Marie Jean Antoine Nicolas Caútat de Condorcet ... - Hecho Histórico

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Marie Jean Antoine Nicolas Caútat de Condorcet ... - Hecho Histórico

Título original : T be idea ol progress.and growtb I i*An inquiry' into its origin,.,Traductores: Elíasi *ár, y Julio Rodrfguez AramberriDedicado a la memoria deCharles Frangois Castel de Saint-PiemeMarie Jean Antoine Nicolas Caútat de CondorcetAuguste ComteHerbert SPencery otros optimistatmencionados en e§te VolumenTa,ntane uo,s generis tenuit fiducia' uestriiO Macmilland and Company, Ltd., Londreso Ed. casr.: Alianza Editoriar, s. A., Madrid , 197rCalle Milán, 38; A 200 00'45 --''Cubierta: Daniel GilDepósito legal: tsI - 7gl " l,gl Lfqnr.*.pol El.. Belgas; Nma. sra. de la cabeza, 2. BilbaoPrinted in Spain


:PrólogoSe puede creer o no en la docrina del Progreso, peroen cualquier caso 1o que indudablemente posee interéses analizar sus orígenes y evolución histórica, incluso si enúltima instancia resultase no ser más que un ido'lumsaeculi porque de hecho ha servido paru dirigir e impulsartod a la civiLización occidental. El progreso terresue dela humanidad constituy€, en efecto, la cuestión centrala la cual se subordtnan siempre todas las teorfas y movimientosde carácter social.La frase ciuilizoción y pragre'soha quedado estereotipada paru indicar el juicio bueno omalo que atribuimos a una determinada civilización segúnsea o no progresiva. Los ideales de libertad y democracia,que poseen su propia, antigua e independiente validez,adquieren un nuevo vigor cuando se relacionan conel ideal del Progreso. La conjunción de «libertad y progreso


10próIogocaráct.* belicista, que niegan ra-posibiridadyecto -., -.orrsiderartodo pro-de paz. perpetua, lo- que h...ngueffa comoa lainsffumento ináispensable pam ;i-p;;;reso.En nombre del progreso decÉun ilt ltr* Ios doctrinariosque han instaür ado en Rusia el Lrm^l (L920) régi_rnen de rerror. Todo eilo parece probar ra indudabrevigencia de una forma de p.rru, que atribuye escasasprobabilidades de supervivencia a tüu teorla o prograrnasocial y político lncupuz de úgr*-";; armon izacióncon esa idea direc tiz que es el proi..;". --'La Edad Media europea ,.- gñió con criterios rnuydiferenres. La idea de unaiiau utIrt.rr.*_.ra, en efecto,su punro cenrral de referencia, en virtud der ;;ii;, .ormimportantes de esta vida *lnár";i;; ilorlrn siempredesde la perspectiva d. i, "irr'iid,.n .t-*¿, allá. Cuandolos sentirnientot más prof,¡ndos delos ho*bres reaccionabanmá§. poderosa y establemente anre la idea de lasalvación del alma que ante ningun^árr^, era precisamentela armonra .on esalr..idea i, q,r. permitíaeI juicio establecersobre las .posibilidades .ilinstituciones y d;;i;encia de teorrás las-sociares. La uie; moná, tica, porejernplo, se desarrolló baio ro in[*** rnien*asIibertad que lade concie ncia carccla de su apoyatura.nueva ideaCon unadfu¡ctriz, dicha situación .uá¡i¿religiosa: la libertadcreció así Lajo l^ ¿;ág dJ p;;!r.ro,que la vida mienrrasmonás tica no irdo r- --- invocar- ninguna relacióncon é1.La esp eranza de log{ar una sociedad feriz en este mun_do paru [as futuiásr&ai;;;;H;iJJ'¿. una socieluda.la que de modá relatiuo r. pu.iJ .riiri.ar corno feliz-.havenido a ree np$1o;,;o centro de rnovili zaciónsocial, ala esperanza aá relicí¿;il" orro rnundo .Lacreenciaen una inmort alidad p.m"n¿, ri.r.-'ioirrf, ampliavigencia, pero, '....r.i, ¿no poa..;; 1;.i; ;;dez' quetoda honra-dichade Ia vida ,lrr-áqr¿" ya d. .onstituir elcolectiva,eiees decir j .rit.rig Spro paruerciarnienro de los *lor., enjui_sociales ? Mü.hr'supuesto, genre, porno opina de esta manera, pero quizásun númeroPrólogo 11aún mayor considera que de algo tan incierto como e§ esacreencia no cabe tazonablemente hacer depender vidasy formas de pensar. Los que así piensan, constituyen -sinduda la mayorTa, pero este pensamiento admite muchasgradaciones. Difícilmente nos equivocaríamos al afirmargu€, por regla general, la creencia ultraterrena no rige laforma de pensar de quienes la admiten y que sus emocionesreaccionan ante ella muy débilmente, que esa creenciaes sentida como algo remoto e irreal y que suinfluencia directa sobre la conducta real es mucho menorque su influencia sobre Jos argumentos absffactos tlpicosde los tratados de moral.Regido por la idea del Progreso, el sistema ético delmundo occidental ha sido modificado en los tiemposmodernos por un nuevo principio que aparece dotado deuna import ancia exmaordinari a y que deriva precisamentede ella. Cuando Isócrates sintetiza su regla de vida enla fórmula


PróIogosobre las grandes conclusiones que esrán dichaimplicadas investi gación y enque deben quedarrnodestosfuera de suslímites . Lis .riti.* ocasiónalesformassobreparticulares algunasque l'rÁ áaó;;ü'creencia en elProgreso o sobre algunos argurn.nto, aducid;;;.irpoyo,no deben, por ruquesto, entenders. .o*o juicios sobresu validez general. p.ho,' ;o gb;r"ü ü.;;;1", do,observacionás. Las d;J;' r"-r.irrd* h;.; alrededor detreinra años por Mr. Barfou;;; un escrito suyo aparecidoen Glasgow no han rid9,-;;;1" que yo conozco, conrestadastodavra. Es probrúiru *r.há, á. Ios que haceseis años habúan .ánrideradJ.o*o semi-fantástic a laideade la repentina ¿..rJli.i;.; iiu.rr. de nuesrra civilizaciónoccidental, corno resrlíado no de- ú acción de fuerzascósmicas. sino por la ¿in¿inica- d;; iropio desarrollo,hoy se sientan-mucho-rnllqq seguros de su opinión,a pesar der hecho de qug$ p;¡trg;E s.nr., der rnundohayan constituido"náLi,gi álo.i.drd-?á nacíones paruIa prevencdtá, ;;;,'il,*' h,T,Ti.3'iÍi;*;,lJ,i* *í:::frl"brj!il: un importante paso ud.lrntl-.n el .rÁiroLa imoort ancia de las apofiaciones francesas aldesarrollode i1 id; d.ñtogr.ío .ürtiruye una cara*erfsticadestacada de su hirtoiir. Franciaó;, li' igrur que raantigua Grecia , ha sido ,l.*pr.''.dg*,;rI;principar-rlrponrrbr."P."rt':rffi:¿f iÍr"r?r:;del con..ptá a. piág*ró. si, ;;; ,rnro, es ar pensarnientofrancés al que constantemenie se dhigirá nuesrra atención,no se áebe ni a una rrbiiruriu pr.?.*i.i, por parremla ni tarnpoco al olrrido d;i" ;ortado por o*os países.Introduccióncuando decimos que las ideas gobiernan el mundo oque ejercen un podef decisivo ., i, Historia, pensamosgeneralmente en aquellas ideas que expresan uriirr.ioneshumanas y cuya rcalización depeñde de la volunird humafrd,como por ejemplo la libertad, la tolerancia. la isuald,u4d., oporrunidades,]éI-lociálismo. Algunas'han "riJorcalizadas en .pa1-t.y no hay ruzón paru qü. cüalquiera debllas no pueda llegar a ser rcalizida .ri ,rr, ro.iédrd oén el mundg, .si esre fin fuese el propósito comúnde una sociedad o del mundo. Esas idáas ,o, ob¡.io á.aprobación o de rechazo, según se ¿:oñideren bü.nus orhalas,- y go por ser verdadárm o falsas. pero h^y or.,ifasé de ideas que pueden rener una grán irrrpor, ancia enla determinación y orientación de la lond.rcia hrm* a yque,'sin embargo, no dependen de Ia voluntad del hombre.Son ideas referentes a los misterios de la vida, tales como{Destino, la Providencia o la inmort alidaÁ p.rrorrul.Estas ideas pueden actuar de modo importanre ,obre lasformas de actuación social, pero encieryan una cuestiónL3


