propiasconclusiones en cuanto a la composición de sus equipos, y balancearlos prospectos de ganancias más altas con la potencial rescisión de susservicios: el desempeño de cada equipo es evaluado mensualmente


foto: A. Thavarajy la retroalimentación de los residentes es un criterio importanteen este proceso. Es decir: los equipos deben aprender a realinear,restructurar y hasta reconstruir su modelo de negocio con base endicha retroalimentación.Hasta Satvashila, quien era miembro del sindicato KKPKP enfrentódificultades para ser aceptada por un equipo. Tuvo que ganarse laconfianza de sus colegas. “Cuando recibí mi licencia nadie me queríaen su equipo porque tenían miedo de que mis habilidades comoconductora no eran lo suficientemente buenas. Tenían miedo de queyo terminara por chocar el camión y que por tal motivo ellos perdiesensu ruta. Pero no perdí la esperanza”, contó Satvashila. Pasó un año.Trabajó como recicladora y mantuvo sus habilidades como conductoraestacionando camiones y remplazando a los conductores regulares quefaltaban al trabajo por enfermedad. En julio de 2011, Satvashila fuefinalmente aceptada por el equipo que trabajaba la ruta no. 16.“A la gente les muestro esta tarjeta con los números de teléfono de lossupervisores de SWaCH y la línea de ayuda para que llamen si tienenalguna queja”, dijo Satvashila. Luego sonrió y asintió vigorosamentecon la cabeza, contestando la siguiente pregunta antes de que se laformulara: Un mes en el trabajo, y ningún reclamo por parte de losresidentes. SWaCH espera que Satvashila y su equipo sean modelosa seguir para sus colegas.Actualmente, de los 119 conductores en las planillas de SWaCH,veinte son recicladores. De ellos seis son mujeres. SWaCH esperaque los recicladores animen a otros miembros de sus comunidadespara que aprendan a conducir y se integren a sus equipos. Muchosrecicladores en las rutas de SWaCH PCMC han sido inspirados porlos logros de Satvashila. Unos cuantos toman lecciones de manejoinformales, y practican en los caminos de servicio cerca de las áreasde recolección…Para reiterar, solamente unos pocos pueden probarsu suerte con la conducción de camiones porque pocos conductores–aquellos que fueron recicladores o tienen familiares que lo son– lespermiten sentarse detrás del volante.Los miembros de la fuerza de trabajo regular de los recicladorespueden tomar licencia si contratan a alguien más para que tomesu lugar en el equipo, lo que usualmente no es un problema. Sinembargo, no hay suficientes conductores suplentes in SWaCH…Satvashila extraña a sus hijos. “Quiero pasar tiempo con ellos, y nosólo visitarlos por una hora…”Mirando hacia adelanteDespués de analizar seis meses de retroalimentación por parte de losconsumidores y los niveles de ganancias en todas sus rutas, SWaCHestá convencida que en los próximos dos años todos los equipos vana preparar y contratar a una recicladora para conducir el camión.Financiamiento externo será utilizado para comprar un camión convolquete y contratar un instructor de manejo. Además de practicaral volante, también aprenderán habilidades básicas de reparaciónmecánica. Recicladores de más edad, como la madre de Satvashila,podrían usar este camión para realizar trabajos menos intensos como larecolección de papel de periódico o para transportes de corta distancia(de la caseta de clasificación a la tienda de chatarra). Además, estastareas que son relativamente más fáciles ayudarían a los conductoressin experiencia a que afinen sus habilidades detrás del volante antesde pasar al trabajo de ir casa por casa, el cual es más exigente.“Mi madre es una recicladora errante”, dice Satvashila.“Curiosamente, y a pesar de que yo trabaje en el mismo negocio yen los mismos barrios, ¡mi vida es completamente diferente! ¡Unachica de Khedegaon conduciendo un camión! No me quejo, esosí…Me encanta conducir. A veces se me olvida comer porque estoyconduciendo. Podría conducir todo el día…”En el futuro, es posible que el proceso de formación de equipossea revertido para crear equipos cohesivos desde el principio: unmiembro de la comunidad de recicladores recibirá ayuda paraobtener una licencia de conducir; ella podrá armar un equipo, quea su vez establecerá un horario y una estrategia para repartir lasganancias como mejor le convenga; el equipo entonces solicitaría deSWaCH una ruta.La recicladora-conductora será la socia fundadora del equipo y tendráintereses iguales en relación a los éxitos que provengan. Satvashilatambién se muestra optimista con los cambios: “Cuando conduzcomi camión, he visto mujeres – mujeres de clase media – llamandoa sus hijas para que vengan a verme: una mujer conduciendo uncamión con volquete. Me inspira el hecho de que alguien mucho másacomodado que yo pueda a su vez inspirarse en lo que yo hago…”“Tres mujeres y un camión de volquete” se podría convertir en el logode los servicios de SWaCH PCMC.Conceptos importantes• Los equipos funcionan mejor cuando cada miembro tiene uninterés tanto en las ganancias como en las perdidas.• Los equipos deben ser alentados para que manejen sus recursoshumanos, los flujos de dinero en efectivo y los riesgos, y para queapliquen estos conceptos a su modelo de negocio.• La capacidad de adaptación a menudo ayuda a cumplir con eltrabajo en formas impredecibles. En vez de analizar las soluciones,el enfoque debe estar en formar equipos adaptables ydejarles que ellos mismos solucionen sus problemas.• La planificación a largo plazo para todas las organizaciones conbase de miembros debería promover la educación básica paratodos sus miembros, sin importar el área en la que trabajan.El proyecto Ciudades Inclusivas se enfoca en la pobreza urbana facilitando apoyo para, y construyendo capacidades entre lasorganizaciones con base de miembros (OBM) de trabajadores pobres de la economía informal urbana. A través de la organización,análisis de políticas e incidencia, los trabajadores de la economía informal hacen oír su voz en los procesos de planificación urbana. Lossocios del proyecto Ciudades Inclusivas reúne alianzas internacionales de OBMs y organizaciones de apoyo técnico comprometidasa mejorar la situación de los trabajadores pobres. Para más información y tener acceso a la investigación y publicaciones sobreplanificación urbana inclusiva, así como herramientas para construir capacidades de OBM, visite: www.ciudadesinclusivas.org

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