VIII / dominical LA OPINION-EL CORREO / Domingo, <strong>10</strong> <strong>de</strong> abril <strong>de</strong> 20<strong>11</strong>Rutas a pie por tierrasDE ZAMORA✒ Texto y fotos: Javier SáinzUna fértil y amena <strong>de</strong>presión,situada a la <strong>de</strong>recha<strong>de</strong> la carretera <strong>de</strong> <strong>Zamora</strong>a Alcañices sirve <strong>de</strong>emplazamiento al hermosopueblo <strong>de</strong> Bermillo <strong>de</strong> Alba.Para acce<strong>de</strong>r hasta él,sale <strong>de</strong>s<strong>de</strong> esa vía <strong>de</strong> comunicaciónmayor, en direcciónnorte, un ramal que,en poco más <strong>de</strong> un par <strong>de</strong>kilómetros, permite llegarhasta su casco urbano. Unavez entre sus casas, las hallaremosdistribuidas a ambasorillas <strong>de</strong> un mo<strong>de</strong>stoarroyo. Tal corriente acuática,nacida unos cuatro kilómetroshacia el oeste,constituye la cabecera <strong>de</strong>l<strong>de</strong>nominado en los mapasrío Malo, afluente secundario<strong>de</strong>l río Esla. Los edificiossituados en su riberameridional aprovechan solaresllanos y <strong>de</strong>sahogados,sin condicionantes orográficosmayores. Forman asíuna amplia y larga calle que vienea ser el eje local más importante.Por el contrario, el barrio <strong>de</strong>l otrolado se encarama por las la<strong>de</strong>rasirregulares <strong>de</strong> una cuesta sobre cuyacima se asienta la voluminosaiglesia parroquial.Apreciamos un evi<strong>de</strong>nte bienestar.Abundan las viviendas nuevas,<strong>de</strong> generoso empaque. A<strong>de</strong>más, losinmuebles antiguos que perduran<strong>de</strong>stacan por su sólida construcción.Están formados por pare<strong>de</strong>s<strong>de</strong> mampostería pizarrosa, reforzadaen vanos y esquinas con cantería<strong>de</strong> granito bien cincelada. Segenera así una bicromía muy grata,manifiesta sobre todo en algunasportaladas <strong>de</strong>l barrio alto. EnAguas abajo <strong>de</strong>Bermillo<strong>de</strong> Alba(Alba)ellas, los lienzos oscuros,casi negros, <strong>de</strong> lajas <strong>de</strong> pizarra,marcan intensos contrastescon la tonalidad plateada<strong>de</strong> los sillares berroqueños,talladosminuciosamente y con ciertos<strong>de</strong>talles <strong>de</strong> noble maestríaen ménsulas y cornisas.Atraídos por su gran porte,subimos hasta las proximida<strong>de</strong>s<strong>de</strong> la rotunda iglesiaparroquial. Tras superarla cuesta hallaremos untemplo bien capaz, formadopor una larga nave y unpresbiterio cuadrado con lasesquinas reforzadas por po<strong>de</strong>rososcontrafuertes. Sobreel muro <strong>de</strong>l hastial se alzauna potente espadaña, taladradapor tres ventanalespara las campanas y con unclásico frontón como remarte.En la zona inferiorse aprecia el arco <strong>de</strong> mediopunto <strong>de</strong> una puerta tapiada<strong>de</strong>s<strong>de</strong> antiguo. <strong>La</strong> entradaactual se abre hacia los tibios soles<strong>de</strong>l mediodía. Queda al resguardo<strong>de</strong> un pórtico espacioso cuya techumbrese apoya sobre nobles columnas.Delante, una escueta cruz<strong>de</strong> piedra sirve para santificar losespacios irregulares inmediatos.Amenas y gratas han <strong>de</strong> ser las esperasen estos lugares, ya que unavez superado el esfuerzo <strong>de</strong>l ascenso,<strong>de</strong>s<strong>de</strong> aquí se divisan ampliaspanorámicas, con el pueblomansamente tendido a los pies ytras él la geométrica sucesión <strong>de</strong>fincas, que tienen su fin en unabanda