t4Inroducciónde hecho. y .lon -aprobadas o rech azad,as no por suo su perjudicialidadutilidadsino porque se las- suponerasverdade-o falsas.La idea d.l progreso de ra Hurnanidad estape*enece segunda aclase, y esto convieneprincipio. aclarurlo desde unAhora lo damos ü" por sentado,conscientessomos tandel constante prográro de nues*osmientos, conoci-de las artef,. de la'ca{acidad d. org anización,toda suertedede t.tui.ior, q;;", resulta sencillotat el conside-Progreso como una meta; corno iguallibertadque lo es lao una federación-- inir.rsal,depende cuya consecuciónúnica y .".r"ri"uri.rrr. dá n,r.rrro,esfuerzospropiosy -;;h;uJ. nuesrra b".nu p.ro,todos peselosa queincrementos d. pod* y d. .orro.i*ientoden del depen-esfu erzo human o,iuiJ.r-del Progresonidad, dedela huma-la que derivan ,,r- uulo,particulares, to¿.', .ro, progresossuscita una clara cuestión deIoshechodeseos y i; queeJ *abaio de1 hombr. no-p,r.d.n ^igual que. aÍectar,lo pueden ór"láng;;T;;i;;';r;,Esta deidea ta turnba.significá qlre ü civiliru.i¿i-r.se mueve y r,u *orri¿o,seguirá moviéndose en laPerodirecciónpara deseable.podér .juzgat si nos estamos rnoviendodirección áeseabllen unaíen&ía;;; ny. sabercuál cones Iaexactitudrnek. paru *".t ción*, .l hurnanafi" ü.rbre de Ia evoru_sería un .rtrdá sociar .nhabitantes.f q,r. todosde losla Tie*a ll.uur."" ;-oilr*.i,menre Íeliz.perfecta-Pero es imposibi. ,.". rcivilizaciónla..rt.ru d. quese laestá rnoviendo en u -áirdión paru llegar adecuadaa esa meta. ciertÁ ,rp..ro,greso)> depueden nues*o ((pro_presentarse en faiorpero de esesiernpreargumento,existen ctros que Ie sirv.nsiempred. contrapeso,ha sido yfácir d;;:il,r., desde Ia perspectivaá. nr.srra civi_de una felicidad creciente,lizaciónr^ prosresivat.id.;;,r. hriürl.;ár'd;j;-a.ü¡le. rnen, no se puede Enprob-^, resu_que esala que se dirige _der;.;;il, meraelhaciaÉo.,,¡r.,i; i;.r;;bi;árnovirnientopuede ser Progreso, o puede Jrir. en una dirección nodesead a y, por tanto, ,o ,., progi.so. Esto es una cuestiónInmoducciónde hecho, tan insoluble en estos momentos como la dela inmortalidad personal. Es un problema que atafle alos misterios de la vida.Por otra parte, incluso si admitimos gue es probableque el curso - de la civilización haya evolucionado hastaáhot, en la dirección deseable Y 9ue, de seguir asl llegaremosa la felicidad general, no podemos probar que suarribad a f.ehiz dependá enteramente de la voluntad humana.Pues la maróha hacia adelante podrla verse detenidaen algún punto por un obstáculo infranqueable. Tomemos,por ejemplo, el caso del saber. Siempre sobrentendemosque'la óontinuidad de su progreso futuro dependetotalmeÁte de Ia continuidad del esf uerzo humano ( suponiendoque el cerebro humano no degenere ), Esa presunciónse bata en una experiencia estrictamente limitada.La ciencia ha avanzado inintemumpidamente durante losúltimos ffescientos o cuatrocientos años, todo nuevo descubrimientoha llevado a nuevos problemas y a nuevasfórmulas paru solucionarlos y ha abierto nuevos camposa la invesiigación. Hasta ahora, el hombre de ciencia nose ha visto obligado a detenerse y ha encontrado losmedios paru proseguir su camino. Pero, ¿podemos estarseguros de que no se encuenme algún día con un obs tácu-1o infranqueable? Una experiencia limitada a un espaciode cuatrocientos años, durante los cuales hemos empezadoa conocer con éxito La parte más superficial de laNaturaleza, no puede ser consid eruáa como garuntía deconclusiones referentes a operaciones que hayan de extendersea lo largo de omos cuamocientos o de cuamo milsiglos. Pensemos en la biologla o la astronomía. ¿Cómopodemos asegurar que algún día el progreso de estasciencias no llegue a un punto muerto, flo porque se hayanterminado las posibilidades de conocimiento, sino porquenuestros recursos paru la investigación se hayan agotado,porque, por ejemplo, los instrumentos científicos hayanalcanzado el límite de una perfección que se pueda demosttñinsuperable o porque ( en el caso de la astrorio mía)lleguemos a enconmarnos con fuerzas de las gue , a dife-L5


L6Inmoducciónrencia de la gravedad, no tenernos experienciaAfirmar teryesffe?que no vayamos a arcanzar pronto nuestro conocirniento de la un punto en- natur^lezi ri .,rd iur^ superar, el intelectoes una suposi_IntroducciónL7*f:l:.1'J::tf:rr.ituááPero jusrarnente::es1 suposición Iaciónluz ydelainspira_la investigación .i.ntífi.u.noP";; ri-lies cierta,;r*t:iónsignifica- que nunca se puedeel fin que,llegaren .l-.rroa verde'la riri.r, ., si noto completoun conocimien-del cosmos y de-io, procesos por Ionaturales,menos un incornprrá¡1.*.nte slmayordo ysaber que más profun-el que ,il;;-;;;;;or.Asl, el progreso continuo en er conocirnientode su entorno, humanoque es una de las principaresdel Progreso g.n.rd, condicioneses ,1, hijátesis que puedeta o no' Yser cier_si es cierta, quedarla'aún"rat;Ñresisla de la


