DOM OPZ 10-04-11 : Dominical : 1 : Página 1 - La Opinión de Zamora
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X / dominical LA OPINION-EL CORREO / Domingo, <strong>10</strong> <strong>de</strong> abril <strong>de</strong> 20<strong>11</strong>Juan Luis CebriánFundador y primer director <strong>de</strong> «El País»y presi<strong>de</strong>nte ejecutivo <strong>de</strong>l grupo Prisa«En España necesitamosmás que nunca políticos queconvoquen y que no crispen»● «Hay <strong>de</strong>sconfianza hacia la clase política, pero es necesaria para queesto funcione; la culpa no es solo <strong>de</strong> ellos, los medios también latenemos» ● «El famoso mo<strong>de</strong>lo europeo <strong>de</strong> convivencia ha funcionado,pero el problema es que Europa ya no tiene dinero para mantenerlo»✒ Eduardo García—Pónganse en el 22-M, ¿qué va apasar en las próximas elecciones municipalesy autonómicas?—Es evi<strong>de</strong>nte que los gobiernos van apagar el precio <strong>de</strong> la crisis.—Pagarán, sobre todo, por la malagestión <strong>de</strong> la crisis.—No se trata <strong>de</strong> buscar responsabilida<strong>de</strong>sdirectas, pero esa gestión <strong>de</strong> la crisis haobligado a tomar medidas que en muchoscasos han sido impopulares.Y la gente pasafactura. Preveo un castigo muy fuerte alPSOE, y esto no será más que el prólogo alcastigo que se avecina el año que viene.Juan Luis Cebrián Echarri (Madrid,1944) ha sido fundador y primer director<strong>de</strong>l diario «El País» (1976), periódico en elque ejerció la máxima responsabilidadperiodística doce años. Hoy es presi<strong>de</strong>nteejecutivo <strong>de</strong>l grupo Prisa, miembro <strong>de</strong> laReal Aca<strong>de</strong>mia <strong>de</strong> la Lengua y gestor <strong>de</strong>amplia influencia, metido en el mundo <strong>de</strong>los medios <strong>de</strong> comunicación <strong>de</strong>s<strong>de</strong> hacemás <strong>de</strong> cuarenta años. Con 19 años era yaredactor jefe <strong>de</strong>l mítico diario «Pueblo»,dirigido por Emilio Romero. Participóigualmente en el nacimiento <strong>de</strong> la revista«Cua<strong>de</strong>rnos para el Diálogo» (1963) y ejerciódurante unos meses (1974) como jefe<strong>de</strong> los servicios informativos <strong>de</strong> RTVE enel gobierno <strong>de</strong> Arias Navarro, tras la muerte<strong>de</strong> Franco, capítulo en su biografía que lesuelen recordar con gusto sus no pocos enemigos.—<strong>La</strong> gente ha <strong>de</strong>jado <strong>de</strong> creer en lospolíticos. ¿Estamos ante un escenario<strong>de</strong>finitivamente diferente?—Este es un fenómeno que no se centrasólo en España. Es un fenómeno europeo,incluso mundial, y se llama falta <strong>de</strong> li<strong>de</strong>razgo.Asistimos a una especie <strong>de</strong> <strong>de</strong>sistimiento<strong>de</strong> la sociedad civil.—No es extraño con esta clase políticaque nos han tocado.—Admito esa gran <strong>de</strong>sconfianza generalizadahacia nuestros políticos, pero estáclaro que la culpa no es sólo <strong>de</strong> ellos. Lospolíticos son necesarios para que estasociedad funcione.—Tomamos las encuestas <strong>de</strong> valoraciónciudadana. Suspen<strong>de</strong> en ellas el presi<strong>de</strong>nte<strong>de</strong>l Gobierno y todos sus ministros.Pero con la que está cayendo ¿cómoenten<strong>de</strong>r que también suspenda la oposiciónen pleno?—Yo no me guío por las encuestas, sonprecisamente los políticos los que lo hacen.<strong>La</strong>s encuestas tampoco son el problema.Suspen<strong>de</strong>n, repito, porque les falta capacidad<strong>de</strong> li<strong>de</strong>razgo. Mire, la gente <strong>de</strong> la calleconoce la vida real, sabe lo que cuesta salira<strong>de</strong>lante, sufre el paro. Después escucha alos políticos <strong>de</strong>cir eso <strong>de</strong> que ya se ven losbrotes ver<strong>de</strong>s y la gente lo único que ve esuna falta dramática <strong>de</strong> horizonte. Y, claro,no se cree lo que los políticos les estándiciendo. Necesitamos más que nunca lí<strong>de</strong>resque convoquen y que no crispen, genteque <strong>de</strong>s<strong>de</strong> la acción política sea capaz <strong>de</strong>unir frente a la adversidad.—¿Tan difícil es encontrar ese tipo <strong>de</strong>políticos?—Sí, porque el <strong>de</strong>bate se ha i<strong>de</strong>ologizadohasta unos extremos en que se hace todomucho más complicado, y en esto tenemosbuena parte <strong>de</strong> culpa los medios <strong>de</strong> comunicación.Fíjese en lo que acaba <strong>de</strong> pasar enPortugal don<strong>de</strong> el Parlamento fue capaz <strong>de</strong>no votar las medidas que proponía el primerministro Sócrates, aun sabiendo queesas medidas eran imprescindibles para tratar<strong>de</strong> atajar la crisis. Y que a<strong>de</strong>más, hayansido votadas o no, van a tener que ser puestasen marcha. En política muchas vecesprima el cortoplacismo, los políticos no venmás allá <strong>de</strong>l pasado mañana.