boscosa que anima los límitesmeridionales.Un segundo edificio religiosoexistió en el pueblo. Fue una mo<strong>de</strong>staermita <strong>de</strong>dicada a los santosmártires, Fabián y Sebastián. Susruinas aún se reconocen, pues todavíaresisten gran parte <strong>de</strong> losmuros y una <strong>de</strong> las ventanas quedio luz a su interior. Tal oratorio seubicó a la entrada <strong>de</strong>l pueblo, segúnse llega <strong>de</strong> la carretera general.El <strong>de</strong>smantelamiento se produjo alaprovechar sus solares como cementerio,obligados por la angostura<strong>de</strong> los espacios útiles inmediatos.Ese camposanto, aunque yano se usa, posee tumbas bien cuidadas.Fue sustituido por otro recintomás capaz, emplazado a lasafueras.Tras ese <strong>de</strong>ambular por las calleslocales nos disponernos ya ainiciar el paseo por su término. Detodas las caminatas posibles optamospor acompañar las corrientes<strong>de</strong>l río aguas abajo, lo más cercaposible <strong>de</strong> su curso. Tomamos comopunto <strong>de</strong> partida esa calle principalantes citada, por la cual se acce<strong>de</strong>a los espacios libres que fueron<strong>de</strong> las eras. Hemos <strong>de</strong> seguir lapista que es su prolongación, trasprescindir <strong>de</strong> todos los ramales quese <strong>de</strong>svían hacia la <strong>de</strong>recha. Pasamosasí por las proximida<strong>de</strong>s <strong>de</strong> unviejo pilón, alimentado por un escuálidovenero que se agota en losveranos. Bien cerca <strong>de</strong>scen<strong>de</strong>moshacia el curso fluvial y lo atravesamospor un funcional puente. Apoyadosen sus pretiles gozaremoscon la atractiva estampa <strong>de</strong>l puebloque se divisa <strong>de</strong>s<strong>de</strong> aquí y la vezcon la gracia bucólica <strong>de</strong>l cauceacuático, escoltado por esbeltaschoperas, diversos prados y huertoscon frutales.Siguiendo el camino remontamosahora las cuestas inmediatas,pero solo en un corto tramo. JustoDistancia <strong>de</strong>s<strong>de</strong> <strong>Zamora</strong>:38 kmLongitud total <strong>de</strong>ltrayecto: 7 kmTiempo aproximado:2 horasDificultad: Media (hay quesaltar al cruzar el río tramoscampo a través)Detalles <strong>de</strong> interés:Conjunto urbano pintoresco,monumentos religiosos,molinos y puentes, paisajepintoresco, bosquefrondoso
Domingo, <strong>10</strong> <strong>de</strong> abril <strong>de</strong> 20<strong>11</strong> / LA OPINION-EL CORREOdominical / IX❜❜en el primer recodo hemos <strong>de</strong> <strong>de</strong>sviarnospor una senda que sale haciael oriente, marcada y <strong>de</strong>finidapor las pare<strong>de</strong>s <strong>de</strong> las diversas fincas.Se aprecia que antaño transitaronpor ella numerosos carros,los cuales han <strong>de</strong>jado sus huellascon formas <strong>de</strong> surcos irregularesgrabados en los lastrones <strong>de</strong> lossuelos. Alcanzamos pronto un enclaveen el que las panorámicas seengran<strong>de</strong>cen. Tras un breve repechoasoman enérgicas las peñas<strong>de</strong>signadas como Los Picones,nombre bien apropiado ya que poseenformas agudas, bastanteagrestes. Subidos junto a ellas divisamosamplios paisajes. El vallese profundiza y en sus rebor<strong>de</strong>s, atrechos, surgen berruecos escarpados.Justo al frente se aprecian lascaóticas heridas provocadas en elterreno por la ancestral explotación<strong>de</strong> una cantera <strong>de</strong> pizarra. Los ahoraabandonados cortes brillan al incidirlos rayos solares sobre sus lisassuperficies. A pesar <strong>de</strong> que <strong>de</strong>s<strong>de</strong>lejos nos parece que <strong>de</strong>bieron<strong>de</strong> extraerse gran<strong>de</strong>s lajas, estas, encontra <strong>de</strong> los habitual, no se emplearonpara las techumbres, yaque en el pueblo dominan casi porcompleto las cubiertas con tejas.Obviando esa herida artificial, elresto <strong>de</strong>l paisaje se presenta placentero,con la hilera <strong>de</strong> árbolesjunto al río. <strong>La</strong>s pendientes lateralesresultan asimétricas. <strong>La</strong>s quepisamos surgen más abruptas, pobladassobre todo por encinas. Porel contrario, las <strong>de</strong>l otro ladomuéstranse relativamente suaves,aprovechadas para mejores fincasy con robles como árboles dominantes.A mano izquierda, en zonaalta y <strong>de</strong>spejada se emplaza un palomartradicional, cuadrado, conbloques <strong>de</strong> cuarzo blancocolocados sobre elremate <strong>de</strong> los muroscortavientos, cuya funciónes la <strong>de</strong> actuar comoreclamos.Descen<strong>de</strong>mos <strong>de</strong>s<strong>de</strong>aquí hasta alcanzar losfondos <strong>de</strong> la hondonada.Los hacemos justo en ellugar don<strong>de</strong> a la cuencaprincipal se le une unaadyacente que baja <strong>de</strong>lnorte. Fluye por esta últimaun arroyo caudaloso, <strong>de</strong>signadocomo <strong>de</strong>l Forno. Aprovechandosus abundantes aportes construyeronallí un pintoresco molino apoyadoa una <strong>de</strong> las la<strong>de</strong>ras, llamado<strong>de</strong>l Espadañal. <strong>La</strong>s aguas precisasse <strong>de</strong>svían <strong>de</strong>s<strong>de</strong> bastante arribapor un largo caz, acumulándose enuna balsa cuyas cotas superioresquedan por encima <strong>de</strong> las <strong>de</strong>l propiotejado <strong>de</strong>l edificio. Obtuvieronasí una consi<strong>de</strong>rable fuerza motriz.Analizando <strong>de</strong>talles, la presa estátramada con gran<strong>de</strong>s sillares, encajadosa la perfección. Por otra parte,en las jambas y dintel <strong>de</strong> lapuerta se aprecian letras diversas,posiblemente viejos grafitos <strong>de</strong> iniciales<strong>de</strong> nombres, grabados en lasesperas <strong>de</strong> la molienda. Afortunadamentetodo el conjunto ha sidomagníficamente restaurado, salvándolo<strong>de</strong> la ruina que lo atenazaba.Tres chopos, hincados junto alos propios muros, ejercen <strong>de</strong> vigorososy fieles vigías. Se originaasí un rincón tan sereno y apacibleque se nos antoja casi perfecto.Para atravesar el cauce <strong>de</strong>l citadoarroyo <strong>de</strong>l Forno existe un rústicopuente formado con gruesoslanchones estribados sobre rústicaspilas. Bien cerca <strong>de</strong> él hallamosBarranco <strong>de</strong>l río Malo.Una fértil y amena<strong>de</strong>presión, situada ala <strong>de</strong>recha <strong>de</strong> lacarretera <strong>de</strong> <strong>Zamora</strong>a Alcañices sirve <strong>de</strong>emplazamiento alhermoso pueblo <strong>de</strong>Bermillo. Una vezentre sus casas, lashallaremosdistribuidas a ambasorillas <strong>de</strong> un mo<strong>de</strong>stoarroyo. Tal corrienteacuática, nacida unoscuatro kilómetroshacia el oeste,constituye la cabecera<strong>de</strong>l <strong>de</strong>nominado en losmapas río Malootro semejante, aunquealgo mayor, con el quese franquea el lecho inmediato<strong>de</strong>l río. Este segundopaso es conocidocomo <strong>La</strong> Puente <strong>de</strong> losCarros, nombre engañoso,ya que los tradicionalesvehículos quesirven para nombrarlono podían atravesar porél, dada su