18Introduccióndeiaú de susten tar la vida durantg un perlodo que excedey escapa a cualquier .rfr.rro de nuá*r, imaginación.En sum a, ra p,oslblfidad d.t piogreso esrá garuntizad,aporuna alta probabiridad, basada ér, u .i*ói, ,rrro_iisica,de un inmenso tiernpo en er .ori ;;**sar.Puede que muchós se sorprendan ,i-.nr.rarse de quela noción dá progreso, que^Éor^nos parece tan fácil deaprehender, ii.ná un oiig.r, rerrtiurrí.ir. recienre. seha dicho gue varios p.rrrí,Jores, ranto anriguos ( séneca,por ejernplo ) como rnedievares r noJ., nu.on, por eiernplo) la cóncibieron h.r..;;;i.-po. buro algunas esporádicasreflexiones -.taler.ááo i, áur.iü.ion de la gradualevolución hurnana desde; .rrrai. pii*itivo y-salvajehasta un cierto nivel d; ,i"ili^c-ión, rnerced a una seriede inventos,. o .laposibiiiJra- J. f"ffi;;lJr...ntamienrosen su conocimiento de la natufalrru- c; eran inevitablesen una cierra e:arpai:irsnsamierrto humano, noequivalen a una anticipr.i¿n k. l; il;;: EI varor desemejantes observacionei estaba d.iár*iil¿o, y debe serasí esrirnado, por er contexro totar $ id;., .r que a*arecieron.El,concepto de,pr"gr.* d.ri.rr-r,-r ,rdor, su inte_rés y su poder de r,rr ..f.r.rr1-ir, ,l i rt*ál s. puede con_cebir que la civiTización ;;y^ avanzado graduarrnenredurante el pasado, pero ra idr^,lJ il;;;.r. no aparecehasta que sé .on.íb, que I.. .iri rir^aáiIria destinada aavanzar indefinidamenie en el futuro. Las ideas necesitande un clima interectuar;; f,or*.,o, ,r^r^i¿ de mosrrarbrevernente en esta introá.r¿ió" que el clirna intelec tualde Ia Antigüedad-clati,ru y de Ñ tiempos que Ia siguieronno eran propicios pary er nacirni.rrto d. i, ao. trina delProgreso. Lós obrt?c"i"r -r';;;arición ,ro .*pezaron aser superados definitivarnente hartu el siglo xVI, en elque graduaknente comenzó a fi.prrarse una atrnósferafavoruble.lnuoducciónIPuede parecer particularmente sorprendente que losgriegos , tan fértiles en sus especulaciones acerca de la vidahumana, no dieran con una idea aparentemente tan simpley obvia en nuesma opinión como la idea del Progreso.Pero si tratamos de investigar sus experiencias y el caráctergeneral de su pensamiento, dejaremos de pensar porqué. La parte de historia que les era conocida no seextendla demasiado hacia el pasado y, en ese tiempo, nose hab ía rcgistrado ninguna serie impresionante de descubrimientosnuevos que pudieran sugerir bien un aumentoindefinido del saber, o bien un dominio crecienre sobrelas fuerzas naturales. Durante el perfodo en que sus cerebrosmás brillantes estaban ocupados en loi problemasdel universo, los hombres podían mejora r la coñsmrcciónde buques o inventar nuevas demostraciones geométricas,pero su ciencia hizo poco o nada paru ffansformar lascondiciones de vid a o para abrir nuevas perspectivas haciael futuro. Los griegot no conocfan hechos rrfi.i.ntementefuertes como paru equilibrar esa profunda veneración porla antigüedad que parece ser connatural a la humanidaá, ylos atenienses de tiempos de Pericles o de Platón, pormás que fueran total y evidentemente encomparación con los griegos de Homero, nunca tuvieronconciencia de su


Inmoducción Lstroducción2Lo*os dioses el papel de promereo.p, prsajesse puedecomo esre,decir oue existe la idea E-progresado;_1, ft. el hombrep9a.*"; ;61n., haque ,,nrocomoparuparu.Eurfpides,Esqu,omas I; ficcioilpüi.,vención de una sobren inter-á:';ural, existla L .i..l.i,natural.." un progresoPero estos reconocimientos J. -,rn eranprogresoincornpatibles nocon 1a creencia, ampliamentedida, en ,rn, exten-degene rución de ra í^ii-'tumanaorfgenes, y.en sustlmpoco apar,ecra ,rr,rd*.it.rival' La comovieia doc*inaieyendá á.- un, n.drá--á.desde la oro)>cual-el sencilla,hámbt. lrrul^'rnente "^rii,=*,..p tabageneral-como una verdad y los pensador.,la cornbinaron de máscon r;;;.afiaíri"á ¿ ;;;rr..rionras sociales y de rnejo-materiares I d"rrnt. .i.de decadentia. Enconmamos rTh;1il;ombinrár, É;;;-;;H;ri.nr.por ejernpto, en Las asf,Leyes d. phtoil;"'ühistoria iazonada Je la';iuiñr.-rón, ;;, Iriigu,discípuloeí*itade Arístót.I., i P;i"üa, por Dicearco,primera edadr.r.illa de aquellaen Ia que lor hoÁb;.;-á;r;;;"la guerra y la cían la fátiga,.nf.rrn. d^d,.ir'.onrid.ruáudio ideal como ener esta_el que .l homúr.-J.ria rremerr]r*.nrenado, caso p"di.". afortu-':,11: "rü.a ér. giconseguido, hombreciertamente, habíaen un remoto mejorar tiempo algunas pasadode lasdescubrirniántos .""ai.itr., de su desdno, perotan antig¡o, -la.o*o elnavegacióni,r.go, eloarado,el ,tt.,,a.i.girlrrinvenciones no sug erlanquepudiesen u;;;'fi"rh.rt.'r-.tndiciones nuevasIas que la en.uida pudilra ser rnás cornplejacomo la perovida sencilatan ferizder il;; prirnitivo.Asl pues, aunque pudiei;;d*itir so, la ,rn concepción g.nérd ártirro progre_J. I*-gri.go,de que ritJroro,estaban era ra"i"iZ"áá;l :, ;.r;;Hj":vitabre dege_neración y declive inevitatfg; naturaleza íorq". asl delIo pres*ibía Universo. laSóÍoconocirnientol.r.*o,de un imperfectoIas infruye;;;, clito,.rp..,rru.ián., Pitágoras y deErnpéd;.É,- Herá_pe.ro esbozo de ?ilo i"íi^A'i;-dr";J _podemos -'p^ru rornar elIas tendencias ¿. d;ró" itusrrarv-lor-prejuici"r l;i ffiffiiento griego¡cerca de este terna. El mundo fue creado y puesto enmarcha por la Divinidad Y, al ser obra súya, era perfecto,pero no era inmortal y llevaba en sl el germen de laáecadencia. Su duración eta de setenta y dos mil añossolares. Durante la primera mitad de este perfodo, launiformidad y el orden primigenio que Ie fueron gra'bados por el Creador se mantienen gracias a la direcciónde éste, pero luego se llegaú a un punto apartir del cual el mundo comenzará, por asl decirlo, aárr marcha atrás, La Divinidad pierde su influenciasobre la máquina, el orden se perturba y los últimosreinta y seis mil años es un perfodo de gradualdeclive y degeneración. Al final de este perfodo, el mun'do, abandonado a sl mismo, se disolverá en el caos, perola Divinidad volverá a tomar el tirnón, restaurará lascondiciones originales y todo el proceso comen zará denuevo , La primera parte de este ciclo cósmico correspondea la legánd aúa Edad de Oro, €n la que los hombresvivlan f.eliz y sencillamente. En este momento nos enconrramos,desáichadamente, en algún punto del perlodo dedecadencia.Platón aplica esta teorfa del declive al estudio de lascomunidades polfticas. Concibe su utópica aristocruciacomo un estado que existió en algún momento, hacia elprincipio del perlodo de rccaída cósmic a, ctrartdo las cosasno iban tan mal todavía3 y explica su gradual deteriorotravés de los sucesivos estadios de la timocr acia, laoligarquía,^la democrucia y el despotismo. Platón explicaese deterioro como algo causado, en primer lugar, porla degeneración de la taza debida a la rclajación y losemores en la regulación estatal del mamimonio, 1o queacarceó el nacimiento de individuos biológicamente inferiofes.Las teorlas de Platón son sólo el más ilustre ejemplode la tendencia, caracterfstica de los filósofos griegos, aidealizar lo inmutable como en cuanto provisto de unvalor superior a 1o que vatía. Esto afectó todas sus espe-