—Ha mencionado a Portugal. En AlemaniaAngela Merkel acaba <strong>de</strong> darse unbatacazo histórico.—El asunto va por barrios. Lo que ocurreen España es extrapolable. Lo másgrave es el alejamiento enorme y progresivoentre eso que po<strong>de</strong>mos llamar el sistema<strong>de</strong> representatividad política y la sociedad.<strong>La</strong>s socieda<strong>de</strong>s europeas <strong>de</strong>l bienestar estánen un momento <strong>de</strong> <strong>de</strong>sorientación, un tiempo<strong>de</strong> <strong>de</strong>splazamiento <strong>de</strong> los po<strong>de</strong>res económicosy políticos, <strong>de</strong> <strong>de</strong>saparición <strong>de</strong> lospo<strong>de</strong>res <strong>de</strong>l Estado-nación, <strong>de</strong> la necesidad<strong>de</strong> compartir soberanías, algo que no siemprees aceptado. En Europa llevamos más<strong>de</strong> sesenta años sin una experiencia bélica,lo cual es una novedad, incluso en medio <strong>de</strong>esta <strong>de</strong>ca<strong>de</strong>ncia política que sufrimos. Aquíha funcionado, y funcionado relativamentebien, el famoso mo<strong>de</strong>lo europeo <strong>de</strong> convivencia.Pero el problema es que Europa yano tiene dinero para pagarse ese mo<strong>de</strong>lo.—¿Y?—Pues que hay que plantearse abandonarunos esquemas obsoletos para hacerfrente a una globalización imparable para laque por el momento no tenemos respuesta.<strong>La</strong> globalización está sometiendo a la convivenciaa tensiones muy profundas, generadasentre otras cosas por las altas tasas <strong>de</strong><strong>de</strong>sempleo o por las diferencias socialesabismales. El ejemplo <strong>de</strong> la isla <strong>de</strong> <strong>La</strong>mpedusaes muy significativo: apenas unasmillas náuticas separan Italia <strong>de</strong> Libia. Peroes que aquí en España pasa algo parecido,el estrecho <strong>de</strong> Gibraltar tiene 13 kilómetros.—Ese mo<strong>de</strong>lo que por lo visto ya nosirve convendría no olvidar que es unmo<strong>de</strong>lo <strong>de</strong>mocrático.—Y <strong>de</strong> alto grado <strong>de</strong> participaciónsocial. Un mo<strong>de</strong>lo <strong>de</strong> bienestar, por supuesto.Yo lo que digo es que es un sistema quese ha vuelto ineficiente frente a otros máseficaces como los orientales. Nosotros losocci<strong>de</strong>ntales ten<strong>de</strong>mos a pensar que somos❜❜En el fondo <strong>de</strong> lasrevueltas <strong>de</strong> los países <strong>de</strong>lnorte <strong>de</strong> Áfricaencontramos gente joven,pobre, <strong>de</strong>sempleada einsatisfecha frente aGobiernos corruptos<strong>La</strong> <strong>de</strong>mocracia no es unai<strong>de</strong>ología, sinoun método. Cuandola <strong>de</strong>mocracia se vuelvei<strong>de</strong>ología entonces acabapor invadir Irakportadores <strong>de</strong> valores <strong>de</strong>mocráticos universales,y susceptibles por tanto <strong>de</strong> ser aplicablesa todo el mundo. Y no es así.—¿Conceptos diferentes <strong>de</strong> lo que es<strong>de</strong>mocracia?—Sin duda. Hay culturas que valoranmás la colectividad que ese espacio <strong>de</strong> los<strong>de</strong>rechos <strong>de</strong>l individuo tan importante paranosotros, lo cual no quiere <strong>de</strong>cir que en esasculturas no haya posibilida<strong>de</strong>s <strong>de</strong> participación.—¿Es <strong>de</strong>mocracia lo <strong>de</strong> los países islámicos?—Eso que llamamos mundo islámico esmuy amplio y en él nos encontramos casoscuriosos. El mayor <strong>de</strong> esos países es Indonesia,e Indonesia crece en todos los sentidos.En economía, por supuesto, pero tambiénen <strong>de</strong>mocracia. <strong>La</strong> cuestión árabe es loque está en crisis.—Crisis sorpresiva por lo amplia,pero también entendible.—¿Qué encontramos en el fondo <strong>de</strong> lasrevueltas <strong>de</strong> los países <strong>de</strong>l norte <strong>de</strong> África?Fundamentalmente insatisfacción social,pobreza, unos niveles altísimos <strong>de</strong> <strong>de</strong>sempleo,una población extremadamente jovencon escasas oportunida<strong>de</strong>s. Y frente a ella,unos gobiernos extremadamente corruptos.Pero es que a<strong>de</strong>más las nuevas tecnologíaslo han cambiado todo. Tú pue<strong>de</strong>s conectartea la red social Twitter para <strong>de</strong>cir a tusamigos que estás haciendo en casa una tortilla<strong>de</strong> patata y también pue<strong>de</strong>s convocar amiles <strong>de</strong> personas en una plaza para manifestartecontra el gobierno <strong>de</strong> turno. Sucedióen Egipto, sucedió en Túnez, está sucediendoen otros sitios... y estamos viendolas consecuencias. <strong>La</strong> eclosión <strong>de</strong> las nuevastecnologías está favoreciendo la participación<strong>de</strong> los más jóvenes o, por <strong>de</strong>cirlo <strong>de</strong>otra forma, la <strong>de</strong>mocracia representativa hasido sustituida por una <strong>de</strong>mocracia directa.Es evi<strong>de</strong>nte que esa <strong>de</strong>mocracia representa-