angostura, ylo hacían por el vadoinmediato.Continuamos por la prolongación<strong>de</strong> la senda que hasta aquí nostrajo, la cual remonta cuesta arribahasta pasar por encima <strong>de</strong> unas peñascortadas a pico sobre el valle.Si nos arrimamos a sus bor<strong>de</strong>s <strong>de</strong>scubriremos,junto a su base, lasruinas <strong>de</strong> otra factoría harinera.Debió <strong>de</strong> ser similar a la ya contemplada,aunque sin duda máseficiente, ya que aprovechó loscaudales duplicados <strong>de</strong>l río, en losque ya se integran los aportes <strong>de</strong>lafluente citado. Tanto los muros<strong>de</strong>l edificio molinar como los <strong>de</strong> lapresa hállanse envueltos por una<strong>de</strong>nsa maleza, cuya fronda punzantey espinosa obstaculiza el po<strong>de</strong>racercarse. Reanudando la marcha,la vereda por la que avanzamosconcluye frente a las pare<strong>de</strong>sperimetrales <strong>de</strong> un amplio pradoextendido por los espacios <strong>de</strong> unapequeña <strong>de</strong>presión lateral. Ante ladisyuntiva <strong>de</strong> <strong>de</strong>cidir hacia dón<strong>de</strong>vamos a seguir, optamos por bajarpor campas libres hasta el propiocauce fluvial. Preséntase allí la posibilidad<strong>de</strong> cruzarlo y la aprovechamos.Una oportuna roca sirve<strong>de</strong> pasarela natural. Ya en la margen<strong>de</strong>recha, a través <strong>de</strong> las trochasmarcadas por los rebaños que porahí pastan y <strong>de</strong>ambulan, subimos amedia altura para ser fieles <strong>de</strong> nuevoal curso <strong>de</strong>l río. Dado que marchamospor zona más elevada, po<strong>de</strong>mosgozar <strong>de</strong> ventajas panorámicas.Avistamos así, justo alfrente, los vestigios <strong>de</strong> otro antiguomolino. Este conserva bien sus pare<strong>de</strong>sy aún queda algún retazo <strong>de</strong>ltejado. Por lo que nos contaroncreemos que se <strong>de</strong>nominó Molino<strong>de</strong> las Brujas, el cual, dado sunombre, tuvo intensas connotacionesmágicas y supersticiosas.Des<strong>de</strong> allí mismo el valle fluvialse retuerce y embravece, cerrándoseentre crestones rocosos llamativamenteagrestes. <strong>La</strong>s peñas <strong>de</strong>ambos lados ascien<strong>de</strong>n caóticas yquebradas, mostrando lajas cortantes,que evocan las hojas <strong>de</strong> unlibro maltrecho. Por el medio, lossotos ribereños se a<strong>de</strong>nsan, formadosentre otros árboles por saucesenmarañados. Surge así un paisajeatormentado, muy abrupto, lindanteya con el término <strong>de</strong> Vi<strong>de</strong>mala.Como punto último y extremo,nosotros topamos con otra hilera<strong>de</strong> prados limitados con las habitualescercas <strong>de</strong> piedra. Por sus orillas,esquivando la maleza, subimoscuesta arriba hasta alcanzar uncamino bien marcado, el principal<strong>de</strong> acceso a las fincas <strong>de</strong> esta zona.Aprovechando esa pista, a trechossombreada por los robles y casi enlínea recta, regresamos sin mayorescomplicaciones al pueblo. Aambos lados vamos <strong>de</strong>jando diversasparcelas que todavía se siembran,junto a otras <strong>de</strong> baldío. Comoanticipo <strong>de</strong>l casco urbano, cruzamosjunto a los portones <strong>de</strong> ampliasnaves. Ellas evi<strong>de</strong>ncian que,en la economía local, son básicoslos recursos gana<strong>de</strong>ros.En la página anterior, molino <strong>de</strong>lEspadañal. Arriba, ruinas <strong>de</strong> molino. A la<strong>de</strong>recha, puente <strong>de</strong> los Carros e iglesia.