Introducción lnuoducción 23culaciones sociales'.crefan en el ideal 9: ,.q ord"n ,bro-frando el tema desde una perspectiva práctica, r.nrfo qo. ,ruto de ra sociedad s";-;;;;#,;;:,,:^*::n jlj?-'lTd:-:1fii_d..'j"_y::::':1.-::,,ri^lÍi:f1,.:,., ,rg.qáo - ;il-e;;,";il,'í."",i?1,1T,,j;:,T"ffff_f,jeHJ,,:*",***;::*;r,*¿::Í"X: i":::i,¡ posiblf|) Este prejüici"* ;;-.*;'1 1t I;.i;b¿Ia posibilidad de cón-siderailt-.iririr*rol:;ffi;h l.r" r,rméricamente distinto del primero, peio en rodo "cotg un movi- lo demás idéntico a él y nadie podrra descubrir el núme-L miento ptogtttiuo'-Ño-q * ffi;?i ni a Platón ni a io del ciclo en el que vivla. como el proceso parecla careningrínotro pejza,se^ "*,¡ i:]:i,t.:fl*,r.J,:;1irffiX[il r;,J,,álil:*:,.:;i#rff fr;lrl* lltfrl,: if fii[1:ciones' un orden,sett¡'tE 191áfoitr, crearse por medio de Troya y un infinito númerc de platones escr-ibirlandel acto deliberado t inmtdiato'J.*rnu razón planifica- una infinita cantidad de Repúblicas. virgilio usa esra ideadora' ya que eraün-a encarnación de la ruzón.Pódrfa ser en la Egloga Cuatta,en que se refiere a la vuelta a laideado por Ia .abidurfa-áei-iiia;ir1 reverado por ra Edad de oro:divinidaá. D. ,hr q;i-ñ ;rk;#;" deest¡ibase tn m'nttnt' i"*',t,Ltiá'air4. .una fuera ""#rldráIas instituciones posible impuestas por .l l.girlrdor ,iluminado. vaque todo cambioAttur erit tum Tipblts et attera quae oebat Argo)tDerectos be¡oas: eriltt etia.n artera beilaAtque iteran ad Troian rtagna§ mittetur Achiiles.i:tri;#fi:¡r,i*lt'r:ffiilfilJ"i::*:i:J;tfr ,,*,:,i::JHi'ffi*i?:*.r,n:t"xJ:ri* :¡'lqu. e,i, h-.1,utiil:,,?::,.i::r:t,'*.;r::l1t*:* :l#fl?,".,l,i**::jT"r$jlnmr::,H",li,j!.cepcionalmente largo, tl tit;;;;:;;biá"iao ¡qIador inspirado' tDlaurc po, un legis- aada paraestimurar un interés especulativo por el futu-ro. conviene recordar que ningún pensador tenla forma2 de saber lo cerca que la hora presente podrla estar del, EI {.qng.,.no, tanto,-era considerado humanidad' er enemigo EI verso de'Horacio--..v¿esvLt de ra ÍXj i:¡W'*:' Hr,:]] H:;;:n,t'Jf;:f',':',J'J::ila teorra crclica y su efecto psicológico natural estáclara-Damnos¿


243Y, sin ernbgrgo, uR filósofo estoico viodeclaró con,énraíir'qul se podfa esperar unsaber en el futuro. t--fntroducciónclararnente yaurnento del.,Hry rnuchos puebros h9y -€scribra §{¡ssa_ queignoran las causasld.-i;;"..Iiir., JJ'iunr, y ésras sólohan sido dernos;:*: ffii;oco enrre noso*os. Lregaráun dla en qy9 el tiernpo- v d áiñg;i; hurnana acrararánrnuchos próblernas q* h;i;r uí;;;;;r. Dividirnos lose§ca§o§ años de nue§ma viáa Tuyd;;üya'nente enrre elestudio y el vicio, ,"I I" il; aúnr. ,riLrá rnuchas generacionesen expliáai f.;;ilio, corno Io, comeras. AIgúnÍl' .ll { iTI X?*r ;}x':ffi ilil:'ii,.,,,, i gn oiun ci a»¿Cuántos nuevoi anirnales hernos llegado aconocerpor prirnera vez en nuesrro ti.rnp";" É; el futuro, Ioshornbres lreg a*Á J .ono.., *u.t rI;"; que anosorrosno§ resultan desconocidas. Ai;d;ñ.r*Lrirnienros estánreservados a las edader ?;r;;;r, cuando nuestro recuerdose hava extingriJ; J;- il;;lri,d;-ú; hornbres. cree_de la natura_rnos que estarnos iniciado;leza' pero esrarnos;'il; ;;;,perotan sóroestas., pr predic.ion., u*ürri¿. su rernpro.»>ca tuviera Ia rnénor ";}.g;;';*.s*ar queidea á;;, aüi;;';;brgséne_so de Ia hum .i prosre_anidai.totalmente una !:: ñ;üi", i.,., f,r"doctrinasonía.*.r,rrunsemejanre ;i t*";i que su visión,profundarnente pesirnisra, ililasuntós humanos. pues,inrnediatamente ^despr¿, dJüui. q;;ii''.*r.uffado, seextiende sobre los á.ogr.sos ¿.i'rri.il] .,f'*ra, sorpren_dido porque di;;todavíu {r.".r ,áu., il;;;;;" ha rr.gado' it'*pft "l tartu? ¿Por qué? La-mardad hürnrnano se ha desarroilado torui*In*. todavía.>>;:*':l?r:l;;*j#*tl1::;11{r*;;,:::::iso pudiese apoftff a t^ ,"i¡iá;jH^1:'.XT#,:li:K:-esperaba o"g p"di.r. apofiff ninguna rnejora a*nundo.EI varor d; Ir;;;;; iatwal, ¿.ra. ,,, páirpe*iva, con-inuoduccióniistía en La apertu ru paru el filósofo, de una región diviaadonde, . En otras palabras, su valor no consistla ., Iotresultados, sino simplemente en la actividad intelectual,r, por tanto, eru válido no para el común de los hombressino paru unos pocos individuos escogidos gu€, condenadosa vivir en un munclo miserable, podrlán fibrar asle sus almas de la esclavitud.Pues la creencia de séneca en la teorfa de la degradacióny en la irreparable comupción de la raza, es induáable.La vida humana sobre la iiema se destruye periódicamente,alternativamente mediante el fuego y -las inundaciones,y cada perlodo comienza con una edad de oroen la que los hombres viven en rústica sencillez, inocenrcsporque qon ignorantes, f,o porque sean sabios. CuandodegenerSn de este estado, las árteJ y los inventos promuevenla degeneración favoreciendo la lujuria y el üi.io.Las observaciones de séneca acerca de i* perspectivasde futuros descubrimientos cientlficos son int.r"rrrrres,_perg aunque sean únicas en la literatura antigaa 6 ,estaban lejos de sugerir una doctrin a acerca del Proiresodel hombre. Paru é1, al igual que paru platón y otros fitósofosmás antiguos, el tiempo-.r Lnemigo dei hombre.4Sin embargo, Iubo una escuela filosófica que podríahaber desembocado en la fundamentación de ,na teoríadel Progreso si la perspectiva histórica de los griegoshubiera sido más amplia y su temperamenro difereñ rc."L^teoúa atomista de Demócrito nos parece ahota, por variosconceptos, el más maruuilloso logro del perrrr*i.nto griego,pero tuvg poca influencia en Grecia y hubiera iidoaún menor de no haber cap-tado la brillante inteligenciade Epicuro. Los epicúreos -la desamollaron y p.r.j. serque las ideas que propusieron sobre Ia historiu i. la ruzahumana sean principalmente su propia superestructura.2j


