II / dominical LA OPINION-EL CORREO / Domingo, <strong>10</strong> <strong>de</strong> abril <strong>de</strong> 20<strong>11</strong>Autorida<strong>de</strong>s, familiares y vecinos <strong>de</strong> Santa Cristina celebran una misa junto a las orillas <strong>de</strong>l río Órbigo.(●) Foto LeonardoSus vidas cambiaronen unos pocos segundosHace 32 años, 49 personas —45 niños y cuatro adultos— perecieron en el fondo<strong>de</strong>l Órbigo camino <strong>de</strong> Santa Cristina. Los supervivientes han rehecho sus vidas,pero prefieren <strong>de</strong>jar su recuerdo en la caja negra <strong>de</strong> aquel acci<strong>de</strong>nte <strong>de</strong> autobús✒ José María SadiaJamás sabrán por qué hace 32 años, a lascuatro y media <strong>de</strong> la tar<strong>de</strong> <strong>de</strong> aquel <strong>10</strong> <strong>de</strong>abril <strong>de</strong> 1979, sus vidas cambiaron parasiempre. El exceso <strong>de</strong> velocidad, la distracción,el diseño <strong>de</strong>l puente <strong>de</strong> Santa Cristina<strong>de</strong> la Polvorosa… El or<strong>de</strong>n <strong>de</strong> los factoresno altera la suma: la fatalidad. El espacio«Revelaciones» <strong>de</strong> LA OPINIÓN-EL CO-RREO DE ZAMORA nace, no para abundaren las cicatrices abiertas <strong>de</strong> una heridasin cura, sino para reflejar algunos aspectos<strong>de</strong>sconocidos <strong>de</strong> aquel maldito acci<strong>de</strong>nteque sesgó la vida a 49 personas, 45 niños <strong>de</strong>entre doce y catorce años, tres profesores yel conductor <strong>de</strong>l malogrado autocar, marcaPegaso, que topó con el pretil <strong>de</strong>l viaductose encaminó al precipicio <strong>de</strong> las aguas <strong>de</strong>lÓrbigo.Aquel Martes Santo, la rápida actuación<strong>de</strong> dos vecinos <strong>de</strong> Santa Cristina permitiósacar <strong>de</strong> las aguas <strong>de</strong>l río –seis veces por encima<strong>de</strong> su caudal- a nueve niños y un soldado,Juan Antonio Arias, que el azar quisoembarcar en aquel autobús. <strong>La</strong> fortuna, <strong>de</strong>ntro<strong>de</strong>l infortunio, <strong>de</strong>jó nueve testigos <strong>de</strong> latragedia, nueve alumnos <strong>de</strong> EGB <strong>de</strong>l ColegioNacional Vista Alegre. «No colaboramosen este asunto», respon<strong>de</strong>n <strong>de</strong>s<strong>de</strong> elcentro escolar a la llamada <strong>de</strong> este diario,reacción que da fe <strong>de</strong>l daño que pue<strong>de</strong> causaruna tragedia, aún tres décadas <strong>de</strong>spués.Algunos <strong>de</strong> aquellos niños <strong>de</strong>l Órbigoque hoy son adultos si atien<strong>de</strong>n el teléfono,aunque prefieren <strong>de</strong>jar el ingrato recuerdo❜❜<strong>La</strong> huella <strong>de</strong> la tragediaaún permanece en elcolegio Vista Alegre, <strong>de</strong>Vigo, don<strong>de</strong> cursaban susestudios los pequeños ydaban clase los maestrosfallecidos.Los pocos supervivientessolo recuerdan laoscuridad <strong>de</strong>l lecho <strong>de</strong>lrío: «No se veía nada»<strong>de</strong> aquel acci<strong>de</strong>nte enterrado en las aguas <strong>de</strong>Santa Cristina. Es mucho el dolor causadoy aunque una parte <strong>de</strong> los supervivientes <strong>de</strong>la tragedia aún hoy se reúnen <strong>de</strong> manera periódicacon sus compañeros <strong>de</strong>l colegio enVigo, otros mantienen las formas cuando seencuentran por la calle, pero prefieren <strong>de</strong>jarsus sentimientos en la caja negra <strong>de</strong> aquelsiniestro.Su vida cambió para siempre y, quizá aún<strong>de</strong>sconocen por qué aquella tar<strong>de</strong>, <strong>de</strong>spués<strong>de</strong> comer en Benavente, el camino hacia Vigotras disfrutar <strong>de</strong> su excursión en Madrid,el regreso por la antigua carretera comarcal650 acabó en las aguas <strong>de</strong>l Órbigo, don<strong>de</strong>el estallido <strong>de</strong> las lunas <strong>de</strong>l autobús contrael fondo <strong>de</strong>l río <strong>de</strong>spidió a los únicos supervivientes<strong>de</strong>l acci<strong>de</strong>nte. A cero grados,las 59 ocupantes <strong>de</strong>l vehículo se trasladaronen segundos a la más profunda <strong>de</strong> las noches.«No se veía nada», apuntaban los niñosque sortearon su <strong>de</strong>stino. Sólo eran capaces<strong>de</strong> percibir los cero grados <strong>de</strong>l agua,<strong>de</strong> los 300 metros cúbicos por segundo quecirculaban por Santa Cristina, proce<strong>de</strong>ntes<strong>de</strong>l embalse leonés <strong>de</strong> Luna, que cerró lascompuertas tan pronto fueron avisados losresponsables <strong>de</strong> la Confe<strong>de</strong>ración Hidrográfica<strong>de</strong>l Duero <strong>de</strong> la tragedia. <strong>La</strong>s lluvias<strong>de</strong> las últimas semanas en la provincia habíanprovocado que el Órbigo se «hinchara»hasta el extremo <strong>de</strong> ser el más fiel aliado<strong>de</strong>l <strong>de</strong>senlace fatal.Sólo fueron nueve niños los que vivieronpara contarlo, o callarlo. Amén <strong>de</strong>l soldadoJuan Antonio Arias, que había <strong>de</strong>jado <strong>La</strong>Línea <strong>de</strong> la Concepción para subir en el autocarrumbo a Vigo y pasar en su tierra natallas vacaciones <strong>de</strong> Semana Santa. Fue elúnico adulto que esquivó el <strong>de</strong>stino, tras salir<strong>de</strong>spedido <strong>de</strong>l interior <strong>de</strong>l vehículo, <strong>de</strong>jarsellevar por la corriente y agarrarse a losarbustos <strong>de</strong> la orilla, secuencia <strong>de</strong> la que fuemás que consciente a tenor <strong>de</strong> su testimonioen el Hospital Comarcal <strong>de</strong> Benavente.Tras tratar a los supervivientes, el centro<strong>de</strong> salud recibió los cadáveres <strong>de</strong> los 49 fallecidosa lo largo <strong>de</strong> las tres semanas siguientes,periodo que duraron las tareas <strong>de</strong>rescate llevadas a cabo por los cuerpos locales,con la ayuda <strong>de</strong> los submarinistas <strong>de</strong>Cartagena, <strong>La</strong> Coruña, Barcelona o Vigo,los miembros <strong>de</strong> la empresa ENSIDESA,los zapadores <strong>de</strong> Salamanca, los piragüistas<strong>de</strong> <strong>Zamora</strong> o los pescadores <strong>de</strong> Cangas <strong>de</strong>Morrazo. Sus labores, necesarias, no salvaronvidas, pero sí contribuyeron a aliviar elinmenso dolor <strong>de</strong> los familiares, cuyas vidastambién cambiaron con una llamada, enun segundo.
