ENTREVISTA 19 - Sida Studi

sidastudi.org

ENTREVISTA 19 - Sida Studi

en persona20promovido desde el Hospital Clínic de Barcelona. «Pensé»,asegura Adolf, «que yo no me encontraría a gusto en una situacióncon personas que no fueran próximas a mí. Pero resultóser un gran grupo conformado por gente muy distinta: habíados amas de casa con hijos, unas chicas solteras, tres hombreshomosexuales, un chico heterosexual y otro con historia de usode drogas. Lo pasábamos bien. A veces salíamos de juerga, apasear, o tomábamos el té aquí en casa. Y claro, yo me fuiabriendo y entendí que el mío era también un problema deotr@s y que con ayuda podía superarlo. Estaba harto de las cuatroparedes de mi casa y entendí que tenía que expandirme».Así prosiguió su búsqueda y llamó a la puerta de varias asociaciones:primero ACTUA, luego Projecte dels Noms y finalmenteGais Positius, donde dice sentirse más a gusto. Durante estetiempo ha tenido la oportunidad de conocer a muchas personasque viven con VIH, ha hecho much@s nuev@s amig@sEn parejaJusto en ese momento, cuando había estrechado vínculoscon muchas personas con VIH, aparece Eduardo, una personajoven, seronegativa, que, en ningún momento entraba enlos planes de Adolf, pero cuya singularidad le llamó enormementela atención: «Enseguida me sentí orgulloso de él,porque es una persona que tiene ganas de luchar, de hacercosas. No me gustan los chicos que se quedan retraídos ysólo se preocupan de comprarse la camiseta Ovlas o irse aNueva York; los hombres plástico que hacen músculos paravenderse.» Y le dio la confianza suficiente como para invitara Eduardo a que le acompañase en su proceso. Un taller desexo positivo, del que se enteraron un poco de casualidad yuna consulta a una especialista en transmisión del VIH pusieronhilo en la aguja para que avanzara una relación sexualque se inició colmada de miedos. «A mí el taller me sirvió,me dio una referencia para saber cómo se sienten l@s seropositiv@s.Y vi que no son tod@s iguales. Me sirvió para cogerreferencias y me di cuenta de los principales problemas»,asegura Eduardo.Para Adolf el cambio ha sido radical: «Ahora tenemos unasexualidad más entusiasta que al principio. Antes era muy rígiday ahora lo llevamos mejor, mucho más suelto. Sabemos quehay cosas que mejor no hacer pero ya no es aquella rigidez delprincipio. Hemos modificado nuestra forma de hacer el sexo.Disfrutamos con muchas fantasías, nos montamos nuestras propiaspelículas y nos lo pasamos bien, sinceramente. Creo quecada pareja tiene que hacerse su propio abecedario del sexo.Hay que buscar los mecanismos para hacer un sexo divertido yplacentero.» Además, Eduardo añade: «Para estar más tranquilohe decidido hacerme las pruebas del VIH cuatro veces alaño», y desde la serenidad dice haber aprendido también aresolver algunas situaciones de la vida cotidiana: «Adolf es muytemperamental. Un día me dio un beso en la boca muy brusco,me hizo una herida y me asusté. Él rápidamente cogió elalcohol, la desinfectó y me dijo: “Tranquilo, no pasa nada, yono me he hecho herida.” Son este tipo de situaciones las que alprincipio te dan más miedo.»Con todo, Eduardo confiesa sentirse ahora distinto junto aAdolf. «Sé que es una persona motivada por lo que respecta asu enfermedad, sigue una disciplina, toma su medicación yhace ejercicio físico. Esto me gusta y me da seguridad. Creoque es importante que las personas que viven con VIH se denOTOÑO2001

More magazines by this user
Similar magazines