26Inffoducción Inuoduccién27Esos filósofos rcchazaron totalmente la teorla dede Orola Edady de Ia corrupción subsigui.nt., nr. era maHifiestamenteincompatible con su t{orla a. ,i". el mundohabla formado sehecánicamerr. a pa*ir dá los áromos,ningunasinintervención divina. Paruellos, Ia prirneracióncondi-del hombre se asemei aba a la -io, á.partiranimales.de ella,AIos hombreá hablan ii^Áradomente laboriosa-el estado de la civilización .*irt.nt., nouna medianteguía externa o como consecuencia deinicial, sino simpremente mediante er uso d; ^lgin-á.;üni" I, j;;j;L.r_cia hurn ana duránt. ,rl largo p.rrod o, . L^ mejoradegradualsu existencia p_arg po; Iá, hitos d;f descubrimientodel fuego y el uso de ros *.rui.s, Ia jeiro"n.ión y der del lengua_tejido, el crecimiento de' Ias u.r.r 1 industrias,navegación, el ladesarrollo de la vida ti*rii^r,mienro el estableci-Est_p_ pesimismo instintivo de los griegos teníadeunun orden social po; medio d; i;, reyes,trados y magis_leyes y la fundacián d. -H matiz de una aureola religiosa que quizás-hutt^ Ios mismosciudad.r.pasoúltimoengtan epícúreos énconffaron diffcil de borrar. Siemprelasintieronmejora de ra uida, según Luciecio,la reveladora había sidofilosofía de $i.ü, guien habíadeste*adoel miedo a]ot poderes iniisibres y habíahombreconducidodesde Ia aloscuridad Á.nrd hasta racraridad.Pero Lucrecio y ra escuera a ra que pertenesperaban un ecía noseguro y continuo progreso el futurodernejoraCreíarique it g^iii; enmomenro en queverso else convertfuíauni-en ruinas 8, pero el perlodádio no lesint..r.-interes aba. Co*o á** rrr.r.há, filósofos,saban que pen-su propia firorofir;;; elh ;iri-, parabra universo-üy sobreno consid.rrbrngeneraciones -nosibiriáad de que lasN equiquam deus absciditfuturas pudier an teaÉ;;;;6anresces en el te*eno avan-Prudens oceaflo dissociabilider ráb". y, eo .rurq,ri.;;r,tiva era su perspec-T ercas.enreramente individüiirrr, todascionessus especura-( En vano unse subord inaban aldel individuo d"dito de sabio dios convertir separó las tiemas dividiéndolascon el mar. )la vidaTuJgo trn l.rrud.ro comoaqul y fueraahora' posibleSuDédalofilosofía,violó.o*oel afue al, igual que HérculeselinvadiófilosofíaErtoi.ismo,de la era una el infierno.resignaciónEl descubrimiento del- fuego; era- totalm.nr.nos puso enincompatible, por pesimisralanto, econ ra ideamisrnoá.i-progreso.Lucrecio Errnuestra ocasionurm.nt. .rrr- sentimientosubyacente de escepticismo con respecto al valor de lac:iización e.De hecho, podrla decirse que en la mente de los antiguosgriegos existla una inclinación que no les habúapermitido admitir semejanre idea con ieriedad, si se leshubiese propuesto. Ningún perfodo de su historia puedeser descrito como una edad optimista. Nunca se sintieroninclinados, a pesar de sus rcalizaciones en atte o literatura,en matem áticas o filosofía, a exaltarse en la autocomplacenciani sintieron la tentación de poner grandesesperanzas en la capacidad hum ana. «El hombre tiene losrecursos suficientes paru afrontarlo todo»> árcope ézc'oüDév épxerar- esto fue cuanto llegaron a reconocer.g§_se b{laban en presencia de poderes desconocidos eiñcaffitffiret /--qüé-"iütilés' péligrós ácéchao-an las reali--*zaef6iils§Iá§*adqü"refciones' humanas. Horacio tomó esesEñümientñ-cómó"-ét ñ-otino üe üñá'-óríüca sobre los poderesinventivos del hombre. Un viaie de Virgilio le sugierela reflexión de que la vida de su ami§o no estaríaexpuesta a los peligros de alta mar si ,rr.u se hubiesellegado a descubrir el arte de nav egar, si el hombre hubieserespetado sumisamente los límites impuestos por lanatutaleza. Pero el hombre es audaz:posesión de un secfeto prohibido. ¿Es prudente o acertadaesa antinatural conquista de l, nrtrrialeza? Nil mgrtalib,usardui est: ** l.rA bA T-:;


28fntroducciónlntoducción 29fj.[m3¿:f.,n::::tra ningu na hazañ,a demasiado duraNi siquiera .t .i.ro-lrt¿ degeneración y de los ciclos les sugerlanlibreuna visión delNuesrros t.*.rrrio, de. Ias ansias aH;Tncorerizan humanas.mundo que era La antltesis misma deNo se atreve a fetenef ala del desamollosuJúpiter.trueno.progresivo. Los epicúreos dieron un paso, que podrlaEsta oda 10 haberexpresasido importante, en dirección de clararnentela docmina delsentirniento cuálinstiniivohubiera sidod;-il ináe.n el Progreso, al descartar la teorfa de La degeneración y alIes hubiese presen d., griegostado I, d; si se reconocer que la civilización habfa sido creada por mediorina ¡;i p*greso. de unos hornbt.tiná.Li¿rñ;;;. Laidea de una serie de mejoras sucesivas logradas poi el exclusivoesfuerzo humano. Pero al llegar aqul se detuvieron..*¿ü¿o, y .onfrontadosf.Í'ff [:?f La ruzón es que tenfan;:l:J:f *Xl**sconocidogáin.,i.ui,ür.,,la mirada fija en la suerre delEste individuo aqul ysentírnientoahora, y que su estuüo de la historiao actitud estabaidea de IaenMoira.conexiónii- tuviéseñcon humanaIase hall aba totalmente subordinado al interés personal.El valor de su reconocimiento del progreso huma-en que general, señalar-una haya controlado'J idea gu€,pin"gadogriego desde .l pensarniento no en el pasado está condicionado porÉorn.r"él rono generalesraúrL: ñr Esroicos u, idea de ra Moira habrrade y.paru I, .rri .rü.*o,ser 9l propósito de su teorla de la viáa. La idea á. queIente' su traduc;ión' de común equiva_ el hombre no deb la nada a una intervención sobrenaturalpor Moira u.inor-.,suoonfa ,n oriJn.iü;"!n equfvoca..t;i;üo. Lay nada tenla que temer de los poderes sobrenaturales, nohecho ,ni.peroel ;;i ilr^'lro'rib;:, comoera más que una parte de su dernosüación. Sin embargo,tenla bastante tenfan queen inclinarse, no fue una casualidad que la escuela de pensamientocomún .* I,unaiáu"l¡üo:ü"ó.filosoffa de Ia t.tienr;i9;-; paruexigir se encontró sobre un camino que podrla haber conducidoparuirnpedir lacreación#X,Xi1",',r?X :ii-f ,áJ.'elp.,, a una concepción del Progreso fuera el mayor y más declaradoenemigo de la superstición que Grecia habla pro-nza.br, és re .i *J.nducido.*I;".,X,:',':fl ¿ffit1ff hi?:li:i":Wi#iltrPodrfa pensarse que el establecimiento del dominio yhacia' Idel ordenurornanosfr .ri...ió;en una gtan parte del rnundo .ono.i-;;;felicidad-J"'d§ih;bi.* Jq" "['#:t§,X]::*: 4o ¿la civilización de los pueblor b¿rbaros no podla dejart]'rriruraseparaban Io dehurnano losJ. límites deIo áir,nl sueabrir a la imaginación de algunos de los qü. reflexionaronsobre esto en los días de Virgilio o de Sérr..u, alterucror.qno puede .sufrir ^.rt¿ La;;r;;; lezahr.r,un,unaMoira.ya prefijada por perspectiva lahacia el futuro. Pero nó hubo un cambio enIas condiciones de vida c paz de sugerir una visión más5Spplia de - -Ia existencia hlmana. Cón la pérdida de lalibertad, el pesimigm.o se agecentó y se sintió más que,i"rt:"rT, ::,1n"'.::tll.::,0_o, qué ta rnenrenunca la necesidadqr;ü;".ilespecura_de las filosofías griegas, d. la r.rigry.jqr.il.ffiT5fH:.í:T# _t*m ]:uf::,:1, ii*i,,d, ."*fr;:ff Aquellos, fi:i¿l:que no pudieron satisfácerse con ellai,dirigieron sus pensamientos a nuevas filosoflas mlsticas y[H#il:?:Tf ::*'TtF.';;.i,11':""f,'#"::1:'i:,'ff*'i j:,*,1,1:s3:i-*-';ü,'H[.=;il::'i],L# a religiones gue estaban poco interesadas por temenos de la los sociedad destinosensiones hac{a J .r*uit, humana.,.,, 1;rr::"4-f'l?;irX] TJ.i:


IIIIntroducciónLa idea del universo que-prevalecióv la orientación en Ia EdadgeneralMediaJ.l-;;;;;nroincomp a tibleshumanotonitgrnor ;;. ifr eranIes que requ-ier. ir ;;;;; n;;r,iüao, fundarnen;:{ racrisriana,frágr.erá. según eraborra teoúaada por iár cialmentgirar.r"J. lu lgJesia,qor ysan ¿s*tii, ;espe_;;;ñil del rnovirnientototal de la-historia es asesur i^iai;il;¿ña parte der género h"*ui;-;n ^, á;;;;;eque_la orroun ulterioi*rnjo;;'::d.rarroflo á. lu hi;;";;i,r*rnu f,orrr_tie*a' Paru sa¡ Agustín, sobre la.oLt paru va7' eltodo cursocreyented. Iu"hi-r-tüiul.'.árnple;;l^ rnedie_factorio si el *"nio-ir.;;ri-ude rnodo saris-vida' su^finNoá.rruor.estaba intetesr4;p"i su propiatla.l ,.*,gradual J] ,idealgunarneio-Ia sociedaJ;Ir;Ilenar aurnentoel-perfododel sabir podríanJ. tier"pojuicio. Eñ er;;..quedabu hurtu,,rr.*, aá srí.l di, deld;rr,\ * introducía elruúltimoera cristianaperíodo hurnanidad,J.q".d rrirüir, a"rla veiezde irra rorr*.n.r. Iase reunir hasraer quenúrneroDios pudie_pr"d.rri*¿" teoúa podrfa;;j;r, eregidos. cornbinarse con I; Esrarnilenio' dif;rdid,pero Iu to"tpción *eenciad. .r. delte enperíodouna teoúa nodel progr.ro-Ia conviér-Todavla,la doct rina;ál;valcorno un entiendedesarrollo Ia hist oria,nonatural,;;;tecimientos corno una ordenadorserie porde acon_Iarevelaciones.intervenciónsi Iu divinaÁ,rrrrrnidad lrrui.* v laspropio arbitrio ;i.i; dejada hubier a a'oibadi a suble u un puerrov todos lot ]J*ir.,poco h,ruir.n-.1 desea-Ia perperua rniseria ,rfiido destino decl;g; L jnr.ruención sobren aturalrescató a una rnínorfa. i:;.I..r.i, ;; il providenciapodrfa cornpartirsi .o*o d. h;;h.-;.*rií.n una edadposterior, con la cieencia .n .i pld*-*,-d.nrro de un#ffi .:::t*fl pero Ios n9""rrdoi-]l,iar*entares depo Jiu- *.#,#iHfr11::' ¿ t":,T[,T.rii iT"fl:';j;htroducciónrc hallase en una suprem acla indiscu tida. Y la doctrinare la Providencia, tal como fue desarrollada en laCiudad de Dios de San Agustln, dominó el pensamiento¡e la Edad Media.Además, existfa la docrrina del pecado original comoobstáculo=ninsuperable paru la mé;ora *orrl dd géne-:o humano mediante algún proceso gradual de desariollo.I a que mientras exista la especie hu mana sobre la tierra,ceda niño nacerá naturalmente malo y digno de castigo,3or 1o que un avance moral de la humáidad hacia larrfección es evidentemente imposible.2Pero h^y algunos aspectos de la teoría medieval cuyaTgnificación no Po-demos ignorar. En primer lugar, a pesar{e -quemantuvo la creencia en La dlgeneru.ür, respald,adapor la mitologfa hebraica, abandánó la reorla ciclicagriega. Se reconoció que la historia de la tierra era-ln fenómeno único en e[ tiempo, no volverla a ,,r..d.,3unca ni n^!? que se le pareiiese. Lo más importanrede todo es é1 hecho de que-la teologfa crisr iana consrruyóuna síntesis gu9 por yr, primeta tlaú de dar un significadopreciso a la totalidaá de los acontecimientos h",rmunos,una slntesil qu-e represe nta al pasado como algo queileva hacia un fin definido y deseatle en el f,rt,rrá. Ú.uvez que se adoptó generalmente esta creencia, y despuésde haber prevalecido durante siglos, los ho-tr., püai.-ron descartarla junto con la doctrina de la Providencia,sobre la cual se apoyaba, pero no podfan contentarsecon volver a las ideas que hablan satisfecho a los antiguos,pa1ia quienes la historia humana, aprehendida .o-i--""todo, eta una Íábula insigni ficante ri, Tenían que brr.á,una nueva slntesis que pudiese reem plazaúa.otro rasgo de la teoúa medieval, de import ancia parunuestra investigación , eta una idea que [^ Cristia"au¿tomó de los pensadores griegos y romanos. En el últimoqerí9{o de la hisrori^gn gi, iniciado con Iás .o,qri;;,de Alejandro M4gno , hab{a emergido la concepcián a.f3L


32Inffoducció teroducción 33mundo h"t','11"-j:3: *itd y totalidad,launidád del género idea de l .r¡andohumano'la idea del progreso hizo finalmente su apariciónPod..o,ecuménica *l denominarlap.r'r..ipi" Ia ide, cn el mundo, se convirtió en uno de los elementos de sudiü-iiu*"oetado en o mundo habi Jesarroro."ontrrpori.iá;-;;iáZi^ pa¡rotada pot Ia ciudad.vastaFomenexrensión d;l;;mundo griego-resultd; Ilmites geográficosdt-üt;nquistasde )y de su oolldJ Ah¡andr, Especial consideración merece un hombre norable, elí",;ülJ!i*itiis*§:f:q::'::'::,,:i:'.*i:'t::iJna estoica de que- todos Ios h;Ü;.. son hermanos;#'iJ;,ü.H,1",#,ifrf;:::;iitrut*t*tIa verdadera pátrit y qu€ ¡ ide-a del progreso e incluso sedt le ha llegado auiffii;f ;"compararparticular' es su propia siño ciudac .-onIa condorcer o comte. Tales interpretaciones se basan(lmiliat'popularizada"'u;;;;i;'"itia ily pronto devinc determinados pasajes =oaislados de su conter