Domingo, <strong>10</strong> <strong>de</strong> abril <strong>de</strong> 20<strong>11</strong> / LA OPINION-EL CORREOdominical / III<strong>La</strong>s claves <strong>de</strong> una tragedia sin cicatrizar | En profundidadAPOYO DESDE TODOS LOS PUNTOS DEL PAÍS.– Amén <strong>de</strong>l calor constante que Sus Majesta<strong>de</strong>s los Reyes prestaron a losresponsables <strong>de</strong>l rescate y los familiares <strong>de</strong> las víctimas, Santa Cristina no paró <strong>de</strong> recibir telegramas <strong>de</strong> condolencia yapoyo. Des<strong>de</strong> Madrid, Valladolid o Zaragoza ponían a disposición <strong>de</strong>l Órbigo los medios necesarios para el salvamento.LALISTA DELHORROR.– En solo dosfolios, los responsablescontrolaban las tareas <strong>de</strong>rescate, un documento quetodavía causa estupor. 54 niños,tres profesores y el conductor,mecanografiados. Escrito amano, el nombre <strong>de</strong>l soldado.Al lado la fecha <strong>de</strong> aparicióny en sólo diez <strong>de</strong> ellos,incluido el militar, la«V» <strong>de</strong> vivos.laopinion<strong>de</strong>zamora.es▼ REVELACIONESMás información y fotografías enmas.laopinion<strong>de</strong>zamora.es/canales/revelaciones/ELDOCUMENTO DELA ESPERANZA.– En unamarillento y exiguo papel<strong>de</strong> apenas una cuartilla,caben los datos <strong>de</strong> los diezsupervivientes <strong>de</strong> la tragedia. Esel registro <strong>de</strong>l Hospital Comarcal<strong>de</strong> Benavente, don<strong>de</strong> figuran losnombres <strong>de</strong> nueve niños, el <strong>de</strong>sus padres y su dirección,a<strong>de</strong>más <strong>de</strong> la ficha <strong>de</strong>lsoldado José AntonioArias.Más <strong>de</strong> uno se podrá sonrojar, pero, enocasiones, la realidad <strong>de</strong>l ser humano es difícil<strong>de</strong> compren<strong>de</strong>r. <strong>La</strong> buena voluntad expresadapor los titulares <strong>de</strong> las administracionesestatales en los momentos más duros <strong>de</strong> latragedia <strong>de</strong>l río Órbigo se diluyó a medidaque avanzaba el tiempo y los ecos <strong>de</strong>l acci<strong>de</strong>nteaparecían más lejanos. Tras la gestión<strong>de</strong> las tareas <strong>de</strong> rescate y acomodo <strong>de</strong> los familiaresy equipos <strong>de</strong> salvamento, el GobiernoCivil <strong>de</strong> <strong>Zamora</strong> fue acumulando facturasque superaban los dos millones <strong>de</strong> pesetas,cantidad difícilmente asumible en aquellaépoca por las instituciones locales. El gobernadorcivil José Ramón Ónega, que relevó enel cargo a Joaquín Argote Alarcón, llevóa cabo un enconado esfuerzo para recabarla ayuda necesaria que sufragara lospagos que se a<strong>de</strong>udaban a los proveedores.En vista <strong>de</strong> que el abono <strong>de</strong> las <strong>de</strong>udasquedaba en el aire, <strong>de</strong>l Gobierno Civil salieronuna <strong>de</strong>cena <strong>de</strong> cartas con <strong>de</strong>stino aMadrid para dar respuesta a la situación.Sin embargo, las respuestas <strong>de</strong> los titulares<strong>de</strong> los distintos <strong>de</strong>partamentos estatalesfueron <strong>de</strong>jando la respuesta en agua <strong>de</strong>borrajas. Términos <strong>de</strong> solidaridad acompañaban,una tras otra, evasivas y excusas paraasumir los gastos. Solicitu<strong>de</strong>s y negativasfiguran hoy en el Archivo Histórico Provincial,legado <strong>de</strong> los documentos que el GobiernoCivil conservó <strong>de</strong> la gestión <strong>de</strong> aquellacrisis.En el caso <strong>de</strong>l Hospital Comarcal <strong>de</strong> Benavente,los responsables comunicaron quela atención a los diez niños supervivientes ya los familiares generó unos gastos que rozabanel medio millón <strong>de</strong> pesetas. <strong>La</strong> mayorparte, casi 300.000 pesetas, se <strong>de</strong>stinaron aalimentación y el resto, a medicamentos, ropay calzado y conferencias telefónicas. Invitadoa colaborar, el Ministerio <strong>de</strong> Sanidad ySeguridad Social respondió a Ónega que «dadoque el Hospital Comarcal <strong>de</strong> Benavente<strong>La</strong> ayuda institucionalque nunca llegóPese a los esfuerzos <strong>de</strong>l Gobierno Civil, lasadministraciones se <strong>de</strong>sentendieron <strong>de</strong> losgastos originados por el acci<strong>de</strong>nteUNADECEPCIÓN TRASOTRA.