14.08.2014 Visualizaciones

Alfonso Velasco Martín - La Opinión de Zamora

Alfonso Velasco Martín - La Opinión de Zamora

Alfonso Velasco Martín - La Opinión de Zamora

SHOW MORE
SHOW LESS

¡Convierta sus PDFs en revista en línea y aumente sus ingresos!

Optimice sus revistas en línea para SEO, use backlinks potentes y contenido multimedia para aumentar su visibilidad y ventas.

VI / dominical LA OPINION-EL CORREO / Domingo, 20 <strong>de</strong> febrero <strong>de</strong> 2011A MARÍA, UNA GUAPÍSIMA CARBAJALINA DE 91 AÑOS QUE ME HACE EL HONOR DE LEER ESTAS PEQUEÑAS H<strong>de</strong>lfinarioDELFÍN RODRÍGUEZ<strong>La</strong> bicicleta<strong>de</strong> ma<strong>de</strong>raEN LAS VACACIONES, LOS NIÑOS DECIUDAD IBAN A LOS PUEBLOS CONSUS FLAMANTES BICICLETAS DEPEDALES. EN LOS PUEBLOS TENÍA-MOS LA CAPACIDAD DE COPIAR SUSINVENTOS.El chistazoUn vampiro va por la calle con laboca llena <strong>de</strong> sangre y seencuentra con otro vampiro.—¿Dón<strong>de</strong> conseguiste toda esasangre? –le pregunta.—¿Ves el muro que hay allí?— Sí.—Pues yo no lo vi…<strong>La</strong> Semana Santa está ahí encima. En estaépoca, <strong>Zamora</strong> hierve como si la hubieranmetido en un pote. Los pueblos también. Porlo menos el mío. Pero no hierve ahora con eso<strong>de</strong>l turismo cultural, hervía también antes,cuando muchos zamoranos se echaban almonte para disfrutar <strong>de</strong> las gélidas sierras <strong>de</strong>Carbajales don<strong>de</strong> comían los chorizos <strong>de</strong> lamatanza <strong>de</strong> los lugareños.Los zamoranos <strong>de</strong> <strong>Zamora</strong> en esto <strong>de</strong>l turismosiempre han ido un punto por <strong>de</strong>lante <strong>de</strong>los pueblos. Y en los avances tecnológicos. Recuerdoque uno <strong>de</strong> los gran<strong>de</strong>s avances <strong>de</strong>l sigloXX llegó a Carbajales <strong>de</strong> la mano <strong>de</strong> un niñozamorano: la bicicleta. Cuando aquel ingeniollegó, lo primero que pensé es que era unaherramienta fantástica para hacer chorizos.Veía a aquel niño dar pedales con tanta facilidad,que pensé que aplicando la fuerzamotriz <strong>de</strong> sus piernas a la manivela <strong>de</strong> picarlos chorizos, se habría <strong>de</strong>scubierto algo maravillosoque aliviaría el trabajo a las sufridasmujeres carbajalinas.Comprendí que el fin <strong>de</strong> aquel artefacto eralúdico y <strong>de</strong>jé <strong>de</strong> darle vueltas a mi invento.Pero pronto caí en la cuenta <strong>de</strong> que a mí aquellome gustaba. Desplazarse a una gran velocidadpor las calles era extraordinario. Sobretodo en las matanzas, cuando mi padre me encargabael reparto <strong>de</strong> hígado y lomo a los prebostes<strong>de</strong>l pueblo: cura, maestro, sargento <strong>de</strong>la guardia civil…Mi tío Manuel era un tío listísimo, quea<strong>de</strong>más manejaba la garlopa como la gloria.Y un día le dije, tío por qué no me haces unabicicleta. Se me quedó mirando con tristeza ydijo, pero hijo, cómo voy a hacerte una bicicleta,no ves que no tenemos manillar, ni ruedas,ni sillín…Mi tío era habilidoso pero no tiraba mucho<strong>de</strong> cabeza. Le dije, tío mira ese roble. Mi tíomiró pero no veía nada. Le pregunté, ¿no vesuna bicicleta en ese roble? Se quedó atónito.Don<strong>de</strong> yo veía una bici con sus ruedas y todo,él no veía nada.Al momento me vien el suelo con elCristo <strong>de</strong> lasInjurias encima. Mipadre sacó el cintoy yo sabía la queme esperaba…<strong>La</strong> bici cogióvelocidad y yoquería que laprocesión seapartara <strong>de</strong> micamino. Pero no ledio tiempo ychoqué contra elcuraTuve que explicarle. Si cortábamos aquelenorme roble, podríamos serrar su tronco yhacer dos circunferencias <strong>de</strong> unos centímetros<strong>de</strong> ancho. Él seguía sin enten<strong>de</strong>r. No se percataba<strong>de</strong> que yo lo que le estaba señalandoeran unas ruedas.Cuando entró en razón, se puso en marcha.No hacía falta cortar el roble. Él sabía biendón<strong>de</strong> había un gran roble tumbado que valdríapara el objetivo. Pero había que secuestrarla bici <strong>de</strong>l veraneante zamorano para copiartodas las piezas. Eso no era problema. <strong>La</strong>encerraba en la cuadra <strong>de</strong> mi abuela así que…Llevé la bici y mi tío Manuel hizo un dibujoen la pizarra <strong>de</strong> la escuela. De cuando encuando se rascaba la cabeza, porque habíapiezas que no le saldrían nunca. Como la catalina.O el sillín. Yo lo animé. Don<strong>de</strong> no llegaraél, llegaría yo. Devolví la bici y comenzamosla operación. Con un trozo <strong>de</strong> albardahicimos el sillín y el resto todo <strong>de</strong> ma<strong>de</strong>ra. Solofaltaba el timbre y eso lo arregló mi tío colgandoen el manillar una pequeña esquila <strong>de</strong>una cabra.Cuando intentamos levantarla <strong>de</strong>l suelo nospercatamos <strong>de</strong> que más que una bici habíamoshecho una moto. Pesaba más <strong>de</strong> sesentakilos. Aquello no había quien lo meneara. Peromis <strong>de</strong>seos <strong>de</strong> tener bici eran más fuertesque el peso.Mi tío agarró la garlopa y comenzó a mejorarla.Afinó las ruedas, consciente <strong>de</strong> que noera necesario que fueran tan gordas paraaguantar mi peso. Luego dijo que lo mejor erameterla en el horno <strong>de</strong>l pan para que se secara.<strong>La</strong> ma<strong>de</strong>ra seca pesaba mucho menos. Perosi hacíamos eso per<strong>de</strong>ríamos un día y la SemanaSanta era muy corta.Después <strong>de</strong> <strong>de</strong>sbastarla como pudo, la bicipesaba diez kilos menos, pero aún así no habíaquien la moviera, y menos un niño. Hicieronfalta tres hombres para ponerla en pie.Cuando estuvo lista, me monté. <strong>La</strong> verdad esque no era fácil per<strong>de</strong>r el equilibrio porque lasruedas eran anchas y el peso hacía que se pegaraal suelo como si tuviera cola.

Hooray! Your file is uploaded and ready to be published.

Saved successfully!

Ooh no, something went wrong!