34 Introducción--=oducción 35daridad» de las ciencias, con lo que se anticipó a teorlasposteriores, €s una de sus dos afhmaciones principalespor las que merece ser recordado. En ella se basa elOpus Maius y aún hubiera quedado más perfectamenteelabor ada si hubiese vivido lo suficiente paru terminarla obra enciclopédica Suip,turu Principale que comenzó aescribir poco antes de su muerte. Su reg,rndo derecho ala fama es bien conocido. Fue el primero en darse cuentade la import ancia del método experimental paru investi.gff los secretos de la naturaleza y fue pionáro casi soli.tario en los caminos sobre los gue, tre'scientos años des.pués, habría de llamar la atención del mundo su gtanhomónimo.Pero aunque Roger Bacon estuviese inspirado porestas ideas iluminadas, aunque rechazase m,rihor de -losprejuicios de su tiempo y se rebelase audazmente contrala thanla de la preponderante filosoffa escolástica, €rotros qspectos no dede ser un hijo de su tiempo, y ncpudo desemb arazarse de la concepción comiente -del uni.verso en la Edad Media. Su concépción generat del curscde la historia humana no diferfá esencialmente de lede-San Agustfn. Cuando dice que el objeto práctico detodo conocimiento esmiba en asegurar la saivación degénero humano, explica a continuación que ello ha deinterpretarse en el sentido de «cosas que conducen a 1,,felicidad en la offa vida»>.Conviene señalar que no sóIo crefa en la asuologfacuya creencia eta universal en aquel tiempo, sino que 1,"consideruba una de las paftes más impórtanres á. la:> . La astrología no eta bien vista por ltIglesia,_ gu€ la consideruba una materia peligrorr. ^Bu.o,ril embargo, defendía su uso en interés d; la Iglesirmisma. M?rtenía, como Santo Tomás de Aquinó , binfluencia fisioló gica de los cuerpos celesres y ctnridemba los planetas como signos qu¿ nos dicen I; que Dio,ha decretado desde toda la etérnidad, que debe sucederya mediante procesos natutales, ya midirnt. actos dtla voluntad humana, ya medianté su buen deseo. Lo,iluvios, las plagas y los terremotos podlan ser previstos,¡É iguaí *oáo [ue-lasrevoluciones ,políticas--y religiosas§a há[aban insciitas en el curso de las estrellas. La exis-::ncia de seis religiones principales estaba determ inada¡cr las combinacioáes de júpiter con los otros seis plane-;. Bacon, basándose en lá predicción de un asuólogoiabe, esperaba con toda seriédad la extinción de la reli-;ón mahometana antes del fin del siglo XIII.Una de las enormes ventaias que el estudio de la:encia astrológica apo*aúa a la humanidad serla -Q9e,3or su mediaciót, se podrfa fiiar con exactitud la fechaf . .,:3 apanoon del Anticristo y asl la Iglesia podrla prepa-:arse paru afrontar las pruebas y los peligros de ese terriblepérfodo. La llegada del Anticristo equivalía al finjel mundo y Bacon aceptaba la opinión, compartida, segúná, por todos los hombres inteligentes, d. que , Por ello, las:eformas intelectuales que consideraba necesarias, tenl¡íanel efecto de prepárar, nada más, a la Cristiandadsara que resistiese con mayor éxito la comupción en gue.l reino del Antimisto sumirfa al mundo .


36Introducción t-=oducción 37los errores de los primeros .pensadores. Avicena y Avemoescorrigieron a su vez1-a Aristóteles eny lemu.h;añadieron muchas cosas i.rnro,nuevas, y así seráfin hastadel rnundo. e]Bacon:y^ rtg,rno, pasajes de rasgaciom'esInuesti_Físicas de "a Séneca fin- ¡;'-*orrrarnosla adquisición quedel rrb.r .J grlar;i.- yr-fr.*o, Ilamado Iaatención sobre esos pasajes i tiempo-q;. do- hemos hasta señala-qué es equivocadá ^1 -punto brlmideasobredee[os raqüe Séneca d.;;; rnaesffo de la teorfa delProgreso. paru Bacon se ha ,..rr*;a;jante,;, honorcon seme-mayor segurid ad aún, pero eflo no deja de ser,T1 equivocación . La idea del ProñJ ;; evidenremenremcongruente con su concepción deI rnunJo.aceptadoSi se hubiesesu- pro grama paru revolu.i;;laicah enseña nzafue -gue,6rndoni¿o;. iguaitos quedaron -;; que sus escri-olvidados durrnt. mu.hos ¿fiss- habrlasido auror de una r.{orm, prür.riur, pero ¿cuántos reforrnadores no ha habi{",rlá: ;¡.b;¿íJ."Bacon en cuyasmenres nunca apareció ra ideá de Érogr.*i4Así pues, Ias teorfas baconianas de reforma cientlfica,Iejos de ser una antícipr.ión-t. U-ia.r" a. progreso,mues*an hasta que- punro era imposiLi.-q.r. semeianreidea apareciese .n li naa¿ M.Jü -i;; :i-.;?irlr"¿.la cristiandad medievd ü .*.iiir. L;.on..pción respec_to del funcionarniento d. Ir-P;;;i¿.n.ir-Jiuinu , l^creen_cia en que el rnundo, jorprendidáun;;;^,r,ladrón nocturro,hogar porp;di;;; ., .lrrñ;;;omento llegara su repentino Íin, tuvieron er *irrro efecto que lasteorías griegas de la naturaleza- d.i ;;bi; y los ciclosrecurrentes del rnundo. O rneiot di;h";;;;i..on un efectomás poderoso todavía, yd que no eran concrusiones tazonadassino dogma, grr.rtizados pgr I, ;;;;ridad divina.Y el pesimit*á'n.dí.u;i-;ü;;i a. h ;;ición rnundanadel hornbre eta at3n *,r, n.gro y rnás severo que elpesimismoi^nz^ de r.fl:r#: -J':T; :frji1if ',,m k:;ft;.,,¡ imaginación, hacla aún"E especular acerca del:]€rra.ilI;.menos probable La posibilidaddestino del hombre sobre laLos pafses civilizados de Europa emplearon unos tresdentosaños paru pasar clel clima mental del Medioevoi del mundo moderno. Esos siglos fueron uno de los:eríodos más claramente progresivos de la historia, pero. .l . .-as condiciones tampoco fueron Íavorubles paru la apaúiónde una ide¿ del Progreso, aunque se estaba prepa-:ando el rnilieú- intelectual propicio paru el nacimiento& esa idea.Este perfodo progresivo, que adecuadamente se hadenominado Renacimiento, duró desde el siglo XIV hasrael XVII. Los mayores resultados significativos paru nueslropresente propósito, a los gue llegó la mente humanaen este estadio de su evolución fueron dos. Se restauróla confianza en la ruzón humana y se reconoció que larida en este planeta posela un valor independiente dearalquier temor o espera nza relacionados con una vidaultrateffena. s §.Pero paru abandonar la naiueté y Ia superstición medievales,paru asumir una actitud más libre respecto de laautoridad teológi ca y paru desamollar un nuevo, conceprodel valor de Ia personalidad individual, Ios hombres récrrrierona la gula de los pensadores griegos y romanos yresucitaron el espíritu del mundo antiguo paru exorcizarlos fantasmas de las edades oscuras y uistes. Se volvieronasl hacia una civilización pasada que entron izaroncomo un ideal en su ardor por los nuevos descubrimientosy en su reacción antimedieval, con lo que apareció unanueva fuente de autoridad: la autoridad de los escritoresde Ia Antigüedad. En general, los pensadores del Renacimientosiguieron las tendencias y adoptaron muchos de