– El GobiernoCivil <strong>de</strong> <strong>Zamora</strong> trabajópara recabar la ayudaeconómica precisa con el fin <strong>de</strong>abonar las facturas que generóel acci<strong>de</strong>nte <strong>de</strong>l río Órbigo.Recurrió a todos los estamentos<strong>de</strong>l Estado, pero uno tras otrocontestaban con evasivas. <strong>La</strong>solidaridad se quedabaen palabras y enpocos hechos.pertenece al AISNA —Organismo Autónomo<strong>de</strong>l Ministerio—, no parece proce<strong>de</strong>nte elreembolso <strong>de</strong> gastos por parte <strong>de</strong>l Departamento».El Ministerio pasaba la patata calienteal citado órgano y <strong>de</strong> las 422.000 pesetassolicitadas, apenas se hacía cargo <strong>de</strong>45.000, «correspondiente a la adquisición <strong>de</strong>ropa y calzado para los supervivientes».<strong>La</strong> respuesta <strong>de</strong> Sanidad se pue<strong>de</strong> calificar<strong>de</strong> «generosa» si se tiene en cuenta la emitidapor Turismo, a quien también recurrió <strong>Zamora</strong>.«Ya pue<strong>de</strong>s suponer nuestra buena disposiciónante el tema que planteas, pero, lamentándolomucho, tengo que comunicarteque no existe capítulo presupuestario <strong>de</strong>ntro<strong>de</strong> la Secretaría <strong>de</strong> Estado <strong>de</strong> Turismo quepermita englobar la cantidad solicitada», firmabael secretario Ignacio Aguirre.<strong>La</strong> ayuda no llegaba y cuando lo hacía, estabaa expensas <strong>de</strong> farragosos trámites. El Ministerio<strong>de</strong> Educación y Ciencia advertía que«ya no disponemos <strong>de</strong> fondos en el únicocrédito que podría servir para abonaresos gastos», aunque se comprometía arespon<strong>de</strong>r a a la solicitud <strong>de</strong> ayuda a laespera <strong>de</strong> que «la Intervención <strong>de</strong> la Administración<strong>de</strong>l Estado no ponga obstáculosa la transferencia ni al expediente <strong>de</strong>autorización <strong>de</strong>l gasto».No quedan ahí las cosas. Un año <strong>de</strong>spués<strong>de</strong> la tragedia —<strong>10</strong> <strong>de</strong> abril <strong>de</strong>1979—, el diario «Ya» reflejaba que había«un millón y medio <strong>de</strong> pesetas que nadiequería pagar». <strong>La</strong>s facturas obraban en po<strong>de</strong>r<strong>de</strong>l presi<strong>de</strong>nte <strong>de</strong> la Asociación <strong>de</strong> Padres<strong>de</strong> Alumnos <strong>de</strong>l colegio vigués Vista Alegre.Los cargos no se referían ya a los gastos ocasionadospor el siniestro, sino a la colocación<strong>de</strong> un crucero en la plaza <strong>de</strong> Santa Cristina <strong>de</strong>la Polvorosa y a la estancia en un hotel <strong>de</strong> Vigo<strong>de</strong> las autorida<strong>de</strong>s <strong>de</strong>l pueblo zamoranopara acudir al funeral, que tuvo lugar en el estadio<strong>de</strong> Balaidos. Pese al compromiso inicial<strong>de</strong> colaboración, nadie volvió a querer saber<strong>de</strong>l asunto.