38Inttoducciónl:=oducción )glos prejuicior d. ,:^lrt:ofla gtiega.este perlodo { p.rrr. dg eue en ?aan tenido siempre las mismas pasiones, y por lo tantotuvieron.lugm girná., der,"lrurimientosconsecuencia, *"",1::l:l{i de ,"s efectos deben ser necesariamente los mismos.», largi- plazo, Ia mayor __ parte }faquiavelo se inspiró también en sus maestros dede las inteligencias actrvas ,. o".up.ro,brir, en redescu- } -{ntigüedad al dar por sentado que- una buena orga_eraborar, .ri"ti.o..];i;;1":;lriguo.últimos Hrrtu Io, _aaónde la sociedad sóro puede ser fruto del designioaños del R.nr.i,ni.no j.a buscar áp*rir.rón no empezó i¡r:gs¡¿do de un sabio legislador. Las formas de gobierno,el camino hacia nuevos puntos-de partida, 'Sólo x .o*o las religiones son geacionesentoncesper,qs¡¿tgs de unaapareció una reacción'ái. .ánt', ir;;; ;;; I.irriiail;Ji;iil;t;y ü ,ini., posibilidad de que unafundas infiuencias d.l ;*;;;i."#.!it¿._ena constitución o una religión se mantengan por algún2 Apo, consiste en la repreiión constante de cualquierpara ,usffar a arejarse de ros designios originares de sulas limitaciones de estemosperlodo,a Maquiavelo',uno, tomed.tot rn¿t oriiin.t., escritores Es evidente que ambos principios están lógicamenten**'l':I? prodr:cido nunca' -=rr.#:" El legislador construye sobre la inmutabili-En Ia base de la =oectados. .cienciapolltica de Maquiavelo hav üd de la natwaláza humana: lo que es_bue19 para unadeterminados orincipios, s;i;I;,debe serlo parulasiguiente. ?ara Maquiavglg,asistemádco,ru'pffirar astilá ¡:eoeraciónindic¿-de prrrar-i.rJ';;; ,"n esenciales :r¡al que parapam7acomptensióndei,á".'ii"^'HI'o,i-",.,esdtIa.ffi"nÉ.¡iaáclulacuá1Qüiei;#¿b:Platón, ."rüio--'.quiualúúa.a.orr,rp"iañ,:].:y:d" di los seres h'-"';t;;ü#r#ill1iau'i,Hl *ll;; ;;; u,, od.,, ,*i,T-,,ti'?,.t*i, ;üáil. brotáraunque varle de un pals u 9t{o,- t q;; ;;:t*ra siempre g.o".trnl",. áel trabaio impersonal de generaciones suceelmismo aspecto: urrr, ,o.i.dráá ¿;: n^iun ^n hacia la ,-* q". ,r, inrtitrrcion.r, i* propias y cam-^d"pirrgnfi:3xliiiffT:fl:'j,':*,iái;:##;+.,T:,"T ;:ll',urni*;',::iy:ffit!1,ff"i:;T:i::?".1:idear en er pasado: rafl'ff?dii.*:':',:'_":"0"i:a*::r-"i;:iryfl:'"::":T,ffilTlp.',';#fl:,^iflilnt.*to. y deben- ir,. por tanto, hacia arriba o . -stas^doctrinas, la idfntidad de Ia naturaleza humananacn-abalo. De igual modo, Ioi .rtrdo, .n decli.. ll^-^ t la omnipotencia del legisladot, no dejaban resquiciorán finalmente a tocar f"¡il;;;#;1Tli:'"jl'i1- ,rsil;urá "",l."ir" d.t"p'og'áo. sg b"señ¿ladá conascensión. Asl pues, un, bu.nJ .ñ;ildó.:azón que es-tas ideas *. .n*.nirrn en la base de algunasción-soci'l.sólo puédeu otganlzad".;;;;';i#;::"le las más famosas especulaciones del siglo XVIIII aunL':s obvio que Maquiav.lo fr. il;i;"lo no en la forma rotunda en que Maquiavelo laspo' Io';;;is"#.r"li, .on..p.ion de Ia n,rr.i,ilillti* --311,,u.premisas se segula eue.9l .riiái" ¿.ip;ril:.r"mo valot porque permitía del mis_al hombre ñ;;i:t.lIo porve-La identidad de ra naturarezahumana significaba, parali':i.l!Xn'""i0".'r':il':ffi;.'H'l;n,:X'h;.,i,'en"á M.fii"uero,.que er homb.re tendrr¡ ,iempie las mismasaconreci;ien,o,',o1"ü,d.i;,í";l;üi::.Ii,.:T:*T :,x,,Ti.i,i$,,fr:fl,..1T;rlÍ,.ii:,.x,"if,,**:,:J


40Intoducció¡ h¡acducción4Lampliamente extendida,,f: qr. el hombre habla degene, pero la tendencia üeciente a desafiar la autoridadrado en el curso d.,. r, ¿.au;,"á,qi!:ilfl::"ti.'ll,:*rj#,3'rLT*['J:ifJr,fl?*:',?,.#y:,,1*.txl'jHi:HAntigüedad erieoad¿,d";;;ñ#br,i,I:#.{1fi,:"i:.:,::í1j.¿,**: -ljL.",ffl:i.T;1.,ffi1Tj,"H.,*itr,m-:f*cimiento' si los giiegos. grgn"toiial en filosofla y en .,rÉ áeberla ser el dueño de su propio desrino, afirmarlibertad en el campo de la literatura y del arte, fuecrenctas' si República eran inigualables t-"- ñ;,rteratura,romana-si la=iFiptd"ill':iiTfljfiiü"3:'áJ.'.t'¿1i(# -.Tf*#:1.j.*:il,H'..1xfi#::fx"*t*f?tcerebros j. uii,ñ" j,¿::,;'JiJ,aL fi!,?,fi:ÍT:iX[-dd;rfÍÍUf-""1'i"l'11'J'i"'a.rrpr]."i.-* =,1",:..,.,ffiÍ:iuxi,nn#,:,jl§i"1"#.il,f,fuT:I;í#i¿ ra soruáón menos ortodo-xa y m4"compleá. La, .$Í,u?#:;¿]ij:.g:::l3sro- xvr, si bien ttmida flltffl *n1L*,u"fi:,L*,*"tfmx,.o,ro,::óontr, tr-iir*ir'il'l; f.",ff.,':^-re!Pezargn a rebelarse --"lquier ,rtoridrd externa. Pero orros pensadores de la;l'á*:ffi"'ffif:t'"':,1i1*l::.-.:ü?? ;.:l'ülil #f;,1:l'i"Ti§'áÍ,l,'ff;";'#iffi:[:ffi'Ti:"Jil:**.it f:lH* l.jrF:,,:,_d::i,...¿i,ü::,ffi:,1,:" ;.y"X,L¿.,,*r,ff,::,*Jfilá,:t'?i,Ím:t"*tinvestigacion., ji,,üIj,,iT"#,.*...ü[:i,jijde Galeno, Aristót"l "n,,¿ñi*,por]H*:j:Jil;#::,tilTf,ltj:,r#nr,*.i:x.,*Telesio,en Crrar"--ñ"11,-'::T:odlter-entes puntos Giordano Bruno y la sobriedad de Francis Bacon se hallanir=!.1,;;*"1'¿11ff ;H:#T,3!;.;,ffil5=T*{¡,#,1"r,,'""Ti,';I*".,','#irfr:T.ffi .ilfenómenos naturales'petspectivas ¿unq" ti ,igniri"ri"'gene.alque abríd. Iu, conviene señalar que habfa un sentimiento generalvagamenre atisbado #":::,,:"es-tigaciones era tan sólo - ."Álfr...á;;.Éup.* a la necesidad de aprendery los hombr.r d. .i.i". EYsL¡¡vD t¡emPos' Los pensadores t a los objetivos intelectuales. Rabelais er


f,42Introducciórjuntof,XTiT::*T:,::i.l con tasuserencia -,_,ber de[T;.'l#.ffi ;,i :,,]*; ;;ffi;;,ñ# ;:ffi.fii1#f*:J"i,iil'*Tii:;"rv,,"':idA',"':Ji:T3,J'311,JÍl:'::" il*:, :,r¡1i .,:[";r::ff;iff':. que

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